{"id":911,"date":"2008-01-04T00:00:00","date_gmt":"2008-01-04T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=911"},"modified":"2020-02-26T07:12:45","modified_gmt":"2020-02-26T06:12:45","slug":"otra-politica-fue-posible","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=911","title":{"rendered":"Otra pol\u00edtica fue posible"},"content":{"rendered":"<p><i>Probablemente ni siquiera en los momentos m\u00e1s agitados de la campa\u00f1a electoral olvidara nadie en la izquierda que las elecciones no podr\u00edan disipar la agobiante pesadilla de estos a\u00f1os, las evidencias sumadas de una profunda crisis social y de la impotencia para superarla revolucionariamente. Los resultados de las elecciones del 15 de junio no alivian el bochorno. No es que no sean importantes, ni que carezcan, como se suele decir, de \u201caspectos positivos\u201d. Han sido importantes y \u201ctienen muchos aspectos positivos\u201d, principalmente el de clarificar las condiciones de lucha de las fuerzas obreras y socialistas. Pero la subrayada presencia del Ej\u00e9rcito como \u00e1rbitro, el hondo dominio de grandes \u00e1reas del \u00e1nimo popular por el poder en s\u00ed (\u00bfqui\u00e9n habr\u00eda ganado, si Fraga hubiera sido presidente del gobierno?) y el \u00e9xito de la publicidad a la yanqui y germano-occidental (que es irracionalismo ante todo) en la campa\u00f1a de oposici\u00f3n mejor acogida por el electorado son, entre otros, elementos de la nueva situaci\u00f3n que contin\u00faan la anterior sin ninguna ruptura decisiva.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0<\/i><\/p>\n<p><i>Las estructuras de poder socioecon\u00f3micos construidas durante el franquismo aceptaron la reforma pol\u00edtica en la medida en que las consolidaba y, al tiempo, las adaptaba a las de la Europa de la guerra fr\u00eda. Por consiguiente, no todos los grupos pol\u00edticos existentes en 1977 pudieron presentar candidatos a las elecciones legislativas, ni en igualdad de condiciones los que en ellas participaron. Aquellos que no transigieron en ser legalizados a cambio de aceptar la restauraci\u00f3n de la monarqu\u00eda sin previo refer\u00e9ndum, continuaron ilegalizados. S\u00f3lo en la medida en que los equipos pol\u00edticos -cooptados o no- demostraban que asum\u00edan las condiciones prefijadas, se les permiti\u00f3 acudir a la cita electoral. <\/i><\/p>\n<p>Joan E. Garc\u00e9s (1996<i>), Soberanos e intervenidos. Estrategias globales, americanos y espa\u00f1oles.<\/i><\/p>\n<p><u>\u00a0<\/u><\/p>\n<p><b><u>1.\u00a0 Dudas en un seminario<\/u><\/b><\/p>\n<p>Los acuerdos con el gobierno reformista del franquismo de Adolfo Su\u00e1rez, la teorizaci\u00f3n<a title=\"\" href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> y apuesta por el eurocomunismo y el abandono del leninismo fueron temas centrales del PCE (y de la izquierda comunista) tras la muerte del general golpista.<\/p>\n<p>La primera p\u00e1gina de <i>El Pa\u00eds<\/i> de 20 de octubre de 1989 hac\u00eda referencia a unas declaraciones de Bush I, entonces presidente norteamericano, en las que el padre del invasor y aniquilador de Iraq elogiaba la transici\u00f3n y afirmaba que Espa\u00f1a, gracias a su nueva democracia, estaba emergiendo en Europa y en el resto de la escena mundial. Nuestro pa\u00eds, seg\u00fan Bush I, pod\u00eda desempe\u00f1ar un papel \u00fanico porque pod\u00eda ofrecer al mundo su propio ejemplo devenido con el tiempo en modelo de historiadores, polit\u00f3logos y pol\u00edticos profesionales.<\/p>\n<p>Doce a\u00f1os antes, en verano de 1977, poco despu\u00e9s de las primeras elecciones legislativas del postfranquismo, Manuel Sacrist\u00e1n y Antoni Dom\u00e8nech dictaron un curso sobre los \u201cProblemas actuales del marxismo\u201d en la escuela de verano \u201cRosa Sensat\u201d de la Universidad Aut\u00f3noma de Barcelona. Las cuatro primeras sesiones fueron impartidas por Sacrist\u00e1n, Dom\u00e8nech estuvo a cargo de las seis restantes. No se conservan\u00a0 grabaciones del curso, pero s\u00ed la trascripci\u00f3n autorizada por el propio Sacrist\u00e1n de la tercera y cuarta sesi\u00f3n<a title=\"\" href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.