{"id":9206,"date":"2021-03-07T05:00:53","date_gmt":"2021-03-07T04:00:53","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=9206"},"modified":"2021-03-07T06:59:37","modified_gmt":"2021-03-07T05:59:37","slug":"apuntes-sobre-la-teoria-del-valor-de-marx","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=9206","title":{"rendered":"Apuntes sobre la teor\u00eda del valor de Marx"},"content":{"rendered":"<p>La teor\u00eda marxista del valor representa desde sus comienzos una de las mayores dificultades en torno a la interpretaci\u00f3n de <em>El Capital<\/em>. Y sin embargo, la interpretaci\u00f3n (o malinterpretaci\u00f3n) de este primer cap\u00edtulo suele condicionar en algunas ocasiones toda la lectura de la obra. De una no siempre clara concepci\u00f3n de la teor\u00eda del valor-trabajo han surgido hist\u00f3ricamente una multitud de interpretaciones a favor y en contra de Marx. Muchas de esas interpretaciones tienen sin embargo en com\u00fan el plantear la argumentaci\u00f3n marxista en el terreno de la filosof\u00eda en vez de en el terreno de la econom\u00eda o la ciencia social en general, como de hecho era la intenci\u00f3n del autor. La temprana cr\u00edtica de Eugen von B\u00f6hm-Bawerk al <em>Capital<\/em> y la casi exclusi\u00f3n de esta obra del debate de la ciencia econ\u00f3mica han llevado en buena medida a que la cr\u00edtica econ\u00f3mica de Marx se haya visto forzada a buscar su refugio en las facultades de filosof\u00eda del mundo entero. Hubo y hay sin embargo todav\u00eda excelentes excepciones, como las de Rudolf Hilferding o Isaak Rubin, en buena medida autores predecesores de la nueva <em>Marx-Lekt\u00fcre<\/em> en Alemania por parte de economistas y cient\u00edficos sociales como Hans-Georg Backhaus, Eckhard Hein o Michael Heinrich.<\/p>\n<p><strong>1. Cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica<\/strong><\/p>\n<p>Sin pretender negar el status filos\u00f3fico del <em>Capital<\/em>, es necesario insistir igualmente en que Marx pretend\u00eda con su obra hacer una cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica; que por tanto, su obra entra en discusi\u00f3n irremediablemente con economistas cl\u00e1sicos y que sus argumentos y su significado no pueden resolverse exclusivamente a partir de la tradici\u00f3n filos\u00f3fica (sea hegeliana o no). Una pregunta que nos puede guiar en la lectura del <em>Capital<\/em> es en qu\u00e9 consiste pues la cr\u00edtica marxista a la econom\u00eda. La primera respuesta, a mi entender correcta, que se encuentra al alcance de cualquier conocedor de la tradici\u00f3n marxista, dice as\u00ed: la cr\u00edtica principal que Marx realiza en el <em>Capital<\/em> a la econom\u00eda cl\u00e1sica es la revelaci\u00f3n de que todo beneficio, todo plusvalor, sea en la forma que sea (ganancia, renta de tierra, inter\u00e9s&#8230;) proviene de la explotaci\u00f3n del trabajo. \u00c9ste es, sin duda, el principal resultado de por lo menos el primer libro del <em>Capital<\/em>: la conciencia cient\u00edfica de la clase trabajadora de su situaci\u00f3n de explotaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero la cr\u00edtica a la econom\u00eda pol\u00edtica por parte de Marx tiene tambi\u00e9n otras consecuencias, que quiz\u00e1s no sean tan importantes para la lucha pol\u00edtica como \u00e9sta \u00faltima, pero que son fundamentales para el desarrollo argumentativo de la exposici\u00f3n marxista de la econom\u00eda capitalista. La cr\u00edtica a la econom\u00eda pol\u00edtica significa una cr\u00edtica a las categor\u00edas de la econom\u00eda pol\u00edtica, a aqu\u00e9llos conceptos como valor, capital, trabajo o renta, que la ciencia econ\u00f3mica a finales del siglo XIX y todav\u00eda hoy en d\u00eda, en pleno siglo XXI, toma de la econom\u00eda real o del sentido com\u00fan sin investigaci\u00f3n previa alguna. Es decir, el economista acr\u00edtico, dir\u00edamos, toma conceptos como el del valor de un determinado producto, sin preguntarse ni por los l\u00edmites de ese concepto, ni por aquello que justifica tomar ese concepto como uno b\u00e1sico de su ciencia en vez de otro. Que Marx por el contrario realice una cr\u00edtica a las categor\u00edas de la ciencia econ\u00f3mica significa por tanto no solamente que Marx defina esos conceptos de una determinada manera, por ejemplo, relacionando valor con trabajo, o capital con explotaci\u00f3n. Significa m\u00e1s all\u00e1 y sobre todo, que Marx investiga porqu\u00e9 se utilizan estos conceptos mismos, en qu\u00e9 reside su uso, y cu\u00e1les son sus l\u00edmites de aplicaci\u00f3n. Una diferencia fundamental por tanto entre la econom\u00eda pol\u00edtica burguesa y la cr\u00edtica marxista consiste en que Marx no s\u00f3lo nos define el valor de un producto con respecto al trabajo materializado en \u00e9l \u2013 esto, en definitiva, ya lo hab\u00eda sostenido Ricardo \u2013, sino que Marx explica, en general, por qu\u00e9 se habla si quiera de \u00abvalor\u00bb de un producto y bajo qu\u00e9 condiciones tiene sentido este t\u00e9rmino.<\/p>\n<p>Desde Isaak Rubin sabemos que la estructura fundamental de esta cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica se encuentra descrita, aunque no exclusivamente, en el \u00faltimo apartado del primer cap\u00edtulo del <em>Capital<\/em>: el fetichismo de la mercanc\u00eda.[1] El fetichismo de la mercanc\u00eda tiene una importancia para la interpretaci\u00f3n del <em>Capital<\/em> que supera la de un mero excurso socio-cultural, m\u00e1s o menos original, pero que nada tiene que ver con la cr\u00edtica econ\u00f3mica de Marx. Muy al contrario, la cr\u00edtica econ\u00f3mica de Marx consiste precisamente en su n\u00facleo fundamental en el descubrimiento del car\u00e1cter fetichista de la econom\u00eda de mercado y, por extensi\u00f3n, de la econom\u00eda capitalista. En ese texto se pone de manifiesto c\u00f3mo el comienzo argumentativo marxista es a partir del trabajo, c\u00f3mo, aun a pesar de que la exposici\u00f3n comience por la mercanc\u00eda, es el trabajo el punto de partida de la investigaci\u00f3n, un punto de partida completamente abstracto, la actividad primera de toda sociedad dicho de manera general, y c\u00f3mo se trata de averiguar cu\u00e1l es la forma que el trabajo adopta en la sociedad capitalista.<\/p>\n<p>El m\u00e9todo cient\u00edfico de partir de las categor\u00edas m\u00e1s abstractas y generales a las m\u00e1s concretas ya hab\u00eda sido expuesto por Marx como el m\u00e9todo de la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica, como el modo en el que el pensar en general se hace cargo de su objeto. La introducci\u00f3n a la <em>Contribuci\u00f3n a la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica<\/em> de 1857 hab\u00eda dejado claro este hecho[2]: lo concreto es tal, porque resulta de la unificaci\u00f3n de m\u00faltiples determinaciones. Es una unidad de lo m\u00faltiple, que en la exposici\u00f3n racional ocupa siempre el lugar de un resultado. Aunque el valor de cambio sea por tanto el punto de partida desde una perspectiva real o cotidiana, en la que el valor de cambio es lo que est\u00e1 presente, no puede sin embargo constituir el punto de partida de la ciencia, ya que las categor\u00edas concretas presuponen una multitud de conceptos mucho m\u00e1s abstractos que han de ser clarificados previamente.<\/p>\n<p>Si bien lo m\u00e1s abstracto, la sociedad y el trabajo como su actividad primaria, es el punto de partida, se trata inmediatamente en una exposici\u00f3n cr\u00edtica de la econom\u00eda capitalista de investigar, cu\u00e1l es la forma concreta que la sociedad y el trabajo adoptan en este modo de producci\u00f3n. Para ello, Marx parte nuevamente de una abstracci\u00f3n: de la producci\u00f3n de mercanc\u00edas, lo que nosotros hoy en d\u00eda llamar\u00edamos la econom\u00eda de mercado, en este punto independientemente de las condiciones capitalistas. Esta descripci\u00f3n de la sociedad de mercado, que constituye una abstracci\u00f3n metodol\u00f3gica respecto al capitalismo, se extiende a mi entender durante toda la primera secci\u00f3n del <em>Capital<\/em>. En ella se encuentra la exposici\u00f3n de la teor\u00eda del valor.