{"id":8232,"date":"2020-10-23T05:00:44","date_gmt":"2020-10-23T04:00:44","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8232"},"modified":"2020-11-22T04:39:24","modified_gmt":"2020-11-22T03:39:24","slug":"polvo-rojo-iii-fronteras-condiciones-internas-en-los-anos-60-80","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8232","title":{"rendered":"Polvo rojo: la transici\u00f3n al capitalismo en China (III): Fronteras: condiciones internas en los a\u00f1os 60-80"},"content":{"rendered":"<p><em>El colectivo comunista chino Chuang est\u00e1 publicando en la revista de mismo t\u00edtulo una serie de art\u00edculos sobre la historia contempor\u00e1nea econ\u00f3mica china. De momento llevan publicadas las dos primeras secciones de las tres previstas, respectivamente en los n\u00fameros 1 (2016 y 2019) y 2 (2019) de la revista. En los \u00faltimos meses hemos publicado la primera serie \u00ab<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=7539\">Sorgo y acero: el r\u00e9gimen socialista de desarrollo y la forja de China<\/a>\u00bb en seis entradas -recopilado tambi\u00e9n en forma de <a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8184\">libro<\/a>&#8211;\u00a0 y publicamos ahora la segunda, con cinco entradas. Recordamos que en la primera estudian lo que los autores denominan \u00abr\u00e9gimen socialista de desarrollo\u00bb que datan aproximadamente entre la creaci\u00f3n de la Rep\u00fablica Popular en 1949 y principios de los a\u00f1os 70, cuando consideran que se produce la transici\u00f3n al capitalismo. En esta segunda parte, \u00abPolvo rojo\u00bb veremos lo que consideran la transici\u00f3n al capitalismo, entre los a\u00f1os 70 y el inicio del nuevo milenio. Este ser\u00e1 el esquema de publicaci\u00f3n:<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><strong>Polvo rojo: la transici\u00f3n al capitalismo en China<\/strong><\/p>\n<p><em><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=7930\">I. Introducci\u00f3n<\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8160\">II. Parte 1. La Cuenca del Pac\u00edfico<\/a><br \/>\nIII. Parte 2. Fronteras<br \/>\n<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8522\">IV. Parte 3. Sinosfera<\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8671\">V.\u00a0 Parte 4. De hierro a \u00f3xido<\/a><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>Visi\u00f3n general: l\u00edneas de falla<br \/>\n<\/strong><\/h2>\n<p>Estas crisis internacionales crear\u00edan pronto una abertura para la incorporaci\u00f3n de China a los circuitos globales de acumulaci\u00f3n. Pero esto solo ser\u00eda posible despu\u00e9s de que se abriesen finalmente toda una serie de profundas l\u00edneas de falla atravesando tanto el r\u00e9gimen de desarrollo como el bloque socialista en general, lanzando a China a una alianza con el campo contrario durante la Guerra Fr\u00eda. En esta secci\u00f3n, detallaremos la naturaleza de estas crisis constituyentes y explicaremos c\u00f3mo, exactamente, un r\u00e9gimen de desarrollo que hab\u00eda frenado la transici\u00f3n al capitalismo pudo finalmente convertirse en un veh\u00edculo para esa misma transici\u00f3n. Profundizaremos en las pruebas que detallan estas crisis y los diversos intentos improvisados para solucionarlas, y en varios puntos puede ser f\u00e1cil perder de vista la imagen te\u00f3rica general. Pero estas cuestiones mayores son en realidad el n\u00facleo de la historia.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n central de estos problemas te\u00f3ricos es la transici\u00f3n desde sociedades preexistentes al modo capitalista de producci\u00f3n. M\u00e1s abajo, destacamos la naturaleza del sistema capitalista (para enmarcar adecuadamente lo que supone esta transici\u00f3n), y los diversos mecanismos que apuntalaron el proceso. Nuestro marco procede espec\u00edficamente de la visi\u00f3n de Marx de la l\u00f3gica del capital y de diversos debates entre los estudiosos posteriores conocedores de Marx respecto a la historia del capitalismo, especialmente el \u00abDebate Brenner\u00bb sobre las ra\u00edces agrarias del capital en Inglaterra. M\u00e1s en general, para entender la naturaleza del cambio en los sistemas industriales (que es a la vez puntuado y gradual) sacamos varias herramientas importantes del intento de teorizar el cambio sist\u00e9mico a gran escala dentro de la teor\u00eda evolucionista, espec\u00edficamente tal como fue desarrollada por Stephen Jay Gould. Este texto no pretende, sin embargo, ser un relato acad\u00e9mico, sino una narrativa legible que destaca m\u00e1s los procesos hist\u00f3ricos que teor\u00edas sobre ellos. No planteamos esta narrativa, por tanto, en el lenguaje metahist\u00f3rico de voces acad\u00e9micas incorp\u00f3reas debatiendo entre s\u00ed. Aunque obviamente instruidos por estas discusiones, los nombres y egos de todos los eruditos quedan confinados a los pies de nota, donde pueden quedar adecuadamente subordinados a las masas de gentes que en realidad hicieron la historia, m\u00e1s que aquellos que simplemente hablan de ella.<\/p>\n<p>La historia de la transici\u00f3n es compleja, pero las tendencias principales pueden ser identificadas retrospectivamente. M\u00e1s abajo, analizaremos los detalles del anquilosamiento del r\u00e9gimen de desarrollo, y explicaremos los primeros movimientos hacia la reforma como respuestas improvisadas a esta crisis social y econ\u00f3mica m\u00e1s profunda. Un elemento central de esta historia ser\u00e1 el problema del estancamiento de la producci\u00f3n agr\u00edcola y el lento crecimiento de la industria rural despu\u00e9s del Gran Salto. Los movimientos para modernizar la agricultura, aplicar tecnolog\u00edas de la nueva revoluci\u00f3n verde y canalizar la mano de obra rural excedente a actividades de la industria ligera empezaron a enlazarse entre s\u00ed en una din\u00e1mica autorreafirmante que tendi\u00f3 a una creciente comercializaci\u00f3n y mayor dependencia de los insumos externos, lo que abrir\u00eda la puerta a v\u00ednculos econ\u00f3micos con el mundo capitalista. Todo esto ocurr\u00eda, mientras tanto, en medio de la crisis m\u00e1s profunda dentro del bloque socialista. A medida que crec\u00edan las tensiones entre China y la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, el r\u00e9gimen de desarrollo perd\u00eda su fuente m\u00e1s importante de importaciones y formaci\u00f3n t\u00e9cnica, justo cuando se encontraba al borde de la guerra en todos los frentes. Esto llev\u00f3 a un periodo de aislamiento que exacerb\u00f3 la autarqu\u00eda y anquilosamiento del r\u00e9gimen de desarrollo tard\u00edo, profundizando en \u00faltima instancia la crisis y forzando al estado a buscar en otra parte insumos externos clave. Fue en este contexto en el que tuvo lugar el acercamiento diplom\u00e1tico entre China y los Estados Unidos, haciendo girar el curso de la Guerra Fr\u00eda y estableciendo las bases para una posible (pero en ese momento lejos de ser algo asegurado) entrada de China en la econom\u00eda capitalista.<\/p>\n<p>Aunque los principales sucesos de esta historia son bastante claros, usaremos un enfoque distinto para relatarlos. Destacamos, en primer lugar y principalmente, que las decisiones y las estrategias pol\u00edticas de los hombres de estado b\u00e1sicamente siguen a condiciones hist\u00f3ricas m\u00e1s fundamentales, producidas por din\u00e1micas de sistema, entre las que se incluyen la inercia, por un lado, y el impulso de las masas populares, por otro. Los grandes l\u00edderes no son los autores de la historia, sino que simplemente anotan y ofrecen correcciones menores. De la misma forma que hemos defendido, por tanto, que la era socialsta no era la \u00abChina de Mao\u00bb, mantenemos que el periodo de transici\u00f3n de nunca manera perteneci\u00f3 a Deng Xiaoping. La \u00abReforma y Apertura\u00bb (\u6539\u9769\u5f00\u653e) nunca fue una estrategia sistem\u00e1tica para la mercadizaci\u00f3n [marketization]. De hecho, no fue nunca una estrategia coherente. Su narrativa como tal surgi\u00f3 a\u00f1os m\u00e1s tarde, como una historia de celebraci\u00f3n para defender el mandato del estado. En realidad, fue un proceso azaroso e improvisado, totalmente contingente y a menudo extremadamente incontrolado. Esto tambi\u00e9n implica que la transici\u00f3n no pod\u00eda haber sido el resultado de una \u00abtraici\u00f3n\u00bb llevada a cabo por una facci\u00f3n dentro del partido. Aunque dicha conspiraci\u00f3n hubiera existido, la balcanizaci\u00f3n de la producci\u00f3n y el anquilosamiento de la maquinaria del estado hubieran garantizado que nunca hubiera podido llevarse a cabo. Por el contrario, todas las grandes reformas tendieron a ser sellos oficiales desp\u00faes de que sucediesen los hechos dados a experimentos mucho m\u00e1s locales.<\/p>\n<p>En segundo lugar, mantenemos que el r\u00e9gimen de desarrollo de China no fue capaz de fundirse como un verdadero modo de producci\u00f3n, ni era un\u00a0 \u00abestado capitalista\u00bb o un pa\u00eds \u00abburocr\u00e1tico capitalista\u00bb. El intento de adornar el capitalismo con adjetivos es simplemente una pantalla de humo que oscurece una pobre comprensi\u00f3n de su din\u00e1mica fundamental. Y el r\u00e9gimen socialista de desarrollo no era capitalista. Quienes defienden que el resultado final de la transici\u00f3n prueba de alguna manera la esencia capitalista preexistente de la era socialista hacen una extra\u00f1a presunci\u00f3n l\u00f3gica que ser\u00eda dif\u00edcilmente tolerada en cualquier disciplina fuera de la teolog\u00eda: mezclar el resultado final de un proceso con sus formas precedentes, como si el germen de la especie humana estuviese presente en la aurora de la vida. Por el contrario, ofrecemos una teor\u00eda sobre c\u00f3mo el r\u00e9gimen de desarrollo que no era un modo de producci\u00f3n se rompi\u00f3 lentamente, superado por las din\u00e1micas autorreforzadas de la mercadizaci\u00f3n que se fusionar\u00eda finalmente en un modo de producci\u00f3n regido por la ley del valor.<\/p>\n<p>Finalmente, ni proclamamos que el capitalismo sea un producto totalmente nacional, generado por las energ\u00edas emprendedoras liberadas del campesinado, ni un sistema totalmente invasivo, impuesto a China por una alianza entre bur\u00f3cratas locales y la burgues\u00eda internacional. Es verdad que la ley del valor hab\u00eda empezado su gestaci\u00f3n en el campo chino, y espec\u00edficamente dentro de la industria rural. En las ciudades, ya hab\u00eda tomado forma un proto-proletariado, e incluso las mayores empresas de propiedad estatal hab\u00edan empezado a comercializar algunos de sus productos y, lo que es m\u00e1s importante, a subcontratar trabajo a empresas industriales urbanas y rurales m\u00e1s peque\u00f1as operando principalmente dentro del mercado. Pero tambi\u00e9n exist\u00edan fuertes fuerzas que no eran de mercado, protegiendo a la agricultura y defendiendo los privilegios del sector industrial estatal hasta bien entrado el nuevo milenio. El desarrollo de esta ley del valor dom\u00e9stica solo pod\u00eda ser completado por la incursi\u00f3n simult\u00e1nea de la econom\u00eda global bajo la forma de equipamiento de capital importado, aumentando el d\u00e9ficit del estado, y las nuevas zonas abiertas para la exportaci\u00f3n. Esta econom\u00eda exportadora y las redes de capital que lo dirig\u00edan son el tema de la siguiente secci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>La geograf\u00eda de la acumulaci\u00f3n capitalista<\/strong><\/p>\n<p>Las condiciones generales descritas arriba converger\u00edan pronto con un crisis interna en el r\u00e9gimen de desarrollo chino. Antes de describir esta crisis interna, sin embargo, ser\u00e1 \u00fatil describir las leyes del movimiento que determinan la geograf\u00eda de la producci\u00f3n bajo el capitalismo. La acumulaci\u00f3n compuesta de valor va acompa\u00f1ada de la expansi\u00f3n espacial. A nivel abstracto, la l\u00f3gica b\u00e1sica de la producci\u00f3n capitalista ha tenido, desde su comienzo, un car\u00e1cter global: se ha orientado como si fuese un sistema global, aunque su infraestructura productiva real estuviese delimitada geogr\u00e1ficamente. Pero la subsunci\u00f3n de la Cuenca asi\u00e1tica del Pac\u00edfico, empezada en Jap\u00f3n y completada con la transici\u00f3n en China, ver\u00eda por primera vez a la mayor parte de la poblaci\u00f3n mundial sujeta al dominio directo del capital.<\/p>\n<p>Aunque a menudo se formula en abstracto, poniendo el \u00e9nfasis en su capacidad para remodelar y domar la cultura, la sociedad y el mundo no humano, la comunidad material de capital se define, primero y principalmente, por su capacidad de remodelar el territorio para adaptarse a sus necesidades. Por un lado, esto supone la destrucci\u00f3n sistem\u00e1tica de la econom\u00eda de subsistencia no orientada al mercado, y el mantenimiento perpetuo de diversos sistemas aparentemente extraecon\u00f3micos que impiden que esta econom\u00eda de subsistencia llege a volver ser posible de nuevo. De entre estos, la ley de la propiedad es el m\u00e1s obvio, pero es igualmente importante el \u00abelemento hist\u00f3rico y moral\u00bb que entra en la determinaci\u00f3n del valor de la fuerza de trabajo, se\u00f1alando los diversos modos en que la comunidad material reestructura los componentes fundamentales de la existencia humana, domando de esta manera a la humanidad de acuerdo con el imperativo inhumano de acumulaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por otro lado, sin embargo, la expansi\u00f3n de la comunidad material tambi\u00e9n supone la construcci\u00f3n de tipos de territorios completamente nuevos, como los complejos log\u00edsticos que definieron el cambio del capital a lo largo de la Cuenca del Pac\u00edfico. El car\u00e1cter exacto de estos complejos territorial-industriales ha cambiado con cada onda expansiva, pero su caracter\u00edstica definidora es la de la desigualdad espacial. La producci\u00f3n capitalista se define por la extrema concentraci\u00f3n geogr\u00e1fica de la industria. Unido a la destrucci\u00f3n y continuo impedimento de formas alternativas de subsistencia, esto da como resultado una r\u00e1pida urbanizaci\u00f3n, en la que las ciudades se separan de sus l\u00edmites hist\u00f3ricos de clima, geograf\u00eda y fertilidad del suelo. El archipi\u00e9lago de infraestructura log\u00edstica que rodea la Cuenca del Pac\u00edfico fue por tanto una especie de vanguardia de la producci\u00f3n global capitalista, empujada hacia el este por la disminuci\u00f3n de la rentabilidad de la econom\u00eda mundial y por c\u00e1lculos geopol\u00edticos de los Estados Unidos, como poder hegem\u00f3nico reinante encargado de enfrentarse a esta crisis. Como explicamos anteriormente, la importaci\u00f3n de bienes de capital avanzados desde los EEUU, Europa y, m\u00e1s tarde, Jap\u00f3n dispararon una serie de booms econ\u00f3micos en la regi\u00f3n facilitados por los gastos durante tiempos de guerra en una serie de conflictos anticomunistas. Aunque muchas de estas guerras se perdieron (como en Indochina) o acabaron en tablas (como en Corea), ser\u00edan finalmente sus efectos econ\u00f3micos colaterales los que romper\u00edan la divisi\u00f3n entre los bloques capitalista y socialista.<\/p>\n<p><strong>El campo en el r\u00e9gimen socialista de desarrollo<\/strong><\/p>\n<p>Volviendo a la situaci\u00f3n interior, ser\u00e1 \u00fatil empezar por revisar las condiciones generales del r\u00e9gimen socialista de desarrollo tal como las dejamos al final de \u00abSorgo y acero\u00bb. Este r\u00e9gimen no era un modo de producci\u00f3n porque nunca desarroll\u00f3 una l\u00f3gica interna capaz de reproducirse independientemente de una supervisi\u00f3n gerencial continua. Esto implicaba que no pod\u00eda mantenerse por s\u00ed misma a escala social, dando como resultado la balcanizaci\u00f3n de la sociedad definida por las fronteras entre unidades de producci\u00f3n aut\u00e1rquicas. Tambi\u00e9n implicaba que el r\u00e9gimen no pod\u00eda garantizar de manera fiable su reproducci\u00f3n con el paso del tiempo, llevando a un r\u00e1pido anquilosamiento. No obstante, en el curso de este anquilosamiento el r\u00e9gimen de desarrollo form\u00f3 su propia estructura local de clases, definida en primer lugar por la extracci\u00f3n de grano desde el campo y, segundo, por la proximidad a los \u00f3rganos centrales del estado. Esta estructura de clase era intr\u00ednsecamente contingente respecto al car\u00e1cter del r\u00e9gimen de desarrollo y era por lo tanto, a la vez ca\u00f3tica y condenada a una r\u00e1pida obsolescencia.<\/p>\n<p>La divisi\u00f3n rural-urbana defin\u00eda el r\u00e9gimen de desarrollo y estaba regulada por una alta tasa de acumulaci\u00f3n, en la que el consumo se manten\u00eda bajo para que las inversiones en industrias pesadas particulares pudiesen ser altas. El crecimiento del consumo se mantuvo de manera constante por debajo de la tasa de crecimiento del PIB, de manera que el porcentaje de PIB de la industria creci\u00f3 del 25,9 por ciento del PIB durante el Primer Plan Quinquenal (PQ), iniciado en 1953, al 43,2 por ciento a finales del Cuarto PQ en 1975.<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>\u00a0Otra forma de verlo es que, aunque m\u00e1s del 80 por ciento de la poblaci\u00f3n trabajaba en la agricultura, este sector recibi\u00f3 menos del 10 por ciento de inversi\u00f3n a lo largo de tres d\u00e9cadas, desde 1953 a 1985,<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>\u00a0mientras el 45 por ciento fue a la industria pesada durante ese mismo periodo.<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>\u00a0La agricultura aliment\u00f3 a la industria. Como porcentaje del PIB, la industria ya hab\u00eda sobrepasado a la agricultura a finales de los 60. Esta estrategia empezar\u00eda a cambiar con las reformas de principios de los a\u00f1os 80, sin embargo, cuando se permiti\u00f3 aumentar la tasa de consumo, ralentizando el proceso de industrializaci\u00f3n.<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a> En este sentido, la relaci\u00f3n de la industrializaci\u00f3n con la agricultura fue bastante diferente en China de la que hab\u00eda sido en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, que ten\u00eda una producci\u00f3n de grano per c\u00e1pita mucho m\u00e1s alta en los a\u00f1os 20 y 30 que la que ten\u00eda China en los 50.<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a> As\u00ed, mientras el estado chino intent\u00f3 desarrollar r\u00e1pidamente la industria pesada, la producci\u00f3n agr\u00edcola sigui\u00f3 siendo un l\u00edmite mucho m\u00e1s severo a la industrializaci\u00f3n. El estado ten\u00eda que aumentar tanto la parte relativa del excedente agrario como la producci\u00f3n agr\u00edcola total.<\/p>\n<p>La reforma agraria llevada a cabo en los primeros a\u00f1os del r\u00e9gimen de desarrollo elimin\u00f3 al principal consumidor rural capaz de competir con el estado por el excedente agr\u00edcola: la \u00e9lite rural (entre la que se encontraban terratenientes, funcionarios locales, comerciantes y campesinos relativamente ricos). A finales de 1953 el estado puso en marcha un mecanismo para extraer este excedente. Llamado \u00abcompra y comercializaci\u00f3n unificadas\u00bb (\u7edf\u8d2d\u7edf\u9500), el sistema supon\u00eda el completo control estatal sobre el mercado de grano, expulsando a todos los comerciantes privados. Esto fue visto como la mejor de varias opciones imperfectas en ese momento, necesario si el r\u00e9gimen de desarrollo quer\u00eda permanercer independiente de un mercado global de posguerra firmemente en manos de los Estados Unidos. As\u00ed explicaba Chen Yun, quien particip\u00f3 en el primer comit\u00e9 de redacci\u00f3n del primer PQ, la l\u00f3gica tras el control del estado sobre el grano en ese momento: \u00ab\u00bfSon atajos? S\u00ed. Pueden disminuir el entusiasmo por la producci\u00f3n, perseguir a gente hasta la muerte [&#8230;] y provocar insurrecciones en determinadas \u00e1reas. Pero ser\u00eda peor si no los pusi\u00e9semos en marcha. Eso significar\u00eda hundirse en el viejo camino de la vieja China importadora de grano\u00bb.<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a> Tras la aplicaci\u00f3n del monopolio de estado, los debates pol\u00edticos entre 1955 y 1980 cambiaron a la cuesti\u00f3n de c\u00f3mo desarrollar la producci\u00f3n agr\u00edcola para producir un mayor excedente. De particular importancia fue c\u00f3mo evitar el riesgo de reiniciar una transici\u00f3n local al capitalismo v\u00eda desarrollo de los mercados rurales.<\/p>\n<p>El Gran Salto Adelante (GSA) de 1958-1961 fue un intento de responder a esta cuesti\u00f3n. La autodependencia y la movilizaci\u00f3n de la mano de obra rural excedente (centr\u00e1ndose particularmente en la temporada baja de trabajo, pero tambi\u00e9n de la fuerza de trabajo reproductiva ineficientemente utilizada) compensar\u00eda la falta de inversi\u00f3n estatal en la producci\u00f3n agr\u00edcola mediante la participaci\u00f3n colectiva en la formaci\u00f3n de capital agr\u00edcola. Mientras tanto, esto permitir\u00eda una mayor tasa de acumulaci\u00f3n, sin arriesgarse a una resurrecci\u00f3n de los mercados rurales. Una pol\u00edtica de desarrollo de este tipo se basaba en una colectivizaci\u00f3n r\u00e1pida a gran escala, el igualitarismo, una industrializaci\u00f3n rural exitosa y la motivaci\u00f3n pol\u00edtica. En muchos de estos puntos, el intento fue un claro fracaso. Por el contrario, una pol\u00edtica de modernizaci\u00f3n agr\u00edcola basada en una inversi\u00f3n m\u00e1s importante del estado, creando las condiciones para un cultivo cient\u00edfico mecanizado, a gran escala, hubiera sido otra opci\u00f3n. Pero esto hubiera ralentizado inicialmente el proceso de industrializaci\u00f3n, pues la inversi\u00f3n estatal en agricultura hubiera sido mucho mayor, limitando los fondos disponibles para la industria pesada. Finalmente, la presi\u00f3n para una r\u00e1pida industrializaci\u00f3n en el contexto de una Guerra Fr\u00eda a menudo caliente empuj\u00f3 a los l\u00edderes en la primera direcci\u00f3n, aunque no sin desacuerdos.<\/p>\n<p><strong>El g\u00e9nero y la industria rural en el Gran Salto<\/strong><\/p>\n<p>Los cambios en la industria rural a lo largo del tiempo nos ofrecen una lente importante para observar los cambios en la econom\u00eda de China en su conjunto. En la econom\u00eda imperial tard\u00eda, industrias artesanas rurales como las textiles y las de fabricaci\u00f3n de papel funcionaban generalmente como un \u00abv\u00ednculo org\u00e1nico entre el cultivo y el procesamiento de productos agr\u00edcolas.\u00bb<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a> La producci\u00f3n artesana un\u00eda a los hogares campesinos o \u00abpatricorporaciones\u00bb de linaje<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a> con redes locales y regionales de consumidores mediante un sistema amplio de \u00abciudades-mercado\u00bb. La embestida de las invasiones imperialistas del siglo XIX, que vinieron acompa\u00f1adas del mercado capitalista mundial y un siglo de guerras civiles, alteraron profundamente el sistema, pero no de manera terminal.<\/p>\n<p>En el amanecer del r\u00e9gimen de desarrollo en 1949, el valor de la \u00abproducci\u00f3n secundaria\u00bb rural (principalmente artesan\u00eda tradicional) supon\u00eda un total de 1,16 mil millones de yuanes en precios de 1957.<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a> El movimiento de reforma agraria ayud\u00f3 a estas industrias a recuperarse algo e incluso crecer sobre una base familiar, con m\u00e1s de diez millones de campesinos trabajando a tiempo parcial en artesan\u00edas comerciales a partir de 1954, casi doblando el valor de la producci\u00f3n a 2,2 mil millones de yuanes. La introducci\u00f3n en 1953 del sistema de compra y comercializaci\u00f3n unificado cort\u00f3 este \u00abv\u00ednculo org\u00e1nico\u00bb complementario entre el cultivo y la comercializaci\u00f3n de productos agr\u00edcolas procesados, provocando una ca\u00edda de los ingresos rurales en \u00e1reas que se hab\u00edan especializado en la producci\u00f3n artesana.<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a> Cuando el estado estableci\u00f3 el monopsonio sobre los productos agr\u00edcolas, las empresas de procesamiento rural quedaron inevitablemente separadas de sus suministros. Cereales, algod\u00f3n, seda, cacahuetes y soja &#8211;los suministros b\u00e1sicos de las empresas no agr\u00edcolas&#8211; eran tomados por el estado inmediatamente despu\u00e9s de la cosecha. De hecho, durante los a\u00f1os 50 el campo qued\u00f3 desindustrializado.<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a><\/p>\n<p>En 1955, el movimiento cooperativo empez\u00f3 a organizar artesan\u00edas en \u00abequipos de producci\u00f3n suplementaria\u00bb (\u526f\u4e1a\u751f\u4ea7\u961f) bajo las cooperativas agr\u00edcolas. Al principio, el \u00e9nfasis del movimiento en la agricultura da\u00f1\u00f3 a\u00fan m\u00e1s la situaci\u00f3n de las industrias suplementarias, pues virtualmente toda la manufactura fue tomada por empresas estatales, pero a finales de 1957 la industria rural hab\u00eda recuperado el valor de la producci\u00f3n justo por encima del de 1954, equivalente al 4,3 por ciento de la producci\u00f3n agr\u00edcola de ese a\u00f1o.<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a> M\u00e1s tarde, en 1958, el Gran Salto Adelante incorpor\u00f3 y reorganiz\u00f3 estos equipos de producci\u00f3n suplementaria en las aldeas y m\u00e1s de 30.000 cooperativas artesanas en las ciudades bajo \u00abEmpresas de Comuna y de Brigada\u00bb (ECB). Aquellas ECB que sobrevivieron hasta los a\u00f1os 80 se convertir\u00edan en \u00abEmpresas de Ciudad y Pueblo\u00bb [conocidas generalmente en la bibliograf\u00eda como TVE por su anagrama en ingl\u00e9s \u00abTownship and Village Enterprises\u00bb]. En un primer ejemplo de exacci\u00f3n capitalista de instituciones socialistas, las ECB pasar\u00eda a convertirse, de un componente central de la \u00abtransici\u00f3n al comunismo\u00bb concebida por el GSA, a las primeras empresas privadas y un veh\u00edculo clave para la transici\u00f3n al capitalismo. Pero incluso antes de este parteaguas, las ECB sufrir\u00edan antes diversos cambios que reflejaban los cambios en la pol\u00edtica econ\u00f3mica nacional.<\/p>\n<p>La creaci\u00f3n de las ECB se\u00f1al\u00f3 el primer intento sistem\u00e1tico del estado por promover la industria rural como tal. Si la artesan\u00eda hab\u00eda entrelazado previamente la econom\u00eda familiar campesina con los mercados locales y regionales mediante el procesamiento de los bienes agr\u00edcolas, las ECB transformaron fundamentalmente la industria rural al subordinarla a los dictados cambiantes de la pol\u00edtica estatal &#8211;pol\u00edtica que a su vez respond\u00eda a condiciones internacionales cambiantes&#8211;. Inicialmente, durante el GSA, esto se centr\u00f3 en desviar de la agricultura mano de obra rural \u00abexcedentaria\u00bb para contribuir directamente a la carrera nacional por \u00absobrepasar a Gran Breta\u00f1a y atrapar a los EEUU\u00bb en industrias pesadas como el acero. A esto se le uni\u00f3 el objetivo de establecer una alternativa autosuficiente a las importaciones de bienes de capital para la modernizaci\u00f3n agr\u00edcola, ahora que las tensiones con la URSS complicaban a\u00fan m\u00e1s la estrategia anterior, m\u00e1s convencional. Este segundo objetivo pasar\u00eda al primer plano cuando el primero fue abandonado junto con el GSA en su conjunto en 1961.<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a><\/p>\n<p>En la pr\u00e1ctica el desv\u00edo de \u00abmano de obra excedentaria\u00bb a producci\u00f3n no agr\u00edcola significaba transferir b\u00e1sicamente a hombres j\u00f3venes campesinos de los campos a las 7,5 millones de nuevas f\u00e1bricas establecidas en 1958 y, m\u00e1s frecuentemente, a las colinas donde se constru\u00edan carreteras, se pon\u00edan nuevas tierras en cultivo, se colocaban v\u00edas f\u00e9rreas y se cavaban minas y canales de riego.<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a> Y para finales de 1958, las recientemente creadas ECB ya empleaban a 18 millones de personas, triplicando aproximadamente la producci\u00f3n en 1958 de la conseguida en 1954, y casi cinco veces m\u00e1s el siguiente a\u00f1o.<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a> Como resultado, el trabajo agr\u00edcola como porcentaje del trabajo total rural cay\u00f3 de entre el 90 y el 93 por ciento a principios de los a\u00f1os 50 al 71 por ciento en 1958.<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a> Esta repentina transferencia de mano de obra masculina rural a actividades no agr\u00edcolas fue posible al sacar a las mujeres del hogar para convertirlas en la principal fuente de mano de obra agr\u00edcola, revertiendo la divisi\u00f3n de g\u00e9nero tradicional que hab\u00eda dominado durante siglos, conmemorada en la frase \u00ablos hombres cultivan mientras las mujeres tejen\u00bb (\u7537\u8015\u5973\u7ec7). Al principio, esta inversi\u00f3n se vi\u00f3 facilitada por la socializaci\u00f3n de parte del trabajo reproductivo que las mujeres hubieran hecho de otra forma en casa adem\u00e1s de cultivar. Las reci\u00e9n creadas \u00abbrigadas de producci\u00f3n\u00bb del tama\u00f1o de aldea establecieron comedores comunitarios, instalaciones para cuidar de los ni\u00f1os y los ancianos y \u00abotras medidas colectivas de bienestar para emancipar a las mujeres de la monoton\u00eda de la cocina, y en breve los hombres y mujeres empezaron a recibir salarios por su trabajo, complementados con suministros gratis de productos como arroz, aceite, sal, salsa de soja, vinagre y verduras\u00bb, junto con vestidos, medicinas, cuidados durante el parto e incluso peluquer\u00eda gratuitos.