{"id":8277,"date":"2020-10-01T05:00:57","date_gmt":"2020-10-01T04:00:57","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8277"},"modified":"2020-10-01T01:36:44","modified_gmt":"2020-10-01T00:36:44","slug":"entrevista-a-francisco-erice-sobre-en-defensa-de-la-razon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8277","title":{"rendered":"Entrevista a Francisco Erice sobre <i>En defensa de la raz\u00f3n<\/i>"},"content":{"rendered":"<p>El profesor Francisco Erice es catedr\u00e1tico de Historia Contempor\u00e1nea en la Universidad de Oviedo y miembro de la Secci\u00f3n de Historia de la Fundaci\u00f3n de Investigaciones Marxistas (FIM).<\/p>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, ha centrado sus investigaciones en los problemas de la memoria colectiva, la historia del comunismo y la historiograf\u00eda. Fruto de ello son libros como <i>Guerras de la memoria y fantasmas del pasado. Usos y abusos de la memoria colectiva <\/i>(2009) y <i>Militancia clandestina y represi\u00f3n. La dictadura franquista contra la subversi\u00f3n comunista, 1956-1963<\/i> (2017), as\u00ed como numerosos art\u00edculos en revistas y cap\u00edtulos en obras colectivas.<\/p>\n<p>En Siglo XXI de Espa\u00f1a, Erice ha publicado <i>E.P. Thompson. Marxismo e historia social <\/i>(2016, junto a Jos\u00e9 Babiano y Juli\u00e1n Sanz, <span style=\"color: #000000;\">(eds.) <\/span>y un cap\u00edtulo en <i>Historiograf\u00eda, marxismo y compromiso pol\u00edtico en Espa\u00f1a. Del franquismo a la actualidad<\/i> (2018, Jos\u00e9 G\u00f3mez Al\u00e9n, ed.) y <i>En defensa de la raz\u00f3n<\/i> (2020). En este \u00faltimo libro centramos nuestra conversaci\u00f3n.<\/p>\n<p><b><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/en-defensa-de-la-razon-scaled.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-8280 size-medium\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/en-defensa-de-la-razon-193x300.jpg\" alt=\"\" width=\"193\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/en-defensa-de-la-razon-193x300.jpg 193w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/en-defensa-de-la-razon-659x1024.jpg 659w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/en-defensa-de-la-razon-768x1193.jpg 768w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/en-defensa-de-la-razon-989x1536.jpg 989w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/en-defensa-de-la-razon-1319x2048.jpg 1319w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/en-defensa-de-la-razon-1320x2050.jpg 1320w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/en-defensa-de-la-razon-scaled.jpg 1649w\" sizes=\"auto, (max-width: 193px) 100vw, 193px\" \/><\/a>Son muchas las cuestiones que sugieren tu \u00faltimo libro. Tendr\u00e9 de dejar muchas de ellas en el archivo de \u201cPreguntas pendientes\u201d. Sobre el t\u00edtulo: \u201cEn defensa de la raz\u00f3n\u201d. \u00bfQu\u00e9 raz\u00f3n defiendes en tu libro?<\/b><\/p>\n<p>No, evidentemente, la \u201craz\u00f3n instrumental\u201d tal como la percibe Adorno, como mecanismo de opresi\u00f3n; ni la posici\u00f3n ingenua de quienes identifican raz\u00f3n con \u201cdi\u00e1logo\u201d (Habermas, Rawls). El libro defiende la raz\u00f3n como instrumento de conocimiento (racionalismo gnoseol\u00f3gico) y como fuente de orientaci\u00f3n pr\u00e1ctica (racionalismo psicol\u00f3gico, frente a la emoci\u00f3n y la mera voluntad). Filos\u00f3ficamente -si se me permite la petulancia, porque no soy fil\u00f3sofo profesional- se situar\u00eda en la perspectiva de Marx, heredero y superador del racionalismo ilustrado y defensor del conocimiento racional del mundo vinculado a la acci\u00f3n para transformarlo. Pol\u00edticamente, estar\u00eda en l\u00ednea con lo que Gramsci llamaba reabsorber \u201clas pasiones elementales del pueblo\u201d, sin ignorarlas, dentro de una explicaci\u00f3n del mundo \u201ccient\u00edfica y coherentemente elaborada\u201d; o lo que Hobsbawm invocaba al hablar de una \u201cizquierda racional\u201d, capaz de sobreponer la \u201craz\u00f3n de izquierda\u201d a la \u201cemoci\u00f3n de izquierda\u201d, analizando la realidad y planteando no s\u00f3lo lo que es -emotivamente- deseable, sino lo que resulta -racionalmente- posible.<\/p>\n<p>El movimiento socialista revolucionario siempre interpret\u00f3, tal vez ingenuamente, la emancipaci\u00f3n social como triunfo de la raz\u00f3n; recu\u00e9rdese aquello de \u201cla raz\u00f3n en marcha\u201d de la letra del himno <i>La Internacional.<\/i><\/p>\n<p><b>Recuerdo, recuerdo bien esa raz\u00f3n en marcha. \u00bfY por qu\u00e9 hay que defender la raz\u00f3n en nuestros d\u00edas? \u00bfSigues la estela del Luk\u00e1cs de <i>El asalto a la raz\u00f3n<\/i>? \u00bfAlg\u00fan paralelismo?<\/b><\/p>\n<p>Defender la raz\u00f3n es defender, como dec\u00eda Marcuse, la posibilidad de actuar sobre la base del conocimiento y de \u201cdar forma a la realidad conforme a sus potencialidades\u201d. Como se dice en la Introducci\u00f3n del libro, de Luk\u00e1cs creo que debe rescatarse la idea de la existencia de al menos \u201cafinidades electivas\u201d entre irracionalismos y reaccionarismo pol\u00edtico, pero su cr\u00edtica resulta -como es sabido- demasiado r\u00edgida y mec\u00e1nica, con excesivas influencias del estilo de pensamiento de la \u201cguerra fr\u00eda\u201d. Yo volver\u00eda de nuevo a Hobsbawm y su conferencia \u201cEl desaf\u00edo de la raz\u00f3n. Manifiesto para la renovaci\u00f3n de la historia\u201d, que arremete precisamente contra el irracionalismo posmoderno en el campo de la Historia. O a la extraordinaria <i>Vida de Galileo <\/i>de Brecht, que defiende la realidad (al menos la necesidad o posibilidad) de que los que trabajan con sus manos comprendan mejor el porqu\u00e9 de las cosas (que \u201cnada se mueve si no es movido\u201d). La raz\u00f3n aparece aqu\u00ed como solidaria de la emancipaci\u00f3n intelectual y social.<\/p>\n<p><b>Acabas de citar a Brecht. Abres el libro con una cita de la <i><b>Vida de Galileo <\/b><\/i>precisamente, hay mucho Brecht en tu libro. \u00bfQu\u00e9 pueden aprender los historiadores del dramaturgo y poeta alem\u00e1n?