{"id":927,"date":"2008-01-24T00:00:00","date_gmt":"2008-01-24T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=927"},"modified":"2020-02-26T06:49:08","modified_gmt":"2020-02-26T05:49:08","slug":"quien-cabe-en-el-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=927","title":{"rendered":"\u00bfQui\u00e9n cabe en el mundo?"},"content":{"rendered":"<p>22 Ene 2008<\/p>\n<p>Si nuestros sistemas pol\u00edticos fueran lo que dicen ser, en todos los parlamentos se estar\u00eda discutiendo ahora una gr\u00e1fica elaborada por Mathis Wackernagel, investigador del Global Footprint Network (California). Pero no parece que el asunto haya llamado demasiado la atenci\u00f3n. Y sin embargo, la gr\u00e1fica resulta demoledora para las m\u00e1s firmes certezas de nuestra clase pol\u00edtica y, por supuesto, para los criterios m\u00e1s evidentes de los votantes. Sobre todo, en un mundo pol\u00edtico en el que izquierda y derecha se llenan la boca con los objetivos del \u201cdesarrollo sostenible\u201d.<\/p>\n<p>La cosa es bien sencilla. El eje vertical representa el \u00cdndice de Desarrollo Humano (IDH), elaborado por Naciones Unidas para medir las condiciones de vida de los ciudadanos tomando como indicadores la esperanza de vida al nacer, el nivel educativo y el PIB per c\u00e1pita. El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) considera el IDH \u201calto\u201d cuando es igual o superior a 0\u20198, estableciendo que, en caso contrario, los pa\u00edses no est\u00e1n \u201csuficientemente desarrollados\u201d. En el eje horizontal se mide la cantidad de planetas Tierra que ser\u00eda preciso utilizar en el caso de que se generalizara a todo el mundo el nivel de consumo de un pa\u00eds dado. Wackernagel y su equipo hicieron los c\u00e1lculos para 93 pa\u00edses entre 1975 y 2003. Los resultados son estremecedores y sorprendentes. Si, por ejemplo, se llegara a generalizar el estilo de vida de Burundi, nos sobrar\u00eda a\u00fan m\u00e1s de la mitad del planeta. Pero Burundi est\u00e1 muy por debajo del nivel satisfactorio de desarrollo (0\u20193 de IDH). En cambio, Reino Unido, por ejemplo, tiene un excelente IDH. El problema es que, para conseguirlo, necesita consumir tantos recursos que, si su estilo de vida se generalizase, nos har\u00edan falta tres planetas Tierra. EEUU tiene tambi\u00e9n buena nota en desarrollo humano; pero su \u201chuella ecol\u00f3gica\u201d es tal que har\u00edan falta m\u00e1s de cinco planetas para generalizar su estilo de vida.<\/p>\n<p>Repasando el resto de los 93 pa\u00edses, se comprende que hay motivos para que el trabajo de Wackernagel se titule El mundo suspende en desarrollo sostenible. Como no hay m\u00e1s que un planeta Tierra, es obvio que s\u00f3lo los pa\u00edses que se sit\u00faen en el \u00e1rea coloreada de la gr\u00e1fica (por encima de un 0\u20198 en IDH, sin sobrepasar el n\u00famero 1 de planetas disponibles) tienen un desarrollo sostenible. S\u00f3lo los pa\u00edses comprendidos en esa \u00e1rea ser\u00edan un modelo pol\u00edtico a imitar, al menos para aquellos pol\u00edticos que quieran conservar el mundo a medio plazo o que no est\u00e9n dispuestos a defender su derecho (\u00bfquiz\u00e1s racial, divino o hist\u00f3rico?) a vivir indefinidamente muy por encima del resto del mundo.<\/p>\n<p>Ahora bien, ocurre que el \u00e1rea en cuesti\u00f3n est\u00e1 pr\u00e1cticamente vac\u00eda. Hay un solo pa\u00eds en el mundo que \u2013por ahora al menos\u2013 tiene un desarrollo aceptable y sostenible a la vez: Cuba.<\/p>\n<p>La cosa, por supuesto, da mucho que pensar. Para empezar porque es f\u00e1cil advertir que la mayor parte de los balseros cubanos huyeron y huyen del pa\u00eds buscando ese otro nivel de consumo que no puede ser generalizado sin destruir el planeta, es decir, reivindicando su derecho a ser tan globalmente irresponsables, criminales y suicidas como lo somos los consumidores estadounidenses o europeos. Tendr\u00edamos muy poca verg\u00fcenza, desde luego, si conden\u00e1semos la pretensi\u00f3n de los dem\u00e1s de imitar el modo como devoramos impunemente el planeta. Pero se reconocer\u00e1 que la imagen medi\u00e1tica del asunto cambia de forma radical: de lo que realmente huyen es del consumo responsable en busca del Para\u00edso del consumo suicida y, por intereses estrat\u00e9gicos de acoso a Cuba, se les recibe como h\u00e9roes de la Libertad en vez de cerrarles las puertas como se hace con quienes huyen de la miseria, por ejemplo, de Burundi (a quienes se trata como una plaga de la que hay que protegerse).