<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a><\/p>\n<p>Estos experimentos en realidad no desafiaron la division de g\u00e9nero en el trabajo como tal, puesto que este trabajo reproductivo socializado era realizado principalmente por mujeres mayores, pero liber\u00f3 a las mujeres j\u00f3venes para dedicar m\u00e1s tiempo a realizar trabajo agr\u00edcola para el colectivo. Este breve acuerdo se hundi\u00f3 cuando golpe\u00f3 la hambruna y muchas instituciones del GSA fueron desmanteladas, entre las que se encontraban tanto estas instalaciones para el trabajo reproductivo socializado como la mayor parte de las ECB. A partir de ahora, se esperaba de las mujeres j\u00f3venes que asumiesen la doble carga del trabajo agr\u00edcola colectivo, por el que recib\u00edan menos puntos de trabajo que los hombres, y el trabajo dom\u00e9stico en el hogar, ahora no remunerado e invisible. Ir\u00f3nicamente, por tanto, este experimento que ten\u00eda como objetivo\u00a0 (en la ret\u00f3rica al menos) disminuir las disparidades entre los roles de g\u00e9nero, entre la ciudad y el campo y entre la industria y la agricultura, en realidad termin\u00f3 imponiendo sobre la sociedad rural por primera vez versiones modernas de estas distinciones. El objetivo socialista original de reducir y en \u00faltima instancia eliminar toda disparidad de g\u00e9nero e incluso de familia fue abandonado definitivamente: \u00abEl trabajo artesano de las mujeres, que hab\u00eda aportado dinero para los hogares en \u00e9pocas anteriores, era ahora m\u00e1s invisible que nunca\u00bb, y este trabajo invisible no pagado se convirti\u00f3 en algo \u00abfundacional para la estrategia de acumulaci\u00f3n del estado\u00bb.<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a> A medida que la hambruna asolaba el pa\u00eds durante tres a\u00f1os a partir de 1959, los l\u00edderes centrales identificaron como causas esenciales del desastre no solo a los comedores p\u00fablicos y los hornos de acero en los patios sino tambi\u00e9n el grio hacia actividades no agr\u00edcolas en general, m\u00e1s que a la continua confiscaci\u00f3n del estado del grano y su exportaci\u00f3n a la URSS incluso cuando la hambruna se hab\u00eda vuelto evidente. En 1960, el Octavo Comit\u00e9 Central empez\u00f3 una serie de llamamientos a cerrar\u00a0 la mayor\u00eda de las ECB existentes y a prohibir la apertura de nuevas. Su n\u00famero cay\u00f3 de 117.000 en 1960 a 11.000 en 1963,<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a> y el porcentaje de la fuerza de trabajo nacional empleada fuera de la agricultura cay\u00f3 a\u00fan m\u00e1s de lo que que hab\u00eda sido en 1957.<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a> Como porcentaje del trabajo rural total, el trabajo agr\u00edcola creci\u00f3 del 71 por ciento en 1958 al 97 en 1962, permaneciendo entre el 96 y el 97 por ciento hasta 1973. <a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a> Este rev\u00e9s de casi una d\u00e9cada de la industrializaci\u00f3n rural obtuvo una articulaci\u00f3n pol\u00edtica estable en los \u00abSesenta art\u00edculos\u00bb del D\u00e9cimo Pleno (\u00abRegulaciones del trabajo de las comunas populares rurales\u00bb) de 1961-1962, que declaraban que \u00abLos comit\u00e9s administrativos de comuna en general no mantendr\u00e1n nuevas empresas en los pr\u00f3ximos a\u00f1os\u00bb. Otro anuncio del Comit\u00e9 Central dos a\u00f1os m\u00e1s tarde fue a\u00fan m\u00e1s lejos al prohibir a comunas y brigadas no solo el crear nuevas empresas sino tambi\u00e9n nuevos equipos suplementarios.<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a> A pesar de sto, las ECB se recuperar\u00edan graduamente a lo largo de la d\u00e9cada, y en 1970 estaban listas para recibir un impulso repentino &#8211;esta vez con un foco exclusivo en la modernizaci\u00f3n agr\u00edcola&#8211;.<\/p>\n<p><strong>Esfuerzos intensos de recuperaci\u00f3n agr\u00edcola<\/strong><\/p>\n<p>A principios de los a\u00f1os 60 la situaci\u00f3n respecto a la subsistencia era grave y se puso el foco en revitalizar la producci\u00f3n agr\u00edcola. Sin aumentar la inversi\u00f3n del estado en la agricultura, sin embargo, la \u00fanica forma de incrementar la producci\u00f3n agr\u00edcola era intensificar los insumos de trabajo. Aunque la forma organizativa post-Salto de la comuna m\u00e1s flexible y el aumento de la poblaci\u00f3n rural trajeron consigo un aumento de los insumos de trabajo y mayores rendimientos por hect\u00e1rea, la productividad del trabajo agr\u00edcola creci\u00f3 muy lentamente hasta finales de los a\u00f1os 70, cuando la inversi\u00f3n del estado en agricultura finalmente empez\u00f3 a aumentar significativamente. En los 60 y los 70, en otras palabras, la modernizaci\u00f3n agr\u00edcola se pospuso de nuevo como un objetivo futuro, demasiado costoso durante una \u00e9poca de tensiones crecientes con la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, cuando una industrializaci\u00f3n r\u00e1pida &#8211;y por tanto centrarse en la inversi\u00f3n industrial&#8211; era visto como una necesidad estrat\u00e9gica. A lo largo de este periodo, se intentaron varios m\u00e9todos para animar a mayores inversiones de trabajo rural, tanto v\u00eda experimentaci\u00f3n local como pol\u00edtica estatal central. Cada una de estas formas fue en el mejor de los casos solo temporalmente exitosa, como discutimos en \u00abSorgo y acero\u00bb. Este proceso empez\u00f3 con el estado intentando reconstruir la estructura institucional rural b\u00e1sica que hab\u00eda colapsado durante el Gran Salto Adelante.<\/p>\n<p>En 1961 y 1962 se adopt\u00f3 una nueva estructura de comuna. Con la rendici\u00f3n de cuentas a nivel de comuna durante el Salto, era dif\u00edcil para cualquiera ver c\u00f3mo su propio trabajo afectaba a su consumo. Las comunas ten\u00edan a decenas de miles de personas abarcando muchas aldeas. La estructura post-Salto, por el contrario, redujo la importancia de la comuna al organizar la producci\u00f3n. Los niveles m\u00e1s bajos de brigada de producci\u00f3n (el tama\u00f1o de un pueblo y conteniendo hasta un par de miles de personas) y el equipo de producci\u00f3n (normalmente entre 25 y 40 hogares) se convirtieron en el centro de la toma de decisiones sobre producci\u00f3n. Bajo este nuevo sistema, las comunas actuar\u00edan como una \u00abuni\u00f3n\u00bb de brigadas, necesitando el acuerdo de los niveles inferiores para llevar a cabo grandes proyectos. Las brigadas ser\u00edan responsables de los beneficios y p\u00e9rdidas colectivos y actuar\u00edan ahora como el \u00abpropietario\u00bb b\u00e1sico de la tierra rural. Pero no se supon\u00eda tambi\u00e9n que las brigadas reforzasen el igualitarismo entre los equipos de producci\u00f3n. Las brigadas ten\u00edan que negociar con sus equipos por recursos y para llevar a cabo proyectos colectivos, y los equipos pod\u00edan rechazar ofrecer mano de obra a la brigada o por encima de ella. El equipo se convirti\u00f3 en el nivel b\u00e1sico de rendici\u00f3n de cuentas, planificaci\u00f3n de la producci\u00f3n y formaci\u00f3n de capital a peque\u00f1a escala, decidiendo las remuneraciones y gestionando la maquinaria agr\u00edcola. En general, esto supon\u00eda un intento por detener la r\u00e1pida desintegraci\u00f3n de las instituciones rurales que sigui\u00f3 al Salto. En ese momento, el cambio a los equipos como nivel b\u00e1sico de rendici\u00f3n de cuentas era visto como algo temporal. El ahora pospuesto objetivo a largo plazo de modernizaci\u00f3n agr\u00edcola implicaba un aumento en la escala de producci\u00f3n y organizaci\u00f3n del trabajo. En la direcci\u00f3n del partido se produjeron repetidamente debates sobre cu\u00e1ndo devolver el nivel de rendici\u00f3n de cuentas de vuelta a la brigada, pero no consiguieron tener efecto en la mayor parte de \u00e1reas debido a la falta de apoyo.<a href=\"#_ftn23&quot;\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a><\/p>\n<p>Tras dos a\u00f1os de aguda disminuci\u00f3n de la producci\u00f3n agr\u00edcola (1959 y 1960), la agricultura empez\u00f3 de nuevo a crecer a partir de 1961, cuando los precios de compra de productos agr\u00edcolas del estado fueron elevados m\u00e1s de un veinte por ciento, incentivando las inversiones en trabajo. Pero desde inicios de los 60 hasta finales de los 70, se intent\u00f3 un sistema tras otro de remuneraci\u00f3n del trabajo par mantener los intensos insumos de trabajo necesarios para aumentar la producci\u00f3n. Sin embargo, con una fuerte pol\u00edtica de\u00a0 autosuficiencia local a lo largo de los 60 y primeros 70 a expensas de la modernizaci\u00f3n agr\u00edcola, la inversi\u00f3n del estado en formaci\u00f3n de capital agr\u00edcola y tierras agr\u00edcolas sigui\u00f3 b\u00e1sicamente estancada, siendo 1964 el \u00fanico a\u00f1o con un aumento significativo de la inversi\u00f3n. La moviliaci\u00f3n de la fuerza de trabajo junto con nuevas variedades de semillas dieron como resultado tasas de crecmiento agr\u00edcola relativamente altas entre 1962 y 1966,<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a> pero este crecimiento no se mantuvo a lo largo de los \u00faltimos a\u00f1os 60, registr\u00e1ndose en realidad en 1968 una disminuci\u00f3n. Ni aumento significativamente la productividad del trabajo durante este periodo.<\/p>\n<p>Popularizadas a principios-mediados de los a\u00f1os 60, las tecnolog\u00edas nativas de revoluci\u00f3n verde, especialmente nuevas variedades de semillas y plantas de arroz h\u00edbridas, dieron un impulso a la producci\u00f3n agr\u00edcola, pero tambi\u00e9n necesitaban mayores insumos qu\u00edmicos, especialmente fertilizantes, de los que hab\u00eda un suministro todav\u00eda escaso. A principios de los a\u00f1os 70, muchos de los beneficios iniciales de las nuevas semillas empezaron a agotarse. Fue solo mediante inversiones agr\u00edcolas del estado significativamente aumentadas que estas tecnolog\u00edas empezaron realmente a producir dividendos. De manera similar, los sistemas igualitarios de remuneraci\u00f3n hab\u00edan empezado a mostrar tambi\u00e9n signos de tensi\u00f3n. Estudios sobre las aldeas muestran que las reuniones mensuales para decidir la remuneraci\u00f3n mediante el uso de puntos de trabajo empezaron a ser tomadas con menos seriedad, y los puntos de trabajo que hab\u00edan sido decididos por valoraciones en grupo ahora se hab\u00edan convertido casi en un salario establecido pues los campesinos ya no acud\u00edan a las reuniones. Los efectos de la motivaci\u00f3n ideol\u00f3gica, tan importante para el r\u00e9gimen de desarrollo socialista, se estaban desvaneciendo. La calidad e intensidad del trabajo sufrieron, lo mismo que los rendimientos.<\/p>\n<p>La ca\u00edda de las tasas de crecimiento desde finales de los 60 a principios de los 70 llev\u00f3 a cambios r\u00e1pidos en la pol\u00edtica rural, al buscar el estado formas de aumentar la producci\u00f3n agr\u00edcola sin elevar dr\u00e1sticamente las inversiones estatales. Aunque la producci\u00f3n de productos qu\u00edmicos agr\u00edcolas, en particular fertilizantes, creci\u00f3 en los a\u00f1os 70, su crecimiento m\u00e1s agudo no se produjo hasta finales de la d\u00e9cada. Todos estos problemas llevaron a un lento y desigual proceso de modernizaci\u00f3n agr\u00edcola en los 70, sufriendo como resultado la producci\u00f3n agr\u00edcola absoluta. La producci\u00f3n nacional de cereales creci\u00f3 de manera desigual de 240 millones de toneladas en 1971 a 284 millones en 1975, y luego se estanc\u00f3 durante los dos siguiente a\u00f1os.<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[25]<\/a> No fue hasta despu\u00e9s de la muerte de Mao en 1976 que la pol\u00edtica agr\u00edcola tom\u00f3 una direcci\u00f3n mucho m\u00e1s clara, como discutiremos m\u00e1s abajo, reaccionando al estancamiento de mediados de los 70.<\/p>\n<p><strong>La industria rural tras el Salto<\/strong><\/p>\n<p>A pesar del cierre masivo de ECB y las restricciones que el D\u00e9cimo Pleno hab\u00eda impuesto tras la hambruna, la industria rural empez\u00f3 una recuperaci\u00f3n gradual en 1964, centr\u00e1ndose ahora m\u00e1s exclusivamente en las industrias que serv\u00edan al cada vez m\u00e1s necesario pero todav\u00eda despriorizado objetivo de la modernizaci\u00f3n agr\u00edcola &#8211;con la idea de que las empresas rurales pudiesen interpretar este papel en lugar de las empresas estatales, que deb\u00edan seguir centradas en la industria pesada&#8211;. Por un lado, esto reflejaba un reconocimiento creciente de que el simple reordenamiento de la fuerza de trabajo, combinado con la movilizaci\u00f3n ideol\u00f3gica, estaba perdiendo su capacidad de aumentar la producci\u00f3n agr\u00edcola (especialmente ahora que muchos campesinos hab\u00edan perdido la fe en el partido tras el fracaso del GSA). Por otra, la importaci\u00f3n de bienes de capital para la modernizaci\u00f3n agr\u00edcola se hab\u00eda vuelto casi imposible, dado el deterioro de relaciones de China con la URSS y sus aliados. El hostil ambiente\u00a0 internacional tambi\u00e9n implicaba que fuese arriesgado confiarse a los pocos centros industriales existentes para esta tarea, pues colindaban la frontera con la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica o se encontraban a lo largo de la costa, donde eran vulnerables al poder militar estadounidense. La soluci\u00f3n que surgi\u00f3 fue una forma espec\u00edfica de industrializaci\u00f3n rural: la combinaci\u00f3n de (a) la estrategia de \u00abTercer Frente\u00bb de crear nuevas bases para la industria pesada repartidas por todas las provincias subdesarrolladas de sudoeste de China y (b) la revitalizaci\u00f3n y expansi\u00f3n de las ECB y empresas estatales a nivel de condado para que produjesen insumos agr\u00edcolas modernos y maquinar\u00eda, as\u00ed como cemento, acero y energ\u00eda. Esto \u00faltimo, en particular, ayudar\u00eda a crear las condiciones para la mercadizaci\u00f3n del campo, prefigurando la r\u00e1pida industrializaci\u00f3n rural de las siguientes d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>Esta segunda ronda de desarrollo de ECB se inicio gradualmente, a medida que desaparec\u00edan los miedos sobre la asociaci\u00f3n de la hambruna con la promoci\u00f3n de la industria rural. En 1964 (el mismo a\u00f1o en el que se lanz\u00f3 el Tercer Frente), el Comit\u00e9 Central formul\u00f3 una pol\u00edtica de promoci\u00f3n de \u00ablas cinco peque\u00f1as industrias\u00bb (\u4e94\u5c0f\u5de5\u4e1a) consideradas cruciales para la modernizaci\u00f3n agr\u00edcola: energ\u00eda (peque\u00f1as minas de carb\u00f3n y plantas hidroel\u00e9ctricas), peque\u00f1as fundiciones de hierro y acero, peque\u00f1as plantas para fertilizantes, peque\u00f1as plantas cementeras y peque\u00f1as f\u00e1bricas que produjesen maquinaria agr\u00edcola.<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a> Al principio, tres de estas \u00abcinco peque\u00f1as\u00bb (acero, fertilizantes y cemento) estaban limitadas a empresas que operasen a nivel de condado, siendo este el nivel m\u00e1s bajo del aparato del estado cuyos funcionarios eran nombrados directamente por el gobierno central. Las otras dos \u00abpeque\u00f1as industrias\u00bb pod\u00edan tambi\u00e9n ser gestionadas a nivel de comuna, pero ninguna pod\u00eda serlo a los niveles a\u00fan m\u00e1s bajos de brigada o equipo. Fue esta la primera vez desde el GSA que se autoriz\u00f3 a los gobiernos rurales a establecer sus propios sectores industriales independientes.<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\">[27]<\/a><\/p>\n<p>No ser\u00eda hasta 1970, sin embargo, que el 4\u00ba PQ pondr\u00eda claramente el \u00e9nfasis en los niveles de comuna y de brigada, promoviendo el desarrollo de ECB en todos los \u00abcinco peque\u00f1os\u00bb. A este esbozo se le dio cuerpo en la Conferencia Agr\u00edcola del Norte de China de ese a\u00f1o y en la Conferencia Nacional de Mecanizaci\u00f3n Rural el siguiente, al declarar que \u00abun prop\u00f3sito clave del desarrollo de la industria rural era promover la causa de la mecanizaci\u00f3n agr\u00edcola en un plazo de diez a\u00f1os y que hizo que la industria rural pudiese recibir pr\u00e9stamos bancarios y ayuda fiscal\u00bb.<a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\">[28]<\/a> Ahora se insist\u00eda en que los cinco peque\u00f1os deber\u00edan funcionar seg\u00fan los principios de \u00ablos tres locales\u00bb (\u4e09\u5c31\u5730): el uso de insumos locales, la producci\u00f3n in situ y la venta de la producci\u00f3n en los mercados locales. A esta direcci\u00f3n de la pol\u00edtica nacional se le dio entonces impulso en algunas provincias subdesarrolladas como Hunan, que lanz\u00f3 inmediatamente la campa\u00f1a \u00abConstrucci\u00f3n de una provincia industrializada en diez a\u00f1os\u00bb y, en 1972, cre\u00f3 una oficina provincial espec\u00edficamente para ayudar a las ECB.<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\">[29]<\/a> A finales de ese a\u00f1o, las ECB hab\u00edan superado a las empresas a nivel de condado para convertirse en el mayor motor de industrializaci\u00f3n rural por toda China. El valor de la producci\u00f3n de los ECB creci\u00f3 de 9,25 mil millones de yuan en 1970 a 27,2 mil millones en 1976, con una media de un 25,7 por ciento anual.<a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\">[30]<\/a> En 1978, casi la mitad de la mano de obra industrial de China estaba empleada en industrias rurales a nivel de condado, comuna o brigada.<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\">[31]<\/a><\/p>\n<p>Aparte de la complicada situaci\u00f3n internacional y el problema persistente del estancamiento de la producci\u00f3n, otro factor que contribuy\u00f3 a la expansi\u00f3n de ECB en torno a 1970 fue la Revoluci\u00f3n Cultural. Las luchas de masas de 1967-1968 alteraron seriamente la producci\u00f3n urbana en muchas partes de China, creando demanda para ciertos bienes producidos por las ECB. Los cuadros de algunas comunas cerca de grandes ciudades tomaron la iniciativa de reorganizar la producci\u00f3n de las ECB para servir a los mercados urbanos cercanos cuando su propia producci\u00f3n qued\u00f3 estrangulada por huelgas y la constante movilizaci\u00f3n pol\u00edtica.<a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\">[32]<\/a> M\u00e1s tarde, a partir de 1968, muchos cuadros urbanos, trabajadores y t\u00e9cnicos empezaron a \u00abser enviados\u00bb al campo, contribuyendo as\u00ed al desarrollo de las ECB.<a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\">[33]<\/a> Mientras tanto, cambios en la estructura de la inversi\u00f3n local apuntalaron estos cambios. Todo esto hubiera acabado en nada, por ejemplo, si las nuevas ECB no hubiesen recibido una generosa financiaci\u00f3n de los bancos locales &#8211;en ese momento todos ellos t\u00e9cnicamente sucursales del Banco Popular de China o, en algunos casos, instituciones de ahorro de cooperativas locales que no aceptaban dep\u00f3sitos personales&#8211;. En la prefectura de Mianyang en Sichuan, por ejemplo, \u00ablos pr\u00e9stamos a las industrias colectivas crecieron un 58 por ciento en 1970, y en otro 75 por ciento en 1971. Entre 1969 y 1978, el aumento total de pr\u00e9stamos se multiplic\u00f3 por 5,7\u00bb.<a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\">[34]<\/a> Esto a su vez fue posible por la descentralizaci\u00f3n financiera de China a principios de los a\u00f1os 70, que gradualmente empez\u00f3 a imitar las asignaciones de mercado de fondos de inversi\u00f3n en algunas \u00e1reas rurales.<a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\">[35]<\/a><\/p>\n<p>A pesar de estos impulsos nacionales y a veces provinciales, la persistente asociaci\u00f3n de la industria rural en general y de las ECB en particular con la hambruna detuvo su desarrollo en muchos lugares. Esto fue especialmente cierto en Sichuan y Anhui, las dos provincias m\u00e1s castigadas por la hambruna. No recuperaron el nivel de producci\u00f3n de las ECB de los a\u00f1os del Salto hasta tan tarde como 1978 y 1980, respectivamente.<a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\">[36]<\/a> En cambio, la mayor parte de las provincias recuperaron su pico de 1958 a finales de los 60, antes incluso del impulso nacional lanzado en 1970. De hecho, las empresas comunales crecieron a una media nacional del 16 por ciento entre 1962 y 1971 &#8211;a\u00fan m\u00e1s alta que la tasa global de crecimiento industrial del 11 por ciento de China&#8211;.<a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\">[37]<\/a> Esto implica que los cuadros locales estaban tomando la iniciativa de apoyar estas empresas a pesar de las restricciones del gobierno central. Hasta 1978, sin embargo, el estado oficialmente sigui\u00f3 prohibiendo tanto a las comunas como a las brigadas que se implicasen en la mayor parte de las industrias, y \u00abcualquier comuna que fuese descubierta dedic\u00e1ndose a la industria a algo m\u00e1s que a una escala de comuna era penalizada.\u00bb<a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\">[38]<\/a> Un cuadro rural en Sichuan informa de ser castigado por iniciar un horno para ladrillos a nivel de comuna a finales de los 60, y de que se le negaron repetidamente pr\u00e9stamos y autorizaci\u00f3n para operar las pocas empresas de la comuna que hab\u00edan sobrevivido al Gran Salto.<a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\">[39]<\/a> La pol\u00edtica oficial hab\u00eda empezado ahora a divergir claramente de la realidad del crecimiento industrial, contribuyendo al cambio masivo en pol\u00edtica rural que empezar\u00eda en 1978.<\/p>\n<p><strong>Clase y crisis a finales del r\u00e9gimen de desarrollo<\/strong><\/p>\n<p>A lo largo de los a\u00f1os 60 y 70, la distancia en el desarrollo entre China y muchos pa\u00edses vecinos hab\u00eda empezado a ampliarse. En general, tras el GSA, el r\u00e9gimen socialista de desarrollo solo pudo garantizar estallidos ahogados de crecimiento y mejoras marginales en las condiciones de vida en general. La educaci\u00f3n primaria y el acceso a los recursos b\u00e1sicos de salud sin ninguna duda mejoraron durante este periodo, pero estas victorias fueron ganadas ante un fondo de estancamiento generalizado. Los ingresos b\u00e1sicamente se estancaron tanto en la ciudad como en el campo &#8211;ya sea medido en salarios, estimaciones de salarios m\u00e1s subsidios en formas no salariales o simplemente en consumo de calor\u00edas.<a href=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\">[40]<\/a> Mientras tanto, la urbanizaci\u00f3n se detuvo completamente. A lo largo de las dos \u00faltimas d\u00e9cadas de r\u00e9gimen de desarrollo, la poblaci\u00f3n que viv\u00eda en las ciudades se mantuvo por debajo del 20 por ciento del total, para crecer solo una media del 1,4 por ciento por a\u00f1o despu\u00e9s de 1960, casi enteramente debido al crecimiento natural.<a href=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\">[41]<\/a> Pero incluso esto demostr\u00f3 ser demasiado cuando el boom demogr\u00e1fico de los 50 empez\u00f3 a inundar el saturado mercado laboral urbano con una nueva generaci\u00f3n en busca de trabajo. El resultado fue una ola de despidos y programas de rusticaci\u00f3n durante la Revoluci\u00f3n Cultural que canalizaron a\u00fan m\u00e1s gente a las \u00e1reas rurales y periurbanas.<\/p>\n<p>La estructura de clase del r\u00e9gimen de desarrollo, formada en los a\u00f1os 50 y endurecida a lo largo de la siguiente d\u00e9cada, se defin\u00eda por la divisi\u00f3n rural-urbano entre la clase campesina de productores de grano y la clase urbana de consumidores de grano. Los urbanitas se subdivid\u00edan a su vez seg\u00fan su nivel de acceso al excedente de grano &#8211;que obviamente se traduc\u00eda en numerosos, a menudo sustanciales privilegios aparte de simplemente comer m\u00e1s&#8211; ordenados v\u00eda estatus pol\u00edtico y empleo en las empresas industriales de propiedad estatal de distinto tama\u00f1o e importancia. Pero a mediados de los a\u00f1os 70, la estructura de clase del r\u00e9gimen de desarrollo hab\u00eda empezado a tensionarse. La producci\u00f3n industrial segu\u00eda creciendo (a pesar de una leve ca\u00edda en los a\u00f1os m\u00e1s tumultuosos de la Revoluci\u00f3n Cultural), pero los retornos de este crecimiento se canalizaban a campa\u00f1as de inversi\u00f3n a\u00fan mayores. En el campo, la expansi\u00f3n de la educaci\u00f3n primaria y una mejora notable de los servicios de salud (todo ello facilitado por la rusticaci\u00f3n de j\u00f3venes urbanitas preparados) ayudaron a contener un descontento mayor, pero los ruralitas siguieron estando en el fondo del sistema de clases del r\u00e9gimen de desarrollo, con muy pocas oportunidades de movilidad ascendente. En las ciudades, el relajamiento de las restricciones en la producci\u00f3n auxiliar permiti\u00f3 que el consumo de grano y carne aumentase algo, pero los ingresos (incluidos los subsidios) se estancaron. A pesar de la autarqu\u00eda generalizada y la desigualdad geogr\u00e1fica, el patr\u00f3n general fue un aumento de la divisi\u00f3n rural-urbano durante estas d\u00e9cadas, en los que la clase urbana, consumidora de grano, comandaba los ingresos en alg\u00fan punto entre tres y seis veces los de los ruralitas productores de grano.<a href=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\">[42]<\/a><\/p>\n<p>Mientras tanto, el mercado negro hab\u00eda empezado a crecer a medida que el estado se anquilosaba y la producci\u00f3n se militarizaba cada vez m\u00e1s: el ej\u00e9rcito se hab\u00eda metido en la administraci\u00f3n directa de la industria tras la agitaci\u00f3n de 1969, y la cantidad de cuadros empez\u00f3 a dispararse ya en 1965. En 1980, el n\u00famero total de cuadros alcanzar\u00eda un pico de 18 millones, casi un 2 por ciento de la poblaci\u00f3n total y un 4 por ciento de la fuerza laboral total.<a href=\"#_ftn43\" name=\"_ftnref43\">[43]<\/a> En las ciudades, las subdivisiones dentro de la clase de consumidores de grano se multiplicaron junto con la corrupci\u00f3n, cuando cuadros e incluso muchos trabajadores estatales acapararon cupones de racionamiento, malversaron fondos de la empresa y gestionaron empresas privadas ilegales a escondidas.<a href=\"#_ftn44\" name=\"_ftnref44\">[44]<\/a> En el fondo de esta jerarqu\u00eda urbana se encontraba un creciente proto-proletariado de temporeros mal pagados, rusticados retornados, \u00abobreros-campesinos\u00bb, \u00abtrabajadores de callej\u00f3n\u00bb y aprendices, todos trabajando en empleos precarios y peque\u00f1as empresas colectivas subcontratadas por las grandes empresas de propiedad estatal. Este proto-proletariado hab\u00eda crecido hasta m\u00e1s de diez millones en los a\u00f1os 70, o aproximadamente un 3 por ciento del total de la fuerza de trabajo. Esto trabajadores eran desproporcionadamente j\u00f3venes y mujeres, y se concentraban principalmente en ciudades como Shanghai y Guangzhou, donde constitu\u00edan una proporci\u00f3n mucho mayor.<a href=\"#_ftn45\" name=\"_ftnref45\">[45]<\/a><\/p>\n<p>Estos \u00faltimos a\u00f1os del r\u00e9gimen de desarrollo vieron una continua descentralizaci\u00f3n y autarqu\u00eda local, combinadas con el impulso inversor del Tercer Frente tras la agitaci\u00f3n de 1969. Este impulso inversor se defin\u00eda por su l\u00f3gica militar aislacionista: se pon\u00eda el \u00e9nfasis en la construcci\u00f3n de enormes proyectos industriales en las regiones monta\u00f1osas de las provincias del interior de China, con el objetivo de construir una estructura industrial segura ante las incursiones militares de los EEUU a lo largo de la costa y de las incursiones sovi\u00e9ticas a lo largo de la frontera terrestre en el norte.<a href=\"#_ftn46\" name=\"_ftnref46\">[46]<\/a> Aunque similar por tama\u00f1o y car\u00e1cter al GSA, esta nueva explosi\u00f3n de desarrollo no desvi\u00f3 cantidades insostenibles de recursos procedentes del campo, distribuyendo en cambio la austeridad de manera m\u00e1s igualitaria entre toda la poblaci\u00f3n. Los salarios se estancaron, los incentivos materiales (bonos, pago por pieza, etc.) se eliminaron y la naturaleza aut\u00e1rquica de la producci\u00f3n implicaba que a aquellos en empresas m\u00e1s grandes y\u00a0 mejor equipadas o colectivos rurales en mejores zonas clim\u00e1ticas tendi\u00f3 a irles mejor que a otros. Muchas im\u00e1genes populares de la vida cotidiana durante la Revoluci\u00f3n Cultural (y de la era socialista m\u00e1s en general) derivan de este periodo, cuando los incentivos materiales fueron reemplazados por recompensas ideol\u00f3gicas (bufandas rojas, im\u00e1genes de Mao, copias del Libro Rojo) y la escasez se resolv\u00eda con exhortaciones b\u00e1sicamente espirituales a sacrificarse por la construcci\u00f3n del socialismo.<\/p>\n<p>Pero la escasez de esta \u00e9poca fue claramente diferente de la experimentada en el periodo inmediatamente posterior al GSA, cuando la recuperaci\u00f3n se caracteriz\u00f3 por niveles comparativamente bajos de inversi\u00f3n. Antes del Salto, la inversi\u00f3n como proporci\u00f3n del PIB se encontraba alrededor del 25 por ciento, e inmediatamente despu\u00e9s cay\u00f3 hasta un mero 15 por ciento. Despu\u00e9s de esto, la inversi\u00f3n no solo se recuper\u00f3, sino que nunca m\u00e1s experimentar\u00eda una depresi\u00f3n tan grave. A pesar de una breve ca\u00edda durante la Revoluci\u00f3n Cultural, la inversi\u00f3n como proporci\u00f3n del PIB ha experimentado un aumento secular desde el periodo post-Salto hasta hoy.<a href=\"#_ftn47\" name=\"_ftnref47\">[47]<\/a> Continuas y amplias campa\u00f1as de inversi\u00f3n de \u00abgran empuj\u00f3n\u00bb se convertir\u00edan en una caracter\u00edstica central del desarrollo chino, hasta bien pasada la era socialista. La necesidad de mantener estos impulsos para evitar las trampas de la absoluta escasez experimentada en los primeros a\u00f1os del r\u00e9gimen de desarrollo proporcionar\u00edan, de hecho, una justificaci\u00f3n importante para la apertura de la econom\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_3194\" class=\"wp-caption aligncenter\" style=\"width: 435px;\">\n<p><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/RD_2.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-8471\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/RD_2.png\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"859\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/RD_2.png 800w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/RD_2-279x300.png 279w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/RD_2-768x825.