{"id":874,"date":"2007-12-09T00:00:00","date_gmt":"2007-12-09T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=874"},"modified":"2020-02-26T08:08:30","modified_gmt":"2020-02-26T07:08:30","slug":"la-solidaridad-como-hermandad-o-como-usura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=874","title":{"rendered":"La solidaridad como hermandad o como usura"},"content":{"rendered":"<p><b>Palabras de la Comisi\u00f3n Sexta del EZLN en el Foro Nacional de Solidaridad con las comunidades zapatistas. Jojutla, Morelos. Octubre del 2007 <\/b><\/p>\n<p>\u201c\u2026 <i>sin embargo, el pesimismo iba gan\u00e1ndola poco a poco; el hambre y la sed, el cansancio, la sensaci\u00f3n de impotencia frente a las fuerzas enemigas que cada vez nos cercaban m\u00e1s y, sobre todo, la terrible enfermedad de los pies conocida por los campesinos con el nombre de mazamorra \u2014que convert\u00eda en un martirio intolerable cada paso dado por nuestros soldados\u2014 hab\u00edan hecho de \u00e9ste un ej\u00e9rcito de sombras. Era dif\u00edcil adelantar, muy dif\u00edcil.<\/i><\/p>\n<p>\u201c<i>D\u00eda a d\u00eda, empeoraban las condiciones f\u00edsicas de nuestra tropa y las comidas, un d\u00eda s\u00ed, otro no, otro tal vez, en nada contribu\u00edan a mejorar ese nivel de miseria que est\u00e1bamos soportando. Pasamos los d\u00edas m\u00e1s duros cercados (\u2026), en pantanos pestilentes, sin una gota de agua potable, atacados continuamente por la aviaci\u00f3n, sin un solo caballo que pudiera llevar por ci\u00e9nagas inh\u00f3spitas a los m\u00e1s d\u00e9biles, con los zapatos totalmente destrozados por el agua fangosa de mar, con plantas que lastimaban los pies descalzos, nuestra situaci\u00f3n era realmente desastrosa al salir trabajosamente del cerco (\u2026). No ten\u00edamos tiempo de recuperarnos ni siquiera un poco cuando un nuevo aguacero, inclemencias del clima, adem\u00e1s de los ataques del enemigo o las noticias de su presencia volv\u00edan a imponernos la marcha. La tropa estaba cada vez m\u00e1s cansada y descorazonada. <\/i><\/p>\n<p>\u201c<i>Sin embargo, cuando la situaci\u00f3n era m\u00e1s tensa, cuando ya solamente al imperio del insulto, de ruegos, de exabruptos de todo tipo, pod\u00eda hacer caminar a la gente exhausta, una s\u00f3lo visi\u00f3n en lontananza anim\u00f3 sus rostros e infundi\u00f3 nuevo esp\u00edritu a la guerrilla.\u201d<\/i><\/p>\n<p>\u201c<i><b>Pasajes de la Guerra Revolucionaria. <\/b><\/i><\/p>\n<p><b>La Ofensiva Final: La batalla de Santa Clara.\u201d <\/b><\/p>\n<p><b>Ernesto el Che Guevara<\/b><\/p>\n<p>As\u00ed describ\u00eda Ernesto el Che Guevara, un octubre de hace casi 50 a\u00f1os. Unas semanas despu\u00e9s de este desastre que escuchamos, el Che comandaba una de las batallas m\u00e1s impresionantes de la historia militar mundial, la Batalla de Santa Clara.<\/p>\n<p>D\u00edas m\u00e1s tarde ca\u00eda la dictadura de Fulgencio Batista, convirtiendo al pueblo de Cuba, despu\u00e9s de ser el \u00faltimo en independizarse, en el primero en ser libre en Am\u00e9rica.<\/p>\n<p>Y digo esto cuando se va y se viene diciendo que si la soberan\u00eda nacional (ahora supuestamente defendida por los \u201cpatriotas\u201d senadores), que si el combate al narcotr\u00e1fico, olvidando que la llamada \u201cIniciativa M\u00e9rida\u201d o \u201cPlan M\u00e9xico\u201d tiene como uno de sus objetivos el cerrar la pinza militar y diplom\u00e1tica sobre esa solitaria estrella de dignidad en el Caribe.