<\/p>\n<p>En el encuentro de la ma\u00f1ana de 15 de julio, Joan Pallis\u00e9 i Clofent, entonces director de <i>Jovent<\/i>, revista de las juventudes comunistas de Catalunya, pregunt\u00f3 a Sacrist\u00e1n sobre el eurocomunismo, sobre si esta propuesta pol\u00edtica tan en boga entre partidos comunistas de aquel per\u00edodo era un estrategia socialista y, lo fuera o no, si exist\u00edan otras alternativas. La intervenci\u00f3n de Pallis\u00e9 dio pie a una fuerte discusi\u00f3n \u201cde estilo todo-o-nada\u201d (Sacrist\u00e1n 1985: 196) y al que ser\u00eda el art\u00edculo central de Sacrist\u00e1n sobre el tema: \u201cA prop\u00f3sito del eurocomunismo\u201d, publicado inicialmente en <i>Materiales<\/i>, n\u00ba 6, octubre-noviembre de 1977<a title=\"\" href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>, una de las dos revistas en las que colabor\u00f3 intensamente durante los a\u00f1os de la transici\u00f3n<a title=\"\" href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n formulada no era una excusa para una alambicada y abstracta discusi\u00f3n te\u00f3rica. Ten\u00eda derivadas directas en la pr\u00e1ctica pol\u00edtica del PSUC y del PCE, dos organizaciones que, sin ser en aquellos momentos una y la misma entidad, eran, como explic\u00f3 Gregorio L\u00f3pez Raimundo<a title=\"\" href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>, gajos hermanados de una misma naranja. La apuesta, condicionada sin duda, del PSUC-PCE por una democracia representativa muy demediada, la forma de Estado que la tradici\u00f3n llamaba entonces \u201cdemocracia formal, burguesa\u201d, la renuncia desde tierras imperiales del secretario general al leninismo y a formulaciones cl\u00e1sicas de la tradici\u00f3n como \u201cdictadura del proletariado\u201d, su aceptaci\u00f3n -por comprensi\u00f3n, se dec\u00eda, no ilusoria ni \u201cizquierdista\u201d de las capacidades reales en la correlaci\u00f3n de fuerzas existentes- del marco pol\u00edtico ofrecido por el sector \u201cevolucionista\u201d del r\u00e9gimen, su apoyo a los Pactos de la Moncloa, su activa y directa participaci\u00f3n en la g\u00e9nesis del marco constitucional<a title=\"\" href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>, y con ello su aceptaci\u00f3n de una Monarqu\u00eda borb\u00f3nica de antecedentes hist\u00f3ricos nada envidiables, el voto favorable a decisiones parlamentarias de la \u00e9poca sobre seguridad y terrorismo, el prudente estilo practicado por dirigentes del partido en su presentaci\u00f3n en sociedad, el manifestado deslumbramiento ante s\u00edmbolos y muestras de algunas instancias y estancias del poder, el tono apagado y ocultado del alma y estrategia anticapitalistas,\u2026 todo ello fueron intervenciones pol\u00edticas, tomas de posici\u00f3n o formas de hacer vinculadas directamente a la renovaci\u00f3n, actualizaci\u00f3n y modernizaci\u00f3n del programa, de la organizaci\u00f3n, del estilo y del mismo ideario del Partido Comunista. Se lleg\u00f3 a afirmar, para justificar firma y apoyo -algunos dirigentes del PCE y CC.OO., cuyos nombres no quiero citar, se pronunciaron de este modo en sus intervenciones p\u00fablicas- que los Pactos de la Moncloa no s\u00f3lo eran aceptables o incluso necesarios para la estabilidad del pa\u00eds, para evitar el riesgo nada virtual de regreso al pasado, para cortar las alas hirientes de la derecha fascista movilizada, para frenar la inflaci\u00f3n y evitar la \u201cargentizaci\u00f3n\u201d de la econom\u00eda espa\u00f1ola, sino que los acuerdos de Palacio entre las grandes fuerzas pol\u00edticas parlamentarias y los \u201cagentes sociales\u201d correctamente analizados, sin anteojeras dogm\u00e1ticas y a\u00f1ejamente ortodoxas, significaban nada m\u00e1s ni nada menos que un novedoso y original sendero de aproximaci\u00f3n al socialismo. Puede parecernos hoy simple enso\u00f1aci\u00f3n o burda tergiversaci\u00f3n hist\u00f3rica pero la veracidad machadiana, anunciada por Agamen\u00f3n en las primeras l\u00edneas del <i>Juan de Mairena<\/i> y mirada con razonables sospechas clasistas por su porquero, acompa\u00f1a este relato.