<\/p>\n<p>La organizaci\u00f3n de la producci\u00f3n social en una econom\u00eda de mercado corre a cargo de productores privados e independientes de mercanc\u00edas. En una econom\u00eda de mercado no existe ninguna instituci\u00f3n que regule directamente la producci\u00f3n de la sociedad, sino que cada productor de mercanc\u00edas es una empresa libre e independiente, que se ocupa de su inter\u00e9s y decide libremente sobre el tipo y la cantidad de bienes que quiere producir. La producci\u00f3n social aparece por tanto en una sociedad as\u00ed como desmembrada en una multitud de c\u00e9lulas productivas, de tal manera que tendr\u00eda sentido preguntarse, c\u00f3mo es que una sociedad tal no termina hundi\u00e9ndose en el caos. \u00bfC\u00f3mo es posible que la sociedad de mercado se mantenga unida, a pesar de su fragmentaci\u00f3n? La respuesta \u00faltima a esta cuesti\u00f3n se encuentra en el hecho de que, si bien todos los productores de mercanc\u00edas son formalmente independientes, dependen materialmente los unos de los otros debido a la divisi\u00f3n del trabajo dentro de la sociedad. Toda producci\u00f3n de mercanc\u00edas, explica Marx, presupone una divisi\u00f3n del trabajo altamente desarrollada.[3] A su vez, una divisi\u00f3n del trabajo implica tanto una organizaci\u00f3n del mismo como un reparto de los productos del trabajo. Cada sociedad puede tratar de resolver estos dos problemas de maneras diferentes, pero no es posible evitar ninguno de ellos.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s del intercambio de los productos del trabajo se unifican los diversos trabajos privados de la sociedad. Por un lado, los productores se reparten el trabajo social total entre ellos, y por otro se reparten igualmente los productos de ese trabajo; y hacen ambas cosas, en la medida en que intercambian sus mercanc\u00edas en el mercado. Son las condiciones del mercado las que dictan tanto la organizaci\u00f3n del trabajo como el reparto de la riqueza social, y los productores de mercanc\u00edas, que en principio parec\u00edan totalmente independientes y libres, tienen en \u00faltima instancia que guiarse por estas condiciones. En el mercado se regula a trav\u00e9s del intercambio de productos la totalidad del trabajo social.<\/p>\n<p>En la caracterizaci\u00f3n de la econom\u00eda de mercado puede ayudarnos el contraste con otras formas de organizaci\u00f3n econ\u00f3mica, como Marx mismo sugiere en el apartado sobre el fetichismo de la mercanc\u00eda. Tomemos una directamente opuesta: una econom\u00eda socialista planificada. En una econom\u00eda tal la producci\u00f3n social es regulada conscientemente mediante un plan. Cada productor tiene un determinado papel dentro del proceso de producci\u00f3n, de tal manera que las relaciones de producci\u00f3n entre productores se coordinan en base a un plan com\u00fan a fin de conseguir ciertos objetivos econ\u00f3micos, normalmente en un determinado per\u00edodo. Incluso dentro de una econom\u00eda de mercado podemos encontrarnos con ejemplos de organizaci\u00f3n planificada de la producci\u00f3n, a saber, siempre que tenemos en cuenta la organizaci\u00f3n interna de una empresa, como contrapuesta a la organizaci\u00f3n del trabajo en la sociedad entera.<\/p>\n<p>Supongamos que un empresario produce autom\u00f3viles. En sus objetivos para un a\u00f1o est\u00e1 el producir una cantidad determinada de autom\u00f3viles, que es precisamente la que \u00e9l espera vender en el mercado, y en base a ello organiza su producci\u00f3n. El plan prev\u00e9 en qu\u00e9 posici\u00f3n y en qu\u00e9 relaci\u00f3n entre ellas se disponen las distintas secciones de la producci\u00f3n. Esta estructuraci\u00f3n no es de ninguna manera arbitraria, sino que depende de factores t\u00e9cnicos. Una secci\u00f3n, por ejemplo, produce ruedas, otra, carrocer\u00edas, otra, motores, y todas las piezas se van ensamblando en la cadena de montaje hasta que el producto final est\u00e1 definitivamente acabado. Esto es: las distintas secciones ocupan determinadas posi-ciones y entran en relaci\u00f3n unas con otras a ra\u00edz de un plan consciente y concreto.<\/p>\n<p>Dividamos ahora las diferentes secciones de nuestra empresa automovil\u00edstica en empresas privadas. Todas producen, como antes, piezas de autom\u00f3viles, de tal manera que el producto final sigue siendo un autom\u00f3vil. Pero ahora son entes privados, productores independientes, que entran en relaci\u00f3n solamente a trav\u00e9s del mercado. Una empresa produce por tanto ruedas ya no con el fin de, en cooperaci\u00f3n con otras secciones, fabricar autom\u00f3viles, sino simplemente para vender sus productos como mercanc\u00edas en el mercado. Como productor de mercanc\u00edas su objetivo es la venta de \u00e9stas y por ende le es indiferente el que su comprador sea un empresario automovil\u00edstico o no. A la empresa le intere-sa, simplemente, que su comprador sea propietario de mercanc\u00edas, en especial de dinero. Nuestro nuevo productor de mercanc\u00edas es independiente y libre y no se encuentra en relaci\u00f3n determinada y fija con nadie m\u00e1s que consigo mismo. \u00c9l entra en relaciones de producci\u00f3n con otros solamente en la medida en que ambas partes son propietarias de mercanc\u00edas y las intercambian.<\/p>\n<p>Las relaciones de producci\u00f3n dentro de la sociedad siguen siendo, debido a la divisi\u00f3n social del trabajo, necesarias para producir bienes. Para producir un autom\u00f3vil sigue siendo necesario ensamblar las diferentes piezas. Para poner alimentos a disposici\u00f3n de los consumidores es necesario unir tierra, trabajadores, camiones para transporte, edificios, etc. Sin embargo, en la econom\u00eda de mercado, estas relaciones de producci\u00f3n, que coordinan y unifican los diferentes elementos de la producci\u00f3n, toman la forma de intercambio de cosas. Es decir, toda relaci\u00f3n de producci\u00f3n se realiza a trav\u00e9s de un intercambio de objetos, de mercanc\u00edas, de tal forma que es la posesi\u00f3n de objetos lo que posibilita a los productores entrar en relaci\u00f3n entre s\u00ed. A ra\u00edz de este hecho se produce una cosificaci\u00f3n de las relaciones de producci\u00f3n, que aparecen como propiedades de los objetos: la cosa tiene la propiedad especial de poner en relaci\u00f3n a su poseedor con otros. Como en toda otra sociedad es una condici\u00f3n para la producci\u00f3n que los distintos factores de \u00e9sta, a saber, tierra, trabajo y medios de producci\u00f3n entren en contacto. Pero es espec\u00edfico de la econom\u00eda de mercado, el que estos factores se encuentren entre s\u00ed a trav\u00e9s de propietarios de mercanc\u00edas y por medio del intercambio de mercanc\u00edas. As\u00ed, la producci\u00f3n comienza solamente cuando el capitalista compra fuerza de trabajo y tierra en le mercado. En la econom\u00eda mercantil, la \u00fanica manera de entrar en relaci\u00f3n de producci\u00f3n con otras personas es por medio de la propiedad de cosas.<\/p>\n<p>\u00c9ste es el punto clave del fetichismo: que en la econom\u00eda de mercado se cosifican relaciones sociales y se personifican objetos; que las cosas tienen supuestas propiedades, propiedades que no son m\u00e1s que sociales, que en el fondo corresponden con el car\u00e1cter de la producci\u00f3n de mercanc\u00edas en las que las cosas se encuentran. Esas supuestas propiedades son en realidad expresi\u00f3n de relaciones sociales. Por ello escribe Marx concretamente en relaci\u00f3n al valor en la <em>Contribuci\u00f3n a la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica<\/em>: \u00abDe suerte que si es justo decir que el valor de cambio es una relaci\u00f3n entre las personas, se debe agregar: una relaci\u00f3n disimulada bajo la envoltura de cosas.\u00bb[4] El valor es por tanto una relaci\u00f3n entre los diferentes trabajos dentro de la sociedad, una relaci\u00f3n que adopta una forma cosificada. Esta es la raz\u00f3n por la que Marx puede decir provocativamente, que la afirmaci\u00f3n de que el trabajo es la \u00fanica fuente de valor es una tautolog\u00eda.[5] Pues, como veremos m\u00e1s adelante, el valor no es otra cosa que la forma social que el trabajo adopta en la econom\u00eda de mercado.