{"id":8920,"date":"2020-12-24T08:24:20","date_gmt":"2020-12-24T07:24:20","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8920"},"modified":"2020-12-24T08:24:20","modified_gmt":"2020-12-24T07:24:20","slug":"marx-cientifico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8920","title":{"rendered":"\u00bfMarx cient\u00edfico?"},"content":{"rendered":"<div>\n<p>Mis siguientes reflexiones los son con motivo de la reciente publicaci\u00f3n del libro <i>El trabajo cient\u00edfico de Marx y su noci\u00f3n de ciencia<\/i>, de Manuel Sacrist\u00e1n, en edici\u00f3n de Salvador L\u00f3pez Arnal y de David Vila.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"cols\">\n<p>El libro, publicado recientemente por Editorial Montesinos (finales 2020), recoge en tres trancos estrechamente interrelacionados: el extenso art\u00edculo de Manuel Sacrist\u00e1n que corresponde a la redacci\u00f3n de su conferencia en la Fundaci\u00f3n Mir\u00f3 de Barcelona, el 11 de noviembre de 1978, y que ocupa las p\u00e1ginas 17 a 81 del libro; la transcripci\u00f3n del coloquio posterior (p\u00e1ginas 83 a 112) y el bloque de enriquecedoras notas complementarias de los editores (p\u00e1ginas 113 a 172); encabezado el conjunto por la presentaci\u00f3n de Salvador L\u00f3pez Arnal.<\/p>\n<p>Prevengo al lector, a efectos de que por s\u00ed mismo module el entusiasmo que pueda deducir de mi admiraci\u00f3n por Manuel Sacrist\u00e1n, que fue profesor m\u00edo de Metodolog\u00eda de las Ciencias Sociales y del curso de doctorado sobre la l\u00f3gica en John Stuart Mill. A Manuel Sacrist\u00e1n lo considero el pensador m\u00e1s riguroso, profundo y valioso despu\u00e9s de Jos\u00e9 Ortega y Gasset. Coincido con Jes\u00fas Moster\u00edn, dejando a salvo la diferencia de especialidad (l\u00f3gica, matem\u00e1tica y filos\u00f3fica en su caso, frente a econ\u00f3mica y sociol\u00f3gica en el m\u00edo) y de calidad en las tareas de reflexi\u00f3n te\u00f3rica, en cuanto a la val\u00eda intelectual de Sacrist\u00e1n: \u00abDe todos los fil\u00f3sofos espa\u00f1oles que he conocido, ninguno me ha producido la impresi\u00f3n de inteligencia, lucidez y seriedad que me produc\u00eda Manolo. Y de todos los pensadores marxistas que he conocido, ninguno me ha parecido comparable.\u00bb (en nota n. \u00ba 76 al pie de la p\u00e1gina 64).<\/p>\n<p>Mi querencia a Manuel Sacrist\u00e1n, lo es a su obra de pensamiento y a su ejemplaridad moral; sin tener yo v\u00ednculo alguno con sus ideas pol\u00edticas, que considero fueron un obst\u00e1culo para dar de s\u00ed mucho m\u00e1s en el \u00e1mbito de la l\u00f3gica, de la filosof\u00eda de la ciencia y del pensamiento en general, como le manifest\u00e9 personalmente en a\u00f1os cercanos a su muerte. A su obra o sobre ella he dedicado diversas publicaciones; as\u00ed: en \u00abNotas de lectura y comentarios del Dr. Fernando G. Ja\u00e9n, o c\u00f3mo matar el tiempo placenteramente n.\u00ba 2\u00bb (diciembre 2001) y en <em>SYN@PSIS<\/em>, n.\u00ba 15 (marzo-abril 2005); n.\u00ba 36 (septiembre-octubre 2008); n.\u00ba 44 (enero-febrero 2010); n.\u00ba 59 (julio-agosto 2012) y n.\u00ba 88 (mayo-junio 2017).