{"id":7930,"date":"2020-06-26T05:00:12","date_gmt":"2020-06-26T04:00:12","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=7930"},"modified":"2020-11-22T04:36:42","modified_gmt":"2020-11-22T03:36:42","slug":"polvo-rojo-la-transicion-al-capitalismo-en-china-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=7930","title":{"rendered":"Polvo rojo: La transici\u00f3n al capitalismo en China (I)"},"content":{"rendered":"<div class=\"et_pb_menu__menu\">\n<nav class=\"et-menu-nav\"><em>El colectivo comunista chino Chuang est\u00e1 publicando en la revista de mismo t\u00edtulo una serie de art\u00edculos sobre la historia contempor\u00e1nea econ\u00f3mica china. De momento llevan publicadas las dos primeras secciones de las tres previstas, respectivamente en los n\u00fameros 1 (2016 y 2019) y 2 (2019) de la revista. En los \u00faltimos meses hemos publicado la primera serie \u00ab<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=7539\">Sorgo y acero: el r\u00e9gimen socialista de desarrollo y la forja de China<\/a>\u00bb en seis entradas -recopilado tambi\u00e9n en forma de <a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8184\">libro<\/a>&#8211;\u00a0 y publicamos ahora la segunda, con cinco entradas. Recordamos que en la primera estudian lo que los autores denominan \u00abr\u00e9gimen socialista de desarrollo\u00bb que datan aproximadamente entre la creaci\u00f3n de la Rep\u00fablica Popular en 1949 y principios de los a\u00f1os 70, cuando consideran que se produce la transici\u00f3n al capitalismo. En esta segunda parte, \u00abPolvo rojo\u00bb veremos lo que consideran la transici\u00f3n al capitalismo, entre los a\u00f1os 70 y el inicio del nuevo milenio. Este ser\u00e1 el esquema de publicaci\u00f3n:<br \/>\n<\/em><strong>Polvo rojo: la transici\u00f3n al capitalismo en China<\/strong><\/p>\n<p><em>I. Introducci\u00f3n<\/em><br \/>\n<em><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8160\">II. Parte 1. La Cuenca del Pac\u00edfico<\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8232\">III. Parte 2. Fronteras<\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8522\">IV. Parte 3. Sinosfera<\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8671\">V.\u00a0 Parte 4. De hierro a \u00f3xido<\/a><\/em><\/p>\n<\/nav>\n<\/div>\n<h2 class=\"western\" align=\"center\">Introducci\u00f3n<\/h2>\n<h2 style=\"text-align: center;\">Eremitorio<\/h2>\n<h4 class=\"western\"><strong>Reclusi\u00f3n<\/strong><\/h4>\n<p>Cuando los ej\u00e9rcitos n\u00f3madas barrieron desde el norte para conquistar la astillada dinast\u00eda Jin del Oeste, las clases superiores huyeron a trav\u00e9s del r\u00edo Amarillo hacia las zonas interiores del sur de su imperio en colapso. En el sur, reestablecieron la corte imperial en Jiankang (en la actual Nanjing), decretando el ascenso de una nueva capital din\u00e1stica. Pero el nuevo imperio de los llamados Jin del Este exist\u00eda m\u00e1s sobre el papel que en realidad. El poder estaba extremamente descentralizado, definido por una tensi\u00f3n constante entre facciones de los refugiados norte\u00f1os que se hab\u00edan establecido en diferentes regiones, cada una con su propia base fundamentalmente aut\u00f3noma econ\u00f3mica y militar. Estas facciones depend\u00edan de tenues alianzas con la nobleza culturalmente distinta del sur y diversos grupos ind\u00edgenas, todo forjado lentamente mediante matrimonios mixtos y conquista militar. En medio de esta balcanizaci\u00f3n, el deseo de recuperar la tierra natal del norte perdida solo unificaba vagamente a una corte paranoica, dif\u00edcilmente capaz de reunir el poder central necesario para recaudar impuestos, y mucho menos para desplegar un nuevo ej\u00e9rcito capaz de luchar contra los reinos \u00abb\u00e1rbaros\u00bb militarizados que hab\u00edan surgido en el norte. Esta breve dinast\u00eda fue, retrospectivamente, solo una de las etapas m\u00e1s bajas del declive multisecular imperial que sigui\u00f3 al colapso de los Han y precedi\u00f3 el ascenso de los Tang. <a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/p>\n<p>Pero fue tambi\u00e9n en este contexto de declive imperial y descentralizaci\u00f3n donde tom\u00f3 su forma arquet\u00edpica la tradici\u00f3n erem\u00edtica del este de Asia. Aunque la pr\u00e1ctica cultural de la reclusi\u00f3n tiene una larga historia que se remonta a mucho antes de la era imperial,<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a> fue bajo los Jin del Este cuando imperio y eremitismo llegar\u00edan a ser inseparablemente simbi\u00f3ticos. Con poco que hacer en la deteriorada corte en Jiankang, la mayor parte de las \u00e9lites refugiadas se retiraron a sus grandes haciendas en los bosques h\u00famedos del sur. Atendidos por sirvientes, esclavos y concubinas, crearon complejos rurales relativamente autosuficientes, completados con pistas y parques cultivados por su efecto est\u00e9tico. Liberados de la monoton\u00eda de la administraci\u00f3n imperial, pasaban su tiempo reuni\u00e9ndose con amigos en pabellones bellamente esculpidos sobre sus parques y plantaciones, dando banquetes, bebiendo vino y escribiendo poemas sobre la belleza de una vida sencilla en comuni\u00f3n con la naturaleza. Poetas como Xie Lingyun, el acaudalado hijo de dos familias prominentes de Jin del Este, pudieron as\u00ed retratarse como ermita\u00f1os al estilo de los antiguos sabios, cuando su exilio (a menudo voluntario) de la corte lo pasaban en lujosas haciendas basadas en jerarqu\u00edas brutales de trabajo forzado. La relaci\u00f3n entre ermita e imperio no fue nunca de verdadera oposici\u00f3n, por tanto. Xie mismo ve\u00eda estas haciendas como imperios en miniatura, modelados seg\u00fan la ca\u00edda dinast\u00eda Han.<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a> Mientras tanto, casi todos los grandes poetas rurales del periodo en realidad iban circulando constantemente entre la vida en la corte y el exilio r\u00fastico, convirti\u00e9ndose la reclusi\u00f3n en una etapa cada vez m\u00e1s normal de la administraci\u00f3n imperial.