{"id":8268,"date":"2020-09-30T05:00:30","date_gmt":"2020-09-30T04:00:30","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8268"},"modified":"2020-09-30T05:55:16","modified_gmt":"2020-09-30T04:55:16","slug":"el-dossier-de-izquierda-web-sobre-el-movimiento-dialectico-de-ruben-dri","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8268","title":{"rendered":"Dossier de <i>Izquierda web<\/i> sobre <i>El movimiento dial\u00e9ctico<\/i> de Rub\u00e9n Dri"},"content":{"rendered":"<p><em>En mayo de 2020 el sitio web argentino Izquierda web de la revista <\/em>Socialismo o barbarie<em>, con motivo de la aparici\u00f3n de <\/em>El movimiento dial\u00e9ctico. De la Fenomenologia del Esp\u00edtitu de Hegel a los Grundrisse de Marx<em> de R. Dri public\u00f3 un peque\u00f1o dossier sobre el libro. El primero art\u00edculo es una entrevista al propio Dri, y el segundo una rese\u00f1a del libro del profesor Guillermo Pessoa. Ofrecemos a continuaci\u00f3n ambos textos en una \u00fanica entrada.<\/em><\/p>\n<h2>Filosof\u00eda: El movimiento dial\u00e9ctico o el movimiento mismo de la realidad<\/h2>\n<p><strong>Entrevista a Rub\u00e9n Dri<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/el-movimiento-dialectico.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-8271 alignleft\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/el-movimiento-dialectico.jpg\" alt=\"\" width=\"186\" height=\"271\" \/><\/a>\u2013 Ante todo, muchas gracias Rub\u00e9n por recibir a la revista <em>Socialismo o Barbarie<\/em> y prestarte a esta entrevista. Quisiera que nos contaras un poco el porqu\u00e9 de este trabajo tuyo reci\u00e9n aparecido.<\/strong><\/p>\n<p>\u2013 Este libro como todos los libros tiene su historia, de hecho este trabajo resume un poco mi concepci\u00f3n de la dial\u00e9ctica, lo cual significa que debo enfrentar una dificultad que es l\u00f3gica: sintetizar lo que \u00e9sta es como expresi\u00f3n de una realidad muy compleja. Ese fue uno de los motivos por los cuales retras\u00e9 la publicaci\u00f3n del libro. Fundamentalmente en el cap\u00edtulo 1 al puse mucho esmero en intentar explicar eso, ya que sabemos que muchas veces los conceptos (de la dial\u00e9ctica hegeliana) son un poco oscuros. La dial\u00e9ctica tiene varios momentos, pero fundamentalmente se pueden presentar tres momentos, en donde hallamos la sustancia de la misma. La dial\u00e9ctica es una dial\u00e9ctica de los sujetos no es de los objetos, \u00e9se es un primer concepto fundamental. Objetos sin sujetos no son dial\u00e9cticos de ninguna manera, son dial\u00e9cticos en la medida que forman parte del mundo subjetual, del mundo del sujeto.<\/p>\n<p>A ver, para ser did\u00e1cticos, tomemos el sujeto que somos cada uno de nosotros. El ser humano como sujeto tiene un primer momento que es cuando sale del vientre materno, ah\u00ed ya est\u00e1 todo el sujeto, todo lo que va a ser ese sujeto est\u00e1 ah\u00ed, pero lo que pasa es que Hegel dice: \u201cno est\u00e1 puesto\u201d, o sea, no se ha realizado, se va a realizar, por eso dicho momento es un universal abstracto ya que no se concretiz\u00f3. El segundo momento es cuando va a concretizarse, por eso niega a este primer momento al afirmarse como particular frente a aquel que vimos era el universal (abstracto). Por ejemplo, al decir Guillermo digo todo lo que es \u00e9l (primer momento), en el segundo momento digo \u201cno, Guillermo es fil\u00f3sofo, all\u00ed estoy hablando de una particularidad de \u00e9l, y se van a sumar m\u00e1s particularidades que son negaci\u00f3n de una universalidad, conformando as\u00ed la primera negaci\u00f3n\u201d; pero naturalmente para que se realice el sujeto, esta primera negaci\u00f3n debe ser negada a su vez para poder reconquistar el universal que hab\u00edamos perdido, por eso viene la negaci\u00f3n de la negaci\u00f3n que es la afirmaci\u00f3n del sujeto, ahora como sujeto concreto no ya como sujeto abstracto, pues este sujeto ha incorporado todas las determinaciones del segundo momento y las ha incorporado como negaci\u00f3n en este tercer momento. Todo eso se realiza en un mismo momento, pero did\u00e1cticamente tengo la necesidad de plantear esos momentos como separados.<\/p>\n<p>Hegel dice \u201cpara poder entender esto hay que comprender que el movimiento del conocimiento consta de dos momentos fundamentales: un primer momento de las abstracciones, del entendimiento y el segundo momento que es el de la raz\u00f3n\u201d. Como el sujeto es un movimiento continuo yo no lo puedo captar directamente, por ejemplo, vos sos distinto desde que entraste ac\u00e1, pero yo no veo que seas distinto, pero s\u00ed seguro que hay algo que te hace distinto al momento que entraste. Eso no lo puedo captar directamente, entonces \u00bfqu\u00e9 es lo que hago? Hago una pausa y detengo tu movimiento, el entendimiento que para ese movimiento dice: \u201cOjo, aqu\u00ed pas\u00f3 esto, esto y esto\u201d, ahora una vez que entend\u00ed eso, el otro movimiento del conocimiento, la raz\u00f3n, es la que los junta y dice: \u201cah, esto se movi\u00f3\u201d. Eso que parece abstracto, lo \u201cveremos\u201d mejor si lo tomamos como etapas del sujeto: la infancia, la adolescencia, la madurez. En la infancia, en el beb\u00e9, todo el sujeto est\u00e1 ah\u00ed, lo que no est\u00e1 ah\u00ed, no va a estar nunca, pero no est\u00e1 puesto a\u00fan. Esto significa que se ir\u00e1 poniendo en la medida que van apareciendo las particularidades y luego el tercer momento (negaci\u00f3n de la negaci\u00f3n) en donde ya tengo el sujeto completo. \u00bfLogro ser claro o no? Por eso como dije antes, retras\u00e9 mucho la publicaci\u00f3n porque quer\u00eda que esto sea claro pero a la vez una vez escrito temo que sea superficial.<\/p>\n<p><strong>\u2013 Superficial, para nada, y did\u00e1cticamente muy logrado.