<\/b><\/p>\n<p>Lo que en el libro se comparte con Brecht es la intuici\u00f3n -que tambi\u00e9n se matiza- de la solidaridad entre conocimiento y emancipaci\u00f3n, de la necesidad del conocimiento para \u201clos de abajo\u201d y del materialismo b\u00e1sico de quienes \u201ctrabajan con sus manos\u201d. Y tambi\u00e9n su idea -que enlaza con la propuesta de Bourdieu de una \u201crealpolitik\u201d de la raz\u00f3n- de que el triunfo de esta no es una cuesti\u00f3n meramente intelectual, sino pol\u00edtica; como dice el Galileo brechtiano, \u201cla victoria de la Raz\u00f3n s\u00f3lo puede ser la victoria de los que razonan\u201d. Fern\u00e1ndez Buey subrayaba acertadamente esta aspiraci\u00f3n marxiana de Brecht de fundir ciencia y proletariado, defendiendo \u201cla suave violencia de la raz\u00f3n sobre los hombres\u201d.<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, no sabr\u00eda decir qu\u00e9 otras cosas pueden los historiadores, en cuanto tales, aprender de Brecht, m\u00e1s all\u00e1 del placer intelectual de su lectura y el disfrute de sus paradojas, su inteligencia y su humor cr\u00edtico insuperable.<\/p>\n<p><b>Sobre el subt\u00edtulo: \u201cContribuci\u00f3n a la cr\u00edtica del posmodernismo\u201d. \u00bfUn gui\u00f1o marxista? \u00bfUn homenaje al gran cl\u00e1sico con eso de la \u201ccontribuci\u00f3n a la cr\u00edtica\u201d? \u00bfC\u00f3mo hay que entender aqu\u00ed el concepto de cr\u00edtica?<\/b><\/p>\n<p>La expresi\u00f3n es obviamente un gui\u00f1o a Marx, que por cierto tambi\u00e9n se burlaba de cierta \u201ccr\u00edtica cr\u00edtica\u201d o de la critica idealista (\u201cel arma de la cr\u00edtica\u201d nunca puede sustituir a la \u201ccr\u00edtica de las armas\u201d). Cr\u00edtica se opone aqu\u00ed a pensamiento vulgar que no cuestiona la realidad tal como est\u00e1 configurada, o a dogmatismo.<\/p>\n<p>La cr\u00edtica no es mera destrucci\u00f3n o nihilismo, sino que trata de rescatar el n\u00facleo racional de las teor\u00edas o formas de pensamiento, pero sin canonizarlas.<\/p>\n<p><b>El ser, dec\u00eda Arist\u00f3teles, se dice de muchas maneras (Jos\u00e9 Mar\u00eda Valverde, en broma c\u00e9lebre, a\u00f1ad\u00eda: \u00a1hasta una cadena radiof\u00f3nica lleva su nombre!). Tampoco son pocas las formas de conjugar el t\u00e9rmino-concepto de posmodernismo. \u00bfQu\u00e9 entiendes t\u00fa por posmodernismo?<\/b><\/p>\n<p>Esta variedad es evidente, pero la diversidad de las especies no tiene por qu\u00e9 negar la unidad del g\u00e9nero. Y tampoco debe obnubilarnos que destacados posmodernos nieguen serlo. Por posmodernismo podemos entender, citando textualmente la definici\u00f3n de Terry Eagleton, \u201cun estilo de pensamiento que desconf\u00eda de las nociones cl\u00e1sicas de verdad, raz\u00f3n, identidad y objetividad, de la idea de progreso universal o de emancipaci\u00f3n, de las estructuras aisladas, de los grandes relatos y de los sistemas definitivos de explicaci\u00f3n\u201d. El posmodernismo cuestiona el pensamiento racional y la ciencia consider\u00e1ndolos formas de dominaci\u00f3n, es relativista y esc\u00e9ptico sobre las posibilidades del conocimiento, otorga al lenguaje un papel generador casi absoluto y defiende una visi\u00f3n del mundo basado en las <i>diferencias<\/i>, la contingencia, las fracturas y la discontinuidad.<\/p>\n<p><b>Hablando del lenguaje\u2026 Haces varias referencias en el libro a lo que llamas \u2018giro ling\u00fc\u00edstico\u2019. \u00bfEn qu\u00e9 consiste ese giro? \u00bfCu\u00e1les ser\u00edan tus principales cr\u00edticas?<\/b><\/p>\n<p>El posmodernismo se sit\u00faa en la estela de la filosof\u00eda del lenguaje contempor\u00e1nea que otorga a esta facultad humana el papel central en la construcci\u00f3n de la realidad, y en lo que, al menos desde los a\u00f1os setenta del pasado siglo, se empieza a llamar \u201cgiro ling\u00fc\u00edstico\u201d en las ciencias sociales.<\/p>\n<p>El reconocimiento de que el lenguaje es algo m\u00e1s que un mero instrumento comunicativo es, sin duda, importante, al igual que el papel de la ret\u00f3rica en la construcci\u00f3n de las identidades y pr\u00e1cticas colectivas, por ejemplo. El problema surge cuando se considera al lenguaje como un factor que funciona al margen de cualquier anclaje o soporte social o de las realidades \u201cmateriales\u201d, independientemente de las condiciones sociales de su producci\u00f3n, reproducci\u00f3n y uso; o cuando se reducir la realidad a la pura comunicaci\u00f3n o a un universo de intercambios simb\u00f3licos, que no deja de ser una forma, a veces extrema, de idealismo.<\/p>\n<p>Aunque algunos piensen que simplifico o que ignoro la profundidad de las posiciones pan-ling\u00fc\u00edsticas, o que es una forma burda de decirlo, prefiero pensar, con Marx y Engels, que los pensamientos y el lenguaje no forman un mundo aparte, sino que son, con toda su complejidad, \u201cexpresiones de la vida real\u201d.<\/p>\n<p><b>Ley\u00e9ndote es casi inevitable que no vengan a la memoria, y m\u00e1s de una vez, las <i>Imposturas intelectuales<\/i> de Sokal y Bricmont. \u00bfTe has inspirado en las<i> Imposturas<\/i>? \u00bfHas pretendido seguir la cr\u00edtica de estos autores centr\u00e1ndote, esencialmente, en asuntos historiogr\u00e1ficos?<\/b><\/p>\n<p>Coincido con ellos en el sentido de su cr\u00edtica al posmodernismo por su renuncia al conocimiento cient\u00edfico y racional como factor emancipador y en lo que ello tiene de potencialmente reaccionario (al desarmar el pensamiento cr\u00edtico). Creo que tienen raz\u00f3n en su denuncia del pensamiento posmoderno como estrategia de oscurecimiento voluntario y, por supuesto, resulta ilustrativa y a la vez divertida la denuncia de sus imposturas y charlataner\u00eda cient\u00edfica que supuso el falso art\u00edculo de Sokal imitando la terminolog\u00eda de autores posmodernistas, que fue tomado por bueno, elogiado y publicado en<i>Social Text,<\/i> una prestigiosa revista de esa orientaci\u00f3n. Pero el planteamiento de la influencia en la Historia o las ciencias sociales tiene tambi\u00e9n otras dimensiones (ruptura de la idea de causalidad o de referencialidad de las fuentes, fragmentaci\u00f3n, etc.).<\/p>\n<p><b>Algo poco frecuente, a d\u00eda de hoy, en libros de orientaci\u00f3n marxista como el tuyo: las numerosas referencias que haces a la obra de Gustavo Bueno. \u00bfTe sigue interesando su materialismo, su filosof\u00eda general, su concepci\u00f3n de la historia?