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/a><\/p>\n<p id=\"caption-attachment-3194\" class=\"wp-caption-text\">Figura 2<\/p>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Ruptura del bloque <\/strong><\/p>\n<p>A medida que el boom de la posguerra en el mundo capitalista daba paso a una larga desaceleraci\u00f3n econ\u00f3mica, una serie de crisis cualitativamente diferentes se extend\u00edan por todo el bloque socialista. El r\u00e9gimen de desarrollo de China, aunque tuvo \u00e9xito inicialmente en impedir la transici\u00f3n al capitalismo, solo fue capaz de coordinar la producci\u00f3n y la distribuci\u00f3n mediante una fusi\u00f3n militarizada y ferviente, cada vez m\u00e1s anquilosada, de partido, estado y sociedad. En otros pa\u00edses socialistas, un declive similar hac\u00eda mucho que era evidente. La ra\u00edz de este declive ha sido uno de los temas m\u00e1s acaloradamente discutidos entre los intelectuales marxistas y las pol\u00e9micas y contrapol\u00e9micas se extendieron durante casi la totalidad del pasado siglo, a menudo escritas por facciones pol\u00edticas encalladas en el fr\u00edo mundo que lleg\u00f3 tras la era insurreccional y desesperadas por tanto por cubrirse con los ropajes de revoluciones muertas hac\u00eda mucho. No hay necesidad de repetir estos debates, y nuestra investigaci\u00f3n sobre esta cuesti\u00f3n por lo que se refiere a China ya ha quedado patente.<a href=\"#_ftn48\" name=\"_ftnref48\">[48]<\/a> Sin embargo, es importante destacar, para contextualizar, que esta crisis m\u00e1s general del bloque socialista pas\u00f3 un cierto punto de inflexi\u00f3n con los cambios en la pol\u00edtica y la actividad popular que siguieron a la muerte de Stalin en 1953. Pero de la misma forma que los cambios en la pol\u00edtica china fueron a menudo respuestas improvisadas a crisis espec\u00edficas y l\u00edmites locales al proyecto de desarrollo, los conflictos dentro del bloque socialista que estaban empezando a llegar a su c\u00e9nit no estuvieron \u00abcausados\u00bb de ninguna forma directa por la muerte de Stalin, ni los cambios de la pol\u00edtica de Khruschev fueron simplemente un asunto de capricho pol\u00edtico. Por el contrario, tanto las revueltas populares que siguieron (en Alemania del Este en 1953, Hungr\u00eda en 1956 y Checoslovaquia en 1968) y las reformas puestas en marcha por Khruschev fueron respuestas a profundas crisis que se hab\u00edan estado gestando en pa\u00edses individuales y dentro de las jerarqu\u00edas formadas en la URSS y en el bloque de manera m\u00e1s general. En cada caso, a este proceso de burocratizaci\u00f3n, revuelta, reforma y, en algunos casos, colapso, le dieron forma las condiciones locales.<\/p>\n<p>Todos los pa\u00edses socialistas, ya fuese federados dentro de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica o fuera de ella, experimentar\u00edan por tanto este periodo de tumultos a su propia manera. Sin embargo, la escala global de la Guerra Fr\u00eda ayud\u00f3 a esculpir determinadas tendencias regionales dentro de esta crisis m\u00e1s amplia. Los dos mayores frente geogr\u00e1ficos de la guerra se encontraban en Europa y a lo largo de la l\u00ednea costera del Pac\u00edfico asi\u00e1tico, y estas fueron las \u00e1reas que experimentar\u00edan algunos de los efectos m\u00e1s duros.<a href=\"#_ftn49\" name=\"_ftnref49\">[49]<\/a> En el este de Europa, tratada como un colch\u00f3n militar entre el n\u00facleo ruso de la URSS y el mundo capitalista, esto lleg\u00f3 bajo la forma de una rigurosa represi\u00f3n interna y una amplia militarizaci\u00f3n de la sociedad, justificada por la amenaza que planteaba la OTAN. Estas condiciones, combinadas con las historias dif\u00edciles de la incorporaci\u00f3n de muchos pa\u00edses al bloque socialista, avivaron una serie de revueltas populares que se encontraron con m\u00e1s represi\u00f3n, un ciclo que culminar\u00eda con el derrocamiento de la mayor parte de los gobiernos nacionales en 1989. A lo largo del Pac\u00edfico, sin embargo, la crisis estuvo definida por una guerra abierta en la pen\u00ednsula de Corea y en Indochina, as\u00ed como una continua guerra de guerrillas en Filipinas y conflictos repetidos a lo largo del estrecho de Taiw\u00e1n. Mientra Rusia estaba aislada, de alguna manera, China no ten\u00eda ese lujo.<\/p>\n<p>La continua participaci\u00f3n activa de los Estados Unidos en conflictos militares en las fronteras con China llev\u00f3 a una situaci\u00f3n en la que los imperativos nacionales chinos hab\u00edan empezado a entrar en contradicci\u00f3n con los de la URSS que, bajo Khruschev, hab\u00eda empezado a establecer el marco para una <em>d\u00e9tente<\/em> con los EEUU ya a finales de los a\u00f1os 50. Muchas de las cr\u00edticas de China a la URSS en este periodo se centraron en elementos de esta <em>d\u00e9tente<\/em>, particularmente los intentos por reducir la proliferaci\u00f3n de armas nucleares mediante acuerdos como el Tratado de prohibici\u00f3n parcial de ensayos nucleares. Para finales del Gran Salto, la URSS hab\u00eda cesado todo apoyo material al programa nuclear chino. A pesar de que los EEUU acababan de desplazar misiles nucleares de largo alcance a Taiw\u00e1n. Pero si China ya no pod\u00eda garantizarse el apoyo militar de la URSS, sus l\u00edderes pod\u00edan asegurarse de que los intereses de los sovi\u00e9ticos y los norteamericanos no se uniesen en su contra. Poco despu\u00e9s, una batalla artillera empezada por los chinos inici\u00f3 la Segunda Crisis del Estrecho de Taiw\u00e1n, minando las propuestas de Khruschev para una \u00abcooperaci\u00f3n pac\u00edfica\u00bb y la propaganda china empez\u00f3 a destacar p\u00fablicamente la debilidad de Khruschev frente al imperialismo de los EEUU, aunque diplom\u00e1ticos chinos buscaban privadamente asegurarse conversaciones con los EEUU con la esperanza de conseguir un reconocimiento formal (y por tanto un asiento en las Naciones Unidas, ocupado durante mucho tiempo por Taiw\u00e1n).<a href=\"#_ftn50\" name=\"_ftnref50\">[50]<\/a><\/p>\n<p>Tambi\u00e9n estaba implicada en estos conflictos, sin embargo una estrategia deliberada por parte del aparato de seguridad de los EEUU de meter una cu\u00f1a entre los dos principales miembros del bloque socialista. Bien conscientes de las prolongadas tensiones entre los chinos y los sovi\u00e9ticos, la nueva ronda de tensiones se convertir\u00eda pronto en una oportunidad para la administraci\u00f3n Nixon de impulsar una estrategia triangular de diplomacia de Guerra Fr\u00eda que buscaba disparar las cada vez m\u00e1s vol\u00e1tiles l\u00edneas de falla que hac\u00eda mucho que divid\u00edan a los dos mayores pa\u00edses socialistas del mundo. Durante los a\u00f1os 60, estas l\u00edneas de falla ya hab\u00edan empezado a ceder, y una China progresivamente aut\u00e1rquica se encontr\u00f3 frente a la perspectiva de una guerra simult\u00e1nea contra las dos grandes superpotencias mundiales. Al final de la Revoluci\u00f3n Cultural, las fallas finalmente cedieron, provocando un movimiento tect\u00f3nico dentro del bloque socialista que definir\u00eda finalmente la forma de la segunda mitad de la Guerra Fr\u00eda.<\/p>\n<p>Aunque desencadenadas por la muerte de Stalin y las pol\u00edticas posteriores aplicadas por Khruschev en la URSS, todas ellas impulsadas por procesos locales de anquilosamiento, las ra\u00edces hist\u00f3ricas de lo que acabar\u00eda siendo conocido como la \u00abRuptura sino-sovi\u00e9tica\u00bb eran mucho m\u00e1s profundas. Desacuerdos fundamentales sobre teor\u00eda, t\u00e1ctica y estrategia revolucionarias hab\u00edan existido entre el PCC y la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica desde los a\u00f1os 20, cuando el apoyo de la Comintern a la estrategia de aliarse con el Partido Nacionalista de Chiang Kai-shek hab\u00eda dado como resultado un periodo desastroso de terror blanco que estuvo muy cerca de extinguir el movimiento revolucionario. Fue en estos a\u00f1os (empezando con la masacre de Shanghai de 1927) cuando el liderazgo del PCC hab\u00eda cambiado decisivamente del ala urbana ortodoxa del partido, representada por los \u00ab28 bolcheviques\u00bb educados en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, a su ala de orientaci\u00f3n campesina m\u00e1s populista, representada por Mao. Aun manteniendo fuertes relaciones con la URSS durante d\u00e9cadas de invasi\u00f3n extranjera guerra civil y reconstrucci\u00f3n, estos a\u00f1os de terror blanco hab\u00edan asegurado tanto el giro rural del PCC como que desconfiaran de la dependencia excesiva de la gu\u00eda sovi\u00e9tica.<\/p>\n<p>En cualquier caso, la ayuda sovi\u00e9tica se hab\u00eda convertido en una parte integral en los primeros a\u00f1os del r\u00e9gimen de desarrollo, especialmente en el complejo industrial de Manchuria, que vio un flujo masivo de t\u00e9cnicos, gerentes e ingenieros rusos a principios de los 50. A medida que las tensiones se intensificaban tras 1956, este flujo de ayuda y formaci\u00f3n se redujo a un goteo. Para finales de los a\u00f1os 60, se hab\u00eda secado completamente. Aislada tanto del bloque socialista como del capitalista, la econom\u00eda nacional se volvi\u00f3 progresivamente aut\u00e1rquica. Esta situaci\u00f3n se retrat\u00f3 en la propaganda interior como una forma orgullosa de autodependencia, simult\u00e1neamente anti-imperialista y opuesta al anquilosamiento burocr\u00e1tico de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. En realidad, la autarqu\u00eda iba unida a una pol\u00edtica internacional vol\u00e1til que dio como resultado el apoyo a gobiernos brutales como el de los Khemeres rojos y una serie de arriesgadas campa\u00f1as militares en pa\u00edses vecinos como India en 1962.<\/p>\n<p>La m\u00e1s decisiva de ellas fue el Incidente de la isla de Zhenbao en 1969, un periodo de siete meses de conflicto militar abierto (aunque no declarado) entre China y la URSS. Este conflicto esencialmente condens\u00f3 la d\u00e9cada anterior de disminuci\u00f3n de relaciones econ\u00f3micas y controversia pol\u00edtica en un s\u00edmbolo \u00fanico de abierta hostilidad. Su causa exacta (una disputa fronteriza por una franja de tierra en medio de un r\u00edo) no era particularmente importante ni, retrospectivamente, lo fue su conclusi\u00f3n (quiz\u00e1 un centenar aproximadamente de soldados muertos por ambos lados, ninguna soluci\u00f3n a la cuesti\u00f3n fronteriza y un alto el fuego no concluyente). Lo importante fue la escala que asumi\u00f3 la crisis, se\u00f1alando claramente que hab\u00eda m\u00e1s en juego que un simple pedazo de tierra. Aunque se inici\u00f3 con una serie de ataques y contraataques en la isla de Zhenbao, localizada en el r\u00edo Ussuri (Wusili), en la frontera oficial entre Rusia y China en el oeste de Heilongjiang, el conflicto ver\u00eda pronto una escalada militar sin precedentes a lo largo de toda la frontera de 4.380 km. entre los dos pa\u00edses. La lucha en Heilongjiang no solo hab\u00eda prendido de nuevo desavenencias acumuladas en el noreste, sino que tambi\u00e9n suscit\u00f3 toda una serie de problemas fronterizos latentes y tensiones \u00e9tnicas en Xinjiang, colindando con las rep\u00fablicas sovi\u00e9ticas de Tayikist\u00e1n, Kirguizist\u00e1n y Kazajist\u00e1n. En realidad, para empezar, la frontera nunca hab\u00eda quedado bien demarcada, heredando ambos reg\u00edmenes revolucionarios territorios largo tiempo disputados definidos por tratados centenarios firmados por los estados zarista y Qing. El lejano oeste de China era particularmente amorfo, solo plenamente incorporado a los Qing en 1884 tras m\u00e1s de un siglo de guerra intermitente. Era una regi\u00f3n \u00e9tnicamente diversa en la que la mayor\u00eda de su poblaci\u00f3n proced\u00eda de una variedad de tribus n\u00f3madas de la estepa turcohablantes, muchas de las cuales ten\u00edan fuertes v\u00ednculos a ambos lados de la frontera.<\/p>\n<p>Cuando el incidente de la isla de Zhenbao prendi\u00f3 un conflicto fronterizo latente en las monta\u00f1as del Pamir, en el sur de Xinjiang, en la frontera con Tayikist\u00e1n, los sovi\u00e9ticos pudieron usar estas tensiones \u00e9tnicas de larga duraci\u00f3n en el \u00e1rea para su ventaja. La escalada militar a lo largo de la frontera hab\u00eda estado creciendo desde las fallidas conversaciones fronterizas en 1964:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">En 1965 los sovi\u00e9ticos ten\u00edan 14 divisiones de combate a lo largo de la frontera, solo 2 de las cuales estaban preparadas para el combate; en 1969, las fuerzas sovi\u00e9ticas hab\u00edan aumentado hasta entre 27 y 34 divisiones en las \u00e1reas fronterizas (la mitad de las cuales listas para el combate), con un total de entre 270.000 y 290.000 hombres.<a href=\"#_ftn51\" name=\"_ftnref51\">[51]<\/a><\/p>\n<p>Junto con esto, los sovi\u00e9ticos amenazaron con avivar una insurrecci\u00f3n separatista dentro de China, todo ello acompa\u00f1ado de la posibilidad de un conflicto nuclear. Ya en 1967, la URSS hab\u00eda desplegado una plataforma m\u00f3vil nuclear de largo alcance en la frontera, a una distancia de ataque del naciente programa nuclear de China, que utilizaba el desierto de Lop Nur en Xinjiang para sus pruebas. Ese mismo a\u00f1o se produjo la detonaci\u00f3n de la primera bomba de hidr\u00f3geno de China en Lop Nur, y en 1969 los rusos empezar\u00edan a contemplar la idea de un ataque conjunto con los EEUU para eliminar la capacidad nuclear de China. Los chinos, mientras tanto, vieron en la paridad nuclear de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica con los EEUU una amenaza a su seguridad nacional, ya que China era ahora dependiente de ser incluida en el \u00abparaguas\u00bb de la disuasi\u00f3n sovi\u00e9tica justo cuando las relaciones entre los dos estados se hab\u00edan vuelto cada vez m\u00e1s vol\u00e1tiles. En 1968, la invasi\u00f3n sovi\u00e9tica de Checoslovaquia estableci\u00f3 un precedente preocupante, cuando la \u00abDoctrina Brezhnev\u00bb defend\u00eda que la URSS ten\u00eda el derecho a intervenir en otros paises socialistas si era necesario.<a href=\"#_ftn52\" name=\"_ftnref52\">[52]<\/a><\/p>\n<p>Frente a estas amenazas, el ej\u00e9rcito chino se volvi\u00f3 hacia una estrategia de \u00abdefensa activa\u00bb, definida por emboscadas a peque\u00f1a escala a lo largo de la frontera, justificadas como acciones defensivas de \u00faltimo recurso con el objetivo de impedir futuras agresiones.<a href=\"#_ftn53\" name=\"_ftnref53\">[53]<\/a> Fue justo una de estas emboscadas la que inici\u00f3 el incidente de la isla de Zhenbao a principios de 1969. La URSS percibi\u00f3 los ataques como simples actos de agresi\u00f3n m\u00e1s que como un intento de disuasi\u00f3n defensiva &#8211;siendo la l\u00f3gica misma de una \u00abdefensa activa\u00bb un s\u00edmbolo de la creciente imprevisibilidad de la pol\u00edtica militar china&#8211;. Ese mismo a\u00f1o lleg\u00f3 a su c\u00e9nit la Revoluci\u00f3n Cultural, rematada por disensiones dentro del ELP y el riesgo de una guerra civil. En primavera, el conflicto en Zhenbao hab\u00eda escalado hasta implicar a miles de tropas y a finales de verano una batalla de una violencia similar hab\u00eda tenido lugar en Tielieketi en Xinjiang, junto a la frontera con Kazajist\u00e1n. Durante todo este periodo, los sovi\u00e9ticos hab\u00edan estado amenazando con una acci\u00f3n nuclear contra China, y las tensiones crecientes empezaron a plantear el riesgo de la posibilidad real de un conflicto nuclear extendido por primera vez desde la conclusi\u00f3n de la Crisis de los Misiles en Cuba. En agosto empezaron preparativos oficiales de guerra en China, incluidas una movilizaci\u00f3n militar renovada y la formulaci\u00f3n de planes para la evacuaci\u00f3n masiva de las grandes ciudades.<a href=\"#_ftn54\" name=\"_ftnref54\">[54]<\/a><\/p>\n<p>La r\u00e9plica de China a la amenaza de un conflicto nuclear era una \u00abguerra popular\u00bb llevada a cabo mediante una invasi\u00f3n terrestre de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Aunque tecnol\u00f3gicamente inferior, con solo un pu\u00f1ado de bombas nucleares desplegables, el grueso de la amenaza china ven\u00eda del puro tama\u00f1o de su ej\u00e9rcito, capaz de inundar la URSS y luchar en un conflicto prolongado en el pa\u00eds y fuera de \u00e9l. Los relativamente bajos niveles de urbanizaci\u00f3n dentro de China tambi\u00e9n enmudec\u00edan la amenaza de un conflicto nuclear &#8211;con una poblaci\u00f3n descentralizada, los ataques nucleares a centros urbanos clave no tendr\u00edan el mismo efecto devastador que en Europa o los Estados Unidos&#8211;. Los sovi\u00e9ticos no ten\u00edan un buen plan para enfrentarse a esta amenaza. Si estallaba la guerra, centros estrat\u00e9gicos clave en el este de Rusia se pod\u00edan perder con la invasi\u00f3n, y el ferrocarril transiberiano ser f\u00e1cilmente destruido. En un momento dado, se consider\u00f3 la idea de desplegar minas nucleares a lo largo de la frontera, aunque los estrategas del ej\u00e9rcito sovi\u00e9tico entendieron, finalmente, que cualquier ataque nuclear importante plantear\u00eda el riesgo de la posibilidad de una guerra mundial.<a href=\"#_ftn55\" name=\"_ftnref55\">[55]<\/a> El conflicto se resolvi\u00f3 de forma no concluyente, terminando tan azarosamente como hab\u00eda empezado.<\/p>\n<p><strong>Tri\u00e1ngulos<\/strong><\/p>\n<p>Aunque la amenaza de una guerra abierta con la URSS pudo ser finalmente apagada, la militarizaci\u00f3n del r\u00e9gimen de desarrollo, no. El riesgo de guerra en s\u00ed mismo ofrec\u00eda una justificaci\u00f3n para la disoluci\u00f3n de las organizaciones de la Revoluci\u00f3n Cultural m\u00e1s radicales, un proceso rematado por el uso del ej\u00e9rcito para sofocar las batallas faccionales que estallaron en conflictos armados locales entre 1968 y 1969. Mientras tanto, para asegurar que la producci\u00f3n no quedase interrumpida, buena parte de la infraestructura industrial del pa\u00eds fue entregada a la administraci\u00f3n militar.<a href=\"#_ftn56\" name=\"_ftnref56\">[56]<\/a> Internamente, esto solo garantizaba m\u00e1s estancamiento. A nivel geopol\u00edtico, sin embargo, el resultado final de esta arriesgada pol\u00edtica fue un acercamiento entre China y los Estados Unidos, encabezado por la administraci\u00f3n Nixon pero buscado activamente por muchos dentro de los c\u00edrculos superiores del estado chino, el m\u00e1s destacado de ellos, Zhou Enlai.<\/p>\n<p>En el curso de la d\u00e9cada de los 60, hab\u00eda quedado cada vez m\u00e1s claro que tanto la autarqu\u00eda como el aislamiento militar eran b\u00e1sicamente insostenibles. El aislamiento econ\u00f3mico llevaba a un aumento de la demanda de bienes de capital que no pod\u00edan ser producidos en el pa\u00eds, y esta demanda animaba a la apertura de lazos diplom\u00e1ticos con la esperanza de obtenterlos. Al mismo tiempo, el aislamiento hab\u00eda llevado al riesgo de una guerra simult\u00e1nea en todos los frentes militares posibles: una guerra costera con los EEUU, una guerra terrestre en Manchuria y Asia Central con la URSS, una guerra en las monta\u00f1as con India en el Himalaya (tras la guerra sinoindia de 1962) y tanto una guerra directa como indirecta con gobiernos alineados con los sovi\u00e9ticos en las junglas de Indochina. Estas amenazas hab\u00edan llevado ya a una cambio importante en la geograf\u00eda de las inversiones dentro de China, con el impulso de desarrollo del Tercer Frente centrado en grandes proyectos de infraestructura militar en las provincias menos accesibles del interior de China.<a href=\"#_ftn57\" name=\"_ftnref57\">[57]<\/a> El simbolismo pol\u00edtico del Tercer Frente era duro y militarista: tras la invasi\u00f3n japonesa, los Nacionalistas hab\u00edan efectuado una retirada similar hacia el interior, convirtiendo Chongqing en la capital en tiempos de guerra y construyendo buena parte de la infraestructura b\u00e1sica utilizada ahora en el impulso de industrializaci\u00f3n del Tercer Frente.<\/p>\n<p>Tras el conflicto fronterizo de 1969, restablecer v\u00ednculos con la URSS era improbable. En cambio, la \u00fanica salida real del aislamiento para China era acogerse a las proposiciones hechas por la administraci\u00f3n Nixon. Este proceso fue encabezado por Zhou Enlai, un aliado de Deng Xiaoping que hab\u00eda sido durante mucho tiempo primer diplom\u00e1tico de China. Pero la apertura no se puede atribuir a una sola facci\u00f3n dentro del liderazgo del PCC. Primero, era m\u00e1s una respuesta a la creciente crisis interna que un capricho pol\u00edtico, impulsado en particular por la demanda de bienes de capital en las industrias del petr\u00f3leo y fertilizantes, ambas consideradas absolutamente esenciales para el \u00e9xito de los programas industriales de los a\u00f1os 70. Segundo, estaba claro, aunque t\u00e1citamente, el apoyo a esta apertura de las facciones rivales dentro del liderazgo del PCC. De hecho, los contactos diplom\u00e1ticos se hab\u00edan iniciado en medio de la Revoluci\u00f3n Cultural (si bien despu\u00e9s del pico de 1969), y si Mao o la Banda de los Cuatro se hubiesen opuesto abiertamente simplemente no podr\u00eda haber sucedido. Al principio esta apertura lleg\u00f3 v\u00eda canales informales, empezando con el intercambio de jugadores de tenis de mesa en 1971, apoyado por Mao, en lo que m\u00e1s tarde se denominar\u00eda \u00abdiplomacia del ping pong\u00bb. Estas propuestas informales fueron seguidas de una serie de encuentros secretos entre Zhou y Kissinger ese mismo a\u00f1o.<\/p>\n<p>El embargo de los EEUU contra China fue levantado a finales de 1971, y el siguiente a\u00f1o Nixon y Kissinger visitaron formalmente China, la primera vez que un presidente en activo de los EEUU hubiese visitado el pa\u00eds. Durante la visita, Nixon y Kissinger tuvieron un \u00fanico y breve encuentro con Mao, durante el cual se establecieron las principales l\u00edneas de la pol\u00edtica china. El resto de su viaje estuvo compuesto de una serie de encuentros con Zhou Enlai, intercalado con intercambios de regalos y sesiones fotogr\u00e1ficas pintorescas, y concluy\u00f3 con la publicaci\u00f3n del Comunicado de Shanghai, hasta hoy el documento fundacional de la diplomacia bilateral sino-estadounidense. Junto con el levantamiento del embargo un a\u00f1o antes, el Comunicado proporcionaba los rudimentos para la pol\u00edtica futura en la regi\u00f3n. Aunque ambiguo en su redactado, el documento propon\u00eda la normalizaci\u00f3n de relaciones entre los dos pa\u00edses, declarando que los EEUU no buscaban la \u00abhegemon\u00eda\u00bb en la regi\u00f3n (e impl\u00edcitamente que no se permitir\u00eda que la URSS buscase lo mismo, dejando abierta la posibilidad del apoyo de EEUU en futuros conflictos fronterizos), y, lo que es m\u00e1s importante, declaraba el reconocimiento de los EEUU del gobierno continental, incluido el respaldo a una variante de la pol\u00edtica de \u00abUna China\u00bb, acompa\u00f1ado por el compromiso a cerrar un cierto n\u00famero de instalaciones militares estadounidenses en Taiw\u00e1n. Con el fin del embargo y la posibilidad de una soluci\u00f3n pac\u00edfica para el conflicto de Taiw\u00e1n dejada abierta, esta ambigua declaraci\u00f3n diplom\u00e1tica hab\u00eda abierto la puerta al crecimiento de una relaci\u00f3n econ\u00f3mica mucho m\u00e1s importante con la esfera capitalista.<\/p>\n<p>En este punto, no se puede decir que hubiese ning\u00fan plan real a largo plazo de \u00ababrir\u00bb China a grandes sumas de inversi\u00f3n extranjera. La intenci\u00f3n de la administraci\u00f3n Nixon era b\u00e1sicamente geopol\u00edtica, intentando meter una cu\u00f1a entre los dos centros de gravedad dentro del bloque socialista. Junto con el fin de la Guerra de Vietnam, el establecimiento de esta \u00abDiplomacia triangular\u00bb estuvo entre los mayores \u00e9xitos de la estrategia a largo plazo de la Guerra Fr\u00eda de Nixon. El objetivo estrat\u00e9gico del acercamiento era ganar flexibilidad y ventaja en futuras interacciones con la URSS a la vez que se neutralizaba una gran amenaza potencial a los EEUU (que no ten\u00edan ning\u00fan inter\u00e9s en quedar atrapados en otra guerra en el Pac\u00edfico) e impedir la formaci\u00f3n de cualquier nuevo bloque sino-sovi\u00e9tico.<a href=\"#_ftn58\" name=\"_ftnref58\">[58]<\/a> Desde el punto de vista dom\u00e9stico, hasta la facci\u00f3n proreformas dentro del PCC ve\u00eda esta primera diplomacia como parte de un programa extremadamente limitado de liberalizaci\u00f3n con el objetivo de resolver una serie de crisis internas inmediatas que se hab\u00edan demostrado intratables dentro de las condiciones aut\u00e1rquicas de los a\u00f1os 60. Pero las reformas pretend\u00edan conservar y de hecho revitalizar el r\u00e9gimen de desarrollo. Simplemente, nunca hubo una estrategia a largo plazo para una transici\u00f3n a la econom\u00eda de mercado.<a href=\"#_ftn59\" name=\"_ftnref59\">[59]<\/a> Por el contrario, la transici\u00f3n fue el producto que surgi\u00f3 de crisis confluyentes, cuando una serie de azarosas reformas dom\u00e9sticas llevaron a la mercadizaci\u00f3n local y a la industrializaci\u00f3n rural aproximadamente al mismo tiempo que la apertura diplom\u00e1tica converg\u00eda con el largo declive de la rentabilidad en la esfera capitalista, llevando a un m\u00e1ximo del comercio (a partir de los a\u00f1os 80) y de la inversi\u00f3n extranjera (a partir de los 90).<\/p>\n<p><strong>Naci\u00f3n, estado y familia<\/strong><\/p>\n<p>Aunque parezca evidente, es importante destacar que el tipo de diplomacia internacional puesta en marcha por la administraci\u00f3n Nixon presupone naciones coherentes, y el mundo capitalista es necesariamente un mundo de estados que administran, cultivan y hacen propaganda de estas diferencias nacionales. Al final, el \u00e9xito del r\u00e9gimen de desarrollo en la forja del territorio continental del este de Asia culturalmente diverso y pol\u00edticamente fragmentado en un estado-naci\u00f3n chino demostr\u00f3 ser el andamiaje necesario para una entrada relativamente suave en el mundo capitalista. Esta precondici\u00f3n no es un mero accidente geopol\u00edtico, sin embargo. La naci\u00f3n y el estado moderno, junto con instituciones m\u00e1s antiguas de poder local &#8211;la m\u00e1s importante de las cuales es la familia patriarcal&#8211; han demostrado una y otra vez ser esenciales para la acumulaci\u00f3n. China no fue una excepci\u00f3n, y la finalizaci\u00f3n del proceso de construcci\u00f3n nacional, uno de los principales objetivos del r\u00e9gimen de desarrollo, se convertir\u00eda por tanto en un factor facilitador clave en la transici\u00f3n. Mientras tanto, la perpetuaci\u00f3n de las desigualdades de g\u00e9nero dentro del r\u00e9gimen de desarrollo &#8211;a pesar tanto de la propaganda a contrario y los avances reales y sustanciales comparados con la vida antes de la revoluci\u00f3n&#8211; proporcionar\u00edan finalmente el espacio social para el crecimiento de una clase proletaria, dominada en las primeras d\u00e9cadas por mujeres.<a href=\"#_ftn60\" name=\"_ftnref60\">[60]<\/a><\/p>\n<p>Es necesario aqu\u00ed dar un paso atr\u00e1s y considerar c\u00f3mo, exactamente, el impulso abstracto de acumulaci\u00f3n se hace carne. Aunque la m\u00e1s \u00edntima l\u00f3gica interna de la comunidad material de capital es orientada como si fuese un sistema plenamente global, unido con suavidad, sin obstrucciones a los circuitos fundamentales de acumulaci\u00f3n, la realidad es que la acumulaci\u00f3n solo se puede producir mediante la producci\u00f3n de valor en el mundo real, y este es un proceso intr\u00ednsecamente desorganizado, obstruido constantemente y constantemente forzado. La ley del valor no desciende del cielo. Llega cargada en las ca\u00f1oneras, en olas de inflaci\u00f3n, o como una lanza oculta tras el papel de los tratados y acuerdos de pr\u00e9stamo. Su condici\u00f3n b\u00e1sica es que tanto recursos como capacidad de trabajo humana, inicialmente exteriores al sistema de mercanc\u00edas, est\u00e9n disponibles, y as\u00ed <em>se mantengan,<\/em> como mercanc\u00edas. Esto significa que las \u00e1reas fuera del sistema deben ser absorbidas, pero tambi\u00e9n supone que, a pesar de crisis repetidas que expulsan trabajo fuera del proceso productivo y dejan anillos de \u00e1reas degradadas improductivas, la forma mercanc\u00eda tanto de tierra como de trabajo debe mantenerse bajo cualquier medio necesario. Cuando hablamos de la subsunci\u00f3n de China a la comunidad material de capital, por tanto, estamos hablando tanto de un periodo hist\u00f3rico espec\u00edfico, como de la naturaleza de los mecanismos locales que ayudaron a esta transici\u00f3n. Pero, en muchos casos, estos son tambi\u00e9n los medios usados por el capitalismo hoy para mantener las condiciones b\u00e1sicas para la producci\u00f3n de valor.<\/p>\n<p>Un imperativo fundamentalmente econ\u00f3mico, por tanto, toma una infinidad de formas extraecon\u00f3micas, a menudo exaptadas de estructuras de poder preexistentes, y casi siempre arrastrando su propia inercia al nuevo sistema. Esto da como resultado mecanismos de opresi\u00f3n exceden intr\u00ednsecamente las necesidades econ\u00f3micas b\u00e1sicas del sistema en su conjunto. En China espec\u00edficamente, esto incluye el funcionamiento general del estado (polic\u00eda, prisiones, ley de propiedad), pero tambi\u00e9n herramientas espec\u00edficas como el sistema de <em>hukou<\/em> y el <em>dang\u2019an <\/em>(\u6863\u6848) &#8211;aparentemente un mero \u00abregistro\u00bb admnistrativo, pero en realidad un sistema individualizado de vigilancia supervisado por la Oficina de Seguridad P\u00fablica&#8211;. Ambos son exaptaciones que se originaron en la era socialista. De manera similar, el rol de la identidad nacional y su relaci\u00f3n con el concepto de una cultura y etnicidad \u00abHan\u00bb diferenciadas ha sido esencial tanto para la credibilidad general del estado como para la reivindicaci\u00f3n violenta de dominio territorial en lugares como Xinjiang y T\u00edbet.<a href=\"#_ftn61\" name=\"_ftnref61\">[61]<\/a>\u00a0 Mientras tanto, la perpetuaci\u00f3n de la familia y las grandes desigualdades de g\u00e9nero han sido claves en la creaci\u00f3n y mantenimiento de un sistema de clases capitalista: la mercadizaci\u00f3n del campo tomo como unidad esencial la capacidad productiva de hogares individuales &#8211;el cambio al \u00absistema de responsabilidad de los hogares\u00bb no hubiera sido posible sin la capacidad de movilizar la fuerza de trabajo a trav\u00e9s de unidades familiares patriarcales. Adem\u00e1s, el proletariado temprano en China estuvo dominado por mujeres por las desigualdades preexistentes en la asignaci\u00f3n de puntos de trabajo rurales y en el empleo urbano, y el capital privado inicial que afluy\u00f3 a lugares como el delta del r\u00edo de la Perla fue movilizado mediante redes de clan.