{"id":8583,"date":"2020-11-05T05:00:08","date_gmt":"2020-11-05T04:00:08","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8583"},"modified":"2020-11-03T03:38:35","modified_gmt":"2020-11-03T02:38:35","slug":"un-marxista-ecologista-comprometido-profesor-de-metodologia-de-las-ciencias-sociales-y-editor-de-las-ome-analiza-las-nociones-de-ciencia-en-marx-y-su-trabajo-como-cientifico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8583","title":{"rendered":"Un marxista ecologista comprometido, profesor de Metodolog\u00eda de las ciencias sociales y editor de las OME, analiza las nociones de ciencia en Marx y su trabajo como cient\u00edfico"},"content":{"rendered":"<p>Presentaci\u00f3n de: Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n, <em>El trabajo cient\u00edfico de Marx y su noci\u00f3n de ciencia<\/em>, Vilassar de Mar: Montesinos, 2020, edici\u00f3n y anotaci\u00f3n de David Vila y S. L\u00f3pez Arnal (<a href=\"https:\/\/www.editorial-montesinos.com\/ensayo\/3296-el-trabajo-cientifico-de-marx-y-su-nocion-de-ciencia-9788418550010.html\">https:\/\/www.editorial-montesinos.com\/ensayo\/3296-el-trabajo-cientifico-de-marx-y-su-nocion-de-ciencia-9788418550010.html<\/a>)<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/el-trabajo-cientifico-de-marx.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-8585\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/el-trabajo-cientifico-de-marx-199x300.jpg\" alt=\"\" width=\"199\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/el-trabajo-cientifico-de-marx-199x300.jpg 199w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/el-trabajo-cientifico-de-marx-681x1024.jpg 681w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/el-trabajo-cientifico-de-marx.jpg 698w\" sizes=\"auto, (max-width: 199px) 100vw, 199px\" \/><\/a>No es este trabajo del traductor de Plat\u00f3n, Luk\u00e1cs y Quine un texto de divulgaci\u00f3n ni un escrito de intervenci\u00f3n pol\u00edtica. No es un material para un curso de introducci\u00f3n a las teor\u00edas marxianas pensado para militantes y activistas sociales. No es tampoco un texto que permita una lectura r\u00e1pida, inatenta o superficial. \u201cEl trabajo cient\u00edfico de Marx y su noci\u00f3n de ciencia\u201d es un trabajo tem\u00e1ticamente complejo, filos\u00f3ficamente denso (y penetrante) de principio a fin, con interpretaciones, conjeturas e hip\u00f3tesis sugerentes (y arriesgadas) que reclama la atenci\u00f3n, los subrayados y el esfuerzo del lector\/a. La compensaci\u00f3n: los frutos obtenidos. Transitar por un riguroso (e inusual) sendero filos\u00f3fico que permite adentrarse, con m\u00e1s de un toque de humor y con un estilo limpio y conciso que recuerda el de Edward P. Thompson, en asuntos epistemol\u00f3gicos y de historia de las ideas, al tiempo que se observa <em>in fieri<\/em> un cultivo enriquecedor, cr\u00edtico, nada talm\u00fadico y muy libre de la tradici\u00f3n marxista.<\/p>\n<p>Por su s\u00f3lida y trabada argumentaci\u00f3n, por su belleza expositiva, por los andamios usados en la construcci\u00f3n de las ideas, en el decir de Jaime Gil de Biedma, \u201cEl trabajo cient\u00edfico de Marx y su noci\u00f3n de ciencia\u201d fue un trabajo singular en el marxismo espa\u00f1ol (y no s\u00f3lo espa\u00f1ol) de los a\u00f1os setenta del pasado siglo. Fil\u00f3sofos como Francisco Fern\u00e1ndez Buey [1], Juan-Ram\u00f3n Capella, Javier Muguerza, Miguel Candel y Antoni Dom\u00e8nech lo han considerado una de las mayores aportaciones filos\u00f3ficas del que era director en aquellos a\u00f1os de la edici\u00f3n (finalmente interrumpida) de las OME, las Obras de Marx y Engels. El ensayo de Jos\u00e9 Sarri\u00f3n Andaluz, <em>La noci\u00f3n de ciencia en Manuel Sacrist\u00e1n<\/em> [2], analiza el texto con detalle.