{"id":8038,"date":"2020-06-25T05:00:15","date_gmt":"2020-06-25T04:00:15","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8038"},"modified":"2020-06-24T16:37:52","modified_gmt":"2020-06-24T15:37:52","slug":"marxismo-e-ideologias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8038","title":{"rendered":"Marxismo e ideolog\u00edas"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">Fechado el 10\/X\/1987<\/p>\n<p align=\"justify\">Publicado en traducci\u00f3n catalana en <i>Quadern<\/i> de <i>El Pa\u00eds<\/i>, 17\/XII\/1987. En <i>mientras tanto<\/i>, n.\u00ba 33<\/p>\n<p align=\"justify\">Una de las cosas que seguramente todos acabaremos agradeciendo al viejo profesor Norberto Bobbio -incluidos en ese <i>todos<\/i> quieres no compartimos el formalismo jur\u00eddico del socialista italiano- es el uso que hace del pronombre interrogativo <i>cu\u00e1l<\/i> con el valor de<i> qu\u00e9<\/i>, como adjetivo que, adem\u00e1s de acompa\u00f1ar, problematiza la utilizaci\u00f3n inocente o ingenua de una buena parte de los sustantivos del l\u00e9xico pol\u00edtico. Sustantivos estos, de uso corriente, que suelen ser empleados sin que uno se aperciba de su car\u00e1cter sobado y hasta resobado, olvid\u00e1ndose de que, debido a la existencia de varias tradiciones pol\u00edticas, nuestras aceptaci\u00f3n tal vez no sea necesariamente la \u00fanica posible. Bobbio inici\u00f3 ya hace algunos a\u00f1os ese uso problem\u00e1tico, y al mismo tiempo clarificador, con el t\u00e9rmino <i>democracia<\/i>. Salvatore Veca<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote1sym\" name=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a> ha seguido su ejemplo m\u00e1s recientemente y ha ampliado el procedimiento -creo que con \u00e9xito- al t\u00e9rmino <i>igualdad<\/i>. No estar\u00eda de m\u00e1s hacer lo mismo con otro de esos t\u00e9rminos-m\u00e1quina del lenguaje pol\u00edtico y sociol\u00f3gico, el de <i>ideolog\u00eda<\/i>.<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>El manuscrito salvado de las ratas<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">La publicaci\u00f3n por vez en primera en catal\u00e1n de la obra a de Karl Marx y Friedrich Engels <i>Die deutsche Ideologie<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote2sym\" name=\"sdfootnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a><\/i> parece una buena ocasi\u00f3n para empezar a poner en pr\u00e1ctica ese procedimiento problemarizador y aclaratorio con uno de los conceptos que m\u00e1s tinta habr\u00e1n hecho correr desde los tiempos de Napole\u00f3n Bonaparte<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote3sym\" name=\"sdfootnote3anc\"><sup>3<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p align=\"justify\">Marx y Engels empezaron a escribir <i>La ideolog\u00eda alemana<\/i> en Bruselas, en 1845, poco despu\u00e9s de regresar de un viaje que hab\u00edan hecho juntos a Inglaterra. En ese trabajo estuvieron metidos durante casi un a\u00f1o continuando as\u00ed una asociaci\u00f3n que ya hab\u00eda empezado a dar sus frutos en <i>La sagrada familia<\/i> y que, como es sabido, se mantendr\u00eda sin problemas dignos de nota durante d\u00e9cadas. El objeto inicial de <i>La ideolog\u00eda alemana<\/i> era sobre todo pol\u00e9mico: criticar el punto de vista especulativo de los j\u00f3venes hegelianos, grupo de intelectuales alemanes al que Marx y Engels hab\u00edan estado bastante vinculados durante los a\u00f1os anteriores. Luego ampliaron esa cr\u00edtica no s\u00f3lo a Karl Gr\u00fcn y en lo que en la \u00e9poca se denomina \u201cel socialismo verdadero\u201d sino tambi\u00e9n al pensador que m\u00e1s hab\u00eda influido en ellos hasta hac\u00eda poco, Feuerbach. De hecho, tal como nos ha llegado a nosotros, <i>La ideolog\u00eda alemana<\/i> se abre con el cap\u00edtulo dedicado a Feuerbach, que fue escrito al final.