<\/p>\n<p>Aunque mecanismos como estos son dependientes y en \u00faltima instancia empleados al servicio de estas necesidades econ\u00f3micas (dentro del circuito de acumulaci\u00f3n de valor, no son en ning\u00fan caso verdaderamente \u00abaut\u00f3nomos\u00bb o \u00absemiaut\u00f3nomos\u00bb), no se pueden reducir a meras causas econ\u00f3micas. Porque su calidad inercial les da tanto un car\u00e1cter extraecon\u00f3mico como un grado de consistencia interna que genera la ilusi\u00f3n de que el estado, naci\u00f3n, raza, familia, etc. son capaces de sobrevivir <em>en su forma actual<\/em> m\u00e1s all\u00e1 de la muerte potencial de la econom\u00eda. Estos mecanismos son dimensiones de lo que Marx llamaba \u00abacumulaci\u00f3n original\u00bb. Pero no son restos de una cierta \u00abetapa\u00bb de la historia, como muchas interpretaciones err\u00f3neas cl\u00e1sicas de la acumulaci\u00f3n \u00abprimitiva\u00bb u original nos hicieron creer.<a href=\"#_ftn62\" name=\"_ftnref62\">[62]<\/a>, ni son un m\u00e9todo de saqueo de unos \u00abcomunes\u00bb todav\u00eda no subsumidos que de alguna manera persisten tras la transici\u00f3n, como es concebido en teor\u00edas que reformulan la acumulaci\u00f3n original como \u00abacumulaci\u00f3n por desposesi\u00f3n\u00bb.<a href=\"#_ftn63\" name=\"_ftnref63\">[63]<\/a> La acumulaci\u00f3n original no es una simple fase en la historia &#8211;y la historia es, despu\u00e9s de todo, una forma de vivir, una avalancha que se retuerce y tiende a sacudirse cualquier etapa que le endosen&#8211; ni es dependiente de la permanencia de una periferia (interna o externa) del sistema capitalista. Lo que quiz\u00e1 sea m\u00e1s importante, estos procesos no se definen simplemente por la desposesi\u00f3n. La \u00fanica caracter\u00edstica esencial de la acumulaci\u00f3n original es el acto de establecer y mantener el marco necesario para que continue la acumulaci\u00f3n &#8211;no el cierre de alg\u00fan tipo de comunes intersticiales, sino el mantenimiento perpetuo de la comunidad material de capital, lo que supone en cambio el <em>cierre<\/em> del potencial del comunismo.<a href=\"#_ftn64\" name=\"_ftnref64\">[64]<\/a><\/p>\n<p>Lo que esto significa para nuestros prop\u00f3sitos es que la creaci\u00f3n misma del estado chino &#8211;definido por una cultura supuestamente continua y coherente del grupo \u00e9tnico han&#8211; y la permanencia de la familia patriarcal eran precondiciones necesarias para una entrada relativamente suave en el sistema capitalista global. Pero la contingencia de este proceso a menudo se escamotea a la vista. Dado que China complet\u00f3 la transici\u00f3n capitalista como una naci\u00f3n, y como su gobierno e infraestructura familiar fue exaptado para servir a las necesidades de la acumulaci\u00f3n continua, podemos decir que la creaci\u00f3n de esta infraestructura en la era socialista era, de hecho, el nacimiento de mecanismos para la acumulaci\u00f3n original, aunque el r\u00e9gimen de desarrollo no fuese capitalista. Esto es equivalente a defender que los estados y clanes preexistentes del Jap\u00f3n Tokugawa o la Prusia bajo Federico el Grande llegar\u00edan a ser esenciales para la formaci\u00f3n de estados capitalistas, aunque sus propias econom\u00edas no fuesen ni mucho menos capitalistas. Esto no significa que la misma existencia del estado-naci\u00f3n garantizase la transici\u00f3n. Estos estados pueden y han colapsado en medio de modos cambiantes de producci\u00f3n o enfrentados a poderes militares opuestos (como experiment\u00f3 el estado chino mismo a principios de siglo), y la transici\u00f3n al capitalismo puede ser llevada a cabo en medio de esta balcanizaci\u00f3n, o sobre la base de un nuevo centro pol\u00edtico &#8211;en condiciones de ausencia de estado, uno de los primeros actos de subsunci\u00f3n al capitalismo fue siempre cartogr\u00e1fico, trazando los poderes coloniales fronteras arbitrarias y definiendo naciones donde no exist\u00edan antes&#8211;. El presupuesto ideol\u00f3gico m\u00e1s b\u00e1sico en una sociedad capitalista es la voluntad de proyectar el capitalismo hacia atr\u00e1s en el pasado como si fuese tanto perpetuo como inevitable. Retratar el r\u00e9gimen socialista de desarrollo como si fuese de alguna manera secretamente capitalista desde siempre &#8211;o una mera etapa de acumulaci\u00f3n primitiva abriendo v\u00eda al capitalismo&#8211; simplemente repite este procedimiento, eliminando la contingencia de la historia y reforzando el mito de la inmortalidad del capitalismo.<a href=\"#_ftn65\" name=\"_ftnref65\">[65]<\/a><\/p>\n<p>En realidad, la creaci\u00f3n de China como estado naci\u00f3n simplemente proporcionaba una apertura al sistema capitalista internacional, en el mejor de los casos predisponiendo el conjunto de resultados probables en la direcci\u00f3n general de la transici\u00f3n. Pero si China hubiese seguido en un estado de balcanizaci\u00f3n, es igualmente probable que la invasi\u00f3n, colonizaci\u00f3n y esclavitud por deuda hubiera dado en buena parte el mismo resultado. Los contraf\u00e1cticos hist\u00f3ricos solo pueden iluminar hasta cierto punto, sin embargo, y simplemente no hay ninguna funci\u00f3n para escribir con tinta una v\u00eda potencial m\u00e1s all\u00e1 del capitalismo que pudiera o no pudiera haber existido en el pasado siglo. Lo que podemos concluir es que la infraestructura de gobierno creada durante el r\u00e9gimen de desarrollo ayudar\u00eda, al final, a crear y mantener continuamente un sistema para la mercadizaci\u00f3n de la tierra\u00a0 y la fuerza de trabajo. De manera similar, el mantenimiento de la unidad familiar reforzar\u00eda la mercadizaci\u00f3n, proletarizaci\u00f3n y el flujo hacia el interior del capital. Las v\u00edas exactas mediante las que estas caracter\u00edsticas fueron exaptadas en el proceso de transici\u00f3n ser\u00e1n exploradas m\u00e1s abajo. Pero es importante destacar aqu\u00ed que, m\u00e1s que un obst\u00e1culo, la existencia de un estado extenso y tradiciones filiales precapitalistas fueron mecanismos importantes para la introducci\u00f3n del capitalismo en el este de Asia continental.<\/p>\n<p><strong>Los l\u00edmites del esp\u00edritu<\/strong><\/p>\n<p>Adem\u00e1s del aislamiento geopol\u00edtico, los reformadores chinos respond\u00edan tambi\u00e9n a una ola en lento crecimiento de descontento dom\u00e9stico. En parte, esto era un post-efecto del pico tumultuoso de la Revoluci\u00f3n Cultural, pero era tambi\u00e9n un tipo nuevo de desilusi\u00f3n respecto al socialismo final generada por un siempre creciente periodo de austeridad unido a una alta inversi\u00f3n. Al principio, las nuevas formas de comunalismo casi religioso ofrecidas por el estado, codificadas en campa\u00f1as como el Movimiento de Educaci\u00f3n Socialista, tuvieron alg\u00fan \u00e9xito, aunque impredecible, en racionalizar la continuaci\u00f3n de la escasez y ofrecer el sacrificio por el proyecto socialista como su propia recompensa espiritual. Pero el esp\u00edritu siempre encuentra su l\u00edmite en la carne. Muchas etnograf\u00edas del periodo documentan el proceso a nivel personal: el trabajador modelo atrapado por el entusiasmo inicial de la Revoluci\u00f3n Cultural, sacrifica los incentivos materiales introducidos tras el Gran Salto, y es recompensado con s\u00edmbolos casi religiosos de patrocinio estatal, que al principio parecen tener un verdadero peso social para ellos &#8211;el cuadro de Mao est\u00e1 enmarcado, el libro rojo colocado en una estanter\u00eda, pins y pa\u00f1uelos rojos van fijados a trajes&#8211;. Pero a medida que pasan los a\u00f1os estos s\u00edmbolos se vuelven vac\u00edos. Copias del <em>Libro Rojo<\/em> se apilan junto a mazos de fotos de Mao, demasiadas para enmarcar. El comunalismo espiritual de la ideolog\u00eda del estado empieza a romperse. Hasta los trabajadores m\u00e1s mod\u00e9licos no pueden evitar el creciente cinismo. A escala de masas, se manifiesta primero en los mercados negros, negocios il\u00edcitos, acaparamiento, disminuci\u00f3n del ritmo de trabajo &#8211;medidas todas para satisfacer lo material a expensas de una virtud superior&#8211;. Al final, este cinismo empieza siempre a tomar un caracter m\u00e1s p\u00fablico, y a mediados de los 70 el descontento abierto hab\u00eda empezado de nuevo a crecer.<a href=\"#_ftn66\" name=\"_ftnref66\">[66]<\/a><\/p>\n<p>Se hab\u00eda producido tambi\u00e9n una cierta retirada desde el c\u00e9nit del impulso de inversi\u00f3n fuertemente militarizado del Tercer Frente. Tras el incidente de Lin Biao en 1971, el miedo a un golpe militar incentiv\u00f3 al r\u00e9gimen a reducir la implicaci\u00f3n del ej\u00e9rcito en la producci\u00f3n, y los reformadores consiguieron con \u00e9xito recortes en hinchados proyectos de construcci\u00f3n en el oeste en favor de inversiones inmediatamente productivas canalizadas hacia las regiones costeras. Mientras tanto, las primeras reuniones con Nixon y Kissinger dieron como resultado un acuerdo para \u00abgastar 4,3 mil millones de d\u00f3lares en la importaci\u00f3n de equipo industrial\u00bb, centr\u00e1ndonse en \u00ab11 plantas de fertilizantes a una muy gran escala de un consorcio estadounidense-holand\u00e9s\u00bb.<a href=\"#_ftn67\" name=\"_ftnref67\">[67]<\/a> El objetivo estrat\u00e9gico inmediato era mantener el r\u00e9gimen de desarrollo, no poner en pr\u00e1ctica reformas de mercado de amplio espectro, y ciertamente no acabar plenamente incorporados a la econom\u00eda capitalista global. Pero las reformas tuvieron tambi\u00e9n una dimensi\u00f3n t\u00e1ctica, con el objetivo de apaciguar el descontento latente que crec\u00eda entre la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En 1974 una nueva ola de acciones industriales recorri\u00f3 las ciudades, m\u00e1s sutil que la vista a finales de los a\u00f1os 60, pero sin embargo lo suficientemente extendida como para se\u00f1alar que muchos de los mismos problemas econ\u00f3micos (salarios estancados, deterioro de los servicios de bienestar) hab\u00edan permanecido a pesar de la ret\u00f3rica de la \u00e9poca.<a href=\"#_ftn68\" name=\"_ftnref68\">[68]<\/a> Quiz\u00e1 m\u00e1s importante, resurgieron cr\u00edticas expl\u00edcitas al reg\u00edmen en este periodo, pero con buena parte de la ultraizquierda eliminada en 1969, esas cr\u00edticas se fusionaron ahora con un programa m\u00e1s abiertamente liberal pidiendo democratizaci\u00f3n y, cada vez m\u00e1s, mercadizaci\u00f3n. En Guangzhou, en 1974, se pegaron una serie de carteles con grandes caracteres con las primeras declaraciones p\u00fablicas del grupo Li Yizhe, una coalici\u00f3n laxa de j\u00f3venes dirigentes (dirigida por Li Zhengtian, Chen Yiyang y Wang Xizhe) quienes hab\u00edan estado brevemente encarcelados en el c\u00e9nit de la Revoluci\u00f3n Cultural. Aunque se quedaban cortos respecto a propuestas m\u00e1s radicales hechas por facciones de ultraizquierda algunos a\u00f1os antes, el grupo Li Yizhe articulaba una posici\u00f3n vagamente humanista-marxista, similar en car\u00e1cter a la avanzada por los disidentes del este de Europa, y notable por su capacidad (principalmente gracias a Wan Xizhe) de justificar su visi\u00f3n mediante un compromiso elaborado con la teor\u00eda marxista. El que tuvo m\u00e1s impacto de sus ensayos, titulado \u00abSobre la democracia socialista y el sistema legal\u00bb, era cr\u00edtico con el r\u00e9gimen (indirecta pero muy claramente) , incluida la \u00abnueva nobleza\u00bb de la clase burocr\u00e1tica, la Banda de los Cuatro y el culto a la personalidad. Junto con el fin de los arrestos masivos y de la encarcelaci\u00f3n de disidentes, abogaba por una democratizaci\u00f3n aumentada y algunos de sus autores clave se acabar\u00edan convirtiendo en l\u00edderes del Movimiento del Muro de la Democracia de finales de los 70. Al documento Li Yizhe, Zhao Ziyang (quien m\u00e1s tarde se convertir\u00eda en uno de los l\u00edderes clave de China en la era de la reforma), en aquel momento secretario del Partido en Guangdong, le permiti\u00f3 t\u00e1cticamente que se difundiese. El descontento popular fue por tanto, al menos en parte, cultivado y dirigido por algunos reformistas dentro del partido, quienes esperaban que el mensaje pol\u00edtico contenido en estas cr\u00edticas pudiese ser movilizado de una manera \u00fatil contra facciones rivales.<a href=\"#_ftn69\" name=\"_ftnref69\">[69]<\/a><\/p>\n<p>Pero el descontento que hizo evidente el grupo Li Yizhe no era en ning\u00fan caso un producto de tales conflictos faccionales, aunque Zhao Ziyang buscase movilizarlos para fines pol\u00edticos. Los autores de Li Yizhe simplemente hab\u00edan empezado a formalizar su propia experiencia de la Revoluci\u00f3n Cultural a la vez que proporcionaban un fondo te\u00f3rico para muchas de las demandas que ya hab\u00edan empezado a aparecer en las protestas populares. Estas protestas se contentraban en los grandes centros urbanos del pa\u00eds. En 1974, en el \u00abIncidente de la monta\u00f1a Baiyun\u00bb, m\u00e1s de cien mil obreros fabriles, soldados desmovilizados y j\u00f3venes treparon una monta\u00f1a cerca de Guangzhou, supuestamente un festival en mitad del oto\u00f1o en conmemoraci\u00f3n de sus ancestros, aunque en realidad el encuentro se convirti\u00f3 en una protesta contra la burocratizaci\u00f3n y la desigualdad.<a href=\"#_ftn70\" name=\"_ftnref70\">[70]<\/a> En el verano de 1975, una ola de huelgas no declaradas se dispar\u00f3 en Hangzhou y \u00absolo se le pudo poner fin con un despliegue militar a gran escala en las f\u00e1bricas con hasta 30.000 tropas.\u00bb<a href=\"#_ftn71\" name=\"_ftnref71\">[71]<\/a> En 1976, la muerte de Zhou Enlai provoc\u00f3 una de las mayores explosiones de protestas desde finales de los a\u00f1os 60. Usando la muerte del primer ministro como justificaci\u00f3n para reuniones p\u00fablicas, activistas en ciudades de toda China planearon converger el 5 de abril, la fecha en la que en ese a\u00f1o ca\u00eda Qingming (un d\u00eda tradicional para honrar a los muertos). El movimiento 5 de abril ver\u00eda la participaci\u00f3n de j\u00f3venes trabajadores en todo el pa\u00eds, gritando los muchos descontentos latentes que hab\u00edan estado creciendo durante la Revoluci\u00f3n Cultural<a href=\"#_ftn72\" name=\"_ftnref72\">[72]<\/a>.<\/p>\n<p>Pero el movimiento tambi\u00e9n cristaliz\u00f3 estas demandas en formas nuevas. Absorbiendo algo del lenguaje y la l\u00f3gica del grupo Li Yizhe, quienes protestaban empezaron a codificar sus demandas en t\u00e9rminos de pol\u00edtica de partido de alto nivel. Aunque eran b\u00e1sicamente una continuaci\u00f3n de la serie de protestas obreras que hab\u00edan empezado con la ola de huelgas de 1956 en Shanghai y continuado con el descontento de principios de la Revoluci\u00f3n Cultural, las protestas obreras de 1976 se apartaron en cierto modo de la tradici\u00f3n de huelgas \u00abeconomicistas\u00bb que ped\u00edan aumentos de salario, beneficios, mejores condiciones laborales y un aumento del control obrero sobre la producci\u00f3n.<a href=\"#_ftn73\" name=\"_ftnref73\">[73]<\/a> En cambio, los manifestantes atacaban directamente a la direcci\u00f3n del partido, asociando el largo estancamiento de los salarios y los est\u00e1ndares de vida con la Banda de los Cuatro, la facci\u00f3n que hab\u00eda gobernado el partido desde la supresi\u00f3n de las revueltas a finales de los a\u00f1os 60. Mientras tanto, la posici\u00f3n de Zhou mismo, un reformador asociado con Deng Xiaoping, ayud\u00f3 a trasladar este descontento en apoyo popular para la facci\u00f3n reformista en su sentido m\u00e1s amplio. El movimiento lleg\u00f3 a su c\u00e9nit con el Incidente de Tiananmen de 1976, cuando fueron eliminadas durante la noche coronas que se hab\u00edan colocado en la plaza de Tiananmen en conmemoraci\u00f3n de Zhou\u00a0 y los manifestantes fueron expulsados de la plaza. Aunque los manifestantes en su mayor parte no hab\u00edan expresado un gran apoyo por ning\u00fan miembro de la facci\u00f3n reformista (excepto Zhou, por supuesto), medios oficiales culparon de las protestas a Deng y utilizaron los sucesos como una excusa para colocarlo bajo arresto en Guangzhou. Ir\u00f3nicamente, esta respuesta tuvo el efecto de presentar a los reformistas con m\u00e1s base popular de apoyo expl\u00edcito de la que en realidad ten\u00edan.<a href=\"#_ftn74\" name=\"_ftnref74\">[74]<\/a> Una vez los reformistas conquistaron el poder en 1978, el movimiento fue \u00abpresentado por el r\u00e9gimen de Deng como un acto espont\u00e1neo de masas en apoyo del difunto Zhou y su protegido Deng, y contra la Banda de los Cuatro (e impl\u00edcitamente tambi\u00e9n contra Mao); se le represent\u00f3 sobre todo como un <em>rechazo<\/em> popular de la Revoluci\u00f3n Cultural.\u00bb<a href=\"#_ftn75\" name=\"_ftnref75\">[75]<\/a>\u00a0 Esto a pesar de la clara continuidad con las demandas hechas por los trabajadores a lo largo de la anterior d\u00e9cada.<\/p>\n<p>A pesar de la mano dura, las huelgas continuaron durante el verano de 1976 en ciudades de toda China. La muerte de Mao se produjo en septiembre, y la ola de protestas se us\u00f3 retroactivamente como justificaci\u00f3n para expulsar a la Banda de los Cuatro, quienes para aquel momento conservaban el poder solo por el patronazgo de Mao. El cambio en el liderazgo fue de hecho popular, provocando otra movilizaci\u00f3n de masas conocida como los \u00abtres vac\u00edos\u00bb \u00ablo que quer\u00eda decir que las licorer\u00edas, las tiendas de fuegos artificiales e incluso las camas de hospital estaban todas vac\u00edas\u00bb, en lo que fue \u00abprobablemente la mayor fiesta espont\u00e1nea que el mundo haya visto nunca.\u00bb<a href=\"#_ftn76\" name=\"_ftnref76\">[76]<\/a> A pesar del cambio en el liderazgo, sin embargo, las protestas no se apagaron simplemente. Continuando la tradici\u00f3n del 5 de abril, el Movimiento del Muro de la Democracia en 1978 plante\u00f3 muchas de las mismas cuestiones al nuevo r\u00e9gimen, ahora encabezado por Deng. Los salarios y la escasez de viviendas urbanas eran problemas importantes, como lo eran la continuaci\u00f3n de demandas de mayor democratizaci\u00f3n por parte de muchos activistas. Por primera vez, sin embargo, los manifestantes tambi\u00e9n empezaron a comparar el estado de desarrollo de China con el de los pa\u00edses capitalistas, incluyendo tanto a Occidente como a sus vecinos en r\u00e1pido desarrollo. Con pa\u00edses como Corea del Sur, Taiw\u00e1n, Singapur e incluso Hong Kong (todos los cuales se hab\u00edan encontrado en condiciones muy similares a la de China tras la II Guerra Mundial) inmersos en un r\u00e1pido desarrollo, se hizo evidente una brecha inexplicable entre China y sus vecinos. Muchos empezaron a preguntar por qu\u00e9 el m\u00e1s avanzado sistema socialista no hab\u00eda conseguido producir iguales o superiores retornos en nivel de vida &#8211;una pregunta que no har\u00eda m\u00e1s que hacerse m\u00e1s prominente en los a\u00f1os 80&#8211;.<a href=\"#_ftn77\" name=\"_ftnref77\">[77]<\/a> Pero el movimiento del Muro de la Democracia no llegaba a las cr\u00edticas radicales que se hab\u00edan planteado a finales de los 60. Demandas de mayores salarios y un desarrollo m\u00e1s r\u00e1pido se un\u00edan, en lo m\u00e1s extremo, con demandas de una autogesti\u00f3n obrera al estilo de Yugoslavia y una mercadizaci\u00f3n parcial.<a href=\"#_ftn78\" name=\"_ftnref78\">[78]<\/a><\/p>\n<p>Aunque inicialmente comprensivo, en los primeros a\u00f1os de la d\u00e9cada de los 80 el r\u00e9gimen de Deng temi\u00f3 que el descontento industrial se le fuese de las manos. En particular, el ascenso de Solidarnosc en ese mismo periodo en Polonia parec\u00eda indicar la posibilidad de sucesos similares en China si se les devolv\u00eda demasiado poder a los trabajadores y el reci\u00e9n instituido aparato para las elecciones en los pueblos. La respuesta del estado fue de supresi\u00f3n gradual, unido a concesiones econ\u00f3micas. La libertad de expresar quejas contra el partido fue lentamente abandonada, las \u00abCuatro Grandes Libertades\u00bb <em>de jure,<\/em> hablar libremente, expresar sus puntos de vista con plenitud, celebrar grandes debates y escribir carteles en grandes caracteres, fueron eliminadas de la constituci\u00f3n en 1980, y el derecho de huelga fue eliminado dos a\u00f1os m\u00e1s tarde. Mientras tanto, se introdujeron una serie de aumentos salariales de actualizaci\u00f3n desde 1977 a 1979, los primeros en una d\u00e9cada, y se les dio a los trabajadores m\u00e1s influencia sobre algunos aspectos de la pol\u00edtica local y la producci\u00f3n.<a href=\"#_ftn79\" name=\"_ftnref79\">[79]<\/a> Este era el contexto en el que operaba el programa pol\u00edtico reformista y estas reformas iniciales respond\u00edan directamente a las crisis que se hab\u00edan formado en el curso de las d\u00e9cadas anteriores. Pero, en general, esta respuesta fue incompleta. Aunque los est\u00e1ndares de vida subieron, el problema de la burocratizaci\u00f3n no parec\u00eda m\u00e1s que aumentar y la \u00e9lite pol\u00edtica empez\u00f3 una lenta fusi\u00f3n con las \u00e9lites t\u00e9cnicas para formar una clase dirigente m\u00e1s y m\u00e1s unida. Esto validaba muchas de las cr\u00edticas hechas por disidentes durante la Revoluci\u00f3n Cultural, pero incluso estos cr\u00edticos no hab\u00edan previsto la verdadera importancia de lo que estaba sucediendo. A medida que se produc\u00eda la mercadizaci\u00f3n y el protoproletariado crec\u00eda en n\u00famero, la clase dominante que hab\u00eda empezado a unirse ya no era un mero grupo de \u00e9lites burocr\u00e1ticas extrayendo una porci\u00f3n indebida del excedente de grano, sino que hab\u00edan empezado a tomar las caracter\u00edsticas de una burgues\u00eda gradualmente en formaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Estancamiento, modernizaci\u00f3n y el retorno al hogar<\/strong><\/p>\n<p>Si los l\u00edmites materiales a los que se enfrentaba el sector urbano del r\u00e9gimen socialista de desarrollo llevaron a protestas por parte de la clase obrera, tambi\u00e9n el cuello de botella de la producci\u00f3n agr\u00edcola llev\u00f3 a la inestabilidad social tanto en las \u00e1reas urbanas como las rurales. El crecimiento de la poblaci\u00f3n desde el GSA llev\u00f3 a un estancamiento en la producci\u00f3n de grano per c\u00e1pita a mediados de los a\u00f1os 70. El estado ya hab\u00eda estado extrayendo menos grano tras el GSA, temiendo una exacerbaci\u00f3n de sus ya tensas relaciones con el campesinado. De hecho, la adquisici\u00f3n de grano por parte del estado fue limitada y apenas creci\u00f3 entre 1965 y 1978.<a href=\"#_ftn80\" name=\"_ftnref80\">[80]<\/a> Desde 1971 hasta 1976 el estado ni siquiera adquiri\u00f3 suficiente grano para los consumidores urbanos.<a href=\"#_ftn81\" name=\"_ftnref81\">[81]<\/a> Como respuesta, se instituy\u00f3 el congelamiento de la contrataci\u00f3n en 1973. Los j\u00f3venes fueron enviados al campo, empuj\u00e1ndolos de hecho fuera del campo de la responsabilidad del estado, siendo ahora su alimentaci\u00f3n y vivienda proporcionados directamente por unidades de producci\u00f3n rurales. A pesar de esto, el d\u00e9ficit de grano persisti\u00f3, y las importaciones se hicieron cada vez m\u00e1s necesarias a lo largo de los a\u00f1os 60 y 70.<a href=\"#_ftn82\" name=\"_ftnref82\">[82]<\/a> De manera crucial, el cuello de botella agr\u00edcola era un estricto l\u00edmite material a la tasa de acumulaci\u00f3n, que determinaba cu\u00e1nto pod\u00eda invertir el estado en desarrollo industrial. Esto no eran solo problemas de sist\u00e9mica asignaci\u00f3n err\u00f3nea y productividad agr\u00edcola estancada, sino que tambi\u00e9n se\u00f1alaba una crisis m\u00e1s profunda en el coraz\u00f3n mismo del r\u00e9gimen de desarrollo. Con una intrincada estructura clientelista basada en la brecha entre la ciudad y el campo, el mantenimiento de una extracci\u00f3n de grano continuada era esencial para el mantenimiento del r\u00e9gimen de desarrollo. A medida que esta relaci\u00f3n central empezaba a romperse, las fracturas empezar\u00edan a extenderse hacia afuera, afectando a todos los aspectos de la producci\u00f3n.<\/p>\n<p>Como el crecimiento agr\u00edcola estancado arrastraba hacia abajo el desarrollo industrial, el estado respondi\u00f3 con renovados esfuerzos de modernizaci\u00f3n agr\u00edcola, incluido un \u00abmini-Gran Salto\u00bb centrado en la producci\u00f3n de grano.<a href=\"#_ftn83\" name=\"_ftnref83\">[83]<\/a> Aunque las exhortaciones pol\u00edticas y llamamientos al modelo Dazhai continuaron, fue principalmente el \u00abrepentino avance\u00bb del estado en inversi\u00f3n agr\u00edcola, especialmente en 1978 y 1979 (casi un nueve por ciento &#8211;cerca del doble del aumento en otros sectores&#8211;<a href=\"#_ftn84\" name=\"_ftnref84\">[84]<\/a>), lo que finalmente produjo un crecimiento real de la producci\u00f3n.<a href=\"#_ftn85\" name=\"_ftnref85\">[85]<\/a> Al mismo tiempo, la tasa de acumulaci\u00f3n creci\u00f3 a un inusualmente alto 34,6 por ciento en 1979.<a href=\"#_ftn86\" name=\"_ftnref86\">[86]<\/a> Millones de trabajadores rurales y enormes nuevas inversiones estatales llevaron a casi cuatrocientos mil nuevos proyectos de construcci\u00f3n de capital agr\u00edcola a principios de 1977, creando nuevos campos de cultivo, mejorando viejas tierras agr\u00edcolas y construyendo nuevas infraestructuras de riego y conservaci\u00f3n de agua.<a href=\"#_ftn87\" name=\"_ftnref87\">[87]<\/a> Hubo nuevos fondos disponibles para la mecanizaci\u00f3n y t\u00e9cnicas de cultivo cient\u00edficas. La modernizaci\u00f3n agr\u00edcola tambi\u00e9n implicaba un aumento en la escala de producci\u00f3n, que era una precondici\u00f3n para una mecanizaci\u00f3n con \u00e9xito. Mientras tanto, los campesinos en muchas \u00e1reas estaban experimentando con diversos sistemas de responsabilidad y valoraci\u00f3n de tareas, lo que contrajo las tareas de producci\u00f3n a peque\u00f1os grupos y en unas cuantas \u00e1reas incluso a familias. En su mayor parte, sin embargo, la distribuci\u00f3n sigui\u00f3 en el nivel de equipo de producci\u00f3n, donde se utilizaban sistemas de responsabilidad. A lo largo de finales de los 70, el partido todav\u00eda descartaba oficialmente un regreso a la agricultura familiar, aunque exist\u00eda el reconocimiento de que en diferentes \u00e1reas se pod\u00edan utilizar diferentes sistemas de rendici\u00f3n de cuentas y remuneraci\u00f3n, y solo cuando las condiciones eran particularmente favorables deber\u00eda elevarse el nivel de rendici\u00f3n de cuentas a la brigada, aunque este fuese el objetivo a largo plazo.<\/p>\n<p>En total, estas inversiones llevaron a aumentos en la producci\u00f3n de grano, aumentando la producci\u00f3n nacional de alrededor desde 285 millones de toneladas, donde hab\u00eda quedado estancado durante tres a\u00f1os hasta 1977, a 305 millones de toneladas en 1978 (un aumento de un 8 por ciento) y 332 millones de toneladas en 1979 (otro incremento de un nueve por ciento).<a href=\"#_ftn88\" name=\"_ftnref88\">[88]<\/a> Este aumento se produjo aunque el \u00e1rea total cultivada disminuyese, una tendencia que continu\u00f3 hasta 1984.<a href=\"#_ftn89\" name=\"_ftnref89\">[89]<\/a> Los precios de compra agr\u00edcola estatales subieron (22 por ciento en 1979),<a href=\"#_ftn90\" name=\"_ftnref90\">[90]<\/a> y los impuestos sobre la producci\u00f3n agr\u00edcola se recortaron. El bono por encima de la cuota aument\u00f3, y se redujo el tama\u00f1o de esta.<a href=\"#_ftn91\" name=\"_ftnref91\">[91]<\/a> Junto con los ingresos de las industrias rurales, esto llevo a un aumento de casi un veinte por ciento del ingreso familiar rural per c\u00e1pita a finales de 1978.<a href=\"#_ftn92\" name=\"_ftnref92\">[92]<\/a> Estas reformas, por tanto, parec\u00edan apuntar a una salida del cuello de botella agr\u00edcola, y ofrecer as\u00ed un vislumbre de una v\u00eda hac\u00eda adelante que pod\u00eda llevar a la salvaci\u00f3n del r\u00e9gimen de desarrollo en descomposici\u00f3n.<\/p>\n<p>Sin embargo, estas pol\u00edticas de modernizaci\u00f3n agr\u00edcola tambi\u00e9n contribuyeron significativamente a mayores d\u00e9ficits, llevando a la revocaci\u00f3n de las pol\u00edticas de mini-Gran Salto de 1978-1979. Fueron estos d\u00e9ficits m\u00e1s que cualquier otra cosa los que dieron como resultado la vuelta a la producci\u00f3n familiar a principios de 1980. El d\u00e9ficit se convirti\u00f3 en un problema para el partido en el centro en 1979, cuando un peque\u00f1o excedente estatal se convirti\u00f3 en un d\u00e9ficit del 20 por ciento seguido por un d\u00e9ficit del 17 por ciento el siguiente a\u00f1o,<a href=\"#_ftn93\" name=\"_ftnref93\">[93]<\/a> sin llegar a un acuerdo sobre cu\u00e1nto o c\u00f3mo recortar los gastos estatales en ese momento. Los d\u00e9ficits se agravaron con una inflaci\u00f3n creciente. El problema del d\u00e9ficit, del que se echaba la culpa principalmente a las inversiones agr\u00edcolas y a la subida de los precios de compra, llev\u00f3 a un debate sobre el cambio a \u00absistemas de responsabilidad familiar\u00bb [SRF, HRS por sus siglas en ingl\u00e9s, household responsibility systems] para recortar los costes para el estado de la modernizaci\u00f3n agr\u00edcola. Como nuevo primer ministro, Zhao Ziyang declar\u00f3 en marzo de 1980: \u00abla carga sobre el pa\u00eds es demasiado pesada, es una carga que no nos podemos permitir.\u00bb<a href=\"#_ftn94\" name=\"_ftnref94\">[94]<\/a> \u00c9l abogaba por que a las \u00e1reas rurales que depend\u00edan del estado para su alimentaci\u00f3n se les permitiese cambiar a contratos de producci\u00f3n a familias (\u5305\u4ea7\u5230\u6237). Estas pol\u00edticas consiguieron pronto el apoyo de Deng Xiaoping, quien declar\u00f3 el siguiente mes que la inversi\u00f3n estatal pod\u00eda ser reducida si la producci\u00f3n se contrataba a hogares campesinos.<a href=\"#_ftn95\" name=\"_ftnref95\">[95]<\/a> La inversi\u00f3n del estado en agricultura cay\u00f3 aproximadamente un 10 por ciento en 1980 y casi un 44 por ciento en 1981, llevando a una ca\u00edda de la producci\u00f3n de grano de 332 millones de toneladas en 1979 a 320 y 325 millones de toneladas en 1980 y 1981.<a href=\"#_ftn96\" name=\"_ftnref96\">[96]<\/a> La tasa de acumulaci\u00f3n se redujo de su pico de 1979 del 34,6 por ciento.