{"id":9074,"date":"2021-02-11T05:00:20","date_gmt":"2021-02-11T04:00:20","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=9074"},"modified":"2021-02-10T09:19:38","modified_gmt":"2021-02-10T08:19:38","slug":"la-filosofia-del-derecho-de-hegel-como-filosofia-de-la-libertad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=9074","title":{"rendered":"La filosof\u00eda del derecho de Hegel como filosof\u00eda de la libertad"},"content":{"rendered":"<p>Este estudio tiene como objetivo ofrecer una gu\u00eda con que orientarse por el ancho -incluso a veces denso y oscuro- bosque de la filosof\u00eda pol\u00edtica de Hegel. Para ello contiene un doble tipo de informaci\u00f3n. Uno sobre el enfoque, evoluci\u00f3n de su pensamiento, temas y desarrollo de la filosof\u00eda pol\u00edtica de Hegel, a fin de contar con un elenco ordenado, una especie de mapa o plano indicador de lo que hay y cu\u00e1l es su estructuraci\u00f3n y su lugar. El otro tipo de informaci\u00f3n se refiere a bibliograf\u00eda, a los estudios sobre los diferentes temas de la filosof\u00eda pol\u00edtica de Hegel, ciertamente no exhaustiva, pero s\u00ed amplia, aunque seleccionada seg\u00fan criterios de importancia y actualidad. Al final, en ap\u00e9ndice, a\u00f1adimos indicaciones generales tanto referente a bibliograf\u00edas como a estudios generales sobre el tema.<\/p>\n<p><strong>1. El enfoque de la \u00abFilosof\u00eda del Derecho\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>\u00abFilosof\u00eda del Derecho\u00bb tiene en nuestros d\u00edas una significaci\u00f3n que no coincide totalmente con la que le di\u00f3 Hegel[1]. \u00abFilosof\u00eda del Derecho\u00bb es el t\u00edtulo de un planteamiento que surgi\u00f3 con la intenci\u00f3n de suplantar el \u00abDerecho Natural\u00bb. En este distanciamiento coincide Hegel, pero la coincidencia termina cuando se trata de determinar positivamente el nuevo sentido atribu\u00eddo a \u00abFilosof\u00eda del Derecho\u00bb, que en Hegel no apunta ni al positivismo jur\u00eddico ni al historicismo[2].<\/p>\n<p>Como ha observado M. Riedel[3], el t\u00edtulo con el que suele editarse esta obra es largo y muy significativo: \u00abFundamentos de la Filosof\u00eda del Derecho o Derecho Natural y Ciencia del Estado en esbozo\u00bb. En realidad se trata de dos t\u00edtulos impresos, en la edici\u00f3n preparada por Hegel mismo, en p\u00e1ginas diferentes: en la portada \u00abFundamentos de la Filosof\u00eda del Derecho\u00bb y en la portadilla \u00abDerecho Natural y Ciencia del Estado en esbozo\u00bb, con el a\u00f1adido \u00abPara uso para sus lecciones\u00bb, siguiendo a continuaci\u00f3n, en ambos casos el nombre de Hegel. En ambos t\u00edtulos se indica el tema de la obra (\u00abFilosof\u00eda del Derecho\u00bb en el primero, \u00abDerecho Natural y Ciencia del Estado\u00bb en el segundo) y el car\u00e1cter de compendio o manual (\u00abFundamentos\u00bb &#8211;<em>Grundlinien<\/em>&#8211; en el primero, \u00aben esbozo\u00bb &#8211;<em>im Grundrisse<\/em>&#8211; en el segundo). El segundo t\u00edtulo, el de la portadilla, es a su vez doble, pudi\u00e9ndose entender como alusi\u00f3n a las materias o asignaturas \u00abDerecho Natural\u00bb y \u00abDerecho Constitucional\u00bb, lo cual viene corroborado por los t\u00edtulos corrientes de los cursos y por la indicaci\u00f3n \u00abPara uso para sus lecciones\u00bb. Pero tambi\u00e9n frecuentemente se interpreta como alusi\u00f3n a la doble denominaci\u00f3n -moderna y cl\u00e1sica- del tema: la iusnaturalista, racionalista e individualista moderna (Derecho Natural), y la cl\u00e1sica, comunitarista (Ciencia del Estado o Pol\u00edtica). La yuxtaposici\u00f3n de los dos t\u00edtulos -aunque escritos en portada y portadilla-, que debe indicar equivalencia[4], hace pensar que el primer t\u00edtulo (\u00abFilosof\u00eda del Derecho\u00bb) indica la propia concepci\u00f3n hegeliana de lo que modernamente o tradicionalmente se ha entendido como \u00abDerecho Natural\u00bb o \u00abCiencia del Estado\u00bb (o Pol\u00edtica) respectivamente.<\/p>\n<p>La equivalencia entre los dos t\u00edtulos podemos adem\u00e1s entenderla -aunque ello pueda basarse solamente en una comprensi\u00f3n de la obra, no del solo t\u00edtulo- en el sentido que el primer t\u00edtulo pretende ser una s\u00edntesis de los dos planteamientos aludidos en el segundo t\u00edtulo[5]: del planteamiento individualista propio del iusnaturalismo racionalista moderno, que tiene como tesis fundamental y punto de partida que el individuo (la persona, en t\u00e9rminos hegelianos) es titular de derechos[6], y el planteamiento cl\u00e1sico, cuya afirmaci\u00f3n b\u00e1sica y punto de partida es el hombre como ser esencialmente c\u00edvico, social, pol\u00edtico, siendo la comunidad la condici\u00f3n necesaria para la realizaci\u00f3n de su ser[7]. Hegel, entonces, hace \u00abFilosof\u00eda del Derecho\u00bb haciendo a la vez \u00abDerecho Natural\u00bb y \u00abCiencia Pol\u00edtica\u00bb, Moral y Pol\u00edtica (ya que tambi\u00e9n as\u00ed podr\u00edan ser caracterizados los dos planteamientos, si tenemos en cuenta que en la contraposici\u00f3n entre Derecho Natural y Derecho Positivo aqu\u00e9l desempe\u00f1a el papel de principio y criterio, mientras que \u00e9ste es s\u00f3lo su concreci\u00f3n y aplicaci\u00f3n contingente).<\/p>\n<p>\u00abFilosof\u00eda del Derecho\u00bb significa entonces un tratado filos\u00f3fico cuyo objeto es \u00abla idea del Derecho, es decir, el concepto del Derecho y su realizaci\u00f3n\u00bb (FD 1); y el Derecho, a su vez, es la \u00abexistencia de la voluntad libre\u00bb(FD 29). La libertad arranca de la voluntad subjetiva. La libertad no es una propiedad entre otras de la voluntad, sino que es lo que la define y constituye, \u00abde tal modo que la libertad constituye su sustancia y determinaci\u00f3n\u00bb(FD 4). La voluntad, que es libertad, no encuentra su realizaci\u00f3n adecuada en el \u00e1mbito de la subjetividad, sino en la vida en comunidad, en el mundo objetivo creado por el hombre, en las instituciones que articulan dicha vida comunitaria. As\u00ed Hegel reasume dentro del esquema cl\u00e1sico de la Pol\u00edtica el planteamiento individualista iusnaturalista moderno: Hegel hace \u00abDerecho Natural\u00bb haciendo \u00abCiencia Pol\u00edtica\u00bb. Pero tampoco ha de entenderse que esta Filosof\u00eda del Derecho represente una vuelta a la eticidad cl\u00e1sica[8], que es pura objetividad, donde la subjetividad no era a\u00fan reconocida y por tanto no cab\u00eda ni la conciencia moral ni por tanto la moralidad, por no haber surgido propiamente el concepto de libertad, pues \u00e9ste surge no cuando se establecen o conceden libertades a individuos por pertenecer a una determinada polis o grupo social o \u00e9tnico, sino cuando el individuo como tal es reconocido como libre, lo cual acaece con el Cristianismo y llega a su realizaci\u00f3n pol\u00edtica con la Revoluci\u00f3n Francesa. Por esta asunci\u00f3n del individuo y de la subjetividad en la eticidad y en el Estado, con el mismo derecho puede afirmarse que Hegel hace \u00abCiencia Pol\u00edtica\u00bb haciendo \u00abDerecho Natural\u00bb. O m\u00e1s exactamente, hace \u00abDerecho Natural\u00bb y \u00abCiencia Pol\u00edtica\u00bb haciendo \u00abFilosof\u00eda del Derecho\u00bb.<\/p>\n<p>El tema de la Filosof\u00eda del Derecho -y el enfoque peculiar de Hegel en todo este \u00e1mbito de la filosof\u00eda pr\u00e1ctica- es el de la realizaci\u00f3n de la libertad. Eduard Gans, el disc\u00edpulo de Hegel y editor de la <em>Filosof\u00eda del Derecho<\/em> (1833), afirma rotundamente en el pr\u00f3logo de dicha edici\u00f3n: \u00abToda una obra que est\u00e1 constru\u00edda con el \u00fanico metal de la libertad\u00bb[9]. Hegel atribuye al Derecho un significado inusual, que contrasta con ciertos planteamientos iusnaturalistas y sobre todo kantianos que lo consideran como la limitaci\u00f3n de la libertad de cada uno con el fin de conseguir la armonizaci\u00f3n y la convivencia de todas las respectivas libertades individuales. Para Hegel esta limitaci\u00f3n es la determinaci\u00f3n, la donaci\u00f3n de contenido y realidad, ya que anteriormente a esta armonizaci\u00f3n la libertad era pura posibilidad indeterminada[10]. Derecho designa pues en Hegel el movimiento de reconciliaci\u00f3n entre el principio y la realidad efectiva (entre teor\u00eda y praxis, entre libertad y sus condiciones) que Hegel incluye normalmente bajo el t\u00e9rmino de \u00abEsp\u00edritu\u00bb (Cfr. FD 4). La Filosof\u00eda del Derecho tiene como principio organizador el concepto de libertad y su realizaci\u00f3n, de acuerdo con el cual puede entenderse todo el desarrollo de la obra como la exposici\u00f3n del desarrollo del concepto, es decir las formas de su realizaci\u00f3n que culminan y se fundamentan en el Estado[11].<\/p>\n<p>La realizaci\u00f3n de la libertad es fruto de la acci\u00f3n subjetiva que se exterioriza y adquiere existencia externa, mundana, hist\u00f3rica, creando as\u00ed un mundo objetivo en el que el sujeto se siente como en casa propia. Ciertamente esta acci\u00f3n subjetiva no act\u00faa aisladamente ni sobre tabula rasa, sino que la acci\u00f3n subjetiva presupone e incide sobre el mundo humano. \u00abEl sistema del derecho es el reino de la libertad realizada, el mundo del esp\u00edritu que se produce a s\u00ed mismo como una segunda naturaleza\u00bb (FD 4). Este \u00abmundo del esp\u00edritu\u00bb producido por el esp\u00edritu mismo es el \u00abesp\u00edritu objetivo\u00bb[12], cuya exposici\u00f3n coincide con la Filosof\u00eda del Derecho.<\/p>\n<p>La teor\u00eda del esp\u00edritu objetivo presupone la teor\u00eda del esp\u00edritu subjetivo[13], es decir, el desarrollo de la subjetividad desde la aparici\u00f3n del \u00abrayo de la subjetividad\u00bb[14], por el que \u00e9sta se escinde de la naturaleza, por un largo proceso formador en el que al principio dominan las determinaciones naturales (la \u00abantropolog\u00eda\u00bb, que es exposici\u00f3n del hombre como ser natural, recobra en Hegel su sentido \u00abfisiol\u00f3gico\u00bb[15]), pasando por la \u00abfenomenolog\u00eda\u00bb o momento de confrontaci\u00f3n entre conciencia y objeto, hasta llegar a la \u00abpsicolog\u00eda\u00bb o afirmaci\u00f3n del esp\u00edritu te\u00f3rico, pr\u00e1ctico y finalmente libre. El esp\u00edritu subjetivo culmina en la voluntad libre, capaz de actuar y formarse un mundo que sea realizaci\u00f3n de ella misma.<\/p>\n<p>Si el esp\u00edritu subjetivo es el prerrequisito, el suelo y humus para el esp\u00edritu objetivo, \u00e9ste desemboca en el esp\u00edritu absoluto, como la total superaci\u00f3n de toda escicisi\u00f3n entre sujeto y objeto, que a su vez constituye como una especie de horizonte en el que se aprecian las cosas en su propia perspectiva, adquiriendo cada una su debido lugar y su sentido. Hablando sin met\u00e1foras: si el esp\u00edritu objetivo culmina en la visi\u00f3n de la historia universal como la progresiva realizaci\u00f3n de la libertad, la formulaci\u00f3n del concepto (determinaciones y criterios) de libertad, como de la idea en general, pertenece al \u00e1mbito del Esp\u00edritu Absoluto[16].<\/p>\n<p><strong>2. La evoluci\u00f3n del pensamiento pol\u00edtico de Hegel<\/strong><\/p>\n<p>Si el recorrido sistem\u00e1tico de la filosof\u00eda de Hegel nos presenta el desarrollo de la libertad, el recorrido de la l\u00ednea evolutiva de su pensamiento da testimonio de la b\u00fasqueda de la comprensi\u00f3n de la libertad y de la forma adecuada de realizaci\u00f3n socio-pol\u00edtica. En este sentido toda la producci\u00f3n anterior a la <em>Filosof\u00eda del Derecho<\/em> puede ser considerada como formando parte de la historia o prehistoria de la redacci\u00f3n de la obra de 1820[17], y ciertamente esta especie de <em>hinterland<\/em> puede ser una ayuda valios\u00edsima para la comprensi\u00f3n de dicha obra.<\/p>\n<p>Limit\u00e1ndonos a sus publicaciones de tema m\u00e1s estrictamente pol\u00edtico, hay que empezar rese\u00f1ando la publicaci\u00f3n bajo anonimato de las <em>Cartas confidenciales sobre las antiguas relaciones de derecho p\u00fablico entre el pa\u00eds de Vaud y la ciudad de Berna. Desenmascaramiento completo de la anterior oligarqu\u00eda estamentaria de Berna<\/em>[18], publicadas en franc\u00e9s por el abogado J. J. Cart, de Lausanne, y que ahora Hegel traduce al alem\u00e1n y comenta. La edici\u00f3n preparada probablemente en el \u00faltimo invierno (1795-96) de su estancia como preceptor en Berna, es publicada en Frankfurt el 1798. El t\u00edtulo mismo ya da cuenta del tono pol\u00e9mico y la intenci\u00f3n militante. Su significaci\u00f3n mayor estriba probablemente en mostrarnos un Hegel fino observador de la sociedad en que vive y combativo por los ideales de libertad. El objetivo del trabajo -dado que el caso del pa\u00eds de Vaud pertenec\u00eda al pasado- es precisamente proponer un ejemplo a su pa\u00eds de W\u00fcrttemberg[19]. De hecho su preocupaci\u00f3n por este su pa\u00eds es patente en los trabajos (\u00e9stos ciertamente no destinados a la luz p\u00fablica) <em>Sobre las nuevas condiciones internas de W\u00fcrttemberg, en especial sobre las faltas de la constituci\u00f3n de los magistrados<\/em>[20], escrito en Frankfurt el 1798, cuyo t\u00edtulo originario indica cu\u00e1l era el objetivo de este estudio: <em>Que los magistrados sean elegidos por el pueblo<\/em>. Estos primeros estudios pol\u00edticos se cierran con el gran tratado de derecho pol\u00edtico sobre la <em>Constituci\u00f3n de Alemania<\/em>[21], empezado en Frankfurt el 1799 y terminado en Jena el 1802, cuyo objetivo es la renovaci\u00f3n pol\u00edtica proponiendo hacer del imperio alem\u00e1n un verdadero Estado.