<\/p>\n<p>Partiendo del t\u00edtulo, que se compone con tres elementos: Marx, su trabajo cient\u00edfico y su noci\u00f3n de ciencia, estos dos \u00faltimos ligados entre s\u00ed. Lo primero que debemos reflexionar, a mi juicio, es si merece la pena hoy en d\u00eda leer acerca de Marx (\u00bfy qu\u00e9 Marx?, como se\u00f1ala Sacrist\u00e1n, entre interpretaciones no cientificistas: el Marx\u00a0 fil\u00f3sofo social o el fil\u00f3sofo de la cultura o el fil\u00f3sofo de la revoluci\u00f3n) y, en particular, sobre su qu\u00e9 de cient\u00edfico y, despu\u00e9s, sobre su noci\u00f3n de ciencia elucidada por Manuel Sacrist\u00e1n en 1978. Respecto de lo primero, s\u00f3lo apuntar\u00e9 que Marx es un cl\u00e1sico en la historia del pensamiento universal, con independencia de su vocaci\u00f3n revolucionaria o de las interpretaciones posteriores que de \u00e9l se hayan hecho; es, pues, luz para iluminar el presente, como se ha podido constatar, durante los a\u00f1os de la crisis de las \u201csubprimes\u201d iniciada en 2007 en Estados Unidos y extendida mundialmente, que renov\u00f3 el inter\u00e9s de muchos por las explicaciones de las crisis econ\u00f3micas contenidas en su obra, apareciendo nuevas ediciones con gran presencia en las librer\u00edas. Esto, en el \u00e1mbito de la econom\u00eda est\u00e1 claro; en la ciencia en general, me parece menos o nada evidente. El trabajo cient\u00edfico de Marx, quedar\u00eda as\u00ed circunscrito a la econom\u00eda (entendida en sentido amplio, combinada con historia y sociolog\u00eda, por donde entrar\u00edan reflexiones menos cient\u00edficas), y en este dominio, el de la econom\u00eda, cita Sacrist\u00e1n a Michio Morishima y su intenci\u00f3n de evaluar la grandeza de Marx\u00a0 desde el punto de vista de la teor\u00eda econ\u00f3mica moderna (1973).<\/p>\n<p>Por lo que se refiere a la noci\u00f3n de ciencia que tuviera Marx, seg\u00fan an\u00e1lisis de Manuel Sacrist\u00e1n, que comporta saberes filos\u00f3ficos especializados, muy especialmente sobre Hegel y su influencia en Marx, pero tambi\u00e9n sobre l\u00f3gica medieval y de su \u00e9poca, sin olvidar a Goethe, am\u00e9n de amplios conocimientos de cultura de la \u00e9poca, su inter\u00e9s lo ser\u00e1 para aquellos que lo tienen en la filosof\u00eda de la ciencia o en Marx pura y simplemente. Podemos a\u00f1adir otro inter\u00e9s muy sustantivo: el de aquellos que se interesan por el ejercicio intelectual de Manuel Sacrist\u00e1n, mayormente los que investiguen su obra, de los que son ejemplo las tesis doctorales ya le\u00eddas en las universidades.<\/p>\n<p>En un caso como en el otro, hay un considerando m\u00edo que creo conveniente plasmar: aquello que en los a\u00f1os 70 (principalmente en la primera mitad de ese decenio del siglo XX) pudo ser y fue descubrimiento de grandes ideas e inter\u00e9s por su arribada hist\u00f3rica, hoy est\u00e1 ya sobado y no levanta entusiasmo, pues el cambio tecnol\u00f3gico y social han mudado las apetencias y las capacidades. El consumismo se ha desarrollado a tal punto que aparta la reflexi\u00f3n profunda menesterosa de dedicaci\u00f3n en tiempo y concentraci\u00f3n; por ello, los estudios de marketing han desplazado a un rinc\u00f3n las explicaciones de la sociolog\u00eda, dedicada \u00e9sta a generalidades y, con gran profusi\u00f3n, a marginalidades.