{"id":8160,"date":"2020-09-24T05:00:29","date_gmt":"2020-09-24T04:00:29","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8160"},"modified":"2020-11-22T04:38:11","modified_gmt":"2020-11-22T03:38:11","slug":"polvo-rojo-ii-la-cuenca-del-pacifico-condiciones-internacionales-1890s-1970s","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8160","title":{"rendered":"Polvo rojo: la transici\u00f3n al capitalismo en China (II): La Cuenca del Pac\u00edfico: condiciones internacionales en las d\u00e9cadas 1890-1970"},"content":{"rendered":"<p><em>El colectivo comunista chino Chuang est\u00e1 publicando en la revista de mismo t\u00edtulo una serie de art\u00edculos sobre la historia contempor\u00e1nea econ\u00f3mica china. De momento llevan publicadas las dos primeras secciones de las tres previstas, respectivamente en los n\u00fameros 1 (2016 y 2019) y 2 (2019) de la revista. En los \u00faltimos meses hemos publicado la primera serie \u00ab<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=7539\">Sorgo y acero: el r\u00e9gimen socialista de desarrollo y la forja de China<\/a>\u00bb en seis entradas -recopilado tambi\u00e9n en forma de <a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8184\">libro<\/a>&#8211;\u00a0 y publicamos ahora la segunda, con cinco entradas. Recordamos que en la primera estudian lo que los autores denominan \u00abr\u00e9gimen socialista de desarrollo\u00bb que datan aproximadamente entre la creaci\u00f3n de la Rep\u00fablica Popular en 1949 y principios de los a\u00f1os 70, cuando consideran que se produce la transici\u00f3n al capitalismo. En esta segunda parte, \u00abPolvo rojo\u00bb veremos lo que consideran la transici\u00f3n al capitalismo, entre los a\u00f1os 70 y el inicio del nuevo milenio. Este ser\u00e1 el esquema de publicaci\u00f3n:<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><strong>Polvo rojo: la transici\u00f3n al capitalismo en China<\/strong><\/p>\n<p><em><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=7930\">I. Introducci\u00f3n<\/a><br \/>\nII. Parte 1. La Cuenca del Pac\u00edfico<br \/>\n<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8232\">III. Parte 2. Fronteras<\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8522\">IV. Parte 3. Sinosfera<\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8671\">V.\u00a0 Parte 4. De hierro a \u00f3xido<\/a><\/em><\/p>\n<div class=\"et_pb_module et_pb_text et_pb_text_0 et_pb_text_align_left et_pb_bg_layout_light\">\n<div class=\"et_pb_text_inner\">\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>Visi\u00f3n general: Envolvimiento<br \/>\n<\/strong><\/h3>\n<p>Para comprender plenamente las crisis convergentes que dieron como resultado la incorporaci\u00f3n de China a la comunidad material de capital, es esencial tener una imagen clara tanto de las grandes tendencias en el capitalismo global como los detalles te\u00f3ricos de c\u00f3mo entendemos de qu\u00e9 forma se llev\u00f3 a cabo esta transici\u00f3n. En esta primera parte, ponemos el \u00e9nfasis en la amplitud de la historia, revisando el desarrollo global del capitalismo en el este de Asia. Al mismo tiempo, introducimos algunos de los conceptos clave que ser\u00e1n esenciales en nuestra narrativa, especialmente porque se relacionan con la din\u00e1mica de crisis intr\u00ednseca que constituye una de las leyes b\u00e1sicas de movimiento del capital.<\/p>\n<p>La imagen b\u00e1sica es la de un potencial temprano a una transici\u00f3n capitalista en la zona continental del este de Asia bajo la dinast\u00eda Qing, r\u00e1pidamente superada por una transici\u00f3n similar llevada a cabo en Jap\u00f3n, que se hab\u00eda convertido en el principal competidor regional a finales del siglo XIX. El resultado fue una regi\u00f3n dividida entre enclaves comerciales dominados por el capital europeo y un nexo de colonias de r\u00e1pida industrializaci\u00f3n lideradas por el Jap\u00f3n imperial. La Primera Guerra Mundial no hizo sino acelerar esta tendencia, llevando finalmente a la gran batalla en el Pac\u00edfico entre el Imperio japon\u00e9s y el ascendente hegem\u00f3n estadounidense. Aunque terminase en una derrota para Jap\u00f3n, el inicio de la Guerra Fr\u00eda garantiz\u00f3 que el proyecto industrial japon\u00e9s en la regi\u00f3n continuase bajo la tutela del ej\u00e9rcito de los EEUU. Combinado con las condiciones cambiantes en Occidente, se establecieron las bases para otro periodo de r\u00e1pida expansi\u00f3n internacional. Esto tom\u00f3 la forma material de un complejo territorial-industrial en la Cuenca del Pac\u00edfico, dominado por el ascenso de nuevas tecnolog\u00edas log\u00edsticas, la m\u00e1s importante de las cuales fue un anillo de puertos de contenedores y sus n\u00facleos industriales adyacentes.<\/p>\n<p>Dado que el \u00e9nfasis en esta secci\u00f3n se centra en las tendencias a largo plazo dentro del mundo capitalista, la tasa de beneficios y su relaci\u00f3n con la crisis tienen un papel te\u00f3rico central. No tomamos aqu\u00ed posiciones estrictas en los muchos debates respecto a la tasa de beneficio: c\u00f3mo medirla de la mejor manera posible, la fuerza de su tendencia a caer, o la relaci\u00f3n exacta entre din\u00e1micas microecon\u00f3micas entre empresas y las tendencias a escala macro en la tasa de beneficio. Por el contrario, destacaremos lo m\u00e1s b\u00e1sico. Ya es evidente por los datos que la tasa de beneficios ha tendido a caer con el tiempo, y en olas oscilantes. Su disminuci\u00f3n en el sector productivo ha sido especialmente pronunciada, y esto ha llevado repetidamente a crisis. Ha habido algunas tendencias que lo contrarrestaban, la m\u00e1s importante de las cuales son los esfuerzos de las empresas por restaurar sus m\u00e1rgenes de beneficio expandiendo sus mercados y encontrando nuevas fuentes de trabajo que puedan ser superexplotadas temporalmente &#8211;lo que se conoce generalmente com una \u00absoluci\u00f3n espacial\u00bb&#8211;.<\/p>\n<p>Esta soluci\u00f3n espacial es el resultado de la creaci\u00f3n de nuevos complejos territoral-industriales. Dado que la l\u00f3gica abstracta del capital se desarrolla en el mundo real, necesariamente se distribuye en el espacio. Conducidos por la ca\u00edda de la tasa de beneficios, diferentes bloques de capital fijo toman forma. A gran escala, esto toma una forma nacional, a medida que nuevos competidores econ\u00f3micos, sin la carga de instalaciones y equipos obsoletos, pueden usar tecnolog\u00edas punteras para desafiar a la vieja guardia en sus respectivas industrias. Esta vieja guardia descubre entonces que su margen de beneficio es arrastrado hacia abajo por plantas y maquinaria obsoletas, dando como resultado crisis locales que a menudo se manifiestan como guerras comerciales entre bloques, aunque conduzcan a una expansi\u00f3n global mayor. Pero lo mismo sucede a una escala m\u00e1s local: dentro de cada pa\u00eds, nuevos complejos territorial-industriales reconfiguran la geograf\u00eda econ\u00f3mica de la regi\u00f3n en l\u00ednea con las demandas del capital. El proceso incluye a menudo migraciones masivas a centros, nudos y corredores clave. Cuando tales complejos se vuelven obsoletos, sin embargo, se convierten r\u00e1pidamente en \u00e1reas industriales en decadencia (rustbelts), y su naturaleza fundamentalmente inhumana se hace patente.<\/p>\n<p>M\u00e1s que unos beneficios en los que todos ganan a partir de ventajas comparativas, fue en realidad la crisis, la guerra y la colonizaci\u00f3n, conducidas por una competici\u00f3n de suma cero, lo que se encuentra detr\u00e1s del ascenso de Jap\u00f3n en la regi\u00f3n, seguido por los \u00abTigres econ\u00f3micos\u00bb de Hong Kong, Singapur, Taiwan y Corea del Sur. M\u00e1s adelante, describiremos los detalles de esta historia, clarificando c\u00f3mo el ascenso de la Cuenca del Pac\u00edfico se relaciona con la ca\u00edda de la rentabilidad y el lento movimiento geogr\u00e1fico del capital hacia el este, creando nuevos complejos territoriales en sus bordes y dejando zonas industriales en declive como secuela. Fue este proceso de circunvalaci\u00f3n y crisis lo que crear\u00eda la apertura por la que el r\u00e9gimen de desarrollo anquilosado de China ser\u00eda capaz de pasar a la comunidad material de capital.<\/p>\n<p><strong>La transici\u00f3n fallida<\/strong><\/p>\n<p>China empez\u00f3 una transici\u00f3n al capitalismo, frenada y desigual, al final de la dinast\u00eda Qing, marcada por bajos niveles de industrializaci\u00f3n y una inestabilidad pol\u00edtica permanente. Este primer periodo de transici\u00f3n incompleta provoc\u00f3 finalmente un colapso pol\u00edtico acompa\u00f1ado por una guerra civil y el ascenso de un movimiento revolucionario que llevar\u00eda a fundar el r\u00e9gimen socialista de desarrollo, frenando temporalmente la subsunci\u00f3n de la regi\u00f3n al capitalismo global. A pesar de su fracaso, esta primera transici\u00f3n transform\u00f3 los patrones migratorios, las rutas comerciales y la geograf\u00eda industrial de manera irreversible, ejerciendo una fuerza inercial que super\u00f3 a menudo los intentos del r\u00e9gimen revolucionario por contenerlos. Este periodo (aproximadamente desde finales de los Qing, durante la era republicana y hasta la ocupaci\u00f3n japonesa) dej\u00f3 la regi\u00f3n con una estructura industrial profundamente dividida, contribuyendo a muchas de las crisis peri\u00f3dicas que asolaron el posterior r\u00e9gimen de desarollo.<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> En cierto sentido, esta inercia sobrevivi\u00f3 al r\u00e9gimen de desarrollo mismo. Cuando empez\u00f3 la segunda transici\u00f3n al capitalismo en los a\u00f1os 70, el pa\u00eds asistir\u00eda al resurgimiento de muchos de los mismos agrupamientos industriales, rutas comerciales y redes migratorias que hab\u00edan definido el primer periodo un siglo antes.<\/p>\n<p>Este periodo inicial de transici\u00f3n fue modelado por accidentes de la historia as\u00ed como por patrones de comercio en la regi\u00f3n muy anteriores. La l\u00ednea costera del sur hab\u00eda tenido un papel importante en el comercio regional y, tras el declive de la Ruta de la Seda (con la ca\u00edda de la dinast\u00eda Tang en 907 NE), el comercio costero hab\u00eda crecido hasta dominar el comercio precapitalista.<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a> Pero tambi\u00e9n hab\u00eda fuertes tendencias compensatorias en cada dinastia que ayudaron a silenciar el poder ejercido por las fuerzas de la comercializaci\u00f3n. Una de las amenazas m\u00e1s persistentes fue la transformaci\u00f3n de estas redes comerciales semiil\u00edcitas en armadas piratas independientes. En la \u00e9poca de los Qing (1644-1912), esta amenaza tom\u00f3 el caracter de una rebeli\u00f3n antimanch\u00fa, dirigida por el lealista Ming Zheng Chenggong (conocido como Koxinga en Occidente), quien hab\u00eda hu\u00eddo al mar cuando los ej\u00e9rcitos Qing invadieron Fujian. Zheng derroc\u00f3 el dominio holand\u00e9s en Formosa (Taiw\u00e1n) y convirti\u00f3 la isla en una base para su armada rebelde. Como respuesta, los Qing no solo prohibieron toda navegaci\u00f3n costera (convirtiendo as\u00ed en ilegal buena parte del comercio internacional de la regi\u00f3n), sino que tambi\u00e9n despoblaron la l\u00ednea costera, deportando a la poblaci\u00f3n tierra adentro\u00a0 y arrasando las aldeas desiertas en un intento de cortar las l\u00edneas de suministro de Zheng.<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a><\/p>\n<p>Una vez derrotada la rebeli\u00f3n de Zheng (en 1663 con la conquista de Taiw\u00e1n), la l\u00ednea costera fue repoblada gradualmente y se reinici\u00f3 la navegaci\u00f3n mar\u00edtima. Esto empez\u00f3 a reabrir el mercado continental m\u00e1s directamente a las nacientes redes comerciales de los europeos, que empezar\u00edan pronto a tomar un car\u00e1cter inequ\u00edvocamente capitalista.<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a> En el c\u00e9nit de la dinast\u00eda, el territorio continental no solo ten\u00eda un saneado balance comercial con Occidente, exportando t\u00e9, porcelana, seda y diversas manufacturas, sino que se encontraba en el centro del comercio regional, cuando incluso el Jap\u00f3n aislacionista depend\u00eda de importaciones de materias primas de los Qing.<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a> Pero el estado se hab\u00eda vuelto cauteloso con relaci\u00f3n al comercio, temiendo el creciente poder de los mercaderes, la posibilidad de una nueva rebeli\u00f3n y la creciente potencia de los europeos. La corte impuso por tanto rigurosos monopolios en bienes clave y empez\u00f3 a restringir el comercio extranjero a un numero cada vez menor de funcionarios de aduanas portuarias. Esta tendencia alcanz\u00f3 su culmen con el sistema de Cant\u00f3n, de 1757 a 1842, cuando todo comercio extranjero fue encauzado a un \u00fanico puerto y sus almacenes y dep\u00f3sitos adjuntos (\u00ablas Trece F\u00e1bricas\u00bb) en Cant\u00f3n (Guangzhou). El sistema solo se aboli\u00f3 por la descarada incursi\u00f3n europea, cuando los crecientes imperios coloniales buscaron un acceso m\u00e1s directo al mercado del territorio continental. Estas incursiones, las m\u00e1s dram\u00e1ticas de las cuales ser\u00edan las dos Guerras del Opio (1838-1842 y 1856-1860), terminar\u00edan con el establecimiento de tratados desiguales entre los Qing y las potencias europeas. Como parte de estos tratados, se reabri\u00f3 el comercio, concentrado en una serie de \u00abpuertos abiertos\u00bb [treaty ports] a lo largo de la costa.<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a><\/p>\n<p>Derrotas militares cada vez mayores, acompa\u00f1adas por rebeliones internas, ver\u00edan derrumbarse a los Qing el el curso de un siglo. Grandes olas de refugiados, salidos del territorio continental durantes estos a\u00f1os, alimentaron la demanda de mano de obra de la primera industria capitalista, especialmente en las Am\u00e9ricas. Al mismo tiempo, la oferta de fuerza de trabajo interna (as\u00ed como de materias primas y tierra para la agricultura) se hizo cada vez m\u00e1s atractiva para los colonizadores europeos y sistemas pol\u00edticos vecinos. En la mayor parte de las grandes ciudades costeras se establecieron distritos fabriles, con un papel especialmente importante\u00a0 de Shanghai y Guangzhou. A medida que se incorporaban lentamente a las nuevas redes comerciales globales del capitalismo industrial, estas ciudades ganaron una autonom\u00eda de facto respecto al estado Qing, convirti\u00e9ndose en lugares importantes de modernizaci\u00f3n bajo el posterior dominio de se\u00f1ores de la guerra y republicano. Mientras tanto, sectores de Shandong fueron b\u00e1sicamente cedidos a los alemanes, quienes financiaron diversas nuevas empresas industriales por todo el pa\u00eds. La primera infraestructura capitalista de la regi\u00f3n estuvo por tanto mayoritariamente en manos extranjeras, y las ciudades costeras deben ser entendidas m\u00e1s bien como colonias muy internacionalizadas, vinculadas a redes nacionales de producci\u00f3n dominadas por el capital europeo y japon\u00e9s: junto al lucrativo comercio del opio, \u00aben 1907, el 84 por ciento de los embarques, el 34 por ciento del algod\u00f3n y el 100 por ciento de la producci\u00f3n de acero estaba en manos extranjeras. Los occidentales controlaban incluso recursos estrat\u00e9gicos vitales, poseyendo no menos del 93 por ciento de los ferrocarriles.\u00bb<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a> Incluso el pu\u00f1ado de grandes conglomerados industriales de posesi\u00f3n china, como la Compa\u00f1\u00eda de Carb\u00f3n y Acero Hanyeping, eran enteramente dependientes de maquinaria y capital importados suministrados por financieros alemanes y japoneses.