<\/p>\n<p align=\"justify\">Aunque no corresponda al orden cronol\u00f3gico en que el manuscrito fue redactado, esta presentaci\u00f3n del mismo -que se ha hecho habitual y que es tambi\u00e9n la de la edici\u00f3n catalana de Jordi Moners i Sinyol- probablemente resulta ser una suerte para el lector no especializado. Pues hoy en d\u00eda Feurbach es todav\u00eda un nombre conocido de la filosof\u00eda alemana del siglo XIX mientras que de Karl Gr\u00fcn o de Bruno Bauer no se acuerda nadie y de Marx Stinner tal vez ya s\u00f3lo, entre nosotros, Leopoldo Mar\u00eda Panero en los pat\u00e9ticos poemas que est\u00e1 escribiendo desde el manicomio de Mondrag\u00f3n. En todo caso, lo cierto es que esta parte dedicada a Feurbach qued\u00f3 inconclusa y que el manuscrito completo de La ideolog\u00eda alemana no fue publicado nunca en vida de Marx ni tampoco en vida de Engels.<\/p>\n<p align=\"justify\">Esto \u00faltimo no quiere decir que sus autores despreciaran el trabajo realizado en 1845-1846. Lo entregaron a la inmisericorde cr\u00edtica de las ratas, como dir\u00eda Marx algunos a\u00f1os despu\u00e9s, porque el objetivo que se propon\u00eda estaba cumplido y sobre todo porque la cr\u00edtica hab\u00eda tenido tambi\u00e9n el efecto positivo de aclarar las ideas propias, la propia concepci\u00f3n del mundo. En 1859, efectivamente, Marx fechaba en el momento de la redacci\u00f3n de <i>La ideolog\u00eda alemana<\/i> la primera exposici\u00f3n del materialismo hist\u00f3rico. De manera que ning\u00fan desprecio. Simplemente aquellos eran otros tiempos. Tiempos en los que fil\u00f3sofos y cient\u00edficos sociales todav\u00eda pod\u00edan escribir un millar de p\u00e1ginas y prescindir de ellas, sin publicarlas, una vez redactadas, una vez alcanzada la meta de la propia ilustraci\u00f3n. Tiempos, en suma, en los que a\u00fan estaba en sus inicios la industria editorial y la \u00e9poca de la reproducibilidad t\u00e9cnica del trabajo intelectual y art\u00edstico -por decirlo con una expresi\u00f3n de Walter Benjamin- no hab\u00eda hecho sino apuntar.<\/p>\n<p align=\"justify\">Lo que se pretend\u00eda en <i>La ideolog\u00eda alemana<\/i> era hacer bajar el pensamiento de las et\u00e9reas alturas de la especulaci\u00f3n al estudio de la realidad, de lo que hay. Una tarea tanto m\u00e1s urgente cuando que, en opini\u00f3n de Marx y de Engels, la miseria alemana -el atraso econ\u00f3mico, social y pol\u00edtico de la Alemania de entonces- facilitaba constantemente la tendencia a alzar grandes sistemas filos\u00f3ficos sin base real o a idealizar el papel del esp\u00edritu y de la voluntad de los hombres. Independientemente de otras diferencias, todos los comentaristas de la obra de Marx est\u00e1n de acuerdo en que <i>La ideolog\u00eda alemana <\/i>supuso un importante cambio epistemol\u00f3gico, el paso de un punto de vista predominantemente filos\u00f3fico a otro vocacionalmente cient\u00edfico. El siguiente paso, por ejemplo, expresa bien este cambio:<\/p>\n<p align=\"justify\"><i><span style=\"font-size: small;\">All\u00ed donde termina la especulaci\u00f3n, en la vida real, empieza, pues, la ciencia real, la ciencia positiva, la exposici\u00f3n de la actuaci\u00f3n pr\u00e1ctica, del proceso de desarrollo pr\u00e1ctico de los seres humanos. Se termina la palabrer\u00eda acerca de la consciencia; en su lugar tiene que aparecer saber real. La filosof\u00eda sustantiva pierde, con la exposici\u00f3n de la realidad, su medio de existencia<\/span>.