{"id":9233,"date":"2021-03-11T05:00:41","date_gmt":"2021-03-11T04:00:41","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=9233"},"modified":"2021-03-11T08:33:21","modified_gmt":"2021-03-11T07:33:21","slug":"secretos-desvelados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=9233","title":{"rendered":"Secretos desvelados"},"content":{"rendered":"<p>Rese\u00f1a de <i>Historia secreta de la bomba at\u00f3mica<\/i> (Peter Watson, Barcelona: Cr\u00edtica, 2020, 492 p\u00e1ginas, traducci\u00f3n castellana de Amado Di\u00e9guez Rodr\u00edguez, edici\u00f3n original 2018)<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/watson_bomba.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-9237\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/watson_bomba.jpg\" alt=\"\" width=\"182\" height=\"277\" \/><\/a>Lo b\u00e1sico de esta nota: si tienen alg\u00fan inter\u00e9s por lo sucedido en Los \u00c1lamos, seguramente el proyecto pol\u00edtico-cient\u00edfico-militar m\u00e1s importante y decisivo de nuestra historia, no se pierdan este ensayo novelado. Su tema: la historia secreta de la fabricaci\u00f3n de la bomba at\u00f3mica. Su estructura: pr\u00f3logo, primera parte: De inc\u00f3gnito. Klaus Fuchs y Niels Bohr (un cap\u00edtulo), segunda parte: Sobreestimar a los alemanes (15 cap\u00edtulos), tercera parte: Vidas paralelas. Klaus Fuchs y Niels Bohr (8 cap\u00edtulos), cuarta parte: Subestimar a los rusos (dos cap\u00edtulos), agradecimientos, notas e \u00edndice anal\u00edtico. Una de sus tesis centrales: \u00abtanto los estadounidenses como los franceses, los alemanes y los brit\u00e1nicos cometieron una serie de errores cruciales y contaron una larga serie de mentiras con el resultado de que el mundo entr\u00f3 dando traspi\u00e9s, o directamente metiendo la pata en la era nuclear, cuando, para colmo, era del todo innecesario\u00bb. (p. 15).<\/p>\n<p>Peter Watson, autor muy prol\u00edfico, trece libros en su haber hasta este momento (<i>Ideas. Historia intelectual de la Humanidad, La gran divergencia, La edad de la nada, Convergencias<\/i>,&#8230;) es historiador y periodista. Se nota. Su <i>Historia secreta<\/i>\u2026 es una excelente historia (period\u00edstica) de la ciencia escrita desde una perspectiva marcadamente pol\u00edtica, una historia que puede leerse (seguramente esa ha sido la pretensi\u00f3n del autor) casi como una novela policiaca. Si la coges, no la puedes dejar. Te atrapa. Sarah Robey lo ha expresado as\u00ed en una rese\u00f1a publicada en <i>Nature<\/i>: \u00abObra meticulosa y con una narrativa que atrapa al lector, bien documentada y en la que diplomacia, ciencia y biograf\u00edas se dan la mano para contarnos un momento hist\u00f3rico que a\u00fan necesitaba que le arrojaran luz\u00bb.<\/p>\n<p>Acertado juicio a pesar de las palabras iniciales que abren el ensayo generan alguna zozobra: \u00abEs posible que en toda la historia de la humanidad ninguna idea haya tenido consecuencias m\u00e1s inmediatas y trascendentales que el c\u00e9lebre descubrimiento de Albert Einstein de que E = mc<sup>2<\/sup>, esto es, que la materia y la energ\u00eda son, b\u00e1sicamente, aspectos distintos de un mismo fen\u00f3meno. Einstein public\u00f3 su teor\u00eda de la energ\u00eda nuclear en mayo de 1905 y la estuvo puliendo y perfeccionando &#8211;con ayuda&#8211; hasta que en 1917, en mitad de la primera guerra mundial, qued\u00f3 perfilada del todo. Veintiocho a\u00f1os despu\u00e9s &#8211;es decir, al cabo de una sola generaci\u00f3n&#8211;, el 6 y el 9 de agosto de 1945, la destrucci\u00f3n de Hiroshima y Nagasaki con sendas bombas at\u00f3micas pondr\u00eda fin a la segunda guerra mundial\u00bb. Llamar \u2018teor\u00eda de la energ\u00eda nuclear\u2019 a la teor\u00eda de la relatividad restringida (la de 1917, es la teor\u00eda general) es tan tendencioso como la afirmaci\u00f3n \u2018la estuvo puliendo y perfeccionando\u2019. El salto cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico de lo que pas\u00f3 en esos a\u00f1os hasta el lanzamiento de las bombas en Hiroshima y Nagasaki parece irrelevante. Exagerando un poco, Watson parece sugerir que Einstein acab\u00f3 con la segunda guerra mundial con el bagaje de su teor\u00eda de 1917. La famos\u00edsima ecuaci\u00f3n que cita abre la puerta a la existencia y posible uso de una energ\u00eda nueva y descomunal. Pero, sabido es, que ese camino no lo transit\u00f3 Einstein (que se dedic\u00f3 a cosmolog\u00eda y no a f\u00edsica cu\u00e1ntica, salvo en el caso del efecto fotoel\u00e9ctrico de 1905). Hay mucha ciencia y mucha tecnolog\u00eda absolutamente no einsteinianas entre la ecuaci\u00f3n de marras (sabiamente comentada por \u00c1lvaro de R\u00fajula) y la bomba at\u00f3mica.