{"id":8988,"date":"2021-01-25T05:00:34","date_gmt":"2021-01-25T04:00:34","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8988"},"modified":"2021-01-26T11:27:31","modified_gmt":"2021-01-26T10:27:31","slug":"sobre-mitos-imposibilidades-e-implicaciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=8988","title":{"rendered":"Sobre mitos, imposibilidades e implicaciones"},"content":{"rendered":"<p><em>Hay tres cosas de las que todo el mundo se cree autorizado a hablar: de Religi\u00f3n, de Medicina y de Termodin\u00e1mica.<\/em> (dicho popular).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Introducci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p>La aportaci\u00f3n con m\u00e1s consecuencias de la Tesis de M. Ricou (1) es la introducci\u00f3n de los conceptos de procesos predecesores y seguidores a uno dado. De alguna manera tal introducci\u00f3n implica una forma de secuenciaci\u00f3n temporal en esos procesos. De dicha Tesis se extraen algunas conclusiones que ser\u00e1n el punto de partida para el an\u00e1lisis que sigue. Las principales, en forma de definiciones y teoremas (sin demostrar) son:<\/p>\n<p>1.- Definici\u00f3n: Primera Ley D\u00e9bil (Weak First Law = WFL):<br \/>\nSi {Pn} es una sucesi\u00f3n de procesos seguidores de uno dado P, donde P es un proceso de P(S) entonces si el trabajo W(Pn) producido tiende a infinito, el calor Q(Pn) necesariamente tiende a infinito. Rn otras palabras, si Q(Pn) est\u00e1 acotado superiormente, entonces W(Pn) tambi\u00e9n estar\u00e1 acotado superiormente.<br \/>\nLa Primera Ley D\u00e9bil rompe la simetr\u00eda entre trabajo y calor, ya que de acuerdo con ella, es posible construir una m\u00e1quina t\u00e9rmica que absorba cantidades arbitrariamente grandes de calor sin producir ning\u00fan trabajo.<\/p>\n<p>2.- Definici\u00f3n: Primera Ley D\u00e9bil para ciclos.<br \/>\nSi P es un proceso c\u00edclico de Pc(S), entonces W(P)&gt;0 implica Q(P)&gt;0.<br \/>\nEn esas condiciones si se admite una m\u00e1quina reversible E con un par de procesos c\u00edclicos reversibles (R, R\u00b4) compatible con el sistema S (la compatibilidad se admite impl\u00edcitamente en la mayor\u00eda de los textos cl\u00e1sicos de Termodin\u00e1mica), entonces existe una constante positiva universal J (J&gt;0) tal que para todo P perteneciente al conjunto de procesos predecesores Pp(S) se tiene<br \/>\nSup{W(P\u00b4)-JQ(P\u00b4): para todo P\u00b4perteneciente al conjunto de seguidores de P, Foll(P)}&lt;infinito.<br \/>\n(Sup significa supremo)<\/p>\n<p>3.- Por ello, se puede definir una funci\u00f3n energ\u00eda E(P) que cumpla las condiciones de ser dicho supremo.<br \/>\nTeorema: De esta forma, si P y P\u00b4son procesos predecesores en el conjunto Pp(S) y P\u00b4sigue a P entonces se tiene<br \/>\nJQ(P\u00b4)-W(P\u00b4)\u2265E(P\u00b4)-E(P). La consecuencia de ello es que la energ\u00eda no necesariamente se conserva, simplemente <em>nunca se crea<\/em>. Si P es c\u00edclico, entonces P=P\u00b4 y JQ(P\u00b4)-W(P\u00b4)\u22650. Adem\u00e1s, si P es reversible R, entonces JQ(R)-W(R)=0. Por ello la constante J se puede obtener si existe un par reversible, y por ello es universal en un universo compatible con una m\u00e1quina reversible.<\/p>\n<p>4.- Corolario: Por ello si P,P\u00b4es un par reversible entonces JQ(P)-W(P)=E(P)-E(P\u00b4).<\/p>\n<p>En resumen, de la Primera Ley D\u00e9bil (WFL) se puede inferir a) una (WFL) para ciclos, b) una funci\u00f3n energ\u00eda bien definida, c) una desigualdad de la energ\u00eda para cualquier proceso y d) una ecuaci\u00f3n de conservaci\u00f3n para procesos reversibles.<\/p>\n<p>Sin embargo reforzando la Primera Ley D\u00e9bil, se puede obtener la Primera Ley Fuerte (Strong First Law = SFL) para ciclos aunque no un principio de conservaci\u00f3n de la energ\u00eda v\u00e1lida para <em>todo<\/em> tipo de procesos. En consecuencia, la Primera Ley Fuerte no debe ser confundida con el Principio de Conservaci\u00f3n de la Energ\u00eda. Lo expuesto requiere en algunos casos de pruebas, las cuales se ha omitido para evitar tecnicismos formales. En cualquier caso, lo anterior representa una clara alternativa a los tratamientos cl\u00e1sicos de la Termodin\u00e1mica bajo un punto de vista m\u00e1s general.<\/p>\n<p><strong>Perpetuum Mobile.<\/strong><\/p>\n<p>De acuerdo con la definici\u00f3n cl\u00e1sica, un m\u00f3vil perpetuo (de primera especie) es una m\u00e1quina t\u00e9rmica motora que produce trabajo sin consumir calor u otra forma de energ\u00eda (2). La prohibici\u00f3n de la existencia del perpetuum mobile conduce al llamado Principio de Conservaci\u00f3n de la Energ\u00eda que en su versi\u00f3n cl\u00e1sica implica que la energ\u00eda ni se crea ni se destruye, s\u00f3lo se le cambia de nombre. Como hemos visto esa versi\u00f3n queda superada por el teorema expresado en el punto 3) anterior, ya que se puede preparar un sistema t\u00e9rmico de tal manera que en un proceso predecesor se le aporte alguna forma de energ\u00eda para que en un proceso seguidor, sin aporte de calor en tal proceso, convierta esa energ\u00eda en trabajo mec\u00e1nico. El mejor ejemplo son las bater\u00edas de pilas, las cuales almacenan energ\u00eda que luego, conectando dichas bater\u00edas a unos cables el\u00e9ctricos, pueden producir trabajo mec\u00e1nico.