<\/i><\/p>\n<p align=\"justify\">La cr\u00edtica de la filosof\u00eda sustantiva en tanto que ideolog\u00eda deja al lector de <i>La ideolog\u00eda alemana<\/i> con algunas dudas, la principal de las cuales procede del hecho de que como tantas otras veces la tarea se ha hecho parcialmente con el mismo lenguaje que se critica, en este caso, con el lenguaje de los fil\u00f3sofos alemanes posteriores a Hegel. La obra no aclara, por ejemplo, qu\u00e9 ciencia pretend\u00edan situar Marx y Engels en el lugar de la filosof\u00eda sustantiva, de la especulaci\u00f3n idealizadora. En un determinado momento, en el cap\u00edtulo dedicada a Feuerbach, escriben que no conocen sino una ciencia, la <i>ciencia de la historia<\/i>. Pero esta afirmaci\u00f3n fue luego tachada en el manuscrito. \u00bfPor qu\u00e9?<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote4sym\" name=\"sdfootnote4anc\"><sup>4<\/sup><\/a> Probablemente porque Marx y Engels oscilaban todav\u00eda entre un punto de vista cr\u00edtico, en el cual domina la idea de que la superaci\u00f3n de la ideolog\u00eda s\u00f3lo puede lograrse a trav\u00e9s de la praxis, mediante la realizaci\u00f3n pr\u00e1ctica del comunismo, y una orientaci\u00f3n m\u00e1s bien positivista, consistente en separar con claridad el \u00e1mbito del conocimiento, de la ciencia social, del plano de la voluntad y de la decisi\u00f3n pol\u00edtico-sociales. Es verdad que en esos a\u00f1os Marx hab\u00eda empezado a estudiar ya a los economistas ingleses y que empezaba a conocer, por otra parte, el comunismo como movimiento real, como actividad pr\u00e1ctica, subversiva, de los trabajadores, pero su formulaci\u00f3n del v\u00ednculo entre ciencia y proletariado es todav\u00eda bastante antigua, m\u00e1s una pasi\u00f3n que una raz\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">El saber sustantivo de la filosof\u00eda viene a ser para el Marx de <i>La ideolog\u00eda alemana<\/i> el conocimiento emp\u00edrico de las relaciones humanas en su historia unido a la voluntad de transformar el mundo; un saber que adem\u00e1s de comprender el mundo real, el mundo de los hombres que producen, que dependen de la divisi\u00f3n del trabajo y que entran en relaciones determinadas por la pertenencia a clases sociales opuestas, ayude a la transformaci\u00f3n de ese mundo, ayude a invertir la base social y econ\u00f3mica del mismo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Con <i>La ideolog\u00eda alemana<\/i> Marx y Engels establecieron, por tanto, no una teor\u00eda de las ideolog\u00edas, como a veces se ha dicho, sino precisamente todo lo contrario: una cr\u00edtica de lo ideol\u00f3gico, y en particular una cr\u00edtica de las ilusiones religiosas, jur\u00eddicas y filos\u00f3ficas generadas por <i>la miseria alemana. <\/i>Es ah\u00ed donde brota el problema para el lector de hoy interesado en el marxismo y no demasiado advertido. Pues si es cierta esa orientaci\u00f3n tan anti-ideol\u00f3gica de Marx los marxistas contempor\u00e1neos deber\u00edan sentirse sumamente satisfechos al escuchar por en\u00e9sima vez que hemos entrado en la era del final de las ideolog\u00edas. Y sin embargo -argumenta el hip\u00f3crita lector que est\u00e1 en el ajo- todos sabemos que nadie combate con tanto ardor la tesis del final de las ideolog\u00edas como los te\u00f3ricos del marxismo.