{"id":794,"date":"2007-09-13T00:00:00","date_gmt":"2007-09-12T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=794"},"modified":"2020-02-26T10:26:55","modified_gmt":"2020-02-26T09:26:55","slug":"en-recuerdo-de-victor-jara","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=794","title":{"rendered":"En recuerdo de V\u00edctor Jara"},"content":{"rendered":"<p><i>Era V\u00edctor, aunque le vi delgado y demacrado. \u00bfQu\u00e9 te han hecho para consumirte as\u00ed en una semana? Ten\u00eda los ojos abiertos y parec\u00eda mirar de frente con intensidad y desafiante, a pesar de una herida en la cabeza y terribles moratones en la mejilla. Ten\u00eda la ropa hecha jirones, los pantalones alrededor de los tobillos, el jersey arrollado bajo las axilas, los calzoncillos azules, harapos alrededor de las caderas, como si hubieran sido cortados por una navaja o una bayoneta\u2026 el pecho acribillado y una herida abierta en el abdomen\u2026 las manos parec\u00edan colgarle de los brazos en extra\u00f1o \u00e1ngulo, como si tuviera rotas las mu\u00f1ecas.. pero era V\u00edctor, mi marido, mi amor. En este momento tambi\u00e9n muri\u00f3 una parte de m\u00ed. Sent\u00eda que una buena parte de m\u00ed mor\u00eda mientas permanec\u00eda all\u00ed, inm\u00f3vil y callada\u2026 incapaz de moverme, de hablar.<\/i><\/p>\n<p>Joan Jara, <i>V\u00edctor Jara, un canto truncado<\/i>.<\/p>\n<p><i>Al comenzar la d\u00e9cada de los setenta Manolo [Manuel Sacrist\u00e1n] estaba convencido del doble fracaso o la doble derrota de las corrientes principales en que la tradici\u00f3n marxista se hab\u00eda dividido hist\u00f3ricamente: la socialdem\u00f3crata y la comunista. Ya en 1969, al analizar lo que fue la Primavera de Praga y la invasi\u00f3n de Checoslovaquia por las tropas del Pacto de Varsovia, hab\u00eda apuntado, por una parte, que ver\u00edamos cosas peores y, por otra, la necesidad de una reconsideraci\u00f3n cr\u00edtica del leninismo si lo que se pretend\u00eda (y \u00e9l lo pretend\u00eda) era evitar la reca\u00edda en el estalinismo o en la ilusi\u00f3n gradualista. La tragedia del socialismo en Chile, en 1973, afect\u00f3 a Manolo profundamente. No escribi\u00f3 sobre eso porque le deprimi\u00f3 todo lo que estaba pasando: la confusi\u00f3n generalizada entre estar en el gobierno y tener el poder, la forma en que se produjo el golpe de estado y la reacci\u00f3n de las direcciones de los partidos comunistas europeos. El an\u00e1lisis de la experiencia de Chile le reafirm\u00f3 en su convicci\u00f3n de que hab\u00eda que pensarlo casi todo de nuevo. En esto coincid\u00eda con el viejo Luk\u00e1cs<\/i>.<\/p>\n<p>Entrevista a Francisco Fern\u00e1ndez Buey sobre Manuel Sacrist\u00e1n<a title=\"\" href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/p>\n<p>Hace ocho a\u00f1os, cuando se acababa de publicar en Espa\u00f1a <i>Imposturas intelectuales<\/i>, entrevist\u00e9, con la inestimable ayuda de Joan Benach<a title=\"\" href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>, a Alan Sokal, uno de los autores del ensayo<a title=\"\" href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>. La conversaci\u00f3n nos demostr\u00f3 la rapidez, el ingenio, la profundidad intelectual, las inquietudes pol\u00edticas de izquierda y la excelente formaci\u00f3n filos\u00f3fica del f\u00edsico neoyorquino, as\u00ed como su abierto talante para recibir sugerencias o comentarios cr\u00edticos. Pero no s\u00f3lo eso. Nos impresion\u00f3 tambi\u00e9n su magn\u00edfico castellano. Su uso del \u201csatisfizo\u201d