{"id":80,"date":"2006-03-30T00:00:00","date_gmt":"2006-03-30T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=80"},"modified":"2020-02-12T11:56:51","modified_gmt":"2020-02-12T10:56:51","slug":"el-imperio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=80","title":{"rendered":"El Imperio"},"content":{"rendered":"<p>\u00bfEn qu\u00e9 difiere el sistema de dominaci\u00f3n mundial del capitalismo del imperialismo tal y como lo defini\u00f3 la tradici\u00f3n marxista? \u00bfA qu\u00e9 transformaciones econ\u00f3micas, tecnol\u00f3gicas, sociales, y pol\u00edticas responde esta evoluci\u00f3n del mundo? \u00bfY cu\u00e1les son las consecuencias para las luchas de los Estados occidentales, de los pa\u00edses en transici\u00f3n y del Tercer Mundo? He aqu\u00ed las cuestiones centrales que trata Empire, un libro escrito por Toni Negri en colaboraci\u00f3n con el estadounidense Michael Hardt. (Le Monde Diplomatique, enero- 2001)<\/p>\n<p>Dos ideas fundamentales est\u00e1n la base de Imperio, el libro que he escrito a cuatro manos con Michael Hardt, entre la guerra del Golfo y la de Kosovo. La primera es que no existe un mercado global (en la forma en que se habla desde la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn, es decir, no solamente como paradigma macro-econ\u00f3mico sino como categor\u00eda pol\u00edtica) sin forma de estructura jur\u00eddica, y que el orden jur\u00eddico no puede existir sin un-poder que garantice su eficacia. La segunda es que el orden jur\u00eddico del mercado global (que nosotros llamamos &#8216;imperial&#8217;) no enmarca simplemente una nueva figura del poder supremo que tiende a organizar: registra tambi\u00e9n nuevos potenciales de vida y de insubordinaci\u00f3n, de producci\u00f3n y de lucha de clases.<\/p>\n<p>Desde la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn, la experiencia pol\u00edtica internacional ha confirmado ampliamente esta hip\u00f3tesis. Ha llegado pues el momento de abrir una verdadera discusi\u00f3n y de verificar de forma experimental, los conceptos (mejor, las denominaciones) que nosotros proponemos, con el fin de renovar la ciencia pol\u00edtica y jur\u00eddica a partir de la nueva o organizaci\u00f3n del poder global.<\/p>\n<p>Habr\u00eda que estar loco para negar que actualmente existe un mercado global. Basta pasearse por Internet para convencerse de que esta dimensi\u00f3n global del mercado no representa solamente una experiencia originaria de la consciencia econ\u00f3mica, o incluso el horizonte de una amplia pr\u00e1ctica de la imaginaci\u00f3n (como nos cuenta Fernand Braudel a prop\u00f3sito del final del Renacimiento), sino una organizaci\u00f3n actual. M\u00e1s aun: un nuevo orden.<\/p>\n<p>El mercado mundial se unifica pol\u00edticamente en torno a lo que, desde siempre, se con ce como signos de soberan\u00eda: los poderes militar, monetario, comunicacional, cultural y ling\u00fc\u00edstico. El poder militar por el hecho de que una sola autoridad posee toda la panoplia del armamento, incluido el nuclear; el poder monetario por la existencia de una moneda hegem\u00f3nica a la que est\u00e1 completamente subordinado el mundo diversificado de las finanzas; el poder comunicacional se traduce en el triunfo de un \u00fanico modelo cultural, incluso al final de una \u00fanica lengua universal. Este dispositivo es supranacional, mundial, total: nosotros lo llamamos &#8216;Imperio&#8217;.<\/p>\n<p>Pero todav\u00eda hay que distinguir esta forma 1 imperial de gobierno de lo que se ha lla..do durante siglos el &#8216;imperialismo&#8217;. Por ese t\u00e9rmino entendemos la expansi\u00f3n del Estado-naci\u00f3n m\u00e1s ll\u00e1 de sus fronteras; la creaci\u00f3n de re laciones coloniales (a menudo camufladas tras el se\u00f1uelo de la modernizaci\u00f3n) a expensas de pueblos hasta entonces ajenos al proceso eurocentrado de la civilizaci\u00f3n capitalista; pero tambi\u00e9n la agresividad estatal, militar y econ\u00f3mica, cultural, incluso racista, de naciones fuertes respecto a naciones pobres.