{"id":824,"date":"2007-11-15T00:00:00","date_gmt":"2007-11-15T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=824"},"modified":"2020-02-26T08:46:01","modified_gmt":"2020-02-26T07:46:01","slug":"entrevista-a-antonio-beltran-sobre-talento-y-poder-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=824","title":{"rendered":"Entrevista a Antonio Beltr\u00e1n sobre Talento y poder"},"content":{"rendered":"<p>Antonio Beltr\u00e1n Mar\u00ed es profesor titular del Departamento de L\u00f3gica, Historia y Filosof\u00eda de la Ciencia de la Facultad de Filosof\u00eda de la Universidad de Barcelona y uno de los m\u00e1s grandes especialistas mundiales en la obra de Galileo. Entre sus publicaciones cabe destacar, adem\u00e1s del volumen comentado, <i>Galileo, el autor y su obra<\/i> (Barcanova, 1983), <i>Revoluci\u00f3n cient\u00edfica, Renacimiento e historia de la ciencia<\/i> (Siglo XXI, 1995) y <i>Galileo, ciencia y religi\u00f3n<\/i> (Piados, 2001). En 1994, Beltr\u00e1n Mar\u00ed public\u00f3 su traducci\u00f3n castellana del <i>Di\u00e1logo sobre los m\u00e1ximos sistemas del mundo<\/i>. Su larga y precisa introducci\u00f3n y las documentadas notas de su edici\u00f3n fueron incorporadas en la edici\u00f3n italiana del gran cl\u00e1sico de Galileo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>Talento y poder<\/i> se lee como una novela. No es, desde luego, una novela hist\u00f3rica sino un libro de historia de la ciencia escrito con pulso y talento narrativo. \u00bfHa sido esta una de tus finalidades como escritor?<\/p>\n<p>Dando por sentado que el primer requisito que uno intenta satisfacer es el rigor hist\u00f3rico y la precisi\u00f3n conceptual, creo que siempre hay que tratar de hacer una exposici\u00f3n lo m\u00e1s comprensible, agradable e interesante que sea posible. Pero no se ha tratado s\u00f3lo de un problema de voluntad o decisi\u00f3n. Una fuente documental b\u00e1sica es la ampl\u00edsima correspondencia de los protagonistas del caso, sobre todo de Galileo. Conservamos nueve gruesos vol\u00famenes de cartas, que permiten seguir, en muchas ocasiones d\u00eda a d\u00eda, el desarrollo de los acontecimientos. Posiblemente esto induce a un cierto estilo narrativo y en cierto modo sugiere un determinado modo de entreverar la informaci\u00f3n pertinente al contar la historia. En todo caso, creo que ahora entiendo un poco mejor las afirmaciones de algunos escritores en el sentido de que, en ocasiones, las historias parecen tener cierta din\u00e1mica aut\u00f3noma que, en cierto modo, se les impone.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>\u00bfCu\u00e1l fue la acusaci\u00f3n central de la Iglesia cat\u00f3lica contra Galileo? <\/i><\/p>\n<p>Seg\u00fan la versi\u00f3n oficial de la sentencia fue condenado porque con la escritura y publicaci\u00f3n del <i>Di\u00e1logo<\/i> hab\u00eda desobedecido un precepto recibido en 1616 que le prohib\u00eda tratar de ning\u00fan modo la teor\u00eda copernicana que ya hab\u00eda sido condenada y declarada contraria a las Escrituras. No obstante, si tenemos en cuenta que el libro hab\u00eda sido publicado con todos los permisos, tras un largo proceso de censura de dos a\u00f1os, es obvio que la cuesti\u00f3n era m\u00e1s compleja.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>\u00bfFue fruto de una discusi\u00f3n filos\u00f3fico-cient\u00edfica? \u00bfLa condena tuvo lugar tras un sereno y prolongado per\u00edodo de reflexi\u00f3n?