<\/p>\n<p>La estrategia eurocomunista ten\u00eda, pues, numerosas aristas que incid\u00edan en la pol\u00edtica concreta, en los asuntos p\u00fablicos cotidianos<a title=\"\" href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>. No era en ning\u00fan modo una alejada discusi\u00f3n acad\u00e9mica, con ascendencia althusseriana<a title=\"\" href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a> en algunos de sus presupuestos, sobre v\u00edas alternativas de lucha y avance socialistas.<\/p>\n<p>Los planteamientos eurocomunistas, ten\u00edan sus ra\u00edces. En una intervenci\u00f3n en una mesa redonda celebrada poco despu\u00e9s del fallecimiento de Sartre<a title=\"\" href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>, Sacrist\u00e1n recordaba que el autor de <i>El Ser y la Nada<\/i> fech\u00f3 el surgimiento de su idea de esperanza en los a\u00f1os de la inmediata postguerra a la segunda gran contienda europea<a title=\"\" href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>, en la misma \u00e9poca en que Luk\u00e1cs constru\u00eda su teor\u00eda del paso pac\u00edfico, democr\u00e1tico y liberal a la sociedad emancipada, al comunismo en l\u00e9xico luk\u00e1csiano. Aunque las ilusiones, como casi todo, se disolvieron r\u00e1pidamente en el aire ante la alt\u00edsima temperatura de la guerra fr\u00eda, Sacrist\u00e1n apunt\u00f3 en su intervenci\u00f3n que el antecedente m\u00e1s inmediato dentro de la tradici\u00f3n marxista de tesis eurocomunistas estaba en el pensamiento pol\u00edtico del Luk\u00e1cs de aquel per\u00edodo, no en las interesantes reflexiones, por \u00e9l comentadas, de las <i>Conversaciones<\/i> de 1966 (Sacrist\u00e1n 2005: 157-194).<\/p>\n<p><b><u>2.\u00a0 Aciertos y desaciertos.<\/u><\/b><\/p>\n<p>En su opini\u00f3n, el \u201ceurocomunismo\u201d era el gran tema de la reflexi\u00f3n del movimiento comunista de la \u00e9poca porque encarnaba\u00a0 \u201cla mayor realidad social de \u00e9ste fuera de las \u00e1reas sovi\u00e9tica y china\u201d (Sacrist\u00e1n 1985: 196), con un argumento nada marginal contrario al realismo pol\u00edtico sovi\u00e9tico y a la c\u00f3moda y da\u00f1ina tesis \u201cantiut\u00f3pica\u201d del socialismo realmente existente.<\/p>\n<p><i>Lo rusos pecan de incautos cuando contraponen el car\u00e1cter \u201creal\u201d de su \u201csocialismo\u201d al movimiento animado por el Partido Comunista Italiano, o el franc\u00e9s, o el de Espa\u00f1a, porque alguien les replicar\u00e1 que es m\u00e1s realidad social el 30% (no menos del 50% del proletariado) de un electorado como el italiano que la polic\u00eda pol\u00edtica checa y las tropas blindadas de ocupaci\u00f3n.<\/i><\/p>\n<p>Aparte de esos \u201c\u00e1mbitos de influencia\u201d, los tres principales partidos eurocomunistas, el PCI, el PCF y el PCE, e incluso el PC japon\u00e9s, integraban \u201cla mayor realidad pol\u00edtico-social procedente del movimiento que se origin\u00f3 por reacci\u00f3n al abandono del internacionalismo proletario por la socialdemocracia\u201d (Ibidem 197). Era la mucha realidad que tocaba la que permit\u00eda al \u201ceurocomunismo\u201d aciertos de an\u00e1lisis e interesantes razonamientos pol\u00edticos a los que no llegaban agrupaciones comunistas de la extrema izquierda<a title=\"\" href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a>. En su opini\u00f3n, tres de esos aciertos pod\u00edan agrupar a todos los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>\u00bfPero exist\u00eda sistema, visi\u00f3n global en este conjunto desordenado de ideas, conjeturas y propuestas? La heterogeneidad de los temas tratados por el Sacrist\u00e1n tard\u00edo no deber\u00eda ocultar un probable hilo conductor: su mirada cr\u00edtica (y equilibrada) sobre determinados aspectos de la tradici\u00f3n, especialmente la renuncia a finalidades y el (neo)estalinismo, y, simult\u00e1neamente, la consideraci\u00f3n de que el socialismo no entregado deb\u00eda abrirse con sinceridad, estudio y modestia a los nuevos movimientos, a las nuevas problem\u00e1ticas de aquel per\u00edodo. Destacadamente, como ya se ha sugerido, al feminismo, al pacifismo, al antimilitarismo, a las nuevas formas de convivencia humana y al ecologismo.