<\/p>\n<p>En la actual fase imperial ya no hay imperialismo -o, cuando subsiste, es un fen\u00f3meno de transici\u00f3n hacia una circulaci\u00f3n de valores y poderes, a escala del Imperio. Lo mismo que ya no hay Estado-naci\u00f3n: se le escapan las tres caracter\u00edsticas sustanciales de la soberan\u00eda -militar, pol\u00edtica, cultural-, absorbidas o reemplazadas por los poderes centrales del Imperio.<\/p>\n<p>Desaparece o se extingue as\u00ed la subordinaci\u00f3n de los antiguos pa\u00edses coloniales a los Estados-naci\u00f3n imperialistas, al igual que la jerarqu\u00eda imperialista de los continentes y de las naciones: todo se reorganiza en funci\u00f3n del nuevo horizonte unitario del Imperio.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 llamar &#8216;Imperio&#8217; (insistiendo sobre la novedad de la f\u00f3rmula jur\u00eddica que el t\u00e9rmino implica) a lo que podr\u00eda considerarse simplemente corno el imperialismo norteamericano posterior a la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn? Sobre esta cuesti\u00f3n, nuestra respuesta es clara: contrariamente a lo que sostienen los \u00faltimos defensores del nacionalismo, el Imperio no es norte americano; adem\u00e1s, en el transcurso de su historia, Estados Unidos ha sido mucho menos imperialista que los brit\u00e1nicos, los franceses, los rusos o los holandeses. No, el Imperio es simplemente capitalista: es el orden del &#8216;capital colectivo&#8217;, esa fuerza que ha ganado la guerra civil del siglo XX.<\/p>\n<p>Por tanto, luchar contra el Imperio en nombre del Estado-naci\u00f3n pone de manifiesto una total incomprensi\u00f3n de la realidad del mandato supranacional, de su imagen imperial y de su naturaleza de clase: es una mixtificaci\u00f3n. En el Imperio del &#8216;capital colectivo&#8217; participan tanto los capitalistas norteamericanos como sus hom\u00f3logos europeos, lo mismo quienes construyen su fortuna sobre la co rrupcion rusa como los del mundo \u00e1rabe, de Asia o de Africa, que pueden permitirse enviar sus hijos a Harvard y su dinero a Wall Street.<\/p>\n<p>Un orden m\u00e1s eficaz, m\u00e1s totalitario Est\u00e1 claro que las autoridades norteamericanas no pod\u00edan rechazar su papel de gobierno imperial. Sin embargo Michael Hardt y yo pensamos que habr\u00eda que matizar esto. En adelante, la propia formaci\u00f3n de las elites norteamericanas depender\u00e1 ampliamente de la estructura multinacional del poder. El poder &#8216;mon\u00e1rquico&#8217; de la presidencia norteamericana sufre la influencia del poder &#8216;aristocr\u00e1tico&#8217; de las grandes empresas multinacionales, financieras y productivas, lo mismo que ha de tener en cuenta la presi\u00f3n de las naciones pobres y la funci\u00f3n movilizadora de las organizaciones de trabajadores, en resumen, del poder &#8216;democr\u00e1tico&#8217; de los representantes de los explotados y excluidos.<\/p>\n<p>De ah\u00ed la reactualizaci\u00f3n de una definici\u00f3n del poder imperial &#8216;a lo Polibio&#8217; (1), que dar\u00eda a la Constituci\u00f3n norteamericana una expansi\u00f3n que le permitiera desarrollar, a escala mundial, una multiplicidad de funciones de gobierno e integrar en sus propias din\u00e1micas la construcci\u00f3n de un espacio p\u00fablico mundial. El famoso &#8216;fin de la historia&#8217; consiste, precisamente, en este equilibrio de las funciones real, aristocr\u00e1tica y democr\u00e1tica, fijado por una Constituci\u00f3n norteamericana ampliada de manera imperial al mercado mundial.<\/p>\n<p>En realidad, muchas de las pretensiones dominadoras del Imperio son completamente ilusorias. Lo que no impide, sin embargo, que su orden jur\u00eddico, pol\u00edtico y soberano sea sin duda m\u00e1s eficaz (y, desde luego, m\u00e1s totalitario) que las formas de gobierno que le han precedido. Porque se arraiga progresivamente en todas las regiones del mundo, influyendo sobre la unificaci\u00f3n econ\u00f3mico-financiera como un instrumento de autoridad del derecho imperial. Y lo que es peor, profundiza su control sobre todos los aspectos de la vida.