{"id":8671,"date":"2020-11-22T05:00:39","date_gmt":"2020-11-22T04:00:39","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8671"},"modified":"2020-11-22T04:43:38","modified_gmt":"2020-11-22T03:43:38","slug":"polvo-rojo-v-de-hierro-a-oxido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8671","title":{"rendered":"Polvo rojo: la transici\u00f3n al capitalismo en China (V): De hierro a \u00f3xido"},"content":{"rendered":"<p><em>El colectivo comunista chino Chuang est\u00e1 publicando en la revista de mismo t\u00edtulo una serie de art\u00edculos sobre la historia contempor\u00e1nea econ\u00f3mica china. De momento llevan publicadas las dos primeras secciones de las tres previstas, respectivamente en los n\u00fameros 1 (2016 y 2019) y 2 (2019) de la revista. En los \u00faltimos meses hemos publicado la primera serie \u00ab<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=7539\">Sorgo y acero: el r\u00e9gimen socialista de desarrollo y la forja de China<\/a>\u00bb en seis entradas -recopilado tambi\u00e9n en forma de <a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8184\">libro<\/a>&#8211;\u00a0 y publicamos ahora la segunda, con cinco entradas. Recordamos que en la primera estudian lo que los autores denominan \u00abr\u00e9gimen socialista de desarrollo\u00bb que datan aproximadamente entre la creaci\u00f3n de la Rep\u00fablica Popular en 1949 y principios de los a\u00f1os 70, cuando consideran que se produce la transici\u00f3n al capitalismo. En esta segunda parte, \u00abPolvo rojo\u00bb veremos lo que consideran la transici\u00f3n al capitalismo, entre los a\u00f1os 70 y el inicio del nuevo milenio. Este ser\u00e1 el esquema de publicaci\u00f3n:<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><strong>Polvo rojo: la transici\u00f3n al capitalismo en China<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=7930\"><em>I. Introducci\u00f3n<\/em><\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8160\"><em>II. Parte 1. La Cuenca del Pac\u00edfico<\/em><\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8232\"><em>III. Parte 2. Fronteras<\/em><\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8522\"><em>IV. Parte 3. Sinosfera<\/em><\/a><br \/>\n<em>V.\u00a0 Parte 4. De hierro a \u00f3xido<\/em><\/p>\n<h2><strong>Visi\u00f3n general: guerras de clases<\/strong><\/h2>\n<p>El ascenso de la zona continental en las cadenas de producci\u00f3n internacionales solo fue posible, sin embargo, por cambios r\u00e1pidos y de largo alcance en la estructura de clases en descomposici\u00f3n que dej\u00f3 atr\u00e1s el r\u00e9gimen de desarrollo. En esta secci\u00f3n detallaremos la formaci\u00f3n de la c\u00faspide y la base de un sistema de clases capitalista en la zona continental de China. Las d\u00e9cadas aqu\u00ed cubiertas son los a\u00f1os finales de la transici\u00f3n, marcadas por una r\u00e1pida expansi\u00f3n del mercado, una r\u00e1pida reestructuraci\u00f3n financiera, la conversi\u00f3n de empresas de propiedad estatal en conglomerados multinacionales y la destrucci\u00f3n final del cintur\u00f3n industrial de la era socialista en el noreste. En los primeros a\u00f1os del nuevo milenio, China hab\u00eda completado su transici\u00f3n al capitalismo.<\/p>\n<p>El proceso de transici\u00f3n fue contingente, con la subsunci\u00f3n en la econom\u00eda capitalista con un car\u00e1cter marcadamente diferente en diferentes regiones en momentos diferentes. Una caracter\u00edstica del caso chino, explorada de principio a fin, ha sido la completa exaptaci\u00f3n de ciertos mecanismos del r\u00e9gimen de desarrollo para estabilizar la transici\u00f3n, asegurando las condiciones necesarias para la acumulaci\u00f3n de valor. En la transici\u00f3n al capitalismo, las nuevas adaptaciones son por supuesto importantes, como la forma mercanc\u00eda, el salario y el rol espec\u00edficamente capitalista del dinero. Pero igualmente importantes son caracter\u00edsticas que tienen su origen en modos de producci\u00f3n previos, adaptados para servir a las necesidades de acumulaci\u00f3n. Como se sugiere m\u00e1s arriba, esto se extiende al mercado mismo, siendo exaptadas las redes comerciales precapitalistas en el mundo capitalista tanto En Europa como en Asia.<\/p>\n<p>Otro caso m\u00e1s espec\u00edfico de China que hemos destacado aqu\u00ed y en otros lugares es el sistema de <em>hukou<\/em>. Mientras su funci\u00f3n en la era socialista era asegurar la divisi\u00f3n rural-urbana al congelar el movimiento de poblaci\u00f3n, el proceso de transici\u00f3n di\u00f3 al <em>hukou<\/em> una funci\u00f3n opuesta: facilitar la migraci\u00f3n a la vez que se generaba un mercado de trabajo dual en las ciudades, ayudando por tanto a suprimir tanto los salarios como la agitaci\u00f3n. El primer proletariado fue un producto del colapso de la econom\u00eda rural, y durante muchos a\u00f1os, la plena inclusi\u00f3n en esta clase emergente fue b\u00e1sicamente un asunto del estatus del <em>hukou<\/em> rural de uno. Pero incluso desp\u00faes de que las condiciones proletarias se generalizasen, el <em>hukou<\/em> sigue siendo hasta hoy una dimensi\u00f3n importante del control del estado, ayudando a mantener la acumulaci\u00f3n en general.<\/p>\n<p>Un proceso similar de exaptaci\u00f3n ayud\u00f3 a formar la c\u00fapula de la jerarqu\u00eda de clases, a medida que las \u00e9lites t\u00e9cnicas y pol\u00edticas dentro de la burocracia del r\u00e9gimen de desarrollo se fusionaban. Esta fusi\u00f3n posicion\u00f3 a estas \u00e9lites de forma que se convirtieron en los principales beneficiarios de la privatizaci\u00f3n que tuvo lugar en los a\u00f1os 90 y a principios del nuevo milenio, que transformar\u00eda este estrato dirigente provisional de \u00abingenieros rojos\u00bb en una clase propiamente capitalista. De esta forma, las capacidades administrativas de la burocracia fueron exaptadas, transformando el partido en un cuerpo gestor de la burgues\u00eda.<\/p>\n<p>Pero estos procesos no se produjeron sin conflictos. La transformaci\u00f3n de la clase dirigente y el nacimiento del proletariado se produjeron mediante una serie de luchas en la d\u00e9cada final de la transici\u00f3n. La primera de ellas fue el movimiento de la Plaza de Tiananmen en 1989, que establecer\u00eda finalmente los t\u00e9rminos de la continuaci\u00f3n de las reformas: asegurar tanto que se excluyesen los intereses de la vieja clase obrera industrial y que se definiesen por un proceso de mercadizaci\u00f3n pilotado por el partido existente, m\u00e1s que por alg\u00fan \u00f3rgano pol\u00edtico nuevo. El aplastamiento de la agitaci\u00f3n garantiz\u00f3 la estabilidad necesaria para atraer nuevas rondas de inversi\u00f3n durante la siguiente d\u00e9cada, y para dedicarse a un proceso de reforma financiera de amplio alcance, remodelando el sistema bancario y los mercados de capital en una imitaci\u00f3n de los pa\u00edses de altos ingresos.<\/p>\n<p>Abrimos esta Parte V con un an\u00e1lisis de Tiananmen, por tanto, como el suceso que asegur\u00f3 la posici\u00f3n de la nueva clase dirigente e hizo posible la siguiente d\u00e9cada de reformas. La segunda gran lucha en este periodo fue el vaciamiento del coraz\u00f3n industrial del r\u00e9gimen de desarrollo en el noreste durante el cambio de siglo. Este proceso estuvo definido por privatizaciones, despidos y protestas masivas. El resultado final fue la desintegraci\u00f3n de los restos finales del sistema de clases del r\u00e9gimen de desarrollo, y el fin de la transici\u00f3n al capitalismo. Cerramos por tanto con la derrota de estas protestas y la creaci\u00f3n del cintur\u00f3n de \u00f3xido del noreste.<\/p>\n<p><strong>La plaza Tiananmen y la Marcha a las instituciones<\/strong><\/p>\n<p>A mediados de los a\u00f1os 80, un n\u00famero peque\u00f1o pero creciente de urbanitas hab\u00eda roto el taz\u00f3n de hierro de arroz del sistema <em>danwei<\/em> (unidades de trabajo estatales), con su empleo garantizado y raciones de grano del estado, para saltar a nuevas oportunidades creadas por un mercado de consumo urbano en expansi\u00f3n. El estado foment\u00f3 las peque\u00f1as empresas para cubrir la demanda creciente. Se abrieron tiendas por todo Pek\u00edn, por ejemplo, vendiendo bienes baratos producidos normalmente por el sector de las ECP (empresas de ciudad y pueblo) y\/o por nuevo trabajo migrante, como los trabajadores de Wenzhou que produc\u00edan populares chaquetas de cuero en peque\u00f1as empresas familiares en el pueblo de Zhejiang en Pek\u00edn. En Haidian, el distrito universitario de Pek\u00edn en el noroeste de la ciudad, llegaba por la ma\u00f1ana una recua de carros tirados por burros acarreando productos para vender en el mercado abierto. Tambi\u00e9n proliferaron los vendedores callejeros, creando una vida nocturna mucho m\u00e1s vibrante en la ciudad. Las familias empezaron a gestionar restaurantes privados haciendo agujeros en las paredes que separaban las aceras de peque\u00f1os edificios <em>danwei<\/em>. Los clientes pasaban por el agujero hasta un restaurante que se centraba en vender buena comida comercializada para los gustos urbanos cambiantes, marcadamente diferentes del gusto insulso de los restaurantes gestionados por el estado con un servicio terrible.<\/p>\n<p>Este fue el punto en el que se pod\u00eda ver claramente como la mercadizaci\u00f3n estaba transformando los espacios fundamentales que conformaban la ciudad de la era socialista. El ajetreo de los mercados, nuevos migrantes estableciendose y la apertura literal de los muros de los <em>danwei<\/em> aut\u00e1rquicos, todo ello parec\u00eda simbolizar una nueva era con libertad de movimiento. Hasta cierto punto, recordaba patrones tradicionales de desarrollo urbano de la zona continental del este de Asia, como el cambio del sistema de distritos de la dinast\u00eda Tang a las ciudades abiertas de los Song. Estas ciudades siempre hab\u00edan estado marcadas por una tensi\u00f3n entre el cierre y la apertura. Al mismo tiempo, el espacio empez\u00f3 a reflejar nuevas estructuras de poder y desigualdad que estaban justo en sus inicios. El lento goteo de escapados del sistema <em>danwei<\/em> cre\u00f3 una clase emergente de emprendedores urbanos (conocidos como <em>getihu<\/em>), que pod\u00edan ser vistos viajando por la ciudad en motocicletas e incluso coches privados. Mientras tanto, los campesinos entraron con m\u00e1s regularidad en espacios urbanos, como vendedores de productos a peque\u00f1a escala y como trabajadores migrantes. Esto derrib\u00f3 una de las divisiones espaciales fundamentales que hab\u00edan existido en la era socialista, iniciando la transformaci\u00f3n del sistema <em>hukou<\/em> desde un m\u00e9todo para sellar las ciudades del campo a un m\u00e9todo de segmentaci\u00f3n utilizado para imponer disciplina laboral a un nuevo proletariado. Los espacios habitados por campesinos en la ciudad dejaba claro que no entrar\u00edan en igualdad de condiciones: el car\u00e1cter informal de los carros de los vendedores callejeros y la calidad destartalada de los asentamientos de los nuevos migrantes se\u00f1alaban esto, y empez\u00f3 a provocar miedos entre los urbanitas de la posibilidad de un creciente chabolismo urbano &#8211;algo retratado en la literatura oficial como un riesgo de \u00ablatinoamericanizaci\u00f3n\u00bb&#8211;.<\/p>\n<p>Para la inmensa mayor\u00eda de los trabajadores urbanos, que eran dependientes del sistema de <em>danwei<\/em>, los est\u00e1ndares de vida mejoraron solo lentamente. Mientras tanto, los cambios llevaron a formaciones y alianzas de clase cambiantes que desestabilizaron la escena pol\u00edtica urbana. Proliferaron las historias y quejas por la corrupci\u00f3n. Los coches extranjeros que aparecieron en las calles, con urbanitas conduciendo lentamente para adelantar a autobuses y bicicletas, se convirtieron en un particular objeto de burla, y se extendieron r\u00e1pidamente historias sobre l\u00edderes conduciendo por la ciudad en Mercedes. Al principio el descontento se contuvo principalmente gracias a una combinaci\u00f3n de represi\u00f3n estatal y mejora de las condiciones de vida. Pero cuando las reformas de precios y una alta inflaci\u00f3n (especialmente de los alimentos) empezaron a recortar los ingresos a partir de mediados de los 80, fue cada vez m\u00e1s dif\u00edcil para el estado evitar que las cr\u00edticas al partido se convirtiesen en una protesta abierta. Cuando la inflaci\u00f3n empez\u00f3 a dispararse en 1985 y 1986, los estudiantes iniciaron una serie de protestas a favor de reformas pol\u00edticas y contra la corrupci\u00f3n. Estas protestas se extendieron desde la provincia de Anhui, donde empezaron a principios de diciembre de 1986, a 17 grandes ciudades por toda China, incluida Pek\u00edn. Pero las protestas no consiguieron ganar apoyo fuera de las universidades (las mayores protestas se produjeron en Shanghai y Pek\u00edn, y sin embargo solo unos 30.000 estudiantes participaron en cada una de ellas) y fueron r\u00e1pidamente reprimidas.<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>\u00a0 El Secretario General del Partido Hu Yaobang, visto por otros l\u00edderes del PCC, incluido Deng Xiaoping, como demasiado indulgente con el movimiento, dimiti\u00f3 unas semanas m\u00e1s tarde, a mediados de enero de 1987.<\/p>\n<p>Sin embargo, a medida que el viejo sistema <em>danwei<\/em> continuaba tension\u00e1ndose bajo las reformas, la insatisfacci\u00f3n de los urbanitas estall\u00f3 en las mayores protestas de la era de las reformas en la primavera de 1989, con la participaci\u00f3n de hasta dos millones de personas en Pek\u00edn en el pico del movimiento en mayo. Esta vez los trabajadores urbanos se unieron a una etapa inicialmente puesta en marcha por los estudiantes, pero la alianza en el mejor de los casos fue temporal. Si bien hab\u00eda una diversidad de opiniones en ambos grupos, en general los intereses empujaban a los estudiantes en una direcci\u00f3n y a los trabajadores en otra. A medida que la pol\u00edtica se desarrollaba r\u00e1pidamente, los individuos quedaron atrapados en un movimiento que en realidad nadie controlaba. Los estudiantes &#8211;representando a una clase ascendente de emprendedores y gerentes en la econom\u00eda de mercado en expansi\u00f3n&#8211; eran mayoritariamente cr\u00edticos con la <em>forma <\/em>en que se llevaban a cabo las reformas. Los trabajadores eran m\u00e1s directamente cr\u00edticos del contenido de las reformas. Tras la represi\u00f3n del movimiento en junio de 1989, los estudiantes nunca m\u00e1s se volver\u00edan a unir a los trabajadores de las viejas industrias socialistas. La clase educada de gerentes se convirti\u00f3 en la beneficiaria clave de las reformas, mientras los trabajadores salieron perdiendo, abandonados a protestar espor\u00e1dicamente y solos, hasta que los restos de la clase obrera de la era socialista se extinguiese finalmente en una ola de desindustrializaci\u00f3n durante el cambio de siglo.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, el debilitamiento del control del estado sobre los campus universitarios cre\u00f3 un nuevo espacio para el debate pol\u00edtico, aunque el estado a\u00f1adiese educaci\u00f3n ideol\u00f3gica tras las protestas de 1986. Los estudiantes buscaban las causas profundas del turbulento pasado pol\u00edtico de China, especialmente la Revoluci\u00f3n Cultural. Vueltos hacia ideas existencialistas, liberales y neoautoritarias, los estudiantes tend\u00edan a argumentar que era a la propia cultura china a la que hab\u00eda que culpar por la represi\u00f3n pol\u00edtica, el poder burocr\u00e1tico arbitario sobre la vida cotidiana, la corrupci\u00f3n y el faccionalismo en el partido. Era necesario un nuevo movimiento Cuatro de Mayo, y ten\u00eda que ser dirigido por intelectuales.<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a> Ir\u00f3nicamente, el neoautoritarismo era una de las ideolog\u00edas m\u00e1s populares entre los estudiantes.<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a> Su idea b\u00e1sica era que solo hac\u00eda falta un l\u00edder fuerte en el PCC para tomar el control del partido y detener la lucha faccional y la par\u00e1lisis burocr\u00e1tica que frenaba el progreso de las reformas. Ese l\u00edder deber\u00eda seguir los consejos de los intelectuales, quienes supuestamente sab\u00edan c\u00f3mo reformar la sociedad.\u00a0 Hubo tambi\u00e9n cr\u00edticos liberales del autoritarismo entre los estudiantes, junto con un peque\u00f1o grupo que era cr\u00edtico con la direcci\u00f3n de las reformas por da\u00f1ar los niveles de vida de los ciudadanos ordinarios. Sin embargo, a pesar de toda la vaga charla sobre \u00ablibertad\u00bb y \u00abdemocracia\u00bb en ese momento, la mayor parte de los estudiantes parec\u00edan enamorados de la idea de que solo ellos entend\u00edan c\u00f3mo resolver los problemas de China.<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a><\/p>\n<p>Cuando muri\u00f3 Hu Yaobang el 15 de abril de 1989, los estudiantes empezaron inmediatamente a escribir carteles en los campus y a celebrar discusiones. Hu era especialmente popular entre estudiantes e intelectuales porque se hab\u00eda encargado de la rehabilitaci\u00f3n de intelectuales y la reconstrucci\u00f3n de las relaciones del partido con ellos al principio de las reformas. Visto como incorruptible, Hu era un s\u00edmbolo de un liderazgo correcto dentro del partido obstaculizado por bur\u00f3cratas de l\u00ednea dura que protegian sus privilegios. Peque\u00f1os grupos de estudiantes, especialmente aquellos con buenas conexiones dentro del partido, dejaron coronas conmemorando a Hu en el Monumento a los H\u00e9roes del Pueblo en el centro de la Plaza de Tiananmen (como hab\u00edan hecho residentes urbanos por el primer ministro Zhou Enlai tras su muerte en 1976, lo que llev\u00f3 al movimiento del Cinco de Abril). La primera protesta estudiantil fue una marcha nocturna de unas 10.000 personas desde el distrito universitario hasta la plaza el 17 de abril. En la cabecera, los estudiantes llebaban una pancarta autoproclam\u00e1ndose el \u00abalma de China\u00bb &#8211;una formulaci\u00f3n elitista que caracterizar\u00eda su pol\u00edtica durante los siguientes dos meses&#8211;. El monumento en el centro de la plaza se llen\u00f3 pronto de coronas para Hu, y en los primeros d\u00edas se convirti\u00f3 en un lugar en el que cualquiera pod\u00eda saltar al primer saliente del monumento para dirigirse a cientos de espectadores. Por la noche, los manifestantes se reun\u00edan a menudo en la puerta de Zhongnanhai, el principal complejo en el que viv\u00edan los l\u00edderes m\u00e1ximos del PCC.<\/p>\n<p>A los estudiantes e intelectuales, sin embargo, se les unieron r\u00e1pidamente trabajadores j\u00f3venes y urbanitas desempleados, lo m\u00e1s importante es que formando la Federaci\u00f3n Aut\u00f3noma de Trabajadores de Pek\u00edn (\u5317\u4eac\u5de5\u4eba\u81ea\u6cbb\u8054\u5408\u4f1a).