<\/b><\/p>\n<p>Mi admiraci\u00f3n por Gustavo Bueno viene de mi \u00e9poca de estudiante, de mi primer deslumbramiento tras la llegada a la universidad. Aun hoy, sus textos me siguen deslumbrando, aunque de manera desigual y desde posiciones absolutamente antag\u00f3nicas con sus orientaciones pol\u00edticas de las \u00faltimas d\u00e9cadas. Me interesa el Bueno de los \u201cEnsayos materialistas\u201d, el que pretend\u00eda construir una filosof\u00eda materialista superando las limitaciones y estrecheces del Diamat, el de su teor\u00eda de la ciencia y tambi\u00e9n de algunos trabajos sobre la Historia, incluso su tesis -aunque no siempre coincida en sus conclusiones- de \u201cvuelta del rev\u00e9s\u201d del viejo marxismo. Es decir, el Bueno que se mov\u00eda, en cierto modo, en el espacio de una reconstrucci\u00f3n del marxismo, o que creo que a\u00fan aporta elementos para ello.<\/p>\n<p>Me interesa mucho menos o no me interesa su \u201cidea de Espa\u00f1a\u201d o su teor\u00eda de los imperios, su filosof\u00eda pol\u00edtica, etc. Y me produce verdadera repugnancia ver sus tesis reproducidas parcial y sesgadamente -aunque el propio Gustavo contribuy\u00f3 a ello- por una secta reaccionaria que, a lo mejor si pudiera y llegara al poder, quemar\u00eda alguno de sus libros por materialista y ateo.<\/p>\n<p><b>\u00bfEst\u00e1s hablando de VOX?<\/b><\/p>\n<p>Claro. Vox y todo el entorno de la derecha radical espa\u00f1ola y sus \u201cthink-tanks\u201d, medios de comunicaci\u00f3n afines, etc.<\/p>\n<p><b>Divides el libro en tres partes. La primera lleva por t\u00edtulo \u201cEl retroceso del marxismo y el auge del posmodernismo\u201d. \u00bfPuedes explicar brevemente qu\u00e9 caus\u00f3 el retroceso del marxismo? \u00bfEn qu\u00e9 \u00e1mbitos retrocedi\u00f3? \u00bfSigue estando en retroceso?<\/b><\/p>\n<p>Creo que el retroceso del marxismo, tal como explico en el libro, tiene dos razones fundamentales. La primera es la derrota pol\u00edtica, m\u00e1s que intelectual, de los proyectos de transformaci\u00f3n social que en \u00e9l se inspiraban. La segunda es la incapacidad de afrontar el an\u00e1lisis de nuevos fen\u00f3menos que surgen desde la d\u00e9cada de 1970 (cambios en la composici\u00f3n de la clase obrera, transformaciones culturales, surgimiento de nuevos movimientos y contradicciones sociales, etc.). De esta incapacidad y esta derrota emerge el posmodernismo como una alternativa que, finalmente, no supera las limitaciones del viejo pensamiento marxista, sino que niega radicalmente sus potencialidades. Desde luego el retroceso ha sido fuerte en la Historia y creo que tambi\u00e9n -aunque quiz\u00e1s menos o m\u00e1s desigual- en las ciencias sociales. En todo caso, nunca ha dejado de haber un pensamiento marxista con figuras importantes, aunque no hegem\u00f3nico. En los \u00faltimos a\u00f1os, se han formulado diversos planteamientos en el sentido de recuperar o reconstruir el pensamiento marxista en diversos campos; eso ha hecho mucho m\u00e1s f\u00e1cil mi trabajo en este libro porque, gracias a ello, la mayor parte de los argumentos que manejo puedo tomarlos prestados de otros autores m\u00e1s solventes que yo.<\/p>\n<p><b>Por la misma senda que la pregunta anterior: \u00bfqu\u00e9 posibilit\u00f3 el auge del posmodernismo? Desde la opci\u00f3n marxista que defiendes, \u00bfalgo que aprender de sus cr\u00edticas?<\/b><\/p>\n<p>Hay bastante coincidencia en que el posmodernismo surge de la crisis de los proyectos emancipadores y se encarna bien en una intelectualidad cada vez m\u00e1s esc\u00e9ptica o desentendida de la cr\u00edtica al sistema econ\u00f3mico-social y m\u00e1s exigente en cuanto a libertades personales y \u201cestilos de vida\u201d. El problema es que hace suya la l\u00f3gica de esa crisis y nos sit\u00faa ante un mundo inexplicable y ca\u00f3tico y adopta una actitud relativista en los valores y esc\u00e9ptica ante cualquier proyecto de cambio social. Hay al menos tres ideas (tal vez otras) que es importante apuntar en el haber de los posmodernos: la cr\u00edtica a las teleolog\u00edas del progreso; el cuestionamiento de las interpretaciones deterministas. y -sobre todo en Foucault- la constataci\u00f3n de las relaciones entre saberes y poderes. El problema es que la primera da lugar, en sus textos, a la negaci\u00f3n de todo sentido del desarrollo hist\u00f3rico; la segunda a un indeterminismo absoluto (a la pura \u201ccontingencia\u201d), y la tercera a un \u201cconstructivismo radical\u201d, un escepticismo y un relativismo que niegan toda posibilidad de verdad objetiva.<\/p>\n<p><b>Hay una referencia y comentario en tu libro, sorprendente para m\u00ed, sobre <i>El queso y los gusanos<\/i><\/b> de Ginzburg. \u00bfEste ejemplo de \u201cmicrohistoria\u201d, deslumbrante en mi opini\u00f3n, aliment\u00f3 tambi\u00e9n las cr\u00edticas posmodernas en contra de los \u201cgrandes relatos\u201d, de la macrohistoria?<\/p>\n<p><i>El queso y los gusanos<\/i>, que a m\u00ed tambi\u00e9n me parece deslumbrante, y la microhistoria en general, no se presentan como manifestaciones del posmodernismo, sino como reflejo de un clima historiogr\u00e1fico general en el que entran en cuesti\u00f3n los paradigmas estructurales y excesivamente deterministas. Los referentes te\u00f3ricos de esta corriente son diversos y ecl\u00e9cticos. Pero Ginzburg no es un posmoderno; baste ver las diferencias en c\u00f3mo trata a su personaje (Menocchio), ensanchando los l\u00edmites de lo individual pero sin negar las reglas sociales, frente a un Foucault que, al tratar del asesino Pierre Rivi\u00e8re, excluye cualquier interpretaci\u00f3n para no forzarlo -dice- reduci\u00e9ndolo a la raz\u00f3n ajena.<\/p>\n<p>Ginzburg tiene claro -y as\u00ed lo recalca- que de la propia \u00e9poca y clase \u201cnadie se escapa\u201d y que los individuos pueden optar entre diversas posibilidades latentes, pero dentro de una \u201cjaula visible e invisible\u201d que construyen la lengua y la cultura, ejerciendo dentro de ella una \u201clibertad condicionada\u201d. Las cr\u00edticas m\u00e1s importantes que pueden hacerse a la microhistoria van por otras v\u00edas; por ejemplo, por las dificultades de reconstruir el sentido de las acciones individuales sin el conocimiento previo enmarcador de los contextos sociales y culturales en las que se producen.<\/p>\n<p><b>Te has referido a Foucault en dos ocasiones pero tengo que preguntarte: \u00bftambi\u00e9n Michel Foucault, desde tu punto de vista, es un pensador posmoderno?