<\/p>\n<p>De pronto, despu\u00e9s de los mismos casi 50 a\u00f1os, el gobierno norteamericano descubre que la opci\u00f3n elegida por el pueblo cubano no depende de un hombre excepcional, sino de una vocaci\u00f3n hist\u00f3rica, que es compartida por los pueblos latinoamericanos: la de la libertad y la justicia. El problema entonces para el gobierno de los Estados Unidos no tiene el nombre de Fidel Castro Ruz, sino, para decirlo llanamente, se llama Revoluci\u00f3n Cubana.<\/p>\n<p>Hace 40 a\u00f1os el Poder extranjero descubri\u00f3 que la rebeld\u00eda de un continente no mor\u00eda con la bala que mat\u00f3 a Ernesto el Che Guevara, y que este sentimiento a veces encarna en individuos y siempre en pueblos.<\/p>\n<p>Tal vez a algunos, a algunas, les suene extra\u00f1o que inicie nuestra participaci\u00f3n en este foro de solidaridad con las comunidades zapatistas nombrando al Che y a Cuba, pero es que todo esto viene al caso o cosa porque, seg\u00fan nuestro pensamiento zapatista, no se puede hablar de la solidaridad como hermandad sin pensar en Cuba, en su lucha y en su historia.<\/p>\n<p>Y nombrando a Cuba no nombramos a la v\u00edctima en turno, sino a lo que ah\u00ed se juega a nivel regional, continental y mundial.<\/p>\n<p>Y nombrar al Che no es realizar ofrendas en el complejo y reiterado culto a la muerte. Es, en cambio, honrar la vida y a la rebeld\u00eda que le da sentido y rumbo.<\/p>\n<p><b>Algo de historia<\/b><\/p>\n<p>\u201cTodo parece imposible la v\u00edspera\u201d, dijo alguno de los nuestros, para agregar luego \u201cy resulta que el ma\u00f1ana est\u00e1 ah\u00ed nom\u00e1s, cerca, pero no porque nos espere, sino porque lo construimos en su momento, en otro calendario\u201d.<\/p>\n<p>Y entre los imposibles de ayer, hay futuros hoy. Los hombres, mujeres, ni\u00f1os y ancianos que abrazaron la causa sintetizada en la Sexta Declaraci\u00f3n de la Selva Lacandona y decidieron hacer Otra cosa, abajo y a la izquierda, se enfrentan a los imposibles de hoy.<\/p>\n<p>Pero no es la primera vez.<\/p>\n<p>La historia reciente de nuestro movimiento, el zapatista del EZLN, ha tenido varios vuelcos en lo que se refiere a nuestra forma de ver el mundo, particularmente, de ver el quehacer pol\u00edtico.<\/p>\n<p>Pensando que estar\u00edamos no s\u00f3lo solos, sino con todo en contra, nos preparamos para esa madrugada de enero de 1994.<\/p>\n<p>Hace 14 a\u00f1os, con la luna de octubre hecha techo sobre nuestro andar, en las monta\u00f1as del sureste mexicano se afinaban los \u00faltimos detalles del alzamiento. He dicho \u201cafinando los \u00faltimos detalles\u201d s\u00f3lo por repetir un lugar com\u00fan, en realidad and\u00e1bamos de un lado a otro, con un relajo que daba mucho que pensar sobre las posibilidades de \u00e9xito pol\u00edtico y militar del alzamiento en armas de miles de ind\u00edgenas y la toma de 7 cabeceras municipales del suroriental estado mexicano de Chiapas.<\/p>\n<p>Concretar los \u00faltimos preparativos del levantamiento hab\u00eda semejado el esfuerzo de tallar con martillo y cincel una de esas peque\u00f1as joyas de cristaler\u00eda que asombran por sus colores y brillos. Y as\u00ed era entonces, y lo es tambi\u00e9n ahora.<\/p>\n<p>Nuestra causa, las m\u00e1s hermosa, noble y antigua en la historia de la humanidad, la de la libertad de los pueblos, tiene tantos brillos y colores que a\u00fan ahora, al borde de los 24 a\u00f1os de empe\u00f1arnos en ella, no acabamos de encontrar en su totalidad.<\/p>\n<p>Lo sabemos ahora y lo sab\u00edamos entonces.<\/p>\n<p>Pero no acostumbramos a acomodar los hechos de nuestra historia propia para dar lecciones que nunca tomamos o para dar una idea de limpia coherencia, as\u00ed que debo deciros que, visto desde la alta y luminosa noche del octubre de 1993, el plan del alzamiento semejaba un gran desorden de piezas de rompecabezas que no ten\u00edan nada qu\u00e9 ver entre s\u00ed.