{"id":90,"date":"2006-03-30T00:00:00","date_gmt":"2006-03-30T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=90"},"modified":"2020-02-12T11:45:11","modified_gmt":"2020-02-12T10:45:11","slug":"alto-a-la-otan-el-proyecto-imperialista-neoliberal-de-la-hegemonia-de-estados-unidos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=90","title":{"rendered":"Alto a la OTAN. El proyecto imperialista neoliberal de la hegemon\u00eda de Estados Unidos"},"content":{"rendered":"<p><b>I. Condenar las intervenciones de la OTAN <\/b><\/p>\n<p>La intervenci\u00f3n de la OTAN, en cualquier lugar, sean cuales sean las circunstancias y las razones invocadas, es y ser\u00e1 siempre inaceptable.<\/p>\n<p>La OTAN fue creada en 1949 para asegurar \u2013seg\u00fan dec\u00edan- la defensa de Europa occidental contra una eventual agresi\u00f3n de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Que esta amenaza fuera real o no (y yo digo que esta amenaza no exist\u00eda, que la URSS no imagin\u00f3 jam\u00e1s avanzar m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras del Tratado de Yalta), y, en consecuencia, que la existencia de la OTAN haya sido una exigencia incontrovertible o s\u00f3lo el pretexto mediante el cual EEUU ha establecido su hegemon\u00eda pol\u00edtica sobre el conjunto del mundo capitalista, complementando la supremac\u00eda econ\u00f3mica de la que se benefici\u00f3 desde el final de la II Guerra Mundial (y yo afirmo que la tutela de Europa era el \u00fanico objetivo verdadero de la OTAN), constituyen cuestiones hist\u00f3ricas que no examinar\u00e9 aqu\u00ed, aunque no sea m\u00e1s que porque habiendo desaparecido de escena la URSS, la amenaza que hubiera podido representar ya no existe.<\/p>\n<p>Si he condenado categ\u00f3ricamente toda posible intervenci\u00f3n de la OTAN, es precisamente para distinguirla del derecho de los europeos a asegurar su propia defensa. Este derecho, en el estado actual de desarrollo de la civilizaci\u00f3n humana, es imprescriptible. Los Estados europeos individual y colectivamente, a trav\u00e9s de la Uni\u00f3n Europea tienen, al igual que otras naciones del planeta, el derecho de constituir fuerzas armadas capaces de resistir a cualquier agresor o de disuadirle. E incluso si en el estado actual de las cosas nadie amenaza a Europa, este derecho a la defensa continuar\u00e1 siendo incuestionable.<\/p>\n<p>Pero la OTAN no es el instrumento adecuado para responder correctamente a la cuesti\u00f3n planteada, puesto que la OTAN no es una alianza entre iguales; sit\u00faa necesariamente a los aliados europeos en posiciones subalternas, obligados a alinearse en funci\u00f3n de objetivos de Estados Unidos. De Gaulle fue el \u00fanico pol\u00edtico europeo importante posterior a la guerra que comprendi\u00f3 el vicio estructural que caracteriza a esta organizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La historia del \u00faltimo decenio, de la Guerra del Golfo a la de Kosovo, demuestra que la OTAN interviene e intervendr\u00e1, exclusivamente para servir a los intereses de EEUU y para nada m\u00e1s. La OTAN s\u00f3lo intervendr\u00e1 si EEUU as\u00ed lo decide, y no lo har\u00e1 si \u00e9ste no quiere. La guerra de Kosovo ha proporcionado im\u00e1genes fulgurantes por su brutalidad. Ciertamente EEUU\u00a0 ha intervenido aqu\u00ed, dando luz verde a la OTAN a petici\u00f3n expresa de los Estados\u00a0 europeos. Circunstancia agravante, puesto que implica la responsabilidad absoluta de estos \u00faltimos (y sobre todo de sus gobiernos socialistas) en esta agresi\u00f3n, ya que est\u00e1 fuera de toda duda que Yugoslavia no amenazaba con atacar a Europa.<\/p>\n<p>La sucesi\u00f3n de los acontecimientos, una vez tomada la decisi\u00f3n de intervenir, ilustra la asimetr\u00eda EEUU\/ Europa en la gesti\u00f3n de la OTAN. As\u00ed hemos visto en las pantallas de televisi\u00f3n a Clinton declarando con calculada arrogancia: \u201c<i>Yo he decidido esto o esto otro<\/i>\u201d, sin mencionar nunca autoridad alguna que no fuera la de su pa\u00eds. Y hemos visto a los jefes de Estado y de gobiernos europeos repetir al d\u00eda siguiente las mismas declaraciones, aderezadas con miserables contorsiones para hacer creer que esas decisiones hab\u00edan sido tomadas colectivamente, cosa que, evidentemente, no era verdad. Hasta el punto en que parec\u00edan\u00a0 \u201cPresidentes de\u00a0 Rep\u00fablicas Bananeras\u201d, como han observado numerosos amigos latinoamericanos habituados a este tipo de vulgares demostraciones de servidores de Washington. Si yo he afirmado que Clinton ha cooperado gustoso en este asunto es porque el objetivo de dar luz verde a la intervenci\u00f3n de la OTAN era, por encima de todo, romper toda veleidad de independencia de los Estados europeos y demostrar que la Uni\u00f3n Europea no exist\u00eda. Lo ha logrado.<\/p>\n<p>Pero, se me responder\u00e1 inmediatamente: esta intervenci\u00f3n ten\u00eda una causa noble porque era el \u00fanico medio de salvar a los albaneses de Kosovo de las atrocidades a las que el r\u00e9gimen de Belgrado les somet\u00eda. Hay aqu\u00ed un problema real que es el de la articulaci\u00f3n del principio de soberan\u00eda de las naciones, por una parte, y\u00a0 de los principios relativos al respeto de los derechos de los seres humanos y de los pueblos, por otra parte. Pero eligiendo conceder prioridad absoluta a los segundos, violando brutalmente la soberan\u00eda de las naciones, los europeos han puesto el dedo en un engranaje fatal que destruye a largo plazo las posibilidades de progreso de la democracia y del respeto de los pueblos.<\/p>\n<p>Porque el principio de respeto a la soberan\u00eda de las naciones contin\u00faa siendo la piedra angular del derecho internacional. Y si la Carta de las Naciones Unidas decidi\u00f3 proclamarla, fue precisamente porque este principio hab\u00eda sido negado por las potencias fascistas. En su incisivo discurso pronunciado en 1935 ante la Sociedad de Naciones, el emperador Hail\u00e9 Selassi\u00e9 explic\u00f3 claramente que la violaci\u00f3n de este principio \u2013cobardemente aceptada por las democracias de la \u00e9poca-\u00a0 hac\u00eda estallar los pilares de esta organizaci\u00f3n. Que hoy este principio fundamental sea nuevamente violado con tanta brutalidad por las mismas democracias, no constituye una circunstancia atenuante, sino por el contrario, agravante. De paso ha anunciado ya el final poco glorioso de unas Naciones Unidas que han sido tratada como una instancia que registra decisiones tomadas en otra parte, y llevadas a cabo por otros.<\/p>\n<p>La adopci\u00f3n solemne del principio de soberan\u00eda nacional en 1945 se acompa\u00f1aba, l\u00f3gicamente, de la prohibici\u00f3n de recurrir a la guerra. Los Estados est\u00e1n autorizados a defenderse \u2013contra el que viola su soberan\u00eda mediante la agresi\u00f3n- pero son condenados por anticipado si son ellos los agresores. El recurso de Yugoslavia al Tribunal de La Haya es, desde este punto de vista, irreprochable; y si este Tribunal hubiera tenido el menor sentido del mismo Derecho que est\u00e1 encargado de hacer respetar, no hubiera podido hacer otra cosa que condenar a la OTAN, y pedir reparaci\u00f3n. Cosa que es seguro que no har\u00e1, demostrando que no hay Derecho Internacional desde que Washington as\u00ed lo ha decidido.<\/p>\n<p>Sin duda la Carta de las Naciones Unidas hab\u00eda dado una interpretaci\u00f3n absoluta al principio de soberan\u00eda. Y el hecho de que hoy la opini\u00f3n democr\u00e1tica no acepte ya que este principio autorice a loas gobiernos a hacer cualquier cosa con los seres humanos colocados bajo su jurisdicci\u00f3n, constituye un progreso real de la conciencia universal. \u00bfC\u00f3mo conciliar entonces estos dos principios que pueden entrar en conflicto? De ninguna manera suprimiendo uno de los dos, bien sea la soberan\u00eda de los Estados,\u00a0 o los derechos humanos.<\/p>\n<p>La v\u00eda elegida por Estados Unidos, y detr\u00e1s de \u00e9l por sus aliados europeos <i>subalternizados<\/i>, no solamente no es evidentemente la buena, sino que oculta los verdaderos objetivos de la operaci\u00f3n, que no tienen nada que ver con los Derechos Humanos, a pesar del bombardeo medi\u00e1tico que pretende hacerlo creer.<\/p>\n<p>Si el objetivo real de esta operaci\u00f3n fuera imponer el respeto a los derechos de los albaneses de Kosovo, se habr\u00eda elegido otro m\u00e9todo de intervenci\u00f3n pol\u00edtica, l\u00e9ase militar. Voluntarios europeos hubieran acudido a luchar sobre el terreno contra los criminales a sueldo de las autoridades de Belgrado, tal y como algunos han propuesto pero no han tenido nunca el valor de hacer. El m\u00e9todo elegido ha sido el decidido por Washington, es decir el bombardeo terrorista de todo un pa\u00eds. Y si se ha elegido este m\u00e9todo es porque Washington deseaba, a trav\u00e9s de su puesta en escena, aterrorizar al mundo entero y hacer comprender a todas las naciones que\u00a0 Estados Unidos posee los medios necesarios para borrar su existencia del mapa. Los europeos, aline\u00e1ndose tras esta opci\u00f3n criminal, han demostrado que la OTAN no es otra cosa que el instrumento de la pol\u00edtica de Washington.<\/p>\n<p>Que el objetivo no era el aducido para justificarla, est\u00e1 m\u00e1s que demostrado por el principio \u201c<i>dos pesos, dos medidas<\/i>\u201d, cuyos deslumbrantes ejemplos dan testimonio del cinismo de Estados Unidos y detr\u00e1s de \u00e9l de sus aliados subalternos. Porque cuando se invocan grandes principios, se exige al menos un m\u00ednimo de coherencia en el discurso que se sostiene al respecto, y en las acciones que se emprenden en su nombre. Y no es el caso.<\/p>\n<p>Por esta raz\u00f3n veo en la guerra de Kosovo una dimensi\u00f3n pol\u00edtica peligrosa, pre\u00f1ada de amenazas para la democracia y los derechos de los pueblos. No es mi intenci\u00f3n ocultar las importantes responsabilidades de las clases dirigentes locales que han optado todas por el chovinismo \u00e9tnico como instrumento para reconstruir en beneficio propio una legitimidad sustitutoria de la del desaparecido titismo, fundamentado en el progreso social y en la igualdad de las naciones. La limpieza \u00e9tnica ha sido pues practicada por todas las clases dirigentes, tanto en Croacia (mediante la expulsi\u00f3n de los serbios que eran mayor\u00eda en la Krajina), como en Bosnia (por cada uno de los tres componentes de este Estado absurdo, pues si la coexistencia fuera posible en esta \u201c<i>peque\u00f1a Yugoslavia<\/i>\u201d, \u00bfpor qu\u00e9 no lo ser\u00eda en la grande?), y en Serbia (Kosovo). Pero debemos constatar que Europa ha arrojado le\u00f1a al fuego con el reconocimiento casi inmediato de la independencia proclamada unilateralmente por Croacia y Eslovenia, sin que fuera impuesta la menor condici\u00f3n de respeto a los derechos de las minor\u00edas creadas por el estallido de Yugoslavia. Esta opci\u00f3n no pod\u00eda tener otro efecto que envalentonar a los reg\u00edmenes criminales correspondientes. Todo esto fue dicho en su momento, pero los grandes medios de comunicaci\u00f3n silenciaron estos an\u00e1lisis cr\u00edticos. Por otra parte estos medios han practicado sistem\u00e1ticamente el principio de \u201c<i>dos pesos, dos medidas<\/i>\u201d, utilizando sus mecanismos para denunciar aqu\u00ed la masacre y silenciarla en otra parte. Unos y otros, es decir los dirigentes de Belgrado y los gobiernos europeos (como el de\u00a0 Estados Unidos), han fabricado conjuntamente las condiciones del drama de Kosovo. Han construido las condiciones para que el pueblo de esta provincia no tuviera m\u00e1s opci\u00f3n que elegir entre dos alternativas igualmente tr\u00e1gicas e inaceptables: someterse a las condiciones de Belgrado o situarse como protectorado controlado por Estados Unidos. No dudar\u00e9 en afirmar que los responsables pol\u00edticos de la OTAN\u00a0 no pueden haber sido tan idiotas como para no haberlo visto. Por lo tanto, lo han querido.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de la ex-Yugoslavia, los ejemplos de adecuaci\u00f3n en el tratamiento de las situaciones a los intereses superiores de Washington son tanto o m\u00e1s flagrantes.<\/p>\n<p>Hay pueblos que tienen derechos que es preciso defender <i>manu militari<\/i> \u2013los albaneses de Kosovo y ma\u00f1ana, quiz\u00e1s, los tibetanos- y muchos otros que no los tienen, como los palestinos, los kurdos de Turqu\u00eda-, porque reconocer sus derechos entorpecer\u00eda la geoestrategia de Estados Unidos. Si se ha abandonado a los kurdos a las atrocidades del ej\u00e9rcito turco, es simplemente porque a Estados Unidos\u00a0 le es \u00fatil la amistad de Ankara para apoyar sus intereses en Transcaucasia y en Asia Central. Esta deducci\u00f3n no es producto de mi imaginaci\u00f3n. Robert E. Hunter, representante de EEUU ante la OTAN hasta 1998, y posteriormente consejero de la <i>Rand Corporation<\/i>, cuyas estrechas relaciones con el <i>establishment<\/i> estadounidense son bien conocidas, escribe el 21 de abril en el <i>Washington Post<\/i>: \u201c [Kosovo] <i>constituye la puerta de entrada a regiones de inter\u00e9s primordial para los occidentales \u2013el conflicto \u00e1rabe-israel\u00ed, Iraq e Ir\u00e1n, Afganist\u00e1n, el Caspio y Transcaucasia. La estabilidad de Europa del Sur es esencial para la protecci\u00f3n de los intereses occidentales y la reducci\u00f3n de los peligros que vienen de m\u00e1s al Este<\/i>\u201d. Hunter no inventa nada. Sabe de lo que habla, del acceso al petr\u00f3leo de Asia Central y al recorrido de los oleoductos que permiten controlar su exportaci\u00f3n. As\u00ed, frente a estos intereses prioritarios \u00bfqu\u00e9 pueden valer las vidas de decenas de miles de kurdos?. Se puede pues dejar en manos de sus asesinos al jefe de la rebeli\u00f3n, calific\u00e1ndole previamente de terrorista, claro est\u00e1. \u00bfPodr\u00edamos imaginar que se dejara a los dirigentes albaneses en manos de Milosevic, pidi\u00e9ndole s\u00f3lo hacer justicia <i>correctamente<\/i>? La misma preocupaci\u00f3n petrolera explica que los talibanes de Afganist\u00e1n se beneficien del apoyo de Washington, v\u00eda Riad [Arabia Saud\u00ed]. \u00bfQui\u00e9n mejor que ellos podr\u00edan garantizar la seguridad de un oleoducto que transporta el petr\u00f3leo de Turkmenist\u00e1n hasta el mar de Om\u00e1n? Todo ello mientras, dicho sea de paso, la mayor parte de las organizaciones feministas americanas, de las que se dice que jam\u00e1s transigen cuando los derechos de las mujeres son pisoteados, callan.<\/p>\n<p>Si el gobierno de Belgrado ha cometido, sin duda alguna, atrocidades en Kosovo, el de Kigali \u2013con el apoyo expl\u00edcito de algunos pa\u00edses europeos- ha perpetrado un\u00a0 verdadero genocidio. Louise Arbour, responsable del Tribunal Penal Internacional, cuya independencia ha sido cantada profusamente por los medios de comunicaci\u00f3n, persigue con encarnizamiento bien conocido a los criminales serbios. Sin siquiera mantener la discreci\u00f3n debida en materia de justicia, aunque s\u00f3lo sea por guardar las formas, el secretario de la OTAN no ha cesado de felicitar a esta se\u00f1ora sin esperar siquiera el resultado de sus investigaciones. Mientras tanto, se amontonan olvidadas pilas enteras de dossieres que establecen con precisi\u00f3n los cr\u00edmenes de cada uno de los responsables del genocidio de Ruanda. Yo he escuchado miles de veces a jueces africanos ahogarse de indignaci\u00f3n, constatando que esos dossieres son deliberadamente ignorados por el Tribunal de la se\u00f1ora Arbour. Sin duda, la inculpaci\u00f3n de alguno de estos presuntos asesinos que se pasean por las capitales europeas, podr\u00eda molestar a algunos diplom\u00e1ticos y militares que la dama de hierro de La Haya sit\u00faa por encima de toda sospecha, de forma que cualquier acusaci\u00f3n que pudiese hacerles sombra, es evidentemente absurda.