<\/i><\/p>\n<p>Creo que una de las tesis que el libro prueba de un modo m\u00e1s detallado y exhaustivo es precisamente que la condena del copernicanismo y de Galileo no fueron fruto de ninguna sesuda reflexi\u00f3n filos\u00f3fica, cient\u00edfica o metodol\u00f3gica. Quienes decidieron fueron las autoridades eclesi\u00e1sticas ignorantes en el tema, no los especialistas. Pablo V fue famoso por su desprecio de la cultura y del refinamiento intelectual. Bellarmino era totalmente incompetente en el \u00e1mbito cient\u00edfico por el que mostraba un considerable desprecio. Era un fundamentalista b\u00edblico que consideraba las Sagradas Escrituras no s\u00f3lo como autoridad moral inapelable sino como fuente de conocimiento cosmol\u00f3gico detallado que opon\u00eda a los astr\u00f3nomos. En cuanto a Urbano VIII, puede decirse que en los momentos iniciales de euforia de su papado coquete\u00f3 con algunos innovadores como Galileo, pero estaba tan lejos de compartir las ideas innovadoras como Bellarmino. Y en este juego equ\u00edvoco ni siquiera fue capaz de entender las implicaciones de su famoso argumento teol\u00f3gico, que Galileo supo aprovechar. Por lo dem\u00e1s, los intelectuales m\u00e1s competentes de la Iglesia, en especial los matem\u00e1ticos jesuitas, simplemente fueron fieles a su voto de \u201cobediencia ciega\u201d. Seg\u00fan sus propias declaraciones, no hicieron aut\u00e9ntica investigaci\u00f3n cient\u00edfica. Se plegaron a las autoridades eclesi\u00e1sticas m\u00e1s incompetentes que ellos y pensaron a su servicio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>\u00bfPor qu\u00e9 crees el cient\u00edfico pisano no fue, digamos, m\u00e1s prudente en sus posiciones o en su manifestaci\u00f3n p\u00fablica? Giordano Bruno hab\u00eda sido quemado en la hoguera en 1600. La Santa Inquisici\u00f3n no parec\u00eda comportarse como una hermana buena y afable. Descartes, por ejemplo, pareci\u00f3 ocultar su simpat\u00eda por el copernicanismo (\u201cVive bien quien bien se oculta\u201d).<\/i><\/p>\n<p>Galileo cre\u00eda honestamente que no ten\u00eda por qu\u00e9 haber conflicto entre la investigaci\u00f3n cient\u00edfica y las Sagradas Escrituras. Pero, en 1616 la Iglesia le prohibi\u00f3 sostener o defender sus tesis tanto exeg\u00e9ticas como cosmol\u00f3gicas. A partir de ese momento nunca expuso p\u00fablicamente sus aut\u00e9nticas ideas. Y lo cierto es que cuando public\u00f3 su <i>Di\u00e1logo<\/i> en 1632 lo hizo someti\u00e9ndose a todas las condiciones, limitaciones y cortapisas que el propio Papa le hab\u00eda impuesto, accediendo a falsear sus propias creencias, al gusto de los censores. No obstante, a\u00fan respetando las desventajosas reglas de juego impuestas, su talento le permiti\u00f3, en un arriesgado juego, ganar muchas bazas proporcionando material suficiente al lector para que sacara sus propias conclusiones. Si el talento resulta insultante y la prudencia se identifica con el silencio, la renuncia y la entrega absoluta al poder, Galileo, en efecto, no fue prudente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>La llamada \u201cRehabilitaci\u00f3n de Galileo\u201d, iniciada en 1979 por parte de Juan Pablo II, parec\u00eda indicar un cambio de actitud por parte de la Iglesia y la disposici\u00f3n a reconocer los propios errores. \u00bfHa sido as\u00ed? \u00bfEn las \u00faltimas d\u00e9cadas la Iglesia ha variado sustantivamente sus posiciones respecto al caso Galileo?<\/i><\/p>\n<p>Un poco de historia resultar\u00e1 \u00fatil para responder. Desde el s. XIX la Iglesia ha tomado varias iniciativas respecto al caso Galileo. 