{"id":807,"date":"2007-10-05T00:00:00","date_gmt":"2007-10-05T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=807"},"modified":"2020-02-26T10:05:16","modified_gmt":"2020-02-26T09:05:16","slug":"claves-teoricas-para-la-crisis-de-una-epoca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=807","title":{"rendered":"Claves te\u00f3ricas para la crisis de una \u00e9poca"},"content":{"rendered":"<p><strong>Il Manifesto, 26 de septiembre de 2007<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Publicamos un fragmento del volumen \u201c<em>Por Gramsci. Crisis y potencialidad de lo moderno<\/em>\u201d. El\u00a0 liberalismo como respuesta restauradora ante la expansi\u00f3n de los derechos del trabajo. No ha sido una salida al siglo XX. Las sociedades occidentales se encuentran metidas de lleno a\u00fan en una cl\u00e1sica \u201crevoluci\u00f3n pasiva\u201d, que sin embargo no ha logrado una normalizaci\u00f3n del paisaje pol\u00edtico\u201d <\/strong><\/p>\n<p><strong>Extra\u00eddo de sinpermiso digital, actualizaci\u00f3n del 30 de septiembre. Traducci\u00f3n, Joaqu\u00edn Miras<\/strong><\/p>\n<p>Vivimos una grave crisis democr\u00e1tica. No se trata de una condici\u00f3n excepcional ni an\u00f3mala. Se puede sostener, con una aparente paradoja, que el estado de crisis es la condici\u00f3n normal de la democracia, la cual es, teng\u00e1moslo muy en cuenta, un proceso. Lo que llamamos democracia es el proceso de conquista de la capacidad de autogobierno por parte de los cuerpos sociales. Es la din\u00e1mica expansiva de la ciudadan\u00eda que, con palabras claras y sencillas, Gramsci denomina \u201ctransformaci\u00f3n molecular de los grupos dirigidos en grupo dirigente\u201d A esta crucial din\u00e1mica se le suman inevitablemente contradicciones y conflictos. Es decir, crisis: provocadas por la permanente tensi\u00f3n entre inclusi\u00f3n y\u00a0 exclusi\u00f3n (entre tendencias \u201cexpansivas\u201d de la clase dominante y tendencias \u201crepresivas\u201d), y destinadas a influir sobre la estructura de los sujetos (sobre los confines del demos), sobre la forma de los poderes, sobre la l\u00f3gica y la finalidad de su ejercicio<\/p>\n<p>As\u00ed definida, democracia es sin\u00f3nimo de modernidad. La potencial coincidencia entre ciudadan\u00eda y cuerpo social (poblaci\u00f3n) es en efecto, la esencia del \u201cproyecto de la modernidad\u201d. Esto implica que la totalidad de la historia de la modernidad se entiende a la luz de una peculiar dial\u00e9ctica entre variantes y constantes: las crisis cambian a lo largo del tiempo \u00a0(son diversos los conflictos que han ido marcando el proceso,\u00a0 al igual que diversos son los sujetos que en ellos se ponen a prueba) sobre el fondo de la crisis (el proceso de conquista de la autonom\u00eda por parte de los cuerpos sociales) que constituye aqu\u00ed el contexto invariable.<\/p>\n<p>Pero, precisamente: estas crisis son distintas la una de la otra. Su car\u00e1cter \u2013progresista o regresivo \u2013 depende de la composici\u00f3n de las fuerzas predominantes. La grave crisis democr\u00e1tica con la que hoy d\u00eda nos vemos obligados a ajustar cuentas est\u00e1 determinada por una poderosa tendencia a la (re)apropiaci\u00f3n privada de todo aquello que tiene valor: bienes materiales e inmateriales, recursos econ\u00f3micos, energ\u00e9ticos, y ambientales, poderes e instituciones; redes recomunicaci\u00f3n; saberes, lenguajes y formas del imaginario. Este proceso de (re)privatizaci\u00f3n de recursos e instrumentos que en un periodo reciente del desarrollo hist\u00f3rico hab\u00edan sido trabajosamente conquistados por lo p\u00fablico (por el demos)\u00a0 impone a la actual crisis un car\u00e1cter decididamente regresivo (\u2026).