{"id":8522,"date":"2020-11-06T05:00:42","date_gmt":"2020-11-06T04:00:42","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8522"},"modified":"2020-11-22T04:40:41","modified_gmt":"2020-11-22T03:40:41","slug":"polvo-rojo-iv-sinoesfera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8522","title":{"rendered":"Polvo rojo: la transici\u00f3n al capitalismo en China (IV): Sinoesfera"},"content":{"rendered":"<p><em>El colectivo comunista chino Chuang est\u00e1 publicando en la revista de mismo t\u00edtulo una serie de art\u00edculos sobre la historia contempor\u00e1nea econ\u00f3mica china. De momento llevan publicadas las dos primeras secciones de las tres previstas, respectivamente en los n\u00fameros 1 (2016 y 2019) y 2 (2019) de la revista. En los \u00faltimos meses hemos publicado la primera serie \u00ab<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=7539\">Sorgo y acero: el r\u00e9gimen socialista de desarrollo y la forja de China<\/a>\u00bb en seis entradas -recopilado tambi\u00e9n en forma de <a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8184\">libro<\/a>&#8211;\u00a0 y publicamos ahora la segunda, con cinco entradas. Recordamos que en la primera estudian lo que los autores denominan \u00abr\u00e9gimen socialista de desarrollo\u00bb que datan aproximadamente entre la creaci\u00f3n de la Rep\u00fablica Popular en 1949 y principios de los a\u00f1os 70, cuando consideran que se produce la transici\u00f3n al capitalismo. En esta segunda parte, \u00abPolvo rojo\u00bb veremos lo que consideran la transici\u00f3n al capitalismo, entre los a\u00f1os 70 y el inicio del nuevo milenio. Este ser\u00e1 el esquema de publicaci\u00f3n:<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><strong>Polvo rojo: la transici\u00f3n al capitalismo en China<\/strong><\/p>\n<p><em><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=7930\">I. Introducci\u00f3n<\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8160\">II. Parte 1. La Cuenca del Pac\u00edfico<\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8232\">III. Parte 2. Fronteras<\/a><br \/>\nIV. Parte 3. Sinosfera<br \/>\n<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8671\">V.\u00a0 Parte 4. De hierro a \u00f3xido<\/a><\/em><\/p>\n<h2><strong>Visi\u00f3n general: capital en competici\u00f3n<\/strong><\/h2>\n<p>El hecho sigue siendo que el capitalismo es, en esencia, un sistema global y por tanto la transici\u00f3n al capitalismo no se puede explicar \u00fanicamente desde un punto de vista nacional. En esta secci\u00f3n regresamos a los desarrollos de la econom\u00eda mundial, pero centr\u00e1ndonos ahora en el nuevo papel de China en la jerarqu\u00eda internacional de producci\u00f3n. Es fundamental en esta historia la naturaleza de la competencia como fuerza motriz del capitalismo, que tiene lugar simult\u00e1neamente entre empresas, pa\u00edses y bloques regionales de capital. Mientras el crecimiento es robusto, esta competici\u00f3n deja suficiente espacio para alianzas mutuamente beneficiosas en todos estos niveles. Pero cuando el crecimiento se ralentiza de manera general, esta misma competencia se convierte en un juego de suma cero. En tales condiciones, el papel de las alianzas nacionales de capital y los bloques comerciales regionales, basados en diferentes monedas, adquiere importancia, y la pol\u00edtica internacional se convierte en un juego de malabares de burbujas financieras mientras se intenta pasar lo peor de las crisis sobre los competidores. Las guerras comerciales, las guerras monetarias y las guerras de capital en los mercados emergentes se convierten en caracter\u00edsticas definitorias de la econom\u00eda.<\/p>\n<p>Es en este contexto que el capital como sistema global es capaz de cambiar su centro de gravedad. Ya hemos visto c\u00f3mo el giro hacia el Pac\u00edfico se produjo mediante la alianza de Guerra Fr\u00eda entre los EEUU y Jap\u00f3n. Este desplazamiento fue, en t\u00e9rminos hist\u00f3ricos, relativamente suave debido a la clara hegemon\u00eda de los EEUU, la desmilitarizaci\u00f3n de Jap\u00f3n, y la inmediata disponibilidad de contratos de suministros militares justificados por la amenaza del socialismo. Pero hacia el final de siglo,\u00a0 una mayor competencia frontal entre los industriales estadounidenses y japoneses llevar\u00eda a una guerra comercial total, que termin\u00f3 con la derrota de Jap\u00f3n. Ir\u00f3nicamente, sin embargo, la crisis japonesa, unida al fin de la Guerra F\u00eda, llevar\u00eda a las condiciones en las que un nuevo bloque de capital en la Sinosfera pudo ascender al tim\u00f3n de la regi\u00f3n. Las guerras comerciales continuaron en ausencia de los contratos militares de la Guerra Fr\u00eda, y la China continental super\u00f3 r\u00e1pidamente a los industriales del sudeste asi\u00e1tico en su empuje por hacerse con una mayor participaci\u00f3n en las cadenas de suministro globales, ayudada ahora por una avalancha de capital chino de ultramar de regreso a un mercado en v\u00edas de r\u00e1pida liberalizaci\u00f3n mediante intermediarios de Hong Kong, Singapur y Taiw\u00e1n.<\/p>\n<p>Todos estos cambios ejercieron una poderosa fuerza de gravedad sobre la urbanizaci\u00f3n china y la geograf\u00eda industrial. Empez\u00f3 a surgir una nueva forma de ciudad en las zonas exportadoras costeras clave, extendi\u00e9ndose, inhumana y en constante reurbanizaci\u00f3n, en la primera encarnaci\u00f3n de las megaciudades del delta de hoy. Estas nuevas ciudades eran espacios de desposesi\u00f3n, el medio ambiente natural del proletariado. No es una coincidencia, por tanto, que la base del sistema de clases capitalista tomara forma en primer lugar aqu\u00ed, a medida que los migrantes acud\u00edan en masa a lugares como el delta del r\u00edo de la Perla buscando trabajo. Pero de d\u00f3nde ven\u00edan estos emigrantes, por qu\u00e9 emigraron, y por qu\u00e9 otras formas de empleo industrial se hab\u00edan vuelto imposibles para ellos ser\u00e1 explorado en la parte V, donde explicaremos el ascenso del sistema de clases capitalista nacional.<\/p>\n<p><strong>Primer comercio e inversi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>El comercio internacional nunca hab\u00eda sido una parte importante de la producci\u00f3n china en el r\u00e9gimen de desarrollo socialista, y buena parte del que exist\u00eda era con otros pa\u00edses socialistas. El grueso de este hab\u00eda sido con la URSS, suponiendo casi el cincuenta por ciento del comercio de China entre 1952 y 1960 y la mayor fuente para toda una serie de bienes de capital, desde materias industriales b\u00e1sicas a maquinaria. El renacer de la industria en Manchuria y el primer Plan Quinquenal (1953-1957) que le sigui\u00f3 hubieran sido imposibles sin la ayuda sovi\u00e9tica. A cambio, China hab\u00eda exportado bienes con un uso intensivo de mano de obra como textiles y alimentos procesados a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Pero incluso en su c\u00e9nit, la proporci\u00f3n del comercio en el PIB nunca super\u00f3 el diez por ciento. Cuando el Gran Salto Adelante fracas\u00f3 y las relaciones sino-sovi\u00e9ticas empezaron a tensarse, el comercio entre los dos mayores pa\u00edses del bloque socialista se estanc\u00f3. Entre 1959 y 1970, el comercio chino no tuvo ning\u00fan crecimiento neto. Para 1970, el comercio con la URSS hab\u00eda desaparecido casi completamente, cayendo desde la mitad del comercio total a un min\u00fasculo uno por ciento. El efecto sobre la relaci\u00f3n del comercio total con el PIB fue duro, cayendo la parte del comercio a un simple cinco por ciento.<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/p>\n<p>Para que se produjese un futuro desarrollo, China necesitaba una nueva fuente de bienes avanzados de capital que no pod\u00eda producir internamente. Esto proporcion\u00f3 el contexto en el que China hab\u00eda abordado la cuesti\u00f3n del acercamiento diplom\u00e1tico con los EEUU, empezando a sentir la sensaci\u00f3n de una crisis industrial. Igualmente importante, sin embargo, fueron los acuerdos econ\u00f3micos regionales que surgieron de esta reconciliaci\u00f3n con el superpoder militar de la Cuenca del Pac\u00edfico. Al comp\u00e1s de los EEUU, Jap\u00f3n hab\u00eda normalizado las relaciones diplom\u00e1ticas con la China continental en 1972. A esto le siguieron una serie de acuerdos comerciales a lo largo de la d\u00e9cada de los 70, siendo el m\u00e1s importante el Acuerdo Comercial a Largo Plazo de 1978, que ten\u00eda como objetivo solucionar el problema de los bienes de capital en China exportando recursos naturales (concretamente petr\u00f3leo y carb\u00f3n) a un Jap\u00f3n pobre en recursos a cambio de la importaci\u00f3n de plantas industriales enteras, incluida toda tecnolog\u00eda y materiales de construcci\u00f3n relevantes. Este acuerdo coincidi\u00f3 con el inicio de la crisis de superproducci\u00f3n entre los industriales japoneses, proporcionando un mercado esencial para bienes de capital que ya no pod\u00edan ser usados de manera rentable en la econom\u00eda dom\u00e9stica. En 1980, \u00abChina depend\u00eda de Jap\u00f3n para la mayor parte de sus importaciones\u00bb, suponiendo Jap\u00f3n el 26,4 por ciento del total. Ese mismo a\u00f1o, Jap\u00f3n era el mercado para el 20,1 por ciento de las exportaciones chinas, principalmente de recursos naturales. Mientras tanto, el grueso de las importaciones era precisamente los bienes de capital que hab\u00edan empezado a experimentar la bajada de rentabilidad m\u00e1s grave, incluidos los \u00abProductos qu\u00edmicos e industriales pesados\u00bb y \u00abMaquinaria y equipamiento\u00bb.<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a><\/p>\n<p>A partir de la d\u00e9cada de los 70, por tanto, el comercio chino empez\u00f3 a repuntar tras la depresi\u00f3n, llegando al pico en la era socialista de un 10 por ciento del PIB en 1978 y luego ascendiendo r\u00e1pidamente durante la primera mitad de los 80, cuando las importaciones y exportaciones organizadas mediante acuerdos bilaterales supusieron aproximadamente una proporci\u00f3n igual del comercio total.<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>\u00a0 Durante este periodo, la econom\u00eda nacional estaba todav\u00eda completamente aislada del mercado capitalista por un \u00abcompartimento estanco doble\u00bb por el que el estado monopolizaba el comercio extranjero, permitiendo solo que doce empresas comerciales nacionalizadas facilitasen las relaciones estipuladas en los acuerdos comerciales. Mientras tanto, el valor del yuan chino estaba completamente separado de los mercados monetarios internacionales, habi\u00e9ndose establecido una tasa planificada, lo que hizo que no fuese convertible. Hubo por tanto precios duales para bienes comercializados internacionalmente y se cre\u00f3 un sistema monetario de doble v\u00eda, no siendo posible comerciar con el yuan en el mercado global y estableci\u00e9ndose en su lugar certificados especiales de cambio de divisas a precios de mercado.<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a><\/p>\n<p>Este sistema, sin embargo, era totalmente dependiente de un flujo regular de petr\u00f3leo y carb\u00f3n. La producci\u00f3n en el campo petr\u00f3lifero de Daqing, el mayor de China (y entre los mayores del mundo) hab\u00eda ido acompa\u00f1ada de nueva producci\u00f3n en una serie de campos m\u00e1s peque\u00f1os abiertos durante la Revoluci\u00f3n Cultural, llevando a una r\u00e1pida tasa de crecimiento del 20 por ciento anual en el total de la producci\u00f3n petrolera entre 1969 y 1977. El crecimiento fue tan r\u00e1pido que \u00ablos planificadores declararon que China se acercar\u00eda a la posici\u00f3n de Arabia Saud\u00ed como el tercer mayor productor de petr\u00f3leo del mundo\u00bb en 1985.