<\/strong><\/p>\n<p>\u2013 Me reconforta escuchar eso, porque lo escrib\u00ed con esa intenci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u2013 Pens\u00e1bamos en el contexto en el que aparece el libro con protestas anticapitalistas fuertes: Ecuador, Chile, L\u00edbano\u2026 la juventud y su cr\u00edtica al cambio clim\u00e1tico y la responsabilidad de los gobiernos, el fin del ciclo macrista aqu\u00ed. Tu libro se abre y se cierra con visiones pol\u00edticas: Lenin en Zurich en 1914 leyendo a Hegel y el final en donde afirm\u00e1s que el capitalismo no est\u00e1 bien pero jam\u00e1s se caer\u00e1 solo, si no es por medio de la acci\u00f3n de un sujeto que lo derribe. \u00bfCasualidad o causalidad?<\/strong><\/p>\n<p>\u2013 Correcto. Para m\u00ed fue impresionante descubrir lo de Lenin. \u00c9l re descubre la dial\u00e9ctica. Naturalmente que Lenin es uno de esos sujetos excepcionales pero no fuera de lo humano, no es que comprend\u00eda todo desde el lecho materno. De la dial\u00e9ctica incluso entend\u00eda poco, pero en un momento determinado, por la acci\u00f3n pol\u00edtica dice \u201cpucha, qu\u00e9 es lo que nos pas\u00f3\u201d, cuando tiene ya en su cabeza la revoluci\u00f3n, se encuentra que el sujeto de la revoluci\u00f3n que es el proletariado se encuentra (Primera Guerra Mundial), sirviendo y defendiendo a la burgues\u00eda. No es que tuvo miedo o algo as\u00ed, no, dice \u201cac\u00e1 hubo algo en cuanto a la conceptualizaci\u00f3n, nos hemos equivocado en algo grave\u201d, y es ah\u00ed cuando comienza a leer la <em>Ciencia de la L\u00f3gica<\/em> y entonces se\u00f1ala esa famosa frase \u201c<em>El capital<\/em> no se puede entender sin la <em>L\u00f3gica<\/em> de Hegel\u201d y de ah\u00ed se convierte en el gran l\u00edder pol\u00edtico que interpreta dial\u00e9cticamente el proceso que lo lleva a intervenir en un momento especial y el resultado, evidentemente, le da la raz\u00f3n. Porque capt\u00f3 el momento en su desarrollo dial\u00e9ctico pudo hegemonizar (dirigir) el proceso revolucionario.<\/p>\n<p><strong>-A tu habitual minuciosidad y divulgaci\u00f3n de las obras de Hegel, se agregan ahora textos de Marx (del joven y del viejo) como los <em>Manuscritos<\/em>, las <em>Tesis sobre Feuerbach<\/em> y los <em>Grundrisse<\/em>, enhebrando un hilo conductor o para mejor decir, un c\u00edrculo espiralado. Un lector que se acerca a la filosof\u00eda a trav\u00e9s de tu libro, encontrar\u00e1 entonces a un Hegel no idealista como lo presenta un manual de secundaria y un Marx no materialista tosco, como cierta vulgata lo ha divulgado. Algo que lo dej\u00e1s ver claro en los cap\u00edtulos dedicados a las <em>Tesis sobre Feuerbach<\/em> y al de la Idea absoluto en la <em>Ciencia de la L\u00f3gica<\/em>.<\/strong><\/p>\n<p>S\u00ed, yo insistir\u00eda mucho que se detengan en la primera tesis sobre Feuerbach en donde Marx critica al materialismo y al idealismo, a la vez que recupera al materialismo porque ve lo concreto y tambi\u00e9n recupera al idealismo porque observa el rol activo del sujeto pensante, porque logra captar las contradicciones de aquello concreto que se expresa a trav\u00e9s de las ideas. Materialismo no como la materia, que es tambi\u00e9n hablar de una idea, sino de la materia como de lo concreto que se mueve y a ello lo sustancializamos a trav\u00e9s de las ideas, pero (los idealistas) pierden la realidad concreta.<\/p>\n<p><strong>\u2013 No soy un experto en el tema, pero retomando un poco lo que se\u00f1alabas al principio, esto de la dial\u00e9ctica de los sujetos, hay bi\u00f3logos que afirman que existe la dial\u00e9ctica en el mundo natural. Creo que no sos muy proclive a esta afirmaci\u00f3n, en uno de tus textos habl\u00e1s de una \u201cdial\u00e9ctica m\u00e1s trabada en la naturaleza\u201d. Sin extenderte en demas\u00eda, c\u00f3mo te plant\u00e1s en esa discusi\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p>\u2013 La dial\u00e9ctica como la trabaja Marx, fundamentalmente, es dial\u00e9ctica de los sujetos. El momento material es un momento del sujeto, o sea el objeto no es s\u00f3lo objeto es sujeto-objeto. \u00bfQu\u00e9 es el movimiento material? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la superaci\u00f3n all\u00ed? No hay superaci\u00f3n. Para que haya superaci\u00f3n tiene que estar ese momento \u201cideal\u201d, el momento propiamente del sujeto. Por ejemplo, esto que es materia no es dial\u00e9ctico (<em>toca una parte de la mesa<\/em>) pero es dial\u00e9ctico en la medida que entra en relaci\u00f3n conmigo, esto se va a transformar tambi\u00e9n y yo (sujeto) puedo estudiar ese proceso de transformaci\u00f3n. Por otra parte si hay dial\u00e9ctica de la naturaleza es como que est\u00e1 afuera de nosotros, si bien el sujeto forma parte de la naturaleza. Si hay dial\u00e9ctica en la naturaleza no interviene el sujeto, \u00e9ste en tal caso contribuir\u00eda en algo pero no ser\u00eda \u00e9l su hacedor.<\/p>\n<p><strong>\u2013 Ya que hablamos de naturaleza, vos cit\u00e1s de los <em>Manuscritos<\/em> de Marx esto de la \u201cnaturaleza como cuerpo inorg\u00e1nico del hombre\u201d, mientras lo le\u00eda estaba ocurriendo lo de la deforestaci\u00f3n de la Amazonia, y como vos dec\u00eds en el libro, el capital es el sujeto, pero como \u00e9ste se mueve por su sed de lucro, destruye la naturaleza y entonces (retomando lo del comienzo) tenemos que sacarnos de encima el capitalismo\u2026<\/strong><\/p>\n<p>\u2013 S\u00ed, no tengas dudas, hay que sacarse de encima el capitalismo para la realizaci\u00f3n del ser humano, de la humanidad, hay que terminar con el capitalismo. \u00c9se es el gran problema que tenemos. Ahora, no est\u00e1 escrito que va a suceder. A lo mejor en determinado momento nos meten una bomba at\u00f3mica o se agudiza lo del cambio clim\u00e1tico y desaparecemos. Por eso (y este es un concepto fundamental) la dial\u00e9ctica no es determinista, en el sentido de que sucede necesariamente. Eso depende de la intervenci\u00f3n del