<\/b><\/p>\n<p>Lo es sin duda alguna. No por casualidad se le considera (junto con Derrida, Barthes, Deleuze y alg\u00fan otro) una de las figuras fundamentales de lo que en Estados Unidos se ha conocido como <i>French Theory<\/i>, del posestructuralismo, eje central del posmodernismo. Pero, adem\u00e1s, Foucault refleja como pocos algunos de los rasgos cardinales del pensamiento posmoderno, entre otras cosas por su conexi\u00f3n directa con Nietzsche: la fragmentariedad y la discontinuidad (pi\u00e9nsese en su teor\u00eda de las \u201cepistemes\u201d, sus libros sobre la locura o la prisi\u00f3n, etc.), la ruptura con la idea de causalidad y el descriptivismo (su seguidor Paul Veyne, lo califica como el primero historiador \u201ctotalmente positivista\u201d), la negaci\u00f3n de la objetividad, etc.<\/p>\n<p>Otra cosa es que Foucault sea, dentro de los posmodernos, el mas interesante, al menos para los historiadores, con algunas aportaciones -y sobre todo sugerencias- importantes.<\/p>\n<p><b>\u00bfNos puedes citar alguna de sus aportaciones importantes?<\/b><\/p>\n<p>En realidad, m\u00e1s que aportaciones s\u00f3lidas, yo dir\u00eda intuiciones o incluso ideas-fuerza que han estimulado investigaciones hist\u00f3ricas o sociol\u00f3gicas relevantes, aunque representen tambi\u00e9n factores de debilidad conceptual o desviaci\u00f3n de los enfoques con respecto a otras posibilidades fruct\u00edferas. Pienso por ejemplo en su noci\u00f3n del \u201cpoder difuso\u201d, la relaci\u00f3n entre saberes y poder, su inter\u00e9s por los m\u00e1rgenes, el an\u00e1lisis de los \u201csistemas disciplinarios\u201d o incluso -aunque a m\u00ed no me parecen especialmente interesantes- sus nociones de biopol\u00edtica, de gubernamentalidad o poder pastoral. Son ideas que han generado y generan debates. Aunque en una entrevista reciente convert\u00edan una frase incidental m\u00eda, donde afirmaba que probablemente Foucault estaba sobrevalorado, en titular llamativo, no pretend\u00eda con eso negar todo valor a su obra. Ni siquiera soy, en esto, la mitad de radical que Thompson, que dec\u00eda que Foucault era \u201cun charlat\u00e1n\u201d, o de Ginzburg, que lo reduc\u00eda en gran medida a \u201cuna nota a pie de p\u00e1gina de Nietzsche\u201d; o incluso del gran marxista espa\u00f1ol, fallecido hace unos a\u00f1os, Juan Carlos Rodr\u00edguez, que relacionaba lo que denominaba \u201cmito Foucault\u201d con un cierto \u201cantimarxismo sutil\u201d.<\/p>\n<p>Sobre estas cuestiones me remito al libro, donde se habla m\u00e1s extensamente de todo ello.<\/p>\n<p><b>Ciertamente, le dedicas un cap\u00edtulo entero, el IV, \u201cMiseria y grandeza del foucaultismo\u201d, t\u00edtulo que de nuevo recuerda a Brecht, el del \u201cTerror y miseria del Tercer Reich\u201d. <\/b><\/p>\n<p>Hablabas antes de Nietzsche: \u00bfpor qu\u00e9, como afirmas, Nietzsche y Heidegger son dos predecesores reaccionarios del posmodernismo?<\/p>\n<p>Al hablar de ambos pensadores como precursores del posmodernismo no descubro ning\u00fan secreto, porque son las dos grandes figuras influyentes, en mayor o menor medida, en los autores posmodernos. Es bien conocido, por ejemplo, el fuerte influjo heideggeriano en Derrida, o el quiz\u00e1s a\u00fan mayor nietzscheano en Foucault. Del car\u00e1cter pol\u00edtica y socialmente reaccionario de ambos fil\u00f3sofos alemanes creo que no caben demasiadas dudas, por m\u00e1s que se haya intentado interpretar a \u201cNietzsche contra Nietzsche\u201d o \u201cHeidegger contra Heidegger\u201d.<\/p>\n<p>El rechazo al racionalismo ilustrado, las idas de diferencia o discontinuidad, el papel central del lenguaje, el relativismo y tantos otros elementos del pensamiento posmoderno se inspiran en gran medida en ellos. Al presentarlos, en el libro, bajo el ep\u00edgrafe de \u201cDos precursores reaccionarios\u201d, se intenta resaltar el llamativo contraste entre pensadores posmodernos sedicentemente de izquierdas y la influencia determinante en ellos de pensadores tan ultraconservadores como los dos citados, o la de Carl Schmitt entre los polit\u00f3logos posmodernos.<\/p>\n<p>Es dif\u00edcil pensar que puedan separarse tan radicalmente sus opiniones pol\u00edticas del resto de sus ideas. Visto as\u00ed, hablar de \u201cnietzscheanos de izquierdas\u201d o \u201cheideggerianos de izquierdas\u201d va m\u00e1s all\u00e1 de un simple ox\u00edmoron o una \u201ccontradictio in terminis\u201d.<\/p>\n<p><b>Tambi\u00e9n incluyes a Laclau y Mouffe entre los pensadores posmodernos. Sin embargo, como sabes, no s\u00e9 si con inconsistencias, algunas formaciones pol\u00edticas de la llamada nueva izquierda reivindican su pensamiento, su concepci\u00f3n de la pol\u00edtica y lo pol\u00edtico. \u00bfEs posible entonces un posmodernismo pol\u00edtico de izquierdas?<\/b><\/p>\n<p>Laclau y Mouffe son claramente posmodernos; sus influencias declaradas y el desarrollo de sus esquemas de an\u00e1lisis son, en ese sentido, inequ\u00edvocos. Tambi\u00e9n lo son (aunque con m\u00e1s matices) Negri y Hardt en su teor\u00eda del Imperio. Y hay tambi\u00e9n un \u201cposmodernismo desde el Sur\u201d con muchas variantes (Boaventura de Sousa Santos, Dussel, An\u00edbal Quijano, etc.).<\/p>\n<p>El posmodernismo ha influido mucho en los a veces llamados \u201cnuevos movimientos sociales\u201d y en los an\u00e1lisis hist\u00f3rico-sociales ligados a los mismos (Historia de g\u00e9nero, <i>Cultural Studies<\/i>, Estudios poscoloniales, etc.). Eso significa que hay, evidentemente posmodernismo que se reivindica de la izquierda, y cuyos defensores son muchas veces firmes y consecuentes militantes de la izquierda. Por eso es importante el debate, la confrontaci\u00f3n cr\u00edtica con estas posiciones desde la izquierda de orientaci\u00f3n marxista, para delimitar posiciones de manera clara, pero, por supuesto, entendiendo que estas diferencias no deben excluir las posibles y necesarias colaboraciones pr\u00e1cticas.<\/p>\n<p>En el caso de Laclau y Mouffe, defensores de un \u201cposmarxismo\u201d te\u00f3rico que se proyecta pol\u00edticamente como \u201cpopulismo de izquierdas\u201d, creo que cabe reprocharles, desde posiciones marxistas, su remisi\u00f3n al campo ling\u00fc\u00edstico de las contradicciones sociales, la separaci\u00f3n de lo social (que pr\u00e1cticamente se difumina) y lo pol\u00edtico, la ambig\u00fcedad de sus posiciones sobre la transformaci\u00f3n social o la concepci\u00f3n de la pol\u00edtica como una movilizaci\u00f3n sobre la base de las emociones y los sentimientos, tremendamente peligrosa por su potencial irracionalismo, que condena objetivamente a los movilizados a una posici\u00f3n subalterna.