<\/p>\n<p>Ser\u00eda descort\u00e9s por mi parte que les revelara (<em>spoiler<\/em> lo llaman ahora) detalles de la trama at\u00f3mico-militar descrita por Watson. S\u00f3lo les puedo copiar las palabras (inexactas) que pueden leer en al contraportada: \u00abPeter Watson, el gran historiador intelectual del siglo XX, nos muestra c\u00f3mo surgi\u00f3, y c\u00f3mo fue desechada por los cient\u00edficos, la idea de construir un arma nuclear y c\u00f3mo un peque\u00f1o grupo de conspiradores, asentados en el poder, tom\u00f3 por su cuenta, tal como lo revelan los documento desclasificados en estos \u00faltimos a\u00f1os, la decisi\u00f3n de construir y emplear la bomba at\u00f3mica, que nadie quer\u00eda realmente y que no era necesaria, contra lo que se dice, para acabar la segunda guerra mundial. El libro de Watson, escrito con su habitual garra narrativa, no solo desvela un pasado desconocido sino que ilumina un presente sujeto todav\u00eda a la amenaza nuclear\u00bb. No es exacto que toda la comunidad cient\u00edfica rechazara la idea de la construcci\u00f3n de un arma nuclear; tampoco lo es que nadie la quisiera realmente. Watson refuta ambas afirmaciones. A\u00f1ado: la gran mayor\u00eda de las afirmaciones que se han hecho desde posiciones cr\u00edticas sobre el proyecto Manhattan no andaban desencaminadas. En absoluto. Se quedaron cortas en muchos aspectos.<\/p>\n<p>Algunas observaciones complementarias (me dejo muchas en el tintero) para incrementar su inter\u00e9s:<\/p>\n<p>1. Todo lo que se ha dicho sobre la grandeza cient\u00edfica y, remarco, <i>pol\u00edtica-diplom\u00e1tica<\/i> de Niels Bohr se ha quedado corto. Un cient\u00edfico concernido que vio mucho m\u00e1s all\u00e1 que otros en esta historia.<\/p>\n<p>2. Si recuerdan el encuentro Bohr-Heisenberg y la obra de teatro Copenhague de Michael Frayn, la aproximaci\u00f3n y la reconstrucci\u00f3n cr\u00edtica de Watson no les decepcionar\u00e1.<\/p>\n<p>3. Werner Heisenberg, no solo uno de los grandes cient\u00edficos del siglo XX sino probablemente entre los tres m\u00e1s grandes (Nobel en 1932, a los 31 a\u00f1os) y uno de los f\u00edsicos m\u00e1s fil\u00f3sofo, coment\u00f3 a\u00f1os despu\u00e9s que si en 1939 un pu\u00f1ado de f\u00edsicos se hubiera negado a seguir investigando la posibilidad de fabricar armas nucleares, los pol\u00edticos no habr\u00edan podido seguir adelante y la carrera at\u00f3mica se habr\u00eda truncado. No est\u00e1 claro que esa afirmaci\u00f3n contraf\u00e1ctica no fuera una forma de autojustificarse (Contra el descomunal ego teoricista de Heisenberg, Pauli coment\u00f3 en una ocasi\u00f3n que \u00abno resultaba dif\u00edcil imaginar a Heisenberg declarando: \u201cYo soy capaz de pintar tan bien como Tiziano. Mirad: [un rect\u00e1ngulo, el marco de un cuadro, en blanco]. \u00a1S\u00f3lo faltan los detalles t\u00e9cnicos!\u201d\u00bb, p. 119).<\/p>\n<p>4. Watson se\u00f1ala que las \u00faltimas investigaciones demuestran tambi\u00e9n que la decisi\u00f3n final de usar la bomba estuvo finalmente en mano de un n\u00famero reducido de personas. Algunas de ellas se esforzaron por ocultar sus verdaderos motivos. En p\u00fablico defend\u00edan lo que tocaba defender (y que fue ampliamente publicitado en revistas con fuerte penetraci\u00f3n cultural popular como <em>Reader\u2019s Digest<\/em>): el lanzamiento de las bombas se hab\u00eda hecho para salvar la vida de muchos norteamericanos y japoneses. Pero no fue eso.