en una ocasi\u00f3n, de un \u201canduve\u201d en otra, de un \u201cpod\u00eda haber acaecido\u201d en una tercera y de un \u201cintitulado\u201d cervantino me hizo parar la grabaci\u00f3n, tomar aliento, felicitarle por su envidiable dominio del idioma y preguntarle por los motivos de su estudio de la lengua espa\u00f1ola. Un f\u00edsico que se dedica al campo de la f\u00edsica subat\u00f3mica, con reconocidos <i>papers<\/i> publicados en prestigiosas revistas de mec\u00e1nica cu\u00e1ntica, que lee el 99% de los trabajos publicados sobre su disciplina en ingl\u00e9s, y acaso en franc\u00e9s y en alem\u00e1n el 1% restante, \u00bfpor qu\u00e9 se hab\u00eda empe\u00f1ado en estudiar castellano con tanta dedicaci\u00f3n y con tan deslumbrante resultado? Sokal nos lo explic\u00f3 complacido. A principios de los setenta, su hermana colaboraba y trabajaba en el Chile de Salvador Allende. Fue ella quien le dio a conocer la m\u00fasica popular chilena. Alan se enamor\u00f3 del cancionero de Violeta Parra y, especialmente, del de V\u00edctor Jara, y quiso entender el significado de las letras que ya cantaba. Por eso, por esa magn\u00edfica raz\u00f3n, nos dijo, aprendi\u00f3 espa\u00f1ol. Desde entonces, seguro que ustedes compartir\u00e1n elecci\u00f3n, Alan Sokal es mi f\u00edsico neoyorquino preferido. Lo sigue siendo. Sin atisbo de duda.<\/p>\n<p>Curiosamente, y para mi verg\u00fcenza, en los a\u00f1os setenta yo hab\u00eda escuchado a la grand\u00edsima Violeta Parra, cuyas canciones, desde luego, sigo oyendo admirado<a title=\"\" href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>, pero muy poco a V\u00edctor Jara. De hecho, su primera canci\u00f3n la o\u00ed en labios de otro cantoautor. Raimon hab\u00eda grabado en catal\u00e1n, poco despu\u00e9s del golpe militar del 11 de septiembre, \u201cTe recuerdo Amanda\u201d<a title=\"\" href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>, una hermos\u00edsima canci\u00f3n que lleva el nombre de una de las hijas de Jara, y que, al o\u00edrla, sigue emocionando igual que el primer d\u00eda que se escucha. Gracias, una vez m\u00e1s, a la sensibilidad y la amplitud de miras del autor de \u201cJo vinc d\u2019un silenci\u201d supe y pude escuchar la m\u00fasica de V\u00edctor Jara.<\/p>\n<p>Leyendo las memorias de su compa\u00f1era, de Joan Jara, es f\u00e1cil reparar la grandeza y honestidad de su compromiso. Vale la pena recordar una de las entra\u00f1ables historias que cuenta Joan en su sentida biograf\u00eda.<\/p>\n<p>A finales de junio de 1973, V\u00edctor Jara parti\u00f3 para Per\u00fa<a title=\"\" href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>. El Instituto Nacional de Cultura del pa\u00eds vecino le propuso dar una serie de recitales en diversos puntos del pa\u00eds. Fue entonces cuando Jara visit\u00f3 las ruinas de Machu Picchu en compa\u00f1\u00eda de un antrop\u00f3logo, de Mariano S\u00e1nchez Macedo, un indio peruano que estaba trabajando en excavaciones<a title=\"\" href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>.