<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a> El d\u00e9cimo Plan Quinquenal de 1976-1985 (el primero formulado bajo el liderazgo de Deng Xiaoping) se basaba en una serie de megaproyectos, levantados sobre importaciones de bienes industriales del mundo capitalista (incluidas plantas enteras) pagadas con petr\u00f3leo. El tama\u00f1o gargantuesco del plan era posible por la presunci\u00f3n de que la producci\u00f3n de petr\u00f3leo seguir\u00eda creciendo al mismo ritmo r\u00e1pido, a pesar de que las reservas que se supon\u00eda que exist\u00edan no hab\u00edan sido en realidad verificadas. Finalmente, las reservas nunca se materializaron, la sobreexplotaci\u00f3n a principios de los 70 hab\u00edan causado un da\u00f1o duradero a la productividad a largo plazo, y la producci\u00f3n de petr\u00f3leo llego a su pico justo al principio del D\u00e9cimo Plan Quinquenal, precisamente cuando muchos de los acuerdos comerciales estaban siendo firmados.<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a><\/p>\n<p>El resultado fue el crecimiento de un d\u00e9ficit masivo entre los ingresos y el monto de las obligaciones de reservas externas futuras.<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a> Muchos contratos fueron finalmente cancelados, pero la situaci\u00f3n tambi\u00e9n impuls\u00f3 la reforma de los compartimentos estanco de mercanc\u00edas y divisas que aislaban a la econom\u00eda china de los precios del mercado mundial. Si estos compartimentos estanco pod\u00edan ser cuidadosamente esquivados, esto permitir\u00eda nuevos medios de pago para los gastos necesarios en desarrollo &#8211;en particular las caras plantas y equipamientos importados de Jap\u00f3n&#8211;. A mediados de los 80, el yuan fue devaluado intencionadamente, empezando a alinearlo con los mercados monetarios globales (aunque se mantuvo en un tipo de cambio fijado por el estado), y para principios de la d\u00e9cada de los 90 el sistema monetario de doble v\u00eda hab\u00eda sido abolido completamente.<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a> Mientras tanto, la aprobaci\u00f3n de los Acuerdos del Plaza en 1985 provoc\u00f3 una r\u00e1pida inflaci\u00f3n del yen, mientras el dolar (as\u00ed como muchas divisas del sudeste asi\u00e1tico que estaban fijadas a \u00e9l) se volvi\u00f3 m\u00e1s competitivo. El yuan recientemente devaluado estaba bien posicionado para empezar a competir con las divisas fijadas al d\u00f3lar del Sudeste Asi\u00e1tico por una posici\u00f3n en los pelda\u00f1os inferiores de la jerarqu\u00eda de la Cuenca del Pac\u00edfico.<\/p>\n<p>El auge de centros de producci\u00f3n con uso intensivo de mano de obra en \u00e1reas rurales (especialmente en los deltas ribere\u00f1os clave) ya hab\u00edan situado a la China continental en posici\u00f3n de beneficiarse del aumento de la demanda de bienes de la industria ligera. La capacidad productiva de las ECP era clara, y el mercado interior hab\u00eda empezado a desplazarse de la escasez permanente al excedente. Una crisis de sobreproducci\u00f3n en marcha implicaba que cualquier ECP capaz de encontrar nuevos mercados no solo se salvase de la bancarrota, sino que tambi\u00e9n se catapultase lejos de sus competidores. El segundo compartimento estanco que aislaba la econom\u00eda interna fue superado por tanto mediante el establecimiento de las Zonas Econ\u00f3micas Especiales (ZEE), las primeras de las cuales estaban todas en tramos costeros relativamente pobres en las provincias de Guangdong y Fujian, cerca de Hong Kong y Taiw\u00e1n. Esto fue acompa\u00f1ado de un aumento masivo del n\u00famero de empresas a las que se les permiti\u00f3 dedicarse al comercio exterior, muchas de las cuales estaban localizadas en las ZEE, lo que permit\u00eda importaciones libres de impuestos bajo la condici\u00f3n de que fuesen usadas dentro de la zona para la producci\u00f3n de bienes para la exportaci\u00f3n.<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a> El resultado fue que en 1987, \u00abChina hab\u00eda creado lo que eran, en esencia, dos reg\u00edmenes comerciales separados\u00bb, uno de los cuales estaba plenamente mercadizado y dirigido hacia la exportaci\u00f3n y el otro un r\u00e9gimen de \u00abcomercio ordinario\u00bb m\u00e1s fuertemente regulado.<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a> La naturaleza de las exportaciones tambi\u00e9n cambi\u00f3 en este periodo. Mientras el petr\u00f3leo hab\u00eda sido el principal producto de exportaci\u00f3n en 1985, suponiendo aproximadamente un 20 por ciento del total, \u00aben 1995 todas las principales mercanc\u00edas de exportaci\u00f3n de China eran bienes manufacturados con uso intensivo de mano de obra.\u00bb<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a><\/p>\n<p>Este boom fue espoleado tando por el r\u00e1pido crecimiento de la econom\u00eda interna como por un gran flujo de Inversi\u00f3n Extranjera Directa (IED). Mientras muy pocas de las primeras importaciones (un 2,6 por ciento del total en 1980) del territorio continental ten\u00edan su origen en Hong Kong y Macao, estas \u00e1reas actuar\u00edan como interfaz clave entre el r\u00e9gimen de desarrollo en r\u00e1pido cambio y la esfera capitalista a la que se estaba incorporando lentamente. Hong Kong y Macao pronto llegar\u00edan a dominar la participaci\u00f3n de China en la inversi\u00f3n extranjera entrante, proporcionando el 51,6 por ciento de toda la IED en 1983, seguidos por Jap\u00f3n con el 20,4 por ciento y los EEUU con el 9,1 por ciento.<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a> Parte de esto se deb\u00eda al reciclado il\u00edcito de capital del continente y la canalizaci\u00f3n no registrada de inversi\u00f3n taiwanesa a trav\u00e9s de los mercados financieros de Hong Kong, pero el papel de Hong Kong en s\u00ed fue fundamental. Incluso antes de la fundaci\u00f3n de las primeras ZEE (la m\u00e1s importante de las cuales estaba en la vecina Shenzhen, directamente al otro lado de la frontera) se hab\u00eda permitido a empresas de Hong Kong firmar contratos de procesamiento de exportaci\u00f3n con empresas chinas (ECB y ECP) en el delta del r\u00edo de la Perla (DRP).<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a><\/p>\n<p>Esto fue el principio de la desindustrializaci\u00f3n de Hong Kong, pues tanto empresas locales como subcontratistas internacionales para corporaciones japonesas operando en el territorio trasladaron sus instalaciones de fabricaci\u00f3n al otro lado de la frontera en el PRD. No habiendo sido nunca la beneficiaria de contratos militares de industria pesada, concedidos a Jap\u00f3n y Corea del Sur, el sector manufacturero de Hong Kong estaba compuesto fundalmentalmente de talleres m\u00e1s peque\u00f1os de industria ligera. Era relativamente barato desplazar estas plantas, y su naturaleza descentralizada, con trabajadores dispersos y disciplinados tanto por las tradicionales jerarqu\u00edas familiares como por la simple explotaci\u00f3n salarial, ayudaba a impedir el tipo de movimiento obrero militante que se formar\u00eda en las zonas industriales de Corea del Sur. Cuando fueron trasladadas fuera, estas empresas mantuvieron sus componentes administrativos, financieros y de m\u00e1rketing en Hong Kong, pues la direcci\u00f3n pod\u00eda hacer el corto viaje a trav\u00e9s de la frontera cuando era necesario. Al principio, Hong Kong tambi\u00e9n proporcionaba las materias primas, componentes y planos, en lo que era conocido como el sistema de los \u00abtres suministros, una compensaci\u00f3n\u00bb (\u4e09\u6765\u4e00\u8865). La \u00abcompensaci\u00f3n\u00bb era un pago \u00fanico hecho por la firma de Hong Kong al contratista local, pagado a plazos en d\u00f3lares americanos o de Hong Kong. Este pago iba directamente a los bur\u00f3rcratas, cuadros y gerentes locales que hab\u00edan asegurado el contrato. A los trabajadores se les pagaba en yuanes sobre una base de pago por pieza, a destajo, mientras el resto de divisas extranjeras era a menudo liquidado en el mercado negro por una tasa de cambio alta o lavado mediante los bancos de Hong Kong para su reinversi\u00f3n.<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a><\/p>\n<p>De manera similar, bienes producidos en el DRP a menudo no eran enviados directamente fuera de los puertos de la China continental hacia sus mercados finales, sino que eran en cambio canalizados mediante el puerto franco de Hong Kong, ayudando a convertirlo en el puerto de contenedores m\u00e1s ocupado del mundo entre 1987 y 1989, y de nuevo entre 1992 y 1997.<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a> El resultado final fue \u00abuna de las desindustrializaciones m\u00e1s r\u00e1pidas de cualquier sociedad contempor\u00e1nea\u00bb.<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a> Este proceso empez\u00f3 con la apertura del comercio chino a las industrias de Hong Kong en los \u00faltimos a\u00f1os de la d\u00e9cada de los 70, se aceler\u00f3 con la fundaci\u00f3n de las ZEE y m\u00e1s tarde se dispar\u00f3 con los cambios en el comercio mundial asociados a la firma de los Acuerdos del Plaza &#8211;ellos mismos el resultado de una guera comercial a bajo nivel entre los EEUU y Jap\u00f3n&#8211;. La fuerza de trabajo manufacturera de Hong Kong cay\u00f3 tanto en t\u00e9rminos absolutos como relativos, de \u00ab892.000 trabajadores en 1980, se redujo a cerca de 327.000 trabajadores en 1996\u00bb, y \u00abde aproximadamente el 47% [de la fuerza laboral total] en 1971, a solo el 14% en 1996.\u00bb<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a> La industria terciaria creci\u00f3 en su lugar, volviendo a ganar Hong Kong su estatus como <em>entrep\u00f4t<\/em>, centro de distribuci\u00f3n y puerto clave para el comercio mundial y un nuevo\u00a0 papel como uno de los centros financieros de la regi\u00f3n. En 1996, \u00abcerca del 40 por ciento del PIB de Hong Kong derivaba de los servicios financieros y bancarios, comerciales y de transporte.\u00bb<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a> En el continente, esto implicaba que la inicial dependencia de los bienes de capital japoneses era ahora sustituida por reg\u00edmenes comerciales y financieros administrados v\u00eda la (ahora ex) colonia.