<\/p>\n<p>5. Todo lo que han pensado del militarismo y ceguera pol\u00edtica del general Leslie Groves, el responsable militar del Proyecto, estaba en lo cierto o se quedaba corto. Sin asomo de autocr\u00edtica y sosteniendo barbaridades muchos a\u00f1os despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n de Hiroshima y Nagasaki.<\/p>\n<p>6. Sin olvidar ni pretender justificar desde luego la criminal pol\u00edtica represiva del estalinismo, no fue Stalin el malo-mal\u00edsimo de esta pel\u00edcula. Watson lo muestra por activa y por pasiva, y cita una afirmaci\u00f3n del l\u00edder sovi\u00e9tico que sigue siendo verdadera en nuestro hoy: \u00abNo es f\u00e1cil pensar en las armas at\u00f3micas sin pensar al mismo en el fin del mundo\u00bb.<\/p>\n<p>7. Klaus Fuchs es, con diferencia, el cient\u00edfico concernido m\u00e1s interesante de toda esta historia, a la altura de Bohr. Merecer\u00eda nuestro m\u00e1ximo reconocimiento. Est\u00e1 en el coraz\u00f3n de esta historia donde \u00abse encuentran dos personas, Niels Bohr y Klaus Fuchs, que, cada uno desde un punto de partida muy distinto, anticiparon que la bomba amenazar\u00eda con cambiar el mundo de la posguerra [\u00a1y no para bien!] y no se quedaron de brazos cruzados. Uno no consigui\u00f3 nada, pero el otro s\u00ed\u00bb. (p. 15).<\/p>\n<p>8. Tampoco Szil\u00e1rd es un personaje menor en la narraci\u00f3n de Watson.<\/p>\n<p>No pasen por alto las notas. Hay apuntes y reflexiones interesantes en ellas, todas ellas ubicadas (err\u00f3neamente en mi opini\u00f3n; mejor hubiera sido despu\u00e9s de cada cap\u00edtulo) al final del libro.<\/p>\n<p>El \u00edndice anal\u00edtico es magn\u00edfico, extraordinario, de enorme utilidad. A imitarlo.<\/p>\n<p>Watson abre con unas palabras de J. Robert Oppenheimer que explican el comportamiento, la <em>hybris<\/em> (pensemos por ejemplo, en la actitud de Feynman y en sus reflexiones posteriores), de una buena parte de la comunidad cient\u00edfica, enga\u00f1ada por las autoridades militares y pol\u00edticas, congregada en Los \u00c1lamos: \u00abCuando te encuentras con algo t\u00e9cnicamente factible, sigues adelante. Luego ya entras en debates, pero solo cuando t\u00e9cnicamente el experimento ha dado sus frutos. Eso es lo que ocurri\u00f3 con la bomba at\u00f3mica\u00bb.<\/p>\n<p>Un libro a releer, apto para seminarios y para discusiones sobre epistemolog\u00eda y pol\u00edtica de la ciencia. Sobre este punto por ejemplo: \u00abEn el verano de 1942, los Aliados no ten\u00edan ninguna necesidad de embarcarse en la fabricaci\u00f3n del arma nuclear, no si el motivo principal para hacerlo era contrarrestar la amenaza nazi, porque, en ese terreno, los nazis no representaban ninguna amenaza\u00bb. Pero no fueron los nazis, ya vencidos, ni los japoneses los destinatarios de la bomba.<\/p>\n<p>Fuente: <i>El Viejo Topo,<\/i> enero de 2021<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Como complemento a esta entrada publicamos el comentario que Ernesto G\u00f3mez de la Hera envi\u00f3 a Salvador L\u00f3pez Arnal tras su publicaci\u00f3n en <\/em>El Viejo Topo<em>. Viene acompa\u00f1ado en postdata de un texto sobre uno de los personajes relacionados con el tema, el coronel Abel.\u00a0<\/em><\/p>\n<p><strong>COMENTARIO DE ERNESTO G\u00d3MEZ DE LA HERA<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p>Hola Salvador: Hoy he le\u00eddo por segunda vez, la primera fue en el <em>Topo<\/em>, tu nota sobre el libro de Peter Watson.<\/p>\n<p>La primera lectura me incit\u00f3 a comprarlo y, desde luego, hice bien al seguir tu consejo, pues no me defraud\u00f3 y vi cumplido lo que dec\u00eda tu nota.<\/p>\n<p>La segunda lectura, en tu p\u00e1gina, me convence de que consideras importante este libro. Como comparto esta opini\u00f3n me he decidido a enviarte estas l\u00edneas sobre \u00e9l. A la vez que me permito interrumpir lo que estoy haciendo (intelectualmente, se entiende) y desintoxicarme un poco, que siempre viene bien.<\/p>\n<p>Desde luego el libro de Watson trata el asunto de manera exhaustiva y me parece (como a ti) que acierta al centrarse tanto en Bohr y Fuchs.