<\/p>\n<p>En Jena (1801-07), uno de los per\u00edodos m\u00e1s fecundos de Hegel, si no en publicaciones, s\u00ed en trabajos de construcci\u00f3n de todo el sistema, ocupa un lugar especial la filosof\u00eda pol\u00edtica[22], tanto en la docencia (en la que dedica un curso cada a\u00f1o a \u00abDerecho Natural\u00bb, que anunciado en lat\u00edn, como se hac\u00eda, suena as\u00ed: \u00abius naturae civitatis et gentium\u00bb) como en los escritos. Su docencia sobre Derecho Natural puede considerarse resumida en los apuntes <em>Sistema de la eticidad<\/em> (1802-03)[23] y en la <em>Filosof\u00eda real<\/em> (1805-06)[24], cuya segunda parte: \u00abFilosof\u00eda del Esp\u00edritu\u00bb -a\u00fan no dividida en esp\u00edritu subjetivo, objetivo y absoluto, aunque s\u00ed con un desarrollo semejante- tiene dedicada su mayor parte a la tem\u00e1tica que posteriormente ocupar\u00e1 la Filosof\u00eda del Derecho. Lo m\u00e1s importante a destacar es su desarrollo como filosof\u00eda de la libertad y el cambio de planteamiento de filosof\u00eda pol\u00edtica: la unidad org\u00e1nica de lo general y lo particular, la bella totalidad natural del pueblo es desplazada definitivamente por el yo, la conciencia, la libertad, es decir el planteamiento t\u00edpicamente moderno; el horizonte impl\u00edcito deja de ser el pasado, la polis griega, para volverse hacia la construcci\u00f3n del futuro[25]. De entre sus publicaciones destaca lo que podr\u00eda considerarse como el germen de la posterior Filosof\u00eda del Derecho: <em>Sobre las maneras de tratar cient\u00edficamente el Derecho Natural<\/em>[26].<\/p>\n<p>Con la <em>Fenomenolog\u00eda del Esp\u00edritu<\/em> (1807)[27] concluye el periodo de Jena. Esta obra, sin ser estrictamente de tem\u00e1tica jur\u00eddico-pol\u00edtica, contiene much\u00edsimo material propio de la filosof\u00eda pr\u00e1ctica. Toda la parte \u00abBB. El Esp\u00edritu\u00bb o cap\u00edtulo \u00abVI. El esp\u00edritu\u00bb[28], donde ya no trata de \u00abfiguras de conciencia\u00bb, sino de \u00abfiguras de un mundo\u00bb, presenta lo que podr\u00edamos llamar una historia pol\u00edtica de occidente desde la Grecia cl\u00e1sica hasta la moralidad kantiana, y a la vez toda una filosof\u00eda del derecho: se empieza con \u00abla eticidad\u00bb griega, falta la subjetividad y por tanto de moralidad, pasando por el \u00abestado de Derecho\u00bb romano[29], por las relaciones feudales, el absolutismo, la ilustraci\u00f3n, la Revoluci\u00f3n francesa[30], para desembocar en la moralidad[31], pero indicando ya dentro de ella, en el apartado \u00abEl mal y el perd\u00f3n\u00bb[32], una reconciliaci\u00f3n entre conciencias. Y finalmente, en el cap\u00edtulo \u00abIV. La verdad de la certeza de s\u00ed mismo\u00bb[33] se encuentra la primera relaci\u00f3n intersubjetiva, la lucha por el reconocimiento, el trabajo -el cap\u00edtulo de m\u00e1s historia efectual-, que en la <em>Enciclopedia<\/em> quedar\u00e1 integrado en el esp\u00edritu subjetivo y por tanto como algo previo a la filosof\u00eda del derecho, como relaci\u00f3n abstracta entre conciencias.<\/p>\n<p>Saqueada la ciudad de Jena por las tropas de Napole\u00f3n, Hegel tiene que abandonar la universidad. Gracias a las mediaciones de su buen amigo Niethammer, consigue un puesto de trabajo: redactor jefe del \u00fanico diario de Bamberg (1807-1808). Esta experiencia period\u00edstica, sin la virulencia que tuvo en Mam, es tambi\u00e9n para Hegel una experiencia de pol\u00edtica cotidiana[34]. Su pr\u00f3xima actividad es la de profesor de filosof\u00eda y director de un Gimnasio de Nuremberg (1808-16), per\u00edodo de gran productividad, si tenemos en cuenta que, adem\u00e1s de las tareas pedag\u00f3gicas[35] y administrativas, p\u00fablica la <em>Ciencia de la L\u00f3gica<\/em>, en tres vol\u00famenes (1812-16).<\/p>\n<p>En 1816 es nombrado profesor de filosof\u00eda de la universidad de Heidelberg[36]. Ah\u00ed reanudar\u00e1 las lecciones universitarias, interrumpidas desde Jena. En el verano de 1817 publica la primera edici\u00f3n de la <em>Enciclopedia<\/em>, cuya parte dedicada al esp\u00edritu objetivo le servir\u00e1 de base para su primer curso sobre filosof\u00eda del derecho (1817-18), que aqu\u00ed ya titula \u00abDerecho Natural y Ciencia Pol\u00edtica\u00bb. En el mismo 1817 publica un escrito sobre una cuesti\u00f3n pol\u00edtica del momento: <em>Juicio sobre los debates de la asamblea estamental del Reino de W\u00fcrttemberg<\/em>[37]. Se trata de una larga recensi\u00f3n de la publicaci\u00f3n de los debates parlamentarios -si se permite este anacronismo- de los a\u00f1os 1817 y 1816. En el conflicto entre el rey que quiere dar una constituci\u00f3n a su pa\u00eds y los estamentos que se oponen a cualquier reforma con el fin de mantener los derechos tradicionales, Hegel toma partido a favor del rey, del constitucionalismo y reprocha a los estamentos no haber aprendido nada en estos \u00faltimos 25 a\u00f1os que han sido de los m\u00e1s ricos en la historia y para nosotros -dice Hegel- llenos de ense\u00f1anzas. Se refiere a la Revoluci\u00f3n francesa y a la instauraci\u00f3n del Estado moderno por Napole\u00f3n.<\/p>\n<p>Con este escrito y las lecciones sobre \u00abDerecho Natural y Ciencia Pol\u00edtica\u00bb se cierra la prehistoria de la <em>Filosofa del Derecho<\/em> para pasar en todo caso a los trabajos previos, a partir de los cuales y sin soluci\u00f3n de continuidad va a surgir la obra de 1820.<\/p>\n<p><strong>3. El lugar sistem\u00e1tico de la \u00abFilosof\u00eda del Derecho\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>Aunque presente dificultades hablar de un \u00abdominio de predilecci\u00f3n\u00bb[38] de Hegel, dado que el juicio depender\u00e1 de los criterios adoptados[39], no hay duda que del tema que m\u00e1s se ocup\u00f3 y sobre el que m\u00e1s escribi\u00f3, desde su juventud hasta pocos d\u00edas antes de su muerte[40], fue el tema pol\u00edtico en el sentido m\u00e1s amplio, abarcando moral y pol\u00edtica, historia y econom\u00eda, familia y sociedad civil, Estado y organizaci\u00f3n social, trabajo y guerra, constituci\u00f3n y sentido moral, patriotismo y opini\u00f3n p\u00fablica, soberan\u00eda y relaciones exteriores, representaci\u00f3n cameral, etc.<\/p>\n<p>A pesar de esta cierta omnipresencia del tema pol\u00edtico en la obra de Hegel, cabe preguntarse por el lugar sistem\u00e1tico de la Filosof\u00eda del Derecho o pol\u00edtica en este sentido amplio -no s\u00f3lo en el esquema del sistema, es decir en la <em>Enciclopedia<\/em>&#8211; sino en el conjunto de la obra hegeliana. En definitiva Hegel no fue un autor muy prol\u00edfico en obras propiamente dichas, pues \u00e9stas pueden reducirse a cuatro: la <em>Fenomenolog\u00eda<\/em>, la <em>Enciclopedia<\/em>, la <em>L\u00f3gica<\/em> y la <em>Filosof\u00eda del Derecho<\/em>, y si consideramos que la <em>Enciclopedia<\/em> -adem\u00e1s de presentar el esquema del sistema- es sobre todo un manual y adem\u00e1s muy esquem\u00e1tico, entonces el desarrollo sistem\u00e1tico de su filosof\u00eda se reduce a tres obras. \u00bfQu\u00e9 conexi\u00f3n hay entre ellas?[41]. Prescindiendo de la complicada y variable colocaci\u00f3n de la <em>Fenomenolog\u00eda<\/em> y consider\u00e1ndola como introducci\u00f3n al sistema -o si se preferie como exposici\u00f3n introductoria del sistema-, lo que finalmente result\u00f3 ser, el orden con que Hegel ha escrito las obras: primero la <em>Ciencia de la L\u00f3gica<\/em> y despu\u00e9s la <em>Filosof\u00eda del Derecho<\/em>, podr\u00eda sugerir que con la L\u00f3gica Hegel desarroll\u00f3 la filosof\u00eda te\u00f3rica y con la Filosof\u00eda del Derecho la filosof\u00eda pr\u00e1ctica. Pero esta divisi\u00f3n no tiene lugar en la sistem\u00e1tica de Hegel, no es pertinente, ni tiene base documental alguna. La L\u00f3gica es m\u00e1s bien la \u00abciencia pura\u00bb y como tal la primera parte del sistema. A ella le siguen las \u00abciencias reales\u00bb: Filosof\u00eda de la Naturaleza y Filosof\u00eda del Esp\u00edritu[42]. Y dentro de \u00e9sta \u00faltima, como su segunda parte de las tres de que consta, hay que situar la Filosof\u00eda del Derecho. Ello nos puede dar cuenta de c\u00f3mo quedaron sin desarrollar muchas partes de su filosof\u00eda y de la prioridad de que goz\u00f3 la Filosof\u00eda del Derecho.<\/p>\n<p>La consideraci\u00f3n de la evoluci\u00f3n del pensamiento de Hegel puede sugerir a\u00fan otra interpretaci\u00f3n. En carta a Schelling del 2 de noviembre de 1800 Hegel afirma: \u00abMi formaci\u00f3n cient\u00edfica comenz\u00f3 por las necesidades humanas de car\u00e1cter secundario, as\u00ed tuve que ir siendo empujado hacia la Ciencia, y el ideal juvenil tuvo que tomar la forma de la reflexi\u00f3n, convirti\u00e9ndose en sistema\u00bb[43]. Estas necesidades humanas, por las que empez\u00f3 la formaci\u00f3n cient\u00edfica de Hegel, son sin duda aquellas que detecta gracias a la observaci\u00f3n cr\u00edtica de la situaci\u00f3n pol\u00edtica juzgada desde los ideales de la Revoluci\u00f3n Francesa y el ideal de la Polis griega y a las que responde con su proyecto de educaci\u00f3n del pueblo, con el intento pedag\u00f3gico-popular de unir ilustraci\u00f3n\/\u00e9lite\/inteligencia y religi\u00f3n\/pueblo\/sensibilidad-fantas\u00eda-sentimiento[44] . Desde la consideraci\u00f3n de estas necesidades humanas basada en la doxa, en la observaci\u00f3n inmediata, pasa a la Ciencia, en cuyo trabajo elabora la <em>Fenomenolog\u00eda<\/em> y la <em>L\u00f3gica<\/em> y el esquema de su filosof\u00eda en la <em>Enciclopedia<\/em>. Una vez conseguida la <em>episteme<\/em> vuelve y desciende a la caverna, retornando a los intereses pr\u00e1cticos de los que hab\u00eda partido en b\u00fasqueda de la Ciencia, trat\u00e1ndolos ahora desde la <em>episteme<\/em>, desde el concepto. La Filosof\u00eda del Derecho representar\u00eda, as\u00ed, el intento de dar respuesta a las necesidades humanas a la luz de la Ciencia.<\/p>\n<p><strong>4. Desarrollo de la idea de libertad<\/strong><br \/>\nHemos hecho ya referencia a la \u00abIntroducci\u00f3n\u00bb de la <em>Filosof\u00eda del Derecho<\/em> como exposici\u00f3n del concepto de libertad y del derecho como su existencia[45]. Lo que ahora vamos a ver es pues el desarrollo de la idea: el concepto y realizaci\u00f3n de la libertad, para ver c\u00f3mo este desarrollo configura el esquema de la Filosof\u00eda del Derecho[46], y mostrar as\u00ed al mismo tiempo el lugar sistem\u00e1tico de cada uno de los temas.<br \/>\nLa primera -y por ello fundamental e irrenunciable, a la vez que la m\u00e1s pobre o indeterminada- realizaci\u00f3n de la libertad es la exteriorizaci\u00f3n de la voluntad relacion\u00e1ndose con la cosa, apropi\u00e1ndose de ella. Por esta relaci\u00f3n la voluntad sale de su pura interioridad y empieza el camino de su realizaci\u00f3n como voluntad libre. Curiosa y original fundamentaci\u00f3n de la <em>propiedad privada<\/em>[47], pero que pone de relieve algo b\u00e1sico: que la voluntad no es algo puramente subjetivo, sino que se realiza en la medida en que se exterioriza y se crea un mundo objetivo, un mundo de relaciones humanas. La cosa a su vez se define por una exterioridad doble, respecto de la voluntad y respecto de s\u00ed misma, carece de interioridad y por ello puede ser apropiada. Pero la cosa se constituye como tal por esta relaci\u00f3n, haciendo ella misma un proceso de liberaci\u00f3n, dejando de ser pura naturaleza o inmediatez y siendo elaborada con el trabajo, pasando a ser naturaleza cosificada, es decir mediatizada, humanizada, resultando ser as\u00ed la elaboraci\u00f3n<br \/>\n(el trabajo) la mejor de las apropiaciones. La primera \u00abexistencia de libertad\u00bb o derecho es el de la propiedad que constituye la persona (jur\u00eddica).<br \/>\nPor la relaci\u00f3n con la cosa, por la propiedad se pasa al <em>contrato<\/em>[48] entre propietarios, primera relaci\u00f3n interpersonal, a\u00fan no universal, sino solamente com\u00fan, relaci\u00f3n entre particulares por medio de cosas, relaci\u00f3n definida por la mediaci\u00f3n: la propiedad, y por tanto relaci\u00f3n entre propietarios aislados[49].<\/p>\n<p>Empezando con estos dos tema, Hegel da a entender su recepci\u00f3n y su superaci\u00f3n del iusnaturalismo: si por una parte son derechos b\u00e1sicos, por otra son a la vez abstractos, es decir no reales, separados de su contexto -sea en general la polis o la sociedad civil- en el que cobran realidad efectiva, y de hecho\u00a0 solamente se determinar\u00e1n en la sociedad civil, lugar propio de la propiedad y del contrato. De esta manera Hegel da a entender la vaguedad de los derechos fundamentales. Su cr\u00edtica se dirige sobre todo<br \/>\ncontra el <em>contractualismo<\/em>[50], reduciendo el \u00e1mbito de su aplicaci\u00f3n a las relaciones particulares sobre cosas, rechazando expl\u00edcitamente su aplicaci\u00f3n tanto al matrimonio como al Estado (FD 75 y Obs.).<\/p>\n<p>Con el contrato emerge tambi\u00e9n el campo de la injusticia y del delito[51], que consiste en la ruptura entre voluntad particular y ley universal. En esta esfera del Derecho Abstracto, esfera caracterizada por la inmediatez, donde a\u00fan no han surgido instituciones ni sobre todo el Estado, \u00abla eliminaci\u00f3n<br \/>\ndel delito es&#8230; en primer lugar <em>venganza<\/em>\u00bb. Pero a su vez \u00abla venganza, por la acci\u00f3n positiva de una voluntad particular, se convierte en una nueva lesi\u00f3n: con esta contradicci\u00f3n [la venganza] cae en el progreso al infinitivo y es heredada ilimitadamente de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n\u00bb (FD 102).