{"id":8894,"date":"2020-12-18T05:00:10","date_gmt":"2020-12-18T04:00:10","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8894"},"modified":"2020-12-16T11:06:24","modified_gmt":"2020-12-16T10:06:24","slug":"el-concepto-marxista-de-nacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8894","title":{"rendered":"El concepto marxista de naci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><strong>Versi\u00f3n castellana del art\u00edculo sobre \u201cNationale Identit\u00e4t\u201d preparado para el tomo 11 de Diccionario Hist\u00f3rico-Cr\u00edtico del Marxismo de Berl\u00edn (<\/strong><em>Historisch-kritisches W\u00f6rterbuch des Marxismus, Bd. 9\/II: Mitleid bis Nazismus,<\/em><strong> Argument-Verlag, Hamburg 2020).<\/strong><\/p>\n<p>El marxismo del siglo XX consider\u00f3 la naci\u00f3n como un \u201cproblema\u201d o \u201ccuesti\u00f3n\u201d que hab\u00eda que resolver te\u00f3rica y pol\u00edticamente. Urgencia que se agudiz\u00f3 en los momentos de grandes cambios hist\u00f3ricos. En las postrimer\u00edas del pasado siglo e inicios del siglo XXI, a partir de la Ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn primero y de una globalizaci\u00f3n galopante despu\u00e9s, el \u201cproblema nacional\u201d resurge con enorme fuerza y mayor complejidad.<\/p>\n<p>En ciencias sociales la f\u00f3rmula de referencia es ahora \u201cidentidad nacional\u201d <a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[1]<\/a>, que el marxismo presente ha de asumir por lo que significa. El Diccionario de la Lengua Espa\u00f1ola, y otros en otras lenguas, contiene entre las acepciones de la palabra \u2018identidad\u2019, tanto \u00abrasgos propios de un individuo o de una colectividad que los caracterizan frente a los dem\u00e1s\u00bb como la \u00abconciencia que una persona [o colectividad] tiene de ser ella misma y distinta a las dem\u00e1s\u00bb, que recuerda de alguna forma la \u201ccosa en s\u00ed\u201d y la \u201ccosa para s\u00ed\u201d de Hegel y Marx. Lo bueno de transitar de la \u201ccuesti\u00f3n nacional\u201d a la \u201cidentidad nacional\u201d es que pasamos del problema a la b\u00fasqueda de una soluci\u00f3n: un concepto de naci\u00f3n que abarque lo objetivo y lo subjetivo del fen\u00f3meno nacional, que hoy por hoy no tiene hist\u00f3ricamente fin. Reintroduciendo la base material, natural y econ\u00f3mico-social, junto con la conciencia y la pol\u00edtica, en la explicaci\u00f3n de los hechos nacionales, viejos y nuevos, en la actualidad reducidos con harta frecuencia a las ideas y los sentimientos, sin el rigor y la objetividad de las ciencias del hombre, la sociedad y la historia. Parad\u00f3jicamente (por el tiempo transcurrido) las obras originales de Marx y Engels pueden, y deben, servirnos de gran ayuda.<\/p>\n<p>Los fundadores del marxismo tuvieron que hacer frente en el <em>Manifiesto comunista<\/em> (1848) a la cr\u00edtica de que \u00ablos comunistas quer\u00edan abolir la patria, la nacionalidad\u00bb, respondieron con tres afirmaciones concatenadas <a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[2]<\/a>: 1) \u00abLos obreros no tienen patria\u00bb. 2) \u00abEl proletariado debe elevarse a clase nacional <a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[3]<\/a> , construirse a s\u00ed mismo en cuanto naci\u00f3n\u00bb. 3) El proletariado \u00abes nacional, aunque en modo alguno en el sentido que le da la burgues\u00eda\u00bb. Respuesta compleja que compatibiliza internacionalismo y nacionalismo obrero. Apremia restituir este enfoque dial\u00e9ctico actualiz\u00e1ndolo en el tiempo presente, mediante una lectura m\u00e1s detallada de sus obras, rebasando la simplificaci\u00f3n de su pensamiento, entre sus adversarios y sus partidarios.<\/p>\n<p>Marx y Engels no dejaron escrita una teor\u00eda materialista acabada de la naci\u00f3n. Tampoco en temas que reclamaron m\u00e1s su atenci\u00f3n, como las clases sociales y el Estado, encontramos en sus obras un desarrollo conceptual expl\u00edcito y sistem\u00e1tico. Engels, m\u00e1s preocupado que Marx por las exposiciones did\u00e1cticas y sint\u00e9ticas, escrib\u00eda en los borradores del <em>Anti-D\u00fchring<\/em>: \u00abEl sistematismo, seg\u00fan Hegel, es imposible. Es claro que el mundo es un sistema unitario, es decir, un todo coherente; pero el conocimiento de ese sistema presupone el conocimiento de toda la naturaleza y la historia, conocimiento que los hombres no consiguen nunca\u00bb<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[4]<\/a>. Tuvimos, pues, que reconstruir los conceptos te\u00f3ricos y metodol\u00f3gicos del marxismo originario partiendo de unos textos extensos y dispersos pero coherentes. As\u00ed se ha hecho con mayor o menor fortuna con otras nociones fundamentales del materialismo hist\u00f3rico. Pero no as\u00ed con el t\u00e9rmino <em>naci\u00f3n<\/em>, enfocado por los marxismos posteriores de forma m\u00e1s pol\u00edtica e internacional que te\u00f3rica y nacional <a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[5]<\/a>.