<\/p>\n<p>En el momento de una reunificaci\u00f3n duradera bajo los Tang, el eremitismo se hab\u00eda convertido en una pr\u00e1ctica generalizada en la que aspirantes a funcionarios compet\u00edan entre s\u00ed en su virtuoso aislamiento, esperando garantizarse una posici\u00f3n en la corte. Poetas-acad\u00e9micos-funcionarios famosos como Li Bai abarrotaban ermitas en lugares como la monta\u00f1a de Zhongnan, frecuentemente visitada por reclutadores imperiales. La recentralizaci\u00f3n del poder pol\u00edtico asisti\u00f3 por tanto a una fusi\u00f3n m\u00e1s rigurosa de lo erem\u00edtico y lo imperial, en la que hasta a los ermita\u00f1os exiliados de la corte se les encargaba gestionar el flujo regular de tributos desde la periferia del imperio. A lo largo de todo el proceso, sin embargo, los literatos segu\u00edan asumiendo los atributos externos de sus predecesores de Jin del Este, alabando la soledad religiosa de la vida rural y condenando la capital y sus intrigas palaciegas. Aunque sirvi\u00f3 como un ayudante leal del emperador durante los Tang, Li Bai se pod\u00eda imaginar a s\u00ed mismo en un \u00abmundo m\u00e1s all\u00e1 del polvo rojo de la vida\u00bb, una met\u00e1fora tanto para el desapego religioso budista como para la reclusi\u00f3n r\u00fastica lejos del bullicio de las calles urbanas.<\/p>\n<p><strong>Pa\u00eds ermita\u00f1o <\/strong><\/p>\n<p>La forja de China mediante el r\u00e9gimen socialista de desarrollo\u00a0 jug\u00f3 con similares contradicciones. Siendo simult\u00e1neamente la cabeza de playa de una revoluci\u00f3n socialista global y un pa\u00eds aut\u00e1rquico sellado para la econom\u00eda capitalista (y m\u00e1s tarde incluso al comercio con sus antiguos aliados sovi\u00e9ticos), el aislamiento socialista de China fue a la vez contradictorio y enga\u00f1oso. A medida que el r\u00e9gimen de desarrollo alcanzaba sus \u00faltimas etapas, la palabra \u00abautodependencia\u00bb (<span lang=\"zh-CN\">\u81ea\u529b\u66f4\u751f<\/span>) , se multiplicaba en todos los niveles. Pero junto con el impulso por la autosuficiencia, el anquilosamiento de la producci\u00f3n cre\u00f3 muchas presiones locales para romper esta autarqu\u00eda tanto a escala nacional como internacional. La econom\u00eda hab\u00eda sido sometida a una descentralizaci\u00f3n generalizada, con colectivos rurales y empresas urbanas industriales transformadas en sus propios claustros erem\u00edticos &#8211;trabajadores y campesinos depend\u00edan de las unidades locales de producci\u00f3n para alimentos, vivienda y bienes b\u00e1sicos de consumo, m\u00e1s que de la provisi\u00f3n directa por parte del gobierno central o la indirecta mediante un mercado nacional. Pero en este mismo periodo hab\u00eda empezado a propagarse el\u00a0 mercad0 negro, los muy necesarios medios de producci\u00f3n eran cada vez menos disponibles u obsoletos, y la divisi\u00f3n sino-sovi\u00e9tica hab\u00eda asegurado que casi la totalidad de la frontera de China se convirtiese en un potencial frente de guerra. As\u00ed por tanto, estas d\u00e9cadas posteriores de la era socialista, de estilo ermita\u00f1o, fueron tambi\u00e9n un periodo de gestaci\u00f3n para la apertura sin precedentes de China al comercio mundial.<\/p>\n<p>La Era de la Reforma se presenta a menudo como un cambio sin precedentes dirigido por una facci\u00f3n del partido casi proscrita, terminando en un \u00abMilagro chino\u00bb que ver\u00eda el pa\u00eds catapultado a la vanguardia de la producci\u00f3n mundial. Pero la realidad es que la r\u00e1pida subsunci\u00f3n de China a la comunidad material del capital estaba prefigurada por las condiciones estructurales que permeaban y rodeaban al pa\u00eds ermita\u00f1o, siendo en \u00faltima instancia su impulso aut\u00e1rquico de desarrollo tan alejado de los impulsos del capital global como las haciendas ermita\u00f1as aut\u00e1rquicas de los literatos medievales lo estaban de las intrigas palaciegas de sus capitales. Mientras \u00abSorgo y acero\u00bb, la primera parte de nuestra historia econ\u00f3mica,<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a> exploraba el car\u00e1cter interno del r\u00e9gimen de desarrollo y la forja de China como pa\u00eds, esta segunda parte se centra en las condiciones globales que arrastrar\u00edan finalmente al socialismo ermita\u00f1o del r\u00e9gimen de desarrollo al polvo rojo de la producci\u00f3n capitalista global. Nuestra tesis b\u00e1sica es que, de la misma manera que los ermita\u00f1os de Jin del Este, el aislamiento y la expansi\u00f3n imperial no son necesariamente t\u00e9rminos opuestos. El ascenso de la facci\u00f3n reformista dentro del Partido Comunista Chino (PCC) parece repentino o inesperado solo para aquellos que toman la poes\u00eda del ermita\u00f1o al pie de la letra, olvidando que el eremitorio era a menudo una etapa en la vida de ciertos administradores imperiales.<\/p>\n<p>Volvemos ahora a la historia de China no solo como un pa\u00eds reci\u00e9n forjado, sino como uno de muchos territorios dentro de una red que estrangula el globo de fuerzas de trabajo y cadenas de suministro. Nuestro foco cambia de los temas fundamentalmente internos cubiertos en \u00abSorgo y acero\u00bb a una perspectiva simult\u00e1neamente nacional e internacional necesaria para comprender las estructuras paralelas que compusieron las reformas graduales de China. Exploraremos tanto las presiones end\u00f3genas como ex\u00f3genas para abrir la econom\u00eda que exist\u00edan en las etapas finales de la era socialista as\u00ed como el car\u00e1cter desigual e incompleto de la transici\u00f3n capitalista una vez en marcha. Esta historia, aunque embarrada por el liberalismo evang\u00e9lico de finales del siglo XX, no es en absoluto tan oscura y distorsionada como la del r\u00e9gimen\u00a0 de desarrollo que la precedi\u00f3. Buena parte de la historia de la era de la reforma est\u00e1 ya bien documentada en la literatura acad\u00e9mica dominante. Esta entrega se centrar\u00e1 por tanto en resumir la investigaci\u00f3n existente y situarla en un marco marxista adecuado, destacando los aspectos de esta historia que son m\u00e1s \u00fatiles para entender el capitalismo tal como existe en el mundo de hoy.