<\/p>\n<p><strong>El gigantesco monstruo urbano<\/strong><\/p>\n<p>La producci\u00f3n capitalista adquiere su forma m\u00e1s completa y objetiva a la escala de la sociedad misma. Las formas de vivir y de trabajar de la gente cambian, sus patrones de movimiento se adaptan al flujo de valor, el medio ambiente no humano es destruido, poblado, abandonado y reconstituido como un espacio para recreo o \u00abservicios ecol\u00f3gicos\u00bb y la poblaci\u00f3n humana se concentra junto con el capital, tejidos en una tecnoesfera creciente de carreteras y sat\u00e9lites arremolinados. Pero las ciudades de la zona continental del este de Asia tienen una gran memoria. Viejos reg\u00edmenes de producci\u00f3n son cincelados en nuevos cimientos, el caos de polis colapsadas se convierten en argamasa para lo nuevo. Como en Europa, la subsunci\u00f3n inicial del territorio continental del este de Asia a la producci\u00f3n capitalista heredar\u00eda una red establecida de aglomeraciones urbanas claramente no capitalistas, ellas mismas formadas y reformadas por cientos de a\u00f1os de guerra y transformaci\u00f3n econ\u00f3mica. La primera y detenida etapa de transici\u00f3n durante los a\u00f1os de los \u00faltimos Qing y la Rep\u00fablica asisti\u00f3 al r\u00e1pido crecimiento de ciudades de puertos costeros y ribere\u00f1os antiguos capaces de funcionar como puertos para la conexi\u00f3n del\u00a0 enorme mar agr\u00edcola del continente con los mercados mundiales. Shanghai, Guangzhou, Wuhan, Nanjing y unas pocas m\u00e1s ciudades antiguas se beneficiaron de este proceso, creciendo a expensas de sus hom\u00f3logos sin litoral. Tambi\u00e9n surgieron varias concentraciones urbanas nuevas en este mismo periodo, siendo Qingdao un caso representativo, y las \u00faltimas etapas de esta primera transici\u00f3n, llevadas a cabo bajo la ocupaci\u00f3n japonesa, asistir\u00edan a una r\u00e1pida urbanizaci\u00f3n colonial en Manchuria as\u00ed como al desarrollo en tiempos de guerra de algunas ciudades del interior, como Chongqing.<\/p>\n<p>El r\u00e9gimen socialista de desarrollo detuvo este proceso de urbanizaci\u00f3n y endureci\u00f3 la divisi\u00f3n entre las esferas urbana y rural. Las tasas de urbanizaci\u00f3n hac\u00eda mucho que eran m\u00e1s bajas en la zona continental del este de Asia que en la Europa precapitalista, y la densidad de poblaci\u00f3n rural era generalmente mucho m\u00e1s alta. Ambas caracter\u00edsticas fueron finalmente pasadas a la era socialista. Pero el r\u00e9gimen de desarrollo tambi\u00e9n ancl\u00f3 la poblaci\u00f3n a las localidades de una forma sin precedentes. El sistema de <em>hukou<\/em> formaliz\u00f3 la divisi\u00f3n urbano-rural a la vez que convirti\u00f3 la migraci\u00f3n entre localidades equivalentes en una carrera de obst\u00e1culos burocr\u00e1ticos. La migraci\u00f3n intrarural en este periodo fue probablemente m\u00e1s baja que los ya bajos niveles experimentados en la era de las dinast\u00edas precapitalistas. En las ciudades, el <em>danwei<\/em> ataba la subistencia a la empresa, y el reemplazo de fuerza de trabajo durante la era socialista fue incre\u00edblemente bajo. Esto tuvo el efecto no solo de limitar la migraci\u00f3n intraurbana, sino tambi\u00e9n de balcanizar las ciudades. Cada empresa se volvi\u00f3 progresivamente aut\u00e1rquica, proporcionando vivienda, alimentaci\u00f3n y entretenimiento a sus trabajadores. Las viejas ciudades de la regi\u00f3n hab\u00edan pasado largos ciclos de periodos de apertura y cierre, definidos en un extremo por el sistema de bloques residenciales de los Tang, cuando la libertad de movimiento fue cuidadosamente restringida, y en el otro por las ciudades abiertas de los Song de la primera era capitalista, cuando la libertad de movimiento era esencial para una producci\u00f3n progresivamente mercadizada. Aunque la ciudad de la era socialista no restring\u00eda expl\u00edcitamente el movimiento de los urbanitas dentro de la ciudad, la empresa actuaba como una especie de sistema de bloques informal, pues los miembros de una determinada empresa tend\u00edan a vivir, comer y participar en actividades de ocio en los mismos espacios, muchos de los cuales estaban f\u00edsicamente demarcados por sistemas de muros, puertas y patios.<\/p>\n<p>Esta balcanizaci\u00f3n empez\u00f3 a romperse primero en las ciudades costeras del sur, pues estas fueron las \u00e1reas de menores concentraciones de grandes empresas de propiedad estatal y las que ten\u00edan una historia m\u00e1s larga de producci\u00f3n a peque\u00f1a escala. Ya en los a\u00f1os 60, ciudades como Shanghai y Guangzhou vieron el surgimiento de protoproletarios no bien definidos ni por el <em>danwei<\/em> ni por el <em>hukou<\/em>. Como \u00abcampesinos-obreros\u00bb, algunos dentro de esta clase eran en realidad residentes de \u00e1reas rurales vecinas que eran enviados a la ciudad durante la temporada baja de producci\u00f3n agr\u00edcola. Otros, conocidos como \u00abtrabajadores de callej\u00f3n\u00bb (\u91cc\u5f04\u5de5), eran simplemente los segmentos urbanitas pobremente incorporados (la mayor\u00eda mujeres) que no ten\u00edan una conexi\u00f3n fuerte con una empresa dada y por tanto pod\u00edan ser contratadas en los callejones y callejas entre los grandes complejos empresariales. Esta misma capacidad de estos trabajadores de atrevesar los l\u00edmites de la ciudad socialista fue la raz\u00f3n de que fuesen una fuente atractiva de mano de obra para empresas locales. Cuando los \u00abcampesinos obreros\u00bb terminaban un contrato, pod\u00edan ser enviados de vuelta al campo. Consegu\u00edan un aumento de sus ingresos, los administradores urbanos no ten\u00edan que proporcionarles gastos para su subistencia y las empresas industriales pod\u00edan conseguir abundantes insumos a bajo coste para la producci\u00f3n. De manera similar, la \u00abfuerza de trabajo de callej\u00f3n\u00bb se pod\u00eda usar para abaratar los costes de reproducci\u00f3n de trabajadores por encima en la jerarqu\u00eda urbana, contratando a mujeres y j\u00f3venes desempleados para hacer la colada, preparar comida y producir y remendar ropa para los trabajadores en las grandes empresas industriales. Mientras tanto, la empresa no ten\u00eda que darles todos los beneficios del <em>danwei<\/em> a estos trabajadores, ofreci\u00e9ndoles en cambio salarios o un conjunto de beneficios m\u00e1s limitado.<\/p>\n<p>A medida que la industria urbana era reformada, este proletariado crec\u00eda en tama\u00f1o, los reemplazos de mano de obra aumentaron y la balcanizaci\u00f3n de la ciudad socialista dar\u00eda paso a un r\u00e1pido crecimiento urbano nutrido por la que sea probablemente la mayor migraci\u00f3n de masas de la historia humana. Al mismo tiempo, la industrializaci\u00f3n rural, dirigida por el nuevo mercado interior, ver\u00eda el surgimiento de una nueva geograf\u00eda urbana en expansi\u00f3n &#8211;primero en las ciudades del delta del r\u00edo, donde las viejas aglomeraciones urbanas se expandir\u00edan para cubrir nuevas \u00abciudades\u00bb urbanizadas, y m\u00e1s tarde en el crecimiento de concentraciones urbanas propiamente dichas completamente nuevas a partir de ciudades m\u00e1s peque\u00f1as y ciudades mercado en lo que hab\u00edan sido alguna vez exclusivamente \u00e1reas agr\u00edcolas&#8211;. Si los grandes complejos de las EPE defin\u00edan la estructura urbana de la era socialista, fue el ascenso de las ECP y, m\u00e1s tarde, las firmas totalmente privadas las que definir\u00edan la expansiva geograf\u00eda urbana de la entrada de China en el capitalismo. El tama\u00f1o y escala de este proceso garantizaba tambi\u00e9n que estas nuevas ciudades capitalistas adquiriesen proporciones gigantescas, adecuadas para el mercado mundial al que serv\u00edan. Entre 1978 y 1990, el n\u00famero de ciudades en China m\u00e1s que se dobl\u00f3, de unas escasas 193 a unas 467, y el n\u00famero de ciudades con una poblaci\u00f3n superior al mill\u00f3n de habitantes creci\u00f3 de trece a treinta y una.<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a><\/p>\n<p>Aunque es \u00fatil pensar en la acumulaci\u00f3n de valor a un nivel abstracto, para identificar sus leyes b\u00e1sicas de movimiento, estas leyes operan sin embargo de una manera objetiva, dando forma tanto al espacio como a la sociedad. La ca\u00edda de la tasa de beneficio es una descripci\u00f3n abstracta de una suma muy amplia de decisiones de inversi\u00f3n hechas por empresas individuales funcionando en un mercado que ha alcanzado un cierto nivel de saturaci\u00f3n. Pero su forma objetiva es social y espacial. En el nivel social, el ciclo de ascenso y ca\u00edda genera en \u00faltima instancia nuevas formas de vivir, nuevas pr\u00e1cticas culturales, y nuevas olas de agitaci\u00f3n y reacci\u00f3n. En el nivel espacial, las crisis se encarnan en el envejecimiento de viejos centros industriales, acompa\u00f1ado de una fiera competici\u00f3n global por ocupar su lugar en lo \u00faltimo en producci\u00f3n global. En los cinturones de \u00f3xido, las f\u00e1bricas obsoletas echan el cierre, la inversi\u00f3n rentable se concentra en las pocas empresas restantes, y la infraestructura se deteriora. Junto con esto, el desempleo y la emigraci\u00f3n tienden a aumentar, crece el mercado negro y el descontento puede hacerse m\u00e1s com\u00fan, pero en general el \u00e1rea sufre un declive prolongado por desgaste.<\/p>\n<p>Muchas ciudades compiten por estar al frente de segmentos clave de la nueva estructura industrial, pero el resultado est\u00e1 determinado a menudo por factores estructurales e inercia hist\u00f3rica, aunque los caprichos de la clase dirigente tambi\u00e9n contribuyen con una influencia peque\u00f1a pero no insignificante. En la \u00faltima ola de reestructuraci\u00f3n industrial global, por ejemplo, estar situada en la l\u00ednea costera de la Cuenca del Pac\u00edfico era uno de los dones m\u00e1s valiosos que pod\u00eda tener una ciudad &#8211;siendo el desarrollo costero un factor del comercio mundial en expansi\u00f3n, y generando la urbanizaci\u00f3n del Pac\u00edfico un efecto de retroalimentaci\u00f3n por el que el centro de gravedad cambiante de la acumulaci\u00f3n condicionaba el nuevo desarrollo urbano, y este nuevo desarrollo urbano tra\u00eda consigo una ola de nuevas inversiones en infraestructuras que reforzaban a\u00fan m\u00e1s la inclinacion hacia el este del capital&#8211;. Al mismo tiempo, la escala de la nueva estructura industrial es siempre mayor que la de su predecesora, debido al impulso hacia el crecimiento compuesto que se encuentra en el n\u00facleo del sistema econ\u00f3mico capitalista. Pero, aunque su masa pura pueda aumentar, la producci\u00f3n tiende a desprenderse de mano de obra en relaci\u00f3n al capital y, a falta de grandes olas de destrucci\u00f3n (como las provocadas por las guerras mundiales), las industrias recientemente revolucionadas emplear\u00e1n de media una proporci\u00f3n cada vez m\u00e1s peque\u00f1a de la poblaci\u00f3n comparadas con las instalaciones de vanguardia de la \u00faltima revoluci\u00f3n industrial. El yacimiento de nuevos empleos en las industrias m\u00e1s productivas, por las que compiten empresas y ciudades, por tanto, tiende a disminuir en t\u00e9rminos relativos, y una mayor parte del empleo en general se encuentra expuesta a mayores presiones para abaratar los costos laborales. En cada ola de reestructuraci\u00f3n industrial, los cinturones de \u00f3xido se vuelven m\u00e1s numerosos y los cinturones soleados son m\u00e1s exclusivos o m\u00e1s explotadores, con un mayor n\u00famero de ciudades suspendidas en alg\u00fan lugar entremedio. La dependencia directa de las industrias n\u00facleo tambi\u00e9n se reduce, y m\u00e1s \u00e1reas urbanas se vuelven dependientes del mantenimiento indirecto de centros productivos localizados en otros lugares.