<\/p>\n<p>El punto de partida para la recuperaci\u00f3n de un concepto originalmente marxista de naci\u00f3n es, sin duda, la noci\u00f3n de <em>condiciones de producci\u00f3n<\/em>, usada profusamente por Marx y Engels de manera general o particular tanto para teorizar sobre el <em>modo de producci\u00f3n<\/em>, las <em>fuerzas productivas<\/em> o las <em>relaciones de producci\u00f3n<\/em>, como para definir \u00e1mbitos espaciales y comunitarios interclasistas como la naci\u00f3n y otros t\u00e9rminos sin\u00f3nimos o afines (<em>pa\u00eds<\/em>, <em>pueblo, patria<\/em>). La noci\u00f3n de <em>condiciones de producci\u00f3n<\/em> dej\u00f3 poco a poco de utilizarse a lo largo del siglo XX, en perjuicio singularmente del conocimiento cient\u00edfico del hecho nacional, que perdi\u00f3 as\u00ed la oportunidad de definirse de manera m\u00e1s profunda, en funci\u00f3n m\u00e1s de su base hist\u00f3rico-material que de la ideolog\u00eda y la pol\u00edtica, asimismo influyentes.<\/p>\n<p>Marx y Engels heredan de Hegel el concepto de <em>condiciones, <\/em>entendidas como condiciones previas\/condiciones resultantes: \u00abeste es el cambio que contiene la noci\u00f3n de condici\u00f3n\u2026 tal es el <em>processus<\/em> de la realidad\u2026 cuando todas las condiciones se encuentran reunidas, la cosa debe realmente existir. Pero la cosa es ella misma una condici\u00f3n, porque, en cuanto cosa interior, no es sino una presuposici\u00f3n\u00bb<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[6]<\/a>. Tambi\u00e9n Darwin hablaba del medio natural como una condici\u00f3n de la evoluci\u00f3n humana <a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[7]<\/a>.<\/p>\n<p>Engels define la econom\u00eda pol\u00edtica como la \u00abciencia de las condiciones y formas bajo las cuales las diversas sociedades humanas produjeron\u00bb. Aseverando tambi\u00e9n: \u00abson los mismos hombres los que hacen su historia, aunque dentro de un medio dado que los condiciona\u00bb<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[8]<\/a>. Mediante el t\u00e9rmino <em>condiciones <\/em>los creadores del marxismo introducen un tiempo y un espacio, en concreto, entre los conceptos fundamentales y abstractos del materialismo hist\u00f3rico, enfatizando, c\u00f3mo no, las <em>condiciones de producci\u00f3n <\/em><a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[9]<\/a>. Dentro de las cuales, distinguen tres tipos: condiciones estrictamente econ\u00f3micas, condiciones naturales y condiciones hist\u00f3ricas, que act\u00faan sobre las primeras, y viceversa. Puesto que la variedad de la condiciones naturales e hist\u00f3ricas, inciden sobre los modos, las fuerzas, los medios y las relaciones de producci\u00f3n, generando la diversidad nacional. Podemos hablar luego de <em>condiciones nacionales de producci\u00f3n<\/em> como la base material e hist\u00f3rica del hecho nacional, seg\u00fan Marx y Engels, que desmintieron as\u00ed la concepci\u00f3n hiper subjetivista de la naci\u00f3n predominante en el siglo XIX (regresa, hoy en d\u00eda). Poniendo del rev\u00e9s una vez m\u00e1s la posici\u00f3n idealista de Hegel, con quien coincid\u00edan, no obstante, en la historicidad del fen\u00f3meno nacional: \u00ablos pueblos se suceden, surgen y desaparecen\u2026 el esp\u00edritu del pueblo es un individuo natural, como tal florece, madura, decae y muere\u00bb<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[10]<\/a>. Discrepando naturalmente en que hubiese un imaginario pueblo-naci\u00f3n \u00abportador del concepto supremo\u00bb<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[11]<\/a>, soporte elegido por la hegeliana Idea universal que gu\u00eda la Historia. Para Marx los sujetos fundamentales de la historia son, en primer lugar, las clases sociales que emanan de las condiciones en que se realiza el proceso de producci\u00f3n y reproducci\u00f3n de la existencia humana, y, en segundo lugar, las naciones para \u00e9l siempre m\u00e1s terrenales, sociales e hist\u00f3ricas que espirituales, elitistas y atemporales.<\/p>\n<p align=\"justify\">De forma que el <em>modo de producci\u00f3n<\/em> \u201cabstracto y general\u201d origina las clases sociales y las \u201cconcretas\u201d <em>condiciones de producci\u00f3n<\/em> las naciones, y no se pueden entender las unas sin las otras, por mucho que las clases sean m\u00e1s universales que espec\u00edficas y las naciones m\u00e1s espec\u00edficas que universales. El modo de producci\u00f3n engendra la lucha de clases, y la lucha espacial e hist\u00f3rica por las condiciones de producci\u00f3n da lugar a las luchas entre las naciones. De la econom\u00eda surgen las clases mientras que la sociedad civil se divide en naciones, constituidas a su vez por clases sociales.