{"id":8480,"date":"2020-10-25T05:00:35","date_gmt":"2020-10-25T04:00:35","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8480"},"modified":"2020-10-24T00:57:38","modified_gmt":"2020-10-23T23:57:38","slug":"fernando-de-valenzuela-checoslovaquia-y-karel-kosik","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8480","title":{"rendered":"Fernando de Valenzuela: Checoslovaquia y Karel Kos\u00edk"},"content":{"rendered":"<p><em>Nacido en Espa\u00f1a y crecido en Argentina, Fernando de Valenzuela lig\u00f3 su vida a la cultura checa cuando se march\u00f3 a estudiar filosof\u00eda a la Universidad de Carlos de Praga a mediados de los sesenta. All\u00ed, mientras se gestaba la Primavera, fue alumno de Karel Kos\u00edk y Jan Patocka, bajo cuya direcci\u00f3n terminar\u00eda doctor\u00e1ndose. Adem\u00e1s de con ambos, trabar\u00eda una honda amistad con el escritor Milan Kundera. La obra de todos ellos, y de muchos m\u00e1s, como Jaroslav Hasek o Bohumil Hrabal, traducir\u00eda m\u00e1s tarde al castellano, a lo largo de los a\u00f1os. Sobre sus vivencias y experiencias en Checoslovaquia durante esa \u00e9poca, que novelar\u00eda recientemente en<\/em> Un largo hilo verde<em>, hablamos en esta entrevista, poniendo especial \u00e9nfasis en su relaci\u00f3n con Kos\u00edk.<\/em><\/p>\n<div>\n<p><strong>1. Usted ha hablado de Karel Kos\u00edk, en distintas ocasiones, como uno de sus \u201cprofesores predilectos\u201d en la universidad, en Praga, donde se march\u00f3 a estudiar filosof\u00eda gracias a una beca. \u00bfDurante qu\u00e9 per\u00edodo fue su alumno, y c\u00f3mo eran sus clases? \u00bfQu\u00e9 posici\u00f3n ten\u00eda entonces como fil\u00f3sofo en su pa\u00eds?<\/strong><\/p>\n<p>Desde que empec\u00e9 la facultad, en el 66, hasta que termin\u00e9 el doctorado, en el 72. A partir de entonces nos vimos casi todos los a\u00f1os en Praga y en dos o tres ocasiones lo invit\u00e9 a participar en el seminario de la Asociaci\u00f3n de Periodistas Europeos sobre Europa Central, que yo dirig\u00eda en San Sebasti\u00e1n. Asist\u00edan cada a\u00f1o unas treinta personalidades destacadas: checas, eslovacas, polacas y h\u00fangaras, presidentes de la Rep\u00fablica, de los Gobiernos, ministros, directores de cine, intelectuales diversos y hasta alg\u00fan premio nobel, pero Karel siempre fue la estrella de las sesiones. O\u00edrlo pensar en voz alta siempre fue un espect\u00e1culo.<\/p>\n<p>Kos\u00edk ten\u00eda por entonces cuarenta a\u00f1os, hab\u00eda llegado a lo m\u00e1s alto de la carrera acad\u00e9mica, era uno de los intelectuales m\u00e1s influyentes del pa\u00eds, miembro de la Academia de Ciencias y del equipo de direcci\u00f3n del <em>Diario Literario<\/em> (<em>Literarni Noviny<\/em>) de la Uni\u00f3n de Escritores, un semanario que vend\u00eda m\u00e1s de cien mil ejemplares y cuya tirada se agotaba todos los jueves. Sus columnas sobre \u201cNuestra crisis actual\u201d [1] arrancaban en la portada de <em>Literarni Noviny<\/em>, continuaban en las p\u00e1ginas interiores y marcaban la agenda del debate pol\u00edtico nacional. All\u00ed escrib\u00edan los mejores intelectuales checos, entre otros su gran amigo \u2013 nuestro gran amigo \u2013 Milan Kundera.