{"id":803,"date":"2016-02-29T00:00:00","date_gmt":"2016-02-28T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=803"},"modified":"2020-02-19T08:57:11","modified_gmt":"2020-02-19T07:57:11","slug":"entrevista-a-jose-rafael-herrera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=803","title":{"rendered":"Entrevista a Jos\u00e9 Rafael Herrera"},"content":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 Rafael Herrera es un fil\u00f3sofo Venezolano que intenta ense\u00f1arnos a escapar de la ideolog\u00eda como falsa conciencia que dir\u00eda Marx, que nos ense\u00f1a a diluir las falsas presuposiciones a las que nos agarramos como clavos ardientes, que nos ense\u00f1a tambi\u00e9n a abandonar nuestra tendencia natural a dogmatizar nuestras representaciones y a &#8216;fijar&#8217; nuestras ideas para hacerlas como dec\u00eda Hegel &#8216;positivas&#8217; en el sentido de quietas, de &#8216;negaci\u00f3n del movimiento real de la vida misma&#8217;. Herrera sabe que la vida es una especie de historia viviente que nunca se puede a-prender.<\/p>\n<p>Su pensamiento se inscribe dentro del llamado &#8216;H\u00e9gelo-marxismo&#8217; y m\u00e1s concretamente dentro del historicismo filos\u00f3fico que bebe de su maestro recientemente fallecido el medievalista italiano Gulio Pagallo. Herrera es un ant\u00eddoto contra ese marxismo vulgar y religioso que tanto mal nos ha causado y que ante los que ans\u00edan la mecanizaci\u00f3n del mundo de la vida a trav\u00e9s de un orden terminante, definitivo y v\u00e1lido para todos, parafraseando a Stefan Zwieg, nos abre las puertas a la negatividad y al &#8216;sano mundo de la contradicci\u00f3n&#8217;. Herrera pues no es un aburrido y acad\u00e9mico hegel\u00f3logo que utiliza al maestro para dedicarse a hacer curr\u00edculum, sino que es un aut\u00e9ntico hegeliano que como Marx cree que el solo sabe que no es Marxista o Hegeliano. O sea un doctrinario mataf\u00edsico. En interpretaci\u00f3n de Herrera el marxismo no es ergo una metaf\u00edsica esclerosada ni una filosof\u00eda que est\u00e9 por encima de la historia como si de un mero juez que emite sentencias se tratase.<\/p>\n<p>\u00c9l sabe en suma como Croce y Hegel que ning\u00fan sistema filos\u00f3fico es definitivo porque la vida tampoco es definitiva ni para el yo ni para el nosotros.<\/p>\n<p><strong>Como te encuentras con Hegel y cuando sucede esto?<\/strong><\/p>\n<p>Fue durante la adolescencia, en medio del fragor de la lucha pol\u00edtica estudiantil. El Partido Comunista de Venezuela se hab\u00eda dividido, a principio de los a\u00f1os &#8217;70, despu\u00e9s del rotundo fracaso de la llamada &#8216;guerra de guerrillas&#8217;, y la mayor\u00eda de sus j\u00f3venes, intelectuales, profesores universitarios y l\u00edderes estudiantiles, conformaron un movimiento pol\u00edtico \u00adel Movimiento Al Socialismo\u00ad que se sustentaba en un &#8216;nuevo modo de ser socialista&#8217;, renunciando a las f\u00f3rmulas y a los viejos esquemas doctrinarios de origen estalinista o mao\u00edsta. Era necesario ser cr\u00edtico y estar en sinton\u00eda con la realidad hist\u00f3rica, como lo hab\u00eda sostenido el propio Marx, no aceptar m\u00e1s los &#8216;principios&#8217;, las \u201cleyes fundamentales\u201d o las premisas de un corpus doctrinario que nada ten\u00eda que ver con la historia objetiva, a pesar de que pretend\u00eda sustentarse en ella. Hab\u00eda que superar de una vez los totalitarismos y las figuras mesi\u00e1nicas, la violencia &#8216;revolucionaria&#8217;, el foquismo, el terrorismo, y, en \u00faltima instancia, la idea de que el Estado debe ejercer el control tutorial de los ciudadanos-\u00aduna clara expresi\u00f3n de heteronom\u00eda\u00ad, al punto de diluir la sociedad civil en el Estado. Se trataba, pues, de incorporarse a la lucha democr\u00e1tica y pac\u00edfica\u037e luchar, efectivamente, por m\u00e1s y