<\/p>\n<p>El prologuista y traductor de <em>El Capital<\/em>, entonces profesor de Metodolog\u00eda de las Ciencias Sociales en la Facultad de Econ\u00f3micas de la UB tras su regreso a la universidad el curso 1976-77 despu\u00e9s de su expulsi\u00f3n pol\u00edtica en 1965, buen conocedor de los manuscritos marxianos y de la correspondencia de Marx y Engels [3], pens\u00f3 aqu\u00ed, como en tantas otras ocasiones, con su amueblada, incisiva y bifronte cabeza filos\u00f3fica marxista y l\u00f3gico-epistemol\u00f3gica. El texto es un excelente ejemplo del marxismo creativo, sin postulados o principios acr\u00edticamente aceptados, siempre aderezado con su competencia y afici\u00f3n a la l\u00f3gica y a la historia y filosof\u00eda de la ciencia, que Sacrist\u00e1n practic\u00f3 siempre, desde que elabor\u00f3 en los primeros meses de su militancia clandestina antifranquista en el PSUC-PCE, tras su vuelta en 1956 del Instituto de L\u00f3gica y Fundamentos de la Ciencia de la Universidad de M\u00fcntser, su primer material marxista [4], una entonces inusual gu\u00eda para la lectura y estudio del <em>Manifiesto Comunista <\/em>[5]<em>, <\/em>un texto que cont\u00f3 con la colaboraci\u00f3n de Pilar Fibla, militante del Partido y disc\u00edpula suya, y de su esposa y compa\u00f1era, la hispanista comunista italiana Giulia Adinolfi.<\/p>\n<p>Como Sacrist\u00e1n explica en su primera nota, \u201cEl trabajo cient\u00edfico de Marx y su noci\u00f3n de ciencia\u201d tiene su origen en una conferencia del mismo t\u00edtulo dictada en noviembre de 1978 en la Fundaci\u00f3n Mir\u00f3 de Barcelona, dentro de un ciclo dedicado a Karl Marx. Dos asistentes, Juan-Ram\u00f3n Capella y Jorge Vigil, de manera independiente, la grabaron y transcribieron. El autor de <em>Las ideas gnoseol\u00f3gicas de Heidegger <\/em>[6] compuso el texto definitivo, un trabajo de \u2018filolog\u00eda marxista\u2019 (\u201ces decir, hablar del pensamiento <em>de Marx<\/em>, no presentar continuaci\u00f3n -buena o mala, productiva o est\u00e9ril- de su pensamiento\u201d) en base a estas dos transcripciones previas, ampliando algunas tem\u00e1ticas, precisando m\u00e1s en algunos puntos, indicando referencias e incorporando observaciones y comentarios del rico y pol\u00e9mico coloquio de la conferencia que aqu\u00ed tambi\u00e9n incluimos.<\/p>\n<p>El texto se edit\u00f3 inicialmente en el n\u00famero 2 de <em>mientras tanto<\/em> (enero-febrero de 1980, pp. 61-96), la revista que Sacrist\u00e1n m\u00e1s hizo suya y de la que fue director hasta su fallecimiento en agosto de 1985. Posteriormente fue incluido en <em>Sobre Marx y marxismo<\/em>, pp. 317-367, el primer volumen de\u00a0 sus \u201cPanfletos y materiales\u201d.