<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a><\/p>\n<p>En el periodo de entreguerras, Shanghai se hab\u00eda convertido en un centro regional tanto para el capital comercial como para el primer movimiento obrero en la zona continental, con Guangzhou (conocido como el \u00abCant\u00f3n rojo\u00bb) sigui\u00e9ndola de cerca. Pero sin la fuerza coercitiva de un r\u00e9gimen pol\u00edtico interior fuerte, estos primeros lugares de la transici\u00f3n capitalista estaban dominados por el capital extranjero o una clase especialmente parasitaria de capitalistas nacionales actuando como intermediarios y subcontratistas para empresas europeas y japonesas. El fracaso de la transici\u00f3n capitalista en la China continental fue, por tanto, no el resultado simplemente de la supresi\u00f3n de las presiones comerciales de los Qing, sino tambi\u00e9n producto de los dictados de la expansi\u00f3n econ\u00f3mica capitalista en Europa, que impuls\u00f3 la Era del Imperialismo y por tanto dio lugar a los reg\u00edmenes especialmente violentos de saqueo y explotaci\u00f3n establecidos por todo el Pac\u00edfico. Fue la descarada brutalidad de estos reg\u00edmenes la que, a su vez, aviv\u00f3 las llamas de la rebeli\u00f3n antiimperialista que detendr\u00eda finalmente la transici\u00f3n capitalista en la zona continental. Sin embargo, la herencia dejada por esta primera transici\u00f3n fallida, ayudar\u00eda a dar forma al caracter y geograf\u00eda de la segunda transici\u00f3n que sigui\u00f3 a la era socialista.<\/p>\n<p><strong>La construcci\u00f3n del este de Asia<\/strong><\/p>\n<p>En Jap\u00f3n, por el contrario, la presi\u00f3n europea hab\u00eda dado como resultado no el colapso pol\u00edtico sino la Restauraci\u00f3n Meiji (1868-1912), que empez\u00f3 una transici\u00f3n a gran escala al capitalismo, incluida una industrializaci\u00f3n masiva y una amplia reforma del sistema pol\u00edtico y social.<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a> El \u00e9xito de las reformas de Jap\u00f3n qued\u00f3 patente con la r\u00e1pida victoria en la primera guerra sino-japonesa, en 1894-1895. Desarrollada en la pen\u00ednsula de Corea (en ese momento un estado tributario de los Qing), la guerra enfrent\u00f3 al modernizado ej\u00e9rcito japon\u00e9s con la dinast\u00eda que hab\u00eda sido durante mucho tiempo el poder regional m\u00e1s fuerte en Asia, por lo que muchos pronosticaban una r\u00e1pida derrota de los japoneses. Pero la fuerza militar m\u00e1s avanzada de los Qing, el Ejercito de Beiyang, demostr\u00f3 no ser rival para los invasores, que no solo tomaron la pen\u00ednsula de Corea sino tambi\u00e9n la vecina pen\u00ednsula de Liaodong, lanzando profundas incursiones dentro del hogar natal de los Qing en Manchuria. Al terminar la guerra, los Qing fueron forzados tanto a ceder influencia en Corea como a firmar la transferencia de la isla de Taiw\u00e1n a los japoneses, a pesar de la intensa oposici\u00f3n local. Jap\u00f3n invadi\u00f3 la isla en 1895, iniciando una guerra de ocupaci\u00f3n contra fuerzas guerrilleras de resistencia durante los siguientes a\u00f1os y sofocando una serie de rebeliones a principios del siglo XX.<\/p>\n<p>La victoria en la pen\u00ednsula de Corea y las incursiones en Manchuria fueron vistas por las fuerzas imperialistas vecinas de Rusia y Alemania (que pose\u00edan territorios en Shandong) como una amenaza a sus propias perspectivas en la regi\u00f3n. En ese momento, Jap\u00f3n respondi\u00f3 con apaciguamiento, cediendo la pen\u00ednsula de Liaodong, permitiendo la formaci\u00f3n de un nominalmente independiente Imperio Coreano y ayudando a las potencias occidentales a aplastar la rebeli\u00f3n Boxer en 1900. Pero las tensiones en la regi\u00f3n llevaron pronto al estallido de la Guerra Ruso-Japonesa (1904-1905), dando como resultado otra inesperada victoria para los japoneses, esta vez sobre una gran potencia imperialista. El tratado de paz firmado con los rusos, sin embargo, todav\u00eda se orientaba hacia la precauci\u00f3n y el apaciguamiento. No se cedi\u00f3 ning\u00fan territorio sustancial y Rusia no fue obligada a pagar grandes reparaciones. Este resultado llev\u00f3 a amplias protestas nacionalistas en Jap\u00f3n, se\u00f1alando no solo la continuaci\u00f3n de la oposici\u00f3n popular al colonialismo occidental en la regi\u00f3n, sino tambi\u00e9n la fusi\u00f3n de este anticolonialismo con el propio proyecto imperial de Jap\u00f3n.<\/p>\n<p>Aunque Jap\u00f3n no plante\u00f3 una reclamaci\u00f3n colonial directa sobre Corea o Manchuria en el tratado de paz, Corea fue nombrada un \u00abprotectorado\u00bb y se form\u00f3 el Ej\u00e9rcito de Kwantung, un ej\u00e9rcito semiaut\u00f3nomo japon\u00e9s, para supervisar la regi\u00f3n. El Ej\u00e9rcito de Kwantung se convertir\u00eda pronto en una fuerza ocupante de hecho, a menudo interviniendo en asuntos locales sin supervisi\u00f3n directa. Mientras tanto, se introdujeron reformas gradualmente en el protectorado coreano, por las que en cada una de ellas se ced\u00eda m\u00e1s poder pol\u00edtico y econ\u00f3mico a los japoneses, hasta que, en 1910, el territorio fue anexionado formalmente por el Imperio. Una serie similar de eventos tuvo lugar en Manchuria, con una creciente influencia econ\u00f3mica seguida por m\u00e1s y m\u00e1s intervenciones directas contra se\u00f1ores de la guerra locales, dando como resultado la invasi\u00f3n de 1931 y el establecimiento del estado-t\u00edtere japon\u00e9s de Manchukuo.<\/p>\n<p>En Jap\u00f3n, esto estuvo acompa\u00f1ado de un r\u00e1pido crecimiento del apoyo en el pa\u00eds al militarismo, alcanzando su c\u00e9nit con la idea de una \u00abEsfera de Coprosperidad de la Gran Asia Oriental\u00bb bajo el tim\u00f3n de Jap\u00f3n, dirigida por la \u00abraza Yamato\u00bb, y organizada en una estricta jerarqu\u00eda \u00e9tnica. Aunque la l\u00f3gica de base de esta estrategia imperial ten\u00eda sus bases culturales tanto en la pseudociencia racial como en una forma ind\u00edgena de discurso racial-civilizatorio com\u00fan en Asia oriental, el imperialismo japon\u00e9s no se puede reducir a sus componentes culturales, ni se pueden encontrar sus ra\u00edces en los apoyos autoritarios de fragmentos restantes de la clase \u00abfeudal\u00bb.<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a> El Imperio japon\u00e9s no era una continuaci\u00f3n de los estados tributarios imperiales que hab\u00edan dominado durante mucho tiempo la regi\u00f3n, sino que era por el contrario un producto claramente moderno de la transici\u00f3n al capitalismo de la Restauraci\u00f3n Meiji, similar en car\u00e1cter a los imperios imperialistas del Occidente capitalista. En el plazo de unas cuantas d\u00e9cadas, el desarrollo capitalista en Jap\u00f3n hab\u00eda dado como resultado simult\u00e1neamente la saturaci\u00f3n del mercado interior, el crecimiento de un fuerte estado gerencial-militar, y el dominio de la econom\u00eda por parte de cuatro grandes corporaciones monopolistas \u00ab<em>zaibatsu<\/em>\u00ab. Todas estas caracter\u00edsticas facilitaron el impulso hacia una expansi\u00f3n militar y econ\u00f3mica seg\u00fan las l\u00edneas imperialistas tradicionales. Como en Alemania y en Italia, por tanto, el militarismo japon\u00e9s y la expansi\u00f3n imperial\u00a0 fueron un producto de la crisis capitalista y el debilitamiento de la hegemon\u00eda pol\u00edtica ejercida por el Imperio Brit\u00e1nico.<\/p>\n<p>Dentro de la nueva jerarqu\u00eda regional, el capital japon\u00e9s (progresivamente fusionado con el estado militar) era la fuerza dirigente, facilitando la conquista territorial, la construcci\u00f3n de grandes proyectos de infraestructura y la financiaci\u00f3n de campa\u00f1as coordinadas de industrializaci\u00f3n. Las primeras colonias de Taiw\u00e1n, Corea y Manchuria se convirtieron en los lugares preferidos para buena parte de esta inversi\u00f3n, siendo tratados los pa\u00edses perif\u00e9ricos del sudeste asi\u00e1tico y partes de China como estados t\u00edtere subordinados a la apertura de nuevos mercados y el suministro de recursos industriales esenciales (como el petr\u00f3leo en Indonesia) o bienes agr\u00edcolas (como en las Filipinas). La enorme disminuci\u00f3n del comercio global que acompa\u00f1\u00f3 a la Gran Depresi\u00f3n incentiv\u00f3 a\u00fan m\u00e1s la expansi\u00f3n imperial, pues el creciente proteccionismo cort\u00f3 el acceso alternativo a bienes primarios para Jap\u00f3n.<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a> En medio de un declive general, el comercio en realidad aument\u00f3 dentro del nuevo \u00abbloque del yen\u00bb formado por Jap\u00f3n, sus colonias y los diversos estados t\u00edtere y pa\u00edses m\u00e1s d\u00e9biles dentro de la \u00abEsfera de Coprosperidad\u00bb.<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a> Mientras las exportaciones a Jap\u00f3n supon\u00edan el 20 por ciento de las exportaciones totales de Taiw\u00e1n en 1895, a finales de los a\u00f1os 30 la cifra hab\u00eda crecido hasta aproximadamente un 88 por ciento.<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a> El comercio interregional se organizaba seg\u00fan un patr\u00f3n radial, con Jap\u00f3n en su centro y sus colonias y socios comerciales subordinados animados a especializar su producci\u00f3n seg\u00fan los intereses japoneses, desincentivados a comerciar directamente con otros pa\u00edses dentro de la regi\u00f3n y recompensados con diversos grados de desarrollo de infraestructuras japon\u00e9s.<\/p>\n<p>Esta jerarqu\u00eda estaba ordenada tanto seg\u00fan caracter\u00edsticas raciales percibidas como por simple geograf\u00eda, con la proximidad cultural a Jap\u00f3n concebida como medida de la pureza \u00e9tnica. Las divisiones dentro del bloque comercial codificaban por tanto teor\u00edas pseudocient\u00edficas de raza y origen nacional en diferencias materiales entre territorios que hab\u00edan sido, hasta ese momento, relativamente similares desde el punto de vista de su capacidad productiva, niveles de educaci\u00f3n y susceptibilidad a desastres, invasi\u00f3n y colonizaci\u00f3n, a pesar de sus diferencias culturales. Al imaginar \u00abAsia oriental\u00bb como un continuo racial-cultural org\u00e1nicamente jer\u00e1rquico, unido tanto por la adopci\u00f3n hist\u00f3rica del sistema de escritura chino y una particular idea de antig\u00fcedad neo-confuciana, el proyecto imperial japon\u00e9s construy\u00f3 por tanto una regi\u00f3n reconocible a partir de nuevos circuitos del capital.<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a> Aunque finalmente no tendr\u00eda \u00e9xito por lo que respecta a su propia ambici\u00f3n imperial, este primer expansionismo japon\u00e9s si lo tuvo en crear un centro de gravedad oriental para el capitalismo global, definido por relaciones comerciales desiguales entre los archipi\u00e9lagos y las econom\u00edas litorales bordeando el Pac\u00edfico. En el orden de la Guerra Fr\u00eda que sigui\u00f3, este centro de gravedad se ver\u00eda reforzado como un basti\u00f3n contra la expansi\u00f3n del comunismo. La Asia oriental capitalista envolver\u00eda por tanto lentamente al r\u00e9gimen de desarrollo de la China de posguerra, ayudando el tir\u00f3n de este nuevo n\u00facleo de acumulaci\u00f3n a facilitar finalmente la transici\u00f3n al capitalismo de la propia China.<\/p>\n<p><strong>Guerras totales<\/strong><\/p>\n<p>El ascenso de la extrema derecha en Jap\u00f3n fue un producto de din\u00e1micas inequ\u00edvocamente capitalistas, defini\u00e9ndose su car\u00e1cter por una crisis general de la rentabilidad. La econom\u00eda japonesa hab\u00eda experimentado un boom sin precedentes a finales de los a\u00f1os 10, cubriendo la demanda en Occidente y expandi\u00e9ndose en el espacio dejado por la menguante influencia de los imperios europeos golpeados por la guerra. Entre 1914 y 1919, el PNB real creci\u00f3 a una media del 6,2 por ciento, aunque la inflaci\u00f3n aument\u00f3 al mismo ritmo. Pero este primer boom fue seguido por un primer hundimiento, cuando el crecimento empez\u00f3 a estancarse en los a\u00f1os 20 seguido por un desplome en la crisis financiera Showa de 1927.<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a> Se han usado diversos m\u00e9todos para medir la tasa de beneficio japonesa<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a> en este periodo, pero todos muestran una r\u00e1pida disminuci\u00f3n en los a\u00f1os 20, seguido por un a\u00fan mayor declive<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a> o por estancamiento.<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a> La proporci\u00f3n de inversi\u00f3n respecto al PNB tambi\u00e9n cae en esos mismos a\u00f1os, desde un pico a principios de los a\u00f1os 20 a un periodo de estancamiento en la siguiente d\u00e9cada, seguido por un desplome en la Depresi\u00f3n Showa de 1930, causada por el colapso econ\u00f3mico global.<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a><\/p>\n<p>Pero como Jap\u00f3n hab\u00eda empezado a enfrentarse a la realidad de la crisis ligeramente antes que otros pa\u00edses, tambi\u00e9n estableci\u00f3 reformas financieras clave a finales de los a\u00f1os 20 que permitieron una recuperaci\u00f3n m\u00e1s r\u00e1pida tras la Depresi\u00f3n Showa. Los bancos hab\u00edan sido consolidados y el estado ya hab\u00eda iniciado el proceso de est\u00edmulos al gasto. La Depresi\u00f3n Showa, causada tanto por el colapso econ\u00f3mico global como por el inoportuno regreso al patr\u00f3n oro de Jap\u00f3n, fue grave pero corta. Tan pronto como en el verano de 1931, Jap\u00f3n hab\u00eda empezado lo que m\u00e1s tarde ser\u00eda conocida como la Pol\u00edtica Econ\u00f3mica Takahasi, un periodo de gasto keynesiano y depreciaci\u00f3n monetaria controlada bajo el tim\u00f3n del ministro de finanzas Takahasi Korekiyo. Los est\u00edmulos fiscales se unieron a un desacople respecto al patr\u00f3n oro (primero la salida del patr\u00f3n oro y despu\u00e9s la estabilizaci\u00f3n de la depreciaci\u00f3n fijando la tasa de cambio a la libra esterlina), posible debido a un aumento de la competitividad gracias a un yen depreciado &#8211;y haciendo tambi\u00e9n posible la construcci\u00f3n de un bloque yen en Asia oriental&#8211;. Entre 1932 y 1936, cuando la pol\u00edtica Takahasi funcionaba a pleno rendimiento, el crecimiento del PNB regres\u00f3 al 6,1 por ciento, casi tan alto como en los a\u00f1os del boom y unido a una inflaci\u00f3n mucho m\u00e1s moderada.<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a> La proporci\u00f3n de la inversi\u00f3n con el PNB se recuper\u00f3 a lo largo de los a\u00f1os 30, volviendo a su pico precrisis a finales de la d\u00e9cada.<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a><\/p>\n<p>Pero mientras los est\u00edmulos keynesianos fueron capaces de sacar a la econom\u00eda de lo peor de la depresi\u00f3n al aumentar la inversi\u00f3n, expandir el estado y estabilizar el yen mientras se conservaba su competitividad, sus efectos sobre la tasa de beneficios fueron m\u00e1s marginales, estimulando solo una ligera recuperaci\u00f3n.<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a> Esto, junto con la continua dependencia del gasto del estado, se\u00f1ala que la econom\u00eda japonesa de los a\u00f1os 30 no hab\u00eda escapado realmente de la crisis. Por el contrario, la disminuci\u00f3n de la rentabilidad se hab\u00eda cubierto con un programa expansivo similar al que pronto llevar\u00edan a cabo Alemania e Italia, y m\u00e1s tarde los Estados Unidos. La disminuci\u00f3n de la rentabilidad solo pod\u00eda ser compensada por la expansi\u00f3n del estado, manteniendo a flote el sector privado internamente a la vez que se facilitaba (y, de hecho, haciendo cada vez m\u00e1s necesario) el crecimiento del ej\u00e9rcito y el impulso a la expansi\u00f3n colonial. As\u00ed, la era keynesiana de Takahashi ayud\u00f3 a incubar el hipermilitarismo del Imperio. Cuando intent\u00f3 frenar el gasto p\u00fablico en 1935, temiendo una inflaci\u00f3n desbocada, provoc\u00f3 la ira de este ej\u00e9rcito nuevamente fortalecido y fue pronto asesinado en un intento de golpe de estado por parte de miembros de la facci\u00f3n del K\u014dd\u014d-ha (\u00abV\u00eda imperial\u00bb) dirigida por j\u00f3venes oficiales dentro del ej\u00e9rcito. Aunque finalmente fracas\u00f3 en sus objetivos, el golpe dio como resultado la transferencia de m\u00e1s poder al ej\u00e9rcito y el fin de los intentos de recortar el gasto p\u00fablico. Esto inici\u00f3 la era de la econom\u00eda dirigida de Jap\u00f3n en tiempos de guerra, que asisti\u00f3 a un alto crecimiento del PNB continuado, pero ahora unido a una inflaci\u00f3n progresivamente creciente.