<\/p>\n<p>Podr\u00eda alardear ahora, a la distancia del calendario y asomado a la neo militarizaci\u00f3n del pa\u00eds entero, diciendo que el caos de entonces era parte del plan, y que todo aparentaba desorden propositivamente, con el objetivo de desconcertar a los servicios de inteligencia gubernamentales de M\u00e9xico y Estados Unidos, pero no lo har\u00e9.<\/p>\n<p>Si a la repetida bolsa de preguntas que ustedes llaman \u201cluna\u201d, le pregunt\u00e1ramos que vio en esas noches en las monta\u00f1as del sureste mexicano, seguramente dir\u00eda: \u201cParec\u00eda una sombra m\u00faltiple, sin destino, rota\u201d.<\/p>\n<p>Claro que yo hubiera preferido que la luna se refiriera a nosotros como un \u201cespejo fragmentado\u201d, pero alguien que hace tantas preguntas no puede mentir, as\u00ed que eso \u00e9ramos: una sombra rota. Tal vez lo somos de nuevo, tal vez lo volveremos a ser.<\/p>\n<p>En otras ocasiones he dado fragmentos de esta forma tan peculiar que tenemos las zapatistas, los zapatistas, de asomarnos al futuro, al ma\u00f1ana. Hay una especie de iron\u00eda sobre la muerte y, al mismo tiempo, una gran esperanza por la vida.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9?<\/p>\n<p>No han sido pocas las solitarias madrugadas en que he tratado de responder a esa pregunta que la luna nos reitera con su vaiv\u00e9n luminoso. Ha sido el Viejo Antonio, aquel ind\u00edgena de ra\u00edz maya que fue puerta y ventana para nosotros, quien aventur\u00f3 una respuesta:<\/p>\n<p>\u00abEs cuesti\u00f3n del habla y su tiempo. El presente se habla en individual, el pasado y el futuro en colectivo. La muerte, entonces, es una cuesti\u00f3n que s\u00f3lo tiene poder en lo individual, y la vida s\u00f3lo es posible en colectivo. Por eso decimos \u201cmuero\u201d y por eso decimos \u201cvivimos\u201d, y \u201cviviremos\u201d.\u00bb<\/p>\n<p>Y como si tal, ahora recuerdo el diagn\u00f3stico t\u00edpico de las enfermeras zapatistas, y que era as\u00ed comunicado a los pacientes. No era un \u201cno es grave, te vas a curar\u201d, sino un \u201cde por s\u00ed vas a morir, pero no luego, todav\u00eda vas a tardar\u201d. Eso s\u00ed, el paciente se recuperaba r\u00e1pidamente. Aunque no s\u00e9 si por el est\u00edmulo de un diagn\u00f3stico tan motivador\u2026 o porque, al preparar la inyecci\u00f3n, la insurgenta de sanidad ten\u00eda la gentileza de informarle al paciente que la \u00faltima vez que hab\u00eda inyectado, se le hab\u00eda roto la aguja dentro de la nalga del compa\u00f1ero. \u201cPobre compa\u201d, dec\u00eda mientras sobaba con un algod\u00f3n empapado de alcohol el lugar donde iba a inyectar, \u201ccreo que todav\u00eda tiene el pedazo dentro y por eso camina chueco\u201d.<\/p>\n<p>Con todo esto quiero decir que hace 14 a\u00f1os s\u00ed pens\u00e1bamos en la muerte, pero era un asunto particular, como lo son el cepillo de dientes y la ropa interior\u2026 bueno, si es que se puede llamar ropa interior a esos pedacitos de tela que las f\u00e9minas usan ahora y que, adem\u00e1s, se las ingenian para que se vean con los pantalones ca\u00eddos a la cadera.<\/p>\n<p>Mmh\u2026 ya me est\u00e1 dando hambre, as\u00ed que mejor me apuro y completo lo que quiero decirles\u2026<\/p>\n<p>Les dec\u00eda que si la muerte posible y probable era, y es, una cuesti\u00f3n individual y personal, la vida era y es, para nosotros, un asunto del colectivo que \u00e9ramos, que somos, que seremos.