<\/p>\n<p>Por eso subrayamos la nueva cualidad &#8216;biopol\u00edtica&#8217; del poder imperial, con el acontecimiento que ha significado su emergencia; a saber, el paso de una organizaci\u00f3n &#8216;fordista&#8217; del trabajo, a una organizaci\u00f3n &#8216;postfordista&#8217;, y del modo de producci\u00f3n manufacturero a formas de valorizaci\u00f3n (y de explotaci\u00f3n) m\u00e1s amplias: formas sociales, inmateriales; formas que invaden la vida en sus articulaciones intelectuales y afectivas, los tiempos de producci\u00f3n, las migraciones de los pobres a trav\u00e9s de los continentes&#8230; El Imperio construye un orden biopol\u00edtico porque la producci\u00f3n se ha hecho biopol\u00edtica.<\/p>\n<p>En otras palabras, mientras que el Estado-Naci\u00f3n se sirve de dispositivos disciplinarios para organizar el ejercicio del poder y las din\u00e1micas del consenso, construyendo as\u00ed, a la vez, cierta integraci\u00f3n social productiva y modelos de ciudadan\u00eda adecuados, el Imperio desarrolla dispositivos de control que invaden todos los aspectos de la vida y los recomponen a trav\u00e9s de esquemas de producci\u00f3n y de ciudadan\u00eda que corresponden a la manipulaci\u00f3n totalitaria de las actividades, del medio ambiente, de las relaciones sociales y culturales, etc.<\/p>\n<p>Si bien la deslocalizaci\u00f3n induce a la movilidad d y a la flexibilidad sociales, aumenta tambi\u00e9n la estructura piramidal del poder y el control global de la din\u00e1mica de las sociedades afectadas. Este proceso pare-* ce ahora ya irreversible, bien se trate del paso de las naciones al Imperio, del desplazamiento de la producci\u00f3n de la riqueza de las f\u00e1bricas a la sociedad y del trabajo a la comunicaci\u00f3n, o bien de la evoluci\u00f3n de modos de gobierno disciplinarios hacia procedimientos de control.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l es la causa de esta transici\u00f3n? En nuestra opini\u00f3n, es el resultado de las luchas de la clase obrera, de los proletarios del Tercer Mundo y de los movimientos de emancipaci\u00f3n que han atravesado el antiguo mundo del socialismo real. Se trata de una aproximaci\u00f3n marxiana: las luchas que generan el desarrollo, los movimientos del proletariado producen la historia.<\/p>\n<p>As\u00ed, las luchas obreras contra el trabajo taylorizado aceleraron la revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica que, a su vez, condujo a la socializaci\u00f3n y a la informatizaci\u00f3n de la producci\u00f3n. Igualmente, el irreprimible empuje de la fuerza de trabajo en los pa\u00edses post-coloniales de Asia y \u00c1frica engendr\u00f3 a la vez sobresaltos en la productividad y movimientos de poblaci\u00f3n que han convulsionado las rigideces nacionales de los mercados de trabajo. Finalmente, en los pa\u00edses llamados socialistas, el deseo de libertad de la nueva fuerza de trabajo t\u00e9cnica e intelectual hizo saltar la vetusta disciplina socialista y, por lo mismo, destruy\u00f3 la artificial distorsi\u00f3n estalinista del mercado mundial.<\/p>\n<p>La constituci\u00f3n del Imperio representa la reacci\u00f3n capitalista a la crisis de los viejos sistemas que serv\u00edan para disciplinar la fuerza del trabajo a escala mundial. Al mismo tiempo inaugur\u00f3 una nueva etapa de lucha entre los explotados y el poder del capital. El Estado-naci\u00f3n, que encerraba la lucha de clases, agoniza, como lo hicieran antes que \u00e9l el Estado colonial y el Estado imperialista.<\/p>\n<p>Atribuir a los movimientos de la clase obrera y del proletariado esta modificaci\u00f3n del paradigma del poder capitalista es afirmar que los hombres extraen su liberaci\u00f3n del modo de producci\u00f3n capitalista. Y es tomar distancias respecto a los que derraman l\u00e1grimas de cocodrilo por el final de los acuerdos corporatistas del socialismo y del sindicalismo nacional, como los que lloran por la belleza del tiempo pasado, nost\u00e1lgicos de un reformismo social impregnado del resentimiento de los explotados y de los celos que -a menudo- se disfraza de utop\u00eda.<\/p>\n<p>No, nos encontramos dentro del mercado mundial, E intentamos ser los int\u00e9rpretes de esa imaginaci\u00f3n que so\u00f1\u00f3, un d\u00eda, con unir a las clases explotadas en el seno de la Internacional comunista. Porque vemos c\u00f3mo de ahi nacen fuerzas nuevas.