<\/p>\n<p>Dado que la posesi\u00f3n de cosas es condici\u00f3n para entrar en relaciones de producci\u00f3n, se explica el porqu\u00e9 necesariamente en la econom\u00eda de mercado la cosa aparece como revestida de propiedades sociales. Esas propiedades no son m\u00e1s que expresi\u00f3n de relaciones sociales. La relaci\u00f3n de producci\u00f3n se cosifica como propiedad de un objeto: valor, capital, renta, inter\u00e9s&#8230; todos ellos son conceptos, que en primera instancia hacen referencia a propiedades atribuibles a cosas, pero que esconden en el fondo relaciones sociales. De esta manera, buena parte de las categor\u00edas de la econom\u00eda pol\u00edtica son relaciones de producci\u00f3n entre individuos que se ven cosificadas en virtud de las caracter\u00edsticas de la econom\u00eda mercantil. La econom\u00eda pol\u00edtica, en su vertiente marxista, tiene por tanto como tarea realizar una cr\u00edtica a estas categor\u00edas, que se presentan en primera instancia como naturales. La cr\u00edtica consiste, en t\u00e9rminos generales, en primer lugar en explicar c\u00f3mo esas categor\u00edas no son naturales o eternas, sino que pertenecen esencialmente a una forma determinada de producci\u00f3n, la mercantil, y se originan a partir de ella, y en segundo lugar, en desenmascarar las relaciones sociales que se esconden detr\u00e1s de esas supuestas propiedades objetivas de las cosas.<\/p>\n<p>Este planteamiento de la cuesti\u00f3n por parte de Marx marca una importante diferencia con respecto a la econom\u00eda burguesa, lo que nosotros hoy conocemos como la econom\u00eda del <em>stablishment<\/em>. Y \u00e9sta es, bajo mi punto de vista, una de las razones m\u00e1s importantes que explican por qu\u00e9 muchos cr\u00edticos de la teor\u00eda marxista del valor la malentienden fundamentalmente. Por un lado, para ellos la forma del valor, el aspecto cualitativo de \u00e9ste, es completamente desconocida. Por otro lado, reducen la medida del valor, el aspecto cuantitativo del mismo, a una mera explicaci\u00f3n de las proporciones del intercambio de mercanc\u00edas. De esta manera no llegan a comprender el sentido principal de la teor\u00eda marxista del valor como una investigaci\u00f3n de la forma que adopta el trabajo en la econom\u00eda mercantil. Al no entender este punto central, se contentan con formular agudos argumentos que, en el fondo, ni siquiera rozan el n\u00facleo fundamental de las ideas de Marx en este punto. Estos conocidos argumentos suelen basarse en encontrar contra-ejemplos sacados de productos de la naturaleza, en los cuales no se puede decir de ninguna manera que su valor corresponda con el trabajo invertido en ellos. Se dice y repite hasta la saciedad como cr\u00edtica a la teor\u00eda del valor-trabajo que productos muy valiosos como el agua, la tierra, las minas o la le\u00f1a del bosque no pueden medir su valor con respecto al trabajo invertido en ellos, pues no son productos del trabajo. En todos estos contra-argumentos se encuentra siempre la suposici\u00f3n de que la tarea de la teor\u00eda del valor de Marx consiste principalmente en la explicaci\u00f3n de las proporciones del cambio entre mercanc\u00edas. S\u00f3lo de esta manera puede uno llegar a la conclusi\u00f3n de que el precio de un terreno contradice la teor\u00eda marxista del valor, ya que en \u00e9l no hay trabajo humano alguno cristalizado. A este respecto, lo principal es entender que desde el punto de vista de la teor\u00eda marxista del valor el suelo y otros productos naturales no tienen ning\u00fan valor. Esto, a pesar de que a primera vista parezca sorprendente, es una afirmaci\u00f3n perfectamente justificada y racional. Hemos visto ya que cada categor\u00eda econ\u00f3mica representa simplemente la forma cosificada de una relaci\u00f3n social de producci\u00f3n. El m\u00e9todo de cada ciencia, y tambi\u00e9n por ende el de la ciencia econ\u00f3mica, tiene la obligaci\u00f3n de distinguir cuidadosamente fen\u00f3menos diferentes con ayuda de conceptos y an\u00e1lisis diferentes, a fin de evitar confusiones. En nuestro caso, el valor es la forma cosificada, social, de las relaciones de producci\u00f3n entre productores de mercanc\u00edas: es la forma general del trabajo en la econom\u00eda mercantil. Las relaciones de producci\u00f3n concretas unifican y coordinan las diferentes actividades laborales de los productores de mercanc\u00edas, y esta funci\u00f3n se encuentra en el valor de las mercanc\u00edas cosificada. Si bien es cierto que el suelo est\u00e1 disponible en el mercado para el intercambio y se le otorga un precio, sigue sin ser producto del trabajo. El precio del suelo ni regula ni unifica el trabajo que se realiza en su rama con el resto del trabajo social, ya que no existe nada parecido a una \u00abproducci\u00f3n de suelo\u00bb. El suelo, igual que otros recursos naturales, son factores importantes en la producci\u00f3n y juegan naturalmente un papel fundamental, pero la compra-venta de suelo corresponde a una relaci\u00f3n de producci\u00f3n completamente distinta a la compra-venta de productos del trabajo. Por este motivo es necesario que la ciencia se haga cargo de esta diferencia fundamental mediante un concepto diferente del de valor. Aunque el suelo tenga precio, no tiene valor y no es objeto de la teor\u00eda del valor. La relaci\u00f3n social que se esconde detr\u00e1s de la propiedad del suelo tiene unas caracter\u00edsticas propias que han de ser estudiadas en un an\u00e1lisis aparte, el de la teor\u00eda de la renta del suelo. El hecho, por tanto, de que los cr\u00edticos de Marx intenten plantear contra-ejemplos as\u00ed, deja en evidencia lo poco que delimitan ellos mismos sus conceptos, en este caso el de valor, y hasta qu\u00e9 punto los asumen acr\u00edticamente provenientes del \u00absentido com\u00fan\u00bb.<\/p>\n<p>Tras estas consideraciones generales introductorias a la teor\u00eda del valor, podemos pasar ahora a un an\u00e1lisis un poco m\u00e1s detallado de la misma. Seg\u00fan presenta Marx el concepto de valor en el <em>Capital<\/em>, es necesario distinguir en \u00e9l tres aspectos diferentes: medida, forma y sustancia del valor. En lo que sigue tratamos en concreto cada una de estas distinciones.<\/p>\n<p><strong>2. Medida del valor<\/strong><\/p>\n<p>Sin una distribuci\u00f3n del trabajo entre las diferentes ramas de la producci\u00f3n una econom\u00eda de mercado es insostenible. Tal econom\u00eda se encuentra siempre en tensi\u00f3n entre dos polos. Por un lado, la econom\u00eda mercantil se encuentra, debido a la divisi\u00f3n social del trabajo, unificada en un todo. En este sentido, las distintas partes del tejido social se encuentran interconectadas y se condicionan mutuamente. Por otro lado, la propiedad privada y la independencia de los productores fragmentan la sociedad en una multiplicidad de c\u00e9lulas productivas atomizadas. S\u00f3lo resta un \u00fanico proceso, mediante el cual la econom\u00eda mercantil se reunifica: el intercambio de productos. Mediante el intercambio se conectan y coordinan las distintas actividades de los productores de mercanc\u00edas. Pues el trabajo de uno influye en el trabajo de los dem\u00e1s mediante el movimiento de los precios en el mercado, un movimiento que, abstrayendo te\u00f3ricamente de condiciones capitalistas, es regulado por la ley del valor. La ley del valor afirma que el precio de un producto oscila y tiende a mantenerse alrededor de un punto medio, su valor, y que \u00e9ste, su valor, viene determinado por el tiempo de trabajo socialmente necesario invertido en tal producto. El valor es por tanto la conexi\u00f3n social entre los distintos productores privados. Desarrollemos un poco m\u00e1s este punto.