<\/p>\n<p>Un obrero lime\u00f1o, Salazar era su nombre, le vio cantar en uno de sus recitales. Despu\u00e9s de la actuaci\u00f3n se le acerc\u00f3. \u201cMe gustar\u00eda que usted conociera donde vivo, mi casa, mi mujer, mis hijos, en fin, la gente que vive con nosotros\u201d, le dijo. La invitaci\u00f3n fue directa. Jara acept\u00f3. As\u00ed record\u00f3 Jara, a su regreso a Chile, su visita a la casa de la familia Salazar:<\/p>\n<p><i>Fuimos en una micro hacia las afueras de Lima. La micro llena. Un d\u00eda gris (igualito que el vals). Llegamos a Coimas, un pueblo joven, como quien dice aqu\u00ed la Poblaci\u00f3n Jos\u00e9 Mar\u00eda Caro. Muchos ni\u00f1os jugando a la pelota. Eran las cuatro de la tarde. Comenzamos a caminar y me fue explicando lo de los Trabajadores Comunitarios (Trabajos Voluntarios), el agua potable, el alumbrado, lugares para que jueguen los ni\u00f1os, y sub\u00edamos calle estrechas. De pronto me volv\u00ed y a la distancia se divisaban los edificios del centro de la ciudad y a mi alrededor los cerros cubiertos de casitas que forman una comunidad de pueblos j\u00f3venes de ese sector. Pasaos a un almac\u00e9n y Salazar compr\u00f3 pan y huevos. Yo compr\u00e9 chocolates para sus hijos. Continuamos subiendo. No paraba de contarme cosas. Parece que siempre nos hubi\u00e9ramos conocido. Al llegar a su casa, me present\u00f3 a su mujer. Morena, simp\u00e1tica, se puso muy nerviosa. Daba la coincidencia que reci\u00e9n me estaba escuchando en la radio y le parec\u00eda demasiado sorpresivo que este chileno apareciera en su casa. Nos entendimos r\u00e1pidamente y tomamos once con huevos fritos. Mientras los ni\u00f1os jugaban y me mostraban sus tareas,\u00a0 conversamos de todo: casas, hijos, Per\u00fa, Chile, revoluci\u00f3n, cambios, etc. Luego me mostraron la casa. Se notaba el cari\u00f1o y el esfuerzo de un hombre y una mujer en cada cent\u00edmetro de cemento, en cada tabla y clavo de este hogar, humilde tal vez, pero con un calor humano que las grandes mansiones envidian.<\/i><\/p>\n<p><i>Salazar me confes\u00f3 que \u00e9l siempre pens\u00f3 que yo ir\u00eda a su casa. Que no hab\u00eda tenido verg\u00fcenza al invitarme: \u201cPorque yo contaba para ellos y \u00e9l sinti\u00f3 que yo era parte de ellos\u2026\u201d Les contar\u00e9 que no es la primera vez que me ocurre. Esto me estimula muy profundamente. A veces, uno cree haber desviado el camino, que otro tipo de intereses van minando la conciencia y separ\u00e1ndolo a uno de lo cotidiano, de lo sencillo\u2026 y esto me fortalece. Me hace sentir que es valido lo que hago y c\u00f3mo lo hago.<\/i><\/p>\n<p><i>Salazar volvi\u00f3 conmigo. Caminamos cerro abajo. Vino a dejarme al centro de Lima.<\/i><\/p>\n<p>Dos meses despu\u00e9s de su vuelta, huracanes fascistas de acero, teledirigidos por el Pent\u00e1gono<a title=\"\" href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>, por el se\u00f1or K-Premio Nobel de la Paz<a title=\"\" href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>,\u00a0 y por uno de los presidentes asesinos con m\u00e1s destacado historial del siglo XX, arrasaron el Chile socialista<a title=\"\" href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>. Era el 11 de septiembre de 1973. Volodia Teitelboim<a title=\"\" href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a> lo recordaba a\u00f1os despu\u00e9s, extrayendo una conclusi\u00f3n cuya vigencia no parece un sinsentido:<\/p>\n<p>Reiteramos: el adversario echar\u00e1 mano a la violencia a menos que sea incapaz de recurrir a ella. La revoluci\u00f3n puede evitarse el costo de la sangre solo si la mayor\u00eda est\u00e1 en\u00a0 situaci\u00f3n de imponerlo y la minor\u00eda no esta en situaci\u00f3n de impedirlo. Este podr\u00eda ser el per\u00edodo que se vivi\u00f3 en Chile durante los \u00faltimos meses de 1970 y parte de 1971. Pero, por todos los medios, el enemigo se esforzar\u00e1 por recuperarse. Por lo tanto, no se trata de un solo momento peligroso. El riesgo existe mientras subsista la reacci\u00f3n y se acrecienta si \u00e9sta consigue trocar la situaci\u00f3n en su favor.