<\/p>\n<p><strong>Crisis convergentes<\/strong><\/p>\n<p>Los temas clave ser\u00e1n cubiertos a continuaci\u00f3n de una manera secuencial, vagamente organizados en secciones tem\u00e1ticas que siguen la cronolog\u00eda general de la transici\u00f3n capitalista. Pero aqu\u00ed el tema dominante es la idea de crisis convergentes. Nuestro objetivo es contar la historia de las numerosas contingencias hist\u00f3ricas que apuntalaron el llamado \u00abMilagro chino\u00bb, que no fue ni milagroso ni totalmente chino. Esto implica entender el \u00abmilagro\u00bb como, de hecho, una respuesta emergente prosaica a crisis duales sucedidas a dos escalas &#8211;una en el r\u00e9gimen de desarrollo chino, y la otra en la econom\u00eda capitalista global&#8211;. La crisis end\u00f3gena del r\u00e9gimen alcanz\u00f3 su pico en los a\u00f1os 70. Estaba condicionada fundamentalmente por los l\u00edmites internos del proyecto de desarrollo ya explorados en \u00abSorgo y acero\u00bb,<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a> pero fue amplificada por la creciente exclusi\u00f3n geopol\u00edtica y la amenazante posibilidad de una guerra con la URSS. En el mismo periodo de tiempo, la producci\u00f3n capitalista global se enfrentaba a su primera ralentizaci\u00f3n importante mundial desde la Gran Depresi\u00f3n. A finales de los a\u00f1os 70, todos los intentos de gestionar la incipiente crisis mediante las medidas de est\u00edmulo est\u00e1ndar de posguerra hab\u00edan fracasado. A medida que el crecimiento se frenaba, el desempleo crec\u00eda y la inflaci\u00f3n se disparaba, las diversas reformas estructurales que se llevar\u00edan pronto a cabo en un intento de restaurar la rentabilidad (m\u00e1s tarde clasificadas juntas como \u00abneoliberalismo\u00bb) amenazaban en el horizonte. Pero tambi\u00e9n hab\u00eda la conciencia de que estas reformas, si se aplicaban solo en los territorios del n\u00facleo del capitalismo, contendr\u00edan los salarios, aniquilar\u00edan las redes de seguridad social, crear\u00edan cantidades peligrosas de deuda y por tanto avivar\u00edan un descontento generalizado. Los movimientos sociales y las insurrecciones de finales de los a\u00f1os 60 ya hab\u00edan dado pistas de la posibilidad de esta desestabilizaci\u00f3n &#8211;y en el contexto de la Guerra Fr\u00eda, la desestabilizaci\u00f3n supon\u00eda el riesgo de iniciar un conflicto militar global inimaginablemente devastador&#8211;.<\/p>\n<p>Para que la acumulaci\u00f3n capitalista continuase en su impulso para un crecimiento compuesto, la econom\u00eda tendr\u00eda que dar un salto a una escala completamente nueva, subsumiendo territorios subdesarrollados y construyendo nuevos complejos industriales adecuados para un volumen y velocidad de producci\u00f3n siempre en ascenso. Se esperaba que este proceso tuviese \u00e9xito tanto en la revitalizaci\u00f3n de la rentabilidad (aunque solo fuese temporalmente) y en ayudar a templar el descontento en los pa\u00edses capitalistas al compensar el declive de los servicios sociales y los salarios estancados con el abaratamiento de los bienes de consumo y la expansi\u00f3n del cr\u00e9dito. Este proceso ya se hab\u00eda centrado en el este de Asia, anclado al ascenso facilitado por los EEUU del Jap\u00f3n de posguerra. A medida que crec\u00eda la crisis, el capital empez\u00f3 a inclinarse m\u00e1s y m\u00e1s hacia los pa\u00edses de la costa del Pac\u00edfico. La geopol\u00edtica de la Guerra Fr\u00eda combinada con la nueva gravedad econ\u00f3mica de Jap\u00f3n para facilitar el ascenso de los Tigres del Este de Asia, todos dirigidos por una combinaci\u00f3n \u00fanica de dictadura anticomunista (o aparato colonial, como en Hong Kong) y una inundaci\u00f3n de inversiones desde los EEUU y Jap\u00f3n.<\/p>\n<p>Esta es la coyuntura en la que la crisis interior de China converge con la Larga Crisis del capitalismo global. En t\u00e9rminos de la teor\u00eda econom\u00eda dominante, la grande y barata fuerza de trabajo de China ofrec\u00eda una \u00abventaja comparativa\u00bb esencial en etapas clave del proceso de producci\u00f3n de la industria ligera. Pero este relato dominante solo capta parte de la din\u00e1mica general. La apertura de China era el principio de un amplio proceso de subsunci\u00f3n a la comunidad material del capital, dirigido por la necesidad creciente de exportar primero bienes y m\u00e1s tarde capital desde las econom\u00edas desarrolladas que sufr\u00edan sobreproducci\u00f3n. Siguiendo a las primeras expansiones de producci\u00f3n capitalista en otras zonas del este de Asia, China pod\u00eda ofrecer grandes territorios para la inversi\u00f3n y una fuerza de trabajo barata y formada sin precedentes por su tama\u00f1o, salud y educaci\u00f3n b\u00e1sica. La oferta de trabajo a\u00f1adida al sistema capitalista global por este proceso era aproximadamente del mismo tama\u00f1o que la de todos los pa\u00edses industrializados del mundo juntos.<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a> Adem\u00e1s, esta fuerza de trabajo hab\u00eda sido producida por el r\u00e9gimen socialista de desarrollo, y por tanto los costes iniciales eran externos a la producci\u00f3n capitalista y los costes de su reproducci\u00f3n eran f\u00e1cilmente externalizados a periferias internas todav\u00eda dominadas por la producci\u00f3n de subistencia &#8211;al menos durante las dos primeras generaciones&#8211;. La enorme masa de poblaci\u00f3n china resucit\u00f3 por tanto la vieja esperanza de Occidente, que se remonta al menos a la dinast\u00eda Ming, de un mercado aparentemente ilimitado capaz tanto de impulsar la producci\u00f3n capitalista como de absorber sus siempre crecientes excesos.