{"id":8872,"date":"2020-12-15T05:00:49","date_gmt":"2020-12-15T04:00:49","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8872"},"modified":"2020-12-13T09:35:57","modified_gmt":"2020-12-13T08:35:57","slug":"la-chica-del-novecento-por-higinio-polo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8872","title":{"rendered":"La chica del Novecento"},"content":{"rendered":"<h4 align=\"justify\"><span style=\"font-family: Liberation Serif, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><i>El viejo topo<\/i><\/span><\/span><\/h4>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Liberation Serif, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Se nos ha ido Rossana Rossanda. Ahora, s\u00ed, en Italia, el <i>Novecento<\/i> termin\u00f3, aunque sea dos d\u00e9cadas despu\u00e9s. Ella supo descifrarlo desde el surco abierto por el congreso de Livorno que Achille Occhetto cerr\u00f3 con una sumisa inclinaci\u00f3n de cabeza en el XX congreso de R\u00edmini, la ciudad de Fellini, lanzando un inadvertido recordatorio a la <i>Prova d\u2019orchestra<\/i>, entonces con la mayor\u00eda de los m\u00fasicos obedientes. Rossanda hab\u00eda nacido el a\u00f1o de la muerte de Lenin en la cambiante Pola (en una Istria que entonces era Italia, despu\u00e9s fue Yugoslavia y acab\u00f3 en la triste Croacia de nuestros d\u00edas), en aquella desdichada Italia fascista donde Benedetto Croce hab\u00eda llegado a votar por Mussolini, aunque despu\u00e9s rectificara. Rossanda pas\u00f3 sus primeros a\u00f1os por Venecia y por Mil\u00e1n, donde ingres\u00f3 en la universidad. Destruida su casa por los bombardeos, Rossanda volvi\u00f3 a Venecia, y despu\u00e9s a Padua, en esa Italia donde, dice, \u201cMussolini hab\u00eda agitado un rencor de miserables\u201d, antes de que V\u00edctor Manuel Saboya lo sustituyera por Badoglio. La rep\u00fablica de Sal\u00f2 naci\u00f3 con las botas alemanas, y Rossanda vivi\u00f3 despu\u00e9s en Mil\u00e1n, en la confusi\u00f3n de los rumores, la guerra y los alemanes, donde constata que son los comunistas quienes tienen la decisi\u00f3n para actuar y un plan para combatir al fascismo: as\u00ed se convirti\u00f3 en la <i>Miranda<\/i> de los partisanos, enlace con grupos resistentes, vivi\u00f3 las deportaciones, y las consecuencias del ataque brit\u00e1nico lanzado sobre Mil\u00e1n en agosto de 1943 por los quinientos bombarderos del siniestro Harris, que casi destruyeron <i>Santa Maria delle Grazie<\/i> y cubrieron de polvo y arena <i>La \u00faltima cena<\/i> de Leonardo. All\u00ed contempl\u00f3 los cad\u00e1veres de los partisanos fusilados, amontonados en Piazza Loreto, y despu\u00e9s el despojo de Mussolini y Clara Petacci en el mismo lugar, mientras las mujeres herv\u00edan la colada con cenizas y la guerra era un fragor de bicicletas.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Liberation Serif, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Los nazis hab\u00edan abierto un campo de exterminio, el \u00fanico en Italia, cerca de Trieste, en la <i>Risiera di San Sabba<\/i>, en septiembre de 1943, aunque eso Rossanda lo sabr\u00eda despu\u00e9s. Ella misma cita el momento en que se incorpor\u00f3 a la lucha clandestina, en la oscura Italia de Mussolini: \u201cYo me hice comunista en octubre de 1943, cuando me descubr\u00ed como una rama en un mundo que se despe\u00f1aba\u201d. La huelga de marzo de 1944 en Mil\u00e1n, cuando Togliatti volvi\u00f3 a Italia desde el exilio sovi\u00e9tico justo para la <i>svolta di Salerno<\/i>, anunciaba ya la insurrecci\u00f3n que el a\u00f1o siguiente liber\u00f3 la ciudad secundando a la resistencia de Longo, Sereni y Pertini. En esos a\u00f1os Rossanda traba relaci\u00f3n con el fil\u00f3sofo Antonio Banfi, con cuyo hijo Rodolfo se cas\u00f3 en un primer matrimonio; despu\u00e9s, lo hizo con K. S. Karol, el comunista polaco con quien comparti\u00f3 el resto de su vida.