<\/p>\n<p>Consiguieron esa vez trocar la situaci\u00f3n a su favor. V\u00edctor Jara fue una de sus numerosas v\u00edctimas. \u00bfCu\u00e1ntas? \u00bf15, 20 mil en total?. El autor de \u201cCon el alma llena de banderas\u201d pas\u00f3 la noche del 11 al 12 en la Universidad T\u00e9cnica de Santiago. Precisamente, el presidente Allende iba a pronunciar all\u00ed un discurso la misma ma\u00f1ana de 11 de setiembre. Quer\u00eda anunciar en \u00e9l su decisi\u00f3n de celebrar un plebiscito nacional a fin de resolver los conflictos que amenazaban el pa\u00eds con procedimientos democr\u00e1ticos. Fue asesinado esa misma ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>Jara cant\u00f3 en la Universidad durante casi toda la noche. Quiso elevar la moral de los compa\u00f1eros que le rodeaban. A la ma\u00f1ana siguiente los tanques entraron en el recinto universitario. Seiscientas personas, entre estudiantes y profesores, fueron obligados a echarse al suelo en un amplio patio de la Universidad. Les golpearon con la culata de los fusiles<a title=\"\" href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a> y d\u00e1ndoles patadas. Desde all\u00ed les hicieron correr hasta el Estadio de Chile, a seis manzanas de distancia. Al formar a la puerta del estadio, Jara fue reconocido por un suboficial. Le golpe\u00f3 en la cabeza, lo derrib\u00f3, y le pate\u00f3 el vientre y las costillas. Le separaron de sus compa\u00f1eros. Lo destinaron a una tribuna especial, junto a los que llamaban \u201cdetenidos importantes o peligrosos\u201d. Un oficial, el segundo jefe del estadio, lo reconoci\u00f3 m\u00e1s tarde en un traspi\u00e9s de Jara. Llam\u00f3 a los guardias que le acompa\u00f1an. \u201c\u00bfQu\u00e9 hace aqu\u00ed este hijo de puta? No permitan que se mueva de aqu\u00ed, me lo reservo\u201d. V\u00edctor fue trasladado\u00a0 poco despu\u00e9s al s\u00f3tano del Estadio, un espacio que \u00e9l conoc\u00eda por sus actuaciones musicales. Estaba esta vez cubierto de sangre. Le hicieron tumbar en un suelo cubierto de excrementos.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de cuatro d\u00edas de torturas, antes de ser golpeado y arrastrado para someterle a la que fue la \u00faltima sesi\u00f3n de su agon\u00eda, un verso, un solo verso de \u201cVenceremos\u201d, el himno de la Unidad Popular, son\u00f3 en el estadio.<\/p>\n<p>El \u00faltimo poema que Jara pudo escribir en el Estadio de Chile, donde estuvo detenido con 5.000 presos m\u00e1s, la mayor\u00eda de ellos asesinados en los d\u00edas siguientes, hablaba del verdadero rostro del fascismo:<\/p>\n<p><i>Un muerto, un golpeado como jam\u00e1s cre\u00ed<\/i><\/p>\n<p><i>Se podr\u00eda golpear a un ser humano.<\/i><\/p>\n<p><i>Los otros cuatro quisieron quitarse todos los temores<\/i><\/p>\n<p><i>Uno saltando al vac\u00edo,<\/i><\/p>\n<p><i>Otro golpe\u00e1ndose la cabeza contra el muro,<\/i><\/p>\n<p><i>Pero todos con la mirada fija de la muerte.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a1Qu\u00e9 espanto causa el rostro del fascismo!<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0<\/i><\/p>\n<p>En este mismo poema, Jara recordaba tambi\u00e9n la muerte del presidente Allende:<\/p>\n<p><i>Somos diez mil manos menos<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Que no producen<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfCu\u00e1ntos somos en toda la Patria?