{"id":8604,"date":"2020-11-07T05:00:58","date_gmt":"2020-11-07T04:00:58","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8604"},"modified":"2023-02-04T04:58:13","modified_gmt":"2023-02-04T03:58:13","slug":"volver-a-empezar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8604","title":{"rendered":"Volver a empezar"},"content":{"rendered":"<p><em>Publicado inicialmente en <\/em>mientras tanto<em>, n.\u00ba 42, septiembre-octubre de 1990, pp. 18-22 (El art\u00edculo est\u00e1 fechado el 21 de mayo de 1990). Fue recogido en Francisco Fern\u00e1ndez Buey, <\/em>1917<em>. Vilassar de Dalt: El Viejo Topo, 2017.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">La decadencia del mundo grecorromano, con sus soldados violentos sus j\u00f3venes atletas de un oscuro caoba, fue muy grande, pero sugiere pompas de vida mutada en m\u00e1rmol. En cambio, lo que nos aguarda a nosotros, democr\u00e1ticos y primarios, puede sugerir pompas en un estanque helado, luz estelar y matem\u00e1tica de Babilonia.<br \/>\nYeats, <em>Visi\u00f3n<\/em><\/p>\n<p>Lo que est\u00e1 pasando durante estos \u00faltimos meses en la Europa central y oriental agrava la ya larga crisis del movimiento comunista. Sobre este agravamiento caben pocas dudas. Pues con independencia de c\u00f3mo se est\u00e9 viviendo este final de \u00e9poca entre los comunistas occidentales, una cosa est\u00e1 clara: todos los pa\u00edses inmersos en los cambios caminan hacia el capitalismo. No lo llaman as\u00ed, porque all\u00ed igual que aqu\u00ed, est\u00e1 mal visto llamar capitalismo al capitalismo, pero no hay que dejarse coger en discusiones sobre nombres.<\/p>\n<p>Es cierto que var\u00edan los ritmos, el entusiasmo de las poblaciones y hasta las palabras empleadas para referirse a la restauraci\u00f3n seg\u00fan los pa\u00edses. Pero la direcci\u00f3n \u00fanica del proceso es a estas alturas evidente. M\u00e1s a\u00fan: a medida que van pasando los meses las zancadas que se dan hacia la restauraci\u00f3n se hacen m\u00e1s largas, m\u00e1s decididas, menos cautas, m\u00e1s r\u00e1pidas de lo que hace un a\u00f1o pod\u00edan esperar incluso los partidarios m\u00e1s decididos de este tipo de cambio. Todo ocurre como si los dirigentes se hubieran calzado las botas de siete lenguas para encontrar el idolatrado mercado. Los resultados de las elecciones en la RDA [1], Hungr\u00eda, URSS y Polonia, favorables en todas las partes a las fuerzas sociales y pol\u00edticas glorificadoras del capitalismo a la occidental, han contribuido a imprimir un ritmo m\u00e1s vivo al proceso restaurador. La palabra \u00abimperialismo\u00bb ha dejado de emplearse. Seguramente para no ofender al Blanco Mundial.<\/p>\n<p>Hay excepciones, claro est\u00e1. Pero la excepci\u00f3n de Albania cuenta poco. La otra excepci\u00f3n, m\u00e1s al Este, la de China, s\u00f3lo lo es en parte: all\u00ed se restaura en lo econ\u00f3mico y se conserva en lo pol\u00edtico, cosa que, como se vio en Pek\u00edn, todav\u00eda puede ser peor para las gentes, para los de abajo. De lo que un d\u00eda se llam\u00f3 con tanta euforia como impropiedad \u00absistema socialista\u00bb no queda m\u00e1s de aquel trozo de Este incrustado en el Oeste que es la Cuba de Fidel Castro, excepci\u00f3n en tantas cosas, justamente considerada ahora, al parecer, como la Numancia del Imperio Americano. No escribo esto para alimentar nostalgias, desde luego. Pero si para a\u00f1adir que la \u00abanormalidad\u00bb de Cuba permite percibir mejor lo que se ha convertido en <em>norma<\/em>, el s\u00edmbolo de los tiempos que corren. Ese s\u00edmbolo es de la empresa multinacional apresur\u00e1ndose a comercializar las piedras del muro de Berl\u00edn para vend\u00e9rselas a los hijos de aquellos que fueron obligados a construirlo.<\/p>\n<p>\u00bfY por qu\u00e9 dicen que el marxismo est\u00e1 en crisis, si no muerto? Quienes as\u00ed hablan que nos traigan una caracterizaci\u00f3n mejor de lo que esta pasando en el mundo, bajo nuestros ojos, que aquella seg\u00fan la cual este sistema \u00abno ha dejado en pie, entre hombre y hombre ning\u00fan otro v\u00ednculo que el inter\u00e9s desnudo, el insensible pago al contado\u00bb. En <em>las g\u00e9lidas aguas del calculo ego\u00edsta<\/em>, dec\u00edan Marx y Engels. Y ah\u00ed estamos. En el Este como en el Oeste. <em>Pompas en el estanque helado<\/em> [2], escribir\u00eda el poeta unas cuantas d\u00e9cadas despu\u00e9s contemplando la evoluci\u00f3n del hogar cl\u00e1sico del capitalismo. <em>El pez cornudo<\/em>, aquel innatural animal de benjaminiana memoria con el que los marxistas cr\u00edticos de los a\u00f1os treinta compararon la monarqu\u00eda obrera de Josef Stalin, se agot\u00f3 nadando en c\u00edrculo en el estanque helado, en las g\u00e9lidas aguas del mercado mundial.