<a href=\"#_ftn97\" name=\"_ftnref97\">[97]<\/a><\/p>\n<p>La principal preocupaci\u00f3n de los l\u00edderes del partido en el cambio al contrato a los hogares era por tanto la carga de la modernizaci\u00f3n agr\u00edcola sobre los ingresos estatales, y de hecho el regreso a la agricultura familiar fue un regreso a la agricultura de baja inversi\u00f3n que hab\u00eda caracterizado la agricultura desde los a\u00f1os 50 hasta mediados de los 70. La alta inversi\u00f3n en modernizaci\u00f3n agr\u00edcola de finales de los a\u00f1os 70 fue una breve anomal\u00eda. Para finales de 1980, el catorce por ciento de los equipos de producci\u00f3n hab\u00edan cambiado a SRF.<a href=\"#_ftn98\" name=\"_ftnref98\">[98]<\/a> Pero hizo falta otro a\u00f1o para que los SRF fuesen recomendados oficialmente para todas las \u00e1reas rurales, sin importar lo bien que funcionase localmente el sistema colectivo.<a href=\"#_ftn99\" name=\"_ftnref99\">[99]<\/a> Para ese momento, cerca de la mitad de los equipos de producci\u00f3n hab\u00edan cambiado al SRF, con el estado central presionando a las provincias para que transformasen la organizaci\u00f3n de la producci\u00f3n agr\u00edcola. Inicialmente, este regreso a la agricultura familiar fue visto como una medida temporal para enfrentarse al d\u00e9ficit estatal. Fue una suspensi\u00f3n temporal de la preocupaci\u00f3n por la desigualdad rural, que permitir\u00eda un aumento \u00fanico de la producci\u00f3n ya que estimulaba los incentivos para la intensificaci\u00f3n del trabajo campesino sin necesidad de la inversi\u00f3n de recursos del estado necesarios para una pol\u00edtica a largo plazo de modernizaci\u00f3n agr\u00edcola. El giro hacia el SRF fue finalmente por tanto un producto de una contradicci\u00f3n intr\u00ednseca a los m\u00e9todos del r\u00e9gimen de desarrollo de asignaci\u00f3n de bienes de capital &#8211;el intento de modernizar a trav\u00e9s de inversiones masivas del estado en d\u00e9ficits generados por la agricultura, lo que pod\u00eda causar peligrosas presiones inflacionistas y estrangular los fondos disponibles para otros proyectos industriales&#8211;. Pero estas asignaciones de capital no pod\u00edan ser simplemente devueltas, pues se hab\u00edan encarnado en grandes desembolsos en plantas y equipo. No hubo, por tanto, un regreso al cuello de botella pre-d\u00e9ficit. El giro al SRF se entendi\u00f3 por tanto como la opci\u00f3n disponible m\u00e1s f\u00e1cil, si no la \u00fanica, para mantener a raya las inestabilidades estructurales generadas por el d\u00e9ficit.<\/p>\n<p>En el largo plazo, esto constituy\u00f3 el principio de la descolectivizaci\u00f3n, y para finales de 1983, el 98 por ciento de los equipos de producci\u00f3n hab\u00edan hecho el cambio.<a href=\"#_ftn100\" name=\"_ftnref100\">[100]<\/a> Mientras tanto, la descolectivizaci\u00f3n de la producci\u00f3n fue acompa\u00f1ada de una descolectivizaci\u00f3n de la administraci\u00f3n rural. Las funciones institucionales de la comuna fueron reemplazadas por el gobierno de ciudad (\u4e61), y el nivel de brigada fue reemplazado por el liderazgo de aldea (\u6751). El principal modelo de producci\u00f3n adoptado fue el <em>dabaogan<\/em> (\u5927\u5305\u5e72) o \u00abgran contrato de gesti\u00f3n\u00bb por el que la tierra segu\u00eda siendo propiedad del colectivo aldeano, pero los hogares pod\u00edan producir lo que quisiesen sobre la tierra contratada siempre que produjesen cultivos para cubrir la cuota de equipo para el estado.<a href=\"#_ftn101\" name=\"_ftnref101\">[101]<\/a> Los equipos de producci\u00f3n ya no gestionaban la producci\u00f3n agr\u00edcola bajo este sistema. Una consecuencia inmediata de todo esto fue que la desigualdad dentro de las aldeas y entre regiones aument\u00f3. Bajo este nuevo sistema, lo bien que le fuese a un hogar en comparaci\u00f3n a otros en la misma aldea ten\u00eda mucho que ver con el tama\u00f1o y constituci\u00f3n de la familia. Un factor mayor del \u00e9xito econ\u00f3mico, sin embargo, ten\u00eda que ver con la localizaci\u00f3n de la aldea y las conexiones de la familia con los l\u00edderes locales. En \u00e1reas m\u00e1s cerca de la costa y de ciudades m\u00e1s pr\u00f3speras, la nueva libertad para vender en el mercado productos diversificados por encima de la cuota permiti\u00f3 aumentos de los ingresos de algunos campesinos, pero tambi\u00e9n llev\u00f3 a una mayor desigualdad local. Esta desigualdad dentro de la aldea se reflejaba en la desigualdad entre aldeas, cuando los campesinos en regiones menos accesibles del interior lejos de las ciudades ten\u00edan menos oportunidades de beneficiarse del mismo sistema.<\/p>\n<p>Muchos contratos entre hogares y el colectivo originalmente fueron solo por tres a\u00f1os, pero la extensi\u00f3n del contrato aument\u00f3 r\u00e1pidamente a 15 a\u00f1os para incentivar la reniversi\u00f3n en la tierra. Inicialmente, la producci\u00f3n agr\u00edcola aument\u00f3 entre 1980 y 1984, especialmente por un mayor uso de fertilizantes y el aumento de incentivos a a\u00f1adir insumos de trabajo. Para el estado, los beneficios a corto plazo del nuevo sistema valieron la pena al disminuir la carga financiera (las inversiones agr\u00edcolas siguieron bajas) aunque la modernizaci\u00f3n agr\u00edcola tambi\u00e9n se ralentiz\u00f3. Pero los precios de los alimentos urbanos siguieron todav\u00eda subsidiados, permaneciendo por debajo de los precios rurales de compra a lo largo de los a\u00f1os 80, y por tanto generando todav\u00eda un d\u00e9ficit. De hecho, el aumento de la producci\u00f3n agr\u00edcola resultante impeli\u00f3 a m\u00e1s reformas de mercado, teniendo como objetivo ahora los sistemas de compra y comercializaci\u00f3n y de cuota.Sin un fuerte sistema colectivo para hacer cumplir las cuotas, muchos hogares empezaron a ignorarlas completamente, produciendo en su lugar cultivos para el mercado.<a href=\"#_ftn102\" name=\"_ftnref102\">[102]<\/a> Mientras tanto, el sistema unificado de compra y comercializaci\u00f3n que hab\u00eda sido dise\u00f1ado para gestionar la escasez de excedente agr\u00edcola se enfrentaba ahora al nuevo problema de un exceso de producci\u00f3n, ya que el estado hab\u00eda garantizado la compra de cualquier magnitud de grano.<a href=\"#_ftn103\" name=\"_ftnref103\">[103]<\/a> Esto animaba a mayores reformas de mercado en la compra de grano, puesto que la compra garantizada se volvi\u00f3 extremadamente costosa a medida que aumentaba la producci\u00f3n. Los subsidios del estado a los productos agrarios crecieron hasta un 18 por ciento del total de gastos del estado en 1981, y disminuyeron solo ligeramente hasta el 14 por ciento en 1984. Como respuesta, los bonos por encima de la cuota fueron eliminados para productos agr\u00edcolas clave entre 1983 y 1985, instituyendo un \u00fanico sistema de precios. Los precios garantizados fueron entonces reemplazados con precios negociados, de manera que el estado pudiera responder a un mercado cambiante. Finalmente, en enero de 1985, el estado intent\u00f3 terminar completamente con el sistema de cuotas para la mayor parte de los productos agr\u00edcolas, en lugar de influir en la producci\u00f3n mediante contratos y compras de mercado, estabilizados mediante un precio suelo.<a href=\"#_ftn104\" name=\"_ftnref104\">[104]<\/a>\u00a0 Con el fin del sistema de cuotas, la garant\u00eda del estado de adquirir ciertos productos agr\u00edcolas tambi\u00e9n desapareci\u00f3.<a href=\"#_ftn105\" name=\"_ftnref105\">[105]<\/a><\/p>\n<p>Estas reformas ten\u00edan como objetivo reemplazar la compra planificada estatal con adquisici\u00f3n en el mercado. Pero fuerzas estructurales igualmente fuertes segu\u00edan empujando en la direcci\u00f3n opuesta, pues cualquier reducci\u00f3n de los subsidios de los precios alimentarios urbanos hubiera conducido al descontento urbano, erosionando la fr\u00e1gil credibilidad de los reformistas. El fin de los precios garantizados no se aplic\u00f3 plenamente, por tanto, y una ca\u00edda en la producci\u00f3n de grano en 1985 forz\u00f3 al estado a pagar precios m\u00e1s altos de mercado, aumentando de nuevo los costes de los subsidios alimentarios.<a href=\"#_ftn106\" name=\"_ftnref106\">[106]<\/a> Los intentos de mercantilizar completamente los precios agr\u00edcolas entraron en bucle en un patr\u00f3n que se repetir\u00eda durante el periodo de reforma: el alto costo de los subsidios alimentarios para el presupuesto estatal le forzaba a seguir comprando y en algunos casos a reformas de precios de mercado, y esto reduc\u00eda la producci\u00f3n de grano, retir\u00e1ndose el estado de las reformas como respuesta, normalmente subiendo de nuevo el coste de los subsidios. Pero m\u00e1s all\u00e1 de la producci\u00f3n de grano, costes m\u00e1s altos del forraje para animales y otros insumos agr\u00edcolas (en concreto fertilizantes y pesticidas) ayudaron a empujar m\u00e1s fuerza laboral rural hacia la industria rural y a hacer crecer los mercados para productos agr\u00edcolas complementarios, como verduras.<a href=\"#_ftn107\" name=\"_ftnref107\">[107]<\/a> De este modo, la mercadizaci\u00f3n avanz\u00f3 en general, a pesar de ciclos de reforma y retirada. Mientras tanto, una contradicci\u00f3n clave a lo largo de todo el proceso fue la cuesti\u00f3n de c\u00f3mo reducir la carga financiera para el estado causada por los subsidios alimentarios sin subir tanto los precios de los alimentos urbanos que la inflaci\u00f3n llevase a la protesta urbana. Como ser\u00eda evidente en las protestas de Tiananmen de 1989, el estado fracas\u00f3 en este aspecto. Fue solo mediante la represi\u00f3n del movimiento que el estado pudo finalmente atravesar esta contradicci\u00f3n, mercadizando finalmente los productos agr\u00edcolas.<\/p>\n<p><strong>La edad de oro de la industria rural<\/strong><\/p>\n<p>A medida que la producci\u00f3n agr\u00edcola avanzaba escalonadamente hacia el mercado, la industria rural experimentaba un renacimiento. El Tercer Pleno de 1978 actu\u00f3 como sanci\u00f3n oficial para desarrollos locales que ya hac\u00eda mucho que estaban en marcha, marcando un quinto punto de inflexi\u00f3n para la industria rural (tras el movimiento cooperativo, el Gran Salto Adelante, las medidas dr\u00e1sticas post-Salto y el resurgimiento de finales de los 60 centrado en la modernizaci\u00f3n agr\u00edcola). Adem\u00e1s de proporcionar a las ECB reducciones y exenciones de impuestos, el pleno no solo hizo un llamamiento a que las empresas colectivas rurales hiciesen todo el procesamiento de los productos agr\u00edcolas \u00aben los que fuese adecuado su procesamiento rural\u00bb, sino que tambi\u00e9n recomend\u00f3 que las f\u00e1bricas urbanas enviasen partes de sus componentes de procesamiento a las ECB y \u00abayudasen a equipar a estas \u00faltimas con el equipamiento y la tecnolog\u00eda necesarios.\u00bb<a href=\"#_ftn108\" name=\"_ftnref108\">[108]<\/a> Las restricciones de principios de los a\u00f1os 60 impuestas tras la hambruna fueron finalmente levantadas, permitiendo tanto a las comunas como a las brigadas gestionar empresas de cualquier industria excepto las cuatro reservadas al estado: textil de algod\u00f3n, tabaco, armamento y ciertos tipos de hierro y acero.<a href=\"#_ftn109\" name=\"_ftnref109\">[109]<\/a> Pero incluso estas restricciones se aplicaron con las habituales excepciones locales, pues se permitieron diferentes tipos de industrias de hierro y acero a diferentes escalas, y hubo ejemplo claros de empresas textiles de algod\u00f3n en Wenzhou en ese mismo periodo que no eran estatales.<\/p>\n<p>En general, estas reformas facilitaron la formaci\u00f3n gradual de redes regionales entrelazando empresas rurales colectivas (pronto renombradas \u00abEmpresas de Ciudad y Pueblo\u00bb, o ECP [TVE por sus siglas en ingl\u00e9s (Township-and-Village Enterprises)] como suministradoras de componentes para empresas urbanas de propiedad estatal &#8211;un modelo conocido como el \u00abnexo EPE-ECP\u00bb, que terminar\u00eda interpretando un papel importante en la transici\u00f3n al capitalismo para lugares como Shanghai. Pero primero, se segu\u00eda esperando que las ECB se centrasen en la tarea de facilitar la modernizaci\u00f3n agr\u00edcola, ahora unido a un resurgimiento y expansi\u00f3n oficiales del principal rol tradicional de la industria rural, que en realidad nunca hab\u00eda desaparecido completamente: el procesamiento de productos agr\u00edcolas. Esta funci\u00f3n se volvi\u00f3 particularmente importante cuando el sistema de compra y comercializaci\u00f3n unificado dio paso gradualmente a mercados privados.\u00a0 A medida que las empresas colectivas rurales empezaban gradualmente a tomar vida propia en respuesta a la combinaci\u00f3n de mercadizaci\u00f3n parcial, descolectivizaci\u00f3n agraria, aumento de la productividad y descentralizaci\u00f3n financiera, el Tercer Pleno fue seguido por una serie de nuevas pol\u00edticas promocionando las ECB. El resultado fue un aumento del valor de su producci\u00f3n a una tasa anual de crecimiento entre el trece y el diecinueve por ciento entre 1980 y 1983.<a href=\"#_ftn110\" name=\"_ftnref110\">[110]<\/a> Aunque segu\u00eda mostrando un robusto crecimiento, este era m\u00e1s lento que la media de crecimiento del 25,7 por ciento entre 1970 y 1976. Este crecimiento m\u00e1s lento, a pesar del aumento de los incentivos, se debi\u00f3 probablemente a a\u00fan mayores incentivos para la agricultura durante estos a\u00f1os. El crecimiento de las ECB despegar\u00eda verdaderamente en 1984 debido a la combinaci\u00f3n de a\u00fan m\u00e1s incentivos pol\u00edticos introducidos ese a\u00f1o y la disminuci\u00f3n de los incentivos en la agricultura, incluidos precios de compra m\u00e1s bajos.<\/p>\n<p>Para la industria rural, por tanto, la d\u00e9cada se puede dividir en dos etapas. Los primeros a\u00f1os, entre 1978 y 1983, vieron a las ECB empezar a experimentar con una variedad de estructuras de propiedad, acuerdos financieros y relaciones de empleo. A pesar del nombre oficial de \u00abEmpresas de Comuna y Brigada\u00bb, muchas eran en realidad propiedad de equipos de producci\u00f3n (la unidad administrativa m\u00e1s peque\u00f1a, por debajo del nivel de brigada) o incluso hogares individuales, o alguna combinaci\u00f3n de propietarios individuales y colectivos. En 1981 un equipo de investigadores extranjeros observ\u00f3 que las ECB eran \u00abcreadas conjuntamente por hogares o grupos de individuos o por hogares en combinaci\u00f3n con equipos, brigadas o comunas; empresas creadas conjuntamente por equipos o brigadas de la misma o diferentes comunas, y empresas creadas conjuntamente por la comuna en combinaci\u00f3n con empresas estatales.\u00bb<a href=\"#_ftn111\" name=\"_ftnref111\">[111]<\/a> Esto demuestra tanto la tendencia hacia la empresa privada, que se volver\u00eda finalmente predominante, como la aparente diversidad de posibilidades econ\u00f3micas, en contraste con lo que ahora parece haber sido una marcha inevitable hacia el capitalismo. Esta diversidad de final abierto dar\u00eda pronto lugar a un enorme debate pol\u00edtico en China y en el extranjero sobre las posibilidades de un \u00absocialismo de mercado\u00bb, en el que la naturaleza experimental de las ECB\/ECP interpretar\u00eda un papel central.<\/p>\n<p>Ya a principios de los 80, sin embargo, eran visibles signos de d\u00f3nde terminar\u00edan en realidad tales experimentos. Aunque la legalidad de estas estructuras de propiedad estaba todav\u00eda en una zona gris, una vez una ECB hab\u00eda obtenido su registro se convert\u00eda en elegible para una ayuda estatal considerable, incluidos pr\u00e9stamos (del gobierno, bancos o empresas estatales para los que las ECB produc\u00edan componentes) y la asignaci\u00f3n de t\u00e9cnicos. Estos t\u00e9cnicos no eran miembros de la empresa \u00abcolectiva\u00bb y eran por tanto esencialmente trabajadores asalariados &#8211;aunque la pol\u00edtica central estaba todav\u00eda a a\u00f1os lejos de permitir a empresas privadas contratar trabajadores asalariados, fuera de las cuatro ZEE (Zonas Econ\u00f3micas Especiales) que hab\u00edan abierto justo el a\u00f1o anterior.<a href=\"#_ftn112&quot;\" name=\"_ftnref112\">[112]<\/a> Desde el punto de vista financiero, las relaciones tambi\u00e9n estaban cambiando, cuando, <em>de facto<\/em>, se volvi\u00f3 com\u00fan que los propietarios de las acciones conjuntas fuesen los receptores de estos pr\u00e9stamos, y se fuese reduciendo el requerimiento previo de que las ECB entregasen casi todos sus beneficios a la comuna o brigada para la financiaci\u00f3n de bienes y servicios p\u00fablicos. Por ejemplo, una \u00abcorporaci\u00f3n conjunta\u00bb a nivel de comuna en Sichuan creada en 1980 era responsable de gestionar veintiocho empresas, la mayor parte de las cuales eran anteriormente ECB independientes. La corporaci\u00f3n inicialmente \u00abreparti\u00f3 acciones libres de costo a las aldeas (anteriormente brigadas) y cooperativas (anteriormente equipos) de las que hab\u00eda surgido\u00bb, y m\u00e1s tarde <em>vendi\u00f3<\/em> nuevas acciones para financiar la inversi\u00f3n. Cualquiera pod\u00eda comercializarlas, incluidas aldeas e individuos. Aunque en 1981 los accionistas privados supon\u00edan solo un uno por ciento del capital de esta corporaci\u00f3n, \u00abque un individuo pueda en principio adquirir acciones en una empresa colectiva en China representa un sorprendente cambio de pol\u00edtica.\u00bb<a href=\"#_ftn113\" name=\"_ftnref113\">[113]<\/a> Esto tambi\u00e9n se\u00f1alaba el crecimiento de nuevas desigualdades sustanciales: una corporaci\u00f3n a nivel de brigada en otra parte de Sichuan gestionaba cuatro empresas. Tras unos cuantos a\u00f1os de desarrollo y reorganizaci\u00f3n, veinticinco de los 201 hogares que comprend\u00edan aquellos cinco equipos no pose\u00edan acciones, sesenta y tantos ten\u00edan diez acciones cada uno, y uno pose\u00eda veinte acciones. Los observadores concluyeron que \u00ablas nuevas formas de organizaci\u00f3n de la empresa, y los m\u00e9todos usados para financiarlas, pod\u00edan llevar bastante r\u00e1pidamente al surgimiento en el campo de una clase de \u00abcapitalistas de centavo [penny capitalist]\u00bb.<a href=\"#_ftn114\" name=\"_ftnref114\">[114]<\/a><\/p>\n<p>Como de costumbre, el estado se apresur\u00f3 ahora a ponerse al d\u00eda con las iniciativas locales que surg\u00edan como champi\u00f1ones, esperando darles una direcci\u00f3n. Esto inici\u00f3 la segunda fase del renacimiento industrial rural de la d\u00e9cada, marcada por un crecimiento mucho m\u00e1s r\u00e1pido. El primer d\u00eda de 1984, el Comit\u00e9 Central public\u00f3 una \u00abCircular sobre el trabajo agr\u00edcola\u00bb, haciendo un llamamiento a los gobiernos de todos los niveles a \u00abanimar a los campesinos a invertir o comprar acciones de todo tipo de empresas\u00bb, y a \u00abanimar a colectivos y campesinos a unir sus fondos y establecer conjuntamente diversos tipos de empresas.\u00bb<a href=\"#_ftn115\" name=\"_ftnref115\">[115]<\/a> Unos meses m\u00e1s tarde, otra circular del partido cambi\u00f3 el t\u00e9rmino oficial de ECB a \u00abEmpresas de Ciudad y Pueblo\u00bb (\u4e61\u9547\u4f01\u4e1a), a partir de ahora, ECP) porque para entonces casi todas las comunas hab\u00edan sido reorganizadas en ciudades y las brigadas en pueblos y hab\u00edan surgido muchas empresas a nivel de equipo, familia y hogares conjuntos en las \u00e1reas rurales, por lo que se necesitaba una categor\u00eda m\u00e1s inclusiva.<a href=\"#_ftn116\" name=\"_ftnref116\">[116]<\/a> La circular tambi\u00e9n anunciaba que las ECP deber\u00edan recibir el mismo tratamiento que las EPE (Empresas de Propiedad Estatal), incluida la ayuda estatal. El n\u00famero de ECP oficialmente reconocidas se multiplic\u00f3 por diez entre 1983 y 1985, m\u00e1s que doblando su empleo y aumentando el valor de su producci\u00f3n en un 270 por ciento.<a href=\"#_ftn117\" name=\"_ftnref117\">[117]<\/a> Esto puede atribuirse en parte a la inclusi\u00f3n de empresas ya existentes dentro de la nueva categor\u00eda de ECP, pero el sector sigui\u00f3 creciendo m\u00e1s r\u00e1pidamente que antes, increment\u00e1ndose el n\u00famero de empresas en un cincuenta por ciento en 1986-1988, y aumentando el empleo el 27 por ciento durante el mismo periodo, d\u00e1ndoles un valor de producci\u00f3n en 1989 ocho veces m\u00e1s alto que el de 1983.<a href=\"#_ftn118\" name=\"_ftnref118\">[118]<\/a> Entre estas ECP, las empresas privadas crecieron m\u00e1s r\u00e1pidamente que las colectivas, los servicios m\u00e1s r\u00e1pido que la industria, y aquellas en regiones \u00abecon\u00f3micamente retrasadas\u00bb m\u00e1s r\u00e1pidamente que aquellas en \u00abavanzadas\u00bb.<a href=\"#_ftn119\" name=\"_ftnref119\">[119]<\/a><\/p>\n<p>Estas empresas hab\u00edan empezado a formarse sin el fomento o la supervisi\u00f3n del estado, pero el reconocimiento oficial y el acceso a la ayuda del estado aceleraron el proceso. \u00bfPor qu\u00e9 el estado liberaliz\u00f3 y promovi\u00f3 repentinamente esta variedad de empresas rurales en ese momento? \u00bfY por qu\u00e9 las empresas rurales individuales y colectivas respondieron tan activamente, especialmente despu\u00e9s de 1984? Como se ha discutido m\u00e1s arriba, los incentivos a los campesinos para que invirtiesen en agricultura empezaron a caer despu\u00e9s de 1984 con la ca\u00edda de los precios de compra, el aumento del coste de los insumos, la disminuci\u00f3n de la fertilidad del suelo y el aumento de oportunidades para otros tipos de trabajo, incluidas la migraci\u00f3n y la industria rural. La decisi\u00f3n cada vez m\u00e1s com\u00fan de \u00abdejar el suelo sin abandonar la aldea\u00bb (\u79bb\u571f\u4e0d\u79bb\u4e61), como se denomin\u00f3 en ese momento al tomar un empleo en la industria rural, se convertir\u00eda finalmente en un problema para el estado, pero al principio no era visto como una amenaza a la seguridad alimentaria o un motivo de inflaci\u00f3n. Los empleados de las ECB\/ECP se esperaba que siguiesen cultivando su tierra descolectivizada en su tiempo libre, y la continuada modernizaci\u00f3n agr\u00edcola realizada por alguna de estas empresas disminuir\u00eda la cantidad de trabajo necesario a la vez que simult\u00e1neamente aumentaba la productividad agraria, generando un excedente de trabajo agrario para el que el estado por otra parte necesitar\u00eda crear empleos. La promoci\u00f3n de una industria rural orientada al consumidor era coherente con el cambio del estado hacia una estrategia de m\u00e1s crecimiento dirigido por el consumo y el aumento del papel de la industria ligera frente a la pesada, como lo era la promoci\u00f3n de empresas rurales manufacturando componentes y procesando materiales para empresas estatales, en la medida que estas \u00faltimas estaban produciendo bienes de consumo. La escasez de bienes de consumo en China tras d\u00e9cadas de \u00abeconom\u00eda de la escasez\u00bb implicaba que hubiese multitud de oportunidades de mercado para que ambos tipos de empresa rural creciesen r\u00e1pidamente en los a\u00f1os 80-90, cuando el consumo urbano creci\u00f3 m\u00e1s r\u00e1pido que nunca antes.<a href=\"#_ftn120\" name=\"_ftnref120\">[120]<\/a><\/p>\n<p>Mientras los l\u00edmites inmediatos a los que se enfrentaba el sector agr\u00edcola fomentaron el desarrollo de las ECP, estas empresas a su vez crearon nuevas din\u00e1micas y problemas para la econom\u00eda. Al producir bienes de consumo, al proporcionar insumos para EPE y al generar ingresos disponibles para los ruralitas, ayudaron a estimular el consumo, pero esto a su vez contribuy\u00f3 a la inflaci\u00f3n que llev\u00f3 al descontento urbano a finales de los 80 y forz\u00f3 al estado a hacer ajustes en su estrategia econ\u00f3mica. Mientras tanto, a nivel local, lo cambios pol\u00edticos que lo acompa\u00f1aban incentivaron a los cuadros rurales a ayudar a crear y apoyar estas empresas. La descentralizaci\u00f3n fiscal forz\u00f3 a los cuadros a dise\u00f1ar nuevas formas de generaci\u00f3n de ingresos, y les permiti\u00f3 embolsarse una gran parte de ellos, legalmente o no &#8211;la corrupci\u00f3n en este aspecto se convirti\u00f3 en una de las razones para que el estado central se moviese m\u00e1s tarde hacia la privatizaci\u00f3n de las ECP colectivas a mediados de los 90&#8211;. La valoraci\u00f3n de cuadros para la promoci\u00f3n de su carrera cambi\u00f3 de las medidas ideol\u00f3gicas a puramente econ\u00f3micas como las ventas y el empleo, a lo que las ECP contribuyeron m\u00e1s que la agricultura por s\u00ed sola. Quiz\u00e1 lo m\u00e1s importante, fue de la explosi\u00f3n de una nueva variedad de ECB en 1978 de donde naci\u00f3 la primera tanda de empresas privadas de China y empezaron cautelosamente a experimentar con nuevas estructuras de propiedad y empleo, haci\u00e9ndolo con m\u00e1s audacia la segunda tanda despu\u00e9s de 1984.\u00a0 Y por extensi\u00f3n, algunas de estas se convertir\u00edan tambi\u00e9n en las primeras empresas privadas fuera de las ZEE en recibir inversi\u00f3n extranjera y producir para la exportaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>El mercado en la concha del estado<\/strong><\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en las ciudades estaban en marcha reformas industriales. La incorporaci\u00f3n del continente al mercado global no fue inicialmente un proceso de reducci\u00f3n al m\u00e1ximo de las industrias nacionalizadas en nombre de la reforma. Un desmantelamiento directo as\u00ed de la estructura de clases de la era socialista no era ni deseable ni posible, dadas las intrincadas redes de dependencia y clientelismo que se encontraban fusionadas en ella. Por el contrario, la producci\u00f3n del sector planificado en su mayor parte se mantuvo en los niveles de la pre-reforma, y en muchos casos en realidad creci\u00f3 ligeramente. En las primeras etapas, hasta los reformadores m\u00e1s radicales dentro del partido todav\u00eda pensaban que el masivo sector de propiedad estatal seguir\u00eda siendo el n\u00facleo de la econom\u00eda, aplic\u00e1ndose la mercadizaci\u00f3n principalmente a disminuir los costes externos sufridos por grandes empresas industriales y a aumentar la productividad agr\u00edcola. Pero la inversi\u00f3n fijada por el estado se fue lenta y parcialmente reorientando de las industrias pesadas a las ligeras y de los bienes de producci\u00f3n a los de consumo, vivienda y servicios, junto con la renovaci\u00f3n de las plantas y los equipamientos existentes. La inversi\u00f3n total fijada por el estado cay\u00f3 en los primeros a\u00f1os de reforma, en parte por los crecientes d\u00e9ficits estatales, alcanzando un punto m\u00ednimo en 1981 para recuperarse ligeramente a mediados de los 80. Su composici\u00f3n tambi\u00e9n cambi\u00f3: la inversi\u00f3n en nueva producci\u00f3n cay\u00f3 de aproximadamente la mitad del total en 1978 a una media de alrededor de un tercio desde 1980 hasta 1988. De esta nueva producci\u00f3n, la inversi\u00f3n en textil y procesamiento de alimentos salt\u00f3 del siete por ciento de formaci\u00f3n de capital en 1978 al 13,5 por ciento en 1981 y 1982, y para finales de los 80, grandes proporciones eran gastadas en fondos de renovaci\u00f3n, que eran a menudo controlados por gobiernos locales y empresas m\u00e1s peque\u00f1as.<a href=\"#_ftn121\" name=\"_ftnref121\">[121]<\/a><\/p>\n<p>Otro cambio significativo, sin embargo, fue la canalizaci\u00f3n de recursos totalmente fuera de la producci\u00f3n para enfrentarse a la crisis urbana que hab\u00eda acompa\u00f1ado a la maduraci\u00f3n de la generaci\u00f3n del <em>baby boom<\/em>, empeorada por el retorno de muchos rusticados. La vivienda dobl\u00f3 la proporci\u00f3n de la inversi\u00f3n fijada por el estado entre 1978 y 1982, aunque sigui\u00f3 siendo una peque\u00f1a fracci\u00f3n del total. Mientras tanto, \u00abuna gran parte de los beneficios retenidos de las empresas fueron a la construcci\u00f3n de viviendas durante esos a\u00f1os: quiz\u00e1 el 60% del total de viviendas urbanas fue financiado por fondos empresariales.\u00bb<a href=\"#_ftn122\" name=\"_ftnref122\">[122]<\/a> Eso era en s\u00ed mismo un s\u00edmbolo de la creciente descentralizaci\u00f3n de la inversi\u00f3n, volc\u00e1ndose m\u00e1s dinero en empresas existentes y gobiernos locales, a los que se les daba entonces m\u00e1s poder para asignar esos fondos. Se les permiti\u00f3 a las EPE conservar una parte mayor de sus beneficios totales y se les dio el control del exceso de producci\u00f3n respecto a sus objetivos obligatorios de producci\u00f3n, buena parte del cual era liquidado mediante \u00abtransacciones semi-de mercado descentralizadas\u00bb que se hab\u00edan encontrado durante mucho tiempo en alg\u00fan lugar entre el plan y el mercado negro de la \u00faltima \u00e9poca socialista. Estas transacciones, incluidas el trueque y las compras de mercado, eran ahora act\u00edvamente promovidas por el r\u00e9gimen.<a href=\"#_ftn123\" name=\"_ftnref123\">[123]<\/a> Como esto a\u00f1ad\u00eda flexibilidad y conocimiento local a la econom\u00eda planificada, este cambio fue apoyado por los reformadores. Como apoyaba la jerarqu\u00eda existente de EPE y asignaba m\u00e1s fondos para ser usados en actualizaciones t\u00e9cnicas, fue tambi\u00e9n apoyado por los conservadores. Como no hubo grandes despidos en este periodo, el cambio de inversi\u00f3n fue tambi\u00e9n apoyado por los trabajadores mismos de las empresas. Su posici\u00f3n en la jerarqu\u00eda de clase del r\u00e9gimen socialista de desarrollo no fue desafiado de ninguna forma sustancial &#8211;mientras los ingresos aumentaron r\u00e1pidamente para los ruralitas, la parte de los trabajadores urbanos no disminuy\u00f3, y de hecho creci\u00f3 ligeramente en los a\u00f1os posteriores a 1978.<a href=\"#_ftn124\" name=\"_ftnref124\">[124]<\/a><\/p>\n<p>Pero mientras se manten\u00eda al sector estatal, el cambio en la inversi\u00f3n total y el crecimiento de la producci\u00f3n rural hab\u00eda empezado a provocar cambios importantes en la composici\u00f3n de la producci\u00f3n total industrial. En general, las EPE disminuir\u00edan en importancia en las siguientes d\u00e9cadas, cuando la mayor parte de la producci\u00f3n total era producida por ECP en el curso de los a\u00f1os 80, a los que se unieron en los 90 empresas privadas de propiedad nacional, empresas familiares, empresas de propiedad extranjera y empresas h\u00edbridas (v\u00e9ase la figura 3, las \u00faltimas categor\u00edas se dividen entre \u00abPrivadas\u00bb y \u00abOtras\u00bb). En 1992, las EPE estaban produciendo menos de la mitad de la producci\u00f3n total, mientras las ECP rurales se encontraban justo por debajo de un tercio. En 1996, las empresas de propiedad privada nacional y familiares hab\u00edan crecido hasta un diecinueve por ciento, mientras las empresas de inversi\u00f3n exterior supon\u00edan aproximadamente un doce por ciento.