<\/p>\n<p>Y ah\u00ed de nuevo una soluci\u00f3n original de Hegel. Para salir de este \u00abestado natural\u00bb en que desemboca el solo principio de los individuos como titulares de derechos, Hegel no apela al soberano o al poder estatal, sino que de la injusticia pasa a la moralidad: la injusticia ha enfrentado voluntad particular y ley moral, \u00e9sta pasar\u00e1 a ser objeto de aqu\u00e9lla, queri\u00e9ndola como cosa propia, pasando as\u00ed del mundo de las relaciones exteriores legales al mundo de la interioridad, de la autodeterminaci\u00f3n de la voluntad. Entonces la persona (jur\u00eddica) se convierte en sujeto (moral) (FD 105). Del \u00abestado de naturaleza\u00bb no se pasa inmediatamente al Estado, sino a la moralidad, mostrando as\u00ed c\u00f3mo \u00e9sta es parte fundamental de un Estado[52].<\/p>\n<p>La <em>moralidad<\/em>[53] -segunda parte de la Filosof\u00eda del Derecho- presenta el derecho de la voluntad subjetiva. Esta, si por una parte se define por la autodeterminaci\u00f3n, por otra se define como actuante: tiene que dar realidad a lo que en principio es s\u00f3lo su determinaci\u00f3n. En este sentido la moralidad es una teor\u00eda de la acci\u00f3n[54] (FD 109-114). Este derecho de la voluntad subjetiva[55], o sea su \u00abexistencia de libertad\u00bb, se concreta en el \u00abderecho de apreciaci\u00f3n de la acci\u00f3n\u00bb (incluyendo el \u00abderecho del saber\u00bb y el de \u00abla intenci\u00f3n\u00bb, con toda la tem\u00e1tica de la responsabilidad e imputabilidad), el \u00abderecho del bienestar\u00bb (el objetivo de la acci\u00f3n del sujeto particular) y el \u00abderecho de apreciaci\u00f3n del Bien\u00bb (en el que se unen todos los objetivos de bienestar, y por tanto los intereses particulares con el bien en general).<\/p>\n<p>Esta parte dedicada a la moralidad es una de las menos tratadas, frecuentemente se pasa por encima sin prestarle atenci\u00f3n, cuando de hecho debiera haber interesado sobre todo a cuantos han reprochado a Hegel negar la subjetividad y el individuo, y por tanto su libertad. Ciertamente no se decide totalmente ah\u00ed la cuesti\u00f3n, pero s\u00ed es el lugar de la afirmaci\u00f3n de su derecho[56]. Otra causa de despiste ha sido el malentendido acerca de su t\u00edtulo: moralidad se ha entendido como si fuera el indicador de que ah\u00ed<br \/>\nes donde debe buscarse la doctrina moral o \u00e9tica de Hegel, cuando de hecho es tomado como la afirmaci\u00f3n de la autonom\u00eda de la voluntad o la libertad de la voluntad subjetiva, en sentido kantiano, y por tanto formal, y no como una doctrina de los deberes y virtudes[57].<\/p>\n<p>La moralidad, con ser el cap\u00edtulo de la afirmaci\u00f3n de la voluntad libre y aut\u00f3noma (en sentido kantiano), es tambi\u00e9n el lugar de la cr\u00edtica a su formalismo e insuficiencia. El paso a la tercera parte, la Eticidad, se da mostrando la insuficiencia de este derecho[58], y en concreto de la \u00abconciencia moral\u00bb, que por s\u00ed sola es siempre subjetiva, formal, dando lugar a una serie de figuras de la subjetividad extremada y por tanto pervertida: hipocres\u00eda, buena conciencia, decisionismo, probabilismo, iron\u00eda[59].<\/p>\n<p>La moralidad, por su car\u00e1cter formal, solamente puede fundamentar la obligatoriedad del deber o lo abstracto del deber, pero no su determinaci\u00f3n concreta. Para ello se requiere referirse no s\u00f3lo a la voluntad subjetiva sino tambi\u00e9n a la comunidad en que convive. Solamente en la eticidad se podr\u00e1 tratar de los deberes, los cuales se concretar\u00e1n en el interior de la familia, la sociedad civil y el Estado. En este sentido la moralidad debe superarse en eticidad, negar su formalidad y mantenerse en lo concreto de las<br \/>\ninstituciones \u00e9ticas[60]. Con todo, los p\u00e1rrafos introductorios de la eticidad representan en la filosof\u00eda hegeliana, seg\u00fan el buen estudio de A. Peperzak[61], lo que normalmente se entiende por moral como doctrina de los deberes y de las virtudes.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Ilting[62] la estructura de la Filosof\u00eda del Derecho consta fundamentalmente de dos momentos: por una parte los momentos abstractos del Derecho Abstracto y la Moralidad, de corte moderno e individualista, y por otra la Eticidad como s\u00edntesis de ambos y de corte clasicista y comunitarista. Ciertamente con ello se indican fuentes de inspiraci\u00f3n y aspectos predominantes de cada una de las partes y la genial intenci\u00f3n de fondo. As\u00ed tendr\u00edamos que los momentos abstractos: objetivo\/externo\/universalista (Derecho Abstracto) y el subjetivo\/interno\/particular (Moralidad) se unir\u00edan formando la unidad concreta: la Eticidad.<\/p>\n<p>Con todo, no se puede olvidar que los momentos son de la totalidad, la cual por tanto se encuentra en cada uno de los momentos bajo la especificidad que representa el momento dado. No se trata de unidad diacr\u00f3nica, que deje tras s\u00ed los momentos transcurridos, sino sincr\u00f3nica, que recoge y eleva en s\u00ed los momentos superados. Se trata de \u00abmomentos\u00bb, \u00abes decir no de etapas encadenadas linealmente, rechaz\u00e1ndose y anul\u00e1ndose una a la otra, sino de dimensiones permanentes cada una de las cuales es coextensiva al todo, y que se\u00f1alan los diferentes niveles de an\u00e1lisis en profundidad de la realidad jur\u00eddica aprehendida en su unidad fundamental\u00bb[63]. Ciertamente el car\u00e1cter concreto diferencia la eticidad respecto de las dos primeras partes. La eticidad es la que presenta la realidad del derecho y por tanto de la libertad, libertad realizada en instituciones: familia, sociedad civil y Estado[64], mientras que las dos partes primeras expon\u00edan una exigencia.<\/p>\n<p>La <em>familia<\/em>[65] es vista como una instituci\u00f3n \u00e9tica arraigada en la naturaleza, en la inmediatez, cuyo v\u00ednculo es el sentimiento (amor, confianza), en cuyo interior por tanto no impera el derecho, m\u00e1s a\u00fan, la presencia de \u00e9ste significa su disoluci\u00f3n: divorcio, herencia. La concepci\u00f3n hegeliana de la familia es fundamentalmente moderna, pues trata de la familia nuclear, de la que se han desprendido todo el sistema de producci\u00f3n, relaciones laborales, etc. -que inclu\u00eda la tradicional <em>societas domestica<\/em>&#8211; que han pasado a la sociedad civil. Su articulaci\u00f3n presenta los momentos de matrimonio, patrimonio familiar (como existencia externa) y la educaci\u00f3n de los hijos. Por lo que respecta la realizaci\u00f3n de la libertad, la familia es la afirmaci\u00f3n incondicional e inmediata de la individualidad subjetiva, gracias a la cual<br \/>\n\u00e9sta pasa a la sociedad civil. No reduciendo la funci\u00f3n de la familia a la procreaci\u00f3n y concibi\u00e9ndola de manera no contractualista, Hegel resalta el car\u00e1cter propiamente \u00e9tico a diferencia del car\u00e1cter natural que poseer\u00eda en caso contrario.<br \/>\nLa <em>sociedad civil<\/em>[66] representa una de las grandes innovaciones de Hegel, pues con ella integra en la Filosof\u00eda del Derecho el mundo de la econom\u00eda, las relaciones laborales, las clases o estamentos y una visi\u00f3n cr\u00edtica o pesimista del desarrollo capitalista: su incapacidad de afrontar las disfunciones que crea (cfr. FD 243-245). Con esta esfera Hegel intenta hacer justicia a la nueva realidad social surgida con la revoluci\u00f3n industrial y la revoluci\u00f3n pol\u00edtica, dando autonom\u00eda a la econom\u00eda y al ciudadano respecto<br \/>\nde las esferas familiar y estatal respectivamente. Esta innovaci\u00f3n es la que permite que tanto su concepci\u00f3n de la familia como la del Estado sean modernas, a pesar de que se construyan con la falsilla clasicista.<\/p>\n<p>La sociedad civil es por una parte el \u00e1mbito de afirmaci\u00f3n del individuo en la b\u00fasqueda de la satisfacci\u00f3n de sus fines particulares, que a su vez se realizan en la medida y por la mediaci\u00f3n de que otros realicen los suyos. As\u00ed se da la universalizaci\u00f3n de las particularidades, funcionando a la manera de la \u00abmano invisible\u00bb de Adam Smith. Pero por otra parte, este ego\u00edsmo universal va creando instituciones, no a\u00fan racionales (es decir, sin otro fin que la construcci\u00f3n de la comunidad misma), sino surgidas de la necesidad y organizadas por principios del \u00abentendimiento\u00bb (es decir, seg\u00fan una racionalidad puramente instrumental). En este sentido la sociedad civil es ya una primera forma de Estado: \u00abEstado exterior, como el Estado de la necesidad y del entendimiento\u00bb (FD 183)[67].<\/p>\n<p>La sociedad civil -a diferencia del sentido actual y del que le dieron los mismos inmediatos sucesores de Hegel, fuesen disc\u00edpulos o cr\u00edticos- tiene un sentido mucho m\u00e1s amplio. Se articula en l. \u00absistema de necesidades\u00bb[68] (actividad econ\u00f3mica, trabajo y cultura), el momento de la menor libertad o la mayor distancia entre universalidad (que es s\u00f3lo negativa y abstracta) y particularidad (los sucesores de Hegel suelen reducir la sociedad civil a este solo aspecto), 2. \u00abadministraci\u00f3n de la justicia\u00bb, aplicaci\u00f3n del derecho, la ley o lo particular, y 3. \u00abpolic\u00eda y corporaci\u00f3n\u00bb[69], momentos que hoy -en su mayor parte- considerar\u00edamos pertenecientes al Estado, el cual, de todos modos, tiene ah\u00ed una de las ra\u00edces, su base y preparaci\u00f3n, porque tanto en la polic\u00eda como en la corporaci\u00f3n -y sobre todo en \u00e9sta- destaca ya la dimensi\u00f3n comunitaria: la uni\u00f3n de particularidad y universalidad, y por tanto es ya una mayor realizaci\u00f3n de libertad.<\/p>\n<p>El <em>Estado<\/em>[70] es \u00abla realidad efectiva de la idea \u00e9tica\u00bb (FD 257), la cual significa la uni\u00f3n de legalidad o exterioridad y moralidad o interioridad, de objetividad y subjetividad, de sujeto y sustancia, de particularidad y universalidad, unidad que sin ser simple asociaci\u00f3n externa o emp\u00edrica de personas e intereses, incluye el \u00abreconocimiento y el total desarrollo\u00bb del derecho de \u00abla individualidad personal y sus intereses particulares\u00bb (FD 260). As\u00ed se entiende que el individuo es verdaderamente libre cuando es ciudadano del Estado, y por su parte el Estado es realizaci\u00f3n efectiva de la libertad si realiza la libertad concreta, la de todos y cada uno de los ciudadanos (obviamente Hegel excluye la absolutizaci\u00f3n de la arbitrariedad subjetiva, es decir la que no se dejara mediar y se opusiera a la universalidad).<\/p>\n<p>La forma propia de realizaci\u00f3n de la libertad en el Estado es la de ser comunidad que se quiere por s\u00ed misma y no por ser el medio para conseguir\u00a0 los fines particulares, como ocurr\u00eda en la sociedad civil. De la misma manera que la voluntad libre es aquella que en su deseo es aut\u00f3noma y no depende de nada ni de nadie exterior a ella, sino que se quiere a ella misma: su libertad, as\u00ed tambi\u00e9n el Estado es la comunidad que es por s\u00ed misma, que se quiere por s\u00ed misma: por la libertad. As\u00ed que el Estado es a la vez<br \/>\nrealizaci\u00f3n de la libertad y realizaci\u00f3n \u00e9tica y ello esencialmente. De ah\u00ed las expresiones acerca de que el Estado es \u00ablo racional en y por s\u00ed\u00bb, \u00abel absoluto e inm\u00f3vil fin \u00faltimo en el que la libertad alcanza su derecho supremo\u00bb(FD 258), que han servido como argumentos para la acusaci\u00f3n de absolutizaci\u00f3n o divinizaci\u00f3n del Estado[71].<\/p>\n<p>Si bella es la concepci\u00f3n del Estado, no menos problem\u00e1tica es la de su articulaci\u00f3n. En primer lugar hay que anotar algunas peculiaridades. Lo designado con el t\u00e9rmino \u00abEstado\u00bb no siempre coincide con lo que normalmente se designa con tal t\u00e9rmino[72]. Lo mismo sucede con el t\u00e9rmino \u00abconstituci\u00f3n\u00bb[73], que no indica una \u00abley suprema\u00bb, sino la articulaci\u00f3n misma del Estado. La divisi\u00f3n en tres poderes no coincide en los mismos t\u00e9rminos y \u00e1mbitos con que usualmente se hace (siendo los de Hegel: poder del Pr\u00edncipe, poder ejecutivo y poder legislativo), ni se entiende su m\u00fatua relaci\u00f3n de la misma manera[74]. Hegel subraya la unidad y por tanto no los entiende como poderes aut\u00f3nomos. \u00c9l es adem\u00e1s quien ostenta la soberan\u00eda, que reside en \u00e9l y no en el pueblo, como personalizaci\u00f3n del Estado, pues \u00e9ste para ser moderno debe tener la forma de sujeto, y no de conglomerado an\u00f3nimo o mec\u00e1nico. Respecto al poder legislativo, la peculiaridad de Hegel consiste por una parte en que la representaci\u00f3n es estamental, porque as\u00ed est\u00e1 estructurada la sociedad civil, y \u00e9sta es la representada en las c\u00e1maras y no en el conglomerado de individuos atomizados[76]. Por otra parte se exige la opini\u00f3n p\u00fablica, con libertad de expresi\u00f3n, como momento subjetivo dentro del Estado, al lado de la objetividad de las c\u00e1maras[77].<\/p>\n<p>En sus relaciones exteriores los Estados se comportan como individualidades soberanas, por encima de las cuales no hay ni puede haber ning\u00fan superestado, porque entonces ellos dejar\u00edan de ser Estados (soberanos). De ah\u00ed la necesaria posibilidad de la guerra[78], que tienen adem\u00e1s otro necesario influjo hacia el interior, que consiste en mantener la eticidad en la medida que impide que la comunidad se disgregue en la exclusiva b\u00fasqueda de los fines particulares; la guerra mantiene as\u00ed la cohesi\u00f3n y la supremac\u00eda de la atenci\u00f3n a la universalidad (justamente lo que hoy sin duda reivindicar\u00eda m\u00e1s bien el pacifismo). No habiendo instancia pol\u00edtica superior a los Estados, \u00e9stos tienen con todo un tribunal: el de la historia universal[79], en ella se integran los pueblos cuando se articulan como Estados, algunos la<br \/>\nlideran innovando la Eticidad, creando nuevos sistemas de eticidad en el continuo progreso de la libertad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>APENDICE<\/strong><br \/>\n<strong>Bibliograf\u00eda general sobre la Filosof\u00eda Pol\u00edtica de Hegel<\/strong><\/p>\n<p><strong>1.