{"id":789,"date":"2007-09-13T00:00:00","date_gmt":"2007-09-13T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=789"},"modified":"2020-02-26T10:14:21","modified_gmt":"2020-02-26T09:14:21","slug":"marx-no-era-marxista-marx-era-chavista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=789","title":{"rendered":"Marx no era marxista; Marx era chavista"},"content":{"rendered":"<p><em>Consideraciones sobre el concepto de propiedad y la cuesti\u00f3n de las Leyes de la Historia<\/em><\/p>\n<p>A plena voz<\/p>\n<p>Es de sobra conocido que, en vista de la enorme acumulaci\u00f3n de disparates que, ya a partir de 1870, empezaban a hacerse y decirse en nombre del marxismo, el propio Marx decidi\u00f3 desmarcarse y sentenciar con contundencia: \u00abtout ce que je sais, c&#8217;est que je ne suis pas marxiste\u00bb (lo \u00fanico que s\u00e9 es que yo no soy marxista). Pero la iron\u00eda de Marx no logr\u00f3 impedir que se siguieran acumulando disparates en su nombre, mucho m\u00e1s, claro est\u00e1, tras su muerte en 1883.<\/p>\n<p>Sin embargo, tras un siglo XX plagado de errores fatales e incluso cr\u00edmenes espeluznantes, el siglo XXI comienza con un socialismo que tampoco es marxista. Pero, curiosamente, resulta no ser marxista exactamente en el mismo sentido en el que no lo era Marx.<\/p>\n<p>Pongamos un par de ejemplos.<\/p>\n<p>En su programa televisivo del d\u00eda 22 de julio de 2007, el Presidente Ch\u00e1vez reiter\u00f3 que no era marxista porque, seg\u00fan afirm\u00f3, \u201cesa es una visi\u00f3n determinista del socialismo\u201d. En efecto, pertenece sin duda a la ortodoxia marxista la idea seg\u00fan la cual a cada fase del desarrollo de las fuerzas productivas le corresponder\u00edan unas determinadas relaciones sociales de producci\u00f3n y, por lo tanto, para alcanzar la fase m\u00e1s elevada del socialismo, ser\u00eda necesario implantar previamente y desarrollar hasta sus \u00faltimas consecuencias todas las fases anteriores, especialmente el capitalismo. Si, como supone la ortodoxia marxista, esto fuera una Ley General de la Historia, entonces no habr\u00eda m\u00e1s remedio que plegarse a ella, respetar todas sus fases y confiar en que ese determinismo hist\u00f3rico nos trajera en socialismo cuando buenamente le viniese en gana. Para Ch\u00e1vez, como es l\u00f3gico, ese planteamiento resulta inaceptable porque \u201cbajo ese argumento, nosotros, los pa\u00edses atrasados, nunca llegar\u00edamos al socialismo pues tendr\u00edamos que esperar primero a que nos invadan, que nos desarrollen, para luego ir al socialismo\u201d. Lo curioso del asunto es que este planteamiento, piedra angular del marxismo e inaceptable para Ch\u00e1vez, resultaba tambi\u00e9n, por los mismos motivos, inaceptable para el propio Marx. En efecto, Marx desautoriz\u00f3 esa interpretaci\u00f3n de un modo en\u00e9rgico e inequ\u00edvoco en numerosos textos que han sido, sin embargo, silenciados por el marxismo dogm\u00e1tico.<\/p>\n<p>El caso m\u00e1s claro es quiz\u00e1 la pol\u00e9mica respecto al asunto de la comuna rural rusa. A finales del siglo XIX, Rusia era, de manera general, una inmensidad rural tremendamente atrasada. De las comunidades rurales rusas no se pod\u00eda decir ni siquiera que estuvieran en una etapa hist\u00f3rica feudal. As\u00ed pues, los socialistas rusos \u00bfqu\u00e9 actitud o qu\u00e9 planes deb\u00edan albergar? Si lo que Marx hab\u00eda descubierto eran las leyes generales del acontecer hist\u00f3rico, parec\u00eda obvio que lo primero que habr\u00eda que hacer para pasar al socialismo, era acelerar el paso de Rusia por todo el \u201cnecesario\u201d recorrido hist\u00f3rico, hasta lograr que se desarrollara plenamente el capitalismo. Pod\u00edamos, pues, encontrarnos con la paradoja de que los socialistas rusos tuvieran que luchar por el capitalismo con el objetivo de alcanzar as\u00ed el momento en el que el socialismo hubiera comenzado, por fin, a ser posible.