{"id":797,"date":"2007-10-03T00:00:00","date_gmt":"2007-10-03T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=797"},"modified":"2020-02-26T10:09:48","modified_gmt":"2020-02-26T09:09:48","slug":"la-moral-de-la-historia-adios-a-andre-gorz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=797","title":{"rendered":"La Moral de la Historia: adi\u00f3s a Andr\u00e9 Gorz"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>E<\/strong>l 24 de septiembre de 2007, en una callejuela sin nombre en una peque\u00f1a aldea llamada <a href=\"http:\/\/fr.wikipedia.org\/wiki\/Vosnon\">Vosnon<\/a> de la regi\u00f3n del Ausbe, muri\u00f3 Gerhard Horst. Se suicid\u00f3 junto con su mujer de toda la vida, Dorine. Nos era familiarmente conocido en su dimensi\u00f3n filos\u00f3fico-pol\u00edtica con el seud\u00f3nimo de <strong>Andr\u00e9 Gorz<\/strong>; cuando ejerc\u00eda de periodista utilizaba al alias <strong>Michel Bosquet<\/strong>. Para llegar a Vosnon hacer falta separarse de las autopistas, tomar por carreteras secundarias y angostas, luego preguntar a los lugare\u00f1os por al casa de Gorz y llegar a una casa s\u00f3lida, de ladrillos rojos, con un jard\u00edn guardado por dos \u00e1rboles centenarios. La biblioteca est\u00e1 en la planta baja en un sal\u00f3n amueblado lo Esparta: dos grandes sillones sin estilo reconocible, una mesa redonda, cuatros sillas rectas y un televisor pasado de moda. \u201cPr\u00e9venir la Gendarmerie\u201d (Avisen a la polic\u00eda), un simple mensaje sobre la puerta indicaba el drama desatado. \u00bfOtro filosofo desencantado que cumple esa tradici\u00f3n inexorable de los intelectuales en situaci\u00f3n? Estremece el compararlo con otros casos tr\u00e1gicos famosos: <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Arthur_Koestler\"><strong>Arthur Koestler<\/strong><\/a>, <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Nicos_Poulantzas\"><strong>Nikos Poulantzas<\/strong><\/a>\u2026 Como dec\u00eda Bloy a prop\u00f3sito de Cervantes, Gorz fue un hombre recto y sabio, en el fondo, su vida fue trabajosa y sospechosa. Trabajosa porque desde su infancia fue un extra\u00f1o, un sin-identidad; sospechosa porque su extrema autonom\u00eda lo hac\u00eda en todo tiempo y lugar un renegado inclasificable.<\/p>\n<p><strong>Una epistemolog\u00eda del exilio:<\/strong> Los hechos de la vida de Gorz son tan problem\u00e1ticos como su propia obra. Naci\u00f3 en la Viena postrevolucionaria en febrero de 1923. Hijo de un comerciante jud\u00edo de maderas y de una madre cat\u00f3lica ultramontana antisemita. Era b\u00e1sicamente un bastardo y un Entfremdung en los t\u00e9rminos socioculturales de la Europa Central. En el creciente clima antisemita su padre se convierte al cristianismo en 1930 y bautiza a Gorz. Educado en un milieu culto, recibi\u00f3 una t\u00edpica educaci\u00f3n Staatsvolk austroliberal, disfrut\u00f3 de la influencia del modernismo reaccionario de la Viena liberal-aristocr\u00e1tica, incluida la riqueza del marxismo austriaco y las paradojas del freudismo. Viena, que para <strong>Karl Kraus<\/strong> era \u201cel campo de pruebas para la destrucci\u00f3n del mundo\u201d, que se reg\u00eda por ese principio divino de los Habsburgo: \u201cRuhe und Ordnung\u201d (Ley y Orden). Viena era contradictoriamente burguesa y el \u00e9xito financiero era la base de una sociedad patriarcal. El liberalismo hab\u00eda fracasado en la vida pol\u00edtica y su edad heroica hab\u00eda concluido en 1848. Sin embargo por sobre el cad\u00e1ver liberal se impon\u00edan grupos pol\u00edticos m\u00e1s impetuosos como los movimientos de la clase obrera capitaneados por <strong>V\u00edktor Adler<\/strong> (un jud\u00edo bautizado cristiano) o las masas medias cat\u00f3licas del demagogo antisemita <strong>Karl Lueger<\/strong> o el multiclasista movimiento pangermano de <strong>Georg Ritter von Sch\u00f6nerer<\/strong>, o el sionismo radical de <strong>Theodor Herzl<\/strong>. De Viena salieron tanto la pol\u00edtica de la Soluci\u00f3n Final de los nazis como la ideolog\u00eda del estado jud\u00edo sionista. Pero igualmente era una capital burguesa. En la vieja Viena se podr\u00eda en verdad decir, con Marx, que \u201cla burgues\u00eda hab\u00eda arrancado de la familia su velo sentimental, y hab\u00eda reducido la relaci\u00f3n familiar a mera relaci\u00f3n de dinero\u201d. En 1938 los austriacos deciden unirse voluntariamente a la Gran Alemania de Hitler, se produce el Anschluss. Ante la movilizaci\u00f3n general en 1939 en v\u00edsperas de lo que ser\u00e1 la Segunda Guerra Mundial, su madre lo interna en una instituci\u00f3n cat\u00f3lica en Lausana (Suiza). Gorz ten\u00eda quince a\u00f1os. Pas\u00f3 toda la guerra all\u00ed. Se enter\u00f3 que su padre hab\u00eda sido expropiado, que lo hab\u00edan desalojado de su piso, que la edad y el matrimonio mixto con una aria lo hab\u00edan salvado de los campos de la muerte. En el bachillerato suizo decide negar su identidad alemana y su idioma natal. Rompe con todo lo germano, abandona las tradiciones nacionales y culturales, renace intentando construirse libremente su propia identidad. Mayo de 1940: este adolescente inquieto, cr\u00edtico y convulsivo es testigo de la ignominiosa derrota de Francia en pocas semanas. La humillaci\u00f3n nacional gala, pueblo representante del iluminismo y las mejores tradiciones democr\u00e1ticas, lo hacen identificarse con