<\/p>\n<p><strong>Una nueva oligarqu\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>La expansi\u00f3n neoliberal del mercado \u2013caracter\u00edstica de la actual crisis democr\u00e1tica-\u00a0 se lleva a cabo mediante el predominio de sujetos privados que (re)conquistan funciones que en el pasado\u00a0 hab\u00edan dependido de\u00a0 la esfera p\u00fablica. Empresas multinacionales, organizaciones multilaterales (Organizaci\u00f3n Mundial del Comercio, Fondo Monetario Internacional, Banca Mundial) e instituciones privadas (fondos de inversi\u00f3n, y grandes concentraciones bancarias) disponen de recursos y poderes comparables a los de muchos Estados nacionales. De aqu\u00ed surge un conflicto sobre la soberan\u00eda en el que, cada vez con m\u00e1s frecuencia, acaban sucumbiendo estos \u00faltimos. No ya \u2013dej\u00e9moslo claro- en el sentido de su, aunque solo sea, tendencial desaparici\u00f3n, tal como\u00a0 hab\u00eda sido \u201cprevisto\u201d, de forma aventurada, por parte de tan afortunadas como improbables teor\u00eda \u201cimperiales\u201d y por sus variantes pedisecuas. Sino en el sentido de su frecuente renuncia al propio estatuto de entes p\u00fablicos por excelencia, para convertirse ellos mismos, con toda su fuerza normativa, coercitiva y militar, en portavoces y garantes de los intereses privados(\u2026)<br \/>\nNo se trata por lo tanto s\u00f3lo de econom\u00eda, sino tambi\u00e9n de sistemas pol\u00edticos. En la medida en que se redise\u00f1a las relaciones de fuerza en las sociedades concediendo un poder exorbitante al capital y a la empresa, el neoliberalismo\u00a0\u00a0 no incide solamente (deslocalizando, precarizando, financiarizando) sobre la producci\u00f3n y sobre las condiciones materiales del trabajo. Redefine tambi\u00e9n los poderes pol\u00edticos en su conjunto, y los objetivos que \u00e9stos persiguen. Para utilizar las palabras de Gramsci, es un \u201cretorno a la pura economicidad\u201d , como consecuencia de la cual la pol\u00edtica queda inmediatamente \u201cconectada a la econom\u00eda\u201d<\/p>\n<p><strong>El \u201ctrentenio republicano\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s el mismo Gramsci es uno de los m\u00e1s l\u00facidos cr\u00edticos de la presentaci\u00f3n ideol\u00f3gica del liberalismo como desaparici\u00f3n de la pol\u00edtica, como renuncia al Estado (\u201cm\u00ednimo\u201d), a interferir en los acontecimientos de la econom\u00eda. No se recordar\u00e1 nunca suficientemente la p\u00e1gina de los <strong>Quaderni del carcere<\/strong><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>en la que Gramsci subraya hasta qu\u00e9 punto es el liberalismo \u201cuna \u201creglamentaci\u00f3n\u201d de car\u00e1cter estatal\u201d, que es \u201cintroducida y mantenida por v\u00eda legislativa y coercitiva\u201d y constituye\u00a0 \u201cun programa pol\u00edtico, destinado a cambiar, en cuanto triunfa, el personal dirigente de un Estado y el programa econ\u00f3mico del mismo Estado, esto es, a modificar la distribuci\u00f3n de la renta nacional\u201d (\u2026)<\/p>\n<p>Con toda probabilidad, para explicar el triunfo de lo privado con el que estamos obligados a hacer la cuentas es necesario volver a pensar