<\/p>\n<p>strong&gt;2. M\u00e1s all\u00e1 de su relaci\u00f3n como alumno y profesor durante estos a\u00f1os, tambi\u00e9n ha expresado que con el tiempo se convertir\u00edan en buenos amigos. En un punto de su novela filos\u00f3fica <em>Un largo hilo verde<\/em>, describe c\u00f3mo en cierto momento Kos\u00edk tiene incluso una fotograf\u00eda suya encima de su mesa de trabajo, en su altillo de la plaza del castillo de Praga. \u00bfC\u00f3mo se forj\u00f3 tal relaci\u00f3n con \u00e9l? \u00bfTuvo que ver en ello la militancia pol\u00edtica? \u00bfC\u00f3mo era Kos\u00edk, en lo personal?<\/p>\n<p>Lo de la foto es gracioso. Me la hizo en una plaza de Pontevedra un viejo fot\u00f3grafo ambulante de aquellos que llevaban un tr\u00edpode de madera, disparaban con una cerilla el fogonazo del magnesio, revelaban la foto cubiertos por una misteriosa capa, la observaban con cara de admiraci\u00f3n por el milagro oficiado y te la entregaban a cambio de unos pocos duros. Yo iba vestido con un uniforme militar que me quedaba un poco grande, una gorra que me iba m\u00e1s bien peque\u00f1a y todo el llamativo correaje de la infanter\u00eda espa\u00f1ola, tan parecido a la indumentaria que, a principios del siglo pasado, llevaban los soldaditos del Imperio Austroh\u00fangaro que, como el buen soldado Svejk, se esforzaban por servir lo menos posible al anciano emperador y a sus decr\u00e9pitos familiares.<\/p>\n<p>Creo que el parecido de su disc\u00edpulo con el soldado Svejk &#8211; lo comentamos largo rato y nos re\u00edmos mucho &#8211; fue lo que m\u00e1s gracia le hizo y si puso la foto en su mesa fue para evitar los excesos de seriedad ontol\u00f3gica que con frecuencia nos afectan a los que estamos enamorados del saber. Como bien sab\u00edan Kosik y Svejk, la risa libera.<\/p>\n<p>Nuestra relaci\u00f3n se forj\u00f3 a partir de muchas coincidencias en nuestras historias personales y en nuestras maneras de pensar. Los dos \u00e9ramos de izquierdas, marxistas, rebeldes y revoltosos y a los dos nos parec\u00eda que la filosof\u00eda era la clave para hacer un mundo \u201cpo\u00e9ticamente habitable\u201d, que dir\u00eda \u00e9l.<\/p>\n<p>Karel hablaba en un tono pausado, contaba lo que en ese mismo momento estaba pensando, le gustaba escuchar y preguntar. Me preguntaba por mi padre, un escritor gallego que hab\u00eda sido capit\u00e1n de estado mayor del ej\u00e9rcito republicano antes de ser instructor del maqui franc\u00e9s, luego condenado a muerte y m\u00e1s tarde exiliado en Argentina. Sus comentarios eran tan breves como: \u201dTodos somos exiliados\u201d. Y Karel en efecto lo fue durante muchos a\u00f1os, lo fue sin necesidad de abandonar su patria. Llega un momento en la vida del hombre, que dir\u00eda Jaroslav Hasek, en que uno ya ni sabe de cuantas patrias ha tenido que exiliarse.<\/p>\n<p>Karel y yo coincid\u00edamos en nuestra admiraci\u00f3n por Hasek y su soldado Svejk. Coincid\u00edamos en no compartir la imagen que del buen soldado ten\u00eda la mayor\u00eda de los checos, basada en las caricaturas del dibujante Lada, que lo represent\u00f3 como un soldado bajito y rechoncho, gracioso y bonach\u00f3n.<\/p>\n<p>Para nosotros era m\u00e1s bien un joven robusto y atl\u00e9tico, \u201cde muslos poderosos\u201d, como lo describe la se\u00f1ora Katy, una de las amantes del teniente primero Lukas, el superior directo de Svejk, quien le hab\u00eda encargado a su ayudante satisfacer hasta los menores deseos de la joven, atrincherada en la casa del teniente primero para evadir la persecuci\u00f3n de su marido.