1. En 1820 la vigencia de la condena de la teor\u00eda copernicana como falsa resultaba rid\u00edcula. Un sonado caso interno \u2013el caso del can\u00f3nigo Settele- oblig\u00f3 a tomar una decisi\u00f3n y el comisario del Santo Oficio, Mauricio Olivieri desarroll\u00f3 y ratific\u00f3 una tesis que ya se hab\u00eda venido elaborando: en su condena de la teor\u00eda copernicana de 1616 la inquisici\u00f3n hab\u00eda actuado con toda pulcritud cient\u00edfica, porque entonces Galileo no ten\u00eda pruebas; ahora, en 1820 tales pruebas ya exist\u00edan y se retiraba del Indice la condena del Di\u00e1logo de Galileo y otras obras copernicanas. As\u00ed pues, no se reconoc\u00eda ning\u00fan error, se ratificaba un doble acierto. 2. A principios del s. XIX Napole\u00f3n se hab\u00eda llevado a Par\u00eds todos los documentos inquisitoriales del caso Galileo. Tras ser recuperados por Roma, el Prefecto de los Archivos Secretos Vaticanos, Marino Marini, public\u00f3 en 1850 una obra en la que utilizaba parcial y fraudulentamente tales documentos para afirmar que mostraban la \u201csabidur\u00eda y moderaci\u00f3n\u201d de la Inquisici\u00f3n frente a la conducta \u201csiempre incoherente, sino siempre maliciosa\u201d de Galileo. El exceso pareci\u00f3 exagerado incluso a los propios apologistas. Cuando se publicaron los documentos, los historiadores independientes denunciaron fundadas sospechas de fraude en alguno de los documentos inquisitoriales del proceso de Galileo. 3. En 1942, en presencia de P\u00edo XII, Agostino Gemelli, rector de la Academia Pontificia de Ciencias anunciaba con gran fasto que se hab\u00eda encargado al historiador de la Iglesia P\u00edo Paschini una obra sobre Galileo que ubicar\u00eda su obra \u201cen su verdadera luz\u201d. La imagen que daba Paschini de la actuaci\u00f3n de los jesuitas, la Inquisici\u00f3n y la Iglesia en el caso Galileo no gust\u00f3 a la Inquisici\u00f3n y no se permiti\u00f3 la publicaci\u00f3n del libro. Muerto Paschini, en el concilio Vaticano II, se decidi\u00f3 publicarlo tras una revisi\u00f3n del jesuita Edmond Lamalle, que introdujo, seg\u00fan dijo, \u201calgunas intervenciones muy discretas \u201d para actualizarla. La comisi\u00f3n del Concilio consider\u00f3 que en el libro de Paschini \u201cse expone todo en su verdadera luz\u201d y se cit\u00f3 en la <i>Gaudium et Spes<\/i> en el contexto de la defensa de la \u201cleg\u00edtima autonom\u00eda de la ciencia\u201d por parte de la Iglesia. El cotejo con el manuscrito de Paschini ha demostrado que la obra publicada cambia, falsea e invierte m\u00e1s de 100 textos del original que parecieron excesivamente cr\u00edticos con la actuaci\u00f3n de la Iglesia o de sus miembros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>Y luego vendr\u00eda la intervenci\u00f3n de Juan Pablo II.<\/i><\/p>\n<p>Efectivamente. En 1979, Juan Pablo II anunci\u00f3 al mundo la creaci\u00f3n de una comisi\u00f3n que iniciar\u00eda una \u201creflexi\u00f3n serena y objetiva\u201d sobre las condenas del copernicanismo y de Galileo y se auguraba el \u201creconocimiento leal de los errores, vengan de donde vengan\u201d. Las conclusiones de la comisi\u00f3n, anunciadas por el propio Papa en 1992, pueden resumirse diciendo que se trat\u00f3 de una cuesti\u00f3n teol\u00f3gica, filos\u00f3fica y cient\u00edfica, en la que, parad\u00f3jicamente, Galileo err\u00f3 en el \u00e1mbito metodol\u00f3gico cient\u00edfico (una vez m\u00e1s: no ten\u00eda pruebas y no fue fiel al m\u00e9todo experimental), mientras que fue \u201cm\u00e1s perspicaz\u201d que \u201cla mayor\u00eda e los te\u00f3logos\u201d en el \u00e1mbito de la interpretaci\u00f3n b\u00edblica. En cambio el cardenal Bellarmino fue el m\u00e1s sagaz y acert\u00f3 en ambos campos. Seg\u00fan Juan Pablo II, se trat\u00f3 de un \u201cdoloroso malentendido que pertenece ya al pasado\u201d. Afirm\u00f3 que, de hecho, los errores cometidos ya fueron reconocidos en la decisi\u00f3n aludida de 1820, al permitir la publicaci\u00f3n de obras copernicanas, que clausur\u00f3 el debate. No resulta extra\u00f1o que estas conclusiones causaran perplejidad entre los historiadores y especialistas y que incluso alguno de los propios miembros de la comisi\u00f3n papal criticara dur\u00edsimamente su total falta de rigor hist\u00f3rico y argumental.