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Liberation Serif, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">La liberaci\u00f3n del 25 de abril encuentra una Mil\u00e1n llena de escombros por las calles, que se ahogaba en el olor a cebollas podridas, el mercado negro, la mafia, la ocupaci\u00f3n militar de los americanos, cuando se com\u00eda cualquier cosa, hasta el punto de que vecinos de Rossanda condimentaron la carne con polvo blanco que hab\u00eda llegado con los paquetes estadounidenses y que resultaron ser las cenizas de una mujer; mientras los comunistas acariciaban la revoluci\u00f3n, sabiendo que la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica estaba muy lejos, y los obreros de Sesto San Giovanni se sent\u00edan due\u00f1os de las f\u00e1bricas, gracias al empuje del sindicato y a las c\u00e9lulas comunistas, en una labor militante que llevaba a Rossanda y sus camaradas a recorrer barrios y pueblos. Son los a\u00f1os de su formaci\u00f3n pol\u00edtica, de su compromiso con el movimiento obrero, que llenar\u00eda todo el resto de su vida.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Liberation Serif, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">El Partido Comunista Italiano entr\u00f3 en el gobierno de la liberaci\u00f3n, con Togliatti de ministro de Gracia y Justicia, adem\u00e1s de Gullo y Scoccimarro en Agricultura y en Finanzas, y despu\u00e9s, en el segundo gobierno De Gasperi, con Sereni y Ferrari en Asistencia y en Transportes, hasta que fue expulsado en 1947. El acoso a los comunistas en el inicio de la <i>guerra fr\u00eda<\/i> culmina en las elecciones de 1948, que le fueron robadas al PCI en una operaci\u00f3n organizada por la reci\u00e9n creada CIA norteamericana con el concurso del Vaticano. Aquel a\u00f1o fue el atentado contra Togliatti, que estuvo a un paso de la muerte; la huelga general de protesta paraliz\u00f3 Italia durante varios d\u00edas, aunque finalmente el PCI decidi\u00f3 llamar a la vuelta al trabajo, preocupado por la hip\u00f3tesis de que De Gasperi iniciase una dura represi\u00f3n. Rossanda, que particip\u00f3 en las visitas a f\u00e1bricas para convencer a los trabajadores, recordaba que volvieron a los tajos a desgana, aunque entonces a ning\u00fan obrero se le hubiera ocurrido oponerse al Partido Comunista: eran los suyos. Es entonces cuando Rossanda pasa a trabajar para el partido, con un salario similar al de un obrero, como ten\u00edan todos los dirigentes comunistas. En noviembre de 1949 pudo visitar la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y comprobar los estragos de la invasi\u00f3n nazi.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Liberation Serif, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Enseguida se inici\u00f3 la represi\u00f3n, y los propietarios del pa\u00eds se vengaron por la inquietud que hab\u00edan sentido tras la guerra: temieron la llegada de la revoluci\u00f3n. Despu\u00e9s, empezaron a arrebatar derechos a los trabajadores, con el PCI atrincherado en la Constituci\u00f3n. Los milaneses llenaban las fiestas de <i>l\u2019Unit\u00e0<\/i> en Monza, encima de Sesto San Giovanni, mientras hac\u00edan frente a la persecuci\u00f3n: Pietro Ingrao explica en sus memorias que, entre 1948 y 1950, la represi\u00f3n contra los trabajadores fue mayor todav\u00eda que durante el fascismo, hasta el punto de que la polic\u00eda dispersaba huelgas a balazos y los patrones desped\u00edan obreros en los talleres. Hasta 1953, la polic\u00eda asesin\u00f3 en las calles y en las f\u00e1bricas a m\u00e1s de ciento cincuenta trabajadores, protagonizando matanzas como la de <i>Portella della Ginestra<\/i>, en Sicilia, donde once campesinos fueron asesinados a tiros; masacres que siguieron despu\u00e9s: en julio de 1960, cinco militantes del PCI fueron asesinados por la polic\u00eda en Reggio Emilia durante una manifestaci\u00f3n.