<\/p>\n<p>En su art\u00edculo del <i>Washington Post <\/i>Hunter ha precisado algunos objetivos \u201c<i>al Este de los Balcanes<\/i>\u201d. Trat\u00e1ndose de la paz en Oriente Medio, un lector ingenuo podr\u00eda concluir que, dado que los americanos no transigen jam\u00e1s con sus principios, el Pent\u00e1gono se prepara para bombardear Israel y obligarle a aceptar el regreso de los tres millones de palestinos expulsados de su pa\u00eds por una pol\u00edtica llevada a cabo sistem\u00e1ticamente desde hace cincuenta a\u00f1os, que contin\u00faa hasta hoy, y que dif\u00edcilmente puede admitir otro calificativo que el de \u201c<i>depuraci\u00f3n \u00e9tnica<\/i>\u201d. Pero un analista deformado por una paranoia antiamericana puede creer que se trata, por el contrario, de terminar con los \u00faltimos n\u00facleos de resistencia a la expansi\u00f3n sionista.\u00a0 Se bombardear\u00e1 pues Siria \u2013a quien no ser\u00e1 dif\u00edcil denunciar como \u201c<i>no democr\u00e1tica<\/i>\u201d- y a Hezbollah en el sur de L\u00edbano, una organizaci\u00f3n terrorista islamista, evidentemente. De hecho es lo que ha comenzado el 26 de junio de 1999, sin que hayan pasado siquiera dos meses de que yo lo anunciara en mi comentario acerca de la doctrina Clinton, publicado el <i>al-Ahram Weekly <\/i>del 5 de mayo. Madeleine Albright sab\u00eda lo que hac\u00eda a finales de abril de 1999, imponiendo \u201c<i>la paz en Oriente Medio<\/i>\u201d, concebida a su manera, claro est\u00e1, como objetivo de las nuevas misiones de la OTAN. Y silencio por parte de Europa, que pon\u00eda cara de creer que el siniestro [anterior primer Ministro israel\u00ed] Netanyahu era el \u00fanico responsable de esta iniciativa.<\/p>\n<p>En general, la democracia es objeto de un tratamiento c\u00ednico, adaptado a las circunstancias. Ni los americanos, ni los europeos, transigen con la causa de la democracia, nos dicen. Esta es sin duda la raz\u00f3n por la que han sostenido al ilustre Mobutu hasta el final. Pero el errar es humano, y el tiro ha sido corregido, sospechando en seguida que Kabila no era necesariamente un dem\u00f3crata convencido. Esa es sin duda la raz\u00f3n por la que los occidentales combaten a lo que queda del MPLA, que proviene del socialismo totalitario, y prefieren a Savimbi.\u00a0 Sin embargo el pueblo angole\u00f1o, en elecciones no cuestionadas prefiri\u00f3 \u201c<i>a los ladrones del MPLA, a los asesinos de Savimbi<\/i>\u201d. Este juicio popular, muy realista, no ha tenido la suerte de complacer a las potencias occidentales, quienes contin\u00faan, sin duda alguna, prefiriendo a los asesinos. Se podr\u00edan multiplicar los ejemplos hasta el infinito.<\/p>\n<p>La verdad es que la OTAN \u2013ya que esta organizaci\u00f3n se ha convertido en la conciencia de la humanidad- no ha sido siempre muy practicante en lo que concierne al respeto a los principios de la democracia. La participaci\u00f3n en ella del Portugal de Salazar no le ha planteado nunca grandes problemas de conciencia; no m\u00e1s que la de Turqu\u00eda o la de la Grecia de los Coroneles.<\/p>\n<p>El resultado de toda esta hipocres\u00eda y de todas estas mentiras es visible: el discurso concerniente a la democracia, a los derechos de los pueblos, etc., no goza de la menor credibilidad en Asia y en \u00c1frica desde que se sabe que proviene de <i>Occidente<\/i>. Desgraciadamente los dem\u00f3cratas europeos no quieren verlo. Nadie \u2013y no exagero utilizando este t\u00e9rmino- en Asia y en \u00c1frica, concede a los discursos de los poderes y de los medios de comunicaci\u00f3n occidentales sobre estos temas otro sentido que el de maniobras enga\u00f1osas destinadas a ocultar objetivos imperialistas evidentes. Y si algunos diplom\u00e1ticos taimados y las ONG, cuya supervivencia depende del sost\u00e9n financiero de los occidentales, reh\u00fasan proclamarlo, esto no cambia sustancialmente la realidad de las cosas. Es posible que una comunidad concreta haya sido colocada en una situaci\u00f3n tal que la intervenci\u00f3n occidental \u2013independientemente de los motivos que esta invoque- sea percibida como la \u00fanica tabla de salvaci\u00f3n. Pero a\u00fan en ese caso, s\u00f3lo se trata de grupos restringidos, instrumentalizados \u2013aunque sea a pesar de ellos o sin que ellos sean conscientes- por los poderes dominantes del sistema mundial.<\/p>\n<p>No son \u00e9stos resultados de los que haya que alegrarse, pues constituyen un serio obst\u00e1culo para el desarrollo de un frente internacional de lucha por la democracia. No obstante los pueblos de Asia y \u00c1frica aspiran, no s\u00f3lo a un mayor bienestar material, sino a la democratizaci\u00f3n de sus sociedades, aunque sea de forma diversa. La hipocres\u00eda y la mentira de los pa\u00edses de la OTAN constituyen los aliados m\u00e1s eficaces de los enemigos de la causa del progreso y la democracia. El hecho de que la gran mayor\u00eda de las izquierdas europeas se hayan alineado detr\u00e1s de Washington, de su estrategia intervencionista y de los instrumentos de terror que utiliza, constituye hoy un obst\u00e1culo suplementario para toda causa universalista. Hoy, Blair y Schr\u00f6eder aparecen, no solamente como los enterradores m\u00e1s peligrosos de las tradiciones que han honrado a la izquierda europea, sino como serviles agentes de ejecuci\u00f3n del proyecto americano antieuropeo. Su asociaci\u00f3n con Clinton en un discurso llamado de <i>Tercera V\u00eda<\/i> no debe llevar a forjar ilusi\u00f3n alguna.<\/p>\n<p>Si los motivos invocados por los hegem\u00f3nicos americanos y sus aliados europeos no tiene nada que ver con los objetivos reales de sus intervenciones, \u00bfcuales son entonces estos objetivos?<\/p>\n<p><b>II. El proyecto imperialista neoliberal de la hegemon\u00eda de Estados Unidos y el hundimiento del proyecto europeo<\/b><\/p>\n<p>Las clases dirigentes de los pa\u00edses de la Tr\u00edada (Estados Unidos y Canad\u00e1, Uni\u00f3n Europea, Jap\u00f3n) que constituyen los centros desarrollados del capitalismo mundial, y el conjunto de fuerzas pol\u00edticas que les representan, desde la derecha cl\u00e1sica\u00a0 a la izquierda mayoritaria (socialista) han dise\u00f1ado y desarrollan desde hace 20 a\u00f1os una doctrina llamada <i>neoliberal<\/i>, fundada sobre el principio de la garant\u00eda de m\u00e1xima libertad para los mercados llamados desregulados, tanto en el plano nacional como en el sistema mundial. El proyecto concede prioridad a las estrategias de expansi\u00f3n desplegadas por las fuerzas dominantes del capital -las transnacionales- y se dedica a someter a esta exigencia prioritaria al conjunto de pol\u00edticas llevadas a cabo en todos los aspectos de la vida social, incluidos, claro est\u00e1, aquellos que ata\u00f1en al orden internacional y a la geoestrategia.<\/p>\n<p>El desarrollo de la posguerra (1945-1975) se fundament\u00f3 en la complementariedad de los tres grandes proyectos sociales de la \u00e9poca, a saber:<\/p>\n<p>(I) en Occidente el proyecto de estado del bienestar de la socialdemocracia nacional, que asentaba su acci\u00f3n sobre la eficacia de sistemas productivos nacionales interdependientes;<\/p>\n<p>(II) el proyecto que yo he titulado <i>Proyecto de Bandoung<\/i> de la construcci\u00f3n nacional burguesa de la periferia del sistema (la ideolog\u00eda del desarrollo);<\/p>\n<p>(III) y, finalmente, el proyecto sovi\u00e9tico de un \u201c<i>capitalismo sin capitalistas<\/i>\u201d, con relativa autonom\u00eda en relaci\u00f3n con el sistema mundial dominante. La doble derrota del fascismo y del viejo colonialismo hab\u00eda creado en efecto una coyuntura que permit\u00eda a las clases populares y a los pueblos v\u00edctimas de la expansi\u00f3n capitalista imponer formas de regulaci\u00f3n a la acumulaci\u00f3n de capital -a los cuales el capital mismo fue obligado a atenerse- que han sido la base de esta fase de desarrollo.<\/p>\n<p>La crisis que se produjo a continuaci\u00f3n (a partir de 1968-1975) es la de la erosi\u00f3n primero y del hundimiento despu\u00e9s, de los sistemas sobre los cuales reposaba el escenario anterior. El per\u00edodo, que no est\u00e1 cerrado, no es pues el de la puesta en escena de un nuevo orden mundial, como se complacen diciendo demasiado a menudo, sino el de un caos que est\u00e1 lejos de estar sobrepasado. Las pol\u00edticas puestas en pr\u00e1ctica en estas condiciones no responden a una estrategia positiva de expansi\u00f3n del capital, sino que tratan solamente de gestionar la crisis. No lo lograr\u00e1n, porque el proyecto <i>espont\u00e1neo<\/i> producido por la dominaci\u00f3n inmediata del capital, en ausencia de los l\u00edmites que pudieran imponerle las fuerzas\u00a0 sociales, mediante reacciones coherentes y eficaces, no es m\u00e1s que una utop\u00eda: la de la gesti\u00f3n del mundo por lo que se llama <i>el mercado<\/i>; es decir los intereses inmediatos, a corto plazo, de las fuerzas dominantes del capital.<\/p>\n<p>La historia moderna se ha desarrollado de forma que a las fases de reproducci\u00f3n sobre la base de sistemas de acumulaci\u00f3n estables, suceden momentos de caos. En las primeras de estas fases, como lo fue del impulso de la posguerra, el desarrollo de los acontecimientos da la impresi\u00f3n de una cierta monoton\u00eda, porque las relaciones sociales que constituyen su arquitectura est\u00e1n estabilizadas. Estas relaciones son pues reproducidas por el funcionamiento de din\u00e1micas en el sistema. En estas fases se dibujan claramente los sujetos hist\u00f3ricos activos, definidos y precisos (las clases sociales activas, los Estados, los partidos pol\u00edticos y las organizaciones sociales dominantes) cuyas pr\u00e1cticas parecen s\u00f3lidas y cuyas reacciones son previsibles casi en cada circunstancia; al igual que las ideolog\u00edas que les mueven, se benefician de una legitimidad que parece incontestable. En estos momentos, a\u00fan si las coyunturas pueden cambiar, las estructuras permanecen estables. La previsi\u00f3n es entonces posible, e incluso f\u00e1cil. El peligro aparece cuando se prolongan demasiado estas previsiones, como si las estructuras en cuesti\u00f3n fueran eternas, como si marcaran \u201c<i>el fin de la Historia<\/i>\u201d. Al an\u00e1lisis de las contradicciones que minan estas estructuras, se le sustituye ahora por lo que los postmodernos han definido justamente como \u201c<i>grandes narraciones<\/i>\u201d, que proponen una visi\u00f3n lineal de un movimiento impulsado por la \u201c<i>fuerza de las cosas<\/i>\u201d, \u201c<i>las leyes de la Historia<\/i>\u201d. Los sujetos de esta historia desaparecen para dejar el lugar a las l\u00f3gicas estructurales, llamadas objetivas.<\/p>\n<p>Pero las contradicciones en cuesti\u00f3n, hacen su trabajo de zapa y un d\u00eda u otro estas estructuras, llamadas estables, se hunden. La historia entra entonces en una fase que posiblemente se calificar\u00e1 m\u00e1s tarde como de <i>transici\u00f3n<\/i>, pero la fase en cuesti\u00f3n es vivida como una transici\u00f3n hacia lo desconocido. Se trata de una fase en el curso de la cual cristalizan lentamente nuevos sujetos hist\u00f3ricos, que inauguran a tientas nuevas pr\u00e1cticas y construyen legitimaciones mediante nuevos discursos ideol\u00f3gicos a menudo confusos en un principio. Solamente cuando estos procesos de cambio cualitativos hayan madurado suficientemente aparecer\u00e1n las nuevas relaciones sociales definitorias de los sistemas <i>post-transici\u00f3n<\/i>. Yo he empleado hace tiempo el t\u00e9rmino de <i>caos <\/i>para describir estas situaciones<a name=\"_ftnref1\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn1\">[1]<\/a>, a pesar de que he cre\u00eddo \u00fatil no reducir la naturaleza de este tipo de caos espec\u00edfico de la vida social a las teor\u00edas matem\u00e1ticas de la no linealidad y del caos, v\u00e1lidas sin duda en otros terrenos (la meteorolog\u00eda, evidentemente) pero cuyas caracter\u00edsticas es peligroso extrapolar a la vida social, porque aqu\u00ed la intervenci\u00f3n de los sujetos de la historia es decisiva. No hay historia sin sujeto, he dicho yo, y la historia no es el producto de fuerzas metahist\u00f3ricas anteriores a ella misma.<\/p>\n<p>La crisis se expresa por el hecho de que los beneficios extra\u00eddos de la explotaci\u00f3n capitalista no encuentran salidas suficientes en inversiones rentables susceptibles de desarrollar las capacidades de producci\u00f3n. La gesti\u00f3n de la crisis consiste entonces en encontrar \u201c<i>otras salidas<\/i>\u201d a este excedente de capitales flotantes con el objeto de evitar su desvalorizaci\u00f3n masiva y brutal. La soluci\u00f3n de la crisis requerir\u00eda por el contrario la modificaci\u00f3n de las reglas sociales que rigen el reparto de beneficios, el consumo, las decisiones de inversi\u00f3n, es decir otro proyecto social coherente, distinto del fundado sobre la exclusiva Ley de Rentabilidad.<\/p>\n<p>La gesti\u00f3n econ\u00f3mica de la crisis se dirige sistem\u00e1ticamente a <i>desregular<\/i>, debilitar las <i>rigideces<\/i> sindicales, desmantelarlas si es posible, liberalizar los precios y los salarios, reducir el gasto p\u00fablico (sobre todo las subvenciones y los servicios sociales), privatizar, liberalizar las relaciones con el exterior, etc. <i>Desregular<\/i> es, por otra parte, un t\u00e9rmino equ\u00edvoco. No existen mercados desregulados, excepto en la econom\u00eda imaginaria de los economistas <i>puros<\/i>. Todos los mercados est\u00e1n regulados y funcionan con esta condici\u00f3n. De lo que se trata es saber c\u00f3mo y por qui\u00e9n est\u00e1n regulados. Detr\u00e1s de la expresi\u00f3n de desregulaci\u00f3n se oculta una realidad inconfesable: la regulaci\u00f3n unilateral de los mercados por el capital dominante. No obstante, el hecho de que la liberalizaci\u00f3n en cuesti\u00f3n encorsete a la econom\u00eda en una espiral involutiva de estancamiento y se manifieste como ingobernable a escala mundial -multiplicando conflictos que no puede controlar- es ocultado mediante la repetici\u00f3n m\u00e1gica\u00a0 de la idea de que el liberalismo est\u00e1 prepar\u00e1ndose para un desarrollo futuro calificado como <i>sano<\/i>.<\/p>\n<p>La mundializaci\u00f3n capitalista exige que la gesti\u00f3n de la crisis se efect\u00fae a este mismo nivel. Esta gesti\u00f3n debe hacer frente al gigantesco excedente de capitales flotantes que genera la sumisi\u00f3n de toda la maquinaria econ\u00f3mica al exclusivo criterio del beneficio. La liberalizaci\u00f3n de las transferencias internacionales de capitales, la adopci\u00f3n de tipos de cambio flotantes, los elevados tipos de inter\u00e9s, el d\u00e9ficit de la balanza exterior americana, la deuda externa del tercer mundo, las privatizaciones\u2026 constituyen en su conjunto una pol\u00edtica perfectamente racional que ofrece a estos capitales flotantes la salida de una huida hacia adelante en la inversi\u00f3n financiera especulativa, alejando o por lo menos retrasando el mayor peligro, el de una desvalorizaci\u00f3n masiva del excedente de capital. Nos podemos hacer una idea de las enormes dimensiones de este excedente, recordando dos cifras: la del comercio mundial, que es del orden de los tres billones de d\u00f3lares al a\u00f1o y la de los movimientos internacionales de los capitales flotantes, que se sit\u00faa en torno a los 80 a 100 billones de d\u00f3lares, es decir 30 veces mayor.