por completo la segunda mitad\u00a0 del siglo que hemos dejado a nuestras espaldas. Y para ello es preciso refutar la tesis hobsbawmiana que tanta fortuna tuvo. El siglo XX no es en absoluto un \u201csiglo breve\u201d. Al igual que la Guerra de los Treinta A\u00f1os que marca al rojo vivo la primera mitad del siglo XX, hunde sus ra\u00edces en posconflictos interimperialistas\u00a0 que estallaron durante los a\u00f1os ochenta del siglo diecinueve; del mismo modo, en lo que concierne al presunto final del siglo XX , es discutible la tesis seg\u00fan la cual \u00e9sta se habr\u00eda consumado con la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn y con la desaparici\u00f3n de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Al contrario, el siglo XX a\u00fan dura.<\/p>\n<p>La escena mundial no es el resultado tan solo de las consecuencias pol\u00edticas, sociales y econ\u00f3micas de los acontecimientos de 1989- 1991. Los procesos sobre los cuales estamos reflexionando derivan con toda probabilidad tambi\u00e9n de los acontecimientos que se\u00a0 desarrollaron durante la segunda mitad del siglo transcurrido. Tras finalizar la Segunda Guerra mundial, y hasta la mitad de los a\u00f1os setenta, las sociedades occidentales conocieron treinta a\u00f1os de din\u00e1mica progresiva gracias a la vigorosa iniciativa del movimiento obrero, a la competici\u00f3n entre capitalismo y \u201csocialismo real\u201d (es decir a la necesidad de poner dique\u00a0 el impacto hegem\u00f3nico ejercido por un modelo que de todas formas estaba en condiciones de poder garantizar\u00a0 el pleno empleo y la exigencia de derechos sociales) y al avanzado marco jur\u00eddico-institucional dise\u00f1ado por las Constituciones postb\u00e9licas<\/p>\n<p>En el periodo que va de 1945 a 1975 \u2013que podr\u00edamos definir como trentenio republicano- las sociedades occidentales cambiaron de cara. Se abrieron, se integraron, se transformaron, no solamente en el terreno de las libertades civiles, sino tambi\u00e9n en el plano de la participaci\u00f3n democr\u00e1tica y en el reconocimiento concreto de los derechos del trabajo.\u00a0 No sorprende que esta din\u00e1mica progresiva\u00a0 suscitara una furiosa reacci\u00f3n, que se despleg\u00f3, a partir de finales de los a\u00f1os Setenta, con las caracter\u00edsticas de una devastadora \u201crevoluci\u00f3n pasiva\u201d. Que a\u00fan dura. A\u00fan hoy nos encontramos envueltos en la onda larga de la respuesta que sobrevino tras el proceso expansivo que se desarroll\u00f3 inmediatamente despu\u00e9s de la segunda conflagraci\u00f3n mundial. De esta periodizaci\u00f3n temporal, y de todo cuanto la misma implica, es preciso adquirir plena consciencia si se est\u00e1 verdaderamente interesado en descifrar los procesos que est\u00e1n transcurriendo (\u2026)<\/p>\n<p><strong>La \u201crevoluci\u00f3n pasiva\u201d<\/strong><\/p>\n<p>El concepto de \u201crevoluci\u00f3n pasiva\u201d (que Gramsci declara haber extra\u00eddo\u00a0 de la obra de Cuoco sobre el \u201ctr\u00e1gico experimento\u201d de la Revoluci\u00f3n napolitana de 1799) <a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a> constituye un esquema\u00a0 de interpretaci\u00f3n que los <strong>Quaderni<\/strong> utilizan en relaci\u00f3n con fen\u00f3menos que son diversos entre s\u00ed: la modernizaci\u00f3n europea acontecida durante el siglo XlX (interpretada por Gramsci como efecto \u201cpasivo\u201d de la Revoluci\u00f3n francesa);\u00a0 y las pol\u00edticas