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfHan sido muchos los deseos?\u201d, le pregunt\u00f3 el teniente primero a Svejk en cuanto regres\u00f3 a su domicilio. \u201cUnos seis\u201d. Esta sencilla frase de ocho letras deja perfectamente en claro cu\u00e1l es la imagen que el autor tiene de su personaje, uno de los m\u00e1s destacados de la literatura del siglo XX, uno de los m\u00e1s destacados de la historia de la literatura. Karel y yo ten\u00edamos raz\u00f3n. (Ver <i>Los destinos del buen soldado Svejk durante la guerra mundial<\/i>, ed. Acantilado, pag. 202 y ss.)<\/p>\n<p>La militancia pol\u00edtica tiene que ver con todo. Como \u00e9l dec\u00eda, \u201cno hay que olvidar que pol\u00edtica viene del griego <i>polis <\/i>y no del ingl\u00e9s <i>police<\/i>\u00ab. En lo personal Karel era extraordinariamente discreto, ingenioso y encantador, tres cualidades que no siempre son f\u00e1ciles de compaginar.<\/p>\n<p><strong>3. Profundizando en esta militancia, \u00bfcu\u00e1l fue el lugar de Kos\u00edk en el proceso de renovaci\u00f3n filos\u00f3fica y pol\u00edtica en los a\u00f1os inmediatamente anteriores a la Primevera de Praga? \u00bfQu\u00e9 recepci\u00f3n tuvo en Europa Occidental?<\/strong><\/p>\n<p>El comienzo de la d\u00e9cada de los cincuenta del pasado siglo fue una \u00e9poca clave para la evoluci\u00f3n del pensamiento marxista. El estalinismo, hasta entonces indiscutido e indiscutible, que bajo el dominio de Stalin y Beria, del Politbur\u00f3 y la KGB, decid\u00eda lo que un fil\u00f3sofo marxista pod\u00eda no solo decir sino tambi\u00e9n pensar, empieza a perder su poder absoluto. Es la \u00e9poca del XX Congreso del PCUS, organizado por Nikita Krushchov. La resistencia del estalinismo es feroz, las idas y vueltas son constantes. Es tambi\u00e9n la \u00e9poca de la invasi\u00f3n de Hungr\u00eda. Pero lo cierto es que el estalinismo ya nunca volver\u00e1 a ser lo que era, la intelectualidad rusa ha despertado de su letargo y, con ella, los intelectuales de los dem\u00e1s pa\u00edses del bloque.<\/p>\n<p>Y, \u00bfd\u00f3nde estaban las obras del joven Marx?, \u00bfdonde estaban depositados los manuscritos (los <i>Grundrisse<\/i>) que hab\u00edan servido de base a <i>El Capital<\/i>, mucho m\u00e1s ricos, m\u00e1s matizados, m\u00e1s ligados al pensamiento filos\u00f3fico y a la herencia de Hegel? Las obras del joven Marx, obtenidas antes de la guerra o despu\u00e9s de ella por los sovi\u00e9ticos en las bibliotecas de las universidades alemanas estaban en poder de la Academia de Ciencias sovi\u00e9tica, como textos ideol\u00f3gicamente peligrosos, fuera del alcance de los investigadores.<\/p>\n<p>Pero en ese momento cae oficialmente el estalinismo. Y es precisamente en ese momento, cuando Karel llega a Mosc\u00fa. A una universidad donde naturalmente se plantea la necesidad de una revisi\u00f3n no estalinista de la obra de Marx sobre la base de todos sus textos.<\/p>\n<p>La obra de Kosik recibe el inmediato reconocimiento de los marxistas italianos y franceses, donde las ideas de Marx est\u00e1n ligadas a la cultura antifascista y antiautoritaria de la resistencia, y Karel se convierte en un referente de la renovaci\u00f3n del pensamiento de la izquierda.