{"id":825,"date":"2007-11-15T00:00:00","date_gmt":"2007-11-15T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=825"},"modified":"2020-02-26T08:47:42","modified_gmt":"2020-02-26T07:47:42","slug":"un-disparate-politico-linguistico-la-corporacion-catalana-de-radio-y-television-y-cristina-peri-rossi-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=825","title":{"rendered":"Un disparate pol\u00edtico-ling\u00fcistico. La Corporaci\u00f3n Catalana de Radio y Televisi\u00f3n y Cristina Peri Rossi"},"content":{"rendered":"<p>Mis padres tuvieron que emigrar de Arag\u00f3n, de un peque\u00f1o pueblo de Huesca pegado a los Monegros. Ellos y sus familias hab\u00edan perdido la guerra y el trabajo no abundaba. Barcelona fue su destino. Mi madre trabaj\u00f3 de criada en casa de unos \u201cse\u00f1ores\u201d de la zona alta (\u201cnacional franquista\u201d) de Barcelona y mi padre estuvo construyendo la estaci\u00f3n del metro de Marina de la l\u00ednea 1. A\u00f1os despu\u00e9s, mi madre trabaj\u00f3 en una f\u00e1brica cercana a casa, levant\u00e1ndose a las cuatro de la ma\u00f1ana, y mi padre reparaba vagones de trenes en RENFE. Se levantaba una hora m\u00e1s tarde. Mi hermana tuvo que dejar los estudios y empezar a trabajar en una f\u00e1brica sin haber cumplido los 13 a\u00f1os. En casa faltaba dinero.<\/p>\n<p>Viv\u00edamos en la calle Agricultura, en la barriada de Sant Mart\u00ed de Provensals, cercana a Poble Nou. Una f\u00e1brica contaminaba sin cuidado la atm\u00f3sfera circundante del barrio de \u00f3xido de azufre. Las quejas de los vecinos nunca fueron atendidas. Al final de la calle donde viv\u00edamos estaba el Campo de la Bota. Mi abuelo paterno, junto con una treintena de compa\u00f1eros m\u00e1s, hab\u00eda sido asesinado all\u00ed a finales de noviembre de 1939.<\/p>\n<p>Yo apenas sab\u00eda de la existencia de otro idioma que no fuera el castellano. El espa\u00f1ol dec\u00edamos entonces. Poco a poco fui entendiendo qu\u00e9 era el fascismo espa\u00f1ol. Mi padre me lo ense\u00f1\u00f3 cuando, al cabo de los a\u00f1os, frente al televisor, d\u00eda tras d\u00eda, lanzaba improperios con rabia e impotencia contra el general golpista. Su hermano hab\u00eda muerto en la batalla del Ebro. Mi t\u00eda, adem\u00e1s, hab\u00eda nacido en Barcelona y su compa\u00f1ero cenetista era y hablaba catal\u00e1n.<\/p>\n<p>A los 14 a\u00f1os empec\u00e9 a trabajar en Banca Catalana. Permanec\u00ed doce a\u00f1os m\u00e1s, sin interrupciones. El presidente del banco, o cargo similar, era entonces Jordi Pujol. Antes lo hab\u00eda sido su padre Florenci. All\u00ed, trabajando de botones y luego de auxiliar administrativo, oyendo, imitando, por ensayo y error, aprend\u00ed el idioma. Como muchos otros j\u00f3venes de mis or\u00edgenes socioculturales, scuch\u00e9 a Raimon, Maria del Mar Bonet, Pi de la Serra, Serrat, Llach y empec\u00e9 leer a Espriu, Salvat Papasseit, Marti i Pol, Rodoreda, Manuel de Pedrolo, los autores que entonces transit\u00e1bamos. Tambi\u00e9n como muchos otros, pero no tantos, acud\u00ed a manifestaciones clandestinas del 11 de septiembre. Algunos compa\u00f1eros se llamaban Vendrell o Cun\u00ed; otros, no menos entusiastas, se apellidaban Mart\u00ednez, L\u00f3pez o Fern\u00e1ndez.<\/p>\n<p>Tengo un hijo de 15 a\u00f1os. Daniel es su nombre. Nos hablamos en catal\u00e1n. Podemos hacerlo en castellano, pero nos suena raro. En casa, con mi compa\u00f1era y amigos, usamos indistintamente ambos idiomas, incluso en la misma conversaci\u00f3n o a veces en la misma frase.