Francia. Adopta la nacionalidad y el idioma: no hablar\u00e1 m\u00e1s en alem\u00e1n durante 44 a\u00f1os. Decide estudiar ingenier\u00eda qu\u00edmica en la \u00c9cole d\u2019Ingenieurs, profesi\u00f3n que jam\u00e1s ejerci\u00f3. Paralelamente devora libros de filosof\u00eda y de psicolog\u00eda. Realiza cursos paralelos de filosof\u00eda en la universidad durante un semestre: \u201cMe pareci\u00f3 tan grotesco que me burlaba p\u00fablicamente de los profesores. Nunca volv\u00ed\u201d. Hace peque\u00f1os trabajos, ense\u00f1a ingl\u00e9s. Su primer trabajo serio y formal ser\u00e1 como traductor de las novelas americanas para una casa editora suiza. Publica sus primeros art\u00edculos en el diario de un movimiento cooperativo. Participa en c\u00edrculos izquierdistas con estudiantes de Letras, se re\u00fane en clubes de estudio de la obra de un joven profesor de liceo llamado <strong>Jean Paul Sartre<\/strong>.<\/p>\n<p><strong>Momento sartreano:<\/strong> <strong>Sartre<\/strong> era todav\u00eda un fil\u00f3sofo de culto, hab\u00eda estudiado la fenomenolog\u00eda en el mismo Berlin, incluso hab\u00eda conocido a <strong>Heidegge<\/strong>r. Ten\u00eda publicado tres libros filos\u00f3ficos: \u201cLa imaginaci\u00f3n\u201d (1936), \u201cLo imaginario. Psicolog\u00eda fenomenol\u00f3gica de la Imaginaci\u00f3n\u201d (1940) y \u201cBosquejo de una teor\u00eda de las emociones\u201d (1939), todos eslabones hacia su opera magna: \u201cEl Ser y la Nada\u201d. Gorz viaja en 1941 a G\u00e9nova para re-encontrarse con su madre. Casualidad o no, en una peque\u00f1a librer\u00eda repleta de literatura fascista descubre dos libritos de Sartre en franc\u00e9s: \u201cLa Nausea\u201d (1938) y \u201cEl Muro\u201d (1939). Gorz s\u00f3lo conoc\u00eda sus libros de filosof\u00eda, ver a un fil\u00f3sofo escribiendo ficci\u00f3n le pareci\u00f3 deslumbrante. Compra ambos libros, los lee y relee, le parecen fant\u00e1sticos: \u201cEra exactamente lo que yo pod\u00eda sentir, lo que pod\u00eda gustarme, lo que pod\u00eda seducirme intelectualmente\u201d. En 1943 aparece en Gallimard \u201cEl Ser y la Nada. Ensayo de ontolog\u00eda fenomenol\u00f3gica\u201d, libro abrupto, compuesto de 722 p\u00e1ginas, a gran tama\u00f1o, del que todos hablan y pocos han le\u00eddo cabalmente. Lo estudia con furia obsesiva durante tres meses. Lo asimila totalmente: \u201cFui, creo, el primer sartreano convencido e incondicional\u201d. Cuando ya un Sartre famoso y pol\u00e9mico visite Lausana en 1946 para dar unas conferencias, Gorz se obliga a conocerlo en persona. Tambi\u00e9n a la eterna \u201cCastor\u201d, <strong>Simone de Beauvoir<\/strong>. Decide ir a Paris, porque era poder ir a donde trabajaba y viv\u00eda Sartre. Se pone a escribir lo que para Gorz ser\u00e1 la continuaci\u00f3n l\u00f3gica de \u201cEl Ser y la Nada\u201d, la segunda parte que Sartre anunciaba al final de su obra (\u201cEn particular, la libertad, al tomarse como fin en s\u00ed misma\u2026 \u00bfescapar\u00e1 a toda situaci\u00f3n? \u00bfO por el contrario, permanecer\u00e1 situada?&#8230; Todas estas preguntas\u2026 s\u00f3lo pueden hallar respuesta en el terreno moral. Les dedicaremos pr\u00f3ximamente otra obra\u201d) y que jam\u00e1s escribir\u00e1. Le presenta a su maestro un asombroso manuscrito de 700 folios, \u00e9l un absoluto desconocido, un marginal sin patria. Esa primera obra quedar\u00e1 en el anonimato durante veinte a\u00f1os; ser\u00e1 publicada con el t\u00edtulo \u201cFundamentos para una moral\u201d en 1977 por Galil\u00e9e. Hay tiempo para el amor: en la misma Lausana durante un baile popular en la plaza de Saint-Suplice un 27 de octubre de 1947 conoce a otra ap\u00e1trida, la inglesa Dorine. Bailan toda la noche y jam\u00e1s se separar\u00e1n. Se convertir\u00e1 en su mujer en 1949 y por libre decisi\u00f3n mutua no tendr\u00e1n hijos. Ser\u00e1 su mejora lectora y confidente, su archivista y secretaria ocasional. Le dedica todos sus libros en ingl\u00e9s: \u201cA Dorine more than ever\u201d, \u201cA Dorine again, again and evermore\u201d\u2026<\/p>\n<p>Mientras profundiza sus afinidades electivas y su compromiso militante al mejor estilo de <strong>Antoine Roquentin<\/strong> (\u201cNaturalmente, yo era revolucionario. Estaba en contra de esta sociedad de mierda que me rodeaba, contra la represi\u00f3n\u2026\u201d) se lanza a aplicar el ya llamado m\u00e9todo existencialista de autoan\u00e1lisis a s\u00ed mismo. Su motto ser\u00e1 una frase de Sartre: \u201ccualquiera que sean las circunstancias, en cualquier lugar que sea, un hombre es siempre libre de elegir si ser\u00e1 un traidor o no\u201d. El producto febril ser\u00e1 un libro, \u201cEl traidor\u201d (1958), con un extenso prefacio de Sartre de cuarenta p\u00e1ginas, una obra pol\u00edtica donde intenta \u201cse restituir tout, comme venant de lui-m\u00eame\u201d, considerada por Gorz como un \u201ctravail de lib\u00e9ration\u201d. Aplicando una fusi\u00f3n entre existencialismo y marxismo Gorz insiste sobre la potencialidad de la autoproducci\u00f3n de nosotros mismos como emancipaci\u00f3n. Su \u201cuso\u201d de Marx es muy particular: abandona el texto can\u00f3nico y utiliza para horror de la vulgata marxista los textos juveniles reci\u00e9n descubiertos en Occidente, en especial los as\u00ed llamados \u201cManuscritos de Paris\u201d (1844), \u201cLa Sagrada Familia\u201d (1844) y \u201cLa