<\/p>\n<p>Naturalmente, hab\u00eda gente m\u00e1s sensata que no razonaba as\u00ed. La inmensa mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n rusa campesina estaba organizada en aldeas que compart\u00edan sus \u201cpropiedades comunales\u201d. En un cierto sentido, Rusia representaba una especie de comunismo primitivo. Para convertirlo en un comunismo \u201cmoderno\u201d, lo que hab\u00eda que hacer era sentar las bases de la industrializaci\u00f3n general de Rusia. Pero en ning\u00fan sitio estaba escrito que esta industrializaci\u00f3n no fuera posible por v\u00edas socialistas o comunistas. Si en Rusia triunfaba una revoluci\u00f3n comunista, la comuna rural campesina pod\u00eda incluso ser una buena plataforma para la organizaci\u00f3n social de un proyecto de industrializaci\u00f3n. En orden a esta posibilidad, Rusia podr\u00eda ahorrarse el suplicio del paso por el capitalismo, con el mar de sufrimientos y desastres humanos que le acompa\u00f1an.<\/p>\n<p>Ciertos escritores rusos hab\u00edan desautorizado esta v\u00eda con las palabras del mism\u00edsimo Marx. Se citaba, en efecto, el texto de El capital en el que Marx hab\u00eda descrito el paso al capitalismo en Inglaterra (exponiendo el proceso por el que toda la poblaci\u00f3n rural fue expulsada a sangre y fuego de sus tierras). Ah\u00ed hab\u00eda afirmado, ciertamente, que ese proceso, \u00abque hasta ahora s\u00f3lo se ha realizado plenamente en Inglaterra\u00bb, es \u00abel mismo movimiento que recorren todos los otros pa\u00edses de la Europa occidental\u00bb.<\/p>\n<p>Sin embargo, Marx (en una carta al editor del Otyecestvenniye Zapisky en noviembre de 1877) decide intervenir en el debate y lo hace para desautorizar con energ\u00eda esta utilizaci\u00f3n de su propio texto. Afirma que la \u00fanica aplicaci\u00f3n que puede hacerse de sus palabras es, en efecto, mucho m\u00e1s modesta:<\/p>\n<p>\u00absi Rusia tiene que transformarse en una naci\u00f3n capitalista a ejemplo de los pa\u00edses de la Europa occidental no lo lograr\u00e1 sin transformar primero en proletariados a una buena parte de sus campesinos; y en consecuencia, una vez llegada al coraz\u00f3n del r\u00e9gimen capitalista, experimentar\u00e1 sus despiadadas leyes, como la experimentaron otros pueblos profanos. Esto es todo\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a1Eso es todo! Sin embargo, nos dice Marx, no lo es para su bienintencionado int\u00e9rprete:<\/p>\n<p>\u201c\u00c9l se siente obligado a metamorfosear mi esbozo hist\u00f3rico de la g\u00e9nesis del capitalismo en el Occidente europeo en una teor\u00eda historico-filos\u00f3fica de la marcha general que el destino le impone a todo pueblo, cualquiera que sean las circunstancias hist\u00f3ricas en las que se encuentre, a fin de que pueda terminar por llegar a la forma de la econom\u00eda que le asegure, junto con la mayor expansi\u00f3n de las potencias productivas del trabajo social, el desarrollo m\u00e1s completo del hombre. Pero le pido a mi int\u00e9rprete que me dispense: me honra y me averg\u00fcenza a la vez demasiado\u201d.<\/p>\n<p>Acto seguido, Marx pasa a advertir que \u00absucesos notablemente an\u00e1logos\u00bb conducen en la historia a resultados completamente distintos. Lo que se impone para la teor\u00eda de la historia es, pues, concluye Marx, \u00abestudiar por separado cada una de estas formas de evoluci\u00f3n\u00bb y compar\u00e1ndolas, encontrar la clave de esos fen\u00f3menos, en lugar de inventar \u00abun passe-partout universal de una teor\u00eda historico-filos\u00f3fica general cuya suprema virtud consiste en ser suprahist\u00f3rica\u00bb.