<\/p>\n<p>En un intento por pegarse al n\u00facleo de estas din\u00e1micas, se corre siempre el riesgo de atribuir m\u00e1s agencia a presidentes, dirigentes y billonarios surtidos de la que se merecen. La realidad es que las decisiones que se toman en la cima de los estados o corporaciones se hacen siempre en respuesta a l\u00edmites materiales a los que se enfrentan complejos sistemas pol\u00edticos y econ\u00f3micos. La clase dirigente es un designante de un conjunto de individuos no homog\u00e9neos que mantienen posiciones de toma de decisiones dentro de estas ciudadelas de poder pol\u00edtico-econ\u00f3mico, para los que la continuaci\u00f3n del <em>status quo<\/em> es la m\u00e1xima prioridad. Pero estos individuos se sientan en posiciones muy estructuradas, en deudores de las demandas intr\u00ednsecas de los accionistas (de mayores beneficios) y los electores (de niveles m\u00ednimos de estabilidad y prosperidad &#8211;no tanto la exigencia de que las cosas vayan mejor como simplemente de que no vayan peor demasiado r\u00e1pido&#8211;). No hay por tanto un intento verdaderamente malintencionado tras estas decisiones, ni tienen estos titulares el poder de transformar verdaderamente o de liberarse del sistema. Est\u00e1n igual de encadenados a \u00e9l que nosotros, aunque ellos est\u00e1n encadenados a su cima.<\/p>\n<p>El proceso en su conjunto es, por tanto, de adaptaciones contingentes, m\u00e1s que de conspiraciones de la clase gobernante. Su producto no es el de un consejo confabulado de \u00e9lites, oculto, sino simplemente el resultado de la continua experimentaci\u00f3n a trav\u00e9s de la cual las diferentes facciones de la clase dominante intentaron solucionar la crisis incipiente y fracasaron, siendo reemplazados entonces sus esfuerzos por nuevas posibilidades, no probadas, puestas en marcha por nuevos l\u00edderes generando nuevos resultados con los que a su vez hab\u00eda que enfrentarse. El proceso es la transformaci\u00f3n continua en respuesta a las manifestaciones locales de la disminuci\u00f3n global de la rentabilidad. El \u00abneoliberalismo\u00bb por tanto no es un programa pol\u00edtico\u00a0 plenamente consciente, casualmente malintencionado, como algunos autores piensan,<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a> sino simplemente un t\u00e9rmino atribuido a una vago consenso que se form\u00f3 alrededor de numerosas soluciones locales a la crisis que parec\u00edan superar l\u00edmites a corto plazo en su momento. La prominencia de un estado cada vez m\u00e1s militarizado en este periodo es en s\u00ed mismo un s\u00edntoma de la incoherencia fundamental de este consenso, puesto que la gesti\u00f3n de una crisis siempre en construcci\u00f3n, siempre aplazada pero siempre presente se hace m\u00e1s y m\u00e1s monumental. Hoy hemos alcanzado finalmente el punto en el que el consenso se est\u00e1 hundiendo ante la disminuci\u00f3n del comercio global y las olas ascendentes de nacionalismo populista, aunque el enorme aparato militar que creci\u00f3 en la c\u00faspide\u00a0 de las cadenas globales de suministro sigue, llevado por su propia inercia. Pero el desarrollo de este consenso hoy en hundimiento sigue siendo el trasfondo hist\u00f3rico de la subsunci\u00f3n de China a los circuitos globales de acumulaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En el periodo que exploramos a continuaci\u00f3n, la geopol\u00edtica interpret\u00f3 un papel clave en la uni\u00f3n de las crisis mutuas. Fue, de hecho, uno de los pocos momentos en la historia china en que decisiones de l\u00edderes individuales (si bien respondiendo a demandas locales) reorientaron verdaderamente el curso de d\u00e9cadas futuras. Y si hubo un \u00fanico momento en el que esta convergencia de crisis se convirti\u00f3 en una posibilidad concreta, este fue probablemente el Incidente de la isla de Zhenbao en 1969. Como el c\u00e9nit de un conflicto fronterizo generalizado sino-sovi\u00e9tico que vio a veinticinco divisiones del ej\u00e9rcito sovi\u00e9tico (con unos doscientos mil soldados) desplegadas en la frontera china, los sucesos de la isla de Zhenbao llevaron a China y la URSS al borde de una guerra nuclear total. Aunque se evit\u00f3 la guerra, fue el punto en el que los lazos sino-sovi\u00e9ticos se cortaron definitivamente, terminando con medio siglo de diplomacia precaria entre los dos mayores miembros del bloque socialista. En el contexto de la Guerra Fr\u00eda, este incidente se\u00f1al\u00f3 tambi\u00e9n las primeras insinuaciones de la apertura de lazos con los Estados Unidos.<\/p>\n<p>Contrariamente a aquellos que se\u00f1alan el inicio de la Era de Reforma en 1976, con la muerte de Mao Zedong, o 1978, con el ascenso de Deng Xiaoping, nosotros defendemos por lo tanto que el periodo de transici\u00f3n capitalista empez\u00f3 en realidad en 1969, en el final de la Revoluci\u00f3n Cultural \u00abcorta\u00bb, cuando el Incidente de la isla de Zhenbao dio como resultado la ruptura irrevocable de relaciones con la URSS y el inicio de contactos informales con los Estados Unidos, seguidos por contactos formales en 1971. Aunque finalmente completado bajo el liderazgo de Deng e inicialmente encabezado por Zhou Enlai, los movimientos geopol\u00edticos esenciales en este periodo ten\u00edan una base lo suficientemente amplia entre el liderazgo m\u00e1ximo del partido para avanzar, todo con la aprobaci\u00f3n de Mao. Parte inicialmente de una estrategia pol\u00edtica mayor que ten\u00eda como objetivo adquirir bienes de capital avanzados para revertir el estancamiento econ\u00f3mico del r\u00e9gimen de desarrollo &#8211;una \u00abapertura\u00bb m\u00ednima en nombre de la preservaci\u00f3n del <em>status quo<\/em>&#8212; estas medidas parciales tomaron vida propia, creando dependencias de suministro (principalmente de bienes de capital agr\u00edcolas) que animaron a una mayor liberalizaci\u00f3n. Aunque esta estrategia pol\u00edtica evolucionar\u00eda pronto\u00a0 hacia una reforma de mercado a gran escala, estaba por tanto basada en intentos de la era socialista de superar los l\u00edmites del r\u00e9gimen de desarrollo.