<\/p>\n<p>Marx, analizando el comienzo de la divisi\u00f3n del trabajo, escribi\u00f3: \u00abDiversas comunidades descubren en la naturaleza circundante diversos medios de producci\u00f3n y diversos medios de sustento. Por tanto, su modo de producci\u00f3n, su modo de vivir y sus productos var\u00edan. Estas diferencias naturales son las que, al entrar en contacto unas comunidades con otras, determinan el intercambio\u2026 la divisi\u00f3n social del trabajo surge por el cambio entre \u00f3rbitas producci\u00f3n originariamente distintas pero independientes las unas de las otras\u00bb <a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[12]<\/a>. Aplicable, en diferente grado, tanto a la prehistoria comunitaria como a la historia nacional.<\/p>\n<p>El marxismo fundacional aplica el t\u00e9rmino <em>naci\u00f3n<\/em> y afines a todas las \u00e9pocas hist\u00f3ricas, si bien dedicaron m\u00e1s atenci\u00f3n a la naci\u00f3n burguesa. Hacen surgir las naciones, junto con las clases sociales, en el tr\u00e1nsito de la prehistoria a la historia, del modo comunitario de producci\u00f3n a la familia, la propiedad privada y el Estado. Escribi\u00f3 Engels en 1883: \u00aben ciertas comarcas, tribus que fueran parientes en su origen y separadas despu\u00e9s, se reunieron de nuevo en federaciones permanentes, dando as\u00ed el primer paso para la formaci\u00f3n de la naci\u00f3n\u00bb<a href=\"#_ftn14&quot;\" name=\"_ftnref14\">[13]<\/a>.<\/p>\n<p>Una mentalidad nacional verdaderamente abstracta, \u201cindiferente\u201d a las relaciones de clase y tendente a la larga duraci\u00f3n, donde los hombres se abstraen de sus situaciones individuales tomando conciencia de sus intereses comunes frente a terceros, solo puede ser una realidad completa en un modo producci\u00f3n en el que los hombres figuren como iguales siendo desiguales. Tener conciencia de los intereses comunes alcanza por consiguiente en el capitalismo su desarrollo m\u00e1ximo, es lo que Marx y Engels suelen denominar la <em>naci\u00f3n moderna<\/em>. Prev\u00e9 asimismo Engels en la etapa socialista &#8211;prof\u00e9ticamente&#8211; la existencia de una <em>naci\u00f3n proletaria<\/em>, as\u00ed como la posibilidad de guerras defensivas contra \u201cnaciones anti-comunistas\u201d<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[14]<\/a>. Es menos taxativo el compa\u00f1ero de Marx cuando habla de una hipot\u00e9tica sociedad sin clases ni Estados, autoorganizada en comunas, si bien reconoce que persistir\u00e1n en el comunismo desigualdades espaciales y naturales en las condiciones de producci\u00f3n y no deja de seguir utilizando los t\u00e9rminos naciones, regiones y localidades: \u00abDe un pa\u00eds a otro, de una regi\u00f3n a otra, incluso de un lugar a otro, existir\u00e1 siempre una cierta desigualdad en cuanto las condiciones de vida, que podr\u00e1n reducirse el m\u00ednimo, pero jam\u00e1s suprimirse por completo. Los habitantes de los Alpes vivir\u00e1n en condiciones distintas que los habitantes de la llanura\u00bb<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[15]<\/a>.<\/p>\n<p>Hemos encontrado muchas referencias, impl\u00edcitas y expl\u00edcitas, de Marx y Engels sobre el hecho nacional en textos te\u00f3ricos y metodol\u00f3gicos como <em>Ideolog\u00eda alemana<\/em> (1849), <em>Introducci\u00f3n de 1857<\/em>, <em>Grundisse<\/em> (1857), <em>Capital<\/em> (1867), <em>Dial\u00e9ctica de la naturaleza<\/em> (1875-76), <em>Anti-D\u00fchring<\/em> (1878)\u2026, que hemos contrastado con art\u00edculos period\u00edsticos publicados en <em>Nueva Gaceta Renana<\/em> (1848-1849) y <em>Nueva York Daily Tribune (<\/em>1851-1852) y otros impresos \u201cef\u00edmeros\u201d, junto con cartas a terceros que, tanto Marx como Engels, cultivaron hasta el final de sus vidas. Escritos de historia inmediata que contribuyeron no poco, emp\u00edricamente, a la elaboraci\u00f3n y evoluci\u00f3n de su concepto materialista de la naci\u00f3n, que inspir\u00f3 de manera subyacente sus an\u00e1lisis de actualidad.