<\/p>\n<p>No se hace esperar mucho nuestro autor para se\u00f1alar qu\u00e9 nociones de ciencia se pueden encontrar en Marx: \u201c<em>Science, Kritik <\/em>y <em>Wissenschaft<\/em> son los nombres de las tres tradiciones que alimentan la filosof\u00eda de la ciencia impl\u00edcita en el trabajo cient\u00edfico de Marx\u201d (p.24), y nos las ha caracterizado previamente: Corresponde a la primera lo que entendemos por ciencia normal (acu\u00f1ado por Thomas S. Khun, que corresponde a la tarea que desarrollan los cient\u00edficos habitualmente). La segunda proviene de la \u00e9poca joven-hegeliana de los a\u00f1os del decenio de 1830 en que Marx cultiv\u00f3 la herencia hegeliana con esp\u00edritu cr\u00edtico. Y la tercera, que se funda en la metodolog\u00eda del desarrollo interno, o sea, la dial\u00e9ctica, seg\u00fan nos indica en p\u00e1ginas siguientes. Esta dos \u00faltimas son las tratadas por Sacrist\u00e1n apoy\u00e1ndose precisamente en su aplicaci\u00f3n indagatoria.<\/p>\n<p>No se extiende en la ciencia normal, por ser la usualmente conocida y no es caracterizadora del pensamiento de Marx, aunque la practique tambi\u00e9n, a\u00f1adi\u00e9ndole, recubri\u00e9ndola \u2013si se me permite la expresi\u00f3n\u2013 con el manto dial\u00e9ctico, que no es redundante, nos dice Sacrist\u00e1n, que es propio del modo de trabajar del artista y \u201cque la dial\u00e9ctica establece con la realidad, con la pr\u00e1ctica, una relaci\u00f3n diferente de la que suele tener con ella la teor\u00eda cient\u00edfica.\u201d (p. 41). Si tecnol\u00f3gica podemos llamar a la relaci\u00f3n de aplicabilidad de una teor\u00eda cient\u00edfica, la dial\u00e9ctica establece una relaci\u00f3n pol\u00edtica directa.<\/p>\n<p>\u00bfPodemos hablar de m\u00e9todo dial\u00e9ctico? No en el sentido normal de m\u00e9todo, por m\u00e1s que as\u00ed nos lleg\u00f3 en los a\u00f1os 70 en los medios estudiantiles considerados marxistas (cada cual a su manera), con el vacuo proceder met\u00f3dico de la negaci\u00f3n y la negaci\u00f3n de la negaci\u00f3n, cuya insustancialidad met\u00f3dica Sacrist\u00e1n pone de manifiesto en respuesta a la primera intervenci\u00f3n en el coloquio: \u201c\u00bfQu\u00e9 negaci\u00f3n es esa que no es simplemente lo opuesto a la afirmaci\u00f3n de una proposici\u00f3n, de modo que la negaci\u00f3n de una proposici\u00f3n es falsa cuando la proposici\u00f3n es verdadera (y verdadera cuando la proposici\u00f3n es falsa)? (p. 85) No es m\u00e9todo, sino la pretensi\u00f3n de un conocimiento global, sistem\u00e1tico, \u201ces un estilo mental que busca un determinado objetivo (con los m\u00e9todos de cualquiera, con los trucos aprendibles por cualquiera.)\u201d (<em>Ibidem<\/em>). El lector que quiera profundizar en la concepci\u00f3n de la dial\u00e9ctica y su relaci\u00f3n con Marx, puede acudir a otra obra de Sacrist\u00e1n: <em>Sobre la dial\u00e9ctica<\/em>,editada por Salvador L\u00f3pez Arnal (publicaci\u00f3n conjunta de la <em>fundaci\u00f3 nous horitzons<\/em> y El Viejo Topo. Barcelona, 2009. V\u00e9ase mi rese\u00f1a en SYN@PSIS N.