<\/p>\n<p>Los marxistas cr\u00edticos tienen un buen motivo, por tanto para la satisfacci\u00f3n intelectual. Acertaron, acertamos. Luxemburg, Trotski, Korsch, Pannekoek, Bordiga, Gramsci, acertaron. Cada cual con su trozo de raz\u00f3n. Aquella innatural creaci\u00f3n de campesinos y soldados desesperados teorizada y dirigida por marxistas y populistas revolucionarios, que hab\u00edan le\u00eddo a Marx mucho mejor que todos los profesores y acad\u00e9micos de la Europa occidental juntos, no pudo superar sus defectos de partida. Empez\u00f3 a morir de falta de democracia, como previera Rosa Luxemburg; continu\u00f3 muriendo de burocratismo, como pronostico Trotski; acab\u00f3 consumida por el exceso estatalista, como sospecharon los otros. Mientras tanto, la socialdemocracia hab\u00eda entrado ya en crisis mucho antes.<\/p>\n<p>Era una muerte anunciada, desde luego. Otra m\u00e1s. Pero, como suele ocurrir, el paciente muri\u00f3 de lo que no se esperaba y cuando no se esperaba. Repasemos, por favor, lo que dec\u00edamos unos y otros, marxistas cr\u00edticos, hace un par de a\u00f1os. O, si se prefiere, lo que dec\u00edan gentes que hoy est\u00e1n en el poder en la Europa del Este, gentes como Dubcek o Havel, o como el propio Gorbachov. Unos y otros pon\u00edamos el acento en la revoluci\u00f3n pol\u00edtica, en la democratizaci\u00f3n que sienta las bases del aut\u00e9ntico socialismo, en la participaci\u00f3n de las masas que barre a los bur\u00f3cratas. Y, sin embargo, ha sido en lo esencial una \u00abrevoluci\u00f3n\u00bb que por el momento no quiere ni o\u00edr pronunciar el nombre de socialismo (en Checoslovaquia, en Polonia, en Hungr\u00eda, en la RDA; pronto en la URSS). Transformismo de pol\u00edticos e intelectuales y culto al mercado supuestamente libre se imponen hoy sobre los ideales democr\u00e1ticos, libertarios y socialistas.<\/p>\n<p>De manera que la satisfacci\u00f3n por el relativo acierto en el pron\u00f3stico queda velada, ensombrecida, por la sospecha en unos casos, y por la comprobaci\u00f3n en otros, de que la nueva fase hist\u00f3rica que empieza en 1990 va a hacer dif\u00edcil a los hombres que sigan luchando por la emancipaci\u00f3n conservar el nombre de <em>comunistas<\/em>. El fantasma vuelve a recorrer el mundo. Las cosas est\u00e1n mas claras, pero el comunismo -como movimiento y como organizaci\u00f3n- sigue siendo, en esta parte del mundo, muy minoritario. Tanto que el m\u00e1s numeroso de los partidos de Occidente que a\u00fan conservaban el nombre (que no la sustancia) se rinde para convertirse en cosa, en mera cosa [3]. Decir esto no tiene por qu\u00e9 implicar apuntarse a las ya amplias huestes de Jerem\u00edas. Si se dice es para que la pizarra quede bien negra y pueda contrastar bien en ella el blanco de la tiza con la que hay que pintar el futuro. Porque el criterio para volver a empezar no puede ser el tratar de alegrarse en la nostalgia del buen tiempo pasado, sino al contrario: enlazar con el mal tiempo presente, con el mal all\u00ed en el Este de Europa, y aqu\u00ed, entre nosotros.<\/p>\n<p>Para volver a empezar hay que reconstruir los conceptos, no basta con echar mano a las palabras por importantes que estas sean en nuestra tradici\u00f3n. En relaci\u00f3n con esto lo m\u00e1s importante sigue siendo no desnaturalizarse, revisar, rehacer, renovar sin perder la naturaleza propia, sin echar por la borda los valores, los ideales, los fines por los que se lucha. Es un viejo prop\u00f3sito, ciertamente. Pero de los que no pierden actualidad. Sobre todo en tiempos de pragmatismos, cuando los optimismos y los pesimismos de los militantes se hacen depender exclusivamente de la contabilidad electoral en el espect\u00e1culo que es la gran pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Reconstruir los conceptos y tratar de hacerlo juntos, discutiendo y pensando juntos. \u00bfQui\u00e9nes? Quienes, a pesar de todo, siguen consider\u00e1ndose socialistas en un sentido amplio: desde la UGT y la corriente de izquierdas del PSOE hasta los varios anarquismos pasando por los varios comunismos. Muchas de las viejas querellas hist\u00f3ricas que nos han dividido caducaron hace tiempo. Otras han caducado estos \u00faltimos meses. Nos enfrentamos a un mundo nuevo. Algunos de los viejos debates han quedado definitivamente resueltos. Reconocerlo no es dif\u00edcil; pero decirlo abiertamente entre gentes organizadas exige dar pasos para encontrarse. Y, sin embargo, organizar ahora un debate amplio entre gentes de izquierda que act\u00faan como tal es esencial. No s\u00f3lo para los ya organizados, sino sobre todo pensando en los m\u00e1s j\u00f3venes, en los que han nacido ya mamando mercado y americanismo y oligopolios televisivos.