mejor democracia, sustentada m\u00e1s en el consenso que en la coerci\u00f3n. Ese era el real significado de socialismo que mi generaci\u00f3n acept\u00f3, su \u201cnuevo modo de ser\u201d. En medio de esa nueva etapa, que signific\u00f3 una aut\u00e9ntica revoluci\u00f3n cultural en el pa\u00eds y una brisa primaveral para la izquierda venezolana, nuestros dirigentes, profesores universitarios, ensayistas, poetas, artistas, humoristas, etc., nos daban c\u00e1tedras y talleres de pintura, literatura, m\u00fasica, teatro, historia, dependiendo de la inclinaci\u00f3n que tuviese cada uno de nosotros. Y fue en nuestro c\u00edrculo de lectura que escuch\u00e9 por vez primera el nombre de Hegel, porque le\u00edamos a Gramsci, quien mostraba gran admiraci\u00f3n por el fil\u00f3sofo alem\u00e1n. La filosof\u00eda de la praxis era la leg\u00edtima heredera de la filosof\u00eda de Hegel. Y, de nuevo, su nombre aparec\u00eda en Luk\u00e1cs y en los ensayos de Marcuse, como Raz\u00f3n y Revoluci\u00f3n. No eran Marx y Lenin para nosotros. Eran Hegel y Marx. Con esa idea, m\u00e1s o menos vaga, termin\u00f3 mi militancia pol\u00edtica \u00ady mi bachillerato\u00ad y comenz\u00f3 mi inter\u00e9s por la Filosof\u00eda, con el prop\u00f3sito de estudiar en profundidad a Hegel y a Marx. De manera que la militancia pol\u00edtica de tendencia neo\u00admarxista fue la que, inicialmente, me puso en contacto con Hegel.<\/p>\n<p><strong>Que represent\u00f3 para ti encontrarte con Giulio Federico Pagallo?<\/strong><\/p>\n<p>Mi primer Maestro, durante mis primeros a\u00f1os de formaci\u00f3n filos\u00f3fica en la Escuela de Filosof\u00eda de la UCV \u00adla cual, por cierto, por aquellos a\u00f1os era un aut\u00e9ntico centro de reflexi\u00f3n internacional y una referencia de estudio filos\u00f3ficos a nivel mundial, a la que de continuo eran invitadas figuras relevantes, como Lucien Goldmann, Xavier Rubert de Vent\u00f3s, Hans Georg Gadamer, Fulvio Tessitore, Ernst Tugendhat, Giuseppe Cacciatore, entre otros, y de la cual, adem\u00e1s, eran profesores de planta Juan David Garc\u00eda Bacca, Federico Riu, Juan Nu\u00f1o, Ernesto Mayz Vallenilla, Alberto Rosales, Ernesto Batistella, Le\u00f3n Rozitchner, Jos\u00e9 Jara Garc\u00eda y Ezra Heymann entre los m\u00e1s renombrados, en esa Escuela, dec\u00eda, mi primer Maestro fue J.R. N\u00fa\u00f1ez Tenorio, fil\u00f3sofo marxista y militante de la Izquierda radical, quien por esos a\u00f1os manten\u00eda una l\u00ednea de investigaci\u00f3n com\u00fan con Louis Althusser. En mis Tres fundamentaciones de la filosof\u00eda marxista en Venezuela hago una descripci\u00f3n de las etapas por las cuales transit\u00f3 el marxismo de N\u00fa\u00f1ez Tenorio. Yo lo conoc\u00ed en lo que denomino su segunda etapa, de corte estructuralista. Con N\u00fa\u00f1ez madur\u00e9 mucho mis conocimientos sobre la obra de Marx y pude comprender las diversas l\u00edneas y perspectivas del marxismo contempor\u00e1neo. \u00c9l habituaba llamarme \u201cHerrera, el hegelomarxista&#8217;, a pesar de que todav\u00eda mis referencias hacia Hegel proven\u00edan de Gramsci o de Marcuse, es decir, yo todav\u00eda no hab\u00eda le\u00eddo directamente a Hegel. Con el tiempo me hice su asistente de clases y uno de sus m\u00e1s cercanos disc\u00edpulos, aunque debo reconocer que mi interpretaci\u00f3n de Marx y la suya pocas veces coincid\u00edan. Fue \u00e9l quien me aconsej\u00f3 inscribirme el curso de Hegel\u00adAutor con su viejo adversario \u201chist\u00f3rico\u201d, un tal Giulio F. Pagallo, a quien yo no conoc\u00eda. N\u00fa\u00f1ez era un hombre exento de rencores y mezquindades, bueno, amplio, sincero. Llano, como la s\u00e1bana que le vio nacer. \u00c9l sab\u00eda de mi inquietud por Hegel y me recomend\u00f3 cursarlo con su mejor expositor. Desde el primer d\u00eda de clases con Pagallo \u00adaquel aut\u00e9ntico &#8216;Arist\u00f3teles