<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a> Pero estos dos grupos sociales no llegaron a unirse para formar un movimiento social coherente aunque tomasen parte en los mismos acontecimientos. Unidos momentaneamente por su oposici\u00f3n compartida a la corrupci\u00f3n en el partido, que hab\u00eda empeorado con las reformas de mercado, los dos grupos estaban divididos por mucho m\u00e1s que lo que les un\u00eda. Desde el punto de vista del estilo de la protesta, los estudiantes reclamaban la propiedad exclusiva sobre el movimiento, temiendo no poder controlar a otros grupos, que pod\u00edan usar la violencia o dar al estado una excusa para la represi\u00f3n. Intentaron mantener a otros fuera de la protesta o, al fracasar, dejar de lado a otros grupos como meros simpatizantes y no participantes plenos. Como los estudiantes e intelectuales cre\u00edan que solo ellos eran verdaderamente capaces de \u00absalvar China\u00bb, a menudo echaban la culpa a los \u00abcampesinos\u00bb por llevar el pa\u00eds por el mal camino durante la revoluci\u00f3n y la era socialista. Durante los primeros d\u00edas, los estudiantes crearon una organizaci\u00f3n coordinadora en un intento por controlar el movimiento, la Uni\u00f3n Aut\u00f3noma de Estudiantes de las Universidades de Pek\u00edn (\u5317\u4eac\u9ad8\u6821\u5b66\u751f\u81ea\u6cbb\u4f1a) con un liderazgo elegido. La uni\u00f3n estudiantil organiz\u00f3 un boicot generalizado a las clases universitarias a partir del 24 de abril. A medida que las protestas se desarrollaban, se formaron otras organizaciones estudiantiles que compet\u00edan por el control. El independiente Grupo Estudiantil de Representantes para el Di\u00e1logo de la Universidad de Pek\u00edn (\u5317\u4eac\u9ad8\u6821\u5b66\u751f\u5bf9\u8bdd\u4ee3\u8868\u56e2) intent\u00f3 discutir sus demandas con l\u00edderes del partido, siendo estas discusiones rotas por otros estudiantes. La ocupaci\u00f3n de la plaza de Tiananmen fue controlada por la Sede Central para la Defensa de la Plaza (\u4fdd\u536b<em>\u5929\u5b89\u95e8\u5e7f\u573a<\/em>\u603b<em>\u6307\u6325<\/em><em>\u90e8<\/em>) otra organizaci\u00f3n independiente de estudiantes. Los l\u00edderes de la Sede Central eran elegidos por aquellos que ocupaban la plaza, y el principal poder de que dispon\u00edan era el control sobre el sistema de altavoces en el centro de la protesta. Adem\u00e1s, los estudiantes separaron con un cord\u00f3n el centro de la plaza alrededor del Monumento a los H\u00e9roes del Pueblo con una serie jer\u00e1rquica de c\u00edrculos conc\u00e9ntricos. Para entrar en los anillos exteriores de los c\u00edrculos, hab\u00eda que ser estudiante, y m\u00e1s hacia el centro era obligatorio ser un l\u00edder estudiantil con alguna conexi\u00f3n con la Sede Central. Los estudiantes obligaron a las organizaciones obreras a colocar sus tiendas a lo largo de la calle fuera de la plaza en s\u00ed.<\/p>\n<p>Los estudiantes tambi\u00e9n ten\u00edan una relaci\u00f3n muy diferente con las reformas comparados con los trabajadores. Los estudiantes en gran medida quer\u00edan que las reformas fuesen m\u00e1s r\u00e1pidas, mejor organizadas y m\u00e1s eficientes. Ten\u00edan miedo de que la corrupci\u00f3n llevase a un debilitamiento de las reformas. A mediados de la d\u00e9cada de los 80, sin embargo, los trabajadores hab\u00edan empezado a ver sus intereses socavados. Hab\u00eda un nuevo desempleo (a medida que a las empresas estatales, ahora responsables de beneficios y p\u00e9rdidas, se les daba el derecho a despedir a algunos trabajadores), salarios estancados y lo que es m\u00e1s importante, una alta inflaci\u00f3n que alcanz\u00f3 niveles de hiperinflaci\u00f3n a finales de 1988. Para los trabajadores las reformas ten\u00edan que ralentizarse o repensarse significativamente. La estabilizaci\u00f3n de los precios en particular era crucial, pues los trabajadores estaban en el proceso de perder su garant\u00eda a un grano barato subsidiado por el estado. Mientras los estudiantes al principio se centraron principalmente en lamentar la muerte del primer ministro pro-intelectual Hu Yaobang, las cr\u00edticas de los trabajadores al partido y sus pol\u00edticas reformistas eran m\u00e1s pol\u00edticas en un sentido general que las de los estudiantes en las primeras etapas del movimiento. Para los trabajadores, la corrupci\u00f3n era vista como un problema no porque debilitase las reformas, sino porque indicaba el surgimiento de una nueva forma de desigualdad de clase. En sus folletos, los trabajadores preguntaban cu\u00e1nto hab\u00eda perdido el hijo de Deng Xiaoping en las carreras en Hong Kong, si Zhao Ziyang pagaba por jugar al golf y cu\u00e1ntas villas manten\u00edan los l\u00edderes. Se cuestionaban adem\u00e1s cu\u00e1nta deuda internacional estaba tomando China en el proceso de reformas.<\/p>\n<p>Los estudiantes y los trabajadores ten\u00edan tambi\u00e9n ideas muy diferentes sobre la democracia. Los estudiantes hablaban vagamente de democracia, pero a menudo ped\u00edan que los intelectuales tuviesen una relaci\u00f3n especial con el partido. Muchos estaban m\u00e1s interesados en que Zhao se convirtiese en un l\u00edder ilustrado m\u00e1s poderoso con el que los intelectuales pudiesen ejercer el rol de consejeros, mostr\u00e1ndole c\u00f3mo deber\u00eda funcionar realmente una econom\u00eda de mercado. Cuando se hablaba con los trabajadores, ten\u00edan una idea mucho m\u00e1s concreta de la democracia, que surg\u00eda de un largo periodo de luchas obreras en China, claramente visible, por ejemplo, en las huelgas de 1956-1957, la Revoluci\u00f3n Cultural y la d\u00e9cada de los 70.<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a> Para muchos trabajadores, democracia significaba poder de los trabajadores dentro de las empresas en las que trabajaban. Los trabajadores se quejaban de la pol\u00edtica de \u00abgobierno de un solo hombre\u00bb en las unidades de trabajo, por la que el director de una f\u00e1brica era un virtual \u00abdictador\u00bb.<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a><\/p>\n<p>Los estudiantes, a diferencia de los trabajadores, estaban \u00edntimamente implicados en las luchas faccionales dentro del PCC. Los estudiantes tomaron partido en su mayor\u00eda por el reformista a favor del mercado m\u00e1s radical, Zhao Ziyang, quien encabezaba el partido en ese momento. Zhao quer\u00eda impulsar las reformas con m\u00e1s rapidez. Por otra parte, los estudiantes en su mayor\u00eda denigraban a Li Peng, el jefe de estado, mucho antes de que se convirtiese en el mascar\u00f3n de proa de la ley marcial a finales de mayo. Li, un reformista moderado, era visto como un bur\u00f3crata al viejo estilo que se interpon\u00eda en la v\u00eda a una transici\u00f3n r\u00e1pida y eficiente a una econom\u00eda de mercado racional. Los trabajadores realmente no participaron de esta lucha faccional. Hab\u00edan ganado poco por participar en las luchas faccionales antes, espec\u00edficamente durante la Revoluci\u00f3n Cultural y el movimiento del Muro de la Democracia a finales de los 70 y principios de los 80. La federaci\u00f3n de trabajadores avisaba de que \u00abDeng Xiaoping us\u00f3 el movimiento 5 de Abril [de 1976] para convertirse en l\u00edder del partido, pero despu\u00e9s de eso se revel\u00f3 un tirano.\u00bb<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a> Los miembros del partido devolvieron el favor en especie, con la Federaci\u00f3n de Sindicatos de Toda China apoyando p\u00fablicamente a los estudiantes pero ignorando a los trabajadores que participaban y a su biso\u00f1a organizaci\u00f3n.<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a> Los mayores del partido, sin embargo, dejaron de apoyar la pol\u00edtica del Secretario General Zhao de concesiones a los estudiantes a medida que transcurr\u00eda mayo. En una disputada reuni\u00f3n del Comit\u00e9 Permanente del Politbur\u00f3 en la residencia de Deng Xiaoping, el 17 de mayo, Deng y Li criticaron el enfoque de Zhao, afirmando que estaba dividiendo al partido. Deng presionaba por la declaraci\u00f3n de la ley marcial, que fue formalmente anunciada el 20 de mayo. En la madrugada del 19 de mayo, Zhao fue a la plaza a avisar a los estudiantes de que se fuesen, dici\u00e9ndoles que no deber\u00edan sacrificarse por un movimiento que estaba acabado. Luego Zaho abandon\u00f3 la plaza, habiendo perdido su posici\u00f3n dentro del partido, y fue pronto puesto bajo arresto domiciliario durante el resto de su vida. El anuncio de la ley marcial de finales de mayo agudiz\u00f3 la pol\u00edtica de los participantes, con la federaci\u00f3n de trabajadores anunciando que \u00ab\u00bblos servidores del pueblo\u00bb [el partido] se tragan toda la plusval\u00eda producida por el sudor y la sangre del pueblo\u00bb, y que \u00abhay solo dos clases: los gobernantes y los gobernados.\u00bb<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a> La mayor\u00eda de estudiantes, en cambio, todav\u00eda mantuvo el apoyo a la facci\u00f3n de Zhao incluso despu\u00e9s de que se declarase la ley marcial. Una alianza potencial entre estudiantes y trabajadores no se materializ\u00f3 nunca bajo la presi\u00f3n de un contexto pol\u00edtico r\u00e1pidamente cambiante.<\/p>\n<p>Los estudiantes inicialmente les dijeron a los trabajadores que no hiciesen huelga para que el foco del movimiento se centrase en ellos y pudiesen conservar su poder dentro de \u00e9l. Tras la declaraci\u00f3n de la ley marcial el 20 de mayo, sin embargo, los estudiantes vieron finalmente la importancia de la participaci\u00f3n de los trabajadores, aunque de nuevo \u00fanicamente en un papel de apoyo, y finalmente pidieron a los trabajadores convocar una huelga general. Para ese momento, sin embargo, la participaci\u00f3n en las protestas hab\u00eda ca\u00eddo radicalmente, y era demasiado tarde para que los trabajadores movilizasen plenamente sus fuerzas. No obstante, los trabajadores a\u00fan fueron capaces de reunir grandes n\u00fameros para resistirse a la aplicaci\u00f3n de la ley marcial. De hecho, los trabajadores siguieron poniendo m\u00e1s gente en las calles aunque el n\u00famero de estudiantes se redujese. Pero para ese punto, el partido hab\u00eda concentrado m\u00e1s de 250.000 soldados a las afueras de la ciudad. Trabajadores y otros residentes urbanos fueron capaces inicialmente de detener la entrada de los soldados en la ciudad en la noche del 2 al 3 de junio bloqueando carreteras y rodeando a las tropas con veh\u00edculos. Esto condujo a que solo hubiese una peque\u00f1a cantidad de violencia, con los urbanitas alimentando a menudo a los soldados cansados atrapados por la multitud durante varias horas antes de que abandonasen y saliesen del centro de la ciudad. Esto solo anim\u00f3 a m\u00e1s resistencia la noche siguiente.<\/p>\n<p>La noche del 3 al 4 de junio, sin embargo, el ej\u00e9rcito se movi\u00f3 con mas resoluci\u00f3n hacia la plaza para poner fin a las protestas. Esa noche fueron principalmente j\u00f3venes trabajadores y desempleados quienes intentaron ralentizar el acercamiento del ejercito a las calles que llevan a la plaza, y muchos de ellos lo pagaron con sus vidas, con cientos de civiles muertos (muy pocos de los cuales eran estudiantes). A lo largo de Chang&#8217;anjie &#8211;la principal avenida este-oeste que cruza la ciudad en Tiananmen&#8211; trabajadores y otros residentes de Pek\u00edn construyeron barricadas con autobuses, a menudo prendi\u00e9ndoles fuego. Se lanzaron c\u00f3cteles molotov y piedras a los soldados que se acercaban. La intersecci\u00f3n alrededor de Muxidi en Chang&#8217;anjie en el oeste de la plaza fue particularmente golpeada, con una batalla campal entre trabajadores y soldados. Muchas muertes se concentraron all\u00ed. Cuando los primeros soldados en veh\u00edculos blindados de transporte de personal (TBP) llegaron a la plaza, algunos estudiantes y residentes siguieron resistiendo, y un TBP fue incendiado. Varios civiles fueron asesinados en los bordes de la plaza. Una vez el cuerpo principal del ej\u00e9rcito lleg\u00f3 a la plaza se detuvo, y durante la madrugada negociaron con el resto de estudiantes en la ocupaci\u00f3n, permiti\u00e9ndoles abandonar la plaza y volver a sus campus &#8211;aunque no sin que varios de ellos fuesen golpeados por los soldados primero&#8211;. Las protestas en la capital hab\u00edan terminado, pero la represi\u00f3n continu\u00f3. Los trabajadores fueron quienes m\u00e1s fueron castigados en t\u00e9rminos de sentencias de prisi\u00f3n y ejecuciones en los d\u00edas y semanas que siguieron, mientras los estudiantes consegu\u00edan sentencias m\u00e1s suaves.<\/p>\n<p>La mano dura con los trabajadores participantes se convirti\u00f3 en una condici\u00f3n para el aceleramiento de las reformas de mercado en los a\u00f1os 90, muy especialmente la liberalizaci\u00f3n del mercado alimentario a principios de la d\u00e9cada de los 90, a la que de otro modo los trabajadores hubieran claramente seguido resisti\u00e9ndose. A medida que la econom\u00eda china se integraba progresivamente en el capitalismo global despu\u00e9s de 1989, los intereses econ\u00f3micos de estudiantes y trabajadores divergieron a\u00fan m\u00e1s. Los estudiantes de los 80 se convirtieron en los estratos medios y empresariales de los 90, benefici\u00e1ndose de la continuaci\u00f3n de las reformas de mercado que permiti\u00f3 la mano dura contra las protestas.<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a> A finales de los 90, los trabajadores en muchas empresas de propiedad estatal m\u00e1s viejas fueron despedidos, aument\u00f3 la migraci\u00f3n rural-urbana, y se cre\u00f3 una clase de \u00abnuevos trabajadores\u00bb de bajos salarios y con una existencia precaria dentro del sistema manufacturero global. Cuando las protesatas obreras y campesinas aumentaron de nuevo a mediados de los 90, no se les unieron estudiantes o intelectuales, que se hab\u00edan desplazado en su mayor\u00eda hacia la derecha en el caso de que todav\u00eda les importase la pol\u00edtica, defendiendo la protecci\u00f3n del derecho de propiedad y de expresi\u00f3n o tomando progresivamente posiciones nacionalistas.<\/p>\n<p><strong>De burocracia a burgues\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Los acontecimientos en Tiananmen fueron, retrospectivamente, un momento clave en la formaci\u00f3n de una clase capitalista nacional de las ruinas de la burocracia de la era socialista. Las protestas y su aplastamiento establecieron los t\u00e9rminos de este proceso de diferentes maneras. Primero, se hizo evidente que hab\u00eda una nueva facci\u00f3n de urbanitas con buena educaci\u00f3n que buscaban ahora la incorporaci\u00f3n a esta clase gobernante, y eran m\u00e1s proclives, adem\u00e1s, a empujar por reformas aceleradas, la expansi\u00f3n de la privatizaci\u00f3n, y varias estructuras de estado nuevas que (imaginaban ellos) se acomodar\u00edan mejor al funcionamiento de una econom\u00eda de mercado. De esta forma, la posici\u00f3n de los estudiantes en el 89 prefigur\u00f3 la posici\u00f3n de capitalistas puramente privados que consiguieron su riqueza con poca ayuda del estado y hoy siguen sin estar incorporados, o subincorporados a la estructura existente de clientelismo del partido.<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a> Al mismo tiempo, los estudiantes demostraron la importancia de incoroporar a nuevos intelectuales (y a los nuevos ricos m\u00e1s en general) al partido, desde donde tambi\u00e9n podr\u00edan empezar a acumular capital en la econom\u00eda de mercado.<\/p>\n<p>Segundo, el aplastamiento del movimiento de Tiananmen tambi\u00e9n dej\u00f3 claro que el n\u00facleo de una nueva clase capitalista se incubar\u00eda principalemente dentro del propio partido. Por supuesto, hubo (y todav\u00eda hay) un gran n\u00famero de capitalistas privados que siguen completamente fuera del partido, y a lo largo de los 80 parec\u00eda ser una pregunta abierta cu\u00e1nto poder e influencia se les permitir\u00eda a los nuevos ricos del continente o a viejas familias capitalistas que volv\u00edan de Hong Kong o de ultramar. Pero los acontecimientos del 89 dejaron claros los l\u00edmites de esta influencia. No pod\u00eda haber tolerancia para reformas que superasen el control del partido &#8211;aunque b\u00e1sicamente todas las pol\u00edticas econ\u00f3micas defendidas por los grupos de estudiantes acabar\u00edan siendo aplicadas&#8211;. Mientras tanto, el partido mismo se abri\u00f3 a\u00fan m\u00e1s a intelectuales y nuevos ricos. Con la abolici\u00f3n oficial de las designaciones de clase de la era socialista en 1978, el n\u00famero total de cuadros sigui\u00f3 creciendo y los nuevos miembros vendr\u00edan cada vez m\u00e1s de or\u00edgenes educados. Este proceso fue en muchas maneras una continuaci\u00f3n de la tendencia al crecimiento de los privilegios burocr\u00e1ticos que hac\u00eda mucho que asolaban la era socialista. Lo que es m\u00e1s importante: la capacidad de extraer de una clase dirigente ya lista y bien organizada, exaptada de la c\u00faspide de la tumultuosa estructura de clases del difunto r\u00e9gimen de desarrollo, dio a todo el proceso de transici\u00f3n un car\u00e1cter mucho m\u00e1s estable y sistem\u00e1tico que lo visto en cualquier otra parte &#8211;particularmente para un pa\u00eds que no ten\u00eda el patronazgo militar directo y la supervisi\u00f3n geopol\u00edtica del hegem\u00f3n dominante, que hab\u00eda garantizado una relativa estabilidad durante la industrializaci\u00f3n en Jap\u00f3n, Corea del Sur y Taiw\u00e1n&#8211;.<\/p>\n<p>Exploraremos el car\u00e1cter actual de la composici\u00f3n de la clase dirigente china en otro lugar &#8211;en la parte final de esta historia econ\u00f3mica, as\u00ed como en otros art\u00edculos, entrevistas y\u00a0 traducciones&#8211; pero para entender la naturaleza de la transici\u00f3n, es esencial rastrear los precursores del desarrollo de una clase capitalista en la zona continental, gestado dentro de la burocracia del partido heredada del r\u00e9gimen de desarrollo. Este fue un proceso marcado por una aparente continuidad, pero definido tambi\u00e9n por importantes cambios internos en la estructura y prioridades del partido mismo. El aplastamiento de la agitaci\u00f3n que defini\u00f3 la revoluci\u00f3n cultural &#8216;corta&#8217; (66-69) dio paso a la revoluci\u00f3n cultural &#8216;larga&#8217; (66-76), durante los dos \u00faltimos tercios de la cual cualquier movimiento popular potencial hab\u00eda sido esencialmente derrotado, pero los conflictos faccionales dentro de los rangos superiores del partido exist\u00edan en una <em>d\u00e9tente<\/em> dif\u00edcil &#8211;exacerbada por el anquilosamiento del r\u00e9gimen de desarrollo, el creciente poder de la burocracia y la militarizaci\u00f3n directa de la producci\u00f3n&#8211;. Esta <em>d\u00e9tente<\/em> fue testigo de un continuo crecimiento del n\u00famero absoluto de cuadros, junto con el mantenimiento del poder y privilegios de aquellos en la c\u00faspide. Pero el periodo tambi\u00e9n fue testigo de una serie de reformas que, por un lado, parec\u00edan surgir del reconocimiento de que el sistema se estaba anquilosando y necesitaba ser modificado, y, por otro, actuaban como herramientas pragm\u00e1ticas para reprimir a facciones particulares. Para cumplir ambas funciones, se prioriz\u00f3 el reclutamiento entre aquellos con poca educaci\u00f3n,\u00a0 y se redireccion\u00f3 la inversi\u00f3n del estado. El s\u00edmbolo m\u00e1s claro de este proceso fue el cierre de universidades, la rustificaci\u00f3n de los hijos bien educados de funcionarios de alto rango, y la expansi\u00f3n de la educaci\u00f3n primaria, particularmente en el campo. Adem\u00e1s, hubo varias promociones de alto nivel, colocando a figuras como Chen Yonggui (un l\u00edder campesino casi analfabeto de la aldea modelo de Dazhai) en las m\u00e1s altas posiciones dentro del partido.<\/p>\n<p>No es inusual en absoluto que los primeros miembros de la clase capitalista de un pa\u00eds surjan de los escalones m\u00e1s altos de la estructura de clases cada vez m\u00e1s arcaica que precede a la transici\u00f3n. En algunos casos, este proceso toma la forma de una subsunci\u00f3n forzada en la econom\u00eda global impuesta por las potencias europeas sobre los pueblos conquistados &#8211;donde era com\u00fan que los aparatos coloniales delegasen poder selectivamente en un subconjunto de l\u00edderes locales preexistentes dispuestos a capitular ante el estado colonial, dando a la nueva clase estructura y apariencia de continuidad con el sistema de poder \u00abind\u00edgena\u00bb&#8211;. Pero incluso fuera de las colonias, el mismo fen\u00f3meno ha sido una caracter\u00edstica de casi todos los casos de transici\u00f3n capitalista. Esto incluye el ejemplo de libro de Inglaterra, donde los primeros cercamientos que llevaron al aumento de la productividad agraria y el r\u00e1pido crecimiento de la econom\u00eda industrial fueron instigados de hecho por terratenientes ya empoderados por la aristocracia.<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a> La continuidad es igualmente aparente en los primeros desarrollados \u00abtard\u00edos\u00bb, como Alemania y Jap\u00f3n, con el rol de los terratenientes feudales combinados con una burocracia estatal preexistente para facilitar la transici\u00f3n de forma que mantuviese el poder de varias clases dominantes precapitalistas &#8211;pero tambi\u00e9n transformadas de hecho en capitalistas, o como m\u00ednimo terratenientes y rentistas en el sentido descrito por Marx&#8211;.