Ideolog\u00eda Alemana\u201d (1845). Sin saberlo empalma con toda una contracorriente de cr\u00edtica a la vulgarizaci\u00f3n de Marx y de cr\u00edtica al modelo leninista y stalinista: el Marxismo Occidental. En el centro se encuentra siempre la cuesti\u00f3n de la autonom\u00eda del individuo como condici\u00f3n sine que non de la construcci\u00f3n de un movimiento emancipatorio de masas. La liberaci\u00f3n individual y colectiva no se da en etapas, sino se condicionan, a pesar nuestro, mutuamente. Utiliza el seud\u00f3nimo de Andr\u00e9 Gorz, Gorz por un pueblo de Austria donde su padre le regalo sus primeros anteojos. En junio de 1949 ingresa a trabajar en el secretariado internacional del \u201cMouvemente des Citoyens du Monde\u201d, al mismo tiempo que es secretario de un attach\u00e9 militar de la embajada de la India. Su entrada en el \u201cParis-Presse\u201d marca su debut como periodista con el nombre de Michel Bosquet (la traducci\u00f3n al franc\u00e9s de su propio apellido, Horst, Bosquet: bosque). Aqu\u00ed conocer\u00e1 a <strong>Jean-Jacques Servan-Schreiber<\/strong>, que en 1955 lo reclutar\u00e1 para un magaz\u00edn econ\u00f3mico novedoso llamado \u201cL\u2019Express\u201d. En 1959 edita su segundo libro, el primero en ser traducido al espa\u00f1ol: \u201cLa Morale de l\u2019historie\u201d, editado por FCE de M\u00e9xico en 1964 como \u201cHistoria y Enajenaci\u00f3n\u201d. Critica amargamente al Partido Comunista Franc\u00e9s (y con \u00e9l el molde bolchevique), al posibilismo y al \u201crealpolitik\u201d disfrazada de socialismo factible, desarrolla una teor\u00eda de la enajenaci\u00f3n y define al proletariado como \u201cvocaci\u00f3n a la libertad\u201d, ya que est\u00e1 condenado en su destino \u201ca actuar, a impugnar y a reivindicar en su propio nombre, sin fiador trascendente, en nombre de la existencia desnuda. Est\u00e1 destinado a la autonom\u00eda\u201d. Desmonta al \u201cmarxismo trunco\u201d, una ideolog\u00eda de segunda mano que s\u00f3lo encubre verdades de aparatos y relaciones de poder. Su posicionamiento a la vez anti-institucional, anti-economista, anti-estructuralista y anti-autoritario es radical y convulsivo. Su ruptura con Sartre ya estaba escrita all\u00ed. Las ideas de Gorz participan, sin tener \u00e9l conciencia de ello, de una amplia ruptura te\u00f3rico-pr\u00e1ctica a escala mundial que intenta recuperar al verdadero Marx, tanto en esp\u00edritu como en letra. Movimiento de autocr\u00edtica que se asemeja en sus contenidos tanto en Alemania (<strong>Marcuse, Dutschke, Krahl<\/strong>) como en Italia (<strong>Panzieri, Montaldi, Alquatti, Tronti<\/strong>) o los EE.UU. (tendencia <strong>Johnson-Forrest<\/strong>). Mientras tanto comienza a colaborar con la m\u00edtica \u201cLes Temps Modernes\u201d, la revista fundada por Sartre y <strong>Merleau-Ponty<\/strong> en 1945, se incorpora al comit\u00e9 de direcci\u00f3n en 1961 (en el figuran, aparte de Gorz y Sartre, Simone de Beauvoir, Jacques-Laurent Bost, Claude Lanzmann y Jean Pouillon); escribir\u00e1 en casi todos su n\u00fameros entre 1967 y 1974 y abandonar\u00e1 la revista en 1983. El grupo de <strong>LTM<\/strong> pasar\u00e1 por varias escisiones y discusiones de ruptura: primero la agria pol\u00e9mica entre Sarte y Albert Camus, luego el fracaso de darle a la revista una forma organizativa militante (el <a href=\"http:\/\/fr.wikipedia.org\/wiki\/Rassemblement_d\u00e9mocratique_r\u00e9volutionnaire\">\u201cRassemblement D\u00e9mocratique R\u00e9volutionnaire<\/a>\u201d en 1948), finalmente el debate entre Sartre y Merleau-Ponty sobre el giro stalinista del grupo. En 1964 se va de \u201cL\u2019Express\u201d (junto con un grupo formado por Jean Daniel, Serge Lafaurie, Jacques-Laurent Bost, K. S. Karol) para fundar <a href=\"http:\/\/tempsreel.nouvelobs.com\/\">\u201c<\/a><a href=\"http:\/\/tempsreel.nouvelobs.com\/\"><strong>Le Nouvel Observateur\u201d<\/strong><\/a>. Haci\u00e9ndose eco de ciertas cr\u00edticas de Merleau-Ponty hacia la nueva posici\u00f3n de Sartre, que aquel denominaba \u201cultrabolchevismo\u201d (y donde no exist\u00eda dial\u00e9ctica en la historia ni condicionamiento serio de lo material) se preocupa cada vez m\u00e1s por cuestiones de econom\u00eda pol\u00edtica como via regia para construir una duradera y legitima direcci\u00f3n pol\u00edtica de la clase obrera. Gorz sufre la influencia y la amistad de <strong>Herbert Marcuse<\/strong>, llegando en forma de eco algunas tesis de la \u201cEscuela de Frankfort\u201d, en particular el approche que supera el estrecho economicismo en el an\u00e1lisis de lo social.