<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a><\/p>\n<p>Los grandes monopolios <em>zaibatsu<\/em> conservaron su poder durante la Depresi\u00f3n, y surgieron varios nuevos <em>zaibatsu<\/em> en las nuevas colonias. La desigualdad econ\u00f3mica se dispar\u00f3, y el ej\u00e9rcito imperial fue visto pronto como un correctivo incorrupto a la decadencia de los grandes financieros. La atm\u00f3sfera pol\u00edtica de Jap\u00f3n se inclin\u00f3 por tanto a\u00fan m\u00e1s a la derecha. La facci\u00f3n K\u014dd\u014d-ha dentro del ej\u00e9rcito, aunque expulsada despu\u00e9s de 1936, hab\u00eda abogado por una visi\u00f3n abiertamente fascista para el desarrollo japon\u00e9s en la que la democrac\u00eda ser\u00eda completamente desmantelada, los bur\u00f3cratas corruptos y los avariciosos capitalistas <em>zaibatsu<\/em> ser\u00edan purgados y el estado ser\u00eda dirigido directamente por el Emperador. Su pol\u00edtica estaba basada en una visi\u00f3n m\u00edtica de la vuelta a las jerarqu\u00edas org\u00e1nicas del Jap\u00f3n precapitalista y eran por tanto vigorosamente anticomunista, abogando por una invasi\u00f3n preventiva inmediata de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica.<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a> La coalici\u00f3n unida por tenues lazos que se form\u00f3 para oponerse al K\u014dd\u014d-ha era llamada la T\u014dsei-ha\u00a0 (\u00abFacci\u00f3n de control\u00bb), y propugnaba una pol\u00edtica cautelosa respecto a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y m\u00e1s coordinaci\u00f3n con los <em>zaibatsu<\/em>, pero que no obstante estaba dominada por una pol\u00edtica esencialmente fascista. Tras la purga del K\u014dd\u014d-ha en 1936, la administraci\u00f3n militar fue transferida al T\u014dsei-ha.<\/p>\n<p>La mayor parte de los l\u00edderes intelectuales de la ahora indiscutida facci\u00f3n eran firmes partidarios de la teor\u00eda de la guerra total de planificaci\u00f3n econ\u00f3mica y militar centralizada, siguiendo el modelo de Alemania, y todas las facciones abogaban por continuar la expansi\u00f3n imperial en China y otros lugares.<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[25]<\/a> Estos te\u00f3ricos hac\u00eda mucho que se hab\u00edan aliado con un grupo de bur\u00f3cratas reformistas encabezados por Kishi Nobusuke, administrador econ\u00f3mico de Manchukuo y seguidor del te\u00f3rico fascista Ikki Kita. Fue mediante esta alianza entre bur\u00f3cratas reformistas y militaristas partidarios de la guerra total que naci\u00f3 el plan de acci\u00f3n del imperialismo regional japon\u00e9s (la \u00abEsfera de Coprosperidad de la Gran Asia Oriental\u00bb). Los experimentos en desarrollo y gesti\u00f3n industrial dentro de la Esfera fueron de la econom\u00eda fuertemente dirigida y controlada por el estado de Manchuria (favorecida por los militaristas) a los regimenes de inversi\u00f3n m\u00e1s favorables a los <em>zaibatsu<\/em> en Jap\u00f3n y en algunas de las colonias perif\u00e9ricas (favorecida por los reformistas), pero todos guiados por la firme creencia en un estado totalitario que dirigiese la expansi\u00f3n colonial.<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a><\/p>\n<p>Todos los programas de desarrollo llevados a cabo por el estado japon\u00e9s tuvieron una influencia duradera en la regi\u00f3n en su conjunto. En \u00abSorgo y acero\u00bb exploramos c\u00f3mo las grandes empresas militares de econom\u00eda dirigida dieron forma a la primera estructura industrial del r\u00e9gimen de desarollo chino. Pero fueron los bur\u00f3cratas reformistas, dirigidos por Kishi e instruidos en las teor\u00edas de guerra total del T\u014dsei-ha, quienes tendr\u00edan un papel central en la construcci\u00f3n de la Asia oriental capitalista despu\u00e9s de la guerra. Tras un breve periodo de declive econ\u00f3mico de posguerra bajo la ocupaci\u00f3n estadounidense, la econom\u00eda de Jap\u00f3n empez\u00f3 a resurgir con la Guerra de Corea, cuando la pol\u00edtica estadounidense cambi\u00f3 decisivamente en favor de un fuerte desarrollo econ\u00f3mico de la regi\u00f3n como baluarte contra el comunismo. Para garantizar este crecimiento econ\u00f3mico, los EEUU restauraron en el poder a muchas de las mismas figuras que hab\u00edan dirigido el pa\u00eds bajo el Imperio, incluido Kishi, para entonces un conocido criminal de guerra.<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\">[27]<\/a> Liberado de la prisi\u00f3n, Kishi pas\u00f3 a fundar el Partido Liberal Democr\u00e1tico con el apoyo de los EEUU. Fue elegido Primer Ministro en 1957, y su administraci\u00f3n posteriormente recibir\u00eda fondos secretos para campa\u00f1as de la CIA con la aprobaci\u00f3n del presidente Eisenhower.<a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\">[28]<\/a> Como primer l\u00edder japon\u00e9s en visitar los pa\u00edses del sudeste asi\u00e1tico tras la guerra, Kishi empez\u00f3 a promover un plan para el desarrollo regional que sac\u00f3 directamente de su vieja visi\u00f3n de la Esfera de Coprosperidad. Con el apoyo de los EEUU, \u00e9l y sus tecn\u00f3cratas pod\u00edan ahora proseguir sus viejas pol\u00edticas econ\u00f3micas bajo los auspicios de un nuevo bloque militar anticomunista luchando un tipo diferente de guerra total.<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\">[29]<\/a><\/p>\n<p><strong>La exportaci\u00f3n de capital al Este<\/strong><\/p>\n<p>Los Estados Unidos hab\u00edan tenido durante mucho tiempo un inter\u00e9s colonial en la regi\u00f3n, evidente en su anexi\u00f3n de las islas hawaianas y la brutal ocupaci\u00f3n de las Filipinas, ambas iniciadas a finales de los a\u00f1os 90 del siglo XIX. Este inter\u00e9s estaba impulsado por algunas de las mismas presiones econ\u00f3micas que en el proyecto colonial de Jap\u00f3n, cuando una econom\u00eda en estancamiento bajo la presi\u00f3n de los monopolios m\u00e1s importantes de la Edad Dorada (Gilded Age) busc\u00f3 fuentes de recursos naturales baratas y nuevos mercados. Medio siglo despu\u00e9s, con Jap\u00f3n derrotado y China ahora dentro del bloque socialista, los EEUU aseguraron su poder en el resto de la regi\u00f3n. Pero sus intereses hab\u00edan experimentado un cambio fundamental. Parcialmente, se debi\u00f3 a las nuevas condiciones impuestas por la Guerra Fr\u00eda, cuando los programas econ\u00f3micos de desarrollo apoyados por el estado eran visto como una parte integral de una estrategia m\u00e1s amplia para contener al bloque socialista. Pero se trataba tambi\u00e9n\u00a0 de un cambio en la composici\u00f3n t\u00e9cnica de la producci\u00f3n. La guerra hab\u00eda resucitado a la industria pesada en los EEUU de su estancamiento durante la Depresi\u00f3n. Al mismo tiempo, hab\u00eda llevado a un enorme incremento en la investigaci\u00f3n y desarrollo, y creado tanto los mecanismos de transmisi\u00f3n para transmitir nuevos inventos a la econom\u00eda civil como la estabilidad econ\u00f3mica necesaria para empezar a aplicar una cola de nuevas tecnolog\u00edas que se hab\u00edan acumulado en las d\u00e9cadas precedentes de especulaci\u00f3n y crisis. Estas inclu\u00edan avances en aeron\u00e1utica, petroqu\u00edmica, fertilizantes, generaci\u00f3n el\u00e9ctrica y autom\u00f3viles.<a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\">[30]<\/a> Mientras tanto, las redes log\u00edsticas del periodo b\u00e9lico empezaron a ser transferidas sistem\u00e1ticamente a su uso civil, construyendo las redes comerciales que asegurar\u00edan pronto la econom\u00eda de la Cuenca del Pac\u00edfico.<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\">[31]<\/a><\/p>\n<p>A medida que m\u00e1s empresas estadounidenses ascend\u00edan en la cadena de producci\u00f3n, las industrias de bienes de producci\u00f3n que hab\u00edan sido estimuladas por el auge de la guerra buscaron nuevos mercados para la exportaci\u00f3n de bienes de capital, m\u00e1s que los bienes de consumo que hab\u00edan dominado el comercio estadounidense con territorios del imperio como Filipinas. Pero mientras las exportaciones de bienes de consumo requer\u00edan poco m\u00e1s que la apertura de mercados externos, la exportaci\u00f3n de bienes de capital (especialmente para las industrias pesadas) requer\u00edan que las econom\u00edas importadoras llevasen a cabo impulsos de desarrollo estructural a gran escala. Los EEUU, por tanto, tuvieron tanto intereses pol\u00edticos como econ\u00f3micos en facilitar el ascenso de dictadores para supervisar los estados de desarrollo capitalista en Asia-Pac\u00edfico por la misma raz\u00f3n que cultivaron el Plan Marshall y los posteriores estados del bienestar en Europa. Los esfuerzos de reconstrucci\u00f3n trajeron un r\u00e1pido desarrollo econ\u00f3mico, que cre\u00f3 grandes mercados para los metales, maquinaria, industrias del autom\u00f3vil y aeron\u00e1uticas estadounidenses, que sufr\u00edan de sobreproducci\u00f3n en la econom\u00eda de posguerra. Siglos de violenta colonizaci\u00f3n ya hab\u00edan creado el andamiaje para un verdadero sistema capitalista global, y el duro trabajo de la influencia imperial pod\u00eda ahora ser gestionado principalmente mediante una combinaci\u00f3n de influencia de mercado y pol\u00edtica militar.<\/p>\n<p>En el este y el sudeste de Asia, el nuevo orden internacional de producci\u00f3n ten\u00eda una clara jerarqu\u00eda, dirigida por los EEUU, pero haciendo uso esencialmente de las mismas relaciones comerciales y n\u00facleos industriales construidos por el Imperio japon\u00e9s, menos los territorios que se hab\u00edan separado hacia el bloque socialista. Esto implicaba la distribuci\u00f3n desigual de fondos de desarrollo a localizaciones favoritas, creando ventajas comparativas diferenciales entre pa\u00edses, lo que en \u00faltima instancia animaba a especializaciones locales de acuerdo con las necesidades comerciales de los pa\u00edses por encima en la jerarqu\u00eda econ\u00f3mica. Dada su estructura industrial m\u00e1s desarrollada y el vigoroso anticomunismo de su <em>establishment<\/em> pol\u00edtico, Jap\u00f3n fue el primer sitio preferido para la remodelaci\u00f3n y por tanto se convirti\u00f3 en l\u00edder de la nueva jerarqu\u00eda regional, proporcionando tanto financiaci\u00f3n como el modelo pol\u00edtico que ser\u00eda pronto seguido por otros estados desarrollistas en la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Mientras tanto, el resultado de la guerra hab\u00eda permitido a Jap\u00f3n reinventar su base industrial. La p\u00e9rdida de sus colonias y la abolici\u00f3n del ej\u00e9rcito resultaron ser providenciales en este sentido, manteniendo al pa\u00eds alejado de las caras intervenciones militares postcoloniales emprendidas por Francia, Gran Breta\u00f1a y los EEUU, a la vez que le permiti\u00f3 beneficiarse de las nuevas tecnolog\u00edas y relaciones comerciales que surgieron de estas guerras. El desarrollo de las tecnolog\u00edas mar\u00edtimas fue especialmente afortunado para la naci\u00f3n isla, permitiendo la construcci\u00f3n de nuevos complejos industriales a lo largo de la l\u00ednea costera del Pac\u00edfico. La p\u00e9rdida de las colonias &#8211;en especial Manchuria&#8211; tambi\u00e9n signific\u00f3 que una gran cantidad de capital fijo financiado por los japoneses se perdiese o fuese destruido y estos costes se diesen por perdidos. En el largo plazo, esto signific\u00f3 que las empresas japonesas ya no eran responsables de los caros costes de mantenimiento de estas f\u00e1bricas cada vez m\u00e1s obsoletas, y no hubo expectativas de futura rentabilidad de las industrias perdidas. Esto tuvo el efecto parad\u00f3jico de hacer que la econom\u00eda japonesa fuese mucho m\u00e1s abierta al cambio tecnol\u00f3gico y nueva construcci\u00f3n de capital, mientras pa\u00edses como los EEUU estuvieron cada vez m\u00e1s agobiados por masas de capital fijo obsoleto construido a principios de siglo.<\/p>\n<p>El modelo de desarrollo industrial de \u00abguerra total\u00bb tambi\u00e9n hab\u00eda dejado atr\u00e1s una gran masa de trabajadores y soldados, mayoritariamente alfabetizados y muchos con alg\u00fan grado de formaci\u00f3n t\u00e9cnica. De una poblaci\u00f3n de 72 millones en 1948, con 34,8 millones de empleados, hab\u00eda 7,6 millones de soldados desmovilizados, 4 millones de trabajadores desmovilizados que hab\u00edan sido empleados en la producci\u00f3n militar y 1,5 millones de nacionales que hab\u00edan regresado del extranjero &#8211;13,1 millones de trabajadores excedentes en total, suponiendo el 18 por ciento de la poblaci\u00f3n total. A esto se le uni\u00f3 un periodo de reforma agraria que empez\u00f3 a aumentar la productividad agr\u00edcola, enviando a\u00fan m\u00e1s poblaci\u00f3n rural desplazada a la industria urbana durante las siguientes d\u00e9cadas. Pero m\u00e1s que provocar un aumento inmediato del desemplo absoluto, la tendencia fue en cambio a un crecimiento del trabajo informal y una extendida dependencia de redes comunales a peque\u00f1a escala para la subsistencia. En 1950, los autoempleados, campesinos y trabajadores familiares supon\u00edan un 60,6 por ciento de la mano de obra japonesa, mientras los trabajadores asalariados compon\u00edan el resto.<a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\">[32]<\/a> Hab\u00eda, por tanto, una enorme poblaci\u00f3n excedente latente que pod\u00eda ser aprovechada como fuente de trabajo barata, y a lo largo de las siguientes d\u00e9cadas proporcionar\u00eda la base para un r\u00e1pido crecimiento de la industria japonesa. Entre 1951 y 1973, el PIB japon\u00e9s creci\u00f3 continua y r\u00e1pidamente un 9,2 por ciento anual de media, dando como resultado que fuese siete veces m\u00e1s grande.\u00bb<a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\">[33]<\/a> Fue este proceso el que inici\u00f3 las discusiones sobre el \u00abMilagro japon\u00e9s\u00bb, a menudo prestando poca atenci\u00f3n a las caracter\u00edsticas estructurales que hab\u00edan apuntalado este crecimiento \u00abmilagroso\u00bb.<\/p>\n<p>En realidad, el r\u00e1pido crecimiento de la econom\u00eda japonesa se vio facilitado no solo por las favorables condiciones internas, sino tambi\u00e9n por est\u00edmulos continuos por parte de los reg\u00edmenes monetarios y militares dirigidos por los EEUU. Los costes de los recursos energ\u00e9ticos y otros productos primarios se desplomaron con la explotaci\u00f3n de posguerra de los campos de petr\u00f3leo de Oriente Medio y la apertura de rutas comerciales estranguladas por la guerra. Al mismo tiempo, la Guerra Fr\u00eda llevo a los EEUU a reducir enormemente los pagos de las reparaciones de guerra y a ofrecer en cambio subsidios para la recuperaci\u00f3n. Pero el punto de inflexi\u00f3n clave fue la Guerra de Corea. Dado que Jap\u00f3n era la fuente m\u00e1s cercana de bienes industriales para el frente, los EEUU iniciaron un programa especial de compras que dur\u00f3 desde 1950 a 1953, inundando la industria japonesa con demanda a precios garantizados. En 1952-53, los bienes de compra especial supusieron el 60-70 por ciento del total de exportaciones japonesas, doblando el tama\u00f1o de las grandes industrias japonesas en unos pocos a\u00f1os. Esta experiencia demostr\u00f3 las capacidades de Jap\u00f3n tanto como l\u00edder econ\u00f3mico regional como de s\u00f3lido socio pol\u00edtico en el esfuerzo global por contener el bloque socialista. La ocupaci\u00f3n estadounidense de las islas termin\u00f3 formalmente con el Tratado de San Francisco y la relaci\u00f3n militar entre los dos pa\u00edses qued\u00f3 formalizada con el Pacto de Seguridad EEUU-Jap\u00f3n, ambos firmados en 1951 despu\u00e9s de que la intervenci\u00f3n china en la Guerra de Corea diese como resultado la retirada de las fuerzas de la ONU de la pen\u00ednsula.