<\/p>\n<p>Respecto al primero es evidente que se dio cuenta r\u00e1pidamente de las consecuencias que tendr\u00eda para la geopol\u00edtica mundial el desarrollo de las armas de destrucci\u00f3n masiva y que, como dice Watson, no consigui\u00f3 ninguno de sus prop\u00f3sitos. L\u00f3gico, ya que no coincid\u00edan los mismos con los de quienes, de verdad, detentaban el poder. En mi opini\u00f3n el cient\u00edfico que ten\u00eda m\u00e1s claro como funciona el Poder era James Chadwick, pero su claridad de ideas no le inspir\u00f3 ninguna repugnancia moral hacia ese mismo Poder.<\/p>\n<p>No obstante, antes de que se iniciara el proyecto Manhattan y cuando EE.UU. ni siquiera hab\u00eda entrado en la guerra, ya hubo alguien que pens\u00f3 lo mismo que Bohr y lo public\u00f3 (eso s\u00ed, en un \u00abpulp\u00bb). Se trataba de alguien que no era cient\u00edfico, aunque ten\u00eda una muy s\u00f3lida preparaci\u00f3n en ingenier\u00eda y me ha extra\u00f1ado que Watson no lo cite en ning\u00fan momento (no en la marcha de Manhattan, pero s\u00ed en las consecuencias pol\u00edticas).<\/p>\n<p>Es verdad que, como esa idea surgi\u00f3 en un mundillo alejado del acad\u00e9mico y del Poder, puede que a Watson jam\u00e1s le llegara. En realidad no mucha gente se enter\u00f3 y menos la comprendi\u00f3 en su d\u00eda.<\/p>\n<p>En mayo de 1.941<em> Astounding<\/em>, la revista cimera de la ciencia-ficci\u00f3n norteamericana por entonces, edit\u00f3 \u00abSoluci\u00f3n Insatisfactoria\u00bb de Robert A. Heinlein (apareci\u00f3 con un seud\u00f3nimo, pues ya hab\u00eda otro relato de Heinlein, firmado con su nombre, en el mismo n\u00famero). Ese relato contiene todos los aspectos de lo que pas\u00f3 despu\u00e9s (excepto que el arma de destrucci\u00f3n masiva no es una bomba, sino polvo radioactivo, algo que tambi\u00e9n contemplaron los primeros cient\u00edficos at\u00f3micos, y se lanza sobre Berl\u00edn y no sobre Jap\u00f3n). Aparece la destrucci\u00f3n mutua asegurada y una guerra at\u00f3mica entre EE.UU, y Rusia. Guerra que desencadena un control del arma por una instancia militar dictatorial, pero internacional, para que no haya carrera de armamentos y una destrucci\u00f3n total.<\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n de Heinlein, escritor de mucho talento, pero tachado frecuentemente de parafascista (con raz\u00f3n a mi entender, colabor\u00f3 con la administraci\u00f3n Reagan y le hubieran encantado muchas cosas, no todas, de Trump), se distancia de lo que hubiera deseado Bohr, quien jam\u00e1s habr\u00eda subordinado las instancias civiles a las militares, aunque tambi\u00e9n peca de ilusoria. En cambio se parecen mucho sus ideas sobre lo que se avecinaba y Heinlein lo dijo antes.<\/p>\n<p>Ya s\u00e9 que el mundillo de la ci-fi parece cosa de <em>friquis<\/em> (no me importa confesar que soy un gran aficionado) y en buena medida lo es hoy en d\u00eda. Pero no siempre fue as\u00ed y creo que el relato de Heinlein hubiese merecido la consideraci\u00f3n de Watson.<\/p>\n<p>No pienso lo mismo de otra, digamos colisi\u00f3n, entre la ci-fi y el proyecto Manhattan. Me refiero al relato \u00abDeadline\u00bb, de Cleve Cartmill, en el <em>Astounding<\/em> de marzo de 1.944. En el mundillo ci-fi esto es mucho m\u00e1s conocido que lo de Heinlein, pues intervino el FBI para goce del editor de <em>Astounding<\/em> (John W. Campbell jr.), que era un anticomunista recalcitrante y le sac\u00f3 mucho jugo al asunto durante a\u00f1os. Sin embargo, las implicaciones del relato est\u00e1n lejos de ser tan profundas como las de \u00abSoluci\u00f3n Insatisfactoria\u00bb.<\/p>\n<p>Sobre el otro h\u00e9roe de Watson, Fuchs, no me extiendo. Se hizo comunista, y nunca flaque\u00f3, en base al antifascismo, como muchos otros, por ejemplo Kim Philby. Como ellos luch\u00f3 en una guerra solitaria, dif\u00edcil e imprescindible (te adjunto algo que escrib\u00ed hace a\u00f1os, para que tengas claro lo que pienso de ese tipo de guerra). Y siempre cumpli\u00f3 con su deber de antifascista y comunista. Lo hizo ayudando en el proyecto con todo su saber y entender y lo hizo comunicando todo lo que pod\u00eda al aliado del d\u00eda, a quien se ve\u00eda ya como el enemigo de ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>En resumen, he aprendido mucho en el libro de Watson y no creo que le empeque\u00f1ezca, si bien le hubiese mejorado, el no mencionar lo de Heinlein (por m\u00e1s que este no llegue a la gran categor\u00eda de Bohr).