<\/p>\n<p>En otras palabras, para el zapatismo del EZLN, el fracaso y la muerte se conjugan con la primera persona del singular, (el <i>Yo, Mi, Me, Conmigo<\/i> que diera t\u00edtulo a uno de los discos de Joaqu\u00edn Sabina); y, en cambio, el \u00e9xito y la vida llevan siempre de la mano el \u201cnosotros\u201d que nos da identidad, pasado y ma\u00f1ana (lo que se conoce como <i>Utop\u00eda<\/i>, que, por cierto, es el nombre de uno de los discos de Joan Manuel Serrat).<\/p>\n<p>En resumen, aquella v\u00edspera de la guerra contra el olvido, no es que no carg\u00e1ramos, adem\u00e1s de fuego, con dudas. Las ten\u00edamos, y muchas. Pero no se refer\u00edan a nuestro destino individual o de colectivo. Estas cuestiones se hab\u00edan resuelto tiempo antes, cuando cada uno de nosotros, cada una de nosotras, hab\u00edamos llegado al punto en que, eso s\u00ed como algo personal e individual, hab\u00edamos llegado a la gran bifurcaci\u00f3n que suele presentar el andar del mundo: \u00bfarriba o abajo?, \u00bfa la derecha o a la izquierda?, \u00bfel protagonismo individual o el an\u00f3nimo colectivo?, \u00bfla luz o la sombra?<\/p>\n<p>No, las dudas ten\u00edan qu\u00e9 ver con lo que encontrar\u00edamos ac\u00e1 afuera.<\/p>\n<p>Ach\u00e1quenlo a nuestro pesimismo dial\u00e9ctico o a nuestra desconfianza ancestral, pero el caso es que pens\u00e1bamos que ser\u00edamos recibidos con el silencio, la sordera, la condena, la lapidaci\u00f3n. Claro, adem\u00e1s de con balas y bombas. \u201cNo son bombas, son rockets\u201d, dijo el autodenominado historiador y entonces fan de Carlos Salinas de Gortari, como despu\u00e9s lo ser\u00eda de Ernesto Zedillo, Vicente Fox, L\u00f3pez Obrador (antes del fraude, claro) y ahora lo es de Felipe Calder\u00f3n. Creo que se llama H\u00e9ctor Aguilar Cam\u00edn, quien, por cierto, ahora firma un libro sobre Acteal, porque el pati\u00f1o Tello D\u00edaz no estaba a la mano. M\u00e1s dinero para ampliar los anexos, a cambio de lavar el crimen de Estado que lleva el sello de una guerra de exterminio que lleva ya 515 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Llama la atenci\u00f3n de que la memoria que se hace de Acteal edite el lugar de Gustavo Iruegas, encargado de las relaciones exteriores del llamado gobierno leg\u00edtimo de L\u00f3pez Obrador. Y que, en el momento en que se denuncia la participaci\u00f3n de ex guerrilleros en la estrategia de contrainsurgencia que se ech\u00f3 a andar entonces, y que culmin\u00f3 con la Matanza de Acteal, se olvide que uno de los jefes de la delegaci\u00f3n gubernamental de Zedillo era el se\u00f1or Iruegas, hoy s\u00fabitamente converso a la causa de la izquierda.<\/p>\n<p>Bueno, no nos desviemos, despu\u00e9s de todo all\u00e1 arriba, Aguilar Cam\u00edn s\u00ed encontrar\u00e1 los ecos que necesita para cobrar donde siempre ha cobrado.<\/p>\n<p>Volvamos a aquellos d\u00edas. Porque resulta que nos equivocamos. Y nos equivocamos por partida doble.<\/p>\n<p>Porque encontramos, s\u00ed, a los Anexos y las respectivas Vueltas a la derecha, pero tambi\u00e9n encontramos entonces a quienes, pensamos entonces, trataban de entender, de entendernos.<\/p>\n<p>Ya antes me he referido a que, en esa \u00e9poca, tuvimos la fortuna de contar con el inter\u00e9s de trabajador@s de los medios de comunicaci\u00f3n, adem\u00e1s de artistas, intelectuales y cient\u00edficos progresistas. El o\u00eddo que prestaron entonces es algo que fue fundamental y que recordamos, aunque cada vez con m\u00e1s nostalgia.<\/p>\n<p>La presencia de estas personas fue importante. Sin embargo, no me referir\u00e9 ahora a su notable ausencia, a su reprochable silencio, o a los respectivos deslindes a moda y conveniencia.