<\/p>\n<p><strong>Autonom\u00eda, autogesti\u00f3n, control obrero: <\/strong>\u201creformas revolucionarias\u201d, tal fue el nuevo giro copernicano en su libro \u201cStrat\u00e9gie ouvri\u00e8re et n\u00e9ocapitalisme\u201d (Editions du Seuil, 1964). Aqu\u00ed intenta superar una falsa dicotom\u00eda instalada desde los tiempos de Kautsky en las izquierdas: la contradicci\u00f3n entre la transformaci\u00f3n revolucionaria de la sociedad y las luchas diarias por la b\u00fasqueda de mejoras parciales, tan necesarias. Gorz afirmaba: \u201cEs una vieja pregunta: \u00bfreforma o revoluci\u00f3n? Era (o es) primordial cuando el movimiento obrero ten\u00eda (o tiene) la elecci\u00f3n entre la lucha por reformas o la lucha armada. Pero ese ya no es el caso de Europa Occidental. Por lo tanto esa pregunta ya no es una disyuntiva: s\u00f3lo existe la posibilidad de \u2018reformas revolucionarias\u2019 que tengan como objetivo la transformaci\u00f3n radical de la sociedad\u201d. Se disuelve a lo largo del libro la rigidez antinatural en la relaci\u00f3n reforma-revoluci\u00f3n; la reforma no s\u00f3lo puede ser un mecanismo de integraci\u00f3n hacia el hombre unidimensional. La revoluci\u00f3n y la transformaci\u00f3n del sujeto colectivo es un tortuosos camino de aprendizaje y acci\u00f3n. Gorz intercambia ideas y se empapa de la nueva izquierda italiana como Garavani, el comunismo neokeynesiano de Bruno Trentin, de sindicalistas libertarios como Victor Foa. En Francia Gorz es considerado \u201cle chef de file intellectuel de la tendente \u2018italienne\u2019 de la novelle gauche\u201d (Contat), ejerce una influencia moderada en los militantes sindicales de la CFDT (Confederaci\u00f3n Francesa Democr\u00e1tica del Trabajo) y en los estudiantes de la UNEF. Reflexionando sobre la realidad del control en la producci\u00f3n y las formas de autogesti\u00f3n, escribir\u00e1 \u201cLe Socialisme difficile\u201d (Editions du Senil, 1967), donde resume diversas posiciones y \u00e1cidamente desvela la verdad de la entonces de moda \u201cvia yugoeslava\u201d al socialismo. En cuanto a la realidad de una nueva clase obrera integrada al sistema Gorz se\u00f1ala con visi\u00f3n estrat\u00e9gica: \u201cEl capitalismo monop\u00f3lico civiliza el consumo y las distracciones para no tener que civilizar las relaciones sociales, es decir: las relaciones de producci\u00f3n y trabajo; aliena los individuos en su trabajo, lo cual le permite alienarlos mejor en el consumo; y a la inversa, los aliena en el consumo a fin de alienarlos mejor en el trabajo\u201d. La autogesti\u00f3n como proyecto pol\u00edtico alternativo al pantano del paleoleninismo termina \u201cfrente a las necesidad de las decisiones centralizadas nacionales y regionales\u201d, esos son sus limites objetivos y aunque tiene ventajas, \u201cno elimina el peligro de las esclerotizaciones burocr\u00e1ticas, ni impide que los trabajadores, individual o colectivamente, se consideren meros instrumentos de producci\u00f3n\u201d. Gorz avisa a la nueva izquierda contra un intento de hacer de la autogesti\u00f3n otro fetiche ideol\u00f3gico vac\u00edo. El t\u00edtulo se\u00f1ala la paradoja: el socialismo no est\u00e1 pasado de moda (ninguna de sus reivindicaciones hist\u00f3ricas son realidad) pero es necesario abandonar las concepciones primitivas de traspaso de la teor\u00eda a la pr\u00e1ctica y viceversa, para dar un significado actual a ese concepto.<\/p>\n<p>Sus diferencias con el sartro-marxismo comienzan sintom\u00e1ticamente despu\u00e9s del Mayo del \u201968 pero parece que el fracaso y reflujo tambi\u00e9n influy\u00f3 en la obra del propio Gorz: abandonar\u00e1 para siempre la b\u00fasqueda de una soluci\u00f3n para el orden social capitalista centrada en la emancipaci\u00f3n humana. Le impacta el espontane\u00edsmo y la lucha contra la forma estado: las instituciones. En 1969 publica \u201cR\u00e9forme et revolution\u201d (Le Seuil), vuelve a considerar la idea de una organizaci\u00f3n o de la forma-partido, surge la dimensi\u00f3n pol\u00edtica \u201csin la cual ni siquiera puede imaginarse una \u2018estrategia ofensiva\u2019: este instrumento es el partido revolucionario\u201d. Ahora Gorz desconf\u00eda del trabajo de hormiga en el movimiento obrero, del tacticismo y la paciencia revolucionaria, de la acumulaci\u00f3n de reformas cuantitativas hacia el gran salto. De ahora en m\u00e1s, como escribe en LTM \u201cla transici\u00f3n del capitalismo al socialismo no ser\u00e1 progresiva y casi imperceptible, sino producto de una lucha final\u2026 La clase obrera no concretar\u00e1 su unidad pol\u00edtica y no protestar\u00e1 con violencia por conseguir un 10% de aumento salarial o 50.000 viviendas obreras m\u00e1s\u2026 El problema fundamental de una estrategia socialista es, por tanto, crear las condiciones objetivas y subjetivas que posibiliten acciones revolucionarias de las masas y hacer lo posible para que estas luchas con la burgues\u00eda puedan sostenerse y ser ganadas\u201d. Su visi\u00f3n existencialista y fuertemente subjetiva le hace preocuparse por todo aquellas m\u00e1quinas institucionales que limitan la libertad del hombre. Lo influyen las ideas mao\u00edstas tan populares entre la intelectualidad francesa de esa \u00e9poca. Conoce a <a href=\"http:\/\/www.ivanillich.org\/\"><strong>Ivan Illich<\/strong><\/a> y sus tesis sobre el fin de la educaci\u00f3n formal, la muerte de la familia, etc. que se imponen en el centro de su trabajo. Publica varios textos de Illich desde 1969 y en 1974 lo visita en California. Al mejor estilo Gorz abandona los viejos pertrechos, que hab\u00eda defendido con pasi\u00f3n y abraza lo nuevo con una radicalidad productiva. En LTM sus relaciones se degradan, intenta publicar en abril de 1970 un texto casi anarquista, \u201cD\u00e9truire l\u2019Universite\u201d, que produce una discusi\u00f3n interna que termina con la salida de Pontalis y Pingaud; finalmente en 1974, con la excusa de un desacuerdo sobre un n\u00famero especial dedicado al grupo de la izquierda italiana \u201cLotta Continua\u201d, dimite. Despu\u00e9s de la muerte de Sartre en 1980, como en una promesa, no colaborar\u00e1 nunca m\u00e1s.