<\/p>\n<p>Naturalmente, no se puede sacar trabajo u otro tipo de energ\u00eda de la nada, lo que ser\u00eda magia, pero eso no significa que la energ\u00eda no se pueda almacenar, para luego ser utilizada o transformada, en otra forma de energ\u00eda. En realidad, la existencia de la nada es un subterfugio tan m\u00edtico como cualquier otro. Lo contrario de lo que <em>no es<\/em>, no es necesariamente la nada, sino la plenitud de lo que <em>es<\/em>. Lo que <em>no es<\/em>, abre la puerta a lo que <em>es<\/em> y lo hace inteligible. Hasta puede ser una forma de comodidad intelectual. Pero el intento de trascender los l\u00edmites es lo que hace pasar del animal a la persona. El ser humano puede concebir otros mundos, aunque no pueda alcanzarlos en un tiempo razonable, es decir, compatible con la duraci\u00f3n de su vida material. Por la misma raz\u00f3n, la ausencia de un trabajo \u00fatil, no es la nada, no implica la ausencia de calor, ya que dicho calor puede haberse disipado in\u00fatilmente en forma de rozamiento. En todo caso, es pertinente notar, que las Leyes de la Termodin\u00e1mica Cl\u00e1sica se presentan usualmente como declaraciones acerca de imposibilidades o prohibiciones, lo que les da un cierto sabor dogm\u00e1tico y dictatorial. Sin embargo, como acabamos de ver existen versiones de las Leyes, en particular de la Primera Ley, que no contradicen la existencia de m\u00f3viles perpetuos tal como se conciben en su forma habitual. Por eso la negaci\u00f3n de la existencia del Perpetuum Mobile en su versi\u00f3n cl\u00e1sica tiene todas las caracter\u00edsticas de ser un mito, lo mismo que la afirmaci\u00f3n de su existencia.<\/p>\n<p>Es tambi\u00e9n pertinente decir en el presente contexto que la aplicaci\u00f3n de las leyes, de todo tipo de leyes, supone en la pr\u00e1ctica bloquearse ante otras posibilidades. M\u00e1s espec\u00edficamente, la muerte de otras alternativas. Si esas alternativas pasan por la vida de seres humanos, el asunto pasa a ser algo bastante m\u00e1s serio. El problema est\u00e1 en identificar el cumplimiento de una ley con lo que es \u00e9ticamente justo. En el evangelio de Juan (Jn. 8, 1-11), Jes\u00fas salva la vida de una chica ad\u00faltera a la que la ley condenaba a muerte por lapidaci\u00f3n. La condena era justa, ya que la justicia se realizaba en el cumplimiento de ley. Por supuesto, hoy d\u00eda en nuestra cultura occidental, esa ley ser\u00eda considerada injusta, pero entonces no era as\u00ed. La asignaci\u00f3n de la categor\u00eda justicia a una condena a muerte inmuniza la conciencia de culpa a trav\u00e9s de la convicci\u00f3n de haber cumplido la ley. En particular cuando el que ejecuta la condena, que no es precisamente el juez que la decreta, lo hace en un acto de obediencia debida a la autoridad del citado juez. Por ello, si un verdugo se niega a ejecutar una condena a muerte dicho acto es objeto de sanci\u00f3n porque supone la violaci\u00f3n de la orden de ejecuci\u00f3n. Es lo que le pas\u00f3 a Jes\u00fas, que neg\u00e1ndose a asumir la lapidaci\u00f3n de la ad\u00faltera, se hizo reo de castigo. E igualmente lo que le aconteci\u00f3 a Oscar Romero al prohibir a los soldados la obediencia debida a sus superiores si estos les ordenaban disparar contra el pueblo desarmado.<\/p>\n<p><strong>Mitos. 1) <\/strong>(3)<br \/>\nLos mitos son narraciones, leyendas o f\u00e1bulas que elaboran marcos categoriales frente a la contingencia del mundo en general y de la vida ante la muerte en particular, lo que no excluye que puedan tener una base hist\u00f3rica. Porque la muerte est\u00e1 garantizada para todos y todas, lo que no est\u00e1 asegurado es el lugar, hora y dem\u00e1s circunstancias que rodear\u00e1n al \u00f3bito. En tal sentido, seg\u00fan dice Bergson, \u00abel origen de la religi\u00f3n es una reacci\u00f3n defensiva de la naturaleza contra la representaci\u00f3n, por la inteligencia, de la inevitabilidad de la muerte\u00bb (4).<\/p>\n<p>Los mitos desaparecen cuando desaparece la racionalidad de la raz\u00f3n instrumental (medio-fin) a favor del verdadero, por racional, juicio vida-muerte. En efecto, mientras el c\u00e1lculo del capital, que es hoy el dominante, corresponde a la racionalidad medio-fin, aparece la necesidad de un juicio sobre el conjunto del proceso de producci\u00f3n, distribuci\u00f3n y consumo que se remita al criterio vida-muerte. Por tanto, aunque no se puede vivir sin los artificios del principio de causalidad y del c\u00e1lculo capital-ganancia, tampoco es sostenible la vida sin remitirse al dilema vida-muerte. Se trata de un problema pol\u00edtico, no exclusivamente t\u00e9cnico, de tal forma que intentar suprimir el conflicto resultante es una ilusi\u00f3n, una fantas\u00eda. La modernidad asociada a este sistema de producci\u00f3n, distribuci\u00f3n y consumo intenta definirse contra el mito: la raz\u00f3n ilumina y deja atr\u00e1s el mito, dicen. Sin embargo, la modernidad piensa m\u00edticamente, produce nuevos mitos y transforma los antiguos por el procedimiento de secularizarlos. Produce un mundo m\u00e1gico mediante los mitos de la ciencia y el progreso. Las pandemias y otros desastres m\u00e1s o menos naturales han puesto al descubierto no s\u00f3lo la contingencia de la vida humana sino esa forma de afrontar el problema que consiste en negarlo a partir de ilusiones trascendentales. No queremos asignar a los mitos una connotaci\u00f3n totalmente negativa, pero hay que saber cuando estamos tratando con un mito, cosa harto frecuente, y como tratarlo. Los conceptos de proceso c\u00edclicos y de procesos reversibles, son claramente m\u00edticos. Son extrapolaciones de la realidad a un mundo imaginario. No existen procesos totalmente reversibles ni completamente c\u00edclicos. Otra cosa es que puedan servir de muletas para aproximarse al caso real, aut\u00e9ntico, tal como hemos visto en la introducci\u00f3n. Bajo ese punto de vista, se pueden considerar como \u00fatiles herramientas de trabajo. Lo mismo sucede con la mutua interconvertibilidad de calor y trabajo como formas de energ\u00eda. Interconvertibilidad s\u00ed pero seg\u00fan en que condiciones. La mutua y universal interconvertibilidad de calor y trabajo est\u00e1 reservada para procesos ideales en el sentido de c\u00edclicos y reversibles y est\u00e1 adem\u00e1s sujeta a las posteriores restricciones que impone la Segunda Ley de la Termodin\u00e1mica. En particular, el concepto de proceso c\u00edclico apela a la noci\u00f3n matem\u00e1tica de periodicidad, pero su traducci\u00f3n m\u00edtica se produce en el marco del eterno retorno. El mito del eterno retorno es la estrategia acomodaticia de la modernidad para escapar a la contingencia de la muerte: Dionisos vuelve a la vida peri\u00f3dicamente, de la misma forma que el ave f\u00e9nix revive de sus cenizas. Con relaci\u00f3n a la interconvertibilidad y la reversibilidad de procesos, su versi\u00f3n teol\u00f3gica reside en el misterio de la comuni\u00f3n de los santos, que es l\u00f3gicamente un art\u00edculo de fe cristiana. Aqu\u00ed tambi\u00e9n la imposibilidad se trasciende en posibilidad cuando se prescinde de la materialidad de los hechos y de la empir\u00eda.