de estabilizaci\u00f3n adoptadas durante el siglo XX (durante el periodo hist\u00f3rico inaugurado por la Revoluci\u00f3n de Octubre)\u00a0 con la intenci\u00f3n de salir al paso de la \u201ccrisis org\u00e1nica\u201d del capitalismo. (\u2026). Traer a colaci\u00f3n este esquema interpretativo en relaci\u00f3n con los \u00faltimos treinta a\u00f1os\u00a0 significa, en consecuencia, formular la hip\u00f3tesis de que la restauraci\u00f3n capitalista promovida por la \u201crevoluci\u00f3n conservadora\u201d reaganiano- thatcheriana\u00a0 ha tenido en el plano macro hist\u00f3rico, una funci\u00f3n an\u00e1loga a la desempe\u00f1ada por otras \u201crevoluciones \u2013 restauraciones\u201d, en particular por la \u201crevoluci\u00f3n pasiva\u201d del siglo XX, puesta en pie por los reg\u00edmenes fascistas (surgidos como ant\u00eddoto contra el riesgo de contagio revolucionario que durante los A\u00f1os Veinte amenaz\u00f3 a una gran parte de los pa\u00edses\u00a0 europeos) y por el New Deal roosseveltiano ( concebido como respuesta frente al shock de la Gran Depresi\u00f3n). (\u2026)<\/p>\n<p>En la medida en que reproduce, mutatis mutandis, este escenario, la actual crisis parece presentar un cuadro carente de v\u00edas de salida (\u2026). En realidad, si nos detuvi\u00e9semos en este punto, elaborar\u00edamos una representaci\u00f3n unilateral del proceso. Enga\u00f1osa por ser incapaz de percibir las latentes potencialidades antisist\u00e9micas. Ni siquiera durante las m\u00e1s agudas etapas de crisis, en las cuales las fuerzas dominantes desatan su\u00a0 m\u00e1xima potencialidad represiva, el proceso logra zafarse de sus propias contradicciones. La din\u00e1mica evolutiva de la modernidad sigue siendo inevitablemente dial\u00e9ctica. Al igual que resulta irreductiblemente dial\u00e9ctico\u00a0 el individualismo, que es al mismo tiempo particularismo (cada individuo es, en primer t\u00e9rmino, para s\u00ed, \u00e9l mismo) y universalismo (cada uno es, sin embargo,\u00a0 en s\u00ed, uno de tantos,\u00a0 igual que cualquier otro). La \u201cdesasimilaci\u00f3n\u201d y la tendencia a la recuperaci\u00f3n de las din\u00e1micas de casta constituyen tan s\u00f3lo un aspecto del proceso reproductivo. Junto al cual convive siempre el otro momento, vinculado a la vocaci\u00f3n expansiva de la modernidad: a su destino din\u00e1mico, inscrito en la necesidad imparable que el capital tiene de ensanchar la esfera de la reproducci\u00f3n. Y que lo obliga a activar, en el coraz\u00f3n mismo de la explotaci\u00f3n, un movimiento objetivamente inclusivo. (\u2026)<\/p>\n<p><strong>Crisis y potencialidad de lo moderno<\/strong><\/p>\n<p>A pesar de todas las apariencias, el diagn\u00f3stico de una normalizaci\u00f3n sustancial del paisaje pol\u00edtico global realmente no resulta convincente. Al contrario, parece bien fundamentada la impresi\u00f3n de que est\u00e1 arraigando en el mundo un sentimiento de rechazo en relaci\u00f3n con la pol\u00edtica inicua y destructiva practicada por los grupos dominantes de los pa\u00edses m\u00e1s industrializados. Difundiendo aversi\u00f3n a consecuencia de la guerra, de la devastaci\u00f3n ambiental, de la apropiaci\u00f3n privada de los recursos naturales. Alimentando una renovada consciencia sobre el estatuto irreductiblemente p\u00fablico \u2013 global (\u201ccom\u00fan\u201d) de los resultados del trabajo global, de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, de la interacci\u00f3n