<\/p>\n<p>Los productores intercambian regularmente los productos de su trabajo en el mercado, de manera que no se trata ni mucho menos de un fen\u00f3meno arbitrario, que ocurra de vez en cuando, sino de un proceso social continuo. Cada uno intercambia sus mercanc\u00edas por una cantidad dada de otras mercanc\u00edas o, una vez supuesto un intercambio suficientemente desarrollado, por una cantidad concreta de dinero. Por supuesto, ninguno es libre de determinar a placer la cantidad de dinero por la que \u00e9l cambia sus mercanc\u00edas. Esta proporci\u00f3n viene dada por el mercado. Cada uno ha de aceptar las condiciones del mismo, que en unas ocasiones pueden serle favorables, en otras, sin embargo, no. En cualquier caso, estas proporciones del cambio no son nunca arbitrarias. Los precios fluct\u00faan, dentro de un per\u00edodo relativamente largo de tiempo, siempre en torno a un valor medio. Hay que tener en cuenta que, sin este valor medio o, dicho de otra forma, sin esta regularidad de los precios, ni la ciencia econ\u00f3mica ni la econom\u00eda real misma ser\u00edan posibles, pues el caos predominar\u00eda en la sociedad. Esta regularidad en los precios, que se explica con el concepto de valor, logra la unidad y organizaci\u00f3n en la producci\u00f3n social de los distintos miembros. Recordemos que unidad y orden en la producci\u00f3n no est\u00e1n dados de antemano, no en una econom\u00eda mercantil, sino que surgen primeramente en el mercado, de tal manera que es all\u00ed donde el proceso productivo se regula. Las fluctuaciones en los precios en torno al valor regulan el trabajo de los productores y reparten la totalidad de la masa de trabajo social entre las diferentes ramas. La ca\u00edda del precio de la mercanc\u00eda A bajo su valor obliga a los productores a disminuir la producci\u00f3n. Y viceversa, la subida del precio de una mercanc\u00eda sobre su valor implica un incremento de la producci\u00f3n de \u00e9sta. Las variaciones en los precios suponen una reorganizaci\u00f3n del trabajo social.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Marx, la venta de las mercanc\u00edas seg\u00fan su valor corresponde con un estado de equilibrio del mercado.[6] Este equilibrio de mercado corresponde a su vez con un equilibrio en el reparto del trabajo social entre las distintas ramas de la producci\u00f3n. En esta situaci\u00f3n, cada productor entrega a la sociedad la misma cantidad de trabajo, en forma de productos, que \u00e9l recibe de ella, igualmente en forma de productos. Este equilibrio entre ramas dentro del trabajo social se encuentra en el punto en el que la cantidad de trabajo invertido en una mercanc\u00eda es equivalente a la socialmente necesaria, lo que depende en \u00faltima instancia del estado y la distribuci\u00f3n de las fuerzas productivas en la sociedad. El valor adquiere la funci\u00f3n de establecer el equilibrio entre ramas de la producci\u00f3n, en la medida en que todo desequilibrio se traduce en un desequilibrio de precios, el cual a su vez provoca una tendencia de vuelta al valor medio. En este sentido, uno de los objetivos de la teor\u00eda del valor es investigar las leyes de distribuci\u00f3n del trabajo en la econom\u00eda de mercado, en la medida en que clarifica la regularidad en el cambio de productos del trabajo.La teor\u00eda del valor reposa, por tanto, en su aspecto cuantitativo, en el concepto de trabajo socialmente necesario. Cuando toda mercanc\u00eda es intercambiada seg\u00fan su valor, tenemos un estado de equilibrio entre las distintas ramas de la producci\u00f3n, de manera que no existe ninguna transferencia de trabajo social entre ellas. Este punto de equilibrio se explica gracias al concepto de trabajo socialmente necesario. El valor de una mercanc\u00eda, aquello que marca el punto de equilibrio de la producci\u00f3n de esta mercanc\u00eda con respecto al resto del trabajo social, se encuentra determinado por la cantidad de trabajo que en una sociedad dada es necesario para la producci\u00f3n de tal mercanc\u00eda. Tal cantidad se mide en tiempo de trabajo y depende, como es conocido, de la evoluci\u00f3n de las fuerzas productivas. En consecuencia, s\u00f3lo puede tener lugar un cambio en el valor de una mercanc\u00eda cuando las condiciones t\u00e9cnicas de su producci\u00f3n se vean modificadas. Tras una guerra, por ejemplo, pueden encontrarse las fuerzas productivas de un pa\u00eds extremadamente da\u00f1adas (v\u00edas ferroviarias o carreteras deterioradas, f\u00e1bricas destruidas, medios de comunicaci\u00f3n inservibles etc.), y de esta manera incrementarse el tiempo de trabajo necesario para la producci\u00f3n de una mercanc\u00edas. Por el contrario, la introducci\u00f3n de mejoras t\u00e9cnicas como el desarrollo de aparatos electr\u00f3nicos o inform\u00e1ticos, as\u00ed como una mejor cualificaci\u00f3n de los trabajadores repercute en un ahorro en el tiempo necesario para producir bienes.<\/p>\n<p>Supongamos que tenemos un restaurante. Una buena organizaci\u00f3n del trabajo dentro de nuestro restaurante debida a la direcci\u00f3n de una encargada formada y con experiencia ahorra sin lugar a dudas tiempo de trabajo en la preparaci\u00f3n de las comidas y en el servicio a los clientes, de forma que el valor de cada comida disminuye y la cantidad de personas que nuestro restaurante alimenta aumenta. De igual manera repercute la introducci\u00f3n de aparatos t\u00e9cnicos. C\u00e1maras de refrigeraci\u00f3n grandes y modernas hacen posible el almacenaje de una mayor cantidad de alimentos, reducen de esta manera la frecuencia de las entregas y con ello ahorran trabajo. La introducci\u00f3n de un lavavajillas, por ejemplo, permite que el trabajo que antes hac\u00edan cinco personas, ahora puedan hacerlo dos. Desde un punto de vista social, la cantidad de trabajo socialmente necesario est\u00e1 determinada por el grado de evoluci\u00f3n de las fuerzas productivas, que han de ser entendidas como una conjunci\u00f3n de factores t\u00e9cnicos y humanos.<\/p>\n<p>Debemos, no obstante, avanzar en este punto un poco m\u00e1s en nuestro an\u00e1lisis. La pregunta parece obligada: \u00bfc\u00f3mo se impone entonces el trabajo socialmente necesario? Al principio de su exposici\u00f3n habla Marx simplemente de valor y presupone que todas las mercanc\u00edas se producen bajo las mismas condiciones. Sin embargo, es necesario dar una explicaci\u00f3n de c\u00f3mo se impone en una producci\u00f3n fragmentada en c\u00e9lulas independientes una determinada cantidad de trabajo (el valor en su aspecto cuantitativo) como la socialmente necesaria y determinante. Esta explicaci\u00f3n no se encuentra en el <em>Capital<\/em> hasta el libro III. En este punto, Marx supone que distintos ejemplares de un mismo tipo de mercanc\u00eda se producen en distintas empresas con diferentes condiciones t\u00e9cnicas. Es decir, que el tiempo de trabajo para la misma mercanc\u00eda difiere de productor a productor dependiendo del grado de su productividad. Correspondientemente es el \u00abvalor individual\u00bb tambi\u00e9n distinto. Sin embargo, es una caracter\u00edstica general de la econom\u00eda mercantil el hecho de que el mercado impone el mismo precio para todas las mercanc\u00edas de unas mismas caracter\u00edsticas independientemente de sus condiciones de producci\u00f3n, de manera que las mercanc\u00edas no se venden seg\u00fan su valor individual sino seg\u00fan su valor comercial. Cada mercanc\u00eda es simplemente un ejemplar medio de su clase, como se lee en el primer tomo del <em>Capital<\/em>.[7] Marx ordena todas las empresas seg\u00fan su productividad, y por simplicidad, supone que hay tres grupos de ellas: de productividad alta, media y baja. El valor individual de una mercanc\u00eda que sea producida en una empresa con alta productividad es probablemente menor que el valor comercial, por lo que gracias a su productividad estas empresas logran una mayor plusval\u00eda (o mejor dicho, en el reparto de la plusval\u00eda, salen beneficiadas). Por el contrario, las que tienen una productividad menor que la socialmente necesaria pierden en el reparto de la plusval\u00eda total. La diferencia entre valor individual y valor comercial es por tanto importante, ya que supone una motivaci\u00f3n para el progreso t\u00e9cnico.<\/p>\n<p>Para que el valor comercial surja a partir de diferentes valores individuales es necesario que se den las condiciones generales del mercado: la libre competencia.[8] Y la pregunta por el surgimiento del valor comercial a partir de valores individuales es en el fondo la pregunta sobre c\u00f3mo diferentes trabajos privados se igualan en un trabajo socialmente necesario. Seg\u00fan Marx, el valor comercial tiende a igualarse con el valor individual de la mayor\u00eda de las mercanc\u00edas producidas de un tipo.