sujeto, algo que entendi\u00f3 perfectamente Lenin. Con la conducci\u00f3n de Lenin puedo pensar que el proceso que se dio en Rusia si tambi\u00e9n hubiese ocurrido en el resto del mundo ya estar\u00edamos nosotros en una etapa superior de organizaci\u00f3n. Pero eso no pas\u00f3 y la desaparici\u00f3n de Lenin es la desaparici\u00f3n de la conducci\u00f3n pol\u00edtica que ve\u00eda el proceso. Yo creo que con la direcci\u00f3n de Stalin se pierde ese proceso. No quiero decir con esto que con Lenin ya estar\u00edamos en el comunismo, sino que digo que pienso que con \u00e9l hubi\u00e9ramos avanzado mucho m\u00e1s\u2026<\/p>\n<p><strong>\u2013 Precisamente, nuestra revista y nuestra corriente se llaman Socialismo o Barbarie, reafirmando eso de que si el proletariado no se pone como sujeto puede venir la barbarie. Sin explayarnos ahora, creemos que la Oposici\u00f3n de Izquierda en la URSS como Rosa Luxemburgo, son tambi\u00e9n expresiones que confluyen con el quehacer de Lenin. All\u00ed hay una continuidad, nos parece\u2026<\/strong><\/p>\n<p>\u2013 S\u00ed, m\u00e1s all\u00e1 de las desviaciones, hay una serie de autores que han trabajado la dial\u00e9ctica marxista. Con sus errores (que todos hemos cometido), imposible obviar a Trotsky aunque el trotskismo no es Trotsky. Como Marx no es todo el marxismo, ni Lenin el leninismo, ni Jes\u00fas el cristianismo (sonrisas aprobatorias). Por ejemplo, Raya Dunayevskaya, me qued\u00e9 impresionado con ella, ahora se est\u00e1 revalorizando a Rosa, desde ya a Gramsci, la llamada ultra izquierda: Korsch, el primer Luk\u00e1cs que tiene cosas formidables. No hay un autor que tenga toda la raz\u00f3n, hay que leer cr\u00edticamente a los autores y a la vez, ver las contradicciones que nos van mostrando los nuevos procesos econ\u00f3micos, sociales y pol\u00edticos; por d\u00f3nde tenemos que empujar, analizar qu\u00e9 aportes podemos realizar. Por eso para m\u00ed, era importante este libro en el sentido de la necesidad de recuperar la dial\u00e9ctica, que la dial\u00e9ctica no es una cosa que se le ocurri\u00f3 a Hegel y luego la tom\u00f3 Marx y ya se termin\u00f3. Fijate autores como Della Volpe, Colletti, que son autores muy inteligentes, pero Colletti termina diciendo \u201cMarx confundi\u00f3 todo: pol\u00edtica, ideolog\u00eda\u2026\u201d<\/p>\n<p><strong>\u2013 S\u00f3lo basta recordar d\u00f3nde termin\u00f3 Colletti: en el neoliberalismo y el posmodernismo.<\/strong><\/p>\n<p>\u2013 Tal cual. Lo que no quiere decir que en ese proceso no haya realizado alg\u00fan aporte.<\/p>\n<p><strong>\u2013 Esto que se\u00f1al\u00e1s es bien hegeliano-marxista: no es que los que nos precedieron se equivocaron en todo, hay un momento de verdad en sus afirmaciones, el tema es que eran unilaterales y no eran capaces de ver la totalidad.<\/strong><\/p>\n<p>\u2013 Efectivamente es as\u00ed.<\/p>\n<p><strong>\u2013 S\u00e9 que no es tu estilo, pero si tuvieses que decirle a las nuevas generaciones (y no s\u00f3lo a ellas) por qu\u00e9 tienen que leer este libro, \u00bfqu\u00e9 les dir\u00edas?<\/strong><\/p>\n<p>\u2013 Yo dir\u00eda, precisamente, hay que leerlo para que se rompan las concepciones unilaterales, como aquello de \u201cHegel es el idealista, Marx el materialista\u201d, que se recupere la dial\u00e9ctica. No es que con la llegada de la tecnolog\u00eda, la rob\u00f3tica ya no hay m\u00e1s dial\u00e9ctica. Me parece fundamental captar el n\u00facleo de la dial\u00e9ctica y por eso es clave ese primer cap\u00edtulo que mencion\u00e9. Cuando explico eso digo que entender la dial\u00e9ctica es como bailar el tango, yo fui a clases de tango, me ense\u00f1aron los primeros pasos pero cuando comenz\u00e1s a bailar, dec\u00eds \u201cd\u00f3nde p\u2026 est\u00e1n esos primeros pasos\u201d (risas). Si vale la analog\u00eda ese baile es como la dial\u00e9ctica, como meterse en una selva, es saber luego c\u00f3mo te orient\u00e1s. Te met\u00e9s en la l\u00f3gica de Hegel, parece que te perd\u00e9s, pero ver\u00e1s que hay una macro dial\u00e9ctica que te presenta la salida.<\/p>\n<p><strong>\u2013 Para finalizar: \u00bfy al mundo como lo ves? Este sujeto del que hablaba Marx, el proletariado \u00bflograr\u00e1 ponerse como sujeto?<\/strong><\/p>\n<p>\u2013 Yo creo que estamos en una gran crisis. Los momentos de realizaci\u00f3n del sujeto tienen tambi\u00e9n sus altas y sus bajas. La apuesta, naturalmente es superar este momento, ya que no est\u00e1 escrito que va a ser as\u00ed, podemos desaparecer tambi\u00e9n y ser\u00eda la derrota final. Pero la apuesta tiene que ser la transformaci\u00f3n de este momento hist\u00f3rico, dibujando tambi\u00e9n un horizonte. Esbozar hacia d\u00f3nde queremos ir y observar hacia d\u00f3nde el proceso dial\u00e9ctico nos puede conducir. Somos responsables de este momento hist\u00f3rico que nos toca y de su transformaci\u00f3n. Aportar a dicha transformaci\u00f3n es la gran tarea entonces.<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"http:\/\/izquierdaweb.com\/filosofia-el-movimiento-dialectico-o-el-movimiento-mismo-de-la-realidad\/\">http:\/\/izquierdaweb.com\/filosofia-el-movimiento-dialectico-o-el-movimiento-mismo-de-la-realidad\/<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>El movimiento dial\u00e9ctico o el movimiento mismo de la realidad II<\/h2>\n<p><strong>Guillermo Pessoa<br \/>\n<\/strong>Profesor universitario. Columnista de Izquierda web.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La corriente Socialismo o Barbarie reivindica, sin dejar de distinguir las disrupciones y superaciones que existen, la relaci\u00f3n Hegel Marx como nodal para bucear en la g\u00e9nesis del socialismo revolucionario. Nuestros cl\u00e1sicos as\u00ed lo entendieron. Por eso siempre saludamos y leemos con atenci\u00f3n trabajos que abordan dicha relaci\u00f3n. Siendo conscientes de las limitaciones propias de hallarnos de \u201ceste lado del mundo\u201d para conocer todo el material que sobre el tema se produce.