<\/p>\n<p><strong>Piedra a piedra<\/strong><\/p>\n<p>A medida que la regi\u00f3n se combaba con la inclinaci\u00f3n hacia el este del capital, China empez\u00f3 a reorientarse hacia la costa. Aunque sus reformas de mercado llegaron en ciclos cortos (2-4 a\u00f1os) de experimentaci\u00f3n y racionalizaci\u00f3n, tambi\u00e9n es posible dividir groseramente el periodo en tres etapas de una d\u00e9cada cada una. No fueron en absoluto parte de una estrategia intencional a largo plazo. Pero cada etapa, una vez completada, establec\u00eda nuevas caracter\u00edsticas estructurales que hac\u00edan las reformas futuras m\u00e1s probables. La primera etapa, de 1969 a 1978, estuvo definida por la pol\u00edtica. Internamente, fue un periodo de creciente anquilosamiento. Tras el aplastamiento de la Revoluci\u00f3n Cultural \u00abcorta\u00bb en 1969, la producci\u00f3n, la distribuci\u00f3n y la sociedad cada vez m\u00e1s fueron dirigidas directamente por el estado a trav\u00e9s del ej\u00e9rcito. El n\u00famero de cuadros se dispar\u00f3 en estos a\u00f1os y la econom\u00eda tom\u00f3 un car\u00e1cter directamente militar, definido por la estrategia del \u00abTercer Frente\u00bb, que buscaba relocalizar la industria en el m\u00e1s seguro interior monta\u00f1oso de China. Esta d\u00e9cada asistir\u00eda al \u00faltimo \u00abgran impulso\u00bb industrial del r\u00e9gimen socialista de desarrollo. Al mismo tiempo, asistir\u00eda tambi\u00e9n a los primeros intentos de importar plantas enteras y equipamento de pa\u00edses capitalistas, un proceso solo posible por los grandes cambios geopol\u00edticos mencionados arriba. Con un pie todav\u00eda dentro del r\u00e9gimen de desarrollo, esta etapa estuvo marcada por una apertura pol\u00edtica estrat\u00e9gica y una m\u00ednima reforma econ\u00f3mica. Aparte de unas pocas importaciones clave, la interacci\u00f3n con la econom\u00eda capitalista global fue esencialmente inexistente.<\/p>\n<p>La segunda etapa estuvo definida por la reforma de la econom\u00eda nacional. Este periodo se puede datar groseramente entre el ascenso de Deng Xiaoping en 1978 y la mano dura en Tiananmen en 1989. Las reformas interiores estuvieron definidas por la implementaci\u00f3n del sistema de responsabilidad por hogar en la agricultura, la restauraci\u00f3n de los mercados rurales y el ascenso de las Empresas de Municipio y Aldea (TVEs por sus siglas en ingl\u00e9s [Township-and-Village Enterprises]) como el sector de m\u00e1s r\u00e1pido crecimiento de la industria. El crecimiento interior todav\u00eda superaba de lejos la interacci\u00f3n con los mercados internacionales. China mantuvo m\u00faltiples capas de aislamiento respecto al mercado global, limitando el contacto m\u00e1s directo a un pu\u00f1ado de Zonas Econ\u00f3micas Especiales (SEZs por sus siglas en ingl\u00e9s [Special Economic Zones]), la m\u00e1s importantes de las cuales eran Shenzhen, puesto que actuaba como interfaz entre el continente y Hong Kong. A lo largo de este periodo, China no tuvo Bolsa, la propiedad de las empresas nacionales era a menudo poco clara y la propiedad extranjera se limitaba a la SEZs &#8211;e incluso all\u00ed estaba a menudo restringida&#8211;. Hong Kong fue la fuente dominante de inversi\u00f3n directa a lo largo de este periodo, suponiendo m\u00e1s de la mitad de toda la Inversi\u00f3n Extranjera Directa (FDI por sus siglas en ingl\u00e9s [Foreign Direct Investment]) en la China continental en todos los a\u00f1os menos uno entre 1979 y 1991, seguida en un distante segundo lugar por Jap\u00f3n.<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a> Aparte de la inversi\u00f3n directa, una porci\u00f3n de la parte de Hong Kong consist\u00eda en inversi\u00f3n indirecta desde Taiwan y la poblaci\u00f3n china del exterior, encauzada a trav\u00e9s del sistema financiero de Hong Kong para evitar las restricciones pol\u00edticas. La segunda etapa del proceso de reforma estuvo dirigida por tanto no solo por capital asi\u00e1tico, sino espec\u00edficamente por capital extraido de la sinoesfera en un sentido amplio, a menudo coordinado por redes familiares que se extend\u00edan m\u00e1s all\u00e1 de la frontera.<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a> Estos fueron tambi\u00e9n los a\u00f1os, por tanto, en que la cima de la jerarqu\u00eda de la clase capitalista tom\u00f3 forma en China, a medida que las redes de capital empezaron a fusionarse con la clase burocr\u00e1tica que se hab\u00eda solidificado en la cima del r\u00e9gimen de desarrollo.<\/p>\n<p>La tercera etapa de la reforma data desde alrededor de 1990 hasta principios de los 2000. Este periodo estuvo definido por su car\u00e1cter internacional, y se puede entender como la d\u00e9cada en la que se complet\u00f3 la transici\u00f3n capitalista, tanto desde el punto de vista de integraci\u00f3n de mercado como de formaci\u00f3n de clases, a pesar de los restos en contracci\u00f3n de producci\u00f3n rural de subistencia.<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a> El aplastamiento de las protestas de Tiananmen fue seguido por la reincorporaci\u00f3n selectiva de estudiantes rebeldes en el partido y la clase dirigente que ahora supervisaba. Fue en esta d\u00e9cada cuando los dirigentes del r\u00e9gimen socialista de desarrollo empezaron a actuar como el cuerpo principal de una clase decididamente capitalista persiguiendo intereses de acuerdo\u00a0 con la directriz principal del capital: la acumulaci\u00f3n compuesta. Esto a pesar (y, de hecho, ayudado por ello) de la fusi\u00f3n directa de esta clase dirigente con el estado. Este periodo tambi\u00e9n asisti\u00f3 a la plena integraci\u00f3n de la producci\u00f3n china en el capitalismo global. Los 90 se abrieron con un estallido de inversi\u00f3n en los a\u00f1os que siguieron a la represi\u00f3n del descontento de Tiananmen, dirigida por Jap\u00f3n, Taiwan y Corea del Sur, junto con el mantenimiento de la importancia de Hong Kong. Se fundaron formalmente Bolsas en Shenzhen y Shanghai en 1990.