{"id":8308,"date":"2020-10-04T05:00:23","date_gmt":"2020-10-04T04:00:23","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8308"},"modified":"2020-10-03T00:44:35","modified_gmt":"2020-10-02T23:44:35","slug":"regreso-al-pasado-a-favor-de-los-virus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8308","title":{"rendered":"Regreso al pasado: a favor de los virus"},"content":{"rendered":"<p>Rese\u00f1a de <i>Los bacteri\u00f3fagos. Los virus que combaten las infecciones<\/i> (de Luc\u00eda Fern\u00e1ndez, Diana Guti\u00e9rrez, Ana Rodr\u00edguez y Pilar Garc\u00eda, Madrid: CSIC-Los libros de la Catarata, 2020, 93 p\u00e1ginas).<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/los_bacteriofagos.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-8311\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/los_bacteriofagos.jpg\" alt=\"\" width=\"236\" height=\"362\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/los_bacteriofagos.jpg 236w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/los_bacteriofagos-196x300.jpg 196w\" sizes=\"auto, (max-width: 236px) 100vw, 236px\" \/><\/a>Un matiz (que suele ser concepto): no a favor de todos los virus, a favor de los fagos, de los bacteri\u00f3fagos, unos virus descubiertos a principios del siglo XX por Frederick Twort y F\u00e9lix d\u2019Herelle (este \u00faltimo fue el inventor del nombre), utilizados entonces con \u00e9xito en el tratamiento de infecciones en humanos. Sin embargo, tras esa \u00e9poca inicial, fueron arrinconados y \u201csu uso y estudio qued\u00f3 restringido a los pa\u00edses de Europa del Este debido al descubrimiento y posterior edad dorada de los antibi\u00f3ticos\u201d. Varios grupos de investigaci\u00f3n de estos pa\u00edses continuaron con esta l\u00ednea de trabajo debido, b\u00e1sicamente, a la baja disponibilidad de antibi\u00f3ticos y a su alto precio (Las autoras se\u00f1alan que la mayor\u00eda de estas investigaciones mostraron resultados positivos aunque no segu\u00edan los criterios (\u00bfnuestros criterios actuales?) \u201cpara una buena cuantificaci\u00f3n cl\u00ednica y carec\u00edan de grupos de control a los que no se les suministrase el tratamiento\u201d).<\/p>\n<p>La estructura de este buen y breve libro de divulgaci\u00f3n cient\u00edfica: Introducci\u00f3n. 1. El micromundo que nos rodea (recordemos que fue en 1876 cuando Robert Koch, el descubridor de las bacterias causantes del c\u00f3lera, la tuberculosis y el carbunco, empez\u00f3 a estudiar ese mundo) y las bacterias pat\u00f3genas que se esconden en \u00e9l (en 1928, Fleming realiz\u00f3 uno de los mayores descubrimientos del siglo, el primer antibi\u00f3tico natural descubierto, la penicilina, por el hongo Penicillium notatum que produc\u00eda la sustancia). 2. Los bacteri\u00f3fagos: qu\u00e9 son y d\u00f3nde est\u00e1n. 3. Un amplio abanico de aplicaciones. 4. Aislamiento y selecci\u00f3n de fagos con potencial terap\u00e9utico. 5. Avances en la producci\u00f3n de bacteri\u00f3fagos. 6. Requerimientos legales para el uso de bacteri\u00f3fagos. Glosario. Bibliograf\u00eda. No hay \u00edndice anal\u00edtico-nominal, aunque no es necesario en este caso.<\/p>\n<p>La principal virtud del libro: \u00fatil, muy \u00fatil, para personas no puestas (el firmante por ejemplo) que quieran informarse sobre el papel y los avatares de estos virus.<\/p>\n<p>Un apunte sobre las autoras: Luc\u00eda Fern\u00e1ndez es investigadora posdoctoral en el Instituto de Productos L\u00e1cteos de Asturias (IPLA-CSIC), instituto p\u00fablico que no ha ca\u00eddo en la ola privatizadora que nos invadi\u00f3; Diana Guti\u00e9rrez es investigadora en el laboratorio de Biotecnolog\u00eda Aplicada de la Universidad de Gante; Ana Rodr\u00edguez es tambi\u00e9n investigadora del IPLA y coordina el grupo de investigaci\u00f3n Fermentos L\u00e1cticos y Bioconservaci\u00f3n; Pilar Garc\u00eda es cient\u00edfica titular del IPLA. Sus \u00e1mbitos de investigaci\u00f3n: estudio de los fagos y las endolisinas como armas frente a enfermedades infecciosas; nuevas estrategias basadas en los fagos para combatir enfermedades bacterianas; los fagos como herramientas para el desarrollo de nuevos agentes antimicrobianos aplicables en terapia humana y en seguridad alimentaria. Etc. Los fagos como elemento decisivo.<\/p>\n<p>Unas breves notas que aspiran a justificar la recomendaci\u00f3n de la lectura del libro:<\/p>\n<p>1. Una definici\u00f3n para situarnos: Los bacteri\u00f3fagos (o fagos) son los virus de las bacterias. Al igual que el resto de los virus, se\u00f1alan las autoras, \u201ctienen una estructura relativamente simple ya que est\u00e1n formados por prote\u00ednas y \u00e1cidos nucleidos\u201d. Son par\u00e1sitos intracelulares, necesitan infectar una c\u00e9lula (una bacteria en su caso) para multiplicarse\u201d. Los fagos, pues, infectan bacterias, mientras que \u201clos virus que ocasionan enfermedades en humanos (virus de la gripe, hepatitis o sida), en animales (virus de la rabia) o en plantas (virus del mosaico del tomate), necesitan una c\u00e9lula eucoriota (animal o vegetal) para multiplicarse\u201d (p. 33). A pesar de esta similitud (en su estructura y en el modo modo de desarrollo entre los fagos y otros virus, \u201cno comparten la capacidad de infectar indistintamente a unos y otros tipos de organismos debido a su alta especificidad\u201d. Los fagos, asunto determinante, \u201cno pueden infectar c\u00e9lulas de humanos ni de animales o plantas. Es imposible que causen ning\u00fan da\u00f1o a los seres vivos\u201d. Este hecho, se\u00f1alan las autoras, es de vital importancia para evaluar la seguridad de los bacteri\u00f3fagos en determinadas aplicaciones.