<\/p>\n<p>Referencia especial debe hacerse al mito-historia de Abraham. Algo debi\u00f3 de quedar en la cabeza de aquellos hombres cuando seg\u00fan la narraci\u00f3n (Gn. 16) un padre llamado desde entonces Abraham cometi\u00f3 el mayor acto de apostas\u00eda al negarse a asesinar (sacrificialmente) a su hijo primog\u00e9nito a un dios que presuntamente iba a garantizarle a cambio las buenas cosechas y el \u00e9xito en sus empresas. La trascendencia de tal acontecimiento radica en que funda no s\u00f3lo una nueva religi\u00f3n, en el sentido de una nueva forma de relacionarse con Dios, sino un pueblo, una naci\u00f3n distinguida entre las dem\u00e1s con la conciencia de ser naci\u00f3n elegida, amada, y en tal sentido, privilegiada sobre las dem\u00e1s. Se trata del no asesinato fundante.<\/p>\n<p><strong>2) La racionalidad instrumental frente al criterio vida-muerte.<\/strong><\/p>\n<p>Pero, \u00bfpor qu\u00e9 est\u00e1 amenazada la vida humana? Porque los artificios ideol\u00f3gicos asociados a la raz\u00f3n instrumental desarrollan unas consecuencias fatales para esa vida. Es lo que dice Marx (5), \u00abla producci\u00f3n capitalista s\u00f3lo sabe desarrollar la t\u00e9cnica y los procesos anexos a dicha producci\u00f3n, dejando al margen las dos fuentes originales de toda riqueza: la tierra y el trabajador que la cultiva\u00bb. Tierra, techo y trabajo dignos y, sobre todo preservados, se ha convertido en la m\u00e1s reciente reivindicaci\u00f3n de la Doctrina Social de la Iglesia (6) frente al sistema dominante.<\/p>\n<p>Sin embargo, el terreno, el espacio, donde se realiza la reflexi\u00f3n sobre la relaci\u00f3n que opone la vida humana y la empir\u00eda de las ciencias positivas es precisamente el espacio m\u00edtico. Por un lado es el espacio donde nacen y se desarrollan artificialmente los mitos del poder y del progreso infinitos y por otro el de la cr\u00edtica al fetichismo inherente a tales artificios. No se trata s\u00f3lo de \u00abconfianza irracional en el progreso\u00bb (7), la irracionalidad est\u00e1 en considerar al progreso material ilimitado (8). Nadie ha mostrado nunca tal cosa, porque el planeta es limitado, lo que ser\u00eda el equivalente a admitir la existencia del M\u00f3vil Perpetuo de Primera Especie, en la que ning\u00fan cient\u00edfico dice creer. Por eso las ciencias emp\u00edricas contienen impl\u00edcitamente una metaf\u00edsica y una teolog\u00eda, aunque esta, se encuentre secularizada, pero que sigue siendo fundamentalista. \u00bfEn que consiste esa metaf\u00edsica? Lo acabamos de ver, en la creencia en procesos c\u00edclicos, en procesos reversibles, en la uni\u00f3n compatible de sistemas, en procesos predecesores y seguidores, todo ello condici\u00f3n necesaria para elaborar ese principio de conservaci\u00f3n de la energ\u00eda venido a menos y que hemos titulado la desigualdad de la energ\u00eda. As\u00ed la ciencia moderna es menos racional de lo que pretender ser, por m\u00e1s que los electrodom\u00e9sticos y los coches funcionen, eso s\u00ed conducidos por personas y por supuesto consumiendo electricidad y gasolina a mayor honra, gloria y beneficio econ\u00f3mico de las compa\u00f1\u00edas el\u00e9ctricas y de las petroleras. No existe por tanto certeza absoluta en ese terreno, siempre existe el riesgo de estar equivocado, y en \u00faltima instancia la muerte es precisamente la que provoca la incertidumbre. Por eso se construyen leyes para la vida sin muerte, se hace abstracci\u00f3n de la muerte, lo cual siendo leg\u00edtimo en el contexto de las ciencias emp\u00edricas, se emplea en la pr\u00e1ctica para salir adelante al dejarse penetrar por la metaf\u00edsica. Con relaci\u00f3n a W. Benjamin, podemos decir con \u00e9l que la ciencia emp\u00edrica es cristianismo secularizado. Lo que estaba en ese lugar que antes llam\u00e1bamos cielo, est\u00e1 ahora en el interior de esa realidad que ahora llamamos empir\u00eda. Lo mismo pasa con el capitalismo, las ciencias emp\u00edricas son su teolog\u00eda: concibe la vida sin muerte y una mano invisible omnisciente y todopoderosa. Es por tanto inimaginable, que en la construcci\u00f3n ideol\u00f3gica de un mercado perfecto, aparezcan las necesidades. Lo que aparecen, en cambio, son las apetencias, los apetitos en el lenguaje de san Juan de la Cruz. La ciencia emp\u00edrica es, por tanto, tan religiosa como el capitalismo. S\u00f3lo que en el capitalismo el culto se rinde al dinero, mediante el procedimiento de dejar el campo libre a la codicia. Una religi\u00f3n construida sobre esas bases no puede tener ninguna ingerencia negativa en la marcha del sistema, sino todo lo contrario, y s\u00f3lo puede chocar con elementos que no son sustanciales para la marcha del mundo tal como va. Las pandemias y otros desastres m\u00e1s o menos naturales han puesto al descubierto no s\u00f3lo la contingencia de la vida humana sino esa forma de afrontar el problema que consiste en negarlo a partir de ilusiones trascendentales.<\/p>\n<p><strong>3) L\u00edmites y trascendencia.