<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a> Aunque la inversi\u00f3n directa desde Europa y los EEUU sigui\u00f3 siendo minoritaria, los productos hechos por empresas chinas se orientaron cada vez m\u00e1s hacia la exportaci\u00f3n, y las destinaciones finales de estas exportaciones estaban a menudo en Occidente. Muchas de las TVEs costeras fueron reestructuradas para servir estas nuevas cadenas de suministro, impulsando una ola masiva de industrializaci\u00f3n suburbana y periurbana que dio como resultado la expansi\u00f3n de las megaciudades chinas.<\/p>\n<p>Este periodo &#8211;y la era de la reforma m\u00e1s en general&#8211; estuvo rematado por el desmantelamiento del viejo cintur\u00f3n industrial socialista en el noreste v\u00eda cierre de f\u00e1bricas y despidos masivos. Con la reforma de la agricultura en la d\u00e9cada anterior seguida por el aplastamiento del \u00abtaz\u00f3n de arroz de hierro\u00bb a partir de 1997, la posici\u00f3n privilegiada de la clase de trabajadores industriales urbanos consumidora de grano fue eliminada gradualmente, y la estructura de clases del r\u00e9gimen socialista de desarrollo fue definitivamente destruida. El estado amortigu\u00f3 el golpe ordenando temporalmente la producci\u00f3n de grano barato en el campo, pasando parte del coste de las reformas urbanas sobre la poblaci\u00f3n rural. Pero esta era una medida t\u00e1ctica llevada a cabo para mitigar el riesgo de descontento urbano. Mientras tanto, muchas de las TVEs que hab\u00edan surgido en las \u00e1reas rurales m\u00e1s pobres en los 80 tambi\u00e9n entraron en bancarrota, fueron privatizadas o simplemente cerradas por el estado como parte de la ola m\u00e1s amplia de cierre de f\u00e1bricas. Las TVEs actuaron por tanto como una fase clave de transici\u00f3n en la reforma de la industria, estimulando su privatizaci\u00f3n, el crecimiento de la econom\u00eda de mercado en ciertas \u00e1reas y su cierre en otras produciendo un cupo a\u00fan mayor de fuerza trabajo rural excedente, del que extraer\u00edan los n\u00facleos costeros manufactureros. El desmantelamiento del \u00abcintur\u00f3n oxidado\u00bb fue acompa\u00f1ado de una enorme reestructuraci\u00f3n de las industrias de propiedad estatal, definida por la consolidaci\u00f3n de empresas y oficinas de planificaci\u00f3n en varios grandes \u00abconglomerados\u00bb (<span lang=\"zh-CN\">\u96c6\u56e2<\/span>), dise\u00f1ados en parte por intereses financieros occidentales y capitalizados por Ofertas P\u00fablicas de Adquisiciones ofrecidas en las Bolsas mundiales. Estas empresas de propiedad estatal remanentes, junto con sus hom\u00f3logas privadas, operar\u00edan cada vez m\u00e1s seg\u00fan los imperativos capitalistas, y la fuerza de trabajo china se definir\u00eda por la combinaci\u00f3n de un nuevo proletariado migrante que prove\u00eda de personal a las industrias de propiedad privada del \u00abanillo del sol\u00bb y una recientemente proletarizada fuerza de trabajo empleada por estos conglomerados de financiaci\u00f3n internacional, supervisados directamente por la burgues\u00eda-burocracia dentro del partido.<\/p>\n<p>Podemos se\u00f1alar el final de esta etapa de reforma aproximadamente en 2001, cuando China accedi\u00f3 a la OMC justo cuando el empleo manufacturero alcanzaba su punto m\u00ednimo (con un 11% de la fuerza de trabajo) debido a la reestructuraci\u00f3n industrial, despu\u00e9s de lo cual una nueva ola de crecimiento orientado a la exportaci\u00f3n en el anillo del sol lo recuperar\u00eda sobre una nueva base, plenamente capitalista. Pero la periodizaci\u00f3n est\u00e1 siempre marcada por el car\u00e1cter desigual del desarrollo. Al proclamar que la transici\u00f3n al capitalismo se hab\u00eda ya completado en los primeros a\u00f1os del nuevo milenio, no estamos defendiendo que las relaciones sociales capitalistas hayan penetrado completamente en todas las partes del pa\u00eds. En las \u00e1reas rurales y las ciudades del interior de peque\u00f1o y mediano tama\u00f1o, la transici\u00f3n completa no ser\u00eda evidente hasta 2008 o m\u00e1s tarde. El a\u00f1o 2001 es algo en cierta manera arbitrario, escogido m\u00e1s como un momento especialmente representativo en una serie de a\u00f1os que definieron la transici\u00f3n completa. Geogr\u00e1ficamente, este proceso estuvo centrado en las grandes ciudades costeras, pero no limitado a ellas. No obstante, este es el punto en el que estas ciudades se convirtieron definitivamente en el centro de la econom\u00eda china. La transici\u00f3n se complet\u00f3 en estos a\u00f1os porque la destrucci\u00f3n del taz\u00f3n de arroz de hierro y el crecimiento masivo de la emigraci\u00f3n rural completaron la formaci\u00f3n de una clase proletaria. Esto, a su vez, complet\u00f3 la gestaci\u00f3n de una sociedad capitalista dentro de China, y con una estructura de clases completada, la din\u00e1mica interna del capitalismo ahora podr\u00eda realmente tomar vida propia. Estos a\u00f1os, por tanto, act\u00faan como una especie de umbral gravitacional. Internamente, todas las partes del pa\u00eds hab\u00edan pasado la cumbre, y la atracci\u00f3n de las ciudades costeras arrastrar\u00eda irreversiblemente hasta los sectores m\u00e1s tozudos del interior a la dependencia del mercado. Internacionalmente, el intento de simplemente orbitar el mundo capitalista hab\u00eda llegado ahora a un punto terminal, y un r\u00e1pido periodo de reentrada era inminente.