[9] Cuando la mayor parte de las mercanc\u00edas proviene de empresas con una productividad alta, el valor comercial tiende a igualarse con el valor individual de las mercanc\u00edas producidas por ellas. Si por el contrario son las empresas con baja productividad las que proporcionan al mercado la mayor\u00eda de las mercanc\u00edas, entonces el valor comercial tiende al valor individual de las mercanc\u00edas producidas en peores condiciones. El trabajo socialmente necesario es por tanto aqu\u00e9l que proporciona la mayor parte de las mercanc\u00edas al mercado, y puede acercarse tanto al m\u00e1s productivo como al menos, dependiendo de cual sea el mayoritario. El trabajo que domina en una rama es el que determina el trabajo socialmente necesario en ella y el valor de sus mercanc\u00edas por su parte el que determina en mayor medida el valor comercial.<\/p>\n<p>Pasemos por \u00faltimo a analizar brevemente cual es el papel de la oferta y la demanda dentro del aspecto cuantitativo del valor. El precio de un art\u00edculo determinado puede ser mayor o menor que su valor debido respectivamente a una demanda o una oferta excesivas. En este punto, lo fundamental es comprender que los movimientos de oferta y demanda y su efecto en los precios son fen\u00f3menos que, seg\u00fan Marx, han de explicarse por medio de la regularidad del valor y no al contrario, es decir, el valor a partir de las fluctuaciones de oferta y demanda.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00abSi, por tanto, demanda y oferta regulan el precio de mercado o m\u00e1s bien las desviaciones de los precios de mercado respecto al valor de mercado, as\u00ed mismo el valor de mercado regula, por otro lado, la relaci\u00f3n entre demanda y oferta o el centro, entorno al cual las fluctuaciones de demanda y oferta hacen oscilar a los precios de mercado.\u00bb[10]<\/p>\n<p>La demanda no est\u00e1 simplemente determinada por la necesidad dada, sino tambi\u00e9n por el precio de las mercanc\u00edas y por el poder adquisitivo de los consumidores. Es decir, existen tres definitores de la demanda: necesidad social, poder adquisitivo y precio de las mercanc\u00edas.[11] Si suponemos una necesidad social determinada y un poder adquisitivo, la demanda es inversamente proporcional al precio de las mercanc\u00edas. Cuanto m\u00e1s alto es el precio, menos compradores hay, hasta llegar a un tope en el que la mercanc\u00eda s\u00f3lo se compra por una \u00e9lite. Al contrario, cuanto m\u00e1s bajo es el precio, m\u00e1s compradores hay, hasta el tope en el que un precio m\u00e1s bajo no supone una mayor venta. Entre ambos extremos existe una infinidad de precios posibles con su correspondiente demanda, de tal manera que debemos acudir al valor para orientarnos en la determinaci\u00f3n del precio real, en torno al cual las mercanc\u00edas se encuentran. Supongamos que el tiempo de trabajo socialmente necesario para la producci\u00f3n de un art\u00edculo es una hora y que una hora de trabajo se representa en cinco d\u00f3lares.[12] Cinco d\u00f3lares es por tanto el precio medio de nuestro producto, y todos los dem\u00e1s ser\u00e1n s\u00f3lo precios pasajeros. Pues un precio menor que se mantenga en el tiempo producir\u00e1 una disminuci\u00f3n de la oferta debido a las p\u00e9rdidas, un movimiento de la masa de trabajo social desde esa rama a otras de la producci\u00f3n y un incremento del precio hasta su valor. Y por el contrario, un precio m\u00e1s alto que se mantuviese en el tiempo implicar\u00eda una mayor plusval\u00eda, atraer\u00eda producci\u00f3n y causar\u00eda un aumento de la oferta, lo que har\u00eda bajar al precio al nivel del valor. Las fuerzas productivas marcan el tiempo socialmente necesario para la producci\u00f3n de una mercanc\u00eda, lo que explica el valor de mercado de \u00e9sta, entorno al cual el precio fluct\u00faa y para el que el juego entre oferta y demanda est\u00e1 dado. Es decir, el valor determina en \u00faltima instancia el precio de la mercanc\u00eda y, a trav\u00e9s de \u00e9l, la oferta y la demanda de \u00e9sta, y no al rev\u00e9s. Supongamos que la demanda para una determinada mercanc\u00eda aumenta. Esto es lo mismo que decir que ahora m\u00e1s personas quieren comprar nuestro producto a un precio m\u00e1s alto. Esto es, a cada posible precio de nuestra mercanc\u00eda se le atribuye ahora un n\u00famero mayor de compradores. Dado que la oferta y los costes de producci\u00f3n permanecen invariables, los productores consiguen un beneficio extra por esta situaci\u00f3n. Esto les lleva a ampliar la producci\u00f3n hasta que el equilibrio con otras ramas se recupere. Se crea una oferta ampliada para la nueva demanda y el precio vuelve de nuevo a acercarse al valor. Esto es, un aumento o disminuci\u00f3n de la demanda pueden ocasionar una ampliaci\u00f3n o reducci\u00f3n de la producci\u00f3n, o sea, que m\u00e1s trabajo social se dedique a la producci\u00f3n de un determinado art\u00edculo, pero no modifican en nada el valor real del producto, que se sigue explicando partiendo de las condiciones t\u00e9cnicas de producci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>3. La forma de valor<\/strong><\/p>\n<p>La teor\u00eda marxista del valor no parte, como ya hemos visto, de una consideraci\u00f3n abstracta del fen\u00f3meno del intercambio, sino m\u00e1s bien de una forma social concreta, la econom\u00eda de mercado, e investiga dentro de este tipo de econom\u00eda la forma que adopta el trabajo social. S\u00f3lo partiendo del trabajo pueden explicarse los fen\u00f3menos econ\u00f3micos principales: valor, ganancia, salario, precio, capital etc. La teor\u00eda del valor es una teor\u00eda general del trabajo dentro de la econom\u00eda mercantil y no una investigaci\u00f3n metaf\u00edsica sobre el valor puro de un producto. Pues el valor mismo es una categor\u00eda que pertenece espec\u00edficamente a la econom\u00eda mercantil. El objetivo de Marx no es por tanto aclarar el valor de una cosa en general, como tampoco es su resultado, el que el valor de una cosa en abstracto sea el trabajo invertido en ella. Se trata, al contrario, de ver c\u00f3mo necesariamente los productos del trabajo aparecen dentro de la econom\u00eda mercantil como productos de valor y c\u00f3mo esto se basa en el hecho de que las relaciones sociales de trabajo se cosifican en propiedades de los productos del mismo.<\/p>\n<p>Por ahora nos hemos ocupado del aspecto cuantitativo del valor. Hemos visto que el valor, en tanto que tiene una medida determinada, es el regulador de la distribuci\u00f3n del trabajo en la sociedad. Pero para Marx el valor no es s\u00f3lo eso; existe otro aspecto igualmente importante, el de forma de valor. No todo trabajo crea valor, de la misma manera que no toda distribuci\u00f3n del trabajo se realiza mediante el intercambio de los productos del mismo. El trabajo creador de valor es trabajo tomado en una determinada forma social. Pensemos en un producto cualquiera, por ejemplo, una mesa. Podr\u00edamos decir que la mesa est\u00e1 hecha de madera, es grande, redonda y cuesta treinta euros, y con ello pensar que hemos nombrado cuatro caracter\u00edsticas suyas. Sin embargo, la \u00faltima de esas caracter\u00edsticas se distingue fundamentalmente de las otras tres. Las tres primeras caracterizan la mesa como un objeto material, seg\u00fan ha sido construido, como algo que, adem\u00e1s, es \u00fatil. Pero la \u00faltima caracter\u00edstica es de naturaleza completamente distinta. Ella no nos da informaci\u00f3n alguna sobre la mesa misma, sino que afirma que \u00e9sta cuesta treinta euros, que es una mercanc\u00eda, que ha sido producida por un productor independiente, que le pertenece a \u00e9l, que \u00e9ste se encuentra con otros productores en relaci\u00f3n de intercambio y que todo se engloba en una econom\u00eda mercantil. Los treinta euros nos informan no tanto sobre la cosa cuanto sobre la relaci\u00f3n de producci\u00f3n en la que su poseedor se encuentra respecto a otros individuos. El resultado de Marx no es por tanto la conclusi\u00f3n de que el trabajo crea valor, sino la respuesta a la pregunta acerca de qu\u00e9 trabajo crea valor, c\u00f3mo y por qu\u00e9 el trabajo creador de valor es una forma social espec\u00edfica de trabajo.