<\/p>\n<p>Como ya hemos visto, esta competic\u00f3n es tambi\u00e9n internacional en su escala, y el \u00e9xito de las ciudades del cintur\u00f3n soleado de China est\u00e1 basado en la incapacidad de los competidores en la manufactura del sudeste de Asia de conseguir una parte mayor del mercado mundial. Las tendencias globales en rentabilidad tambi\u00e9n estructuran claramente los nuevos centros de producci\u00f3n, incitando la ca\u00edda de la rentabilidad no solo a un aumento del comercio exterior, sino haci\u00e9ndolo espec\u00edficamente en b\u00fasqueda de una fuerza de trabajo barata, infrautilizada, que pueda ser superexplotada brevemente en relaci\u00f3n al coste medio de la fuerza de trabajo. Mientras la expansi\u00f3n del cintur\u00f3n de \u00f3xido estadounidense, por ejemplo, fue acompa\u00f1ada del surgimiento de un cintur\u00f3n soleado de mano de obra barata (en los estados del sur) y el dominio de una serie de ciudades costeras fundadas sobre industrias de alta tecnolog\u00eda y servicios al productor, el cintur\u00f3n soleado chino &#8211;definido por tasas m\u00e1s r\u00e1pidas de urbanizaci\u00f3n y producci\u00f3n econ\u00f3mica&#8211; tambi\u00e9n ser\u00eda principalmente costero, pero estuvo definido desde el principio por su concentraci\u00f3n de industrias con uso intensivo de mano de obra atadas a redes log\u00edsticas globales. Este fue el car\u00e1cter del cintur\u00f3n soleado en el periodo que aqu\u00ed revisamos, antes del surgimiento de los centros de alta tecnolog\u00eda de China y el ascenso de Shanghai, Guangzhou y Beijing como verdaderas \u00abciudades globales\u00bb comparables a Tokio o Los Angeles.<\/p>\n<p>Si un \u00e1rea concreta fue particularmente representativa de la urbanizaci\u00f3n china en este periodo, ser\u00eda probablemente el delta del r\u00edo de la Perla (DRP), y espec\u00edficamente el \u00e1rea en y alrededor de Shenzhen, la m\u00e1s exitosa de las cuatro\u00a0 ZEE creadas en 1980. El desarrollo urbano en el DRP es un s\u00edmbolo de todas las grandes tendencias que hemos detallado m\u00e1s arriba. Como la industrializaci\u00f3n capitalista china en general, no empez\u00f3 en la ciudad establecida (la cercana Guangzhou), sino en la parte rural r\u00edo abajo del delta. De manera similar, su composici\u00f3n industrial estuvo definida por las demandas de la econom\u00eda global, aunque estuviese coordinada mediante redes extremadamente locales de identidad familiar, de aldea y regional. La producci\u00f3n estuvo basada en una reserva de trabajo migrante superexplotada, sacada del campo y empleada en industrias con uso intensivo de mano de obra durante largas horas y con salarios extremadamente bajos (comparados con medias globales y regionales). Estas industrias se desarrollaron junto con un boom en la construcci\u00f3n de infraestructura b\u00e1sica log\u00edstica, vinculando directamente las nuevas empresas con el mercado mundial a trav\u00e9s del puerto de Hong Kong (y pronto, una cadena de puertos en el lado continental). El resultado \u00faltimo de todo esto fue la creaci\u00f3n de una de los mayores aglomeraciones urbanas del mundo, incorporando franjas enormes de tierra rural subdesarrollada, abarcando varias ciudades antiguas y pueblos y expandi\u00e9ndose en patrones de producci\u00f3n, poblaci\u00f3n y reurbanizaci\u00f3n siempre cambiantes, que no solo encarnan el r\u00e1pido desarrollo econ\u00f3mico chino sino que tambi\u00e9n apuntan hacia un cierto ideal de urbanizaci\u00f3n capitalista.<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a><\/p>\n<p><strong>Cielo sin luna<\/strong><\/p>\n<p>En 1980, cuando Shenzhen fue declarada una de las cuatro primeras ZEE de China, era poco m\u00e1s que una peque\u00f1a ciudad de mercado rodeada de tierra agr\u00edcola. Su poblaci\u00f3n estaba en torno a los treinta mil habitantes, incluidos muchos que trabajaban en granjas cercanas. Ni a la ciudad de mercado ni a la periferia agr\u00edcola les hab\u00eda ido particularmente bien bajo el r\u00e9gimen de desarrollo, que canalizaba la inversi\u00f3n industrial hacia las ciudades m\u00e1s grandes a expensas de las peque\u00f1as y animaba a la producci\u00f3n de grano incluso en regiones mejor adaptadas a cultivos diferentes. Para la llegada de la era de reforma, toda la regi\u00f3n estaba gravemente subdesarrollada.<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a> Pero tambi\u00e9n segu\u00eda siendo la interfaz entre el Hong Kong capitalista en expansi\u00f3n y el continente, y el \u00e1rea alrededor de Guangzhou presum\u00eda de algo del apoyo popular m\u00e1s activo para la reforma desde el principio &#8211;a menudo cultivado cuidadosamente por Zhao Ziyang (primer ministro de 1980 a 1987) en su momento secretario del partido de Guangdong&#8211;. Abrir el \u00e1rea para la experimentaci\u00f3n ten\u00eda pocas desventajas, mientras su localizaci\u00f3n e historia reciente sumaban como potencial para una reforma con \u00e9xito.<\/p>\n<p>Antes incluso del desarrollo de las industrias de exportaci\u00f3n, el sur de China, en un sentido amplio (particularmente Guangdong y Fujian) hab\u00eda utilizado sus dones hist\u00f3ricos y clim\u00e1ticos para convertirse en uno de los centros de m\u00e1s r\u00e1pido crecimiento de producci\u00f3n comercial en los primeros a\u00f1os de la reforma. El clima tropical y subtropical se acomodaba a una producci\u00f3n agr\u00edcola m\u00e1s diversa que muchas zonas del norte, y las viejas redes comerciales que hab\u00edan unido alguna vez la regi\u00f3n empezaron a resurgir con el crecimiento del mercado rural. Antes de la era socialista, la regi\u00f3n hab\u00eda dominado en la producci\u00f3n de pescado, seda, az\u00facar, frutas tropicales y verduras, junto a su capacidad para el cultivo de arroz. Durante la primera transici\u00f3n al capitalismo, frenada por el estallid\u00bbo de la guerra y la revoluci\u00f3n, la producci\u00f3n industrial del sur de China hab\u00eda estado fuertemente vinculada a estos dones. La industria ligera era fundamental, incluidos el procesamiento de alimentos, el textil y la producci\u00f3n de bienes b\u00e1sicos de consumo. Cuando el mercado resurgi\u00f3 en el campo, las mismas industrias estaban bien posicionadas para renacer.<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a><\/p>\n<p>El sur de China en su conjunto \u00abrecibi\u00f3 el 42 por ciento de toda la inversi\u00f3n de capital extranjero obtenido\u00bb en los a\u00f1os entre 1979 a 1994, y en 1995, contribuy\u00f3 \u00abcon m\u00e1s del 47 por ciento de la producci\u00f3n total exportada generada por todo el pa\u00eds.\u00bb<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a> Durante este periodo, el delta del r\u00edo de la Perla actu\u00f3 probablemente como el centro de producci\u00f3n \u00fanico m\u00e1s importate de la regi\u00f3n. El \u00e1rea del delta sola contribuy\u00f3 con un 17,34 por ciento de la producci\u00f3n nacional para la exportaci\u00f3n en 1990, y recibi\u00f3 un 18,95 por ciento de la inversi\u00f3n extranjera obtenida. Ese mismo a\u00f1o, ya hab\u00eda crecido hasta dominar dentro de la econom\u00eda provincial, produciendo el 68,8 por ciento del valor bruto de la producci\u00f3n industrial y agr\u00edcola de Guangdong.<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a> Pero no fue este el pico de su influencia: en 2000, \u00abla provincia de Guangdong aportaba el 42 por ciento de todas las exportaciones de China\u00bb y el 90 por ciento \u00abproced\u00eda de ocho ciudades en el delta del r\u00edo de la Perla, encabezadas por Shenzhen.\u00bb<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[25]<\/a> Shenzhen misma se convirti\u00f3 en la ciudad con el crecimiento m\u00e1s r\u00e1pido del mundo, con una tasa de crecimiento del PIB promediando justo por encima del 30 por ciento entre 1980 y 2000. En 2010, hab\u00eda pasado de ser una ciudad pesquera de treinta mil habitantes a un ciudad enorme de unos 10,4 millones.<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a> Las tendencias de crecimiento de la poblaci\u00f3n y desarrollo urbano coincid\u00edan con estos n\u00fameros. Desde una magra tasa de crecimiento urbano del 0,75 por ciento entre 1957 y 1978 (en el \u00abdelta interior\u00bb, exclu\u00edda Shenzhen, que todav\u00eda no era una ciudad, y Guangzhou, la ciudad m\u00e1s grande con estrictas restricciones a la migraci\u00f3n), la poblaci\u00f3n urbana del delta (en \u00e1reas plenamente \u00abconstruidas\u00bb) creci\u00f3 un 7,21 por ciento entre 1982 y 1990 (cifras que incluyen la urbanizaci\u00f3n de Shenzhen y Guangzhou una vez eliminadas las restricciones a la migraci\u00f3n).<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\">[27]<\/a><\/p>\n<p>Buena parte de este crecimiento era dirigido por el flujo de trabajadores migrantes \u00abtemporales\u00bb de la regi\u00f3n en sentido amplio, as\u00ed como del interior de China. A principios de los 80, las restricciones migratorias fueron relajadas, y en 1984 a los migrantes del campo se les permiti\u00f3 formalmente viajar a varias ciudades espec\u00edficamente designadas para trabajo no agr\u00edcola. En 1985, los campesinos no solo pod\u00edan trabajar en ciudades designadas, sino que pod\u00edan tambi\u00e9n moverse libremente a cualquier ciudad cercana para hacer cierto tipo de trabajos (construcci\u00f3n, venta al por menor y transporte). Al desviar trabajo rural excedente, estas pol\u00edticas empezaron a aumentar r\u00e1pidamente la poblaci\u00f3n proto-proletaria por toda China. Pero el fen\u00f3meno fue m\u00e1s pronunciado en el sur, especialmente dentro del DRP. Inicialmente este fen\u00f3meno fue principalmente provincial. En la d\u00e9cada de los 80, la proporci\u00f3n de migrantes que proced\u00edan de fuera de Guangdong sigui\u00f3 siendo relativamente baja, habiendo crecido de cero a un mero 11 por ciento del total de migrantes en 1988. Esta poblaci\u00f3n crecer\u00eda mucho m\u00e1s r\u00e1pidamente en los 90, pero antes de esto, la migraci\u00f3n en el DRP estuvo dominada por un flujo de trabajadores rurales excedentes procedentes de la regi\u00f3n circundante. Comparada con la peque\u00f1a proporci\u00f3n de temporeros de larga distancia, el 88 por ciento del total de migrantes en 1988 ten\u00eda su origen en Guangdong, siendo el grueso migrantes de escasa distancia procedentes de \u00e1reas rurales en, o adyacentes al DRP. La inmensa mayor\u00eda de esta primera generaci\u00f3n de migrantes eran mujeres j\u00f3venes solteras que trabajaban en f\u00e1bricas. Esta poblaci\u00f3n \u00abtemporal\u00bb creci\u00f3 a una tasa media anual de justo por debajo del 30 por ciento para la provincia en su conjunto entre 1982 y 1990, pero dentro de la regi\u00f3n del delta el promedio era superior al 40 por ciento. En 1982, el DRP conten\u00eda el 37,25 por ciento de la poblaci\u00f3n total de temporeros de la provincia, solo ligeramente por encima de su proporci\u00f3n de poblaci\u00f3n provincial total. Pero en 1990, justo por debajo del 80 por ciento (casi 3 millones) de todos los temporeros en Guangdong viv\u00edan y trabajaban en el DRP.<a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\">[28]<\/a><\/p>\n<p>Shenzhen, Dongguan, Bao\u2019an y Guangzhou encabezaban estas tendencias, suponiendo entre todas ellas m\u00e1s de la mitad del total de poblaci\u00f3n temporera en el delta en su conjunto, cada una de ellas con entre el 15 y el 18 por ciento.<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\">[29]<\/a> No sorprende que estas fueran tambi\u00e9n las \u00e1reas con el mayor valor de producci\u00f3n per c\u00e1pita en 1990 y con algunas de las tasas de crecimiento m\u00e1s r\u00e1pidas en valor de producci\u00f3n durante los 80. Aunque la ciudad establecida de Guangzhou seguir\u00eda siendo la principal contribuidora \u00fanica a la producci\u00f3n de la regi\u00f3n, su parte del total se redujo del 44 por ciento en 1980 al 22 por ciento en 1990, mientras Shenzhen crec\u00eda de un simple 0,39 por ciento al 12,44 por ciento en ese mismo periodo, seguida por un crecimiento ligeramente m\u00e1s lento en la mayor\u00eda de las otras ciudades establecidas en el delta.