- BIBLIOGRAF\u00cdAS<\/strong><\/p>\n<p><strong>a) general<\/strong><br \/>\nK. STEINHAUER, <em>Hegel bibliography<\/em>. M\u00fcnchen 1980 (llega hasta 1975).<br \/>\nG. DIAZ DIAZ, \u00abGeorg Wilhelm Friedrich Hegel en las letras espa\u00f1olas. Nota biblogr\u00e1fica\u00bb, in: <em>Anales del seminario de metafkica<\/em> 16 (1981) 137-154. (Comprende con algunas deficiencias la bibliograf\u00eda hisp\u00e1nica de y sobre Hegel hasta 1980).<\/p>\n<p><strong>b) filosof\u00eda politica<\/strong><br \/>\nK. GR\u00dcNDER, \u00abBibliographie zur politischen Theorie Hegels\u00bb, en ap\u00e9ndice a J. RITTER, <em>Hegel und die Franzosische Revolution<\/em>, Frankfurt, A.M. 1965, pp. 111-134 (llega hasta 1964).<br \/>\nN. BOBBIO, \u00abLa filosof\u00eda giuridica di Hegel nel decennio 1960-70\u00bb, in: ID., <em>Studi hegeliani<\/em>, Torino 1981, pp. 159-192.<br \/>\nR. BODEI, \u00abStudi su1 pensiero politico ed economico di Hegel nell&#8217;ultimo trentennio\u00bb, in: <em>Riv. critica Storia Filosofia<\/em> 27 (1972) 435-466.<br \/>\nM. RIEDEL, \u00abBibliographie\u00bb, in: ID. (Hg.), <em>Materialien zu Hegels Rechtsphilosophie<\/em>, Frankfurt a.M. 1975, vol. 11, pp. 465-473 (es selectiva y llega hasta 1973).<br \/>\nL. MARINO e G. VILLA, \u00abBibliografia hegeliana 1966-1976 (filosofia del diritto, della politica e della storia\u00bb), in: <em>Riv. Filosofia<\/em> 68 (1977) 269-327.<br \/>\nH. C. LUCAS, \u00abLiteraturverzeichnis\u00bb, in: ID.\/POGGELER (Hg.), <em>Hegels Rechtsphilosophie in Zusammenhang der europakchen Verfassungsgeschichte<\/em>, Stuttgart-Bad Cannstatt 1986, pp. 508-536.<\/p>\n<p>Para recensiones, rese\u00f1as y elencos de escritos de tema hegeliano son indispensables los Hegel-Studien ed. por F. Nicolin y O. Poggeler, editorial Bouvier, Bonn, desde 1961.<\/p>\n<p><strong>2.-ESTUDIOS Y COMENTARIOS GENERALES DE LA FILOSOFIA DEL DERECHO<\/strong><\/p>\n<p>F. ROSENZWEIG, <em>Hegel und der Staat<\/em>, 2 vols., Berlin 1920 (2: reimpresi\u00f3n: Aalen: Scientia Verlag 1982, en un solo volumen).<br \/>\nM. RIEDEL, <em>Zwischen Tradition und Revolution. Studien zu Hegels Rechtsphilosophie<\/em><br \/>\n(1: ed. 1969), Stuttgart 1982.<br \/>\nM. RIEDEL (Hg.), <em>Materialien<\/em>, o.c., 2 vols., Frankfurt 1975.<br \/>\n<em>Hegels Philosophie des Rechts. Die Theorie der Rechtsformen und ihre Logik<\/em>. Hg. y D. Henrich und R. P. Horstmann, Stuttgart 1982.<br \/>\nH. -C. LUCAS \/ O. POGGELER (Hg.), <em>Hegels Rechtsphilosophie im Zussammenhang der europakchen Verfassungsgeschichte<\/em>, Stuttgart-Bad Cansstatt 1986.<br \/>\nC. JERMANN (Hg.), <em>Anspruch und Leistung von hegels Rechstphilosophie<\/em>, Stuttgart Bad Cannstatt 1987.<br \/>\nE. WEIL, <em>Hegel et I&#8217;Etat<\/em>, (1: ed. 1950), Par\u00eds 1980(5).<br \/>\nE. FLEISCHMANN, <em>La philosophie politique de Hegel. Sous forme d&#8217;un comentaire des \u00abFondements de la philosophie du droit\u00bb<\/em>, Paris 1964.<br \/>\nB. BOURGEOIS, <em>El pensamiento pol\u00edtico de Hegel<\/em>, Buenos Aires 1972. <em>Hegel et la philosophie du droit<\/em>, Paris 1979.<br \/>\nD. ROSENFIELD, <em>Politique et libert\u00e9, Structure logique de la \u00abPhilosophie du droit\u00bb <\/em><em>de Hegel<\/em>, Paris 1984.<br \/>\nG. PLANTY-BONJOUR (ed.), <em>Droit et libert\u00e9 selon Hegel<\/em>, Paris 1986.<br \/>\nM. ROSSI, <em>Da Hegel a Marx I. La formazione del pensiero politico di Hegel, II. Il sistema hegeliano dello Stato<\/em>, Roma 1960 (2 vols.).<br \/>\nC. CESA, <em>Hegel filosofo pol\u00edtico<\/em>, Napoli 1976.<br \/>\nC. CESA (ed.), <em>II pensiero politico di Hegel. Guida storica e critica<\/em>, Roma\/Bari 1979.<br \/>\n<em>Riv. di Filosofia<\/em> 60 (1977) n\u00fams. 7-9: <em>Hegel e lo Stato<\/em>, a cura di L. Marino.<br \/>\nE CHIEREGHIN (ed.), <em>Filosofa e societ\u00e0 in Hegel<\/em>, Trento 1977.<br \/>\nW. KAUFMANN (ed.), <em>Hegel&#8217;s Political Philosophy<\/em>, New York 1970.<br \/>\nZ. A. PELCZYNSKI (ed.), <em>The State and Civil Society. Studies in Hegel&#8217;s Political Phisolophy<\/em>, Cambridge 1984.<br \/>\nF. PRIETO, <em>El pensamiento pol\u00edtico de Hegel<\/em>, Madrid 1983.<br \/>\nC. DIAZ, <em>El sue\u00f1o hegeliano del estado \u00e9tico<\/em>, Salamanca 1987.<br \/>\n<em>Hegel-Jahrbuch<\/em> 1967, hg. v. W.R. Beyer, Meisenheim a. Glan 1968.<br \/>\n<em>Hegel-Jahrbuch<\/em> 1971, hg. v. W.R. Beyer, Meisenheim a. Glan 1972.<br \/>\n<em>Hegel-Jahrbuch<\/em> 1975, hg. v. W.R. Beyer, Kolm 1976.<br \/>\n<em>Hegel-Jahrbuch<\/em> 1984\/85, hg. v. H. Kimrnerle, W. Lefevre u. R. Meyer, Bochurn 1988.<br \/>\n<em>Hegel-Jahrbuch<\/em> 1987, hg. v. H. Kimmerle, W. Lefevre u. R. Meyer, Bochum 1987<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>NOTAS<\/strong><\/p>\n<p>[1] Nos referimos a HEGEL, <em>Grundlinien der Philosophie des Rechts oder Naturrechst und Staatswissenschaft im Grundrise<\/em>, Berlin 1821, de la que no existe a\u00fan la edici\u00f3n cr\u00edtica en las Geksammelte Werke in Verbindung mit der Deutschen Forschungsgemeinschaft hg. v. der Rheinisch-Westfalischen Akadernie der Wissenschaften, en Hamburg por Meiner Verlag desde el 1968. Las dos ediciones m\u00e1s usuales son la editada por J. Hoffmeister <em>Grundlinien der Philosophie des Rechts<\/em>, Hamburg 1955, 1967, que contiene adem\u00e1s las notas marginales escritas por Hegel mismo en su ejemplar, y la de E. Moldenhauer y K. M. Michel dentro de la edici\u00f3n <em>Werke in zwanzig Banden<\/em>, vol. VII, Frankfurt a.M. 1970, que contiene, adem\u00e1s de las notas marginales de Hegel, los \u00abAgregados\u00bb tomados de apuntes de alumnos que E. Gans a\u00f1adiera a la edici\u00f3n de la obra dentro de las <em>Werke<\/em> ed. por \u00abla asociaci\u00f3n de amigos del finado\u00bb, vol. VIII, Berlin 1933.<\/p>\n<p>Las dos traducciones castellanas m\u00e1s recientes y seguramente mejores son las de J. L. Vermal: <em>Principios de la Filosofa del Derecho o Derecho Natural y Ciencia Pol\u00edtica<\/em>, Buenos Aires 1975 y la de Eduardo V\u00e1squez: <em>Rasgos fundamentales de la Filosof\u00eda del Derecho o compendio de Derecho Natural y Ciencia del Estado<\/em>, Caracas 1976 (como se nota ya por la traducci\u00f3n del mismo t\u00edtulo, esta traducci\u00f3n es m\u00e1s literal) (ambas contienen los \u00abAgregados\u00bb de E. Gans). Hay una tercera traducci\u00f3n de Carlos D\u00edaz, que, por la liquidaci\u00f3n de Editora Nacional, no ha podido ver la luz p\u00fablica. Citamos esta obra de Hegel en el texto usando la abreviatura FD y el n\u00famero de p\u00e1rrafo; para hacer referencia a una u otra traducci\u00f3n a\u00f1adiremos el nombre del traductor y el n\u00famero de p\u00e1gina.<\/p>\n<p>[2] Como muy bien muestra el documentad\u00edsimo estudio de Felipe GONZALEZ VICEN, \u00abLa Filosof\u00eda del Derecho como concepto hist\u00f3rico\u00bb, in: <em>Anuario de Filosofa del Derecho<\/em> 14 (1%9) 15-65, Hegel se encuentra de lleno en este per\u00edodo de fluctuaciones y b\u00fasqueda de la nueva terminolog\u00eda que expresara la nueva concepci\u00f3n del Derecho, entre finales del siglo XVIII y principios del XIX, que acaba por acu\u00f1ar la denominaci\u00f3n de \u00abFilosof\u00eda del Derecho\u00bb. Tambi\u00e9n vale para Hegel la caracterizaci\u00f3n del paso del \u00abDerecho Natural\u00bb a la \u00abFilosof\u00eda del Derecho\u00bb como paso de un \u00abordo rerum metaf\u00edsico\u00bb a la concepci\u00f3n \u00abdel Derecho como obra del hombre inserta en el tiempo hist\u00f3rico\u00bb (art. cit., p. 23), y en este sentido como paso al positivismo jur\u00eddico. Efectivamente Hegel, adem\u00e1s de ser defensor ac\u00e9rrimo de la codificaci\u00f3n del Derecho, lo define como \u00abpositivo\u00bb (FD 3), se trata pues de una filosof\u00eda que \u00abtiene por objeto el Derecho, es decir, que en ella se abandona definitivamente la contraposici\u00f3n entre un Derecho intemporal y los Derechos hist\u00f3ricos, propia de la \u00e9poca precedente\u00bb (art. cit., p. 54, cfr. p. 63). En este esfuerzo por superar \u00abla escisi\u00f3n del universo jur\u00eddico en dos esferas, la de un Derecho ideal y postulado y un Derecho real\u00bb (art. cit., p. 63) Hegel sea quiz\u00e1s uno de los m\u00e1s radicales, puesto que en el Derecho incluye la misma moral, y en todo caso la \u00abeticidad\u00bb es la uni\u00f3n de legalidad y moralidad. Tambi\u00e9n es clara y famosa -adem\u00e1s de frecuentemente malentendida por sacarla de contexto- la posici\u00f3n de Hegel en contra del Derecho Natural -compartida por la inmensa mayor\u00eda de te\u00f3ricos de su tiempo, como muestra el estudio que comentamos- por la raz\u00f3n de que \u00abse centra en la construcci\u00f3n de un Derecho tal como deber\u00eda ser seg\u00fan criterios racionales\u00bb (art. cit., p. 27). Con este trasfondo no suenan a tan extra\u00f1as las duras y pol\u00e9micas palabras de Hegel en el pr\u00f3logo a la FD: \u00abLa filosof\u00eda, por ser la investigaci\u00f3n de lo racional, consiste en la captaci\u00f3n de lo presente y de lo real, y no en la posici\u00f3n de un m\u00e1s all\u00e1 que sabe Dios donde estar\u00e1\u00bb (FD, pr\u00f3logo, Vermal p. 22). A pesar de esta afirmaci\u00f3n de la positividad del Derecho, este car\u00e1cter positivo no tiene en Hegel un sentido puramente positivista o historicista, en manera alguna podr\u00eda clasificarse a Hegel dentro de la tendencia positivista o historicista del Derecho, sino que en \u00e9l \u00abpositivo\u00bb quiere decir que es creaci\u00f3n racional del esp\u00edritu finito, siendo a la vez manifestaci\u00f3n hist\u00f3rico-finita del Esp\u00edritu infinito, omniabarcante que es el Absoluto (Cfr. por ejemplo FD 4). En este sentido debiera decirse que el Derecho seg\u00fan Hegel es a la vez \u00abun ordo rerum metaf\u00edsico\u00bb y \u00abobra del hombre inserta en el tiempo hist\u00f3rico\u00bb. Y con ello tocamos una de las l\u00edneas m\u00e1s fundamentales, atrayentes y pretensiosas y a la vez discutibles del proyecto hegeliano consistente en unir metaf\u00edsica e historia. Para una panor\u00e1mica hist\u00f3rica del paso del Derecho Natural a la Filosof\u00eda del Derecho cfr. ELIAS DIAZ, <em>Sociolog\u00eda y Filosof\u00eda del Derecho<\/em>, Madrid 1981, pp. 286-302.<\/p>\n<p>[3] M. RIEDEL, \u00abTradition und Revolution in Hegels Philosophie des Rechts\u00bb, in: ID., <em>Zwischen Tradition und Revolution Studien zu Hegels Rechtsphilosophie<\/em>, Stuttgart 1982, pp. 174-177.<\/p>\n<p>[4] F. GONZALEZ VICEN, \u00abLa Filosof\u00eda del Derecho como concepto hist\u00f3rico\u00bb, art. cit., p. 58 interpreta que estos diferentes t\u00edtulos \u00abaluden &#8230; de un lado, a la denominaci\u00f3n oficial de los cursos universitarios para los que estaban destinados, pero de otro, y muy inequ\u00edvocamente, el nuevo modo en que comenzaba a entenderse la materia\u00bb. Lo primero est\u00e1 fuera de toda duda, Hegel mismo alude al car\u00e1cter de manual en el pr\u00f3logo (Cfr. FD pr\u00f3logo, Vernal p. 11): \u00abEl motivo inmediato para la publicaci\u00f3n de este compendio es la necesidad de dar a mis oyentes una gu\u00eda para las lecciones que doy, en cumplimiento de mi cargo, sobre la Filosof\u00eda del Derecho\u00bb. Respecto a lo segundo F. Gonz\u00e1lez Vicen lo afirma resaltando el contraste de la f\u00f3rmula nueva respecto de la antigua: \u00abEstos t\u00edtulos, que pudieran denominarse alternativos, no significan, por eso, en absoluto &#8230; una equivalencia entre ambos t\u00e9rminos &#8230; de tal manera que si algo se expresa en ellos no es, ni mucho menos, una equiparaci\u00f3n, sino, muy al rev\u00e9s, la tensi6n entre formas caducas y formas nuevas de reflexi\u00f3n filos\u00f3fica sobre el Derecho\u00bb (art. cit., p. 58). Por nuestra parte creemos que la tensi\u00f3n no hace imposible la equiparaci\u00f3n, de lo contrario, como en el caso de significar cosas totalmente diferentes, no habr\u00eda ni siquiera tensi\u00f3n entre eilas.<\/p>\n<p>[5] Este intento de uni\u00f3n de Iusnaturalismo y Pol\u00edtica cl\u00e1sica es destacado, entre otros, por M. RIEDEL, \u00abTradition und Revolution &#8230; \u00bb op. cit., y por K. H. ILTING, \u00abDie Struktur der Hegelschen Rechts-philosophie\u00bb, in: M. RIEDEL (Hg.), <em>Materialien<\/em>, cit., vol. 11, pp. 52-78. Por otra parte este intento puede ser considerado como un caso m\u00e1s de la conocida y fundamental caracter\u00edstica de la filosof\u00eda hegeliana en general consistente en \u00abconcluir\u00bb, en hacer la s\u00edntesis de la historia de la filosof\u00eda, s\u00edntesis que de hecho se concreta en unir filosof\u00eda cl\u00e1sica griega y filosof\u00eda moderna. La consideraci\u00f3n de esta dimensi\u00f3n del intento hegeliano ha contextualizado sem\u00e1nticamente muchas expresiones que resultaban extra\u00f1as, disipando malentendidos, y ha contribuido a valorarlo en su originalidad y grandeza, por lo menos de intenci\u00f3n, y ha sido quiz\u00e1s uno de los motivos m\u00e1s decisivos en la renovaci\u00f3n de los estudios hegelianos, sobre todo a partir de J. Ritter.