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>As\u00ed, pues, la posici\u00f3n de la Iglesia romana no ha cambiado esencialmente<\/i>.<\/p>\n<p>No, en las \u00faltimas d\u00e9cadas la posici\u00f3n de la Iglesia no ha cambiado sustantivamente y hay una coincidencia abrumadoramente mayoritaria en que, de nuevo, la prioridad ha sido tratar de salvar su propia imagen. Pero se puede sospechar que los destinatarios de esta \u00faltima iniciativa papal no eran los especialistas. No cabe olvidar que estas tesis, que simplemente repiten las de la apolog\u00e9tica tradicional, trascendieron a la prensa con titulares seg\u00fan los cuales el Papa hab\u00eda rehabilitado a Galileo y hab\u00eda pedido perd\u00f3n. En todo caso, s\u00f3lo a\u00f1adir\u00e9 que en 1993, el cardenal Ratzinger, actual Papa, declaraba que \u201cel proceso contra Galileo fue razonable y justo\u201d. Pero hay un hecho importante que, aunque merecer\u00eda mayor comentario, debe ponerse en el haber de la Iglesia: en 1998 abri\u00f3 los archivos secretos a los investigadores.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>En las l\u00edneas iniciales del prefacio de Talento y poder se\u00f1alas que tu libro ofrece una narraci\u00f3n de \u201clas relaciones entre Galileo y la Iglesia cat\u00f3lica de la que surge una visi\u00f3n de conjunto alternativa a las propuestas hasta ahora\u201d. \u00bfCu\u00e1les son los ejes esenciales de la visi\u00f3n alternativa que defiendes en tu voluminoso ensayo? T\u00fa mismo se\u00f1alas que en tu libro se ofrece una hip\u00f3tesis alternativa de las motivaciones e intrigas que llevaron a la confesi\u00f3n y condena de Galileo.<\/i><\/p>\n<p>En la \u00faltima parte del libro se ofrece una reconstrucci\u00f3n del proceso que, frente a la versi\u00f3n oficial y otras de amplio eco, muestra la importancia fundamental del tema del argumento de Urbano VIII, la reacci\u00f3n de este ante el desvelamiento de su propia incompetencia en la delicada situaci\u00f3n pol\u00edtica del momento y su absoluto protagonismo en todos y cada una de las decisiones que se tomaron. Pero hay un c\u00famulo de elementos (el funcionamiento de la Inquisici\u00f3n, la revisi\u00f3n de los hechos y documentos de 1616, el an\u00e1lisis de las ideas y papel de Bellarmino y de los jesuitas, el equ\u00edvoco que se introdujo con Urbano VIII en 1624 y la g\u00e9nesis de la situaci\u00f3n que condujo al proceso, la construcci\u00f3n de la versi\u00f3n oficial del caso y su desarrollo posterior por cierta historiograf\u00eda) cuya combinaci\u00f3n forma parte esencial de la nueva visi\u00f3n alternativa de conjunto que ofrece el libro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>Al margen de 170 p\u00e1ginas de notas, 20 de bibliograf\u00eda y el \u00edndice de nombres, tu libro finaliza con un singular \u201cA modo de ep\u00edlogo\u201d: un poema de Jaime Gil de Biedma, \u201cEl arquitrabe\u201d. \u00bfPor qu\u00e9 ese final?