<\/p>\n<p>Esta fase, considerada en su conjunto, es la de la hegemon\u00eda de\u00a0 Estados Unidos, que se fortalece m\u00e1s que nunca, a pesar de que\u00a0 en cierta forma, est\u00e9 en crisis. Decir esto, supone un concepto de hegemon\u00eda que es a la vez multidimensional, relativo y est\u00e1 permanentemente amenazado. Multidimensional en el sentido de que no es solamente econ\u00f3mica (productividad m\u00e1s elevada en los sectores claves de la producci\u00f3n, iniciativa en los descubrimientos tecnol\u00f3gicos, peso decisivo en los intercambios comerciales mundiales, control de la divisa clave del sistema\u2026, etc.), sino tanto pol\u00edtica e ideol\u00f3gica (enti\u00e9ndase, cultural), como militar. Relativa, porque la econom\u00eda capitalista mundial no es un imperio planetario gobernado por un centro \u00fanico. El centro hegem\u00f3nico debe contraer necesariamente compromisos con los otros, aunque se sit\u00faen en la posici\u00f3n de dominados y mucho m\u00e1s si se resisten a asumir este papel. Desde este punto de vista, la hegemon\u00eda est\u00e1 siempre amenazada por la evoluci\u00f3n de la correlaci\u00f3n de fuerzas entre los componentes del sistema mundial.<\/p>\n<p>Si contemplamos la dimensi\u00f3n econ\u00f3mica en el sentido estricto, medida de forma aproximada por el PIB <i>per c\u00e1pita<\/i> y las tendencias estructurales de la balanza comercial, concluiremos que la hegemon\u00eda americana, aplastante en 1945, se hunde en los a\u00f1os 60 y 70 ante el brillante impulso europeo y japon\u00e9s. Los europeos no dejan de recordarlo en t\u00e9rminos bien conocidos: la Uni\u00f3n Europea constituye la primera fuerza econ\u00f3mica y comercial a escala mundial, etc\u2026, afirmaci\u00f3n que resulta un poco apresurada, pues si bien hay un mercado \u00fanico europeo, representado por una moneda \u00fanica, una \u00fanica econom\u00eda europea no existe, o al menos, no todav\u00eda. No hay un \u201c<i>sistema productivo europeo<\/i>\u201d, como existe el sistema productivo de Estados Unidos. Las econom\u00edas instaladas en Europa por\u00a0 las burgues\u00edas hist\u00f3ricas de los Estados correspondientes y la construcci\u00f3n en este marco de sistemas productivos nacionales autocentrados (incluso si al mismo tiempo \u00e9stos son abiertos e incluso agresivamente abiertos) han permanecido b\u00e1sicamente como tales. No hay transnacionales europeas, sino exclusivamente transnacionales brit\u00e1nicas, alemanas, francesas, etc. Las \u00fanicas excepciones han sido el resultado de cooperaciones interestatales en el sector p\u00fablico, de las cuales <i>Airbus <\/i>es el prototipo (y esta observaci\u00f3n es importante porque recuerda el papel decisivo de la acci\u00f3n del sector p\u00fablico en la eventual transformaci\u00f3n de las estructuras). No hay interpenetraci\u00f3n de capitales nacionales, o m\u00e1s exactamente, esta interpretaci\u00f3n no es m\u00e1s densa en las relaciones intraeuropeas que las que cada una de las naciones europeas mantiene con Estados Unidos y Jap\u00f3n. De esta manera si los sistemas productivos europeos est\u00e1n erosionados, debilitados, por la llamada \u201c<i>interdependencia mundializada<\/i>\u201d, hasta el punto de que las pol\u00edticas nacionales pierden una buena parte de su eficacia, es precisamente en beneficio de la mundializaci\u00f3n y de las fuerzas que la dominan y no precisamente en el de una \u201c<i>integraci\u00f3n europea<\/i>\u201d, todav\u00eda casi inexistente.<\/p>\n<p>Si tomamos en consideraci\u00f3n otros aspectos de la vida econ\u00f3mica como la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica o el lugar ocupado por la moneda nacional en el sistema monetario internacional, la asimetr\u00eda entre Estados Unidos y la Uni\u00f3n Europea es m\u00e1s acusada. Se pueden discutir aspectos concernientes a la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica, aunque la superioridad militar de Estados Unidos contin\u00faa siendo el veh\u00edculo principal de una ventaja norteamericana dif\u00edcilmente cuestionable. Por otra parte, la investigaci\u00f3n militar produce efectos civiles decisivos (v\u00e9ase Internet, por ejemplo). En cuanto a las ventajas que representa para Estados Unidos el uso del d\u00f3lar como instrumento de regulaci\u00f3n internacional dominante (lo que les permite sostener un d\u00e9ficit permanente de su balanza exterior atenuando de la misma forma las consecuencias de una p\u00e9rdida de competitividad ante los mercados mundiales) no parecen amenazadas por el euro. Mi opini\u00f3n es que, en tanto no haya una econom\u00eda europea integrada, la adopci\u00f3n del euro como moneda com\u00fan continuar\u00e1 siendo fr\u00e1gil y tendr\u00e1 dificultades para suplantar al d\u00f3lar a escala mundial.<\/p>\n<p>Si bien la gesti\u00f3n de la crisis ha sido catastr\u00f3fica para las clases trabajadoras y los pueblos de la periferia, no ha sido as\u00ed para todos. Esta gesti\u00f3n ha sido muy fruct\u00edfera para el capital dominante. La desigualdad en el reparto social de los beneficios, cuya aceleraci\u00f3n ha sido enorme en casi todo el mundo, si bien ha creado mucha pobreza, precariedad y marginaci\u00f3n para unos, ha fabricado tambi\u00e9n muchos nuevos millonarios, quienes sin ning\u00fan pudor se jactan de \u201c<i>vivir la mundializaci\u00f3n feliz<\/i>\u201d.<\/p>\n<p>Se nos hab\u00eda presentado durante a\u00f1os la vuelta a un \u201c<i>capitalismo puro y duro<\/i>\u201d como elemento constituyente del \u201c<i>fin de la Historia<\/i>\u201d. Pero he aqu\u00ed que la gesti\u00f3n de este sistema, golpeado por una crisis permanente, en el marco de la mundializaci\u00f3n neoliberal que se pretend\u00eda \u201c<i>sin alternativa<\/i>\u201d, ha entrado en la fase de su hundimiento.<\/p>\n<p>Las crisis de los pa\u00edses del Sudeste Asi\u00e1tico y de Corea era previsible y hab\u00eda sido prevista por analistas cr\u00edticos de estos pa\u00edses. En un primer momento, a partir de los a\u00f1os 80 estos pa\u00edses, y tambi\u00e9n China, supieron obtener beneficio de la crisis incrementando su inserci\u00f3n en la mundializaci\u00f3n de los intercambios (por su \u201c<i>ventaja relativa<\/i>\u201d de mano de obra barata), llamando a las inversiones extranjeras, pero manteni\u00e9ndose apartados de la mundializaci\u00f3n financiera e inscribiendo sus proyectos de desarrollo en una estrategia regida a escala nacional (en lo que se refiere a China y a Corea, no a los pa\u00edses del Sudeste Asi\u00e1tico). A partir de los a\u00f1os 90, Corea y el Sudeste Asi\u00e1tico se abrieron progresivamente la mundializaci\u00f3n financiera, mientras que China e India iniciaban una evoluci\u00f3n en este sentido. Atra\u00eddos por las elevadas tasas de crecimiento de la regi\u00f3n, los excedentes de capitales extranjeros flotantes afluyeron hacia la zona produciendo, no tanto una aceleraci\u00f3n del crecimiento, sino una inflaci\u00f3n de valores mobiliarios y de inversiones inmobiliarias. Tal y como se hab\u00eda previsto, la burbuja financiera explot\u00f3 pocos a\u00f1os m\u00e1s tarde. Las reacciones pol\u00edticas que se perfilan frente a esta gran crisis son en m\u00e1s de un aspecto nuevas, diferentes de las que se produjeron ante las crisis de M\u00e9xico, por ejemplo. Estados Unidos, y en su estela Jap\u00f3n, trata de sacar beneficios de la crisis coreana, desmantelando su sistema productivo (con el falaz pretexto de que est\u00e1 controlado por los monopolios) y subordin\u00e1ndole a las estrategias de los oligopolios\u00a0 americanos y japoneses. Los poderes de la regi\u00f3n intentan resistir cuestionando su inserci\u00f3n en la mundializaci\u00f3n financiera (restablecimiento del control de los cambios en Malasia), o\u00a0 -en lo que concierne a China\u00a0 y a India- eliminando de su agenda su participaci\u00f3n en ella. Es este hundimiento del sector financiero de la mundializaci\u00f3n el que ha obligado al G7 a abordar una nueva estrategia, abriendo una crisis del pensamiento liberal.<\/p>\n<p>La crisis rusa de agosto de 1998 no es el producto de un <i>contagio<\/i> de la del Sudeste Asi\u00e1tico, como se dice a menudo. Era igualmente previsible -y fue prevista- porque es el producto de pol\u00edticas puestas en pr\u00e1ctica desde 1990. Estas pol\u00edticas han ofrecido al capital dominante a escala global, directamente y a trav\u00e9s de su alianza con los <i>intermediarios<\/i> comerciales y financieros rusos, la ocasi\u00f3n de desarrollar una estrategia de pillaje de las industrias del pa\u00eds, mediante la transferencia masiva de la plusval\u00eda generada por estas a los intermediarios y al capital extranjero. La destrucci\u00f3n de sectores enteros de capacidades productivas del pa\u00eds -y la perspectiva de ser reducidos al\u00a0 status de exportador de productos petrol\u00edferos y mineros- obedece igualmente a objetivos geoestrat\u00e9gicos. M\u00e1s all\u00e1 del descalabro social que provoca, esto prepara un caldo de cultivo favorable para un desmantelamiento pol\u00edtico del pa\u00eds, a continuaci\u00f3n del de la ex-URSS. Pues para Estados Unidos, tanto Rusia, como India y China son pa\u00edses demasiado grandes -s\u00f3lo Estados Unidos est\u00e1 autorizado a ser un gran pa\u00eds-, una amenaza, aunque sea hipot\u00e9tica, a su hegemon\u00eda. La marcha de este sistema hacia la crisis se aceler\u00f3 cuando, a partir de los a\u00f1os 1994-1996, Rusia entr\u00f3 en la mundializaci\u00f3n financiera. Pero es interesante se\u00f1alar aqu\u00ed que la reacci\u00f3n pol\u00edtica a esta crisis conllevar\u00e1 quiz\u00e1s un cambio en la estrategia de la transici\u00f3n al capitalismo\u00a0 y el restablecimiento de un m\u00ednimo de control nacional sobre \u00e9ste.<\/p>\n<p>Las crisis pol\u00edticas en Oriente Medio, en la ex-Yugoslavia, en \u00c1frica Central&#8230;, demuestran igualmente que la gesti\u00f3n pol\u00edtica de la mundializaci\u00f3n, asociada a la\u00a0 hegemon\u00eda de\u00a0 Estados Unidos, se enfrenta a dificultades crecientes. En Oriente Medio, el proyecto americano-israel\u00ed de creaci\u00f3n de una zona econ\u00f3mica y financieramente integrado bajo el control\u00a0 de Washington\u00a0 y Tel Aviv est\u00e1 paralizado, a pesar del apoyo incondicional que los reg\u00edmenes autocr\u00e1ticos y los protectorados norteamericanos del Golfo, bajo la ocupaci\u00f3n militar de Estados Unidos, le garantizan. Ante este fracaso, Washington ha optado por un apoyo decidido al proyecto expansionista de Israel, aunque sea violando abiertamente los Acuerdos de Oslo. Tanto en la ex-Yugoslavia como en \u00c1frica Central, el caos creado por las opciones neoliberales, que fortalecen incesantemente los secesionismos \u00e9tnicos, no encontrar\u00e1 ninguna soluci\u00f3n -ni siquiera militar- en el marco del sistema neoliberal global.<\/p>\n<p>Es precisamente desde este punto de vista desde el que es preciso analizar el plan <i>cortafuegos<\/i> iniciado por el G7. He aqu\u00ed que de un d\u00eda para otro, el G7 cambia de lenguaje. El t\u00e9rmino de regulaci\u00f3n, hasta ahora prohibido, vuelve a encontrar un lugar\u00a0 en las resoluciones de esta instancia. Ahora es preciso, dicen,\u00a0 \u201c<i>regular los flujos financieros internacionales<\/i>\u201d. El economista jefe del Banco Mundial, Stiglitz , propone abrir un debate con el fin de definir un nuevo \u201c<i>consenso post-Washington<\/i>\u201d . El especulador George Soros ha publicado una obra con un t\u00edtulo elocuente: <i>La crisis del capitalismo mundial. El integrismo de los mercados<\/i>, que supone todo un alegato para \u201c<i>salvar al capitalismo del neoliberalismo<\/i>\u201d. Pero no nos dejemos enga\u00f1ar: se trata de una estrategia que persigue los mismos objetivos, es decir, abrir el capital a la ofensiva de Estados Unidos y el hundimiento del proyecto europeo.<\/p>\n<p>Se puede encontrar en el <i>Magazine<\/i> del <i>New York Times<\/i> del 28 de marzo de 1999, un instructivo art\u00edculo relativo a la estrategia pol\u00edtica de Estados Unidos. Su contenido se sintetiza en una elocuente imagen que ocupa toda una p\u00e1gina de la revista: un gran guante de boxeo con los colores americanos, acompa\u00f1ado del texto siguiente que cito literalmente: \u201c<i>Lo que el mundo necesita: la mundializaci\u00f3n s\u00f3lo funcionar\u00e1 si Estados Unidos act\u00faa con la fuerza todopoderosa<\/i> (<i>almighty<\/i>: calificativo que habitualmente se reserva a Dios-) <i>que le confiere su calidad de superpotencia<\/i>\u201d. Y la raz\u00f3n por la cu\u00e1l los pu\u00f1etazos anunciados ser\u00e1n necesarios se explicita en los siguientes t\u00e9rminos: \u201c<i>la mano invisible del mercado, jam\u00e1s funcionar\u00e1 sin el pu\u00f1o invisible. Mac Donald no prosperar\u00e1 sin la Mac Donnell Douglas, que ha construido el F15. El pu\u00f1o invisible que garantiza un mundo seguro para la tecnolog\u00eda de Silicon Valley se llama ej\u00e9rcito, aviaci\u00f3n, marina y Cuerpo de Marines de Estados Unidos<\/i>\u201d. El autor no es un c\u00f3mico provocador, sino Thomas Friedman, consejero de Madeleine Albright.<\/p>\n<p>Nuestro discurso se sit\u00faa muy lejos de los mensajes adormecedores sobre el mercado autoregulado garante de la paz que nos ofrecen los economistas de moda. En la cita se puede apreciar que los beneficios de Mac Donald se sit\u00faan como indicador de progreso de la civilizaci\u00f3n occidental. M\u00e1s importante es darse cuenta de que la clase dirigente americana sabe que la econom\u00eda es pol\u00edtica y que son las correlaciones de fuerzas- las militares incluidas- las que dirigen y controlan los mercados. No habr\u00e1 \u201c<i>mercado mundial<\/i>\u201d sin imperio militar americano, dicen ellos. Este art\u00edculo no es sino uno m\u00e1s entre miles semejantes. Si esta sinceridad brutal es posible all\u00e1, es porque los medios de comunicaci\u00f3n est\u00e1n lo suficientemente controlados como para que los objetivos estrat\u00e9gicos del poder no puedan ser jam\u00e1s objeto de debate; por el contrario, el campo de expresi\u00f3n se muestra libre, hasta lo burlesco, en lo que se refiere a los individuos, y con\u00a0 ellos\u00a0 a los conflictos en el seno de la clase dominante, que aparecen absolutamente incomprensibles en estas condiciones. No existe all\u00ed fuerza pol\u00edtica capaz de desasosegar una opini\u00f3n p\u00fablica manipulada sin dificultad.<\/p>\n<p>M\u00e1s curioso es el silencio de los poderes europeos, y de algunos otros que parecen no leer la prensa del otro lado del Atl\u00e1ntico -no me puedo creer que ignoren sus objetivos- e impiden a sus adversarios pol\u00edticos evocar siquiera la existencia misma de una estrategia global de Washington, acus\u00e1ndoles simplemente de alimentar una visi\u00f3n conspiratoria de la historia e incluso de comportarse como iluminados viendo en todas partes dibujarse la sombra del \u201c<i>Gran Sat\u00e1n<\/i>\u201d.