<\/p>\n<p>Hemos dividido esta historia en cuatro partes, alternando entre las condiciones internacionales y nacionales abarcando estas tres d\u00e9cadas. A cada parte se le ha dado un periodo aproximado de a\u00f1os para orientar al lector, pero a menudo se saltar\u00e1 adelante y atr\u00e1s en el tiempo para iluminar mejor alguna de las tendencias generales. En general, sin embargo, la historia avanzar\u00e1 cronol\u00f3gicamente. En la Parte I, cubrimos los precedentes hist\u00f3ricos en la regi\u00f3n m\u00e1s amplia (empezando en el siglo XIX), la larga inclinaci\u00f3n hacia el este del capital y las crisis que llevaron a este cambio, terminando con el ascenso de Jap\u00f3n y las econom\u00edas asociadas en los a\u00f1os 70. En la Parte II, volveremos a la situaci\u00f3n interna, revisando las crisis internas del r\u00e9gimen de desarrollo en los a\u00f1os 60, cubriendo luego la primera d\u00e9cada de anquilosamiento, la reforma y la confluencia de conflictos geopol\u00edticos. Avanzamos entonces a trav\u00e9s de la siguiente etapa de reformas m\u00e1s vol\u00e1tiles, cuando el mercado estaba empezando a tomar forma en los a\u00f1os 80. En la Parte III volvemos a la situaci\u00f3n internacional a finales de los 70, estudiando el ascenso de la \u00abred de bamb\u00fa\u00bb de capitalistas capaces de contrarrestar la hegemon\u00eda regional de Jap\u00f3n y terminar con una serie\u00a0 de crisis econ\u00f3micas que ayudaron a lanzar la China continental a una posici\u00f3n central en las cadenas mundiales de manufactura, terminando en los a\u00f1os que siguieron a la Crisis Financiera Asi\u00e1tica de 1997-1998. Luego, en la Parte IV, completamos la historia volviendo a la situaci\u00f3n interna en estas dos d\u00e9cadas finales de la transici\u00f3n, examinando los altibajos que llevaron finalmente a vaciar el campo, la emigraci\u00f3n masiva a los nuevos n\u00facleos de producci\u00f3n costeros, el desmantelamiento de la industria de la era socialista y la formaci\u00f3n de un nuevo sistema capitalista de clases a principios de los 2000.<\/p>\n<p><strong>La comunidad material<\/strong><\/p>\n<p>Hoy, la era del pa\u00eds socialista erem\u00edtico hace mucho que termin\u00f3. Todos los ermita\u00f1os han vuelto al polvo rojo de la ciudad, sus utop\u00edas comunitarias se han roto en mil pedazos y han alimentado la comunidad material del capital. Pero esto tambi\u00e9n significa que a la composici\u00f3n actual de la econom\u00eda capitalista global le ha dado forma su absorci\u00f3n del r\u00e9gimen socialista de desarrollo. Para comprender el futuro inmediato de la producci\u00f3n capitalista, por tanto, es esencial comprender este proceso de transici\u00f3n. Tienen aqu\u00ed particular importancia los elementos de la era socialista que fueron posteriormente \u00abexaptados\u00bb por la econom\u00eda capitalista. La idea de \u00abexaptaci\u00f3n\u00bb, sacada de la biolog\u00eda evolutiva,<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>, se refiere al proceso por el que funciones en una especie originalmente adaptadas a un prop\u00f3sito (plumas usadas para la regulaci\u00f3n del calor) son posteriormente cooptadas para funciones cualitativamente diferentes en una etapa posterior del linaje evolutivo (plumas usadas para volar). De manera similar, muchas caracter\u00edsticas del r\u00e9gimen socialista de desarrollo ser\u00edan m\u00e1s tarde cooptadas para cumplir funciones integrales\u00a0 en la econom\u00eda capitalista. El \u00e9xito de estas caracter\u00edsticas \u00abexaptadas\u00bb ayuda a explicar las notables tasas de crecimiento del periodo de transici\u00f3n china a la vez que ofrecen una pista de c\u00f3mo la producci\u00f3n capitalista evoluciona en respuesta a crisis continuadas.<\/p>\n<p>Al describir las crisis dom\u00e9sticas y las reformas que le siguieron, colocamos por tanto los procesos de exaptaci\u00f3n en el centro de nuestra narrativa. Las caracter\u00edsticas \u00abexaptadas\u00bb que llegar\u00edan a ser m\u00e1s importantes para el capitalismo chino estaban en buena parte asociadas a la forma en que la estructura de clases de la era socialista era recompuesta en un sistema capitalista de clases. En la base, esto supon\u00eda la cooptaci\u00f3n del sistema de <em>hukou<\/em> (registro de hogar) para crear una poblaci\u00f3n proletaria de trabajadores migrantes rurales para proporcionar personal a las industrias en expansi\u00f3n del anillo del sol costero. Asimismo en el campo, la propiedad colectiva de la tierra, mantenida bajo el sistema de responsabilidad por hogar hata que los derechos de uso de la tierra fueron plenamente comercializables alrededor de 2008, permitieron al estado instituir reformas del mercado agr\u00edcola m\u00e1s f\u00e1cilmente. En la cima, supon\u00eda la cooptaci\u00f3n del sistema de partido de la era socialista, un proceso marcado por la fusi\u00f3n de las \u00e9lites pol\u00edticas y t\u00e9cnicas en una sola clase gobernante estrechamente aliada con el PCC, completada con el influjo de emprendedores en el partido a partir de los a\u00f1os 90.<\/p>\n<p>Junto con estos cambios, otra exaptaci\u00f3n clave estaba teniendo lugar en el sistema industrial. Cuando las empresas de propiedad estatal fueron reestructuradas, empresas en industrias clave como el acero, la miner\u00eda y la producci\u00f3n de energ\u00eda nunca fueron totalmente privatizadas. Por el contrario, la propiedad estatal de la era socialista fue \u00abexaptada\u00bb y los nuevos conglomerados en estos sectores fueron reestructurados y recapitalizados para ser internacionalmente competitivos, a la vez que conservaban su lealtad pol\u00edtica principal con el partido, ahora un cuerpo de gesti\u00f3n de la clase gobernante capitalista. Aunque la clase trabajadora urbana de la era socialista fue gradualmente retirada o proletarizada y muchas firmas m\u00e1s peque\u00f1as o improductivas eran simplemente cerradas, las empresas de propiedad estatal interpretar\u00edan finalmente un papel esencial en el posterior periodo de transici\u00f3n. Hoy, estas firmas son parte integral de la expansi\u00f3n internacional de la econom\u00eda china. Al mismo tiempo, son lugares en los que se concentran muchas crisis, a medida que la deuda creciente, la sobreproducci\u00f3n y el colapso ecol\u00f3gico son externalizados de la econom\u00eda privada y concentrados en sectores que pueden ser dirigidos m\u00e1s directamente por el estado.