<\/p>\n<p>\u00bfLas luchas pueden convertirse en lo suficientemente masivas e incisivas como para desestabilizar, e incluso desestructurar la compleja organizaci\u00f3n del Imperio? Esa hip\u00f3tesis incita a los \u201crealistas&#8217; de todo pelaje a la iron\u00eda: \u00a1El sistema es tan fuerte! Pero, para la teor\u00eda critica, una utop\u00eda razonable no tiene nada de raro. Adem\u00e1s, no hay otra alternativa porque-estamos siendo explotados y dirigidos en este Imperio, y no en otro lugar. Imperio que representa la actual organizaci\u00f3n de un capitalismo en plena reestructuraci\u00f3n, despu\u00e9s de un siglo de luchas proletarias sin equivalente en la historia de la humanidad. Nuestro libro supone, por tanto, cierto deseo de comunismo.<\/p>\n<p>De hecho, el tema central que aparece a trav\u00e9s de todos estos an\u00e1lisis se reduce a una sola cuesti\u00f3n:<br \/>\n\u00bfc\u00f3mo puede estallar, en el Imperio, la guerra civil de las masas contra el capital mundo? Las primeras experiencias de batallas, declaradas o subterr\u00e1neas, en este nuevo territorio del poder, proporcionan tres \u00edndices preciosos. Estas luchas exigen, aparte de un salario garantizado, una nueva expresi\u00f3n de la democracia en el control de las condiciones pol\u00edticas de reproducci\u00f3n de la vida. Se desarrollan en los movimientos de poblaciones m\u00e1s all\u00e1 del marco nacional, aspirando a la supresi\u00f3n de las fronteras y a una ciudadan\u00eda universal. Comprometen a individuos y multitudes que intentan reapropiarse de la riqueza producida gracias a instrumentos de la producci\u00f3n que, a causa de la revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica permanente, se han convertido en propiedad de los sujetos; m\u00e1s aun en aut\u00e9nticas pr\u00f3tesis de sus cerebros.<\/p>\n<p>La mayor parte de estas ideas naci\u00f3 durante las manifestaciones parisienses del invierno de 1995, aquella &#8216;Comuna de Par\u00eds bajo la nieve&#8217; que exaltaba mucho m\u00e1s que la defensa de los transportes p\u00fablicos:<br \/>\nel auto-reconocimiento subversivo de los ciudadanos de las grandes ciudades. Nos separan algunos a\u00f1os de aquella experiencia. Sin embargo, en todos los lugares en que se han llevado a cabo luchas contra el Imperio, han puesto de manifiesto un fen\u00f3meno por el que se han empleado a fondo: la nueva conciencia de que el bien com\u00fan es tan decisivo en la vida como en la producci\u00f3n, tanto m\u00e1s que el bien &#8216;privado&#8217; y el &#8216;nacional&#8217;, por utilizar t\u00e9rminos envejecidos. S\u00f3lo el &#8216;com\u00fan (2) se dirige contra el Imperio.<\/p>\n<p>(<strong>Le Monde Diplomatique, enero 2001<\/strong><strong>)<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Notas <\/strong><\/p>\n<p>(1) Nacido entre el a\u00f1o 210 y el 202, Polibio, exilado en Roma tras el hundimiento de la potencia macedonia, se convirti\u00f3 en el principal historiador de la victoria de Roma sobre Cartago, y de la expansi\u00f3n romana hacia Oriente. Pragm\u00e1tico, intent\u00f3 explicar las causas de los acontecimientos hist\u00f3ricos que presenci\u00f3. Muri\u00f3 alrededor del 126 antes de J. C.<\/p>\n<p>(2) De la Redacci\u00f3n: El &#8216;com\u00fan&#8217; es un concepto en el que trabaja Toni Negri. No es el &#8216;bien com\u00fan&#8217; sino el &#8216;com\u00fan&#8217;, en referencia a Spinoza.<\/p>\n<p>* Toni Negri es antiguo dirigente hist\u00f3rico del grupo Pottere Operaio, Negri cumple actualmente, en la c\u00e1rcel de Rebibbia (Roma) una pena de treinta a\u00f1os de prisi\u00f3n por &#8216;insurrecci\u00f3n armada contra el Estado&#8217; y de cuatro a\u00f1os y medio por &#8216;responsabilidad moral&#8217; en los enfrentamientos entre militantes y polic\u00eda en Mil\u00e1n, entre 1973 y 1977 Tiene derecho a salir durante el d\u00eda. En su exilio de catorce a\u00f1os en Par\u00eds [antes de su ingreso en prisi\u00f3n] fue agregado de cursos en la Escuela Normal Superior y profesor en la Universidad Par\u00eds VIII, as\u00ed como en el Colegio Internacional de Filosof\u00eda.