<a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\">[30]<\/a> El efecto final fue un estudio de caso casi perfecto de lo que ha sido denominado \u00aburbanizaci\u00f3n desde abajo\u00bb, dirigida por la transformaci\u00f3n de peque\u00f1as ciudades y \u00e1reas rurales en aglomeraciones propiamente urbanas. Pero en el intervalo entre el or\u00edgen fundamentalmente rural del DRP y la formaci\u00f3n de una aut\u00e9ntica megaciudad en torno a 2010, la migraci\u00f3n hacia \u00e1reas urbanas construidas solo supon\u00eda el 26,6 por ciento de toda la migraci\u00f3n dentro de la regi\u00f3n (entre 1980 y 1990). En lugar de una inmediata urbanizaci\u00f3n, por tanto, la migraci\u00f3n a peque\u00f1as ciudades (el 71 por ciento de toda la migraci\u00f3n) domin\u00f3 en la primera d\u00e9cada de reforma.<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\">[31]<\/a><\/p>\n<p>Las ciudades resultantes se defin\u00edan por lo que los especialistas y locales empezaron a llamar \u00abintegraci\u00f3n rural-urbana\u00bb (\u57ce\u4e61\u4e00\u4f53\u5316), marcadas por una expansi\u00f3n creciente y una industrializaci\u00f3n y agricultura intensivas.<a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\">[32]<\/a> En total, sin embargo, la tierra cultivada \u00abdisminuy\u00f3 desde 2,58 millones de acres [10.440 kil\u00f3metros cuadrados] en 1980 a 2,25 millones de acres en 1990\u00bb, mientras el \u00e1rea edificada de las ciudades designadas (sin incluir las \u00e1reas designadas como ciudades, donde el crecimiento fue limitado) aument\u00f3 a un ritmo anual medio del 23,98 por ciento en esos mismos a\u00f1os, a\u00f1adiendo m\u00e1s de 67 kil\u00f3metros cuadrados de espacio urbano por a\u00f1o durante toda la d\u00e9cada.<a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\">[33]<\/a> La industria era igualmente extensa y diversa, dominada por peque\u00f1os talleres de menos de 200 trabajadores de media, muchos empleando hasta solo una docena. En estos a\u00f1o, simplemente no hab\u00eda grandes plantas (fuera de las EPE que quedaban en Guangzhou) o incluso aglomeraciones de f\u00e1bricas importantes. Viejos comedores de comuna se convirtieron en talleres de industria ligera, seguidos por nuevos edificios construidos con no m\u00e1s de dos o tres plantas de alto con un pu\u00f1ado de grandes salas. Los locales pronto empezaron a describir la nueva geograf\u00eda de producci\u00f3n con una frase tan po\u00e9tica como acertada: \u00abuna constelaci\u00f3n de numerosas estrellas en el cielo sin una gran luna brillante en el centro\u00bb (\u6ee1\u5929\u661f\u6597\u7f3a\u5c11\u4e00\u8f6e\u660e\u6708).<a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\">[34]<\/a><\/p>\n<p><strong>La red de bamb\u00fa<\/strong><\/p>\n<p>La creciente prominencia financiera de Hong Kong en este periodo no era simplemente por un factor de proximidad geogr\u00e1fica. Conexiones familiares directas e influencia cultural indirecta eran igualmente importantes, facilitando buena parte del desarrollo inicial en el DRP las redes familiares extendidas, que la comunicaci\u00f3n entre las alas administrativa y de producci\u00f3n de la empresa se hiciese en canton\u00e9s, y la fuerza de trabajo predominantemente femenina disciplinada por lealtades de clan o de lugar. Muchas de las continuidades eran caracter\u00edsticas antiguas de la historia del sur de China, pero tantas como fueron el resultado de sucesos mucho m\u00e1s recientes. Fue de particular importancia el flujo de refugiados alineados con los Nacionalistas en Hong Kong a medida que terminaba la guerra y la industria en el continente era reestructurada en los primeros a\u00f1os del r\u00e9gimen de desarrollo. Unido a su estatus territorial de colonia brit\u00e1nica, esta concentr\u00f3 una gran y barata fuerza de trabajo junto con una masa de capital pasado de contrabando del continente por los m\u00e1s ricos entre estos refugiados, quienes tambi\u00e9n ten\u00edan experiencia de gesti\u00f3n y conexiones internacionales. Fue especialmente importante la relocalizaci\u00f3n masiva de hombres de negocios de Shanghai a finales de la d\u00e9cada de los 40, que trajeron capital para iniciar empresas y un conocimiento extenso de la industria ligera al territorio precisamente al mismo tiempo que su prominencia como <em>entrep\u00f4t<\/em> hab\u00eda sido estrangulada por la revoluci\u00f3n en el continente. Esta combinaci\u00f3n de capital y mano de obra barata sirvi\u00f3 para industrializar r\u00e1pidamente la colonia en las siguientes dos d\u00e9cadas. M\u00e1s tarde, cuando el comercio con el continente se abri\u00f3 de nuevo, los mismos factores llevar\u00edan a dos d\u00e9cadas de r\u00e1pida desindustrializaci\u00f3n.<a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\">[35]<\/a><\/p>\n<p>Pero los capitalistas emigrados a Hong Kong (y Taiw\u00e1n) eran solo una fracci\u00f3n de una red de capital chino mucho mayor que se extend\u00eda por el sudeste de Asia y el Pac\u00edfico en general.<a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\">[36]<\/a> Llamada a menudo \u00abla red de bamb\u00fa\u00bb, las ra\u00edces de esta concentraci\u00f3n de capital chino de ultramar se pueden encontrar en el periodo de hegemon\u00eda regional Ming y Qing que precedi\u00f3 a la expansi\u00f3n imperialista de Europa y Jap\u00f3n. Durante los Ming, las misiones diplom\u00e1ticas de Zheng He (entre 1405 y 1433) estabecieron redes comerciales rudimentarias a lo largo del Mar de Sur de China y el Oc\u00e9ano \u00cdndico, a menudo dirigidas por comerciantes cantoneses y de Hokkien. Una ola m\u00e1s grande de migrantes a la regi\u00f3n se produjo tras el ascenso de los Qing, pues ej\u00e9rcitos leales a los Ming lucharon contra la nueva dinast\u00eda desde una serie de centros de resistencia en el sur que fueron lentamente invadidos durante la segunda mitad del siglo XVII. Estos migrantes, que hablaban dialectos del sur de China, se filtraron por el sudeste asi\u00e1tico, incorpor\u00e1ndose lentamente en algunos lugares en la econom\u00eda local y los reg\u00edmenes pol\u00edticos en lugares como Tailandia, y fundando en otras \u00e1reas sus propias instituciones pol\u00edticas, como la Rep\u00fablica Lanfang en Borneo occidental. A mediados del siglo XVII, los colonos chinos en Taiw\u00e1n y el sudeste asi\u00e1tico ascend\u00edan a m\u00e1s de cien mil.<a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\">[37]<\/a> All\u00e1 donde fueron, estos migrantes continuaron la tradici\u00f3n establecida en la era Ming de crear sus propios conglomerados (normalmente con una base familiar) para facilitar el comercio, la miner\u00eda, la agricultura y la industria ligera por todo el sudeste asi\u00e1tico.<\/p>\n<p>Con el ascenso del colonialismo occidental (y luego japon\u00e9s) y el lento colapso de los Qing bajo la presi\u00f3n extranjera y las revueltas internas, el car\u00e1cter de esta red en la di\u00e1spora comenz\u00f3 a cambiar de nuevo. Muchas entidades pol\u00edticas del sudeste asi\u00e1tico (inclu\u00edda la Rep\u00fablica Lanfang) cayeron ante la expansi\u00f3n imperial europea, reemplazada m\u00e1s tarde por los EEUU y Jap\u00f3n. Las redes econ\u00f3micas chinas en estas \u00e1reas a menudo se mantuvieron, sin embargo, y a veces se les concedi\u00f3 un estatus preferencial por parte de los administradores coloniales. Una tercera ola de migrantes abandon\u00f3 el sur de China castigado por la guerra tras la rebeli\u00f3n Taiping a mediados del siglo XIX, momento en el que los migrantes chinos en el sudeste asi\u00e1tico ya superaban el mill\u00f3n, con dos millones de chinos en Taiw\u00e1n desplazando lentamente a la poblaci\u00f3n ind\u00edgena para convertirse en la mayor\u00eda de la isla.<a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\">[38]<\/a> Parte de esta nueva ola de migrantes se filtr\u00f3 de nuevo por el sudeste de Asia, pero muchos eran ahora atra\u00eddos a nuevos mercados laborales en las Am\u00e9ricas y Australasia, donde proporcionaron un boom de mano de obra en la expansi\u00f3n de la miner\u00eda y el ferrocarril. Aunque los pa\u00edses m\u00e1s grandes expulsaron muchos migrantes, la di\u00e1spora dejo una influencia duradera, con la formaci\u00f3n de redes de negocios locales importantes en ciudades de la Cuenca del Pac\u00edfico como San Francisco y Lima. Durante los \u00faltimos a\u00f1os de los Qing, es bien conocido que Sun Yat-sen hizo giras por colonias chinas de ultramar para conseguir fondos para la Alianza Revolucionaria &#8211;se\u00f1alando tanto las continuidades culturales de estas redes como su nivel relativamente alto de capital inactivo&#8211;.<\/p>\n<p>Dado que la agitaci\u00f3n continu\u00f3 tras la ca\u00edda de los Qing y durante el periodo republicano, una ola final de migrantes del sur se desplaz\u00f3 al sudeste de Asia (particularmente Malasia y Singapur) y m\u00e1s tarde, tras la victoria de los comunistas, a Taiw\u00e1n y Hong Kong.<a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\">[39]<\/a> De nuevo, estas poblaciones de la di\u00e1spora se convertir\u00edan en pilares centrales del comercio local y redes industriales, a veces facilitadas por poderes coloniales y a menudo creando desigualdades locales \u00e9tnicas que llevaron a violentas confrontaciones, en algunos casos culminando en revueltas y pogromos antichinos: particularmente en Indonesia (1965-1966 y 1998), Malasia (1969) y Birmania (1967), causando nuevas olas de migraci\u00f3n intraregional. Estos sucesos fueron un factor, por ejemplo, en la formaci\u00f3n de una Singapur independiente dominada por chinos. En otros casos, la clase de negocios china sufri\u00f3 un mayor grado de asimilaci\u00f3n, como en Tailandia y, en menor grado, las Filipinas. Pero en todos los casos, la red de bamb\u00fa mantuvo un control sustancial sobre lazos comerciales y grandes stocks de capital inactivo, capaz finalmente de contribuir a la formaci\u00f3n de la regi\u00f3n de la Cuenca del Pac\u00edfico a una escala comparable a la de Jap\u00f3n, e interpretando un papel absolutamente central en el ascenso de China en la econom\u00eda global.<\/p>\n<p>A lo largo de los periodos de los \u00faltimos Qing y Republicano, la inversi\u00f3n de esta red de bamb\u00fa en China fue m\u00ednima comparada con el valor de las remesas por trabajo. La inversi\u00f3n de los chinos de ultramar se estima que hab\u00eda sido de 128,74 millones de d\u00f3lares americanos (en d\u00f3lares de 1937) entre finales del siglo XIX y 1949, con un ochenta por ciento aproximadamente de esta inversi\u00f3n concentrado en Guangdong y Fujian. Por contraste, los env\u00edos de giros sumaban unos 3,5 mil millones (tambi\u00e9n en d\u00f3lares de 1937) durante aproximadamente el mismo periodo.<a href=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\">[40]<\/a> Durante la era socialista, cuando las remesas no se pod\u00edan enviar directamente al continente, Hong Kong se convirti\u00f3 en un intermediario financiero esencial entre la poblaci\u00f3n china de ultramar y sus parientes en China. A medida que las tensiones \u00e9tnicas acompa\u00f1aban la descolonizaci\u00f3n en todo el sudeste de Asia, Hong Kong (junto con Singapur) se convirti\u00f3 tambi\u00e9n en un importante repositorio para el capital de la red de bamb\u00fa. Entre 1949 y 1990 \u00abunos 73 mil millones de d\u00f3lares de Hong Kong fueron invertidos en Hong Kong por chinos del sudeste asi\u00e1tico\u00bb, una cantidad que superaba la inversi\u00f3n de los EEUU y Jap\u00f3n durante ese mismo periodo.