<\/p>\n<p><strong>Ecolog\u00eda, Politica: los diversos adioses: <\/strong>ya en \u201cLe Nouvel Observateur\u201d Gorz (ahora Bosquet) paralelamente realizaba un viraje hacia la cuesti\u00f3n ecol\u00f3gica, modificando sus textos de econom\u00eda hacia una campa\u00f1a contra la energ\u00eda nuclear. Pero sus art\u00edculos de fondo sobre el tema encontrar\u00e1n en la revista ecol\u00f3gica mensual \u201cLe Sauvage\u201d, fundada por Alain Herv\u00e9, su lugar de difusi\u00f3n ideal. Varios de esos art\u00edculos se unir\u00e1n en forma de libro bajo el t\u00edtulo de \u201c\u00c9cologie et politique\u201d (Galill\u00e9e, 1975), en el cual el seminal \u201c\u00c9cologie est libert\u00e9\u201d constituir\u00e1 seg\u00fan los especialistas uno de los textos fundadores de la problem\u00e1tica ecol\u00f3gica tal como la conocemos hoy. A trav\u00e9s de un pensamiento antieconomicista, antiutilitarista y anti productivista Gorz desarrolla la idea de la autolimitaci\u00f3n como proyecto social subversivo: \u201cSin una lucha por tecnolog\u00edas diferentes, la lucha por una sociedad diferente ser\u00e1 en vano\u201d. El productivismo es la otra cara de la b\u00fasqueda incesante de beneficios y del totalitarismo en la vida pol\u00edtica. La crisis ecol\u00f3gica no es m\u00e1s que el epifen\u00f3meno de la crisis de superproducci\u00f3n. Su apelaci\u00f3n es a una revoluci\u00f3n ecol\u00f3gica, social y cultural \u201cqui abolisse les contraintes du capitalismo\u201d.<\/p>\n<p>Aunque se diga adi\u00f3s al proletariado en cuanto a sustancia metaf\u00edsica (porque se reconoce que la fuerza transformadora que se le hab\u00eda atribuido a la forma-partido no es capaz de construir una nueva sociedad) Gorz considera que esta tesis es transferible, sin m\u00e1s, a todo el movimiento obrero. Esta es la conclusi\u00f3n de su libro m\u00e1s pol\u00e9mico \u201cAdieux au prol\u00e9tariat\u201d (Galil\u00e9e, 1980) y el de m\u00e1s suceso: la primera edici\u00f3n vendi\u00f3 m\u00e1s de 20.000 ejemplares. El tema central ser\u00e1 la liberaci\u00f3n del tiempo de trabajo y la abolici\u00f3n del trabajo asalariado. Influenciado por Louis Dumont que acusaba a Marx de partir de la misma matriz ideol\u00f3gica que el liberalismo (el homo oeconomicus, un individualismo metodol\u00f3gico ego\u00edsta-hedonista), Gorz se despacha con un ataque virulento contra el culto a la ontolog\u00eda proletaria, contra la herencia hegeliana, contra la dial\u00e9ctica, contra el contexto hist\u00f3rico del socialismo, contra la centralidad de la f\u00e1brica y en especial contra todas las categor\u00eda de la sociedad salarial. La clase obrera occidental cl\u00e1sica ya no puede provocar un salto, una Aufheben, una superaci\u00f3n: se ha mostrado incapaz de convertirse en una Gestalt unificada de un sujeto dotado de voluntad y conciencia, de ser futuro. Con la crisis de las figuras del trabajo fordista, Gorz reclama la nueva y potencialmente subversiva figura del \u201cNo-clase\u201d, que define como \u201cuna capa que vive del trabajo como una obligaci\u00f3n exterior\u2026 la que llamo como una \u2018no-clase\u2019 de \u2018no-trabajadores\u2019: su objetivo no es la apropiaci\u00f3n sino la abolici\u00f3n del trabajo y del trabajador. Y por esto es portadora de futuro\u201d. La alternativa se modifica en un giro copernicano: \u201cest\u00e1 entre la abolici\u00f3n liberadora y socialmente controlada del trabajo o su abolici\u00f3n opresiva y antisocial\u201d. En \u201cLes Chemins du paradis\u201d (Galil\u00e9e, 1983) replica a muchas sensibilidades marxistas vulgares heridas, e identifica tanto a la ortodoxia de la izquierda institucional como a la Realpolitik como las dos caras de la misma moneda. El cambio de la relaci\u00f3n entre capital y trabajo (el fin del fordismo se asemeja \u201cla agon\u00eda de un Orden que a\u00fan, durante mucho tiempo, puede sobrevivir a su propia muerte sepult\u00e1ndonos bajo sus aparatos inertes\u201d), es el fondo de este trabajo escrito en forma de veinticinco tesis, algunas de las cuales atacan el sancta santorum del progresismo y las verdades reveladas. La abolici\u00f3n de la relaci\u00f3n salarial, la disoluci\u00f3n del lazo del dinero (vieja aspiraci\u00f3n de sus primeras obras: eliminar la enajenaci\u00f3n entre lo hombres) y la particular separaci\u00f3n entre riqueza y ley del valor ocuparan sus \u00faltimos libros pol\u00edticos: \u201cMis\u00e8res du pr\u00e9sent, richesse du posible\u201d (Galil\u00e9e, 1997), ampliamente elogiado por Toni Negri, y en especial su an\u00e1lisis del capitalismo cognitivo en \u201cL\u2019immat\u00e9riel\u201d (Galil\u00e9e, 2003). Sus \u00faltimas posiciones critican el nuevo trabajo aut\u00f3nomo del posfordismo as\u00ed como el derecho a una renta b\u00e1sica universal de existencia, supuesto punto de ruptura m\u00e1s all\u00e1 del capitalismo.