<\/p>\n<p>S\u00ed he observado un par de errores de detalle (puede que haya alguno m\u00e1s que yo sea incapaz de advertir), que no afectan nada al conjunto.<\/p>\n<p>Uno est\u00e1 en la p\u00e1gina 94, donde dice que Eric Welsh estaba casado con una descendiente de Edvard Grieg. Esto es imposible, ya que Grieg tuvo una \u00fanica hija que muri\u00f3 en la infancia. S\u00ed es posible que estuviese casado con alguna descendiente de la familia, pues la familia Grieg a\u00fan ahora mismo sigue habitando en Bergen.<\/p>\n<p>El otro est\u00e1 en la p\u00e1gina 410, donde se mezcla a la ONU (que fue, por la ausencia intencionada del representante sovi\u00e9tico en el Consejo de Seguridad, quien solicit\u00f3 tropas para intervenir en Corea) con la OTAN, que hab\u00eda nacido apenas un a\u00f1o antes y que, a diferencia de hoy en d\u00eda, no contemplaba estatutariamente intervenir en un escenario tan alejado del Atl\u00e1ntico. Peor es lo de hablar, \u00a1en 1.950!, de 5 divisiones de la Bundeswehr en Corea.<\/p>\n<p>Bueno, espero no haberte aburrido demasiado con mis man\u00edas. Voy a volver a lo que tengo entre manos.<\/p>\n<p>Suerte en todo y ojal\u00e1 que pronto podamos coincidir en la calle.<\/p>\n<p>Ernesto G\u00f3mez<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>PS: <strong>\u00bfQUI\u00c9N ERA EL CORONEL ABEL?<\/strong><\/p>\n<p>La pel\u00edcula de Spielberg <em>El puente de los esp\u00edas<\/em>\u00a0ha permitido que muchas personas oigan hablar, por vez primera, del coronel Rudolf Iv\u00e1novich Abel, pero la pel\u00edcula, aunque ofrece pinceladas que permiten vislumbrar su cualidad de h\u00e9roe, no cuenta apenas nada sobre alguien que dedic\u00f3 su vida entera, una vida heroica repetimos, a la causa del Comunismo.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, \u00bfqui\u00e9n era el coronel Abel?<\/p>\n<p>Este gran revolucionario se llamaba realmente William Fisher, si bien en su tumba moscovita figuran ambos nombres, el aut\u00e9ntico y el que \u00e9l hizo famoso, por m\u00e1s que se tratara solamente de un truco para que en Mosc\u00fa fueran conscientes de que hab\u00eda sido detenido, pues jam\u00e1s lo hab\u00eda usado hasta ese momento, ya que los nombres que us\u00f3 en Canad\u00e1 y Estados Unidos fueron Andrew Kayotis y Emil Goldfus.<\/p>\n<p>Emil Goldfus era el nombre que figuraba en sus documentos cuando fue detenido, en Nueva York, por el FBI (la agencia norteamericana encargada del contraespionaje) en junio de 1.957. Para entonces \u00e9l llevaba m\u00e1s de seis semanas sin visitar su domicilio habitual (que se encontraba aleda\u00f1o a la sede del FBI en Nueva York), pues era consciente de que pod\u00eda ser detenido en cualquier momento. De hecho estaba a la espera de que su contacto sovi\u00e9tico le facilitara un nuevo pasaporte falso, para salir de los Estados Unidos, donde ya no pod\u00eda permanecer. Sin embargo, sus pasos ya eran seguidos de cerca y el FBI lleg\u00f3 a su puerta antes que el nuevo pasaporte. Sabiendo que esto pod\u00eda pasar y preparado para ello, reconoci\u00f3 que Goldfus no era su nombre, que hab\u00eda entrado ilegalmente en Estados Unidos y dijo ser un ciudadano sovi\u00e9tico llamado Rudolf I. Abel, aunque neg\u00f3 ser un esp\u00eda y rechaz\u00f3 colaborar con los interrogadores de la CIA, a cuyas manos le pas\u00f3 de inmediato el FBI. As\u00ed las cosas y con poco m\u00e1s que unos cuantos \u201cgadgets\u201d curiosos entre las manos, el principal de los cuales era una moneda de cinco centavos que se abr\u00eda por la mitad y que hab\u00edan encontrado a\u00f1os atr\u00e1s (en base a esa moneda fue popularmente conocido este asunto en la prensa norteamericana), los cazadores de esp\u00edas norteamericanos fueron incapaces de detener a nadie m\u00e1s y se quedaron con una sola prueba contra aquel a quien ya llamaban coronel Abel.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 prueba era esa y como pudo caer alguien tan discreto y prudente en manos del FBI?