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Liberation Serif, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">En 1953 lleg\u00f3 la <i>legge truffa<\/i>, la ley estafa electoral para mantener en el poder a la democracia cristiana y limitar los diputados comunistas en el parlamento. El PCI era un partido disciplinado, que daba sentido a la vida porque pod\u00eda explicar la condici\u00f3n obrera en Italia y ligarla a los sucesos que ocurr\u00edan en Berl\u00edn, Mosc\u00fa o en la lejana China, pese las dificultades de posguerra y a la acci\u00f3n de la polic\u00eda, a la constante represi\u00f3n: el c\u00f3digo penal de Rocco, aprobado bajo el fascismo, estuvo en vigor hasta 1989. Pero, aunque el PCI aumentaba su fuerza electoral, jam\u00e1s le hubieran dejado acceder al gobierno: Estados Unidos, la OTAN, los poderes italianos, el ej\u00e9rcito y la mafia, configuraban una coalici\u00f3n invencible, dispuesta a todo, incluso a aplastar a sangre y fuego una victoria electoral comunista. El riesgo era tan real que el PCI mantuvo durante muchos a\u00f1os una estructura clandestina, dirigida por Pietro Secchia, nutrida con partisanos que conservaban las armas de la resistencia, dispuesta a responder a un golpe de Estado fascista o a una intervenci\u00f3n del ej\u00e9rcito. <\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Liberation Serif, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Los a\u00f1os cincuenta, que pasan de la alegr\u00eda por la revoluci\u00f3n de 1949 en China al desgarro del <i>informe Kruschev<\/i>, la condena de Stalin y la campa\u00f1a h\u00fangara, son los del PCI de dos millones de militantes, cuando consigue una potente articulaci\u00f3n de los trabajadores y crea redes de fraternidad y solidaridad, pese a las represalias y al sabotaje de los medios de comunicaci\u00f3n: Rossanda recordaba que hasta 1963 ning\u00fan comunista hab\u00eda aparecido en televisi\u00f3n.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Liberation Serif, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">En 1962, Rossanda fue enviada por el PCI a Espa\u00f1a, para entrar en contacto con la oposici\u00f3n antifranquista. Ella se hab\u00eda hecho bolchevique con el recuerdo de las noticias de la guerra civil espa\u00f1ola que surg\u00edan de las radios fascistas italianas, donde los comunistas eran siempre tenebrosos. Fue un viaje clandestino, por Barcelona, Madrid, Toledo, Sevilla, San Sebasti\u00e1n, del que no se obtuvieron resultados por la desconfianza y la dispersi\u00f3n de la resistencia. Se vio con Jos\u00e9 Agust\u00edn Goytisolo, Armando L\u00f3pez Salinas, Luis Mart\u00edn Santos, Javier Pradera, con personajes de la derecha marginada, como Ridruejo y Gil Robles, y con miembros del PCE, del PSOE y de la CNT. En su informe al PCI, Rossanda no ocult\u00f3 la dif\u00edcil situaci\u00f3n de la resistencia clandestina espa\u00f1ola, la distancia entre el discurso y los an\u00e1lisis que hac\u00edan los comunistas del exterior con la realidad del pa\u00eds, y narr\u00f3 el viaje, a\u00f1os despu\u00e9s, con iron\u00eda, titulando el libro <i>Un viaggio inutile<\/i>, que public\u00f3 en 1981, aunque sigui\u00f3 rechazando cualquier desencanto, en los a\u00f1os ochenta tan recurrente.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Liberation Serif, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">En 1963, a petici\u00f3n de Togliatti, Rossanda pas\u00f3 a dirigir la comisi\u00f3n de cultura del PCI, dej\u00f3 Mil\u00e1n por Roma, y pas\u00f3 a ser diputada, siempre cobrando como un obrero, frecuentando en esos a\u00f1os a Pasolini, Calvino, Vittorini, Colletti, Carlo Levi, Galvano della Volpe. Mientras Visconti y Pasolini educaban el sentimiento de la nueva Italia (\u201cactualmente solo los comunistas son capaces de proporcionar una nueva cultura\u201d hab\u00eda escrito en 1947 el poeta), las dificultades del movimiento comunista internacional, la desconfianza entre Mosc\u00fa y Pek\u00edn, encontraron en Togliatti al dirigente que puso freno al \u00edmpetu de Kruschev: cuando el dirigente sovi\u00e9tico quiso convocar a todos los partidos comunistas para condenar a