<\/p>\n<p>Me enfado controladamente cuando algunas personas piden o exigen cambios de lengua sin ninguna necesidad. El a\u00f1o pasado, por ejemplo, explicando derivadas parciales en la UNED, una alumna que llevaba m\u00e1s de 35 a\u00f1os viviendo en Barcelona, me pidi\u00f3 que cambiara de idioma y hablara en castellano. Lo hice inmediatamente, sin vacilar, pero le manifest\u00e9 que no acababa de ver su dificultad para entender la frase: \u201cLa derivada del sinus de la funci\u00f3\u2026\u201d, porque no s\u00f3lo se escrib\u00eda casi igual que en castellano sino que sonaba como suena en castellano.<\/p>\n<p>Tiene raz\u00f3n las personas que dicen que aunque quieren, y siendo muy educados en su hacer, no tienen forma de vivir un d\u00eda completo en catal\u00e1n en Barcelona u otras ciudades catalanas. Puede no importar, a mi, lo reconozco, no me importa mucho, pero entiendo que haya gente que pueda aspirar a ello y sentirse molesto por no conseguirlo. En la farmacia que est\u00e1 al lado de mi casa, la persona que a veces me atiende, una farmac\u00e9utica joven de menos de 30 a\u00f1os, que ha estudiado seis a\u00f1os en la Universidad de Barcelona, nunca me ha dicho hasta la fecha un \u201cbon dia\u201d o un \u201cbona tarda\u201d. Jam\u00e1s, ni una sola vez. Yo le hablo en catal\u00e1n para ver si se anima pero nunca he conseguido convencerla de que decir una palabra, una sola palabra, en catal\u00e1n no es pecado ni perjudica gravemente a la salud.<\/p>\n<p>Figuro, eso s\u00ed, en un listado de fascistas que un grupo de Maulets colg\u00f3 en la red. Mi crimen: una vez firm\u00e9 un manifiesto que protestaba por determinados aspectos de la pol\u00edtica ling\u00fc\u00edstica que entonces segu\u00eda el Departament d\u2019Ensenyament de la Generalitat de Catalunya.<\/p>\n<p>Es risible, por no decir otra cosa, las campa\u00f1as que aparecen y reaparecen sobre el peligro de extinci\u00f3n del castellano en Catalunya o sobre la prohibici\u00f3n de hablar castellano en los centros de ense\u00f1anza. Son 26 a\u00f1os los que llevo impartiendo clases de filosof\u00eda, matem\u00e1ticas, metodolog\u00eda e inform\u00e1tica y jam\u00e1s he tenido problema alguno. Mis alumnos de un instituto de secundario de Santa Colona hablan, en un 90% de los casos, fundamentalmente en castellano. Nadie le persigue ni les discrimina por ello. Creo que he dado cinco clases contadas exclusivamente en catal\u00e1n. El resto, dominantemente en castellano. Mezclando ambos idiomas en la mayor\u00eda de los casos.<\/p>\n<p>Acaba el pre\u00e1mbulo, acaso innecesario. Dicho lo anterior, voy a donde quer\u00eda llegar. No es aceptable, se mire como se quiera mirar, lo que le ha pasado muy recientemente a Cristina Peri Rossi. Hace dos a\u00f1os Gaspar Hern\u00e1ndez, inaugur\u00f3 un programa en Catalunya R\u00e0dio, \u201cUna nit a la Terra\u201d, \u201cUna noche en la Tierra\u201d en traducci\u00f3n innecesaria. Se emit\u00eda de la una a las tres de la madrugada. En cada programa hab\u00eda una tertulia sobre temas intimistas o sociales en la que participaban editores, escritores, fil\u00f3sofos, poetas. Hern\u00e1ndez invit\u00f3 a Peri Rossi como tertuliana fija, una vez por semana. Todos los participantes hablaban en catal\u00e1n, salvo ella. Nunca fue obst\u00e1culo para nada ni para nadie. Peri Rossi, como se imaginan, entiende, lee y traduce del catal\u00e1n desde hace muchos a\u00f1os, pero se expresa mejor en castellano.