<\/p>\n<p>Reconstruir los conceptos de la tradici\u00f3n socialista. Eso es previo, tal vez, al programa, a la formulaci\u00f3n de alternativas. Pero, \u00bfqu\u00e9 quiere decir propiamente reconstruir los conceptos? Ponernos de acuerdo -en el marco del pluralismo que ha de caracterizar al socialismo del fin de siglo y con el respeto debido a la autonom\u00eda de los movimientos de masas- sobre unas cuantas cosas esenciales que, por obvias, no se discuten casi nunca y luego nos desbordan hasta hacernos casiirreconocibles los unos para los otros. Por ejemplo: \u00bfqu\u00e9 pensamos del concepto de \u201ctrabajo\u201d en una \u00e9poca en la que se imponen alt\u00edsimas tasas de desempleo y se extiende la idea del subsidio universal garantizado? O por poner otro ejemplo. \u00bfqu\u00e9 es y c\u00f3mo se practica la <em>solidaridad de clase<\/em> en la \u00e9poca de las grandes migraciones intercontinentales y cuando el racismo llega a nuestras ciudades? O: \u00bfqu\u00e9 idea de <em>comunismo libertario<\/em> para el fin de siglo? O: \u00bfqu\u00e9 <em>nuevo internacionalismo<\/em> para acabar con el etnocentrismo europe\u00edsta que a\u00fan domina en la izquierda? O: \u00bfc\u00f3mo oponerse a la privatizaci\u00f3n de lo p\u00fablico que est\u00e1 caracterizando el despiece del estado asistencial? O: \u00bfqu\u00e9 democracia alternativa y qu\u00e9 tipo de superaci\u00f3n de la divisi\u00f3n social clasista del trabajo cuando sabemos de la complicaci\u00f3n que tiene la administraci\u00f3n de las cosas en la \u00e9poca del hombre-m\u00e1quina? O: \u00bfqu\u00e9 econom\u00eda ecol\u00f3gicamente fundamentada en un mundo tan interrelacionado en el que sea entrecruzan crisis ecol\u00f3gica, ampliaci\u00f3n de la brecha entre pa\u00edses ricos y subdesarrollados, parisitismo y hambre? O: \u00bfqu\u00e9 feminismo que d\u00e9 cuenta a la vez de la diferencia sexual y del malestar y las contradicciones que comporta la progresiva emancipaci\u00f3n de las mujeres en nuestras sociedades? O: \u00bfqu\u00e9 forma de organizaci\u00f3n para luchar por el comunismo cuando la crisis de la forma-partido se hace evidente y las posibilidades de manipulaci\u00f3n oligopol\u00edstica de las masas aumenta sin cesar?Termino con otra pregunta: \u00bfse puede hablar siquiera de alternativa sin tener una respuesta precisa para cada una de las preguntas anteriores? Por lo dem\u00e1s, esas preguntas no son exclusivamente nuestras. No son preguntas a las que tengan que contestar s\u00f3lo los comunistas, socialistas, libertarios o radicales de Catalu\u00f1a o Espa\u00f1a. Son a la vez preocupaciones compartidas con quienes tienen los mismos ideales al otro lado de la puerta de Brandeburgo.<\/p>\n<p>[1] La Rep\u00fablica Democr\u00e1tica de Alemania, la Alemania del este, la Alemania no capitalista (NE).<br \/>\n[2] William Yates, de la cita con la que FFB abr\u00eda este art\u00edculo (NE).<br \/>\n[3] FFB hace aqu\u00ed referencia al PCI, a su cambio de denominaci\u00f3n y de finalidades (NE).<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"Artie Shaw  - Beguin The Beguine ( Cole Porter )\" width=\"800\" height=\"600\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/cCYGyg1H56s?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado inicialmente en mientras tanto, n.\u00ba 42, septiembre-octubre de 1990, pp. 18-22 (El art\u00edculo est\u00e1 fechado el 21 de mayo<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":8605,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1948,26,851],"tags":[1002],"class_list":["post-8604","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-francisco-fernandez-buey","category-historia-del-comunismo","category-revolucion-rusa","tag-francisco-fernandez-buey"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8604","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8604"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8604\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/8605"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8604"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8604"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8604"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}