China, Togliatti se neg\u00f3. En su viaje a Mosc\u00fa, en 1964, tuvo lugar su disputa con los dirigentes sovi\u00e9ticos Ponomariov y Suslov sobre c\u00f3mo abordar la cuesti\u00f3n china, antes de partir hacia Yalta, donde muri\u00f3. La muerte de Togliatti cerraba toda una \u00e9poca en Italia, subrayada en un sobrecogido silencio por la enorme muchedumbre que acompa\u00f1\u00f3 el f\u00e9retro que acababa de llegar de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, interrumpido por las palabras de duelo de Breznev y Dolores Ib\u00e1rruri, entre otros dirigentes comunistas, que Guttuso pintar\u00eda en un mar de banderas rojas. Un mes despu\u00e9s (por decisi\u00f3n de Luigi Longo, con Berlinguer en contra) <i>Rinascita<\/i> publicaba el <i>Memorial de Yalta<\/i> de Togliatti, decisi\u00f3n que suscit\u00f3 el enfado del Partido Comunista franc\u00e9s y de Mosc\u00fa.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Liberation Serif, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Rossanda tuvo una excelente relaci\u00f3n con Togliatti y, aunque critic\u00f3 aspectos de su trayectoria, supo valorar su desempe\u00f1o, que encomi\u00f3 despu\u00e9s, como valor\u00f3 siempre la figura de Berlinguer. En 1967, Rossanda pudo viajar a Cuba, y recorrer el pa\u00eds con K. S. Karol, Carlos Franqui, Marguerite Duras, Jorge Sempr\u00fan, Colette, hablando con Fidel Castro. Se hab\u00eda casado con K. S. Karol en 1963, y la simpat\u00eda que su marido siempre mostr\u00f3 por China, sus encuentros con dirigentes chinos como Zhou Enlai, su amistad con Castro, estimularon a\u00fan m\u00e1s su inter\u00e9s por los asuntos internacionales. <\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Liberation Serif, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Pero veinte a\u00f1os despu\u00e9s de la liberaci\u00f3n, Italia hab\u00eda cambiado, el comunista Ennio Morricone pon\u00eda m\u00fasica a <i>Por un pu\u00f1ado de d\u00f3lares<\/i> que parec\u00eda anunciar los nuevos tiempos que llegaban de mercenarios, tiburones y fondos de reptiles, la evidencia de las trampas y de la compra de votos de la mafia, la corrupci\u00f3n de la derecha vaticanista y la vigilancia de Washington, cuyo poder hab\u00eda debilitado la confianza en las elecciones, hasta el punto de que se pod\u00eda gritar \u201cElecciones, trampa para idiotas\u201d, como escribi\u00f3 Sartre en las postrimer\u00edas de mayo del 68. Y las partisanas que hab\u00edan protagonizado la liberaci\u00f3n se dieron cuenta de que las organizaciones de izquierda reproduc\u00edan mecanismos de la vieja sociedad, dejando de lado a las mujeres. Pietro Ingrao, referente del ala izquierda del PCI, y Giorgio Amendola de la m\u00e1s moderada, configuraban un partido que consegu\u00eda, desde la oposici\u00f3n, condicionar muchas de las decisiones del gobierno, e imponer leyes progresistas desde la presi\u00f3n de las f\u00e1bricas y el sindicato. <\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Liberation Serif, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Ya hab\u00eda grietas: Amendola llegar\u00eda a afirmar que el congreso de Livorno y la divisi\u00f3n del Partido Socialista Italiano hab\u00eda sido un error; aunque su soledad en la direcci\u00f3n del PCI fue absoluta, sus ideas de 1964 se ejecutar\u00edan de otra forma con el desfalleciente Occhetto de 1991: un cuarto de siglo de espera. Tambi\u00e9n entre quienes crearon <i>Il Manifesto<\/i>, como Luigi Pintor, Lucio Magri, Aldo Natoli, Massimo Caprara y Rossanda: quer\u00edan transitar entre las nuevas generaciones y la experiencia acumulada del comunismo italiano, pero fueron expulsados del partido tras el congreso de Bolonia. El peri\u00f3dico apareci\u00f3 en junio de 1969, dirigido por Magri, y lleg\u00f3 a vender cincuenta mil ejemplares cuando se convirti\u00f3 en diario. Quiso ser el puente entre las nuevas inquietudes que hab\u00edan surgido entre la izquierda joven en los inquietos a\u00f1os sesenta y la