<\/strong><\/p>\n<p>La realidad debe ser re-construida sobre el criterio vida-muerte. Ve\u00e1moslo.<\/p>\n<p>No conocemos bien nuestros l\u00edmites. El ser humano es infinito, pero atravesado por la finitud. O quiz\u00e1 es al rev\u00e9s. El l\u00edmite de todos los l\u00edmites es la muerte. En Termodin\u00e1mica se habla de la muerte t\u00e9rmica. Pero incluso eso tiene tambi\u00e9n un cierto car\u00e1cter m\u00edtico. En la conciencia de ese l\u00edmite se expresa la diferencia entre un ser humano y un animal. Los animales no entierran a sus muertos, el ser humano, s\u00ed. Y es que s\u00f3lo un ser infinito atravesado por la finitud puede tener conciencia de dicha finitud. El ser humano empieza a trascender los l\u00edmites de la muerte cuando es consciente de esa realidad y por eso deja de ser un animal. No se trata todav\u00eda de actos religiosos, sino de actos antropol\u00f3gicos. Por eso la reflexi\u00f3n sobre la muerte nos convierte en humanos ya que evidencia nuestra condici\u00f3n contingente y limitada. Descubrir ese l\u00edmite hace afirmar la vida, transforma la vida y abre a nuevas posibilidades concebidas en relaci\u00f3n con la infinitud.<\/p>\n<p>Sin embargo esa experiencia no la pueden hacer las ciencias emp\u00edricas en la medida en que hacen abstracci\u00f3n del sujeto y de la muerte. Juegan con sus cachivaches como si no hubiera muerte. Se pretende haber descubierto leyes que permiten activar tecnolog\u00edas que orientan las acciones en la l\u00f3gica de la racionalidad medio-fin. El sujeto, as\u00ed negado, se transforma en un calculador de utilidades, de eficiencias, de rendimientos. Por eso detr\u00e1s de la muerte se encuentra la nada, no la vida. Desde esa visi\u00f3n del ser humano, tanto Heidegger como Sartre no superan el marco categorial de la imbecilidad. Por eso lo que no es, no es la nada, es la vida en plenitud.<\/p>\n<p>Es lo que explica el cuento de G. Greene <em>La \u00faltima palabra<\/em>. (9)<\/p>\n<p>Cuando el general va a disparar para matar al \u00faltimo cristiano, que naturalmente es el Papa, le dice este:<\/p>\n<p>\u00bfTiene usted la intenci\u00f3n de matarme?<\/p>\n<p>Contesta el general: S\u00ed<\/p>\n<p>El anciano papa sinti\u00f3 alivio, no temor. Dijo:<\/p>\n<p>Va usted a enviarme donde a menudo he deseado ir durante los \u00faltimos veinte a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u00bfA la oscuridad?, le dice el general<\/p>\n<p>Oh, la oscuridad que yo he conocido no era la muerte. S\u00f3lo era una ausencia de luz. Usted me va a mandar a la luz. Le estoy agradecido. \u2026 \u2026 \u2026<\/p>\n<p>Cuando el general dispar\u00f3, entre el momento de la presi\u00f3n ejercida sobre el gatillo y la explosi\u00f3n de la bala, una extra\u00f1a y aterradora duda le vino al pensamiento: \u00bfser\u00eda posible que lo que aquel anciano hombre cre\u00eda fuera verdad?<\/p>\n<p>Entonces, cabe preguntarse: \u00bfQu\u00e9 es la Nada?<\/p>\n<p>En un mundo en que todo est\u00e1 remitido al valor de cambio de las mercanc\u00edas, su precio en dinero, todo est\u00e1 homogeneizado por ese valor de cambio. De ah\u00ed la aparente tolerancia de un sistema para el que todo vale, porque todo se reduce a lo mismo, al dinero. Y si todo vale porque todo es cuesti\u00f3n de elecci\u00f3n mercantil (mientras no est\u00e9s descartado, por no ser poseedor de ese valor universal), entonces nada vale la pena sobre cualquier otra alternativa o mercanc\u00eda posible. O sea, que en virtud del dinero, nada vale nada. \u00bfA ver si resulta que el dinero es la Nada?<\/p>\n<p><strong>4 \u00c9ticas y Mitolog\u00edas.<\/strong><\/p>\n<p>Frente a los conflictos que surgen al querer trascender los l\u00edmites, se desarrolla una \u00e9tica. Un ser que pretende trascender los l\u00edmites no puede vivir sin una \u00e9tica. Pero esa \u00e9tica tiene muchas dimensiones. Y la dimensi\u00f3n dominante hoy consiste en eliminar al otro como superaci\u00f3n del l\u00edmite para acceder al mundo, en la medida que ese otro es poseedor de lo que yo deseo. Se trata del d\u00e9cimo mandamiento de aquella antigua, pero todav\u00eda vigente, ley de Dios. Un d\u00e9cimo mandamiento que para Lacan es el m\u00e1s importante y compendia a todos lo dem\u00e1s. Aqu\u00ed tambi\u00e9n la muerte atraviesa la vida y la finitud a la infinitud. Aparece el asesinato fundante como resultado del ethos cultural dominante. Lo contrario del no-asesinato de Abraham al que nos hemos referido m\u00e1s arriba. Freud lo invierte y lo llama el asesinato del padre, o sea, que si el padre no mata al hijo, es el hijo el que acaba matando al padre. As\u00ed nace la administraci\u00f3n de la muerte mediante la Ley, que es una extensi\u00f3n de la doctrina de Pablo, la cual es a su vez una reflexi\u00f3n pormenorizada de la historia de la mujer ad\u00faltera de Juan (Jn. 8, 1-11).<\/p>\n<p>El problema est\u00e1 en confundir lo legal con lo justo. Jes\u00fas viola la ley salvando la vida de la mujer ad\u00faltera mediante la estrategia conocida por todos y que ha dado lugar a constituir esa frase en patrimonio de la humanidad: el que est\u00e9 libre de pecado que tire la primera piedra. Pero violando la ley se hace reo de castigo, y la muerte se levanta como amenaza contra \u00e9l. La muerte, m\u00e1s bien asesinato, de Jes\u00fas se perpetr\u00f3 cumpliendo la ley, la ley jud\u00eda y la ley romana, es decir la del imperio, ambas consideradas justas. Frente a eso no hay conciencia de culpa. Cumpliendo la ley se est\u00e1 exento de culpa. La conciencia de culpa es inmunizada por la convicci\u00f3n de haber llevado a cabo una acci\u00f3n justa. Por eso seg\u00fan Pablo hay una maldici\u00f3n inherente a la ley, a toda ley. Cumpliendo la ley se comete pecado. Adem\u00e1s se trata de un pecado que no tiene perd\u00f3n, porque est\u00e1 exento de culpa y de conciencia de culpa. Ese tipo de