<a href=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\">[41]<\/a><\/p>\n<p>El boom simult\u00e1neo enn varios pa\u00edses del sudeste asi\u00e1tico (en concreto Tailandia, Malasia, Indonesia y, en menor grado, las Filipinas) tambi\u00e9n tendi\u00f3 a beneficar los conglomerados chinos locales. Indonesia es un ejemplo notable. Tras la ca\u00edda de Sukarno y el genocidio anticomunista de 1965, el r\u00e9gimen de Nuevo Orden de Suharto instituy\u00f3 un programa de desarrollo con respaldo militar con el objetivo de reconstruir la infraestructura erosionada del pa\u00eds de la era colonial, revolucionar la productividad agr\u00edcola y atraer capital extranjero. Como en China en el mismo periodo, el mayor atractivo inicial para el capital extranjero era el acceso al petr\u00f3leo y otras materias primas. Un Jap\u00f3n pobre en recursos jug\u00f3 de nuevo un papel dirigente aqu\u00ed, revitalizando relaciones comerciales establecidas originalmente como parte de la Esfera de Coprosperidad. Capitalistas <em>cukong<\/em> (\u4e3b\u516c, un t\u00e9rmino Hokkien) chinos interpretaron un papel esencial en este proceso de internacionalizaci\u00f3n. Primero, ellos pod\u00edan atraer dep\u00f3sitos de capital inactivo de Hong Kong, Taiw\u00e1n y otros lugares para canalizarlos a la producci\u00f3n dom\u00e9stica. Segundo, eran considerados socios fiables por parte de capitalistas extranjeros no chinos, quienes ve\u00edan las empreas <em>cukong<\/em> como las \u00fanicas fuerzas dom\u00e9sticas con \u00abel aparato corporativo, de capital y de distribuci\u00f3n necesario en su lugar, y la &#8216;cultura&#8217; empresarial esencial para la obtenci\u00f3n de beneficios\u00bb.<a href=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\">[42]<\/a> Estos mismo factores les dieron un estatus preferencial entre los l\u00edderes militares del pa\u00eds, quienes les ofrecieron contratos en monopolio, cr\u00e9dito barato y acuerdos lucrativos con empresas de propiedad estatal.<\/p>\n<p>Localmente, esto gener\u00f3 profundas desigualdades entre capitalistas chinos e ind\u00edgenas, as\u00ed como una desigualdad m\u00e1s general codificada \u00e9tnicamente sufrida por los indonesios pobres en sus interacciones con tenderos chinos o trabajando para conglomerados chinos. Aunque el peso exacto del capital chino en la econom\u00eda del Nuevo Orden ha sido largamente debatido, est\u00e1 claro que las empresas <em>cukong<\/em> dominaban la producci\u00f3n, especialmente fuera de los grandes proyectos de infraestructuras de propiedad estatal. A mediados de los 80, una estimaci\u00f3n com\u00fan era que \u00ablos chinos poseen, como m\u00ednimo, el 70-75% del capital privado nacional y grupos de negocios chinos siguen dominando el capital corporativo de mediana y gran escala.\u00bb Esto tambi\u00e9n significaba que, fuera de la red familiar de Suharto y aquellos vinculados con los generales de alto rango, en el Nuevo Orden de Indonesia \u00abla clase capitalista nacional sigui\u00f3 siendo predominantemente china\u00bb.<a href=\"#_ftn43\" name=\"_ftnref43\">[43]<\/a><\/p>\n<p>Pero igualmente importante es que esta clase capitalista nacional era subcontratada a menudo por firmas japonesas, o al menos financiada por las econom\u00edas Tigre m\u00e1s desarrolladas que deb\u00edan buena parte de su ascendencia a un flujo anterior de capital japon\u00e9s. As\u00ed, el flujo postcrisis de capital japon\u00e9s, facilitado por los intereses militares estadounidenses, empez\u00f3 en \u00faltima instancia a reforzar las relaciones de negocio de la red de bamb\u00fa, que consigui\u00f3 una prominencia global solo en los \u00faltimos treinta a\u00f1os del siglo XX. En 1991, el Banco Mundial estim\u00f3 que la producci\u00f3n combinada de los chinos de ultramar ascend\u00eda a 400 mil millones de d\u00f3lares estadounidenses, creciendo a 600 mil millones en 1996.<a href=\"#_ftn44\" name=\"_ftnref44\">[44]<\/a> Aunque buena parte de este se manten\u00eda en el pa\u00eds, tambi\u00e9n tend\u00eda a ser m\u00e1s m\u00f3vil que fondos de capitalistas nacionales no chinos. Es \u00fatil por tanto comparar las cifras de otras fuentes de inversi\u00f3n en la regi\u00f3n, aunque hay mucha redundancia en estas cifras: la IED japonesa total en el mundo entre 1951 y 1986 fue de unos 106 mil millones de d\u00f3lares, siendo la parte asi\u00e1tica 21,8 mil millones.<a href=\"#_ftn45\" name=\"_ftnref45\">[45]<\/a> Esto aument\u00f3 r\u00e1pidamente tras 1986, \u00abcon un flujo anual de 48 mil millones\u00bb y la inversi\u00f3n manufacturera japonesa en Asia para los pocos a\u00f1os entre 1986 y 1989 (en el c\u00e9nit de la burbuja) super\u00f3 la inversi\u00f3n total para todo el periodo 1951-1985.<a href=\"#_ftn46\" name=\"_ftnref46\">[46]<\/a> Finalmente, la imagen es de paridad de crecimiento entre estas dos fuentes de capital profundamente interelacionadas, seguido de un lento cambio de gravedad dentro de la Cuenca del Pac\u00edfico de Jap\u00f3n a China mediante la revitalizaci\u00f3n de los lazos inactivos con la red de bamb\u00fa. El r\u00e1pido crecimiento de la red fue dirigido por las burbujas de la econom\u00eda japonesa. Luego floreci\u00f3 por toda la regi\u00f3n a medida que la burbuja daba paso a las D\u00e9cadas Perdidas y la inversi\u00f3n japonesa entraba en un declive relativo.<\/p>\n<p><strong>Las guerras comerciales en el Pac\u00edfico<\/strong><\/p>\n<p>En las \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo XX, el capital global se hab\u00eda desplazado decisivamente hacia el este. El comercio internacional estadounidense a trav\u00e9s del Pac\u00edfico super\u00f3 el volumen de comercio comparable a trav\u00e9s del Atl\u00e1ntico ya en 1980, y las econom\u00edas asi\u00e1ticas de la Cuenca del Pac\u00edfico crecieron a un ritmo anual del 5 por ciento entre 1982 y 1985, comparado con un 1,8 por ciento en Europa durante el mismo a\u00f1o.<a href=\"#_ftn47\" name=\"_ftnref47\">[47]<\/a> Por otra parte, esto fue dirigido por la burbuja japonesa, que condujo el capital a ultramar a una velocidad sin precedentes. La participaci\u00f3n de Jap\u00f3n en el IED global alcanz\u00f3 el 17,8 por ciento en 1984, superando la de los EEUU.<a href=\"#_ftn48\" name=\"_ftnref48\">[48]<\/a> Por otra parte, esto fue facilitado por la demanda continua en los EEUU de bienes de la industria ligera y materias primas de ultramar. Este nuevo centro de gravedad para el capital se puede entender por tanto como una especie de tr\u00edpode aposentado entre Jap\u00f3n, los EEUU y un creciente archipi\u00e9lago de riqueza de la Sinoesfera que, en el siglo XXI, converger\u00eda hacia el territorio continental. Durante ese mismo tiempo, aproximadamente, la inversi\u00f3n tambi\u00e9n empez\u00f3 a canalizarse hacia las econom\u00edas en expansi\u00f3n del sudeste de Asia.<\/p>\n<p>En su c\u00faspide, este proceso estuvo definido por las tensiones comerciales crecientes entre los EEUU y sus dos m\u00e1ximos competidores de \u00abdesarrollo tard\u00edo\u00bb: Jap\u00f3n y Alemania occidental. En el Pac\u00edfico, esto dio como resultado la creaci\u00f3n de una guerra comercial, marcada por tarifas importantes impuestas por los EEUU a los productos electr\u00f3nicos japoneses, el uso de la fuerza diplom\u00e1tica para restringir las exportaciones de autom\u00f3viles, acero y maquinaria, y diversos casos de alto perfil de alarmismo y bloqueo federal de proyectos de inversi\u00f3n entrantes. Los trabajadores del acero de Iowa fueron fotografiados aplastando coches hechos en Jap\u00f3n con mazos, y en 1982 varios ejecutivos de Hitachi fueron arrestados por el FBI en una operaci\u00f3n encubierta de alto nivel por comprar a sabiendas datos robados a IBM.<a href=\"#_ftn49\" name=\"_ftnref49\">[49]<\/a> Pero las armas pesadas en la guerra comercial fueron las pol\u00edticas que se dirig\u00edan al coraz\u00f3n del sistema monetario internacional. Durante mucho tiempo Jap\u00f3n estuvo manipulando su moneda para mantener la competitividad, y los EEUU usaron finalmente su poder geopol\u00edtico para forzarlo a hacer flotar el yen, unido a la devaluacion intencionada del d\u00f3lar (mediante la intervenci\u00f3n de varios bancos centrales) en los Acuerdos del Plaza. El resultado fue una r\u00e1pida p\u00e9rdida de competitividad de la industria japonesa, ayudando a impulsar a\u00fan m\u00e1s la inversi\u00f3n en la especulaci\u00f3n financiera y el mercado inmobiliario y acelerando por tanto la burbuja de precios de las acciones que estallar\u00eda cinco a\u00f1os m\u00e1s tarde.<a href=\"#_ftn50\" name=\"_ftnref50\">[50]<\/a> Aunque los Acuerdos del Plaza marcaron un punto de inflexi\u00f3n, fue simplemente un pivote en una tendencia a mucho m\u00e1s largo plazo de ca\u00edda de la rentabilidad, relocalizaci\u00f3n de industrias y aumento de la competencia. Estas tendencias crearon la guerra comercial, y la guerra comercial cre\u00f3 estas y otras decisiones pol\u00edticas &#8211;no se puede revertir aqu\u00ed la causalidad&#8211;.<\/p>\n<div id=\"attachment_3196\" class=\"wp-caption aligncenter\" style=\"width: 430px;\">\n<p><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/RD_4-1.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-8597 size-full\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/RD_4-1.png\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"1001\" aria-describedby=\"caption-attachment-3196\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/RD_4-1.png 1000w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/RD_4-1-300x300.png 300w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/RD_4-1-150x150.png 150w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/RD_4-1-768x769.png 768w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/RD_4-1-144x144.png 144w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/a>Figura 4<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"attachment_3197\" class=\"wp-caption aligncenter\" style=\"width: 375px;\">\n<p><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/RD_4-2-925x1024-1.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-8598\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/RD_4-2-925x1024-1.png\" alt=\"\" width=\"375\" height=\"415\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/RD_4-2-925x1024-1.png 925w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/RD_4-2-925x1024-1-271x300.png 271w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/RD_4-2-925x1024-1-768x850.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 375px) 100vw, 375px\" \/><\/a>Figura 5<\/p>\n<\/div>\n<p>Pero mientras los Acuerdos del Plaza debilitaban la manufactura japonesa, hicieron que las divisas (pegadas al d\u00f3lar) de muchas otras econom\u00edas regionales fuesen m\u00e1s competitivas. La descolonizaci\u00f3n y el descontento posterior hac\u00eda mucho que hab\u00eda pasado en el sudeste de Asia, mientras la \u00faltima gran guerra indochina hab\u00eda arrojado a Tailandia en favor de los EEUU. La guerra tambi\u00e9n hab\u00eda vinculado el desarrollo regional a las econom\u00edas Tigre mediante los acuerdos de subcontrataci\u00f3n mencionados arriba. Para cuando se firmaron los Acuerdos del Plaza en 1985, por tanto, los pelda\u00f1os inferiores de producci\u00f3n estaban preparados para la exportaci\u00f3n a pa\u00edses m\u00e1s pobres de la periferia de los nuevos n\u00facleos construidos en la Cuenca del Pac\u00edfico. El FMI y el Banco Mundial predijeron un nuevo conjunto de econom\u00edas \u00abmilagro\u00bb, centradas en Tailandia, Malasia e Indonesia, aunque incluyendo a veces a las Filipinas y a la China continental. Estas predicciones se basaban en el r\u00e1pido aumento de la IED en la regi\u00f3n, dirigida por inversores de Jap\u00f3n y las econom\u00edas Tigre (y, para China, particularmente de Hong Kong, Taiw\u00e1n y Macao).