<\/p>\n<p>Sin embargo la estrategia en cuesti\u00f3n es n\u00edtida. Estados Unidos est\u00e1 menos convencido de lo que lo est\u00e1n en apariencia sus aliados europeos de las virtudes de la competencia y de sus mecanismos, los cuales -por otra parte- violan impunemente cada vez que sus intereses est\u00e1n en juego. Washington sabe que sin su hegemon\u00eda militar, Estados Unidos no puede imponer al mundo la financiaci\u00f3n de su deuda externa, condici\u00f3n indispensable para mantener artificialmente su posici\u00f3n econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>El instrumento privilegiado de esta hegemon\u00eda es pues militar, como lo dicen y lo repiten hasta la saciedad las m\u00e1s altas autoridades de Estados Unidos. Esta hegemon\u00eda, que garantiza a su vez la de la Tr\u00edada sobre el sistema mundial, exige que sus aliados acepten navegar en la estela americana, tal y como reconocen Gran Breta\u00f1a, Alemania y Jap\u00f3n sin ning\u00fan tipo de prejuicio, ni siquiera <i>cultural<\/i>. Pero s\u00fabitamente los discursos que los pol\u00edticos europeos utilizan para ilustrar a sus auditorios acerca de la potencia econ\u00f3mica de Europa han perdido toda su credibilidad. Situ\u00e1ndose exclusivamente sobre el terreno de las disputas mercantiles, sin proyecto propio, Europa est\u00e1 derrotada de antemano. Lo saben bien en Washington.<\/p>\n<p>El instrumento principal al servicio de la estrategia elegida por Washington es la OTAN, hecho que explica su supervivencia tras el hundimiento del adversario contra el cu\u00e1l la organizaci\u00f3n fue creada. La OTAN habla hoy en nombre de \u201c<i>la comunidad internacional<\/i>\u201d, mientras manifiesta su desprecio hacia el principio democr\u00e1tico que gobierna esta comunidad a trav\u00e9s de Naciones Unidas. En los debates americanos relativos a la estrategia global en cuesti\u00f3n, raramente se trata de los derechos del hombre o de la democracia. Estos solamente se invocan cuando es \u00fatil para su puesta en pr\u00e1ctica. De ah\u00ed el pasmoso cinismo y el uso sistem\u00e1tico de la regla \u201c<i>dos pesos, dos medidas<\/i>\u201d.<\/p>\n<p>El objetivo declarado de esta estrategia es no tolerar la existencia de ninguna potencia capaz de resistirse a las ingerencias de Washington y para lograrlo se trata, tanto de desmantelar todos los pa\u00edses que estiman \u201c<i>demasiado grandes<\/i>\u201d, como de crear el m\u00e1ximo de Estados peones, plataformas d\u00f3ciles para el establecimiento de bases americanas que aseguren su <i>protecci\u00f3n<\/i>. Un \u00fanico Estado tiene derecho a ser <i>grande<\/i>,\u00a0 Estados Unidos, tal y como han afirmado sus dos \u00faltimos presidentes.<\/p>\n<p>El m\u00e9todo utilizado no se reduce solamente al control medi\u00e1tico y a la manipulaci\u00f3n informativa. Se trata de situar a los pueblos frente a alternativas, todas ellas inaceptables: aceptar la opresi\u00f3n, desaparecer, o aceptar el protectorado de EEUU. Para esto hay que levantar un muro de silencio sobre las pol\u00edticas que han conducido al drama. El ejemplo de Kosovo es, en este sentido, deslumbrante. Envalentonados por su \u00e9xito en la Guerra del Golfo, Estados Unidos se ha implicado ahora en los asuntos europeos, instrumentalizando las crisis yugoslavas y persiguiendo diferentes objetivos entre los cuales la sumisi\u00f3n de la Uni\u00f3n Europea no es el menor.<\/p>\n<p>Esta intervenci\u00f3n sistem\u00e1tica de Estados Unidos reposa sobre tres principios:<\/p>\n<p>1. La sustituci\u00f3n brutal de Naciones Unidas por la OTAN cono instrumento de gesti\u00f3n del orden internacional.<\/p>\n<p>2. La alineaci\u00f3n de Europa con los objetivos estrat\u00e9gicos de Washington.<\/p>\n<p>3. La utilizaci\u00f3n de m\u00e9todos militares para reforzar la hegemon\u00eda americana: bombardeos sin riesgo y utilizaci\u00f3n supletoria de tropas europeas en una eventual intervenci\u00f3n sobre el terreno.<\/p>\n<p>Las consecuencias de estas opciones son catastr\u00f3ficas desde todos los puntos de vista. Han vaciado de toda credibilidad\u00a0 los discursos\u00a0 sobre la democracia y los derechos de los pueblos. Revelan el objetivo estrat\u00e9gico real, m\u00e1s all\u00e1 de Serbia, Rusia y China, tal y como los estrategas americanos escriben abiertamente. De la misma forma la OTAN se manifiesta abiertamente como instrumento del expansionismo americano y no de la defensa europea, constri\u00f1endo a la Uni\u00f3n Europea a un alineamiento a\u00fan m\u00e1s severo que el impuesto en el pasado bajo el pretexto de la Guerra Fr\u00eda.<\/p>\n<p>La \u00fanica opci\u00f3n que habr\u00eda tenido sentido para Europa, habr\u00eda sido inscribir su construcci\u00f3n en la perspectiva de un mundo multipolar. El margen de autonom\u00eda que defin\u00eda esta opci\u00f3n habr\u00eda permitido la creaci\u00f3n de un proyecto legitimado socialmente, en la mejor tradici\u00f3n humanista europea. Esta opci\u00f3n hubiera implicado, evidentemente, reconocer a Rusia, a China y a cada uno de los grandes reg\u00edmenes del mundo el mismo margen de autonom\u00eda. Requer\u00eda pasar definitivamente la p\u00e1gina de la OTAN, en beneficio de la concepci\u00f3n de una fuerza de defensa europea, integrada de forma gradual al ritmo de los progresos de la propia construcci\u00f3n pol\u00edtica europea. De la misma manera supondr\u00eda el establecimiento de formas de regulaci\u00f3n adecuadas, tanto a escala europea, cono a nivel del sistema mundial sustituyendo a las formas dominantes de Breton Woods, la OMC y el AMI.<\/p>\n<p>Optando por una mundializaci\u00f3n liberal, Europa ha renunciado de hecho a utilizar su potencial de competitividad econ\u00f3mica y se ha situado en la \u00f3rbita de las ambiciones de Washington.<\/p>\n<p>Que los Estados europeos hayan elegido esta v\u00eda, pone de manifiesto la fragilidad del proyecto europeo mismo, e incluso que este proyecto no supone m\u00e1s que una prioridad subalterna en la escala de las visiones pol\u00edticas dominantes. De hecho la opci\u00f3n fundamental de Gran Breta\u00f1a desde 1945 es consolarse de la p\u00e9rdida de su papel imperial, revivi\u00e9ndole mediante procuraci\u00f3n a trav\u00e9s de Estados Unidos. El de Alemania, habiendo renunciado a su loco sue\u00f1o nazi de conquista del mundo, consiste en limitar sus ambiciones a escala de sus medios reconstituyendo su zona de influencia tradicional en direcci\u00f3n a la Europa del Este y del Sudeste, en la estela de la estrategia de hegemon\u00eda mundial de Washington. Por razones un poco an\u00e1logas Jap\u00f3n -frente a China e incluso a Corea- inscribe igualmente sus ambiciones de expansi\u00f3n estrictamente regionales en esta misma perspectiva americana global.<\/p>\n<p>\u00bfPuede el proyecto europeo ser salvado de la debacle? Estando las cosas como est\u00e1n, el \u00fanico camino para remontar esta pendiente que conduce a convertir en insignificante el proyecto europeo, requerir\u00eda que las fuerzas pol\u00edticas implicadas en \u00e9l -en Francia, en Alemania, en Italia- lo reconduzcan en funci\u00f3n de lo inmediatamente posible. Es decir, volver a un concepto m\u00e1s modesto de una \u201c<i>Europa de las Naciones<\/i>\u201d a la espera de la maduraci\u00f3n progresiva de una cooperaci\u00f3n que vaya profundiz\u00e1ndose gradualmente. Esto implicar\u00eda a su vez un acercamiento amistoso -y no agresivo- a Rusia, a China y al Tercer Mundo y, en este marco, a una revitalizaci\u00f3n de las funciones de Naciones Unidas. Una vez m\u00e1s es preciso constatar que esta no es la opci\u00f3n hecha por los gobiernos europeos, incluidos los mayoritariamente socialistas. La prioridad concedida a la gesti\u00f3n ultraconservadora de una moneda com\u00fan ilusoria, el apoyo a un liberalismo mundializado y a la estrategia de la hegemon\u00eda americana, se sit\u00faa contra el proyecto de un mundo multipolar y conduce a las peores cat\u00e1strofes, tanto para Europa, como para el resto del mundo.<\/p>\n<p>Alinearse con esta estrategia de Estados Unidos y de sus aliados subalternos de la OTAN tienen consecuencias dram\u00e1ticas. Naciones Unidas est\u00e1 ya en fase de sufrir la misma suerte que la Sociedad de Naciones. A pesar de que, evidentemente (y afortunadamente), la sociedad americana no es la de la Alemania nazi, para los dirigentes de Washington -como, por otra parte, sucede con los de Berl\u00edn- la fuerza se ha erigido en principio supremo, en menosprecio de un Derecho Internacional al cual el discurso dominante ha sustituido por un curioso \u201c<i>deber de injerencia<\/i>\u201d que recuerda la \u201c<i>misi\u00f3n civilizadora<\/i>\u201d del imperialismo del siglo XIX.<\/p>\n<p>La lucha por la democracia continuar\u00e1 siendo perfectamente ineficaz si se acompa\u00f1a de la sumisi\u00f3n a la hegemon\u00eda americana. El combate por la democracia y contra la hegemon\u00eda de Washington es indisociable.<\/p>\n<p><b>III. El imperialismo, estado permanente del capitalismo<\/b><\/p>\n<p><b>1. La situaci\u00f3n\u00a0 tras el hundimiento de los proyectos sociales de la posguerra<\/b><\/p>\n<p>Durante mucho tiempo -desde la revoluci\u00f3n industrial de principios del siglo XIX hasta 1930 (para la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica) y hasta 1950 (en lo que concierne al Tercer Mundo)- el contraste centros\/periferia del sistema mundial moderno era pr\u00e1cticamente sin\u00f3nimo de la oposici\u00f3n entre pa\u00edses industrializados y no industrializados. Las revueltas de las periferias -adoptando la forma de revoluciones socialistas (Rusia, China) o de liberaci\u00f3n nacional- han puesto en cuesti\u00f3n esta antigua forma de la polarizaci\u00f3n comprometiendo a sus sociedades en procesos de modernizaci\u00f3n e industrializaci\u00f3n. Gradualmente, el eje alrededor del cual se organiza el sistema capitalista mundial, el que definir\u00e1 las formas futuras de la polarizaci\u00f3n, se ha constituido alrededor de lo que yo llamo los <i>cinco nuevos monopolios<\/i> de los cuales se benefician los pa\u00edses de la Tr\u00edada dominante, y que son:<\/p>\n<p>1.Los monopolios en el \u00e1mbito de la tecnolog\u00eda; monopolios que exigen gastos gigantescos, a los que s\u00f3lo el Estado -el grande y rico Estado- puede hacer frente.<\/p>\n<p>2.Los monopolios que operan en el terreno del control de los flujos financieros de envergadura mundial. La liberalizaci\u00f3n de la implantaci\u00f3n de las instituciones financieras mayores, que act\u00faan sobre el mercado financiero mundial, ha dado a estos monopolios una eficacia sin precedentes; y el capital financiero constituye el segmento m\u00e1s mundializado del capital. El modelo capitalista angloamericano pone el acento sobre este monopolio, al que intenta dotar de una legitimidad particular.<\/p>\n<p>3.Los monopolios que act\u00faan sobre el acceso a los recursos naturales del planeta.<\/p>\n<p>4.Los monopolios que operan en los campos de las telecomunicaciones y de los medios de comunicaci\u00f3n, quienes no solamente uniformizan por la base la cultura mundial que ellos vehiculan, sino que abren nuevos caminos a la manipulaci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p>5.Finalmente, los monopolios que act\u00faan en la esfera de las armas de destrucci\u00f3n masiva. Limitado por la bipolaridad de la posguerra, este monopolio es de nuevo el arma absoluta cuyo uso exclusivo, como en 1945, se reserva la diplomacia norteamericana. Si la proliferaci\u00f3n comporta peligros de rearme, a falta de un control mundial democr\u00e1tico y de desarme verdaderamente global, no hay ning\u00fan otro medio para combatir este inaceptable monopolio.<\/p>\n<p>Tomados en conjunto, estos cinco monopolios definen el marco en el cual la ley del valor mundializada se expresa. Lejos de ser la expresi\u00f3n de una racionalidad econ\u00f3mica <i>pura<\/i>, que se pudiera separar de su marco social y pol\u00edtico, la ley del valor es la expresi\u00f3n condensada del conjunto de estos factores. Ellos anulan el esfuerzo de\u00a0 industrializaci\u00f3n de las periferias, deval\u00faan el trabajo productivo realizado en estas condiciones, en tanto que sobrevaloran el pretendido valor a\u00f1adido vinculado a las actividades para las que operan los nuevos monopolios en beneficio de los centros. Producen pues una nueva jerarqu\u00eda en el reparto de los beneficios\u00a0 a escala mundial, m\u00e1s desigual\u00a0 que nunca, subalternizan las industrias de las periferias y las reducen al estatuto de actividades precarizadas. La polarizaci\u00f3n encuentra aqu\u00ed su nuevo fundamento encargado de dirigir sus formas de desarrollo futuro.<\/p>\n<p>Durante el <i>Periodo de Bandoung<\/i> (1955-1975) los Estados del Tercer Mundo hab\u00edan puesto en marcha pol\u00edticas de desarrollo de vocaci\u00f3n autocentrada con el objetivo de reducir la polarizaci\u00f3n mundial. Esto requer\u00eda la existencia al mismo tiempo de sistemas de regulaci\u00f3n nacional y de negociaci\u00f3n permanente, incluida la colectiva (Norte-Sur), de sistemas de regulaciones internacionales (el papel de la CNUCED importante en este marco, etc.\u2026). Se pretend\u00eda igualmente reducir las \u201c<i>reservas de trabajo de d\u00e9bil productividad<\/i>\u201d sustituy\u00e9ndolas por actividades modernas de m\u00e1s alta productividad (aunque fueran \u201c<i>no competitivas<\/i>\u201d en los mercados mundiales abiertos). El resultado del \u00e9xito desigual, y no del fracaso como se complacen en decir, de estas pol\u00edticas ha sido dar lugar a un tercer mundo contempor\u00e1neo muy diferenciado.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de la Tr\u00edada central el mundo contempor\u00e1neo se compone de tres estratos de periferias:<\/p>\n<p>&#8211; Primer estrato: pa\u00edses ex-socialistas, China, Corea, Taiwan, India, Brasil,\u00a0 M\u00e9xico\u2026, los cuales han logrado construir sistemas productivos nacionales y por lo tanto potencialmente, cuando no realmente, competitivos.<\/p>\n<p>&#8211; Segundo estrato: pa\u00edses que han entrado en la industrializaci\u00f3n pero que no han llegado a construir sistemas productivos nacionales como, los pa\u00edses \u00e1rabes, \u00c1frica del Sur, Ir\u00e1n, Turqu\u00eda, pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina. Pueden contar con instalaciones industriales <i>competitivas<\/i> \u2013sobre todo por su mano de obra barata&#8211;, pero no con sistemas competitivos.<\/p>\n<p>&#8211; Tercer estrato: pa\u00edses que no han entrado en la revoluci\u00f3n industrial (en l\u00edneas generales los ACP). Estos pa\u00edses no son competitivos m\u00e1s que en campos determinados en funci\u00f3n de ventajas naturales: minas, petr\u00f3leo, productos agr\u00edcolas tropicales.<\/p>\n<p>En todos los pa\u00edses de los dos primeros estratos, las reservas <i>pasivas<\/i> no han sido absorbidas y var\u00edan desde el 40% (Rusia) al 80% (India, China). En \u00c1frica esta proporci\u00f3n se acerca o supera el 90%.