<\/p>\n<p>Esto es algo que la pel\u00edcula de Spielberg no muestra, pues pondr\u00eda en tela de juicio su moralina final. El coronel Abel\/William Fisher fue capturado por medio de un traidor. Ese traidor fue Reino H\u00e4yh\u00e4nen, quien hab\u00eda sido enviado desde Mosc\u00fa a petici\u00f3n del propio Abel, para colaborar con \u00e9l, especialmente como operador de radio, debido a la cantidad de tr\u00e1fico informativo que la red dirigida por Abel generaba. La conducta de este traidor fue mala desde un principio, lo que pone en tela de juicio la capacidad de an\u00e1lisis, y otras capacidades, de quienes le seleccionaron en Mosc\u00fa. Todo cuanto hizo en Estados Unidos contradijo lo que deb\u00edan ser sus normas, llegando a apoderarse de una importante cantidad de dinero que deb\u00eda entregar a la esposa de un agente ya encarcelado por entonces. Naturalmente, el coronel Abel, que ten\u00eda con \u00e9l el m\u00ednimo contacto imprescindible en las labores conspiratorias, se percat\u00f3 finalmente de ello y solicit\u00f3 que fuese llamado a Mosc\u00fa. Reino H\u00e4yh\u00e4nen era traidor y corrupto, pero no tonto y advirti\u00f3 que en Mosc\u00fa no iba a recibir ninguna felicitaci\u00f3n por su trabajo. Por eso, una vez salido de Estados Unidos se detuvo en Par\u00eds, donde no estaba siendo seguido por nadie, lo que tampoco habla muy bien de los responsables sovi\u00e9ticos. As\u00ed cuando, el 4 de mayo de 1.957, entr\u00f3 en la embajada norteamericana en Francia y declar\u00f3 que era un oficial sovi\u00e9tico que deseaba desertar, nadie pudo advertir al instante al coronel Abel. Por supuesto este fue informado de que H\u00e4yh\u00e4nen hab\u00eda desaparecido y consciente de lo que esto significaba empez\u00f3 a tomar precauciones, pero ya era tarde.<\/p>\n<p>Cuantos hayan visto la pel\u00edcula de Spielberg se dar\u00e1n cuenta de que nada de esto aparece en ella. Tampoco aparece el juicio en el que Abel\/Fisher fue condenado en base, tan s\u00f3lo, al testimonio de este traidor. En ese juicio el abogado de Abel hizo hincapi\u00e9 varias veces en la clase de persona, leal, concienzudo, patriota (no conven\u00eda insistir en que era un comunista convencido) y hombre de familia, que era su defendido, mientras que su \u00fanico acusador era un traidor y un infame moral. Lo que no dej\u00f3 de causar impresi\u00f3n en quienes segu\u00edan el caso y en el resultado final del juicio.<\/p>\n<p>Y es que el abogado del coronel Abel, Jim Donovan, tambi\u00e9n era una persona notable y de gran val\u00eda, aunque no fuese comunista. Por supuesto esto queda muy claro en la pel\u00edcula, pues Donovan es el protagonista de ella y el personaje a trav\u00e9s de quien Spielberg desea encarnar esa moralina de la que habl\u00e1bamos antes: \u00a1El \u201camerican way of life\u201d es el \u00fanico moral, justo y democr\u00e1tico!, como lo demuestran quienes combaten por \u00e9l y el hecho de que siempre gana (al menos en sus pel\u00edculas). Es verdad que, para que esto cuele, hay que \u201cmaquillar\u201d un poco la verdad. Olvidar que, aparte de los motivos pol\u00edticos, l\u00f3gicos cuatro a\u00f1os despu\u00e9s del asesinato judicial de los Rosenberg y lo que esto supuso, que ense\u00f1a la pel\u00edcula a la hora de hablar de los preparativos del juicio, una raz\u00f3n fundamental para elegir a Donovan como abogado del coronel Abel es que Donovan hab\u00eda trabajado, durante la II Guerra Mundial, con la OSS (el precedente inmediato de la CIA) y fue esto lo que le llev\u00f3 a participar en el juicio de Nuremberg (dato que s\u00ed se\u00f1ala Spielberg). Esto quiere decir que Donovan gozaba de prestigio y confianza en el mundo del espionaje norteamericano. Algo que no se dice con claridad pese a la escena de la reuni\u00f3n entre Donovan y Allen Dulles (el gran patr\u00f3n de la CIA y que hab\u00eda dirigido la OSS en Suiza, durante la guerra, adem\u00e1s de ser hermano del Secretario de Estado Foster Dulles). En fin, tampoco es cierto que la casa de Donovan fuera tiroteada, aunque s\u00ed se gan\u00f3 muchos odios y recibi\u00f3 cartas amenazadoras por defender a Abel\/Fisher. Menos verdad es que le robaran el abrigo en su visita al Berl\u00edn Democr\u00e1tico, o que Pryor fuese detenido durante la construcci\u00f3n del muro (que fue construido en la veraniega noche del 13 de agosto de 1.961), o que hubiera muertos en grupo por intentar saltar el muro (s\u00ed que hubo muertos a tiros en algunos casos contados, pero lo de los muertos a mansalva lo debe haber sacado Spielberg del muro de Frontex en el Mediterr\u00e1neo).