<\/p>\n<p>No es, como se apunt\u00f3, un tema pol\u00edtico el asunto central del escrito, aunque la cr\u00edtica a la consideraci\u00f3n del marxismo como ciencia tuviera, como se\u00f1ala el autor en las primeras l\u00edneas, sus derivaciones pol\u00edticas m\u00e1s o menos inmediatas. Estamos ante tem\u00e1ticas propias de la historia de las ideas y de la filosof\u00eda de la ciencia: cu\u00e1les fueron las nociones de ciencia y qu\u00e9 tipo de ciencia practic\u00f3 de hecho, en su trabajo cient\u00edfico-filos\u00f3fico, el compa\u00f1ero de Jenny von Westphalen; cu\u00e1l y qu\u00e9 tipo de influencia ejercieron en Marx las categor\u00edas y aspiraciones gnoseol\u00f3gicas de Hegel y de los j\u00f3venes hegelianos.<\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n nos habla de inicio de tres nociones de ciencia, no dos como sol\u00eda y suele afirmarse, presentes en la obra de Marx: la ciencia como cr\u00edtica, la ciencia como <em>Wissenschaft<\/em> y, dicho en t\u00e9rminos kuhnianos, la ciencia normal, al tiempo que explica, en su complejidad, el papel desempa\u00f1ado por las dos primeras nociones (y las ideas joven-hegelianas y hegelianas anexas) en el conjunto de la obra marxiana, en sus aspiraciones gnoseol\u00f3gicas, en el hacer de un fil\u00f3sofo y cient\u00edfico social atento siempre a las aportaciones de las ciencias naturales y tambi\u00e9n de la matem\u00e1tica.<\/p>\n<p>Por detr\u00e1s o al lado de lo se\u00f1alado, numerosos temas de inter\u00e9s, esbozados en algunos casos, m\u00e1s desarrollados en otros: la forma adecuada de leer a los cl\u00e1sicos; la aproximaci\u00f3n \u201cfilol\u00f3gica\u201d a la obra de un autor; la dial\u00e9ctica como m\u00e9todo y aspiraci\u00f3n y la existencia o inexistencia de un m\u00e9todo propio en Marx; las aportaciones engelsianas injustamente menospreciadas y los \u201cdespistes cient\u00edficos\u201d marxianos; los errores, insuficiencias y desenfoques de los marxistas cientificistas; las \u201cmodas intelectuales\u201d parisinas de aquellos a\u00f1os; la inexistencia de una simple y delimitadora \u201cruptura epistemol\u00f3gica\u201d entre el Marx joven (especulativo) y el Marx maduro (cient\u00edfico); la ubicaci\u00f3n de la obra marxiana en la historia de la econom\u00eda y el papel de Smith y Ricardo en sus estudios econ\u00f3micos; el balance, nada simple, de la influencia de Hegel en Marx; la metodolog\u00eda del desarrollo y la idea de globalidad; el papel gnoseol\u00f3gico de las met\u00e1foras filos\u00f3ficas; la aspiraci\u00f3n marxiana al conocimiento de lo singular y los precedentes filos\u00f3ficos de esa b\u00fasqueda (Spinoza, Leibniz); las complejidades de la evoluci\u00f3n filos\u00f3fica no-lineal de un autor tan poli\u00e9drico como Marx; las relaciones entre ciencia y metaf\u00edsica en su obra; los insospechados y ricos senderos del contexto de descubrimiento de las teor\u00edas cient\u00edficas; el papel y significado del llamado \u201cm\u00e9todo de exposici\u00f3n\u201d marxiano; la relaci\u00f3n entre lo l\u00f3gico y lo hist\u00f3rico; la vinculaci\u00f3n de la ciencia y la ideolog\u00eda, y el papel de los condicionamientos sociales en el conocimiento; los escenarios que posibilitan un desarrollo productivo, no s\u00f3lo divulgativo y a golpes de citas, del marxismo,&#8230; La lista es extensa y m\u00e1s que sorprendente en un escrito de estas caracter\u00edsticas que, como se indic\u00f3, tom\u00f3 pie en una conferencia de una hora de duraci\u00f3n y en el coloquio posterior.