<\/i><\/p>\n<p>Un libro como el m\u00edo tiene que dar necesariamente mucha informaci\u00f3n y argumentar incansablemente. El poema puede ir directamente a lo esencial creando el propio contexto. Si se sustituye \u201cel arquitrabe y sus problemas\u201d por \u201cel argumento teol\u00f3gico de Urbano VIII\u201d, por ejemplo, nos puede remitir igualmente a la gente o temas \u201cpomposos\u201d con los que nos vemos obligados a vivir. A problemas o pseudoproblemas cuya naturaleza no se entiende bien, pero que se supone que plantean \u201cgraves peligros\u201d, tan \u201cinaprensibles\u201d como los \u201cenemigos\u201d que se \u201cinsin\u00faan por todas partes\u201d. As\u00ed, los hechos m\u00e1s cotidianos, \u201cbesar a una muchacha o comprar un libro\u201d o discutir el movimiento terrestre, cobran una trascendencia y significados tan indefinibles como ominosos. Me pareci\u00f3 una pulcra s\u00edntesis po\u00e9tica de un aspecto central del caso Galileo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>Tu libro se aproxima a las 840 p\u00e1ginas. \u00bfPodr\u00edas dar un argumento a los potenciales lectores para justificar la extensi\u00f3n y convencerle de que este dilatado viaje a Itaca vale el esfuerzo? <\/i><\/p>\n<p>El caso Galileo ha sido contado e incluso inventado tantas veces que hoy no es posible dar una visi\u00f3n global de conjunto sin contarla \u2013e incluso des-contarla- con detalle. Y cuanto m\u00e1s minuciosa es la narraci\u00f3n m\u00e1s apasionante resulta. Que un libro de estas caracter\u00edsticas requiera una segunda edici\u00f3n a los cuatro meses de su `publicaci\u00f3n significa que ha interesado mucho m\u00e1s all\u00e1 del c\u00edrculo de especialistas. Esto, a su vez, demuestra que \u201cel caso Galileo\u201d es perfectamente comprensible para cualquier persona culta. Un aspecto concreto que puede tener cierto inter\u00e9s es que en el libro se proporciona la traducci\u00f3n de pr\u00e1cticamente todos los documentos relevantes del proceso, as\u00ed como de muy numerosas cartas de los protagonistas y otros documentos, relacionadas con el tema.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>\u00bfC\u00f3mo ha sido recibido tu trabajo entre la comunidad de historiadores de la ciencia? \u00bfHa levantado alguna pol\u00e9mica?<\/i><\/p>\n<p>Por el momento, como es natural, la prensa de distinto tipo ha sido la primera en reaccionar y todas las cr\u00edticas publicadas, sorprendentemente numerosas, han sido muy elogiosas. Las revistas internacionales especializadas tardan mucho m\u00e1s en acusar recibo. S\u00f3lo puedo decir que hay numerosas recensiones anunciadas y que las que ya conozco, de prestigiosos especialistas, tambi\u00e9n son muy positivas. Hasta ahora lo han sido tambi\u00e9n las numerosas comunicaciones privadas de especialistas de distintos pa\u00edses. Incluso alg\u00fan prestigioso colega que ha mostrado su profundo desacuerdo con algunas de mis tesis b\u00e1sicas, considera el libro una aportaci\u00f3n importante. Pero no dudo que llegaran algunas cr\u00edticas duras por parte de algunos estudiosos, que tambi\u00e9n proporcionar\u00e1n elementos pertinentes para valorar debidamente el libro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>\u00bfPor qu\u00e9 crees que al cabo de tanto tiempo \u201cel caso Galileo\u201d sigue siendo de tan rabiosa actualidad? \u00bfPor qu\u00e9 crees que sigue interesando vivamente, como dec\u00edas, no s\u00f3lo a historiadores, cient\u00edficos o fil\u00f3sofos sino a personas cultas no especialistas o incluso a la ciudadan\u00eda en general?