<a href=\"#_ftn125\" name=\"_ftnref125\">[125]<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_3195\" class=\"wp-caption aligncenter\" style=\"width: 541px;\">\n<p><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/RD_3-1024x873-1.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-8472\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/RD_3-1024x873-1.png\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"873\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/RD_3-1024x873-1.png 1024w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/RD_3-1024x873-1-300x256.png 300w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/RD_3-1024x873-1-768x655.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a>Figura 3<\/p>\n<\/div>\n<p>El cincuenta por ciento retenido por las EPE urbanas es, sin embargo, una cifra enga\u00f1osa, pues estas empresas hab\u00edan sufrido m\u00e1s de una d\u00e9cada de una lenta transformaci\u00f3n, creciendo hasta parecerse m\u00e1s a sus m\u00e1s plenamente mercadizados competidores rurales y ZEE. M\u00e1s all\u00e1 de las cantidades fijas de bienes asignados por el plan, se permit\u00eda operar abiertamente a un mercado gris de materiales industriales, creando finalmente un sistema de precios de doble v\u00eda vinculado al ya vibrante mercado rural, con las ECP en su n\u00facleo. El comercio total y las industrias de camiones fueron desregulados y se les dio m\u00e1s margen a las empresas para contratar trabajadores temporales y asalariados que compon\u00edan el creciente proto-proletariado.<a href=\"#_ftn126\" name=\"_ftnref126\">[126]<\/a> Al mismo tiempo, los salarios de los trabajadores formalmente empleados por EPE se volvieron m\u00e1s dependientes de tarifas por pieza y bonos, aunque los fondos no salariales de bienestar crecieron.<a href=\"#_ftn127\" name=\"_ftnref127\">[127]<\/a> El problema del desempleo urbano se abord\u00f3, en parte, con la eliminaci\u00f3n del monopolio comercial estatal, permitiendo una expansi\u00f3n y diversificaci\u00f3n masivas del comercio y la venta al por menor. Las llamadas \u00abcompa\u00f1\u00edas de servicios laborales\u00bb, en su mayor parte operando en tiendas al por menor y catering, empezaron a absorber \u00abentre uno y dos millones de trabajadores entrando en el mercado anualmente\u00bb a partir de 1979. Junto con estos colectivos, \u00abalgo m\u00e1s de un mill\u00f3n de vendedores ambulantes hab\u00edan entrado en el negocio en \u00e1reas urbanas\u00bb a finales de 1982.<a href=\"#_ftn128\" name=\"_ftnref128\">[128]<\/a> Estas tendencias fueron especialmente fuertes en ciudades costeras como Shanghai y Guangzhou, que empezaron a recuperar su dominio hist\u00f3rico en este comercio a peque\u00f1a escala y producci\u00f3n industrial ligera.<\/p>\n<p>Todo esto permiti\u00f3 que cada vez m\u00e1s parte de la producci\u00f3n total fuese asignada por el mercado, aunque casi todas las grandes empresas siguieran todav\u00eda formalmente nacionalizadas y todav\u00eda contribuyesen al estado con sus objetivos de producci\u00f3n ordenados por el plan. Mientras tanto, las EPE empezaron a depender cada vez m\u00e1s de la porci\u00f3n de mercado de sus transacciones, y por tanto se encontraron en competici\u00f3n con otras EPE en la misma industria as\u00ed como con ECP reci\u00e9n fundadas y firmas extranjeras.<a href=\"#_ftn129\" name=\"_ftnref129\">[129]<\/a> Esta competici\u00f3n fue estimulada a\u00fan m\u00e1s por la redundancia de la estructura industrial aut\u00e1rquica de la era socialista, que hab\u00eda buscado crear cadenas de suministro completas en cada provincia. Hasta la inversi\u00f3n estatal (ahora con una media de alrededor del 20% del PNB) depend\u00eda cada vez m\u00e1s de los fondos retenidos de las propias firmas, m\u00e1s que de asignaciones centralmente presupuestadas &#8211;y las empresas, en colaboraci\u00f3n con los gobiernos locales, tomaban decisiones sobre d\u00f3nde invertir estos fondos en t\u00e9rminos tradicionalmente competitivos, pues las inversiones provechosas retornaban m\u00e1s fondos retenidos, lo que supon\u00eda mejores salarios, mayores bonos\u00a0 y m\u00e1s sobornos para gestores y cuadros. Esto se formalizar\u00eda finalmente mediante una pol\u00edtica de \u00abresponsabilidad por los propios beneficios y p\u00e9rdidas\u00bb (\u81ea\u8d1f\u76c8\u4e8f), reconociendo esencialmente que la competici\u00f3n entre empresas era ahora una parte esencial del sistema industrial.<a href=\"#_ftn130\" name=\"_ftnref130\">[130]<\/a><\/p>\n<p><strong>Las ECP como veh\u00edculos de internacionalizaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Las ECP interpretaron un papel crucial no solo en el surgimiento de relaciones capitalistas internamente, sino tambi\u00e9n en la reintegraci\u00f3n de China en la econom\u00eda global, convirti\u00e9ndose r\u00e1pidamente en el sector clave vinculando \u00e1reas rurales con comercio exterior. En 1985, las ECP estaban ganando 2,38 mil millones de d\u00f3lares estadounidenses en comercio exterior, suponiendo el 4,5 por ciento de los ingresos por exportaci\u00f3n de China. Esto creci\u00f3 r\u00e1pidamente hasta los 12,5 mil millones de d\u00f3lares en 1990, el 20,8 por ciento de los ingresos totales por exportaci\u00f3n, comparado con solo aproximadamente un 4 por ciento para las empresas de nivel de condado ese a\u00f1o.<a href=\"#_ftn131\" name=\"_ftnref131\">[131]<\/a>\u00a0 En parte, esto se debi\u00f3 a que los productos b\u00e1sicos y las mercanc\u00edas de industria ligera que se produc\u00edan en empresas rurales coincid\u00edan con la demanda global. Al mismo tiempo, ocupaban un nicho regional: China todav\u00eda no pod\u00eda competir con productos intensivos en capital procedentes de Jap\u00f3n y los \u00abCuatro Tigres\u00bb, pero pod\u00eda competir sin problema con otros manufactureros en ascenso (en su mayor\u00eda en el sudesde de Asia) en los mercados m\u00e1s intensivos en trabajo. Al mismo tiempo, este momento coincidi\u00f3 con dos importantes cambios en la pol\u00edtica nacional, ambos buscando ponerse al d\u00eda con desarrollos ya en marcha localmente: la descentralizaci\u00f3n del control sobre el comercio exterior y la Estrategia Costera de Desarrollo, que pon\u00eda presi\u00f3n sobre funcionarios locales en \u00e1reas costeras para promover exportaciones dentro de sus jurisdicciones. Las ECP orientadas a la exportaci\u00f3n en las \u00e1reas costeras ya hab\u00edan estado desarroll\u00e1ndose m\u00e1s r\u00e1pidamente que en ninguna otra parte, debido a la simple proximidad geogr\u00e1fica con las rutas mar\u00edtimas globales. Una vez la pol\u00edtica central tambi\u00e9n empujaba en esta direcci\u00f3n, surgi\u00f3 un modelo costero distintivo de desarrollo de ECP que se har\u00eda m\u00e1s pronunciado en el Guangdong del delta del r\u00edo de la Perla.<\/p>\n<p>Fue en Guangdong donde se dieron los primeros pasos hacia la internacionalizaci\u00f3n de la econom\u00eda rural ya en 1978. Aparte de albergar tres de las cuatro ZEE originales (creadas en 1980), los funcionarios locales de toda la provincia empezaron a reorientar en general primero la agricultura y luego la industria rural hacia los mercados de Hong Kong.<a href=\"#_ftn132\" name=\"_ftnref132\">[132]<\/a> Se anim\u00f3 a los campesinos a cambiar del grano, que ten\u00eda como objetivo restaurar la seguridad alimentaria de China, a la producci\u00f3n de fruta, pescado, aves y cerdo para los ricos consumidores de la colonia. Poco despu\u00e9s, los gobiernos locales empezaron a firmar acuerdos con los capitalistas de Hong Kong para el suministro de equipamientos para las ECB a cambio de sus productos industriales. En 1981, la Guangdong rural ya era tan dependiente de las exportaciones a Hong Kong que cuando la colonia se vio afectada por una recesi\u00f3n en los EEUU en esa \u00e9poca, la econom\u00eda de Guangdong tambi\u00e9n se vio sacudida. M\u00e1s tarde, en 1984, el primer ministro Zhao Ziyang puso el sello oficial al proceso al hacer un llamamiento a la promoci\u00f3n del modelo de Guangdong en toda China, empezando con varias \u00abbases exportadoras rurales\u00bb en la costa. Zhao destacaba que la producci\u00f3n deber\u00eda ser completamente transformada de acuerdo con las prerrogativas del comercio exterior: \u00abNo se trata de que plantes lo que quieras, proceses lo que quieras y luego dejes disponible para la exportaci\u00f3n lo que te sobre. Al contrario, tu plantas y procesas en funci\u00f3n del mercado internacional\u00bb.<a href=\"#_ftn133\" name=\"_ftnref133\">[133]<\/a> Tres a\u00f1os m\u00e1s tarde, Zhao empez\u00f3 a presionar para que las ECP tuviesen un papel m\u00e1s importante en el comercio exterior de China porque, en contraste con las empresas estatales, las ECP estaban \u00abgestionadas con flexibilidad y eran capaces de adaptarde a los cambios de mercado\u00bb, convirti\u00e9ndolas, en \u00abla nueva fuerza de impacto para el desarrollo de industrias con uso intensivo de trabajo\u00bb. y \u00abel establecimiento de una econom\u00eda orientada a la exportaci\u00f3n\u00bb.<a href=\"#_ftn134\" name=\"_ftnref134\">[134]<\/a> Al fin y al cabo, Zhao no estaba ordenando necesariamente un plan de direcci\u00f3n estatal para una mercadizaci\u00f3n a nivel nacional, sino declarando simplemente lo que ya se hab\u00eda convertido en un hecho evidente sobre el terreno.<\/p>\n<p>El desarrollo de las ECP en general y de su comercio exterior en particular no fue por tanto simplemente la iniciativa espont\u00e1nea de campesinos emprendedores a los que finalmente se les permiti\u00f3 actuar como quisiesen, sino que fue impulsado tambi\u00e9n por una serie de cambios de pol\u00edtica central, proyectos de gobiernos locales y \u00abviejas t\u00e9cnicas de movilizaci\u00f3n\u00bb como \u00abcuotas, puntos de prueba que reciben un tratamiento favorable y modelos en la prensa que deb\u00edan ser emulados, todo lo cual politizaba las decisiones econ\u00f3micas\u00bb &#8211;todo ello buscando dar una direcci\u00f3n a din\u00e1micas locales que hab\u00edan surgido ca\u00f3ticamente en respuestas a reformas anteriores aparentemente menores.<a href=\"#_ftn135\" name=\"_ftnref135\">[135]<\/a> Estos \u00abpuntos de prueba\u00bb estaban pensados en teor\u00eda para que sirviesen como lugares piloto para pr\u00e1cticas experimentales que, si ten\u00edan \u00e9xito, pudiesen ser luego adoptadas en otras partes. Pero en realidad ayudaron a dar forma a la nueva geograf\u00eda de China de desarrollo desigual. Aquellos puntos de prueba que recibieron el tratamiento m\u00e1s favorable, como Shenzhen, tendieron a convertirse en nuevos centros de ECP orientadas a la exportaci\u00f3n surtidas con fuerza de trabajo de otras \u00e1reas rurales &#8211;cuya propia industrializaci\u00f3n, ya menos favorecida por la geograf\u00eda y el estado, tendr\u00eda que soportar a\u00fan m\u00e1s golpes por los siguientes desarrollos econ\u00f3micos y pol\u00edticos&#8211;. Por ejemplo, a Shenzhen se le permiti\u00f3 conservar todas las divisas que consiguiese de sus exportaciones, y la provincia de Guangdong en su conjunto pudo conservar entre el treinta y el cien por ciento (dependiendo del producto) mientras la ya baja tasa de retenci\u00f3n de Sichuan de un veinticino por ciento fue reducida al veintiuno en 1988. Este favoritismo sugiere una espiral donde, en un contexto de creciente dependencia del comercio internacional, el simple hecho de tener un puerto de acceso tambi\u00e9n aumentaba el peso pol\u00edtico de l\u00edderes de las \u00e1reas costeras, quienes pod\u00edan m\u00e1s tarde dar forma a la pol\u00edtica estatal a su favor. Las ECP orientadas a la exportaci\u00f3n de Guangdong prosperaron por tanto a expensas de varias regiones interiores a las que \u00abse les ofrec\u00edan precios mejores que por mercanc\u00edas exportables producidas en sus propias provincias.\u00bb<a href=\"#_ftn136\" name=\"_ftnref136\">[136]<\/a><\/p>\n<p><strong>Diversificaci\u00f3n regional de la industria rural<\/strong><\/p>\n<p>A finales de los a\u00f1os 80, los acad\u00e9micos y el estado empezaron a promover tres experiencias regionales de industrializaci\u00f3n rural (entre una docena identificadas) como modelos para ser emulados a nivel nacional: el modelo Sunan (sur de Jiangsu), el modelo Wenzhou y el modelo del delta del r\u00edo de la Perla (DRP). Se distingu\u00edan principalmente por sus estructuras de propiedad: el modelo Sunan se centraba en la propiedad colectiva en los tres niveles de aldea, <em>xiang<\/em> y <em>zhen<\/em> (las dos \u00faltimas traducibles como \u00abciudad\u00bb y derivadas de las anteriores comunas), el modelo Wenzhou se centraba en la propiedad familiar, y el modelo DRP en una combinaci\u00f3n de cinco tipos conocidos como \u00abavanzar conduciendo sobre cinco ruedas\u00bb (\u4e94\u4e2a\u8f6e\u5b50\u4e00\u8d77\u8f6c), a\u00f1adiendo empresas a nivel de condado a las otras cuatro (hogar, aldea, <em>xiang<\/em> y <em>zhen<\/em>). Como era costumbre en la toma de decisiones pol\u00edticas de la \u00e9poca, no eran \u00abmodelos\u00bb puramente intelectuales o pol\u00edticos, sino m\u00e1s bien observacionales: la pol\u00edtica en general buscaba ponerse al d\u00eda con las din\u00e1micas locales que tend\u00edan a sobrepasarla r\u00e1pidamente. Los tres modelos, por tanto, fueron nombrados seg\u00fan las localidades donde hab\u00edan surgido, y el debate no era simplemente sobre los beneficios abstractos que ofrec\u00eda cada uno, sino m\u00e1s bien sobre los resultados emp\u00edricos que se pod\u00edan observar en estos tres lugares \u00abexperimentales\u00bb. Vale la pena examinar esto brevemente para demostrar lo diversa y abierta a nuevas posbilidades que aparec\u00eda la econom\u00eda China durante este periodo optimista de transici\u00f3n, y c\u00f3mo esta variaci\u00f3n regional termin\u00f3 dando forma a la geograf\u00eda econ\u00f3mica desigual del pa\u00eds tras la subsunci\u00f3n bajo una ley del valor m\u00e1s unificada a finales de los 90.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de las diferentes estructuras de propiedad destacadas en el discurso pol\u00edtico contempor\u00e1neo, por tanto, cada uno de estos modelos era inseparable de su propio r\u00e9gimen de producci\u00f3n regional: el uso de trabajo y capital local por parte de las empresas de Sunan para manufacturar bienes de consumo y componentes industriales para empresas estatales cercanas que produc\u00edan aparatos y electrodom\u00e9sticos (bicicletas, neveras, etc.) para el mercado interior, el uso de trabajo y capital familiar para manufacturar bienes de consumo de industria ligera (vestidos, zapatos, etc.) para el mercado dom\u00e9stico, y el uso inicialmente de trabajo local pero progresivamente de trabajo migrante y capital extranjero en las empresas del DRP para manufacturar una variedad de productos para la exportaci\u00f3n. Las ECP en otras partes de China que se encontraban con condiciones similares se parec\u00edan a uno de estos modelos de una forma u otra. Aquellas en la costa de Fujian, especialmente su ZEE en Xiamen y el cercano condado de Jinjiang, se parec\u00edan a las del DRP, diferenciandose en que la mayor parte del capital inicial vino de Taiw\u00e1n en lugar de Hong Kong, y que las empresas mixtas-familiares predominaban sobre las colectivas. De manera similar, muchas ECP en los viejos centros industriales de Shanghai y Tianjin se parec\u00edan a las de Sunan, y es probable que hubiese empresas familiares orientadas hacia el mercado dom\u00e9stico por toda China (como aquellas en Wenzhou), pero la sospecha oficial todav\u00eda viva sobre la empresa privada en algunos locales forz\u00f3 a muchas de estas a disfrazarse como colectivas hasta el giro de la pol\u00edtica nacional a mediados de los 90.<a href=\"#_ftn137\" name=\"_ftnref137\">[137]<\/a><\/p>\n<p>Algunos observadores han subrayado un cuarto \u00abmodelo Pingding\u00bb en referencia al condado de Pingding en la provincia nortecentral de Shanxi. Aparentemente nunca fue promovido por el gobierno como algo a ser emulado en otras partes, pero patrones similares se pueden encontrar en zonas monta\u00f1osas del norte y oeste de China.<a href=\"#_ftn138\" name=\"_ftnref138\">[138]<\/a> Como el modelo Sunan, supon\u00eda empresas colectivas que utilizaban trabajo y capital local\u00a0 para producir bienes para el mercado interior, incluidos insumos para el uso industrial en empresas urbanas, pero aqu\u00ed la producci\u00f3n se centraba en la extracci\u00f3n de recursos (miner\u00eda, canteras, madera) y el procesamiento (metalurgia, materiales de construcci\u00f3n, serrer\u00edas) favorecidos por estas localizaciones monta\u00f1osas de estas ECP. Este modelo es el que mostr\u00f3 m\u00e1s continuidad con \u00ablas cinco peque\u00f1as industrias\u00bb de principios de los a\u00f1os 70, solo que ahora el objetivo principal no era usar estos materiales localmente para la modernizaci\u00f3n agr\u00edcola sino hacer dinero vendi\u00e9ndolos a empresas urbanas para su uso industrial.<\/p>\n<p>Las diversas industrias en Pingding mismo (entre las que se incluyen la fundici\u00f3n de hierro, las canteras de caliza y la producci\u00f3n de materiales de construcci\u00f3n) se centraban en la miner\u00eda de carb\u00f3n,<a href=\"#_ftn139\" name=\"_ftnref139\">[139]<\/a> y aproximadamente un ochenta por ciento de las ECP en las provincias ricas en carb\u00f3n del noroeste, sudoeste, China central y norte eran minas de carb\u00f3n, aunque a nivel nacional tales minas solo fuesen tres de mil ECP.<a href=\"#_ftn140\" name=\"_ftnref140\">[140]<\/a> Los colectivos rurales hab\u00edan empezado a minar el carb\u00f3n ya durante el Gran Salto Adelante, y este sector fue promocionado como uno de los \u00abcinco peque\u00f1os\u00bb en 1964, pero para 1978 solo un quince por ciento del carb\u00f3n de China era producido por ECB, siendo el resto prerrogativas de EPE. Con la serie de cambios pol\u00edticos introducidos m\u00e1s arriba, la miner\u00eda rural de carb\u00f3n creci\u00f3 exponencialmente en los 80, suministrando el 49 por ciento del carb\u00f3n de China en 1995, procedente de 73.000 minas. El sector pudo crecer particularmente r\u00e1pido en respuesta a la escasez end\u00e9mica de carb\u00f3n de China y la incapacidad del estado de financiar EPE suficientes como para seguir el ritmo del constante crecimiento de la demanda de energ\u00eda. Para mediados de los 90, las minas ECP hab\u00edan terminado con la historia de la escasez de carb\u00f3n de China,\u00a0 representando el 73,5 por ciento del aumento de la producci\u00f3n total durante los anteriores diecisiete a\u00f1os.<a href=\"#_ftn141\" name=\"_ftnref141\">[141]<\/a><\/p>\n<p>Esto e industrias relacionadas tambi\u00e9n transformaron profundamente las \u00e1reas rurales donde se desarrollaron, enriqueci\u00e9ndolas pero provocando tambi\u00e9n una grave contaminaci\u00f3n e incontable lesiones y muertes, y haciendo que la econom\u00eda local fuese dependiente de un sector que ser\u00eda en su mayor parte cerrado a finales de los 90. El contado de Shenmu, Shaanxi, por ejemplo, pas\u00f3 de ser un \u00abcondado pobre clave\u00bb (\u91cd\u70b9\u8d2b\u56f0\u53bf) sin suficiente electricidad para sus usos m\u00ednimos a mediados de los 80 a un pr\u00f3spero exportador de electricidad a finales de los 90. El ochenta y cinco por ciento de los ingresos del gobierno del condado se derivaban de unas doscientas minas de carb\u00f3n ECP, empleando a cerca de 20.000 de sus 350.000 residentes rurales, pag\u00e1ndoles aproximadamente el doble de lo que ganar\u00edan en la agricultura, pero todav\u00eda muy lejos de lo que las EPE pagaban a sus trabajadores.<a href=\"#_ftn142\" name=\"_ftnref142\">[142]<\/a> Fueron estos bajos salarios y mucho m\u00e1s precarias condiciones de empleo los que ayudaron a las minas de carb\u00f3n ECP a prosperar, junto con su falta de desembolso en medidas de seguridad, recuperaci\u00f3n de la tierra, protecci\u00f3n medioambiental y obligaciones sociales, en contraste con los requerimientos a las EPE.<a href=\"#_ftn143\" name=\"_ftnref143\">[143]<\/a> Aunque las minas eran nominalmente colectivas, muchas eran en realidad gestionadas como empresas privadas por sus administradores, quienes eran a menudo funcionarios o incluso cuadros de las minas de carb\u00f3n EPE.<a href=\"#_ftn144\" name=\"_ftnref144\">[144]<\/a><\/p>\n<p><strong>Ascenso y ca\u00edda del nexo EPE-ECP<\/strong><\/p>\n<p>El \u00e9xito de la industrializaci\u00f3n cada vez m\u00e1s privatizada en Wenzhou y el DRP termin\u00f3 en urbanizaci\u00f3n o \u00abciudadizaci\u00f3n\u00bb (\u57ce\u9547\u5316), a medida que el medio ambiente se contaminaba y la agricultura era abandonada &#8211;frustrando las esperanzas de los izquierdistas de los a\u00f1os 90, quienes ve\u00edan a las ECP como la forja una v\u00eda alternativa colectivista que superar\u00eda la divisi\u00f3n rural-urbano.<a href=\"#_ftn145\" name=\"_ftnref145\">[145]<\/a> Vale la pena explorar aqu\u00ed el modelo Sunan con cierta profundidad, sin embargo, porque muestra una v\u00eda alternativa de desarrollo real que prosper\u00f3 brevemente desde finales de los a\u00f1os 80 hasta mediados de los 90, hasta que la combinaci\u00f3n de fuerzas de mercado y pol\u00edticas estatales llevaron a su colapso. Aunque parece improbable que un mero ajuste de pol\u00edtica pudiera haber alterado esta v\u00eda o convertido el modelo en una alternativa nacional al de inversi\u00f3n extranjera y centrado en la exportaci\u00f3n que defini\u00f3 los a\u00f1os 2000, mirar m\u00e1s de cerca esta experiencia ayuda a destacar las otras por contraste, a la vez que muestra parte de la base material para un extendido optimismo sobre un \u00absocialismo de mercado\u00bb pluralista que caracteriz\u00f3 a los primeros a\u00f1os 90. Finalmente, el ascenso y ca\u00edda de este r\u00e9gimen de producci\u00f3n regional fue una de las v\u00edas mediante las que se establecieron las condiciones para el posterior boom de la industria privada a principios de los 2000, a medida que se formaba en este sector p\u00fablico un enorme stock de capital fijo, personal formado, relaciones e infraestructura que luego fueron volcados en el mercado.<\/p>\n<p>La introducci\u00f3n de la econom\u00eda de doble v\u00eda permiti\u00f3 una explosi\u00f3n repentina de demanda de consumo que durar\u00eda una decada. Esto supon\u00eda que las EPE pudiesen vender bienes de consumo a precios altos, pero la escasez tambi\u00e9n afectaba a muchos de los materiales para producir estos bienes: aunque las EPE que produc\u00edan materiales eran en cierta manera incentivadas a expandir su producci\u00f3n para vender aquella por encima de la cuota, llev\u00f3 varios a\u00f1os que esta expansi\u00f3n se pusiese al d\u00eda con la demanda, as\u00ed que los precios de los materiales tambi\u00e9n eran altos. Los gestores de EPE respondieron usando sus relaciones personales (o creando nuevas) con los funcionarios locales en el campo circundante para crear nuevas ECP dise\u00f1adas especialmente para producir los materiales que necesitaban a precios m\u00e1s bajos que aquellos vendidos por otras EPE. Finalmente este nexo se extendi\u00f3 hasta externalizar componentes e incluso productos finales previamente hechos directamente dentro de las EPE &#8211;no solo para recortar gastos, sino tambi\u00e9n para expandir la producci\u00f3n en formas todav\u00eda limitadas por el papeleo burocr\u00e1tico, el control del estado sobre el uso de terreno urbano, etc. Era mucho m\u00e1s f\u00e1cil para el gestor de una EPE tener un amigo en el campo que abriese una nueva f\u00e1brica que obtener el terreno y los permisos necesarios para hacerlo directamente en la ciudad. En general, por tanto, el nexo EPE-ECP era un conjunto de relaciones en las que las EPE de una ciudad dada externalizaban la manufactura de componentes industriales a empresas colectivas en el campo circundante, que la EPE apoyaba concedi\u00e9ndole pr\u00e9stamos, don\u00e1ndole equipamiento y enviando t\u00e9cnicos para formar al personal de la ECP.\u00a0 Esto beneficiaba a las EPE al facilitar la expansi\u00f3n de la produccion con un coste m\u00ednimo (a menudo imposible de otra forma debido a regulaciones de la econom\u00eda planificada), a las ciudades y pueblos al proporcionar nuevas fuentes de ingreso (en principio compartidas con todos los residentes como dividendos en las empresas colectivas)\u00a0 y a los empleados de las ECP al proporcionar empleos industriales a residentes rurales que no pod\u00edan optar a posiciones en empresas urbanas.<\/p>\n<p>El nexo predominaba en Sunan, gran parte de la regi\u00f3n m\u00e1s amplia de Jiangnan de la que Sunan forma parte (incluyendo tambi\u00e9n Shanghai y el norte de Zhejiang), y las periferias de Tianjin y unos pocos m\u00e1s bastiones de empresas estatales que consiguieron adaptarse a la econom\u00eda de mercado e incluso prosperar, aunque solo fuese durante unos pocos a\u00f1os desde finales de los a\u00f1os 80 hasta mediados de los 90.<a href=\"#_ftn146\" name=\"_ftnref146\">[146]<\/a>\u00a0 Como se ha dicho m\u00e1s arriba, sin embargo, el t\u00e9rmino \u00abmodelo Sunan\u00bb se refiere en su uso normal principalmente a su estructura de propiedad colectiva, lo que extiende el periodo antes y despu\u00e9s del apogeo del nexo EPE-ECP, y que tambi\u00e9n incluye ECP manufactureras de bienes de consumo como opuestas a componentes industriales para empresas estatales cercanas. En el \u00e1rea del gran Shanghai, este tipo de nexo tuvo tanto \u00e9xito para las ECP que aumentaron brevemente los ingresos de los ruralitas tanto o quiz\u00e1 m\u00e1s que los de los urbanitas a finales de los a\u00f1os 80 y principios de los 90.<a href=\"#_ftn147\" name=\"_ftnref147\">[147]<\/a>\u00a0 Este escenario fue posible por la convergencia de los ante mencionados cambios pol\u00edticos que promov\u00edan la formaci\u00f3n de ECP (y las dos d\u00e9cadas anteriores de modernizaci\u00f3n que convirtieron a muchos ruralitas en \u00abexcedentes\u00bb del trabajo agr\u00edcola), la mercadizaci\u00f3n parcial \u00fanica de estas regiones en ese momento (en contraste con la m\u00e1s completa mercadizaci\u00f3n de las ZEE), la presencia all\u00ed de EPE relativamente robustas y din\u00e1micas, y el cambio en la estrategia econ\u00f3mica nacional de promoci\u00f3n de la industria ligera para el consumo dom\u00e9stico. Ese cambio cre\u00f3 un incentivo para que las EPE orientadas al consumo se expandiesen a un ritmo sin precedentes, y por supuesto esta expansi\u00f3n orientada al mercado solo fue posible por la simult\u00e1nea descentralizaci\u00f3n de la gesti\u00f3n y la relajaci\u00f3n de los monopolios estatales sobre la producci\u00f3n de muchos bienes.<\/p>\n<p>En Shanghai, donde este tipo de nexo est\u00e1 mejor documentado, los bienes de consumo clave producidos por EPE eran bicicletas, neveras, m\u00e1quinas de coser, motocicletas y autom\u00f3viles. Para finales de los 80, empresas colectivas en el campo circundante estaban produciendo componentes para todas estas industrias. Las EPE de Shanghai hab\u00edan empezado a subcontratar a ECB incluso antes de 1978, pero no se convirti\u00f3 en una pr\u00e1ctica com\u00fan hasta los a\u00f1os 80, cuando el sistema de nexo tom\u00f3 forma r\u00e1pidamente.<a href=\"#_ftn148\" name=\"_ftnref148\">[148]<\/a> En parte, esto era as\u00ed porque la econom\u00eda de Shanghai segu\u00eda estando resguardada de los experimentos con inversi\u00f3n extranjera y una mercadizaci\u00f3n m\u00e1s a fondo que la que se estaba llevando a cabo en el DRP y otros lugares porque la municipalidad era la fuente de ingresos m\u00e1s importante del estado, proporcionando una sexta parte del total de lo recibido por el gobierno central &#8211;el setenta por ciento derivado de los beneficios de las EPE de Shanghai&#8211;.<a href=\"#_ftn149\" name=\"_ftnref149\">[149]<\/a> En 1988, el 31,2 por ciento de la producci\u00f3n industrial suburbana de Shanghai era producida por 1.446 empresas mixtas (\u8054\u8425\u4f01\u4e1a) entre EPE y ECP, lo que era defendido por el estado local como \u00abunificaci\u00f3n urbano-rural\u00bb.<a href=\"#_ftn150\" name=\"_ftnref150\">[150]<\/a> Por ejemplo, una EPE de neveras para el hogar, una importante fuente de ingresos para el gobierno de Shanghai, aument\u00f3 su producci\u00f3n anual de 10.000 unidades en 1985 a 850.000 en 1996, creciendo su fuerza de trabajo de 557 a 2.740. Para 1997 hab\u00eda desarrollado una base de proveedores de 76 subcontratistas, 41 de los cuales eran ECP. Tambi\u00e9n hab\u00eda ayudado a su proveedor de compresores (el componente m\u00e1s importante para fabricar neveras) a desarrollar su propia base de subcontratistas. Al principio la EPE hab\u00eda importado la mayor parte de sus compresores de Jap\u00f3n, pero a lo largo de esta d\u00e9cada localiz\u00f3 el 70 por ciento de su suministro, recortando costes en un 45 por ciento. Durante la misma d\u00e9cada, la f\u00e1brica de compresores local hab\u00eda aumentado su producci\u00f3n anual de 100.000 a 900.000 unidades. Lo hab\u00eda hecho principalmente ayudando a establecerse a sesenta subcontratistas, la mitad de los cuales eran ECP.<a href=\"#_ftn151\" name=\"_ftnref151\">[151]<\/a><\/p>\n<p>Estas redes se extendieron tan r\u00e1pidamente y luego se contrajeron tan repentinamente en parte debido a la \u00abeconom\u00eda de escasez\u00bb durante d\u00e9cadas, que perpetuaba la ilusi\u00f3n de que las EPE pudieran expandirse continuamente sin llegar a saturar nunca la demanda del consumo. Para cuando se hizo evidente que las condiciones hab\u00edan cambiado ahora a una \u00abeconom\u00eda del exceso\u00bb, ya era demasiado tarde. En este caso, la transici\u00f3n de una econom\u00eda planificada a una de mercado se entiende mejor como dos cambios en el periodo de unos diez a\u00f1os: (a) de econom\u00eda planificada a mixta o de \u00abdoble v\u00eda\u00bb (\u53cc\u8f68\u5236) a partir de 1984, y (b) de doble v\u00eda a econom\u00eda de mercado a mediados de los 90. En la econom\u00eda de doble v\u00eda de finales de los 80 a principios de los 90, el apogeo del nexo, \u00ablas EPE no sintieron la competencia del mercado hasta varios a\u00f1os m\u00e1s tarde, cuando la capacidad productiva alcanz\u00f3 y sobrepas\u00f3 la demada.