<a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\">[34]<\/a><\/p>\n<p>Tras la Guerra de Corea, los bloques econ\u00f3micos de principios del siglo XX cedieron el paso, con un aumento del volumen del comercio mundial de un 7,6 por ciento anual de media entre 1955 y 1970. En Jap\u00f3n, esto proporcion\u00f3 un mercado para las exportaciones, cuyos beneficios fueron a pagar importaciones esenciales, incluidas tanto materias primas como los numerosos bienes de capital punteros disponibles en los EEUU. Mientras tanto, el sistema monetario de Bretton Woods hab\u00eda fijado el d\u00f3lar al yen a una tasa de cambio fija, animando el crecimiento industrial interno en los a\u00f1os 50 y haciendo que la producci\u00f3n manufacturera japonesa fuese extremadamente competitiva en el mercado mundial iniciado en los a\u00f1os 60, despu\u00e9s de que las importaciones de bienes de capital hubiesen empezado a aumentar la productividad de la manufactura japonesa.<a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\">[35]<\/a> El resultado fue que la tasa de beneficio de la industria japonesa se dispar\u00f3 en este periodo,<a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\">[36]<\/a> alcanzando un pico especialmente pronunciado en la manufactura a finales de los 6o.<a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\">[37]<\/a><\/p>\n<p>El mercado interno creci\u00f3 junto con la demanda internacional de bienes japoneses. Esto provoc\u00f3 un boom del consumo entre los trabajadores japoneses (especialmente los bien pagados trabajadores de las industrias centrales, cuya garant\u00eda de un empleo de por vida fue el resultado de la militancia obrera a finales de los a\u00f1os 40), que incluy\u00f3 la muy extendida adopci\u00f3n de autom\u00f3viles y electrodom\u00e9sticos para el hogar. Al mismo tiempo, los mercados mundiales se inundaron gradualmente de manufacturas japonesas, empezando con los textiles y bienes industriales b\u00e1sicos, y m\u00e1s tarde maquinaria y electr\u00f3nica. Entre 1957 y 1973 la proporci\u00f3n japonesa de todas las exportaciones de bienes manufacturados en el mercado mundial aument\u00f3 del 5,5 por ciento al 11,5 por ciento, y la inversi\u00f3n privada interna en capital fijo (plantas y equipamiento) aument\u00f3 a una media anual del 22 por ciento entre 1956 y 1973, financiada tanto por un <em>stock<\/em> de beneficios industriales como por una r\u00e1pidamente creciente participaci\u00f3n de ahorros personales canalizados mediante los bancos que ofrec\u00edan tasas reales de inter\u00e9s por los dep\u00f3sitos de cero o negativas. El continuo gasto p\u00fablico en infraestructuras industriales se uni\u00f3 por tanto al sobrepr\u00e9stamo financiero a empresas industriales para crear las condiciones de una expansi\u00f3n realmente notable del capital fijo. Este fue el periodo en el que la relaci\u00f3n de inversi\u00f3n por PNB en Jap\u00f3n alcanzar\u00eda su pico hist\u00f3rico. Tanto la formaci\u00f3n de capital fijo bruta nacional como la inversi\u00f3n no residencial en particular se hab\u00edan mantenido en torno al 12% del PNB en 1950. En el momento en que lleg\u00f3 a su pico entre 1970 y 1975, la formaci\u00f3n de capital fijo bruta estaba justo por debajo del 35 por ciento del PNB, mientras la inversi\u00f3n no residencial se encontraba justo por debajo del 25 por ciento &#8211;se\u00f1alando el desacople de las dos el aut\u00e9ntico inicio del crecimiento de la burbuja inmobiliaria que contribuir\u00eda m\u00e1s tarde al colapso catastr\u00f3fico de la primera de las econom\u00edas \u00abmilagrosas\u00bb de Asia&#8211;.<a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\">[38]<\/a><\/p>\n<p><strong>Estancamiento<\/strong><\/p>\n<p>Los te\u00f3ricos han dado muchos nombres al largo periodo de crecimiento estancado que afect\u00f3 al n\u00facleo de las econom\u00edas centrales tras el fin del boom de postguerra.<a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\">[39]<\/a> Algunos, como el marxista japones Makoto Itoh, lo caracterizan como una nueva \u00abGran Depresi\u00f3n\u00bb.<a href=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\">[40]<\/a> Otros lo denominan una \u00abLarga Depresi\u00f3n\u00bb marcada por un crecimiento muy lento m\u00e1s que por un colapso espectacular, comparable a la primera \u00abGran Depresi\u00f3n\u00bb de 1873.<a href=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\">[41]<\/a> Muchos se refieren a \u00e9l simplemente en t\u00e9rminos descriptivos como un periodo de \u00abestancamiento persistente\u00bb,<a href=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\">[42]<\/a> o una \u00ablarga recesi\u00f3n\u00bb.<a href=\"#_ftn43\" name=\"_ftnref43\">[43]<\/a> Independientemente del nombre, tanto el crecimiento del PIB como de la tasa de beneficios en muchas de las econom\u00edas centrales hab\u00eda empezado a declinar ya en los a\u00f1os 60,<a href=\"#_ftn44\" name=\"_ftnref44\">[44]<\/a> cuando la tasa de beneficio de la manufactura estadounidense lleg\u00f3 a su pico de posguerra a mediados de esa d\u00e9cada.<a href=\"#_ftn45\" name=\"_ftnref45\">[45]<\/a> En Jap\u00f3n, tanto la tasa de beneficio manufacturera como la nacional alcanzaron su pico en alg\u00fan momento entre mediados de los a\u00f1os 60<a href=\"#_ftn46\" name=\"_ftnref46\">[46]<\/a> y 1970.<a href=\"#_ftn47\" name=\"_ftnref47\">[47]<\/a><\/p>\n<p>La recesi\u00f3n, sin embargo, no golpe\u00f3 a todas las econom\u00edas a la vez ni las afect\u00f3 de igual manera. El boom de postguerra mismo hab\u00eda sido desigual, dejando muy pronto a los pa\u00edses con un PIB alto con una carga de stocks caros y progresivamente obsoletos de capital fijo, lo que limitaba el incentivo para nuevas inversiones internas, aunque no fuesen todav\u00eda tan improductivos como para ser limpiadas de manera viable mediante despidos a gran escala y cierres de f\u00e1bricas. El resultado fue que buena parte del largo boom se sostuvo de hecho por el crecimiento de las \u00faltimas econom\u00edas en desarrollarse, acompa\u00f1ando los esfuerzos de reconstrucci\u00f3n en Europa y el crecimiento de posguerra de Jap\u00f3n. Cuando estos acelerones de crecimiento empezaron a llegar a sus l\u00edmites iniciales, el estancamiento que ya hab\u00eda empezado en las mayores econom\u00edas centrales no pod\u00eda compensarse con el crecimiento del comercio internacional. Tras este punto, tanto las econom\u00edas de preguerra como las \u00faltimas econom\u00edas desarrolladas del periodo de posguerra (ahora tambi\u00e9n de hecho entre los pa\u00edses centrales) no solo asistieron a un persistente estancamiento del crecimiento y ca\u00edda de las tasas de beneficio, sino que se encontraron tambi\u00e9n compitiendo ellas mismas por una parte menguante de la acumulaci\u00f3n global. Esto dio como resultado un aumento del desempleo, crisis fiscales p\u00fablicas y el fen\u00f3meno inusual de la estanflaci\u00f3n, todo ello empeorado por una crisis del petr\u00f3leo y unos caros gastos militares siempre en crecimiento.<\/p>\n<p>A nivel global, la competici\u00f3n industrial internacional tom\u00f3 la forma de una r\u00e1pida secuencia de ciclos recesivos de un lado para otro. Al ralentizarse el crecimiento, la parte del valor total que se pod\u00eda capturar por las diferentes econom\u00edas nacionales se redujo, y estos ciclos tomar\u00edan cada vez m\u00e1s el car\u00e1cter de \u00abguerras comerciales\u00bb o \u00abguerras monetarias\u00bb de suma cero entre los EEUU y sus competidores. Cada fase del ciclo estuvo por tanto espoleada por cambios geopol\u00edticos clave en los sistemas internacionales monetarios y de tarifas. Al mismo tiempo, el car\u00e1cter general de la competici\u00f3n estuvo determinado por la apertura de nuevos n\u00facleos industriales para la producci\u00f3n con un uso intensivo de la fuerza de trabajo, cada uno de los cuales proporcion\u00f3 una soluci\u00f3n espacial a corto plazo. Dos a\u00f1os fueron particularmente importantes: 1971, cuando se produjo el inicio de la salida de los EEUU del patr\u00f3n oro y del sistema de Bretton Woods de tasas de intercambio fijas, y 1985, cuando se firmaron los Acuerdos del Plaza, aumentando el valor del yen japon\u00e9s y el marco alem\u00e1n y devaluando el d\u00f3lar. Es importante recordar, sin embargo, que fundamentalmente, las decisiones pol\u00edticas no crean o mejoran las crisis dentro del capitalismo, ni pueden hacerlo. S\u00f3lo pueden empujarlas en diversas direcciones o, en el mejor de los casos, retrasarlas de alguna manera (y en consecuencia haciendo que el hundimiento sea peor cuando sucede). La geopol\u00edtica es la asistente de la comunidad material, no su jefa. Tales decisiones de ninguna manera crearon la crisis general, por tanto, pero marcaron importantes cambios sobre en qu\u00e9 pa\u00edses se experimentar\u00edan sus peores efectos.<\/p>\n<p>El fin del sistema de Bretton Woods hizo que los tipos de cambio fuesen m\u00e1s vol\u00e1tiles e inicialmente disminuyese la competividad de la manufactura estadounidense, lo que estimul\u00f3 el crecimiento dirigido por la exportaci\u00f3n en otros lugares a lo largo de los 70. Esto cambi\u00f3 el balance comercial de los EEUU y tanto la inflaci\u00f3n como el desempleo crecieron rapidamente, superando este \u00faltimo el 9 por ciento en 1982 y 1983. Jap\u00f3n, mientras tanto, se enfrent\u00f3 a la fase inicial de la crisis con un gasto p\u00fablico masivo y la expansi\u00f3n de las exportaciones. El d\u00e9ficit del presupuesto de los EEUU a finales de los 70 y principios de los 80 estuvo por tanto b\u00e1sicamente financiado por los excedentes japoneses, y el crecimiento tanto de la deuda p\u00fablica como de la privada en los EEUU proporcion\u00f3 el mercado para los bienes japoneses. El resultado fue \u00abel extraordinario espect\u00e1culo de financieros japoneses proporcionando el cr\u00e9dito requerido por el gobierno estadounidense para financiar sus d\u00e9ficits presupuestarios para subsidiar el crecimiento continuado de las exportaciones japonesas\u00bb.<a href=\"#_ftn48\" name=\"_ftnref48\">[48]<\/a> En los EEUU, las exportaciones manufactureras se hundieron entre 1980 y 1985, creciendo justo un 1 por ciento por a\u00f1o. Las importaciones crecieron un 15 por ciento por a\u00f1o durante el mismo periodo, aumentando las importaciones desde Jap\u00f3n del 12,5 por ciento del total en 1980 a un 22,2 por ciento en 1986.<a href=\"#_ftn49\" name=\"_ftnref49\">[49]<\/a> Pero a pesar de este est\u00edmulo a las exportaciones japonesas, la tasa de beneficio manufacturera nunca recuper\u00f3 su pico precrisis, llegando en cambio a un pico m\u00ednimo a principios-mediados de los 80 antes de desplomarse de nuevo en la \u00faltima parte de la d\u00e9cada tras la firma de los Acuerdos del Plaza.<a href=\"#_ftn50\" name=\"_ftnref50\">[50]<\/a> Mientras tanto, la tasa de beneficio general simplemente no se recuper\u00f3, estanc\u00e1ndonse en cambio hasta su siguiente ca\u00edda precipitada en 1990.<a href=\"#_ftn51\" name=\"_ftnref51\">[51]<\/a><\/p>\n<p>En los EEUU, la fortuna de la manufactura revivi\u00f3 brevemente por los Acuerdos del Plaza en 1985, que aumentaron el valor del yen japon\u00e9s y el marco alem\u00e1n u devaluaron el d\u00f3lar. La manufactura estadounidense se volvi\u00f3 temporalmente m\u00e1s competitiva en el mercado global, pero el nuevo sistema sembr\u00f3 el caos en otros lugares. En medio del estancamiento general, el comercio manufacturero global se estaba volviendo progresivamente un juego de suma cero en el que las ganancias en un pa\u00eds se produc\u00edan a expensas de otros.<a href=\"#_ftn52\" name=\"_ftnref52\">[52]<\/a> La tasa de variaci\u00f3n media anual del PIB se redujo a la mitad, del 10,2 por ciento en 1960-69 al 5,2 por ciento en los 70 y el 4,6 por ciento en los 80. La tasa de desempleo en Alemania creci\u00f3 de una media del 0,8 por ciento en los 60 al 2,05 por ciento en los 70, 5,8 por ciento en los 80 y por encima del 8 por ciento en los 90, siguiendo la tendencia general en Europa.<a href=\"#_ftn53\" name=\"_ftnref53\">[53]<\/a> En Jap\u00f3n, la tasa de desempleo se mantuvo m\u00e1s baja por infrarregistro estad\u00edstico, el r\u00e1pido crecimiento del sector terciario y desembolsos importantes tanto por parte del estado como de las grandes empresas para conservar a los trabajadores que de otra forma hubieran sido despedidos.<a href=\"#_ftn54\" name=\"_ftnref54\">[54]<\/a> Por el contrario, los EEUU vieron su desempleo reducido a la mitad desde m\u00e1s de un 9 por ciento en 1982\/83 hasta el 5 por ciento a finales de los 80 y un 4 por ciento a finales de los 90.<a href=\"#_ftn55\" name=\"_ftnref55\">[55]<\/a><\/p>\n<p>Aunque los Acuerdos del Plaza de ninguna manera causaron la crisis en Jap\u00f3n, mostraron que que pa\u00eds nunca hab\u00eda conseguido escapar realmente de la presi\u00f3n de la superproducci\u00f3n que hab\u00eda llevado en primer lugar al colapso de la tasa de beneficio a principios de los 70. Los l\u00edmites a la acumulaci\u00f3n se encontraron con un flujo de nuevas inversiones dirigidas por el estado, volcados en un r\u00e9gimen productivo ya sobreinvertido. Los mercados existentes se hab\u00edan saturado, por lo que el crecimiento dirigido a la exportaci\u00f3n\u00a0 se convirti\u00f3 en la \u00fanica forma de recuperar brevemente la rentabilidad en la manufactura. Fuera de la manufactura, sin embargo, la \u00fanica salida para el capital excedente fue un aumento de la especulaci\u00f3n impulsado por la proliferaci\u00f3n de oscuras t\u00e9cnicas financieras (<em>zaitech<\/em>) y proyectos keynesianos de infraestructuras. Mientras tanto, para impedir que los beneficios cayesen m\u00e1s, se contuvieron los salarios. Cuando los Acuerdos del Plaza devaluaron el d\u00f3lar estadounidense en 1985, el precio del yen se dispar\u00f3, y la producci\u00f3n orientada a la exportaci\u00f3n de Jap\u00f3n fue gravemente refrenada. Mientras los EEUU experimentaban su propia breve recuperaci\u00f3n industrial, a las empresas japonesas no les qued\u00f3 otra opci\u00f3n que dirigir m\u00e1s y m\u00e1s capital improductivo a la especulaci\u00f3n <em>zaitech<\/em>, a la vez que tambi\u00e9n se volcaba dinero en los mercados inmobiliarios globales y se expand\u00edan las instalaciones productivas en ultramar para explotar los tipos de cambio monetario m\u00e1s baratos en otras partes de Asia (muchos de ellos fijados al d\u00f3lar). Internamente, esto di\u00f3 como resultado un boom sin precedentes en el mercado de valores, un flujo de capital especulativo extranjero al yen y una burbuja masiva de los precios de las acciones. El resultado fue un colapso definitivo de la econom\u00eda \u00abmilagrosa\u00bb en la crisis de principios de los a\u00f1os 90, haciendo a\u00f1icos las esperanzas de muchos economistas<a href=\"#_ftn56\" name=\"_ftnref56\">[56]<\/a> de que Jap\u00f3n fuese un poder hegem\u00f3nico ascendente de alguna manera inmune a las leyes b\u00e1sicas de la producci\u00f3n capitalista.<a href=\"#_ftn57\" name=\"_ftnref57\">[57]<\/a><\/p>\n<p><strong>Los gansos voladores<\/strong><\/p>\n<p>Aunque el crecimiento del poder econ\u00f3mico global japon\u00e9s se vio facilitado por los EEUU y estuvo definido por el sistema monetario internacional, el car\u00e1cter regional de esta expansi\u00f3n sigui\u00f3 en \u00faltima instancia los viejos patrones establecidos originalmente por el proyecto imperial. Como se ha mencionado m\u00e1s arriba, el criminal de guerra exonerado por los EEUU Kishi Nobosuke se convirti\u00f3 en Primer Ministro en 1957, recorriendo la regi\u00f3n y estableciendo los trabajos preparatorios para lo que m\u00e1s tarde se convertir\u00eda en el Banco Asi\u00e1tico de Desarrollo con su propia propuesta (rechazada en ese momento) de un Fondo Asi\u00e1tico de Desarrollo modelado sobre la Esfera de Coprosperidad.