vestido por Gucci&#8217;, como le dec\u00edan &#8216;sotto voce&#8217; los estudiantes de entonces se produjo entre nosotros una relaci\u00f3n filial, de padre e hijo, que fue creciendo con el tiempo y que a\u00fan perdura en m\u00ed. Pagallo nos ense\u00f1\u00f3 a leer a Hegel e incluso a pensar en sentido enf\u00e1tico, es decir, dial\u00e9ctico. Ese mismo semestre me invit\u00f3 a participar en un proyecto de investigaci\u00f3n sobre el marxismo te\u00f3rico en Italia, coordinado por el en el Instituto de Filosof\u00eda de la UCV, del cual era su Director. Fue ah\u00ed donde conoc\u00ed a fondo los estudios de Labriola, Croce, Gentile, Mondolfo y Gramsci y, por supuesto, la cercan\u00eda del marxismo italiano con Hegel. Pero, adem\u00e1s, de esas sesiones surgi\u00f3 la &#8216;Escuela Pagalliana&#8217;, formada por Carlos Pav\u00e1n, Omar Astorga y por mi. A partir de entonces, curs\u00e1bamos todos los semestres con &#8216;el viejo&#8217;. Conocimos en detalle los Escritos juveniles de Hegel, la Fenomenolog\u00eda y la L\u00f3gica, la Enciclopedia, la Filosof\u00eda del Derecho y, por supuesto, las Lecciones. Hegel ya no fue m\u00e1s un desconocido para nosotros, sus &#8216;Tres Mosqueteros&#8217;, como \u00e9l nos dec\u00eda. Y, a pesar de toda esta aut\u00e9ntica experiencia vital, inmerso en las corrientes del pensamiento hegeliano, siempre mantuve con mi querido Maestro N\u00fa\u00f1ez Tenorio una estrecha relaci\u00f3n. Y debo se\u00f1alar el hecho de que m\u00e1s all\u00e1 de las diferencias filos\u00f3ficas y pol\u00edticas que siempre existieron entre mis dos Maestros, tuve el honor de sentarlos, juntos, un par de veces en mi mesa, para compartir el pan. Cuando N\u00fa\u00f1ez Tenorio falleci\u00f3, Pagallo hizo la guardia de rigor ante su ata\u00fad. Cuando me iba a casar con Dora, a los 21 a\u00f1os, les consult\u00e9 a Pagallo y a N\u00fa\u00f1ez. Fueron los \u00fanicos que me recomendaron hacerlo. Ya tengo treinta y cinco a\u00f1os de casado, y sigo amando a mi esposa como el primer d\u00eda. Fue Pagallo quien me sugiri\u00f3 el nombre de mi primera hija, Giove. N\u00fa\u00f1ez el de la segunda, Grecia. La severidad y el rigor de c\u00e1tedra de aquellos dos grandes profesores, contrastaba con el sincero amor paternal que siempre me manifestaron.<\/p>\n<p><strong>C\u00f3mo a ti, Jos\u00e9 Rafael, te inspira Hegel para pensar la pr\u00e1xis pol\u00edtica hoy en d\u00eda? <\/strong><\/p>\n<p>Hegel no me inspira para pensar la praxis pol\u00edtica. De Hegel aprend\u00ed a pensar la praxis pol\u00edtica, que es distinto. No se trata de encontrar en sus p\u00e1ginas la respuesta para poder interpretar el devenir actual de la sociedad, mir\u00e1ndola a trav\u00e9s de su lupa. Hegel nos convida a diluir las presuposiciones, las formas vaciadas de contenido, los instrumentos o medios ajenos a la realidad\u037e nos invita a descubrir, a sorprender &#8216;el movimiento de la cosa misma&#8217;, su dial\u00e9ctica interior, inmanente, a fin de que la cosa coincida con el concepto que la nombra. Es un &#8216;sentarse a ver&#8217; en profundidad, que obliga a la cosa a revelar su concepto y, al mismo tiempo, obliga al concepto a penetrarla. Es la compenetraci\u00f3n de un pensar que es un hacer y un hacer que es un pensar, un continuo &#8216;verum et factum convertuntur&#8217;, como dice Vico, quien, por cierto, est\u00e1 m\u00e1s cerca de Hegel de lo que imagin\u00f3 Isaiah Berl\u00edn y el \u201chistorismo\u201d alem\u00e1n. En suma, si la filosof\u00eda no es capaz de comprender su propio tiempo no es filosof\u00eda. Eso nos ense\u00f1a Hegel.<\/p>\n<p><strong>Como nos ayuda Hegel a entender la realidad actual?