\u00bb<a href=\"#_ftn152\" name=\"_ftnref152\">[152]<\/a> A partir de 1984, un conjunto de pol\u00edticas estatales restringieron permanentemente el alcance de la econom\u00eda planificada. Cualquier cosa que las EPE produjesen m\u00e1s all\u00e1 de ese alcance pod\u00eda por tanto ser vendida fuera de los canales burocr\u00e1ticos, qued\u00e1ndose los vendedores con el beneficio. De la misma manera que el r\u00e9gimen socialista (planeado como transcion al comunismo) gener\u00f3 brevemente la ilusi\u00f3n de que era un sistema estable capaz de reproducirse sin un final previsible, tambi\u00e9n la econom\u00eda de doble v\u00eda creo una sensaci\u00f3n generalizada de que era un sistema econ\u00f3mico plenamente formado por derecho propio, con su propio conjunto de instituciones. La creencia de que el socialismo era lo suficientemente estable como para resistir estas grandes reformas hab\u00eda cegado a muchos participantes de la plena extensi\u00f3n de una transici\u00f3n que finalmente tomar\u00eda vida propia. De la misma forma, la aparente salud de la econom\u00eda de doble v\u00eda ceg\u00f3 a muchos gestores de EPE y ECP de su gradual subsunci\u00f3n bajo la ley del valor.Un resultado de esto fue que los gerentes de estas empresas segu\u00edan tomando decisiones que solo ten\u00edan sentido en el contexto de una econom\u00eda de escasez, restos de d\u00e9cadas de planificaci\u00f3n orientada hacia la industria pesada, la infraestructura b\u00e1sica y la producci\u00f3n militar. Bajo condiciones en las que las reglas y se\u00f1ales de la emergente econom\u00eda de mercado cambiaban r\u00e1pidamente, los gerentes de estas EPE y ECP desarrollaron todo un portafolio de pr\u00e1cticas de negocio que temporalmente ten\u00edan sentido en una econom\u00eda de doble v\u00eda, pero contribuyeron en \u00faltima instancia a su muerte: dependencia de las relaciones personales con bur\u00f3cratas cuyas oficinas estaban siendo reorganizadas o cerradas, dise\u00f1o de ECP alrededor de la producci\u00f3n de componentes espec\u00edficos para la venta a una EPE particular, y el problema m\u00e1s b\u00e1sico de continuar expandiendo la producci\u00f3n mucho m\u00e1s all\u00e1 de lo que los mercados pod\u00edan absorber. Cuando los precios empezaron a caer a mediados de los 90, las EPE (a las que todav\u00eda no se les permit\u00eda despedir a trabajadores) empezaron a dedicarse en desbandada a recortar costos reduciendo el n\u00famero de pedidos de los proveedores locales y cambiando a componentes m\u00e1s baratos de nuevas ECP que estaban apareciendo de repente en ciudades m\u00e1s lejanas. La racionalidad de mercado reemplaz\u00f3 la \u00e9tica de la lealtad personal que los gerentes de ECP locales hab\u00edan dado por asegurada. Para 1999, entre el sesenta y el setenta por ciento de las ECP locales subcontratistas de seis industrias clave hab\u00edan cerrado en los condados rurales de Shanghai.<a href=\"#_ftn153\" name=\"_ftnref153\">[153]<\/a> Esto arras\u00f3 la econom\u00eda de estos condados, descubriendo un estudio centenares de miles de trabajadores despedidos en todas las ciudades que investig\u00f3.<a href=\"#_ftn154\" name=\"_ftnref154\">[154]<\/a><\/p>\n<p>Esta devastaci\u00f3n volc\u00f3 un stock enorme de trabajadores experimentados y maquinaria en la econom\u00eda privada. Muchas de estas f\u00e1bricas fueron adquiridas por sus gerentes, a menudo en asociaci\u00f3n con capital de otras zonas de China o el extranjero, y reestructuradas seg\u00fan los m\u00e1s puros principios de mercado. Los trabajadores locales fueron arrojados a la competici\u00f3n con nuevos emigrantes de \u00e1reas m\u00e1s pobres. En otros casos, el equipamiento en estas f\u00e1bricas ahora difuntas era comprado por empresas privadas de otras zonas y despachado. Como discutiremos con m\u00e1s detalle m\u00e1s abajo, nacionalmente, la mayor parte de las ECP colectivas fueron cerradas o privatizadas desde mediados a finales de los a\u00f1os 90, pero esto ocurri\u00f3 en \u00faltimo lugar en Shanghai y Sunan. Esto muestra que las ECP ten\u00edan m\u00e1s \u00e9xito que en otras partes en t\u00e9rminos puramente econ\u00f3micos, y que eran m\u00e1s importantes para el estado (porque ayudaban a las EPE a generar fuentes de ingresos cruciales), por lo que no fueron forzadas a la privatizaci\u00f3n &#8211;al principio&#8211;. No fue hasta que las EPE cavaron su propia tumba al expandirse m\u00e1s all\u00e1 de la capacidad del pa\u00eds de consumir sus productos que las ECP dependientes de ellas entraron en bancarrota y fueron o directamente privatizadas o tuvieron que saldar su equipamiento a empresas privadas existentes. Esta no es una historia t\u00edpica de ascenso y ca\u00edda de empresas rurales colectivas, pero el resultado final fue el mismo. Esto ilustra tanto la diversidad de experiencias econ\u00f3micas que caracterizaron diferentes partes de China en los aparentemente fluidos a\u00f1os 80-90, y su colapso final bajo la presi\u00f3n de la ley del valor.<\/p>\n<p><strong>La gestaci\u00f3n de valor<\/strong><\/p>\n<p>Ya a mediados de los 80, la producci\u00f3n nacional hab\u00eda empezado a responder a presiones que se parec\u00edan cada vez m\u00e1s a los dictados de la acumulacion de valor. Estas presiones no estaban plenamente desarrolladas, pues muchas ECP no acabar\u00edan enteramente mercadizadas hasta mediados de los 90, pero la forma de valor hab\u00eda empezado claramente su gestaci\u00f3n tanto en el campo como en las ZEE. Este fue un punto definitivo en la transici\u00f3n al capitalismo, a pesar de que la propiedad sigui\u00f3 siendo nominalmente p\u00fablica (m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras de unas pocas ZEE). Esto se puede entender de manera algo laxa como el surgimiento de dos sistemas de valor, inicialmente separados y mutuamente subdesarrollados, que se fusionar\u00edan durante el cambio de siglo. El primero era nacional, apoyado por el crecimiento de la industria rural y conducido principalmente por din\u00e1micas locales, como la nueva estructura de incentivos condicionada por el sistema de responsabilidad familiar. El segundo fue internacional, marcando no solo la gestaci\u00f3n de una forma valor, sino la intrusi\u00f3n en la zona continental del sistema global de acumulaci\u00f3n dominante. En los a\u00f1os 90, los dos empezar\u00edan a vincularse, cada uno de ellos complementando al otro para condicionar una ola de sucesivos programas de mercadizaci\u00f3n que facilitaron el v\u00ednculo entre la forma valor nacional en desarrollo y los dictados reinantes de la econom\u00eda global.<\/p>\n<p>A riesgo de distraernos de nuestra narrativa principal, es importante clarificar qu\u00e9 entendemos por \u00abtransici\u00f3n capitalista\u00bb con algo de detalle te\u00f3rico. El valor en s\u00ed es una especie de categor\u00eda espectral que sin embargo toma una forma material en la escala social: es una \u00ababstracci\u00f3n real\u00bb, en el sentido que el acto de intercambiar mercanc\u00edas plantea su equivalencia, y por tanto implica retroactivamente el caracter amorfo de un trabajo abstracto, general, que se puede materializar en una diversidad de mercanc\u00edas y que requiere el surgimiento de una mercanc\u00eda dinero abstracta, general, para materializar esta equivalencia.<a href=\"#_ftn155\" name=\"_ftnref155\">[155]<\/a> La idea marxista de valor, por tanto, no se basa en ning\u00fan acto subjetivo de valoraci\u00f3n &#8211;esta es, quiz\u00e1, la mayor diferencia entre la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica de Marx y todas las formas de ciencia econ\u00f3mica&#8211;. El valor no est\u00e1 en absoluto definido por consumidores individuales que \u00abvaloran\u00bb un bien sobre otro, aunque esto sea una causa aproximativa importante en la esfera de la circulaci\u00f3n.<a href=\"#_ftn156\" name=\"_ftnref156\">[156]<\/a> Se entiende mejor como un proceso emergente, guiado por una l\u00f3gica estilo m\u00e1quina que hace uso de los humanos y de todo tipo de sistemas no humanos como materia prima y mecanismos de transmisi\u00f3n para su expansi\u00f3n. Este proceso, como opuesto a \u00abvalores\u00bb individuales, genera una \u00abforma valor\u00bb.<a href=\"#_ftn157\" name=\"_ftnref157\">[157]<\/a> La forma valor es una propiedad emergente de la producci\u00f3n capitalista, que luego impulsa de acuerdo con su l\u00f3gica interna b\u00e1sica: la producci\u00f3n capitalista se emprende no para atender a las necesidades humanas sino para aumentar la tasa de valor, encarnada en mercanc\u00edas. Para que se produzca valor en el sentido capitalista, sin embargo, el trabajo tambi\u00e9n debe ser una mercanc\u00eda comercializable, definida por su capacidad de producir un valor superior al salario, que se materializa solo cuando el valor producido (bajo la forma de mercanc\u00edas) es vendido con \u00e9xito en el mercado. Este valor materializado toma entonces la forma de capital dinero, cuyo grueso es canalizado entonces de vuelta a la producci\u00f3n como inversi\u00f3n. La funci\u00f3n de la inversi\u00f3n es en \u00faltima instancia producir a\u00fan mayores cantidades de valor, y en el nivel de la empresa esta funci\u00f3n est\u00e1 se\u00f1alada (aunque a menudo no en alguna forma lineal simple) por el beneficio. Por tanto, el mercado de inversi\u00f3n se define por diferenciales en la tasa de beneficio entre empresas e industrias.<\/p>\n<p>La competici\u00f3n v\u00eda mercado, por tanto, interpreta un papel vital en tres etapas de este proceso. Primero, est\u00e1 la necesidad de un mercado general del trabajo, garantizando que se pueda producir valor excedente superior al salario. No todos los trabajadores tienen que ser plenamente dependientes del salario, pero el mercado salarial debe ser lo suficientemente dominante como para ejercer una fuerza inercial que garantice que m\u00e1s y m\u00e1s trabajadores tender\u00e1n a hacerse dependientes del salario, directa o indirectamente. De manera similar, el mercado salarial debe ser lo suficientemente dominante para generar un tir\u00f3n gravitacional de aquellos fuera el \u00e9l &#8211;por ejemplo, campesinos que subsistan principalmente de su propia tierra y que comercien el excedente en el mercado est\u00e1n comerciando a precios de mercado definidos al final por el coste del trabajo y su proporci\u00f3n respecto al capital.<a href=\"#_ftn158\" name=\"_ftnref158\">[158]<\/a> Segundo, la necesidad de un mercado general de mercanc\u00edas para los bienes producidos. De nuevo, no es necesario que todos los bienes est\u00e9n mercantilizados, pero hay una tendencia general a que este mercado aumente constantemente su alcance, arrastrando m\u00e1s productos hacia el intercambio en el mercado y por tanto transform\u00e1ndolos en mercanc\u00edas. Esta transformaci\u00f3n tambi\u00e9n supone la incorporaci\u00f3n de estos bienes a la tecnoesfera capitalista, donde el proceso de producci\u00f3n tiende a hacerse m\u00e1s desagregado y automatizado con el tiempo. Finalmente, la necesidad de un mercado de capital: tanto el capital dinero como el capital fijo deben ser comercializables y sujetos a la competici\u00f3n del mercado, haciendo la inversi\u00f3n receptiva a la tasa de beneficio.<\/p>\n<p>Tomadas conjuntamente, estas fuerzas de mercado generan una forma de valor que tiende a aumentar las fuerzas productivas en general. Esto sucede debido tanto a la fuerza inercial que expande la producci\u00f3n en t\u00e9rminos absolutos &#8211;por ejemplo, cuando se abren m\u00e1s f\u00e1bricas, m\u00e1s trabajadores entran en la fuerza de trabajo&#8211; como en t\u00e9rminos relativos, mediante el aumento de la productividad por trabajador. La competencia dirige esta expansi\u00f3n en ambas formas. Para permanecer en el negocio, las empresas indivuales deben vencer en la competencia con otros ya sea encontrando nuevos mercados (en nuevas mercanc\u00edas o simplemente en nuevas regiones) y expandiendo la producci\u00f3n para atenderlos, o revolucionando sus capacidades existentes para producir mayores cantidades de bienes con menos trabajo. Por supuesto, las dos no son excluyentes, y en ambos aspectos los primeros que entran toman mayores riesgos y consiguen mayores recompensas si tienen \u00e9xito. Cuando le siguen otros, el mercado se estabiliza en sus nuevos y aumentados tama\u00f1o y alcance. Para la econom\u00eda en general, el valor total se ha expandido. Esta expansi\u00f3n es dependiente de la r\u00e1pida disponibilidad de una fuerza de trabajo cuyo trabajo pueda ser comprado por un salario que deje suficiente espacio para el beneficio y de la capacidad de las empresas de comercializar bienes terminados en los mercados de mercanc\u00edas, materializando as\u00ed el valor creado en el proceso de producci\u00f3n.<\/p>\n<p>Desde finales de los a\u00f1os 70 en adelante, todos estos mercados dentro de la econom\u00eda china eran al menos parcialmente incompletos. En los primeros a\u00f1os de reforma, la \u00fanica producci\u00f3n que se pudiera decir que generase valor en el sentido capitalista estaba teniendo lugar en la esfera aislada de las ZEE, para ser comercializada en el mercado global. Pero en el curso de los a\u00f1os 80, el ascenso del mercado nacional ver\u00eda la formaci\u00f3n parcial de una forma valor distinta, aunque en germen, operando dentro del caparaz\u00f3n de la econom\u00eda planificada. Fuera de las ZEE, la producci\u00f3n por valor era m\u00e1s dominante en las \u00e1reas rurales con grandes cantidades de ECP, y particularmente (aunque no exclusivamente) en aquellas industrias adyacentes a ZEE que se hab\u00edan llegado a vincular de alguna manera al menos al proceso de exportaci\u00f3n. Pero las pol\u00edticas de bienestar de la era socialista limitaban el tama\u00f1o de la poblaci\u00f3n dependiente del salario, particularmente entre aquellos con <em>hukou<\/em> urbano. En el campo, los trabajadores liberados del trabajo agr\u00edcola por el aumento de la productividad proporcionaban un mercado de trabajo listo para la producci\u00f3n en ECP. En la esfera urbana, este proceso sigui\u00f3 incompleto, creciendo la parte de trabajadores proto-proletarios, especialmente en las ciudades costeras, pero a menudo pocos comparado con los trabajadores m\u00e1s plenamente incorporados en el \u00abtaz\u00f3n de arroz de hierro\u00bb del bienestar basado en la empresa de la \u00e9poca socialista. Sin embargo, la creciente mercadizaci\u00f3n aument\u00f3 la inflaci\u00f3n y empez\u00f3 a cambiar el caracter de la subistencia, haciendo que m\u00e1s bienes se convirtiesen en necesidades sociales. Esto incentiv\u00f3 a\u00fan m\u00e1s la entrada en el mercado de trabajo, especialmente entre el campesinado.<\/p>\n<p>Mientras tanto, el capital estaba sujeto solo indirectamente a las fuerzas del mercado, como demuestra el relativamente bajo n\u00famero de cierres de f\u00e1bricas en el periodo. Se permit\u00eda que las empresas experimentasen las ventajas de la competencia de mercado, pero segu\u00edan estando aisladas de sus desventajas (por ejemplo, la bancarrota y la absorci\u00f3n por competidores m\u00e1s capaces). En cualquier caso, esta exposici\u00f3n parcial a las fuerzas de mercado llev\u00f3 a las EPE a centrasse en el crecimiento de la productividad, en lugar de expandir simplemente sus lotes estatales de consumo de recursos, como hab\u00eda sido el caso en la era socialista. Una porci\u00f3n creciente de los ingresos retenidos se canalizaron as\u00ed de vuelta a las empresas bajo la forma de nueva maquinaria, equipamiento y formaci\u00f3n. En general, en los a\u00f1os 90, \u00ablos fondos empresariales [hab\u00edan] reemplazado las asignaciones del estado como la fuente principal de financiaci\u00f3n para investigaci\u00f3n y desarrollo.\u00bb<a href=\"#_ftn159\" name=\"_ftnref159\">[159]<\/a>\u00a0 Mientras las ECP y las empresas privadas m\u00e1s peque\u00f1as tendieron a la producci\u00f3n intensiva en trabajo, las EPE eran intensivas en capital, con una productividad laboral marcadamente m\u00e1s alta. El proceso total de transformaci\u00f3n tecnol\u00f3gica tend\u00eda a aumentar la presi\u00f3n competitiva, y esto garantizaba que la velocidad de la mercadizaci\u00f3n aumentase.<\/p>\n<p>Al principio, el ala m\u00e1s radical de los disidentes de la era socialista que quedaban, como Li Zhengtian y Wang Xizhe del grupo Li Yizhe, hab\u00eda imaginado que las reformas econ\u00f3micas pod\u00edan ser combinadas con el aumento del alcance del control obrero para crear un sistema cooperativo de empresas coordinadas por mercados democr\u00e1ticamente regulados, no capitalistas.<a href=\"#_ftn160\" name=\"_ftnref160\">[160]<\/a> De manera similar, el partido volvi\u00f3 a los debates de los a\u00f1os 50 sobre la \u00abley socialista del valor\u00bb. Surgi\u00f3 una nueva interpretaci\u00f3n de \u00abmercado socialista\u00bb en la que el mercado pod\u00eda coexistir con la propiedad estatal en una forma que imped\u00eda la transici\u00f3n al capitalismo. Como el mercado era visto como un simple mecanismo para administrar la circulaci\u00f3n de bienes, se supon\u00eda que la producci\u00f3n pod\u00eda seguir siendo socialista en tanto en cuanto fuese nominalmente pose\u00edda y administrada por el estado &#8211;ya estuviese encarnado en el comit\u00e9 de pueblo, el gobierno municipal o una autoridad planificadora central&#8211;. Esto supuso que, junto con el aumento de la autonom\u00eda de la empresa y la eficiencia econ\u00f3mica, los economistas empezaran a discutir la idea de \u00abbeneficio socialista\u00bb y el regreso intencionado de la ley de valor, pero no imaginaron que esto llevase necesariamente a la rehabilitaci\u00f3n del capitalismo.<a href=\"#_ftn161\" name=\"_ftnref161\">[161]<\/a><\/p>\n<p>Tanto los disidentes como los reformadores en el poder, sin embargo, tend\u00edan a mezclar propiedad formal con las realidades de las operaciones cotidianas. Un sistema capitalista est\u00e1 fundado de hecho sobre la propiedad privada, pero es igualmente importante la tendencia a que esta base misma de propiedad privada sea socavada por el alcance social en expansi\u00f3n de la producci\u00f3n. Por encima de esto, la propiedad como pr\u00e1ctica social es hist\u00f3ricamente espec\u00edfica: la distinci\u00f3n entre formas antiguas y modernas de propiedad privada se basa en la localizaci\u00f3n de la propiedad capitalista dentro de un mercado definido por la ley del valor. Es este contexto el que tambi\u00e9n asegura que la escala de producci\u00f3n tienda a aumentar, de manera que la propiedad privada de producci\u00f3n se erosiona gradualmente por formas m\u00e1s complejas de administraci\u00f3n que tienden a abarcar un espacio m\u00e1s grande de sociedad.<\/p>\n<p>Por un lado, esto supone la propiedad privada de los medios de producci\u00f3n por parte de los capitalistas, quienes reclaman el derecho a administrar el valor excedente generado por el proceso de producci\u00f3n. Pero la clave aqu\u00ed est\u00e1 no tanto en la propiedad nominal como en la propiedad espec\u00edfica de mercanc\u00edas comercializables. Bajo el capitalismo, en contraste con otros modos de producci\u00f3n, la propiedad es b\u00e1sicamente fungible, pues la forma mercanc\u00eda impone la contingencia en su estructura b\u00e1sica. La propiedad, por tanto, se convierte en la administraci\u00f3n de mercanc\u00edas, y nada m\u00e1s profundo. Esto tambi\u00e9n implica que muchos estilos distintos de propiedad y administraci\u00f3n pueden coexistir dentro de un sistema capitalista, siempre y cuando no amenacen la forma mercanc\u00eda y el impulso hacia la acumulaci\u00f3n de valor que lo define. Adem\u00e1s, hay una tendencia secular a que la escala y la extensi\u00f3n de la producci\u00f3n aumente, y esto exige que la administraci\u00f3n se haga m\u00e1s compleja. La propiedad le sigue, haci\u00e9ndose m\u00e1s social (v\u00eda empresas que cotizan en bolsa, la transformaci\u00f3n de fondos de pensiones en inversiones en el mercado de acciones, subsidios estatales pagados a la industria, etc.) y en muchos casos m\u00e1s monopolista. Mientras tanto, las empresas de propiedad estatal son relativamente comunes, como lo son las cooperativas obreras y los peque\u00f1os negocios. El capitalismo por tanto se acomoda a una vasta diversidad de m\u00e9todos para la administraci\u00f3n de la producci\u00f3n. Absolutamente ninguna de estas formas de propiedad, incluida la propiedad estatal, puede ser considerada de alguna manera \u00abmenos\u00bb capitalista que otras. De hecho, todo el marco de definici\u00f3n es aqu\u00ed el culpable, por lo que el intento de resumir el capitalismo a partir de unidades microecon\u00f3micas equivale a un intento de distinguir el agua del hielo contando sus mol\u00e9culas.<\/p>\n<p>Es la funci\u00f3n de las empresas dentro el movimiento general de producci\u00f3n social, m\u00e1s que su propiedad nominal o m\u00e9todo de administraci\u00f3n, lo que define su inclusi\u00f3n dentro de una econom\u00eda capitalista. Pero si definimos la funci\u00f3n de las empresas individuales en relaci\u00f3n al entorno de producci\u00f3n, \u00bfc\u00f3mo entendemos su funci\u00f3n cuando este entorno est\u00e1 en transici\u00f3n? En esta situaci\u00f3n, el car\u00e1cter y funci\u00f3n de las empresas individuales tiene una dimensi\u00f3n a\u00f1adida: contribuyendo, entorpeciendo o influyendo de otra forma en la direcci\u00f3n del cambio. Todas las econom\u00edas que transicionan al capitalismo tienden a incluir un conjunto de viejas formas de propiedad, administraci\u00f3n y trabajo que se van convirtiendo lentamente en el sistema de acumulaci\u00f3n de valor mayor y sujetas progresivamente a los requerimientos de este sistema. Las colonias de pa\u00edses capitalistas, por ejemplo, fueron sin ninguna ambig\u00fcedad parte del mercado capitalista global, aunque utilizaron el trabajo de esclavos, <em>coolies<\/em> y servidumbre por contrato. En tales situaciones, las unidades productivas individuales se encuentran en una especie de ecotono &#8211;el espacio en el que se re\u00fanen ecosistemas de producci\u00f3n distintos&#8211;. Algunos m\u00e9todos de producci\u00f3n se extinguieron, pero otros se adaptaron. Y muchas de estas formas arcaicas son por tanto exaptadas en el sistema capitalista &#8211;a veces como simples accidentes de la historia, pero a menudo porque demuestran ser igual o m\u00e1s eficientes para garantizar la acumulaci\u00f3n de valor en una \u00e9poca determinada que formas ya existentes de organizaci\u00f3n&#8211;. La cuesti\u00f3n clave en un periodo de transici\u00f3n, por tanto, no es c\u00f3mo son pose\u00eddos y gestionados exactamente los lugares de producci\u00f3n, sino c\u00f3mo operan en relaci\u00f3n a las mayores presiones del crecimiento compuesto y la transformaci\u00f3n tecnol\u00f3gica intensiva que definen una econom\u00eda capitalista.<\/p>\n<p>A medida que estas diversas formas de relaci\u00f3n de mercado empezaron a arraigar en China, ganaron su propia inercia independiente de las intenciones de los reformadores. El mercado de mercanc\u00edas, el mercado de trabajo y el mercado de capital se desarrollaron a diferente ritmo, pero el crecimiento en uno tend\u00eda a iniciar, cultivar y reforzar el crecimiento en los otros. A principios de los a\u00f1os 80, el mercado de mercanc\u00edas se estaba desarrollando r\u00e1pidamente, el mercado de trabajo segu\u00eda limitado y el mercado de capital era casi inexistente. La ley de valor se limitaba principalmente a la ZEE. A finales de la d\u00e9cada, sin embargo, el mercado de mercanc\u00edas era omnipresente, y hab\u00eda empezado a estimular el crecimiento del mercado de trabajo y a facilitar la transformaci\u00f3n de la propiedad de las ECP en algo parecido a una corporaci\u00f3n por acciones con base local. Al mismo tiempo, el crecimiento del mercado de mercanc\u00edas y la disponibilidd de trabajo contratado transform\u00f3 lentamente los m\u00e9todos de producci\u00f3n incluso dentro de las EPE. La capacidad de externalizar operaciones de bajo orden a empresas m\u00e1s peque\u00f1as, combinado con cambios t\u00e9cnicos que aumentaron la productividad crear\u00edan pronto una abundancia de plantas y equipamientos obsoletos, as\u00ed como de fuerza de trabajo innecesaria. Una ley del valor nacional hab\u00eda empezado a tomar forma, pero era todav\u00eda geogr\u00e1ficamente limitada e internamente incompleta. Era tambi\u00e9n un proceso pol\u00edtico tumultuoso, en el que la volatilidad econ\u00f3mica generaba revueltas populares que amenazaban la estabilidad de la transici\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Erik Brodsgaard &amp; Rutten, K. <em>From Accelerated Accumulation to Socialist Market Economy in China,<\/em> Brill, 2017, p. 4.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Sun Laixiang, <em>Aggregate Behaviour of Investment in China, 1953-96: An Analysis of Investment Hunger and Fluctuation<\/em>, Palgrave, 2001, pp. 209-210.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Ibid.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> No obstante, el crecimiento dirigido por la inversi\u00f3n ha sido la norma tanto antes como durante el periodo de reforma, en el que las inversiones en manufacturas siguieron siendo una parte del PIB extremadamente alta comparada con otros pa\u00edses.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Anthony Tang, \u201cAgriculture in the Industrialization of Communist China and the Soviet Union,\u201d <em>Journal of Farm Economics<\/em> 49(5), 1967: pp. 1118-1134.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Brown, p. 35.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Barry Naughton, <em>The Chinese Economy: Transitions and Growth<\/em>, MIT Press, 2007, p. 272 y cap\u00edtulo 2. V\u00e9ase tambi\u00e9n Richard von Glahn, <em>The Economic History of China: From Antiquity to the Nineteenth Century<\/em>, Cambridge University Press, 2016, cap\u00edtulos 7 y 8.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Hill Gates, <em>China\u2019s Motor: A Thousand Years of Petty Capitalism<\/em>, Cornell University Press, 1996, p. 29.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> William A. Byrd and Qingsong Lin, <em>China\u2019s Rural Industry: Structure, Development, and Reform<\/em>, Oxford University Press, 1990, p. 9.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> \u201cSorgo y acero\u201d p. 79.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Naughton 2007, p. 272.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Byrd y Lin 1990, p. 9.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> Un tercer objetivo inicial, abandonado m\u00e1s tarde junto con el primero, era ayudar a hacer que las nuevas \u00abcomunas populares\u00bb agrarias fuesen m\u00e1s autosuficientes como parte de la \u00abtransici\u00f3n al comunismo\u00bb al aumentar su capacidad de producir no solo acero y grano para los soldados de China y los trabajadores urbanos, sino tambi\u00e9n bienes de consumo para su uso en el campo. No es soprendente que este \u00faltimo objetivo se utilizase m\u00e1s como ret\u00f3rica que en la realidad como algo a destacar m\u00e1s despu\u00e9s de que los dos primeros objetivos de desarrollo nacional hubiesen sido conseguidos, pero esto no ha impedido m\u00e1s tarde a los ide\u00f3logos promercado citar su fracaso como una lecci\u00f3n contra la temeridad de la pol\u00edtica ut\u00f3pica.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> Carl Riskin, <em>China\u2019s Political Economy: The Quest for Development Since 1949<\/em>, Oxford University Press, 1987, pp. 125-126. Para un relato detallado de c\u00f3mo result\u00f3 esto en una comuna de Sichuan v\u00e9ase Stephen Endicott, <em>Red Earth: Revolution in a Chinese Village<\/em>, I. B. Tauris, 1988, cap\u00edtulo 6.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> Byrd &amp; Lin 1990, p. 10.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> Dong, Qi y Murakami, Tomoaki and Nakashima, Yasuhiro, \u201cThe Recalculation of the Agricultural Labor Forces in China\u201d (July 14, 2015). Available at SSRN: <a href=\"https:\/\/ssrn.com\/abstract=2630513 or http:\/\/dx.doi.org\/10.2139\/ssrn.2630513\">https:\/\/ssrn.com\/abstract=2630513 or http:\/\/dx.doi.org\/10.2139\/ssrn.2630513<\/a>, p. 11-12.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> Endicott 1988, pp. 52 &amp; 57.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> \u00a0\u201cSorgo y acero,\u201d p. 80, y Gail Hershatter, <em>The Gender of Memory: Rural Women and China\u2019s Collective Past<\/em>, University of California Press, 2011, pp. 138 y 265.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> Chenggang Xu y Xiaobo Zhang, <em>The Evolution of Chinese Entrepreneurial Firms: Township-Village Enterprises Revisited<\/em>, International Food Policy Research Institute, 2009, p. 2.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> Chris Bramall, <em>Chinese Economic Development<\/em>, Routledge, 2009, p. 269.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> Dong, Murakami, y Nakashima 2015, pp. 11-12.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> Chris Bramall, <em>The Industrialization of Rural China, <\/em>Oxford University Press, 2007, p. 9.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> Anita Chan, Richard Madsen y Jonathan Unger, <em>Chen Village: Revolution to Globalization<\/em>, University of California Press, 2009; David Zweig, <em>Agrarian Radicalism in China, 1968-1981<\/em>, Harvard University Press, 1989, pp. 56-57.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> Dali L. Yang, <em>Calamity and Reform in China<\/em>, Stanford University Press, 1996, p. 105; Kenneth R. Walker, <em>Food Grain Procurement and Consumption in China<\/em>, Cambridge University Press, 1984.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> Joshua Eisenman, <em>Red China\u2019s Green Revolution: Technological Innovation, Institutional Change, and Economic Development Under the Commune<\/em>, Columbia University Press, 2018, p. 262.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> J. L. Enos, \u201cCommune- and Brigade-Run Industries in Rural China,\u201d en <em>Institutional Reform and Economic Development in the Chinese Countryside<\/em>, editado por Keith Griffin, M.E. Sharpe, 1984, pp. 240-241.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> Bramall 2007, p. 19.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> Ibid., p. 21.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a> Ibid.