<\/p>\n<p>[6] La relaci\u00f3n de Hegel con el Iusnaturalismo se encuentra expuesta de manera global en el magistral estudio de N. BOBBIO, \u00abHegel e il giusnaturalismo\u00bb, in ID., <em>Studi hegeliani<\/em>, Torino 1981, pp. 3-33. Algunas indicaciones importantes pueden encontrarse (a pesar del t\u00edtulo) en K. H. ILTING, \u00abHegels Auseinandersetzung mit der aristotelischen Politik\u00bb, in: HEGEL, <em>Fr\u00fche politische Systeme<\/em>, hg., v. G. Gohler, Frankfurt a.M. 1974, pp. 775-781; y algunos aspectos particulares en L. SIEP, \u00abDer Kampf um Anerkennung. Zu Hegels Auseinandersetzung rnit Hobbes\u00bb, in: <em>Hegel Sutien<\/em> 9 (1974) 155-207; y O. POGGELER, \u00abHegel und Macchavelii\u00bb, in: E. HEINTEL (Hg.), <em>Philosophische Elemente der Tradition des politischen Denkem<\/em>, Wien\/M\u00fcnchen 1979.<\/p>\n<p>[7] Sobre la relaci\u00f3n de Hegel con la Pol\u00edtica cl\u00e1sica puede verse, adem\u00e1s del estudio de K. H. Ilting citado en la nota anterior, el estudio de J. RITTER, \u00abMoralitat und Sittlichkeit. Zu Hegels Auseinandersetzung rnit der Kantischen Ethik\u00bb, in: M. RIEDEL (Hg.), <em>Materialien<\/em>, cit., vol. 11, pp. 217-244; los estudios editados por Jacques d&#8217;HONDT (ed.), <em>Hegel et la pens\u00e9e grecque<\/em>, Paris 1974; M. B. FOSTER, <em>The Political Philosophies of Plato and Hegel<\/em>, Oxford 1968; A. BARUZZXI, \u00abAristoteles und Hegel\u00bb, in: <em>Hegel-Studien<\/em> 19 (1984) 95-145; M. J. INWOOD, \u00abHegel, Plato amd Greek Sittlichkeit\u00bb, in: Z. A. PELCZYNSKI (ed.), <em>The State and Civil Society. Studies in Hegel&#8217;s Political Philosophy<\/em>, Cambridge 1984, pp. 40-54. 282-284.<\/p>\n<p>[8] A pesar de la idealizaci\u00f3n de la Grecia cl\u00e1sica y especialmente su polis, Hegel es consciente ya en Tubinga (1792-93) que \u00abeste bello joven &#8230; ha huido de la tierra\u00bb (<em>Hegels theologische Jugen\u00faschriften<\/em>, hg., v. Herman Nohl, T\u00fcbingen 1907, p. 29).<br \/>\nEn Tubinga puede a\u00fan pensarse que Hegel considerara recuperable y realizable en su tiempo el ideal de \u00abbelleza\u00bb y \u00abunidad\u00ab de raz\u00f3n y sensibilidad, de \u00e9lite y pueblo. En Berna (cfr. ed. Nohl, p. 215-217) consigna su mayor conciencia de la distancia (seg\u00fan Avineri, o.c., pp. 34-37, ya como ideal definitivamente irrecuperable) y sobre todo en Jena, en el <em>Naturrechtsaufsatz<\/em> (<em>Sobre las maneras de tratar cient\u00edficamente el Derecho Natural<\/em>) (1802) y de manera definitiva en la <em>Filosofa Real<\/em> (1805-06) ya es clara la posici\u00f3n de modernidad y su diferencia respecto del ideal cl\u00e1sico.<br \/>\nPara lo que se afirma a continuaci\u00f3n resulta muy ilustrativa la descripci\u00f3n que Hegel hace de la subjetividad griega y del Estado griego, cfr. HEGEL, <em>Lecciones sobre la Filosofa de la Historia Universal<\/em>. Pad. cast. de Jos\u00e9 Gaos, Madrid 1974, pp. 431-434, 451-463.<\/p>\n<p>[9] E. GANS, \u00abVorrede\u00bb a HEGEL, <em>Werke<\/em>, edici\u00f3n completa a cargo de la \u00abAsociaci\u00f3n de amigos del finado\u00bb, vol. VIII: <em>Grundlinien der Philosophie des Rechts<\/em>, hg. v. E. Gans, Berlin 1933, p. XVII. Este pr\u00f3logo se encuentra tambi\u00e9n K. H. ILTING (Hg.), <em>Hegels Vorlesungen \u00fcber Rechtsphilosophie<\/em>, vol. 1, Stuttgart 1973, p. 595. E. Gans es una figura importante para comprender los inicios de la historia<br \/>\nde influencia y recepci\u00f3n del pensamiento hegeliano. Profesor de Derecho en Berl\u00edn, de pensamiento claramente liberal; desde planteamientos hegelianos defenci\u00f3 posiciones diferentes a Hegel, por ejemplo el republicanismo. Fue expulsado de la universidad. Su obra m\u00e1s importante <em>Naturrecht und\u00a0 Universalrechtsgeschichte<\/em>, ed. por M. Riedel, Stuttgart 1981; cfr. tambi\u00e9n <em>Philosophische Schriften<\/em>, ed. por H. Schroder, Berlin 1971. Sobre E. Gans puede verse, adem\u00e1s de las introducciones a estas<br \/>\ndos obras de los respectivos editores, H. G. REISSNER, Eduard Gans. <em>Ein leben im Vorrm\u00e4rz T\u00fcbingen<\/em> 1965; M. RIEDEL, \u00abHegen und Gans\u00bb, in: <em>Natur und Geschichte. Festschrift f\u00fcr K. Lowith<\/em>, Stuttgart 1967, p. 257-273; K. R. MEIST, \u00abAltenstein und Gans. Eine fr\u00fche politische Option f\u00fcr Hegels Rechtsphilosophie\u00bb, in: <em>Hegel Studien<\/em> 14 (1979) 39-72.<\/p>\n<p>[10] El tema de la libertad y la concepci\u00f3n del derecho es un tema recurrente pr\u00e1cticamente en cualquier estudio, con todo, como estudios espec\u00edficos sobre el tema se\u00f1alamos M. ALVAREZ-GOMEZ, \u00abHegel o la libertad como principio\u00bb, in: <em>La Ciudad de Dios<\/em> 182 (1969) 556-596; D. A. KERIMOV, \u00abDie Hegelsche Auffassung vom Willen und das problem des Wesens des Rechts\u00bb, in: <em>Hegel-Jahrbuch<\/em> 1975, Kolnh<br \/>\n1976, pp. 29-37; M. RIEDEL, \u00abNatur und Freiheit in Hegels Rechtsphilosophie\u00bb, in: <em>Materialien<\/em>, o.c., vol 11, pp. 109-127. Z. KUDEROWICZ, \u00abDer doppelte Sinn des Begriffs Freiheit bei Hegel\u00bb, in: <em>Deutsche Zeitschr. j Philos<\/em>. 24 (1976) 1526-1530; ID., \u00abDialektik der Freiheit bei Hegel\u00bb, in: <em>Hegel-Jahrbuch<\/em> 1975, Kolnh 1976, pp. 142-150; W. MARX, \u00abDie Logik des Freiheitsbegriffs\u00bb, in: <em>Hegel-Studien<\/em> 11 (1976)<br \/>\n125-147; P. R. SANCHEZ, \u00abLa libertad en Hegel\u00bb, in: <em>Rev. de Filos<\/em>. M\u00e9xico, 10 (1977) 51-67; E. VASQUEZ, \u00abDerecho y libertad\u00ab, in: <em>Rev. Venezolana de Filos<\/em>. n\u00ba 9 (1979) 109-129; ID., \u00abLa eticidad como realizaci\u00f3n del concepto\u00bb, in: <em>Rev. Venezolana de Filos<\/em>. n\u00ba 11 (1979) 107-136 (ambos estudios figuran como los dos primeros cap\u00edtulos de E. VASQUEZ, <em>Ensayos sobre la dial\u00e9ctica. Estudios sobre la dial\u00e9ctica en Hegel y Marx<\/em>, Caracas 1982); J. DE ZAN, \u00abRaz\u00f3n y libertad en la Filosof\u00eda de Hegel\u00bb, in: <em>Cuadernos de Filosof\u00eda<\/em> (Buenos Aires) 18 (1978) 105-115; L. SIEP, \u00abZum Freiheitsbegriff der praktischen Philosophie Hegels in Jena\u00bb, in: <em>Hegel in Jena<\/em>, Bonn 1980, (Hegel-Studien Beiheft 20) pp. 217-228; G. MARINI, \u00abLa liberta nel suo concetto e nella sua realiuazione: su alcuni luoghi della Filosofia del Diritto hegeliana\u00bb, in: <em>Hegel interprete di Kant<\/em>, a cura di V. Verra, Napoli 1981, pp. 123-145.<\/p>\n<p>[11] Sobre la libertad como tema de la Filosof\u00eda del Derecho hegeliana puede verse, entre otros, J. RITTER, \u00abPerson und Eigentum. Zu Hegels Grundlinien der Philosophie des Rechts\u00bb, in <em>Materialien<\/em>, cit., vol. 11, esp. pp. 153 s.; B. LIERRUCKS, \u00abRecht, Moralitat und Sittlichekeit bei Hegel\u00bb, in: <em>Materialien<\/em>, cit., vol. 11, pp. 13-51; P. J. LABARRIERE, \u00abHegel: une philosophie du droit, in: <em>Cornmunications<\/em>. Ecole des Hautes Etudes en Sciences Sociales &#8211; Centre d&#8217;Etudes Transdisciplinaires (Sociologie, Anthropologie, Serniologie), 26 (1977) 159-167. Y sobre la libertad como tema de toda la filosof\u00eda hegeliana puede verse E. ANGEHRN, <em>Freiheit und System bei Hegel<\/em>, Berlin 1977 (sobre la enciclopedia); G. JARCZYK, <em>Systerne et libert\u00e9 dans la logique de Hegel<\/em>, Paris 1980 (sobre la l\u00f3gica).<\/p>\n<p>[12] Sobre la teor\u00eda del esp\u00edritu objetivo puede verse <em>Hegel. L&#8217;esprit objectif. L&#8217;unit\u00e9 de l&#8217;histoire<\/em>, Lille 1970, esp. las contribuciones de M. RIEDEL, \u00abObjektiver Geist und praktische Philosophie\u00bb (pp. 271-295), (reproducida en ID., <em>Zwischen Tradition und Revolution<\/em>, o.c., pp. 11-40) y de J. D&#8217;HONDT, \u00abGenese et structure de l&#8217;unit\u00e9 de l&#8217;esprit objectif\u00bb (pp. 99ss), (reproducida en ID., <em>De Hegel a Marx,<\/em> Paris 1972, pp. 106-118); R. MASPETIOL, <em>Esprit objectif et sociologie h\u00e9g\u00e9lienne<\/em>, Paris 1983; H. M. SASS, \u00abHegel&#8217;s Concept of Philosophy and the Mediations of objective Spirit\u00bb, in: D. P. VERENE (ed.), <em>Hegel&#8217;s Social and Political Thought. The Philosophy of Objective Spirit<\/em>, New Jersey\/Sussex 1980, pp. 1-26 y el \u00abComment\u00bb de D.R. LACHTERMAN, o.c., pp. 27-33; V. HOSLE, \u00abDie Stellung von Hegels Philosophie des objectiven Geistes in seinem System und ihre Aporie\u00bb, in: JERMANN (Hg.), <em>Anspruch uns Leistung<\/em>, cit., pp. 11-53.<\/p>\n<p>[13] Sobre la teor\u00eda del esp\u00edritu subjetivo puede verse F. NICOLIN, \u00abHegels Arbeiten zur Theorie des subjektiven Geistes\u00bb, in: <em>Erkentnis und Verantwortung. Festschrift J Th. Litt<\/em>, D\u00fcsseldorf 1960, pp. 356-374; W. SEEBERGER, <em>Hegel oder die Entwicklung des Gehtes zur Freiheit<\/em>, Stuttgart 1970; B. QUELQUEJEU, <em>La volont\u00e9 dans la philosophie de Hegel<\/em>, Paris 1972; F. FULDA, \u00abGeist\u00bb, in: <em>Hist. Worterbuch der Philos<\/em>., Basel\/Stuttgart 1974, 111 191-199; D. HENRICH (Hg.), <em>Hegel-Tage Santa<\/em><br \/>\n<em>Margherita 1973. Hegels philosophische Psychologie<\/em>, Bonn 1979 (Hegel-Studien Beiheff 19); R. P. HORSTMANN, \u00abSubjektiver Geist und Moralitat\u00bb, in: D. HENRICH (Hg.) o.c. pp. 191-199.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed es necesario hacer alusi\u00f3n a la \u00abIntroducci\u00f3n\u00bb a la <em>Filosofia del Derecho<\/em> (los 33 primeros p\u00e1rrafos de la obra), un texto tan fundamental como dif\u00edcil, que tiene la doble misi\u00f3n de hacer presente la \u00abvoluntad libre\u00bb tal como ya ha sido desarrollada en la teor\u00eda del esp\u00edritu subjetivo -y en este sentido es un resumen y a la vez desarrollo de lo ya expuesto- y de situar el objeto (el concepto de Derecho), m\u00e9todo y divisi\u00f3n de toda la Filosof\u00eda del Derecho, haciendo as\u00ed presente tambi\u00e9n los problemas te\u00f3ricos y pr\u00e1cticos de la realizaci\u00f3n de la libertad. Sobre la \u00abIntroducci\u00f3n\u00bb espec\u00edficamente -adem\u00e1s de algunos ya citados en nota 10- cfr. B. QUELQUEJEU, <em>La volont\u00e9 dans la philosophie de Hegel<\/em>, o.c., esp. pp. 215-230; R. THEIS, \u00abVolont\u00e9 et libert\u00e9. Commentaire de l&#8217;Introduction a la Philosophie du Droit<br \/>\nde Hegel\u00bb, in: <em>Archiv J Rechts &#8211; u. Sozialphilos<\/em>. 65 (1979) 369-386; A. PEPERZAK, \u00abZur Hegelschen Ethik\u00bb in: <em>Hegel Philosophie des Rechts<\/em>, hg. v. D. Henrich u. R. P. Horstmann, Stuttgart 1982, pp. 103-132.<\/p>\n<p>[14] HEGEL, <em>Enzyklopadie der philosophischen Wksenschaften<\/em>, p\u00e1rr. 398 Agr. in: <em>Werke in zwanzig Bande<\/em>, vol. 10, p. 90.<\/p>\n<p>[15] Cfr. O. MARQUARD, \u00abZur Geschichte des philosophischen Begriffs Anthropologie seit dem Ende des achtzehnten Jahrhunderts\u00bb, in: <em>Collegium Philosophicum. Studien J: Ritter zum 60. Geburtstag<\/em>, Basel\/Stuttgart 1965, pp. 209-239 (Reproducido en ID., <em>Schwierigkeiten mit der Geschichtsphilosophie<\/em>, Frankfurt a.M. 1973).<br \/>\nEsta dimensi\u00f3n \u00abFisiol\u00f3gica\u00bb de la antropolog\u00eda -que hoy llamar\u00edamos naturalista o biol\u00f3gica- con la precedente y presupuesta filosof\u00eda de la naturaleza ha tenido una larga historia efectual en el marxismo, cuyos casos m\u00e1s excelentes sean quiz\u00e1s F. Engels y E. Bloch, aunque pocas veces est\u00e9 en primer plano, y en el mismo Marx apenas aparezca, a no ser en los manuscritos de Par\u00eds, y a\u00fan entonces es m\u00e1s por<br \/>\ninfluencia de L. Feuerbach.<\/p>\n<p>[16] Esta conexi\u00f3n entre esp\u00edritu objetivo y esp\u00edritu absoluto por medio de la Filosof\u00eda de la historia est\u00e1 expuesta por E. ANGEHRN, \u00bbVernunft in der Geschichte? Zum Problem der Hegelschen Geschichtsphilosophie\u00bb, in: <em>Zeitschrift f. philos. Forschung<\/em> 35 (1981) 341-364.<br \/>\nSobre la teor\u00eda del esp\u00edritu absoluto ver el comentario y estudio tem\u00e1tico de esta parte de la Enciclopedia de M. THEUNISSEN, <em>Hegels Lehre vom absoluten Geist als theologisch-politischer Traktat<\/em>, Berlin 1970, y las jornadas sobre el tema de la Internationale Hegel-Vereinigung <em>Hegels Logik der Philosophie. Religion und Philosophie in der Theorie des absoluten Geistes<\/em>, hg. v. D. Henrich u. R. P. Horstmann, Stuttgart 1984. T. F. GERAETS (ed.), <em>Hegel. L&#8217;esprit absolu\/The Absolute Spirit<\/em>, Ottawa 1984; ID., <em>Lo spirito assoluto come apertua del sistema hegeliano<\/em>, Napoli 1985; A. PEPERZAK, <em>Selbsterkenntnis des Absoluten. Grundlinien der Hegelschen Philosophie des Geistes<\/em>, Stuttgart-Bad Cannstatt 1987.<\/p>\n<p>[17] As\u00ed lo afirma M. RIEDEL, \u00abEinleitung\u00bb a <em>Materialien<\/em>, o.c., vol. 1 p. 12<\/p>\n<p>[18] Hay una edici\u00f3n facs\u00edmil preparada y completada con un ep\u00edlogo por W. Wieland con el t\u00edtulo <em>Hegels erste Druckschrift<\/em>, Gottingen 1970. En castellano est\u00e1n traducidos los comentarios de Hegel en <em>Escritos de juventud<\/em>, ed. preparada por J. M. Ripalda, Madrid 1978, pp. 183-194. Sobre este escrito puede verse O. POGGELER, \u00abHegels praktische Philosophie in Frankfurt\u00bb, in: <em>Hegel-Studien<\/em> 9 (1974) 73-107, esp. pp. 76-81, adem\u00e1s de los respectivos cap\u00edtulos de las obras generales de Sh. Avineri, Fr. Rosenzweig, etc. En general para el per\u00edodo de juventud pueden verse G. LUKACS, <em>El joven Hegel<\/em>, Barcelona 1972; A. PEPERZAK, <em>Le jeune Hegel et la vision morale du monde<\/em>, La Haya 1969(2); H. S. HARRIS, <em>Hegel&#8217;s development. Toward the sunlight 1770-1801<\/em>, Oxford 1972; J. M. RIPALDA, <em>La naci\u00f3n dividida<\/em>, Madrid 1978.