<\/p>\n<p>Si Rusia tiene que convertirse en un pa\u00eds capitalista&#8230; no lo lograr\u00e1 sin la expropiaci\u00f3n general de la propiedad comunal del campesinado. Eso es todo. No estaba dicho que Rusia debiera convertirse en un pa\u00eds capitalista; no estaba dicho que ning\u00fan pueblo tuviera que esperar a que el capitalismo se desarrollara plenamente. Lo \u00fanico que dice Marx es que el capitalismo necesita que la poblaci\u00f3n carezca de acceso a la tierra y, en general, est\u00e9 expropiada de medios de vida. Sin expropiaci\u00f3n generalizada de la poblaci\u00f3n no hay capitalismo y, por lo tanto, el capitalismo era incompatible con la propiedad com\u00fan de la tierra de la Rusia rural. Eso es todo. Y eso es, en realidad, irrefutable: la condici\u00f3n esencial del modo capitalista de producci\u00f3n es que la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n carezca de medios de subsistencia aut\u00f3nomos y, por lo tanto, deba recurrir a trabajar para otro a cambio de un salario si quiere no morirse de hambre. Sin esta condici\u00f3n, podr\u00e1 haber sin duda mercado, pero no capitalismo. Resulta f\u00e1cil entender en qu\u00e9 sentido la decisi\u00f3n generalizada de trabajar para otro presupone que no se tenga la posibilidad de trabajar para uno mismo. En este sentido, el sistema completo del trabajo asalariado capitalista reposa sobre la expropiaci\u00f3n generalizada de la poblaci\u00f3n de cualquier posible medio de trabajo aut\u00f3nomo (en especial, aunque no s\u00f3lo, del acceso a la tierra). Es decir, resulta f\u00e1cil entender en qu\u00e9 sentido el modo capitalista de producci\u00f3n tiene como requisito fundamental que la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n carezca de la propiedad necesaria para obtener el propio sustento.<\/p>\n<p>Con esto pasamos al segundo ejemplo que quer\u00edamos proponer: precisamente el asunto de la propiedad privada. Cuando el 21 de julio, en el discurso de inauguraci\u00f3n de la \u201cImprenta de la Cultura\u201d, Ch\u00e1vez defiende en\u00e9rgicamente la \u201cpropiedad privada\u201d, se est\u00e1 distanciando sin duda del marxismo, pero no de Marx. Todo el discurso de Ch\u00e1vez a este respecto se basa en la diferencia irrenunciable que hay entre la \u201cpropiedad\u201d de los grandes terratenientes y los oligarcas y la \u201cpropiedad\u201d de quien tiene \u201ccuatro vacas\u201d y vive de cuidarlas o tiene un pedacito de tierra que le permite subsistir por medio de su propio trabajo. Esta distinci\u00f3n, que tantas veces ha sido ignorada por el marxismo, es sin embargo la distinci\u00f3n fundamental que vertebra la obra cumbre de Marx. En efecto, en los dos \u00faltimos cap\u00edtulos del Libro I de El capital, Marx pone de manifiesto que la clave para comprender el secreto del modo capitalista de producci\u00f3n consiste en comprender la radical oposici\u00f3n que hay entre la \u201cpropiedad privada capitalista\u201d (que constituye el blanco de sus ataques) y la \u201cpropiedad privada que se funda en el trabajo personal\u201d. Tanto es as\u00ed que el Libro I de El capital concluye considerando repugnante el modo capitalista de producci\u00f3n y de acumulaci\u00f3n y, por tanto, tambi\u00e9n la propiedad privada capitalista, precisamente porque \u201cpresuponen el aniquilamiento de la propiedad privada que se funda en el trabajo propio, esto es, la expropiaci\u00f3n del trabajador\u201d. De hecho, en El capital, que tiene por subt\u00edtulo \u201ccr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica\u201d, resulta que el principal reproche que lanza Marx contra \u00e9sta es, precisamente, que \u201cla econom\u00eda pol\u00edtica procura, por principio, mantener en pie la m\u00e1s agradable de las confusiones entre la propiedad privada que se funda en el trabajo personal y la propiedad privada capitalista \u2013 diametralmente contrapuesta \u2013 que se funda en el aniquilamiento de la primera\u201d.