<a href=\"#_ftn58\" name=\"_ftnref58\">[58]<\/a> Mientras tanto, Taiw\u00e1n y Corea del Sur hab\u00edan uitilizado la financiaci\u00f3n de la Guerra Fr\u00eda junto con la infraestructura industrial y financiera dejada por los japoneses para arrancar sus propias industrias nacionales. En ambos pa\u00edses se adoptaron variantes del estado de desarrollo japon\u00e9s, fusionando en Corea del Sur la financiaci\u00f3n nacional con los conglomerados industriales familiares de una forma que recuerda a la primera gran generaci\u00f3n de <em>zaibatsu<\/em>, mientras la estrategia de importaci\u00f3n-substituci\u00f3n de Taiw\u00e1n permiti\u00f3 la reforma agraria, la protecci\u00f3n de la industria nacional y la importaci\u00f3n de maquinaria en formas que recordaban la estrategia desarrollista tanto la posguerra como la era Meiji de Jap\u00f3n.<\/p>\n<p>As\u00ed, el discurso sobre el \u00abmilagro japon\u00e9s\u00bb se extendi\u00f3 pronto por tanto a los cuatro econom\u00edas tigre de Asia oriental: Corea del Sur, Taiw\u00e1n, Hong Kong y Singapur. Estos pa\u00edses eran vistos ahora como los \u00abgansos voladores\u00bb, con Jap\u00f3n en cabeza de la formaci\u00f3n, transfiriendose tecnolog\u00eda y financiaci\u00f3n a lo largo de la cadena en un patr\u00f3n en beneficio de todos de ventajas comparativas en cascada: cuando los costes laborales de una industria sub\u00edan demasiado, esta industria era transferida completamente al vecino menos desarrollado, completado con el equipo industrial m\u00e1s avanzado e infraestructuras financiadas por el estado.<a href=\"#_ftn59\" name=\"_ftnref59\">[59]<\/a> El desarrollo estaba por tanto vinculado al ciclo productivo, y pod\u00eda ser concebido como una evoluci\u00f3n gradual de la producci\u00f3n que operaba en beneficio de ambos pa\u00edses. La importaci\u00f3n de bienes de capital a Jap\u00f3n desde los EEUU hab\u00eda empezado el proceso, para los a\u00f1os 70 Jap\u00f3n ya hab\u00eda iniciado una exportaci\u00f3n similar de capital a las econom\u00edas tigre, y en los 90 parec\u00eda que un fen\u00f3meno similar estaba teniendo lugar en el sudeste asi\u00e1tico e incluso en la China continental.<\/p>\n<p>El modelo de gansos voladores no concibe que las crisis econ\u00f3micas tengan un papel importante en este proceso, aparte de unas breves recesiones que vengan con cambios importantes en el ciclo productivo. Ni intenta explicar la influencia de los EEUU en todo ello, ya sea mediante la financiaci\u00f3n directa (concretamente gasto militar) o influencia menos directa en el comercio (los Acuerdos del Plaza) y la pol\u00edtica (el apoyo a dictaduras anticomunistas). En esta concepci\u00f3n de transferencia de tecnolog\u00eda, el modelo tambi\u00e9n tiende a ignorar tanto las jerarqu\u00edas intr\u00ednsecas de la regi\u00f3n resultante y las redes locales que permiten tales transferencias en primer lugar. Nada de esto es coincidencia. El modelo de gansos voladores fue de hecho formulado originalmente por el economista japon\u00e9s Kaname Akamatsu en los a\u00f1os 30 para teorizar el comercio mundial en un periodo marcado por el crecimiento del proteccionismo y la expansi\u00f3n militar japonesa.<a href=\"#_ftn60\" name=\"_ftnref60\">[60]<\/a> Aunque no muy utilizado en ese momento, el concepto estaba claramente de acuerdo con la propaganda de la Espera de Coprosperidad, y Kaname mismo ocup\u00f3 una serie de puestos de alto rango dentro del Bur\u00f3 de Investigaci\u00f3n del Ej\u00e9rcito Imperial (responsable de las estad\u00edsticas y la inteligencia general). Tras la guerra, fue juzgado por cr\u00edmenes de guerra, declarado inocente, y, algo m\u00e1s tarde, public\u00f3 formalmente su teor\u00eda en 1962 en la revista oficial del Instituto de Econom\u00edas en Desarrollo, creado por el Ministerio de Econom\u00eda, Comercio e Industria japon\u00e9s.<a href=\"#_ftn61\" name=\"_ftnref61\">[61]<\/a> El concepto consigui\u00f3 una amplia popularidad entre la ciencia economica japonesa, donde se encaj\u00f3 con nuevas teor\u00edas del ciclo productivo e inversi\u00f3n extranjera directa.<a href=\"#_ftn62\" name=\"_ftnref62\">[62]<\/a> A medida que el comercio mundial crec\u00eda en medio de la larga crisis, la teor\u00eda fue pronto adoptada por la ciencia econ\u00f3mica dominante en Occidente, dando una justificaci\u00f3n ideol\u00f3gica para el marco de desarrollo adoptado por las organizaciones financieras globales respaldadas por los EEUU como el Banco Mundial y el FMI.<\/p>\n<p>El patr\u00f3n b\u00e1sico que se puede identificar del modelo es obvio. Jap\u00f3n empez\u00f3 una ronda temprana y peque\u00f1a de inversi\u00f3n directa en Taiw\u00e1n a finales de los a\u00f1os 50, principalmente en electr\u00f3nica e industrias manufactureras de maquinaria, que hab\u00edan prosperado durante el programa de compras de la Guerra de Corea, solo para perder su principal mercado una vez finalizada la guerra.<a href=\"#_ftn63\" name=\"_ftnref63\">[63]<\/a> La segunda ronda de \u00abreestructuraci\u00f3n industrial de borr\u00f3n y cuenta nueva [scrap-and-build]\u00bb, ahora mucho m\u00e1s importante por volumen, tuvo lugar entre mediados de los 60 y el shock petrolero de 1973. Esta ronda se inici\u00f3 con la firma del tratado de normalizaci\u00f3n Jap\u00f3n-Corea en 1965, que abri\u00f3 relaciones econ\u00f3micas formales entre los dos pa\u00edses y proporcion\u00f3 a Corea del Sur una serie de subvenciones y pr\u00e9stamos financiados por los japoneses (aproximadamente 800 millones de d\u00f3lares en total<a href=\"#_ftn64\" name=\"_ftnref64\">[64]<\/a>), dirigidos a la construcci\u00f3n de infraestructuras y a la creaci\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda de Hierro y Acero Podang (hoy POSCO, uno de los mayores productores del mundo).<a href=\"#_ftn65\" name=\"_ftnref65\">[65]<\/a> Industrias m\u00e1s ligeras, con uso intensivo de mano de obra, se desplazaron de Jap\u00f3n a Corea del Sur, Taiw\u00e1n, Hong Kong y otros lugares, cambiando la econom\u00eda nacional japonesa a una nueva base en industrias pesadas y qu\u00edmicas (de nuevo, con mucha ayuda de transferencias tecnol\u00f3gicas de los EEUU y Europa). Una tercera fase de reestructuraci\u00f3n sigui\u00f3 a la crisis del petr\u00f3leo y la disminuci\u00f3n general de la rentabilidad manufacturera, transfiriendo las industrias pesadas a los nuevos n\u00facleos en Corea del Sur y Taiw\u00e1n y cambiando la producci\u00f3n nacional a un nuevo conjunto de industrias electr\u00f3nicas, de transporte y de maquinaria de precisi\u00f3n para la exportaci\u00f3n a los mercados en los EEUU.<a href=\"#_ftn66\" name=\"_ftnref66\">[66]<\/a><\/p>\n<p>El resultado de esta tercera fase fue no solo que una producci\u00f3n orientada a la exportaci\u00f3n en Jap\u00f3n llevase a un excedente comercial con los EEUU, sino tambi\u00e9n a una explosi\u00f3n sin precedentes en el tama\u00f1o y escala de la inversi\u00f3n directa con origen japon\u00e9s. Frente a l\u00edmites enormes para la acumulaci\u00f3n en casa, Jap\u00f3n aument\u00f3 la tasa de sus exportaciones de capital en un esfuerzo por garantizarse una parte mayor del menguante dep\u00f3sito de acumulaci\u00f3n global. La tasa de crecimiento anual de la inversi\u00f3n directa japonesa en el extranjero fue de un 28,1 por ciento entre 1970 y 1982, y en 1984 Jap\u00f3n supon\u00eda el 17,8 por ciento de la inversi\u00f3n directa anual mundial, a\u00fan mayor que la de los EEUU. El valor total acumulado de sus inversiones en el extranjero entre 1951 y 1986 fue de unos 106 mil millones de d\u00f3lares, en su mayor parte volcado en los mercados de Norteam\u00e9rica (principalmente bonos, valores, inmobiliaria y producci\u00f3n de alta tecnolog\u00eda), seguida por inversiones en Asia y Latinoam\u00e9rica.<a href=\"#_ftn67\" name=\"_ftnref67\">[67]<\/a> Tras la firma de los Acuerdos del Plaza, esta tendencia no hizo sino intensificarse. Entre 1986 y 1989, la Inversi\u00f3n Directa Extranjera japonesa creci\u00f3 m\u00e1s de un 50 por ciento anualmente, con un flujo anual de aproximadamente 48 mil millones de d\u00f3lares.<a href=\"#_ftn68\" name=\"_ftnref68\">[68]<\/a> La Asistencia Oficial al Desarrollo (como las subvenciones concedidas a Corea del Sur) tambi\u00e9n crecieron en el mismo periodo, pasando de mil millones de d\u00f3lares en 1973 a 7,45 mil millones en 1987, aproximadamente el 70 por ciento de ellas a otros pa\u00edses en Asia, una gran parte bajo la forma de pr\u00e9stamos, a menudo destinados originalmente a reparaciones de guerra.<a href=\"#_ftn69\" name=\"_ftnref69\">[69]<\/a><\/p>\n<p>Pero estas transferencias comerciales no se produjeron en el vac\u00edo. En Jap\u00f3n, fueron una respuesta a la sobreproducci\u00f3n, los l\u00edmites demogr\u00e1ficos y la disminuci\u00f3n de las tasas de beneficio que les siguieron. Cada ciclo de reestructuraci\u00f3n estuvo precedido por la disminuci\u00f3n de la tasa de beneficio neta de la manufactura (en 1960-1965, 1970-1975 y de finales de los 80 en adelante),<a href=\"#_ftn70\" name=\"_ftnref70\">[70]<\/a> y cada depresi\u00f3n estuvo precedida por la sobreproducci\u00f3n en las industrias centrales y la llegada a l\u00edmites demogr\u00e1ficos clave. Las industrias textiles, por ejemplo, se hab\u00edan basado en la r\u00e1pida expansi\u00f3n de la fuerza de trabajo femenina. Pero para mediados de los 60, este excedente de la fuerza de trabajo estaba llegando a sus l\u00edmites y, combinado con presiones inflacionarias, los salarios de las mujeres empezaron a subir.<a href=\"#_ftn71\" name=\"_ftnref71\">[71]<\/a> A finales de los 60, la reserva restante de mano de obra rural barata subempleada hab\u00eda empezado a diminuir de manera precipitada, y entre 1970 y 1973 los salarios nominales de la manufactura crecieron un 63 por ciento: \u00abPor vez primera en toda la historia de m\u00e1s de un siglo de desarrollo capitalista japon\u00e9s, la acumulaci\u00f3n de capital lleg\u00f3 a ser excesiva en relaci\u00f3n a la oferta limitada de mano de obra.\u00bb<a href=\"#_ftn72\" name=\"_ftnref72\">[72]<\/a> Con una tasa de inmigraci\u00f3n extremadamente baja, desde este punto en adelante Jap\u00f3n experimentar\u00eda un dividendo demogr\u00e1fico en r\u00e1pida disminuci\u00f3n,<a href=\"#_ftn73\" name=\"_ftnref73\">[73]<\/a> dando finalmente como resultado la grave crisis demogr\u00e1fica de hoy.<\/p>\n<p><strong>El juego de sombras<\/strong><\/p>\n<p>Mediante d\u00e9cadas de promoci\u00f3n continua de la pol\u00edtica de desarrollo y de la ciencia econ\u00f3mica popular, la idea de los \u00abgansos voladores\u00bb se ha convertido hoy en un lugar com\u00fan. Su origen en uno de los reg\u00edmenes coloniales m\u00e1s brutales del siglo XX es convenientemente olvidado, y las transferencias comerciales de acuerdo con las ventajas comparativas se supone simplemente que son la chispa necesaria para los programas de desarrollo en los pa\u00edses pobres. Pero los gansos voladores se ven mejor desde la distancia: el punto de observaci\u00f3n ideal\u00a0 est\u00e1 a un mundo de distancia del fen\u00f3meno mismo, en las confortables oficinas de Westminster de <em>The Economist<\/em> o los salones con eco del edificio de las Naciones Unidas en Nueva York, construido en una parcela de tierra donada por los Rockefeller. A esta distancia, la distintiva forma de V del desarrollo de Asia oriental no pod\u00eda ser m\u00e1s clara y la \u00fanica actividad que vale la pena para los observadores ha sido un juego de especulaci\u00f3n insignificante, una especie de carrera de gansos, en la que los inversores apostaban en los mercados de divisas e inmobiliario sobre qu\u00e9 pa\u00edses podr\u00edan ser los siguientes en ascender en la formaci\u00f3n. Pero si se mira m\u00e1s de cerca, los gansos voladores se vuelven m\u00e1s et\u00e9reos y transparentes. De hecho, no parecen ser criaturas vivas en absoluto, sino m\u00e1s bien los recortes de papel y cuero usados en los t\u00edteres de sombras tradicionales en la regi\u00f3n (\u76ae\u5f71\u620f). Y como cualquier buen juego de sombras, la historia que cuentan es m\u00edtica, proyectada sobre la fr\u00e1gil pantalla para una audiencia que aplaude.<\/p>\n<p>Tras la pantalla, sin embargo, se encuentran los gansos voladores, el titiritero y el fuego de las antorchas. Cuando se hace un agujero en el papel, lo que aparece ante la audiencia es poco m\u00e1s que un vac\u00edo en el de otra forma mundo razonable de la obra. Parece no tener sentido afirmar que los \u00abmilagros\u00bb de Asia oriental no tienen nada de milagroso, o que sus patrones no son providenciales. Pero observando a trav\u00e9s de este vac\u00edo, uno puede empezar a ver las cuerdas que conectan los gansos de papel: <em>todos los pa\u00edses que fueron m\u00e1s favorecidos en el proceso de transferencia de capital tambi\u00e9n fueron aquellos que tuvieron un papel importante en el antiguo imperio japon\u00e9s y continuaron teni\u00e9ndolo dentro del complejo militar estadounidense contempor\u00e1neo.<\/em> La forma de V de la formaci\u00f3n fue, de hecho, una jerarqu\u00eda pol\u00edtica impuesta en la Cuenca del Pac\u00edfico por la fuerza militar, siendo definidos en \u00faltima instancia su forma y composici\u00f3n por los imperativos de la Guerra Fr\u00eda. Y las cuerdas que controlan los t\u00edteres llevan a las manos del titiritero: Tras la II Guerra Mundial, los EEUU \u00abcontrolaban la mitad de la capacidad manufacturera, energ\u00eda el\u00e9ctrica y reservas monetarias mundiales, pose\u00edan dos tercios de sus stocks de oro y produc\u00edan dos tercios de su petr\u00f3leo,\u00bb y en solo unos pocos a\u00f1os tras el fin de la guerra, tambi\u00e9n \u00abcontrolaban el 48 por ciento del comercio mundial\u00bb.<a href=\"#_ftn74\" name=\"_ftnref74\">[74]<\/a> Los intereses de los EEUU en la regi\u00f3n tuvieron como objetivo preservar esta hegemon\u00eda econ\u00f3mica y pol\u00edtica, algo reconocido abiertamente por George F. Kennan del Departamento de Estado, autor de la estrategia para contener la expansi\u00f3n del socialismo. Kennan argumentaba que dado que EEUU ten\u00eda \u00abaproximadamente el 50% de la riqueza del mundo, pero solo cerca del 6,3% de su poblaci\u00f3n,\u00bb la pol\u00edtica internacional del pa\u00eds deb\u00eda guiarse por el imperativo de \u00abmantener esta posici\u00f3n de disparidad.\u00bb<a href=\"#_ftn75\" name=\"_ftnref75\">[75]<\/a> Ser\u00eda f\u00e1cil detenerse aqu\u00ed, se\u00f1alar con el dedo las maquinaciones conspirativas de la geopol\u00edtica, como si los EEUU hubiesen sido descubiertos como el titiritero sonriente detr\u00e1s de todo ello. Esta es la suma de una pol\u00edtica puramente \u00abantiimperialista\u00bb, que se contenta con cualquier oposici\u00f3n al poder de los EEUU como un \u00abanticapitalismo\u00bb suficiente.\u00a0 Este an\u00e1lisis, sin embargo se detiene en las manos del titiritero, sin mirar el cuerpo.