<\/p>\n<p align=\"justify\">Los creadores del marxismo trataron de forma espec\u00edfica los procesos nacionales vividos en su tiempo: la formaci\u00f3n de Francia, la unificaci\u00f3n de Alemania, la restituci\u00f3n de Polonia, la liberaci\u00f3n de Irlanda, la colonizaci\u00f3n de India y China, as\u00ed como los avatares de los pueblos eslavos (Engels)<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[16]<\/a>. Sol\u00edan argumentar en cada caso su toma de posici\u00f3n pol\u00edtica, inmediata, entrelazando magistralmente condiciones econ\u00f3micas, naturales e hist\u00f3ricas, generales y particulares, previas y resultantes &#8211;posteriores a la acci\u00f3n humana&#8211;, internas y externas, aventurando conclusiones a menudo audaces sobre la viabilidad o inviabilidad de los diferentes proyectos nacionales y justificando, desde el punto de vista del proletariado como \u201cclase nacional\u201d y \u201cclase internacional\u201d, sus propuestas para la liberaci\u00f3n nacional de las naciones oprimidas o la promoci\u00f3n de aquellas naciones m\u00e1s progresistas, combatiendo de continuo a las naciones m\u00e1s reaccionarias. Se concluye del estudio de estos textos de ocasi\u00f3n, tres cosas: la temporalidad del fen\u00f3meno nacional, la naci\u00f3n como una totalidad concreta, y que no se puede entender el concepto sin la combinaci\u00f3n de las dimensiones objetiva y subjetiva de cada historia nacional, junto con su variable contexto internacional.<\/p>\n<p>El problema nacional estuvo omnipresente a principios del siglo XX en la Rusia zarista. A partir de la Revoluci\u00f3n de 1905, el Imperio ruso vive \u00abel despertar del nacionalismo en las naciones oprimidas\u00bb<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[17]<\/a>, lo que reclama la atenci\u00f3n del naciente POSDR (bolchevique). Escribe sobre el tema V. I. Uli\u00e1nov Lenin (<em>Notas cr\u00edticas sobre la cuesti\u00f3n nacional<\/em>, 1913; <em>El derecho de las naciones a la autodeterminaci\u00f3n<\/em>, 1914), desde un punto de vista pol\u00edtico y opuesto al nacionalismo gran ruso. Tambi\u00e9n Stalin (<em>El marxismo y la cuesti\u00f3n nacional<\/em>, 1913), con pretensiones m\u00e1s te\u00f3ricas. Aunque el m\u00e1s madrugador fue Ber Borojov (<em>La cuesti\u00f3n nacional y la lucha de clases<\/em>, 1905), ucraniano, marxista y sionista de izquierda, quien ulteriormente ingres\u00f3 con su partido (<em>Poale Zion<\/em>) en el Partido Bolchevique: participa en la Revoluci\u00f3n de Octubre y muere de enfermedad en diciembre de 1917 a los 36 a\u00f1os. Su mayor m\u00e9rito es haber dado cierta continuidad a las aportaciones te\u00f3ricas de Marx y Engels sobre el hecho nacional a partir del concepto <em>condiciones de producci\u00f3n<\/em>. Si bien ser\u00e1 Stalin, Comisario para las Nacionalidades en el primer Gobierno sovi\u00e9tico (1917) y despu\u00e9s omn\u00edmodo secretario general del PCUS (1922-1953), quien acaba por monopolizar el discurso marxista sobre la naci\u00f3n, incluso despu\u00e9s de su desaparici\u00f3n f\u00edsica.<\/p>\n<p>Borojov, pese a no haber llegado a conocer obras esenciales para el tema que nos ocupa como la<em> Ideolog\u00eda alemana<\/em>, los <em>Grundisse<\/em> o la <em>Dial\u00e9ctica de la naturaleza<\/em>, adem\u00e1s de art\u00edculos y cartas, resume a su manera, did\u00e1cticamente, las posiciones de los fundadores del marxismo: 1) \u00abLa humanidad est\u00e1 dividida en sociedades\u00bb; 2) \u00abEn el concepto de condiciones de producci\u00f3n tenemos un firme punto de partida para construir una teor\u00eda puramente materialista de la cuesti\u00f3n nacional\u00bb; 3) \u00abUna sociedad dada\u2026 necesita, ampliando la esfera de sus condiciones de producci\u00f3n, conquistar condiciones ajenas\u2026 unos anhelan conquistar, otros buscan defender\u2026 tiene lugar una lucha nacional\u00bb<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[18]<\/a>.<\/p>\n<p>Su apuesta personal en favor de una soluci\u00f3n territorial al problema jud\u00edo y el citado acceso restringido a las fuentes, pudo condicionar y limitar sus planteamientos, haci\u00e9ndose merecedor de justas cr\u00edticas por: a) su tendencia al natural-determinismo cuando aplica la noci\u00f3n \u201ccondiciones de producci\u00f3n\u201d; b) la no consideraci\u00f3n de la base econ\u00f3mica como parte fundamental, \u201cdesde el interior\u201d, de las condiciones de producci\u00f3n; c) la separaci\u00f3n de lucha de clases de la lucha de naciones, ignorando su base econ\u00f3mica com\u00fan; d) el olvido de que las condiciones de producci\u00f3n son tambi\u00e9n de reproducci\u00f3n social <a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[19]<\/a>, raz\u00f3n de ser de la lucha de las naciones por las condiciones de producci\u00f3n. As\u00ed y todo, su obra supone un antes y un despu\u00e9s en el necesario proceso de recuperaci\u00f3n de un enfoque materialista, hist\u00f3rico y dial\u00e9ctico del concepto de naci\u00f3n.