<\/p>\n<p>Del mismo modo, sus intervenciones pol\u00edticas se centran contra el car\u00e1cter capitalista de la propiedad precisamente porque presupone el aniquilamiento de la propiedad para la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n. As\u00ed, por ejemplo, cuando en el Manifiesto Comunista Marx recuerda que \u201cse nos ha reprochado a los comunistas el querer abolir la propiedad personalmente adquirida, fruto del trabajo propio, esa propiedad que forma la base de toda la libertad, actividad e independencia individual\u201d, su respuesta a este reproche, desde luego, no es negar que la propiedad constituya en alg\u00fan sentido la base de la libertad y la independencia individual. Por el contrario, Marx argumenta diciendo que es el capital quien ha suprimido por completo esa propiedad. Lo intolerable para Marx no es pensar que la propiedad sea en alg\u00fan sentido condici\u00f3n necesaria de la libertad y la independencia individual. Lo intolerable para Marx es intentar escamotear el hecho de que en la sociedad capitalista \u201cla propiedad privada est\u00e1 abolida para las nueve d\u00e9cimas partes de sus miembros\u201d. Lo intolerable es que se reproche a los comunistas, en nombre del derecho de propiedad, el intento de suprimir una sociedad que \u201cno puede existir sino a condici\u00f3n de que la inmensa mayor\u00eda de la sociedad sea privada de propiedad\u201d.<\/p>\n<p>No podemos realmente demostrar del todo lo que sostenemos en el espacio de este breve art\u00edculo (y, de hecho, no podremos realmente demostrarlo m\u00e1s que sobre la base del extenso libro que estamos actualmente escribiendo sobre Marx), pero tenemos derecho a sospechar que Marx se sentir\u00eda en realidad mucho m\u00e1s pr\u00f3ximo a Ch\u00e1vez que a la mayor\u00eda de sus disc\u00edpulos. Esperemos, eso s\u00ed, que Ch\u00e1vez tenga m\u00e1s suerte (o m\u00e1s cuidado) que el bueno de Marx con las cosas que se hacen y se dicen en su nombre.<\/p>\n<p>Noticia relacionada <a href=\"http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=55647\">El libro \u201cComprender Venezuela, pensar la democracia\u201d obtiene el Premio Nacional del Libro de Venezuela y Menci\u00f3n en el Premio Libertador.<\/a><\/p>\n<p>Publicado en Rebeli\u00f3n, 04-09-2007<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Consideraciones sobre el concepto de propiedad y la cuesti\u00f3n de las Leyes de la Historia<\/p>\n<p>A plena voz<\/p>\n<p>Es de sobra conocido que, en vista de la enorme acumulaci\u00f3n de disparates que, ya a partir de 1870, empezaban a hacerse y decirse en nombre del marxismo, el propio Marx decidi\u00f3 desmarcarse y sentenciar con contundencia: \u00abtout ce que je sais, c&#8217;est que je ne suis pas marxiste\u00bb (lo \u00fanico que s\u00e9 es que yo no soy marxista). Pero la iron\u00eda de Marx no logr\u00f3 impedir que se siguieran acumulando disparates en su nombre, mucho m\u00e1s, claro est\u00e1, tras su muerte en 1883.  Sin embargo, tras un siglo XX plagado de errores fatales e incluso cr\u00edmenes espeluznantes, el siglo XXI comienza con un socialismo que tampoco es marxista. Pero, curiosamente, resulta no ser marxista exactamente en el mismo sentido en el que no lo era Marx.  Pongamos un par de ejemplos.  