<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n Hegel-Marx, asunto muy debatido en aquellos a\u00f1os, es uno de los temas centrales del texto. Sacrist\u00e1n muestra aqu\u00ed, no fue la primera vez, su inusual y siempre creciente conocimiento no s\u00f3lo de la obra marxiana sino tambi\u00e9n la del autor de la <em>Fenomenolog\u00eda del Esp\u00edritu<\/em>, por poco hegeliano, si fue realmente el caso, que \u00e9l pudiera ser. No bastaba con met\u00e1foras gastadas sobre cabezas y pies invertidos, era necesario un an\u00e1lisis concreto y documentado, y no cerrado, que operara con honestidad intelectual, sin imposturas, sin aparentar conocimientos donde exist\u00edan dudas, lagunas o temas no trabajados suficientemente que exig\u00edan mayor lectura, documentaci\u00f3n, estudio y reflexi\u00f3n.<\/p>\n<p>En agosto de 1983 desde M\u00e9xico DF, durante su estancia en la UNAM, Sacrist\u00e1n escrib\u00eda una carta a Antoni Dom\u00e8nech, reconociendo a sus 57 a\u00f1os una adicci\u00f3n incorregible a la l\u00f3gica, a la epistemolog\u00eda y a la historia de la ciencia, al marxismo concernido, no meramente te\u00f3rico o acad\u00e9mico, y, por supuesto, a la pol\u00edtica como \u00e9tica de lo colectivo, un nudo central que nunca abandon\u00f3 y que estuvo decisivamente presente en \u00e9l, en su obra y en su hacer, hasta el final prematuro de sus d\u00edas. El amigo de Miguel S\u00e1nchez Mazas, Jes\u00fas Moster\u00edn y V\u00edctor S\u00e1nchez de Zavala fue probablemente el primer y acaso m\u00e1s fecundo \u201cmarxista anal\u00edtico\u201d espa\u00f1ol, sin desvar\u00edos formalistas, sin ubicar la historia en los m\u00e1rgenes o en el olvido, sin reducir la pol\u00edtica a controversias de los claustros universitarios, movi\u00e9ndose como pez en el agua en cuando menos dos de las tradiciones m\u00e1s importantes de la filosof\u00eda contempor\u00e1nea (marxismo y filosof\u00eda anal\u00edtica), siempre comprometido con realismo y fraternidad con los valores y las buenas pr\u00e1cticas de la tradici\u00f3n emancipadora comunista democr\u00e1tica, consciente de que el asunto central que andaba por detr\u00e1s de tanta lectura (y no lectura) de Marx era la cuesti\u00f3n esencial de si la verdadera naturaleza del socialismo era intentar hacer lo mismo que el capitalismo, aunque mejor, m\u00e1s \u201ceficazmente\u201d, o <em>consist\u00eda en vivir otra cosa<\/em>.<\/p>\n<p>Para un gramsciano y l\u00f3gico como \u00e9l, para este profesor de Metodolog\u00eda de las Ciencias Sociales y editor de las OME, la respuesta a la anterior disyuntiva no ofrec\u00eda ninguna dificultad.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>Francisco Gallardo, \u00d3scar Carpintero, Manuel Mart\u00ednez Llaneza, Miguel Candel, Jordi Torrent Bestit, Alfredo Iglesias Di\u00e9guez, Jos\u00e9 Sarri\u00f3n, los compa\u00f1eros y compa\u00f1eras de Espai Marx, Gerard Mart\u00edn Plana y Eduard Rodr\u00edguez Farr\u00e9 nos han sido de gran ayuda en la resoluci\u00f3n de algunas dudas. Mercedes Iglesias Serrano ha sido imprescindible para la realizaci\u00f3n de nuestro trabajo conjunto de edici\u00f3n. Gracias a todos ellos. Las decisiones finales y los posibles errores est\u00e1n, todos ellos, en nuestro debe.<\/p>\n<p>Hemos incluido la transcripci\u00f3n del animado rico coloquio que sigui\u00f3 a la conferencia.<\/p>\n<p>Se han a\u00f1adido, con el \u00e1nimo de ayudar al lector, algunas (breves) notas de edici\u00f3n a pie de p\u00e1gina que diferenciamos de las del autor por las siglas NE. Nuestras observaciones m\u00e1s extensas las hemos reunido en un apartado final que hemos titulado \u201cNotas complementarias\u201d. Se distinguen por un asterisco y dos corchetes. Por ejemplo, [*1] remite a la nota complementaria 1.