<a href=\"#_ftn51\" name=\"_ftnref51\">[51]<\/a> El resultado de todo esto fue otra ola de incre\u00edble crecimiento del PIB, superando de lejos el de las econom\u00edas desarrolladas a la vez que sobrepasaba incluso las tasas m\u00e1s altas de media experimentadas en los pa\u00edses en v\u00edas de desarrollo del mundo y superando r\u00e1pidamente las tasas de crecimiento de las Econom\u00edas Tigre (Singapur, debido a su papel de nodo financiero en esto proceso, fue la \u00fanica excepci\u00f3n: v\u00e9ase la figura 6).<a href=\"#_ftn52\" name=\"_ftnref52\">[52]<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_3198\" class=\"wp-caption aligncenter\" style=\"width: 382px;\">\n<p><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/RD_5-681x1024-1.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-8599\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/RD_5-681x1024-1.png\" alt=\"\" width=\"382\" height=\"574\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/RD_5-681x1024-1.png 681w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/RD_5-681x1024-1-200x300.png 200w\" sizes=\"auto, (max-width: 382px) 100vw, 382px\" \/><\/a>Figura 6<\/p>\n<\/div>\n<p>Como hemos visto previamente en los casos de Jap\u00f3n, Corea del Sur y Taiw\u00e1n, buena parte de este crecimiento se vio facilitado por el patrocinio del ej\u00e9rcito estadounidense en la regi\u00f3n. Esto es particularmente cierto en el caso de Tailandia, que proporcion\u00f3 tanto tropas de combate como una serie de bases militares para los estadounidenses durante la guerra en Indochina. Entre 1950 y 1988, los EEUU proporcionaron \u00abm\u00e1s de mil millones de d\u00f3lares estadounidenses en asistencia econ\u00f3mica y dos mil millones en asistencia militar\u00bb, fluyendo el grueso de esta suma al pa\u00eds durante los a\u00f1os de guerra entre 1965 y 1975.<a href=\"#_ftn53\" name=\"_ftnref53\">[53]<\/a> El peso relativo de esta ayuda queda claro cuando lo comparamos con la IED total, que fue de solo 1,18 mil millones entre 1961 y 1980, creciendo a 6,88 mil millones entre 1981 y 1990 y 5,05 mil millones en los pocos a\u00f1os de boom entre 1988 y 1990.<a href=\"#_ftn54\" name=\"_ftnref54\">[54]<\/a> Los tres mil millones de ayuda directa recibidos entre 1950 y 1988, incentivados por intereses militares, se pueden comparar con los 8 mil millones en IED durante ese mismo periodo. Durante el grueso de la implicaci\u00f3n militar estadounidense en Vietnam, la ayuda total de los EEUU equival\u00eda aproximadamente\u00a0 a todo el presupuesto de reservas de divisas de Tailandia (de 1965 a 1976).<a href=\"#_ftn55\" name=\"_ftnref55\">[55]<\/a> La importancia relativa del patrocinio militar directo solo disminuy\u00f3 cuando la IED japonesa empez\u00f3 a entrar en masa en la econom\u00eda thai tras los Acuerdos del Plaza. Mientras la IED de origen estadounidense hab\u00eda supuesto el 45,1 por ciento del total en Tailandia entre 1965 y 1972, comparada con un 28,8 por ciento de Jap\u00f3n,\u00a0 estas cifras se revertieron a principios de los 90 (v\u00e9ase la figura 4). Entre 1987 y 1995, la inversi\u00f3n japonesa supuso el 31,6 por ciento del total, y la participaci\u00f3n de los EEUU cay\u00f3 al 13,2 por ciento.<a href=\"#_ftn56\" name=\"_ftnref56\">[56]<\/a><\/p>\n<p>Las exportaciones desde Tailandia a Jap\u00f3n aumentaron en ese mismo perioodo, siguiendo un patr\u00f3n visto en todo el sudesde asi\u00e1tico, donde los balances comerciales (importaciones menos exportaciones) con Jap\u00f3n (as\u00ed como con Corea del Sur y Taiw\u00e1n) eran negativos y tend\u00edan a desequilibrarse a\u00fan m\u00e1s despu\u00e9s de 1985, mientras los desequilibrios positivos con los EEUU y las econom\u00edas europeas crec\u00edan en ese mismo periodo. Estos superavits comerciales con Occidente, sin embargo, no eran suficientes para contrarestar completamente la tendencia hacia un d\u00e9ficit comercial general en la regi\u00f3n, y el agotamiento de la IED que contrarrestaba estos d\u00e9ficits tras la crisis financiera asi\u00e1tica mostrar\u00eda cu\u00e1n grave era este desequilibrio.<a href=\"#_ftn57\" name=\"_ftnref57\">[57]<\/a> Lo que es m\u00e1s importante, este desequilibrio era una se\u00f1al de las desigualdades basadas en la secuencia presuntamente ganadora para todos de la industrializaci\u00f3n de los \u00abgansos voladores\u00bb. En realidad, tanto las Econom\u00edas Tigre como el boom de los pa\u00edses de sudeste asi\u00e1tico formaban parte de una jerarqu\u00eda emergente en la Cuenca del Pac\u00edfico, modelada por los intereses militares de los EEUU y dominada econ\u00f3micamente por Jap\u00f3n, atrapada en una simbiosis competitiva con la econom\u00eda de los EEUU. En los Tigres del este de Asia, esta jerarqu\u00eda se desarrollar\u00eda v\u00eda conflictos por la participaci\u00f3n en la propiedad intelectual y parte del mercado y t\u00e9cnicas de producci\u00f3n de alta tecnolog\u00eda.<a href=\"#_ftn58\" name=\"_ftnref58\">[58]<\/a><\/p>\n<p>En el sudeste asi\u00e1tico, las desigualdades regionales era mucho m\u00e1s duras. Toda secuencia de reestructuraci\u00f3n industrial y transferencia de tecnolog\u00eda en la regi\u00f3n hab\u00eda ido acompa\u00f1ada por una dependencia creciente de tecnolog\u00edas y componentes importados, as\u00ed como una dependencia decreciente de sustituci\u00f3n de importaciones como motor del desarrollo nacional. Para cuando una gran ola de reestructuraciones golpe\u00f3 el sudeste de Asia, buena parte de los IED entrantes tomaron la forma de empesas extremadamente m\u00f3viles que utilizaban fuerza de trabajo barata sin transferir la propiedad sustancial de tecnolog\u00edas avanzadas a capitalistas de los pa\u00edses de acogida &#8211;o haci\u00e9ndolo muy selectivamente&#8211;. El efecto fue que \u00ablas nuevas industrias exportadoras hab\u00edan sido trasplantadas a econom\u00edas cuyos peque\u00f1os sectores manufactureros eran conocidos por su historia de b\u00fasqueda de renta e ineficiencia.\u00bb<a href=\"#_ftn59\" name=\"_ftnref59\">[59]<\/a> En muchos casos, como en Indonesia, la propiedad estaba concentrada desproporcionadamente en manos de propietarios extranjeros y una peque\u00f1a fracci\u00f3n de capitalistas locales que ten\u00edan v\u00ednculos preferenciales con juntas militares o hombres de negocios de la red de bamb\u00fa.<a href=\"#_ftn60\" name=\"_ftnref60\">[60]<\/a> Esto ha sido caracterizado como una especie de industrializaci\u00f3n \u00absin tecnolog\u00eda\u00bb, particularmente pronunciada en los sectores exportadores, que tend\u00edan a estar geogr\u00e1ficamente concentrados en zonas para el procesamiento para la exportaci\u00f3n, dominadas por empresas controladas por extranjeros (en Malasia, estas firmas suponen entre el 75 y el 99 por ciento de los grandes exportadores) que construyen muy pocos v\u00ednculos con las empresas nacionales.<a href=\"#_ftn61\" name=\"_ftnref61\">[61]<\/a><\/p>\n<p>Regionalmente, estas industrias exportadoras se incorporaron a jerarqu\u00edas comerciales triangulares, en las que Hong Kong y Singapur proporcionaban los servicios financieros, mientras Jap\u00f3n, Taiw\u00e1n y Corea compet\u00edan como fuentes de insumos de alta tecnolog\u00eda, que eran luego procesados en una producci\u00f3n en cadena que iba desde las Econom\u00edas Tigre hacia el sudeste asi\u00e1tico (y cada vez m\u00e1s, la China continental), ordenadas por los costes laborales y las ratios capital-trabajo de la industria en cuesti\u00f3n, proporcionando las materias primas el sudeste asi\u00e1tico (junto con el conjunto de pa\u00edses que componen el Sur Global) y siendo exportado el producto final a mercados finales en los EEUU y Europa. Mientras tanto, toda la infraestructura comercial de la regi\u00f3n de la Cuenca del Pac\u00edfico depend\u00eda de la producci\u00f3n de contenedores, barcos e infraestructura portuaria, que supon\u00eda una nueva jerarqu\u00eda geogr\u00e1fica de centros log\u00edsticos dominados por zonas de procesamiento de la exportaci\u00f3n y gigantescos puertos de contenedores. Fue en este contexto que la apertura de la China continental fue posible. El ascenso de la zona continental, en competici\u00f3n con Indonesia, Tailandia y Malasia, fue por tanto dependiente del florecimiento de la red de bamb\u00fa y del estallido de la burbuja japonesa en 1990, y asegurado finalmente por el colapso de sus competidores regionales en la crisis financiera asi\u00e1tica de 1998.<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a>\u00a0Naughton 2007, pp.377-380<br \/>\n<a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a>\u00a0Elspeth Thomson, \u201cJapanese FDI, Exports and Technology Transfer to China,\u201d\u00a0<em>Centre for Asian Pacific Studies Working Paper Series<\/em>, N\u00ba 50, 1997. pp.1-4, Tablas 1-2<br \/>\n<a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Naughton 2007, Figura 16.1<br \/>\n<a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a>\u00a0Ibid, pp.380-381<br \/>\n<a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a>\u00a0Naughton 1996, p.69<br \/>\n<a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a>\u00a0Ibid, pp.71-73, Figure 2.