En su programa televisivo del d\u00eda 22 de julio de 2007, el Presidente Ch\u00e1vez reiter\u00f3 que no era marxista porque, seg\u00fan afirm\u00f3, \u201cesa es una visi\u00f3n determinista del socialismo\u201d. En efecto, pertenece sin duda a la ortodoxia marxista la idea seg\u00fan la cual a cada fase del desarrollo de las fuerzas productivas le corresponder\u00edan unas determinadas relaciones sociales de producci\u00f3n y, por lo tanto, para alcanzar la fase m\u00e1s elevada del socialismo, ser\u00eda necesario implantar previamente y desarrollar hasta sus \u00faltimas consecuencias todas las fases anteriores, especialmente el capitalismo. Si, como supone la ortodoxia marxista, esto fuera una Ley General de la Historia, entonces no habr\u00eda m\u00e1s remedio que plegarse a ella, respetar todas sus fases y confiar en que ese determinismo hist\u00f3rico nos trajera en socialismo cuando buenamente le viniese en gana. Para Ch\u00e1vez, como es l\u00f3gico, ese planteamiento resulta inaceptable porque \u201cbajo ese argumento, nosotros, los pa\u00edses atrasados, nunca llegar\u00edamos al socialismo pues tendr\u00edamos que esperar primero a que nos invadan, que nos desarrollen, para luego ir al socialismo\u201d. Lo curioso del asunto es que este planteamiento, piedra angular del marxismo e inaceptable para Ch\u00e1vez, resultaba tambi\u00e9n, por los mismos motivos, inaceptable para el propio Marx. En efecto, Marx desautoriz\u00f3 esa interpretaci\u00f3n de un modo en\u00e9rgico e inequ\u00edvoco en numerosos textos que han sido, sin embargo, silenciados por el marxismo dogm\u00e1tico.  El caso m\u00e1s claro es quiz\u00e1 la pol\u00e9mica respecto al asunto de la comuna rural rusa. A finales del siglo XIX, Rusia era, de manera general, una inmensidad rural tremendamente atrasada. De las comunidades rurales rusas no se pod\u00eda decir ni siquiera que estuvieran en una etapa hist\u00f3rica feudal. As\u00ed pues, los socialistas rusos \u00bfqu\u00e9 actitud o qu\u00e9 planes deb\u00edan albergar? Si lo que Marx hab\u00eda descubierto eran las leyes generales del acontecer hist\u00f3rico, parec\u00eda obvio que lo primero que habr\u00eda que hacer para pasar al socialismo, era acelerar el paso de Rusia por todo el \u201cnecesario\u201d recorrido hist\u00f3rico, hasta lograr que se desarrollara plenamente el capitalismo. Pod\u00edamos, pues, encontrarnos con la paradoja de que los socialistas rusos tuvieran que luchar por el capitalismo con el objetivo de alcanzar as\u00ed el momento en el que el socialismo hubiera comenzado, por fin, a ser posible.  Naturalmente, hab\u00eda gente m\u00e1s sensata que no razonaba as\u00ed. La inmensa mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n rusa campesina estaba organizada en aldeas que compart\u00edan sus \u201cpropiedades comunales\u201d. En un cierto sentido, Rusia representaba una especie de comunismo primitivo. Para convertirlo en un comunismo \u201cmoderno\u201d, lo que hab\u00eda que hacer era sentar las bases de la industrializaci\u00f3n general de Rusia. Pero en ning\u00fan sitio estaba escrito que esta industrializaci\u00f3n no fuera posible por v\u00edas socialistas o comunistas. Si en Rusia triunfaba una revoluci\u00f3n comunista, la comuna rural campesina pod\u00eda incluso ser una buena plataforma para la organizaci\u00f3n social de un proyecto de industrializaci\u00f3n. En orden a esta posibilidad, Rusia podr\u00eda ahorrarse el suplicio del paso por el capitalismo, con el mar de sufrimientos y desastres humanos que le acompa\u00f1an.  