<\/p>\n<p>La distinci\u00f3n entre el trabajo en sentido t\u00e9cnico o general y su forma social concreta es tratada por Marx en el \u00abcar\u00e1cter doble del trabajo\u00bb, el punto, seg\u00fan \u00e9l, entorno al cual gira la comprensi\u00f3n de la econom\u00eda pol\u00edtica.[13] La forma de valor es la caracter\u00edstica fundamental de la intercambiabilidad de los productos del trabajo, es la forma mercanc\u00eda, la cual adoptan los productos en una sociedad mercantil. \u00abForma social de mercanc\u00eda y forma de valor o forma de la intercambiabilidad son por tanto una y la misma cosa.\u00bb[14] El valor, por tanto, y es importante recalcarlo, no es id\u00e9ntico con el trabajo. El valor es la forma de intercambiabilidad, la forma social que el trabajo adopta en la econom\u00eda mercantil. Esta forma social implica que el producto del trabajo privado es intercambiable con todos los dem\u00e1s productos. La forma de valor tiene por tanto como rasgo fundamental la igualaci\u00f3n de todos los productores y sus productos. Todo producto del trabajo es mercanc\u00eda y, por ende, intercambiable por cualquier otro producto. M\u00e1s a\u00fan: todo trabajo privado es trabajo productor de mercanc\u00edas y, en esta medida, conmensurable e igualable a cualquier otro trabajo. La forma valor o forma mercanc\u00eda supone la igualaci\u00f3n de todos los trabajos concretos de la sociedad.<\/p>\n<p>Contra este punto se dirige una de las cr\u00edticas m\u00e1s famosas y recurrentes de la escuela neoliberal a la teor\u00eda marxista del valor. La cr\u00edtica la formul\u00f3 por primera vez Eugen von B\u00f6hm-Bawerk al respecto de la exposici\u00f3n del comienzo del <em>Capital<\/em>.[15] Seg\u00fan B\u00f6hm-Bawerk, Marx concibe al comienzo de su exposici\u00f3n todo intercambio como una ecuaci\u00f3n y procede a buscar el factor com\u00fan que reside en ambas partes. Esta concepci\u00f3n del intercambio es para B\u00f6hm-Bawerk irreal y completamente err\u00f3nea, pues \u00abdonde hay igualdad y equilibrio exacto, ning\u00fan intercambio es susceptible de ocurrir para desequilibrar la balanza.\u00bb[16] Si se produce por tanto un intercambio, esto indica m\u00e1s bien que se part\u00eda de una desigualdad, que motiv\u00f3 tal intercambio en primer instancia. Si bien el argumento parece a primera vista muy sagaz, tanto m\u00e1s est\u00e9ril se revela tras pensarlo detenidamente. El argumento parte desde el punto de vista de un intercambio individual, y explica, que si dos individuos intercambian sus productos, es porque tienen una motivaci\u00f3n para ello. El propio Marx conoc\u00eda este tipo de argumentos y se hace cargo de ellos en el <em>Capital<\/em>. Detr\u00e1s de ellos se esconde, en el fondo, la pretensi\u00f3n de explicar la fuente del plusvalor simplemente gracias al intercambio de mercanc\u00edas, el intento de maquillar el car\u00e1cter explotador de la econom\u00eda capitalista, y en ellos se mezclan siempre valor de uso y valor de cambio. Condillac explicaba ya que el valor de las cosas consiste simplemente en su relaci\u00f3n con nuestras necesidades, que, por tanto, es algo dependiente del sujeto. Lo que vale mucho para alguien, vale para otra persona muy poco. Y lo que no tiene valor para nosotros, eso lo intercambiamos por algo que s\u00ed lo tiene. El intercambio es por tanto el proceso en el cu\u00e1l dos personas se deshacen de productos que tienen poco valor para ellas y adquieren otros de mayor valor. Se ve claramente como, y esto ya lo indica Marx, en esta teor\u00eda se supone inocentemente que en una econom\u00eda mercantil con una divisi\u00f3n del trabajo fuertemente evolucionada, los productores de mercanc\u00edas, sin embargo, se bastan a s\u00ed mismos para producir sus medios de subsistencia y s\u00f3lo intercambian aquello que les sobra, esto es, aquello que tiene poco valor para ellos. Esta suposici\u00f3n es por supuesto completamente ajena a la realidad de la producci\u00f3n mercantil y contradictoria con la divisi\u00f3n social del trabajo que \u00e9sta implica. A los productores de mercanc\u00edas no les sobran sus productos de ninguna manera: sin ellos, en efecto, no podr\u00edan obtener de los dem\u00e1s las mercanc\u00edas que necesitan para subsistir. Si bien, como explica Marx, el valor de uso no es \u00fatil para el productor de mercanc\u00edas, s\u00ed lo es su valor de cambio o su forma en dinero. Si no, no la vender\u00eda.[17] Ya sea para satisfacer directamente sus necesidades o para intercambiarla por otras, la mercanc\u00eda es siempre \u00fatil para su vendedor. Y, en cualquier caso, si ambas partes se llevaran m\u00e1s valor por menos valor, ambas acabar\u00edan llev\u00e1ndose lo mismo. Condillac y, despu\u00e9s, B\u00f6hm-Bawerk mezclan valor de uso y valor de cambio. Que un producto sea \u00fatil para satisfacer las necesidades de otros individuos es una condici\u00f3n necesaria para que sea mercanc\u00eda. Pero la simple utilidad de un objeto no explica su intercambiabilidad con otras mercanc\u00edas, no explica el hecho de que tenga un valor de cambio. El campesino medieval tambi\u00e9n produc\u00eda productos \u00fatiles para su se\u00f1or feudal o para la Iglesia, pero no los intercambiaba con \u00e9l por otros, sino que los entregaba sin m\u00e1s. El valor de cambio de una mercanc\u00eda no se explica por tanto por su utilidad para otros, pues es un fen\u00f3meno que depende exclusivamente de la estructura de la econom\u00eda mercantil. Los productos del trabajo, por tanto, no tienen valor de cambio debido a su utilidad para otros, sino debido a que son productos de trabajo privado dentro de una producci\u00f3n de mercanc\u00edas. Dado que el valor de cambio de una mercanc\u00eda no depende exclusivamente de la utilidad que \u00e9sta tenga para cada comprador, sino que es un valor de cambio concreto que hace intercambiable a la mercanc\u00eda con todas las dem\u00e1s, se ve claramente que el valor de cambio es consecuencia de la forma general de valor o forma de intercambiabilidad entre todos los productos del trabajo. Esta forma hunde sus ra\u00edces en la estructura de la econom\u00eda de mercado misma como una econom\u00eda compuesta por productores libres, independientes e iguales. La igualdad entre mercanc\u00edas es la expresi\u00f3n cosificada de la igualdad social entre los productores. Por eso afirma Marx que el secreto del valor est\u00e1 en la igualdad entre los hombres y que esta igualdad entre todos los hombres ha de estar extendida lo suficientemente, como para que el producto de sus trabajos privados sea considerado equivalente, intercambiable y, por tanto, mercanc\u00eda[18].<\/p>\n<p><strong>4. Sustancia del valor<\/strong><\/p>\n<p>En la forma general de valor se expresa la igualdad de los distintos trabajos privados de la sociedad. S\u00f3lo en la medida en que sus productos adquieren esta forma de la intercambiabilidad se convierten los trabajos privados en sociales. En el mercado, los productores de mercanc\u00edas igualan sus trabajos mediante el intercambio de sus productos como cosas de valor. \u00abNo lo saben, pero lo hacen.\u00bb[19] Este paso de trabajo privado a trabajo social consiste en una abstracci\u00f3n de todas las propiedades concretas de cada actividad laboral y desemboca en el concepto de trabajo abstracto. El trabajo abstracto es, seg\u00fan Marx, la sustancia del valor.<\/p>\n<p>La explicaci\u00f3n m\u00e1s popularizada del concepto de trabajo abstracto suele consistir muchas veces en un parafraseo del texto de Marx del primer cap\u00edtulo del <em>Capital<\/em>. As\u00ed, se entiende el trabajo abstracto como el puro gasto de energ\u00eda humana en sentido fisiol\u00f3gico, como gasto \u00abde m\u00fasculos y cerebro\u00bb. El mismo Marx da pie a tal interpretaci\u00f3n del trabajo abstracto cuando escribe:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00abSi se prescinde del car\u00e1cter determinado de la actividad productiva y por tanto del car\u00e1cter \u00fatil del trabajo, lo que subsiste de \u00e9ste es el ser un gasto de fuerza de trabajo humana. Aunque actividades productivas cualitativamente diferentes, el trabajo del sastre y el del tejedor son ambos gasto productivo del cerebro, m\u00fasculo, nervio, mano, etc., humanos, y en este sentido uno y otro son trabajo humano.