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a>\u00a0Ibid, p.71<br \/>\n<a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a>\u00a0Naughton 2007, p.383<br \/>\n<a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a>\u00a0Ibid, p.382<br \/>\n<a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a>\u00a0Ibid, p.386<br \/>\n<a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a>\u00a0Ibid, p.393<br \/>\n<a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a>\u00a0Thomson 1997, p.3<br \/>\n<a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a>\u00a0Naughton 2007, p.382<br \/>\n<a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a>\u00a0George C.S. Lin,\u00a0<em>Red Capitalism in South China: Growth and Development of the Pearl River Delta,\u00a0<\/em>UBC Press 1997, pp.172-174<br \/>\n<a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> En todos los casos Hong Kong fue superada por Singapur, que interpret\u00f3 un papel similar tanto para el sudeste asi\u00e1tico como para la China continental a lo largo de este periodo. En a\u00f1os m\u00e1s recientes, los puertos de la zona continental han dominado los r\u00e1nkings, con 7 de los 10 puertos de contenedores m\u00e1s ocupados en el mundo en 2017 localizados en la zona continental. Para los detalles de c\u00f3mo Singapur super\u00f3 a Hong Kong, v\u00e9ase: \u201cHong Kong hands port crown to Singapore,\u201d <em>Asia Times<\/em>, 2005, archivado aqu\u00ed: &lt;<a href=\"https:\/\/www.container-transportation.com\/singapore-becomes-largest-container-port.html\">https:\/\/www.container-transportation.com\/singapore-becomes-largest-container-port.html<\/a>&gt;<br \/>\n<a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> Graeme Lang, Catherine Chiu y Mary Pang, \u201cImpact of Plan Relocation to China on Manufacturing Workers in Hong Kong,\u201d en Pui-tak Lee, Ed.,\u00a0 <em>Hong Kong Reintegrating with China: Political, Cultural and Social Dimensions<\/em>, Hong Kong University Press, 2001. p.110<br \/>\n<a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a>\u00a0Ibid<br \/>\n<a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> Graham E. Johnson, \u201cDegrees of Dependency, Degrees of Interdependency: Hong Kong\u2019s Changing Links to the Mainland and the World,\u201d en Pui-tak Lee, Ed., <em>Hong Kong Reintegrating with China: Political, Cultural and Social Dimensions,\u00a0<\/em>Hong Kong University Press, 2001. p.86<br \/>\n<a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a>\u00a0George C.S. Lin,\u00a0<em>Red Capitalism in South China: Growth and Development of the Pearl River Delta<\/em>, UBC Press, 1997. pp.63-65<br \/>\n<a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> Para el tama\u00f1o y las tendencias de crecimiento del DRP, v\u00e9ase: \u201cEast Asia\u2019s Changing Urban Landscape: Measuring a Decade of Spatial Growth. Urban Development,\u201d <em>The World Bank<\/em>, 2015. &lt;<a href=\"https:\/\/openknowledge.worldbank.org\/handle\/10986\/21159\">https:\/\/openknowledge.worldbank.org\/handle\/10986\/21159<\/a>&gt;<br \/>\n<a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> Este fue un cambio notable de lo que una vez hab\u00eda sido una de las regiones m\u00e1s industrializadas de China (junto con Shanghai), y un lugar clave en la primera transici\u00f3n, detenida. El DRP fue, de hecho, donde se inici\u00f3 el moderno movimiento obrero, con la fundaci\u00f3n de los dos primeros sindicatos de China por parte de anarquistas en Guangzhou en los a\u00f1os 10, y donde se produjeron importantes huelgas hasta que el movimiento fue aplastado en el terror blanco de 1927. El trabajo asalariado estacional hab\u00eda sido com\u00fan, y hasta las peque\u00f1as ciudades en la \u00f3rbita de Guangzhou, como Foshan, se hab\u00edan industrializado y vinculado al comercio global. La region fue desindustrializada de hecho bajo el r\u00e9gimen de desarrollo.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a>\u00a0Lin 1997, pp.63-65<br \/>\n<a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a>\u00a0ibid, p.66<br \/>\n<a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a>\u00a0ibid, p.81, Table 5.1<br \/>\n<a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a>\u00a0Ching Kwan Lee,\u00a0<em>Against the Law: Labor Protests in China\u2019s Rustbelt and Sunbelt,\u00a0<\/em>University of California Press, 2007. p.161<br \/>\n<a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> La definici\u00f3n administrativa china de \u00abciudad\u00bb (<em>shi <\/em>\u5e02) no se puede comparar completamente con la connotaci\u00f3n espa\u00f1ola de la palabra, ni coincide con la categor\u00eda administrativa occidental. Aunque la palabra china shi se refiere a menudo a lo que pensar\u00edamos como una ciudad, se usa tambi\u00e9n comunmente para indicar una \u00abciudad de nivel de prefectura\u00bb (\u5730\u7ea7\u5e02), que incluye un \u00e1rea central, sus suburbios conectados y una parte sustancial de la tierra rural circundante. En cualquier caso, como el DRP en su conjunto es considerado ahora una megaciudad coherente (tal como lo mide el Banco Mundial), Shenzhen sola est\u00e1 ciertamente lo suficientemente edificada como para ser caracterizada como una ciudad en el sentido com\u00fan de la palabra, a pesar de la persistencia de algunas franjas de producci\u00f3n agr\u00edcola y espacios verdes menos desarrollados en sus l\u00edmites administrativos. Para datos sobre el crecimiento de Shenzheh, v\u00e9ase: Wendell Cox, \u201cThe Evolving Urban Form: Shenzhen,\u201d <em>New Geography<\/em>, 25 Mayo 2012. &lt;<a href=\"http:\/\/www.newgeography.com\/content\/002862-the-evolving-urban-form-shenzhen\">http:\/\/www.newgeography.com\/content\/002862-the-evolving-urban-form-shenzhen<\/a>&gt;<br \/>\n<a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> Lin 1997, pp.85 y 104, Tabla 5.10<br \/>\n<a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a>\u00a0Ibid, pp.96-99<br \/>\n<a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a> Ibid, p.100, Tabla 5.8<br \/>\n<a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a> Ibid, pp.90-91, Tabla 5.6 y Map 5.2<br \/>\n<a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a> Ibid, pp.110-111, Tablas 5.11 y 5.12<br \/>\n<a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a>\u00a0Ibid, p.71<br \/>\n<a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a> Ibid, p.114 Tabla 5.14<br \/>\n<a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a>\u00a0ibid<br \/>\n<a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a>\u00a0Johnson 2001, pp.84-86<br \/>\n<a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a> Hay toda una serie de trabajos que documentan esta red, que se define de maneras diversas. La informaci\u00f3n que sigue est\u00e1 extra\u00edda de varias de estas obras, inclu\u00eddas las fuentes citadas y varias visiones m\u00e1s generales: Murray Weidenbaum y Samuel Hughes, <em>The Bamboo Network: How Expatriate Chinese Entrepreneurs are Creating a New Economic Superpower in Asia<\/em>, Free Press, 1996; Brian C. Folk y K.S. Jomo, <em>Ethnic Business: Chinese Capitalism in Southeast Asia<\/em>, First Edition, Routledge, 2003; Cheung, Gordon C. K. Cheung y Edmund Terence Gomez, \u201cHong Kong\u2019s Diaspora, Networks, and Family Business in the United Kingdom: A History of the Chinese \u2018Food Chain\u2019 and the Case of W. Wing Yip Group,\u201d <em>China Review<\/em>, Chinese University Press, Volume 12, Number 1, Spring 2012. pp. 45-72.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a>\u00a0Zhuang Guotu, \u201cTrends of Overseas Chinese Business Network in East Asia: As Mirrored from Overseas Chinese Investment in Mainland China since 1978,\u201d\u00a0<em>Institute of International Relations and Area Studies<\/em>, Ritsumeikan University, Volumen 4, 2006. pp.1-23<br \/>\n<a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a>\u00a0Zhuang 2006, p.5<br \/>\n<a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a> Otra gran migraci\u00f3n empezar\u00eda en 1984, esta vez totalmente fuera de Hong Kong, estimulada por la decisi\u00f3n de transferir la colonia del control brit\u00e1nico al continente. Los efectos de esta migraci\u00f3n se hicieron visibles principalmente en lugares como Vancouver, BC, donde el flujo de capital canton\u00e9s redise\u00f1\u00f3 completamente la ciudad. El efecto final ha sido simplemente una mayor integraci\u00f3n de las redes de capital de la Cuenca del Pac\u00edfico, con estos nuevos asentamientos en Canad\u00e1 facilitando mucho m\u00e1s los intereses m\u00e1s recientes de la China continental en los recursos naturales canadienses, por tomar un ejemplo.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref40\" name=\"_ftn40\">[40]<\/a>\u00a0Lin Jinzhi,\u00a0<em>Jin Dai Huaqiao Tuozi Guonei Qiye Gailun<\/em>\u00a0(General view of Overseas Chinese invested enterprises in China in the modern period), Xiamen University Press, p. 53.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref41\" name=\"_ftn41\">[41]<\/a>\u00a0Zhuang 2006, p.9<br \/>\n<a href=\"#_ftnref42\" name=\"_ftn42\">[42]<\/a>\u00a0Richard Robinson,\u00a0<em>Indonesia: The Rise of Capital<\/em>, Equinox Publishing, 1986. p.273<br \/>\n<a href=\"#_ftnref43\" name=\"_ftn43\">[43]<\/a>\u00a0Ibid, pp.276-277<br \/>\n<a href=\"#_ftnref44\" name=\"_ftn44\">[44]<\/a> Cifras citadas en Zhuang 2006, p.10<br \/>\n<a href=\"#_ftnref45\" name=\"_ftn45\">[45]<\/a> Itoh 1990, p.226, Tabla 10.2<br \/>\n<a href=\"#_ftnref46\" name=\"_ftn46\">[46]<\/a> Bernard y Ravenhill 1995, p.181<br \/>\n<a href=\"#_ftnref47\" name=\"_ftn47\">[47]<\/a>\u00a0Itoh 1990, p.220<br \/>\n<a href=\"#_ftnref48\" name=\"_ftn48\">[48]<\/a>\u00a0Ibid, p.226<br \/>\n<a href=\"#_ftnref49\" name=\"_ftn49\">[49]<\/a> V\u00e9ase: Peter Tasker, \u201cTrade wars \u2013 lessons from the 1980s,\u201d <em>Nikkei Asian Review<\/em>, March 30, 2018. &lt;<a href=\"https:\/\/asia.nikkei.com\/Opinion\/Trade-wars-lessons-from-the-1980s2\">https:\/\/asia.nikkei.com\/Opinion\/Trade-wars-lessons-from-the-1980s2<\/a>&gt;; y Michael S. Malone, \u201cHitachi-FBI Tapes are Released,\u201d <em>New York Times Archives<\/em>, May 16, 1983. &lt;<a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/1983\/05\/16\/business\/hitachi-fbi-tapes-are-released.html\">https:\/\/www.nytimes.com\/1983\/05\/16\/business\/hitachi-fbi-tapes-are-released.html<\/a>&gt;<br \/>\n<a href=\"#_ftnref50\" name=\"_ftn50\">[50]<\/a>\u00a0John Hemmings, \u201cLessons from the America-Japan Trade War of the 1980s,\u201d\u00a0<em>National Interest<\/em>, July 2, 2018. &lt;<a href=\"https:\/\/nationalinterest.org\/feature\/lessons-america-japan-trade-war-1980s-24882\">https:\/\/nationalinterest.org\/feature\/lessons-america-japan-trade-war-1980s-24882<\/a>&gt;<br \/>\n<a href=\"#_ftnref51\" name=\"_ftn51\">[51]<\/a> Hart-Landsberg y Burkett 1998, p.98, Tabla 4 y Naughton 2007, p.403, Figura 17.1<br \/>\n<a href=\"#_ftnref52\" name=\"_ftn52\">[52]<\/a> Hart-Landsberg y Burkett 1998, p.89, Tabla 1<br \/>\n<a href=\"#_ftnref53\" name=\"_ftn53\">[53]<\/a>\u00a0Jim Glassman,\u00a0<em>Thailand at the Margins: Internationalization of the State and the Transformation of Labour<\/em>, Oxford University Press, 2004. p.37<br \/>\n<a href=\"#_ftnref54\" name=\"_ftn54\">[54]<\/a> Hart-Landsberg y Burket 1998, p.90, Tabla 2<br \/>\n<a href=\"#_ftnref55\" name=\"_ftn55\">[55]<\/a>\u00a0Glassman 2004, p.37<br \/>\n<a href=\"#_ftnref56\" name=\"_ftn56\">[56]<\/a>\u00a0Ibid, p.93<br \/>\n<a href=\"#_ftnref57\" name=\"_ftn57\">[57]<\/a> Hart-Landsberg y Burket 1998, p.105, Tabla 5<br \/>\n<a href=\"#_ftnref58\" name=\"_ftn58\">[58]<\/a>\u00a0Ibid, pp.98-101<br \/>\n<a href=\"#_ftnref59\" name=\"_ftn59\">[59]<\/a> Bernard y Ravenhill 1995, p.196<br \/>\n<a href=\"#_ftnref60\" name=\"_ftn60\">[60]<\/a> V\u00e9ase Robinson 1986.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref61\" name=\"_ftn61\">[61]<\/a> Bernard y Ravenhill 1995, pp.195-197, Hart-Landsberg y Burket 1998, pp. 101-107<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n de Carlos Valmaseda<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"http:\/\/chuangcn.org\/journal\/two\/red-dust\/sinosphere\/\">http:\/\/chuangcn.org\/journal\/two\/red-dust\/sinosphere\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El colectivo comunista chino Chuang est\u00e1 publicando en la revista de mismo t\u00edtulo una serie de art\u00edculos sobre la historia<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":8595,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[39,44,17],"tags":[1526],"class_list":["post-8522","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-asia","category-economia","category-historia","tag-china"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8522","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8522"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8522\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/8595"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8522"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8522"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8522"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}