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfC\u00f3mo explicar esta aparente paradoja? \u00bfC\u00f3mo explicar que en los a\u00f1os sesenta cayeran tan mal Daniel Bell y don Gonzalo Fern\u00e1ndez de la Mora a unos seguidores de Marx que en principio deber\u00edan estar a favor de la extinci\u00f3n de toda ideolog\u00eda? \u00bfSe debe ello a ambig\u00fcedades en la doctrina de los cl\u00e1sicos, a barullo en el uso de las palabras o a que, como en tantos otros casos, los disc\u00edpulos acabaron olvidando los dicterios principales de los maestros?<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>Ocaso de la ideolog\u00eda, naturalmente. Pero, \u00bfde cu\u00e1l de ellas?<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">La primera cosa que complica el asunto tambi\u00e9n en este caso es que muchas veces las discusiones al respecto son en realidad discusiones sobre palabras. Basta con consultar un diccionario cualquiera de sociolog\u00eda para darse cuenta de las variantes del t\u00e9rmino <i>ideolog\u00eda<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote5sym\" name=\"sdfootnote5anc\"><sup>5<\/sup><\/a><\/i>. Y, desde luego, los te\u00f3ricos conservadores del final de las ideolog\u00edas usan el t\u00e9rmino en una acepci\u00f3n muy distinta de la de Marx. Tambi\u00e9n hay oscilaciones en el l\u00e9xico del propio Marx. En la mayor parte de los casos \u00e9ste entend\u00eda por <i>ideolog\u00eda<\/i>, sin embargo, un cuerpo de ideas que aspiran a la universalidad y a la verdad m\u00e1s abstracta, pero que representan s\u00f3lo -aunque inconsciente y dogm\u00e1ticamente- intereses parciales o de una determinada clase social. Ideolog\u00eda ser\u00eda, en suma, falsa consciencia. En cambio, los te\u00f3ricos del final de las ideolog\u00edas -y con ellos la mayor\u00eda de los manuales e introducciones divulgadoras- suelen ense\u00f1ar que ideolog\u00eda es todo cuerpo de ideas con car\u00e1cter general y con independencia de la meta hacia d\u00f3nde apuntan \u00e9stas; de manera que, seg\u00fan esto, tambi\u00e9n el marxismo ser\u00eda una ideolog\u00eda, heredada, en este caso, del viejo siglo XIX y que por razones que no son del caso ha tenido suma vigencia hasta hace muy poco. Ya no en los manuales, pero s\u00ed en textos muy divulgados \u00faltimamente suele a\u00f1adirse a eso que el marxismo tuvo vigencia como ideolog\u00eda hasta que entramos en la postmodernidad, fase hist\u00f3rica que queda definida precisamente por el supuesto alejamiento definitivo de las grandes masas respecto de las no menos grandes cosmovisiones que al parecer dominaron durante d\u00e9cadas la cultura euro-amerinca.<\/p>\n<p align=\"justify\">Lo cierto es que los te\u00f3ricos del final de las ideolog\u00edas casi nunca hacen referencia concretas a qu\u00e9 otras ideolog\u00edas, adem\u00e1s del marxismo, han quedado arrumbadas en el basurero de la historia por obra y gracia de la postmodernidad. Cuando tratan de concretar un poco m\u00e1s, los nuevos profetas suelen referirse a tradiciones o corrientes de pensamiento vinculadas todas ellas al movimiento obrero, a las clases subalternas de nuestro mundo y a la idea de lucha entre clases sociales. Porque, como saben hoy todos los ni\u00f1os de EGB de los barrios altos, ya no hay lucha de clases, al menos en los pa\u00edses de nuestro \u00e1mbito geogr\u00e1fico. La visi\u00f3n angelical de lo que con malos modales nos ense\u00f1aban en la escuela franquista viene a decir con tono de esc\u00e1ndalo: pero si ya no hay clases, \u00bfc\u00f3mo va a haber lucha entre clases?