<\/i><\/p>\n<p>En primer lugar porque tuvo un papel muy relevante y simb\u00f3lico en el nacimiento de la cultura moderna occidental. Ilustra que fue un parto con dolor que no ha cesado. En segundo lugar, es obvio que el problema que se plante\u00f3 no est\u00e1 resuelto en la pr\u00e1ctica. Ni en el siglo XVII ni hoy, el mero hecho de ser un jerarca de la Iglesia proporciona ninguna competencia particular en las ideas cient\u00edficas. Pero hoy, como entonces, la Iglesia sigue dando por sentado que tiene una especial autoridad cognitiva para decir cosas relevantes tanto sobre las ideas cient\u00edficas y metodol\u00f3gicas de Galileo, como sobre las teor\u00edas cosmolog\u00edas actuales. Pero ahora, en este pa\u00eds, no es necesario explicarle a nadie el denodado y pertinaz esfuerzo de control cultural que sigue intentando ejercer la Iglesia. Lo que s\u00ed puedo decir, es que el conocimiento del caso Galileo puede resultar muy \u00fatil y pertinente para entender este hecho.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>5<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><P> <\/P><P> Antonio Beltr&aacute;n Mar&iacute; es profesor titular del Departamento de L&oacute;gica, Historia y Filosof&iacute;a de la Ciencia de la Facultad de Filosof&iacute;a de la Universidad de Barcelona y uno de los m&aacute;s grandes especialistas mundiales en la obra de Galileo. Entre sus publicaciones cabe destacar, adem&aacute;s del volumen comentado, Galileo, el autor y su obra (Barcanova, 1983), Revoluci&oacute;n cient&iacute;fica, Renacimiento e historia de la ciencia (Siglo XXI, 1995) y Galileo, ciencia y religi&oacute;n (Piados, 2001). En 1994, Beltr&aacute;n Mar&iacute; public&oacute; su traducci&oacute;n castellana del Di&aacute;logo sobre los m&aacute;ximos sistemas del mundo. Su larga y precisa introducci&oacute;n y las documentadas notas de su edici&oacute;n fueron incorporadas en la edici&oacute;n italiana del gran cl&aacute;sico de Galileo.<\/P><P>  <\/P><P> Talento y poder se lee como una novela. No es, desde luego, una novela hist&oacute;rica sino un libro de historia de la ciencia escrito con pulso y talento narrativo. &iquest;Ha sido esta una de tus finalidades como escritor?<\/P><P> \tDando por sentado que el primer requisito que uno intenta satisfacer es el rigor hist&oacute;rico y la precisi&oacute;n conceptual, creo que siempre hay que tratar de hacer una exposici&oacute;n lo m&aacute;s comprensible, agradable e interesante que sea posible. Pero no se ha tratado s&oacute;lo de un problema de voluntad o decisi&oacute;n. Una fuente documental b&aacute;sica es la ampl&iacute;sima correspondencia de los protagonistas del caso, sobre todo de Galileo. Conservamos nueve gruesos vol&uacute;menes de cartas, que permiten seguir, en muchas ocasiones d&iacute;a a d&iacute;a, el desarrollo de los acontecimientos. Posiblemente esto induce a un cierto estilo narrativo y en cierto modo sugiere un determinado modo de entreverar la informaci&oacute;n pertinente al contar la historia. En todo caso, creo que ahora entiendo un poco mejor las afirmaciones de algunos escritores en el sentido de que, en ocasiones, las historias parecen tener cierta din&aacute;mica aut&oacute;noma que, en cierto modo, se les impone.<\/P><P>  <\/P><\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[1353,920,1354],"class_list":["post-824","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia","tag-antonio-beltran-mari","tag-entrevista-a-autor","tag-talento-y-poder"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/824","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=824"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/824\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=824"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=824"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=824"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}