<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a><\/p>\n<p>Nada de esto implica que estas clases hubiesen sido ya de alguna manera capitalistas, ni que la burocracia estatal heredada por los alemanes y japoneses fuese en alg\u00fan sentido \u00abestatal capitalista\u00bb antes de la mercadizaci\u00f3n. Lo absurdo de esta afirmaci\u00f3n es patente: solo porque diversos modos de producci\u00f3n feudales, tributarios u otros ind\u00edgenas dieran paso al capitalismo, y muchas familias de las viejas clases dominantes conservasen su poder, esto no significa que estos sistemas precapitalistas fuesen ya en realidad capitalistas, aunque hab\u00edan tomado forma indirectamente por competici\u00f3n con las primeras potencias capitalistas. Pero a menudo se usa exactamente este tipo de argumento para China. Como muchos dentro de la burocrac\u00eda del partido-estado conservar\u00edan el poder y lo transmitir\u00edan de hecho a sus hijos, se supone que deb\u00eda haber alg\u00fan n\u00facleo capitalista secreto dentro de la burocracia todo el tiempo, liberado finalmente por una astuta combinaci\u00f3n de tragedia y traici\u00f3n.<\/p>\n<p>No es solo que esta cadena l\u00f3gica est\u00e9 aqu\u00ed al rev\u00e9s, sino que tambi\u00e9n hay un error anal\u00edtico al mezclar clase y poder. Solo porque el poder pueda pemanecer en distintos modos de producci\u00f3n &#8211;encarnados en las mismas familias, los mismos locales e incluso en un estado que tome el mismo nombre&#8211; las relaciones de clase que generan ese poder sufren sin embargo un cambio. La clase no es un simple indicador para aquellos que tienen autoridad y aquellos que no, ni es una herramienta sociol\u00f3gica para separar la poblaci\u00f3n en categor\u00edas por ingreso o educaci\u00f3n. La clase es una polaridad inmanente generada por el car\u00e1cter social de la producci\u00f3n. Es una propiedad que surge de la forma en que se hacen las cosas y se cubren las necesidades humanas b\u00e1sicas\u00a0 en un modo de producci\u00f3n dado. Mantenidas constantemente y reproducidas continuamente por este proceso, el poder de una clase dirigente es en gran medida el poder sobre los medios de producci\u00f3n y la fuerza que garantiza que esa producci\u00f3n continue, pero raramente es un poder sobre la naturaleza del modo de producci\u00f3n en s\u00ed. En este sentido, ni siquiera aquellos en la c\u00faspide de un sistema pueden escoger simplemente cambiarlo, pues su posici\u00f3n est\u00e1 limitada por din\u00e1micas inerciales en buena medida fuera de su control.<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a> Esto es particularmente cierto para el capitalismo, donde la clase emana continuamente del circuito de capital.<\/p>\n<p>El conflicto de clase, por tanto, no designa simplemente el tira y afloja entre dos grupos de inter\u00e9s sino un conflicto m\u00e1s fundamental sobre la clase misma: cuando el circuito de acumulaci\u00f3n empieza a desmoronarse, el inter\u00e9s fundamental de la burgues\u00eda es restaurarlo por cualquier medio necesario, mientras el impulso de lo que sol\u00eda llamarse un proletariado con \u00abconciencia de clase\u00bb es la ruptura continua del circuito, que abre el potencial de la autoabolici\u00f3n del proletariado como clase mediante la revoluci\u00f3n. Es esta una distinci\u00f3n importante, porque deja claro que los movimientos de masas a\u00fan pueden ser movilizados al servicio de la restauraci\u00f3n de la acumulaci\u00f3n, aunque tengan la apariencia de un conflicto de clase. De hecho, el poder de clase de la burgues\u00eda necesita la participaci\u00f3n del proletariado en casi cada etapa de su despliegue. La actividad que define a la burgues\u00eda como clase (aparte de su actividad componente cotidiana, como poseedores de capital y aquellos que extraen la plusval\u00eda del trabajo de la inmensa mayor\u00eda) es el mantenimiento perpetuo de la comunidad material de capital. Es en este sentido que el Partido Comunista Chino se convirti\u00f3 en \u00faltima instancia en un partido del capital, actuando como asistente de la acumulaci\u00f3n original y como el \u00f3rgano de gesti\u00f3n intra-clases para la burgues\u00eda nacional.<\/p>\n<p>Dado que la clase no es est\u00e1tica, sino un proceso emergente, solo podemos entender el crecimiento de un sistema de clases capitalista en China mediante su relaci\u00f3n con la naturaleza cambiante de la producci\u00f3n. Ni siquiera las muchas reformas que trajeron al partido intelectuales y, m\u00e1s tarde, a hombres de negocios, hubieran podido garantizar la existencia de una clase capitalista sin la creaci\u00f3n simult\u00e1nea de su polo opuesto, mutuamente dependiente: el proletariado. Los relatos que exageran las primeras etapas de la formaci\u00f3n de una clase dirigente, por tanto, tienden a colocar estas reformas internas en el centro de la narrativa. Aunque es verdad que una concentraci\u00f3n de poder intensificada en la clase burocr\u00e1tica (combinada con la purga pol\u00edtica de l\u00edderes de baja extracci\u00f3n que empez\u00f3 con el arresto en 1976 de la Banda de los Cuatro) ayud\u00f3 ciertamente a facilitar una creaci\u00f3n tranquila de una clase capitalista, el mero cambio y concentraci\u00f3n de poder dentro de una burocracia no la convierte en una burgues\u00eda. En realidad, estas reformas fueron simplemente precursores importantes, que solo pod\u00edan ser completados con el surgimiento de relaciones de mercanc\u00eda, la proletarizaci\u00f3n de la inmensa mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n y la existencia de una amplia exposici\u00f3n a la econom\u00eda global.<\/p>\n<p>El periodo que estudiamos aqu\u00ed es en gran medida la era de tales precursores, m\u00e1s que la era en la que un clase plena y claramente capitalista empu\u00f1ase el poder. Esto implica que los conflictos faccionales siguieron dentro de la burocracia durante todo el periodo, ayudando a menudo a facilitar el proceso c\u00edclico de reforma y retirada que marc\u00f3 el periodo. Pero el proceso de componer una nueva clase capitalista es muy contingente, y aunque la transici\u00f3n ni es causada ni completada por la \u00abtraici\u00f3n\u00bb de la clase dirigente precapitalista, el car\u00e1cter local de esta clase en formaci\u00f3n puede ejercer una influencia desproporcionada sobre la trayectoria de la transici\u00f3n. Comparar el colapso de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y la subsunci\u00f3n del r\u00e9gimen de desarrollo chino deber\u00eda ser una prueba lo suficientemente clara de este hecho. En el caso chino, la nueva clase dirigente desarroll\u00f3 su forma inicial como una alianza, y luego fusi\u00f3n, de \u00e9lites pol\u00edticas y t\u00e9cnicas que hab\u00edan ascendido al poder de alguna manera separadamente dentro de la turbulenta estructura de clases del r\u00e9gimen de desarrollo. Antes de que fuese una burgues\u00eda, por tanto, la clase capitalista tom\u00f3 su forma preliminar como una clase de \u00abingenieros rojos\u00bb que hab\u00eda ascendido al poder mediante la maquinaria del partido, d\u00e1ndole un inter\u00e9s particular en asegurar la estabilidad del partido mismo. Fue esta estabilidad la que permiti\u00f3 al partido nutrir el crecimiento de una nueva burgues\u00eda.<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a><\/p>\n<p>Las vacilaciones en las reformas educativas son clave para este proceso, pero las categor\u00edas que se utilizan pueden a menudo llevar a confusi\u00f3n. Buena parte de la discusi\u00f3n sobre la violencia en la Revoluci\u00f3n Cultural, por ejemplo, destaca los ataques a los \u00abintelectuales\u00bb o aquellos cuyas familias ten\u00edan or\u00edgenes de clase \u00abcontrarrevolucionarios\u00bb. El giro a las reformas, mientras tanto, fue testigo de la abolici\u00f3n de las designaciones oficiales (que se hab\u00edan convertido de facto en hereditarias) y un movimiento para la reapertura de universidades, ofrecer ser miembros del partido a grupos anteriormente vetados y hacer volver a los j\u00f3venes rusticados a la ciudad (y a menudo a las universidades de nuevo reabiertas). En la narrativa que ve las reformas como algo inicidado por un acto de traici\u00f3n, este parece ser un cambio en el que aquellos anteriormente designados \u00abcontrarrevolucionarios\u00bb estaban ahora retomando el poder &#8211;como si la transici\u00f3n fuese puramente un deslizamiento hacia atr\u00e1s, dirigido por las mismas fuerzas que hab\u00edan encabezado la primera transici\u00f3n frenada en la era republicana&#8211;. Pero este no es el caso. Muchos de los que ten\u00edan malos or\u00edgenes de clase bajo el r\u00e9gimen de desarrollo hab\u00edan, para este momento, heredado esas designaciones de padres que hab\u00edan transmitido pocos privilegios de clase prerevolucionarios, si alguno, el m\u00e1s importante de los cuales ser\u00eda por supuesto la transferencia intergeneracional de riqueza. Por esta cuesti\u00f3n precisamente la educaci\u00f3n ser\u00eda tan importante en los debates sobre el poder de clase en las postrimer\u00edas del r\u00e9gimen de desarrollo.<\/p>\n<p>Pero incluso la categor\u00eda de \u00abintelectual\u00bb es enga\u00f1osa. En su actual connotaci\u00f3n en espa\u00f1ol, este t\u00e9rmino parece implicar una determinada facci\u00f3n acad\u00e9mica o art\u00edstica de \u00e9lites, quiz\u00e1 como mucho estir\u00e1ndose para incluir el trabajo de<em> think tanks<\/em>, planificadores pol\u00edticos y otros que act\u00faan en la esfera pol\u00edtica o en calidad de asesores. Hoy el t\u00e9rmino apenas cubre los papeles interpretados por ingenieros u otros con un conocimiento t\u00e9cnico de alto nivel. No obstante, dada la importancia dada a la educi\u00f3n en el r\u00e9gimen de desarrollo, aquellos con estos conocimientos t\u00e9cnicos constitu\u00edan una gran parte de los \u00abintelectuales\u00bb que se encontraban en el centro de los debates sobre pol\u00edtica educativa. Y no hay ambig\u00fcedad sobre hacia qu\u00e9 lado cayeron estos debates: mientras tan tarde como 1985 \u00bbel grueso de miembros del partido eran todav\u00eda de clases con una educaci\u00f3n pobre\u00bb la composici\u00f3n estaba cambiando r\u00e1pidamente, \u00abpasando los nuevos miembros categorizados como intelectuales del 8 por ciento en 1979 al 50 por ciento en 1985\u00bb.<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a> Pero esta no era en ning\u00fan caso una nueva generaci\u00f3n de la vieja clase precapitalista de intelectuales cl\u00e1sicos. Por el contrario, \u00abel n\u00facleo de la Nueva Clase estaba formado por cuadros y expertos rojos [esto es, aquellos con poder pol\u00edtico] que se hab\u00edan formado en Tsinghua y otras universidades durante la era comunista.\u00bb<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a> En ese mismo periodo se produjeron jubilaciones masivas en el partido, especialmente entre los ahora viejos miembros que se hab\u00edan unido antes o justo despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n &#8211;muchos de ellos campesinos o trabajadores con poca educaci\u00f3n en ese momento&#8211; cambiando el equilibrio en favor de estos nuevos miembros.<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a><\/p>\n<p>El flujo de \u00abintelectuales\u00bb al partido era en realidad el flujo de aquellos con una elevada formaci\u00f3n t\u00e9cnica e influencia pol\u00edtica preexistente (a menudo hijos de aquellos que hab\u00edan tenido posiciones de privilegio dentro del r\u00e9gimen de desarrollo). Por encima de todo esto, muchos hab\u00edan sufrido un cierto grado de dificultades durante la Revoluci\u00f3n Cultural, como la rusticaci\u00f3n o los ataques a sus familias &#8211;aunque notablemente no las masacres, aplastamientos militares y largas sentencias de prisi\u00f3n infligidas a los trabajadores radicales&#8211;. Aunque m\u00e1s tarde el foco educativo de estas nuevas \u00e9lites se diversificar\u00eda algo, en los primeros a\u00f1os la ciencia y la ingenier\u00eda dominaban. La tendencia quedaba clara a medida que estas \u00e9lites se graduaban en las posiciones m\u00e1s altas en el partido: \u00abLa proporci\u00f3n de miembros del Bur\u00f3 Pol\u00edtico formada por individuos con t\u00edtulos en ciencia e ingenier\u00eda hab\u00eda crecido enormemente, aumentando de cero en 1982 a el 50 por ciento en 1987, el 75 por ciento en 1998 y el 76 por ciento en 2002.\u00bb<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a> Durante el XVI Congreso del Partido en 2002, \u00ablos nueve miembros del Comit\u00e9 Permanente del Bur\u00f3 Pol\u00edtico, los hombres m\u00e1s poderosos del pa\u00eds, ten\u00edan formaci\u00f3n como ingenieros, y cuatro, incluido Hu [Jintao], hab\u00edan sido alumnos de Tsinghua\u00bb.<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a> Solo las dos \u00faltimas d\u00e9cadas han visto la composici\u00f3n educativa de la clase capitalista en China empezar a desplazarse m\u00e1s hacia la norma global &#8211;precisamente cuando la base de la estructura de clases tomase una forma plena mediante las privatizaciones en masa, permitiendo a esta clase precursora de ingenieros rojos convertirse por fases en una clase propiamente capitalista-.<\/p>\n<p>Antes de este punto, sin embargo, la naturaleza preliminar de esta nueva clase tambi\u00e9n implicaba que los privilegios a\u00fan se conced\u00edan mucho m\u00e1s f\u00e1cilmente a quienes ten\u00edan conexiones pol\u00edticas y formaci\u00f3n t\u00e9cnica que a quienes controlaban directamente la producci\u00f3n. Cuando se produjo la privatizaci\u00f3n a gran escala, no fue coincidencia que los gerentes de empresas de propiedad estatal exitosas y los funcionarios locales y provinciales aliados con ellos procediesen en gran parte de esta clase en formaci\u00f3n. La privatizaci\u00f3n supondr\u00eda que \u00abla mayor parte de las empresas de propiedad estatal y colectivas se convirtiesen en la propiedad de sus gerentes\u00bb, completando la transici\u00f3n formal de poder de un mero privilegio pol\u00edtico a la propiedad directa de los medios de producci\u00f3n.<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a> Esto tambi\u00e9n significaba que la riqueza de estas \u00e9lites estaba vinculada mucho m\u00e1s directamente con el circuito de producci\u00f3n de valor, creando una dependencia mutua (si bien desigual y explotadora) entre la clase dirigente y el proletariado.<\/p>\n<p>No obstante, la herencia de los \u00abingenieros rojos\u00bb arrastrar\u00eda una cierta inercia. El sistema clientelista creado dentro del partido se mostrar\u00eda pronto una forma eficiente de movilizar capital e impedir conflictos faccionales desestabilizadores entre miembros de la clase dirigente. Los mecanismos disciplinarios del estado del r\u00e9gimen de desarrollo, supervisados por bur\u00f3cratas \u00abrojos\u00bb, se convertir\u00eda tambi\u00e9n en algo \u00fatil para establecer y mantener las condiciones necesarias para la continuaci\u00f3n de la acumulaci\u00f3n. Quiz\u00e1 de la manera m\u00e1s directa: el importante rol que se le conceder\u00eda a las recientemente mercadizadas EPE (transformadas en conglomerados globales) aument\u00f3 el poder de los gerentes de alto nivel y otros que hab\u00edan ascendido en la escalera de la ingenier\u00eda industrial en la \u00e9poca de la transici\u00f3n, produciendo algunos de los capitalistas m\u00e1s ricos que dirigen algunas de las corporaciones m\u00e1s poderosas del mundo hoy. En general, esta inercia dar\u00eda como resultado finalmente la divisi\u00f3n entre capitalistas \u00abdentro del <em>establishment<\/em>\u00bb (\u4f53\u5236\u5185) y aquellos \u00abfuera\u00bb, presagiando futuros grandes conflictos.<\/p>\n<p><strong>La resurecci\u00f3n del sur<\/strong><\/p>\n<p>Los diez a\u00f1os que van desde principios de los a\u00f1os 90 al amanecer del nuevo milenio fueron un periodo en el que la econom\u00eda interior de China empezar\u00eda a estar plena y directamente integrada en el mercado capitalista global, dejando de estar aislada por los \u00abcompartimentos estanco\u00bb impuestos sobre la moneda y el comecio de mercanc\u00edas durante la d\u00e9cada anterior.<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a> Los 90 ser\u00edan tambi\u00e9n testigos de c\u00f3mo el car\u00e1cter costero de la nueva estructura industrial de China tomaba plena forma, estableciendo una nueva divisi\u00f3n geogr\u00e1fica que atravesaba y agudizaba la desigualdad de la era socialista entre lo urbano y lo rural. El desarrollo costero y la integraci\u00f3n global empezaron con una nueva ola de inversi\u00f3n directa extranjera tras el contenimiento con \u00e9xito por parte del estado de la crisis urbana de 1989, que hab\u00eda estado marcada por una r\u00e1pida inflaci\u00f3n y un descontento social generalizado. Cuando los levantamientos en Pek\u00edn y otros lugares fueron aplastados y la inflaci\u00f3n bajada mediante un periodo de recorte econ\u00f3mico, el estado chino mostr\u00f3 su estabilidad, en agudo contraste con la ola creciente de levantamientos populares por todo el bloque socialista. Aunque los gobiernos occidentales buscaron una serie de sanciones tras el ampliamente publicitado Incidente de la plaza Tiananmen, el capital hab\u00eda empezado ya a llegar a raudales desde la red de bamb\u00fa.<\/p>\n<p>A los inversores extranjeros se les dio una fuerte se\u00f1al con la \u00abGira por el sur\u00bb (\u5357\u5de1) de Deng Xiaoping en 1992, que fue tanto una declaraci\u00f3n simb\u00f3lica del compromiso de la administraci\u00f3n con la continuaci\u00f3n de las reformas como un anuncio de que un amplio rango de nuevos sectores, incluido el inmobiliario, se abrir\u00edan a la inversi\u00f3n extranjera. Particularmente importante desde el punto de vista de la integraci\u00f3n en el mercado global fue una nueva pol\u00edtica que permit\u00eda a los manufactureros con financiaci\u00f3n extranjera la oportunidad de vender en el r\u00e1pidamente creciente mercado interior a cambio de inversi\u00f3n. Este paquete de pol\u00edticas de reforma fue ratificado en el XIV Congreso del Partido en octubre de 1992, la primera vez que el nivel m\u00e1s alto del partido apoyaba formalmente la adopci\u00f3n de China de una \u00abeconom\u00eda socialista de mercado\u00bb.<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a> El cambio en la ret\u00f3rica justificaba un apoyo renovado a fuerzas del mercado interior en m\u00faltiples frentes: recorte a\u00fan m\u00e1s de los restos de la planificaci\u00f3n centralizada, extensi\u00f3n de los precios de mercado a la mayor parte de la econom\u00eda, instituci\u00f3n de un nuevo sistema de impuestos que trataba m\u00e1s equitativamente a la propiedad privada y el dar a las empresas de propiedad estatal m\u00e1s capacidad para despedir trabajadores. Al mismo tiempo, el cambio simbolizaba el final del atrincheramiento conservador respecto a la inversi\u00f3n extranjera. Se permiti\u00f3 a empresas privadas nacionales formar empresas conjuntas con firmas extranjeras, las bolsas de Shenzhen y Shanghai (fundada y reabierta, respectivamente, unos a\u00f1os antes) permit\u00edan ahora a extranjeros la compra de un n\u00famero limitado de acciones por primera vez, y la tasa de cambio dual fue abolida en favor de una tasa de mercado unificada (muy regulada) en 1994.<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[25]<\/a> Todo esto abri\u00f3 la puerta a la reestructuraci\u00f3n fundamental que se producir\u00eda durante la d\u00e9cada, liquidando de hecho la vieja clase urbana de trabajadores industriales consumidores de grano.