<\/p>\n<p><strong>4. Algunos historiadores han considerado que la generaci\u00f3n de Kos\u00edk, muchos miembros de la cual veinte a\u00f1os antes de la Primavera de Praga hab\u00edan celebrado la llegada del socialismo \u201cque vino del fr\u00edo\u201d, se revuelta en cierto modo contra s\u00ed misma en 1968. En un libro de entrevistas publicado este mismo a\u00f1o, Antonin J. Liehm y Kos\u00edk hablan de las dificultades intelectuales y morales que supone el tr\u00e1nsito de una visi\u00f3n del mundo a otra en oposici\u00f3n. A partir de 1948, Kos\u00edk se mantiene en general a favor filos\u00f3fica y pol\u00edticamente del r\u00e9gimen establecido, hasta el punto de escribir p\u00fablicamente a favor del proceso Slansk\u00fd y de participar de actividades de rechazo a la figura de Masaryk tan tarde como en 1954. Pese a que en los \u00faltimos a\u00f1os de su vida reflexionar\u00e1 en p\u00fablico, en profundidad, sobre su ni\u00f1ez o su militancia adolescente en la resistencia antinazi, no me consta que haga lo mismo sobre esta otra parte de su vida. \u00bfPodr\u00eda explicarnos qu\u00e9 visi\u00f3n ten\u00eda, en el tiempo en que le conoci\u00f3, de aquella parte de s\u00ed mismo y c\u00f3mo se relacionaba \u00edntimamente con ella?\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Liehm, Kundera y Kosik fueron militantes comunistas en su juventud y no se avergonzaban ni ten\u00edan motivos para avergonzarse de ello. Y no hay tampoco motivos para reproch\u00e1rselo. Entre otras cosas porque ninguno de los tres fue de los que se sumaron a la primavera de Praga; los tres fueron de los que la idearon, la prepararon y la hicieron posible, y eso lo hicieron durante el estalinismo. Y ning\u00fan estalinismo, ni el descerebrado estalinismo residual de Novotny ni el de Husak es, precisamente, un juego de ni\u00f1os. Lo contrario ser\u00eda como reprocharle a Dubcek no haber expresado todas sus ideas con claridad cinco a\u00f1os antes. Si lo hubiese hecho no hubiera habido primavera de Praga, al menos no tal como la hemos conocido. Y sin la primavera de Praga no se hubiera puesto de manifiesto la gravedad de la crisis civilizatoria por la que atraviesa la sociedad moderna ni la posibilidad y la urgencia de evitar el diluvio que viene (ver Karel Kosik, <i>Reflexiones antediluvianas<\/i>, Ed. Itaca).<\/p>\n<p><strong>5. En relaci\u00f3n a esto, en las reflexiones de Kos\u00edk a partir de 1956 el Partido hab\u00eda visto disminuir paulatinamente su peso hasta llegar a desaparecer como palabra en <em>Dial\u00e9ctica de lo concreto,<\/em> de 1963. Y parece que m\u00e1s tarde, despu\u00e9s de la reinstauraci\u00f3n del capitalismo de mercado en su pa\u00eds, tampoco volver\u00eda a contar con \u00e9l. Sin embargo durante la Primavera de Praga vuelve al Partido y, entre 1968 y 1969 llega a desempe\u00f1ar, incluso, un \u201ccargo directivo\u201d pol\u00edtico, en el Comit\u00e9 Central. \u00bfQu\u00e9 esperaba del Partido y de su participaci\u00f3n en \u00e9l con respecto a la revoluci\u00f3n? Y, ya que la mencionaba anteriormente, \u00bfqu\u00e9 visi\u00f3n terminar\u00eda por desarrollar sobre la Primavera de Praga? Aparentemente, pese a que, en una conversaci\u00f3n con usted, en 1993, Kos\u00edk afirmaba sentirse como esos revolucionarios checos \u201cque, despu\u00e9s del levantamiento de 1848, ya no fueron capaces de asimilar la nueva situaci\u00f3n\u201d y \u201cse convirtieron en personajes pintorescos cuya \u00fanica referencia era la revoluci\u00f3n de 1848\u201d, lo cierto es que nunca dej\u00f3 de destacar \u201clas posibilidades que entonces se abrieron\u201d, un \u201cvalor permanente\u201d [2].