<\/p>\n<p>Buena y provechosa lectura. Pasen, lean, anoten, as\u00f3mbrense\u2026 y relean en ocasiones.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p>1) V\u00e9anse, por ejemplo, sus declaraciones para los documentales sobre la vida y obra de Sacrist\u00e1n dirigidos por Xavier Juncosa, \u201cIntegral Sacrist\u00e1n\u201d, Matar\u00f3, El Viejo Topo, 2006.<\/p>\n<p>2) V\u00e9ase Jos\u00e9 Sarri\u00f3n, <em>La noci\u00f3n de ciencia en Manuel Sacrist\u00e1n<\/em>, Madrid, Dykinson, 2017.<\/p>\n<p>3) Un ejemplo: M. Sacrist\u00e1n \u201cLos \u00faltimos a\u00f1os de Marx en su correspondencia\u201d , <a href=\"http:\/\/www.rebelion.org\/docs\/119243.pdf\">http:\/\/www.rebelion.org\/docs\/119243.<\/a><a href=\"http:\/\/www.rebelion.org\/docs\/119243.pdf\">p<\/a><a href=\"http:\/\/www.rebelion.org\/docs\/119243.pdf\">df<\/a>, esquema desarrollado de una conferencia impartida en la Universidad Complutense de Madrid en el primer centenario del fallecimiento de Marx.<\/p>\n<p>4) La definici\u00f3n del autor (<em>Sobre Marx y marxismo<\/em>, Barcelona, Icaria, 1983, p. 7): \u201cUn \u201cmaterial\u201d es un escrito destinado a ser utilizado en el curso de una discusi\u00f3n determinada por gente a la que uno conoce, mejor o peor; o bien en una escuela de partido; en todo caso, por personas de un ambiente determinado y con las que el que escribe se comunica bastante f\u00e1cilmente, por obra de cierta afinidad\u201d.<\/p>\n<p>5) M. Sacrist\u00e1n, \u201cPara leer el <em>Manifiesto Comunista<\/em>\u201d. <a href=\"http:\/\/archivo.juventudes.org\/manuel-sacrist\u00e1n\/para-leer-el-manifiesto-comunista\">http:\/\/archivo.juventudes.org\/manuel-sacrist%C3%A1n\/para-leer-el-manifiesto-comunista<\/a>. Seg\u00fan Juan-Ram\u00f3n Capella, \u201ccircul\u00f3 clandestinamente con gran profusi\u00f3n en copias mecanografiadas o ciclostiladas, sirviendo de base a grupos de estudio.\u201d<\/p>\n<p>6) Publicada inicialmente por el CSIC en 1959, la exposici\u00f3n y formas argumentativas del cap\u00edtulo V -\u201dConclusi\u00f3n\u201d- recuerdan el estilo intelectual del escrito que presentamos. Francisco Fern\u00e1ndez Buey fue el responsable de su reedici\u00f3n en 1995 por Cr\u00edtica, con un pr\u00f3logo de su autor\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Presentaci\u00f3n de: Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n, El trabajo cient\u00edfico de Marx y su noci\u00f3n de ciencia, Vilassar de Mar: Montesinos, 2020,<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":8588,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9,8,10,1552],"tags":[1630,993,921],"class_list":["post-8583","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia","category-filosofia","category-manuel-sacristan","category-marxismo","tag-el-trabajo-cientifico-de-marx-y-su-nocion-de-ciencia","tag-manuel-sacristan","tag-presentaciones"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8583","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8583"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8583\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/8588"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8583"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8583"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8583"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}