<\/p>\n<p>En cambio, quisiera mencionar a quienes se acercan a las luchas, movimientos y pueblos ofreciendo apoyo, cuando en realidad est\u00e1n dando un pr\u00e9stamo con alt\u00edsimos intereses. Es decir, a aquellas personas que convierten la solidaridad con una causa, en bot\u00edn y usan esos apoyos para construirse su escalera propia al Poder.<\/p>\n<p>Porque resulta que si nos equivocamos al suponer que estar\u00edamos solos, tambi\u00e9n nos equivocamos al pensar que lo que fue inter\u00e9s primero, y despu\u00e9s simpat\u00eda, apoyo y solidaridad, era algo sincero y honesto.<\/p>\n<p>En aquellos primeros d\u00edas, desconocedores del ir y venir de afuera, se nos acercaron personas en quienes confiamos. No sab\u00edamos entonces que, con su mano, iban tambi\u00e9n sus fobias y sus filias. Y que no pensaban sino en c\u00f3mo hacer uso del lugar que la sangre de nuestros muertos hab\u00eda conquistado.<\/p>\n<p>Es com\u00fan que, cuando se habla con generalidades, los aludidos le saquen al bulto y digan que nos referimos a otros, a otras. As\u00ed que habr\u00e1 que nombrar tambi\u00e9n a las personas que fueron de la CONAC-LN y luego del FAC-MLN. Que, cuando se puso de moda acusarnos de \u201creformistas armados\u201d y \u201cpeque\u00f1o burgueses\u201d la emprendieron en contra nuestra con singular entusiasmo. Los \u201cradicales\u201d de entonces son ahora mansitos corderos en los corrales del Poder. El se\u00f1or Benito Mir\u00f3n Lince es un bot\u00f3n de la muestra. El hoy funcionario del gobierno del DF, ha saltado de puesto en puesto, olvidando que hace unos a\u00f1os era un furibundo cr\u00edtico de la izquierda institucional y del reformismo. Claro que la radicalidad le dur\u00f3 hasta que el presupuesto lo alcanz\u00f3.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s fuimos descubriendo que la supuesta solidaridad con el zapatismo, no hab\u00eda sido, para ellas y ellos, nada m\u00e1s que una inversi\u00f3n.<br \/>\nLos hoy funcionarios reparten limosnas para lavarse la cara, guardan o exhiben sus fotos con zapatistas seg\u00fan vayan los vientos, se felicitan mutuamente por su prudente madurez, y engordan la cartera con billetes y tarjetas de cr\u00e9dito, y su coraz\u00f3n con coartadas que maquillen sus traiciones y claudicaciones.<\/p>\n<p>Esto pas\u00f3 y pasa no s\u00f3lo en M\u00e9xico, tambi\u00e9n en Europa. Colectivos de solidaridad que entonces tendieron puentes, hoy nos atacan, guardan un silencio c\u00f3mplice o se distancian con un oportunismo que tiene como marcapasos el rating en los medios de comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Y pretenden que, en pago a los \u201cfavores recibidos\u201d (as\u00ed lo dicen), el EZLN debe apoyar sus posiciones sobre la justa lucha del pueblo Vasco, sus pol\u00edticas de apoyo vergonzante al intervencionismo norteamericano y europeo, sus suspiros por las monarqu\u00edas que manchan el viejo continente, su quehacer que de tan bien portado y neutro, apesta. Como no lo hacemos, entonces se retiran o se mudan a lo que est\u00e9 de moda, eso s\u00ed, previo deslinde p\u00fablico\u2026 o privado.<\/p>\n<p>En estos y otros suelos, los usureros de la solidaridad nos reclaman una autocr\u00edtica, nos exigen pedir perd\u00f3n por no obedecerlos, por no seguirlos, por no someternos.<\/p>\n<p>Nos equivocamos entonces. Ahora sabemos que la solidaridad que no se dan sin condiciones, sin esperar nada a cambio, no es m\u00e1s que otra forma de usura, la del que pretende sacar ganancia del dolor y la lucha ajenos.