<\/p>\n<p>La diferencia que separa las periferias activas de aquellas que est\u00e1n marginalizadas, no es solamente\u00a0 la competitividad de sus producciones industriales, es tambi\u00e9n un criterio pol\u00edtico. Los poderes pol\u00edticos en las periferias activas y tras ellos la sociedad en su conjunto, sin que esto excluya contradicciones sociales internas, tienen un proyecto y una estrategia para llevarlo a cabo. Esto es evidente en el caso de China, Corea y en menor grado en el de algunos pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina. Estos proyectos nacionales se confrontan con los del imperialismo dominante a escala mundial y el resultado de esta confrontaci\u00f3n modelar\u00e1 el mundo del futuro. Por el contrario, las periferias marginalizadas no tienen ni proyecto -a\u00fan cuando una ret\u00f3rica como la de Islam pol\u00edtico lo pretenda- ni estrategia propia. Son los c\u00edrculos imperialistas los que \u201c<i>piensan por ellos<\/i>\u201d y tienen en exclusiva la iniciativa sobre los <i>proyectos<\/i> que conciernen a estas regiones (como la asociaci\u00f3n CEE-ACP, el proyecto de Oriente Medio de Estados Unidos y de Israel, los vagos proyectos mediterr\u00e1neos de Europa), a los cuales no se opone de hecho ning\u00fan proyecto originario local. Estos pa\u00edses son pues sujetos pasivos de la mundializaci\u00f3n. La diferencia creciente entre estos grupos de pa\u00edses ha hecho estallar el concepto de <i>Tercer Mundo<\/i> y ha terminado con las estrategias de frente com\u00fan de la era de Bandoung.<\/p>\n<p>En este estado de cosas incluso all\u00e1 donde los progresos de la industrializaci\u00f3n han sido m\u00e1s notables, las periferias han permanecido siendo gigantescos dep\u00f3sitos de <i>reservas<\/i>, entendiendo por esto que proporciones variables \u2013pero siempre muy importantes -de su fuerza de trabajo est\u00e1n empleadas, cuando lo est\u00e1n, en actividades de baja productividad. La raz\u00f3n es que las pol\u00edticas de modernizaci\u00f3n &#8211; es decir, las tentativas de desarrollo- exigen opciones tecnol\u00f3gicas modernas para ser eficaces, es decir competitivas, las cuales son extremadamente costosas desde el punto de vista de utilizaci\u00f3n de recursos escasos (capitales y mano de obra cualificada). Esta distorsi\u00f3n sistem\u00e1tica se agrava m\u00e1s a\u00fan si se tiene en cuenta que la modernizaci\u00f3n en cuesti\u00f3n surge de una desigualdad creciente en el reparto de los beneficios.<\/p>\n<p>En estas condiciones el contraste entre los centros y las periferias es violento. En los primeros esta reserva pasiva, que existe, es minoritaria (variable en funci\u00f3n de coyunturas, pero sin duda casi siempre inferior al 20%); en los segundos, \u00e9sta es siempre mayoritaria. Las \u00fanicas excepciones son aqu\u00ed Corea y Taiwan quienes, por razones diversas, sin olvidar el factor geoestrat\u00e9gico que les ha sido favorable (era preciso ayudarles a hacer frente al peligro de la <i>contaminaci\u00f3n<\/i> del comunismo chino), se han beneficiado de un crecimiento sin comparaci\u00f3n en otros lugares.<\/p>\n<p><b>2. Escenarios futuros de acuerdo con la l\u00f3gica inherente al sistema<\/b><\/p>\n<p>Yo no creo que pueda deducirse de la observaci\u00f3n y del an\u00e1lisis -por muy serios que estos sean- de lo que hay de nuevo en el sistema de la econom\u00eda mundializada contempor\u00e1nea, un escenario de futuro que tenga una probabilidad de producirse lo suficientemente grande, como para aparecer como casi cierto. Decir esto no supone, evidentemente, ignorar la importancia de \u201c<i>los hechos nuevos<\/i>\u201d.<\/p>\n<p>1. La revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica contempor\u00e1nea, y la informatizaci\u00f3n en primer lugar, ejerce una acci\u00f3n poderosa imponiendo la reestructuraci\u00f3n de los sistemas productivos, sobre todo facilitando la dispersi\u00f3n geogr\u00e1fica de sectores dirigidos a distancia. En este sentido, las formas de trabajo est\u00e1n en proceso de ser profundamente transformadas. Los modelos de trabajo en cadena (taylorismo) son sustituidos por formas nuevas que afectan profundamente a la\u00a0 estructura de las clases sociales y su percepci\u00f3n de los problemas y los desaf\u00edos a los cuales los trabajadores hacen frente. Volvemos a encontrar aqu\u00ed igualmente los problemas de la segmentaci\u00f3n de los mercados de trabajo. Se trata de un cambio que repercutir\u00e1 a largo plazo.<\/p>\n<p>2. La empresa gigante no es una cosa nueva en la historia del capitalismo. Las grandes firmas transnacionales son en un primer momento firmas nacionales, sobretodo por la propiedad de su capital, cuya actividad desborda las fronteras del pa\u00eds de origen. Necesitan siempre para desplegarse del apoyo activo y positivo de su Estado. Sin embargo su desarrollo las convierte en lo suficientemente poderosas como para desarrollar su propia estrategia de expansi\u00f3n, al margen -y a veces en contra- de la l\u00f3gica de las pol\u00edticas de Estado. Tratan pues de subordinar \u00e9stas a sus propias estrategias. El discurso neoliberal anti-Estado enmascara este objetivo para legitimar la l\u00f3gica exclusiva de la defensa de los intereses particulares que representan estas firmas. La <i>libertad<\/i> reivindicada no es la de todos, es la libertad de las empresas de hacer prevalecer sus intereses en detrimento de los otros. En este sentido el discurso neoliberal es perfectamente ideol\u00f3gico y enga\u00f1oso. El estatuto de la relaci\u00f3n capital oligopol\u00edstico privado\/Estado, es ambigua y nada dice que esta situaci\u00f3n -que tiene actualmente el viento en popa- y en la cual el Estado aparece totalmente sometido a los intereses privados, sea definitiva y no se module de manera diferente.<\/p>\n<p>3. El predominio del capital financiero es, por el contrario, un fen\u00f3meno puramente coyuntural. Es el producto de la crisis.<\/p>\n<p>4. En la crisis general que se mantiene desde hace tres decenios, un nuevo <i>corte Este-Oeste<\/i> parece dibujarse. La crisis golpea con fuerza el conjunto del continente americano, el norte y el sur, el oeste de Europa, \u00c1frica y Oriente Medio, el este de Europa y los pa\u00edses de la ex-URSS. Sus s\u00edntomas son: crecimiento d\u00e9bil (nulo o negativo para muchos pa\u00edses del Este y para las zonas marginalizadas del Tercer Mundo), debilidad de las inversiones en actividades productivas, crecimiento del paro y del empleo precario, incremento de las formas <i>informales<\/i> de actividad, etc\u2026, todo ello acompa\u00f1ado por el agravamiento de la desigualdad en el reparto.<\/p>\n<p>Por el contrario, los pa\u00edses del este de Asia (China y Corea), del Sudeste Asi\u00e1tico y la India han dado la impresi\u00f3n durante mucho tiempo de situarse fuera de las regiones golpeadas por la crisis de larga duraci\u00f3n de la que hablamos. Las tasas de inversi\u00f3n en la expansi\u00f3n de los sistemas productivos, las de crecimiento, se han mantenido a lo largo de estos \u00faltimos decenios (India) o incluso han aumentado sensiblemente (China, Corea, Sudeste Asi\u00e1tico). Este crecimiento acelerado se ha acompa\u00f1ado generalmente de un menor agravamiento de la desigualdad que en otras partes, aunque esta afirmaci\u00f3n deba ser matizada. Jap\u00f3n mismo se ha beneficiado del ambiente general caracter\u00edstico de este <i>nuevo Este<\/i>, antes de entrar \u00e9l mismo, m\u00e1s tard\u00edamente, en una crisis que, en este caso, parece realmente profunda. La crisis financiera que golpea Corea y el Sur de Asia, iniciada en 1997 y que amenaza a su vez a China, \u00bfmarcar\u00e1 el final de esta \u201c<i>excepci\u00f3n asi\u00e1tica<\/i>\u201d y del corte Este-Oeste que expresaba? El \u201c<i>milagro asi\u00e1tico<\/i>\u201d hizo correr r\u00edos de tinta. Asia, o Asia -Pac\u00edfico, como centro del porvenir en construcci\u00f3n, fascinaci\u00f3n en Europa y Am\u00e9rica del Norte ante la posibilidad de su dominaci\u00f3n sobre el Planeta, China superpotencia del futuro\u2026\u00a1Qu\u00e9 no se ha escrito sobre estos temas!<\/p>\n<p>La polarizaci\u00f3n no se define de una vez por todas de manera inmutable. Lo que ciertamente hay que situar en el pasado es la forma en la que se expres\u00f3 durante un siglo y medio, en el contraste pa\u00edses industrializados\/no industrializados;\u00a0 forma que fue precisamente puesta en cuesti\u00f3n por el movimiento de la liberaci\u00f3n nacional de las periferias, imponiendo al centro ajustes en funci\u00f3n de las transformaciones comportadas por la industrializaci\u00f3n, aunque fuera desigual, de las periferias. \u00bfSe puede, a partir de esta constataci\u00f3n, concluir que el Sudeste Asi\u00e1tico est\u00e1 en el camino de <i>alcanzar<\/i> a los centros de la Tr\u00edada? No se trata de eso. La tesis que mantengo aqu\u00ed conduce a una conclusi\u00f3n muy diferente a trav\u00e9s del control de los cinco monopolios por parte de la Tr\u00edada: la ley del valor mundializada produce una nueva forma de polarizaci\u00f3n, subordinando la industria de las periferias din\u00e1micas. Si China decide integrarse m\u00e1s en la divisi\u00f3n internacional del trabajo, no escapar\u00e1 a esta perspectiva.<\/p>\n<p>Los escenarios del futuro depender\u00e1n mucho de las relaciones entre las tendencias objetivas de fondo por una parte, y por otra\u00a0 las respuestas que los pueblos y las fuerzas sociales que los componen dan a los desaf\u00edos que las primeras representan. Hay pues un elemento de subjetividad, de intuici\u00f3n, insoslayable. Felizmente, por otra parte, porque esto significa que el porvenir no est\u00e1 programado con anterioridad y que el imaginario colectivo, empleando la expresi\u00f3n fuerte de Castoriadis, tiene su espacio en la historia real.<\/p>\n<p>La <i>previsi\u00f3n<\/i> es a\u00fan m\u00e1s dif\u00edcil en un periodo como el nuestro en el que todos los mecanismos ideol\u00f3gicos y pol\u00edticos que dirig\u00edan los comportamientos de unos y otros, han abandonado la escena. La estructura de la vida pol\u00edtica se ha transformado sustancialmente al\u00a0 pasar la p\u00e1gina del periodo posterior a la segunda guerra mundial. La vida y las luchas pol\u00edticas se inscrib\u00edan tradicionalmente en el\u00a0 marco de Estados pol\u00edticos, cuya legitimidad no estaba cuestionada; la de un gobierno pod\u00eda estarlo, pero no la del Estado. Detr\u00e1s y dentro del Estado, los partidos pol\u00edticos, los sindicatos, algunas grandes instituciones -como la de la patronal-, el mundo calificado por los medios de comunicaci\u00f3n como \u201c<i>clase pol\u00edtica<\/i>\u201d, constitu\u00edan el esqueleto principal del sistema en el que se expresaban los movimientos pol\u00edticos, las luchas sociales, las corrientes ideol\u00f3gicas. Hoy se constata que en casi todo el mundo, el conjunto de estas instituciones ha perdido en diverso grado, una buena parte, sino toda, su legitimidad. Los pueblos ya no <i>creen<\/i>. En su lugar <i>movimientos<\/i> de naturaleza diversa han aparecido en escena alrededor de reivindicaciones de los Verdes, de las mujeres, en favor de la democracia, de la justicia social, afirmando identidades comunitarias (\u00e9tnicas o religiosas). La inestabilidad extrema caracteriza pues esta nueva vida pol\u00edtica. La articulaci\u00f3n de estas reivindicaciones y movimientos, tanto con la cr\u00edtica radical de la sociedad (es decir, del capitalismo realmente existente), como con la de la gesti\u00f3n neoliberal mundializada, merece ser discutida espec\u00edficamente. Algunos de estos movimientos se sit\u00faan -o pueden hacerlo- en el rechazo consciente del proyecto social de los poderes dominantes y otros, por el contrario, no se interesan en ello y no lo combaten. Los poderes dominantes saben hacer esta distinci\u00f3n, y la hacen. La manipulaci\u00f3n y el apoyo abierto u oculto a los unos, y el combate decidido a los otros, son la regla de esta nueva vida pol\u00edtica ca\u00f3tica y agitada.<\/p>\n<p>En los pa\u00edses de la periferia, el sistema neoliberal excluye cualquier avance serio de la democracia. Este tema se utiliza de manera c\u00ednica para eliminar un adversario -socialista o populista-, mientras que jam\u00e1s se invoca contra un aliado o un agente. \u201c<i>Dos pesos, dos medidas<\/i>\u201d, esta es la regla que domina. A veces, sin embargo, la violencia de la crisis es tal, que impone una apariencia de democracia -lo que yo he llamado \u201d<i>peque\u00f1a democracia de baja intensidad<\/i>\u201d-, pluripartidismo de pacotilla, como instrumento de gesti\u00f3n provisional. La era de las dictaduras y de los reg\u00edmenes autoritarios -militares, teocr\u00e1ticos o cualquier otros- no se ha cerrado, ni mucho menos.<\/p>\n<p>En los pa\u00edses capitalistas desarrollados, tanto el conflicto entre las aspiraciones de las mayor\u00edas populares y los resultados producidos por las pol\u00edticas que se llevan a cabo, como la impotencia de los Estados frente a las fuerzas que se imponen a trav\u00e9s de la mundializaci\u00f3n\u00a0 (una impotencia aceptada e incluso querida por las clases que dominan el Estado) y la manipulaci\u00f3n medi\u00e1tica, de una indudable eficacia, han producido una verdadera crisis de la idea y la pr\u00e1ctica democr\u00e1ticas.<\/p>\n<p>De manera general pues, el capitalismo contempor\u00e1neo realmente existente funciona en un r\u00e9gimen de \u201c<i>democracia de baja intensidad<\/i>\u201d. La ideolog\u00eda postmoderna intenta legitimar este estado de cosas, denigrando los grandes combates que inciden en las opciones fundamentales, para sustituirlas por el elogio de la gesti\u00f3n de la cotidianidad m\u00e1s pedestre. Se habla sin embargo de <i>alternancias<\/i> -cambiar de personas para hacer las mismas cosas- y no\u00a0 de alternativas -hacer otra cosa-, convertidas, seg\u00fan se pretende, en imposibles, por razones que trascienden la opini\u00f3n social.<\/p>\n<p>Este sistema de gesti\u00f3n no puede prescindir de gendarmes capaces de intervenir a escala mundial. Todas las fuerzas dominantes aceptan aqu\u00ed que Estados Unidos cumpla esa funci\u00f3n. No hay conflicto entre la mundializaci\u00f3n, tal y como se propone por las fuerzas dominantes del capital, y la hegemon\u00eda americana. Ni Jap\u00f3n, ni la Uni\u00f3n Europea, ni los pa\u00edses que la constituyen, tienen realmente la pretensi\u00f3n de reducir este poder, incluso si en algunos pa\u00edses europeos, algunas veces, \u201c<i>se desear\u00eda que las cosas fueran de otra manera<\/i>\u201d. El discurso anti-Estado, afecta a todos los Estados, salvo a\u00a0 Estados Unidos en sus funciones pol\u00edticas y militares hegem\u00f3nicas.<\/p>\n<p>Hay una estrategia pol\u00edtica global de la gesti\u00f3n mundial. El objetivo de esta estrategia persigue la m\u00e1xima fragmentaci\u00f3n de las potenciales fuerzas anti-sistema mediante el apoyo al estallido de las formas estables de organizaci\u00f3n de la sociedad. \u00a1Tantas Eslovenias, Chechenias, Kosovos y Kuwaits como sea posible! La utilizaci\u00f3n de las reivindicaciones identitarias, l\u00e9ase su manipulaci\u00f3n, es aqu\u00ed bienvenida. La cuesti\u00f3n de la identidad comunitaria (\u00e9tnica, religiosa o cualquier otra), es de hecho una de las cuestiones centrales de nuestra \u00e9poca.