<\/p>\n<p>Sin embargo, sigue siendo cierto que Jim Donovan dedic\u00f3 todo su esfuerzo y saber a salvar la vida del coronel Abel y que supo darse cuenta de la gran calidad moral de la personalidad de su cliente. Por eso, cuando en 1.960 Gary Powers fue derribado con su U-2 sobre la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, no puso reparos a la tarea que le encargaron de intentar intercambiarlo por Abel\/Fisher. Esta tarea, aunque lejos de la romantizaci\u00f3n f\u00edlmica, no fue f\u00e1cil. Para los norteamericanos el derribo del U-2 fue un impacto total. Ellos cre\u00edan que la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica carec\u00eda de medios para interceptar ese tipo de aviones esp\u00eda, pese a que en aquellos momentos (entre el Sputnik y el vuelo orbital de Yuri Gagarin) la URSS iba en cabeza en el sector aeroespacial. Adem\u00e1s el derribo se produjo unos d\u00edas antes de una cumbre de las potencias en Par\u00eds. Esta cumbre fue tambi\u00e9n \u201cderribada\u201d a consecuencia de la captura de Powers. Y, por \u00faltimo, el presidente Eisenhower hubo de reconocer p\u00fablicamente que los U-2 estaban espiando a la URSS y prometer no volver a hacerlo (algo f\u00e1cil, ya que volver\u00edan a ser derribados, si bien siguieron volando en otros lugares como sobre Cuba). Todo esto dificult\u00f3 las cosas y peor las puso la creciente tensi\u00f3n existente en 1.961 en Alemania, que desemboc\u00f3 en la crisis del muro y en una situaci\u00f3n de peligro de guerra nuclear que muchos consideran que fue m\u00e1s grave que la publicitada de octubre de 1.962. Pese a todo el intercambio del puente Glienicke se produjo (m\u00e1s el de Pryor) y el coronel Abel volvi\u00f3 a su casa (y no en la parte de atr\u00e1s del coche).<\/p>\n<p>\u00bfY esto es todo? Bueno quiz\u00e1 sobre el coronel Abel sea todo, pero sobre nuestro camarada William Fisher hay mucho m\u00e1s. Fisher naci\u00f3 en Newcastle (en la pel\u00edcula se dice que tal vez sea ingl\u00e9s, pero cuando fue capturado los norteamericanos no ten\u00edan ni idea de nada de esto) en julio de 1.903, apenas unos d\u00edas antes del inicio del II Congreso del POSDR y del nacimiento de los bolcheviques. Los padres de Fisher eran rusos de ascendencia alemana y viv\u00edan refugiados en Inglaterra, ya que su padre hubo de salir de Rusia, tras pasar por la c\u00e1rcel, por sus actividades revolucionarias en Petersburgo, precisamente en la organizaci\u00f3n que dirig\u00eda all\u00ed, a fines del siglo XIX, V. I. Lenin, con quien se dice que comparti\u00f3 detenci\u00f3n. Bolcheviques de primera hora sus padres, William Fisher, perfectamente biling\u00fce en ruso y en ingl\u00e9s, ya era comunista cuando lleg\u00f3 a Rusia en 1.921, despu\u00e9s de pasar en Inglaterra sus primeros 18 a\u00f1os. Cuando le toc\u00f3 el momento de incorporarse al Ej\u00e9rcito Rojo lo hizo en Transmisiones y fue un operador de radio destacado. Con esto su carrera qued\u00f3 ya fijada para siempre. Se cas\u00f3 muy pronto y en 1.929 naci\u00f3 su \u00fanica hija, Elena. Ligado al NKVD, y despu\u00e9s de trabajar en Europa Occidental, tuvo serias dificultades para superar la \u00e9poca de los cr\u00edmenes de Stalin, pues un hermano de su mujer estaba vinculado a la oposici\u00f3n. No obstante \u00e9l siempre fue fiel a su familia (aunque la pel\u00edcula obvia esto como tantas cosas), de hecho en 1.955, cuando hac\u00eda siete a\u00f1os que estaba ausente, regres\u00f3 de vacaciones a su casa por seis meses y siempre se las arregl\u00f3 para recibir noticias de su esposa e hija en Estados Unidos (algunas cartas de su hija s\u00ed cayeron en poder del FBI).