<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a><\/p>\n<p>El crecimiento de las exportaciones ya hab\u00eda asegurado que China tuviese un gran y creciente excedente comercial, que ayud\u00f3 a disminuir el miedo a encontrarse con el tipo de problemas de pago que hab\u00edan plagado la era del comercio basado en el petr\u00f3leo. Aseguradas por este excedente, las reformas fueron seguidas por un aluvi\u00f3n de inversi\u00f3n extranjera en los nuevos centros costeros. En 1993, la IED alcanz\u00f3 los 25 mil millones de d\u00f3lares, que era \u00abcasi un 20% de la inversi\u00f3n fija nacional\u00bb, y la participaci\u00f3n en la producci\u00f3n industrial nacional de firmas con inversi\u00f3n extranjera en ese mismo a\u00f1o \u00abpuede haber sobrepasado el 10%\u00bb.<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\">[27]<\/a> Aunque el papel continuo representado por el estado chino establecer\u00eda comparaciones entre el \u00abMilagro chino\u00bb y sus predecesores en Taiw\u00e1n, Corea del Sur y Jap\u00f3n, este periodo de r\u00e1pido crecimiento fue mucho m\u00e1s dependiente de la inversi\u00f3n extranjera y mucho menos dirigido por grandes monopolios de propiedad estatal (o simplemente bien conectados) que en ninguna otra econom\u00eda \u00abmilagro\u00bb. En 1991, con la IED entrante en algo m\u00e1s del 1 por ciento de su PIB, China ya hab\u00eda igualado o superado la relaci\u00f3n IED \/ PIB alcanzada por Jap\u00f3n, Corea del Sur y Taiw\u00e1n durante sus <em>booms<\/em> industriales o sus \u00faltimos per\u00edodos de internacionalizaci\u00f3n. En 1992, la proporci\u00f3n hab\u00eda subido a m\u00e1s del 2 por ciento, y en 1994 alcanzaba un asombroso 6 por ciento, haciendo que el auge chino fuese mucho m\u00e1s comparable con olas de crecimiento similares dirigidas por la exportaci\u00f3n experimentadas en el sudeste asi\u00e1tico, \u00abdonde entradas de flujo\u00a0 de alrededor del 4%-6% del PIB hab\u00edan sido comunes.\u00bb<a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\">[28]<\/a> Pero incluso esto se queda corto, pues el interior menos desarrollado de China act\u00faa como un amortiguador estad\u00edstico cuando estas cifras se promedian para el pa\u00eds en su conjunto. En las provincias de Guangdong y Fujian &#8211;ambas comparables en poblaci\u00f3n y extensi\u00f3n con muchos pa\u00edses del sudeste asi\u00e1tico&#8211; el periodo entre 1993 y 2003 ser\u00eda testigo de una IDE anual media respecto al PIB provincial del 13 y el 11 por ciento respectivamente.<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\">[29]<\/a><\/p>\n<p>La nueva geograf\u00eda de producci\u00f3n era pronunciada: entre 1994 y 1998, la Regi\u00f3n Sudeste en su conjunto (Guangdong, Fujian y Hainan) contribuy\u00f3 con un 46 por ciento de todas las exportaciones de China, seguida por el Bajo Yangtze (Shanghai, Jiangsu y Zheijiang) con el 21 por ciento y el n\u00facleo industrial de la era socialista del Noreste con el 23 por ciento. El resto de provincias contribu\u00edan entre todas con un simple diez por ciento.<a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\">[30]<\/a> Este desequilibrio no era una coincidencia. Por un lado, se\u00f1alaba la ascendencia del comercio mar\u00edtimo y los centros log\u00edsticos costeros. Por otro, era tambi\u00e9n una reliquia de redes de mercado precapitalistas mucho m\u00e1s viejas que se remontaban a las dinast\u00edas Ming y Qing, ahora renacidas bajo la forma de la red de bamb\u00fa. Guangdong y Fujian eran las dos grandes provincias de origen de la mayor\u00eda de las familias chinas de ultramar &#8211;e incluso aquellos que hab\u00edan vivido en el sudeste de Asia durante d\u00e9cadas conservaban a menudo alg\u00fan tipo de lazo ling\u00fc\u00edstico, familiar o al menos cultural con estos lugares. En muchos casos, estas conexiones eran bastante directas, con emigrantes recientes en Hong Kong y Taiw\u00e1n buscando volver a conectar con parientes que se hab\u00edan quedado en la zona continental tras la revoluci\u00f3n. En Dongguan, por ejemplo, los residentes \u00abten\u00edan al menos 650.000 parientes en Hong Kong y Macao\u00bb en 1986, \u00aby otros 180.000 (<em>huaqiao<\/em>) en otros pa\u00edses extranjeros, principalmente en Norte Am\u00e9rica.\u00bb Hasta \u00abla mitad de los contratos\u00a0 que hab\u00edan sido firmados [por cuadros locales] lo fueron con antiguos residentes de Dongguan viviendo ahora en Hong Kong.\u00bb<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\">[31]<\/a> Pero incluso a chinos de ultramar que hab\u00edan vivido durante varias generaciones en otros pa\u00edses el estado chino les concedi\u00f3 t\u00e9rminos de inversi\u00f3n extremadamente favorables, y el capital de la red de bamb\u00fa fue tratado frecuentemente como si fuese una fuente interna. El temprano ascendente del delta del r\u00edo de la Perla y, en un grado menor, de lugares como Xiamen en Fujian era por tanto resultado directo de estas conexiones globales. Una vez estas \u00e1reas hab\u00edan sido industrializadas, ejercieron una enorme fuerza de gravedad para la mano de obra y la inversi\u00f3n, asegurando su posici\u00f3n aunque empezaran a llover nuevas fuentes de IED al pais en el curso de los a\u00f1os 90.<\/p>\n<p>Aunque Hong Kong y Macao siguieron siendo fuentes dominantes de inversi\u00f3n, la importancia de Taiw\u00e1n creci\u00f3 r\u00e1pidamente y la IED desde los EEUU, la UE y Jap\u00f3n (a menudo mediante <em>holdings<\/em> libres de impuestos en las Islas V\u00edrgenes) lleg\u00f3 a chorros. La importancia de las empresas de propiedad totalmente extranjera en la inversi\u00f3n total realizada tambi\u00e9n empez\u00f3 a crecer, alcanzando un m\u00e1ximo a finales de los 80 y de nuevo a mediados de los 90.<a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\">[32]<\/a> Pero el rol de la inversi\u00f3n directa por parte de los pa\u00edses desarrollados seguir\u00eda contenido, con la IED de los EEUU, la UE, Jap\u00f3n y Canad\u00e1 suponiendo solo una cuarta parte de la IED entrante acumulada entre 1985 y 2005. En comparaci\u00f3n, \u00aba nivel mundial, los pa\u00edses desarrollados representaron el 92% de la IED en 1998-2002\u00bb.<a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\">[33]<\/a> Mientras tanto, el volumen absoluto de inversi\u00f3n internacional se dispar\u00f3, alcanzando niveles de r\u00e9cord en el cambio de milenio. Tanto la inversi\u00f3n total en China como la participaci\u00f3n de China en el creciente total global aument\u00f3 notablemente en este periodo. Solo los EEUU y el Reino Unido recibieron m\u00e1s IED entrante en estos a\u00f1os, y ambos fueron superados por China en el siglo XXI. De todos los pa\u00edses en desarrollo, la participaci\u00f3n de China en la IED mundial fluctu\u00f3 entre el 20 y el 50 por ciento.<a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\">[34]<\/a> Esto se\u00f1alaba no solo la propia dependencia de China del capital extranjero y las industrias de exportaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n su creciente capacidad para superar a sus competidores en el sudeste asi\u00e1tico para asegurar esta inversi\u00f3n.<\/p>\n<div id=\"attachment_3199\" class=\"wp-caption aligncenter\" style=\"width: 314px;\">\n<figure id=\"attachment_8729\" aria-describedby=\"caption-attachment-8729\" style=\"width: 890px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/RD_6-890x1024-1.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-8729 size-full\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/RD_6-890x1024-1.png\" alt=\"\" width=\"890\" height=\"1024\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/RD_6-890x1024-1.png 890w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/RD_6-890x1024-1-261x300.png 261w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/RD_6-890x1024-1-768x884.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 890px) 100vw, 890px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-8729\" class=\"wp-caption-text\">Figura 7<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<p><strong>Volver a centrarse en Asia oriental<\/strong><\/p>\n<p>Las tendencias de la tasa de beneficios de los mayores productores del mundo definieron este proceso. No es una coincidencia que, por ejemplo, el <em>boom<\/em> de la inversi\u00f3n china se produjese al mismo tiempo que la breve recuperaci\u00f3n de la rentabilidad experimentada por la industria de los EEUU, particularmente la manufacturera. En los 90 se produjo un aumento continuo del PIB en los EEUU en el mayor periodo sin recesi\u00f3n nunca experimentado (justo por debajo de una d\u00e9cada)<a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\">[35]<\/a> unido a una disminuci\u00f3n del desempleo, baja inflaci\u00f3n y aumento de la productividad debido al crecimiento de la computerizaci\u00f3n. El crecimiento del empleo alcanz\u00f3 niveles r\u00e9cord, el cr\u00e9dito al consumidor sigui\u00f3 expandi\u00e9ndose y le sigui\u00f3 un auge del consumo. Todo esto fue facilitado, a su vez, por el abaratamiento de los bienes de consumo producidos v\u00eda cadenas de suministro en la Cuenca del Pac\u00edfico, con China pudiendo asegurar proporciones crecientes de este comercio a lo largo de la d\u00e9cada &#8211;en \u00faltima instancia a expensas de sus competidores del sudeste asi\u00e1tico&#8211;.<a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\">[36]<\/a> En este periodo, la industria manufacturera china, con un uso significativamente m\u00e1s intensivo de mano de obra y baja tecnolog\u00eda no amenazaba a los productores de alta tecnolog\u00eda estadounidenses, pues se especializ\u00f3 en bienes mucho m\u00e1s abajo de la cadena de producci\u00f3n. Este tipo de producci\u00f3n simplemente no era viable dentro de los EEUU (debido a salarios m\u00e1s altos) y no obstante los beneficios a menudo iban a parar a corporaciones estadounidenses mediante jerarqu\u00edas de contratos. Pero la demanda estadounidense era solo parte de la imagen. Al final, el ascenso chino solo pudo ser asegurado mediante varias crisis.<\/p>\n<p>Primero, el estallido de la burbuja de las acciones hizo que el poder de Jap\u00f3n en la regi\u00f3n se redujese. Los Acuerdos del Plaza hab\u00edan dificultado enormemente\u00a0 la producci\u00f3n interna japonesa, llevando a una r\u00e1pida salida de capital hacia el exterior a partir de mediados de los a\u00f1os 80, junto a la especulaci\u00f3n en el interior. Cuando estall\u00f3 la burbuja en 1990, arroj\u00f3 a la econom\u00eda japonesa a dos d\u00e9cadas de estancamiento relativo. Incluso antes de los Acuerdos del Plaza, la rentabilidad ya hab\u00eda disminuido y la mayor parte de las firmas japonesas hab\u00edan respondido con una avalancha de capital en instrumentos financieros especulativos y el <em>boom<\/em> de los mercados inmobiliarios. Tras el estallido de la burbuja, les dej\u00f3 con una carga de una masa de acciones gravemente desinfladas y grandes pagos de intereses por los cr\u00e9ditos obtenidos durante el auge. Aunque los beneficios se mantuvieron estables, estas firmas tuvieron que dirigir cada vez m\u00e1s sus ingresos hacia el pago de esta deuda, m\u00e1s que a financiar nuevas inversiones. Esto a pesar de la disponibilidad inmediata de pr\u00e9stamos a intereses extremadamente bajos ofrecidos en nombre de la estimulaci\u00f3n de una recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica. La tradicional respuesta monetarista a la crisis (aumentar la liquidez y la oferta de dinero) se estanc\u00f3 ante el desplome de la demanda de nuevos cr\u00e9ditos a medida que las firmas buscaban rectificar sus hojas de balance. El estado japon\u00e9s intervino por tanto para mantener la econom\u00eda a flote, proporcionando un nivel de demanda base para el sistema bancario y la canalizacion del dinero a nuevas infraestructuras y otros proyectos vagamente keynesianos. Aunque esto fue insuficiente para estimular una recuperaci\u00f3n plena, podr\u00eda decirse que evit\u00f3 un colapso total.<a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\">[37]<\/a> El resultado fueron dos D\u00e9cadas Perdidas de crecimiento extremadamente lento, desempleo persistentemente alto (aunque no abrumador), aumento de la precariedad entre la mano de obra y un sentimiento nacionalista en lento crecimiento.<\/p>\n<p>Para China, el resultado del declive japon\u00e9s fue claro. El capital japon\u00e9s era demasiado d\u00e9bil en este periodo para actuar como un contrapunto importante a la red de bamb\u00fa, aunque fue la inversi\u00f3n japonesa la que hab\u00eda estimulado buena parte de la primera acumulaci\u00f3n de la red. Al mismo tiempo, tasas internas de crecimiento bajas todav\u00eda garantizaban un flujo estable de IED de Jap\u00f3n a China y otros lugares. A diferencia de la IED con destino a China procedente de la red de bamb\u00fa, los fondos japoneses no estaban tan centrados en Guangdong y Fujian. El comercio China-Jap\u00f3n, por el contrario, ayud\u00f3 a estimular el <em>boom<\/em> de la costa central y norte, en particular en Shanghai, el mayor receptor de inversi\u00f3n japonesa en los 90. Entre 1991 y 1994, la IED japonesa en China creci\u00f3 a una tasa del 53 por ciento por a\u00f1o.<a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\">[38]<\/a> Lleg\u00f3 a su pico en 1995 con 4,5 mil millones de d\u00f3lares, o aproximadamente el 8,8 del total de IED en China, para luego disminuir durante la segunda mitad de los 90, alcanzando un m\u00ednimo en los a\u00f1os de la Crisis Financiera Asi\u00e1tica antes de rebotar en el nuevo milenio.<a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\">[39]<\/a> Pero a pesar de continuar su prominencia como inversor (y su dominio en I+D y patentes de alta tecnolog\u00eda) el capital japon\u00e9s se vio ahora forzado a compartir influencia con la red de bamb\u00fa, y por tanto no pudo imponer las jerarqu\u00edas japonc\u00e9ntricas m\u00e1s r\u00edgidas sufridas en otras partes de la regi\u00f3n. Mientras tanto, los capitalistas en la red de bamb\u00fa (as\u00ed como aquellos en Corea del Sur) ver\u00edan pronto aumentar la interdependencia econ\u00f3mica con la zona continental china como una alternativa rentable a la dependencia de Jap\u00f3n.<\/p>\n<p>El segundo gran punto de inflexi\u00f3n fue la Crisis Financiera Asi\u00e1tica, que empez\u00f3 en Tailandia en 1997. Las tasas de beneficios de la manufactura tailandesa, la construcci\u00f3n y los servicios hab\u00edan empezado a diminuir ya en 1990. Mucho m\u00e1s dependientes de las exportaciones que los precedentes japoneses, surcoreanos o taiwaneses, la manufactura hab\u00eda empezado a enfrentarse a l\u00edmites verticales y horizontales debido a su posici\u00f3n en las jerarqu\u00edas del comercio mundial. Primero, las empresas tailandesas eran incapaces de aplicar con \u00e9xito tecnolog\u00edas de ahorro de la mano de obra, impidi\u00e9ndolas subir en la cadena de valor. Segundo, estaban atrapadas en una \u00abcrisis de realizaci\u00f3n\u00bb que creci\u00f3 en intensidad durante los a\u00f1os 90, en los que los productores tailandeses fueron incapaces de asegurar una porci\u00f3n de la demanda de mercado suficiente frente a una competencia creciente, particularmente de China. El estancamiento en Jap\u00f3n significaba tambi\u00e9n que la demanda del consumo en la mayor econom\u00eda de Asia se desplomaba. Los EEUU y Europa se convirtieron por tanto en los mercados de exportaci\u00f3n m\u00e1s importantes, y la competici\u00f3n por el acceso a estos mercados se convirti\u00f3 cada vez m\u00e1s en un juego de suma cero. Con la participaci\u00f3n china en el mercado de importaciones de los EEUU creciendo del 3,1 por ciento en 1990 al 7,8 por ciento en 1998, la magra y estancada proporci\u00f3n de Tailandia del 1,4 por ciento durante el mismo periodo era prueba de esta \u00abcrisis de realizaci\u00f3n\u00bb y, unido a salarios en aumento en la manufactura, llev\u00f3 al r\u00e1pido crecimiento de la inversi\u00f3n especulativa en banca, seguros e inmobiliaria, similar en car\u00e1cter a la burbuja de acciones japonesa.<a href=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\">[40]<\/a><\/p>\n<p>Mientras tanto, las reformas monetarias chinas de 1994 tuvieron el efecto de devaluar el yuan pero no hacer flotar la divisa completamente, aumentando a\u00fan m\u00e1s la competitividad a la vez que manten\u00eda un nivel moderado de aislamiento de la especulaci\u00f3n monetaria. La IED en Tailandia lleg\u00f3 a un punto m\u00ednimo ese mismo a\u00f1o, y cuando se recuper\u00f3, el grueso de la inversi\u00f3n fue al sector inmobiliario, m\u00e1s que a la manufactura. Todo esto fue facilitado por una ola de medidas de liberalizaci\u00f3n y desregularizaci\u00f3n impulsadas por el estado tailand\u00e9s. Los l\u00edmites al sector financiero fueron levantados y, lo que es m\u00e1s importante, frente a una deuda creciente, \u00abel estado desmantel\u00f3 la mayor parte de los controles de divisas y abri\u00f3 el Servicio Bancario Internacional de Bangkok, que permit\u00eda que obtener pr\u00e9stamos en el extranjero en monedas extranjeras y la reconversi\u00f3n en baht tailand\u00e9s\u00bb, que se mantuvo \u00abvinculado a una canasta de monedas favoreciendo al d\u00f3lar\u00bb y luego flot\u00f3 en 1997.<a href=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\">[41]<\/a> El resultado final fue el colapso de la burbuja inmobiliaria seguido por una ola de especulaci\u00f3n monetaria que arroj\u00f3 a toda la regi\u00f3n a la crisis. En Tailandia, los salarios reales cayeron debido a una combinaci\u00f3n de devaluaci\u00f3n e inflaci\u00f3n y el desempleo aument\u00f3 m\u00e1s del doble. Los trabajadores despedidos fueron al campo, elevando la tasa de pobreza rural y llevando a una ola de agitaci\u00f3n populista. En Indonesia, la inflaci\u00f3n creci\u00f3 r\u00e1pidamente, una ola de disturbios antigubernamentales y antichinos agit\u00f3 al pa\u00eds, y el r\u00e9gimen de Suharto fue forzado a dimitir. En Corea del Sur, el mercado de acciones se hundi\u00f3, las instituciones financieras colapsaron, varios <em>chaebols<\/em> fueron reestructurados, comprados o entraron en bancarrota, y el FMI tuvo que intervenir para rescatar al gobierno gravemente endeudado.<\/p>\n<p>Aunque el crecimiento y la inversi\u00f3n en China tambi\u00e9n disminuyeron, lo peor de la crisis fue evitado. Los EEUU siguieron siendo un fuerte mercado para la exportaci\u00f3n (y se har\u00eda a\u00fan m\u00e1s importante tras su propia burbuja dot.com), el yuan estaba protegido de una especulaci\u00f3n rampante, la tasa de beneficio de la manufactura segu\u00eda robusta y, lo que es m\u00e1s importante, todos los grandes competidores regionales de China estaban b\u00e1sicamente eliminados. El resultado fue que, para el fin del milenio, la zona continental de china se convertir\u00eda en el centro de una nueva Sinosfera de capital, pronto capaz de superar a los japoneses en la hegemon\u00eda econ\u00f3mica en la Cuenca del Pac\u00edfico. Quiz\u00e1 lo que sea m\u00e1s importante, esta secuencia de crisis financieras asi\u00e1ticas era una justificaci\u00f3n convincente para nuevos experimentos de control monetario, finanzas y la gesti\u00f3n de grandes conglomerados, destacando la capacidad de la clase capitalista china, coordinada por el partido-estado, de intervenir en peligrosos ciclos de especulaci\u00f3n dirigidos por los intereses provincianos de peque\u00f1as fracciones de la clase. Esta l\u00f3gica de protecci\u00f3n monetaria y supevisi\u00f3n de la gesti\u00f3n definir\u00eda la reestructuraci\u00f3n de las industrias fundamentales en el cambio de milenio. Pero la integraci\u00f3n de China en el mercado nunca pudo ser completamente inmune a las mismas din\u00e1micas que hab\u00edan afectado a sus vecinos.<\/p>\n<p><strong>Deudas<\/strong><\/p>\n<p>Aunque en \u00faltima instancia fuesen claves para su \u00e9xito, estas crisis regionales, combinadas tambi\u00e9n con nuevos l\u00edmites internos, amenazaron la estabilidad de la transici\u00f3n china. Otro periodo de recorte de gastos hab\u00eda seguido a los sucesos en Pek\u00edn en 1989, cuando l\u00edderes reformistas fueron purgados del partido, la inflaci\u00f3n fue contenida y los planificadores buscaron de nuevo reducir la extensi\u00f3n del mercado. Pero el intento mismo de restringir la fuerza del mercado solo creo las condiciones para que se extendiese a\u00fan m\u00e1s. Por un lado, la supresi\u00f3n de la agitaci\u00f3n generada por la desigualdad de la transici\u00f3n ayud\u00f3 a restaurar la estabilidad en la econom\u00eda, y esta estabilidad convencer\u00eda a los inversores internacionales de que las condiciones eran lo suficientemente seguras como para garantizar futuros retornos.