<\/p>\n<p>Los nuevos asuntos exig\u00edan cambios sustanciales en el ideario de la tradici\u00f3n, una nueva cosmovisi\u00f3n si se quiere por usar una terminolog\u00eda que \u00e9l mismo dej\u00f3 de utilizar. Ya no se trataba de aspirar a \u201cliberar\u201d el desarrollo de las fuerzas productivas esperando, con mayor o menor actividad social, su choque frontal con las relaciones mercantiles imperantes. No era \u00e9sa la tarea de la hora, acaso nunca debi\u00f3 ser la finalidad de una tradici\u00f3n que ten\u00eda en su mochila te\u00f3rica un modelo de la sociedad a la que aspiraba en el que la libertad de cada uno no era obst\u00e1culo sino condici\u00f3n para la libertad de los dem\u00e1s, y a la que se conceb\u00eda como sociedad regulada, como comunidad humana que reconoc\u00eda como tarea propia la construcci\u00f3n de unas relaciones arm\u00f3nicas con la Naturaleza, a la que ya no consideraba como Ser distante, disjunto y opuesto a un mundo estrictamente humano. Los nuevos problemas exig\u00edan nuevas formas de pensar, obligaban a girar nuestro cerebro y a abandonar los f\u00e1ciles y gastados esquemas cl\u00e1sicos que llevaba incorporados.<\/p>\n<p>Eso permiti\u00f3 que el marxismo sobrevivir\u00e1 de un modo que distingue a Espa\u00f1a del resto de Europa, dando lugar a algunas de las m\u00e1s sofisticadas ideas acerca de la relaci\u00f3n entre el marxismo y los nuevos movimientos sociales (es el caso de Manuel Sacrist\u00e1n y mientras tanto) que surg\u00edan en esa \u00e9poca en el continente. De ah\u00ed que el ecosocialismo espa\u00f1ol sea el resultado de la izquierda que se ha unido al ecologismo pol\u00edtico, mientras que en otros lugares normalmente es el ecologismo pol\u00edtico el que se une al socialismo<\/p>\n<p><b><u>6. El esperancismo.<\/u><\/b><\/p>\n<p>En el coloquio de otra conferencia que imparti\u00f3 en 1979 sobre las caracter\u00edsticas de una pol\u00edtica socialista de la ciencia (2005: 55-82), record\u00f3 Sacrist\u00e1n unos versos de un poeta franc\u00e9s, Guillevic, los mismos que abr\u00edan el poemario <i>Nuestra eleg\u00eda<\/i> de Alfonso Costafreda:<\/p>\n<p><i>Nous n\u00b4avons jamais dit<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Que vivre c\u00b4est facile<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (No hemos dicho nunca que vivir sea f\u00e1cil)<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Et que c\u00b4est simple de s\u00b4aimer&#8230;<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (ni que sea sencillo amarse)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ce sera tellement autre chose<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (Pero ser\u00e1 todo muy distinto)<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Alors. Nous esp\u00e9rons<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (Por lo tanto, esperamos)<\/i><\/p>\n<p>El esperancismo pol\u00edtico de Sacrist\u00e1n no negaba las fuertes restricciones que la situaci\u00f3n impon\u00eda al movimiento revolucionario (Sacrist\u00e1n 1987: 69-70). Era dudoso que fuera posible hacer otra pol\u00edtica de sistema, gubernamental o parlamentaria, diferente de la practicada por los partidos de izquierda occidentales. Era muy probable que Santiago Carrillo<a title=\"\" href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a>, entonces secretario general del PCE; tuviera raz\u00f3n cuando repet\u00eda su tesis de que no hab\u00eda alternativa de izquierda a la pol\u00edtica que \u00e9l defend\u00eda, \u201csiempre que por pol\u00edtica se entienda una tarea parlamentaria e institucional conforme al sistema\u201d. De esa circunstancia Sacrist\u00e1n derivaba una consecuencia b\u00e1sica: <i>cambiar la concepci\u00f3n de la pol\u00edtica,<\/i> \u201cprestando mayor atenci\u00f3n a la sociedad, a las poblaciones, al estado de consciencia de \u00e9stas respecto de los peligros b\u00e9licos, industriales y agr\u00edcolas que las amenazan, y renovando en los parlamentos la vieja funci\u00f3n cultural de caja de resonancia de las aut\u00e9nticas necesidades de las clases trabajadoras\u201d. Era posible, en su opini\u00f3n, que esa concentraci\u00f3n sobre s\u00ed misma fuera el inicio de un renacimiento de la izquierda social ya entonces muy desencantada. Lo otro, seguir por caminos trillados, era casi perder la raz\u00f3n de ser por el procedimiento de hacer, de buenas maneras, lo mismo que hac\u00eda la derecha: reducir costes salariales, nuclearizar la sociedad y el estado, conquistar una colocaci\u00f3n \u00f3ptimamente explotadora en el mercado mundial, aunque sea con tanques; en definitiva, seguir sacrificando al Maloch del crecimiento econ\u00f3mico indefinido\u201c.<\/p>\n<p>La experiencia espa\u00f1ola no se pod\u00eda generalizar. Segu\u00eda habiendo en Europa en aquella \u00e9poca partidos comunistas sumamente cerrados a un examen autocr\u00edtico de su larga historia (el PCP, por ejemplo, y en menor medida, el PCF), pero en cualquier caso, \u201ca pesar de mi profundo desacuerdo respecto de la pol\u00edtica del PCE -y no digamos ya del PCF-\u201c, Sacrist\u00e1n cre\u00eda que los factores de la situaci\u00f3n de crisis rebasaban con mucho la torpeza o los vicios de las correspondientes direcciones y reflejaban principalmente una situaci\u00f3n de derrota de las clases trabajadoras. Para seguir peleando con lucidez hab\u00eda que partir de ese reconocimiento.<\/p>\n<p>El Sacrist\u00e1n tard\u00edo fue un pensador antiestalinista, acaso el primer marxista postestalinista como ha sugerido Enric Tello (2005), muy cr\u00edtico del desarrollo social y pol\u00edtico de los pa\u00edses del entonces bloque socialista desde, como m\u00ednimo, la invasi\u00f3n de Praga de 1968. Sus intereses,\u00a0 se centraron en temas pacifistas, antimilitaristas, que no olvidaron la tradici\u00f3n ni la finalidad comunistas, ni la enorme importancia de la problem\u00e1tica ecol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Hay aqu\u00ed un hilo del que podemos tirar sin temor de agotarlo. Tambi\u00e9n aqu\u00ed estaba Sacrist\u00e1n en buena y razonable compa\u00f1\u00eda, porque, como ha se\u00f1alado Ursula K. Le Guin, \u201cla destrucci\u00f3n del mundo por la explotaci\u00f3n industrial incontrolada es el hecho m\u00e1s terrible que he tenido que presenciar durante mi vida y el que m\u00e1s me ha marcado\u201d<a title=\"\" href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a>.<\/p>\n<p><u><br \/>\n<\/u><\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> La principal aportaci\u00f3n te\u00f3rica en este \u00e1mbito del entonces secretario general del Partido fue Santiago Carrillo, \u00ab<i>Eurocomunismo\u00bb y Estado<\/i>, Cr\u00edtica, Barcelona 1977.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Puede consultarse documentaci\u00f3n sobre estas sesiones en Reserva de la Biblioteca Central de la Universidad de Barcelona, fondo Sacrist\u00e1n. La tercera de las sesiones, \u201cSobre econom\u00eda y dial\u00e9ctica\u201d, fue publicada en\u00a0 Sacrist\u00e1n 2004: 289-306.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Actualmente reimpreso en: Sacrist\u00e1n 1985: 196-207.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> No es f\u00e1cil delimitar el per\u00edodo ni existe acuerdo en este punto. En unas recientes jornadas republicanas celebradas en Barcelona, Juan-Ram\u00f3n Capella ha propuesto el siguiente arco temporal: desde la aprobaci\u00f3n, en las cortes franquistas, de la sucesi\u00f3n mon\u00e1rquica del franquismo hasta la celebraci\u00f3n del refer\u00e9ndum ot\u00e1nico en el primer gobierno del se\u00f1or X con mayor\u00eda absoluta del PSOE. En otros casos, con menor perspectiva hist\u00f3rica, la transici\u00f3n suele abarcar desde la muerte del golpista hasta el \u201cfracaso\u201d de 23-F.