<\/strong><\/p>\n<p>Karel no volvi\u00f3 al partido. El nuevo partido de Dubcek anul\u00f3 su expulsi\u00f3n, le ofreci\u00f3 un puesto en su comit\u00e9 central y organiz\u00f3 la resistencia de una sociedad desarmada contra la ocupaci\u00f3n sovi\u00e9tica. Los soldados del Pacto de Varsovia eran muchos m\u00e1s de medio mill\u00f3n, estaban armados hasta los dientes y, efectivamente, Karel ya no vio concretarse las posibilidades enormes que se hab\u00edan abierto. Yo tampoco, pero eso no las hace menos ciertas ni menos actuales, si acaso m\u00e1s.<\/p>\n<p><strong>6. \u00bfC\u00f3mo, en relaci\u00f3n a todo esto, pod\u00eda considerarse Kos\u00edk un \u201cbolchevique liberal\u201d, seg\u00fan escribe usted en <em>Un largo hilo verde<\/em> que se describ\u00eda a s\u00ed mismo?<\/strong><\/p>\n<p>Efectivamente, fue un bolchevique liberal. Muy liberal, nunca neoliberal.<\/p>\n<p><strong>7. En los a\u00f1os que siguen a la invasi\u00f3n sovi\u00e9tica de 1968, Kos\u00edk es expulsado del Partido Comunista y de la universidad. Adem\u00e1s, se le proh\u00edbe publicar y recibir ayuda del exterior, sus libros son apartados de librer\u00edas y bibliotecas y, posteriormente, es sometido a vigilancia, interrogatorios y les son sustra\u00eddos escritos manuscritos. Pese a ello, en el di\u00e1logo con usted mencionado de 1993 se lee que segu\u00eda intentando organizar la oposici\u00f3n contra el r\u00e9gimen, algo que tambi\u00e9n puede verse en algunas p\u00e1ginas de <em>Un largo hilo verde<\/em>. \u00bfC\u00f3mo vivi\u00f3 toda esta situaci\u00f3n? \u00bfQu\u00e9 oposici\u00f3n trataba de animar Kos\u00edk?<\/strong><\/p>\n<p>Para el r\u00e9gimen de Husak y su polic\u00eda pol\u00edtica Kosik siempre fue el enemigo m\u00e1s temido y m\u00e1s odiado. Si dec\u00eda algo era porque lo dec\u00eda, si no lo dec\u00eda era porque lo ocultaba: toda excusa era buena para un interrogatorio policial. Le secuestraron los manuscritos de un libro que estaba preparando (que se iba a llamar <i>El supercapital<\/i>) y se los retuvieron tanto tiempo que cuando consigui\u00f3 \u2013 con la ayuda de Sartre y otros grandes intelectuales europeos \u2013 que se los devolvieran, ya ni \u00e9l mismo estaba de acuerdo con lo que dec\u00edan, como me dijo una vez entre amargas risas. La oposici\u00f3n que \u00e9l intent\u00f3 organizar \u2013 y puso mucho empe\u00f1o en ello \u2013 no es dif\u00edcil de imaginar: inspirada en las experiencias de la Primavera de Praga y en los ideales del socialismo democr\u00e1tico. Puso mucho empe\u00f1o pero no lo consigui\u00f3.<\/p>\n<p>El sector liderado por Vaclav Havel tuvo mayor fortuna y acab\u00f3 imponi\u00e9ndose. Su orientaci\u00f3n no era reaccionaria, era m\u00e1s bien progresista. Pero el v\u00ednculo directo de la oposici\u00f3n democr\u00e1tica con la primavera de Praga ya estaba roto. El referente hab\u00eda vuelto a ser la primera rep\u00fablica de Tomas Masaryk, un r\u00e9gimen liberal progresista bastante aceptable para la Europa actual, pero que dif\u00edcilmente pod\u00eda despertar el entusiasmo de un pensador socialista radical como Kosik. Como cantaba Cuco S\u00e1nchez en uno de sus boleros inmortales, \u201chay que saber perder\u201d. Kosik perdi\u00f3 esa batalla, renunci\u00f3 a cualquier protagonismo y sigui\u00f3 colaborando con la oposici\u00f3n democr\u00e1tica hasta su triunfo, un 17 de noviembre de 1989. Yo tuve la suerte de estar all\u00ed y de participar, con mis antiguos compa\u00f1eros de facultad, en las manifestaciones que acabaron con un r\u00e9gimen que se estaba hundiendo.