fortaleza y la capacidad del Partido Comunista; Rossanda reconoci\u00f3 despu\u00e9s que aquel intento fracas\u00f3. Rossanda sali\u00f3 de la secretar\u00eda de cultura del PCI, dej\u00f3 de ser diputada e intent\u00f3 regresar a Mil\u00e1n, aunque la editorial de Giulio Einaudi rechaz\u00f3 su solicitud de trabajar con ella. Muchos a\u00f1os despu\u00e9s, cuando escribi\u00f3 sus memorias, publicadas en Italia cuando Rossanda ten\u00eda ya m\u00e1s de ochenta a\u00f1os, se detuvo en ese momento de la ruptura con el PCI, como si no quisiera contar su vida posterior, tan dilatada y rica, siempre interviniendo en la pol\u00edtica italiana desde sus convicciones comunistas, que nunca abandon\u00f3, ni siquiera cuando Occhetto disolvi\u00f3 el PCI que la hab\u00eda expulsado. Ella sigui\u00f3 escribiendo en <i>Il Manifesto<\/i>, participando en la izquierda.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Liberation Serif, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">El golpe fascista de Pinochet en Chile, y la reflexi\u00f3n de Berlinguer en <i>Rinascita<\/i> dieron paso a la incertidumbre sobre el futuro. Si en los a\u00f1os setenta los sindicatos italianos pudieron imponer notables mejoras, que contemplaban incluso horas de estudio pagadas, descontadas de la jornada laboral, a\u00f1os resueltos que culminaron con la ocupaci\u00f3n de la FIAT en 1980, con Berlinguer entrando en la f\u00e1brica turinesa, despu\u00e9s no acertaron a oponerse de manera eficaz a la transformaci\u00f3n del capitalismo italiano, y el cansancio de las organizaciones obreras en Europa ante el asalto de las brigadas de Thatcher y Reagan a lo largo de los a\u00f1os ochenta, la desconfianza en las propias fuerzas cuando ya el oto\u00f1o caliente de 1969 quedaba lejos y los sindicatos empezaban a temer la p\u00e9rdida de empleos, hicieron el resto. En junio de 1984, Berlinguer cay\u00f3 fulminado mientras hablaba a una inmensa multitud en Padua contra la abolici\u00f3n de la escala m\u00f3vil de salarios que tantos esfuerzos hab\u00eda costado conseguir, y su funeral romano mostr\u00f3 de nuevo la fortaleza del PCI, con un mill\u00f3n y medio de italianos despidi\u00e9ndole a \u00e9l y al compromiso hist\u00f3rico, con Gorbachov entre los asistentes.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Liberation Serif, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Pintor, Parlato, Aldo Natoli, Magri, volvieron al PCI con todo el PdUP en noviembre de 1984. No lo hizo Caprara, que hab\u00eda sido durante dos d\u00e9cadas ayudante de Togliatti y fundador de <i>Il Manifesto<\/i>, que se incorporar\u00eda a\u00f1os despu\u00e9s a la <i>Forza Italia<\/i> de Berlusconi, como Franco Frattini, otro miembro de <i>Il Manifesto<\/i> que despu\u00e9s ser\u00eda ministro de Asuntos Exteriores con Berlusconi, o como Tiziana Maiolo, en una met\u00e1fora involuntaria y mezquina de la derrota de la izquierda, de los saldos contables y la desverg\u00fcenza: Caprara lleg\u00f3 a acusar despu\u00e9s a los comunistas de \u201cfalta de humanidad\u201d, mientras vend\u00eda el evangelio de la vieja <i>Democrazia cristiana <\/i>reconvertida al <i>berlusconismo<\/i>. Qu\u00e9 iron\u00eda: Frattini sustituy\u00f3 en el ministerio de Exteriores a D\u2019Alema, otro converso que acab\u00f3 en las aguas sucias del atlantismo. Era, de nuevo, la Italia mezquina que se enfangaba con el viejo poder de las redes corruptas y de las <i>tangenti<\/i>, los sobornos que acabaron en la podredumbre <i>berlusconiana<\/i>, donde todo se compraba y se vend\u00eda, y aquellos herederos de Occhetto se arrojaron a los brazos de la m\u00e1s grotesca pol\u00edtica italiana, llena de oportunistas y sujetos ansiosos de riqueza, capaces de venderse al mejor postor y de acompa\u00f1ar guerras imperiales. La debilidad sindical, de la antes potente CGIL y de otros sindicatos menores, fue paralela al reforzamiento de los c\u00edrculos de la Lega y de una di\u00e1spora de militantes comunistas y de izquierda que se recluir\u00eda en la abstenci\u00f3n, junto a la desaparici\u00f3n de las organizaciones de izquierda radical que hab\u00edan tenido una notable presencia en la Italia de esos a\u00f1os.