<\/p>\n<p align=\"justify\">Si se intentara concretar un poco m\u00e1s, o como dec\u00eda Marx en <i>La ideolog\u00eda alemana<\/i>, si baj\u00e1ramos de la especulaci\u00f3n y de las ilusiones de los tenderos a lo que hay, a lo existente, se ver\u00eda en seguida que no todas las ideolog\u00edas muy implantas en la cultura euro-americana han desaparecido o est\u00e1n en v\u00edas de finalizaci\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 decir de los nacionalismos de sus diferentes versiones, de los nacionalismos de las naciones grandes y de los otros? \u00bfY qu\u00e9 decir de las viejas religiones, por no hablar de las nuevas? \u00bfAcaso no se ha refugiado ah\u00ed la ilusi\u00f3n y la tensi\u00f3n moral de nuestras sociedades? Para seguir, pues, parloteando del final de las ideolog\u00edas es preciso taparse la cara ante lo m\u00e1s obvio, hacer o\u00eddos sordos entes el viejo mito cinematogr\u00e1fico que trata de convencernos de lo bueno que ha sido el que el presidente Reagan volviera a dar a los norteamericanos consciencia de su nacionalismo. Pero creo que la refutaci\u00f3n m\u00e1s patente de la ideolog\u00edas del final de las ideolog\u00edas ven\u00eda el otro d\u00eda en los peri\u00f3dicos de todo el pa\u00eds: el final de las ideolog\u00edas es una economista timada por un parapsic\u00f3logo que ha logrado convencerla de que la l\u00f3gica del beneficio pasa ahora por la purificaci\u00f3n de la moneda.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pues bien, para entender <i>La ideolog\u00eda alemana<\/i> sin tener que dar detalles acerca de la vida de personas tan olvidadas hoy como Bauer y Gr\u00fcn tal vez lo mejor sea hacerse a la idea de que un ide\u00f3logo era para Marx precisamente uno de esos tipos que especulan acerca de del final de las ideolog\u00edas sin ni siquiera darse cuenta de lo que tienen delante de las narices. El problema para quien hoy quiera volver a pasar de la especulaci\u00f3n a la realidad, de la filosof\u00eda a la ciencia (y a la historia) es que mientras tanto, durante los ya muchos a\u00f1os transcurridos desde que Marx y Engels escribieron <i>La ideolog\u00eda alemana<\/i>, tambi\u00e9n el marxismo ha acabado convirti\u00e9ndose en una ideolog\u00eda m\u00e1s, en el sentido peyorativo de la palabra.<\/p>\n<p align=\"justify\">El viejo Engels tuvo una vez una iluminaci\u00f3n. Despu\u00e9s de la muerte de Marx y en un momento malo para el movimiento socialista escribi\u00f3 privadamente que a lo peor tambi\u00e9n a los partidarios de la revoluci\u00f3n proletaria les acababa ocurriendo aquello que les sucediera a los revolucionarios burgueses durante el siglo XIX, a saber: que pretendiendo levantar una sociedad de libres e iguales, una sociedad formalmente democr\u00e1tica, se encontraron creando sociedades an\u00f3nimas. Aquella advertencia, como tantas otras veces, no fue escuchada mientras sigui\u00f3 dominando el optimismo hist\u00f3rico, la inquebrantable creencia en el progreso material, social y moral. Pero con el tiempo incluso de las filas del marxismo surgieron te\u00f3ricos de la doctrina como ideolog\u00eda en el sentido positivo. No s\u00f3lo cr\u00edticos de lo que hay, por tanto, sino tambi\u00e9n justificadores acr\u00edticos de lo que hay. Una parte del marxismo pas\u00f3 a integrar el bagaje habitual del hombre culto europeo occidental. El marxismo como ideolog\u00eda se hizo algo muy conocido, el marxismo como cr\u00edtica de lo ideol\u00f3gico, como cr\u00edtica de la ideolog\u00eda contempor\u00e1nea sigui\u00f3 siendo minoritario, poco conocido. Raz\u00f3n por la cual, en 1939, escrib\u00eda Bertolt Brecht con mucha lucidez:<\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: small;\">Lo que ha hecho del marxismo algo tan desconocido es sobre todo la gran cantidad de obras escritas sobre el asunto. Por eso es tan importante poner al descubierto sus eminentes valores cr\u00edticos<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote6sym\" name=\"sdfootnote6anc\"><sup>6<\/sup><\/a>.