Ciertos escritores rusos hab\u00edan desautorizado esta v\u00eda con las palabras del mism\u00edsimo Marx. Se citaba, en efecto, el texto de El capital en el que Marx hab\u00eda descrito el paso al capitalismo en Inglaterra (exponiendo el proceso por el que toda la poblaci\u00f3n rural fue expulsada a sangre y fuego de sus tierras). Ah\u00ed hab\u00eda afirmado, ciertamente, que ese proceso, &quot;que hasta ahora s\u00f3lo se ha realizado plenamente en Inglaterra&quot;, es &quot;el mismo movimiento que recorren todos los otros pa\u00edses de la Europa occidental&quot;.  Sin embargo, Marx (en una carta al editor del Otyecestvenniye Zapisky en noviembre de 1877) decide intervenir en el debate y lo hace para desautorizar con energ\u00eda esta utilizaci\u00f3n de su propio texto. Afirma que la \u00fanica aplicaci\u00f3n que puede hacerse de sus palabras es, en efecto, mucho m\u00e1s modesta:  &quot;si Rusia tiene que transformarse en una naci\u00f3n capitalista a ejemplo de los pa\u00edses de la Europa occidental no lo lograr\u00e1 sin transformar primero en proletariados a una buena parte de sus campesinos; y en consecuencia, una vez llegada al coraz\u00f3n del r\u00e9gimen capitalista, experimentar\u00e1 sus despiadadas leyes, como la experimentaron otros pueblos profanos. Esto es todo&quot;.  \u00a1Eso es todo! Sin embargo, nos dice Marx, no lo es para su bienintencionado int\u00e9rprete:  \u201c\u00c9l se siente obligado a metamorfosear mi esbozo hist\u00f3rico de la g\u00e9nesis del capitalismo en el Occidente europeo en una teor\u00eda historico-filos\u00f3fica de la marcha general que el destino le impone a todo pueblo, cualquiera que sean las circunstancias hist\u00f3ricas en las que se encuentre, a fin de que pueda terminar por llegar a la forma de la econom\u00eda que le asegure, junto con la mayor expansi\u00f3n de las potencias productivas del trabajo social, el desarrollo m\u00e1s completo del hombre. Pero le pido a mi int\u00e9rprete que me dispense: me honra y me averg\u00fcenza a la vez demasiado\u201d.  Acto seguido, Marx pasa a advertir que &quot;sucesos notablemente an\u00e1logos&quot; conducen en la historia a resultados completamente distintos. 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En este sentido, el sistema completo del trabajo asalariado capitalista reposa sobre la expropiaci\u00f3n generalizada de la poblaci\u00f3n de cualquier posible medio de trabajo aut\u00f3nomo (en especial, aunque no s\u00f3lo, del acceso a la tierra). Es decir, resulta f\u00e1cil entender en qu\u00e9 sentido el modo capitalista de producci\u00f3n tiene como requisito fundamental que la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n carezca de la propiedad necesaria para obtener el propio sustento.  Con esto pasamos al segundo ejemplo que quer\u00edamos proponer: precisamente el asunto de la propiedad privada. Cuando el 21 de julio, en el discurso de inauguraci\u00f3n de la \u201cImprenta de la Cultura\u201d, Ch\u00e1vez defiende en\u00e9rgicamente la \u201cpropiedad privada\u201d, se est\u00e1 distanciando sin duda del marxismo, pero no de Marx. Todo el discurso de Ch\u00e1vez a este respecto se basa en la diferencia irrenunciable que hay entre la \u201cpropiedad\u201d de los grandes terratenientes y los oligarcas y la \u201cpropiedad\u201d de quien tiene \u201ccuatro vacas\u201d y vive de cuidarlas o tiene un pedacito de tierra que le permite subsistir por medio de su propio trabajo. Esta distinci\u00f3n, que tantas veces ha sido ignorada por el marxismo, es sin embargo la distinci\u00f3n fundamental que vertebra la obra cumbre de Marx. En efecto, en los dos \u00faltimos cap\u00edtulos del Libro I de El capital, Marx pone de manifiesto que la clave para comprender el secreto del modo capitalista de producci\u00f3n consiste en comprender la radical oposici\u00f3n que hay entre la \u201cpropiedad privada capitalista\u201d (que