<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La sangre del compa\u00f1ero Presidente<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Golpea m\u00e1s fuerte que bombas y metrallas<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 As\u00ed golpear\u00e1 nuestro pu\u00f1o nuevamente.<\/i><\/p>\n<p>El 11 de setiembre, el compa\u00f1ero presidente, una de las m\u00e1s grandes y m\u00e1s dignas figuras de la historia del socialismo del siglo XX, en el que fue su \u00faltimo parlamento, hab\u00eda hablado de semillas entregadas a la conciencia de millones de ciudadanos chilenos\u00a0 y del resto del mundo<a title=\"\" href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a>:<\/p>\n<p><i>Esta ser\u00e1 seguramente la \u00faltima oportunidad en que me dirijo a ustedes\u2026 Yo no voy a renunciar\u2026 Pagar\u00e9 con mi vida la lealtad del pueblo\u2026Y les digo que tengo la certeza que la semilla que entreg\u00e1ramos a la conciencia digna de miles y miles de chilenos no puede ser segada definitivamente\u2026 No se detienen los procesos sociales ni con el crimen ni con la fuerza. La Historia es nuestra y la hacen los pueblos<\/i>.<\/p>\n<p>Que as\u00ed sea, y que sea as\u00ed m\u00e1s pronto que tarde.<\/p>\n<p>Otro 11 de septiembre, esta vez de 1906<a title=\"\" href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a>, unas 3.000 personas de origen indio reunidas en Teatro Imperial de Johannesburgo denunciaban la Ordenanza de Enmienda de la Ley Asi\u00e1tica, una legislaci\u00f3n racial que les condenaba a ser ciudadanos de segunda. Una de esas tres mil personas, un abogado, se mantuvo en pie y levant\u00f3 juramento de desobediencia a esa ley. Se llamaba Mohandas K. Gandhi. Nac\u00eda el despertar creativo de la <i>satyagraha<\/i>, la fuerza de la verdad.<\/p>\n<p>Sigui\u00f3 vigente tras \u00e9l, sigue vigente. Allende, Neruda, V\u00edctor Jara, Miguel Enr\u00edquez, entre muchas otras personas an\u00f3nimas, la encarnaron. La ciudadan\u00eda popular de numerosos pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina la encarna hoy con fuerza y decisi\u00f3n: claridad de consciencia, voluntad de transformaci\u00f3n social, negaci\u00f3n de seguir girando en otra vuelta m\u00e1s de la sangrienta noria de la Historia. Igualdad real, libertad de cada cual para el autodesarrollo de todos, fraternidad, solidaridad, socialismo.<\/p>\n<p>Pero, puestos en tema, \u00bfs\u00f3lo la ciudadan\u00eda popular latinoamericana deber\u00eda encarnar el despertar creativo de la <i>satyagraha<\/i>?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> La entrevista apareci\u00f3 en el dossier del n\u00famero extra de <i>El Viejo Topo<\/i>, julio-agosto de 2005, dedicado a Manuel Sacrist\u00e1n<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Si el lector o lectora est\u00e1 interesado en temas de salud y desigualdades sociales, es absolutamente recomendable, sin reservas, el ensayo de Joan Benach, escrito a la lim\u00f3n con Carles Muntaner<i>, Aprender a mirar la salud. C\u00f3mo la desigualdad social da\u00f1a nuestra salud<\/i>. Libros de El Viejo Topo, Barcelona, 2005.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Aunque es aqu\u00ed cuesti\u00f3n marginal sigo opinando que Violeta Parra es una de las grandes artistas populares del siglo XX. Creo, adem\u00e1s, que podr\u00eda justificar mi creencia convincentemente. No es s\u00f3lo \u201cpasi\u00f3n\u201d art\u00edstica o empat\u00eda humana.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Si mi memoria ha acu\u00f1ado bien esta moneda, Raimon dedic\u00f3 el disco que conten\u00eda su versi\u00f3n catalana de \u201cTe recuerdo Amanda\u201d (Et recordo Amanda) a V\u00edctor Jara con ese mismo t\u00edtulo: \u201cA V\u00edctor Jara\u201d.