pecado s\u00f3lo puede ser quitado. Por eso no decimos Cordero de Dios que perdona los pecados del mundo, sino Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. La diferencia es sustancial. La culpa no es de \u201cunos hombre malos\u201d que aplicaron la ley indebidamente, o peor, equivocadamente. El problema est\u00e1 en la misma ley. Cuando la ley sirve para quitar la vida de la ad\u00faltera, Jes\u00fas hace insumisi\u00f3n y eso se vuelve contra \u00c9l. Esa defensa de la vida, le cost\u00f3 la suya. Notemos de pasada, que los jueces, civiles o eclesi\u00e1sticos, nunca matan, esa tarea sucia se la dejan al \u201cbrazo secular\u201d, es decir al verdugo, que como en la pel\u00edcula del mismo nombre es un pobre diablo al que le toca tragarse el marr\u00f3n. Por cierto, la primera confesi\u00f3n formal acerca de la divinidad de Jes\u00fas que aparece en los evangelios (Mc. 15, 39) la pronuncia el jefe del pelot\u00f3n de ejecuci\u00f3n, el centuri\u00f3n romano para m\u00e1s se\u00f1as, personaje al que, en cumplimiento de las ordenanzas, le toc\u00f3 en desgracia la desagradable tarea de la brutal ejecuci\u00f3n de aquel joven de Nazaret.<\/p>\n<p>En la pr\u00e1ctica eso es lo que sucede en el mercado global. Ese mercado es legal, de hecho es lo \u00fanico legal: la propiedad y el cumplimiento de contratos y eso se considera como lo que es justo. Sin embargo, el mercado no mata, sino que deja morir, de forma que el resultado es el mismo aunque se haga de forma no intencional. Este sistema mata, dice Francisco, y ese es un juicio \u00e9tico elaborado sobre una construcci\u00f3n m\u00edtica, la de la justicia de la ley.<\/p>\n<p>Por eso hay \u00e9ticas que derivan de mitolog\u00edas. En cualquier caso, se trata de construcciones mitol\u00f3gicas en el sentido de que son construcciones que parten de la racionalidad medio-fin. Pertenecen a la llamada raz\u00f3n ut\u00f3pica que arranca desde los tiempos de Tom\u00e1s Moro, sigue con Campanella, Saint-Simon y otros y que acaban siendo primas hermanas de las construcciones de mundos perfectos propias de las ciencias emp\u00edricas. Ya lo hemos visto: el sistema ideal, el gas perfecto, el proceso c\u00edclico, el proceso reversible, etc. Y en econom\u00eda son la competencia o la planificaci\u00f3n perfecta y todos sus derivados. Todo ello son construcciones ut\u00f3picas que parten de la misma racionalidad instrumental.<\/p>\n<p>Marx hablaba de un resultado que ya exist\u00eda en la mente del obrero, como existencia ideal, antes de pasar al acto. Sin embargo eso, que vale para la construcci\u00f3n material de una casa, no se puede generalizar. El hombre se propone objetivos que no puede alcanzar, y a partir de ello descubre lo que s\u00ed puede alcanzar a la luz de los objetivos que no puede alcanzar. Hasta ah\u00ed llega. Lo imposible, por no alcanzable, abre al mundo de las posibilidades. Pero si confunde lo que no puede alcanzar con objetivos alcanzables volvemos a la ilusi\u00f3n trascendental.<\/p>\n<p>Es la historia del tonto del pueblo.<\/p>\n<p>En todos los pueblos hay un tonto del pueblo, en otros lugares los hay a manta. El que yo conoc\u00ed, era un personaje entra\u00f1able que no dudaba en repetir sus historias a todo el que se lo demandaba. Pose\u00eda un cierto estatus social, y era acreedor a un relativo cierto respeto como el alcalde del pueblo, el m\u00e9dico, el cura o el cabo de la guardia civil. Al que me refiero, dec\u00eda que hab\u00eda subido a la luna en un ascensor. Otro dec\u00eda que tiraba piedras que llegaban hasta la luna. Siempre objetivos inalcanzables. Evidentemente, este \u00faltimo, nunca lleg\u00f3 con sus piedras a la luna, pero acab\u00f3 siendo el que m\u00e1s lejos tiraba las piedras de todos los del pueblo.<\/p>\n<p><strong>5. Lo posible y lo imposible.<\/strong><\/p>\n<p>Lo que acabamos de referir como construcciones, son construcciones l\u00f3gicas y te\u00f3ricamente posibles, por tanto no son formalmente imposibles, pero nadie los ha visto. Por lo tanto lo de TINA (There Is Not Alternative) es falso, adem\u00e1s de ser pol\u00edticamente reaccionario. Pero ah\u00ed empieza la sospecha de que otro mundo es posible. Y lo que es m\u00e1s dif\u00edcil todav\u00eda, porque no parece a nuestro alcance, convertir lo imposible en posible. Ese es el asunto objeto del presente apartado. Es interesante notar incidentalmente a este respecto que las imposibilidades aparecen en la Biblia como situaciones en las que no es posible esperar un embarazo que sin embargo acaba produci\u00e9ndose, super\u00e1ndose la imposibilidad, como por ejemplo en Gn. 18, 14. Recordemos tambi\u00e9n el embarazo de Isabel (Lc.1, 13) y tambi\u00e9n el de Mar\u00eda, a resultas del cual se dice claramente: para Dios no hay nada imposible (Lc. 1, 37)).<\/p>\n<p>Por lo tanto, el paso de la muerte a la vida es un imposible. Bajo el punto de vista de la racionalidad cient\u00edfico-t\u00e9cnica, desde luego que lo es. De acuerdo con ello, para Badiou es absolutamente imposible creer en la resurrecci\u00f3n (10). Si cito a Badiou es a cuenta de lo que sigue.