<\/p>\n<p>[19] As\u00ed O. POGGELER, art. cit., pp. 77-79<\/p>\n<p>[20] La vers. cast. en <em>Escritos de juventud<\/em>: o.c., pp. 247-252. Adem\u00e1s de las obras citadas, sobre este escrito y los a\u00f1os de Frankfurt hay que a\u00f1adir P. CHAMLEY, \u00abLes origines de la pens\u00e9e \u00e9conomique de Hegel\u00bb, in: <em>Hegel-Studien<\/em> 3 (1965) 225-261; K. H. NUSSER, <em>Hegels Dialektik und das Prinzip der Revolution. Der Weg zur praktischen Philosophie<\/em>, M\u00fcnchen Salzburg 1973; H. C. LUCAS, \u00abSehnsucht nach einem reineren, freieren Zustande. Hegel un der w\u00fcrttembergische Verfassungsstreit\u00bb, in:<br \/>\nC. JAMME\/O. POGGELER (Hg.), \u00abFrankfurt aber ist der Naber dieser Erde\u00bb. <em>Das Schicksal einer Generation der Goethezeit<\/em>, Stuttgart 1983, pp. 73-103.<\/p>\n<p>[21] Los primeros fragmentos escritos en Frankfurt se encuentran traducidos en <em>Escritos de Juventud<\/em> o.c, pp. 387-393, y la obra terminada en Jena el 1802 en <em>La constituci\u00f3n de Alemania.<\/em> Introducci\u00f3n, traducci\u00f3n y notas de D. Negro Pavon, Madrid 1972. Con especial referencia a este escrito puede verse R. K. HOCEVAR, St\u00e4nde und Representation beim jungen Hegel, M\u00fcnchen 1968; H. MAIER, \u00abHegels Schrift \u00fcber die Reichsverfassung\u00bb, In: <em>Politische Vierteljahresschrift<\/em> 4 (1963) 334-349; ID., \u00abEinige historische Vorbemerkungen zu Hegels politischer Phiiosophie\u00bb, in: <em>Das \u00e4lteste Systemprogamm<\/em> Hg. v. R. Bubner, BOM 1973 (Hegel-Studien Beiheft 9) pp. 152-165. R. FERRARA \u00abEticidad, Religi\u00f3n y Estado en La Constituci\u00f3n de Alemania\u00bb de Hegel, in: <em>Ethos. Revista de Filosof\u00eda Pr\u00e1ctica<\/em> vol. 415 (Buenos Aires 1976-77) 163-198.<\/p>\n<p>[22] En general sobre este per\u00edodo de Jena cfr. H. SCHMITZ, <em>Hegel als Denker der Individualitat<\/em>, Meisenheim\/Glan 1957; 0. POGGELER, \u00abHegels Jenaer Systemkonzeption\u00bb, in: <em>Philos. Jahrbruch<\/em> 71 (1963\/64) 268-318; H. KIMMERLE, \u00abZur Chronologie von Hegels Jenaer Schriften\u00bb, in <em>Hegel-Studien<\/em> 4 (1967) 125-176; H. KIMMERLE, \u00abZur Entwicklung des Hegelschen Denkens in Jena\u00bb, in: <em>Hegel-Tage<\/em> <em>Urbino 1975<\/em>, BOM 1969 (Hegel-Studien Beiheft 4) pp. 33-47; R. P. HORSTMANN, <em>Hegels v\u00f6rphanomenologische Entw\u00fcrfe zu einer Philosophie der Subjektivit\u00e4t<\/em>, Heidelberg 1968(8) (Phil. Diss.); K. D\u00dcSING, \u00abSpekulation und Reflexion. Zur Zusamrnenarbeit Schellings und Hegels in Jena\u00bb, in: <em>Hegel-Studien<\/em> 5 (1969) 95-128; H. KUIMERLE, <em>Das Problem der Abgeschlawnheit des Denkem Hegels \u00abSystem der Philosophie\u00bbin den Jahre 1800-1804<\/em>, Bonn 1970, zweite erweit. Aufl. 1982 (Hegel Studien Beiheft 8); R. P. HORSTMANN, \u00abProbleme der Wandlung in Hegels Jenaer Systemkonzeption\u00bb, in: <em>Philos. Rundschau<\/em> 19 (1972) 87-118; J. H. TREDE, \u00abMythologie und Idee. Die systematische Stellung der Volksreligion in Hegels Jenaer Philosophie der Sittlichkeit (1801-03)\u00bb, in: <em>Das \u00e4lteste Systemprogamm<\/em>, cit., pp. 167-210; O. POGGELER, <em>Hegels Idee einer Ph\u00e4nomenologie des Geistes<\/em> Freiburg\/M\u00fcnchen 1973; M. BAUM\/K. MEIST, \u00abDurch Philosophie leben lernen. Hegels Konzeption der philosophie nach den neu aufgefundenen Jenaer Manuskripten\u00bb, in: <em>Hegel Studien<\/em> 12 (1977) 43-81; L. SIEP, <em>Anerkennung als Prinzip del praktischen Philosophie<\/em>, Freiburg\/M\u00fcnchen 1979; R. P. HORSTMANN, \u00ab\u00dcber die Rolle der b\u00fcrgerlichen Gesellschaft in Hegels politischer Phiiosophie\u00bb, in: <em>Hegel-Studien<\/em> 9 (1974) 209-240; K. D\u00dcSING\/D. HENRICH (Hg.), <em>Hegel-Tage Zwettel 1977. Hegel in Jena 1801-1805, Die Entwicklung des Systems und die Zusammenarbeit mit Schelling<\/em>, Bonn 1980 (Hegel-Studien Beiheft U)); H. S. HARRIS, <em>Hegel&#8217;s development night thougts (Jena 1801-1806)<\/em>, Oxford 1982; G. GERARD, <em>Critique et dialectique. L&#8217;itin\u00e9raire de Hegel a Jena (1801-I805)<\/em>, Bruxelles 1982.<\/p>\n<p>[23] Vers. cast.: <em>El sistema de la Eticidad<\/em>. Ed. preparada por D. Negro Pav\u00f3n, Madrid 1983. Puede verse un comentario a esta obra en G. G\u00d6HLER, \u00abDialektik und Politik in Hegels fr\u00fchen politischen Systemen. Kommentar und Analyse\u00bb, in: ID. (Hg.), <em>G.W.F. Hegel: Fr\u00fche politische Systeme<\/em>, Frankfurt \/ Berlin \/ Wien 1974, pp. 337 ss.<\/p>\n<p>[24] Ver la cuidada y documentadisima edici\u00f3n castellana de J. M. Ripalda: <em>Filosof\u00eda real<\/em>, Madrid 1984; el mismo G. G\u00f6hler tambi\u00e9n comenta esta obra en la obra citada en la nota anterior. Cfr. adem\u00e1s J. HABERMAS, \u00abArbeit und Interaktion. Bemerkungen ni Hegels Jenenser Philosophie des Geistes\u00bb, in: ID., <em>Technik und Wissenschaft als \u00abIdeologie\u00bb<\/em>, Frankfurt a. M. 1971, pp. 9-47; M. D&#8217;ABBIERO, \u00abMoralit\u00e0 ed eticit\u00e0 nella Realphilosophie II. Sullo sviluppo del sistema hegeliano negli anni<br \/>\n1805-06\u00bb, in: <em>Giornale critico della f\u00edlosof\u00eda italiana<\/em> 54 (1975) 222-262.<\/p>\n<p>[25] J. M. RIPALDA, \u00abIntroducci\u00f3n\u00bb a <em>Filosof\u00eda real<\/em>, o.c., pp. XXXVs. XXIV<\/p>\n<p>[26] <em>Sobre las maneras de tratar cientflcamente el Derecho Natural<\/em>, Introducci\u00f3n, traducci\u00f3n y notas de D. Negro Pav\u00f3n, Madrid 1979. Sobre este importante escrito puede verse M. RIEDEL, \u00abHegels Kritik des Naturrechts\u00bb, in: <em>Hegel-Studien<\/em> 4 (1967) 177-204 (tambi\u00e9n en <em>Zwischen Tradition und Revolution<\/em>, o.c., pp. 84-115); S. SPAGNOLO, \u00abHegel a Jena: Le origini del sistema dell&#8217;eticit\u00e0\u00bb, in: <em>Teoresi<\/em> 33 (1978) 243-269; U. CLAESGES, \u00abLegalitat und Moralitat in Hegels Naturrechtsschrift\u00bb, in: <em>Der Idealismus und seine Gegenwart. Festschrift f. W. Marx<\/em>, Hamburg 1979, pp. 53-74; J. BOHNERT, \u00abHegels Darstellung der b\u00fcrgeriichen Gesellschaft im Naturrechtsaufsatz von 1802\u00bb, in: <em>Zeitschr. f. philos<\/em>. Forschung 35 (1981) 531-551, y m\u00e1s recientemente el ampl\u00edsimo comentario del escrito hegeliano de B. BOURGEOIS, <em>Le droit naturel de Hegel (1802-03)<\/em>. Commentaire, Paris 1986.<\/p>\n<p>[27] 7 Traducci\u00f3n de W. Roces con la colaboraci\u00f3n de R. Guerra: <em>Fenomenolog\u00eda del Esp\u00edritu<\/em>, M\u00e9xico 1971. Como comentarios generales pueden consultarse J. HYPPOLITE, Estructura y g\u00e9nesis de la \u00abFenomenologia del Esp\u00edritu\u00bb de Hegel, Barcelona, 1974; R. VALLS PLANA, <em>Del yo al nosotros. Lectura de la \u00abFenomenolog\u00eda del Esp\u00edritu\u00bb de Hegel<\/em>, Barcelona 1971; P. J. LABARRIERE, <em>Structures et mouvement dialectique dans la \u00abPh\u00e9nomenologie de l&#8217;Esprit\u00bb de Hegel<\/em>, Paris 1962; ID., <em>La \u00abFenomenologia del esp\u00edritu\u00bb de Hegel. Introducci\u00f3n a una lectura<\/em>, M\u00e9xico 1985; H. F. FULDA\/D. HENRICH (Hg.). <em>Materialien zu Hegels \u00abPhanomenologie des Geistes\u00bb<\/em>, Frankfurt, 1973; sobre la diferencia del esquema -por lo que respecta a la relaci\u00f3n entre moralidad y eticidad- en la <em>Fenomenolog\u00eda<\/em> y la <em>Filosofia del Derech<\/em>o cfr. W. van DOOREN, \u00abDialektik und Ethik\u00bb, in: <em>Hegel-Jahrbuch 1975<\/em>, hg. v. W. R. Beyer, Koln 1976, pp. 227-231.<\/p>\n<p>[28] Un comentario de esta parte hasta el final de la obra se ofrece en J. R. SEIBOLD, <em>Pueblo y Saber en la fenomenologia del esp\u00edritu de Hegel<\/em>, San Miguel (Bs. Aires) 1983.<\/p>\n<p>[29] Cf. J. HYPPOLITE, \u00abL&#8217;\u00e9tat de droit (la condition juridique)\u00bb, in: <em>Hegel Tage. Royaumont 1964<\/em>, Bonn 1984~ (Hegel-Studien Beiheft, 3) pp. 181-185; ER. CRISTI, \u00abHegel and Roman Liberalism\u00bb, in: <em>History or Political Thought<\/em> 5 (1984) 281-294<\/p>\n<p>[30] Cfr. J. HYPPOLITE, \u00abLa signification de la R\u00e9volution francaise dans la Ph\u00e9nom\u00e9nologie de Hegel\u00bb, in: <em>Rev. Philosophique<\/em> 1939, pp. 321-352 (tambi\u00e9n in: ID., <em>Etudes sur Hegel, et Marx<\/em>, Paris 1955); J. RITTER, <em>Hegel und die franzosische Revolutio<\/em>n (1956), Frankfurt\/M. 1972; J. HABERMAS, \u00abHegels Kritik der franzosischen Revolution\u00bb, in: ID., <em>Theorie und Praxios<\/em>, Neuwied\/Berlin 1969, pp. 89-107 (vers. cast.: <em>Teor\u00eda y praxis<\/em>, Madrid 1987, pp. 123-140); K. H. NUSSER, \u00abDie Franzosische Revolution und Hegels Phanomenologie des Geistes\u00bb, in: <em>Philos. Jahrbuch<\/em> 77 (1970) 276-296; ID., <em>Hegels Dialektik und das Prinzip der Revolution<\/em>, M\u00fcnchen 1973; R. PEDRAJAS, \u00abHegel y la Revoluci\u00f3n Francesa (La interpretaci\u00f3n del hecho revolucionario en la Fenomenolog\u00eda)\u00bb, in: <em>En torno a Hegel<\/em>, Granada 1974, pp. 347-363; J. F. SUTER, \u00abBurke, Hegel and the French Revolution\u00bb, cit. pp. 52-72;<br \/>\nC. CESA, \u00abHegel e la rivoluzione francese\u00bb, in: <em>Riv. critica Storia Filosofia<\/em> 28 (1973) 176-195; O. POGGELER, \u00abPhilosophie und Revolution beim jungen Hegel\u00bb, in: ID., <em>Hegels Idee einer Phanomenologie des Geistes<\/em>, cit., pp. 13-78; M. KIRN, \u00abDer Begriff der Revolution in Hegels Philosophie der Weltgeschichte\u00bb, in: <em>Stuttgarter Hegel Tage<\/em> 1970, hg. v. H. G. Gadamer, Bonn 1954 (Hege-Studien Beiheft 11) pp. 339-363; J. GRANIER, \u00abHegel et la R\u00e9volution francaise\u00bb, in <em>R\u00e9v. Metaph., et de Morale <\/em>85 (1980) 1-26.<\/p>\n<p>[31] Cfr. J. M. ARTOLA, \u00abEl lenguaje y la dial\u00e9ctica de la moralidad en la Fenomenolog\u00eda del esp\u00edritu\u00bb, in: <em>Pensamiento<\/em> 26 (1970) 369-395; Cfr. A. PAPPALARDO, \u00abI postulati della morale kantiana nella prospettiva hegeliana della Fenomenologia\u00bb, in: <em>Pensiero<\/em> 11 (Milano 1966) 208-225; M. GUEROULT, \u00abLes Deplacements (Erstellungen) de la conscience morale kantienne selon Hegel\u00bb, in: <em>Hommage a Jean Hyppolite<\/em>, Paris 1971, pp. 47-80.<br \/>\nLa cr\u00edtica a la moralidad tambi\u00e9n se encuentra ya en el cap\u00edtulo anterior \u00ab(V. Certeza y Verdad de la Raz\u00f3n\u00bb, segunda parte.<\/p>\n<p>[32] Cfr. E. TRIAS, <em>El lenguaje del perd\u00f3n. Un ensayo sobre Hegel<\/em>, Barcelona 1981.<\/p>\n<p>[33] S\u00f3lo algunas referencias sobre este comentad\u00edsimo cap\u00edtulo: H. G. GADAMER, <em>La dial\u00e9ctica de la autoconciencia en Hegel,<\/em> Valencia 1980; M. ALVAREZGOMEZ, \u00abConstituci\u00f3n de la autoconciencia y dial\u00e9ctica del amo y del esclavo en Hegel\u00bb, in: <em>Miscel\u00e1nea Juan Becerril<\/em>, Madrid 1974, vol. 11, pp. 9-47; W. Becker, <em>Idealistische und Materialistische Dialektik. Das Verh\u00e4ltnis von \u00abHerrschaft und Knechtschaft\u00bb bei Hegel und Marx<\/em>, Stuttgart 1970; ID., \u00abHegels Dialektik von Herr und Knecht, in: <em>Hegel-Studien<\/em> Beiheft 11, Bonn 1974, pp. 429 SS; O. POGGELER, \u00abHegels Phanomenologie des Selbstbewusstseins\u00bb, in: ID., <em>Hegels Idee ..,<\/em> cit., pp. 231-299; R. VALLS PLANA, <em>El trabajo como deseo reprimido<\/em>, Barcelona 1981. H. OTTMANN, \u00abHerr und Knecht bei Hegel. Bemerkungen zu einer missverstandenen Dialektik\u00bb, in: <em>Zeitschr. f. philos.<\/em> Forschung 35 (1981) 365-384; W. MARX, <em>Das Selbstbewusstsein in Hegels Phanomenologie des Geistes<\/em>, Frankfurt\/M. 1986; G. JARCZYK\/P.-J. LABARRIERE, <em>Les premiers combats de la r\u00e9connaissance<\/em>, Paris 1987.<\/p>\n<p>[34] W. R. BEYER, Zwischen Phanomenologie und Logik. Hegel als Redakteur der Bamberger Zeitung, Koln 1974\u00b2 M. BAUM\/K. MEIST, \u00abPolitik und Philosophie in der Bamberger Zeitung. Dokumente zu Hegels Redaktionstatigkeit 1807-1808\u00bb, in: <em>Hegel-Studien<\/em> 10 (1975) 87-127.<\/p>\n<p>[35] De esta ense\u00f1anza surge la as\u00ed llamada <em>Philosophische Prop\u00e4deutik (Werke in zwanzig Bande<\/em>, vol. IV = Jubilaumsausgabe, vol. III). Sobre los aspectos de filosof\u00eda pr\u00e1ctica cfr. G. PAPULI, \u00abLa morale kantiana e la Propedeutica filosofica dello Hegel\u00bb, in: <em>Annuario del Liceo Palmieri<\/em>\u00a0 Lecce, 1965-66, pp. 191-247; F. SCHNEIDER, \u00abHegels Propadeutik und Kants Sittenlehre\u00bb, in: K. HARTMANN (Hg.), <em>Die<\/em><br \/>\n<em>ontologische Option. Studien zu Hegels Propadeutik, Schellings Hegel-Kritik und Hegels Phanomenologie des Geistes<\/em>, Berlin 1976, pp. 31-1 15.<\/p>\n<p>[36] Cfr. O. POGGELER, <em>Hegel und die Romantik<\/em>, Bonn 1956; ID., \u00abHegel und Heidelberg\u00bb, in: <em>Hegel-Studien<\/em> 6 (1971) 65-133; Fr. NICOLIN, \u00abHegel als Professor in Heidelberg\u00bb, in: <em>Hegel-Studien<\/em> 2 (1963) 71-98; H. G. GADAMER, \u00abHegel und die Heidelberger Romantik\u00bb, in: ID., <em>Hegels Dialektik. F\u00fcnf hermeneutische Studien<\/em>, T\u00fcbingen 1971, pp. 71-81 (vers. cast.: <em>La dial\u00e9tica de Hegel<\/em>, Madrid 1980, pp. 109-124).<\/p>\n<p>[37] Sobre este escrito cf. C. CESA, \u00abL&#8217;atteggiamento politico di Hegel nel 1817: Lo scrito sulla dieta del W\u00fcrttemberg\u00bb, in: ID., <em>Hegel filosofo politico<\/em>, Napoli 1976, pp. 105-143; C. JAMME, \u00abDie Erziehung der Stande durch sich selbst. Hegels Konzeption der neustandisch-b\u00fcrgerlichen Representation in Heidelberg 1817-18\u00bb, in: H. C. LUCAS\/O. POGGELER (Hg.), <em>Hegels Rechtsphilosophie im Zwammenhang der europ\u00e4ischen Verfassungsgeshichte<\/em>, Stuttgart-Bad Cannstatt 1986, pp. 149-173.<\/p>\n<p>[38] B. QUELQUEJEU, <em>La volont\u00e9 dans la philosophie de Hegel<\/em>, Paris 1972, p. 215.