<\/p>\n<p>La nota es un intento de resumen somero del recientemente publicado <em>El movimiento dial\u00e9ctico. De la Fenomenolog\u00eda del Esp\u00edritu de Hegel a los Grundrisse de Marx<\/em>.( Ed. Biblos. Setiembre 2019) del doctor en Filosof\u00eda, Profesor Titular de la UBA y militante pol\u00edtico Rub\u00e9n Dri 1 y sirve como contexto al reportaje que le hici\u00e9ramos al autor en noviembre del a\u00f1o anterior y que Izquierda Web acaba de publicar.<\/p>\n<p><strong>Hoja de ruta<\/strong><\/p>\n<p>El libro cuenta con un pr\u00f3logo del autor y 12 cap\u00edtulos, tres de ellos sobre Hegel y el resto referidos a Marx. Los dedicados al primero, comprenden una gran sinopsis de la dial\u00e9ctica, un recorrido por los cinco primeros cap\u00edtulos de <em>La Fenomenolog\u00eda del Esp\u00edritu<\/em> y por \u00faltimo el cap\u00edtulo final de la <em>Gran L\u00f3gica<\/em>, aquel de la Idea absoluta. En cuanto a Marx, dos apartados corresponden a las <em>Tesis sobre Feuerbach<\/em> y parte de los <em>Manuscritos Econ\u00f3mico Filos\u00f3ficos de 1844<\/em> y los restantes versan sobre los <em>Grundrisse<\/em>.<\/p>\n<p>Es sugestivo el prefacio pues de alguna manera aleja al texto de todo academicismo y lo sit\u00faa dentro de lo que podr\u00edamos denominar praxis pol\u00edtica. Comprobemoslo: Cuando en los inicios de la segunda d\u00e9cada del siglo XX las burgues\u00edas imperialistas se decidieron a disputar por las armas el reparto del mercado mundial, los partidos que representaban a los trabajadores de las diversas potencias mundiales se declararon de parte de sus respectivas burgues\u00edas nacionales. Ello significaba la derrota de la Segunda Internacional. \u00bfC\u00f3mo fue posible que dichos partidos decidiesen seguir a las respectivas burgues\u00edas imperiales? \u00bfD\u00f3nde resid\u00eda el error de la Segunda Internacional, que deb\u00eda responder a los intereses del proletariado mundial y terminaba respondiendo a los de sus explotadores? En esos momentos Lenin se encontraba exiliado en Suiza y pronto entr\u00f3 a sospechar que en la teor\u00eda de la Segunda Internacional deb\u00eda residir el error o los errores buscados. \u00bfQu\u00e9 hacer?\u00bfC\u00f3mo lograr descubrir d\u00f3nde se encontraban esos errores? Su sospecha lo llev\u00f3 a Hegel, el maestro de Marx, y, con la voracidad propia de un milagro revolucionario que al mismo tiempo era un intelectual, se arroj\u00f3 alma y vida a la obra fundamental de Hegel, la <em>Ciencia de la L\u00f3gica<\/em>, y no se equivoc\u00f3.<\/p>\n<p>No creemos que \u201cla gran traici\u00f3n que la convirti\u00f3 en un cad\u00e1ver hediondo\u201d a la socialdemocracia alemana, al decir de Rosa Luxemburgo, se deba solamente (y pensamos que Dri tampoco) a la negaci\u00f3n e incomprensi\u00f3n de la dial\u00e9ctica. La burocratizaci\u00f3n acelerada del partido, su aparatismo, la cooptaci\u00f3n por el parlamentarismo y las prebendas materiales, conforman uno de los principales elementos para comprender tama\u00f1a infamia pol\u00edtica 2. Sin embargo el abandono y hasta la repulsa de dos de sus dirigentes principales (Kautsky y Bernstein) para con la dial\u00e9ctica hegeliana, ocupa un lugar importante en la explicaci\u00f3n de ese accionar pol\u00edtico y su deriva reformista.<\/p>\n<p>Se\u00f1alemos tambi\u00e9n que un correcto manejo de la dial\u00e9ctica (no la sofister\u00eda que en nombre de \u00e9sta, vulgariz\u00f3 el estalinismo y sus variantes) tampoco es garant\u00eda segura de un abordaje pol\u00edtico adecuado y principista. Admitamos s\u00ed, que contando con dicha herramienta, la probabilidad (s\u00f3lo la probabilidad) de no cometer errores es notablemente menor. En Lenin se combinaron una serie de facultades (\u201cmomentos\u201d preferir\u00eda decir Hegel) como una sagacidad y clarividencia pol\u00edticas \u00fanicas con un esfuerzo envidiable por aprehender los avances de la ciencia y la filosof\u00eda toda, dentro de lo que su actividad militante le permit\u00eda. Incluso ya con los bolchevique en el poder, impuls\u00f3 la creaci\u00f3n de un Club de Amigos de la Dial\u00e9ctica Materialista como una tarea importante para la construcci\u00f3n de la conciencia socialista. 3<\/p>\n<p><strong>Recorriendo el movimiento dial\u00e9ctico: Hegel<\/strong><\/p>\n<p>Dri confiesa (ver entrevista arriba) que el primer cap\u00edtulo fue el que m\u00e1s tiempo le llev\u00f3 realizar y al que considera fundamental: La dial\u00e9ctica no es un m\u00e9todo si por esto se entiende una especie de rejilla que se pone para encuadrar la realidad. Es, por el contrario, el movimiento mismo de la realidad. En su visi\u00f3n la dial\u00e9ctica es en el plano de los sujetos, aunque como el objeto es en verdad sujeto\/objeto, \u00e9sta existe all\u00ed tambi\u00e9n pero sin el grado de conciencia que posee en el primer \u00e1mbito mencionado.<\/p>\n<p>El cap\u00edtulo se abre con las categor\u00edas centrales de la dial\u00e9ctica hegeliana, a saber: el universal abstracto, el particular y el universal concreto o singular. Empecemos por algo que deber\u00eda ser obvio: \u201ctodo\u201d es un universal concreto: nosotros, una determinada clase social, la guerra del Peloponeso, la v\u00eda l\u00e1ctea, etc.