comunicativa. Promoviendo movimientos y experiencias de lucha contra la precarizaci\u00f3n del trabajo (recordemos la batalla ganada contra el \u201ccontrato de primer empleo\u201d la primavera pasada en Francia) y por la globalizaci\u00f3n de los derechos y la gesti\u00f3n p\u00fablica de los lenguajes, de los saberes, de los \u201cbienes comunes\u201d. Y asumiendo progresivamente las caracter\u00edsticas de una poderosa instancia de legitimaci\u00f3n, que cada vez est\u00e1 m\u00e1s cerca de rebasar el l\u00edmite que separa los sectores m\u00e1s conscientes de la masa despolitizada para conformar a partir de ella misma un nuevo sentido com\u00fan. .<\/p>\n<p>Y creo posible afirmar lo mismo a prop\u00f3sito de la c\u00e1lida participaci\u00f3n\u00a0 con la que se sigue, en todas las regiones del planeta, las experiencias de autonom\u00eda que se desarrollan en los pa\u00edses (en particular en Am\u00e9rica Latina) que m\u00e1s recientemente se han sacudido de encima el yugo colonial, y las luchas populares de resistencia y de independencia. Pensemos en la derrota sufrida por los Estados Unidos en el teatro b\u00e9lico iraqu\u00ed \u2013casi un nuevo Vietnam- y en la dram\u00e1tica situaci\u00f3n en que se encuentra el pueblo palestino. Tambi\u00e9n en el caso de esta participaci\u00f3n masiva y de sus premisas \u201c\u00e9tico- pol\u00edticas\u201d, no nos encontramos ante hechos acabados, sino ante procesos en curso.\u00a0 Que sin embargo aluden a las constituciones de nuevas subjetividades cr\u00edticas, a la\u00a0 lenta cimentaci\u00f3n de un conjunto cada vez m\u00e1s vasto y articulado de fuerzas sociales , pol\u00edticas y estatales anticapitalistas. (\u2026)<\/p>\n<p>La crisis es lugar de ambivalencias. De inestabilidades, de conflictos y de m\u00e1s o menos poderosas din\u00e1micas progresivas. La dial\u00e9ctica de la crisis moderna (la tensi\u00f3n entre vectores expansivos y respuestas regresivas) es el gran\u00a0 tema de los <strong>Quaderni del carcere <\/strong>. Incluso cuando se interroga sobre el advenimiento\u00a0 del fascismo, Gramsci reflexiona desde este supuesto. Por esta raz\u00f3n \u2013prisionero en la c\u00e1rcel, mientras parte de Europa yac\u00eda sometida a la tiran\u00eda \u2013 declara que aquella victoria es \u201ctransitoria\u201d,\u00a0 al igual que\u00a0 la derrota sufrida por el movimiento revolucionario en su tentativa de generalizar Octubre. Esta es su lecci\u00f3n fundamental, gracias a la cual a\u00fan hoy \u2013a los setenta a\u00f1os de su muerte- encontramos en la lectura de los <strong>Quaderni <\/strong> la clave te\u00f3rica de nuestra \u00e9poca y de su crisis.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Antonio Gramsci, <strong>Quaderni del carcere, <\/strong> Ed. Einaudi, Tur\u00edn\u00a0 1975 y 2001. 5 vols. Edici\u00f3n a cargo de Valentino Gerratana.\u00a0 Hay traducci\u00f3n espa\u00f1ola de Ed. Era de M\u00e9xico\u00a0 en 6 vols.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> El pol\u00edtico y ensayista Vincenzo Cuoco (1780 -1823) particip\u00f3 en la revoluci\u00f3n jacobina de N\u00e1poles, de 1798,\u00a0 que instaur\u00f3 la Rep\u00fablica Partenopea. Esta rep\u00fablica no consigui\u00f3 sostenerse y fue derrotada\u00a0 con la intervenci\u00f3n de la escuadra inglesa del almirante Nelson. A consecuencia de esta derrota, Cuoco fue encarcelado, y luego debi\u00f3 exiliarse forzosamente en el extranjero. En esta contrarrevoluci\u00f3n se produjo adem\u00e1s otro acontecimiento