<\/p>\n<p>Paralelamente, se va imponiendo a lo largo del siglo XX, desde la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y la Internacional Comunista, la contribuci\u00f3n de I\u00f3sif Stalin &#8211;que ignora, por supuesto, los trabajos del jud\u00edo Borojov&#8211; sobre el concepto de naci\u00f3n de una forma m\u00e1s descriptiva que explicativa, m\u00e1s pol\u00edtica que te\u00f3rica, desconectada de los esfuerzos previos de Marx y Engels por incluir la naci\u00f3n, junto con la clase y el Estado, entre las categor\u00edas esenciales del materialismo hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>La aportaci\u00f3n conceptual de Stalin gira alrededor de una definici\u00f3n de naci\u00f3n, pensada para justificar el derecho o no a la libre determinaci\u00f3n, basada en una breve y limitada definici\u00f3n que fija los rasgos necesarios para que una naci\u00f3n sea considerada como tal: \u00abNaci\u00f3n es una comunidad humana estable, hist\u00f3ricamente formada, surgida sobre la base de la comunidad de idioma, de territorio, de vida econ\u00f3mica y de psicolog\u00eda, manifestada \u00e9sta en la comunidad de cultura\u2026 S\u00f3lo la presencia conjunta de todos los rasgos distintivos forma la naci\u00f3n\u00bb<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[20]<\/a>. Lo \u00faltimo cierra la posibilidad de aprehender la variabilidad del hecho nacional en la historia, y excluye a la naci\u00f3n jud\u00eda que no tendr\u00e1 territorio propio hasta 1948 en Palestina.<\/p>\n<p>Ciertamente Engels opinaba que \u00ablas definiciones no tienen ning\u00fan valor para la ciencia porque son siempre insatisfactorias. La \u00fanica definici\u00f3n real es el desarrollo de la cosa misma, lo cual no es ya ninguna definici\u00f3n\u2026 En cambio, para el uso corriente puede que a menudo sea \u00fatil y necesaria una breve exposici\u00f3n de los caracteres m\u00e1s generales y, al mismo tiempo, m\u00e1s identificadores que una sedicente definici\u00f3n, y tampoco puede perjudicar si no se pide de ella m\u00e1s de lo que se puede decir\u00bb <a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[21]<\/a>. No fue as\u00ed, de la definici\u00f3n descriptivista de Stalin, no muy distinta de la que se manejaba en aquel tiempo por parte de la Sociedad de las Naciones, se quiso hacer una teor\u00eda cerrada, pidiendo \u201cde ella m\u00e1s de lo que se puede decir\u201d, orillando por tanto \u201cel desarrollo de la cosa misma\u201d que tanto buscaron Marx y Engels, y tempranamente reconoci\u00f3 Borojov.<\/p>\n<p>Hay que tener en cuenta que la elaboraci\u00f3n de Stalin tuvo lugar cuando se luchaba por un POSDR (bolchevique) \u00fanico, con autonom\u00edas territoriales para las socialdemocracias nacionales, en oposici\u00f3n al federalismo del Bund y a la reivindicaci\u00f3n de autonom\u00eda cultural-nacional por parte de nacionalistas jud\u00edos y un sector de los socialdem\u00f3cratas caucasianos \u00abque no pudieron resistir a la \u2018epidemia\u2019 nacionalista\u00bb <a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[22]<\/a>. Por esas mismas razones ataca Stalin, en su texto de 1914, al austromarxismo: \u00abLa autonom\u00eda cultural-nacional de Springer [Karl Renner] y Bauer es una sutil variedad del nacionalismo\u00bb, enfrent\u00e1ndose a la proposici\u00f3n de Otto Bauer \u00abevolutivo-nacional\u00bb de \u00abadaptar la lucha de clases de los obreros a la lucha de naciones\u00bb<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[23]<\/a>. Cosa, por otro lado, que ya hab\u00edan preconizado en su momento Marx y Engels en los casos de Polonia e Irlanda<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[24]<\/a>.<\/p>\n<p>Stalin critica tambi\u00e9n a Otto Bauer, ahora justamente, por considerar el car\u00e1cter nacional como \u00ab\u00fanico rasgo esencial de la naci\u00f3n\u00bb, insistiendo en que es \u00abreflejo de las condiciones de vida\u2026, del medio circundante\u00bb, pero acaba parad\u00f3jicamente relegando las \u201ccondiciones econ\u00f3micas\u201d a un elemento m\u00e1s de los que definen o describen la naci\u00f3n<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[25]<\/a>, a diferencia de lo defendido con gran insistencia por Marx y Engels acerca de la hegemon\u00eda de las condiciones de producci\u00f3n.<\/p>\n<p>Emmanuel Terray adopta, en 1973, una postura muy beligerante contra el aporte de Stalin, descalificando como empirista su definici\u00f3n nacional y reprobando su arbitrariedad en cuanto al n\u00famero y la asociaci\u00f3n de los rasgos inventariados, as\u00ed como la exclusi\u00f3n de las naciones que no cumplen los siete criterios distintivos, asegurando por \u00faltimo que la definici\u00f3n de Stalin conduce a considerar la naci\u00f3n como una esencia ahist\u00f3rica y proponiendo su \u201cf\u00f3rmula\u201d para romper con el esquematismo estalinista: \u00abreintroducir en la definici\u00f3n de naci\u00f3n la distinci\u00f3n de los factores objetivos y de los factores subjetivos\u00bb, caracterizados en su relaci\u00f3n dial\u00e9ctica y potenciando adem\u00e1s la idea (que viene del marxismo original y fue estrenada en la Revoluci\u00f3n francesa) de la naci\u00f3n como sujeto social: bloque de clases que se constituye en naci\u00f3n en un momento dado<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\">[26]<\/a>.