constituye el blanco de sus ataques) y la \u201cpropiedad privada que se funda en el trabajo personal\u201d. Tanto es as\u00ed que el Libro I de El capital concluye considerando repugnante el modo capitalista de producci\u00f3n y de acumulaci\u00f3n y, por tanto, tambi\u00e9n la propiedad privada capitalista, precisamente porque \u201cpresuponen el aniquilamiento de la propiedad privada que se funda en el trabajo propio, esto es, la expropiaci\u00f3n del trabajador\u201d. De hecho, en El capital, que tiene por subt\u00edtulo \u201ccr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica\u201d, resulta que el principal reproche que lanza Marx contra \u00e9sta es, precisamente, que \u201cla econom\u00eda pol\u00edtica procura, por principio, mantener en pie la m\u00e1s agradable de las confusiones entre la propiedad privada que se funda en el trabajo personal y la propiedad privada capitalista \u2013 diametralmente contrapuesta \u2013 que se funda en el aniquilamiento de la primera\u201d.  Del mismo modo, sus intervenciones pol\u00edticas se centran contra el car\u00e1cter capitalista de la propiedad precisamente porque presupone el aniquilamiento de la propiedad para la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n. As\u00ed, por ejemplo, cuando en el Manifiesto Comunista Marx recuerda que \u201cse nos ha reprochado a los comunistas el querer abolir la propiedad personalmente adquirida, fruto del trabajo propio, esa propiedad que forma la base de toda la libertad, actividad e independencia individual\u201d, su respuesta a este reproche, desde luego, no es negar que la propiedad constituya en alg\u00fan sentido la base de la libertad y la independencia individual. Por el contrario, Marx argumenta diciendo que es el capital quien ha suprimido por completo esa propiedad. Lo intolerable para Marx no es pensar que la propiedad sea en alg\u00fan sentido condici\u00f3n necesaria de la libertad y la independencia individual. Lo intolerable para Marx es intentar escamotear el hecho de que en la sociedad capitalista \u201cla propiedad privada est\u00e1 abolida para las nueve d\u00e9cimas partes de sus miembros\u201d. Lo intolerable es que se reproche a los comunistas, en nombre del derecho de propiedad, el intento de suprimir una sociedad que \u201cno puede existir sino a condici\u00f3n de que la inmensa mayor\u00eda de la sociedad sea privada de propiedad\u201d.  No podemos realmente demostrar del todo lo que sostenemos en el espacio de este breve art\u00edculo (y, de hecho, no podremos realmente demostrarlo m\u00e1s que sobre la base del extenso libro que estamos actualmente escribiendo sobre Marx), pero tenemos derecho a sospechar que Marx se sentir\u00eda en realidad mucho m\u00e1s pr\u00f3ximo a Ch\u00e1vez que a la mayor\u00eda de sus disc\u00edpulos. Esperemos, eso s\u00ed, que Ch\u00e1vez tenga m\u00e1s suerte (o m\u00e1s cuidado) que el bueno de Marx con las cosas que se hacen y se dicen en su nombre.  Noticia relacionada El libro \u201cComprender Venezuela, pensar la democracia\u201d obtiene el Premio Nacional del Libro de Venezuela y Menci\u00f3n en el Premio Libertador.<\/p>\n<p>Publicado en Rebeli\u00f3n, 04-09-2007<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-789","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-la-izquierda-a-debate"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/789","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=789"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/789\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=789"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=789"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=789"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}