<\/strong><\/p>\n<p>Hegel no ayuda a entender, sino a com\u00adpre\u00adhender la realidad actual, pre\u00adhendirla\u00adcon, hacerle hendiduras, para a\u00adpre\u00adhender\u00adla. El entendimiento no basta, no es suficiente. M\u00e1s bien, el entendimiento se ha convertido en la ideolog\u00eda m\u00e1s potente de nuestra \u00e9poca. Su dominio es multitudinario, masivo, pleno. Es el gran despotismo de nuestro tiempo. Un despotismo inasible, fantasmag\u00f3rico. Hegel y Marx mostraron los peligros de su naturaleza. Pero, m\u00e1s recientemente, Adorno, Horkheimer, Marcuse y algunos otros miembros del c\u00edrculo de la Escuela de Frankfurt, denunciaron sus perversiones ampliamente. Hoy es una realidad cumplida. El problema fundamental que comporta el entendimiento abstracto es que siempre parte de presuposiciones que no se discuten, que no deben ser puestas en tela de juicio y que terminan convirti\u00e9ndose en \u201cleyes\u201d supremas, en dogmas, es decir, en la t\u00e1cita prohibici\u00f3n de pensar. El entendimiento ha transformado al mundo actual en un paquete de f\u00f3rmulas que ha hecho r\u00edgida y esquem\u00e1tica la vida de la sociedad contempor\u00e1nea. Se trata de formalizaciones vaciadas por completo de contenido, barreras para el pensamiento y, por ende, para la libertad. Es una dictadura invisible, aunque muy efectiva, que est\u00e1 en todas partes: en la pol\u00edtica \u00adtanto en la Derecha, el Centro, la Izquierda\u00ad, en los medios de comunicaci\u00f3n masivos, en los m\u00e9todos de seguridad, en la tecnolog\u00eda, en la medicina, en la econom\u00eda, en los centros de ense\u00f1anza, en el derecho, el arte\u037e en fin, sustenta el peso, la carga, de la cultura de nuestro tiempo. Y es la responsable directa del &#8216;lado oscuro&#8217; que nos circunda como sociedad. Como p\u00fablicamente no puedo salirme de las \u201cleyes\u201d, de las \u201cvirtudes\u201d, trazadas por la \u201cracionalidad\u201d del entendimiento, en la vida privada me explayo, me \u201clibero\u201d, doy rienda suelta a la sensibilidad. En una expresi\u00f3n, Dr. Jekyll y Mr. Hyde. El sujeto contempor\u00e1neo es un esquizoide, a consecuencia de la dictadura del entendimiento abstracto, reflexivo. No es que el entendimiento deba ser abolido. \u00a1Ni mucho menos! Dec\u00eda Hegel que la raz\u00f3n sin el entendimiento es nada pero que el entendimiento sin la raz\u00f3n era \u201calgo\u201d. Y ese es el punto: vivimos presos en el reino del \u201calgo\u201d, no de la plenitud, del &#8216;pl\u00e9roma&#8217;, del absoluto reconocimiento de nosotros mismos. Se trata, pues, de reconducirlo, de ubicarlo y reubicarlo dentro de sus l\u00edmites. Se trata de remontar su despotismo ideol\u00f3gico, de &#8216;superarlo y conservarlo&#8217;. Y es probable que esta sea la tarea m\u00e1s importante que deba llevar adelante el pensamiento dial\u00e9ctico en el presente. Como ver\u00e1s, despu\u00e9s de todo, Hegel mantiene una enorme vigencia.<\/p>\n<p><strong>Tus art\u00edculos de prensa reflejan muy bien esa &#8216;cosmovisi\u00f3n&#8217; hegeliana de la actualidad\u2026<\/strong><\/p>\n<p>Lo agradezco, muy sinceramente. Trato en lo posible de desmistificar \u00adcomo dice el joven Marx\u00ad el &#8216;significado del contenido&#8217;, esto es, de comprender &#8216;la l\u00f3gica espec\u00edfica del objeto espec\u00edfico&#8217;, en este caso, intento mostrar que &#8216;el Rey est\u00e1 desnudo&#8217;. Me propongo poner al descubierto la gran estafa de un r\u00e9gimen que, en nombre de Marx y del socialismo, ha depauperado material y espiritualmente a Venezuela y que no s\u00f3lo ha representado una estafa para la mayor parte de Latinoam\u00e9rica, sino, incluso, para Europa y el mundo. Muchos \u00adgeneralmente, lectores de manuales, enciclopedias y diccionarios\u00ad aun piensan que la filosof\u00eda de Hegel es una filosof\u00eda totalitaria, de car\u00e1cter prusiano, reaccionaria, etc. Esa fue la matriz de opini\u00f3n que teji\u00f3 de ella la peor representaci\u00f3n del marxismo ortodoxo, es decir, del marxismo menos cercano a Marx, el