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a> Byrd &amp; Lin 1990, p. 10.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a> Bramall 2009, p. 270.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a> Ibid.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a> Bramall 2007, p. 21.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a> Ibid.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a> Bramall 2009, p. 269.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a> Bramall 2007, p. 22.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a> Ibid., p. 23; Bramall 2009, p. 270.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a> Enos 1984, p. 241.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a> Endicott 1988, p. 88.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref40\" name=\"_ftn40\">[40]<\/a> Mark Selden, <em>The Political Economy of Chinese Development<\/em>, M.E. Sharpe 1993, pp.174-175<br \/>\n<a href=\"#_ftnref41\" name=\"_ftn41\">[41]<\/a> Kam Wing Chan, \u201cFundamentals of China\u2019s Urbanization and Policy,\u201d <em>The China Review<\/em>, Volumen 10, N\u00ba 1, Primavera 2010, pp.63-94<br \/>\n<a href=\"#_ftnref42\" name=\"_ftn42\">[42]<\/a>El rango de esta cifra se debe en buena parte a la cuesti\u00f3n de si se deben incluir o no los subsidios en la medida. Si se comparan solo los salarios nominales, la diferencia entre los ingresos rurales y urbanos se situa entre 2 y 4:1, pero si se incluyen los subsidios (y nosotros defendemos que debe hacerse) la diferencia real en \u00abingresos\u00bb como medida de la capacidad de consumo total se situa m\u00e1s cerca de 5 o 6:1. Para una revisi\u00f3n de las diferentes medidas v\u00e9ase Selden 1991. p. 170<br \/>\n<a href=\"#_ftnref43\" name=\"_ftn43\">[43]<\/a> Wu 2014, p.25, Figura 1<br \/>\n<a href=\"#_ftnref44\" name=\"_ftn44\">[44]<\/a> Michael Frazier, <em>The Making of the Chinese Industrial Workplace: State, Revolution and Labor Management, <\/em>Cambridge University Press, 2002. p.255<br \/>\n<a href=\"#_ftnref45\" name=\"_ftn45\">[45]<\/a> Selden 1993, p.175<br \/>\n<a href=\"#_ftnref46\" name=\"_ftn46\">[46]<\/a> Naughton 2007, pp.74-76<br \/>\n<a href=\"#_ftnref47\" name=\"_ftn47\">[47]<\/a> V\u00e9ase la Figura 2 arriba, as\u00ed como Naughton 2007, p.57, Figura 3.1. Los datos de Naughton terminan en 2004, pero se pueden comparar con la medici\u00f3n del Banco Mundial de la Formaci\u00f3n de Capital Bruto como parte del PIB, disponible en : &lt;<a href=\"http:\/\/data.worldbank.org\/indicator\/NE.GDI.TOTL.ZS?locations=CN\">http:\/\/data.worldbank.org\/indicator\/NE.GDI.TOTL.ZS?locations=CN<\/a>&gt;<br \/>\n<a href=\"#_ftnref48\" name=\"_ftn48\">[48]<\/a> Es igualmente importante destacar que escribimos espec\u00edficamente acerca de China, y nuestras conclusiones sobre la naturaleza del r\u00e9gimen de desarrollo no se pueden transferir simplemente de manera indiscriminada a otros pa\u00edses en el bloque socialista. Esto, no obstante, es lo que han hecho exactamente muchos estudiosos, solo que al rev\u00e9s, usando sus conclusione sobre la URSS para predeterminar su visi\u00f3n de China u otros pa\u00edses socialistas. No deber\u00eda ser necesario decir, sin embargo, que la experiencia hist\u00f3rica de pa\u00edses tan diversos como Yugoslavia, Vietnam, Cuba y Tanzania, aunque todos ellos \u00absocialistas\u00bb, habr\u00e1 creado crisis locales distintas enraizadas en condiciones locales, y cada uno de ellos por tanto ten\u00eda una posici\u00f3n \u00fanica en relaci\u00f3n a las crisis del bloque socialista en general. Para nuestras conclusiones sobre China, v\u00e9ase \u00abSorgo y acero\u00bb.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref49\" name=\"_ftn49\">[49]<\/a> Las guerras por delegaci\u00f3n en Asia, \u00c1frica y Oriente Medio eran tambi\u00e9n, por supuesto, efectos de la Guerra Fr\u00eda, pero eran una dimensi\u00f3n de su car\u00e1cter global, solo vagamente unidas en frentes geogr\u00e1ficos &#8211;y el fracaso en estos territorios no amenazaba la seguridad fundamental de China y la URSS, de lejos las dos mayores potencias socialistas&#8211;.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref50\" name=\"_ftn50\">[50]<\/a> Lorenz Luthi, \u201cChapter 3: Mao\u2019s Challenges, 1985,\u201d <em>The Sino-Soviet Split: Cold War in the Communist World<\/em>, Princeton University Press, 2008.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref51\" name=\"_ftn51\">[51]<\/a> Michael S. Gerson, \u201cThe Sino-Soviet Border Conflict: Deterrence, Escalation, and the Threat of Nuclear War in 1969,\u201d <em>Center for Naval Analyses<\/em>, Noviembre 2010. p.16<br \/>\n<a href=\"#_ftnref52\" name=\"_ftn52\">[52]<\/a> Ibid, pp.16-20<br \/>\n<a href=\"#_ftnref53\" name=\"_ftn53\">[53]<\/a> Andrew Scobell, <em>China\u2019s Use of Military Force: Beyond the Great Wall and the Long March, <\/em>Cambridge University Press<em>,<\/em> 2003. p. 15<br \/>\n<a href=\"#_ftnref54\" name=\"_ftn54\">[54]<\/a> Bovingdon 2010, pp.39-45<br \/>\n<a href=\"#_ftnref55\" name=\"_ftn55\">[55]<\/a> Ibid, pp.44-45<br \/>\n<a href=\"#_ftnref56\" name=\"_ftn56\">[56]<\/a> V\u00e9ase: Yiching Wu, <em>The Cultural Revolution at the Margins: Chinese Socialism in Crisis<\/em>, Harvard University Press, 2014.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref57\" name=\"_ftn57\">[57]<\/a> V\u00e9ase Naughton 2007.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref58\" name=\"_ftn58\">[58]<\/a> Doug Bandow, \u201cA Nixon Strategy to Break the Russia-China Axis,\u201d\u00a0 <em>The National Interest<\/em>, 4 January 2017. &lt;<a href=\"http:\/\/nationalinterest.org\/blog\/the-skeptics\/nixon-strategy-break-the-russia-china-axis-18946?page=show\">http:\/\/nationalinterest.org\/blog\/the-skeptics\/nixon-strategy-break-the-russia-china-axis-18946?page=show<\/a>&gt;<br \/>\n<a href=\"#_ftnref59\" name=\"_ftn59\">[59]<\/a> V\u00e9ase: Barry Naughton, <em>Growing out of the Plan: Chinese Economic Reform (1978-1993)<\/em>, Cambridge University Press, 1996.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref60\" name=\"_ftn60\">[60]<\/a> La evoluci\u00f3n de la cuesti\u00f3n de g\u00e9nero bajo el r\u00e9gimen de desarrollo (y hasta hoy) es un tema que merece una investigaci\u00f3n mucho m\u00e1s centrada, algo que esperamos explorar en el futuro. Baste decir aqu\u00ed que la visi\u00f3n inicial de la total abolici\u00f3n del matrimonio hac\u00eda mucho que hab\u00eda sido abandonada en los a\u00f1os 70, y el partido de hecho ayudaba a reformar y controlar la familia, de forma que personas que rechazaban casarse eran a veces castigados. Para m\u00e1s sobre esto, v\u00e9ase: Margery Wolf and Roxane Witke (Eds.), <em>Women in Chinese Society<\/em>, Stanford University Press, 1975; Tani E. Barlow, <em>The Question of Women in Chinese Feminism<\/em>, Duke University Press, 2004; Hershatter 2011.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref61\" name=\"_ftn61\">[61]<\/a> A\u00fan no hemos discutido los sucesos en\u00a0 el Tibet con detalle, pero para Xinjiang, v\u00e9ase nuestro art\u00edculo en este n\u00famero [de su p\u00e1gina web]: Adam Hunerven, \u201cSpirit Breaking.\u201d<br \/>\n<a href=\"#_ftnref62\" name=\"_ftn62\">[62]<\/a> Esta visi\u00f3n de \u00abetapas\u00bb hist\u00f3ricas dentro, antes y despu\u00e9s del capitalismo se convirti\u00f3 en una caracter\u00edstica central de muchas escuelas de marxismo tras la muerte de Marx. En sus propios escritos, el concepto es a menudo secundario y no particularmente bien desarrollado. Pero determinar la \u00abetapa\u00bb nacional de desarrollo era un gran foco de debates en la estrategia revolucionaria en lugares como Rusia, China y Jap\u00f3n en las primeras d\u00e9cadas del siglo XX, llevando tambi\u00e9n a distorsiones como la teor\u00eda de Preobrazhensky de la \u00abacumulaci\u00f3n socialista primitiva\u00bb, justificando la colectivizaci\u00f3n violenta en el campo.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref63\" name=\"_ftn63\">[63]<\/a> Esta posici\u00f3n fue popularizada inicialmente por David Harvey, y es hoy el postulado te\u00f3rico central de muchos programas pol\u00edticos basados en la defensa, recuperaci\u00f3n o expansi\u00f3n de supuestos \u00abcomunes\u00bb.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref64\" name=\"_ftn64\">[64]<\/a> Para m\u00e1s sobre la teor\u00eda de acumulaci\u00f3n original como un proceso continuo, v\u00e9ase el trabajo de\u00a0Werner Bonefield, particularmente el cap\u00edtulo 4 de su <em>Critical Theory and the Critique of Political Economy<\/em>, Bloomsbury, 2014.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref65\" name=\"_ftn65\">[65]<\/a> \u00abSorgo y acero\u00bb y su concepto de \u00abr\u00e9gimen socialista de desarrollo\u00bb eran cr\u00edticas impl\u00edcitas de las diversas teor\u00edas seg\u00fan las cuales todos estos r\u00e9gimenes eran simples variaciones de capitalismo (ya sea \u00abcapitalismo de estado\u00bb, \u00abcapitalismo burocr\u00e1tico\u00bb, la descripci\u00f3n de Bordiga de la URSS como simple \u00abcapitalismo ruso\u00bb, o el concepto de Aufheben de \u00abla deformaci\u00f3n de valor\u00bb). M\u00e1s que resumir estos debates, simplemente quer\u00edamos presentar nuestra propia visi\u00f3n de la experiencia espec\u00edficamente china, y el art\u00edculo de hecho era el resultado de unos diez a\u00f1os de combate con estas teor\u00edas. Varios lectores han dado por descontado que esta presentaci\u00f3n reflejaba una falta de familiaridad con tales teor\u00edas, pero nuestro relato no pretende abordar los muchos otros reg\u00edmenes que se llamaron a s\u00ed mismos \u00absocialistas\u00bb. Un pu\u00f1ado de obras han intentado ocuparse de China directamente (en concreto los trabajos de Loren Goldner y Elliot Lu) y les remitimos a estos. Pero muy pocos fueron formulados con China en su mente y, al final, mantenemos que no se puede entender la historia china estudiando la rusa.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref66\" name=\"_ftn66\">[66]<\/a> Sobre estas tendencias en los 70, v\u00e9ase la secci\u00f3n cuarta de \u00abSorgo y acero\u00bb y el cap\u00edtulo 7 de <em>Cultural Revolution at the Margins <\/em>de Yiching Wu.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref67\" name=\"_ftn67\">[67]<\/a> Naughton 2007, p.77<br \/>\n<a href=\"#_ftnref68\" name=\"_ftn68\">[68]<\/a> Jackie Sheehan, <em>Chinese Workers: A New History<\/em>, Routledge, 1998. pp.144-145<br \/>\n<a href=\"#_ftnref69\" name=\"_ftn69\">[69]<\/a> Anita Chan, Stanley Rosen y Jonathan Unger, Eds., <em>On Socialist Democracy and the Chinese Legal System<\/em>, Routledge 1985. pp.1-20<br \/>\n<a href=\"#_ftnref70\" name=\"_ftn70\">[70]<\/a> Chan et. al. 1985, p.9 y Sheehan 1998, p.146<br \/>\n<a href=\"#_ftnref71\" name=\"_ftn71\">[71]<\/a> Sheehan 1998, p.146<br \/>\n<a href=\"#_ftnref72\" name=\"_ftn72\">[72]<\/a> ibid, pp.146-149<br \/>\n<a href=\"#_ftnref73\" name=\"_ftn73\">[73]<\/a> Para m\u00e1s detalles sobre la historia del \u00abeconomicismo\u00bb tanto como un aspecto de la protesta obrera en la era socialista y como un t\u00e9rmino utilizado para desacreditar la agitaci\u00f3n, v\u00e9ase:: Sheehan 1998 y Wu 2014.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref74\" name=\"_ftn74\">[74]<\/a> Sheehan, pp.148-151<br \/>\n<a href=\"#_ftnref75\" name=\"_ftn75\">[75]<\/a> Ibid, p.150<br \/>\n<a href=\"#_ftnref76\" name=\"_ftn76\">[76]<\/a> Ibid, p.154<br \/>\n<a href=\"#_ftnref77\" name=\"_ftn77\">[77]<\/a> ibid, pp.160-163<br \/>\n<a href=\"#_ftnref78\" name=\"_ftn78\">[78]<\/a> Esto era particularmente prominente en el trabajo de te\u00f3ricos como Wang Xizhe. V\u00e9ase: Chan et. al. 1998.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref79\" name=\"_ftn79\">[79]<\/a> Sheehan, p.155, p.167 y pp.192-193<br \/>\n<a href=\"#_ftnref80\" name=\"_ftn80\">[80]<\/a> Dali Yang, Calamity, 108.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref81\" name=\"_ftn81\">[81]<\/a> Ibid., p. 123.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref82\" name=\"_ftn82\">[82]<\/a> Ibid., p. 108.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref83\" name=\"_ftn83\">[83]<\/a> Zweig 1989, p. 71.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref84\" name=\"_ftn84\">[84]<\/a> Frederick C. Teiwes y Warren Sun, <em>Paradoxes of Post-Mao Rural Reform: Initial Steps Toward a New Chinese Countryside, 1976-1981<\/em>, Routledge, 2015, pp. 203-204.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref85\" name=\"_ftn85\">[85]<\/a> V\u00e9ase tambi\u00e9n Sun Laixiang 2001.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref86\" name=\"_ftn86\">[86]<\/a> Griffin y Griffin en Griffin ed. 1984, p. 211.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref87\" name=\"_ftn87\">[87]<\/a> Zweig 1989, p. 71; tambi\u00e9n Rural Capital Construction numbers\u2014China Data tables.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref88\" name=\"_ftn88\">[88]<\/a> CIA, \u201cChina Provincial Grain Production,\u201d 1982, &lt;<a href=\"https:\/\/www.cia.gov\/library\/readingroom\/docs\/CIA-RDP83B00227R000100070005-7.pdf\">https:\/\/www.cia.gov\/library\/readingroom\/docs\/CIA-RDP83B00227R000100070005-7.pdf<\/a><u>&gt;<\/u>; Teiwes y Sun 2015, p. 203; Zweig 1989, p. 71.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref89\" name=\"_ftn89\">[89]<\/a> Li, Yuxuan, Weifeng Zhang, Lin Ma, Liang Wu, Jianbo Shen, William J. Davies, Oene Oenema, Fusuo Zhang, y Zhengxia Dou. \u201cAn Analysis of China\u2019s Grain Production: Looking Back and Looking Forward.\u201d <em>Food and Energy Security<\/em> 3, no. 1 (1 de marzo, 2014): 19\u201332. &lt;<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1002\/fes3.41\">https:\/\/doi.org\/10.1002\/fes3.41<\/a><u>&gt;<\/u>.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref90\" name=\"_ftn90\">[90]<\/a> Teiwes y Sun 2015, p. 203.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref91\" name=\"_ftn91\">[91]<\/a> Sicular, Terry. \u201cGrain Pricing: A Key Link in Chinese Economic Policy.\u201d <em>Modern China<\/em> 14(4), 1988:, p. 486.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref92\" name=\"_ftn92\">[92]<\/a> Teiwes y Sun 2015,, p. 119.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref93\" name=\"_ftn93\">[93]<\/a> Sicular, \u201cGrain Pricing,\u201d 1988, p. 478.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref94\" name=\"_ftn94\">[94]<\/a> Teiwes y Sun 2015, pp. 150-151.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref95\" name=\"_ftn95\">[95]<\/a> Ibid., p. 152.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref96\" name=\"_ftn96\">[96]<\/a> Ibid., p. 203.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref97\" name=\"_ftn97\">[97]<\/a> Adjit Ghose en Griffin ed. 1984, p. 211; Teiwes y Sun 2015, p. 151.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref98\" name=\"_ftn98\">[98]<\/a> Teiwes y Sun 2015,\u00a0 p. 163.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref99\" name=\"_ftn99\">[99]<\/a> As\u00ed, aunque no es una sorpresa la difusi\u00f3n del sistema de responsabilidad familiar en una provincia menos desarrollada como Guizhou, tambi\u00e9n se extendi\u00f3 en \u00e1reas donde la econom\u00eda colectiva funcionaba mucho mejor, como Guangzhou. La velocidad con la que fue adoptada provincialmente, sin embargo, fue muy variada. V\u00e9ase Teiwes y Sun 2015, pp. 159-164.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref100\" name=\"_ftn100\">[100]<\/a> Jonathan Unger, <em>The Transformation of Rural China<\/em>, M.E. Sharpe, 2002, p. 102.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref101\" name=\"_ftn101\">[101]<\/a> Ibid., p. 100.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref102\" name=\"_ftn102\">[102]<\/a> Sicular, \u201cGrain Pricing,\u201d 1988, p. 469.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref103\" name=\"_ftn103\">[103]<\/a> Ibid., p. 470.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref104\" name=\"_ftn104\">[104]<\/a> Sicular, Terry. \u201cAgricultural Planning and Pricing in the Post-Mao Period.\u201d <em>The China Quarterly<\/em>, no. 116, 1988: p. 694.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref105\" name=\"_ftn105\">[105]<\/a> Sicular, \u201cGrain Pricing,\u201d 1988, pp. 470-473.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref106\" name=\"_ftn106\">[106]<\/a> Sicular, \u201cAgricultural Planning,\u201d 1988, pp. 695-696.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref107\" name=\"_ftn107\">[107]<\/a> Ibid., p. 696-697.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref108\" name=\"_ftn108\">[108]<\/a> Bird &amp; Lin 1990, p. 10. Seg\u00fan Enos (1984, p. 225), ya era com\u00fan que las ECB hicieran ambas cosas (procesar productos agr\u00edcolas y producir componentes industriales para empresas estatales) tan pronto como en 1975. Como no era recomendado oficialmente, y en muchos casos estaba prohibido y restringido hasta 1978, esta observaci\u00f3n puede tomarse como otra evidencia de la iniciativa local con la que la pol\u00edtica oficial se ve\u00eda forzada a ponerse al d\u00eda &#8211;como la reorientaci\u00f3n de algunas ECB hacia mercados de consumo urbano interrumpida en 1967-1968, mencionada m\u00e1s arriba.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref109\" name=\"_ftn109\">[109]<\/a> Enos 1984, p. 241.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref110\" name=\"_ftn110\">[110]<\/a> Byrd &amp; Lin 1990, p. 11.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref111\" name=\"_ftn111\">[111]<\/a> Griffin y Griffin, en Griffin ed. 1984, p. 216.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref112\" name=\"_ftn112\">[112]<\/a> Ibid., p. 217.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref113\" name=\"_ftn113\">[113]<\/a> Ibid.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref114\" name=\"_ftn114\">[114]<\/a> Ibid. p.218.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref115\" name=\"_ftn115\">[115]<\/a> Byrd &amp; Lin 1990, p. 11.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref116\" name=\"_ftn116\">[116]<\/a> En consonancia, Byrd &amp; Lin traducen <em>xiangzhen qiye <\/em>como \u201cempresas rurales no estatales,\u201d pero nosotros hemos decidido conservar el m\u00e1s com\u00fan \u00abEmpresas de Ciudad y Pueblo\u00bb, a no ser que parezca que nos estamos refiriendo a algo m\u00e1s. T\u00e9ngase en cuenta que esta categor\u00eda tambi\u00e9n incluye empresas cuyo propietario eran equipos de producci\u00f3n y cualquier otra combinaci\u00f3n de colectivo rural o propietarios individuales bajo el nivel de gobierno de condado &#8211;como las ECB hab\u00edan llegado a abarcar de forma no oficial a principios de los 80. No ser\u00eda hasta mediados de la d\u00e9cada de los 90 que las empresas privadas rurales fueron oficialmente contrastadas con las colectivas &#8211;ahora la forma preferida de propiedad, considerando que las colectivas era m\u00e1s probable que se hiciesen ineficientes, nepotistas, etc.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref117\" name=\"_ftn117\">[117]<\/a> David Zweig, \u201cInternationalizing China\u2019s countryside: the political economy of exports from rural industry,\u201d <em>The China Quarterly <\/em>128, 1991, p. 719.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref118\" name=\"_ftn118\">[118]<\/a> Ibid.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref119\" name=\"_ftn119\">[119]<\/a> Byrd &amp; Lin 1990, p. 11.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref120\" name=\"_ftn120\">[120]<\/a> Daniel Buck, <em>Constructing China\u2019s Capitalism: Shanghai and the Nexus of Urban-Rural Industries<\/em>, Palgrave Macmillan, 2012. Esto se discute con m\u00e1s detalle debajo, en la secci\u00f3n sobre el nexo EPE-ECP.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref121\" name=\"_ftn121\">[121]<\/a> Naughton 1996, pp.80-82, Figure 2.2<br \/>\n<a href=\"#_ftnref122\" name=\"_ftn122\">[122]<\/a> Ibid, p.82<br \/>\n<a href=\"#_ftnref123\" name=\"_ftn123\">[123]<\/a> Gary H. Jefferson y Thomas G. Rawski, \u201cEnterprise Reform in Chinese Industry,\u201d en Ross Garnatu y Yiping Huang, eds., <em>Growth Without Miracles: Readings on the Chinese Economy in the Era of Reform<\/em>, Oxford University Press 2001. p.246.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref124\" name=\"_ftn124\">[124]<\/a> Naughton 1996, p.83<br \/>\n<a href=\"#_ftnref125\" name=\"_ftn125\">[125]<\/a> Naughton 2007, p.300, table 13.1<br \/>\n<a href=\"#_ftnref126\" name=\"_ftn126\">[126]<\/a> Jefferson y Rawski 2001, p.247<br \/>\n<a href=\"#_ftnref127\" name=\"_ftn127\">[127]<\/a> Naughton 1996, pp.101-103<br \/>\n<a href=\"#_ftnref128\" name=\"_ftn128\">[128]<\/a> Ibid, pp.117-119<br \/>\n<a href=\"#_ftnref129\" name=\"_ftn129\">[129]<\/a> Jefferson y Rawski, 2001, p.249<br \/>\n<a href=\"#_ftnref130\" name=\"_ftn130\">[130]<\/a> Naughton 1996, p.106, Figure 3.2<br \/>\n<a href=\"#_ftnref131\" name=\"_ftn131\">[131]<\/a> Zweig 1991, p. 717-718.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref132\" name=\"_ftn132\">[132]<\/a> Ibid., p. 721.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref133\" name=\"_ftn133\">[133]<\/a> Citado en ibid., p. 721-722.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref134\" name=\"_ftn134\">[134]<\/a> Citado en ibid., p. 722.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref135\" name=\"_ftn135\">[135]<\/a> Ibid., p. 727.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref136\" name=\"_ftn136\">[136]<\/a> Ibid., p. 734.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref137\" name=\"_ftn137\">[137]<\/a> Bramall 2007, pp. 60-70; Buck 2012, pp. 13-15; Lin 1997, p. 127.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref138\" name=\"_ftn138\">[138]<\/a> Bramall 2007, pp. 64-65.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref139\" name=\"_ftn139\">[139]<\/a> Ibid.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref140\" name=\"_ftn140\">[140]<\/a> Rui 2004, pp. 2-3.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref141\" name=\"_ftn141\">[141]<\/a> Ibid., p. 4.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref142\" name=\"_ftn142\">[142]<\/a> Ibid., p. 6.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref143\" name=\"_ftn143\">[143]<\/a> Ibid., p. 7.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref144\" name=\"_ftn144\">[144]<\/a> A las cuatro de arriba, se podr\u00edan condensar varios otros patrones de industria rural en un quinto para describir aquellas partes de China central y occidental cuyas ECP siguieron siendo predominantemente colectivas, usando trabajo y capital local para procesar productos agr\u00edcolas y manufacturar insumos agr\u00edcolas y bienes de consumo para el mercado dom\u00e9stico. Como el patr\u00f3n Pingding, no fue nunca promovido oficialmente como un modelo nacional, y en su mayor parte se desmoron\u00f3 en el impulso nacional de privatizaci\u00f3n de industrias colectivas a finales de la d\u00e9cada de los 90, aunque unos pocos colectivos siguieron y consiguieron sobrevivir encontrando su nicho de mercado. Un ejemplo destacado es la aldea de Nanjie en Henan, que ha sido defendida por muchos izquierdistas como el \u00faltimo basti\u00f3n del socialismo chino y un modelo alternativo a la empresa capitalista. Sin embargo, su \u00e9xito ha sido posible solo por el generoso apoyo del Banco Agr\u00edcola de China y la explotaci\u00f3n de trabajadores no locales, que suponen dos tercios de la fuerza de trabajo y hacen buena parte del trabajo manual para las veintitantas empresas de la aldea sin disfrutar de ninguno de los beneficios disfrutados por los aldeanos. V\u00e9ase el n\u00famero 1 de <em>China Left Review<\/em>, 2008.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref145\" name=\"_ftn145\">[145]<\/a> Para una visi\u00f3n general de estas discusiones pol\u00edticas de la d\u00e9cada de los 90 sobre las ECP, v\u00e9ase el cap\u00edtulo 3 de Alexander Day, <em>The Peasant in Postsocialist China<\/em>, Cambridge University Press, 2013.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref146\" name=\"_ftn146\">[146]<\/a> Buena parte de esta secci\u00f3n est\u00e1 extra\u00edda de Buck 2012, fuente del t\u00e9rmino \u00abnexo EPE-ECP.\u201d<br \/>\n<a href=\"#_ftnref147\" name=\"_ftn147\">[147]<\/a> Buck 2012, p. 187.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref148\" name=\"_ftn148\">[148]<\/a> Ibid. p. 26.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref149\" name=\"_ftn149\">[149]<\/a> Ibid., p. 14.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref150\" name=\"_ftn150\">[150]<\/a> Ibid., p. 27.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref151\" name=\"_ftn151\">[151]<\/a> Ibid.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref152\" name=\"_ftn152\">[152]<\/a> Ibid., p. 81<br \/>\n<a href=\"#_ftnref153\" name=\"_ftn153\">[153]<\/a> Estas industrias eran m\u00e1quinas de coser, bicicletas, motocicletas, autom\u00f3viles, neveras e instrumentos de medida. Ibid. p. 5 y 132.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref154\" name=\"_ftn154\">[154]<\/a> Ibid., p. 191.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref155\" name=\"_ftn155\">[155]<\/a> El concepto de \u00ababstracci\u00f3n real\u00bb es central en el m\u00e9todo de Marx y el reconocimiento m\u00e1s claro de esto se le concede normalmente a la obra de Alfres Shon-Rethel de 1977 <em>Intellectual and Manual Labor.\u00a0<\/em>Esta misma popularidad en las camarillas marxistas de finales del siglo XX, sin embargo, llevaron a un mal uso extremo, guiado por las modas temporales de la alta filosof\u00eda. En a\u00f1os recientes han surgido varios intentos de recentrar el concepto en t\u00e9rminos clasicamente marxistas. Un buen resumen contempor\u00e1neo del uso de abstracciones reales de Marx y su conexi\u00f3n con el proceso de intercambio se puede encontrar en: Ray Brassier, \u2018Concrete-in-Thought, Concrete-in-Act: Marx, Materialism and the Exchange Abstraction\u2019 in <em>Crisis and Critique<\/em>, Vol. 5, No.1, 2018.<br \/>\n<a href=\"\/#_ftnref156\" name=\"_ftn156\">[156]<\/a> Sin embargo, este ha sido un punto pol\u00e9mico en algunas escuelas de marxismo. V\u00e9ase, por ejemplo: Elena Louisa Lange, \u201cFailed Abstraction: The Problem of Uno K\u014dz\u014d\u2019s Reading of Marx\u2019s Theory of the Value Form\u201d, <em>Historical Materialism<\/em> 22.1, Brill, Leiden, pp. 1\u201331.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref157\" name=\"_ftn157\">[157]<\/a> Para m\u00e1s detalles sobre esto la escuela de \u00abteor\u00eda de la forma valor\u00bb se ha vuelto lo suficientemente coherente en los estudios angl\u00f3fonos como para ser un punto de referencia distintivo. Esta es una categor\u00eda amplia, sin embargo, incluyendo la obra temprana de Isaak Rubin, the <em>Neue<\/em> <em>Marx<\/em>\u2013<em>Lekt\u00fcre <\/em><em>in Germany,<\/em> as\u00ed como el trabajo de ciertas corrientes te\u00f3ricas ultraizquierdistas franc\u00f3fonas y angl\u00f3fonas. Una buena fuente entre muchas esla obra de Michael Heinrich <em>An Introduction to the Three Volumes of Marx\u2019s <\/em>Capital<em>, <\/em>Monthly Review Press, 2012.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref158\" name=\"_ftn158\">[158]<\/a> Naturalmente han existido hist\u00f3ricamente otros tipos de intercambio de mercado, siendo los m\u00e1s relevantes aqu\u00ed los extensos mercados principalmente rurales que dominaron el territorio continental del este de Asia desde la \u00e9poca medieval hasta los Qing. La producci\u00f3n para estos mercados estaba dominada por formas artesanas de trabajo, generalmente llevadas a cabo por campesinos de subsistencia vendiendo el excedente de bienes agr\u00edcolas o productos hechos en casa. Para la inmensa mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n, la subsistencia era un asunto de producci\u00f3n agr\u00edcola local, m\u00e1s que de salario. Se puede defender que hubo uno o dos periodos, durante los Song del Sur y los primeros Ming, en los que las relaciones locales de mercado empezaron a extenderse a la agricultura, liberando una parte substancial de la fuerza de trabajo para la producci\u00f3n por salario en centros urbanos y abirendo por tanto un potencial para la transici\u00f3n al capitalismo. Para nuestro prop\u00f3sito, podemos simplemente notar que esta transici\u00f3n nunca se produjo. No hubo tradici\u00f3n \u00abcapitalista\u00bb nacional anterior a los \u00faltimos Qing. Para una visi\u00f3n general de este debate y una explicaci\u00f3n de c\u00f3mo funcionaban los mercados en la zona continental del este de Asia precapitalista, v\u00e9ase Richard Von Glahn, <em>The Economic History of China: From Antiquity to the Nineteenth Century<\/em>, Cambridge University Press, 2016.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref159\" name=\"_ftn159\">[159]<\/a> Jefferson y Rawski, 2001, p.252<br \/>\n<a href=\"#_ftnref160\" name=\"_ftn160\">[160]<\/a> Esta visi\u00f3n estuvo modelada sobre la experiencia de Yugoslavia, y al nivel te\u00f3rico tiene un parecido sustancial con el anarquismo de Pierre Joseph Proudhon. V\u00e9ase: Sheehan, 1998, pp.144-145.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref161\" name=\"_ftn161\">[161]<\/a> Naughton 1996, p.98<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n de Carlos Valmaseda<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"http:\/\/chuangcn.org\/journal\/two\/red-dust\/borders\/\">http:\/\/chuangcn.org\/journal\/two\/red-dust\/borders\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El colectivo comunista chino Chuang est\u00e1 publicando en la revista de mismo t\u00edtulo una serie de art\u00edculos sobre la historia<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":8465,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[39,44,17],"tags":[1526],"class_list":["post-8232","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-asia","category-economia","category-historia","tag-china"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8232","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8232"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8232\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/8465"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8232"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8232"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8232"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}