<\/p>\n<p><strong>El fil\u00f3sofo y su mujer: <\/strong>su \u00faltimo libro es una obra de amor. Se titula: \u201cLettres \u00e0 D. Histoire d\u2019un amour\u201d (Galil\u00e9e, 2oo6). Ser\u00e1 su \u00faltimo texto, setenta y seis p\u00e1ginas de devoci\u00f3n a su compa\u00f1era. Comienza con una confesi\u00f3n muy bella: \u201cAcabas de cumplir 82 a\u00f1os. Sigues siendo tan bella, graciosa y deseable como cuando te conoc\u00ed. Hace cincuenta a\u00f1os que vivimos juntos; y te amo m\u00e1s que nunca. Hace d\u00edas te dije que hab\u00eda vuelto a enamorarme de ti. Y tu vida desbordante me hace feliz, abrazando tu cuerpo contra el m\u00edo\u201d. Gorz recuerda su vida en com\u00fan, sus condiciones de desterrados, su soledad fruto de la moral y la autonom\u00eda. Su descubrimiento de una identidad inmaterial en el amor que supera a la muerte. Sufren de enfermedades largas y crueles. Ninguno podr\u00e1 soportar la carga de sobrevivir al otro. Si el individuo lleva su hybris aut\u00f3noma, reconoc\u00eda Gorz, el resultado tiene que ser necesariamente la soledad, \u201cen el sentido existencial, o sea la conciencia de que es imposible hacer compartir mis certezas personales por los dem\u00e1s\u2026\u201d. \u00bfPodremos compartir la decisi\u00f3n de quitarse la vida desde su propia moral? Nunca fueron tan sartreanos como ese fat\u00eddico 24 de septiembre cuando descubrieron que la muerte transforma la vida en destino. Como dec\u00eda Simone de Beauvoir: \u201cMi muerte no detiene mi vida sino cuando ya estoy muerto, y para la mirada del otro. Pero, para m\u00ed vivo, mi muerte no es; mi proyecto la atraviesa sin hallar obst\u00e1culos. No hay barrera alguna contra la que venga a tropezar en pleno \u00edmpetu mi trascendencia; muere de s\u00ed misma, como el mar que viene a lamer una playa lisa, y que se detiene y no va m\u00e1s lejos\u201d\u2026<\/p>\n<p>Foto: Andr\u00e9 y Dorine, circa 1947<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"\n<p>Por Nicol\u00e1s Alberto Gonz\u00e1lez Varela<\/p>\n<p>El 24 de septiembre de 2007, en una callejuela sin nombre en una peque\u00f1a aldea llamada Vosnon de la regi\u00f3n del Ausbe, muri\u00f3 Gerhard Horst. Se suicid\u00f3 junto con su mujer de toda la vida, Dorine. Nos era familiarmente conocido en su dimensi\u00f3n filos\u00f3fico-pol\u00edtica con el seud\u00f3nimo de Andr\u00e9 Gorz; cuando ejerc\u00eda de periodista utilizaba al alias Michel Bosquet. Para llegar a Vosnon hacer falta separarse de las autopistas, tomar por carreteras secundarias y angostas, luego preguntar a los lugare\u00f1os por al casa de Gorz y llegar a una casa s\u00f3lida, de ladrillos rojos, con un jard\u00edn guardado por dos \u00e1rboles centenarios. La biblioteca est\u00e1 en la planta baja en un sal\u00f3n amueblado lo Esparta: dos grandes sillones sin estilo reconocible, una mesa redonda, cuatros sillas rectas y un televisor pasado de moda. \u201cPr\u00e9venir la Gendarmerie\u201d (Avisen a la polic\u00eda), un simple mensaje sobre la puerta indicaba el drama desatado. \u00bfOtro filosofo desencantado que cumple esa tradici\u00f3n inexorable de los intelectuales en situaci\u00f3n? Estremece el compararlo con otros casos tr\u00e1gicos famosos: Arthur Koestler, Nikos Poulantzas\u2026 Como dec\u00eda Bloy a prop\u00f3sito de Cervantes, Gorz fue un hombre recto y sabio, en el fondo, su vida fue trabajosa y sospechosa. Trabajosa porque desde su infancia fue un extra\u00f1o, un sin-identidad; sospechosa porque su extrema autonom\u00eda lo hac\u00eda en todo tiempo y lugar un renegado inclasificable.<\/p>\n<p>Una epistemolog\u00eda del exilio: Los hechos de la vida de Gorz son tan problem\u00e1ticos como su propia obra. Naci\u00f3 en la Viena postrevolucionaria en febrero de 1923. Hijo de un comerciante jud\u00edo de maderas y de una madre cat\u00f3lica ultramontana antisemita. Era b\u00e1sicamente un bastardo y un Entfremdung en los t\u00e9rminos socioculturales de la Europa Central. En el creciente clima antisemita su padre se convierte al cristianismo en 1930 y bautiza a Gorz. Educado en un milieu culto, recibi\u00f3 una t\u00edpica educaci\u00f3n Staatsvolk austroliberal, disfrut\u00f3 de la influencia del modernismo reaccionario de la Viena liberal-aristocr\u00e1tica, incluida la riqueza del marxismo austriaco y las paradojas del freudismo. Viena, que para Karl Kraus era \u201cel campo de pruebas para la destrucci\u00f3n del mundo\u201d, que se reg\u00eda por ese principio divino de los Habsburgo: \u201cRuhe und Ordnung\u201d (Ley y Orden). Viena era contradictoriamente burguesa y el \u00e9xito financiero era la base de una sociedad patriarcal. El liberalismo hab\u00eda fracasado en la vida pol\u00edtica y su edad heroica hab\u00eda concluido en 1848. Sin embargo por sobre el cad\u00e1ver liberal se impon\u00edan grupos pol\u00edticos m\u00e1s impetuosos como los movimientos de la clase obrera capitaneados por V\u00edktor Adler (un jud\u00edo bautizado cristiano) o las masas medias cat\u00f3licas del demagogo antisemita Karl Lueger o el multiclasista movimiento pangermano de Georg Ritter von Sch\u00f6nerer, o el sionismo radical de Theodor Herzl. De Viena salieron tanto la pol\u00edtica de la Soluci\u00f3n Final de los nazis como la ideolog\u00eda del estado jud\u00edo sionista. Pero igualmente era una capital burguesa. En la vieja Viena se podr\u00eda en verdad decir, con Marx, que \u201cla burgues\u00eda hab\u00eda arrancado de la familia su velo sentimental, y hab\u00eda reducido la relaci\u00f3n familiar a mera relaci\u00f3n de dinero\u201d. En 1938 los austriacos deciden unirse voluntariamente a la Gran Alemania de Hitler, se produce el Anschluss. Ante la movilizaci\u00f3n general en 1939 en v\u00edsperas de lo que ser\u00e1 la Segunda Guerra Mundial, su madre lo interna en una instituci\u00f3n cat\u00f3lica en Lausana (Suiza). Gorz ten\u00eda quince a\u00f1os. Pas\u00f3 toda la guerra all\u00ed. Se enter\u00f3 que su padre hab\u00eda