<\/p>\n<p>2. El problema de fondo: La diversidad del mundo microbiano en los diferentes ambientes que nos rodean incluye microorganismos beneficiosos y otros causantes de enfermedades. Las bacterias beneficiosas son las responsables, por ejemplo, \u201cde la fermentaci\u00f3n de algunos alimentos y tambi\u00e9n las que habitan en nuestro tracto gastrointestinal, en nuestro sistema respiratorio o en nuestra piel\u201d (p. 5). Por su parte, las pat\u00f3genas tienen especial relevancia debido a su capacidad de \u201cproducir infecciones en humanos y animales, algunas de las cuales pueden llegar a provocar la muerte\u201d. Pero recientemente, el tratamiento de estas infecciones se ha convertido en un serio problema \u201cdebido a la ineficacia de la mayor parte de los antibi\u00f3ticos utilizados en cl\u00ednica y veterinaria\u201d. La resistencia puede deberse a una mutaci\u00f3n del material gen\u00e9tico del microorganismo y transmitirse a las bacterias descendientes (la llaman transferencia vertical) o proceder de la incorporaci\u00f3n de otras bacterias de la misma u otra especie (transferencia horizontal). Dicha resistencia, todos hemos o\u00eddo hablar de ella, \u201cse ha visto incrementada por el uso incorrecto de los antibi\u00f3ticos, as\u00ed como por su inclusi\u00f3n durante un largo tiempo en el pienso de los animales de granja para facilitar su engorde\u201d, una de las nefastas pr\u00e1cticas de la ganader\u00eda industrial (a lo que hay que a\u00f1adir \u201clos numerosos tratamientos que estos animales reciben a lo largo de su vida para combatir infecciones\u201d). Consecuencia: hemos llegado a una situaci\u00f3n en la que \u201cel porcentaje de bacterias resistentes es tan elevado que el tratamiento con antibi\u00f3ticos no permite en muchos casos la eliminaci\u00f3n de la infecci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>3. Las autoras se\u00f1alan que el problema es de tal magnitud que informes recientes hablan de la muerte anual de 33.000 personas en la UE y de unas 700.000 en el mundo como consecuencia de infecciones bacterianas que en el pasado pod\u00edan superarse con los usuales tratamientos antibi\u00f3ticos.<\/p>\n<p>4. En este contexto de resistencia, de multiresistencia a los antibi\u00f3ticos, una de las posibles alternativas es la que se est\u00e1 llevando \u201ca cabo con una intensa investigaci\u00f3n cient\u00edfica sobre los fagos\u201d, que recordemos son virus que infectan bacterias siendo totalmente inocuos, remarcan las autoras, para la humanidad, para las plantas, para los animales y, en general, para el medioambiente. Su morfolog\u00eda, a\u00f1aden, junto con su particular forma de multiplicaci\u00f3n, diversidad y abundancia, \u201clos convierten en microorganismos interesantes por sus aplicaciones biotecnol\u00f3gicas y por el papel que juegan en el mantenimiento del equilibrio de los ecosistemas naturales\u201d.<\/p>\n<p>5. A d\u00eda de hoy, en el sector hospitalario, los fagos pueden ser utilizados tanto para prevenir como para tratar infecciones en humanos (se le llama terapia f\u00e1gica). Su aplicaci\u00f3n es habitual en Rusia y en las antiguas rep\u00fablicas sovi\u00e9ticas (en Georgia, por ejemplo), tambi\u00e9n en Polonia. En los pa\u00edses occidentales, el tratamiento de infecciones con fagos queda restringido a paciencias individuales, y solo como uso compasivo (en Francia y B\u00e9lgica por ejemplo), es decir, \u201ccuando no existen otras posibilidades para salvar la vida del paciente o simplemente para aliviar su sufrimiento\u201d. A pesar de una falta de regulaci\u00f3n clara en la mayor\u00eda de pa\u00edses de la UE, se est\u00e1n llevando a cabo ensayos cl\u00ednicos en diferentes pa\u00edses con resultados prometedores.<\/p>\n<p>Hay mucho m\u00e1s para contar, leer y comentar, incluidas propuestas de pol\u00edtica de la ciencia, industrial y comercial.<\/p>\n<p>La consideraci\u00f3n central de las autoras: \u201cqueremos resaltar la clara necesidad de nuevas alternativas a los antimicrobianos actuales, lo que nos hace pensar que los bacteri\u00f3fagos pueden tener un papel relevante en un futuro cercano, pero para ello es imprescindible el apoyo a esta l\u00ednea de investigaci\u00f3n\u201d, una l\u00ednea de la que las autores forman parte.<\/p>\n<p>Fuente: <em>El Viejo Topo,<\/em> septiembre de 2020.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rese\u00f1a de Los bacteri\u00f3fagos. 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