{"id":8262,"date":"2020-09-28T05:00:55","date_gmt":"2020-09-28T04:00:55","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8262"},"modified":"2020-09-28T02:21:48","modified_gmt":"2020-09-28T01:21:48","slug":"sobre-el-drama-sureno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8262","title":{"rendered":"Sobre el drama sure\u00f1o"},"content":{"rendered":"<p>El drama sure\u00f1o (tambi\u00e9n llamado <i>southern gothic<\/i>) es un subg\u00e9nero literario y cinematogr\u00e1fico que floreci\u00f3 durante el siglo XX, como bien indica su nombre, en la mitad sur de Estados Unidos. Heredero de la derrota militar y moral del Sur, retrata las confrontaciones y cambios sociales que transformaron para siempre el mundo. Heredero, tambi\u00e9n, de la novela g\u00f3tica inglesa y americana, hace suyo el lenguaje del p\u00e1nico y la ansiedad irracional; si bien es cierto que en Estados Unidos no exist\u00edan viejos castillos, s\u00ed que hab\u00eda plantaciones en quiebra y deterioradas mansiones que no eran, bajo ning\u00fan concepto, ed\u00e9nicos jardines agrarios.<\/p>\n<p>La lista de escritores es tan extensa como imprescindible: el maestro Tennessee Williams; el Nobel William Faulkner; la tambi\u00e9n premiada Harper Lee; la primera mujer negra en recibir un Nobel Toni Morrison; la prol\u00edfica Flannery O\u2019Connor; incluso los cuentos de la l\u00facida ama de casa Shirley Jackson. Hay muchos m\u00e1s, y todos ellos son, todav\u00eda hoy, una lecci\u00f3n narrativa de elegancia, realismo y crudeza; tambi\u00e9n lo son por lo que respecta al arte de registrar los cambios en la vida cotidiana como correlato de cambios universales, y exponerlos a la luz del d\u00eda.<\/p>\n<p>\u00abSiempre que me preguntan por qu\u00e9 los escritores sure\u00f1os en particular tendemos a escribir sobre monstruos yo digo que es porque a\u00fan tenemos la capacidad de reconocerlos. Para poder reconocer un monstruo necesitas tener una concepci\u00f3n del hombre en su totalidad\u201d, escrib\u00eda Flannery O\u2019Connor, m\u00e1xima exponente del llamado <i>southern grotesque. <\/i>Atm\u00f3sferas angustiantes y misteriosas, siempre con un punto de cercan\u00eda y familiaridad; personajes que se lanzan a la aventura y a la ruptura de cualquier v\u00ednculo antiguo, otros que no aceptan los cambios del mundo (algunos por reaccionarios y otros por lucidez), tambi\u00e9n los hay que se caracterizan por su inocencia y desorientaci\u00f3n, personalidades a veces necias, a veces s\u00edmbolo de impotencia frente a un mundo que les pasa por encima.<\/p>\n<p>Y es que, en el drama sure\u00f1o, los personajes deben decidir gravemente si obrar bien o mal, pero se trata de un bien y un mal contradictorios y en redefinici\u00f3n, disputados por voluntades y proyectos distintos. Plantaciones vendidas a magnates, ganado enfermo y alcoholismo, violencia racista, puritanismo, furia masculina frente a la miseria y mujeres desequilibradas, descapotables en la niebla y mansiones en ruinas, soledad y familias enfrentadas, son algunos de los escenarios habituales con los que el drama sure\u00f1o desaf\u00eda al sue\u00f1o americano, evidenciando los costes y los extrav\u00edos del progreso.<\/p>\n<p>Entre tanta perdici\u00f3n, tambi\u00e9n quedan espacios para el amor sincero &#8211; correspondido o no -, para la honestidad &#8211; con consecuencias tr\u00e1gicas o salvadoras \u2013 y para la dignidad de aquellos pocos que defienden, a contracorriente, formas de vida familiar sencillas y reconciliadas.<\/p>\n<p>Tal y como se ha mencionado anteriormente, la literatura del drama sure\u00f1o inspir\u00f3 a directores cinematogr\u00e1ficos, produciendo grandes cl\u00e1sicos como <i>Matar a un ruise\u00f1or <\/i>(1962), <i>Piel de serpiente <\/i>(1960)<i>, La rosa tatuada <\/i>(1955), <i>Un tranv\u00eda llamado deseo <\/i>(1951), <i>La gata sobre el tejado de zinc <\/i>(1958), <i>La noche de la iguana <\/i>(1964), <i>Dulce p\u00e1jaro de juventud <\/i>(1962) o <i>Largo y c\u00e1lido verano <\/i>(1958). A continuaci\u00f3n, dos breves rese\u00f1as de filmes clasificados como dramas sure\u00f1os, con Paul Newman como nexo conductor.<\/p>\n<p><strong><i>Hud <\/i>(1963) de Martin Ritt <\/strong><\/p>\n<p>Durante la gran depresi\u00f3n, un jugador de f\u00fatbol americano llamado Martin Ritt decidi\u00f3 dedicarse al mundo de la creaci\u00f3n teatral, pues \u00e9ste le permit\u00eda comprender mejor el mundo y expresar mejor sus sentimientos y reflexiones. A finales de los a\u00f1os 50, pasada la caza de brujas en Hollywood, Ritt, que hab\u00eda mantenido estrechas relaciones con el Partido Comunista, comenz\u00f3 una notable carrera como director cinematogr\u00e1fico.