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Algunas de sus intervenciones en estos a\u00f1os pueden verse en L\u00f3pez Raimundo 2006.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Seg\u00fan creo Sacrist\u00e1n vot\u00f3 la candidatura del PSUC, encabezada por L\u00f3pez Raimundo, en las primeras elecciones legislativas pero, si no ando errado, se abstuvo en el refer\u00e9ndum constitucional de 6 de diciembre de 1978. Algunos sectores de la izquierda revolucionaria -MC, LCR, entre otros- tuvieron la misma posici\u00f3n.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Equivocado o no, probablemente con excesiva rotundidad y en s\u00edntesis demasiado escueta, un delegado del V Congreso del PSUC formul\u00f3 su opini\u00f3n con toda nitidez: el eurocomunismo, en esencia, consist\u00eda en parar huelgas obreras.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Resulta curioso comprobar hoy las referencias te\u00f3ricas del ensayo de Santiago Carrillo. Louis Althusser es uno de los autores m\u00e1s citados por \u00e9l a pesar de que las posiciones pol\u00edticas del autor de <i>Pour Marx<\/i> en absoluto apoyaban esta l\u00ednea estrat\u00e9gica.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Fue en 1980. El acto fue organizado por el ICE de la Universidad Aut\u00f3noma de Barcelona, con la entrega y disposici\u00f3n habituales de M\u00aa Rosa Borr\u00e0s y Francisco Tauste.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Testimonios de ello pueden verse en art\u00edculos y trabajos recogidos en Sacrist\u00e1n 1987.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> Sin embargo, Sacrist\u00e1n, y casi todos los miembros del consejo de redacci\u00f3n <i>de mientras tanto<\/i> si no todos, apoyaron p\u00fablicamente la candidatura de izquierda comunista en las primeras elecciones al Parlamento catal\u00e1n.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> V\u00e9anse sus declaraciones en el documental \u201cLucha antifranquista\u201d de Xavier Juncosa, <i>Integral Sacrist\u00e1n<\/i>, El Viejo Topo, Barcelona, 2006.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> Publicado originariamente en M\u00e9xico, se reedit\u00f3 en el <i>mientras tanto<\/i> especial de 1983 dedicado al centenario de Marx. Albert Domingo Curto lo ha incorporado a su edici\u00f3n de Sacrist\u00e1n, 2007. V\u00e9ase la magn\u00edfica presentaci\u00f3n del editor del volumen.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> V\u00e9anse igualmente sus declaraciones en \u201cIntegral Sacrist\u00e1n\u201d de Xavier Juncosa, ed cit.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> Mucho antes, claro est\u00e1, de casos como el de M\u00aa Jes\u00fas Paredes y el apoyo expl\u00edcito de la direcci\u00f3n del sindicato, y de su mismo silencio cuando la situaci\u00f3n \u201clo requer\u00eda\u201d. Cuando escribo, la direcci\u00f3n sigue manteniendo en su direcci\u00f3n a una persona, sindicalista y empresaria, con un capital mobiliario acumulado conocido de m\u00e1s de 2 millones de euros, ampliable seguramente en una aproximaci\u00f3n menos prudente, sin que ninguna explicaci\u00f3n razonable y cre\u00edble se haya podido y querido dar hasta la fecha. Ser\u00eda de inter\u00e9s, por otra parte, investigar las vinculaciones de la dirigente de Confia, y de su entorno personal y sindical, con una multinacional como Telef\u00f3nica, cuyas netas y directas implicaciones en la pr\u00e1ctica sindical de CC.OO. son de libro. No es conjetura alocada o simple sospecha izquierdista. Puede alegar testimonios familiares muy directos.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> Es conocido el inter\u00e9s del Sacrist\u00e1n tard\u00edo por temas de filosof\u00eda y pol\u00edtica de la ciencia. Est\u00e1 anunciada en Montesinos la publicaci\u00f3n de una antolog\u00eda de sus escritos con el t\u00edtulo: <i>Escritos de sociolog\u00eda y pol\u00edtica de la ciencia<\/i>, que contar\u00e1 con un pr\u00f3logo de Guillermo Lusa y ep\u00edlogo de Joan Benach y Carles Muntaner.