<\/p>\n<p>Todo esto tambi\u00e9n viene al caso porque \u00e9ste es un foro de solidaridad con las comunidades ind\u00edgenas zapatistas.<\/p>\n<p>Y yo s\u00f3lo vine para avisarles que, aquellas personas, grupos, colectivos, organizaciones que piensen practicar la usura con sus apoyos y solidaridad para con nuestros pueblos, sepan que no tendr\u00e1n retribuci\u00f3n alguna. Les decimos que se vean en el espejo que arriba simula ser de izquierda, que asistan a sus caf\u00e9s, a sus convivios, a sus mesas de redacci\u00f3n, a sus consejos nacionales, a sus oficinas gubernamentales. Escuchar\u00e1n, con sorprendente unanimidad, que el zapatismo ya pas\u00f3 de moda, cometi\u00f3 muchos errores, no es realista, es sectario, es radical, es naco,\u2026 es consecuente.<\/p>\n<p>Que no me malinterprete, no es que seamos malos deudores o que no queramos pagar.<\/p>\n<p>Se trata simplemente de una confusi\u00f3n.<\/p>\n<p>Porque en esto largo batallar, los pueblos indios todos, no s\u00f3lo los zapatistas, somos los acreedores.<\/p>\n<p>As\u00ed es desde que el mundo empez\u00f3 su andar. As\u00ed fue hace 200 a\u00f1os. As\u00ed fue hace un siglo.<\/p>\n<p>As\u00ed ser\u00e1 cuando el calendario de abajo vuelva a alcanzarnos y a presentarle al arriba la interminable cuenta de debes que abajo y a la izquierda se acumulan.<\/p>\n<p>Porque, hay que decirlo, tal vez lo que el Che mencion\u00f3 como visto en lontananza no era sino el lugar donde la libertad es punto de llegada y de un nuevo paso: el de ser mejores.<\/p>\n<p>Vale (aunque sea un vale para la gasolina). Salud y que, en las sumas y restas, gane el ma\u00f1ana.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"..\/..\/..\/AppData\/Local\/Temp\/msoclip1\/01\/clip_image001.gif\" \/><\/p>\n<p>Muchas gracias.<\/p>\n<p>Subcomandante Insurgente Marcos.<\/p>\n<p>M\u00e9xico, Octubre del 2007.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><P>La solidaridad como hermandad o como usura<\/P><P>Palabras de la Comisi&oacute;n Sexta del EZLN en el Foro Nacional de Solidaridad con las comunidades zapatistas. Jojutla, Morelos. Octubre del 2007  <\/P><P>&ldquo;&hellip; sin embargo, el pesimismo iba gan&aacute;ndola poco a poco; el hambre y la sed, el cansancio, la sensaci&oacute;n de impotencia frente a las fuerzas enemigas que cada vez nos cercaban m&aacute;s y, sobre todo, la terrible enfermedad de los pies conocida por los campesinos con el nombre de mazamorra &mdash;que convert&iacute;a en un martirio intolerable cada paso dado por nuestros soldados&mdash; hab&iacute;an hecho de &eacute;ste un ej&eacute;rcito de sombras. Era dif&iacute;cil adelantar, muy dif&iacute;cil.<\/P><P>&ldquo;D&iacute;a a d&iacute;a, empeoraban las condiciones f&iacute;sicas de nuestra tropa y las comidas, un d&iacute;a s&iacute;, otro no, otro tal vez, en nada contribu&iacute;an a mejorar ese nivel de miseria que est&aacute;bamos soportando. Pasamos los d&iacute;as m&aacute;s duros cercados (&hellip;), en pantanos pestilentes, sin una gota de agua potable, atacados continuamente por la aviaci&oacute;n, sin un solo caballo que pudiera llevar por ci&eacute;nagas inh&oacute;spitas a los m&aacute;s d&eacute;biles, con los zapatos totalmente destrozados por el agua fangosa de mar, con plantas que lastimaban los pies descalzos, nuestra situaci&oacute;n era realmente desastrosa al salir trabajosamente del cerco (&hellip;). No ten&iacute;amos tiempo de recuperarnos ni siquiera un poco cuando un nuevo aguacero, inclemencias del clima, adem&aacute;s de los ataques del enemigo o las noticias de su presencia volv&iacute;an a imponernos la marcha. 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