<\/p>\n<p>En el marco de la renovaci\u00f3n del marxismo occidental con posterioridad a Mayo del 68, se retoman pues diversos aspectos del marxismo fundacional en lo tocante al estatus te\u00f3rico de la naci\u00f3n. Pierre Vilar, entre otros, recobra la naci\u00f3n como categor\u00eda presente en todas las \u00e9pocas hist\u00f3ricas, no solamente durante la Edad Contempor\u00e1nea y ligada al capitalismo ascendente, como defend\u00eda Stalin <a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\">[27]<\/a>. Lo mismo el \u00faltimo Nicol\u00e1s Poulantzas que utiliza adem\u00e1s sin nombrarlo (el marxismo estructuralista lo marginar\u00e1) el concepto de <em>condiciones de producci\u00f3n y de reproducci\u00f3n<\/em>: \u00abla naci\u00f3n no se identifica con la naci\u00f3n moderna y el Estado nacional, tal como aparece en la emergencia del capitalismo en Occidente. Hay \u2018algo\u2019 que se designa bajo el t\u00e9rmino de naci\u00f3n, es decir, una unidad particular de reproducci\u00f3n del conjunto de relaciones sociales, mucho antes del capitalismo\u201d<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\">[28]<\/a>.<\/p>\n<p>Echamos en falta en los a\u00f1os 80, con todo, una recuperaci\u00f3n cabal de las aportaciones de Marx y Engels, inspirados en la intuici\u00f3n de Borojov, que hemos intentado llevar a buen puerto, en 1985, con motivo del I Centenario de la muerte de Karl Marx <a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\">[29]<\/a>. La ulterior crisis del marxismo, acelerada por la transici\u00f3n del \u201csocialismo realmente existente\u201d al capitalismo liberal en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica Alemana y el Este de Europa, dej\u00f3 en suspenso, en el \u00e1mbito acad\u00e9mico y pol\u00edtico, la necesaria actualizaci\u00f3n de las categor\u00edas del materialismo hist\u00f3rico en un mundo en mutaci\u00f3n de forma cr\u00edtica y autocr\u00edtica, incluida el concepto de naci\u00f3n, que hoy conmina a volver a los cl\u00e1sicos del marxismo, a fin de implementar herramientas y nociones realmente materialistas y globales, discriminando en cualquier caso sus aciertos y errores, vigencias, caducidades y nuevas realidades.<\/p>\n<p>Siglo y medio despu\u00e9s de Marx y Engels precisamos de su metodolog\u00eda y enfoque nacional\/internacional para afrontar con \u00e9xito el \u201cdesarrollo de la cosa misma\u201d, aplicado al hecho nacional, que adquiere una mayor complejidad y pluralidad en comparaci\u00f3n con los tiempos del Estado-naci\u00f3n e inicios del Imperialismo que ellos vivieron. El formidable salto de las fuerzas productivas como consecuencia de la revoluci\u00f3n de la ciencia y la t\u00e9cnica entre el siglo XX y el siglo XXI, ha causado unas relaciones supranacionales para la producci\u00f3n, la comunicaci\u00f3n y el comercio nunca vistas, que venimos denominando <em>globalizaci\u00f3n<\/em> y afecta a todas las dimensiones de la existencia humana, oblig\u00e1ndonos a replantearse los viejos conceptos de clase, naci\u00f3n y Estado, entre otros.<\/p>\n<p>Las nuevas condiciones globales de producci\u00f3n del siglo XXI han originado tres tipos de naciones, en proceso de construcci\u00f3n y\/o reformulaci\u00f3n: 1) nacionalidades medievales y etnias pre-coloniales que renacen por efecto de la mundializaci\u00f3n; 2) Estados-naciones hoy en declive, despu\u00e9s de haber dominado las Edades Moderna y Contempor\u00e1nea; 3) nuevos e incompletos fen\u00f3menos macronacionales producto directo de los in\u00e9ditos \u00e1mbitos transnacionales de cooperaci\u00f3n, integraci\u00f3n y comunicaci\u00f3n, al calor de la globalizaci\u00f3n econ\u00f3mica, social y cultural, como la Comunidad Europea y la misma Comunidad Mundial, en diferentes niveles de institucionalizaci\u00f3n y soberan\u00eda pol\u00edtica <a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\">[30]<\/a>.<\/p>\n<p>Durante los siglos XIX y XX los procesos de producci\u00f3n y reproducci\u00f3n social fueron incapaces de organizarse de manera plena en una \u00f3rbita planetaria: ten\u00edan lugar, pese a los intercambios comerciales entre pa\u00edses, en \u00f3rbitas nacionales excluyentes que limitaban entre s\u00ed. La concomitancia dial\u00e9ctica de la unificaci\u00f3n \/ diversificaci\u00f3n en las nuevas condiciones generales de producci\u00f3n hace ahora que los fen\u00f3menos nacionales se desarrollen en c\u00edrculos inclusivos. Lo normal en el siglo XXI es que una naci\u00f3n sea un subconjunto de otra comunidad mayor de tipo asimismo nacional. La superposici\u00f3n de diferentes tipos de comunidades nacionales trae como consecuencia la doble o la triple nacionalidad del individuo, proceso unificador-diversificador est\u00e1 todav\u00eda en sus comienzos <a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\">[31]<\/a>. A lo que debemos a\u00f1adir que la presente universalizaci\u00f3n de valores tiende a reconocer, paralelamente, la diversidad \u00e9tnica y nacional como parte capital del patrimonio colectivo hist\u00f3rico, cultural y pol\u00edtico mundial.