<\/p>\n<p><b>\u00bfHa habido aportaciones importantes, destacables y reconocidas, del posmodernismo en el \u00e1mbito de la historia, o sus reflexiones se han centrado m\u00e1s bien en la metahistoria o en la filosof\u00eda en general? \u00bfHay historia posmoderna interesante por decirlo de alg\u00fan modo?<\/b><\/p>\n<p>Suele decirse que hay mucha reflexi\u00f3n te\u00f3rica posmoderna en el campo de la Historia (Hayden White es un claro ejemplo), pero pocos historiadores posmodernos, y creo que es cierto, aunque con algunos matices. La raz\u00f3n est\u00e1 en que llevar a la pr\u00e1ctica postulados posmodernos extremos supone atentar contra la misma l\u00f3gica del oficio de historiador; no es de extra\u00f1ar que uno de los defensores de estas tesis, Jenkins, llegue a pronosticar el fin pr\u00f3ximo de la Historia (de la Historia como disciplina) y hable de futuras sociedades que ya no necesiten a los historiadores. Por eso lo que s\u00ed hay es una amplia gama de influencias parciales o de posmodernismo <i>light <\/i>o moderado. Y, sobre todo, un clima propicio a la difusi\u00f3n de este tipo de planteamientos, siempre mezclado con otros o matizado. La Historia posmoderna m\u00e1s completa, lo que sus cultivadores llaman, por ejemplo, la Historia postsocial, es hoy bastante minoritaria.<\/p>\n<p><b>Pero esto que se\u00f1alas del fin de la historia como disciplina cient\u00edfica o la consideraci\u00f3n de que de hecho nunca lo fue, \u00bfno son tambi\u00e9n tesis o consideraciones pr\u00f3ximas a Althusser o a sus disc\u00edpulos o seguidores?<\/b><\/p>\n<p>La proximidad de Althusser a algunos de estos autores es evidente (por ejemplo, su influencia en Laclau), aunque, en todo caso, Althusser ten\u00eda una concepci\u00f3n \u201ccientifista\u201d del marxismo y hablaba pomposamente de Marx como descubridor del \u201ccontinente de la Historia\u201d. A lo mejor parte del problema es qu\u00e9 entiende por ciencia o la contraposici\u00f3n ciencia-ideolog\u00eda.<\/p>\n<p>Para los historiadores, creo que los dos principales problemas que plantea Althusser tienen que ver con el \u201canti-historicismo\u201d y \u201canti-empirismo\u201d por un lado, y el \u201cantihumanismo\u201d por otro. Thompson percibi\u00f3 bien -aunque no s\u00e9 si lo formul\u00f3 del todo correctamente- los efectos delet\u00e9reos para la Historia de un \u201canti-empirismo\u201d que degenera en \u201cteoricismo\u201d, rompiendo el \u201cdi\u00e1logo\u201d de la construcci\u00f3n te\u00f3rica con el material emp\u00edrico. El antihumanismo, adem\u00e1s, degradando el papel de la acci\u00f3n humana, refleja el car\u00e1cter \u201cpol\u00edticamente sombr\u00edo\u201d del marxismo althusseriano, como dec\u00eda Eagleton, reforzado por su noci\u00f3n de ideolog\u00eda, que subraya la opacidad necesaria de los procesos sociales incluso en el \u00e1mbito de una hipot\u00e9tica sociedad emancipada.<\/p>\n<p><b>\u00bfCu\u00e1les ser\u00edan tus principales cr\u00edticas a lo que llamas historia de g\u00e9nero?<\/b><\/p>\n<p>La llamada \u201cHistoria de g\u00e9nero\u201d, y no digamos ya la Historia de las mujeres, noci\u00f3n m\u00e1s amplia pero estrechamente relacionada con ella, han hecho aportaciones verdaderamente sustanciales a la renovaci\u00f3n historiogr\u00e1fica de las ultimas d\u00e9cadas. Lo que el libro critica no es este campo historiogr\u00e1fico, ni la noci\u00f3n en s\u00ed de g\u00e9nero, entendido como construcci\u00f3n cultural de los roles atribuidos a hombres y mujeres. M\u00e1s bien se cuestiona una determinada manera de definir el g\u00e9nero, vinculada precisamente a las teor\u00edas posmodernas, que entiende las diferencias como mera construcci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica y se desvincula del estudio de las relaciones materiales y sociales que afectan a las mujeres.<\/p>\n<p>Es esta Historia reductivamente \u201cculturalista\u201d, tremendamente peligrosa adem\u00e1s para la misma legitimaci\u00f3n de los movimientos feministas, la que debe ser te\u00f3ricamente combatida. Hay, por el contrario, intentos de imbricaci\u00f3n de g\u00e9nero y clase o de explicaci\u00f3n hist\u00f3rica materialista de la historia de las mujeres, ligada a las condiciones materiales de su existencia, sin olvidar -claro est\u00e1- los factores culturales, que constituyen una v\u00eda de desarrollo historiogr\u00e1fico verdaderamente prometedora para el futuro.<\/p>\n<p><b>La tercera parte de tu libro lleva por t\u00edtulo \u201cLa historia marxista despu\u00e9s de la tormenta. Propuesta para una reconstrucci\u00f3n\u201d. Son muchas las sugerencias y tesis que en ella defiendes. Sobre algunas de ellas. \u00bfQu\u00e9 fue Marx en tu opini\u00f3n? \u00bfUn economista, un fil\u00f3sofo, un revolucionario, un historiador? \u00bfTodo en uno?<\/b><\/p>\n<p>Humildemente, debo reconocer que esta tercera parte tiene quiz\u00e1s m\u00e1s sugerencias que tesis perfiladas. En todo caso, sin querer decir que en las dos anteriores se planteen los an\u00e1lisis de manera m\u00e1s s\u00f3lida o afianzada, me pareci\u00f3 que era m\u00e1s oportuno subrayar, en esta parte final, el car\u00e1cter abierto de los debates sobre c\u00f3mo reconstruir un marxismo historiogr\u00e1fico que recoja lo mejor de la tradici\u00f3n materialista y a la vez no se repliegue sectariamente frente a las contribuciones del propio desarrollo de la Historia como disciplina.<\/p>\n<p>Con respeto a la identificaci\u00f3n \u201cgremial\u201d de la obra de Marx o en el encasillamiento de su figura, creo que posee todas esas dimensiones y alguna m\u00e1s. Pero todas ellas, lejos de superponerse, se integran en una visi\u00f3n unitaria, como Schumpeter supo ver bien a prop\u00f3sito de la Econom\u00eda y la Historia. Creo que Marx absorbe y combina muchos ingredientes y perspectivas, pero nunca es \u201cecl\u00e9ctico\u201d. Quiz\u00e1s la dimensi\u00f3n central m\u00e1s justificable de su obra ser\u00eda la de fil\u00f3sofo, m\u00e1s que de cient\u00edfico. Y por supuesto, la de revolucionario, que asume la \u201ccr\u00edtica de las armas\u201d como realizaci\u00f3n del \u201carma de la cr\u00edtica\u201d.