<\/p>\n<p><strong>8. Otros, como Milan Kundera, se exiliaron por entonces. \u00bfPor qu\u00e9 Kos\u00edk no? \u00bfTiene su decisi\u00f3n que ver con su situaci\u00f3n personal? \u00bfInterviene en ella su personalidad \u00e9tica, digamos, de \u201cresistente\u201d? \u00bfQu\u00e9 hay de su amor por Praga, o de la importancia que su pa\u00eds tiene en la mayor\u00eda de sus escritos, tanto de juventud como de vejez?<\/strong><\/p>\n<p>Los motivos por los cuales unos eligen el exilio y otros no, son insondables. Karel amaba a Praga profundamente, Milan tambi\u00e9n.<\/p>\n<p><strong>9. Pese a lo que puede leerse en ciertos escritos, cuando en 1977 se publica la Carta 77 contra las violaciones de los derechos humanos del r\u00e9gimen establecido Kos\u00edk decide no firmar, decidido \u201cya\u201d a dedicarse \u201cexclusivamente a la filosof\u00eda\u201d. Desde entonces hasta principios de los 90, de hecho, se produce un par\u00e9ntesis de \u201csilencio\u201d que \u00e9l mismo explica en <em>Reflexiones antediluvianas<\/em>. Seg\u00fan se dice, Kos\u00edk se mantiene durante este tiempo como obrero, alba\u00f1il, taxista. \u00bfA qu\u00e9 se debe este cambio? \u00bfC\u00f3mo vive este largo per\u00edodo, su cotidianidad, su trabajo?<\/strong><\/p>\n<p>Nunca vi a Karel trabajando de taxista ni de alba\u00f1il, pero hay leyendas urbanas que son imposibles de combatir. Viv\u00eda, es cierto, una vida muy modesta. La filosof\u00eda no es una profesi\u00f3n muy rentable. Pero contaba con el apoyo de instituciones como la Fundaci\u00f3n Heideggeriana, que lo sostuvo en las \u00e9pocas m\u00e1s duras. Nosotros, desde la Asociaci\u00f3n de Periodistas Europeos, tambi\u00e9n procur\u00e1bamos echar una mano. Supongo que los derechos de autor de sus obras tambi\u00e9n ayudar\u00edan.<\/p>\n<p><strong>10. Quien s\u00ed firm\u00f3 la Carta 77, antes de morir tras un largo interrogatorio polic\u00edaco, fue Jan Pato\u010dka, otro profesor y amigo de usted como lo hab\u00eda sido de Kos\u00edk, a quien conoci\u00f3 desde la inmediata postguerra. Parece que este tipo de desencuentros no enfriaban la honda estima y reconocimiento que llegaron a desarrollar. \u00bfQu\u00e9 significaban ambos, el uno para el otro? Por otro lado, ya que menciona la Fundaci\u00f3n Heideggeriana: la influencia de Patocka en Kos\u00edk puede verse tambi\u00e9n a partir de la recepci\u00f3n que de la obra de Heidegger hace este \u00faltimo desde la d\u00e9cada de los 60. Una recepci\u00f3n que no deja s\u00f3lo espacio a la cr\u00edtica, sino tambi\u00e9n a una apropiaci\u00f3n positiva. En el \u00faltimo per\u00edodo de su vida existe una reiterada apuesta por un \u201chabitar po\u00e9tico\u201d como alternativa liberadora, que usted mencionaba al inicio, de resonancias muy heideggerianas. \u00bfPodr\u00eda hablarnos de esta relaci\u00f3n filos\u00f3fica?