Diamat. Pero no s\u00f3lo el marxismo vulgar y religioso: a ello contribuy\u00f3 el irracionalismo fascista y el neopositivismo. No por casualidad, todas estas representaciones, o como las denominaba Marx, ideolog\u00edas, en el sentido de falsa conciencia, se sustentan no en el pensamiento pensante, en el Logos, en el flujo continuo del Devenir, sino en el entendimiento abstracto. Su traducci\u00f3n a la realidad la conforman sistemas intolerantes y represivos, de todo signo y direcci\u00f3n. Como dice Hegel, \u201cde pelos y u\u00f1as\u201d. Y es que todos esos sistemas, para poder sustentarse, tienen necesariamente que crear un &#8216;chivo expiatorio&#8217;, pues lo que ellos son de hecho lo proyectan reflexivamente, en este caso, en Hegel y la dial\u00e9ctica. Y, por eso mismo, ser en nuestro tiempo lector de Hegel quiere decir asumir la lucha por el derecho racional que tiene la humanidad a decir que no. Significa asumir con seriedad y rigor la condici\u00f3n negativa del acto de pensar. Se trata de un compromiso con la realidad como verdad y, en tal sentido, una continua provocaci\u00f3n al pensar como creaci\u00f3n. El pensar como hacer y el hacer como pensar, en sentido estricto. Es un reto\u037e es la discontinua continuidad de la experiencia de la conciencia. Lo infinito tiene que manifestarse en la finitud, aqu\u00ed y ahora: &#8216;Hic Rhodus, Hic saltus&#8217;.<\/p>\n<p><strong>Por qu\u00e9 Hegel es visto como un pensador tan abstracto y distante de nuestros intereses actuales? \u00bfPor qu\u00e9 se asimila en muchas ocasiones a Hegel \u00fanicamente con categor\u00edas cerradas y mec\u00e1nicas?<\/strong><\/p>\n<p>Con base en lo dicho hasta ahora, la respuesta resulta cercana: para las formas caracter\u00edsticas de la conciencia de nuestro tiempo, dominadas por el entendimiento abstracto, Hegel se hace inc\u00f3modo, incomprensible, &#8216;abstracto&#8217;. No se le puede atrapar y meter en una casilla, en una celdilla, en la parrafada de un manual. El fil\u00f3sofo de lo concreto es, para el entendimiento abstracto, el &#8216;fil\u00f3sofo abstracto&#8217;, y se le despacha con la etiqueta de &#8216;idealista&#8217;, hiper\u00adur\u00e1nico, etc. Lo que no sabe el entendimiento abstracto \u00ad\u201dsabe lo que no dice y dice lo que no sabe\u201d\u00ad es que &#8216;lo concreto es concreto porque es la s\u00edntesis de m\u00faltiples determinaciones, la unidad de lo diverso&#8217;, como dice Marx en los Grundrisse. Se imagina \u00adel entendimiento\u00ad que lo concreto es lo f\u00e1ctico, la representaci\u00f3n cruda, dura e inmediata de la objetividad, lo que toca, huele, ve, etc., es decir, precisamente, lo abstracto. Porque abstracto es aquello que ha sido escindido, separado y &#8216;puesto&#8217; (setz) del proceso del cual resulta. Y ese resultado ha sido, precisamente, &#8216;puesto&#8217; \u00adpor el entendimiento\u00ad como &#8216;principio&#8217;, como punto de partida, como fundamento de lo real. La abstracci\u00f3n es la consecuencia necesaria del dominio de las pre\u00adsu\u00adposiciones. Concreto, por el contrario, quiere decir &#8216;crecer\u00adcon&#8217;, esto es: &#8216;con\u00adcrecer&#8217;. Es una cabal reconstrucci\u00f3n del proceso mediante el cual el objeto ha devenido, resulta. Este es el procedimiento inmanente a la cosa misma, lo que fundamenta al historicismo filos\u00f3fico hegeliano. Pero pensar no es c\u00f3modo. Son preferibles las f\u00f3rmulas, las citadas celdillas, los cuadritos. Es preferible la memoria que el recuerdo, porque la memoria diseca, fija. El recuerdo obliga, justamente, a &#8216;re\u00adcordar&#8217;, a &#8216;re\u00adhilar&#8217; una y otra vez, a volver a &#8216;tejer la cuerda&#8217;. Y, por cierto, en esta labor el pensamiento dial\u00e9ctico encuentra en Pen\u00e9lope, la mujer de Odiseo, su mejor caracterizaci\u00f3n. S\u00f3lo puede concebirse como cerrado o mec\u00e1nico al entendimiento, porque carece de la flexi\u00f3n, de la plasticidad, que le es inmanente a la aventura de pensar, al atreverse a pensar. Y cuando el pensamiento de Hegel es interpretado como abstracto, cerrado o mec\u00e1nico, es porque se le est\u00e1 considerando desde la perspectiva del entendimiento abstracto.