<\/p>\n<p>Desde luego, no es exactamente un historiador, pese a que Pierre Vilar le gustaba identificarlo como tal (las obras de Marx, si acaso, nos recuerdan a las actuales Sociolog\u00eda hist\u00f3rica o Historia del Presente), por su evidente y fundamental tendencia a \u201cpensarlo todo hist\u00f3ricamente\u201d.<\/p>\n<p><b>\u00bfLa teor\u00eda marxista de la historia es una disciplina cient\u00edfica? Si lo fuera, \u00bfqu\u00e9 tipo de ciencia ser\u00eda?<\/b><\/p>\n<p>Ni la teor\u00eda marxista es una disciplina cient\u00edfica ni el marxismo es una ciencia. Pero s\u00ed creo que la concepci\u00f3n marxista, racionalista, materialista y cr\u00edtica, nos ayuda a la construcci\u00f3n de la Historia como ciencia. El marxismo lo que nos ofrece o nos permite construir es una teor\u00eda de la sociedad que funcione como un \u201chorizonte metodol\u00f3gico\u201d o \u201cideal regulativo\u201d (tomo las expresiones de Moradiellos) para el an\u00e1lisis de los materiales hist\u00f3ricos. Pero no hay una \u201cciencia marxista\u201d, como no la hay \u201cproletaria\u201d o \u201cfeminista\u201d.<\/p>\n<p>Las ciencias, sin que ello implique sacralizarlas, representan el horizonte m\u00e1ximo de racionalidad met\u00f3dica y sistem\u00e1tica alcanzado por las sociedades humanas. Hablar de la Historia como ciencia se sit\u00faa en las ant\u00edpodas del posmodernismo, que la identifica en lo esencial con la Literatura o la ficci\u00f3n, o que niega principios esenciales como el de causalidad, determinaci\u00f3n o continuidad. Obviamente, la Historia es una ciencia \u201chumana\u201d, en la que el sujeto operatorio (el historiador) es imposible de neutralizar del todo (como sucede en las ciencias f\u00edsico-naturales) en el proceso de construcci\u00f3n del conocimiento. Pero existen mecanismos que permiten alcanzar grados de veracidad significativos (la cr\u00edtica rigurosa de las fuentes, los principios deontol\u00f3gicos del trabajo del historiador, la socializaci\u00f3n \u201cgremial\u201d o el contexto institucional de los conocimientos, etc.), que permiten a la Historia figurar decorosamente en el campo de las ciencias humanas o sociales que se ha ido institucionalizando a lo largo de los dos \u00faltimos siglos. Creo que la teor\u00eda de la ciencia de Gustavo Bueno plantea correctamente el asunto, sin renunciar al an\u00e1lisis sociol\u00f3gico de la misma, pero no incurriendo en el sociologismo o el relativismo.<\/p>\n<p><b>\u00bfPor qu\u00e9 es tan importante la categor\u00eda \u201ctotalidad hist\u00f3rica\u201d? \u00bfNo es, de hecho, un objetivo inalcanzable, un idea regulativa en todo caso?<\/b><\/p>\n<p>La idea de totalidad, que yo dir\u00eda que comparten pr\u00e1cticamente todos los historiadores marxistas y muchos que no lo son, es importante para entender la historia como un conjunto de elementos jer\u00e1rquica y complejamente interrelacionados. Todo esto confronta de nuevo con el posmodernismo, que niega la existencia de una l\u00f3gica unitaria en la realidad hist\u00f3rica-social, lo cual nos impide entender su funcionamiento y actuar sobre ella. Por eso los posmodernos ven la realidad como pura fragmentaci\u00f3n, una sucesi\u00f3n de \u201cdiferencias irreductibles\u201d, y niegan cualquier dial\u00e9ctica integradora.<\/p>\n<p>Dicho esto, la dial\u00e9ctica totalizadora marxista no debe ser vista como anuladora de las heterogeneidades, ni entendida en una perspectiva teleol\u00f3gica. Historia total significa, por ejemplo, interrelaci\u00f3n entre lo social, lo pol\u00edtico y lo cultural (cosa, que, por cierto, los posmodernos vuelven a negar). Historia total \u201cno es decirlo todo de todo\u201d pero s\u00ed, como dec\u00eda Luk\u00e1cs, tener en cuenta que los acontecimientos o elementos hist\u00f3ricos solo pueden entenderse en su profundidad dentro de la totalidad de la que forman parte. Si bien es cierto que, en t\u00e9rminos pr\u00e1cticos, como se\u00f1alaba Fontana, construir esquemas totalizadores que luego se apliquen al an\u00e1lisis de realidades concretas se ha hecho m\u00e1s complejo en nuevos tiempos, con la ampliaci\u00f3n exponencial del campo tem\u00e1tico de la Historia.<\/p>\n<p><b>Citas en numerosas ocasiones dos grandes intelectuales marxistas: Thompson y Hobsbawm. \u00bfSon dos cl\u00e1sicos de la tradici\u00f3n que no debemos olvidar? \u00bfPodemos seguir aprendiendo de ellos?<\/b><\/p>\n<p>Desde luego, son dos figuras cumbres, por otra parte bastante diferentes entre s\u00ed. Thompson nos ofrece un marxismo muy abierto, celosamente preocupado por el an\u00e1lisis emp\u00edrico, el protagonismo humano y la dimensi\u00f3n cultural, sensible a las mejores influencias de la tradici\u00f3n empirista. Hobsbawm nos proporciona, a mi entender, una propuesta m\u00e1s equilibrada de an\u00e1lisis hist\u00f3rico (por ejemplo, entre lo estructural y la <i>human agency<\/i>, sin la brillantez y la capacidad de seducci\u00f3n de los trabajos de Thompson, pero seguramente desde posiciones marxistas algo m\u00e1s s\u00f3lidas. Pero no se trata de elegir ni, por supuesto, de quedarnos reducidos a estos dos grandes historiadores que, por otra parte, no deben ser vistos -ni ellos ni cualquier otro- como modelos a seguir.<\/p>\n<p><b>Lo mismo te pregunto sobre Gramsci y Benjamin que sin duda fueron dos grandes (o grand\u00edsimos) fil\u00f3sofos marxistas del siglo XXI. \u00bfSiguen teniendo mucho que ense\u00f1arnos?<\/b><\/p>\n<p>Por supuesto que son dos referencias fundamentales. En todo caso, en lo que se refiere a la Historia, creo que su utilidad es diferente. Benjamin nos alerta l\u00facidamente sobre los riesgos de la idea de progreso, el tiempo \u201cplano\u201d de la manera positivista de hacer Historia, la importancia de algunos fen\u00f3menos culturales, etc. Sin embargo, el componente m\u00edstico-religioso-ut\u00f3pico de sus tesis sobre la Historia y su idea de la ruptura y el salto hist\u00f3rico reducen, a mi entender, su utilidad para una reconstrucci\u00f3n del marxismo como sociolog\u00eda del pasado.