<\/p>\n<p>El principio democr\u00e1tico de base, que supone el respeto real de la diversidad -nacional, \u00e9tnica, religiosa, cultural, ideol\u00f3gica- no deber\u00eda sufrir extorsiones. La diversidad no puede ser gestionada de otra manera que por la pr\u00e1ctica sincera de la democracia. Sin ello, se convierte fatalmente en un instrumento que el adversario puede utilizar para sus propios fines. Desde este punto de vista, las izquierdas hist\u00f3ricas han fracasado con frecuencia; pero no siempre, ni tanto, como hoy se dice. Un ejemplo entre otros: la Yugoslavia titista fue casi un modelo de coexistencia de nacionalidades en pie de igualdad real, no as\u00ed Rumania. En el Tercer Mundo de Bandoung, los movimientos de liberaci\u00f3n nacional consiguieron con frecuencia unir frente al enemigo imperialista, etnias y comunidades religiosas diversas. Las clases dirigentes en los estados africanos de la primera generaci\u00f3n fueron a menudo realmente trans\u00e9tnicos. Pero pocos han sido los poderes que han sabido administrar democr\u00e1ticamente esa diversidad, y mantener estas conquistas, cuando las hab\u00eda. Su d\u00e9bil propensi\u00f3n a la democracia ha producido aqu\u00ed resultados tan deplorables, como en la gesti\u00f3n de otros problemas de sus sociedades. Cuando lleg\u00f3 la crisis, las clases dirigentes, impotentes para hacerle frente, han jugado con frecuencia un papel decisivo en el recurso a repliegues comunitarios utilizados como mecanismos para prolongar su <i>control<\/i> de masas. Sin embargo, incluso en numerosas democracias burguesas aut\u00e9nticas, la diversidad comunitaria est\u00e1 lejos de haber sido administrada siempre correctamente. Irlanda del Norte es el ejemplo m\u00e1s llamativo.<\/p>\n<p>El \u00e9xito del culturalismo, se corresponde con las insuficiencias de la gesti\u00f3n democr\u00e1tica de la diversidad. Entiendo por culturalismo la afirmaci\u00f3n de que las diferencias en cuesti\u00f3n son <i>primordiales<\/i>, deben ser <i>prioritarias<\/i> -en relaci\u00f3n con las diferencias de clase, por ejemplo- e incluso, a veces, son tenidas por <i>transhist\u00f3ricas<\/i>, es decir, fundamentadas sobre invariantes hist\u00f3ricos; este es el caso frecuente de los culturalismos religiosos, que se deslizan sin dificultad hacia el oscurantismo y el fanatismo.<\/p>\n<p>Para ver claro en la jungla de las reivindicaciones identitarias yo propondr\u00eda un criterio que me parece esencial. Son progresistas las reivindicaciones que se articulan sobre\u00a0 el combate contra la explotaci\u00f3n social y por una mayor democracia desplegada en todas sus dimensiones. Por el contrario, todas las reivindicaciones que se presentan \u201c<i>sin programa social<\/i>\u201d (porque se califique de \u00a1poco importante!), \u201c<i>no hostiles a la mundializaci\u00f3n<\/i>\u201d (\u00a1porque tampoco esto tendr\u00eda importancia!), y sobre todo que se autoproclamen extra\u00f1as al concepto de democracia (acusado de ser <i>occidental<\/i>) son francamente reaccionarias y sirven perfectamente a los objetivos del capital dominante. \u00c9ste, que lo sabe, apoya sus reivindicaciones, incluso cuando los medios de comunicaci\u00f3n aprovechan sus contenidos b\u00e1rbaros para denunciar a los pueblos que son sus v\u00edctimas. Utiliza, l\u00e9ase manipula, estos movimientos.<\/p>\n<p>Por todas estas razones el porvenir depender\u00e1 en gran medida de las respuestas a los desaf\u00edos que se dibujar\u00e1n en las diferentes regiones del mundo. Dos de entre ellas me parecen m\u00e1s decisivas desde este punto de vista: Europa (incluida Rusia) y China.<\/p>\n<p>En lo que se refiere a Europa, se constatar\u00e1 que hasta hoy los intereses que son aqu\u00ed dominantes, los de sus grandes empresas, inscriben sus estrategias, al igual que las de Estados Unidos y Jap\u00f3n, en el marco de la mundializaci\u00f3n desbocada. De hecho\u00a0 no son agentes activos capaces de poner en cuesti\u00f3n la hegemon\u00eda americana a escala mundial, ni de desarrollar otra visi\u00f3n de las relaciones Norte-Sur. Igualmente desde este punto de vista, las nuevas relaciones Oeste-Este en Europa se inscriben espont\u00e1neamente en una perspectiva de <i>latinoamericaci\u00f3n<\/i> del Este, no de su integraci\u00f3n en pie de igualdad. \u00bfLas izquierdas europeas ser\u00e1n capaces de definir en conjunto otra estrategia, a la altura de las exigencias de un pacto social progresista paneuropeo? Las opciones liberales y los procesos de <i>latinoamericaci\u00f3n<\/i> de Europa del Este, acent\u00faan el desequilibrio en el interior de la Uni\u00f3n en favor de Alemania. \u201c<i>La Europa alemana<\/i>\u201d \u00bfser\u00e1 aceptable a la larga para Gran Breta\u00f1a, Francia, Rusia? Mientras tanto, el desarrollo de este proyecto perpet\u00faa la hegemon\u00eda americana global, porque Alemania, como Jap\u00f3n, juegan aqu\u00ed la carta de potencias alineadas con\u00a0 Estados Unidos en cuestiones de alcance mundial. Pero, por razones relacionadas quiz\u00e1s con la historia y lo que \u00e9sta ha legado a Europa de tradiciones humanistas y socialistas, no excluyo que termine por imponerse otro proyecto europeo, el de una Europa <i>social<\/i>.<\/p>\n<p>Por su lado la evoluci\u00f3n de China pesar\u00e1 mucho en la balanza mundial, por el hecho mismo del peso de este pa\u00eds-continente. Me propongo explicitar las condiciones externas e internas, que gobiernan diferentes escenarios -todos igualmente posibles-, clasific\u00e1ndoles de la siguiente manera:<\/p>\n<p>1.Escenario del estallido del pa\u00eds -que es el objetivo de la estrategia de Estados Unidos y de Jap\u00f3n-, de la marginalizaci\u00f3n del Norte y el Oeste chino y de la integraci\u00f3n del sudeste en la constelaci\u00f3n de un Sudeste Asi\u00e1tico industrializado, pero dominado por Jap\u00f3n y Estados Unidos.<\/p>\n<p>2.Escenario de la continuaci\u00f3n del proyecto nacional chino, fundamentado sobre el \u00e9xito de los \u201c<i>tres positivos<\/i>\u201d: redistribuci\u00f3n social de la riqueza suficiente para mantener la solidaridad en la naci\u00f3n, redistribuci\u00f3n regional que refuerce la interdependencia de los mercados regionales internos de China y mantenimiento del control de las relaciones con el exterior sometidas a las l\u00f3gicas del proyecto nacional.<\/p>\n<p>3.Degradaci\u00f3n de este \u00faltimo escenario bajo el efecto de lo que yo he calificado \u201c<i>cuarto y gran negativo<\/i>\u201d, a saber, el intento de continuar el proyecto nacional sin salir del marco del sistema de poder en vigor (el Partido-Estado, llamado leninista). Esta degradaci\u00f3n podr\u00e1 conducir, ya sea al estallido del pa\u00eds (primer escenario), o a la cristalizaci\u00f3n de una forma m\u00e1s franca de capitalismo nacional, probablemente poco democr\u00e1tico.<\/p>\n<p>4.Evoluci\u00f3n hacia la izquierda del proyecto en curso y refuerzo de los poderes de las fuerzas sociales populares, haciendo avanzar el pa\u00eds en la larga transici\u00f3n al socialismo.<\/p>\n<p>En este marco general podr\u00eda imaginarse sin dificultad una nueva etapa de expansi\u00f3n capitalista, fundamentada sobre el crecimiento acelerado de las periferias activas (China, Sudeste Asi\u00e1tico, India, Am\u00e9rica Latina), retomando el crecimiento, tanto en la Europa del Este y en la ex-URSS, como en la Uni\u00f3n Europea, mientras que el mundo marginalizado africano e isl\u00e1mico ser\u00eda abandonado a sus convulsiones. La intensificaci\u00f3n de los intercambios entre las diferentes regiones din\u00e1micas del mundo, sostendr\u00eda el proyecto. Sin embargo, en mi opini\u00f3n, cuanto m\u00e1s se avance en esta direcci\u00f3n, m\u00e1s se intensificar\u00e1n los intercambios entre las regiones\u00a0 en cuesti\u00f3n, y mayor amplitud alcanzar\u00eda la nueva polarizaci\u00f3n establecida sobre los cinco monopolios de la Tr\u00edada. En esta perspectiva, la separaci\u00f3n entre los niveles de desarrollo de las regiones no se ir\u00eda atenuando; por el contrario la distancia entre los centros y la nueva periferia se ampliar\u00eda.<\/p>\n<p>Inmanuel Wallerstein imagina que, en el caos sostenido en el que el mundo se ha instalado, la contradicci\u00f3n principal opondr\u00e1 a los dos centros en competici\u00f3n violenta: Estados Unidos, que habr\u00eda perdido ya la posici\u00f3n hegem\u00f3nica que mantuvo desde 1945 a 1990 -a pesar del espacio de autonom\u00eda relativa tolerada de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica-,\u00a0 y Europa. En este marco Estados Unidos y Jap\u00f3n consolidar\u00e1n su alianza estrat\u00e9gica, Jap\u00f3n no tiene otra opci\u00f3n posible, arrastrando tras ellos a las semiperiferias de Asia (China en particular) y Am\u00e9rica Latina, mientras que Europa integrar\u00e1 en su \u00e1rea de dominaci\u00f3n a la nueva semiperiferia rusa.<\/p>\n<p>Es un escenario que me parece poco probable, en primer lugar porque supone que Europa existe en cuanto fuerza pol\u00edtica unificada, lo que no es el caso, en\u00a0 cuanto al futuro previsible, al menos. Por el momento Europa est\u00e1 perfectamente alineada con la estrategia americana en todas sus dimensiones. Incluso desde el punto de vista de \u00c1frica -durante mucho tiempo \u201c<i>terreno vedado<\/i>\u201d de las antiguas potencias coloniales- la Uni\u00f3n Europea se ha alineado con las posiciones de Washington, dictadas a trav\u00e9s del Banco Mundial. En este sentido, lo m\u00e1s probable me parece la supervivencia de una hegemon\u00eda americana -a pesar de sus debilidades- capitaneando la voluntad de dominaci\u00f3n colectiva de la Tr\u00edada sobre el resto del mundo. La segunda raz\u00f3n por la cu\u00e1l me parece dif\u00edcil que este escenario pueda realizarse, es que implica que China consienta en situarse en el surco del bloque Estados Unidos-Jap\u00f3n. Esto me parece muy dudoso; y mi hip\u00f3tesis ser\u00eda que China intentar\u00eda m\u00e1s bien caminar sola explotando el conflicto Estados Unidos -Europa, si \u00e9ste se agudizara. Suceder\u00eda lo mismo en el caso de India o de Rusia, si \u00e9sta consigue superar su crisis.<\/p>\n<p>Sin duda la solidaridad de la Tr\u00edada no excluye la intensificaci\u00f3n de los conflictos <i>mercantiles<\/i> entre sus componentes, que se han convertido en cotidianos (asunto <i>Airbus<\/i>, el pl\u00e1tano, la carne con hormonas, etc\u2026) y en los cuales la arrogancia de las autoridades de Washington continuar\u00e1 <i>irritando<\/i> a europeos y japoneses. Estas contradicciones me parecen sin embargo secundarias con relaci\u00f3n a las otras, llamadas a amplificarse, las cuales opondr\u00e1n a las nuevas periferias \u2013sobre todo las del primer nivel, China, India, quiz\u00e1s ma\u00f1ana Rusia-, con la Tr\u00edada cuya cohesi\u00f3n es mantenida por el alineamiento con Washington.<\/p>\n<p>Sin duda, igualmente, la potencia hegem\u00f3nica americana tiene sus l\u00edmites. A pesar de sus medios militares supersofisticados esta potencia est\u00e1 fuertemente lastrada por la propia opini\u00f3n p\u00fablica americana, qui\u00e9n no acepta la guerra m\u00e1s que \u201c<i>sin riesgo<\/i>\u201d -lo que exige que existan otros contingentes que acepten los riesgos normales de cualquier intervenci\u00f3n y que sean facilitados por los aliados subalternos. Se plantea ahora el problema de la financiaci\u00f3n de este tipo de guerra. Y si en el caso de la Guerra del Golfo la cuesti\u00f3n no se suscit\u00f3 porque los Estados petroleros de la regi\u00f3n no ten\u00edan poder para rechazar la financiaci\u00f3n de estas operaciones -incluyendo el mantenimiento de las fuerzas americanas sobre su territorio para <i>protegerles<\/i>-, quiz\u00e1s no sea lo mismo cuando la factura se pase a Europa, como tras la Guerra de Kosovo, ni tampoco en intervenciones futuras del mismo estilo. \u00c9sta es la raz\u00f3n por la cual se puede decir en cierta manera que la hegemon\u00eda americana est\u00e1 ya en crisis. Se expresa a menudo la idea que esta hegemon\u00eda militar no es perdurable porque cuesta demasiado cara y que la propia sociedad americana no est\u00e1 dispuesta a asumir los costes. Yo planteo reservas formales ante estas tesis, por al menos dos razones. La primera es que una reducci\u00f3n seria de los gastos militares americanos hundir\u00eda al pa\u00eds en una crisis tan terrible al menos como la de los a\u00f1os 30. Con Sweezy y Magdoff yo soy de los que analizan el capitalismo como una forma social que engendra de manera sostenida una tendencia a la superproducci\u00f3n, siendo la <i>crisis<\/i> su estado normal, mientras que la prosperidad es la excepci\u00f3n, que como tal debe ser explicada con razones espec\u00edficas.<\/p>\n<p>En este an\u00e1lisis ponemos de relieve que Estados Unidos solamente sali\u00f3 de la crisis de los a\u00f1os 30 mediante su rearme, durante y despu\u00e9s de la segunda guerra mundial. Hoy su econom\u00eda es monstruosamente deforme: casi un tercio de la actividad econ\u00f3mica depende directa e indirectamente del complejo militar, una proporci\u00f3n que s\u00f3lo la URSS hab\u00eda alcanzado en la \u00e9poca de Brezhnev. La segunda es que la hegemon\u00eda paga, precisamente por los privilegios que asegura el d\u00f3lar como moneda mundial. Que Washington aceptara una reducci\u00f3n de su papel sobre la escena mundial, l\u00e9ase <i>compartir<\/i> responsabilidades con Europa y Jap\u00f3n -el famoso <i>sharing<\/i> en su lenguaje diplom\u00e1tico-, comportar\u00eda una reforma del sistema monetario internacional, la p\u00e9rdida del privilegio del d\u00f3lar y, por tanto, se lastrar\u00eda el flujo de capitales que opera en su favor.<\/p>\n<p>Todos los escenarios aventurados aqu\u00ed -con o sin hegemon\u00eda americana marcada- son negativos en todas sus dimensiones para lo que es el Tercer Mundo. Implican claramente una fuerte presi\u00f3n econ\u00f3mica y financiera, la extracci\u00f3n de una plusval\u00eda creciente, incluso en los pa\u00edses m\u00e1s empobrecidos. El discurso de la caridad (la ayuda humanitaria, la pretendida lucha contra la pobreza, etc\u2026) que sustituye al del desarrollo, es un testimonio elocuente. Desde luego el Banco Mundial y las ONG que navegan en su \u00f3rbita son ya instrumentos de esta estrategia. En el plano internacional las estrategias implicadas en todas sus modalidades sustituyen a la Tr\u00edada en la familia de las naciones que constituyen el planeta: la OTAN -ni siquiera la OCDE y mucho menos la Uni\u00f3n Europea-, al Consejo de Seguridad y a la Asamblea General de la ONU, el Banco Mundial al PNUD y a las instituciones especializadas de Naciones Unidas sometidas. Naciones Unidas corre el riesgo de seguir el camino de la Sociedad de Naciones, y ya es tratada como tal por el G7.<\/p>\n<p><b>3. \u00bfHacia una tercera ola de devastaci\u00f3n imperialista?<\/b><\/p>\n<p>El imperialismo no es una fase, ni siquiera la suprema, del capitalismo. Es, desde sus or\u00edgenes, inherente a su expansi\u00f3n. La conquista imperialista del planeta por los europeos y sus hijos norteamericanos se ha desplegado en dos tiempos y se perfila, quiz\u00e1s, un tercero.<\/p>\n<p>El primer momento de este despliegue devastador del imperialismo se organiza alrededor de la conquista de las Am\u00e9ricas, en el marco del sistema mercantilista de la Europa atl\u00e1ntica de la \u00e9poca. Se sald\u00f3 con la destrucci\u00f3n de las civilizaciones indias y su hispanizaci\u00f3n-cristianizaci\u00f3n o simplemente con el genocidio perfecto, sobre el cual se construy\u00f3 Estados Unidos. El racismo fundamental de los colonos anglosajones explica que este modelo haya sido reproducido en otros lugares, en Australia, en Tasmania -el genocidio m\u00e1s perfecto de la historia-, en Nueva Zelanda. Pues si los cat\u00f3licos espa\u00f1oles actuaban en nombre de la religi\u00f3n que era preciso imponer a los pueblos conquistados, los angloprotestantes extra\u00edan de su lectura de la Biblia el derecho de exterminar a los <i>infieles<\/i>. La infame esclavitud de los negros -convertida en necesaria por el exterminio de los indios o por su resistencia-, tom\u00f3 alegremente el relevo para <i>revalorizar<\/i> las partes \u00fatiles del continente. Nadie duda hoy de las motivaciones reales de todos estos horrores, ni ignora su estrecha relaci\u00f3n con la expansi\u00f3n del capital mercantil. Esto no nos debe hacer olvidar que los europeos de la \u00e9poca aceptaron los discursos ideol\u00f3gicos que las legitimaron y que las denuncias -como las de Las Casas, por ejemplo- no encontraron mucho eco en aquella \u00e9poca.