<\/p>\n<p>Sin embargo hay qui\u00e9n, ya hace tiempo, expres\u00f3 una convicci\u00f3n en sentido contrario (1Jn. 3, 14). Y adem\u00e1s no es necesario recurrir al nuevo testamento. De hecho los mitos semi-paganos del amor entre Trist\u00e1n e Isolda (11) o Lanzarote y Ginebra apuntan en la misma direcci\u00f3n. El caso es que el amor verdadero franquea siempre una imposibilidad. Es decir, no es que el amor sea una posibilidad, sino el franqueamiento de algo que en principio parece imposible. En absoluto es un c\u00e1lculo de posibilidades. Por eso la propaganda para encontrar el soltero perfecto es falaz. No es como en el cuento de la cenicienta con el desfile de pretendientes. Es el franqueamiento de una imposibilidad lo que se plantea en el comienzo del amor. Claudel lo hace a trav\u00e9s del tema de la mujer prohibida: \u00abDistantes, dejando de pesar el uno sobre el otro\u00bb se dice al final de <em>Partage de midi<\/em> (12). Se trata de la \u201cpesanteur\u201d de S. Weil (13), palabra dif\u00edcil de traducir al castellano y que quiere decir algo as\u00ed como la gravidez. La ausencia f\u00edsica de la persona amada es lo que provoca la ausencia de gravidez. Simplemente el amor se consuma en otro nivel, que para los que estamos en este lado donde sufrimos las contingencias del amor, es inaccesible, pero no por ello puede ser menos real. Es en ese otro nivel donde el amor se consuma y no s\u00f3lo espiritualmente, aunque no sepamos el c\u00f3mo. Por eso el amor no muere. Y por eso es posible creer en la resurrecci\u00f3n. De igual forma, y esto lo dice Badiou (14), las formas a explorar en una pol\u00edtica orientada a la liberaci\u00f3n, deber\u00e1n estar inscritas en una resurrecci\u00f3n donde no estaremos sujetos a la gravidez (pesanteur) de los apetitos inherentes a la propiedad privada, ni a la codicia furiosa del Capital. Por eso la fidelidad a ese amor, que parece imposible, significa a la vez una intrusi\u00f3n de la eternidad en el tiempo y una piedra en la rueda del implacable mercado total. Podr\u00edamos por tanto aventurar la tesis de que el amor es todav\u00eda m\u00e1s implacable que el mercado.<\/p>\n<p><strong>6. Implicaciones. (Un criterio bajo la forma de una implicaci\u00f3n).<\/strong><\/p>\n<p>Acabamos de sugerir que lo imposible se puede hacer posible en el marco categorial del amor. De esa manera, lo irracional se vuelve racional. Pero eso es lo contrario de las apariencias, porque en la mitolog\u00eda asociada a la racionalidad instrumental medio-fin lo que resulta es la irracionalidad de la ley del mercado total que hace abstracci\u00f3n de la vida y por eso produce muerte aunque sea como efecto colateral. Por eso el criterio de la verdad es puramente pr\u00e1ctico: verdad es aquello con y por lo que se puede vivir. As\u00ed mientras el c\u00e1lculo utilitario del capital est\u00e1 circunscrito a la racionalidad medio-fin, aparece (como la presencia oculta en una ausencia) la necesidad de un juicio sobre los procesos de producci\u00f3n, distribuci\u00f3n y consumo fundado sobre el criterio vida-muerte. As\u00ed lo irracional es lo que conduce a la muerte, mientras que lo racional es lo que produce vida. La irracionalidad de lo racionalizado de acuerdo con el criterio medio-fin, es el resultado de la reducci\u00f3n del ser humano a un individuo calculador que s\u00f3lo se hace una pregunta a cada instante: \u00bfQu\u00e9 es lo que m\u00e1s me conviene? De nuevo aparece la falacia del TINA, como un mundo cerrado a la vida y abocado a la muerte. Por eso, no se trata s\u00f3lo de un criterio \u00e9tico, sino sobre todo de un criterio basado en la verdadera racionalidad que se enfrenta a las irracionalidades de la ley. Por eso lo primero que reclama ese criterio no es s\u00f3lo la legitimidad de una intervenci\u00f3n en los mercados, sino la de obligar a dicha intervenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ese criterio lo llama Pablo amor al pr\u00f3jimo (Rm. 13, 8) en un sentido que sobrepasa ampliamente el concepto tradicional del amor reducido generalmente a un sentimiento de afecto o incluso de ternura, como se dice ahora. Frente a ese criterio, la ley del mercado dice: Yo soy si te derroto, si te aniquilo a Ti. Pablo dice: Yo soy si Tu eres. O si le damos un contenido procesual: Yo voy llegando a ser en la medida de que T\u00fa vas llegando a ser, lo que tiene un estrecho paralelo con lo que en la introducci\u00f3n hemos titulado la Primera Ley D\u00e9bil: Un sistema produce trabajo en la medida en que consume calor. Cuanto m\u00e1s calor absorbe, m\u00e1s capacidad tiene de producir trabajo. El trabajo producido tiende a infinito si el calor absorbido tiende a infinito. Por eso producir trabajo de la nada, llegar a ser aniquilando al otro, es como el Perpetuum Mobile, una falacia en la que ning\u00fan cient\u00edfico dice creer, incluidos los cient\u00edficos al servicio del mercado. Es lo mismo que decir: Yo llego a los pobres desde la fe (y el correspondiente seguimiento) en Jesucristo. Lo contrario no es tan seguro, aunque es probable que tambi\u00e9n sea cierto. Yo llego a los pobres sii (si y s\u00f3lo si) tengo fe y sigo a Jesucristo. Es la condici\u00f3n necesaria y suficiente. \u00bfPero, es en realidad suficiente? Si as\u00ed fuera, eso ser\u00eda lo equivalente a la Primera Ley Fuerte: Un sistema produce trabajo sii (si y solo si) absorbe calor. O en los t\u00e9rminos con los que hemos comenzado nuestra formulaci\u00f3n: Yo llegar\u00e9 a la plenitud sii Tu llegas a la plenitud. M\u00e1s sencillo a\u00fan: Yo vivo si como pan (o sea, ingiero alimento). Es la condici\u00f3n necesaria. Pero \u00bfes suficiente? No est\u00e1 tan claro, porque \u00abno s\u00f3lo de pan vive el hombre\u2026\u00bb (Mt. 4, 4 citando al Deuteronomio 8, 3)<\/p>\n<p>Se trata de la paradoja-misterio de la alteridad, que es la racionalidad de la vida frente a la irracionalidad de la muerte. Porque la muerte es lo m\u00e1s irracional que hay y los himnos dedicados a ella son m\u00e1s que nada una blasfemia. La primera consecuencia que deriva de lo dicho es que no hay pr\u00f3jimo sin ese vaciamiento de uno mismo. Esa es la paradoja, que Yo llego a ser si Tu llegas a ser. Ese es el amor al pr\u00f3jimo creer, no que Yo soy como El, sino que El es como Yo. Por eso no existe una simetr\u00eda total entre el Yo y el Tu. Por eso, yo puedo creerme que puedo llegar a ser aunque el Tu sea menos que Yo. Ser\u00eda lo mismo que decir: Existe una m\u00e1quina t\u00e9rmica que puede producir m\u00e1s trabajo que el calor absorbido, cosa que no se cree nadie en el \u00e1mbito cient\u00edfico, pero s\u00ed en el econ\u00f3mico. Ser\u00eda como el dinero producido sin trabajo humano. Se le puede dar a la m\u00e1quina de los billetes, claro, pero eso es un artificio, que adem\u00e1s de provocar inflaci\u00f3n, facilita los procesos especulativos.