<\/p>\n<p>En cambio, la utilidad de Gramsci (por cierto abusivamente utilizado, incluso por los posmodernos) sigue siendo fundamental. Adem\u00e1s de los campos en los que sus textos han incidido m\u00e1s (la pol\u00edtica en sentido amplio, la cultura popular, los intelectuales\u2026), leyendo a Gramsci uno tiene siempre la sensaci\u00f3n de que, en la mayor parte de los dilemas sobre por d\u00f3nde encaminar el an\u00e1lisis, casi siempre nos proporciona posiciones adecuadas y orientaciones valiosas. Por supuesto, tampoco hay que convertirlo en una especie de gur\u00fa, y menos en el emblema del marxismo cr\u00edtico frente al dogm\u00e1tico, es decir, utilizar a Gramsci como ariete contra el marxismo, como hacen realmente Laclau o Mouffe o algunos exponentes de los <i>Cultural Studies<\/i>.<\/p>\n<p><b>\u00bfQu\u00e9 opini\u00f3n te merece aquel lema (althusseriano), tan de moda hace unos a\u00f1os, de que \u201cla historia es un proceso sin sujeto ni fines\u201d? \u00bfNo somos los seres humanos los protagonistas de la historia? Si no lo fu\u00e9ramos, \u00bfqui\u00e9nes o qu\u00e9 entonces?<\/b><\/p>\n<p>Como ya he se\u00f1alado, el \u201cantihumanismo\u201d de Althusser (como, en otro sentido, el de Foucault) creo que conduce a callejones sin salida en el an\u00e1lisis hist\u00f3rico y tiene efectos pol\u00edticos potencialmente demoledores. Marx dec\u00eda que la historia la hacen los seres humanos, pero no a su libre albedr\u00edo, sino con las condiciones heredadas del pasado. Si para algo positivo han servido algunas de las nuevas corrientes historiogr\u00e1ficas es para volver a plantear el papel de la acci\u00f3n humana (incluso los espacios y l\u00edmites de la acci\u00f3n individual). Negar esta acci\u00f3n o el papel relativo y siempre condicionado de las acciones humanas nos conduce, se quiera o no, a una visi\u00f3n hist\u00f3rica mec\u00e1nica y determinista; aunque subrayar esta acci\u00f3n en t\u00e9rminos voluntaristas y negar los constre\u00f1imientos estructurales nos lleva tambi\u00e9n a lo que Marx llamaba \u201crobinsonadas\u201d, a la absurda idea posmoderna de la \u201cpura contingencia\u201d o al olvido de que el individuo no existe sino como producto y parte de la sociedad.<\/p>\n<p><b>\u00bfHay o no hay progreso hist\u00f3rico en tu opini\u00f3n? \u00bfSeguimos avanzando aunque sea por el lado peor de la Historia?<\/b><\/p>\n<p>Actualmente, hay una amplia coincidencia -y yo la comparto- en que las visiones de progreso de matriz ilustrada, base de las visiones de la historia avanzando casi linealmente hacia una futura meta emancipadora (pol\u00edtica o socialmente) inexorable son indefendibles. Es verdad que muchas teor\u00edas hist\u00f3ricas talladas en gran medida sobre esos supuestos (incluido el propio marxismo cl\u00e1sico) no eran tan planos o unilaterales como se nos hace ver. Pero, en todo caso, la idea fuerte de progreso ha caducado. Hoy casi nadie piensa que el socialismo o el \u201cfin de la historia\u201d de base liberal sean resultados inevitables.<\/p>\n<p>Pero eso no significa que debamos entender la historia como un campo de infinitas y no condicionadas posibilidades; si todo fuera posible o si la acci\u00f3n de los individuos se moviera en la m\u00e1s absoluta de las contingencias, no necesitar\u00edamos la explicaci\u00f3n hist\u00f3rica, sino la mera constataci\u00f3n <i>a posteriori<\/i> de lo sucedido. Tampoco podemos aceptar una Historia sin rumbo ni l\u00f3gicas y regularidades (no leyes estrictas) detectables, sino de m\u00e1rgenes de acci\u00f3n o libertad \u201ccondicionados\u201d. Podemos tambi\u00e9n manejar concepciones limitadas o sectoriales del \u201cprogreso\u201d\u2026 El tema es, sin duda, muy complejo.<\/p>\n<p><b>Cuarenta a\u00f1os despu\u00e9s, \u00bfqu\u00e9 opini\u00f3n te merece, a d\u00eda de hoy, la obra de Gerald Cohen, <i>La teor\u00eda de la historia en Marx. Una defensa<\/i>?<\/b><\/p>\n<p>El libro de Cohen me sigue pareciendo un verdadero monumento de erudici\u00f3n marxista y un impresionante y profundo esfuerzo clasificatorio y de organizaci\u00f3n de las ideas de Marx sobre la historia. Pero su interpretaci\u00f3n \u201ctecnol\u00f3gica\u201d (primac\u00eda de las fuerzas de producci\u00f3n, etc.), m\u00e1s all\u00e1 de su mayor o menor fidelidad filol\u00f3gica a los textos de Marx, me parece equivocada.<\/p>\n<p><b>M\u00e1s en general, \u00bfha dejado huella en el \u00e1mbito de la historia lo que en su d\u00eda se llam\u00f3 marxismo anal\u00edtico?<\/b><\/p>\n<p>El llamado marxismo anal\u00edtico creo que peca, en general, de demasiado academicista. Finalmente, su expulsi\u00f3n del hegelianismo y la dial\u00e9ctica y el encaje de teor\u00edas econ\u00f3micas neocl\u00e1sicas, microsociolog\u00edas y teor\u00edas de la \u201celecci\u00f3n racional\u201d, probablemente \u201cdesmarxistiza\u201d m\u00e1s al marxismo de lo que lo renueva y rejuvenece. Son interesantes las criticas que le hac\u00eda, en su momento Ellen M. Wood, que subrayaba la tendencia a converger de esta corriente (sobre todo la teor\u00eda de la \u201celecci\u00f3n racional\u201d) y otras teor\u00edas posmarxistas y posmodernas.<\/p>\n<p>De todos modos, lo de \u201cmarxismo anal\u00edtico\u201d ha sido un r\u00f3tulo bajo el cual se encuentran seguramente realizaciones de muy distinto pelaje y valor. Dejando a un lado a Cohen, me parecen menos interesantes, por ejemplos, las cosas que conozco de Roemer (su peculiar \u201cteor\u00eda de la explotaci\u00f3n\u201d) o Elster (por ejemplo, su uso de la \u201cteor\u00eda de los juegos\u201d) que los espl\u00e9ndidos trabajos antiguos y m\u00e1s recientes de Eric Olin Wright sobre las clases, o los brillantes textos hist\u00f3ricos y econ\u00f3micos de Robert Brenner.<\/p>\n<p><b>Cuando se habla de economicismo marxista o pseudomarxista, \u00bfde qu\u00e9 se est\u00e1 hablando exactamente? \u00bfCu\u00e1les ser\u00edan tus principales cr\u00edticas?<\/b><\/p>\n<p>Estar\u00edamos hablando, en origen, de la reducci\u00f3n del materialismo hist\u00f3rico a una \u201cconcepci\u00f3n econ\u00f3mica\u201d de la historia, tal como lo planteara Engels, por mucho que luego el compa\u00f1ero de Marx intentara in\u00fatilmente diluir la idea de determinaci\u00f3n econ\u00f3mica con aquello de \u201cdeterminaci\u00f3n en \u00faltima instancia\u201d. O de las visiones convencionales de la relaci\u00f3n base-superestructura, dualidad realmente desgastada y hoy inservible, que tanto crispaba ya al mismo Gramsci, cuando criticaba \u00e1cidamente a quienes hac\u00edan de la estructura econ\u00f3mica una especie de \u201cdios desconocido\u201d. No es cierto que la \u201cbase econ\u00f3mica\u201d lo determine todo, porque adem\u00e1s la econom\u00eda est\u00e1 tambi\u00e9n impregnada de elementos culturales (ya dec\u00edan los cl\u00e1sicos que es siempre Econom\u00eda pol\u00edtica y trasunto de las relaciones sociales).