<\/p>\n<p><strong>Como entiendes la relaci\u00f3n entre Hegel y Marx?<\/strong><\/p>\n<p>Como una relaci\u00f3n de necesaria continuidad. Marx, como ning\u00fan otro disc\u00edpulo de Hegel, comprendi\u00f3 que el modo adecuado de ser radicalmente hegeliano no pod\u00eda ser otro que el de &#8216;superar\u00adconservando&#8217; (en el sentido de la Aufheben) a Hegel. Ser hegeliano repitiendo a Hegel, asumiendo su pensamiento como un dogma, una &#8216;verdad revelada&#8217;, etc., es, precisamente, ser muy poco o nada hegeliano. Marx ha comprendido esto mejor que todos sus condisc\u00edpulos, incluyendo a Engels. Supo bien que ser hegeliano consist\u00eda en &#8216;volver a hilar&#8217;, en re\u00adconstruir su tiempo, y su tiempo no era el de Hegel, su tiempo estaba signado por un fen\u00f3meno in\u00e9dito en la historia humana: el surgimiento de una nueva manera, un nuevo modo, de producir, y, en consecuencia, de una nueva formaci\u00f3n social, una nueva Bildung: la de la acumulaci\u00f3n de capital. Y, sobre la base del estudio paciente y detenido de la Ciencia de la L\u00f3gica de Hegel, Marx re\u00adconstruy\u00f3 la l\u00f3gica (la cr\u00edtica) del capital. Pero el Concepto \u00adel Logos, la cr\u00edtica como tal\u00ad permanece intacto: en ambos pensadores puede hallarse de continuo el mismo hilo conductor de la dial\u00e9ctica: la negaci\u00f3n determinada, el Omnis determinatio negatio est de Spinoza. El resto forma parte de las manipulaciones ideol\u00f3gicas de quienes terminaron por hacer de la filosof\u00eda marxista una religi\u00f3n, una fe, tal como sucedi\u00f3 con el m\u00e1s agudo de los disc\u00edpulos de Plat\u00f3n, Arist\u00f3teles, quien aparece en los manuales y las historias de la filosof\u00eda como quien ha cometido el pecado de parricidio y, m\u00e1s tarde, aparece vestido de toga, como sacerdote cristiano, un devoto de Cristo, manipulado por la Iglesia medieval. \u201cCosas ver\u00e9is, sancho\u201d\u2026<\/p>\n<p><strong>Qu\u00e9 represent\u00f3 para ti el historicismo italiano?<\/strong><\/p>\n<p>Es innegable la influencia que el historicismo italiano ha tenido sobre mi formaci\u00f3n. No solo porque, como ya te dije, la lectura temprana de Gramsci me condujo a la Escuela de Filosof\u00eda de la UCV, sino por el hecho de haber sido formado por Pagallo. Mi Tesis de Licenciatura lleva por t\u00edtulo: La filosof\u00eda de la Praxis en la formaci\u00f3n del pensamiento de Giovanni Gentile. Mi primer Trabajo de Ascenso, para la Categor\u00eda de Profesor Asistente, se titula: Dial\u00e9ctica e historicismo en Benedetto Croce. Y mi Tesis Doctoral, presentada adem\u00e1s como Trabajo de Ascenso para la Categor\u00eda de Profesor Asociado, se llama: Sociedad civil e historicidad del derecho en la Scienza Nuova de Giambattista Vico. Y quisiera agregar que he asumido lo que Pagallo denomin\u00f3 su &#8216;historicismo filos\u00f3fico&#8217; en sentido estricto, es decir, no comenc\u00e9 por Vico, sino por Gramsci. Premeditadamente, fui desde el presente al pasado. Como dec\u00eda Marx, la anatom\u00eda del hombre es la que permite comprender concretamente la anatom\u00eda del mono, y no al rev\u00e9s. De nuevo, se trata de la re\u00adconstrucci\u00f3n del proceso, de volverlo a tejer, Immerwieder. El resto son necedades de tipos como Popper y sus secuaces. Mi di\u00e1logo permanente con el historicismo italiano es, ciertamente, de vieja data. Pero ha sido ese mismo historicismo el que me ha permitido reconstruir la filosof\u00eda de Cecilio Acosta, un ensayista venezolano del siglo XIX, que es otra de mis publicaciones\u037e o, mis Tres fundamentaciones de la filosof\u00eda marxista en Venezuela, en las que estudio la constituci\u00f3n del marxismo te\u00f3rico en Venezuela. No me es posible concebir el historicismo italiano sin la dial\u00e9ctica de Hegel. Pero tampoco me es posible comprender los temas y problemas inherentes a la sociedad venezolana, latinoamericana y mundial sin pensarlos hist\u00f3rica y dial\u00e9cticamente.