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Liberation Serif, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">La oleada de 1989 y la destrucci\u00f3n del socialismo europeo dej\u00f3 el camino abierto para la demolici\u00f3n del PCI, en febrero de 1991, comandada por el hoy olvidado Occhetto: fue un regalo para la burgues\u00eda italiana, y una pu\u00f1alada para las esperanzas de cambio. La izquierda italiana, y europea, no supo ver la oleada de cambios y transformaciones del nuevo capitalismo, que se acentuar\u00eda tras la cat\u00e1strofe de 1991 y la desaparici\u00f3n de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Pero esa es otra historia, aunque sea la misma. En pocos a\u00f1os, los seguidores de Occhetto acabaron confluyendo con los laboristas brit\u00e1nicos y la vieja socialdemocracia atlantista, aceptando el liberalismo. La disoluci\u00f3n del PCI fue un obsequio innecesario, una capitulaci\u00f3n absurda que la <i>Bolognina<\/i> vendi\u00f3 como el pago para cambiar Italia sin saber que en vez de ello llegar\u00eda Berlusconi, la Lega, la xenofobia y el nacionalismo: en realidad, supuso la aceptaci\u00f3n de la derrota. Rossana Rossanda sab\u00eda que acabar con el PCI era terminar con la izquierda italiana, algo que hab\u00edan intentado todos los gobiernos de la <i>Democrazia cristiana<\/i>, de la CIA y de los poderes ocultos occidentales que se expresaron en la red Gladio y en la OTAN. Despu\u00e9s, lleg\u00f3 la hiel del gobierno de Massimo D\u2019Alema apoyando la guerra en Kosovo, para que Estados Unidos pudiera crear un gobierno de criminales dirigido por Tha\u00e7i, un mafioso y traficante de \u00f3rganos humanos. <\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Liberation Serif, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Jean Daniel, amigo suyo, defini\u00f3 a Rossanda como \u201cluminosa e intransigente\u201d. Era justo: su figura atra\u00eda, pero su intransigencia era s\u00f3lo en la defensa de las ideas comunistas, en su insobornable apoyo a los trabajadores, a los excluidos. Su inter\u00e9s por la figura de Ant\u00edgona, a quien dedic\u00f3 un ensayo, est\u00e1 ligado a su propia pasi\u00f3n contra la tiran\u00eda, y a la desigual relaci\u00f3n entre hombres y mujeres, que ella vio en las propias filas del PCI. Preocupada por el creciente autoritarismo en Italia, del que Berlusconi y Salvini eran una consecuencia grotesca pero tambi\u00e9n un tenebroso anuncio, Rossanda era muy consciente del papel que desempe\u00f1\u00f3 el comunismo en la Constituci\u00f3n y en la educaci\u00f3n laica de millones de italianos en los valores de la libertad y la igualdad. Todav\u00eda conmovida por el duro golpe de la desaparici\u00f3n del PCI y de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, a la que no se hab\u00eda abstenido de criticar, Rossanda escribi\u00f3 su libro de memorias, <i>La muchacha del siglo pasado<\/i>, como si el siglo XXI no fuera tambi\u00e9n suyo. En sus p\u00e1ginas, cont\u00f3 con honestidad los momentos en que se equivoc\u00f3, y tambi\u00e9n los errores y vacilaciones del PCI, sin dejar por ello de anunciar: \u201ccon este libro he querido defender la memoria de los comunistas\u201d. <\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Liberation Serif, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Rossanda siempre tuvo presente la existencia de otra Italia, alejada de las ideas de justicia social del comunismo, que se hab\u00eda expresado en el refer\u00e9ndum de 1946 donde la rep\u00fablica sali\u00f3 adelante no sin dificultades, o en el sost\u00e9n a la derecha en tantas regiones del pa\u00eds, y en la complicidad con la corrupci\u00f3n y la mafia. En sus \u00faltimos a\u00f1os, advert\u00eda con frecuencia sobre las consecuencias que iban a