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> Firmado con el seud\u00f3nimo de Jos\u00e9 Luis Soriano, \u201cJesuitas y dial\u00e9ctica\u201d apareci\u00f3 en\u00a0 <i>Nuestras ideas<\/i>, n\u00ba 8, 1960, pp. 64-69. Previamente, una traducci\u00f3n catalana, firmada como J. L., hab\u00eda aparecido en <i>Quaderns de cultura catalana<\/i>, n\u00ba 2, julio 1959, pp. 3-8.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> El n\u00famero recog\u00eda tambi\u00e9n cartas de Joan Mart\u00ednez Alier y\u00a0 Sacrist\u00e1n.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> Correspondencia entre ambos puede verse en Reserva de BC de la UB, fondo Sacrist\u00e1n, al igual que res\u00famenes anotados de Sacrist\u00e1n sobre varias obras de Harich.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> Pueden verse sus declaraciones sobre la obra pol\u00edtica de Sacrist\u00e1n en Xavier Juncosa 2006.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> Entrevista de C\u00e9sar Rendueles con Ursula K. Le Guin: \u00ab\u00bfQu\u00e9 papel puede desempe\u00f1ar un joven poeta en una sociedad analfabeta?\u00bb.LDNM (ww.rebelion.org). V\u00e9ase una magn\u00edfica aproximaci\u00f3n a la obra de Le Guin, y especialmente a <i>Los despose\u00eddos<\/i>, en Fern\u00e1ndez Buey 2007: 307-317<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Otra pol\u00edtica fue posible<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Probablemente ni siquiera en los momentos m\u00e1s agitados de la campa\u00f1a electoral olvidara nadie en la izquierda que las elecciones no podr\u00edan disipar la agobiante pesadilla de estos a\u00f1os, las evidencias sumadas de una profunda crisis social y de la impotencia para superarla revolucionariamente. Los resultados de las elecciones del 15 de junio no alivian el bochorno. No es que no sean importantes, ni que carezcan, como se suele decir, de \u201caspectos positivos\u201d. Han sido importantes y \u201ctienen muchos aspectos positivos\u201d, principalmente el de clarificar las condiciones de lucha de las fuerzas obreras y socialistas. Pero la subrayada presencia del Ej\u00e9rcito como \u00e1rbitro, el hondo dominio de grandes \u00e1reas del \u00e1nimo popular por el poder en s\u00ed (\u00bfqui\u00e9n habr\u00eda ganado, si Fraga hubiera sido presidente del gobierno?) y el \u00e9xito de la publicidad a la yanqui y germano-occidental (que es irracionalismo ante todo) en la campa\u00f1a de oposici\u00f3n mejor acogida por el electorado son, entre otros, elementos de la nueva situaci\u00f3n que contin\u00faan la anterior sin ninguna ruptura decisiva.<\/p>\n<p>Las estructuras de poder socioecon\u00f3micos construidas durante el franquismo aceptaron la reforma pol\u00edtica en la medida en que las consolidaba y, al tiempo, las adaptaba a las de la Europa de la guerra fr\u00eda. Por consiguiente, no todos los grupos pol\u00edticos existentes en 1977 pudieron presentar candidatos a las elecciones legislativas, ni en igualdad de condiciones los que en ellas participaron. Aquellos que no transigieron en ser legalizados a cambio de aceptar la restauraci\u00f3n de la monarqu\u00eda sin previo refer\u00e9ndum, continuaron ilegalizados. S\u00f3lo en la medida en que los equipos pol\u00edticos -cooptados o no- demostraban que asum\u00edan las condiciones prefijadas, se les permiti\u00f3 acudir a la cita electoral. <\/p>\n<p>Joan E. Garc\u00e9s (1996), Soberanos e intervenidos. Estrategias globales, americanos y espa\u00f1oles.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-911","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-materiales-para-la-refundacion-comunista"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/911","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=911"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/911\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=911"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=911"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=911"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}