<\/p>\n<p><strong>7) El exceso.<\/strong><\/p>\n<p>En todo proceso productivo hay un exceso. Ese excedente permite asegurar la vida en el futuro. Hasta los animales almacenan en verano el alimento para el invierno, menos la cigarra de la f\u00e1bula. Es por tanto un proceso predecesor que garantiza que en otro proceso seguidor se puede usar ese excedente. Ese excedente tiene un componente antropol\u00f3gico. En las relaciones humanas para que haya un exceso, se necesitan al menos dos sujetos. El que Yo pueda llegar a ser si Tu eres garantiza un exceso. Es decir, que en el amor entre dos sujetos hay un exceso. Pero se trata de dos sujetos indigentes. Porque s\u00f3lo se pueden amar dos sujetos que se reconocen indigentes y de ah\u00ed nace el exceso. As\u00ed cuando un hombre se acerca a la mujer que ama s\u00f3lo lo puede hacer como un indigente (dame limosna de amores, dice la copla). Porque la indigencia est\u00e1 en lo m\u00e1s profundo de la naturaleza humana. Entonces el exceso, el excedente viene solo y es apropiado y gozado por los propios sujetos que pasan a ser dos en uno. Hay un reflejo de ello en la naturaleza, ya que si se mezclan dos l\u00edquidos siempre se produce un exceso en t\u00e9rminos de su energ\u00eda libre de Gibbs de mezcla.<\/p>\n<p>En las relaciones mercantiles, sin embargo, el exceso es apropiado indebidamente por una de las partes, la que no es indigente: el Capital. De hecho el excedente adopta la forma sacramental de plusvalor en el marco del capitalismo. Por eso la relaci\u00f3n Capital-Trabajo es esencial y socialmente asim\u00e9trica, como lo es la relaci\u00f3n entre el calor y el trabajo en la Primera Ley D\u00e9bil. Y esa asimetr\u00eda social es una injusticia. Por eso el Dios cristiano es asim\u00e9trico, pero en un proceso compensatorio de la asimetr\u00eda que produce la apropiaci\u00f3n indebida del excedente econ\u00f3mico. De ah\u00ed el bienaventurados los pobres, pero no los ricos, que ya tienen su propia consolaci\u00f3n, mientras que a los pobres les es debida una compensaci\u00f3n (Lc. 6, 20, 24). Pero adem\u00e1s, el amor de Dios es tambi\u00e9n intr\u00ednsecamente excesivo (Jn. 13, 1-15). Un exceso que reviste muchas veces la forma sacramental a la vez que violenta del deseo celoso. Dios nos ama con un amor cuya menor representaci\u00f3n nos reducir\u00eda a polvo, dec\u00eda Bernanos.<\/p>\n<p><strong>8) La fuente del valor.<\/strong><\/p>\n<p>Solo el trabajo humano es fuente de valor. Pero eso requiere una explicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Definici\u00f3n: Se llama plusvalor a la cantidad de valor que, en el plustiempo de trabajo crea m\u00e1s valor del que se obtiene con el pago del salario.<\/p>\n<p>Eso es as\u00ed porque el tiempo necesario para reproducir el valor del salario, necesario para la subsistencia, es siempre inferior al tiempo real de trabajo. Por tanto hay un trabajo que el Capital no paga. Es m\u00e1s, el Capital emerge de ese intercambio desigual, por no llamarle robo. Entonces, \u00bfQu\u00e9 es el Capital?<\/p>\n<p>Definici\u00f3n: Se llama Capital al movimiento, a la incorporaci\u00f3n en la mercanc\u00eda, de la fuerza de trabajo humano en cuanto va creciendo y circulando.<\/p>\n<p>Hay aqu\u00ed un nuevo mito: El Capital crea riqueza. Falso.<\/p>\n<p>\u00bfDe donde saca la riqueza el Capital? En absoluto de la nada o sea <em>ex nihilo<\/em>, lo que ser\u00eda un <em>Perpetuum Mobile<\/em>. Muy al contrario, la \u00fanica fuente creadora de riqueza es el trabajo humano que ha sido previamente expoliado por el Capital sobre la base de un contrato desigual. El gran secreto, cuidadosamente guardado, por los capitalistas, es la suposici\u00f3n de que existe \u201cun capital humano\u201d o que el trabajo tiene valor. El trabajo ni es valor ni tiene valor, sino que es la fuerza de trabajo, la que produce cansancio, la que produce el valor. Por eso el trabajo es la fuente creadora de valor. Y adem\u00e1s es la \u00fanica. El trabajo tiene dignidad, que es mucho m\u00e1s que el valor. El valor sin embargo, se mueve en la esfera de la producci\u00f3n, pero cuando ese producto aparece en el mercado (el mercado de trabajo, se dice) aparece el precio. En el mercado el valor se convierte en precio, en salario. De aqu\u00ed el refr\u00e1n: S\u00f3lo el necio confunde el valor con el precio. La realidad, es que es el propio trabajador vivo el que posee la capacidad universal (como la constante universal J, mencionada m\u00e1s arriba) de creaci\u00f3n de riqueza. El producto as\u00ed producido, lleva en s\u00ed la vida misma del trabajador, la parte del ser del trabajador que ha sido expoliado por el Capital en aquel intercambio desigual. La acumulaci\u00f3n de valor en el Capital, es por tanto, acumulaci\u00f3n de vida humana, que convertida en un fetiche, vive gracias a la muerte del trabajador. La vida implica el trabajo y el trabajo implica el valor, de la misma forma que el trabajo implica el calor. Lo contrario no est\u00e1 tan claro. Por el contrario, el trabajo vivo queda alienado en el valor como Capital en cuanto puede dar vida al poder que a su vez lo exprime y explota. El valor, en su estatuto \u00e9tico pasa a ser la maldad, la perversidad intr\u00ednseca, y ello porque es vida ajena no pagada, sino robada. El Trabajo ya no es para la vida, sino la vida para el trabajo que acaba en muerte. La existencia del Capital es vida del trabajador acumulada. El Capital se alimenta de la vida del trabajador, de su cuerpo y de su sangre como en una eucarist\u00eda y como el Moloch, fetiche fenicio, al que se le sacrificaban las vidas de los primog\u00e9nitos y ante el que se plant\u00f3 Abraham al no querer matar a su hijo, porque todos los fetiches exigen sangre, espec\u00edficamente sangre de pobre. Bartolom\u00e9 de las Casas, mucho tiempo despu\u00e9s (1514) lo entendi\u00f3 perfectamente: \u00abrobar el pan al pobre para ofrecer sacrificios es como inmolar al hijo en presencia del padre\u00bb. Eso es el capitalismo. Esto es historia: Los ricos de las ciudades comerciales de la costa oriental del mediterr\u00e1neo, pod\u00edan inmolar a los dioses, en lugar de sus propios primog\u00e9nitos, ni\u00f1os comprados a los pobres que ten\u00edan muchos hijos de sobra. Y la cosa sigue igual, aunque un poco maquillada y bajo una mascarilla para no contaminarnos con la verdad.