sido expropiado, que lo hab\u00edan desalojado de su piso, que la edad y el matrimonio mixto con una aria lo hab\u00edan salvado de los campos de la muerte. En el bachillerato suizo decide negar su identidad alemana y su idioma natal. Rompe con todo lo germano, abandona las tradiciones nacionales y culturales, renace intentando construirse libremente su propia identidad. Mayo de 1940: este adolescente inquieto, cr\u00edtico y convulsivo es testigo de la ignominiosa derrota de Francia en pocas semanas. La humillaci\u00f3n nacional gala, pueblo representante del iluminismo y las mejores tradiciones democr\u00e1ticas, lo hacen identificarse con Francia. Adopta la nacionalidad y el idioma: no hablar\u00e1 m\u00e1s en alem\u00e1n durante 44 a\u00f1os. Decide estudiar ingenier\u00eda qu\u00edmica en la \u00c9cole d\u2019Ingenieurs, profesi\u00f3n que jam\u00e1s ejerci\u00f3. Paralelamente devora libros de filosof\u00eda y de psicolog\u00eda. Realiza cursos paralelos de filosof\u00eda en la universidad durante un semestre: \u201cMe pareci\u00f3 tan grotesco que me burlaba p\u00fablicamente de los profesores. Nunca volv\u00ed\u201d. Hace peque\u00f1os trabajos, ense\u00f1a ingl\u00e9s. Su primer trabajo serio y formal ser\u00e1 como traductor de las novelas americanas para una casa editora suiza. Publica sus primeros art\u00edculos en el diario de un movimiento cooperativo. Participa en c\u00edrculos izquierdistas con estudiantes de Letras, se re\u00fane en clubes de estudio de la obra de un joven profesor de liceo llamado Jean Paul Sartre.<\/p>\n<p>Momento sartreano: Sartre era todav\u00eda un fil\u00f3sofo de culto, hab\u00eda estudiado la fenomenolog\u00eda en el mismo Berlin, incluso hab\u00eda conocido a Heidegger. Ten\u00eda publicado tres libros filos\u00f3ficos: \u201cLa imaginaci\u00f3n\u201d (1936), \u201cLo imaginario. Psicolog\u00eda fenomenol\u00f3gica de la Imaginaci\u00f3n\u201d (1940) y \u201cBosquejo de una teor\u00eda de las emociones\u201d (1939), todos eslabones hacia su opera magna: \u201cEl Ser y la Nada\u201d. Gorz viaja en 1941 a G\u00e9nova para re-encontrarse con su madre. Casualidad o no, en una peque\u00f1a librer\u00eda repleta de literatura fascista descubre dos libritos de Sartre en franc\u00e9s: \u201cLa Nausea\u201d (1938) y \u201cEl Muro\u201d (1939). Gorz s\u00f3lo conoc\u00eda sus libros de filosof\u00eda, ver a un fil\u00f3sofo escribiendo ficci\u00f3n le pareci\u00f3 deslumbrante. Compra ambos libros, los lee y relee, le parecen fant\u00e1sticos: \u201cEra exactamente lo que yo pod\u00eda sentir, lo que pod\u00eda gustarme, lo que pod\u00eda seducirme intelectualmente\u201d. En 1943 aparece en Gallimard \u201cEl Ser y la Nada. Ensayo de ontolog\u00eda fenomenol\u00f3gica\u201d, libro abrupto, compuesto de 722 p\u00e1ginas, a gran tama\u00f1o, del que todos hablan y pocos han le\u00eddo cabalmente. Lo estudia con furia obsesiva durante tres meses. Lo asimila totalmente: \u201cFui, creo, el primer sartreano convencido e incondicional\u201d. Cuando ya un Sartre famoso y pol\u00e9mico visite Lausana en 1946 para dar unas conferencias, Gorz se obliga a conocerlo en persona. Tambi\u00e9n a la eterna \u201cCastor\u201d, Simone de Beauvoir. Decide ir a Paris, porque era poder ir a donde trabajaba y viv\u00eda Sartre. Se pone a escribir lo que para Gorz ser\u00e1 la continuaci\u00f3n l\u00f3gica de \u201cEl Ser y la Nada\u201d, la segunda parte que Sartre anunciaba al final de su obra (\u201cEn particular, la libertad, al tomarse como fin en s\u00ed misma\u2026 \u00bfescapar\u00e1 a toda situaci\u00f3n? \u00bfO por el contrario, permanecer\u00e1 situada?&#8230; Todas estas preguntas\u2026 s\u00f3lo pueden hallar respuesta en el terreno moral. Les dedicaremos pr\u00f3ximamente otra obra\u201d) y que jam\u00e1s escribir\u00e1. Le presenta a su maestro un asombroso manuscrito de 700 folios, \u00e9l un absoluto desconocido, un marginal sin patria. Esa primera obra quedar\u00e1 en el anonimato durante veinte a\u00f1os; ser\u00e1 publicada con el t\u00edtulo \u201cFundamentos para una moral\u201d en 1977 por Galil\u00e9e. Hay tiempo para el amor: en la misma Lausana durante un baile popular en la plaza de Saint-Suplice un 27 de octubre de 1947 conoce a otra ap\u00e1trida, la inglesa Dorine. Bailan toda la noche y jam\u00e1s se separar\u00e1n. Se convertir\u00e1 en su mujer en 1949 y por libre decisi\u00f3n mutua no tendr\u00e1n hijos. Ser\u00e1 su mejora lectora y confidente, su archivista y secretaria ocasional. Le dedica todos sus libros en ingl\u00e9s: \u201cA Dorine more than ever\u201d, \u201cA Dorine again, again and evermore\u201d\u2026<\/p>\n<p>Mientras profundiza sus afinidades electivas y su compromiso militante al mejor estilo de Antoine Roquentin (\u201cNaturalmente, yo era revolucionario. Estaba en contra de esta sociedad de mierda que me rodeaba, contra la represi\u00f3n\u2026\u201d) se lanza a aplicar el ya llamado m\u00e9todo existencialista de autoan\u00e1lisis a s\u00ed mismo. Su motto ser\u00e1 una frase de Sartre: \u201ccualquiera que sean las circunstancias, en cualquier lugar que sea, un hombre es siempre libre de elegir si ser\u00e1 un traidor o no\u201d. El producto febril ser\u00e1 un libro, \u201cEl traidor\u201d (1958), con un extenso prefacio de Sartre de cuarenta p\u00e1ginas, una obra pol\u00edtica donde intenta \u201cse restituir tout, comme venant de lui-m\u00eame\u201d, considerada