<a href=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\">[42]<\/a> Por otro lado, la agitaci\u00f3n era una se\u00f1al de crisis m\u00e1s profundas. Durante los a\u00f1os 80, los l\u00edderes locales eran animados a canalizar cantidades masivas de capital a las ECP y el desarrollo inmobiliario comercial, independientemente del riesgo. Para facilitar este proceso, cientos de bancos no regulados surgieron por todo el pa\u00eds, convirti\u00e9ndose en una inversi\u00f3n presuntamente lucrativa en el proceso. La inexistencia de una pol\u00edtica financiera se hab\u00eda unido al <em>boom<\/em> del crecimiento para crear una enorme burbuja de ECP, probablemente la primera crisis claramente capitalista de la nueva era. A principios de los 90, estaba claro que muchas ECP simplemente no eran productivas, los bienes inmobiliarios comerciales a menudo estaban extremadamente sobrevalorados y los nuevos bancos estaban compuestos principalmente de cr\u00e9ditos incobrables.<\/p>\n<p>Mientras tanto, como los sucesos en Tiananmen hab\u00edan sido testigos de un breve embargo del cr\u00e9dito decretado contra el pa\u00eds, el d\u00e9ficit comercial hab\u00eda crecido justo cuando el acceso a la financiaci\u00f3n externa estaba temporalmente limitado. Parte de los recortes, por tanto, fueron un intento deliberado de reducir la demanda dom\u00e9stica para la inversi\u00f3n imponiendo cuotas estrictas y suprimiendo los aumentos de salario. El cr\u00e9dito bancario se ralentiz\u00f3, creciendo solo un 10,6 por ciento entre 1988 y 1989, comparado con casi el 30 por ciento en a\u00f1os anteriores. Le sigui\u00f3 una bajada de la inversi\u00f3n fija, disminuyendo el ocho por ciento en 1989, y desplom\u00e1ndose \u00abdel 32% del PIB en 1988 al 25% en 1990.\u00bb<a href=\"#_ftn43\" name=\"_ftnref43\">[43]<\/a> El estado aument\u00f3 de nuevo su participaci\u00f3n en el total de inversi\u00f3n, y las demandas de los urbanitas fueron cubiertas parcialmente con un foco renovado en la protecci\u00f3n a las EPE de los efectos de la austeridad. Pero aparte de unas pocas pol\u00edticas preferenciales por los urbanitas, nuevos controles de precios (especialmente sobre bienes de producci\u00f3n) y alg\u00fan aumento en las asignaciones de la planificaci\u00f3n, los conservadores dentro del partido fueron incapaces de ofrecer alg\u00fan plan realmente extensivo para hacer retroceder las reformas o incluso solucionar los muchos problemas que hab\u00edan surgido de la inestabilidad de la transici\u00f3n. Por el contrario, parec\u00edan condenados a repetir el mismo programa\u00a0 m\u00ednimo e insuficiente que hab\u00eda sido ofrecido cada vez que las reformas parec\u00edan salirse de control. Y, de nuevo, los efectos fueron inducir una recesi\u00f3n que ayud\u00f3 a limpiar el mercado, restaurar la estabilidad y crear las condiciones para una nueva ola de reformas.<a href=\"#_ftn44&quot;\" name=\"_ftnref44\">[44]<\/a><\/p>\n<p>La recesi\u00f3n vio disminuir el consumo junto con la inversi\u00f3n, retirando los hogares el dinero que pudiesen de programas especulativos y poniendo sus ingresos en cuentas de ahorro. La ca\u00edda de la demanda elimin\u00f3 tambi\u00e9n la escasez persistente que se hab\u00eda formado en los \u00faltimos a\u00f1os de los 80, y esto a su vez permiti\u00f3 que el mercado se reorientase hacia fuentes menos especulativas de demanda. A pesar del embargo del cr\u00e9dito, los mercados extranjeros siguieron abiertos a las exportaciones chinas y las ZEE a la IED. Por primera vez, las exportaciones empezaron a superar de manera constante a las importaciones como proporci\u00f3n del PIB.<a href=\"#_ftn45\" name=\"_ftnref45\">[45]<\/a> Mientras tanto, el desempleo aumentaba, especialmente en las \u00e1reas rurales, proporcionando un a\u00fan mayor ej\u00e9rcito de reserva de mano de obra para los centros de producci\u00f3n en la costa. Unido al colapso de los reg\u00edmenes socialistas en todo el este de Europa (y pronto la URSS misma), la creciente poblaci\u00f3n excedente parec\u00eda presagiar futuros descontentos. Pero los conservadores no ten\u00edan ning\u00fan plan funcional para reiniciar el crecimiento o para incorporar esta poblaci\u00f3n de vuelta a la econom\u00eda planificada. Mientras tanto, la inversi\u00f3n extranjera ya hab\u00eda empezado a volcarse desde nuevos lugares como Taiw\u00e1n, ansiosa por explotar los mismos factores que hab\u00edan empezado a catapultar a Hong Kong para convertirse en un centro global de finanzas.<a href=\"#_ftn46\" name=\"_ftnref46\">[46]<\/a><\/p>\n<p>El intento de proteger a las EPE urbanas de lo peor de la recesi\u00f3n, aunque tuvo un \u00e9xito marginal en sofocar mayor descontento entre los trabajadores, en \u00faltima instancia provoc\u00f3 un desplazamiento del lento crecimiento de la rentabilidad dirigido por la competitividad visto a finales de los 80 a un r\u00e1pido hundimiento de la rentabilidad en 1989 y 1990. A medida que la proporci\u00f3n de EPE sin beneficios empezaba a crecer, el sector estatal se volvi\u00f3 cada vez menos fiable como fuente de financiaci\u00f3n. Esto recort\u00f3 a\u00fan m\u00e1s el potencial del estado para actuar como un reemplazo para el mercado.<a href=\"#_ftn47\" name=\"_ftnref47\">[47]<\/a> Mientras estas tendencias segu\u00edan erosianando la base de cualquier retorno a gran escala a la planificaci\u00f3n, una nueva agenda reformista era improvisada como respuesta a las muchas pol\u00edticas macroecon\u00f3micas a las que los conservadores parec\u00edan incapaces de enfrentarse. Un punto central de esta agenda fue la reforma y consolidaci\u00f3n del sistema bancario, que modernizar\u00eda el acceso a los ahorros de los hogares. Fue esta una reforma fundamental, que atajar\u00eda las crisis recurrentes de inversi\u00f3n estatal y colocar\u00eda el sistema financiero sobre unas bases completamente nuevas. Un cambio as\u00ed hab\u00eda sido posible solo porque el aumento de los ingresos (ahora m\u00e1s a menudo monetizados) hab\u00eda garantizado que los ahorros personales hubiesen estado aumentando r\u00e1pidamente a partir de 1978. Pronto, esta masa de ahorros de los hogares servir\u00eda como la fuente \u00fanica m\u00e1s importante de inversi\u00f3n, capaz de reemplazar la disminici\u00f3n de las contribuciones del sector de propiedad estatal.<a href=\"#_ftn48\" name=\"_ftnref48\">[48]<\/a><\/p>\n<p>En el momento de la llegada del periodo de transici\u00f3n, no hab\u00eda un verdadero sistema bancario en China, y el \u00fanico modelo financiero f\u00e1cilmente disponible era una borrador de proyecto dejado por los consejeros sovi\u00e9ticos en los a\u00f1os 50. Nominalmente, solo hab\u00eda un banco: el Banco Popular de China (BPC), que era un subdepartamento en el Ministerio de Finanzas, empleando solo a ochenta personas en 1978 y no cumpliendo casi ninguna de las funciones asociadas a la banca. Pero el auge de las ECP en los a\u00f1os 80 aument\u00f3 la demanda de inversi\u00f3n y dejo clara la necesidad de una infraestructura de inversi\u00f3n fuera del aparato de planificaci\u00f3n que fuese capaz de tratar con la dispersi\u00f3n y complejidad de la estructura industrial emergente. El resultado fue una r\u00e1pida y b\u00e1sicamente incontrolada proliferaci\u00f3n de instituciones financieras a lo largo de los a\u00f1os 80, en las que se incluye de todo, desde bancos a tiendas de empe\u00f1o: \u00abEn 1988, hab\u00eda 20 instituciones bancarias, 745 compa\u00f1\u00edas de cr\u00e9dito e inversi\u00f3n, 34 compa\u00f1\u00edas de seguro, 180 tiendas de empe\u00f1o y un n\u00famero desconocido de compa\u00f1\u00edas financieras [incluidos &#8216;bancos&#8217; locales y cooperativas de cr\u00e9dito] extendidas caprichosamente por todo el pa\u00eds.\u00bb Todo esto fue hecho en nombre de la \u00abmodernizaci\u00f3n\u00bb financiera con nuevas instituciones financieras surgiendo en todos los niveles de gobierno y reflejando de este modo la descentralizaci\u00f3n de la infraestructura de planificaci\u00f3n que se hab\u00eda producido en medio de la era socialista.<\/p>\n<p>Durante este <em>boom<\/em>, fueron en realidad los cuadros del partido de nivel local quienes tuvieron el poder institucional sobre el sistema bancario y condujeron su r\u00e1pida expansi\u00f3n. A lo largo de la d\u00e9cada, en el BPC, por ejemplo, los gerentes de las ramas superiores eran nombrados por \u00f3rganos locales del partido en lugar de por el estado central. Igual que en el aparato descentralizado de planificaci\u00f3n de la era socialista, el inter\u00e9s estructural de los comit\u00e9s locales del partido era estimular el crecimiento, pues su desempe\u00f1o pol\u00edtico era medido por la producci\u00f3n econ\u00f3mica de sus distritos. Ahora, sin embargo, el crecimiento ya no era medido solo en t\u00e9rminos de pura producci\u00f3n, sino a menudo en valor, y espec\u00edficamente \u00abvalor a\u00f1adido\u00bb para la exportaci\u00f3n. Al mismo tiempo, estaba el beneficio a\u00f1adido de malversar fondos, firmando contratos lucrativos con Hong Kong (denominados en valiosos d\u00f3lares de Hong Kong o estadounidenses), y beneficiarse directamente de la labor de los trabajadores en las nuevas empresas. En el pasado, similares presiones estructurales hab\u00edan incentivado a los cuadros a exagerar la producci\u00f3n, particularmente en productos industriales o agr\u00edcolas clave, para asegurar m\u00e1s material del aparato de inversi\u00f3n del estado central. El mismo tipo de exageraci\u00f3n se produjo en los a\u00f1os 80, pero ahora ten\u00eda una apariencia m\u00e1s claramente especulativa: todos los sectores inmobiliarios y de ECP del distrito eran presentados como industrias con un crecimento irrefutable, con cada nueva ola de inversores interesada en mantener la ilusi\u00f3n, al menos hasta que pudiesen vender sus acciones. M\u00e1s que exagerar la producci\u00f3n para asegurar inversi\u00f3n adicional del estado central, los gobiernos locales creaban su propia infraestructura financiera inconsistente, especulativa y extremadamente vol\u00e1til para atraer la masa creciente de beneficios flotantes fuera del plan y fondos privados de inversi\u00f3n. Entre 1984 y 1986, el n\u00famero de pr\u00e9stamos creci\u00f3 m\u00e1s de un 30 por ciento cada a\u00f1o, para luego bajar ligeramente hasta algo por encima del 20 por ciento anual desde 1987 a 1991. Esto, a su vez, estimulaba una inflaci\u00f3n rampante, y cuando el estado intent\u00f3 imponer alg\u00fan control administrativo sobre el nuevo sistema financiero el resultado fue una gran demanda en las sucursales bancarias locales, lo que ayud\u00f3 a avivar el descontento en los a\u00f1os finales de la d\u00e9cada.<a href=\"#_ftn50\" name=\"_ftnref50\">[50]<\/a><\/p>\n<p>El recorte conservador, sin embargo, buscaba simplemente restringir el cr\u00e9dito, reprimendo la inversi\u00f3n total con la esperanza de volver la econom\u00eda a la infraestructura de planificaci\u00f3n. Pero el sector de propiedad estatal ya era demasiado dependiente de la econom\u00eda no planificada, y el intento solo aceler\u00f3 su atrofia. Aparte del an\u00e9mico plan y el nuevo sistema bancario vol\u00e1til, simplemente no hab\u00eda ninguna otra infraestructura para la inversi\u00f3n. La revitalizaci\u00f3n inicial de la reforma que sigui\u00f3 al recorte, por tanto, era dependiente de este sistema financiero extremadamente no regulado y con la tarea de forzarlo a un doloroso periodo de reestructuraci\u00f3n. Ir\u00f3nicamente, ser\u00eda el nuevo r\u00e9gimen reformista quien hiciese estallar la burbuja. Los sucesos de 1989 ya hab\u00edan demostrado lo vol\u00e1til que pod\u00edan ser una inflaci\u00f3n rampante y una especulaci\u00f3n incontrolada. Ahora, con las EPE entrando en d\u00e9ficit y los bancos que las hab\u00edan financiado cargados de m\u00e1s y m\u00e1s pr\u00e9stamos incobrables, la necesidad de amplias reformas financieras era evidente. El mismo a\u00f1o de la Gira del Sur de Deng, golpe\u00f3 una recesi\u00f3n global y la inflaci\u00f3n se dispar\u00f3 de nuevo, amenazando la revitalizaci\u00f3n de la agenda reformista. Pero a diferencia de la d\u00e9cada de los 80, los reformistas hab\u00edan formulado al menos un boceto de soluci\u00f3n al problema. Ahora, en lugar de hacia los vagos proyectos dejados por los consejeros sovi\u00e9ticos, el estado se fij\u00f3 en el sistema financiero estadounidense como modelo. El esfuerzo fue liderado por Zhu Rongji, el antiguo alcalde de Shanghai que fue promocionado a viceprimer ministro en 1991 por su existosa gesti\u00f3n de la ciudad. Concurrente a su mandato, Zhu tambi\u00e9n sirvi\u00f3 como gobernador del Banco Popular, donde supervis\u00f3 la pol\u00edtica monetaria. En esta doble tarea, empez\u00f3 a imponer reformas financieras a nivel nacional a partir de 1993, justo cuando la inflaci\u00f3n anual en las grandes ciudades hab\u00eda sobrepasado de nuevo el veinte por ciento. La econom\u00eda fue empujada a otro periodo de austeridad &#8211;pero esta vez fue impuesto por la facci\u00f3n reformista, en lugar de por los conservadores&#8211;.<a href=\"#_ftn51\" name=\"_ftnref51\">[51]<\/a><\/p>\n<p>En primer lugar, la descentralizaci\u00f3n fue abordada a m\u00faltiples niveles. El sistema impositivo, que se hab\u00eda convertido en un revoltijo de tasas tributarias negociadas localmente, a menudo espec\u00edficas para cada empresa, sufri\u00f3 reformas de gran envergadura en 1994. Estas reformas tuvieron como modelo los sistemas federalistas usados en muchos pa\u00edses occidentales, con categor\u00edas de impuestos claramente definidas y repartidas entre los gobiernos local y central. Dado el nivel de descentralizaci\u00f3n que se hab\u00eda convertido en la norma tanto pol\u00edtica (desde los a\u00f1os 60 en adelante) como financieramente (desde los a\u00f1os 80), el efecto neto de estas reformas fiscales fue empezar a recentralizar la autoridad fiscal, y aumentar por tanto la capacidad del estado central de llevar a cabo sus propias pol\u00edticas.<a href=\"#_ftn52\" name=\"_ftnref52\">[52]<\/a> Al mismo tiempo, el sistema financiero en s\u00ed fue centralizado, consolidando la proliferaci\u00f3n de peque\u00f1os mecanismos de inversi\u00f3n vagamente definidos en una infraestructura coherente dominada por los \u00abCuatro Grandes\u00bb bancos comerciales de propiedad estatal: El Banco Industrial y Comercial de China (ICBC por sus siglas en ingl\u00e9s), El Banco Agr\u00edcola de China (ABC), el Banco de Construcci\u00f3n (CCB) y el Banco de China (BOC). A cada uno de los Cuatro Grandes se le dio un mandato ligeramente diferente, con el ICBC dominando los pr\u00e9stamos y dep\u00f3sitos en las ciudades, el ABC haciendo lo mismo en el campo, el CCB proporcionando financiaci\u00f3n a proyectos y el BOC gestionando el comercio exterior y las transacciones de divisas. Junto a los Cuatro Grandes, se formaron tres grandes bancos pol\u00edticos: el Banco de Desarrollo de China, el Banco de Exportaci\u00f3n e Importaci\u00f3n y el Banco de Desarrollo Agr\u00edcola. A estos bancos se les encarg\u00f3 poner en marcha proyectos pol\u00edticos anunciados por el estado central, como una infraestructura de construcci\u00f3n a gran escala o la promoci\u00f3n internacional de las exportaciones chinas. En el cambio de siglo, los Cuatro Grandes solos controlar\u00edan m\u00e1s de la mitad de todo el capital conservado por todas las instituciones bancarias y los bancos pol\u00edticos otro cuarto. El resto estaba compuesto de peque\u00f1as cooperativas de cr\u00e9dito, el sistema postal de ahorros y bancos comerciales por acciones, todos ellos dependientes de los Cuatro Grandes, que todav\u00eda hoy dominan el pr\u00e9stamo interbancario.<a href=\"#_ftn53\" name=\"_ftnref53\">[53]<\/a><\/p>\n<p>El doble colapso de la burbuja inmobiliaria de Hainan en 1993 y la Guangdong International Trust &amp; Investment Company (GITIC) en 1998 ilustra el arco general de la era: separada de Guangdong y convertida a la vez en una provincia y en una ZEE en 1988, la pobre isla tropical de la provincia de Hainan recibi\u00f3 un repentino flujo de j\u00f3venes especuladores, con inversiones coordinadas por 21 compa\u00f1\u00edas fiduciarias no reguladas, las mayores de las cuales eran en realidad las secciones financieras de gobiernos provinciales. Aunque siguiendo el modelo de Shenzhen, la ZEE de Hainan parec\u00eda dejar siempre el desarrollo de la industria de exportaci\u00f3n (y la explotaci\u00f3n de recursos naturales locales) para un futuro pr\u00f3ximo. En cambio, la pol\u00edtica de ZEE permitiendo la venta de uso de la tierra anim\u00f3 al grueso de estos especuladores a ir directamente al sector inmobiliario. En el espacio de unos pocos a\u00f1os, \u00abse materializaron 20.000 empresas inmobiliarias &#8211;una por cada 80 personas en la isla&#8211;. Hasta el puerto fue comprado (por un promotor japon\u00e9s) y convertido en enormes torres de condominios, pues el terreno industrial se vend\u00eda por mucho menos que el residencial. Tras la Gira del Sur de Deng Xiaoping en 1992, reafirmando el compromiso con el proyecto de reformas y la importancia del sur de China en este proceso, parec\u00eda que nada pod\u00eda detener el ascenso de los valores inmobiliarios de Hainan.<a href=\"#_ftn54\" name=\"_ftnref54\">[54]<\/a><\/p>\n<p>Pero en realidad, los inicios de la consolidaci\u00f3n financiera de Zhu Rongji destruyeron la confianza de los inversores en la burbuja de Hainan, que empez\u00f3 a colapsar ya en 1993. El estallido de la burbuja dej\u00f3 una masa de deudas incobrables que ascend\u00edan aproximadamente a un diez por ciento del presupuesto nacional, acumuladas en una sola ZEE en un periodo de cinco a\u00f1os &#8211;y a Hainan se le retir\u00f3 pronto tambi\u00e9n su estatus de ZEE&#8211;. Pero a pesar de este primer colapso de la d\u00e9cada, la mayor parte de los problemas financieros m\u00e1s grandes del pa\u00eds persistieron: los d\u00e9ficits en las EPE nunca se hab\u00edan solucionado y la acumulaci\u00f3n de pr\u00e9stamos de dudoso cobro simplemente no pod\u00eda ser ignorada mucho m\u00e1s tiempo. Esto qued\u00f3 meridianamente claro con la bancarrota del GITIC en 1998, durante la Crisis Financiera Asi\u00e1tica. Fue \u00abla primera y \u00fanica bancarrota formal de una gran entidad financiera en China\u00bb, y el GITIC hab\u00eda controlado buena parte del pr\u00e9stamo internacional que hab\u00eda ido a Guangdong, para entonces la provincia m\u00e1s rica del pa\u00eds.<a href=\"#_ftn56\" name=\"_ftnref56\">[56]<\/a> Comparado con las crisis nacionales que golpearon a muchos de sus vecinos en el sudeste asi\u00e1tico, el colapso del GITIC fue relativamente contenido. No obstante, el doble fracaso de Hainan y el GITIC demostr\u00f3 que un sistema financiero dirigido por estas vol\u00e1tiles empresas de inversi\u00f3n y fideicomisos podr\u00eda amenazar con una crisis financiera similar en China.<\/p>\n<p>Esto estimul\u00f3 a\u00fan m\u00e1s la centralizaci\u00f3n de los Cuatro Grandes en las manos del gobierno central, pero tambi\u00e9n llev\u00f3 directamente a la aplicaci\u00f3n del segundo gran componente de la reforma financiera, de nuevo encabezado por Zhu (aunque formulado por Zhou Xiaochuan, presidente del CCB), y de nuevo siguiendo el modelo del sistema estadounidense: el plan era separar todos los cr\u00e9ditos incobrables que ten\u00edan los Cuatro Grandes en una serie de compa\u00f1\u00edas de gesti\u00f3n de activos, que salvar\u00edan entonces lo que pudiese ser salvado de las inversiones originales durante una serie de a\u00f1os &#8211;esencialmente el mismo m\u00e9todo exactamente usado por los EEUU para abordar la crisis de Ahorros y Pr\u00e9stamos&#8211;. Esto reparar\u00eda la hojas de balance de los Cuatro Grandes y pondr\u00eda al sistema financiero chino en general m\u00e1s en l\u00ednea con los est\u00e1ndares internacionales. El proceso, sin embargo, nunca se complet\u00f3, y su fracaso llevar\u00eda al sistema financiero chino a depender de la financiaci\u00f3n bancaria, respaldada por los dep\u00f3sitos de los consumidores, y hacerla particularmente propicia a inflar burbujas especulativas cada vez mayores con tal de mantener la inversi\u00f3n.