<\/p>\n<p>La Gran Guerra Patria le vio de nuevo como operador de radio tras las l\u00edneas alemanas combatiendo a los invasores nazis. Tras la victoria y ser condecorado es cuando fue enviado a Estados Unidos como agente \u201crezident\u201d, es decir sin cobertura legal alguna y responsable de una red y encargado de transmitir a Mosc\u00fa la informaci\u00f3n recogida. Hay quienes, cegados por su fanatismo, siguen negando que recogiera informaci\u00f3n valiosa, pero la verdad es que el traidor H\u00e4yh\u00e4nen s\u00f3lo pudo dar su nombre, debido a las precauciones y prudencia de Abel\/Fisher, con lo que el FBI fue incapaz de detener a nadie m\u00e1s y la red sigui\u00f3 funcionando. Es m\u00e1s, la inmensa mayor\u00eda de cuanto sabemos de \u00e9l se supo tras la ca\u00edda de la URSS. En su momento apenas se conoci\u00f3 que, a su vuelta a casa, se dedic\u00f3 a labores de ense\u00f1anza a agentes que hab\u00edan de ser enviados a Occidente, que fue condecorado de nuevo y que falleci\u00f3 en 1.971 de c\u00e1ncer de pulm\u00f3n (algo normal, pues tambi\u00e9n fue un fumador impenitente), siendo enterrado en Mosc\u00fa, junto a la tumba de su padre en el cementerio de Donsk\u00f3i, bajo una l\u00e1pida en la que se grabaron, como ya dijimos, sus dos nombres, el verdadero y el que \u00e9l hizo c\u00e9lebre.<\/p>\n<p>Cuando el coronel Abel regres\u00f3 a casa el gobierno sovi\u00e9tico, siempre muy reacio a reconocer que las tareas de informaci\u00f3n son vitales para cualquier estado u organizaci\u00f3n, estaba relajando algunas normas est\u00fapidas y estaba publicitando algunas haza\u00f1as notables de sus agentes. Precisamente en 1.964 los correos sovi\u00e9ticos dedicaron un sello a Richard Sorge y se celebraron algunos homenajes a un par de supervivientes de su antigua red japonesa. No obstante, Abel\/Fisher tuvo que esperar a las d\u00edas postreros de la URSS para tener su propio sello de correos, aunque lo mismo le sucedi\u00f3 a otro gran revolucionario de carrera pareja a la suya. Nos referimos, claro est\u00e1, a Kim Philby de quien hablaremos otro d\u00eda.<\/p>\n<p>El coronel Abel s\u00ed tuvo un reconocimiento muy singular y apropiado en el centenario de su nacimiento. En el a\u00f1o 2.003 algunos de los m\u00e1s destacados miembros de la comunidad de inteligencia se reunieron ante su tumba moscovita para recordarle, como hoy hacemos nosotros. Pero ellos le recordaban como agente de inteligencia, que lo fue y muy bueno, mientras nosotros queremos recordarle como comunista, que tambi\u00e9n lo fue y de los buenos. Quiz\u00e1 haya quienes entre nosotros, semejantes al gobierno sovi\u00e9tico en sus tiempos, menosprecien el trabajo serio, callado y por fuerza secreto de aquellas personas que dedicaron su vida a luchar por la causa de la emancipaci\u00f3n de la humanidad bajo una falsa bandera, pero ese trabajo es fundamental. Nunca como en los tiempos presentes, cuando son nuestros enemigos quienes act\u00faan cotidianamente y sin oposici\u00f3n bajo esas falsas banderas contra nosotros, se ha echado tan de menos a esas personas heroicas, como el coronel Abel que con toda humildad, como corresponde a aut\u00e9nticos comunistas, pusieron su granito de arena en pro de la liberaci\u00f3n del g\u00e9nero humano.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rese\u00f1a de Historia secreta de la bomba at\u00f3mica (Peter Watson, Barcelona: Cr\u00edtica, 2020, 492 p\u00e1ginas, traducci\u00f3n castellana de Amado Di\u00e9guez<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":9236,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9,17],"tags":[1676,1675,917],"class_list":["post-9233","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia","category-historia","tag-historia-secreta-de-la-bomba-atomica","tag-peter-watson","tag-resenas"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9233","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9233"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9233\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/9236"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9233"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9233"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9233"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}