\u00ba 44. Ene-Feb 2010)<\/p>\n<p>En cuanto a la inspiraci\u00f3n hegeliana de la juventud de Marx, la que incorpora la <em>Kritik<\/em> como noci\u00f3n vinculada a la ciencia en Marx, alcanza hasta los a\u00f1os 50 del siglo XIX, pero Sacrist\u00e1n se\u00f1ala que Marx la hab\u00eda abandonado en 1858, aunque queden restos en <em>El Capital<\/em>, por de pronto en el mism\u00edsimo subt\u00edtulo en la portada de 1867: <em>El Capital. Cr\u00edtica de la Econom\u00eda Pol\u00edtica<\/em>. Con todo, destacar\u00e1 m\u00e1s adelante nuestro autor que \u201c<em>si bien era poco fecunda para la ciencia, la filosof\u00eda cr\u00edtica iba a ser, en cambio, un elemento permanente de la visi\u00f3n general de Marx. La \u2018cr\u00edtica cr\u00edtica\u2019 ha contribuido a proporcionar a Marx la percepci\u00f3n de las limitaciones de una teor\u00eda econ\u00f3mica no sociol\u00f3gica, las limitaciones que intentar\u00eda rebasar\u00a0 con la amplitud abarcante de la dial\u00e9ctica.\u201d<\/em> (p. 74)<\/p>\n<p>Entre los estudiosos que no comparten los puntos de vista filos\u00f3ficos y pol\u00edticos de Marx, pero que reconocen en \u00e9l un enorme trabajo sistem\u00e1tico, Sacrist\u00e1n menciona a Schumpeter (del que refiere su idea de \u201cvisi\u00f3n\u201d y cuyo <em>Karl Marx<\/em>, reproducido en <em>10 grandes economistas: de Marx a Keynes<\/em>, permite apreciar su reconocimiento por la labor cient\u00edfica de Marx en econom\u00eda, resalta contundentemente en la nota complementaria n\u00famero 13 de los editores), Morishima (al que ya se ha referido), Joan Robinson (de la que discrepa, pero elogia), Maurice Dobb, obs\u00e9rvese que todos ellos economistas de renombre; a\u00f1ade a R. L Meek, del que recoge su <em>\u201cm\u00e9nage \u00e0 trois\u201d<\/em> en la uni\u00f3n de \u201cla historia econ\u00f3mica, la sociolog\u00eda y la econom\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>Menciona tambi\u00e9n la opini\u00f3n de Maurice Godelier sobre la econom\u00eda de Marx y la matem\u00e1tica, que los editores citan textualmente en nota 52 al pie de la p. 52: \u201cla \u2018teor\u00eda econ\u00f3mica de Marx desemboca necesariamente en el dise\u00f1o de modelos matem\u00e1ticos\u2019\u201d. M\u00e1s adelante, en la p\u00e1gina 59, Sacrist\u00e1n indica que \u201cEn muchos lugares Marx sabe que est\u00e1 trabajando con lo que hoy se llamar\u00eda un modelo\u201d (los editores aprovechan para introducir una breve nota al pie, la 65 para indicarnos que el historiador\u00a0 Fernand Braudel consideraba a Marx como el primer cient\u00edfico social en construir aut\u00e9nticos modelos sociales. No se\u00f1alan empero, y lo hago yo aqu\u00ed por ellos, la grandiosidad de la obra de Braudel, el m\u00e1s sobresaliente de los historiadores de la Escuela de los Anales, tras sus fundadores, influido tambi\u00e9n por Marx). Los manuscritos matem\u00e1ticos de Marx son enjuiciados por nuestro autor como escasamente importantes en el conjunto de su obra (p. 63)<\/p>\n<p>Ya en la \u00faltima secci\u00f3n, <em>Cr\u00edtica, Metaf\u00edsica y Ciencia<\/em>, Manuel Sacrist\u00e1n sentencia que la metaf\u00edsica result\u00f3 \u201c<em>fecunda para la ciencia de Marx. El equ\u00edvoco metodol\u00f3gico de nuestro autor, que consiste en tomar por m\u00e9todo en sentido formal una actitud (la dial\u00e9ctica) y por teor\u00eda cient\u00edfica la visi\u00f3n de un objetivo de conocimiento (la \u2018totalidad concreta\u2019)<\/em>\u201d se debe al influjo hegeliano (p.76).