<\/p>\n<p>Sacar eso a la luz no es s\u00f3lo un acto pol\u00edtico, sino sobre todo un acto de tierno amor en el sentido paulino del t\u00e9rmino.<\/p>\n<p><strong>9. Conclusiones.<\/strong><\/p>\n<p>S\u00f3lo se puede concebir el evangelio como lo que es, es decir como Buena Noticia a los Pobres, si uno previamente se ha convertido. En breve: Creo si he sido convertido. El inverso (creo si y s\u00f3lo si me he convertido), es decir la doble implicaci\u00f3n, aunque probable no est\u00e1 tan claro. Pero convertirse, a \u00bfQu\u00e9?. Seguramente a llegar a ser pobre, que es el estado natural del sujeto, aquel estado como se viene a este mundo y como se sale de \u00e9l.<\/p>\n<p>De esta manera la Primera Ley D\u00e9bil aparece como un reflejo de una ley m\u00e1s universal, todav\u00eda no bien formulada en t\u00e9rminos cient\u00edfico-t\u00e9cnicos, si es que es ese el lenguaje adecuado para expresarla. Esa ley establece una secuenciaci\u00f3n l\u00f3gica en los procesos naturales, por tanto f\u00edsicos y espirituales, que afectan al sujeto antes siquiera que tal sujeto llegue a ser persona. Por ejemplo, \u00abno se puede llegar a ser en plenitud si no se ama\u00bb es el mensaje inherente en la teolog\u00eda antropol\u00f3gica de Pablo. Esa ley d\u00e9bil, aunque lo de d\u00e9bil es aqu\u00ed un adjetivo un tanto inapropiado en este caso, evidencia una falta de simetr\u00eda en el sentido de que la proposici\u00f3n inversa: \u00abno se puede llegar a amar si no se es en plenitud\u00bb, no es tan obvia. La falta de simetr\u00eda de esa ley universal, parece ser una constante de la naturaleza y se observa sistem\u00e1ticamente en todo lo concerniente a la vida y a su preservaci\u00f3n. Rompe la linealidad, la homogeneidad y la infinitud del tiempo y del espacio y nos traslada a un mundo mucho m\u00e1s real que el mundo de apariencias en que vivimos. No se trata de un alegato religioso, aunque puede ser una cuesti\u00f3n de fe antropol\u00f3gica, lo cual lo convierte en un tema trascendente, que no es ajeno al car\u00e1cter misterioso de la misma realidad.<\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda.<\/strong><\/p>\n<p>1) M. Ricou Ph D Thesis in Mathematics, University of Minnesota (1984) Dir. Prof. J. B. Serrin. Ver tambi\u00e9n <em>Archive for Rational Analysis and Mechanics<\/em> 101, 365-385, (1988).<\/p>\n<p>2) Tsaousis, D. (2008). Perpetual Motion Machine. <em>Journal of Engineering Science and Technology Review<\/em>, 1, 53-57<\/p>\n<p>3) Todo lo que sigue est\u00e1 parcialmente inspirado en dos libros de F. Hinkelammert, <em>Hacia una cr\u00edtica de la raz\u00f3n m\u00edtica (El laberinto de la modernidad)<\/em> y <em>La maldici\u00f3n que pesa sobre la ley (Las ra\u00edces del pensamiento cr\u00edtico en Pablo de Tarso)<\/em>. Ambos publicados en Arlekin (info(a)editorialarlekin.com) el segundo con la colaboraci\u00f3n del Centro Cultural de la Embajada de Espa\u00f1a en Costa Rica.<\/p>\n<p>4) H. Bergson, <em>Las dos fuentes de la moral y de la religi\u00f3n<\/em>. Ed. Sudamericana, p.149.<\/p>\n<p>5) K. Marx, <em>El Capital I<\/em>, p. 423. Ver tambi\u00e9n K. Polanyi en <em>La gran transformaci\u00f3n<\/em>.<\/p>\n<p>6) Ver, por ejemplo <em>Laudato Si<\/em> de Francisco.<\/p>\n<p>7) Francisco, <em>Laudato Si<\/em>, 19.<\/p>\n<p>8) Francisco, <em>Curar el mundo en tiempos de pandemia<\/em> Librer\u00eda Editrice Vaticana, 2020, p. 62<\/p>\n<p>9) G. Greene, <em>La \u00faltima palabra y otros relatos.<\/em> Seix Barral, Biblioteca Breve, 1990.<\/p>\n<p>10) A. Badiou <em>San Pablo, fundador del universalismo<\/em>. Anthropos, 1999.<\/p>\n<p>11) Denis de Rougemont, <em>Amor y occidente<\/em>. Ed. Leyenda S.A. Mexico, (1938).<\/p>\n<p>12) P. Claudel, <em>Partage de midi<\/em>. Extra\u00f1a obra de car\u00e1cter surrealista, ya que el lenguaje surrealista sea el que mejor expresa lo que decimos. Al fin y al cabo la pretensi\u00f3n del surrealismo es mostrar una realidad m\u00e1s profunda, y por ello m\u00e1s real, que la que nos ofrece la empir\u00eda.<\/p>\n<p>13) S. Weil, <em>La pesanteur et la Grace<\/em>.<\/p>\n<p>14) A. Badiou (entrevista) <em>Elogio del amor<\/em>. Caf\u00e9 Voltaire, Flammarion (2008).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay tres cosas de las que todo el mundo se cree autorizado a hablar: de Religi\u00f3n, de Medicina y de<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":8989,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9,8],"tags":[1512],"class_list":["post-8988","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia","category-filosofia","tag-religion"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8988","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8988"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8988\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/8989"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8988"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8988"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8988"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}