por Gorz como un \u201ctravail de lib\u00e9ration\u201d. Aplicando una fusi\u00f3n entre existencialismo y marxismo Gorz insiste sobre la potencialidad de la autoproducci\u00f3n de nosotros mismos como emancipaci\u00f3n. Su \u201cuso\u201d de Marx es muy particular: abandona el texto can\u00f3nico y utiliza para horror de la vulgata marxista los textos juveniles reci\u00e9n descubiertos en Occidente, en especial los as\u00ed llamados \u201cManuscritos de Paris\u201d (1844), \u201cLa Sagrada Familia\u201d (1844) y \u201cLa Ideolog\u00eda Alemana\u201d (1845). Sin saberlo empalma con toda una contracorriente de cr\u00edtica a la vulgarizaci\u00f3n de Marx y de cr\u00edtica al modelo leninista y stalinista: el Marxismo Occidental. En el centro se encuentra siempre la cuesti\u00f3n de la autonom\u00eda del individuo como condici\u00f3n sine que non de la construcci\u00f3n de un movimiento emancipatorio de masas. La liberaci\u00f3n individual y colectiva no se da en etapas, sino se condicionan, a pesar nuestro, mutuamente. Utiliza el seud\u00f3nimo de Andr\u00e9 Gorz, Gorz por un pueblo de Austria donde su padre le regalo sus primeros anteojos. En junio de 1949 ingresa a trabajar en el secretariado internacional del \u201cMouvemente des Citoyens du Monde\u201d, al mismo tiempo que es secretario de un attach\u00e9 militar de la embajada de la India. Su entrada en el \u201cParis-Presse\u201d marca su debut como periodista con el nombre de Michel Bosquet (la traducci\u00f3n al franc\u00e9s de su propio apellido, Horst, Bosquet: bosque). Aqu\u00ed conocer\u00e1 a Jean-Jacques Servan-Schreiber, que en 1955 lo reclutar\u00e1 para un magaz\u00edn econ\u00f3mico novedoso llamado \u201cL\u2019Express\u201d. En 1959 edita su segundo libro, el primero en ser traducido al espa\u00f1ol: \u201cLa Morale de l\u2019historie\u201d, editado por FCE de M\u00e9xico en 1964 como \u201cHistoria y Enajenaci\u00f3n\u201d. Critica amargamente al Partido Comunista Franc\u00e9s (y con \u00e9l el molde bolchevique), al posibilismo y al \u201crealpolitik\u201d disfrazada de socialismo factible, desarrolla una teor\u00eda de la enajenaci\u00f3n y define al proletariado como \u201cvocaci\u00f3n a la libertad\u201d, ya que est\u00e1 condenado en su destino \u201ca actuar, a impugnar y a reivindicar en su propio nombre, sin fiador trascendente, en nombre de la existencia desnuda. Est\u00e1 destinado a la autonom\u00eda\u201d. Desmonta al \u201cmarxismo trunco\u201d, una ideolog\u00eda de segunda mano que s\u00f3lo encubre verdades de aparatos y relaciones de poder. Su posicionamiento a la vez anti-institucional, anti-economista, anti-estructuralista y anti-autoritario es radical y convulsivo. Su ruptura con Sartre ya estaba escrita all\u00ed. Las ideas de Gorz participan, sin tener \u00e9l conciencia de ello, de una amplia ruptura te\u00f3rico-pr\u00e1ctica a escala mundial que intenta recuperar al verdadero Marx, tanto en esp\u00edritu como en letra. Movimiento de autocr\u00edtica que se asemeja en sus contenidos tanto en Alemania (Marcuse, Dutschke, Krahl) como en Italia (Panzieri, Montaldi, Alquatti, Tronti) o los EE.UU. (tendencia Johnson-Forrest). Mientras tanto comienza a colaborar con la m\u00edtica \u201cLes Temps Modernes\u201d, la revista fundada por Sartre y Merleau-Ponty en 1945, se incorpora al comit\u00e9 de direcci\u00f3n en 1961 (en el figuran, aparte de Gorz y Sartre, Simone de Beauvoir, Jacques-Laurent Bost, Claude Lanzmann y Jean Pouillon); escribir\u00e1 en casi todos su n\u00fameros entre 1967 y 1974 y abandonar\u00e1 la revista en 1983. El grupo de LTM pasar\u00e1 por varias escisiones y discusiones de ruptura: primero la agria pol\u00e9mica entre Sarte y Albert Camus, luego el fracaso de darle a la revista una forma organizativa militante (el \u201cRassemblement D\u00e9mocratique R\u00e9volutionnaire\u201d en 1948), finalmente el debate entre Sartre y Merleau-Ponty sobre el giro stalinista del grupo. En 1964 se va de \u201cL\u2019Express\u201d (junto con un grupo formado por Jean Daniel, Serge Lafaurie, Jacques-Laurent Bost, K. S. Karol) para fundar \u201cLe Nouvel Observateur\u201d. Haci\u00e9ndose eco de ciertas cr\u00edticas de Merleau-Ponty hacia la nueva posici\u00f3n de Sartre, que aquel denominaba \u201cultrabolchevismo\u201d (y donde no exist\u00eda dial\u00e9ctica en la historia ni condicionamiento serio de lo material) se preocupa cada vez m\u00e1s por cuestiones de econom\u00eda pol\u00edtica como via regia para construir una duradera y legitima direcci\u00f3n pol\u00edtica de la clase obrera. Gorz sufre la influencia y la amistad de Herbert Marcuse, llegando en forma de eco algunas tesis de la \u201cEscuela de Frankfort\u201d, en particular el approche que supera el estrecho economicismo en el an\u00e1lisis de lo social.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[1361,1030],"class_list":["post-797","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-la-izquierda-a-debate","tag-andre-gorz","tag-obituario"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/797","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=797"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/797\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=797"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=797"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=797"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}