<a href=\"#_ftn57\" name=\"_ftnref57\">[57]<\/a><\/p>\n<p><strong>Auge y ca\u00edda rural<\/strong><\/p>\n<p>Estas reformas financieras nacionales tuvieron igualmente un efecto devastador en el campo, donde hac\u00eda mucho que se ven\u00eda gestando una burbuja. Iniciada en los a\u00f1os 80 por la subida de los ingresos rurales, el r\u00e1pido crecimiento de la industria rural y la resurrecci\u00f3n de los mercados rurales, los 90 ver\u00edan la etapa final de esta burbuja rural, rematada por su colapso. La integraci\u00f3n de las ECP con el sector industrial urbano en r\u00e1pida reestructuraci\u00f3n (el nexo EPE-ECP explorado anteriormente), fue un factor de este colapso. Pero m\u00e1s all\u00e1 de esta dependencia externa, la burbuja rural estaba desgarrada por contradicciones totalmente end\u00f3genas que no hac\u00edan sino garantizar una ca\u00edda definitiva. En todo momento la agricultura permaneci\u00f3 fuertemente protegida de las presiones del mercado mundial y la tierra rural sigui\u00f3 siendo nominalmente comunal. Estas mismas protecciones proporcionaron la base para un aumento de ingresos y relativa estabilidad. Unido al r\u00e1pido crecimiento en buena parte no regulado del crecimiento de la industria rural competitiva, sin embargo, estas condiciones crear\u00edan un auge y ca\u00edda que destruir\u00eda definitivamente el campo socialista.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de que las protestas urbanas del 89 se hubiesen calmado algo, el estado empez\u00f3 a volver a aplicar serias reformas de mercado para los subsidios alimentarios urbanos. Estos subsidios alimentarios, un vestigio del r\u00e9gimen socialista de desarrollo, hab\u00edan actuado para reducir el coste de la vida de la clase trabajadora urbana. Pero los intentos de reestructurar estos programas hab\u00edan sido suspendidos debido a la inflaci\u00f3n rampante causada por las reformas de los precios en 1988 y 1989 y el descontento que sigui\u00f3. Ir\u00f3nicamente, por tanto, fue la supresi\u00f3n violenta y decidida de estas protestas urbanas lo que hizo que las reformas impopulares fuesen posibles. El nuevo paquete de reformas era una continuaci\u00f3n de intentos anteriores de reducir el impacto de los subsidios sobre los gastos estatales, que hab\u00edan subido de nuevo en respuesta a la inflaci\u00f3n de finales de los 80. Pero, a diferencia de los primeros 80, esta vez el estado atac\u00f3 a los precios alimentarios urbanos en lugar de a los precios de compra rurales. Los precios urbanos del grano fueron liberalizados en 1991 (subiendo el precio urbano del grano un 35 por ciento) y 1992 (subi\u00e9ndolo un 25 por ciento), y en 1993 el sistema oficial de racionamiento alimentario urbano fue cancelado. As\u00edmismo, subir los precios agr\u00edcolas estimul\u00f3 la producci\u00f3n, provocando un aumento de los ingresos rurales y la expansi\u00f3n de la econom\u00eda rural. Los precios de los productos agr\u00edcolas, los ingresos rurales, y el poder de compra crecieron.<a href=\"#_ftn58\" name=\"_ftnref58\">[58]<\/a> El relajamiento del cr\u00e9dito a finales de los 90, tras un periodo de recortes despu\u00e9s de la inflaci\u00f3n y la protestas de finales de los 80, inici\u00f3 un periodo de r\u00e1pido crecimiento econ\u00f3mico rural.<a href=\"#_ftn59\" name=\"_ftnref59\">[59]<\/a><\/p>\n<p>El auge de la econom\u00eda rural pronto tom\u00f3 un impulso independiente, autosostenido, a pesar de los intentos del estado de frenarlo en una econom\u00eda nacional sobrecalentada. La inflaci\u00f3n estaba de nuevo en ascenso en 1992, llegando a su pico en 1994 con cerca del 25 por ciento que hab\u00eda tenido a finales de los a\u00f1os 80. A mediados de 1993, como parte de unas reformas financieras nacionales, el estado instituy\u00f3 una aguda contracci\u00f3n del cr\u00e9dito bancario, pero la contracci\u00f3n del cr\u00e9dito no tuvo el efecto deseado sobre la econom\u00eda rural. La inflaci\u00f3n sigui\u00f3 alta durante 1996 principalmente por el crecimiento econ\u00f3mico rural autoreafirmante y la liberaci\u00f3n de los precios de los granos para la alimentaci\u00f3n urbana llev\u00f3 a una liberalizaci\u00f3n de los mercados rurales de grano seguida por la subida de los precios de los productos agr\u00edcolas. Como respuesta, el estado tuvo que subir de nuevo los precios de compra de grano en 1994 para mantener su cuota del mercado.<a href=\"#_ftn60\" name=\"_ftnref60\">[60]<\/a> Los ingresos de los hogares rurales crecieron a pesar del hundimiento del cr\u00e9dito estatal, y la demanda de consumo rural\u00a0 se dispar\u00f3 entre 1994 y 1996. Esta demanda nutri\u00f3 a la industria rural. La autofinanciaci\u00f3n rural sigui\u00f3 creciendo a mediados de los 90 aunque la financiaci\u00f3n del estado se contrajese en otros lugares.<a href=\"#_ftn61\" name=\"_ftnref61\">[61]<\/a><\/p>\n<p>Cebado por esta demanda, el sector de las ECP sigui\u00f3 creciendo y empleando a m\u00e1s mano de obra rural durante este periodo, expandiendo a\u00fan m\u00e1s los ingresos rurales. La industrializaci\u00f3n rural, en otras palabras, era otro factor clave en el crecimiento econ\u00f3mico rural independiente y acelerado, y los primeros 90 constituyeron el periodo de m\u00e1s r\u00e1pida expansi\u00f3n de las ECP. En 1996, el sector contribu\u00eda con casi el 40 por ciento de la producci\u00f3n industrial bruta, desde un 10 por ciento en 1979, creando cinco millones de nuevos puestos de trabajo por a\u00f1o.<a href=\"#_ftn62\" name=\"_ftnref62\">[62]<\/a> Como con la agricultura, el crecimiento de las ECP sigui\u00f3 tras la instituci\u00f3n de controles sobre el cr\u00e9dito en 1993. Aunque muchas ECP ten\u00edan nexos EPE-ECP o en \u00faltima instancia abastec\u00edan de bienes a las ZEE, otras tantas produc\u00edan para la demanda local directamente o ten\u00edan el car\u00e1cter de proyectos piramidales, creciendo sin ninguna clara conexi\u00f3n con la demanda real en el mercado interior o de exportaci\u00f3n. El resultado de este crecimiento desenfrenado fue que la econom\u00eda rural fuese vista cada vez m\u00e1s como algo incontrolable y por tanto otra fuente de inestabilidad social potencial.<\/p>\n<p>A partir de 1996, sin embargo, la din\u00e1mica autorreferente de la econom\u00eda rural colaps\u00f3, llevando a una crisis rural que vino a ser conocida en China como \u00ablos tres problemas rurales\u00bb (\u4e09\u519c\u95ee\u9898). Al destruir la base de los ingresos rurales, la crisis empez\u00f3 la gradual destrucci\u00f3n de la subsistencia rural fuera del mercado que hab\u00eda definido al campo en la era socialista, dando como resultado un aluvi\u00f3n de emigraci\u00f3n hacia afuera. Los que dejaban el campo se unir\u00edan ahora a generaciones m\u00e1s antiguas de migrantes y urbanitas de clase baja en el creciente proletariado de China. Un elemento central de este cambio fue la ruina de las ECP colectivas (como opuestas a las de propiedad privada), algo que se produjo junto a cambios en la estructura nacional de impuestos y finanzas p\u00fablicas y un esfuerzo renovado por parte del estado por impulsar la producci\u00f3n de grano. La descentralizaci\u00f3n fiscal de los 80 hab\u00eda beneficiado a los gobiernos provinciales, pero los ingresos del estado central como proporci\u00f3n de los ingresos totales del estado cayeron a principios de los 90. Esto afect\u00f3 negativamente la capacidad del estado central de dar forma a la econom\u00eda.<a href=\"#_ftn63\" name=\"_ftnref63\">[63]<\/a> Como parte de las reformas financieras de alcance estatal dirigidas por Zhu Rongji, la reacci\u00f3n del estado a este problema fue repartir las finanzas local y central, y aumentar la parte del centro del total a partir de 1994. Igual que con las reformas bancarias explicadas m\u00e1s arriba, fue este un intento intencionado de \u00abmodernizar\u00bb el sistema fiscal imitando el sistema federal: en lugar de que el estado central tomase una parte negociada de los impuestos recaudados a nivel local, como hab\u00eda sido la pr\u00e1ctica, se designaron ahora diferentes tarifas e impuestos como ingresos locales o centrales. Est\u00f3 hiri\u00f3 a la econom\u00eda rural, especialmente en regiones que depend\u00edan fuertemente de la agricultura, pues se asignaron m\u00e1s ingresos al centro en el proceso. Mientras tanto estas reformas provocaron que la brecha entre las provincias m\u00e1s ricas y las m\u00e1s pobres se ampliase. No obstante, el factor m\u00e1s importante fue la dram\u00e1tica reestructuraci\u00f3n de la industrial rural.<\/p>\n<p>El estado central hab\u00eda empezado a ver las ECP como una fuente incontrolable de inflaci\u00f3n, pues las ECP insolventes, funcionando como empresas colectivas, eran cada vez m\u00e1s frecuentemente financiadas por subsidios del gobierno local (especialmente tras la restricci\u00f3n de otras fuentes de cr\u00e9dito), endeudando a los gobiernos locales y espoleando el aumento de precios. Ya en 1993, Zhu Rongji hab\u00eda hecho un llamamiento a limitar el crecimiento del sector \u00abde manera que los recursos pudiesen ser liberados para la expansi\u00f3n del sector exportador.\u00bb<a href=\"#_ftn64\" name=\"_ftnref64\">[64]<\/a> Al mismo tiempo, el incremento del control del centro sobre los ingresos locales empez\u00f3 a hacer que la promoci\u00f3n de ECP fuese un inversi\u00f3n menos atractiva para los funcionarios locales, pues el estado central tom\u00f3 el control de una parte mayor de los ingresos por impuestos que generaban.<a href=\"#_ftn65\" name=\"_ftnref65\">[65]<\/a> Cuando los controles iniciales de cr\u00e9dito fracasaron, el estado estableci\u00f3 mayores restricciones al pr\u00e9stamo a las ECP en particular, agravando a\u00fan m\u00e1s la crisis de deuda rural y justificando as\u00ed el agresivo movimiento del estado central en 1996 forzando a muchas empresas colectivas a cerrar o privatizarse. Aunque ya operaban en el mercado, la privatizaci\u00f3n de las empresas colectivas supuso la transferencia de propiedad de los colectivos de aldea o ciudad (cuyos miembros se supon\u00eda generalmente que recib\u00edan dividendos todos), a uno o m\u00e1s individuos (normalmente los gerentes existentes pero a menudo capitalistas no locales), que en principio responder\u00edan m\u00e1s a las fuerzas de mercado y estar\u00edan menos restringidos por el nepotismo, la peque\u00f1a corrupci\u00f3n y las regulaciones colectivas, como la exigencia de emplear a residentes locales en lugar de migrantes m\u00e1s baratos de cualquier otra parte.<\/p>\n<p>Como el estado hab\u00eda fracasado durante tanto tiempo en poner esta fuente de inflaci\u00f3n bajo control, la privatizaci\u00f3n era vista ahora como la \u00fanica alternativa. Pero la estructura de propiedad ya hab\u00eda ido en esta direcci\u00f3n desde hac\u00eda m\u00e1s de una d\u00e9cada: como hemos visto m\u00e1s arriba, una raz\u00f3n para el cambio oficial de terminolog\u00eda de ECB a ECP en 1984 fue incluir la creciente variedad de estructuras de propiedad, que inclu\u00eda empresas rurales pose\u00eddas por hogares individuales y compa\u00f1\u00edas de m\u00faltiples inversores privados o p\u00fablicos. El modelo Wenzhou de ECP se defin\u00eda por la propiedad privada, pero el estudio de 1981 sobre Sichuan citado m\u00e1s arriba, por ejemplo, muestra que la propiedad privada o casi privada de empresas industriales se estaba volviendo algo com\u00fan por toda la China rural, y otro estudio mostraba que las ECP privadas eran el tipo de m\u00e1s r\u00e1pido crecimiento a finales de los 80.<a href=\"#_ftn66\" name=\"_ftnref66\">[66]<\/a> Esta tendencia parece haber sido dirigida principalmente por las fuerzas de mercado, con la pol\u00edtica estatal desalentando la propiedad privada inicialmente y m\u00e1s tarde, en 1984, intentando simplemente regularla mediante el reconocimiento oficial para, finalmente, en 1996, cambiando con la ola de mercadizaci\u00f3n (y como respuesta al nuevo problema de la inflaci\u00f3n rural) adoptar la posici\u00f3n opuesta: en realidad presionando para que muchos de estos colectivos que todav\u00eda no hab\u00edan sido privatizados o cerrados como respuesta a las fuerzas de mercado (muchos de los cuales sobreviv\u00edan gracias a una deuda masiva de las instituciones financieras locales) lo hiciesen por decreto del estado. Estos cierres pol\u00edticos se unieron a la competici\u00f3n del independientemente creciente sector privado para crear una crisis general de las empresas rurales colectivas, cayendo tanto el n\u00famero absoluto de ECP como sus cifras de empleo en 1997.<a href=\"#_ftn67\" name=\"_ftnref67\">[67]<\/a> Esto coincidi\u00f3 con el cambio del gobierno central sobre la estrategia de desarrollo nacional hacia empresas privadas orientadas a la exportaci\u00f3n con inversi\u00f3n extranjera en las regiones costeras, que descansaban sobre trabajo migrante de las mismas \u00e1reas rurales cuyas fuentes de desarrollo en las anteriores dos d\u00e9cadas estaban ahora implosionando.<\/p>\n<p>La recesi\u00f3n en las \u00e1reas rurales (especialmente aquellas dependientes de la agricultura) se vi\u00f3 reforzada por una renovada intervenci\u00f3n estatal en los mercados de grano, deprimiendo los ingresos en el campo. El crecimiento del consumo rural fue negativo entre 1997 y 1999, y la brecha rural-urbana empez\u00f3 a crecer de nuevo.<a href=\"#_ftn68\" name=\"_ftnref68\">[68]<\/a> Los t\u00e9rminos del comercio rural-urbano se deterioraron tanto para la industria como para la agricultura.<a href=\"#_ftn69\" name=\"_ftnref69\">[69]<\/a> Sin embargo, en medio de las reformas de las EPE (presentadas abajo), el estado estaba m\u00e1s preocupado por el descontento urbano que por el rural. Temiendo el retorno de las protestas urbanas de finales de los 80, el estado intent\u00f3 pasar parte de la carga de las reformas de las EPE sobre la poblaci\u00f3n rural forzando de nuevo a los campesinos a cultivar grano barato para los trabajadores urbanos. Con una nueva pol\u00edtica de responsabilidad provincial sobre el grano instituida en 1995, los suministros de grano crecieron en 1996 y los precios cayeron, suprimiendo el componente agr\u00edcola de los ingresos de los hogares rurales.<a href=\"#_ftn70\" name=\"_ftnref70\">[70]<\/a> Todo esto naturalmente priv\u00f3 a los gobiernos de aldeas y pueblos rurales de ingresos, especialmente en regiones agr\u00edcolas que hab\u00edan perdido recientemente sus ingresos de las ECP locales. Estos gobiernos se volvieron cada vez m\u00e1s depredadores sobre su poblaci\u00f3n campesina, desencadenando un fuerte aumento de las protestas campesinas contra impuestos y tarifas miscel\u00e1neas.<a href=\"#_ftn71\" name=\"_ftnref71\">[71]<\/a> Mientras tanto, la emigraci\u00f3n rural continu\u00f3, especialmente entre los j\u00f3venes, construyendo las filas del proletariado urbano. En general, las contradicciones del periodo se expresaron m\u00e1s claramente en una nueva geograf\u00eda econ\u00f3mica: las regiones agr\u00edcolas del interior cayeron en recesi\u00f3n, y la brecha entre lo rural y lo urbano creci\u00f3. En muchas \u00e1reas costeras, en cambio, las \u00e1reas rurales estaban cada vez m\u00e1s entrelazadas con los mercados industriales y de exportaci\u00f3n. Las reformas urbanas avanzaron a toda m\u00e1quina mientras la agricultura y la econom\u00eda rural se estancaron. Mientras esto llev\u00f3 a una serie de reformas de mejora de lo rural a principios de los 2000, muy especialmente la abolici\u00f3n del impuesto agr\u00edcola en 2006, la reforma de mercado de la esfera rural empez\u00f3 a acelerarse de nuevo alrededor de 2008, aunque sigui\u00f3 por detr\u00e1s del ritmo de las reformas urbanas.<\/p>\n<p><strong>Aplastando el cuenco de arroz de acero<\/strong><\/p>\n<p>El tecer y \u00faltimo componente de las reformas financieras de Zhu tuvo como objetivo a las EPE. El objetivo \u00faltimo era hacer que las empresas chinas fuera del sector exportador de industria ligera fuesen globalmente competitivas y abiertas a la inversi\u00f3n extranjera (aunque restringida a una parte minoritaria de la propiedad). Al incluir las Cuatro Grandes instituciones financieras y muchas de las grandes EPE en los mercados mundiales, la econom\u00eda de propiedad estatal \u00abinterna\u00bb (\u4f53\u5185\u5236) pod\u00eda atraer con \u00e9xito grandes cantidades de nuevos capitales y reservas extranjeras, ayudando a modernizar la producci\u00f3n y disminuir el riesgo de futuros d\u00e9ficits. Las primeras OPA sobre EPE se presentaron en la Bolsa de Hong Kong ya en 1993, y \u00aba finales de la d\u00e9cada, eran cientos las empresas incluidas en las bolsas de Hong Kong, Nueva York, Londres y Shanghai\u00bb.[<a href=\"#_ftn72\" name=\"_ftnref72\">72]<\/a> Entre 1993 y 2010, se recaudar\u00edan 262 mil millones de d\u00f3lares estadounidenses en los mercados internacionales de capital de esta forma &#8211;una cifra justo por debajo de todo el PIB de China en 1985&#8211;.<a href=\"#_ftn73\" name=\"_ftnref73\">[73]<\/a> Mientras tanto, este proceso requer\u00eda de la reinvenci\u00f3n de unidades de planificaci\u00f3n amorfas, a menudo extremadamente desagregadas en algo parecido a corporaciones modernas. Las enormes EPE que surgieron &#8211;y que hoy pueblan el Fortune 500&#8211; fueron las historias de \u00e9xito so\u00f1adas por reformadores chinos como Zhu y hechas realidad por banqueros de inversi\u00f3n norteamericanos a lo largo de los a\u00f1os 90 y principios de los 2000. Estas nuevas corporaciones monopolistas eran llamadas <em>jituan<\/em> (\u96c6\u56e2) o \u00abconglomerados\u00bb, funcionalmente similares a los monopolios occidentales, los <em>zaibatsu<\/em> japoneses y los <em>chaebol<\/em> coreanos.<a href=\"#_ftn74\" name=\"_ftnref74\">[74]<\/a> Pero estos \u00e9xitos fueron el producto de una violenta reestructuraci\u00f3n econ\u00f3mica que ver\u00eda cerrar a las EPE de pobre rendimiento por todo el cintur\u00f3n industrial del noreste de China, generando una ola final de descontento que marc\u00f3 el final de la transici\u00f3n capitalista de China.<\/p>\n<p>La d\u00e9cada de 1990 hab\u00eda sido testigo de una mayor erosi\u00f3n del sistema de clases de la era socialista, con una producci\u00f3n industrial cada vez m\u00e1s atendida por una fuerza de trabajo cada vez m\u00e1s proletarizada y en gran parte migrante. El sistema de <em>hukou<\/em>, una vez una herramienta para fijar la poblaci\u00f3n a la tierra (y por tanto asegurando la divisi\u00f3n rural-urbana), se demostr\u00f3 ahora \u00fatil como forma de despojar a los trabajadores reci\u00e9n llegados de todos los derechos de bienestar en las zonas industriales del cintur\u00f3n del sol. El sistema tambi\u00e9n dio una justificaci\u00f3n legal para la deportaci\u00f3n si la agitaci\u00f3n se les escapaba de las manos. Este es el cl\u00e1sico ejemplo de una instituci\u00f3n de la \u00e9poca socialista exaptada en el r\u00e9gimen de acumulaci\u00f3n capitalista, y el <em>hukou<\/em>, usado ahora como una forma de gesti\u00f3n de la fuerza de trabajo, se convertir\u00eda en un elemento integral del r\u00e1pido crecimiento de la econom\u00eda china tras el cambio de milenio. Estructuralmente, tiene un gran parecido con otras instituciones de gesti\u00f3n de la fuerza de trabajo (<em>de iure<\/em> y <em>de facto<\/em>) usadas durante mucho tiempo en los pa\u00edses capitalistas, y se ha comparado a menudo con el <em>apartheid\u00a0<\/em> o Jim Crow.<\/p>\n<p>La continuaci\u00f3n de la clasificaci\u00f3n del sistema de <em>hukou<\/em> de los trabajadores migrantes como residentes \u00abrurales\u00bb tambi\u00e9n tend\u00eda a hacer el proceso de alguna manera m\u00e1s opaco en las estad\u00edsticas oficiales. Las estimaciones sobre el n\u00famero total de trabajadores migrantes van entre ocho y cuarante millones en 1989-1990 a entre doce y cien millones en 2000.