<\/p>\n<p>Sin embargo, esto no es comprendido inmediatamente. Para aprehenderlo con mayor precisi\u00f3n (sabiendo que cada uno de ellos tiene una l\u00f3gica propia) debemos entender que en ella (en esa totalidad concreta) se superaron y\/o recobraron en otro nivel, el universal abstracto y las distintas particularizaciones (o negaciones) que la precedieron. El primer momento semeja algo ca\u00f3tico a simple vista (o sea por medio de la sensibilidad, la primera facultad del sujeto seg\u00fan el antecesor de Hegel: Immanuel Kant) y requiere de un orden que s\u00f3lo podr\u00e1 brindar el intelecto (no s\u00f3lo los sentidos) y dando cuenta de c\u00f3mo ese estadio se afirm\u00f3 negando una serie de posibilidades, que para comprenderlas debemos \u201cfijarlas, detenerlas\u201d por un instante para su an\u00e1lisis (analizar es separar), algo que lleva a cabo el entendimiento y finalmente debemos reinsertarla en el todo, proceso que lleva a cabo la raz\u00f3n que es la que \u201csabe\u201d de ese permanente movimiento que se desarrolla a trav\u00e9s de contradicciones, las cuales le permiten avanzar.4<\/p>\n<p>Culmina se\u00f1alando que existen niveles en la dial\u00e9ctica: el l\u00f3gico ontol\u00f3gico, el psicol\u00f3gico existencial, el pol\u00edtico, el econ\u00f3mico social y hasta el religioso en donde el movimiento dial\u00e9ctico conlleva dicho recorrido expresado en las categor\u00edas anteriormente citadas, atendiendo a sus respectivas especificidades, seg\u00fan sea el nivel o el \u00e1mbito en el que nos hallemos. En la realidad conviven entonces distintas determinaciones que s\u00f3lo adquieren real sentido dentro de la totalidad a la cual pertenecen. Absolutizar una de ellas lleva a unilateralidades que conducen al error, tanto en la vida cotidiana como en el estudio de una coyuntura o proceso pol\u00edtico social determinado. En dicha totalidad anidan tambi\u00e9n tendencias que la acci\u00f3n del sujeto realizar\u00e1 o descartar\u00e1. Dichas posibilidades est\u00e1n pre supuestas y no puestas a\u00fan. Esa totalidad es objetiva\/ subjetiva y los hombres de hoy la encontraron ya conformada por las generaciones anteriores: es que las circunstancias hacen al hombre como el hombre hace a las circunstancias, como escribir\u00e1 Marx (y citar\u00e1 Dri, m\u00e1s adelante).<\/p>\n<p>Esto nos conduce al cap\u00edtulo 2 en donde hallamos una sinopsis de los cinco primeros cap\u00edtulos (tiene ocho) de la <em>Fenomenolog\u00eda del Esp\u00edritu<\/em> de Hegel. \u201cCiencia de la experiencia de la conciencia\u201d es el sub t\u00edtulo de la obra. En verdad es la experiencia del sujeto, que en su primer momento es mera conciencia o conciencia objetual (cree que los objetos, la realidad, la econom\u00eda, est\u00e1n fuera de su alcance, no son producto de su quehacer), luego deviene autoconciencia (es sujeto en la medida que es reconocido por otro sujeto en una lucha a muerte por el reconocimiento) y finalmente raz\u00f3n, que como dice Hegel, s\u00f3lo se da en un \u201cpueblo libre\u201d, en una comunidad, en otro tipo de sociedad (socialista, dir\u00edamos nosotros).<\/p>\n<p>Este tr\u00e1nsito en el texto hegeliano (y Dri que viene trabajando esto hace d\u00e9cadas, lo explica magistralmente) tiene al menos dos instancias: la de la conciencia o el sujeto que a\u00fan no se puso como sujeto y va avanzando a trav\u00e9s de contradicciones que le hacen \u201cver\u201d sus limitaciones y la del propio fil\u00f3sofo que lo acompa\u00f1a y lo gu\u00eda en ese recorrido. Esa pentalog\u00eda conforma lo que el alem\u00e1n denomin\u00f3 Esp\u00edr\u00edtu Subjetivo que tendr\u00e1 otra instancia m\u00e1s que es la que precisamente le lleva a comprender que lo que \u00e9l como sujeto lleva a cabo es patrimonio de la historia humana toda, desde las primeras civilizaciones hasta la actualidad (la de Hegel y la nuestra) que conforma lo que se llama Esp\u00edritu Objetivo y se plasma en diversas instituciones, como el Estado fundamentalmente y por \u00faltimo el (\u00bfpomposamente?) denominado Esp\u00edritu Absoluto que re\u00fane a los anteriores, mediante el arte (momento sensible), la religi\u00f3n (lo sensible y las representaciones brindadas por el intelecto) y la filosof\u00eda, la forma m\u00e1s alta de aprehender lo que existe que tiene como herramienta al concepto.<\/p>\n<p><strong>Mir\u00e1 tambi\u00e9n:\u00a0 Las revoluciones de posguerra y el movimiento trotskista<\/strong><\/p>\n<p>Retomamos. El libro de Rub\u00e9n se introduce en la primera de esas macro dial\u00e9cticas, como ya adelantamos. Y all\u00ed tambi\u00e9n la claridad de la exposici\u00f3n facilita su comprensi\u00f3n. El sujeto que se va haciendo (\u201csu autocreaci\u00f3n\u201d como se\u00f1alaba el joven Marx \u201cdonde estaba la grandeza del texto\u201d seg\u00fan el autor de <em>El Capital<\/em>) pasa por la certeza sensible, la percepci\u00f3n y el entendimiento, para luego de transitar por distintas figuras de la autoconciencia arriba a la raz\u00f3n, que como tambi\u00e9n dijimos, s\u00f3lo es posible intersubjetivamente. No es extra\u00f1o entonces que este texto de 1807, como Dri escribe, haya sido visto como una \u201cnovela de formaci\u00f3n\u201d del sujeto y de la realidad que \u00e9ste (\u00e9stos) producen.<\/p>\n<p>El \u00faltimo cap\u00edtulo en el que se aborda a Hegel es aquel con que el autor alem\u00e1n cierra su <em>Gran L\u00f3gica<\/em> una vez que hab\u00eda arribado a la filosof\u00eda en esa epopeya que el sujeto realiza. Como se\u00f1alamos en nuestra Introducci\u00f3n, Dri recuerda que es la obra en la cual Lenin se detiene en 1914 para \u201cafinar\u201d su dial\u00e9ctica heredada de Plejanov y para aprehender mejor la realidad a la que se propone transformar.