\u00bb[20]<\/p>\n<p>\u00c9sta y otras afirmaciones parecidas pueden despertar la impresi\u00f3n de que el trabajo abstracto es trabajo en sentido general, como gasto de energ\u00eda humana y que en este sentido es este trabajo creador de valor. Un tratamiento cient\u00edfico de la categor\u00eda de trabajo abstracto no puede, sin embargo, contentarse con una definici\u00f3n as\u00ed. Pues el trabajo, en sentido de gasto de energ\u00eda corporal, prescindiendo del car\u00e1cter concreto de la actividad en cuesti\u00f3n, es un fen\u00f3meno ahist\u00f3rico. Tanto en la Edad Media como en la moderna sociedad capitalista, los seres humanos han gastado siempre energ\u00eda fisiol\u00f3gica al trabajar. Sin embargo, el trabajo abstracto ha de ser la fuente del valor, y \u00e9ste, el valor, es una categor\u00eda espec\u00edfica de la econom\u00eda de mercado.<\/p>\n<p>El dilema es por tanto el siguiente: o bien el valor es un fen\u00f3meno social, y por tanto, el trabajo abstracto, fuente del valor, ha de ser explicado igualmente seg\u00fan la estructura social de la econom\u00eda de mercado; o bien el trabajo abstracto es pura y simplemente gasto de energ\u00eda fisiol\u00f3gica, como ha sido siempre el trabajo, y por tanto, siempre ha creado valor, independientemente de la \u00e9poca hist\u00f3rica. Es patente que, desde un punto de vista marxista, s\u00f3lo la primera de las dos alternativas es aceptable. Por ello se hace necesaria una interpretaci\u00f3n del trabajo abstracto que se base en la estructura social concreta de la econom\u00eda mercantil.<\/p>\n<p>Es bien cierto que, desde el punto de vista fisiol\u00f3gico, se puede afirmar una igualdad de todo tipo de trabajo, dado que todo trabajo supone gasto de energ\u00eda humana (tanto mental como f\u00edsicamente), y es igualmente cierto que, m\u00e1s a\u00fan, esta igualdad fisiol\u00f3gica de todos los trabajos es una condici\u00f3n biol\u00f3gica que hace posible la divisi\u00f3n social del trabajo. Pero no todo gasto de energ\u00eda humana es trabajo creador de valor. La igualdad, por consiguiente, entre los distintos trabajos concretos, que se da en la sociedad de mercado, ha de ser vista como una igualaci\u00f3n social de \u00e9stos.<\/p>\n<p>Recordemos una de las caracter\u00edsticas principales de la econom\u00eda de mercado: no existe en tal econom\u00eda una organizaci\u00f3n previa del trabajo y de la producci\u00f3n social. Dentro de una econom\u00eda de mercado es, por tanto, el trabajo de manera directa trabajo privado, esto es, una actividad privada, independiente y libre de cada productor. De igual manera que el trabajo no es directamente social, sino en primer lugar, privado, es el producto del trabajo no com\u00fan, sino privado.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00abSi el trabajo fuera <em>sin mediaci\u00f3n alguna social<\/em>, esto es, trabajo en com\u00fan, entonces tomar\u00edan sus productos el car\u00e1cter social directo de producto com\u00fan para sus productores, pero no el car\u00e1cter de mercanc\u00edas para cada uno.\u00bb[21]<\/p>\n<p>Sin embargo, el trabajo dentro de una econom\u00eda de mercado es un trabajo productor de mercanc\u00edas y, por tanto, en primera instancia, privado. Por este motivo hay que distinguir en el an\u00e1lisis el car\u00e1cter doble que adquiere en esta sociedad.<\/p>\n<p>Todo trabajo es por un lado una actividad concreta encaminada a la satisfacci\u00f3n de necesidades humanas. Desde este punto de vista es el trabajo una de las ocupaciones principales del ser humano, una condici\u00f3n de su existencia independiente de la \u00e9poca hist\u00f3rica en la que \u00e9ste viva.[22] La evoluci\u00f3n de la t\u00e9cnica potencia la capacidad del trabajo para satisfacer cada vez un n\u00famero mayor de necesidades, pero no cambia nada en lo fundamental de \u00e9ste en este sentido. Por otro lado es el trabajo dentro de una econom\u00eda mercantil una fuente de valor: el trabajo es all\u00ed trabajo abstracto, y solamente por eso, trabajo social. En una econom\u00eda mercantil el trabajo concreto de un ser humano no conecta con su sociedad ni por la autoridad de un pater familia ni por el dominio de un noble, sino a trav\u00e9s de una abstracci\u00f3n social. La forma espec\u00edfica en la que dentro de la producci\u00f3n de mercanc\u00edas el trabajo privado se vuelve trabajo social es el trabajo abstracto. En su forma inmediata es cada trabajo la actividad de un productor aut\u00f3nomo. Mediante el intercambio de sus productos con los productos de los dem\u00e1s en forma de mercanc\u00edas, iguala el productor su actividad laboral a la de los dem\u00e1s productores y se integra como parte del proceso total de producci\u00f3n social. El trabajo, que originalmente era privado, es abstra\u00eddo de todas sus propiedades concretas e intercambiado simplemente como cosa de valor a cambio de otra cosa de valor equivalente. De esta manera, el trabajo se cosifica y, haciendo abstracci\u00f3n de todas sus caracter\u00edsticas concretas, se cristaliza como propiedad de un objeto. Es por este proceso, por lo que se convierte en una parte m\u00e1s del trabajo social.<\/p>\n<p>Como se ve, este proceso de abstracci\u00f3n no tiene nada que ver con un proceso de abstracci\u00f3n mental.[23] Se trata m\u00e1s bien de un fen\u00f3meno real, constitutivo de la econom\u00eda de mercado, de una consecuencia de la generalizaci\u00f3n del intercambio como relaci\u00f3n social principal, o como Marx lo llama en el ap\u00e9ndice a la primera edici\u00f3n del <em>Capital<\/em>, una \u201csingularidad\u201d propia del cambio: que el trabajo concreto devenga por medio de la forma de equivalente abstracto y, con ello, el trabajo privado, social.[24] El productor de mercanc\u00edas elabora su producto, se apresura al mercado y presenta una cosa de valor con un precio que cambiar\u00e1 por dinero. De esta manera transforma su trabajo en dinero, su actividad concreta en pura abstracci\u00f3n, en un universal, que a la vez es concreto. Los diferentes trabajos concretos no se igualan mediante la abstracci\u00f3n y la reducci\u00f3n a un factor com\u00fan, sino mediante la contraposici\u00f3n e igualaci\u00f3n de cada uno de los tipos de trabajo con otro trabajo concreto que sirve de encarnaci\u00f3n del trabajo en general. El trabajo social total aparece por tanto como una masa aforme de trabajo humano en general, y el valor de cada mercanc\u00eda concreta como una parte de esa masa. La sustancia del valor es por tanto el trabajo abstracto, esto es, el trabajo socialmente igualado en la forma espec\u00edfica en que se encuentra en la producci\u00f3n mercantil. En tanto que abstracto, el trabajo es igualado a todos los dem\u00e1s, y por ende, encuentra su expresi\u00f3n cosificada \u00faltima en el dinero como la mercanc\u00eda equivalente universal.<\/p>\n<p><strong>5. Conclusiones<\/strong><\/p>\n<p>Paul Samuelson, uno de los economistas del siglo XX m\u00e1s le\u00eddos, define la econom\u00eda como la ciencia de la escasez. \u00abLa econom\u00eda es el estudio de c\u00f3mo las sociedades usan recursos escasos para producir mercanc\u00edas valiosas y distribuirlas entre las personas.\u00bb[25] Sin embargo, desde un punto de vista cr\u00edtico-marxista, esta definici\u00f3n por s\u00ed sola es insuficiente. La econom\u00eda, o m\u00e1s bien la econom\u00eda pol\u00edtica, no puede limitarse a ser un c\u00e1lculo de distribuci\u00f3n de recursos dados. Su sentido y objeto van mucho m\u00e1s all\u00e1: se trata de una investigaci\u00f3n del conjunto de las relaciones de producci\u00f3n que conforman la estructura econ\u00f3mico-social del capitalismo moderno.