<\/p>\n<p>Las devastaciones de este primer cap\u00edtulo de la expansi\u00f3n capitalista mundial han engendrado -con retraso- las fuerzas de liberaci\u00f3n que han puesto en cuesti\u00f3n las l\u00f3gicas que las dirig\u00edan. La primera revoluci\u00f3n del continente tuvo lugar a fines del siglo XVIII, la de los esclavos de Santo Domingo (hoy Hait\u00ed), seguida m\u00e1s de un siglo despu\u00e9s por la revoluci\u00f3n mexicana de los a\u00f1os 1910, y cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s por la de Cuba. Y si yo no se\u00f1alo aqu\u00ed, ni la famosa <i>Revoluci\u00f3n americana<\/i>, ni las de las colonias espa\u00f1olas que la siguieron inmediatamente, es porque no se trataba en estos casos m\u00e1s que de una transferencia del poder de decisi\u00f3n de las metr\u00f3polis a los colonos para hacer lo mismo, continuar el mismo proyecto -con mayor brutalidad a\u00fan- sin tener que compartir los beneficios con las <i>Madres Patria<\/i> originarias.<\/p>\n<p>El segundo momento de la devastaci\u00f3n imperialista se construy\u00f3 sobre la base de la revoluci\u00f3n industrial y se manifest\u00f3 por la sumisi\u00f3n colonial de Asia y de \u00c1frica. \u201c<i>Abrir los mercados<\/i>\u201d -como el del consumo de opio impuesto a los Chinos por los puritanos de Inglaterra-, apropiarse de los recursos naturales del globo, constituyeron las motivaciones reales, como todo el mundo sabe hoy. Pero una vez m\u00e1s hay que recordar que la opini\u00f3n p\u00fablica europea no vio estas realidades y acept\u00f3 -incluido el movimiento obrero de la segunda internacional- el nuevo discurso legitimador del capital. Se trataba esta vez de la famosa \u201c<i>misi\u00f3n civilizadora<\/i>\u201d. Las voces l\u00facidas que se escucharon en la \u00e9poca fueron m\u00e1s bien las de los burgueses c\u00ednicos, como la de Cecil Rhodes, preconizando la conquista colonial para evitar la revoluci\u00f3n social en Inglaterra. Una vez m\u00e1s las de los contestatarios -de la Comuna de Par\u00eds a los bolcheviques- no tuvieron mucho eco. Esta segunda fase de la devastaci\u00f3n imperialista est\u00e1 en el origen del mayor problema al que la humanidad haya tenido nunca que enfrentarse: la polarizaci\u00f3n gigantesca que ha hecho pasar las relaciones de desigualdad entre los pueblos de uno a dos como m\u00e1ximo hacia 1800,\u00a0 a uno a 60 hoy; los centros que se benefician del sistema no agrupan m\u00e1s que al 20% de la humanidad. Las realizaciones prodigiosas de la civilizaci\u00f3n capitalista han sido simult\u00e1neamente el motivo de las m\u00e1s violentas confrontaciones entre las potencias imperialistas que jam\u00e1s se hayan conocido. La agresi\u00f3n imperialista ha producido de nuevo las fuerzas que han combatido el proyecto: las revoluciones socialistas de Rusia, de China, es decir, siempre -y no por casualidad- situadas en las periferias, v\u00edctimas de la expansi\u00f3n imperialista y polarizadora del capitalismo realmente existente, y las revoluciones de liberaci\u00f3n nacional.\u00a0 Su victoria ha impuesto medio siglo de repliegue -el periodo posterior a la segunda guerra mundial- que ha podido alimentar la ilusi\u00f3n de que al fin el capitalismo -constre\u00f1ido a ajustarse- lograba civilizarse.<\/p>\n<p>Nosotros estamos hoy confrontados al comienzo del despliegue de la tercera ola de la devastaci\u00f3n del mundo por la expansi\u00f3n imperialista, envalentonada por el hundimiento del sistema sovi\u00e9tico y de los reg\u00edmenes del nacionalismo populista del tercer mundo. Los objetivos del capital dominante son siempre los mismos -el control de la expansi\u00f3n de los mercados, el pillaje de los recursos naturales del planeta, la sobreexplotaci\u00f3n de las reservas de mano de obra de la periferia-, aunque operen en condiciones nuevas y, en algunos aspectos, muy diferentes de las que caracterizaron la fase precedente del capitalismo. El discurso ideol\u00f3gico destinado a someter las opiniones de los pueblos de la Tr\u00edada central ha sido renovado y se funda ahora sobre un \u201c<i>deber de intervenci\u00f3n<\/i>\u201d que legitimar\u00eda la defensa de la <i>democracia<\/i>, de los <i>derechos de los pueblos<\/i>, <i>lo humanitario<\/i>. Pero si la instrumentalizaci\u00f3n c\u00ednica de este discurso parece evidente a los asi\u00e1ticos y a los africanos, en la medida en que los ejemplos de \u201c<i>dos pesos, dos medidas<\/i>\u201d son flagrantes, la opini\u00f3n occidental lo acepta y lo sostiene con tanto entusiasmo como lo hac\u00eda con los discursos de las fases anteriores del imperialismo.<\/p>\n<p>Por otra parte Estados Unidos despliega, desde esta perspectiva, una estrategia sistem\u00e1tica encaminada a asegurar su hegemon\u00eda absoluta, alineando tras ellos al conjunto de sus aliados de la Tr\u00edada, mediante el fortalecimiento de su potencia militar. La guerra de Kosovo ha jugado, desde este punto de vista, bazas decisivas, como atestigua la capitulaci\u00f3n integral de los estados europeos alineados con las pol\u00edticas americanas relativas al <i>Nuevo Concepto Estrat\u00e9gico<\/i> adoptado por la OTAN despu\u00e9s de la <i>victoria<\/i> en Yugoslavia, los d\u00edas 23 al 25 de abril de 1999. En este Nuevo Concepto, calificado m\u00e1s brutalmente como <i>Doctrina Clinton<\/i>, las misiones de la OTAN se extienden pr\u00e1cticamente a toda Asia y \u00c1frica (Estados Unidos se reserva para s\u00ed el derecho de intervenci\u00f3n en Am\u00e9rica tras la <i>Doctrina Monroe<\/i>), estableciendo as\u00ed que la OTAN no es ya una alianza defensiva, sino un instrumento ofensivo de\u00a0 Estados Unidos. Simult\u00e1neamente estas misiones se describen en t\u00e9rminos vagos a la espera de que se definan las nuevas <i>amenazas<\/i> (la criminalidad internacional, el <i>terrorismo<\/i>, el armamento <i>peligroso<\/i> de pa\u00edses fuera de la OTAN, etc\u2026), lo que debe evidentemente permitir justificar, m\u00e1s o menos, cualquier agresi\u00f3n \u00fatil para\u00a0 Estados Unidos. Por otra parte, Clinton no se ha privado de hablar de este respecto de <i>Estados cr\u00e1pulas<\/i> que ser\u00eda preciso golpear <i>preventivamente<\/i>, sin precisar adem\u00e1s que es lo que \u00e9l entiende por la <i>crapuler\u00eda<\/i> en cuesti\u00f3n. La OTAN\u00a0 se ha liberado de la obligaci\u00f3n de no obrar m\u00e1s que bajo mandato de Naciones Unidas,\u00a0 que es tratada con un desprecio legal semejante a aquel con el que las potencias fascistas trataron a la Sociedad de Naciones (la analog\u00eda de los t\u00e9rminos utilizados es llamativa).<\/p>\n<p>El incre\u00edble alineamiento con el proyecto de las oposiciones pol\u00edticas europeas (la de\u00a0 Estados Unidos es lo suficientemente ingenua para no plantear ning\u00fan problema), y en particular la de las izquierdas mayoritarias, constituye una cat\u00e1strofe cuyas consecuencias no podr\u00e1n ser m\u00e1s que tr\u00e1gicas. El bombardeo de los medios de comunicaci\u00f3n -focalizado sobre las regiones de intervenci\u00f3n decididas por Washington- explica sin duda, en parte, este alineamiento. Pero, m\u00e1s all\u00e1 de eso, los occidentales est\u00e1n persuadidos de que, dado que Estados Unidos y los pa\u00edses de la Uni\u00f3n Europea son <i>democr\u00e1ticos<\/i>, sus gobiernos son incapaces de \u201c<i>querer el mal<\/i>\u201d, reservado a los <i>dictadores<\/i> sanguinarios de Oriente. Esta convicci\u00f3n les ciega hasta el punto de hacerles olvidar el peso decisivo del capital dominante. As\u00ed, una vez m\u00e1s, las opiniones en los pa\u00edses imperialistas se dotan a s\u00ed mismos de buena conciencia.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo los pueblos amenazados por esta tercera ola de expansi\u00f3n imperialista reaccionar\u00e1n? Es a\u00fan demasiado temprano para decirlo. Pero es seguro que reaccionar\u00e1n.<\/p>\n<p><b>4. La respuesta necesaria: combatir por un mundo multipolar y democr\u00e1tico.<\/b><\/p>\n<p>La estrategia desplegada por la Tr\u00edada bajo la direcci\u00f3n de\u00a0 Estados Unidos se encamina al objetivo de la construcci\u00f3n de un mundo unipolar organizado sobre la base de dos principios complementarios: la dictadura unilateral del capital dominante de las transnacionales y el despliegue de un imperio militar estadounidense al cual todas las naciones estar\u00edan obligadas a someterse. Ning\u00fan otro proyecto es tolerable desde esta perspectiva, ni siquiera el proyecto europeo de los aliados subalternos de la OTAN y mucho menos un proyecto\u00a0 pretendidamente aut\u00f3nomo en un grado cualquiera, como el de China, que debe ser destruido, mediante la violencia si es necesario.<\/p>\n<p>A esta visi\u00f3n de un mundo unipolar, es preciso oponer la de una mundializaci\u00f3n multipolar como la \u00fanica estrategia que permite un desarrollo social aceptable para las diferentes regiones del mundo, y por lo mismo, la democratizaci\u00f3n de las sociedades y la reducci\u00f3n de las causas de conflicto. La estrategia hegem\u00f3nica de\u00a0 Estados Unidos y de sus aliados de la OTAN es hoy el principal adversario del progreso social, de la democracia y de la paz.<\/p>\n<p>El argumento propuesto para hacer aceptar el proyecto de mundo unipolar en la \u00f3rbita de\u00a0 Estados Unidos es muy simple. No habr\u00eda otra alternativa: el <i>mundo<\/i>, convertido -dicen- en una <i>aldea<\/i>, necesita un gobierno mundial y s\u00f3lo Estados Unidos, apoyado por sus aliados de la OTAN, puede constituir esta autoridad necesaria -y <i>democr\u00e1tica<\/i> por encima del mercado-; el <i>fracaso<\/i> de Naciones Unidas queda a la vez constatado por el bloqueo\u00a0 de los eventuales vetos de China, el enemigo principal -y quiz\u00e1s incluso de Rusia-, y por las reticencias de las naciones del Tercer Mundo en la Asamblea General. Los medios de comunicaci\u00f3n machacan las opiniones con estos argumentos. Todas las fuerzas pol\u00edticas occidentales, incluidas desgraciadamente las izquierdas mayoritarias, los suscriben sin dudar.<\/p>\n<p>Los americanos han desarrollado una visi\u00f3n estructurada del conjunto del proyecto, calificado de \u201c<i>gobierno global<\/i>\u201d. El gobierno en cuesti\u00f3n se ha construido sobre dos pilares. En el plano econ\u00f3mico se trata simplemente de transferir todo el poder aparente de decisi\u00f3n a las instituciones de Bretton Woods (FMI y Banco Mundial), a la OMC y al AMI. Y digo bien poder aparente, porque las instituciones de Bretton Woods han sido construidas de tal manera que se asegura su control a Estados Unidos.. La Organizaci\u00f3n Mundial del Comercio y el Acuerdo Multilateral de Inversiones son instituciones que est\u00e1n directamente bajo la bota de las transnacionales. Por supuesto, las agencias especializadas de Naciones Unidas -la CNUCED, la FAO, la ONUDI, el PNUD, etc\u2026- est\u00e1n, en este proyecto, marginadas o sometidas. El proyecto elimina, pues, de entrada el \u00fanico verdadero y necesario interrogante: \u00bfc\u00f3mo regular democr\u00e1ticamente los mercados, tanto a escala nacional, como regional y mundial? El segundo pilar de este gobierno se basa en sustituir formalmente por la OTAN -en realidad por Estados Unidos, a los cuales se asocian obligatoriamente los otros pa\u00edses de la OTAN<b>&#8211;<\/b>, a cualquier otra forma de expresi\u00f3n pol\u00edtica y militar de la \u201ccomunidad internacional\u201d. Esto no es ni la Asamblea General de Naciones Unidas ni su Consejo de Seguridad, ni incluso la OCDE (el club de los ricos) y mucho menos la Uni\u00f3n Europea (que los americanos saben que no existe); todos ellos deben ponen en pr\u00e1ctica -digase lo que se diga- las exigencias pol\u00edticas y militares de este <i>gobierno<\/i> unilateral del capital dominante. \u00a1Se les sustituye por la OTAN! Debo decir que escuchar al Secretario General de esta organizaci\u00f3n militar, hablar en nombre de la \u201c<i>comunidad internacional<\/i>\u201d es juzgado como obsceno \u2013justamente- en toda Asia y \u00c1frica. Las izquierdas mayoritarias europeas, por el contrario, lo aceptan y abrevan en los discursos ins\u00edpidos sobre la democracia y los derechos de los pueblos que acompa\u00f1an a todas las iniciativas agresivas de Washington. La hoja de parra les basta.<\/p>\n<p>Este proyecto liberal-militar imperialista es una utop\u00eda reaccionaria que es objeto ya del rechazo de los pueblos. La historia ha entrado as\u00ed en una fase de escalada de las luchas pol\u00edticas y sociales y tambi\u00e9n de los conflictos.<\/p>\n<p>Nada bueno ni s\u00f3lido podr\u00e1 ser realizado en la larga marcha hacia un mundo multipolar sin democratizaci\u00f3n. Entiendo por esto, no solamente la adopci\u00f3n de reglas formales de gesti\u00f3n\u00a0 de la vida pol\u00edtica mediante los instrumentos de un estado de derecho, respetuoso del pluripartidismo, sino tambi\u00e9n y sobre todo, de la construcci\u00f3n de relaciones democr\u00e1ticas en todos los \u00e1mbitos de la vida social (igualdad entre los sexos, respeto de los derechos de los pueblos, etc\u2026). Por lo mismo, si la democracia no va acompa\u00f1ada de pol\u00edticas sociales eficaces que aseguren la inserci\u00f3n de todos en la vida econ\u00f3mica, una igualdad real y creciente en el acceso a los medios materiales que la modernidad permite, la democracia ser\u00e1 vulnerable, desvalorizada; temor que he expresado anteriormente calificando las formas preconizadas en la pr\u00e1ctica liberal de \u201c<i>democracia de baja intensidad<\/i>\u201d. Por su parte, s\u00f3lo la democratizaci\u00f3n en el sentido en que la he definido puede permitir vislumbrar una reducci\u00f3n de los conflictos y empezar a poner en pr\u00e1ctica sistemas\u00a0 de seguridad garantizadores de la paz.<\/p>\n<p>El mundo contempor\u00e1neo no ha aprendido este camino, a pesar del discurso relativo a la democracia y del machaque medi\u00e1tico que lo extiende a todo el mundo. Por el contrario la nueva fase se caracteriza ya, por la escalada de las luchas que incorporan a las clases populares v\u00edctimas del sistema. Campesinos sin tierra de Brasil, asalariados y parados solidarios en algunos pa\u00edses europeos, sindicatos que agrupan a la gran mayor\u00eda de los trabajadores (como en Corea o en \u00c1frica del Sur), j\u00f3venes y estudiantes (como en Indonesia), la lista de las luchas se alarga cada d\u00eda. El desarrollo de estas luchas sociales es seguro. Se caracterizan ciertamente por un gran pluralismo, que es una caracter\u00edstica positiva, en mi opini\u00f3n, de nuestra \u00e9poca. En el origen de este pluralismo es preciso reconocer sin duda, la acumulaci\u00f3n de resultados obtenidos por eso que se ha dado en llamar \u201c<i>nuevos movimientos sociales<\/i>\u201d. Los desaf\u00edos a los cuales este desarrollo se enfrenta son de naturaleza diversa, y claro est\u00e1, depende de los lugares y los tiempos.