<\/p>\n<p>Cristina Peri Rossi sigui\u00f3 el segundo a\u00f1o de programa con las felicitaciones de su conductor que consideraba que sus intervenciones eran muy importantes para el \u00e9xito contrastado de audiencia.<\/p>\n<p>Este a\u00f1o, septiembre de 2007, empezaba su tercer a\u00f1o en el programa. Gaspar Hern\u00e1ndez contaba ella. Sorpresivamente, la Corporaci\u00f3 Catalana de R\u00e0dio i Televisi\u00f3 decidi\u00f3 prescindir de su participaci\u00f3n porque sus intervenciones eran en castellano. Gaspar Hern\u00e1ndez, y tambi\u00e9n Joan Barril, lucharon contra el despido. No tuvieron \u00e9xito. Se esgrimi\u00f3 como causa la carta de principios de 17 de julio de 2007, fruto de un acuerdo pol\u00edtico entre CiU y los partidos del gobierno catal\u00e1n, carta que recomienda la prioridad de invitados que hablen en catal\u00e1n.<\/p>\n<p>Dejando aparte la consideraci\u00f3n de ese punto, de hecho, suponiendo aunque no admitiendo su correcci\u00f3n, el programa, tal como se conduc\u00eda hasta entonces, cumpl\u00eda el requisito dado que s\u00f3lo Peri Rossi hablaba en castellano, pero una exigencia, esta oral, no escrita, parece que ha reclamado (id est, exigido) que s\u00f3lo se hable en catal\u00e1n.<\/p>\n<p>No importar\u00eda, desde luego, que la poeta y traductora uruguaya-barcelonesa no fuera premio Ciudad de Barcelona ni tampoco importar\u00eda que no hubiera luchado contra la dictadura franquista, pero da la causalidad que Cristina Peri Rossi es Premio Ciudad de Barcelona de Poes\u00eda en 1992 por un libro titulado \u201cBabel b\u00e1rbara\u201d, exaltaci\u00f3n de la diversidad y riqueza de lenguas, y que, adem\u00e1s, hace muchos a\u00f1os Peri Rossi luch\u00f3 clandestinamente contra el franquismo y a favor del catal\u00e1n desde Agermanament, cuando no eran muchos, incluyendo muchos catalanes-catalanistas, los que apostaban por ello. Desde luego, es innecesario decirlo, tampoco importa sus simpat\u00edas actuales o sus apoyos a tal o cual organizaci\u00f3n, que por cierto yo ignoro.<\/p>\n<p>No es concebible que la izquierda catalana, que acaso sea catalanista en alguna de las variantes de este atributo difuso pero que, en ning\u00fan es o puede ser nacionalista excluyente y provinciana, dej\u00e9 pasar el caso como un suceso sin importancia, o \u201chist\u00f3rica o pol\u00edticamente necesario\u201d por los acuerdos contra\u00eddos. No puede ocurrir que, sin atisbo alguno de protesta o colaborando con ello, permita un atropello as\u00ed sean cuales sean sus compromisos con sus socios de gobierno. La izquierda no puede hacerse c\u00f3mplice de un disparate as\u00ed que, por otra parte y en primer lugar, perjudica a los oyentes del programa, al programa en s\u00ed e incluso a la misma corporaci\u00f3n Catalana de radio y televisi\u00f3n. El amor a la lengua no justifica el extrav\u00edo pol\u00edtico o la idiotez con netos efectos colaterales.<\/p>\n<p>Ya s\u00e9 que el mundo es m\u00e1s grande y terrible que lo que este hecho puede significar pero ser\u00eda lamentable que la izquierda se excusase en los grandes problemas del \u201cpa\u00eds\u201d para no decir nada y transitar sin decir ni hacer ni p\u00edo por este sendero de discriminaci\u00f3n por lo dem\u00e1s tan rid\u00edculo que produce bochorno.<\/p>\n<p>El olor a podrido no tiene su origen esta vez en Dinamarca ni tampoco, una vez m\u00e1s, en la capital del reino de Espa\u00f1a. Est\u00e1 cerca de aqu\u00ed, en la misma plaza Sant Jaume, antigua plaza de la Rep\u00fablica durante la II Rep\u00fablica.