<\/strong><\/p>\n<p>Patocka valoraba mucho la obra de Kosik. En el \u00faltimo libro que public\u00f3 en vida en Checoslovaquia, <em>Sobre el sentido de nuestros d\u00edas<\/em>, que yo traduje y la editorial Akal public\u00f3 en Espa\u00f1a con el absurdo t\u00edtulo de <em>Los intelectuales ante la nueva sociedad<\/em>, incluye una frase que no deja lugar a dudas: \u00abLa filosof\u00eda checa de nuestro tiempo es la filosof\u00eda de Karel Kosik\u00bb. En su \u00faltimo libro publicado en checo (<i>Reflexiones antediluvianas<\/i>), Karel habla bastante de su amigo Patocka y lo califica sencillamente de sabio. Cuenta los paseos que daban por el praguense barrio de Brevnov, supongo que por la avenida que entonces se llamaba de los pioneros y hoy se llama de Jan Patocka.<\/p>\n<p>Kosik era un gran conocedor de Heidegger y colaboraba estrechamente con la fundaci\u00f3n que administra su legado. Patocka fue disc\u00edpulo de Husserl y de Heidegger. Yo no he conocido a nadie que dominase tan profundamente la obra de ambos.<\/p>\n<p><strong>11. Este \u201chabitar po\u00e9tico\u201d que defiende Kos\u00edk en sus \u00faltimos textos se mezcla con numerosas referencias a la clasicidad griega, que usted mismo destaca en <em>Un largo hilo verde<\/em>, hasta llegar a demandar, en un texto como \u201cEl siglo de Grete Samsa\u201d, la creaci\u00f3n de esa \u201ccomunidad\u201d, \u201cesa solidaridad que los griegos llamaban polis\u201d. \u00bfPor qu\u00e9 esta vuelta a la Antig\u00fcedad?<\/strong><\/p>\n<p>Creo que no hay fil\u00f3sofo que no emprenda, al menos un par de veces al mes, ese regreso a la Antig\u00fcedad al que refiere. Es un regreso <em>ad fonctes<\/em>. Y no hay agua m\u00e1s fresca que la de esas fuentes. De todas las obras de Patocka la que m\u00e1s me cautiv\u00f3 en los primeros cursos fue <em>Arist\u00f3teles, sus precursores y sus herederos<\/em> y en ella pasa revista a lo mejor de la filosof\u00eda griega, que es casi todo. Patocka hablaba y escrib\u00eda el griego con la misma soltura que el checo o el alem\u00e1n. Hablaba bastante m\u00e1s de diez idiomas, unos quince, calculo.<\/p>\n<p>Karel era un verdadero fan\u00e1tico de Her\u00e1clito de Efeso, la fuente originaria de la dial\u00e9ctica. Era capaz de dedicar toda una clase a un solo fragmento de Her\u00e1clito y a\u00fan le faltaba tiempo. Karel hablaba unos diez idiomas.<\/p>\n<p><strong>12. Para terminar, \u00bfpodr\u00eda hablar brevemente de la recepci\u00f3n de Kos\u00edk en Espa\u00f1a y Am\u00e9rica Latina, a la que usted ha contribuido con sus traducciones? \u00bfHa pensado en la posibilidad de traducir <em>Dial\u00e9ctica de lo Concreto<\/em> directamente del checo?<\/strong><\/p>\n<p>Yo traduje <i>El siglo de Marketa Samsa<\/i> y <i>Reflexiones Antediluvianas<\/i> para la editorial Itaca despu\u00e9s de su muerte. No tengo previsto traducir de nuevo la <i>Dial\u00e9ctica de lo concreto<\/i>, la traducci\u00f3n de Adolfo S\u00e1nchez V\u00e1zquez me parece magn\u00edfica. La incidencia de sus obras en M\u00e9xico tienen que ver con la implantaci\u00f3n de los intelectuales republicanos espa\u00f1oles en aquel pa\u00eds, con las magnificas traducciones de la obra de Marx por Wenceslao Roces y otros, por la influencia de S\u00e1nchez V\u00e1zquez. Yo tuve la suerte, en cuanto me enter\u00e9 de su muerte, de llegar a tiempo a su entierro en Praga. En el crematorio praguense lo despidieron miles de personas. El acto finaliz\u00f3 con una amplia selecci\u00f3n de corridos de la revoluci\u00f3n mexicana. No falt\u00f3, por supuesto, el Siete Leguas.