<\/p>\n<p><strong>Nos podr\u00edas decir algo de la relaci\u00f3n entre Maquiavelo, Hegel y Gramsci?<\/strong><\/p>\n<p>Sin duda, la forma mentis de Gramsci es la de un historicista. Gramsci encuentra estrechas conexiones entre Maquiavelo y Hegel, que debi\u00f3 inferir de esa suerte de di\u00e1logo consigo mismo que tuvo que asumir en la soledad de la c\u00e1rcel fascista. No ley\u00f3 La Constituci\u00f3n de Alemania, ese genial ensayo juvenil de Hegel. Si lo hubiese le\u00eddo, sus Note sull Machiavelli le hubiesen resultado menos laboriosas, se le hubiese facilitado el camino. Para Hegel, Maquiavelo es el pr\u00edncipe de la libertad, el promotor de la unidad italiana, el gran pensador republicano de su \u00e9poca. La lectura de Maquiavelo por parte de Hegel se produce en el momento en el cual Alemania \u00aden palabras de Hegel\u00ad ya no era un Estado sino un archipi\u00e9lago. Justamente como lo era la Italia del &#8216;400. De manera que Hegel voltea la mirada hacia el pasado, y se detiene en el desgarramiento de la Italia de Maquiavelo, a fin de estudiar su lecci\u00f3n, su experiencia, con el prop\u00f3sito de comprender su propio tiempo. Gramsci, lector de Croce, Gentile y Labriola, va de Marx a Hegel y de Hegel a Vico y Maquiavelo. Debe dar cuenta de un desgarramiento m\u00e1s profundo, m\u00e1s doloroso\u037e debe contribuir a la superaci\u00f3n de la prisi\u00f3n totalitaria, la pretensi\u00f3n fascista de convertir la sociedad italiana en un cuartel. Hay que romper el viejo &#8216;bloque hist\u00f3rico&#8217; y construir uno nuevo, una nueva &#8216;hegemon\u00eda&#8217;, sustentada en el consenso y no en la coerci\u00f3n, como lo hab\u00edan sugerido Hegel en la Filosof\u00eda del Derecho y Maquiavelo en El Pr\u00edncipe.<\/p>\n<p><strong>Por qu\u00e9 es tan importante leer a Hegel hoy en d\u00eda. Y c\u00f3mo puede una persona m\u00e1s o menos culta &#8216;iniciarse&#8217; en su lectura sin perderse ni frustrarse r\u00e1pidamente?<\/strong><\/p>\n<p>Leer a Hegel hoy, como creo haber se\u00f1alado ya, significa iniciar una experiencia liberadora, porque en su filosof\u00eda se encuentra el n\u00facleo mismo de la cr\u00edtica de las presuposiciones, de los prejuicios, del car\u00e1cter religioso, en el sentido de lo est\u00e1tico, de lo &#8216;positium&#8217;, lo puesto o &#8216;positivo&#8217;, en fin, de &#8216;re\u00adposo&#8217;, sobre el cual se sostiene la sociedad actual. No se trata de los desplantes de Nietzsche, que bien pudiesen funcionar hasta el momento en el cual se supera la adolescencia. Se trata de una filosof\u00eda para la autonom\u00eda plena, y por lo tanto, para la madurez, porque s\u00f3lo hay autonom\u00eda cuando hay la suficiente madurez para asumir responsablemente el propio destino, como dec\u00eda Kant. Si se quiere conquistar una sociedad aut\u00e9nticamente libre, Hegel sigue siendo la gran referencia. Entrar en \u201caguas hegelianas\u201d, como dec\u00eda Pagallo, nos conduce al reconocimiento, la tolerancia y la mayor autonom\u00eda. Para ello, s\u00f3lo hay un requisito fundamental: estar dispuesto a asumir el desaf\u00edo permanente de pensar. Yo le recomendar\u00eda al lector interesado, dispuesto a asumir esta aventura del pensamiento, comenzar por los escritos pre\u00adfenomenol\u00f3gicos, como Fe y Saber, la Diferencia entre los sistemas filos\u00f3ficos de Fichte y Schelling, la misma Constituci\u00f3n de Alemania, la Filosof\u00eda Real o el Sistema de la Eticidad. No comenzar\u00eda por los textos sistem\u00e1ticos, como La Proped\u00e9utica filos\u00f3fica, la Enciclopedia o la Ciencia de la L\u00f3gica. Por otra parte, una lectura fresca y muy sugerente de Hegel son sus Lecciones, especialmente las de la Historia de la Filosof\u00eda. Ah\u00ed, si se lee con atenci\u00f3n e inter\u00e9s, se puede incluso escuchar la voz, un tanto met\u00e1lica, del gran pensador alem\u00e1n.