<\/p>\n<p>[39] 9 Si se toma, por ejemplo, como criterio el de sus lecturas y el tema de mayor n\u00famero de libros de su biblioteca particular, resultar\u00eda que su \u00abdominio de predilecci\u00f3n\u00bb ser\u00edan las ciencias naturales: f\u00edsica y qu\u00edmica. Por otra parte hay que tener en cuenta que el tema pol\u00edtico se encuentra \u00edntimamente unido al de la historia, la religi\u00f3n y a la misma metaf\u00edsica.<\/p>\n<p>[40] <em>Uber die englische Reformbill<\/em>, in: <em>Werke in zwanzig Bande<\/em>, vol, 11, pp. 83-128, que Hegel empez\u00f3 a publicar el 26 de abril de 1831 en el <em>Allgemeine Preussische Staatszeitung<\/em> sin llegar a publicarlo entero. Cfr. Z.A. PELCZYNSKI, \u00abHegel e la constituzione inglese\u00bb, in: C. CESA (ed.), <em>II pensiero politico di Hegel<\/em>, Roma-Bari 1979, pp. 129-147; M. J. PETRY, \u00abPropaganda and Analysis: the background to<br \/>\nHegel&#8217;s article on the English Reform Bill\u00bb, in: Z.A. PELCZYNSKI (ed.), <em>The State and Civil Society. Studies in Hegel&#8217;s Political Philosophy<\/em>, Cambridge 1984, pp. 137-158.<br \/>\n295-299.<\/p>\n<p>[41] Sobre este tema de vasto alcance, ver por una parte la discusi\u00f3n entre O. Poggeler y H. F. Fulda, reproducida en <em>Materialien zu Hegels \u00abPhanomenologie des Geistes\u00bb<\/em>, o.c., y por otra H. F. FULDA, <em>Das Problem einer Einleitung in Hegels Wissenschaft der Logik<\/em>, Frankfurt a.M. 1976~; L. B. PUNTEL, <em>Darstellung, Methode und Struktur. Untersuchungen zur Einheit der systematischen Philosophie G. W. F. Hegels<\/em>, Bonn 1981\u00b2 (Hegel-Studien Beiheft 10)<\/p>\n<p>[42] Cfr. M. RIEDEL, <em>Zwischen Tradition und Revolution<\/em>, o.c., pp. 179-180.<\/p>\n<p>[43] <em>Briefe von und and Hegel<\/em>, hg. v. J. Hoffmeister, vol. 1, Hamburg 1952, p. 59 (Vers. cast. de J. M. Ripalda: HEGEL, <em>Escritos de juventud<\/em> Madrid 1978, p. 433).<\/p>\n<p>[44] Cfr. mi art\u00edculo: \u00abDel ideal de comunidad popular al concepto de Esp\u00edritu. Estudio sobre el surgimiento del concepto de Esp\u00edritu en el contexto de la relaci\u00f3n entre comunidad popular y religi\u00f3n en el joven Hegel\u00bb, in: <em>Estudios Filos\u00f3ficos<\/em> 36 (1987) 59-107.<\/p>\n<p>[45] Cfr. m\u00e1s arriba pp. 3-5 y nota 13.<\/p>\n<p>[46] Ya desde estos mismos principios l\u00f3gico-sistem\u00e1ticos hay que rechazar el enfoque \u00abfenomenol\u00f3gico\u00bb de la Filosof\u00eda del Derecho, que propone K. H. ILTING, \u00abLa forme logique et syst\u00e9matique de la Philosophie du Droit, in: <em>Hegel et la philosophie du droit<\/em>, Paris 1979, pp. 35-64; ID., \u00abZur Dialektik in der Rechtsphilosophie, in: <em>Hegel-Jahrbuch<\/em> 1975, Koln 1976, pp. 38-44. Cfr. la confrontaci\u00f3n de las dos posiciones, representadas por K. H. Ilting y L. Siep en <em>Hegels Philosophie des Rechts<\/em>, o.c Para una visi\u00f3n panor\u00e1mica de estos enfoques y su problem\u00e1tica cfr. J. DE ZAN,<br \/>\n\u00abCuestiones de estructura y m\u00e9todo de la Filosof\u00eda del Derecho de Hegel\u00bb, in: <em>Estudios sobre Kant y Hegel<\/em>, ed. por C. Fl\u00f3rez y M. Alvarez-G\u00f3mez, Salamanca 1982, pp. 143-170.<\/p>\n<p>[47] H. MARCUSE, <em>Raz\u00f3n y revoluci\u00f3n,<\/em> Madrid 1971, p. 187 la critica como \u00abjustificaci\u00f3n metaf\u00edsica\u00bb. Sobre esta cuesti\u00f3n y en general sobre la parte \u00abDerecho Abstracto\u00bb cfr. J. RITTER, \u00abPerson und Eigentum &#8230; \u00bb cit., in: <em>Materialien<\/em>, vol. 11, pp. 152-175; M. VILLEY, \u00abDas Romische Recht in Hegels Rechtsphilosophie\u00bb, in: <em>Materialien<\/em>, o.c., 11 pp. 131-151. H. G. FLICKINGER, \u00ab\u00abDas abstrakte Recht\u00bb. Hegels Kritik der b\u00fcrgerlichen Rechtsbegriffs\u00bb, in: <em>Archiv f. Rechts und Zozialphilosophie <\/em>62 (1976) 527-548; R. TEICHGRAEBER, \u00abHegel on Property and Poverty\u00bb, in: <em>Journal of the History of Ideas<\/em> 38 (1977) 47-64; R. CRISTI, \u00bbPosesi\u00f3n y propiedad en la Filosof\u00eda del Derecho de Hegel\u00bb, in: <em>Rev. de Filosof\u00eda<\/em> 16 (Santiago de Chile 1978) n\u00fam. 1-2, pp. 95-109; P. G. STILLMANN, \u00abPerson, Property and Civil Society in the Philosophy of Right\u00bb, in: VERENE (ed.), <em>Hegel&#8217;s Social and Political Thought<\/em>, New Jersey 1980, pp. 103-117; L. RIZZI, \u00abPossesso e proprieta nella Filosofia del diritto\u00bb, in: <em>Riv. critica della storia della Filosofia<\/em> 35 (1980) 238-251; S. BENHABIB, \u00abObligation, contract and exchange: on significance of Hegel&#8217;s abstract right\u00bb, in: Z. A. PELCZYNSKI (ed.), <em>The State and Civil Society<\/em>, Cambridge 1984, pp. 159-177, 299-303; W. BAWUSCHAT, \u00abZum Status des abstrakten Rechts in Hegels Rechtsphilosophie\u00bb, in: <em>Zeitschr. f. philos.<\/em> Forschung 41 (1987) 19-42; V. HOSLE, \u00abDas abstrakte Recht\u00bb, in: JERMANN (hg.), <em>Anspruch und Leistung<\/em>, cit., pp. 55-99.<\/p>\n<p>[48] 8 Cfr. P. LANDAU, \u00abHegels Begr\u00fcndung des Vertragsrechts\u00bb, in: <em>Materialien<\/em>, o.c., 11, pp. 176-197; L. ELLRICH, \u00abDie Rolle des Scheinbegriffs in Hegels Kritik des Vetragsrechts\u00bb, in: <em>Zeitschr. f. philos.<\/em> Forschung 41 (1987) 183-201; H. SCHNADELBACH, \u00abHegel und die Vertragstheorie\u00bb, in: <em>Hegel-Studien<\/em> 22 (1987) 111-128.<\/p>\n<p>[49] Marx no s\u00f3lo reducir\u00e1 la sociedad civil a sistema de necesidades -hablando en t\u00e9rminos hegelianos, que corresponde a la maxiana estructura econ\u00f3mica-, sino que a \u00e9sta la entender\u00e1 como dominada por el contrato. Cfr. como ejemplo K. MARX. <em>El Capital<\/em>, vol 1, M\u00e9xico 1975, p. 38: \u00abPara \u00e9stos (los productores), las relaciones sociales que se establecen entre sus trabajos privados aparecen como lo<br \/>\nque son; es decir, no como relaciones directamente sociales de las personas en sus trabajos, sino como relaciones materiales entre personas y relaciones sociales entre cosas\u00bb.<\/p>\n<p>[50] 0 La cr\u00edtica al contractualismo es un tema recurrente en Hegel y en los estudios sobre su filosof\u00eda pol\u00edtica. Cfr. por ejemplo K. H. ILTING, \u00abDie Struktur &#8230; \u00bb, cit.; N. BOBBIO, \u00abHegel e il giusnaturalismo\u00bb, cit.; Z. A. PELCZYNSKI, \u00abThe hegelian Conception of the Staten\u00bb, in: ID. (ed.), <em>Hegel&#8217;s Political Phylosophy<\/em>, cit., pp. 1-29.<\/p>\n<p>[51] Sobre el derecho penal en Hegel cfr. cfr. R.A. BAERMANN, <em>Sittlichkeit und Verbrechen bei Hegel<\/em>, Frankfurt a. M. 1980; D. E. COOPER, \u00abHegel&#8217;s Theory of Punishment\u00bb, in: PELCZYNSKI (ed.), <em>Hegel&#8217;s Political Philosophy<\/em>, Cambridge 1971, pp. 151-167; 0. K. FLECHTHEIM, <em>Hegels Strafrechtstheorie<\/em>, Berlin 1975\u00b2; M. H. MITIAS, \u00abAnother Look at Hegel&#8217;s Concept of Punishment\u00bb, in: <em>Hegel-Studien<\/em> 13<br \/>\n(1978) 175-185; W. SCHILD, \u00abDie Aktualit\u00e4t des Hegelschen Strafbegriffs\u00bb, in: <em>Philosophische Elemente der Tradition des politischen Denkens<\/em>, hg. v. E. Heintel, Wien 1979, pp. 199-233; ID., \u00abDer strafrechtsdogmatische Begriff der Zurechnung in der Rechtsphilosophie Hegel\u00bb, in: <em>Zeitschr. f. philos.<\/em> Forschung 35 (1981) 445-476; P. G. STILLMANN, \u00abHegel&#8217;s Idea of Punishment\u00bb, in: <em>Journal of the History of Philosophy<\/em> 14 (1976) 169-182; 1. PRIMORATZ, <em>Banquos Geist. Hegels Theory der Strafe<\/em>,<br \/>\nBonn 1986 (Hege-Studien Beiheft 29), K. SEELMANN, \u00abHegel und die Strafrechtsphilosophie der Aufklarung\u00bb, in: JERMANN (Hg.), <em>Anspruch und Leistung<\/em> cit., pp. 227-237.<\/p>\n<p>[52] 2 Cfr. C. CESA, \u00abDoveri universali e doveri di Stato. Considerazione sull&#8217;etica di Hegel\u00bb, in: <em>Riv. di Filos.<\/em> n\u00fam. 7-9 (1977) 30-48; A. PEPERZAK, \u00abMoralische Aspekte der Hegelschen Rechtsphilosophie\u00bb, in: H. C. LUCAS\/O. POGGELER (Hg.,) <em>Hegels Rechtsphilosophie im Zusammenhang der europ\u00e4ischen Verfassungsgeschichte<\/em>, Stuttgart 1986, pp. 447-463.<\/p>\n<p>[53] Como estudios generales sobre la cuesti\u00f3n cfr. L. SIEP, \u00abWas heisst: Aufhebung der Moralit\u00e4t in Sittlichkeit in Hegels Rechtsphilosophie\u00bb, in: <em>Hegel-Studien<\/em> 17, 75-96; H. KRUMPEL, <em>Zur Moralphilosophie Hegels<\/em>, Berlin 1972; E MENEGONI, <em>Moralit\u00e0 e morale in Hegel<\/em>, Padova 1982; M. BAUM, \u00abGemeinwohl und allgemeiner Wille in Hegels Rechtsphilosophie\u00bb. in: <em>Archiv f. Geschichte d. Philos<\/em>. 60 (1978) 175-198; K. HARTMANN, \u00abMoralit\u00e4t und konkeretes Allgemeines\u00bb, in <em>Archiv f. Geschichte d. Philos.<\/em> 60 (1978); C. JERMANN, \u00abDie Moralit\u00e4t\u00bb, in: JERMANN (Hg.), <em>Anspruch und Leistung<\/em>, cit., pp. 101-144.<\/p>\n<p>[54] J. DERBOLAV, \u00abHegels Theorie der Handlung\u00bb, in: <em>Materialien<\/em>, o.c., 11, pp. 201-216; L. S. STEPELEVICH\/ D. LAMB (ed.), <em>Hegel&#8217;s Philosophy of Action<\/em>, Atlantic Highlands 1983, esp. las contribuciones de Ch. Taylor y G. Planty-Bonjour.<\/p>\n<p>[55] 5 Cfr. mi art.: \u00abMoralit\u00e4t als Recht des subjektiven Willens\u00bb, in: <em>Hegel-Jahrbuch<\/em> 1974, cit., pp. 207-215.<\/p>\n<p>[56] La poca atenci\u00f3n a esta parte suele ir unida a la suposici\u00f3n que es poco significativa, ya que Hegel tiene una pol\u00edtica pero no una moral, cfr. por ejemplo H. MARCUSE, <em>Raz\u00f3n y revoluci\u00f3n<\/em>, o.c., p. 197; E. BLOCH, <em>Subjekt-Objekt. Erl\u00e4uterungen zu Hegel<\/em>, Frankfurt a.M. 1962\u00b2, p. 257s (vers. cast. de W. Roces, J. M. Ripalda, G. Hirata y J. P\u00e9rez del Corral: <em>Sujeto-Objeto. El pensamiento de Hegel<\/em>, Madrid 1982, p. 240s). Un estudio que abri\u00f3 otro camino es H. HEIMSOETH, \u00abPolitik und Moral in Hegels Geschichtsphilosophie\u00bb, in: <em>Bl\u00e4ter f: Deutsche Philos.<\/em> 8 (1934-35) 127-148, reproducido en ID., <em>Studien zur Philosophiegeschichte<\/em>, Koln 1961, pp. 22-42 (vers. cast.: \u00abPol\u00edtica y moral en la filosof\u00eda de Hegel\u00bb, in: <em>Rev. de Occidente<\/em> 46 (1934) 113-149). Cfr. D. SOUCHE-DAGUES, \u00abNegation et individualit\u00e9 dans<br \/>\nla pens\u00e9e politique de Hegel\u00bb, in ID., <em>Logique et Politique h\u00e9g\u00e9liennes,<\/em> Paris 1983, pp. 11-70. Ciertamente se trata de un derecho (existencia de la libertad) de un status a\u00fan no pleno, ya que se trata de una existencia (Dasein) interior, es el derecho de la autodeterminaci\u00f3n subjetiva, por tanto formal, abstracta, a\u00fan no realizada.<\/p>\n<p>[57] Sobre la existencia y el car\u00e1cter de la moral hegeliana cfr. E. WEIL, \u00abLa morale de Hegel\u00bb, in ID., <em>Essais et conferences 1<\/em>, Paris 1970, pp. 142-258. La discusi\u00f3n sobre la moral hegeliana tiene como una de las cuestiones centrales su concepci\u00f3n del deber-ser (Sellen), cfr. K. A. WEISSHAUPT, \u00abZur Dialektik des Sollens in Hegels Wissenschaft der logik\u00bb, in: <em>Hegel-Jahrbuch<\/em> 1975, Koln 1976, pp. 452-458; B. BITSCH, <em>Sollenskritik und Moralit\u00e4tskritik bei Hegel,<\/em> Bonn 1977; 0. MARQUARD, \u00abHegel und das Sellen\u00bb, in: <em>Philos. Jahrbuch<\/em> 72 (1964) 103-119; M. ALVAREZ GOMEZ, \u00abFundamentaci\u00f3n l\u00f3gica del deber ser en Hegel\u00bb, in: <em>Estudios sobre Kant y Hegel<\/em>, ed. por C. Fl\u00f3rez y \u00e9l mismo, Salamanca 1982, pp. 171-201. Cfr. la pol\u00e9mica entre D. CRUZ VELEZ, \u00abHegel y el problema del fin de la \u00e9tica. Bajo el signo<br \/>\ndel inmoralismo\u00bb in: <em>Rev. latinoam. de Filos.<\/em> 1 (B. Aires 1975) 9-26 y J.A. DIAZ, \u00abHegel y el problema del fin de la \u00e9tica\u00bb, in: <em>Rev. Latinoam. de Filos.<\/em> 3 (1977) 84-86; O. N. GUARIGLIA, \u00abLa cancelaci\u00f3n hegeliana de la \u00e9tica: origen y consecuencias\u00bb, in: <em>Rev. Latinoam. de Filos.<\/em> 10 (19184) 231-253.<\/p>\n<p>[58] Sobre la cr\u00edtica a la moral kantiana y la relaci\u00f3n entre moralidad y eticidad cfr. adem\u00e1s de los estudios de J. Ritter y de L. Siep ya indicados W. H. WALSH, <em>La \u00e9tica hegeliana<\/em>, Valencia 1976; K. H. NUSSER, \u00abDas Kriterium der Moralit\u00e4t und die sittliche Allgemeinheit. Zur Bestimmung von Moralit\u00e4t und die sittliche Allgemeinheit. Zur Bestimmung von Moralit\u00e4t und Rechtsbegr\u00fcndung bei Kant und<br \/>\nHegel\u00bb, in: <em>Zeitschr. f. philos.<\/em> Forschung 35 (1981) 552-563; C. CESA, \u00abTra moralit\u00e4t e Sittlichkeit. Sul confronto di Hegel con la filosofia pratica di Kant\u00bb, in: V. VERRA (ed.), <em>Hegel interprete di Kant<\/em>, Napoli 1981, pp. 147-178; M. JALEY \u00abKant, Hegel et l&#8217;ethique\u00bb, in: J. D&#8217;HONDT (ed.), <em>Hegel et le si\u00e8cle des Lumi\u00e8res<\/em>, Paris 1974, pp. 149-167; 0. REBOUL, \u00abHegel, critique de la morale de Kant\u00bb, in: <em>Rev.<\/em><br \/>\n<em>de Metaph. et de Morale<\/em> 80 (1975) 85-100; de M. H. MITIAS, <em>The moral Foundation of the State<\/em>, Amsterdam 1984 ver esp. cap. III \u00abLaw and Morality\u00bb (pp. 58-113) y el comentario a la obra de C. CORDIA, \u00abEl Estado hegeliano y la moral\u00bb, in: <em>Di\u00e1logos<\/em> 47 (1986) 135-149.<\/p>\n<p>[59] Sobre la conciencia moral (Gewissen) y sus figuras de subjetividad extremada cf. H. LUBBE, \u00abZur Dialektik des Gewissens nach Hegel\u00bb, in: <em>Heidelberger Hegel Tage<\/em> 1962, Bonn 1964, pp. 247-261; A. ELSIGAN, \u00abZum Begriff der Moralit\u00e4t in Hegels Rechtsphilosophie\u00bb, in: <em>Wiener Jahrbuch f. Philo.<\/em> 5 (1972) 187-208; G. HEINTEL, \u00abMoralisches Gewissen und substantielle Sittlichkeit in Hegels Geschichtsphilosophie\u00bb, in: <em>Geschichte und System. Festschrift f. E. Heintel<\/em>, M\u00fcnchen\/Wien 1972,<br \/>\npp. 128-143; A. REUTER, <em>Dialektik und Gewissen. Studien zu Hegel<\/em>, Freiburg i. Br. 1977 (Dissertationsdruck); F. CHIEREGHIN, \u00abIpocrisia e dialettica\u00bb, in: <em>Verifiche<\/em> 9 (1980) 343-376.