<a href=\"#_ftn75\" name=\"_ftnref75\">[75]<\/a> Algunos gobiernos locales (m\u00e1s espec\u00edficamente en Guangdong) realizaron sus propios estudios locales y proporcionaron datos m\u00e1s coherentes, pero la magnitud exacta de la migraci\u00f3n a nivel nacional en este periodo sigue sin estar clara. Lo que s\u00ed est\u00e1 claro es que la poblaci\u00f3n migrante experiment\u00f3 un crecimiento bastante r\u00e1pido y, como fuerza de trabajo principal usada en las zonas de exportaci\u00f3n e industrias nuevas orientadas al mercado, esta fuerza laboral supon\u00eda partes cada vez mayores de la fuerza de trabajo industrial total. A mediados de los 2000, los trabajadores migrantes casi con toda seguridad eran m\u00e1s de cien millones, y esta enorme fuerza de trabajo supon\u00eda \u00abel 57,5 por ciento de la mano de obra industrial de China y el 37 por ciento de sus empleados del sector servicios\u00bb. En las industrias de la ropa, textil y construcci\u00f3n, en particular, estos migrantes supon\u00edan entre el setenta y el ochenta por ciento del total.<a href=\"#_ftn76\" name=\"_ftnref76\">[76]<\/a> A menudo constitu\u00edan la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n en muchas \u00e1reas recientemente industrializadas, y ciudades como Shenzhen se encontrar\u00edan pronto con una poblaci\u00f3n urbana en su setenta u ochenta por ciento compuesta de residentes \u00abrurales\u00bb, muchos registrados en pueblos repartidos por lejanas provincias como Sichuan. En resumidas cuentas, la proletarizaci\u00f3n de la fuerza de trabajo china estimul\u00f3 lo que probablemente ha sido la mayor migraci\u00f3n en masa de la historia de la humanidad.<a href=\"#_ftn77\" name=\"_ftnref77\">[77]<\/a><\/p>\n<p>Una gran divisi\u00f3n generacional defini\u00f3 al nuevo proletariado respecto a la clase trabajadora de la \u00e9poca socialista. Los trabajadores migrantes tend\u00edan a ser j\u00f3venes, y las primeras dos generaciones eran predominantemente femeninas. Muchos hab\u00edan nacido y crecido casi completamente fuera del r\u00e9gimen socialista de desarrollo, siendo el lenguaje de \u00abreforma y apertura\u00bb una constante de su educaci\u00f3n. Por el contrario, los restos de la clase trabajadora de la \u00e9poca socialista tend\u00edan a ser mayores y en su mayor\u00eda hombres, habiendo experimentado muchos los diversos altibajos del r\u00e9gimen de desarrollo mientras conservaban siempre una posici\u00f3n de privilegio en relaci\u00f3n al tumulto experimentado por estudiantes, intelectuales, trabajadoras y campesinado. Los trabajadores m\u00e1s j\u00f3venes de las EPE de hecho hab\u00edan heredado sus puestos de sus padres. Los m\u00e1s viejos hab\u00edan luchado en la revoluci\u00f3n o la hab\u00edan vivido de ni\u00f1os, d\u00e1ndoles un estatus casi sacrosanto en la jerarqu\u00eda de clases heredada de la \u00e9poca socialsta.<a href=\"#_ftn78\" name=\"_ftnref78\">[78]<\/a><\/p>\n<p>Este estatus especial ayuda a explicar la larga e interminable naturaleza de la privatizaci\u00f3n del sector estatal durante la transici\u00f3n. Los sucesos de 1989 demostraron lo vol\u00e1til que pod\u00eda ser la agitaci\u00f3n urbana, y el estado todav\u00eda descansaba en muchas de las redes de clientelismo que lo conectaban a empresas clave por todo el pa\u00eds. Estas redes estaban compuestas, en parte, de muy reales beneficios materiales asignados a la empresa, incluida tanto la direcci\u00f3n como muchos trabajadores, especialmente aquellos con m\u00e1s antig\u00fcedad. La privatizaci\u00f3n solo se pod\u00eda producir si se divid\u00eda a esta poblaci\u00f3n, e incluso entonces solo conducida por el est\u00edmulo de una enorme crisis econ\u00f3mica regional. La divisi\u00f3n de las lealtades pol\u00edticas entre los trabajadores de EPE y la direcci\u00f3n se consigui\u00f3 mediante el proceso de consolidaci\u00f3n:\u00a0 Las empresas utilizaron de todo, desde las influencias pol\u00edticas hasta las cifras de productividad reales, para ganar puestos dentro de las nuevas y masivas empresas estatales <em>jituan<\/em> creadas a petici\u00f3n de los banqueros de inversi\u00f3n internacionales, lanzando OPA extremadamente rentables en las bolsas de valores mundiales durante las d\u00e9cadas de 1990 y 2000.<\/p>\n<p>Pero aquellas que perdieron su inclusi\u00f3n en los <em>jituan<\/em> no fueron cerradas inmediatamente. Por el contrario, siguieron funcionando y, a pesar de las primeras OPA, en 1996 el sector EPE en su conjunto informaba de un d\u00e9ficit neto por primera vez desde su inauguraci\u00f3n, con una ca\u00edda dr\u00e1stica de la cantidad de los beneficios empresariales remitidos al gobierno central.<a href=\"#_ftn79\" name=\"_ftnref79\">[79]<\/a> En su conjunto, los beneficios de las EPE se desplomaron desde el 15 por ciento del PIB en 1978 a por debajo del 2 por ciento en 1996-1997.<a href=\"#_ftn80\" name=\"_ftnref80\">[80]<\/a> El problema era evidente, pues la mayor\u00eda de EPE todav\u00eda parec\u00edan incapaces de funcionar dando beneficios, y por tanto tend\u00edan a arrastrar hacia abajo la acumulaci\u00f3n de valor en general. Pero este problema por s\u00ed mismo no era raz\u00f3n suficiente para arriesgarse a otra ola de agitaci\u00f3n como la sufrida en 1989. En cambio, la justificaci\u00f3n llegar\u00eda bajo la forma de la Crisis Financiera Asi\u00e1tica, que hundi\u00f3 a casi todas las grandes econom\u00edas que rodean China, incluida la gran mayor\u00eda de sus competidores regionales en manufactura. En comparaci\u00f3n, China sali\u00f3 indemne de la crisis, aunque el colapso del GITIC (v\u00e9ase m\u00e1s arriba), convenci\u00f3 al partido de los riesgos con que amenazaba una exposici\u00f3n no regulada al mercado mundial.<\/p>\n<p>Cuando Zhu Rongji ascendi\u00f3 al cargo de primer ministro in 1998, se le encarg\u00f3 inmediatamente la tarea de limpiar las consecuencias de la crisis. Por un lado, us\u00f3 la oportunidad para cerrar definitivamente el GITIC y\u00a0 poner finalmente en marcha su plan para abordar los cr\u00e9ditos incobrables acumulados en las d\u00e9cadas anteriores &#8211;muchos de ellos el resultado ahora del mal desempe\u00f1o tras los recortes en 1989&#8211;. Una serie de compa\u00f1\u00edas de gesti\u00f3n de activos se escindieron de los grandes bancos, y los bancos mismos pudieron lanzar OPA a principios de los 2000, a menudo vendiendo partes minoritarias a grandes instituciones financieras occidentales.<a href=\"#_ftn81\" name=\"_ftnref81\">[81]<\/a> Por otro lado, Zhu us\u00f3 la crisis como un est\u00edmulo para lanzar finalmente una campa\u00f1a de plena privatizaci\u00f3n de las EPE de bajo desempe\u00f1o, recordando la campa\u00f1a de privatizaci\u00f3n del estado de ECP dos a\u00f1os antes. En parte, se llev\u00f3 a cabo con la esperanza de que la fuente de muchos de los cr\u00e9ditos incobrables en el sistema financiero pudiesen ser arrancados, impidiendo una futura crisis financiera. Pero la pol\u00edtica tambi\u00e9n estaba destinada a acompa\u00f1ar reformas financieras y fiscales que pondr\u00edan a China m\u00e1s en l\u00ednea con los est\u00e1ndares internacionales &#8211;algo necesario para ser miembro de la OMC, un prerequisito imporante para la ampliaci\u00f3n de la mercadizaci\u00f3n&#8211;. Con otros manufactureros regionales todav\u00eda tambale\u00e1ndose por el crack, China tuvo una breve ventana en la que pudo reivindicar un dominio casi incontestado en los mercados mundiales de manufacturas.<\/p>\n<p>Internamente, la limpieza de EPE no rentables fue un proceso tumultuoso. Durante los primeros 90, el porcentaje de trabajadores industriales empleados en EPE sufri\u00f3 solo un ligero descenso, del 68 a cerca del 65 por ciento en 1997. Pero a partir de 1998, el n\u00famero empez\u00f3 a desplomarse, cayendo a un mero 36,3 por ciento en 2003 &#8211;esta parte constituida ahora principalmente por el empleo en los monopolios <em>jituan<\/em> reestructruados, dise\u00f1ados de acuerdo con los est\u00e1ndares globales&#8211;.<a href=\"#_ftn82\" name=\"_ftnref82\">[82]<\/a> La demograf\u00eda de la poblaci\u00f3n desempleada tambi\u00e9n sufri\u00f3 un notable cambio. Mientras hist\u00f3ricamente eran las mujeres trabajadoras y la poblaci\u00f3n joven, en el fondo en el sistema de antig\u00fcedad, quienes hab\u00edan sufrido tasas m\u00e1s altas de desempleo, la ola de despidos a partir de los 90 golpe\u00f3 con la mayor dureza a los viejos trabajadores permanentes del sector estatal. La magnitud de la reestructuraci\u00f3n fue importante: \u00abEn cuesti\u00f3n de siete a\u00f1os, la poblaci\u00f3n despedida se dispar\u00f3 a la asombrosa cifra de entre dieciocho y veinte millones en 2001, desde menos de siete millones en 1993.\u00bb<a href=\"#_ftn83\" name=\"_ftnref83\">[83]<\/a> Esto supon\u00eda aproximadamente el cuarenta por ciento del total de la fuerza de trabajo de las EPE, disminuyendo a\u00fan m\u00e1s los colectivos urbanos (empresas p\u00fablicas menos privilegiadas, similares a sus equivalentes rurales).<a href=\"#_ftn84\" name=\"_ftnref84\">[84]<\/a> En total, el proceso fue testigo de una ca\u00edda de la proporci\u00f3n total de la mano de obra empleada en la manufactura de cerca de un 14 por ciento a un m\u00ednimo de menos del 11 por ciento.<a href=\"#_ftn85\" name=\"_ftnref85\">[85]<\/a> Aunque se recuper\u00f3 ligeramente tras 2001, la proporci\u00f3n nunca ha alcanzado de nuevo su pico anterior, sirviendo la reestructuraci\u00f3n de las EPE para desindustrializar buena parte del noreste, creando un enorme cintur\u00f3n de \u00f3xido.<\/p>\n<p>Pero el desempleo en las viejas industrias socialistas no significaba simplemente una p\u00e9rdida de acceso al salario. Para los trabajadores j\u00f3venes de la EPE, los salarios no pagados tend\u00edan a ser el tema m\u00e1s importante, pues la aplicaci\u00f3n de sistemas de contrataci\u00f3n y varias otras reformas hab\u00edan convencido a muchos de no esperar demasiado de la continuaci\u00f3n de las prestaciones de bienestar. Los trabajadores mayores, por el contrario, hab\u00edan vivido durante mucho tiempo de la compensaci\u00f3n extrasalarial que ven\u00eda con el empleo (\u7f16\u5236) en una gran empresa industrial. Esto inclu\u00eda la vivienda y la sanidad asignados mediante el sistema de <em>danwei<\/em>, y muchos pod\u00edan recordar tiempos en los que la comida, el entretenimiento y varios subsidios al consumo hab\u00edan estado incluidos en el empleo tambi\u00e9n. Lo que es m\u00e1s importante, las jubilaciones se financiaban a menudo a trav\u00e9s de la empresa, y la reestructuraci\u00f3n amenazaba no solo con privar a los trabajadores cerca de la jubilaci\u00f3n de sus prestaciones, sino tambi\u00e9n privar a muchos trabajadores jubilados recientemente de su \u00fanica fuente de ingresos. De manera similar, infraestructuras p\u00fablicas como carreteras, viviendas y redes de servicios p\u00fablicos empezaron a erosionarse cuando la inversi\u00f3n en las EPE disminuy\u00f3.<a href=\"#_ftn86\" name=\"_ftnref86\">[86]<\/a><\/p>\n<p>El descontento fue parcialmente silenciado por el car\u00e1cter aislado, \u00abcelular\u00bb de las empresas, combinado con las ofertas hechas a muchos antiguos trabajadores, especialmente bajo la forma de vivienda: a principios de lso 2000, \u00abel 42 por ciento de los hogares en los que el cabeza de familia es un trabajador ha comprado su vivienda a sus organizaciones de trabajo\u00bb, a menudo pagando precios extremadamente bajos, \u00abaproximadamente un 40 por ciento del precio de mercado\u00bb para adquirir su vieja vivienda\u00a0 <em>danwei<\/em>. En algunos lugares, esto resultar\u00eda incre\u00edblemente lucrativo, pues las familias de antiguos trabajadores pod\u00edan aprovechar los precios inmobiliarios disparados que acompa\u00f1aron la siguiente burbuja especulativa. Pero incluso en provincias m\u00e1s pobres, muchos trabajadores se convirtieron en caseros, y los gerentes de viejas f\u00e1bricas y cuadros locales usaron la oportunidad para asignarse m\u00e1s viviendas de mejor calidad antes de la privatizaci\u00f3n, permiti\u00e9ndoles despu\u00e9s dominar los mercados inmobiliarios.<a href=\"h#_ftn87\" name=\"_ftnref87\">[87]<\/a> Pero estas ofertas eran solo parciales, y las viejas jerarqu\u00edas se traspasaron a la nueva era de corrupci\u00f3n haciendo que muchos trabajadores desempleados se quedasen en unidades de vivienda superpobladas, dependiendo de los ahorros y el trabajo informal para sobrevivir.<a href=\"#_ftn88\" name=\"_ftnref88\">[88]<\/a> La respuesta inmediata a la reestructuraci\u00f3n fue a menudo la protesta directa: \u00abSolo en la provincia de Liaoning, entre el 2000 y el 2002, m\u00e1s de 830.000 personas estuvieron envueltas en 9.559 &#8216;incidentes de masas&#8217;\u00bb. Aunque concentrados en el noreste, \u00aba nivel nacional, el Ministerio de Seguridad P\u00fablica registro 8.700 de estos incidentes en 1993, subiendo a 11.000, 15.000 y 32.000 en 1995, 1997 y 1993 respectivamente.\u00bb en \u00ab2003, unos 58.000 incidentes fueron organizados por tres millones de personas,\u00bb una cifra que incluye a \u00abcampesinos, trabajadores, profesores y estudiantes,\u00bb pero siendo la mayor parte \u00ab1,66 millones de trabajadores despedidos, jubilados y en activo, suponendo el 46,9 por ciento del n\u00famero total de participantes ese a\u00f1o.\u00bb En 2004, el n\u00famero hab\u00eda saltado a 74.000, y en 2005, 87.000 con la agitaci\u00f3n en el campo<a href=\"#_ftn89\" name=\"_ftnref89\">[89]<\/a> y en las nuevas industrias costeras<a href=\"#_ftn90\" name=\"_ftnref90\">[90]<\/a> sum\u00e1ndose a las protestas que segu\u00edan contra la desindustrializaci\u00f3n en el noreste.<a href=\"#_ftn91\" name=\"_ftnref91\">[91]<\/a><\/p>\n<p>Aunque conservando a menudo el lenguaje de un sistema \u00absocialista\u00bb, este periodo de reestructuraci\u00f3n fue una ola de privatizaciones masiva. Por primera vez, el estado central (en el XV Congreso del Partido en 1997) permiti\u00f3 a los funcionarios locales inducir la bancarrota de EPE no rentables y proceder con las ventas y subastas, as\u00ed como las muchas fusiones y adquisiciones que ya se hab\u00edan estado produciendo en el proceso de consolidaci\u00f3n de las EPE. La privatizaci\u00f3n tambi\u00e9n sigui\u00f3 en los sectores colectivos urbanos y rurales durante estos a\u00f1os, con empresas m\u00e1s peque\u00f1as a menudo alineando la propiedad formal con la realidad a trav\u00e9s de una compra por parte de la gerencia.<a href=\"#_ftn92\" name=\"_ftnref92\">[92]<\/a> Las EPE que quedaron fueron primero corporativizadas seg\u00fan la Ley de Compa\u00f1\u00edas de 1994, que abri\u00f3 la puerta a formas h\u00edbridas de propiedad, la consolidaci\u00f3n de los nuevos <em>jituan<\/em> y la plena privatizaci\u00f3n. La intenci\u00f3n de la pol\u00edtica, expresada como \u00abcoger lo grande y dejar ir lo peque\u00f1o,\u00bb era simult\u00e1neamente devolver la responsabilidad de las empresas \u00abpeque\u00f1as\u00bb a los gobiernos locales, quienes eran libres de reestructurarlas como les pareciese conveniente, y ceder el control sobre las recientemente ampliadas EPE <em>jituan<\/em> al estado central, quien pod\u00eda controlar su introducci\u00f3n en el mercado mundial. La Comisi\u00f3n Estatal de Supervisi\u00f3n y Administraci\u00f3n de Activos (CESAA) fue fundada en 2003 para administrar la propiedad del gobierno central sobre estas empresas no financieras, y fue seguida por el establecimiento de varios CESAA provinciales y muncipales para gestionar <em>jituan<\/em> ligeramente m\u00e1s peque\u00f1os. Los <em>jituan<\/em> que siguieron bajo el control central fueron empresas en su mayor\u00eda a gran escala, con uso intesivo de capital en sectores \u00abestrat\u00e9gicos\u00bb como el petr\u00f3leo, los servicios p\u00fablicos, la industria militar y las telecomunicaciones.<a href=\"#_ftn93\" name=\"_ftnref93\">[93]<\/a><\/p>\n<p>Los procesos combinados de privatizaci\u00f3n de las EPE, incluida la bancarrota masiva y la reforma financiera, permitieron que la relaci\u00f3n deuda-capital social de las EPE disminuyese y luego se estabilizase a mediados de los 2000, al menos sobre el papel. De un pico de 2,11 en 1994, la relaci\u00f3n deuda-capital social cay\u00f3 a menos del 1,5 en 2004, muy por debajo de la media regional durante la d\u00e9cada anterior.<a href=\"#_ftn94\" name=\"_ftnref94\">[94]<\/a> Parte de esto se debi\u00f3 a la cancelaci\u00f3n de la deuda con la bancarrota de EPE de bajo desempe\u00f1o, pero una gran parte fue simplemente un juego fantasma en el que los pr\u00e9stamos incobrables se canalizaron a las empresas de gesti\u00f3n de activos de Zhu con la ayuda de fondos masivos inyectados en el sistema financiero por el estado. Las empresas de gesti\u00f3n de activos estaban ellas mismas pobremente estructuradas, dejando a los Cuatro Grandes bancos y al estado expuestos todav\u00eda a los pr\u00e9stamos incobrables cuando los bonos usados para financiar las empresas de gesti\u00f3n de activos maduraron despu\u00e9s de una d\u00e9cada.<a href=\"#_ftn95\" name=\"_ftnref95\">[95]<\/a> La burbuja creada en los 80 y los 90 no fue por tanto pinchada decididamente por la reestructuraci\u00f3n, aunque se puede defender que algo se deshinch\u00f3.<\/p>\n<p>En cambio, el efecto final del proceso fue la total proletarizaci\u00f3n de la clase trabajadora restante de la era socialista, concomitante con la destrucci\u00f3n del campo socialista y la proletarizaci\u00f3n m\u00e1s gradual del campesinado. Combinado con la migraci\u00f3n y las mercadizaci\u00f3n de las \u00e1reas rurales, la gran mayor\u00eda de la fuerza de trabajo de China era ahora dependiente directa o indirectamente del mercado, a\u00fan m\u00e1s dependiente de inyecciones constantes de grandes paquetes de inversi\u00f3n y olas de nueva especulaci\u00f3n, junto con la cuarentena de los colapsos locales en los mercados inmobiliarios, para empujar hacia adelante unos cuantos a\u00f1os m\u00e1s la crisis &#8211;un proceso que tend\u00eda solo a hinchar la burbuja y empezar a disminuir los retornos de la inversi\u00f3n&#8211;. La base del nuevo sistema de clases estaba plenamente creada. A principios de los 2000, por tanto, la transici\u00f3n al capitalismo en China hab\u00eda alcanzado su fin.<\/p>\n<p>En cierta forma, la evoluci\u00f3n industrial de China tambi\u00e9n ha hecho un c\u00edrculo completo. Esta historia empez\u00f3, despu\u00e9s de todo, en la Manchuria ocupada, donde la comunidad material de capital hab\u00eda descendido bajo la forma de ocupaci\u00f3n japonesa, el polvo de la industria manchado con sangre. Tomado durante la revoluci\u00f3n, el noreste se hab\u00eda convertido en el coraz\u00f3n palpitante del r\u00e9gimen de desarrollo, imaginado como baluarte capaz de mantener a raya el poder envolvente del sistema capitalista mundial. Ahora, casi un siglo despu\u00e9s de su inauguraci\u00f3n, el gran coraz\u00f3n industrial de la revoluci\u00f3n hab\u00eda sido reducido a \u00f3xido y la comunidad material hab\u00eda vuelto, elev\u00e1ndose el polvo rojo en los deltas de los r\u00edos y el <em>smog<\/em> gris entre los bosques de gr\u00faas de construcci\u00f3n. M\u00e1s all\u00e1 y por debajo de las costas resplandecientes, el paisaje solo pod\u00eda ser descrito como apocal\u00edptico: campos y talleres abandonados a medida que los j\u00f3venes abandonaban el campo colapsado, gobiernos locales reducidos a poco m\u00e1s que una m\u00e1quina depredadora dirigida por funcionarios cebados mediante el robo apenas disimulado; las grandes f\u00e1bricas de Manchuria vaciadas de trabajadores y m\u00e1quinas, sus formas esquel\u00e9ticas cerni\u00e9ndose sobre el paisaje como los pilares derruidos de un mundo ca\u00eddo; y en el polvo rojo de esas nuevas ciudades, masas de personas que hu\u00edan de esas historias de colapso api\u00f1adas en f\u00e1bricas abarrotadas, viviendo en los espacios apretujados entre los brillantes rascacielos nuevos que ellos mismos han construido, movi\u00e9ndose constantemente entre empleos, entre ciudades y entre vidas al servicio de la l\u00f3gica inhumana inescrutable de la comunidad material de capital.