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><P> \tMis padres tuvieron que emigrar de Arag&oacute;n, de un peque&ntilde;o pueblo de Huesca pegado a los Monegros. Ellos y sus familias hab&iacute;an perdido la guerra y el trabajo no abundaba. Barcelona fue su destino. Mi madre trabaj&oacute; de criada en casa de unos &ldquo;se&ntilde;ores&rdquo; de la zona alta (&ldquo;nacional franquista&rdquo;) de Barcelona y mi padre estuvo construyendo la estaci&oacute;n del metro de Marina de la l&iacute;nea 1. A&ntilde;os despu&eacute;s, mi madre trabaj&oacute; en una f&aacute;brica cercana a casa, levant&aacute;ndose a las cuatro de la ma&ntilde;ana, y mi padre reparaba vagones de trenes en RENFE. Se levantaba una hora m&aacute;s tarde. Mi hermana tuvo que dejar los estudios  y empezar a trabajar en una f&aacute;brica sin haber cumplido los 13 a&ntilde;os. En casa faltaba dinero.<\/P><P> Viv&iacute;amos en la calle Agricultura, en la barriada de Sant Mart&iacute; de Provensals, cercana a Poble Nou. Una f&aacute;brica contaminaba sin cuidado la atm&oacute;sfera circundante del barrio de &oacute;xido de azufre. Las quejas de los vecinos nunca fueron atendidas. Al final de la calle donde viv&iacute;amos estaba el Campo de la Bota. Mi abuelo paterno, junto con una treintena de compa&ntilde;eros m&aacute;s, hab&iacute;a sido asesinado all&iacute; a finales de noviembre de 1939.<\/P><P> Yo apenas sab&iacute;a de la existencia de otro idioma que no fuera el castellano. El espa&ntilde;ol dec&iacute;amos entonces. Poco a poco fui entendiendo qu&eacute; era el fascismo espa&ntilde;ol. Mi padre me lo ense&ntilde;&oacute; cuando, al cabo de los a&ntilde;os, frente al televisor, d&iacute;a tras d&iacute;a, lanzaba improperios con rabia e impotencia contra el general golpista. Su hermano hab&iacute;a muerto en la batalla del Ebro. Mi t&iacute;a, adem&aacute;s, hab&iacute;a nacido en Barcelona y su compa&ntilde;ero cenetista era y hablaba catal&aacute;n.<\/P><P> A los 14 a&ntilde;os empec&eacute; a trabajar en Banca Catalana. Permanec&iacute; doce a&ntilde;os m&aacute;s, sin interrupciones. El presidente del banco, o cargo similar, era entonces Jordi Pujol. Antes lo hab&iacute;a sido su padre Florenci. All&iacute;, trabajando de botones y luego de auxiliar administrativo, oyendo, imitando, por ensayo y error, aprend&iacute; el idioma. Como muchos otros j&oacute;venes de mis or&iacute;genes socioculturales, scuch&eacute; a Raimon, Maria del Mar Bonet, Pi de la Serra, Serrat, Llach y empec&eacute; leer a Espriu, Salvat Papasseit, Marti i Pol, Rodoreda, Manuel de Pedrolo, los autores que entonces transit&aacute;bamos. Tambi&eacute;n como muchos otros, pero no tantos, acud&iacute; a manifestaciones clandestinas del 11 de septiembre. Algunos compa&ntilde;eros se llamaban Vendrell o Cun&iacute;; otros, no menos entusiastas, se apellidaban Mart&iacute;nez, L&oacute;pez o Fern&aacute;ndez.<\/P><P> Tengo un hijo de 15 a&ntilde;os. Daniel es su nombre. Nos hablamos en catal&aacute;n. Podemos hacerlo en castellano, pero nos suena raro. En casa, con mi compa&ntilde;era y amigos, usamos indistintamente ambos idiomas, incluso en la misma conversaci&oacute;n o a veces en la misma frase.<\/P><P> Me enfado controladamente cuando algunas personas piden o exigen cambios de lengua sin ninguna necesidad. El a&ntilde;o pasado, por ejemplo, explicando derivadas parciales en la UNED, una alumna que llevaba m&aacute;s de 35 a&ntilde;os viviendo en  Barcelona, me pidi&oacute; que cambiara de idioma y hablara en castellano. 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