<\/p>\n<p>En resumen, cada nivel de los procesos nacionales en curso, o cada caso particular de naci\u00f3n, requiere un estudio a la manera de Marx y Engels de las condiciones econ\u00f3micas, naturales e hist\u00f3ricas de producci\u00f3n y reproducci\u00f3n, materiales y culturales, objetivas y subjetivas, generales y particulares, internas y externas, previas y resultantes, que determine su cualidad, viabilidad e inter\u00e9s desde una \u00f3ptica de progreso, de forma que se sustenten con mayor rigor los programas en marcha de liberaci\u00f3n, recuperaci\u00f3n o integraci\u00f3n nacional, las cr\u00edticas a los <em>otros<\/em> ciudadanos nacionales, as\u00ed como las paradojas de las nacionalidades superpuestas. Considerando que, hoy por hoy, los criterios de posicionamiento nacional suelen basarse, con harta frecuencia, en la ideolog\u00eda, la improvisaci\u00f3n o las emociones, el pensamiento cient\u00edfico y pol\u00edtico del siglo XXI dar\u00eda un gran salto adelante en la comprensi\u00f3n de lo nacional, gracias a dos viejos pero actuales cient\u00edficos sociales: Karl Marx y Friedrich Engels.<\/p>\n<p><strong>Notas<br \/>\n<\/strong><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[1]<\/a> El vocablo \u2018identidad\u2019 se utiliza asimismo con otras colectividades definidas como etnias, g\u00e9neros o grupos de orientaci\u00f3n sexual.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[2]<\/a> <em>Manifiesto comunista<\/em>, OME, 9, pp. 154-155.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[3]<\/a> Seg\u00fan la edici\u00f3n de Engels de 1888: \u00abla clase dirigente de la naci\u00f3n\u00bb.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[4]<\/a> <em>Materiales para el Anti-D\u00fchring<\/em>, OME, 35, Barcelona, 1977, p. 340.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[5]<\/a> Los prejuicios explican en parte cierto abandono te\u00f3rico de la \u201ccuesti\u00f3n nacional\u201d por parte del marxismo, Georges HAUPT, y Michael L\u00d6WY, <em>Los marxistas y la cuesti\u00f3n nacional<\/em>, Barcelona, Editorial Fontamara, 1980, p. 11; Robert STUART, <em>Marxism and National Identity. Socialism, Nationalism and National Socialism during the French Fin de Si\u00e8cle<\/em>, NY, State University of New York Press, 2006, p. 2.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[6]<\/a> HEGEL, <em>L\u00f3gica<\/em>, Madrid, 1971, pp. 243 ss.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[7]<\/a> <em>Dial\u00e9ctica de la Naturaleza<\/em>, OME, 36, pp. 324-325.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[8]<\/a> <em>Engels a Starkenburg<\/em>, 25-1-1894, OE, 2, Akal, p. 359; <em>Engels a Bloch<\/em>, 21\/22-9-1890, OE, 2, p. 521; <em>Anti-D\u00fchring<\/em>, OME, 35, p. 154.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[9]<\/a> Hemos abordado el tema con mayor detenimiento en Carlos BARROS, \u201cA base material e hist\u00f3rica da naci\u00f3n en Marx e Engels\u201d, <em>Dende Galicia: Marx. Homenaxe a Marx no 1\u00ba centenario da s\u00faa norte<\/em> (Carlos Barros, Jos\u00e9 Vilas Nogueira, eds.), A Coru\u00f1a, 1985, pp. 172 ss. (trad. espa\u00f1ol en <a href=\"https:\/\/cbarros.com\/la-base-material-e-historica-la-nacion-marx-engels\/\">https:\/\/cbarros.com\/la-base-material-e-historica-la-nacion-marx-engels\/<\/a>).<br \/>\n<a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[10]<\/a> HEGEL, <em>Lecciones sobre la filosof\u00eda de la historia universal<\/em>, Madrid, Alianza Universidad, 1982, pp. 69, 71.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[11]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, p. 73.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[12]<\/a> <em>Capital<\/em>, 1, p. 286; v\u00e9ase tambi\u00e9n N.I. BUJARIN, <em>Teor\u00eda del materialismo hist\u00f3rico<\/em>, Madrid, 1974, pp. 191-193.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[13]<\/a> ENGELS, <em>El origen de la familia, la propiedad privada, y el Estado<\/em>, Madrid, 1972, p. 94.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[14]<\/a> ENGELS, \u201cDiscursos en Elberfeld\u201d, <em>La sociedad Comunista<\/em>, Madrid, 1976, pp. 11-15.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[15]<\/a> <em>Engels a Babel<\/em>, 18\/28-3-1875, OE, 2, p. 36.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[16]<\/a> Carlos BARROS, <em>op. cit.<\/em>, pp. 155-170.