<\/span><\/p>\n<div id=\"sdfootnote1\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote1anc\" name=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> <i>Una filosofia pubblica<\/i>. Mil\u00e1n, Feltrenelli, 1986.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote2\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote2anc\" name=\"sdfootnote2sym\">2<\/a> K. Marx\/ F. Engels, <i>La ideologia alemanya <\/i>(traducci\u00f3 i edici\u00f3 a cura de Jordi Moners), Barcelona, Laia, 1987, dos vol\u00famenes.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote3\">\n<p class=\"sdfootnote\" align=\"justify\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote3anc\" name=\"sdfootnote3sym\">3<\/a> V\u00e9ase, por ejemplo, la voz \u201cIdeolog\u00eda\u201d escrita por Mario Stoppino para el <i>Diccionario de pol\u00edtica<\/i> de N. Bobbio y N. Matteucci: Madrid, Siglo XXI, 1982.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote4\">\n<p class=\"sdfootnote\" align=\"justify\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote4anc\" name=\"sdfootnote4sym\">4<\/a> Pierre Vilar ha tratado con alg\u00fan detalle este tema en \u201cMarx y la historia\u201d, contribuci\u00f3n a <i>Historia del marxismo, I<\/i>, Barcelona, Bruguera, 1979.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote5\">\n<p class=\"sdfootnote\" align=\"justify\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote5anc\" name=\"sdfootnote5sym\">5<\/a> Puede ser instructivo comparar la voz \u201cIdeolog\u00eda\u201d citada en la nota 2 con el tratamiento sociol\u00f3gico del mismo t\u00e9rmino en el <i>Diccionario de Sociolog\u00eda<\/i> de Abercrombie, Hill y Turner: Madrid, C\u00e1tedra, 1956.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote6\">\n<p class=\"sdfootnote\" align=\"justify\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote6anc\" name=\"sdfootnote6sym\">6<\/a> Y por eso mismo -quisiera a\u00f1adir- es a\u00fan m\u00e1s meritorio el trabajo de Jordi Moners i Sunyol y el esfuerzo editorial de Laia al ofrecernos esta edici\u00f3n catalana de <i>Die Deutsche Ideologie<\/i> ahora que el marxismo ya no es una moda ni puede confundirse la difusi\u00f3n de la obra de K. Marx y F. Engels con el negocio de la industria editorial<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fechado el 10\/X\/1987 Publicado en traducci\u00f3n catalana en Quadern de El Pa\u00eds, 17\/XII\/1987. En mientras tanto, n.\u00ba 33 Una de<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":8040,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8,1544,1552],"tags":[972,917],"class_list":["post-8038","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-filosofia","category-karl-marx","category-marxismo","tag-la-ideologia-alemana","tag-resenas"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8038","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8038"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8038\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/8040"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8038"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8038"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8038"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}