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Joan Jara, <i>V\u00edctor Jara, un camino truncado<\/i>. Ediciones B, Barcelona, 1999, p\u00e1ginas 306-308.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Una conocida foto de V\u00edctor\u00a0 Jara, de pie con poncho al viento, que creo fue portada de uno de sus discos, fue tomado por su amigo antrop\u00f3logo durante esta visita.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Curiosamente este centro neur\u00e1lgico del horror se inaugur\u00f3 tambi\u00e9n un 11 de septiembre de 1941 (James Carroll, <i>La casa de la guerra<\/i>, Cr\u00edtica, Barcelona, 2007, p. 51) y fue tambi\u00e9n un 11 de septiembre, esta vez de 2001, cuando explot\u00f3 el vuelo 77 de las aerol\u00edneas estadounidenses tras colisionar con el Pent\u00e1gono.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> \u00bfPara cu\u00e1ndo una campa\u00f1a ciudadana que pida la retirada inmediata de ese Premio Nobel de la Paz?<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> No es ning\u00fan uso desmedido de los adjetivos. Nixon, conversando y pensando \u201ca lo grande\u201d con el doctor K., conjetur\u00f3 la posibilidad de lanzar la bomba at\u00f3mica sobre Vietnam. El gran periodista Rafael Poch de Feliu, actual corresponsal de <i>La Vanguardia<\/i> en el sudeste asi\u00e1tico, ha explicado lo que se conoce de esas conversaciones secretas.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Volodia Teitelboim,\u201dReflexi\u00f3n sobre los \u201cmil d\u00edas\u201d del gobierno de la Unidad Popular de Chile\u201d. <i>Materiales<\/i> n\u00ba 3, mayo-junio 1977, p\u00e1gs. 25-35.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Es una pr\u00e1ctica usual de soldados, guardias y polic\u00edas fascistas. El hermano de mi madre me explic\u00f3 una vez que hab\u00eda estado presente el d\u00eda en que asesinaron a su padre, al abuelo que no conoc\u00ed. Era noviembre de 1939, en el Camp de la Bota de Barcelona. Desesperado, sabiendo lo que iba a suceder, ten\u00eda entonces apenas 17 a\u00f1os, mi t\u00edo se abalanz\u00f3 contra uno de los guardias civiles que iba a fusilar a su padre. Un fuerte culetazo lo arroj\u00f3 al suelo. Se levant\u00f3, abalanz\u00e1ndose de nuevo contra el guardia y ara\u00f1\u00e1ndole el rostro. Otro culetazo, tuvo suerte, pudo haber sido mucho peor, le arroj\u00f3 de nuevo a tierra. Su padre, junto con 30 detenidos m\u00e1s, \u00e9l recuerda el n\u00famero con exactitud, fue fusilado poco despu\u00e9s. Los cad\u00e1veres de los republicanos asesinados fueron arrojados a una fosa com\u00fan abierta cerca de la playa. Su padre, un campesino sin apenas tierras de Salillas, Huesca, que hab\u00eda emigrado a Catalunya, hab\u00eda sido un guardia republicano municipal que no se hab\u00eda destacado pol\u00edticamente. Un vecino barcelon\u00e9s colaboracionista, que regentaba una pescader\u00eda cercana a la casa de Jos\u00e9 Arnal, lo denunci\u00f3 poco despu\u00e9s de haber finalizado la guerra incivil. La familia no conoce donde, finalmente, descansan sus restos.