hist\u00f3rico de importancia, sobre el cual reflexionar\u00eda Cuoco. Las fuerzas reaccionarias, los realistas y la Iglesia\u00a0 lograron que amplias capas populares se sumaran a la reacci\u00f3n y que intervinieran activamente en el derrocamiento del joven r\u00e9gimen. Cuoco escribi\u00f3 una obra titulada <strong>Ensayo hist\u00f3rico sobre la revoluci\u00f3n napolitana<\/strong>, en el que acu\u00f1a el t\u00e9rmino \u201crevoluci\u00f3n pasiva\u201d, del que parte Gramsci para elaborar su nuevo concepto cuya capacidad explicativa es incomparable con la del viejo revolucionario. Una observaci\u00f3n m\u00e1s: el autor de este art\u00edculo, Del Burgio,\u00a0 se inspira en Gramsci para comprender la actual Revoluci\u00f3n pasiva, precisamente por la importancia de la obra pol\u00edtica del gran revolucionario italiano. Podemos ver en estas p\u00e1ginas la potencia heur\u00edstica que poseen las categor\u00edas hermen\u00e9uticas elaboradas por Gramsci para explicar la historia del siglo XX. En una anterior referencia al mismo,\u00a0 hemos le\u00eddo el texto de Gramsci\u00a0\u00a0 en el que \u00e9ste hace el an\u00e1lisis en el que\u00a0 desenmascara y denuncia lo que en realidad es el liberalismo. Esta cita, importante por s\u00ed misma, no deja, con todo de tener un significado a\u00f1adido dentro del actual debate\u00a0 ideol\u00f3gico italiano. El Instituto Gramsci, que hoy es org\u00e1nico del Partido de los dem\u00f3cratas,\u00a0 ha elaborado , en los \u00faltimos tiempos una nueva interpretaci\u00f3n manipulada de las ideas de Gramsci. Su actual director Giuseppe Vacca, y todo el organismo institucional,\u00a0 presentan ahora al gran revolucionario comunista como un pensador liberal.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Claves te\u00f3ricas para la crisis de una \u00e9poca.<\/p>\n<p>l Manifesto, 26 de septiembre de 2007<\/p>\n<p>Alberto Burgio<\/p>\n<p>Reproducimos este texto que entresaca algunos p\u00e1rrafos del libro que acaba de publicar Alberto del Burgio sobre Gramsci y su potencialidad de an\u00e1lisis de la contemporaneidad, en el a\u00f1o del setenta aniversario de su muerte. El libro se titula: Por Gramsci. Crisis y potencialidad de lo moderno<\/p>\n<p>Publicamos un fragmento del volumen \u201cPor Gramsci. Crisis y potencialidad de lo moderno\u201d. El\u00a0 liberalismo como respuesta restauradora ante la expansi\u00f3n de los derechos del trabajo. No ha sido una salida al siglo XX. Las sociedades occidentales se encuentran metidas de lleno a\u00fan en una cl\u00e1sica \u201crevoluci\u00f3n pasiva\u201d, que sin embargo no ha logrado una normalizaci\u00f3n del paisaje pol\u00edtico\u201d<\/p>\n<p>Extra\u00eddo de sinpermiso digital, actualizaci\u00f3n del 30 de septiembre. Traducci\u00f3n, Joaqu\u00edn Miras<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[1360,865,923,1359],"class_list":["post-807","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-la-izquierda-a-debate","tag-alberto-burgio","tag-antonio-gramsci","tag-fragmentos","tag-por-gramsci-crisis-y-potencialidad-de-lo-moderno"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/807","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=807"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/807\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=807"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=807"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=807"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}