<\/p>\n<p>\u00a9EspaiMarx 2002<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfEn qu\u00e9 difiere el sistema de dominaci\u00f3n mundial del capitalismo del imperialismo tal y como lo defini\u00f3 la tradici\u00f3n marxista? \u00bfA qu\u00e9 transformaciones econ\u00f3micas, tecnol\u00f3gicas, sociales, y pol\u00edticas responde esta evoluci\u00f3n del mundo? \u00bfY cu\u00e1les son las consecuencias para las luchas de los Estados occidentales, de los pa\u00edses en transici\u00f3n y del Tercer Mundo? He aqu\u00ed las cuestiones centrales que trata Empire, un libro escrito por Toni Negri en colaboraci\u00f3n con el estadounidense Michael Hardt. (Le Monde Diplomatique, enero- 2001)<\/p>\n<p>Dos ideas fundamentales est\u00e1n la base de Imperio, el libro que he escrito a cuatro manos con Michael Hardt, entre la guerra del Golfo y la de Kosovo. La primera es que no existe un mercado global (en la forma en que se habla desde la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn, es decir, no solamente como paradigma macro-econ\u00f3mico sino como categor\u00eda pol\u00edtica) sin forma de estructura jur\u00eddica, y que el orden jur\u00eddico no puede existir sin un-poder que garantice su eficacia. La segunda es que el orden jur\u00eddico del mercado global (que nosotros llamamos &#8216;imperial&#8217;) no enmarca simplemente una nueva figura del poder supremo que tiende a organizar: registra tambi\u00e9n nuevos potenciales de vida y de insubordinaci\u00f3n, de producci\u00f3n y de lucha de clases.<\/p>\n<p>Desde la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn, la experiencia pol\u00edtica internacional ha confirmado ampliamente esta hip\u00f3tesis. Ha llegado pues el momento de abrir una verdadera discusi\u00f3n y de verificar de forma experimental, los conceptos (mejor, las denominaciones) que nosotros proponemos, con el fin de renovar la ciencia pol\u00edtica y jur\u00eddica a partir de la nueva o organizaci\u00f3n del poder global.<\/p>\n<p>Habr\u00eda que estar loco para negar que actualmente existe un mercado global. Basta pasearse por Internet para convencerse de que esta dimensi\u00f3n global del mercado no representa solamente una experiencia originaria de la consciencia econ\u00f3mica, o incluso el horizonte de una amplia pr\u00e1ctica de la imaginaci\u00f3n (como nos cuenta Fernand Braudel a prop\u00f3sito del final del Renacimiento), sino una organizaci\u00f3n actual. M\u00e1s aun: un nuevo orden.<\/p>\n<p>El mercado mundial se unifica pol\u00edticamente en torno a lo que, desde siempre, se con ce como signos de soberan\u00eda: los poderes militar, monetario, comunicacional, cultural y ling\u00fc\u00edstico. El poder militar por el hecho de que una sola autoridad posee toda la panoplia del armamento, incluido el nuclear; el poder monetario por la existencia de una moneda hegem\u00f3nica a la que est\u00e1 completamente subordinado el mundo diversificado de las finanzas; el poder comunicacional se traduce en el triunfo de un \u00fanico modelo cultural, incluso al final de una \u00fanica lengua universal. Este dispositivo es supranacional, mundial, total: nosotros lo llamamos &#8216;Imperio&#8217;.<\/p>\n<p>Pero todav\u00eda hay que distinguir esta forma 1 imperial de gobierno de lo que se ha lla..do durante siglos el &#8216;imperialismo&#8217;. Por ese t\u00e9rmino entendemos la expansi\u00f3n del Estado-naci\u00f3n m\u00e1s ll\u00e1 de sus fronteras; la creaci\u00f3n de re laciones coloniales (a menudo camufladas tras el se\u00f1uelo de la modernizaci\u00f3n) a expensas de pueblos hasta entonces ajenos al proceso eurocentrado de la civilizaci\u00f3n capitalista; pero tambi\u00e9n la agresividad estatal, militar y econ\u00f3mica, cultural, incluso racista, de naciones fuertes respecto a naciones pobres.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-80","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-imperio-imperialismo"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/80","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=80"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/80\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=80"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=80"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=80"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}