<\/p>\n<p>Nos damos cuenta que los t\u00e9rminos all\u00ed empleados difieren de los que utilizamos en nuestro com\u00fan vivir (concepto, juicio, idea). La L\u00f3gica, como no puede ser de otra manera, tambi\u00e9n cuenta con tres momentos: el ser, la esencia y el concepto. Aqu\u00ed es donde pareciera que las \u201cmistificaciones\u201d abundasen y que lo que se \u201cmueve\u201d es este \u00faltimo, no el hombre mismo. Es la \u201cidea\u201d como se le achaca a Hegel. Sin embargo, Dri advierte:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La idea absoluta es el ser del comienzo que luego de su inmersi\u00f3n en la esencia se fue recuperando a trav\u00e9s de la subjetividad, la objetividad y la idea. En otras palabras es el todo que, como sabemos, es intersujeto, es sociedad civil y Estado, es arte y religi\u00f3n. Dice Hegel: \u201cLa idea absoluta es la identidad de la idea te\u00f3rica y de la pr\u00e1ctica, cada una de las cuales, todav\u00eda unilateral de por s\u00ed, tiene en s\u00ed la idea misma solo como un m\u00e1s all\u00e1 buscado y como un fin no alcanzado\u201d. (p.75)<\/p>\n<p>Magn\u00edficamente dicho. Mucho m\u00e1s \u201cmaterialista\u201d que algunos que dec\u00edan serlo y eran bastante m\u00e1s abstractos que Hegel, como reconoce Lenin. Es un \u201ccanto\u201d a la potencialidad del hombre, lo que realiz\u00f3 y lo que es capaz de llevar a cabo. Es el trabajo de interpretar y estudiar para luego transformar y revolucionar, como dir\u00e1 Marx despu\u00e9s. Cap\u00edtulo que es preciso leer con detenimiento para vislumbrar esos destellos de materialismo que el \u201cidealista\u201d Hegel parec\u00eda no tener en cuenta.<\/p>\n<p><strong>Recorriendo el movimiento dial\u00e9ctico: Marx<\/strong><\/p>\n<p>Hasta donde sabemos, Dri nunca antes le hab\u00eda dedicado tanta producci\u00f3n escrita a Marx como en esta ocasi\u00f3n. Parte de los Manuscritos de 1844 y hace una ex\u00e9gesis de la alienaci\u00f3n, tal cual el autor la trabaja en la tercera parte de dicho texto.<\/p>\n<p>El trabajador en el capitalismo (y no s\u00f3lo \u00e9ste) sufre la alienaci\u00f3n respecto del objeto del trabajo el cual se le presenta ajeno, respecto de la actividad laboral misma, el trabajo como un castigo (algo que cualquier obrero sabe y siente), respecto de la vida gen\u00e9rica, trabajando no siente que \u201ceso\u201d sea la esencia de su especie y existe un divorcio con la naturaleza tambi\u00e9n (ya volveremos sobre esto) y por \u00faltimo, en relaci\u00f3n a los otros hombres: el semejante como un enemigo. Las relaciones entre los hombres se hallan \u201ccosificadas\u201d, algo que el alem\u00e1n desarrollar\u00e1 dos d\u00e9cadas m\u00e1s tarde en el famoso cap\u00edtulo \u201cFetichismo de la mercanc\u00eda\u201d, de su obra mayor.<\/p>\n<p>La \u00e9poca actual, de cambio clim\u00e1tico, deforestaciones y calamidades varias que produce el capitalismo, le permite a nuestro autor relacionar a Hegel y Marx, cuando afirma:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La naturaleza, cuerpo inorg\u00e1nico del hombre, para el capitalismo no es otra cosa que capital en potencia, capital \u201cno puesto\u201d, dir\u00eda Hegel. Es necesario \u201cponerlo\u201d, efectivizarlo. Mediante el trabajo alienado la naturaleza se va convirtiendo en capital, sujeto que domina a su creador, su propiedad privada. \u201cCuerpo inorg\u00e1nico del hombre\u201d afirma Marx, parte componente fundamental del h\u00e1bitat humano, o del ethos o \u00e1mbito \u00e9tico en el que es posible la vida humana. (p. 48)<\/p>\n<p>Cap\u00edtulo agudo que nos estimula a meternos de lleno con ese texto temprano de Marx que reci\u00e9n vio la luz en la cuarta d\u00e9cada del siglo pasado. El capitalismo que fue capaz de \u201cser lo mejor y lo peor que le pas\u00f3 a la humanidad\u201d, al decir de Jameson, ahora nos env\u00eda nuevamente a la caverna, caverna civilizada pero que, sin embargo, nos vuelve m\u00e1s precarios y pobres como dicen los <em>Manuscritos<\/em>. El capitalismo termina degradando al ser humano, culmina su sentencia Dri.<\/p>\n<p>Cuando trata las <em>Tesis sobre Feuerbach<\/em>, \u201cun pliego que logramos rescatar del paciente trabajo de los roedores\u201d, como dec\u00eda Engels quien lo exhum\u00f3 en 1888, contiene, tambi\u00e9n al decir del compa\u00f1ero de Marx, el germen de la genial doctrina. Dri, acertadamente, se detiene en la Tesis Primera. Es la que seguramente motiv\u00f3, primero a Labriola y luego a Gramsci, a llamar filosof\u00eda de la praxis al materialismo marxiano, ya que el hilo conductor es el hombre activo que produce conocimientos y realidades con su quehacer, que nunca es acci\u00f3n irreflexiva sino que es acci\u00f3n mediada por la reflexi\u00f3n.<\/p>\n<p>Marx, y Dri lo dice muy bien, realiza un ajuste de cuentas con su propia posici\u00f3n filos\u00f3fica (estamos en 1846 y est\u00e1 rompiendo con el fil\u00f3sofo que da nombre a las Tesis): el nuevo materialismo es una superaci\u00f3n del precedente como as\u00ed tambi\u00e9n del idealismo. Si bien fue este \u00faltimo quien \u201cdesarroll\u00f3 el lado activo del sujeto\u201d lo hizo, claro est\u00e1, ignorando la actividad humano sensorial (el idealismo s\u00f3lo concibe la actividad conceptual). Profunda y hermosa s\u00edntesis.<\/p>\n<p>En el apartado sexto, Dri vuelve sus pasos hacia la introducci\u00f3n de los <em>Grundrisse<\/em> (1857\/8) en donde Marx retorna a la lectura (como har\u00e1 Lenin m\u00e1s de medio siglo despu\u00e9s) de la <em>L\u00f3gica<\/em> de Hegel y es lo que le permite \u201casirla\u201d mejor y convertirla en una gu\u00eda irremplazable para la redacci\u00f3n de la Introducci\u00f3n a esos borradores. La econom\u00eda, econom\u00eda pol\u00edtica para decirlo mejor, cuenta con cuatro momentos que interact\u00faan entre s\u00ed (producci\u00f3n, circulaci\u00f3n, distribuci\u00f3n y consumo) pero que tiene un centro gravitatorio, \u201cla iluminaci\u00f3n general en la que se ba\u00f1an todos los colores y que modifica las particularidades de \u00e9stos\u201d, que no es otro que las relaciones de producci\u00f3n. Por momentos el cap\u00edtulo parece, en la necesidad de resumir, un tanto esquem\u00e1tico y menos logrado que los anteriores. 5 Ser\u00e1 el pr\u00f3ximo en el que el desarrollo luzca m\u00e1s agudo y armonioso.