<\/p>\n<p><strong>Qu\u00e9 le aportar\u00eda a un militante de izquierda la lectura de Hegel?<\/strong><\/p>\n<p>Creo que si un militante de Izquierda lee a Hegel, con el tiempo se transformar\u00e1 en un militante de la diferencia, de la objeci\u00f3n, del debate sustentado en ideas y no en dogmas. Cambiar\u00e1 el actual modismo de \u201cel tema\u201d por la sinceridad de la expresi\u00f3n \u201cel problema\u201d. En otros t\u00e9rminos, se formar\u00e1 como un aut\u00e9ntico militante de Izquierda, y no como los &#8216;monaguillos&#8217; que salen como churros o chorizos de los partidos de una &#8216;Izquierda&#8217; que no lo es, que dej\u00f3 de serlo desde el momento mismo en el cual convirti\u00f3 los textos de Marx en textos &#8216;sagrados&#8217;, en &#8216;Leyes&#8217; inmutables, en dogmas, otra vez, en &#8216;positividad&#8217;. Es una &#8216;Izquierda&#8217; prisionera del entendimiento abstracto, de las &#8216;formas de la reflexi\u00f3n&#8217;, las cuales, seg\u00fan Hegel, terminan en las formas propias de la religi\u00f3n. Ser de izquierda es asumir, en consecuencia, la negatividad, o como lo llama Hegel, &#8216;el sano esp\u00edritu de la contradicci\u00f3n&#8217;. Solo el estudio, la formaci\u00f3n cultural y la correlaci\u00f3n entre lo que se piensa y lo que se hace, o lo que se piensa y lo que se dice, produce aut\u00e9ntica gente de Izquierda, que no son otra cosa que aquello que Spinoza llama &#8216;gentes de bien&#8217;, porque han logrado adecuar los atributos del pensamiento y de la extensi\u00f3n, han tomado el control sobre sus propias pasiones &#8216;tristes&#8217; y han conquistado la suprema Letitia \u00adla alegr\u00eda\u00ad de com\u00adpartir, de reconocerse en el rostro de los otros, de la humanidad entera. Pero ese es el camino de la experiencia de la conciencia hegeliana: es el camino que nos conduce de la certeza sensible a la eticidad y al saber absoluto, el camino que transita del Yo al Nosotros.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p style='margin-bottom: 0.64cm; line-height: 150%;' align='JUSTIFY'>Jos\u00e9 Rafael Herrera es un fil\u00f3sofo Venezolano que intenta ense\u00f1arnos a escapar de la ideolog\u00eda como falsa conciencia que dir\u00eda Marx, que nos ense\u00f1a a diluir las falsas presuposiciones a las que nos agarramos como clavos ardientes, que nos ense\u00f1a tambi\u00e9n a abandonar nuestra tendencia natural a dogmatizar nuestras representaciones y a &#8216;fijar&#8217; nuestras ideas para hacerlas como dec\u00eda Hegel &#8216;positivas&#8217; en el sentido de quietas, de &#8216;negaci\u00f3n del movimiento real de la vida misma&#8217;. Herrera sabe que la vida es una especie de historia viviente que nunca se puede a-prender.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":804,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[1036],"class_list":["post-803","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-filosofia","tag-jose-rafael-herrera"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/803","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=803"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/803\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/804"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=803"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=803"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=803"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}