<\/p>\n<p>La historia que contamos a continuaci\u00f3n, es una en la que muchas caracter\u00edsticas del socialismo ermita\u00f1o rural de China se convertir\u00edan en \u00faltima instancia en componentes fundamentales de su capitalismo cosmopolita. La descripci\u00f3n de la era socialista desarrollada en \u00abSorgo y acero\u00bb es insuficiente por s\u00ed misma porque el periodo en cuesti\u00f3n no estuvo aislado de la historia. No solo el ermita\u00f1o regres\u00f3 del bosque, sino que, retrospectivamente, queda claro que el recluso nunca estuvo tan aislado de la pol\u00edtica como parec\u00eda. En la comunidad material del capital, no puede haber un verdadero reino ermita\u00f1o. Todo est\u00e1 rodeado por la acumulaci\u00f3n capitalista &#8211;el polvo rojo de muerte viva&#8211; y todo el que intenta huir es retornado a ella, finalmente. Las futuras perspectivas comunistas, por tanto, no encontrar\u00e1n esperanza en la reclusi\u00f3n. La \u00fanica pol\u00edtica emancipadora es aquella que crezca dentro y contra el polvo rojo de la comunidad material del capital. En esta segunda parte de nuestra historia econ\u00f3mica, seguimos buscando una mejor comprensi\u00f3n de esta comunidad tal como est\u00e1 actualmente compuesta, con la esperanza de que este conocimiento pueda finalmente resultar \u00fatil para su destrucci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Para saber m\u00e1s sobre este periodo, v\u00e9ase: Mark E. Lewis, <em>China Between Empires: The Northern and Southern Dynasties<\/em>. Belknap Press, 2011.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> V\u00e9ase: Aat Vervoorn, <em>Men of the Cliffs and Caves: The Development of the Chinese Eremitic Tradition to the End of the Han Dynasty<\/em>, Hong Kong, The Chinese University Press, 1990.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> V\u00e9ase <em>Fu on Returning to the Mountains <\/em>de Xie Lingyun.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> V\u00e9ase \u201cSorghum and Steel: The Socialist Developmental Regime and the Forging of China\u201d, <em>Chuang<\/em>, Issue 1: Dead Generations. 2016. &lt;http:\/\/chuangcn.org\/journal\/one\/sorghum-and-steel\/&gt;. Publicado en espa\u00f1ol en esta p\u00e1gina.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> V\u00e9ase especialmente ibid, Secciones 3 y 4.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Koo, Richard, <em>The Holy Grail of Macroeconomics: Lessons from Japan\u2019s Great Recession<\/em>, Wiley &amp; Sons, 2009. P.185<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Este es el supuesto impl\u00edcito o expl\u00edcito hoy de la mayor parte de los progresistas hoy, y constituye la piedra angular de muchos relatos acad\u00e9micos del periodo. Para el citado m\u00e1s comunmente, ve\u00e1se: David Harvey, <em>A Brief History of Neoliberalism<\/em>, New York: Verso, 2005.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Wei, Shang-Jin, \u201cForeign Direct Investment in China: Sources and Consequences\u201d en <em>Financial Deregulation and Integration in East Asia<\/em>, University of Chicago Press, 1996, p.81<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> V\u00e9ase: Lin, George C.S., <em>Red Capitalism in South China: Growth and Development of the Pearl River Delta<\/em>, UBC Press, 1997.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Aunque todav\u00eda grande a principios de los 2000, este remanente fue, alrededor de 2008, o incorporado directamente al mercado o reconfigurado fundamentalmente por \u00e9l. La ola de relocalizaciones rurales (llevadas a cabo con el lema de \u00abeliminaci\u00f3n de la pobreza rural\u00bb) actualmente llevadas a cabo por el r\u00e9gimen de Xi Jinping est\u00e1 limpiando los \u00faltimos posos de estas peque\u00f1as esferas de subsistencia local al relocalizar aldeas enteras en nuevas viviendas, donde la producci\u00f3n de subsistencia est\u00e1 siendo reemplazada tanto por el acceso al mercado como por la dependencia del estado.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> La Bolsa de Shenzhen hab\u00eda sido fundada informalmente en 1987, pero no fue formalmente reconocida hasta 1990.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> El t\u00e9rmino fue acu\u00f1ado por los paleont\u00f3logos Stephen Jay Gould y Elisabeth Virba para reemplazar el l\u00e9xico excesivamente teleol\u00f3gico de \u00abpre-adaptaci\u00f3n\u00bb. M\u00e1s tarde se convirti\u00f3 en un elemento importante de la teor\u00eda m\u00e1s amplia de Gould de un proceso evolutivo marcado por \u00abequilibrio puntuado\u00bb, expuesto en su obra <em>La estructura de la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n<\/em>.<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n de Carlos Valmaseda<br \/>\nFuente: <a href=\"http:\/\/chuangcn.org\/journal\/two\/red-dust\/\">http:\/\/chuangcn.org\/journal\/two\/red-dust\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tras la primera serie sobre la historia reciente de la econom\u00eda china, \u00abSorgo y acero\u00bb, desde la revoluci\u00f3n hasta los a\u00f1os 60, publicamos esta segunda que abarca el periodo de transici\u00f3n al capitalismo, entre los a\u00f1os 70 y los 2000. Esta segunda serie consta de 5 partes:<br \/>\nI.- Introducci\u00f3n: Polvo rojo<br \/>\nII.- Parte 1 \u2013 A Orillas del Pac\u00edfico<br \/>\nIII.- Parte 2 \u2013 Fronteras<br \/>\nIV.- Parte 3 \u2013 Sinoesfera<br \/>\nV.- Parte 4 \u2013 De hierro a \u00f3xido<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":8048,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[39,44,17],"tags":[1526],"class_list":["post-7930","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-asia","category-economia","category-historia","tag-china"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7930","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7930"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7930\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/8048"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7930"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7930"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7930"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}