<\/p>\n<p>El propio autor considera a dicho cap\u00edtulo s\u00e9ptimo, central, pues siguiendo a Marx confirma que cuando el capitalismo logra desplegarse (siglos XVI al XIX aproximadamente) el capital se pone como el verdadero sujeto de la modernidad, mientras como vimos, el trabajador est\u00e1 \u201ccosificado\u201d, producto no de cierta educaci\u00f3n (que refuerza \u00e9sta, es cierto) pero que responde a un hecho objetivo, material: las relaciones sociales capitalistas. Ellas son asim\u00e9tricas ya que lo que las constituye es la explotaci\u00f3n (ya existente en toda sociedad de clases), pero que ahora se le suma un velado fetichismo, en donde las relaciones humanas se presentan como relaciones entre cosas y el dinero se ense\u00f1orea sobre los mortales que giran bajo su \u00f3rbita sin entender el por qu\u00e9 de lo que ocurre, aunque sinti\u00e9ndolo en sus cuerpos y m\u00fasculos.<\/p>\n<p>El capital como sujeto que es domina las diversas fases de su movimiento. Ello significa que en ning\u00fan momento crece para servir a otros, sino para s\u00ed mismo. Si no lo hace, muere como capital. Cuando se pretende que mediante el capital se sirva al bien com\u00fan, se le est\u00e1 pidiendo al capital que acepte morir como tal. El capital es sujeto y como tal, circular, gira siempre alrededor de s\u00ed mismo. Se expande como una espiral que nunca mira hacia el exterior. No se puede esperar que de su desarrollo resulte el bienestar social. (pp. 124\/5).<\/p>\n<p><strong>Mir\u00e1 tambi\u00e9n:\u00a0 Productividad, inversi\u00f3n y empleo: la polarizaci\u00f3n laboral<\/strong><\/p>\n<p>La filosof\u00eda, la dial\u00e9ctica (recordemos el movimiento mismo de lo real) es lo que le permiti\u00f3 a Marx superar la ley del valor ricardiana y dar con el fundamento de la sociedad capitalista, algo que para la econom\u00eda neo cl\u00e1sica (ni hablar de la econom\u00eda vulgar) y a\u00fan para la heterodoxa en todas sus variantes, es pura \u201cmetaf\u00edsica\u201d . 6 Es que a eso se reduce la dial\u00e9ctica para estos cr\u00edticos del marxismo. No era el objetivo del libro ahondar en ello pero en sus \u00faltimos cap\u00edtulos se llega a caracterizaciones precisas como la anteriormente citada y deja entrever una tarea para brindarle una salida a \u201clos de abajo\u201d. Oigamos:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Por este motivo no puede hablarse de \u201chumanizaci\u00f3n del capital\u201d, de \u201ccapitalismo bueno\u201d, de \u201calianza entre el capital y el trabajo\u201d, de \u201cbien com\u00fan\u201d en una sociedad capitalista. El capital es un movimiento que retorna a s\u00ed mismo. Su crecimiento es autocrecimiento, no es crecimiento para otros. Cuando se dice que la econom\u00eda debe crecer y que con ello se solucionar\u00e1 el problema del hambre, se nos est\u00e1 diciendo una gran mentira (\u2026) Los individuos est\u00e1n subordinados a la producci\u00f3n social que pesa sobre ellos como una fatalidad; pero la producci\u00f3n social no est\u00e1 subordinada a los individuos y controlada por ellos como un patrimonio com\u00fan. (p. 127)<\/p>\n<p>Y esto, como tambi\u00e9n advierte tangencialmente el texto, ocurre (con sus especificidades, claro est\u00e1) en el capitalismo neoliberal, en el keynesiano, y a\u00fan en aquellas sociedades en donde el capital fue expropiado como en la ex URSS y dem\u00e1s estados burocr\u00e1ticos. Los trabajadores no controlan efectivamente la producci\u00f3n social creada por ellos, se la apropian otros y \u201cviven\u201d esta situaci\u00f3n como una fatalidad. Se desprende seg\u00fan la cita, que si esto no ocurriese y fuese efectivamente controlada como un patrimonio com\u00fan, la alienaci\u00f3n y la verdadera libertad podr\u00edan estar al alcance de la mano. Pero para eso, los trabajadores y el pueblo deben \u201cponerse\u201d como sujetos (y eso \u201crequiere de una larga preparaci\u00f3n\u201d sugiere Dri) y acabar con el orden existente. Para retomar lo del comienzo: es lo que entendi\u00f3 Lenin munido del arsenal te\u00f3rico adecuado, seg\u00fan tambi\u00e9n advierte la admonici\u00f3n final del libro.<\/p>\n<p><strong>Hegel, Marx y Lenin revisitados hoy, dial\u00e9cticamente<\/strong><\/p>\n<p>Reiteremos a riesgo de ser fatigosos: la dial\u00e9ctica expresa con mayor grado de verdad lo que existe, porque lo que existe es dial\u00e9ctico. Valga la aparente tautolog\u00eda. La filosof\u00eda alimenta la pol\u00edtica y \u00e9sta a su vez nutre y enriquece a la primera. Como Marx hizo con Hegel y el libro lo expone con meridiana claridad.<\/p>\n<p>En una de las conclusiones que nuestra corriente realiz\u00f3 como cierre a un curso sobre el tema a obreros y p\u00fablico en general, se afirma:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">El punto de vista del fundador del socialismo cient\u00edfico es tan din\u00e1mico y atado a la historia como el de su genial precursor. Pero, a diferencia de Hegel, Marx no limita ese automovimiento del sujeto hist\u00f3rico: ni en el tiempo (no se detiene en el presente, como en Hegel, sino que es prospectivo, apunta al futuro) ni en el plano de su realizaci\u00f3n, que excede la mera consciencia para abarcar toda la materialidad de la vida social. Y esto sucede porque el sujeto de Marx no es un vaporoso \u201cesp\u00edritu\u201d, sino una fuerza social material, la clase trabajadora, cuyo horizonte de transformaci\u00f3n excede los l\u00edmites del capitalismo. 7<\/p>\n<p>Y tiene una correspondencia evidente con el texto que brevemente intentamos rese\u00f1ar. Insistamos una vez m\u00e1s: que esa fuerza material se \u201cponga\u201d como sujeto a riesgo que si esto no ocurre \u201cse la lleven puesta\u201d como en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n se\u00f1ala casi burlonamente Rub\u00e9n. Lenin, como otros revolucionarios (no olvidemos a Engels, Rosa, Trotsky, Gramsci) comprendieron esto y se abocaron a esa paciente, pero humana y reconfortante tarea.