<\/p>\n<p>[60] Cfr. los estudios de L. Siep, J. Ritter y W. H. Walsh ya indicados.<\/p>\n<p>[61] A. PEPERZAK, \u00abHegels Pflichten- und nigendlehre. Eine Analyse und Interpretation der Grundlinien der Philosophie des Rechts $$ 142-156\u00bb, in: <em>Hegel-Studien<\/em> 17 (1982) 97-117.<\/p>\n<p>[62] Cfr. K. H. ILTING, \u00abDie Struktur &#8230; \u00bb, cit.<\/p>\n<p>[63] P. J. LABARRIERE, \u00abHegel: une philosophie du droit\u00bb, in: <em>Communications<\/em>. Ecole des Hautes Etudes en Sciences Sociales-Centre d&#8217;Etudes Transdisciplinaires (Sociologie, Anthropologie, Semiologie) 26 (1977) p. 163. Cfr. D. ROSENFIELD, <em>Politique et libert\u00e9<\/em>, o.c., pp. 60-69.<\/p>\n<p>[64] Sobre el llamado \u00abinstitucionalismo\u00bb en Hegel, cfr. M. RIEDEL, \u00abDialektik in Institionen\u00bb, in: ID., <em>Zwischen Tradition und Revolution<\/em>, o.c., pp. 40-64; D. HENRICH, \u00abEinieitung des Herausgebers: Vernunft in Verwirklichung\u00bb, in: HEGEL, <em>Philosophie des Rechts. Die Vorlesung von 1819-20 in einer Nachschrift<\/em>, Frankfurt a. M. 1983, pp. 30-38.<\/p>\n<p>[65] Sobre la familia cfr. G. FESSARD, \u00abLes relations familiales dans la Philosophie du Droit de Hegel\u00bb, in: <em>Hegel Jahrbuch<\/em> 1967, hg. v. W.R. Beyer, Meisenheim a. Glan 1968, pp. 34-63; R.L. PERKINS, \u00abThe family: Hegel and Kierkegaard&#8217;s Judge Wilhelm\u00bb, in: <em>Hegel-Jahrbuch<\/em> 1967, cit., pp. 89-100; S. BLASCHE, \u00abNat\u00fcrliche Sittlichkeit und b\u00fcrgerliche Gesellschaft. Hegels Konstruktion der Familie als sittliche Intimit\u00e4t im entsittlichen Leben\u00bb, in: <em>Materialien<\/em>, o.c., 11, pp. 312-337; N. M. LOPEZ CALERA, \u00abEl matrimonio en la Filosof\u00eda del Derecho de Hegel\u00bb, in: <em>En torno a Hegel<\/em>, Granada 1974, pp. 189-203; R. J. SIEBERT, <em>Hegel&#8217;s Concept of marriage and Family: The Origin of Subjective Freedom<\/em>, Washington 1979; ID., \u00abHegel&#8217;s Concept of Marriage and Family\u00bb, in: VERENE (ed.), <em>Hegel&#8217;s Social and Political Thought<\/em>, New Jersey 1980, pp. 177-214; M. WESTPHAL, \u00abHegel&#8217;s radical idealism: family and state as ethical communities\u00bb, in: Z. A. PELCZYNSKI (ed.), <em>The State and Civil Society<\/em>, o.c, pp. 77-92. 288-292; M. WEBER, <em>Zur Theorie der Familie in der Rechtsphilosophie Hegels<\/em>, Berlin 1986; C. JERMANN, \u00abDie Familie\u00bb, in: JERMANN (Hg.), <em>Anspruch und Leistung<\/em>, cit., pp. 145-165.<\/p>\n<p>[66] Sobre la sociedad civil, M. RIEDEL \u00abHegels Begriff der b\u00fcrgerlichen Gesellschaft und das Problem seines geschichtlichen Ursprungs\u00bb, in: <em>Materialien<\/em>, vol. 11, pp. 247-275; G. MARINI, \u00abStruttura e significati della societa civile\u00bb, in: C. CESA (ed.), <em>Il pensiero pol\u00edtico di Hegel<\/em>, cit., pp. 59-82; P. SALVUCCI, <em>Lezioni sulla hegeliana filosofia del diritto<\/em>. <em>La societa civile<\/em>, Urbino 1971; 1. FETSCHER \u00abZur Aktualit\u00e4t der politischen Philosophie Hegels\u00bb, in: R. HEEDE\/J. RITTER (Hg.), <em>Hegel Bilanz<\/em>, Frankfurt a.M. 1973, pp. 193-213 (vers. cast. \u00abActualidad y significado del concepto de sociedad civil en el pensamiento pol\u00edtico de Hegel\u00bb, in: <em>Sistema<\/em> 10 (1975) 25-40); K. HARTMANN, \u00abIdeen zu einen neuen systematischen Verstandnis der Hegelschen Rechtphilosophie\u00bb, in: <em>Perspektiven der Philosophie<\/em> 2 (1976) 167-200; R. CRISTI, \u00abLa estructura de la sociedad civil en la Filosofia del Derecho de Hegel\u00bb,<br \/>\nin: <em>Escritos de teor\u00eda<\/em> 3-4 (Santiago de Chile 1978-79) 217-242; P. ALPINO, \u00ab\u00abSt\u00e4nde\u00bb e Stato nella Filosofia del Diritto\u00bb, in <em>Riv., critica della Storia della Filosofia<\/em> 35 (1980) 252-269; P. G. STILLMANN, \u00abHegel&#8217;s Civil Society: A Locus of Freedom\u00bb, in <em>Polity<\/em> 12 (1980) 622-646; J. DE ZAN, \u00abLa interpretaci\u00f3n hegeliana de la Sociedad Civil en Europa y en Am\u00e9rica\u00bb, in: <em>Cuadernos Salmantinos de Filosofia<\/em> 8 (1981) 39-62; respecto a la predominante, desde J. Ritter sobre todo, interpretaci\u00f3n que da primac\u00eda a la sociedad civil presenta reservas R.P. HORSTMANN \u00ab\u00dcber die Rolle der b\u00fcrgerlichen Gesellschaft in Hegels politischer Philosophie\u00bb, in: <em>Materialien<\/em>, o.c, 11, pp. 276-311; H. KIESEWETTER, \u00abHegels st\u00e4ndische Konzeption der b\u00fcrgerlichen Gesellschaft\u00bb, in: <em>Hegel-Jahrbuch<\/em> 1971, Meisenhiem 1972, pp. 76-77; W SCHRODER, \u00abZur Interpretation des Hegelschen Begriffs b\u00fcrgerliche Gesellschaft (Metho-<br \/>\ndologische Probleme der Erbe-Rezeption)\u00bb, in: o.c., pp. 133-147; R. STEIGERWALD, \u00abBemerkungen zu Hegels Wort &#8230; unten, wo das b\u00fcrgerliche Leben Konkret ist\u00bb, in: o.c., pp. 117-123; C. JERMANN, \u00abDie b\u00fcrgerliche Gesellschaft\u00bb, in JERMANMN (Hg.), <em>Anspruch und Leistung<\/em>, cit., pp. 166-182; Para situar hist\u00f3ricamente la distinci\u00f3n hegeliana entre sociedad civil y Estado cfr. N CONZE, \u00abStaat und Gesellschaft in der fr\u00fchrevolution\u00e4ren Epoche Deutschlands\u00bb, in: H. H. HOFMANN (Hg..), <em>Die<\/em><br \/>\n<em>Entstehung des modernen souveranen Staates<\/em>, Koln\/Berlin 1967, pp. 297-320; ID., \u00abNation und Geslischaft. Zwei Grundbegriffe der revolution\u00e4ren Epoche\u00bb, in. Historische Zeitschr\u00edft 198 (1964) 1-16; E. ANGERMANN, \u00abDas Auseinandertreten von Staat und Gesellschaft im Denken des 18. Jahrhunderts\u00bb, in: <em>Zeitschr. f. Politik<\/em> 10 (1963) 89-101; R. KOSELLECK, <em>Preussen zwischen Reform und Revolution Allgemeines Landrecht, Verwaltung und soziele Bewegung von 1891-1848<\/em>, Stuttgart 1967, esp. pp. 38ss., 70ss., 143s.; M. RIEDEK, \u00abB\u00fcrger, Staatsb\u00fcrger, B\u00fcrgertun\u00bb, in: <em>Geschichtliche<\/em><br \/>\n<em>Grundbegriffe. Historisches Lexikon zur politisch-sozialen Sprache in Deutchland<\/em>, vol. 1, Stuttgart 1972, pp. 672-725, esp. p. 705.<\/p>\n<p>[67] Sobre este car\u00e1cter de Estado propio de la sociedad civil, cfr. el estudio de Z.A. PELCZYNSKI, \u00abThe hegelian Conception of the State\u00bb, cit., K. GRIMMER, \u00abHegels b\u00fcrgerliche Gesellschaft als Staat und die Grundkategorien einer sozialwissenschaftlichen Staatslehre\u00bb, in: <em>Hegel Jahrbuch<\/em> 1971, Meisenheim 1971, pp. 1-16; apartado III; y SH. AVINERI \u00abThe Paradox of Civil Society in the Structure of Hegel&#8217;s<br \/>\nViews on Sittlichkeit\u00bb, in: <em>Hegel-Jahrbruch<\/em> 1977, cit., pp. 216-225.<\/p>\n<p>[68] 8 Sobre el sistema de necesidades cfr. R. PLANT, \u00abHegel and Political Economy\u00bb, in: <em>New Left Review<\/em> n\u00fam. 103 y 104 (Mayo-junio y julio-agosto 1977); N. ROTENSTREICH, \u00abNeeds and\u00a0 interdependence. On Hegel&#8217;s conception of economics and its aftermath\u00bb, in: <em>Hegel-Studien<\/em> 19 (1984) 179-203; A. S. WALTON, \u00abEconomy, utility and community in Hegel&#8217;s theory of civil Society\u00bb, in: Z. A. PELCZYNSKI (ed.), <em>The State and Civil Society<\/em>, o.c., pp. 244-261. 309-311. Y como estudio<br \/>\nevolutivo de lo que Hegel entiende por necesidad cfr. K. KOZU, <em>Das Bed\u00fcrgnis der Philosophie. Ein \u00fcberblick \u00fcber die Entwicklung des Begr\u00edffskomplexes \u00abBed\u00fcrfnis\u00bb, \u00abTrieb\u00bb, \u00abStreben\u00bb, und \u00abBegierde\u00bb bei Hegel<\/em>, Bonn 1988 (Hegel-Studien Beiheft 30).<\/p>\n<p>[69]\u00a0 Sobre la corporaci\u00f3n cfr. G. HEIMAN, \u00abThe sources and significance of Hegel&#8217;s corporate doctrine\u00bb, in: Z. A. PELCZYNSKI, (ed.), <em>Hegel&#8217;s Political Philosophy<\/em>, o.c., pp. 111-135.<\/p>\n<p>[70] Sobre la corporaci\u00f3n cfr. G. HEIMAN, \u00abThe sources and significance of Hegel&#8217;s corporate doctrine\u00bb, in: Z. A. PELCZYNSKI, (ed.), <em>Hegel&#8217;s Political Philosophy<\/em>, o.c., pp. 111-135.<\/p>\n<p>[71] Cf. el cl\u00e1sico estudio de E GREGOIRE, \u00abLa divinit\u00e9 de l&#8217;etat\u00bb, in: ID., <em>Etudes h\u00e9g\u00e9liennes. Les points capitaux su syst\u00e8me<\/em>, Louvain 1958, pp. 221-356, y el estudio de Ilting \u00abdie Strutktur. ..\u00bb ya citado, apartado 6.<\/p>\n<p>[72] Sobre este aspecto insiste el estudio de Z. A. Pelczynski. Sobre un aspecto fundamental de la concepci\u00f3n hegeliana del Estado cfr. M. WOLFF, \u00abHegels staatstheoretischer Organizismus. Zum Begriff und zur Methode der Hegelschen Staatswissenschaft\u00bb, in: <em>Hegel-Studien<\/em> 19 (1984) 147-177.<\/p>\n<p>[73] Cfr. N. BOBBIO, \u00abLa Costituzione in Hegel\u00bb, in: ID., <em>Studi hegeliani<\/em>, Torino 1981, pp. 69-83<\/p>\n<p>[74] Cf. L. SIEP, \u00abHegels Theorie der Gewaltenteilung\u00bb, in: LUCAS\/POGGELER (Hg.), o.c., pp. 387-420.<\/p>\n<p>[75] 5 Sobre el Pr\u00edncipe, Cfr. los estudios de K. H. ILTING, \u00abDie Struktur &#8230; \u00bb, cit., apartado 7; \u00abEinleitung\u00bb a HEGEL, <em>Vorlesungen \u00fcber Rechtsphilosophie<\/em>, Stuttgart 1973, vol. 1; y \u00abZur Genese der Hegelschen Rechtsphilosophie\u00bb, in: <em>Philos. Rundschau<\/em> 30 (1983) 161-209; fiel defensor de la incoherencia de la monarqu\u00eda con la l\u00f3gica de la Filosof\u00eda del Derecho, y en la misma l\u00ednea P. BECCHI, \u00abEl simulacro de la decisi\u00f3n. Diferencias en la doctrina hegeliana del poder del pr\u00edncipe\u00bb, in: <em>Rev.<\/em><br \/>\n<em>de Est. Pol\u00edticos<\/em> (Nueva \u00e9poca) n\u00fam. 49 (1986) 63-86; y en otra l\u00ednea cfr. B. BOURGEOIS, \u00abLe prince h\u00e9g\u00e9lien\u00bb, in: <em>Hegel et la philosophie du droit<\/em>, cit., pp. 85-130; C. CESA, \u00abEntscheidung und Schicksal: die f\u00fcrstliche Gewalt\u00bb, in: <em>Hegels Philosophie des Rechts<\/em>, o.c., pp. 185-205; D. SOUCHE-DAGUES, \u00abLe pouvoir princier\u00bb, in; ID., <em>Logique et Politique h\u00e9g\u00e9liennes<\/em>, Paris 1983, pp. 71-133; D. HENRICH, \u00abEinleitung\u00bb, o.c., pp. 24s., H. C. LUCAS, Wer hat die Verfassung zu machen, das Volk oder wer anders? Zu Hegels Verstandnis der konstitutionellen Monarchie zwischen Heidelberg und Berlin)), in: ID.\/O. POGGELER (Hg.), o. cit., pp. 175-220.<\/p>\n<p>[76] 6 Sobre Hegel y la democracia cfr. R. MARCIC, \u00abHegel und das Recht\u00bb, in: G. K. KALTENBRUNNER (Hg.)<em> Hegel und die Folgen<\/em>, Freiburg 1970, pp. 187-195; R. ALBRECHT, <em>Hegel und die Demokratie<\/em>, Bonn 1978.<\/p>\n<p>[77] 7 Cfr. J. HABERMAS, <em>Strukturwandel der Offentlichkeit. Untesuchungen zu einerkategorie derb\u00fcrgerlichen Gesellschaft<\/em>, Neuwied\/Berlin 1965, pp. 131-135.<\/p>\n<p>[78] Sobre la guerra puede verse S. AVINERI, \u00abThe Problem of War in Hegel&#8217;s Thought\u00bb, in <em>Journal of the History of ideas<\/em> 22 (1964) 463-474 (Vers. alemana en: I. FETSCHER (Hg.), <em>Hegel in der Sicht der neueren Forschung<\/em> Darmstadt 1973, pp. 464-482); esta postura es m\u00e1s matizada en ID., <em>Hegels Theorie des modernen Staates<\/em> (1972), Frankfurt 1976, pp. 231-246; D. P. VERENE, \u00abHegel&#8217;s account of War\u00bb, in: Z. A. PELCZYNSKI, <em>Hegel&#8217;s Political Philosophy<\/em>, o.c. pp. 168-180; J. D&#8217;HONIX, \u00abL&#8217;appr\u00e9ciation de la guerre r\u00e9voluttionnaire par Hegel\u00bb, in: ID., <em>De Hegel \u00e0 Marx<\/em>, Paris 1972, pp. 74-85; E. BLACK, \u00abHegel on War\u00bb, in: <em>The Monist<\/em> 57 (1973) 570-583; C. CESA, \u00abConsiderazioni sulla teoria hegeliana della guerra\u00bb, in: ID., <em>Hegel filosofo pol\u00edtico<\/em>, Napoli 1976, pp. 173-201.<\/p>\n<p>[79] Sobre la Filosof\u00eda de la Historia de acuerdo con su lugar sistem\u00e1tico en la Filosof\u00eda del Derecho cfr. J. PLAMENATZ, \u00abHistory as the realization of freedom\u00bb, in: PELCZYNSKI, (ed.), <em>Hegel&#8217;s Political Philosophy<\/em>, o.c., pp. 30-50; E. ANGEHRN, \u00abVernunft in der Geschichte? Zum Problem der Hegelschen Geschichstsphilosophie\u00bb, in:<em> Zeitschr. f. philos.<\/em> Forschung 35 (1981) 341-364; K.R. MEIST, \u00abZur Rolle der Geschichte in Hegels System der Philosophie\u00bb, in: O. POGGELER\/A. GETHMANNSIEFERT (Hg.), <em>Kunsterfahrung und Kulturpolitik im Berlin Hegels<\/em>, Bonn 1983 (HegelStudien Beiheft 22) pp. 49-81; H. C. LUCAS, \u00abDie Weltgeschichte als das Weltgericht. Zur Modifikation von Hegels Geschichtsbegriff in Heidelberg\u00bb, in: <em>Hegel Jahrbuch<\/em> 1981-82, hg., v. W. R. Beyer, Roma 1986, pp. 82-96 (vers. cast.: \u00abLa Historia Universal como Juicio Universal\u00bb, in: <em>La crisis de la raz\u00f3n<\/em>, ed., por F. Jarauta, Murcia 1986, pp. 25-45)<\/p>\n<p>Fuente: <em>Taula<\/em> (UIB), N\u00ba 10, diciembre 1988<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este estudio tiene como objetivo ofrecer una gu\u00eda con que orientarse por el ancho -incluso a veces denso y oscuro-<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":9084,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8,1545],"tags":[],"class_list":["post-9074","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-filosofia","category-g-w-f-hegel"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9074","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9074"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9074\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/9084"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9074"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9074"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9074"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}