<\/p>\n<p>La verdad es mucho m\u00e1s monstruosa. Rompe la pantalla de papel de morera y la obra seguir\u00e1, incluso con un vac\u00edo abierto en su borde. Mira en este vac\u00edo\u00a0 y la vida de la historia contada se reduce a un artificio, su romance m\u00edtico ya no es poco m\u00e1s que una \u00e9pica de sangre y conquista amablemente velada. Pero incluso la suma del poder los EEUU, medido en ataques de drones o cumbres financieras, es un mero mecanismo. La pericia geopol\u00edtica del hegem\u00f3n imperial es, al final, poco m\u00e1s que la mano del titiritero, solo un poco m\u00e1s vivo que los t\u00edteres que gu\u00eda. Miremos a\u00fan m\u00e1s adentro de la oscuridad y el cuerpo de pesadilla del titiritero y se har\u00e1 la carne: m\u00e1s que un conspirador sonriente encontramos un cuerpo sin cabeza, su piel fr\u00eda como la de un cad\u00e1ver encendida por la luz naranja de la antorcha, sus extremidades muertas animadas por nada m\u00e1s que la l\u00f3gica nigrom\u00e1ntica del capital. La geopol\u00edtica de la Guerra Fr\u00eda estuvo estructurada, finalmente, por imperativos econ\u00f3micos. Esto tambi\u00e9n significa que los programas de desarrollo perseguidos en pa\u00edses como Jap\u00f3n son una forma de influencia imperial m\u00e1s magra (pero no menos directa), definida por la necesidad de la mayor econom\u00eda mundial de seguir acumulando riqueza al servicio de la expansi\u00f3n de la comunidad material del capital, necesaria por el reto percibido del bloque socialista a ese proceso. Aunque inicialmente parezca contradictorio que estos programas de desarrollo creasen finalmente un subconjunto de competidores formidables al hegem\u00f3n imperial, esto es simplemente malinterpretar la verdadera naturaleza de la hegemon\u00eda, confundiendo las manos con la cabeza. De igual forma que el Imperio Brit\u00e1nico antes que \u00e9l, los EEUU seguir\u00edan consevando un poder econ\u00f3mico y pol\u00edtico sustancial aunque hayan establecido las bases de retos a su propio dominio, sobreviviendo con creces a los informes sobre su supuesta muerte. Pero el titiritero no tiene cabeza. Todo hegem\u00f3n mundial es una amalgama de pedazos cosidos, movi\u00e9ndose al servicio de esa mayor hegemon\u00eda del capital que est\u00e1 destruyendo el mundo.<\/p>\n<p>Los futuros impulsos al desarrollo fueron definidos por tanto por su proximidad al poder pol\u00edtico de los EEUU, ahora facilitado por la financiaci\u00f3n japonesa. De la misma forma que la industria japonesa hab\u00eda sido catapultada al frente de la producci\u00f3n global por el programa de compras durante la Guerra de Corea, lo que dar\u00eda forma al desarrollo industrial en Taiw\u00e1n y Hong Kong ser\u00eda el contenimiento militar de la China continental. Despu\u00e9s de que el PCC ganase la guerra civil, el gobierno del Guomindang (GMD) vol\u00f3 a Taiw\u00e1n, donde estableci\u00f3 una dictadura militar con el apoyo de los EEUU. Con la Guerra de Corea y las dos crisis en el estrecho de Taiwan durante los a\u00f1os 50, Taiw\u00e1n fue un frente activo en los primeros a\u00f1os de la Guerra Fr\u00eda. Los EEUU no solo empezaron a patrullar continuamente el estrecho de Taiw\u00e1n, sino que tambi\u00e9n volcaron fondos en Taiw\u00e1n para estabilizar la dictadura de Chiang Kai-shek. Esta financiaci\u00f3n ya era importante en los inmediatos a\u00f1os de la posguerra, pero se dispar\u00f3 durante la Guerra de Corea, suponiendo la asistencia militar una parte creciente (v\u00e9ase la Figura 1).<a href=\"#_ftn76\" name=\"_ftnref76\">[76]<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/RD_1-961x1024-1.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-8224\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/RD_1-961x1024-1.png\" alt=\"\" width=\"961\" height=\"1024\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/RD_1-961x1024-1.png 961w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/RD_1-961x1024-1-282x300.png 282w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/RD_1-961x1024-1-768x818.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 961px) 100vw, 961px\" \/><\/a><\/p>\n<div id=\"attachment_3193\" class=\"wp-caption aligncenter\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p id=\"caption-attachment-3193\" class=\"wp-caption-text\">Figura 1<\/p>\n<\/div>\n<p>Un ganso de papel sigui\u00f3 a otro. Hong Kong, mucho m\u00e1s peque\u00f1a y todav\u00eda una colonia brit\u00e1nica, a\u00fan as\u00ed tambi\u00e9n recibi\u00f3 27 millones de d\u00f3lares entre 1953 y 1961 de USAID.<a href=\"#_ftn77\" name=\"_ftnref77\">[77]<\/a> Fondos similares para Corea del Sur entre 1953 y 1961 ascendieron a m\u00e1s de 4 mil millones.<a href=\"#_ftn78\" name=\"_ftnref78\">[78]<\/a> M\u00e1s tarde, en 1963, el ascenso de la dictadura amiga de los EEUU de Park Chung-hee desencaden\u00f3 un estallido de crecimiento industrial no visto desde la colonizaci\u00f3n japonesa, imitando la industrializaci\u00f3n impulsada por las compras en Jap\u00f3n, pero ahora dirigida por la demanda militar durante la Segunda Guerra de Indochina. Cincuenta mil soldados surcoreanos fueron desplegados en Vietnam central en 1967,<a href=\"#_ftn79\" name=\"_ftnref79\">[79]<\/a> recibiendo veintidos veces la paga regular que hubieran cobrado en casa.<a href=\"#_ftn80\" name=\"_ftnref80\">[80]<\/a> Esto no solo ayud\u00f3 a canalizar los salarios hacia la econom\u00eda coreana sino que tambi\u00e9n estableci\u00f3 la base para contratos de compra en tiempos de guerra por parte de las empresas <em>chaebol<\/em> coreanas. Algunos de estos contratos fueron para la simple compra de bienes, pero muchos fueron tambi\u00e9n para proyectos de infraestructura en el sudeste asi\u00e1tico que soportaba el mayor esfuerzo de guerra. Hyundai fue contratada para construir una serie de pistas de aterrizaje, as\u00ed como toda la autopista Pattani-Narathiwat en el sur de Tailandia, por ejemplo, recibiendo tanto financiaci\u00f3n estadounidense como una formaci\u00f3n importante por parte del Cuerpo de Ingenieros del Ej\u00e9rcito estadounidense. Todo esto permiti\u00f3 a la empresa expandir enormemente el alcance de sus proyectos cuando termin\u00f3 la guerra, entre los que se encuentran una serie de contratos de construcci\u00f3n en Guam y Arabia Saud\u00ed.<a href=\"#_ftn81\" name=\"_ftnref81\">[81]<\/a><\/p>\n<p>En total, los contratos de compra <em>offshore<\/em> para las empresas de construcci\u00f3n coreanas promediaron justo por encima de los 20 millones de d\u00f3lares al a\u00f1o (en d\u00f3lares de 1966) entre 1966 y 1969, llegando a un nuevo pico con unos 17 millones de d\u00f3lares por a\u00f1o (tambi\u00e9n en d\u00f3lares de 1966) en 1979-1985, cuando los <em>chaebol<\/em> coreanos consiguieron contratos respaldados por los EUU en Oriente Medio.<a href=\"#_ftn82\" name=\"_ftnref82\">[82]<\/a> De 1964 a 1969, la asistencia militar combinada y las compras <em>offshore<\/em> supusieron entre el 30 y el 60 por ciento de la formaci\u00f3n de capital bruto en Corea del Sur, mucho m\u00e1s que cualquier otro pa\u00eds en la regi\u00f3n.<a href=\"#_ftn83\" name=\"_ftnref83\">[83]<\/a> No hubo nada de org\u00e1nico en sus ascenso, y el \u00e9xito de su programa de industrializaci\u00f3n no se puede explicar simplemente en t\u00e9rminos de demanda de mercado. Esto es evidente si comparamos el caso de Corea del Sur con las condiciones de las Filipinas en el mismo periodo. Ambas eran relativamente iguales en niveles de desarollo en los a\u00f1os 50, y ambas hab\u00edan sido conquistadas previamente por los japoneses y enyugadas en la \u00abEsfera de coprosperidad\u00bb. Pero no hab\u00edan sido participantes iguales en el esquema imperial japon\u00e9s. Se le hab\u00eda dado preferencia a la colonia coreana m\u00e1s tempranamente conquistada, justificando la posici\u00f3n inferior de las Filipinas por la pseudociencia racial de la \u00e9poca. Luego, tras la guerra, la prioridad inferior de las Filipinas para los intereses estadounidenses signific\u00f3 que el pa\u00eds nunca aplicase con \u00e9xito la amplia reforma agraria vista en Jap\u00f3n, Corea del Sur y Taiw\u00e1n. Esto cre\u00f3 inestabilidad en el n\u00facleo del reci\u00e9n ascendido r\u00e9gimen de Marcos, ciertamente amistoso con los EEUU, pero nunca considerado un aliado tan fiable como Park, Chiang Kai-Shek o Kishi. A pesar de las peticiones por parte del r\u00e9gimen para contratos de compra <em>offshore<\/em> similares a los recibidos por Jap\u00f3n y Corea del Sur, las Filipinas rechazaron enviar tropas de combate por miedo a la respuesta en el pa\u00eds. Ya recelosa del compromiso del nuevo gobierno con los intereses de los EEUU y temerosa de sus continuas revueltas internas motivadas por el fracaso al poner en marcha la reforma agraria, la administraci\u00f3n Johnson desestim\u00f3 las peticiones de Marcos de contratos industriales.<a href=\"#_ftn84\" name=\"_ftnref84\">[84]<\/a> El grueso de los contratos concedidos a los pa\u00edses asi\u00e1ticos fueron por tanto a Corea del Sur, con un peque\u00f1o paquete concedido a Tailandia, que despleg\u00f3 once mil tropas durante la guerra.<a href=\"#_ftn85\" name=\"_ftnref85\">[85]<\/a><\/p>\n<p>El puro volumen de la inversi\u00f3n, combinado con la formaci\u00f3n t\u00e9cnica y la experiencia de campo concedidas a las empresas surcoreanas, fue por tanto una parte integral del r\u00e1pido ascenso del pa\u00eds. El pico de su tasa de crecimiento del PIB (14,5 por ciento en 1969 y 14,82 por ciento en 1973) super\u00f3 incluso a la de Jap\u00f3n durante el c\u00e9nit de su boom de posguerra.<a href=\"#_ftn86\" name=\"_ftnref86\">[86]<\/a> El pico de su tasa de beneficios tambi\u00e9n super\u00f3 al de Jap\u00f3n, y mostr\u00f3 una clara correlaci\u00f3n con el desarrollo en tiempos de guerra, llegando a un pico inicial a finales de los a\u00f1os 60, disminuyendo siguiendo la tendencia en los contratos de compra <em>offshore<\/em> y llegando a un segundo pico en los 70 cuando la experiencia de las empresas en tiempos de guerra fue utilizada en el pa\u00eds.<a href=\"#_ftn87\" name=\"_ftnref87\">[87]<\/a> El estatus de Corea del Sur como el siguiente \u00abganso volador\u00bb en la formaci\u00f3n fue poco m\u00e1s que un juego de sombras. Las \u00abeconom\u00edas tigre\u00bb, como Jap\u00f3n antes que ellas, fueron poco m\u00e1s que t\u00edteres elevados por la cuerda del clientelismo pol\u00edtico y considerables contratos de compra. La formaci\u00f3n de Asia oriental como una regi\u00f3n econ\u00f3mica diferenciada tuvo por tanto jerarqu\u00edas econ\u00f3micas y pol\u00edticas intr\u00ednsecas incrustadas en su estructura desde el principio. Pero la forma final de la regi\u00f3n no se puede entender como algo que sirviese meramente a los intereses pol\u00edticos de los EEUU. Por el contrario, la reestructuraci\u00f3n de toda la cuenca del Pac\u00edfico fue simplemente uno de los teatros en la expansi\u00f3n general de la comunidad material del capital.<\/p>\n<p><strong>Log\u00edstica<\/strong>La siguiente ola de booms econ\u00f3micos en la regi\u00f3n, empezando con los Tigres de Asia Oriental y extendi\u00e9ndose pronto a Tailandia, Malasia e Indonesia, fue profundamente dependiente tanto de la guerra continua en la zona continental del sudeste asi\u00e1tico como de los esfuerzos desesperados por parte de las empresas occidentales y japonesas por volver a ganar rentabilidad en medio del largo estancamiento. A medida que la tasa de beneficio de Jap\u00f3n disminu\u00eda, la acumulaci\u00f3n continuada solo pod\u00eda ser garantizada por la exportaci\u00f3n de capital al pu\u00f1ado de pa\u00edses recientemente industrializados favorecidos por los intereses pol\u00edticos de los EEUU. El mercado final para muchos de los bienes producidos por empresas japonesas en ultramar (y sus numerosos subcontratistas) estaba en los EEUU y Europa, donde las estancadas tasas de crecimiento y beneficio, unidas a un crecimiento de los salarios lento o estancado, se hab\u00edan cubierto con un aumento de la dependencia del cr\u00e9dito, tanto privado como p\u00fablico. Aunque el abaratamiento de los bienes mediante el aumento de la productividad es una tendencia secular del desarrollo capitalista, este boom del cr\u00e9dito, combinado con salarios estancados, aceler\u00f3 el proceso m\u00e1s all\u00e1 de lo que hubiera sido el resultado \u00fanicamente de avances en la productividad. Progresivamente, empresas m\u00f3viles globales fueron capaces de buscar nuevas reservas de fuerza de trabajo que pudiesen ser superexplotadas en booms industriales breves que causaban una r\u00e1pida inflaci\u00f3n y olas extremas de descontento laboral. Por definici\u00f3n, este periodo de superexplotaci\u00f3n ten\u00eda que ser temporal, a menudo echando mano de un dep\u00f3sito oculto de trabajo producido por los restos de las econom\u00edas de subsistencia no orientadas al mercado. El descontento aument\u00f3 cuando estos dep\u00f3sitos ocultos se agotaron &#8211;a menudo se\u00f1alado por la subsunci\u00f3n del campo, unido a aumentos en loa salarios necesarios en las ciudades&#8211;. Este periodo de inestabilidad termin\u00f3 frecuentemente con un golpe de estado o el derrocamiento de dictadores locales, coincidente con una disminuci\u00f3n de la rentabilidad, un aumento continuado de los salarios, y un breve boom del crecimiento del PIB debido a un enloquecido periodo de especulaci\u00f3n antes de un estallido espectacular, dejando como resultado un crecimiento estancado y niveles de desigualdad enormemente aumentados. Mucho antes que esto, las industrias con uso intensivo de mano de obra que hab\u00edan iniciado el proceso ten\u00edan que ser desplazadas a cualquier otra parte, iniciando el ciclo en nuevos centros industriales &#8211;a menudo mayores, m\u00e1s magros y m\u00e1s brutales&#8211;.<a href=\"#_ftn88\" name=\"_ftnref88\">[88]<\/a><\/p>\n<p>Pero todo este proceso fue posible solamente por una serie de nuevos avances tecnol\u00f3gicos, de la mayor parte de los cuales se puede trazar su origen en el complejo militar estadounidense. El primero de ellos fue el ascenso de la computerizaci\u00f3n y la tecnolog\u00eda digital en general. Aunque discutido a menudo en el contexto de mercados ascendentes de electr\u00f3nica de consumo, unido al ascenso de gigantes del software en los EEUU y Jap\u00f3n, el grueso de los beneficios de la rentabilidad llegaron en realidad con la aplicaci\u00f3n de la computerizaci\u00f3n a los procesos industriales. La breve recuperaci\u00f3n de la rentabilidad en la manufactura estadounidense, por ejemplo, sigui\u00f3 a un masivo cierre de medios de producci\u00f3n obsoletos, redundantes y caros durante los a\u00f1os del d\u00f3lar sobrevaluado y las tasas de inter\u00e9s de r\u00e9cord impuestas por el Presidente de la Reserva Federal Paul Volcker, especialmente durante los a\u00f1os de recesi\u00f3n de principios de los a\u00f1os 80. Para el momento de los Acuerdos del Plaza, la productividad hab\u00eda aumentado extraordinariamente (a un 3,5 por ciento por a\u00f1o entre 1979 y 1985), impulsada no solo por el cierre de recursos improductivos sino tambi\u00e9n por la ca\u00edda ampliamente extendida de la fuerza de trabajo en las nuevas f\u00e1bricas, cada vez m\u00e1s computerizadas. Despu\u00e9s de que los Acuerdos del Plaza aumentasen enormemente la competitividad de la producci\u00f3n de los EEUU en el mercado mundial, la inversi\u00f3n empez\u00f3 lentamente a fluir a la manufactura de nuevo y tanto la productividad como la rentabilidad en la industria experimentaron un resurgir generalizado (bien que breve y moderado para los niveles hist\u00f3ricos).<a href=\"#_ftn89\" name=\"_ftnref89\">[89]<\/a> Los sectores no manufactureros fueron aplicando m\u00e1s lentamente nuevas tecnolog\u00edas de incremento de la productividad, pero a mediados de los a\u00f1os 90 hasta la productividad de estas industrias hab\u00eda empezado a promediar un crecimiento de alrededor de un 2,4 por ciento por a\u00f1o, justo por debajo de las tasas de crecimiento experimentadas en el boom de posguerra.<a href=\"#_ftn90\" name=\"_ftnref90\">[90]<\/a><\/p>\n<p>Pero el breve resurgimiento de la industria estadounidense fue en s\u00ed mismo dependiente de la capacidad del sector manufacturero de llegar a ser competitiva globalmente. Esto, a su vez, depend\u00eda de una serie de avances tecnol\u00f3gicos en el transporte y la log\u00edstica posibles por la computerizaci\u00f3n y desarrollados por el ej\u00e9rcito de los EEUU entre la II Guerra Mundial, la Guerra de Corea y las guerras en Indochina. Entre estas fue clave la tendencia hacia la contenerizaci\u00f3n, con la invenci\u00f3n y adopci\u00f3n generalizada del contenedor de transporte estandarizado, \u00abdenominado repetidamente como la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica \u00fanica m\u00e1s importante que ha apuntalado la globalizaci\u00f3n del comercio.