<\/p>\n<p>Pero la crisis exacerba tambi\u00e9n las contradicciones en el seno de los bloques de las clases dominantes, en Rusia, en Corea, en el Sudeste Asi\u00e1tico, ma\u00f1ana en Am\u00e9rica Latina, en \u00c1frica y en el mundo \u00e1rabe, en India. Podr\u00eda tener incluso repercusiones en Europa y hacer volar en pedazos la unanimidad derecha-izquierda que caracteriza actualmente la vida pol\u00edtica de las sociedades de este continente. De manera general las clases dominantes intentan evitar que los pueblos intervengan en los debates, ya sea manipulando las opiniones (salvaguardando as\u00ed las apariencias de democracia), ya sea utilizando estrictamente el recurso a la violencia.<\/p>\n<p>Estos conflictos est\u00e1n llamados a tomar dimensiones internacionales cada vez m\u00e1s acusadas, a enfrentar Estados y grupos de Estados, los unos a los otros. Se ve ya perfilarse el conflicto entre Estados Unidos, Jap\u00f3n y su fiel aliado australiano por una parte, y China y los otros pa\u00edses asi\u00e1ticos, por otra. No es dif\u00edcil imaginar el reverdecimiento de un conflicto entre Estados Unidos y Rusia, si \u00e9sta consigue salir de la involuci\u00f3n en la que Boris Yeltsin la ha metido. Y si la izquierda europea llegara a liberarse de su sumisi\u00f3n al doble <i>diktat<\/i> del capital y de Washington, podr\u00eda suceder que la nueva estrategia europea se articulara sobre la de Rusia, China, India y del Tercer Mundo en general, en la perspectiva de la construcci\u00f3n multipolar.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n central es pues saber c\u00f3mo se articular\u00e1n los conflictos y las luchas sociales (distinguiendo cuidadosamente unos de otras, como yo hago aqu\u00ed). \u00bfQui\u00e9n las protagonizar\u00e1?, \u00bflas luchas sociales estar\u00e1n subordinadas, enmarcadas en los conflictos y por lo tanto controladas por los poderes dominantes, es decir, instrumentalizadas en su beneficio?, o por el contrario \u00bflas luchas sociales conquistar\u00e1n su autonom\u00eda, constri\u00f1endo a los poderes a ajustarse a sus exigencias?.<\/p>\n<p>Lo que yo propondr\u00eda en este sentido, procede de esta l\u00f3gica de la \u201c<i>utop\u00eda creadora<\/i>\u201d. Ni el programa liberal, ni las l\u00f3gicas de su proyecto neofascista, permiten salir del c\u00edrculo infernal del caos. La historia no est\u00e1 regida por el despliegue infalible de \u201c<i>las leyes de la econom\u00eda pura<\/i>\u201d, como imaginan ciertos economistas acad\u00e9micos. Es el producto de las reacciones sociales a las tendencias que estas leyes expresan, quienes definen a su vez las relaciones sociales en el marco en el cual estas leyes operan. Las fuerzas <i>antisistema<\/i> -si llamamos as\u00ed a este rechazo organizado, coherente\u00a0 y eficaz, a la sumisi\u00f3n unilateral y total a las exigencias de estas pretendidas leyes (la ley del beneficio, caracter\u00edstica del capitalismo como sistema)- conforman la verdadera historia, tanto como la l\u00f3gica <i>pura<\/i> de la acumulaci\u00f3n capitalista. Son ellas las que rigen las posibilidades y las formas de la expansi\u00f3n, que se despliegan as\u00ed en ese marco, en el que ellas imponen la organizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El proyecto de una respuesta humanista al desaf\u00edo de la mundializaci\u00f3n inaugurada por la expansi\u00f3n capitalista, no es <i>ut\u00f3pico<\/i>. Es, por el contrario, el \u00fanico proyecto realista posible, en el sentido de que es el comienzo de una evoluci\u00f3n que al desarrollarse deber\u00eda atraer r\u00e1pidamente a poderosas fuerzas sociales en todas las regiones del mundo, capaz de imponer la l\u00f3gica. Si hay una utop\u00eda, en el sentido banal y negativo del t\u00e9rmino, es precisamente la del proyecto de gestionar el sistema sobre la base exclusiva de su regulaci\u00f3n por el mercado mundial. Pues si la coherencia nacional retrocede, no lo hace para ceder el paso a una coherencia mundial inexistente.<\/p>\n<p>Un mundo multipolar es antes que nada un mundo regionalizado. La interdependencia negociada y organizada de tal manera que permita a los pueblos y a las clases dominadas, mejorar las condiciones de su participaci\u00f3n en la producci\u00f3n y su acceso a mejores condiciones de vida, constituye el marco de esta construcci\u00f3n de un mundo polic\u00e9ntrico. Ella requiere ciertamente que la lucha sobrepase el marco de los Estado-Naci\u00f3n, sobre todo en el caso de aquellos de tama\u00f1o modesto o mediano, en beneficio de organizaciones regionales a la vez econ\u00f3micas y pol\u00edticas, que permitan negociaciones colectivas entre estas regiones. Los desaf\u00edos a los cuales se enfrentan estas regiones y pa\u00edses son demasiado diferentes para que sea posible dise\u00f1ar para todos las mismas f\u00f3rmulas.<\/p>\n<p>La Uni\u00f3n Europea podr\u00eda incorporarse a este camino, aunque haya\u00a0 empezado mal, desarrollando una concepci\u00f3n puramente economicista de su proyecto (un mercado integrado sin m\u00e1s), y se encuentre frente a la dificultad mayor que es la de dotarse de un proyecto pol\u00edtico com\u00fan. O bien, mientras la dimensi\u00f3n social del proyecto contin\u00fae siendo -como lo es ahora- un cascar\u00f3n vac\u00edo, el mercado \u00fanico engendrar\u00e1 conflictos sociales, y a partir de ahora nacionales, irresolubles. Esta es la raz\u00f3n por la que yo he dicho que Europa ser\u00e1 de izquierda, o no ser\u00e1.<\/p>\n<p>\u00bfPodr\u00e1 Europa del Este integrarse en este sistema europeo? Quiz\u00e1s, pero a condici\u00f3n de que en sus relaciones internas los europeos del oeste no vean en los del este sus <i>latinoamericanos<\/i>. El desarrollo desigual de las <i>Europas,<\/i> para ser superado, exigir\u00eda una suborganizaci\u00f3n propia de la Europa del Este, articulada en instituciones paneuropeas, pero tolerando reglas del juego diferentes para cada mitad del continente. Una larga transici\u00f3n es necesaria antes de entrar en \u00a0la fase ulterior de la integraci\u00f3n paneuropea econ\u00f3mica y pol\u00edtica. Rusia y los estados de la ex-URSS est\u00e1n en una situaci\u00f3n parecida, incluso si por su tama\u00f1o Rusia continua siendo potencialmente una gran potencia. La construcci\u00f3n de una cooperaci\u00f3n-integraci\u00f3n de los pa\u00edses de la ex-URSS es una etapa necesaria, si se quiere alejar el peligro explosivo de una intensificaci\u00f3n de su desarrollo desigual.<\/p>\n<p>Los problemas de las regiones del Tercer Mundo son diferentes en la medida en que su <i>subdesarrollo<\/i> es m\u00e1s marcado. En este sentido:<\/p>\n<p>1. Estos pa\u00edses y regiones est\u00e1n menos profundamente integrados en el sistema productivo mundializado en construcci\u00f3n. A parte de Corea y Taiwan que son quiz\u00e1s las \u00fanicas excepciones (Hong Kong est\u00e1 integrado en China), en todos los dem\u00e1s pa\u00edses semi-industrializados del Tercer Mundo, solamente segmentos limitados del sistema productivo est\u00e1n integrados en la nueva econom\u00eda mundializada.<\/p>\n<p>2. Simult\u00e1neamente est\u00e1n menos integrados entre ellos, e incluso pr\u00e1cticamente nada, sobre todo en lo que se refiere a los pa\u00edses del <i>Cuarto Mundo<\/i>.<\/p>\n<p>3. Tienen un desarrollo desigual; el periodo de postguerra ha acusado esta desigualdad que separa al grupo de los pa\u00edses semi-industrializados de los del cuarto mundo. Y por todas estas razones son atra\u00eddos por asociaciones regionales Norte-Sur que operan en detrimento de su autonom\u00eda colectiva.<\/p>\n<p>A partir de aqu\u00ed se podr\u00edan retomar las grandes cuestiones relativas al orden mundial para proponer los ejes y los objetivos de las grandes negociaciones susceptibles de organizar una interdependencia controlada, al servicio de los pueblos, acerca de, al menos, las grandes cuestiones siguientes:<\/p>\n<p>1.La renegociaci\u00f3n de las \u201c<i>partes del mercado<\/i>\u201d y de las reglas de acceso a \u00e9stas. Este proyecto cuestiona, desde luego, las reglas de la OMC quien, detr\u00e1s de un discurso sobre la \u201c<i>concurrencia leal<\/i>\u201d, se dedica exclusivamente a defender los privilegios de los oligopolios activos a escala mundial.<\/p>\n<p>2.La renegociaci\u00f3n de los sistemas de mercados de capitales, en la perspectiva de poner fin a la dominaci\u00f3n de las operaciones de especulaci\u00f3n financiera y\u00a0 orientar las inversiones hacia las actividades productivas en el Norte y en el Sur. Esta proyecto cuestiona la existencia del Banco Mundial.<\/p>\n<p>3.La renegociaci\u00f3n de los sistemas monetarios en la perspectiva de la puesta en pr\u00e1ctica de acuerdos y de sistemas regionales que aseguren una estabilidad relativa de los cambios, complementados por la organizaci\u00f3n de su interdependencia. Este proyecto cuestiona el FMI, el patr\u00f3n d\u00f3lar y el principio de los cambios libres y fluctuantes.<\/p>\n<p>4.Acometer la construcci\u00f3n de\u00a0 un sistema fiscal de alcance mundial, por ejemplo mediante la tasaci\u00f3n de las rentas asociadas a la explotaci\u00f3n de los recursos naturales y su distribuci\u00f3n a escala mundial, seg\u00fan criterios adecuados y para usos afectos.<\/p>\n<p>5.La desmilitarizaci\u00f3n del Planeta, comenzando por la reducci\u00f3n de las armas de destrucci\u00f3n masiva m\u00e1s potentes.<\/p>\n<p>6.La democratizaci\u00f3n de Naciones Unidas.<\/p>\n<p>Yo insistir\u00eda aqu\u00ed sobre los dos \u00faltimos puntos. Pues el discurso dominante, repetido por los medios de comunicaci\u00f3n, acerca de los peligros que conllevar\u00eda la <i>proliferaci\u00f3n<\/i> de armas nucleares y otras, ha perdido base desde que la potencia militar americana ha optado por el bombardeo terrorista y que se sabe que no dudar\u00eda en hacer uso del arma nuclear si lo juzga necesario. Ante esta amenaza mayor, los otros pa\u00edses del mundo, Rusia, China, India y otros, no pueden reaccionar m\u00e1s que optando por construir fuerzas militares capaces de disuadir la agresi\u00f3n imperialista, haci\u00e9ndola costosa. Este es el precio de la paz.<\/p>\n<p>Naciones Unidas debe ser el lugar de elaboraci\u00f3n del Derecho Internacional. No hay otras instancias que puedan ser respetables. Que haya que emprender reformas de la organizaci\u00f3n, que se reflexione en torno a las v\u00edas y a los medios -incluida la innovaci\u00f3n institucional- que permitan a las fuerzas sociales reales estar representadas al lado de los gobiernos (que al menos les representan, aunque sea de forma imperfecta), que se asuma el objetivo de integrar en un conjunto coherente las reglas del Derecho Internacional (el respeto a la soberan\u00eda), las que conciernen a los derechos de los individuos y de los pueblos y las que ata\u00f1en a los derechos econ\u00f3micos y sociales, olvidados en el discurso liberal, los cuales implican necesariamente la regulaci\u00f3n de los mercados; he aqu\u00ed con qu\u00e9 construir una agenda repleta de preguntas a las cuales yo no me atrever\u00eda a dar aqu\u00ed repuestas, que ser\u00edan desgraciadamente demasiado breves. Se trata de un proceso largo, sin duda alguna. Pero no hay atajos: la historia de la humanidad no ha terminado, continuar\u00e1 desarroll\u00e1ndose al ritmo de sus posibilidades.<\/p>\n<p>(Este texto fu\u00e9 presentado su autor como contribuci\u00f3n a la Conferencia Internacional \u201cEl recurso a las sanciones econ\u00f3micas y la guerra en el \u2018Nuevo Orden Mundial\u2019. El Intervensionismo contra el Derecho Internacional: de Iraq a Yugoslavia\u201d, organizada por la Campa\u00f1a Estatal por el Levantamiento de las Sanciones a Iraq en Madrid los d\u00edas 20 y 21 de noviembre de 1999.\u00a0 Traducido del original franc\u00e9s por \u00c1ngeles Maestro)<i>.<\/i> <b><br \/>\n<\/b><\/p>\n<p><a name=\"_ftn1\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> En su libro <i>L\u2019Empire du Chaos<\/i>, Editorial L\u2019Harmattan, Paris, 1991.<\/p>\n<p>\u00a9EspaiMarx 2002<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>I. Condenar las intervenciones de la OTAN <\/p>\n<p>La intervenci\u00f3n de la OTAN, en cualquier lugar, sean cuales sean las circunstancias y las razones invocadas, es y ser\u00e1 siempre inaceptable.<\/p>\n<p>La OTAN fue creada en 1949 para asegurar &#8211;seg\u00fan dec\u00edan- la defensa de Europa occidental contra una eventual agresi\u00f3n de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Que esta amenaza fuera real o no (y yo digo que esta amenaza no exist\u00eda, que la URSS no imagin\u00f3 jam\u00e1s avanzar m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras del Tratado de Yalta), y, en consecuencia, que la existencia de la OTAN haya sido una exigencia incontrovertible o s\u00f3lo el pretexto mediante el cual EEUU ha establecido su hegemon\u00eda pol\u00edtica sobre el conjunto del mundo capitalista, complementando la supremac\u00eda econ\u00f3mica de la que se benefici\u00f3 desde el final de la II Guerra Mundial (y yo afirmo que la tutela de Europa era el \u00fanico objetivo verdadero de la OTAN), constituyen cuestiones hist\u00f3ricas que no examinar\u00e9 aqu\u00ed, aunque no sea m\u00e1s que porque habiendo desaparecido de escena la URSS, la amenaza que hubiera podido representar ya no existe.<\/p>\n<p>Si he condenado categ\u00f3ricamente toda posible intervenci\u00f3n de la OTAN, es precisamente para distinguirla del derecho de los europeos a asegurar su propia defensa. Este derecho, en el estado actual de desarrollo de la civilizaci\u00f3n humana, es imprescriptible. Los Estados europeos individual y colectivamente, a trav\u00e9s de la Uni\u00f3n Europea tienen, al igual que otras naciones del planeta, el derecho de constituir fuerzas armadas capaces de resistir a cualquier agresor o de disuadirle. E incluso si en el estado actual de las cosas nadie amenaza a Europa, este derecho a la defensa continuar\u00e1 siendo incuestionable.<\/p>\n<p>Pero la OTAN no es el instrumento adecuado para responder correctamente a la cuesti\u00f3n planteada, puesto que la OTAN no es una alianza entre iguales; sit\u00faa necesariamente a los aliados europeos en posiciones subalternas, obligados a alinearse en funci\u00f3n de objetivos de Estados Unidos. De Gaulle fue el \u00fanico pol\u00edtico europeo importante posterior a la guerra que comprendi\u00f3 el vicio estructural que caracteriza a esta organizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La historia del \u00faltimo decenio, de la Guerra del Golfo a la de Kosovo, demuestra que la OTAN interviene e intervendr\u00e1, exclusivamente para servir a los intereses de EEUU y para nada m\u00e1s. La OTAN s\u00f3lo intervendr\u00e1 si EEUU as\u00ed lo decide, y no lo har\u00e1 si \u00e9ste no quiere. La guerra de Kosovo ha proporcionado im\u00e1genes fulgurantes por su brutalidad. Ciertamente EEUU  ha intervenido aqu\u00ed, dando luz verde a la OTAN a petici\u00f3n expresa de los Estados  europeos. Circunstancia agravante, puesto que implica la responsabilidad absoluta de estos \u00faltimos (y sobre todo de sus gobiernos socialistas) en esta agresi\u00f3n, ya que est\u00e1 fuera de toda duda que Yugoslavia no amenazaba con atacar a Europa.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-90","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-imperio-imperialismo"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/90","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=90"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/90\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=90"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=90"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=90"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}