tener, para la poblaci\u00f3n y los trabajadores, las imposiciones de la burgues\u00eda italiana, ignorando las leyes republicanas, haciendo de la Constituci\u00f3n una referencia vac\u00eda, introduciendo nuevas formas de explotaci\u00f3n que dejaban un paisaje de escombros en la econom\u00eda fabril donde el Partido Comunista hab\u00eda conseguido tejer una red de fraternidad y de combate, de derechos y de desobediencia al poder. Todav\u00eda con 93 a\u00f1os, Rossanda hab\u00eda pedido a la redacci\u00f3n de <\/span><\/span><span style=\"font-family: Liberation Serif, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><i>Il Manifesto<\/i><\/span><\/span><span style=\"font-family: Liberation Serif, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"> que empezasen a publicar una separata de ocho p\u00e1ginas: quer\u00eda seguir escribiendo, desentra\u00f1ando el mundo, dibujando el futuro, luchando por la igualdad, consciente de que las fuerzas pol\u00edticas italianas, del <\/span><\/span><span style=\"font-family: Liberation Serif, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><i>Partito Democratico<\/i><\/span><\/span><span style=\"font-family: Liberation Serif, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"> al <\/span><\/span><span style=\"font-family: Liberation Serif, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><i>M5Stelle<\/i><\/span><\/span><span style=\"font-family: Liberation Serif, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">, se desentend\u00edan de las necesidades de los trabajadores, las mujeres, los nuevos inmigrantes. \u201cNunca hubo tanta desigualdad en la historia\u201d, dijo hace unos a\u00f1os. No esperaba nada del <\/span><\/span><span style=\"font-family: Liberation Serif, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><i>Partito Democratico<\/i><\/span><\/span><span style=\"font-family: Liberation Serif, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">, recordando a algunos de los viejos conversos a la socialdemocracia liberal que \u00ab<\/span><\/span><span style=\"font-family: Liberation Serif, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><i>la sinistra alleata con <\/i><\/span><\/span><a href=\"https:\/\/twitter.com\/hashtag\/M5s?src=hashtag_click\"><span style=\"color: #00000a;\"><span style=\"font-family: Liberation Serif, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><i>M5s<\/i><\/span><\/span><\/span><\/a><span style=\"font-family: Liberation Serif, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><i> si candida all&#8217;inconsistenza<\/i><\/span><\/span><span style=\"font-family: Liberation Serif, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">\u00ab.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Liberation Serif, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Fue una mujer reflexiva, austera, una intelectual comunista que, en la traves\u00eda del desierto, apoy\u00f3 todas las iniciativas de izquierda para terminar con la pandemia de la soledad, capaz de indagar en los signos cambiantes de la historia: Luciana Castellina ha explicado que, en sus \u00faltimos d\u00edas, estaba leyendo sobre China. Rossana Rossanda era la chica del <i>Novecento<\/i> que paseaba por el Mosc\u00fa de 1949 para ver los barrios y hablar con la gente, que se sorprend\u00eda viendo el metro moscovita repleto de lectores, aunque nunca dejase de se\u00f1alar los errores y los excesos. Era la mujer que siempre supo que \u201cpara mover un pa\u00eds hac\u00eda falta un gran partido\u201d, y no dud\u00f3 nunca en combatir un sistema miserable, el capitalismo que est\u00e1 destruyendo lo mejor de Italia. \u201cSoy del <i>Novecento<\/i> y lo defiendo. Fue el primer siglo en que el pueblo tom\u00f3 la palabra en todo el mundo. Y donde lo consigui\u00f3, lo hizo apoyado por la izquierda\u201d.<\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El viejo topo Se nos ha ido Rossana Rossanda. 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