<\/p>\n<p>En medio de cierta \u201canomia\u201d intelectual, de tanto \u201cposibilismo ambiente\u201d reinante y de temas que se consideraron \u201csaldados\u201d, la aparici\u00f3n de un trabajo que pone en el centro del debate a la dial\u00e9ctica y a tres de sus mejores cultores, es m\u00e1s que una bocanada de aire fresco, y especialmente en lo que a la hermen\u00e9utica de Hegel refiere, permite coronar m\u00e1s de tres d\u00e9cadas de trabajo fecundo y de divulgaci\u00f3n (no vulgarizaci\u00f3n) de la obra hegeliana, que si bien no es inaprensible, nunca resulta de comprensi\u00f3n inmediata y necesita muchas veces saber correr cierta \u201cmaleza\u201d que hay en su exposici\u00f3n.<\/p>\n<p>Antes de pasar al reportaje, finalizamos con otro de los p\u00e1rrafos del libro, que confirma lo que venimos sosteniendo. Que es adem\u00e1s, algo que debemos tener permanentemente presente y que en los d\u00edas que corren, pandemia universal mediante, parece que tambi\u00e9n empieza a formar parte de cierto \u201csentido com\u00fan\u201d de cientos de miles de j\u00f3venes y mujeres trabajadores de gran parte del mundo:<\/p>\n<p>El capital como \u201ccontradicci\u00f3n viva\u201d es la \u00faltima palabra. \u00bfSignifica ello que finalmente el capitalismo se derrumba bajo el peso de sus contradicciones? De ninguna manera. Puede reciclarse como de hecho ha mostrado que puede hacerlo, y prolongar su duraci\u00f3n por tiempo indefinido. Puede durar mucho tiempo, no sabemos cu\u00e1nto, pero no tiene inscripto en la frente el decreto de su existencia eterna. (Resaltado nuestro)<\/p>\n<p><strong>Notas:<\/strong><\/p>\n<p>1 Rub\u00e9n Dri naci\u00f3 en Entre R\u00edos en 1929. Se orden\u00f3 sacerdote salesiano siguiendo los deseos de su madre. Estudi\u00f3 teolog\u00eda en Tur\u00edn, Italia. Hizo estudios de filosof\u00eda y ciencias sociales en Francia y M\u00e9xico. En los a\u00f1os 60 comenz\u00f3 a militar en el Peronismo de Base y particip\u00f3 en la fundaci\u00f3n del Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo. Despu\u00e9s del golpe militar de 1976 tuvo que exiliarse en M\u00e9xico. Conocedor del alem\u00e1n, ley\u00f3 a Hegel en su lengua original y trabaj\u00f3 sus grandes obras durante d\u00e9cadas, dando vida as\u00ed a una sesuda y did\u00e1ctica puesta a punto de esos textos en m\u00e1s de una decena de libros. El que estamos comentando se suma a esa importante bibliograf\u00eda.<\/p>\n<p>2 Para un buen acercamiento a este tema, consultar El Partido Socialdem\u00f3crata de Alemania: nacimiento, auge y deriva reformista (1875-1914). Alejandro Kurlat. Socialismo o Barbarie, Febrero 2019, edici\u00f3n digital.<\/p>\n<p>3 Un m\u00e1s que sugestivo an\u00e1lisis del trayecto filos\u00f3fico de Lenin, es el de John Rees: Lenin y la filosof\u00eda en Revista Socialismo o Barbarie 21, 2007. Para la que consideramos plena actualidad de la pol\u00edtica leninista, ver Roberto S\u00e1enz: Lenin en el siglo XXI. Revista Socialismo o Barbarie 23\/24, 2009.<\/p>\n<p>4 Un intento para aproximarse m\u00e1s a esto es nuestro Apuntes sobre Hegel y el marxismo. Revista Socialismo o Barbarie Nro 20, 2006.<\/p>\n<p>5 Uno de los mejores trabajos sobre la Introducci\u00f3n y elaboraci\u00f3n de los Grundrisse es el de Enrique Dussel: La producci\u00f3n te\u00f3rica de Marx. Un comentario a los Grundrisse. Siglo XXI. 1985<\/p>\n<p>6 Una educativa nota sobre las corrientes que reniegan de la teor\u00eda del valor es la de Federico Dertaube: La absurda teor\u00eda liberal austr\u00edaca de valores y precios. Izquierda Web, 20\/10\/19. Quienes tambi\u00e9n desarrollaron estos temas son autores marxistas como N\u00e9stor Kohan y Rolando Astarita. Todos con un denominador com\u00fan: sin la dial\u00e9ctica jam\u00e1s se hubiera llegado a desentra\u00f1ar y superar la ley del valor enunciada por David Ricardo y la econom\u00eda pol\u00edtica cl\u00e1sica.<\/p>\n<p>7 Marcelo Yunes: El marxismo y la herencia de Hegel. Socialismo o Barbarie 272, 2016<\/p>\n<p>8 Antonio Gramsci , Karl Korsch y el joven Luk\u00e1cs conforman lo que el marxista pero anti hegeliano Louis Althusser denomin\u00f3 \u201cla ultra izquierda\u201d pues reivindicaban la continuidad del autor de la Fenomenolog\u00eda con Marx.<br \/>\nLa ucraniana luego radicada en EEUU Raya Dunayevskaya, que fue durante un tiempo secretaria de Trotsky durante su exilio en M\u00e9xico, expresa una \u201cultrahegelianizaci\u00f3n\u201d del marxismo y presenta a ambos pensadores casi como una unidad homog\u00e9nea y sin matices. Por \u00faltimo, los italianos Galvano Della Volpe y su disc\u00edpulo Lucio Coletti, en l\u00ednea con el citado Althusser, criticaban a los que ve\u00edan a un Marx con una fuerte impronta de Hegel, a quien criticaban por idealista extremo y mandaban al cesto de la basura porque consideraci\u00f3n que ignoraba el momento emp\u00edrico del conocimiento y toda referencia f\u00e1ctica.<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"http:\/\/izquierdaweb.com\/el-movimiento-dialectico-o-el-movimiento-mismo-de-la-realidad-ii\/\">http:\/\/izquierdaweb.com\/el-movimiento-dialectico-o-el-movimiento-mismo-de-la-realidad-ii\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En mayo de 2020 el sitio web argentino Izquierda web de la revista Socialismo o barbarie, con motivo de la<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":7616,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[1603,1604,920,917],"class_list":["post-8268","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-filosofia","tag-dialectica","tag-el-movimiento-dialectico-de-la-fenomenologia-del-espiritu-de-hegel-a-los-grundrisse-de-marx","tag-entrevista-a-autor","tag-resenas"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8268","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8268"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8268\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/7616"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8268"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8268"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8268"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}