\u00bb<a href=\"#_ftn91\" name=\"_ftnref91\">[91]<\/a> El contenedor &#8211;acompa\u00f1ado por nuevos sistemas asistidos por ordenador para la gesti\u00f3n de la producci\u00f3n \u00abjusto a tiempo\u00bb [just in time] y la coordinaci\u00f3n de puertos y almacenes a gran escala&#8211; disminuy\u00f3 los costes del transporte a larga distancia y cre\u00f3 una nueva geograf\u00eda comercial centrada en una red de los mayores puertos mar\u00edtimos del mundo. En este contexto, la red de la Cuenca del Pac\u00edfico adquiri\u00f3 una importancia completamente nueva tanto en Asia como en los EEUU, con redes intermodales oc\u00e9ano-a-ferrocarril-a-cami\u00f3n que suplantaron (aunque no reemplazando totalmente) el comercio costero a corta distancia y el fluvial y ferroviario tierra adentro que hab\u00eda dirigido el crecimiento dom\u00e9stico en ambos lados del Pac\u00edfico en eras anteriores. Los puertos m\u00e1s peque\u00f1os arriba y abajo de la l\u00ednea costera se quedaron lentamente sin ingresos, convirtiendo a diversas ciudades costeras menores en los EEUU y Canad\u00e1 en \u00e1reas mar\u00edtimas en decadencia.<\/p>\n<p>Hoy, nueve de los diez puertos de transporte de contenedores con m\u00e1s movimiento se encuentran en pa\u00edses de la Cuenca del Pac\u00edfico, con seis de ellos en la China continental. Pero los primeros grandes puertos de contenedores estuvieron localizados en complejos costeros de la costa del Pac\u00edfico en el Jap\u00f3n de posguerra y, m\u00e1s tarde, en las ciudades portuarias de los Tigres de Asia oriental. Nippon Container Terminals abri\u00f3 una instalaci\u00f3n en el puerto de Tokyo en 1967, haciendo que el puerto fuese de los primeros en manejar el transporte de contenedores. En los a\u00f1os 70, el puerto de Kobe (en el complejo metropolitano de Osaka) se convertir\u00eda en el puerto de contenedores con m\u00e1s movimento del mundo, suplantado en los 80 y los 90 por la competici\u00f3n de los puertos de Hong Kong, Singapur y Busan, y tras el nuevo milenio en una serie de puertos a lo largo de la l\u00ednea costera china. En Norteam\u00e9rica, los mayores puertos prosperaron mientras sus equivalentes m\u00e1s peque\u00f1os, sin contenedores, ca\u00edan lentamente en la irrelevancia. A principios de los 70 los puertos de Long Beach y Los Angeles hab\u00edan empezado a crecer en proporciones especiamente gigantescas, el puerto de Oakland hab\u00eda reemplazado al puerto de San Francisco, y el transporte a lo largo del r\u00edo Columbia en el Noroeste del Pac\u00edfico fue eclipsado por el comercio a trav\u00e9s de puertos en Longview, Tacoma y Seattle. No es exagerada la importancia que se le da a esto: sin este borde costero de infraestructuras de transporte, China nunca hubiera podido ni siquiera empezar su transformaci\u00f3n en un centro manufacturero global.<\/p>\n<p>Aunque fuese una necesidad, la geograf\u00eda de este complejo log\u00edstico no fue accidental, y la centralidad del ej\u00e9rcito estadounidense en este proceso es innegable. La contenerizaci\u00f3n (y en un sentido m\u00e1s general la \u00abrevoluci\u00f3n log\u00edstica\u00bb) empez\u00f3 como un experimento en compras militares, cre\u00e1ndose los conceptos iniciales en la II Guerra Mundial, estableci\u00e9ndose la infraestructura en la guerra de Corea, y desarrollando las primeras cadenas de suministro de la Cuenca del Pac\u00edfico en Vietnam.<a href=\"#_ftn92\" name=\"_ftnref92\">[92]<\/a> La participaci\u00f3n de Jap\u00f3n y luego Corea en los programas de compras <em>offshore<\/em> de los EEUU signific\u00f3 que estos primeros booms industriales de estas econom\u00edas no solo se beneficiasen de una inyecci\u00f3n de capital, sino que tambi\u00e9n se construyesen desde cero de una forma que se ajustaba a las demandas del comercio global. Las empresas japonesas usaron esto a su favor, fusionando la producci\u00f3n r\u00e1pida y por encargo con una distribuci\u00f3n eficiente a trav\u00e9s de sus complejos industriales costeros en los primeros experimentos de producci\u00f3n justo a tiempo. Estas cadenas de suministros se vincularon con los mercados de consumo de los EEUU a trav\u00e9s del transporte en contenedores a larga distancia, con el puerto de Long Beach, por ejemplo, convirti\u00e9ndose en el centro de distribuci\u00f3n occidental para Toyota tan pronto como en los 70.<\/p>\n<p>Mientras <em>chaebols<\/em> coreanos como Hyundai crec\u00edan r\u00e1pidamente al asegurarse contratos de construcci\u00f3n del ej\u00e9rcito estadounidense, empresas como Hanjin proporcionaban a los EEUU servicios de transporte terrestres, mar\u00edtimos y a\u00e9reos. Esto dio a Hanjin algunas de las primeras experiencias con el transporte intermodal de contenedores y, m\u00e1s tarde, la construcci\u00f3n de buques de contenedores, permitiendo al <em>chaebol<\/em> convertirse en una de las mayores compa\u00f1\u00edas de transportes de contenedores del mundo, hasta su bancarrota en 2017. Mientras tanto, Singapur y Hong Kong utilizar\u00edan sus grandes puertos de aguas profundas y redes de negocios interculturales bien establecidas para acelerar sus propias fases de industrializaci\u00f3n. Ambas ciudades-estado enviaron hacia el exterior sus propias instalaciones de producci\u00f3n con relativa rapidez (a Malasia y la China continental, respectivamente), desarroll\u00e1ndose como capitales globales de administraci\u00f3n, log\u00edstica y finanzas. Hong Kong en particular, interpretar\u00eda pronto un papel clave en el tr\u00e1nsito de capital hacia la China continental y la exportaci\u00f3n de bienes desde Shenzhen y otras Zonas Econ\u00f3micas Especiales.<\/p>\n<p>La revoluci\u00f3n log\u00edstica misma, ayudando al auge del comercio mundial, fue en muy buena parte un producto de la larga ca\u00edda de la rentabilidad global. El desarrollo de la Cuenca del Pac\u00edfico facilit\u00f3 tanto la relocalizaci\u00f3n de la producci\u00f3n a \u00e1reas con reservas de trabajo barato sin utilizar y super-explotables como la intensificaci\u00f3n de la tasa de rotaci\u00f3n del capital. Ambas caracter\u00edsticas han ayudado a compensar la tendencia de la tasa de beneficio a caer. Fuerza de trabajo m\u00e1s barata permite que se acumule directamente m\u00e1s valor a lo largo del proceso de producci\u00f3n, mientras una rotaci\u00f3n m\u00e1s r\u00e1pida (de capital invertido a mercanc\u00eda a beneficio realizado, o D-M-D&#8217; en el esquema de Marx) permite a las empresas tener m\u00e1s valor neto en cualquier periodo de tiempo dado al acelerar la tasa con la que el valor producido se realiza en el mercado. Combinado con los avances tecnol\u00f3gicos en la producci\u00f3n, estas caracter\u00edsticas ralentizaron e incluso revertieron parcialmente la disminuci\u00f3n global de la tasa de beneficios, al menos durante un tiempo. Localmente, tambi\u00e9n facilitaron el r\u00e1pido ascenso de las tasas de crecimiento y las tasas de beneficio nacionales en unos cuantos pa\u00edses, en su mayor\u00eda en la Cuenca del Pac\u00edfico. Pero sin la destrucci\u00f3n masiva que precedi\u00f3 al boom de posguerra, la recuperaci\u00f3n general de la tasa de beneficios ser\u00eda ef\u00edmera, y las rachas de crecimiento local en los pa\u00edses de la Cuenca del Pac\u00edfico terminar\u00edan en una cascada de crisis en toda la regi\u00f3n, comenzando con el colapso japon\u00e9s en 1990.<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> De nuevo, v\u00e9ase \u201cSorgo y acero\u00bb, en particular las secciones sobre la ola de huelgas en Shanghai documentada en la parte 3: &lt;http:\/\/chuangcn.org\/journal\/one\/sorghum-and-steel\/2-development\/&gt;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Hubo una breve pero sustancial recuperaci\u00f3n del comercio terrestre durante los Yuan, y en menor medida en las dinast\u00edas posteriores. Pero las redes mar\u00edtimas comerciales que se consolidaron durante los Song del sur siguieron interpretando un papel importante durante las dinast\u00edas Ming y Qing, a pesar de numerosos intentos por limitar el poder de los mercaderes, piratas y entidades semiindependientes que compon\u00edan estas rutas comerciales.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Este es un resumen simplificado de una historia compleja e interesante. La mejor fuente en ingl\u00e9s sobre el ascenso de este espacio mar\u00edtimo y el papel de la familia Zheng en \u00e9l es: Hang Xing, <em>Conflict and Commerce in Maritime East Asia: The Zheng Family and the Shaping of the Modern World, c.1620-1720<\/em>, Cambridge University Press 2016.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> La familia Zheng hab\u00eda interpretado durante mucho tiempo un papel de intermediario monopolista en buena parte de este comercio, y se podr\u00eda defender que form\u00f3 un n\u00facleo pol\u00edtico-comercial alternativo que podr\u00eda\u00a0 haber actuado como cimiento para una transici\u00f3n capitalista local, si hubiese retenido su base en Taiw\u00e1n y encontrado alg\u00fan tipo de paz con la dinast\u00eda Qing. Para m\u00e1s detalle, v\u00e9sase Hang 2016.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Rhoads Murphey, <em>East Asia: A New History<\/em>, Pearson Longman, 2007. p.151<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Robert Nield, <em>The China Coast: Trade and the First Treaty Ports<\/em>, Joint Publishing (HK) Co, 2010. pp.10-11<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Ibid, p.15<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Elizabeth Perry, <em>Anyuan: Mining China\u2019s Revolutionary Tradition<\/em>, University of California Press, 2012. p.20<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Hay una literatura importante que debate la naturaleza exacta de la Restauraci\u00f3n Meiji y su relaci\u00f3n con el capitalismo global. Este debate ha implicado a estudiosos marxistas de todo el mundo, pero fue especialmente vital para el marxismo japon\u00e9s de posguerra, donde las visiones sobre la naturaleza del feudalismo y la industrializaci\u00f3n temprana en Jap\u00f3n constitu\u00eda la l\u00ednea divisoria entre las diferentes escuelas de pensamiento. Para un resumen de este debate dentro del marxismo japon\u00e9s, v\u00e9ase: Makoto Itoh, <em>The World Economic Crisis and Japanese Capitalism<\/em>, Macmillan, 1990. pp.150-155<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Esta era una posici\u00f3n defendida por varios marxistas japoneses de posguerra, popularizada primero por eminentes estudiosos occidentales de la regi\u00f3n como E.H. Norman en su <em>Japan\u2019s Emergence as a Modern State<\/em> (1940).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Para una comparativa de este declive con las tendencias recientes del comercio mundial, v\u00e9ase: Kevin O\u2019Rourke, \u201cGovernment policies and the collapse in trade during the Great Depression,\u201d <em>Center for Economic and Policy Research<\/em>, 27 de noviembre de 2009. &lt;http:\/\/voxeu.org\/article\/government-policies-and-collapse-trade-during-great-depression&gt;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Para m\u00e1s informaci\u00f3n sobre el car\u00e1cter econ\u00f3mico del Imperio japon\u00e9s, v\u00e9ase: Ramon H. Myers y Mark R. Peattie, eds., <em>The Japanese Colonial Empire, 1895-1945<\/em>, Princeton University Press, 1984; y Chih-ming Ka, <em>Japanese Colonialism in Taiwan: Land Tenure, Development and Dependency<\/em>, Westview, 1995.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> Mark Selden, \u201cNation, Region and the Global in East Asia: Conflict and Cooperation,\u201d <em>Asia Pacific Journal<\/em>, Volume 8, Issue 41, Number 1, 11 October 2010. &lt;http:\/\/apjjf.org\/-Mark-Selden\/3422\/article.html&gt;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> Diversas nociones precapitalistas y protocapitalistas de la regi\u00f3n ya exist\u00edan antes de esto, basadas principalmente en las rutas comerciales en el Mar del sur de China y las relaciones tributarias centradas en varias dinast\u00edas del continente. Pero la mayor parte de los lugares de integraci\u00f3n regional temprana (Manila, Malaca, Hanoi) se encontraban fuera de la \u00f3rbita interna del Asia oriental capitalista dentro del proyecto imperial japon\u00e9s y tambi\u00e9n del orden de la Guerra Fr\u00eda que le sigui\u00f3. Para m\u00e1s informaci\u00f3n sobre la evoluci\u00f3n de la regi\u00f3n como tal, v\u00e9ase: Mark Selden, \u201cEast Asian Regionalism and its Enemies in Three Epochs: Political Economy and Geopolitics, 16th to 21st Centuries,\u201d <em>The Asia-Pacific Journal<\/em>, Volume 7, Issue 9, Number 4, 25 February, 2009. &lt;http:\/\/apjjf.org\/-Mark-Selden\/3061\/article.html&gt;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> Masato Shizume, \u201cThe Japanese Economy during the Interwar Period: Instability in the Financial System and the Impact of the World Depression,\u201d <em>Bank of Japan Review, Institute for Monetary and Economic Studies<\/em>, May 2009. &lt;https:\/\/www.boj.or.jp\/en\/research\/wps_rev\/rev_2009\/data\/rev09e02.pdf&gt;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> La tasa de beneficio es el m\u00e9todo m\u00e1s b\u00e1sico usado por los economistas marxistas para medir la rentabilidad en industrias o econom\u00edas nacionales, asoci\u00e1ndose la disminuci\u00f3n de la tasa de beneficio con periodos de crisis econ\u00f3mica y el crecimiento de las tasas de beneficio con periodos de expansi\u00f3n productiva. A menudo se mide en conjunci\u00f3n con la \u00abtasa de acumulaci\u00f3n\u00bb, normalmente capturada por la tasa de crecimiento interanual del capital fijo. Hay un gran debate sobre los mejores m\u00e9todos para medir la tasa de beneficio sobre la validez de la afirmaci\u00f3n de que existe una tendencia a largo plazo a su disminuci\u00f3n. Aunque idealmente es medida en t\u00e9rminos de valor, la mayor parte de las medidas usan cifras correlacionadas sacadas de las estad\u00edsticas econ\u00f3micas mainstream. La ecuaci\u00f3n b\u00e1sica es simplemente alguna medida del beneficio neto (como representante de la plusval\u00eda neta) dividido por el capital social neto (como representante del capital constante fijo, el capital constante circulante y los salarios).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> La disminuci\u00f3n es evidente en las mediciones que usan una definici\u00f3n de beneficio que incluya el beneficio corporativo, el beneficio no-corporativo, el inter\u00e9s neto y la renta (producto interno neto menos costes salariales) sobre el capital social medido por el capital neto de capital fijo privado no residencial, todo corregido por un promedio m\u00f3vil de diez a\u00f1os. V\u00e9ase la figura 2 de Minqi Li, Feng Xiao y Andong Zhu, \u201cLong Waves, Institutional Changes, and Historical Trends: A Study of the Long-Term Movement of the Profit Rate in the Capitalist World-Economy,\u201d <em>Journal of World-Systems Research, <\/em>Volume XIII, Number 1, 2007, pp.33-54.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> El estancamiento es m\u00e1s evidente en medidas que usan una definici\u00f3n ligeramente m\u00e1s amplia del capital social (as\u00ed como aquellas que corrijan con promedios de 5 a\u00f1os), como: Esteban Ezequiel Maito, \u201cThe historical transience of capital: the downward trend in the rate of profit since XIX century,\u201d <em>MPRA<\/em>, 2014. &lt;https:\/\/mpra.ub.uni-muenchen.de\/55894\/1\/MPRA_paper_55894.pdf&gt;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> Figura 2.2 en Arthur J. Alexander, \u201cJapan\u2019s Economy in the 20th Century,\u201d Japan Economic Institute Report, No. 3, 21 January, 2000, &lt;http:\/\/www.jei.org\/AJAclass\/JEcon20thC.pdf&gt;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> Shizume 2009, Gr\u00e1fica 1<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> Alexander 2000, Figura 2.2<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> Visible tanto en Maito 2014 como en Li et. al. 2007<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> Shizume 2009<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> Richard Sims, <em>Japanese Political History Since the Meiji Restoration 1868\u20132000<\/em>, Palgrave Macmillan, 2001.