<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a>\u00a0Julia Kwong, \u201cThe 1986 Student Demonstrations in China: A Democratic Movement?\u201d\u00a0<em>Asian Survey<\/em>\u00a028(9), 1988, pp. 970-985.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> El Cuatro de Mayo fue un movimiento en 1919 dirigido por intelectuales que implicaba una cr\u00edtica cultural de la pol\u00edtica china. El PCC surgi\u00f3 de este movimiento.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Sobre el desarrollo del neoautoritarismo chino, v\u00e9ase\u00a0 Joseph Fewsmith, <em>China Since Tiananmen: The Politics of Transition<\/em>, Cambridge University Press, 2001, pp. 86-93.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> A menos que se indique lo contrario, la informaci\u00f3n de esta secci\u00f3n procede de conversaciones con participantes en el movimiento.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Buena parte de la informaci\u00f3n de esta secci\u00f3n sobre la participaci\u00f3n de los trabajadores procede de Andrew G. Walder y Gong Xiaoxia, \u201cWorkers in the Tiananmen Protests: The Politics of the Beijing Workers\u2019 Autonomous Federation,\u201d <em>The Australian Journal of Chinese Affairs<\/em> 29, January 1, 1993. El resto de conversaciones con participantes.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a>\u00a0Jackie Sheehan,\u00a0<em>Chinese Workers: A New History<\/em>, Routledge, 1998.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Walder y Gong, p. 18.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Citado en ibid., p. 8.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a>\u00a0Ibid., p. 7.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Citado en ibid., p. 8.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Una ilustraci\u00f3n es la popular pel\u00edcula <em>American Dreams in China<\/em> (\u4e2d\u56fd\u5408\u4f19\u4eba), una dramatizaci\u00f3n de la fundaci\u00f3n de la compa\u00f1\u00eda de educaci\u00f3n New Oriental. Empieza con los fundadores como descarados estudiantes universitarios a finales de los 80, canalizando el antiautoritarismo de Guardias Rojos, pero ahora para desafiar la sabidur\u00eda recibida de sus profesores sobre los males de la sociedad estadounidense (\u00ab\u00bf<em>Usted<\/em> qu\u00e9 sabe? \u00a1Usted no ha estado nunca en Am\u00e9rica!\u00bb) Esta actitud prooccidental se desarrolla parad\u00f3jicamente en una direcci\u00f3n nacionalista durante los 90, cuando los protagonistas buscan armar a otros j\u00f3venes de movilidad ascendente con el dominio del ingl\u00e9s y la autoconfianza para conseguir riqueza y poder en el mercado mundial a la vez que remodelan su propio pa\u00eds.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> La influencia de estos capitalistas privados interpret\u00f3 un papel en las d\u00e9cadas siguientes, y lo exploraremos con m\u00e1s detalle en la tercera parte de nuestra historia econ\u00f3mica. Tambi\u00e9n se discute en nuestra entrevista con Lao Xie \u00abUn estado adecuado para la tarea\u00bb. Adem\u00e1s un buen caso de estudio del fen\u00f3meno se puede ver en la aldea de Wukan, con el estudio de los capitalistas privados examinado con detalle aqu\u00ed: Shannon Lee, \u201cLooking back at Wukan: A Skirmish Over the Rules of Rule,\u201d <em>Wolf Smoke<\/em>, July 14, 2017. &lt;<a href=\"https:\/\/wolfsmoke.wordpress.com\/2017\/07\/14\/wukan\/\">https:\/\/wolfsmoke.wordpress.com\/2017\/07\/14\/wukan\/<\/a>&gt;<br \/>\n<a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> Este punto fue el m\u00e1s famoso de Robert Brenner en lo que se convertir\u00eda en el \u00abDebate de Brenner\u00bb. V\u00e9ase: Trevor Aston and C.H.E. Philpin (eds), <em>The Brenner Debate: Agrarian Class Structure and Economic Development in Pre-Industrial Europe<\/em>, Past and Present Publications, Cambridge University Press, 1985.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> Para un resumen de los debates sobre el caso japon\u00e9s, que fueron formativos del marxismo japon\u00e9s, v\u00e9ase: Germaine Hoston, <em>Marxism and the Crisis of Development in Prewar Japan<\/em>, Princeton University Press, 1987.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> Por esto negamos la narrativa de una \u00abtraici\u00f3n\u00bb denguista como causa de la transici\u00f3n. Aqu\u00ed, como en otras partes, los movimientos de la historia simplemente no se pueden reducir a las decisiones de \u00abgrandes hombres\u00bb.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> Lo que sigue procede en gran parte del trabajo de Joel Andreas, quien ha hecho algunas de la investigaciones hist\u00f3ricas m\u00e1s extensas sobre el proceso exacto por el que tom\u00f3 forma una clase capitalista en China tras el colapso del r\u00e9gimen de desarrollo. Dicho lo cual, argumentaremos que Andreas se encuentra confortablemente en el campo de aquellos que exageran el papel de los conflictos faccionales en la transici\u00f3n, retratando las reformas como una traici\u00f3n denguista &#8211;y, por asociaci\u00f3n, leyendo mal la din\u00e1mica de la Revoluci\u00f3n Cultural al exagerar la fidelidad de Mao a las facciones m\u00e1s radicales en ese conflicto&#8211;. V\u00e9ase en particular: Joel Andreas, <em>Rise of the Red Engineers: The Cultural Revolution and the Origins of China\u2019s New Class<\/em>, Stanford University Press, 2009.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a>\u00a0Andreas 2009, p.235<br \/>\n<a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a>\u00a0ibid, p.234<br \/>\n<a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a>\u00a0ibid, p.240<br \/>\n<a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a>\u00a0ibid, p.246<br \/>\n<a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a>\u00a0ibid, p.242<br \/>\n<a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a>\u00a0Ibid, p.250<br \/>\n<a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> No obstante, fue este un proceso escalonado y no ser\u00eda hasta aproximadamente 2010 que los mercados de tierra rural y la transformaci\u00f3n de la agricultura empezaron a tomar un car\u00e1cter capitalista localmente. Sin embargo, este escalonamiento no significa que la transici\u00f3n estuviese todav\u00eda en marcha. Las muchas caracter\u00edsticas de la vida local que conservaron pistas del pasado tras los primeros 2000 eran ahora claramente vestigios, a menudo fuertemente generacionales: los viejos dominaban en estas aldeas, por ejemplo, y los residentes de mediana edad eran ahora jubilados que hab\u00edan pasado su tiempo como trabajadores migrantes. Aunque la tierra no fuese una mercanc\u00eda, los j\u00f3venes raramente sab\u00edan c\u00f3mo cultivarla, y planeaban en cambo migrar a las ciudades y trabajar en f\u00e1bricas, como hab\u00edan hecho sus padres. Los padres y abuelos, mientras tanto, viv\u00edan cada vez m\u00e1s frecuentemente de los giros, m\u00e1s que de la agricultura de subsistencia, y las nuevas generaciones de migrantes se volvieron cada vez m\u00e1s remisas a volver.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a>\u00a0Naughton 1996, p.288<br \/>\n<a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a>\u00a0Ibid, pp.298-303<br \/>\n<a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a>\u00a0Ibid, p.289<br \/>\n<a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a>\u00a0Ibid, p.303<br \/>\n<a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> Naughton 2007, p.405, Figura 17.2<br \/>\n<a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a>\u00a0Ibid, pp.404-405<br \/>\n<a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a> Ibid, p.397, Tabla 16.3<br \/>\n<a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a> Lin 1997, pp.171 y 174<br \/>\n<a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a> Naughton 2007, p.412, Figura 17.3<br \/>\n<a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a>\u00a0Ibid, p.413<br \/>\n<a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a>\u00a0Khondaker Mizanur Rahman, \u201cTheorizing Japanese FDI to China,\u201d\u00a0<em>Journal of Comparative International Management<\/em>, Volumen 9, N\u00ba 2, 2006. p.17<br \/>\n<a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a> V\u00e9ase el National Bureau of Economic Research, \u201cUS Business Cycle Expansions and Contractions.\u201d &lt;<a href=\"http:\/\/www.nber.org\/cycles\/\">http:\/\/www.nber.org\/cycles\/<\/a>&gt;<br \/>\n<a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a> V\u00e9ase Brenner 2002, Cap\u00edtulo 9.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a> Para un relato detallado de la crisis japonesa, incluida una comparaci\u00f3n sistem\u00e1tica con la Gran Depresi\u00f3n y la Gran Recesi\u00f3n, v\u00e9ase: Richard C. Koo, <em>The Holy Grail of Macroeconomics: Lessons from Japan\u2019s Great Recession<\/em>, Wiley, 2009.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a>\u00a0Thomson 1997, p.7<br \/>\n<a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a>\u00a0Rahman 2006, p.18<br \/>\n<a href=\"#_ftnref40\" name=\"_ftn40\">[40]<\/a> Glassman 2004, pp.176-180, Figuras 6.1 y 6.2<br \/>\n<a href=\"#_ftnref41\" name=\"_ftn41\">[41]<\/a>\u00a0Ibid, pp.184-187<br \/>\n<a href=\"#_ftnref42\" name=\"_ftn42\">[42]<\/a> Fueron de particular importancia las acciones del primer ministro de Singapur, Lee Kuan Yew, quien dirigi\u00f3 la regi\u00f3n a la reinversi\u00f3n en la zona continental de China a pesar de los deseos de muchos pa\u00edses occidentales, quienes buscaban sanciones comerciales m\u00e1s fuertes. Singapur y otras potencias regionales se identificaban con el potencial de la estabilidad del r\u00e9gimen y el riesgo de una inestabilidad m\u00e1s profunda si se forzase de nuevo a un aislamiento de la zona continental.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref43\" name=\"_ftn43\">[43]<\/a>\u00a0Naughton 1996, pp.275-276<br \/>\n<a href=\"#_ftnref44\" name=\"_ftn44\">[44]<\/a>\u00a0ibid, p.279<br \/>\n<a href=\"#_ftnref45\" name=\"_ftn45\">[45]<\/a> Entre 1990 y 2005, las exportaciones como proporci\u00f3n del PIB superaron las importaciones en todos los a\u00f1os menos uno (1993). La d\u00e9cada anterior fue el caso opuesto, cuando las importaciones coincidieron con las exportaciones (en la primera mitad de la d\u00e9cada) o las superaron (en la segunda). V\u00e9ase: Naughton 2007, p.378, Figura 16.1<br \/>\n<a href=\"#_ftnref46\" name=\"_ftn46\">[46]<\/a>\u00a0Naughton 1996, pp.280-283<br \/>\n<a href=\"#_ftnref47\" name=\"_ftn47\">[47]<\/a> ibid, pp.284-286, Tabla 8.1<br \/>\n<a href=\"#_ftnref48\" name=\"_ftn48\">[48]<\/a> Naughton 2007, pp. 430-433, Figura 18.2<br \/>\n<a href=\"#_ftnref49\" name=\"_ftn49\">[49]<\/a> Carl E. Walter y Fraser J.T. Howie, <em>Red Capitalism: The Fragile Financial Foundation of China\u2019s Extraordinary Rise<\/em>, John Wiley &amp; Sons, 2012, p.35<br \/>\n<a href=\"#_ftnref50\" name=\"_ftn50\">[50]<\/a> ibid, pp.34-37, Figura 2.3<br \/>\n<a href=\"#_ftnref51\" name=\"_ftn51\">[51]<\/a>\u00a0Naughton 1996, pp.304-306<br \/>\n<a href=\"#_ftnref52\" name=\"_ftn52\">[52]<\/a> Naughton 2007, Cap\u00edtulo 18<br \/>\n<a href=\"#_ftnref53\" name=\"_ftn53\">[53]<\/a>\u00a0ibid, pp.454-458<br \/>\n<a href=\"#_ftnref54\" name=\"_ftn54\">[54]<\/a> Walter y Howie 2012, pp.37-39<br \/>\n<a href=\"#_ftnref55\" name=\"_ftn55\">[55]<\/a>ibid, p.38<br \/>\n<a href=\"#_ftnref56\" name=\"_ftn56\">[56]<\/a>\u00a0Ibid, p.39<br \/>\n<a href=\"#_ftnref57\" name=\"_ftn57\">[57]<\/a> V\u00e9ase ibid, Cap\u00edtulo 3. Para nuestros prop\u00f3sitos aqu\u00ed, el proceso de reforma financiera se menciona solo brevemente. Volveremos al tema en la Parte 3 de esta historia econ\u00f3mica, cuando describamos la formaci\u00f3n del sistema financiero contempor\u00e1neo y la formaci\u00f3n de la crisis econ\u00f3mica.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref58\" name=\"_ftn58\">[58]<\/a>\u00a0Albert Keidel,\u00a0<em>China\u2019s Economic Fluctuations: Implications for Its Rural Economy<\/em>, Carnegie Endowment for International Peace, 2007, pp. 55-57.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref59\" name=\"_ftn59\">[59]<\/a>\u00a0Ibid., p. 55.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref60\" name=\"_ftn60\">[60]<\/a>\u00a0Ibid., pp. 55-59.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref61\" name=\"_ftn61\">[61]<\/a>\u00a0Ibid., pp. 88-89.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref62\" name=\"_ftn62\">[62]<\/a> Li Hongbin, y Scott Rozelle. \u201cPrivatizing rural China: Insider privatization, innovative con-tracts and the performance of township enterprises,\u201d <em>The China Quarterly<\/em>\u00a0176, 2003, p. 981.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref63\" name=\"_ftn63\">[63]<\/a> Wang, Shaoguang y Hu Angang. <em>Zhongguo guojia nengli baogao<\/em>\u00a0[A report on China\u2019s state capacity], Hong Kong: Oxford University Press, 1994.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref64\" name=\"_ftn64\">[64]<\/a>\u00a0Hung, Ho-fung.\u00a0<em>The China boom: Why China will not rule the world<\/em>, Columbia, 2016, p. 71.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref65\" name=\"_ftn65\">[65]<\/a> Kung, James Kai-sing, y Yi-min Lin, \u201cThe decline of township-and-village enterprises in China\u2019s economic transition,\u201d <em>World Development<\/em>\u00a035(4), 2007, pp. 569\u2013584.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref66\" name=\"_ftn66\">[66]<\/a> Griffin y Griffin 1984 ,p. 216; Byrd y Lin 1990, p. 11.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref67\" name=\"_ftn67\">[67]<\/a> Li y Rozelle 2003, p. 981.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref68\" name=\"_ftn68\">[68]<\/a> Keidel 2007, p. 92 figura 4.11.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref69\" name=\"_ftn69\">[69]<\/a> Ibid., p. 90 figura 4.10.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref70\" name=\"_ftn70\">[70]<\/a>\u00a0Alexander F. Day &amp; Mindi Schneider, \u201cThe end of alternatives? Capitalist transformation, rural activism and the politics of possibility in China,\u201d\u00a0<em>The Journal of Peasant Studies<\/em>, 2017, p. 7; Food and Agriculture Organization,\u00a0<em>Poverty alleviation and food security in Asia: Lessons and challenges<\/em>, 1999 &lt;<a href=\"http:\/\/www.fao.org\/docrep\/004\/ab981e\/ab981e00.htm#Content\">http:\/\/www.fao.org\/docrep\/004\/ab981e\/ab981e00.htm#Contents<\/a>&gt;; Jack Hou, y Xuemei Liu, \u201cGrain policy: Rethinking an old issue for China,\u201d <em>International Journal of Applied Economics<\/em> 7(1), 2010 pp. 1-20; Hou y Liu 2010; Keidel 2007, pp. 57 y 89.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref71\" name=\"_ftn71\">[71]<\/a> V\u00e9ase \u201cGleaning the Welfare Fields: Rural Struggles in China since 1959,\u201d <em>Chuang<\/em>, Issue 1, 2016. &lt;<a href=\"http:\/\/chuangcn.org\/journal\/one\/gleaning-the-welfare-fields\/\">http:\/\/chuangcn.org\/journal\/one\/gleaning-the-welfare-fields\/<\/a>&gt; Traducci\u00f3n tambi\u00e9n en estas p\u00e1ginas.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref72\" name=\"_ftn72\">[72]<\/a>\u00a0Ibid, p.13<br \/>\n<a href=\"\/#_ftnref73\" name=\"_ftn73\">[73]<\/a> Esto es adem\u00e1s de los 943 mil millones de d\u00f3lares de IED durante los mismos a\u00f1os, as\u00ed como 389 mil millones de d\u00f3lares recaudados en los mercados internos de capital mediante los mismos medios. Ve\u00e1se ibid, pp.11-15.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref74\" name=\"_ftn74\">[74]<\/a> Es com\u00fan en la literatura occidental seguir refiri\u00e9ndose simplemente a los <em>jituan<\/em> como \u00abEPE\u00bb, a pesar de que se parecen m\u00e1s a la variedad de monopolios capitalistas que a las empresas de la era socialista. Hemos escogido referirnos a ellos como <em>jituan<\/em>, o <em>jituan<\/em> EPE, para destacar su similitud con sus predecesores <em>zaibatsu<\/em> y <em>chaebol<\/em>. Los detalles de su funcionamiento ser\u00e1n explorados en la Parte 3 de nuestra historia econ\u00f3mica.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref75\" name=\"_ftn75\">[75]<\/a> Para otra visi\u00f3n general de algunas de estas estimaciones, v\u00e9ase: Zhong Zhao, \u201cMigration, Labor Market Flexibility, and Wage Determination in China: A Review,\u201d <em>The Developing Economies<\/em>, Volumen 43, N\u00ba 2, Diciembre 2004. &lt;<a href=\"http:\/\/econwpa.repec.org\/eps\/lab\/papers\/0507\/0507009.pdf\">http:\/\/econwpa.repec.org\/eps\/lab\/papers\/0507\/0507009.pdf<\/a>&gt;<br \/>\n<a href=\"#_ftnref76\" name=\"_ftn76\">[76]<\/a>\u00a0Ching Kwan Lee,\u00a0<em>Against the Law: Labor Protests in China\u2019s Rustbelt and Sunbelt<\/em>, University of California Press, 2007, p.6<br \/>\n<a href=\"#_ftnref77&quot;\" name=\"_ftn77\">[77]<\/a>\u00a0Kam Wing Chan, \u201cChina, Internal Migration,\u201d in Immanual Ness and Peter Bellwood, eds.,<em>\u00a0Encyclopedia of Global Migration<\/em>, Blackwell Publishing, 2013.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref78\" name=\"_ftn78\">[78]<\/a>\u00a0Lee 2007, p.36<br \/>\n<a href=\"#_ftnref79\" name=\"_ftn79\">[79]<\/a> Jeffrey Sachs y Wing Thye Woo, \u201cThe SOE Sector Under Reform,\u201d en Garnaut y Huang 2001, p.285<br \/>\n<a href=\"#_ftnref80\" name=\"_ftn80\">[80]<\/a>\u00a0Naughton 2007, p.105<br \/>\n<a href=\"#_ftnref81\" name=\"_ftn81\">[81]<\/a> Para una historia detallada del proceso v\u00e9ase: Walter y Howie 2012<br \/>\n<a href=\"#_ftnref82\" name=\"_ftn82\">[82]<\/a> Lee 2007, p.40, Tabla 2<br \/>\n<a href=\"#_ftnref83\" name=\"_ftn83\">[83]<\/a>\u00a0Ibid, p.73<br \/>\n<a href=\"#_ftnref84\" name=\"_ftn84\">[84]<\/a>\u00a0Naughton 2007, p.301<br \/>\n<a href=\"#_ftnref85\" name=\"_ftn85\">[85]<\/a> V\u00e9ase \u201cNo Way Forward, No Way Back: China in the Era of Riots,\u201d <em>Chuang<\/em>, Issue 1, 2016, Figure 5, &lt;<a href=\"http:\/\/chuangcn.org\/journal\/one\/no-way-forward-no-way-back\/\">http:\/\/chuangcn.org\/journal\/one\/no-way-forward-no-way-back\/<\/a>&gt;<br \/>\n<a href=\"#_ftnref86\" name=\"_ftn86\">[86]<\/a>\u00a0Lee, pp.70-73<br \/>\n<a href=\"#_ftnref87\" name=\"_ftn87\">[87]<\/a>\u00a0Ibid, p.126<br \/>\n<a href=\"#_ftnref88\" name=\"_ftn88\">[88]<\/a>\u00a0ibid, pp.128-139<br \/>\n<a href=\"#_ftnref89\" name=\"_ftn89\">[89]<\/a>\u00a0\u201cGleaning the Welfare Fields.\u201d<br \/>\n<a href=\"#_ftnref90\" name=\"_ftn90\">[90]<\/a>\u00a0\u201cNo Way Forward, No Way Back.\u201d<br \/>\n<a href=\"#_ftnref91\" name=\"_ftn91\">[91]<\/a> Todas las cifras y citas tomadas de Lee 2007, p.5<br \/>\n<a href=\"#_ftnref92\" name=\"_ftn92\">[92]<\/a>\u00a0Naughton 2007, pp.105-106<br \/>\n<a href=\"#_ftnref93\" name=\"_ftn93\">[93]<\/a>\u00a0ibid, pp.301-304<br \/>\n<a href=\"#_ftnref94\" name=\"_ftn94\">[94]<\/a> ibid, p.307, Tabla 13.4<br \/>\n<a href=\"#_ftnref95\" name=\"_ftn95\">[95]<\/a> See: Walter y Howie 2012.<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n de Carlos Valmaseda<br \/>\nFuente: <a href=\"http:\/\/chuangcn.org\/journal\/two\/red-dust\/iron-to-rust\/\">http:\/\/chuangcn.org\/journal\/two\/red-dust\/iron-to-rust\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El colectivo comunista chino Chuang est\u00e1 publicando en la revista de mismo t\u00edtulo una serie de art\u00edculos sobre la historia<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":8728,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[39,44,17],"tags":[1526],"class_list":["post-8671","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-asia","category-economia","category-historia","tag-china"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8671","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8671"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8671\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/8728"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8671"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8671"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8671"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}