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> Dif\u00edcilmente olvidaremos las gentes de mi generaci\u00f3n aquel n\u00famero de la revista <i>Triunfo<\/i>, de septiembre de 1973, con la palabra \u201cCHILE\u201d, en blanco, con tama\u00f1o grande y solitaria en portada, sobre un fondo negro. Las Ramblas barcelonesas abarrotadas. J\u00f3venes, y no tan j\u00f3venes, con el <i>Triunfo<\/i> en las manos y dolor y rabia contenida en los rostros. Final de Ramblas. Manifestaci\u00f3n espont\u00e1nea. Gritos: CHILE, CHILE, CHILE, \u00a1Pinochet asesino!, \u00a1Viva la Unidad Popular! \u00a1Viva Salvador Allende!, y la intervenci\u00f3n contundente de una polic\u00eda fascista que, desde luego, m\u00e1s misterios de la mod\u00e9licamente controlada transici\u00f3n espa\u00f1ola, nunca fue depurada.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> James Carroll, <i>op. cit,<\/i> p.53.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Era V\u00edctor, aunque le vi delgado y demacrado. \u00bfQu\u00e9 te han hecho para consumirte as\u00ed en una semana? Ten\u00eda los ojos abiertos y parec\u00eda mirar de frente con intensidad y desafiante, a pesar de una herida en la cabeza y terribles moratones en la mejilla. Ten\u00eda la ropa hecha jirones, los pantalones alrededor de los tobillos, el jersey arrollado bajo las axilas, los calzoncillos azules, harapos alrededor de las caderas, como si hubieran sido cortados por una navaja o una bayoneta\u2026 el pecho acribillado y una herida abierta en el abdomen\u2026 las manos parec\u00edan colgarle de los brazos en extra\u00f1o \u00e1ngulo, como si tuviera rotas las mu\u00f1ecas.. pero era V\u00edctor, mi marido, mi amor. En este momento tambi\u00e9n muri\u00f3 una parte de m\u00ed. Sent\u00eda que una buena parte de m\u00ed mor\u00eda mientas permanec\u00eda all\u00ed, inm\u00f3vil y callada\u2026 incapaz de moverme, de hablar.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Joan Jara, V\u00edctor Jara, un canto truncado.<\/p>\n<p>Al comenzar la d\u00e9cada de los setenta Manolo [Manuel Sacrist\u00e1n] estaba convencido del doble fracaso o la doble derrota de las corrientes principales en que la tradici\u00f3n marxista se hab\u00eda dividido hist\u00f3ricamente: la socialdem\u00f3crata y la comunista. Ya en 1969, al analizar lo que fue la Primavera de Praga y la invasi\u00f3n de Checoslovaquia por las tropas del Pacto de Varsovia, hab\u00eda apuntado, por una parte, que ver\u00edamos cosas peores y, por otra, la necesidad de una reconsideraci\u00f3n cr\u00edtica del leninismo si lo que se pretend\u00eda (y \u00e9l lo pretend\u00eda) era evitar la reca\u00edda en el estalinismo o en la ilusi\u00f3n gradualista. La tragedia del socialismo en Chile, en 1973, afect\u00f3 a Manolo profundamente. No escribi\u00f3 sobre eso porque le deprimi\u00f3 todo lo que estaba pasando: la confusi\u00f3n generalizada entre estar en el gobierno y tener el poder, la forma en que se produjo el golpe de estado y la reacci\u00f3n de las direcciones de los partidos comunistas europeos. El an\u00e1lisis de la experiencia de Chile le reafirm\u00f3 en su convicci\u00f3n de que hab\u00eda que pensarlo casi todo de nuevo. En esto coincid\u00eda con el viejo Luk\u00e1cs.<\/p>\n<p>Entrevista a Francisco Fern\u00e1ndez Buey sobre Manuel Sacrist\u00e1n[1]<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[32],"tags":[1363],"class_list":["post-794","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-america-latina","tag-victor-jara"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/794","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=794"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/794\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=794"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=794"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=794"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}