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[17]<\/a> LENIN, <em>El derecho de las naciones a la autodeterminaci\u00f3n<\/em>, 1914<em> (<\/em><a href=\"https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/lenin\/obras\/1910s\/derech.htm\">https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/lenin\/obras\/1910s\/derech.htm<\/a>)<br \/>\n<a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[18]<\/a> BOROJOV, \u201cLos intereses de clase y la cuesti\u00f3n nacional\u201d, <em>Nacionalismo y lucha de clases<\/em>, M\u00e9xico, 1979, pp. 57-63.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[19]<\/a> Ren\u00e9 GALLISSOT, \u201cContra el fetichismo\u201d, <em>El concepto de \u201cformaci\u00f3n econ\u00f3mico-social\u201d,<\/em> p. 182; \u201cNaci\u00f3n y nacionalidad en los debates del movimiento obrero\u201d, <em>Historia del marxismo<\/em>, 4, Barcelona, 1981, p. 26.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[20]<\/a> STALIN<em>, El marxismo y la cuesti\u00f3n nacional<\/em>, Madrid, 1976, p. 25.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[21]<\/a> <em>Materiales para el Anti-D\u00fchring,<\/em> OME, 35, p. 344.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[22]<\/a> STALIN<em>, op. cit. <\/em>pp. 77, 94-98.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[23]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, pp. 39, 59.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[24]<\/a> \u201cMarx a Engels\u201d, 10-12-1869, <em>Imperio y Colonia<\/em>. <em>Escritos sobre Irlanda, <\/em>M\u00e9xico, 1979, p. 193; \u201cEngels a Kautsky\u201d, 7-12-1882, <em>El marxismo y la cuesti\u00f3n nacional<\/em>, p. 36.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[25]<\/a> STALIN<em>, El marxismo y la cuesti\u00f3n nacional<\/em>, Madrid, 1976, pp. 25-29.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[26]<\/a> E. TERRAY, \u201cLa idea de naci\u00f3n y transformaciones del capitalismo\u201d, <em>El marxismo y la cuesti\u00f3n nacional,<\/em> Barcelona, 1977, pp. 151-157 (ed. orig. <em>Les temps modernes<\/em>, n. 324-326, agosto-septiembre 1973).<br \/>\n<a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[27]<\/a> P. VILAR<em>, La Catalu\u00f1a en la Espa\u00f1a moderna<\/em>, Barcelona, 1978, p. 47 (edici\u00f3n original, Par\u00eds, SEVPEN, 1962); \u201cSobre los fundamentos de las estructuras nacionales\u201d, <em>Historia 16<\/em>, abril 1978, pp. 14-16; <em>Iniciaci\u00f3n al vocabulario de an\u00e1lisis hist\u00f3rico<\/em>, Barcelona, 1980, pp. 183-185; \u201cStalin i la questi\u00f3 nacional<em>\u201d, Nous Horizons<\/em>, n. 63, maig 1980, pp. 11-13.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[28]<\/a> Nicos POULANTZAS, <em>Estado, poder y socialismo<\/em>, Madrid, Siglo XXI, 1978, p. 109.<br \/>\n<a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[29]<\/a> Carlos BARROS, \u201cA base material e hist\u00f3rica da naci\u00f3n en Marx e Engels\u201d, <em>Dende Galicia: Marx<\/em>, A Coru\u00f1a, 1985, pp. 139-207 (trad. espa\u00f1ol en <a href=\"https:\/\/cbarros.com\/la-base-material-e-historica-la-nacion-marx-engels\/\">https:\/\/cbarros.com\/la-base-material-e-historica-la-nacion-marx-engels\/<\/a>).<br \/>\n<a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[30]<\/a> Carlos BARROS, \u201c<a href=\"http:\/\/historia-actual.org\/Publicaciones\/index.php\/haol\/article\/view\/1422\/1187\">Los fines de la historia en el siglo XXI<\/a>\u201d, <em>Historia Actual Online<\/em>, C\u00e1diz, n\u00ba 45, Invierno 2018, pp. 147-155 (<a href=\"https:\/\/cbarros.com\/fines-de-la-historia-en-el-siglo-xxi\/\">http:\/\/cbarros.com\/fines-de-la-historia-en-el-siglo-xxi\/<\/a>).<br \/>\n<a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[31]<\/a> Lo vaticinamos en <em>A base material e hist\u00f3rica da naci\u00f3n en Marx e Engels<\/em>, Santiago de Compostela, 1985, p. 193.<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/cbarros.com\/concepto-marxista-nacion\/\">https:\/\/cbarros.com\/concepto-marxista-nacion\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Versi\u00f3n castellana del art\u00edculo sobre \u201cNationale Identit\u00e4t\u201d preparado para el tomo 11 de Diccionario Hist\u00f3rico-Cr\u00edtico del Marxismo de Berl\u00edn (Historisch-kritisches<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":8901,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1552,2],"tags":[],"class_list":["post-8894","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-marxismo","category-nacionalismo"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8894","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8894"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8894\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/8901"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8894"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8894"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8894"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}