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> La influencia de Alemania fue tanto te\u00f3rica como pr\u00e1ctica, pues los alemanes supon\u00edan un gran parte de los consejeros extranjeros (<em>oyatoi gaikokujin<\/em>) de la era Meiji contratados por el gobierno japon\u00e9s para facilitar la transferencia de conocimiento t\u00e9cnico de alto nivel. Mientras tanto, las teor\u00edas alemanas sobre el estado ayudaron a estructurar la teor\u00eda pol\u00edtica japonesa de la primera modernidad. V\u00e9ase: Germaine A. Hoston, \u201cTenk\u014d: Marxism &amp; the National Question in Prewar Japan ,\u201d <em>Polity<\/em>, Volume 16, Number 1, Autumn 1983, pp.96-118.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> Janis Mimura, \u2018Japan\u2019s New Order and Greater East Asia Co-Prosperity Sphere: Planning for Empire,\u2019 <em>The Asia-Pacific Journal, <\/em>Volume 9, Issue 49 Number 3, December 5, 2011. &lt;http:\/\/apjjf.org\/2011\/9\/49\/Janis-Mimura\/3657\/article.html&gt;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> A pesar del lenguaje de cooperaci\u00f3n entre japoneses, chinos y manch\u00faes en la Esfera de Coprosperidad, Kishi era un firme degensor de la teor\u00eda de la Raza Yamato, viendo a los chinos como b\u00e1sicamente inferiores y adecuados para poco m\u00e1s que el trabajo sexual y los trabajos manuales. Como gestor de la Manchukuo colonial, firm\u00f3 un decreto legalizando el uso de trabajo esclavo en 1937 y millones de esclavos chinos fueron finalmente canalizados a los distritos industriales gargantuescos a lo largo del a\u00f1o. Kishi continu\u00f3 con esta pr\u00e1ctica tras su regreso a Tokio, enviando a medio mill\u00f3n de esclavos coreanos a trabajar en Jap\u00f3n, muchos de los cuales murieron.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> Michael Schaller, \u201cAmerica\u2019s Favorite War Criminal: Kishi Nobusuke and the Transformation of U.S.-Japan Relations,\u201d <em>Japan Policy Research Institute<\/em>, Working Paper Number 11, July 1995. &lt;http:\/\/www.jpri.org\/publications\/workingpapers\/wp11.html&gt;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a> Cabe se\u00f1alar que la influencia de Kishi sigue siendo patente en Jap\u00f3n hasta hoy, donde el Partido Liberal Democr\u00e1tico ha mantenido el control del estado casi continuamente desde 1955. No solo es el partido en el poder, sino que desde 2012 ha estado encabezado por el nieto de Kishi, Shinz\u014d Abe.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a> Richard Walker y Michael Storper, <em>The Capitalist Imperative: Territory, Technology and Industrial Growth<\/em>, Wiley-Blackwell, 1991.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a> Deborah Cowen, <em>The Deadly Life of Logistics: Mapping Violence in Global Trade<\/em>, University of Minnesota Press, 2014.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a> Makoto Itoh, <em>The World Economic Crisis and Japanese Capitalism<\/em>, Macmillan, 1990. p.145<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a> Ibid. p.140<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a> Ibid. pp.141-142<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a> Ibid. p.142<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a> Li et. al. 2007, Figura 2 y Maito 2014, Figura 3.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a> Robert Brenner, <em>The Boom and the Bubble: The US in the World Economy<\/em>, Verso, 2002. Figure 1.1.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a> N\u00fameros de Alexander 2000, Fig. 2.2. Estas cifras son estimaciones ligeramente m\u00e1s conservadoras, pues el Banco Mundial calcula el pico en la formaci\u00f3n de capital fijo bruto cercano al 40%, usando el PIB en lugar de la inversi\u00f3n interna y el PNB. Como referencia, esto se compara con una tasa estadounidense casi estancada, ligeramente en disminuci\u00f3n de aproximadamente un 20% desde 1960 hasta el presente.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a> Y la naturaleza universal de este boom es incluso puesta en cuesti\u00f3n por muchos estudiosos. V\u00e9ase, por ejemplo: Michael J. Webber y David L. Rigby, <em>The Golden Age Illusion: Rethinking Postwar Capitalism<\/em>, The Guilford Press, 1996.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref40\" name=\"_ftn40\">[40]<\/a> Itoh 1990<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref41\" name=\"_ftn41\">[41]<\/a> Michael Roberts, <em>The Long Depression: Marxism and the Global Crisis of Capitalism<\/em>, Haymarket Books, 2016.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref42\" name=\"_ftn42\">[42]<\/a> Brenner 2002<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref43\" name=\"_ftn43\">[43]<\/a> Robert Brenner, \u201cWhat is Good for Goldman Sachs is Good for America: The Origins of the Current Crisis,\u201d 2009. &lt;http:\/\/escholarship.org\/uc\/item\/0sg0782h#page-1&gt;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref44\" name=\"_ftn44\">[44]<\/a> Maito 2014, Figures 2-5.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref45\" name=\"_ftn45\">[45]<\/a> Brenner 2002, Figure 1.1<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref46\" name=\"_ftn46\">[46]<\/a> Maito 2014, Figure 3<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref47\" name=\"_ftn47\">[47]<\/a> Li et. al. 2007, Figura 2, Brenner 2002, Figura 1.1<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref48\" name=\"_ftn48\">[48]<\/a> Brenner 2002, p.54<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref49\" name=\"_ftn49\">[49]<\/a> Ibid, p.56<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref50\" name=\"_ftn50\">[50]<\/a> Ibid, Figura 1.1<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref51\" name=\"_ftn51\">[51]<\/a> Li et. al. 2007, Figura 2, Maito 2014, Figura 3 y Dave Zachariah, \u201cDeterminants of the average profit rate and the trajectory of capitalist economies,\u201d <em>Bulletin of Political Economy<\/em>, Volume 3, Number 1, 2009, Figures 4 and 18.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref52\" name=\"_ftn52\">[52]<\/a> ibid, p.95<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref53\" name=\"_ftn53\">[53]<\/a> ibid, Table 1.10.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref54\" name=\"_ftn54\">[54]<\/a> Itoh 1990, p.169<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref55\" name=\"_ftn55\">[55]<\/a> V\u00e9ase la serie de Datos hist\u00f3ricos del US Bureau of Labor Statistics sobre \u201cEstad\u00edsticas de la mano de obra del informe de poblaci\u00f3n actual.\u201d<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref56\" name=\"_ftn56\">[56]<\/a> Se incluye una breve lista en <em>Japan as Number One <\/em>(1979) de Ezra Vogel, <em>The Emerging Japanese Superstate <\/em>(1970), de Herman Kahn y <em>Japan Surges Ahead: The Story of an Economic Miracle <\/em>(1969) de P.B. Stone. Para un resumen de estas posiciones, v\u00e9ase Itoh 1990, pp.137-139.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref57\" name=\"_ftn57\">[57]<\/a> Itoh 1990, pp.168-179 y Brenner 2002, pp.96-111.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref58\" name=\"_ftn58\">[58]<\/a> Schaller 1995<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref59\" name=\"_ftn59\">[59]<\/a> La idea la populariz\u00f3 primero en Occidente Bruce Cumings en \u201cThe Origins and Development of the Northeast Asian Political Economy: Industrial Sector, Product Cycles and Political Consequences,\u201d <em>International Organization<\/em>, Number 38, Winter 1984.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref60\" name=\"_ftn60\">[60]<\/a> Mitchell Bernard y John Ravenhill, \u201cBeyond Product Cyclesy\u00a0 and Flying Geese: Regionalization, Hierarchy and the Industrialization of East Asia,\u201d <em>World Politics<\/em>, Number 47, January 1995. pp.171-209<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref61\" name=\"_ftn61\">[61]<\/a> Kaname Akamatsu, \u201cA historical pattern of economic growth in developing countries,\u201d <em>Journal of Developing Economies,<\/em> Volume 1, Number 1, March\u2013August 1962. pp.3-25.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref62\" name=\"_ftn62\">[62]<\/a> Para el desarrollo posterior de esta idea en Jap\u00f3n, v\u00e9ase el trabajo del estudiante de Kaname Kojima Kiyoshi y el economista Yamazawa Ippei. M\u00e1s tarde se convertir\u00eda en una caracter\u00edstica clave de la \u00abNueva Econom\u00eda Estructural\u00bb propuesta por el nacido en Taiw\u00e1n Justin Yifu Lin, quien desert\u00f3 a la Rep\u00fablica Popular de China en 1979 y sirvi\u00f3 como Economista Jefe en el Banco Mundial entre 2008 y 2012.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref63\" name=\"_ftn63\">[63]<\/a> Bernard y Ravenhill 1995, p.179<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref64\" name=\"_ftn64\">[64]<\/a> Al hablar de d\u00f3lares nos referimos siempre a d\u00f3lares estadounidenses.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref65\" name=\"_ftn65\">[65]<\/a> Miki Y Ishikida, <em>Toward Peace: War Responsibility, Postwar Compensation, and Peace Movements and Education in Japan,<\/em> iUniverse Inc.. 2005. p. 21<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref66\" name=\"_ftn66\">[66]<\/a> Martin Hart-Landsberg y Paul Burkett, \u201cContradictions of Capitalist Industrialization in East Asia: A Critique of \u2018Flying Geese\u2019 Theories of Development,\u201d <em>Economic Geography<\/em>, Volume 74, Number 2, April 1998. p.92<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref67\" name=\"_ftn67\">[67]<\/a> Itoh 1990, pp. 225-228<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref68\" name=\"_ftn68\">[68]<\/a> Bernard y Ravenhill, p.181<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref69\" name=\"_ftn69\">[69]<\/a> Itoh 1990, pp. 225-228<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref70\" name=\"_ftn70\">[70]<\/a> Brenner 2002, Fig.1.1<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref71\" name=\"_ftn71\">[71]<\/a> Hart-Landsberg y Burkett 1998, p.92<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref72\" name=\"_ftn72\">[72]<\/a> Itoh 1990, p.164<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref73\" name=\"_ftn73\">[73]<\/a> El dividendo demogr\u00e1fico es esencialmente una medida de la poblaci\u00f3n en edad de trabajar respecto a la poblaci\u00f3n dependiente (la tasa de dependencia) en lo que respecta a los cambios en el desarrollo en una econom\u00eda en su conjunto. Cuando se produce desarrollo econ\u00f3mico la tasa de mortalidad disminuye pero la tasa de natalidad inicialmente se mantiene alta, creando un boom de la poblaci\u00f3n. Cuando la generaci\u00f3n del boom entra en la fuerza de trabajo le dan la las empresas una gran reserva de mano de obra disponible, abaratada por la competici\u00f3n con un gran ej\u00e9rcito de reserva, y esto a su vez provoca un boom de los ahorros personales y el gasto de los consumidores, proporcion\u00e1ndole al capital m\u00e1s inversi\u00f3n y un aumento de la demanda interna. The demographic dividend is essentially a measurement of the working-age population to the dependent population (the dependency ratio) as it relates to developmental shifts within an economy at large. As economic development proceeds the mortality rate declines but birth rates initially remain high, creating a population boom. As the boom generation enters the workforce they provide firms with a large pool of available labor, cheapened by competition with a large reserve army, and this in turn produces a boom in personal saving and consumer spending, providing capital for further investment and increased domestic demand.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref74\" name=\"_ftn74\">[74]<\/a> Kiernan 2017, p.397<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref75\" name=\"_ftn75\">[75]<\/a> Citado en ibid, p.397<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref76\" name=\"_ftn76\">[76]<\/a> <em>U.S. Agency for International Development (USAID)<\/em>. \u201cU.S. overseas loans and grants: obligations and loan authorizations, July 1, 1945-September 30, 2005,\u201d p.122 y p.126 &lt;http:\/\/pdf.usaid.gov\/pdf_docs\/PNADH500.pdf&gt;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref77\" name=\"_ftn77\">[77]<\/a> Ibid, p.120. Mucho m\u00e1s importante que la ayuda directa en Hong Kong fue el rol de los capitalistas que hab\u00edan hu\u00eddo del continente y hab\u00edan establecido nuevos centros de producci\u00f3n en la industria textil en el territorio.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref78\" name=\"_ftn78\">[78]<\/a> Ibid, p.128. V\u00e9ase la figura 1 para una comparativa.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref79\" name=\"_ftn79\">[79]<\/a> Heonik Kwon, \u201cVietnam\u2019s South Korean Ghosts,\u201d <em>The New York Times<\/em>, 10 de julio de 2017. &lt;https:\/\/www.nytimes.com\/2017\/07\/10\/opinion\/vietnam-war-south-korea.html&gt;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref80\" name=\"_ftn80\">[80]<\/a> Jim Glassman y Young-Jin Choi, \u201cThe <em>chaebol<\/em> and the US military-industrial complex: Cold War geopolitical economy and South Korean industrialization,\u201d <em>Environment and Planning A,<\/em> Volume 46, 2014. p.1166<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref81\" name=\"_ftn81\">[81]<\/a> ibid, pp.1170-1172<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref82\" name=\"_ftn82\">[82]<\/a> ibid, Figura 2<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref83\" name=\"_ftn83\">[83]<\/a> ibid, Figura 5<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref84\" name=\"_ftn84\">[84]<\/a> Ibid, p.1176<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref85\" name=\"_ftn85\">[85]<\/a> Kiernan 2017, p. 436<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref86\" name=\"_ftn86\">[86]<\/a> Seg\u00fan las mediciones de la OCDE<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref87\" name=\"_ftn87\">[87]<\/a> Maito 2014, Figura 4<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref88\" name=\"_ftn88\">[88]<\/a> Kevin Gray, <em>Labour and development in East Asia<\/em>, Routledge 2014.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref89\" name=\"_ftn89\">[89]<\/a> Brenner 2002, pp.59-75<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref90\" name=\"_ftn90\">[90]<\/a> ibid, p.80<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref91\" name=\"_ftn91\">[91]<\/a> Deborah Cowen, <em>The Deadly Life of Logistics: Mapping Violence in Global Trade<\/em>, University of Minnesota Press 2014. p.31<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref92\" name=\"_ftn92\">[92]<\/a> Cowen 2014, p.41<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El colectivo comunista chino Chuang est\u00e1 publicando en la revista de mismo t\u00edtulo una serie de art\u00edculos sobre la historia<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":8191,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[39,44,17],"tags":[],"class_list":["post-8160","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-asia","category-economia","category-historia"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8160","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8160"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8160\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/8191"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8160"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8160"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8160"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}