<\/p>\n<p>La premiada <i>Hud <\/i>parte de un ambiente dom\u00e9stico: todo el ganado de una granja familiar debe ser sacrificado por enfermedad, destino al que el padre (Homer), un hombre sencillo pero con un gran sentido de la responsabilidad, se somete sin vacilaciones. El hijo, llamado Hud (encarnado magistralmente por Paul Newman), es un joven que tiene como prioridades vitales pasear en su descapotable, seducir y acosar a mujeres y beber en fiestas hasta perder el control. Tratando sin \u00e9xito de convencer a su padre para que venda el ganado antes de que lleguen los veterinarios estatales, su principal objetivo consistir\u00e1 en barrer a su progenitor para poder vender la granja a los empresarios que buscan petr\u00f3leo bajo la tierra. Y en mitad de esta lucha entre lo viejo y lo nuevo, dos personas: la criada, Alma Brown (representada por la ganadora del \u00d3scar a la mejor actriz principal y de otros premios por dicho papel, Patricia Neal), una mujer l\u00facidamente v\u00edctima pero que sabe cuidar y querer todav\u00eda, y el sobrino adolescente, Lon, que se debate entre las admiraciones contradictorias sentidas hacia su primo Hud y hacia su t\u00edo Homer.<\/p>\n<p>La encarnizada lucha familiar queda servida, dispuesta con un distinguido blanco y negro y un gui\u00f3n extra\u00eddo del novelista Larry McCurthy, en el que aparecen prof\u00e9ticas intervenciones como esta:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">\u00abA ti no te importa la gente, Hud, no te importa en absoluto. Tienes encanto, y eso hace que los j\u00f3venes quieran ser como t\u00fa. Es una pena porque t\u00fa no valoras nada, no respetas nada. No controlas tus apetitos en absoluto. Vives solo para ti mismo. Eso te convierte en alguien con quien no se puede convivir. Poco a poco, la faz del pa\u00eds cambia debido a los hombres a los que admiramos. Pronto llegar\u00e1 el d\u00eda en el que tendr\u00e1s que decidir qu\u00e9 est\u00e1 bien y qu\u00e9 no.\u201d<\/p>\n<p><strong><i>El efecto de los rayos gamma sobre las margaritas <\/i>(1972) de Paul Newman<\/strong><\/p>\n<p>Diez a\u00f1os despu\u00e9s de actuar como protagonista en <i>Hud<\/i>, Paul Newman vuelca todo su bagaje de drama sure\u00f1o dirigiendo <i>El efecto de los rayos gamma sobre las margaritas<\/i>, a partir de una novela de Paul Zinder (ganadora del premio Pulitzer). Se trata de una pel\u00edcula de opresiva vida familiar, deslumbrantemente conducida por las actuaciones de la gran Joanne Woodward (esposa de Newman y mejor interpretaci\u00f3n femenina en el Festival de Cannes) y de las ni\u00f1as Nell Newman y Roberta Wallach.<\/p>\n<p>En este caso, los conflictos ya no son los de la primera mitad del siglo XX. La pel\u00edcula est\u00e1 rodada en color, dentro de una ca\u00f3tica casa unifamiliar con televisores y comida en conserva.<\/p>\n<p>Una madre abandonada por su marido, hist\u00e9rica y sin m\u00e1s ingresos econ\u00f3micos que los de la exasperante venta telef\u00f3nica y los que le proporciona alquilar una habitaci\u00f3n a ancianos moribundos, siente en sus carnes c\u00f3mo se desvanece la guapa animadora con promesas de amor y de vida acomodada que fue alguna vez. Sus hijas representan las dos posibilidades: una de ellas reproduce las aspiraciones maternas, no sin horror, y la otra representa una especie de <i>freak<\/i>, desali\u00f1ada y disciplinada en su obsesi\u00f3n por el estudio de las ciencias naturales, hecho que le har\u00e1 merecer constantes menosprecios por parte de su madre y su hermana mayor.<\/p>\n<p>Sin ninguna intenci\u00f3n de desvelar el final de esta historia de miseria y supervivencia, con toques agudos de humor y tambi\u00e9n de esperanza, no tiene p\u00e9rdida el \u00faltimo discurso que nos regalar\u00e1 la peque\u00f1a ni\u00f1a cient\u00edfica sobre las mutaciones producidas en su cultivo de margaritas. Algunas de esas mutaciones ser\u00e1n impresionantes, otras aberrantes, todas bien reales y producto nuestro.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El drama sure\u00f1o (tambi\u00e9n llamado <i>southern gothic<\/i>) es un subg\u00e9nero literario y cinematogr\u00e1fico que floreci\u00f3 durante el siglo XX, como bien indica su nombre, en la mitad sur de Estados Unidos. Heredero de la derrota militar y moral del Sur, retrata las confrontaciones y cambios sociales que transformaron para siempre el mundo. Heredero, tambi\u00e9n, de la novela g\u00f3tica inglesa y americana, hace suyo el lenguaje del p\u00e1nico y la ansiedad irracional; si bien es cierto que en Estados Unidos no exist\u00edan viejos castillos, s\u00ed que hab\u00eda plantaciones en quiebra y deterioradas mansiones que no eran, bajo ning\u00fan concepto, ed\u00e9nicos jardines agrarios.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":8263,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6,19,5],"tags":[],"class_list":["post-8262","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cine","category-cultura","category-literatura"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8262","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8262"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8262\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/8263"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8262"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8262"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8262"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}