<\/p>\n<p>Schumpeter se\u00f1ala (op. cit.) las vertientes que se pueden ver en Marx: Marx, profeta. Marx, soci\u00f3logo. Marx, economista. Y Marx maestro. Raymond Aron, en su libro <em>Le Marxisme de Marx<\/em> (\u00c9ditions de Fallois, 2002), podemos apreciar la coincidencia de reconocimiento de la distinci\u00f3n que hace Manuel Sacrist\u00e1n al principio entre estudiar\u00a0 y explicar el pensamiento de Marx y, cosa distinta, hacer marxismo, Aron se queda con lo primero, adoptando un enfoque evolutivo de la obra de Marx, donde hallaremos su trayectoria intelectual, destacando el papel inicial de la cr\u00edtica y la cr\u00edtica econ\u00f3mica, el materialismo hist\u00f3rico y el materialismo dial\u00e9ctico, la econom\u00eda y la historia en Marx y la opini\u00f3n que le merecen. Sin embargo, ni uno ni otro abordan espec\u00edficamente el trabajo cient\u00edfico de Marx en tanto que tal, como nos ha brindado Manuel Sacrist\u00e1n, en el que la Filosof\u00eda de la Ciencia fue especialidad concomitante con sus profundos estudios de L\u00f3gica.<\/p>\n<p>No entro a enjuiciar el coloquio transcrito, lo que no quita la importancia aclaratoria que puede tener de alg\u00fan aspecto. Resalto, eso s\u00ed, la capacidad reactiva y generosidad que Manuel Sacrist\u00e1n tiene con el interpelante, evitando a veces se\u00f1alar la ridiculez de lo planteado con reiteraci\u00f3n, lo cual me trae al recuerdo sus clases y el enorme esfuerzo que hac\u00eda para \u201csalvar\u201d las simplezas que pod\u00edamos se\u00f1alar los alumnos, buscando el \u00e1ngulo aprovechable para la discusi\u00f3n de las ideas tratadas.<\/p>\n<p>Insisto en la gran labor que han desempe\u00f1ado los editores con sus notas al pie de p\u00e1gina y, sobre todo, con sus interesant\u00edsimas <em>Notas complementarias<\/em>, que permiten al lector situarse en la idea tratada o en el autor referido o en el contexto hist\u00f3rico de la pol\u00e9mica se\u00f1alada en el texto principal. Una labor que el lector agradece por lo que enriquece y facilita una lectura m\u00e1s completa. No es de su responsabilidad, espero, la elecci\u00f3n de la portada panfletaria con im\u00e1genes del dibujo de la cara de Marx, que no se corresponde con la seriedad intelectual del contenido.<\/p>\n<p><em><a>Fernando G. Ja\u00e9n Coll.<\/a> Doctor en Econom\u00eda. Profesor Titular de Econom\u00eda y Empresa. Universidad de Vic-UCC.<\/em><\/p>\n<p>Fuente: Rebeli\u00f3n<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mis siguientes reflexiones los son con motivo de la reciente publicaci\u00f3n del libro El trabajo cient\u00edfico de Marx y su<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":8921,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8,1544,10],"tags":[1630,917],"class_list":["post-8920","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-filosofia","category-karl-marx","category-manuel-sacristan","tag-el-trabajo-cientifico-de-marx-y-su-nocion-de-ciencia","tag-resenas"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8920","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8920"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8920\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/8921"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8920"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8920"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8920"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}