<\/p>\n<p>No puede ignorarse el peso de la producci\u00f3n de la vida material y la distribuci\u00f3n de los recursos en cualquier sistema social, incluso la necesidad o la posibilidad de utilizarlo como \u201cpunto de partida\u201d para el an\u00e1lisis de la totalidad social, pero materialismo no es economicismo. Me parece que la tesis central del materialismo hist\u00f3rico se formula mejor, dentro de su vaguedad, como \u201cdeterminaci\u00f3n de la conciencia por el ser social\u201d.<\/p>\n<p><b>El peligro de una guerra con armas nucleares, el cambio clim\u00e1tico, \u00bfno lo cambia todo? \u00bfNo deber\u00eda cambiar tambi\u00e9n nuestra forma de hacer historia? <\/b><\/p>\n<p>Cambia muchas perspectivas pol\u00edticas, pero creo que no tanto la concepci\u00f3n de la historia en un sentido general. En primer lugar, las guerras y los problemas ecol\u00f3gicos nos muestran que la perspectiva de un futuro emancipado no responde a una \u201cnecesidad hist\u00f3rica\u201d, sino que es una opci\u00f3n junto con otras mucho menos halag\u00fce\u00f1as. Este ataque a nuestro viejo \u201coptimismo hist\u00f3rico\u201d es, sin duda, fundamental. Pero, en segundo lugar, ni uno ni otro problema est\u00e1n exentos de l\u00f3gicas sociales. No debemos entender los factores ecol\u00f3gicos como puramente tecnol\u00f3gicos ni interpretarlos desde perspectivas m\u00edstico-religiosas de rechazo de la acci\u00f3n humana sobre la \u201cmadre tierra\u201d, sino como factores incardinados en procesos y sistemas sociales espec\u00edficos. Del mismo modo que l\u00f3gicas como la que supuestamente describ\u00eda Thompson del \u201cexterminismo\u201d son tambi\u00e9n sociales.<\/p>\n<p>La contemplaci\u00f3n de estos grandes problemas civilizatorios debe enriquecer nuestra visi\u00f3n del pasado, pero creo que no anula los rasgos esenciales de la visi\u00f3n materialista de la historia.<\/p>\n<p><b>El \u00faltimo cap\u00edtulo del libro lleva por t\u00edtulo: \u201cLa cr\u00edtica de las armas: por una historia pol\u00edticamente implantada\u201d. \u00bfQu\u00e9 caracter\u00edsticas deber\u00eda tener esa historia marxista que vindicas? \u00bfNo es acaso un pel\u00edn inconsistente hablar de la historia como disciplina te\u00f3rica y se\u00f1alar luego que debe estar pol\u00edticamente implantada? \u00bfNo se introduce as\u00ed la ideolog\u00eda en el seno de la pr\u00e1ctica cient\u00edfica?<\/b><\/p>\n<p>La \u201cimplantaci\u00f3n pol\u00edtica de la historia\u201d, tal como se plantea en el libro, es una idea tomada casi metaf\u00f3ricamente -no s\u00e9 si de manera afortunada- de tesis aplicadas a la Filosof\u00eda por Gustavo Bueno. Pretende se\u00f1alar el anclaje objetivo de la disciplina en las relaciones pol\u00edticas y sociales, su construcci\u00f3n cr\u00edtica, pero a la vez su engarce en las contradicciones de la vida social. Engrana, como Bueno se\u00f1alaba, con las tesis centrales del materialismo hist\u00f3rico. Se trata de rechazar la condici\u00f3n de la Historia como una disciplina suministradora de conocimiento \u201cpuro\u201d.<\/p>\n<p>En modo alguno pretende defender una Historia partidista, anclada en el activismo o instrumentalizadora. La visi\u00f3n gn\u00f3stica o supuestamente imparcial de la Historia tampoco obvia las condiciones de esa politizaci\u00f3n, aunque no se sea consciente de ella. Porque no es una cuesti\u00f3n b\u00e1sicamente subjetiva o un mero principio deontol\u00f3gico o \u00e9tico. Aunque el tema es evidentemente muy complejo, no supone dejarse llevar por la ideolog\u00eda o defender el relativismo o la visi\u00f3n, a la manera zdanovista, de una \u201chistoria proletaria\u201d. Supone, por el contrario, la idea de una solidaridad de fondo entre una Historia cient\u00edficamente concebida, el desentra\u00f1amiento de las contradicciones sociales y la voluntad de coadyuvar a la intervenci\u00f3n pol\u00edtica sobre las mismas.<\/p>\n<p><b>\u00bfQuieres a\u00f1adir algo m\u00e1s?<\/b><\/p>\n<p>Creo que el cuestionario es lo suficientemente exhaustivo como para tener poco que a\u00f1adir, salvo que explicara m\u00e1s extensamente lo ya dicho. En todo caso, me gustar\u00eda resaltar, en primer lugar, que <i>En defensa de la raz\u00f3n <\/i>est\u00e1 construido b\u00e1sicamente sobre (y a veces en contra de) argumentos de otros autores, entendiendo que el debate sobre los temas que en \u00e9l se plantean es un debate colectivo. Y en segundo lugar, que estos argumentos se despliegan de manera abierta y escasamente dogmatizada, con la contundencia que exige la pretensi\u00f3n pol\u00e9mica, pero sin albergar en ning\u00fan caso la petulancia de dar nada por cerrado o asentado.<\/p>\n<p><b>Doy fe de ello como lector. Muchas gracias por tu tiempo&#8230;y por el libro, por tus libros.<\/b><\/p>\n<p><b>Fuente: <\/b><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-size: small;\"><i><b>El Viejo Topo,<\/b><\/i><\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-size: small;\"><b> septiembre de 2020<\/b><\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entrevista a Francisco Erice sobre <i>En defensa de la raz\u00f3n<\/i>.<br \/>\n\u201cEl posmodernismo surge de la crisis de los proyectos emancipadores y se encarna bien en una intelectualidad cada vez m\u00e1s esc\u00e9ptica o desentendida de la cr\u00edtica al sistema econ\u00f3mico-social y m\u00e1s exigente en cuanto a libertades personales y \u201cestilos de vida\u201d.\u201d<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":8278,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8,17],"tags":[1607,920,1606,1605],"class_list":["post-8277","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-filosofia","category-historia","tag-en-defensa-de-la-razon","tag-entrevista-a-autor","tag-francisco-erice","tag-historiografia"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8277","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8277"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8277\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/8278"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8277"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8277"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8277"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}