<\/p>\n<p>[1]\u00a0Publicado originalmente en checo como \u00abNa\u0161e nyn\u011bj\u0161\u00ed krize\u00bb por entregas en las p\u00e1ginas de los n\u00fameros 7 a 12 de <i>Liter\u00e1rn\u00ed listy<\/i> durante los meses de abril y mayo de 1968. Puede leerse on-line en\u00a0<a href=\"https:\/\/decenciaycritica.blogspot.com\/2020\/03\/nuestra-crisis-actual.html\">https:\/\/decenciaycritica.blogspot.com\/2020\/03\/nuestra-crisis-actual.html<\/a>.<\/p>\n<p>[2] Entrevista aparecida en <i>Claves de raz\u00f3n pr\u00e1ctica<\/i>. N\u00ba 34. 1993. P\u00e1gs. 54-60. Puede leerse on-line en <a href=\"https:\/\/decenciaycritica.blogspot.com\/2019\/07\/filosofia-y-politica.html\">https:\/\/decenciaycritica.blogspot.com\/2019\/07\/filosofia-y-politica.html<\/a>.<\/p>\n<figure id=\"attachment_8481\" aria-describedby=\"caption-attachment-8481\" style=\"width: 400px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/grupoKosik.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-8481 size-full\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/grupoKosik.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"274\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/grupoKosik.jpg 400w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/grupoKosik-300x206.jpg 300w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/grupoKosik-130x90.jpg 130w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-8481\" class=\"wp-caption-text\">En la fotograf\u00eda, Karel Kos\u00edk (de pie, 3\u00ba desde la izquierda) y Fernando de Valenzuela (en cuclillas, \u00eddem), entre otros participantes del VIII Seminario sobre Europa Central celebrado en San Sebasti\u00e1n, julio de 1996.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/decenciaycritica.blogspot.com\/2020\/10\/fernando-de-valenzuela-checoslovaquia-y-kosik.html\">https:\/\/decenciaycritica.blogspot.com\/2020\/10\/fernando-de-valenzuela-checoslovaquia-y-kosik.html<\/a><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nacido en Espa\u00f1a y crecido en Argentina, Fernando de Valenzuela lig\u00f3 su vida a la cultura checa cuando se march\u00f3 a estudiar filosof\u00eda a la Universidad de Carlos de Praga a mediados de los sesenta. All\u00ed, mientras se gestaba la Primavera, fue alumno de Karel Kos\u00edk y Jan Patocka, bajo cuya direcci\u00f3n terminar\u00eda doctor\u00e1ndose. Adem\u00e1s de con ambos, trabar\u00eda una honda amistad con el escritor Milan Kundera. La obra de todos ellos, y de muchos m\u00e1s, como Jaroslav Hasek o Bohumil Hrabal, traducir\u00eda m\u00e1s tarde al castellano, a lo largo de los a\u00f1os. Sobre sus vivencias y experiencias en Checoslovaquia durante esa \u00e9poca, que novelar\u00eda recientemente en Un largo hilo verde, hablamos en esta entrevista, poniendo especial \u00e9nfasis en su relaci\u00f3n con Kos\u00edk.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":8484,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[1619,1476],"class_list":["post-8480","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-filosofia","tag-fernando-de-valenzuela","tag-karel-kosik"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8480","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8480"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8480\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/8484"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8480"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8480"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8480"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}