<\/p>\n<p>Siguiendo a Isaak Rubin podemos tomar como la teor\u00eda m\u00e1s general de la econom\u00eda pol\u00edtica a la teor\u00eda del fetichismo de la mercanc\u00eda, esto es, la tesis de que las relaciones de producci\u00f3n dentro de la econom\u00eda mercantil adoptan el car\u00e1cter de propiedades de cosas. El desarrollo de la ciencia consiste por tanto en dar a conocer y analizar las relaciones sociales que se esconden detr\u00e1s de las categor\u00edas econ\u00f3micas. \u00c9ste es sin duda un punto fundamental de la cr\u00edtica a realizar a la econom\u00eda pol\u00edtica. El valor, como categor\u00eda econ\u00f3mica, es la relaci\u00f3n entre productores de mercanc\u00edas en una sociedad en la que la forma mercanc\u00eda es la forma general que adoptan los productos del trabajo y en la que toda producci\u00f3n es producci\u00f3n de mercanc\u00edas. Su car\u00e1cter central se explica por el hecho de que constituye la forma general del trabajo en una econom\u00eda de mercado, siendo el trabajo a su vez la actividad primaria de toda sociedad. El contenido o substancia del valor es el trabajo social, que en tal sociedad, se presenta siempre como trabajo abstracto. Este trabajo social se presenta en una producci\u00f3n mercantil fragmentado en una multitud de trabajos privados y deviene social s\u00f3lo en la medida en que los distintos trabajos concretos-privados se igualan mediante el intercambio de productos. Esta igualaci\u00f3n supone igualmente un reparto y organizaci\u00f3n del trabajo social total y sus productos, en la medida en que \u00e9stos no son simplemente cosas de valor, sino que poseen un valor de cantidad determinada.<\/p>\n<p>La teor\u00eda del valor analiza el car\u00e1cter y la organizaci\u00f3n que adopta el trabajo en una econom\u00eda de mercado as\u00ed como las relaciones sociales entre productores de mercanc\u00edas. Pero la sociedad capitalista no es simplemente una econom\u00eda de mercado. Se trata, m\u00e1s all\u00e1 de ello, de una forma de producci\u00f3n, cuyo principal motor es la acumulaci\u00f3n de plusval\u00eda en todas sus formas. La definici\u00f3n general de capital como valor con capacidad de revalorizarse contiene la relaci\u00f3n entre trabajador y capitalista, que si bien aparentemente es un intercambio m\u00e1s entre poseedores de mercanc\u00edas, en realidad significa una relaci\u00f3n de explotaci\u00f3n. Esta relaci\u00f3n social entre trabajo y capital es por tanto el verdadero tema de la teor\u00eda del capital. En el tercer tomo de la obra presenta Marx una teor\u00eda del precio de producci\u00f3n como una teor\u00eda de las relaciones de producci\u00f3n entre capitalistas, igual que una teor\u00eda del inter\u00e9s, de la renta, etc.<\/p>\n<p>Si tomamos el <em>Capital<\/em> en conjunto, es necesario observar que los conceptos introducidos paulatinamente no siguen una exposici\u00f3n deductiva como en un sistema axiom\u00e1tico. Del an\u00e1lisis del valor no se deriva inmediatamente la teor\u00eda del capital, sino que m\u00e1s bien es una condici\u00f3n inexorable la existencia de dos clases, capitalista y proletariado, para el estudio de las relaciones sociales entre ellas. Mucho menos puede surgir una deducci\u00f3n del precio de producci\u00f3n a partir del valor. Cada categor\u00eda de la econom\u00eda pol\u00edtica esconde cosificada una relaci\u00f3n de producci\u00f3n entre seres humanos, y el an\u00e1lisis cr\u00edtico de Marx consiste en investigar las distintas relaciones socio-econ\u00f3micas que componen el capitalismo de una manera paulatinamente m\u00e1s compleja.<\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>-B\u00f6hm-Bawerk, E. von (1949). <em>Karl Marx and the Close of His System<\/em>. Nueva York: Kelley.<br \/>\n-Marx, K.\/ Engels, F. (1975): <em>Marx-Engels-Gesamtausgabe<\/em> (MEGA). Berlin: Akademie-Verlag.<br \/>\n-Marx, K.\/ Engels, F. (1987): <em>Marx-Engels-Werke<\/em> (MEW). Berlin: Dietz.<br \/>\n-Marx, K. (1989): <em>Contribuci\u00f3n a la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica<\/em>. Mosc\u00fa: Progreso.<br \/>\n-Marx, K. (2009): <em>El Capital. Cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica<\/em>. Tomo I, vol. I. Madrid: Siglo veintiuno.<br \/>\n-Rubin, I. (1974): <em>Ensayos sobre la teor\u00eda marxista del valor<\/em>. Buenos Aires: Pasado y Presente.<br \/>\n-Samuelson, P.\/Nordhaus, W. D. (2001): <em>Economics<\/em>. 18th Edition. Nueva York: McGraw Hill.<\/p>\n<div class=\"canvasWrapper\"><strong>Notas<\/strong><\/div>\n<p>[1] Cfr. rubin 1974.<br \/>\n[2] Cfr. MEW 13: 631-633.<br \/>\n[3] Cfr. MEGA II\/6: 75.<br \/>\n[4] Marx 1989: 17. Cfr. tambi\u00e9n MEW 13: 21.<br \/>\n[5] Cfr. MEW 13: 21.<br \/>\n[6] Cfr. MEW 25: 197.<br \/>\n[7] Cfr. MEGA II\/6: 73.<br \/>\n[8] Cfr. MEGA II\/15: 180.<br \/>\n[9] Cfr. MEGA II\/15: 182s.<br \/>\n[10] MEGA II\/15: 181, traducci\u00f3n m\u00eda. Original alem\u00e1n: \u00abWenn daher Nachfrage und Zufuhr den Marktpreis regulieren, oder vielmehr die Abweichungen der Marktpreise vom Marktwerth, so reguliert andrerseits der Mark-twerth das Verh\u00e4ltnis von Nachfrage und Zufuhr oder das Centrum, um das die Schwankungen der Nachfrage und Zufuhr die Marktpreise oscilliren machen.\u00bb Cfr. tambi\u00e9n MEGA II\/15: 187.<br \/>\n[11] Cfr. MEGA II\/15: 188.<br \/>\n[12] Se entiende: que el producto de una hora de trabajo de esta mercanc\u00edas concreta son 5 d\u00f3lares, no que sean 5 d\u00f3lares, lo que el trabajador cobra por una hora de trabajo.<br \/>\n[13] Cfr. MEGA II\/6: 75.<br \/>\n[14] MEGA II\/5: 38. Traducci\u00f3n m\u00eda. Original alem\u00e1n: \u00abGesellschaftliche Form der Ware und Wertform oder Form der Austauschbarkeit sind also eins und dasselbe.\u00bb<br \/>\n[15] Cfr. B\u00f6hm-Bawerk 1949: 68.<br \/>\n[16] Ibidem, traducci\u00f3n m\u00eda. Original ingl\u00e9s: \u00abwhere equality and exact equilibrium obtain, no change is likely to occur to disturb the balance.\u00bb<br \/>\n[17] Cfr. MEW 23: 174.<br \/>\n[18] Cfr. MEW 23: 74.<br \/>\n[19] MEGA II\/5: 46.<br \/>\n[20] Marx 2009: 54.<br \/>\n[21] MEGA II\/5: 41. Traducci\u00f3n m\u00eda. Original alem\u00e1n: \u00abW\u00e4re die Arbeit unmittelbar gesellscahftliche, d. h. ge-meinsame Arbeit, so erhielten die Produkte den unmittelbar gesellschaftlichen Charakter eines Gemeinproduktes f\u00fcr ihre Producenten, aber nicht den Charakter von Waaren f\u00fcr einander.\u00bb<br \/>\n[22] Cfr. MEGA ii\/6: 76.<br \/>\n[23] Cfr. igualmente MEW 13: 18.<br \/>\n[24]\u00a0 Cfr. MEGA II\/5: 633-636. Al respecto de este proceso de abstracci\u00f3n puede encontrarse en la edici\u00f3n francesa del primer tomo del <em>Capital<\/em>, dentro del apartado sobre el fetichismo de la mercanc\u00eda, un a\u00f1adido por parte de Marx bastante significativo. Se trata, en efecto, de la igualaci\u00f3n y reducci\u00f3n de los diferentes trabajos privados. Marx afirma expresamente que esta reducci\u00f3n no puede consistir en un proceso consciente de abstracci\u00f3n de todas las propiedades a excepci\u00f3n de una com\u00fan, de un proceso m\u00e1s o menos llevado a cabo por el pensar, sino que se trata de un proceso real que es llevado a cabo por medio del intercambio mismo: \u00abL\u2018\u00e9galit\u00e9 de travaux qui diff\u00e8rent toto coelo les uns des autres ne peut consister que dans une abstraction de leur in\u00e9galit\u00e9 r\u00e9elle, que dans la r\u00e9duction \u00e0 leur caract\u00e8re commun de d\u00e9pense de force humaine, de travail human en g\u00e9n\u00e9ral, et c\u2018est l\u2018echange seul qui op\u00e8re cette r\u00e9duction en mettant en pr\u00e9sence les uns des autres sur un pied d\u2018\u00e9galit\u00e9 les produits des travaux les plus divers.\u00bb (MEGA II\/7: 55)<br \/>\n[25] Samuelson\/Nordhaus 2001: 19. Traducci\u00f3n m\u00eda. Original ingl\u00e9s: \u00abEconomics is the study of how societies use scarce resources to produce valuable commodities and distribute them among diferent people.\u00bb<\/p>\n<div class=\"canvasWrapper\">Fuente: <em>Cuaderno de Materiales <\/em>25, 2013, 5-24<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La teor\u00eda del valor es una de las cuestiones m\u00e1s complejas  de  la  cr\u00edtica  marxista  al  modo  de  producci\u00f3n capitalista,   y   sin   embargo,   una   pieza   fundamental   e irremplazable  del  an\u00e1lisis.  En  este  art\u00edculo  se  expone  una interpretaci\u00f3n general de la teor\u00eda as\u00ed como una explicaci\u00f3n de sus conceptos fundamentales: fetichismo de la mercanc\u00eda, medida, forma y sustancia del valor. 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