<\/p>\n<p>A nivel general, la cosa es mucho m\u00e1s interesante. Es muy significativo que el \u00fanico pa\u00eds sostenible del mundo sea un pa\u00eds socialista. Suele ser un lugar com\u00fan entre los economistas que el socialismo result\u00f3 ruinoso e\u00a0ineficaz desde un punto de vista econ\u00f3mico. Sorprende que, en un mundo como \u00e9ste, la falta de competitividad pueda a\u00fan considerarse una acusaci\u00f3n de peso. En t\u00e9rminos de desarrollo sostenible, la econom\u00eda socialista cubana parece ser m\u00e1ximamente competitiva. En t\u00e9rminos de desarrollo suicida, no cabe duda, el capitalismo lo es mucho m\u00e1s.<\/p>\n<p>El mayor reproche que se puede hacer al sistema capitalista es, precisamente, que es incapaz de detenerse e incapaz incluso de ralentizar la marcha. El capitalismo es un sistema preso de su propio impulso. El economista J. K. Galbraith dec\u00eda que \u201centre los muchos modelos de lo que deber\u00eda ser una buena sociedad, nadie ha propuesto jam\u00e1s la rueda de la ardilla\u201d. Sin embargo, nos encontramos con que, aunque nadie lo haya propuesto, este absurdo parece haberse impuesto de hecho: en el capitalismo cada uno trata de imponerse a la competencia aumentando su productividad para no perder mercado pero, al encontrarse todos en la misma carrera, no llega nunca el momento en que pueda detenerse este aumento ininterrumpidamente creciente del ritmo y la consiguiente dilapidaci\u00f3n de recursos.<\/p>\n<p>Ante esta din\u00e1mica absurda, debemos exigir el derecho a pararnos. No podemos permitir que nuestros ministros de Econom\u00eda nos sigan convenciendo de que \u201ccrecer\u201d por debajo del 2 \u00f3 3% es catastr\u00f3fico, y no podemos permitir que nuestros pol\u00edticos sigan proponiendo como soluci\u00f3n a los pa\u00edses pobres que imiten a los ricos. Es materialmente imposible. El planeta no da para tanto. Cuando proponen ese modelo saben que, en realidad, est\u00e1n defendiendo algo muy distinto: que nos encerremos en fortalezas, protegidos por vallas cada vez m\u00e1s altas, donde poder literalmente devorar el planeta sin que nadie nos moleste ni nos imite. Es nuestra soluci\u00f3n final, un nuevo Auschwitz invertido en el que en lugar de encerrar a las v\u00edctimas, nos encerramos nosotros a salvo del arma de destrucci\u00f3n masiva m\u00e1s potente de la historia: el sistema econ\u00f3mico internacional.<\/p>\n<p><strong><i>Carlos Fern\u00e1ndez Liria<\/i><\/strong> es profesor titular de Filosof\u00eda en la Universidad Complutense de Madrid<\/p>\n<p>Publicado en P\u00fablico.es el 22 de enero de 2008<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>22 Ene 2008 <\/p>\n<p>                                                    Si nuestros sistemas pol\u00edticos fueran lo que dicen ser, en todos los parlamentos se estar\u00eda discutiendo ahora una gr\u00e1fica elaborada por Mathis Wackernagel, investigador del Global Footprint Network (California). Pero no parece que el asunto haya llamado demasiado la atenci\u00f3n. Y sin embargo, la gr\u00e1fica resulta demoledora para las m\u00e1s firmes certezas de nuestra clase pol\u00edtica y, por supuesto, para los criterios m\u00e1s evidentes de los votantes. Sobre todo, en un mundo pol\u00edtico en el que izquierda y derecha se llenan la boca con los objetivos del \u201cdesarrollo sostenible\u201d.<\/p>\n<p>La cosa es bien sencilla. El eje vertical representa el \u00cdndice de Desarrollo Humano (IDH), elaborado por Naciones Unidas para medir las condiciones de vida de los ciudadanos tomando como indicadores la esperanza de vida al nacer, el nivel educativo y el PIB per c\u00e1pita. El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) considera el IDH \u201calto\u201d cuando es igual o superior a 0\u20198, estableciendo que, en caso contrario, los pa\u00edses no est\u00e1n \u201csuficientemente desarrollados\u201d. En el eje horizontal se mide la cantidad de planetas Tierra que ser\u00eda preciso utilizar en el caso de que se generalizara a todo el mundo el nivel de consumo de un pa\u00eds dado. Wackernagel y su equipo hicieron los c\u00e1lculos para 93 pa\u00edses entre 1975 y 2003. Los resultados son estremecedores y sorprendentes. Si, por ejemplo, se llegara a generalizar el estilo de vida de Burundi, nos sobrar\u00eda a\u00fan m\u00e1s de la mitad del planeta. Pero Burundi est\u00e1 muy por debajo del nivel satisfactorio de desarrollo (0\u20193 de IDH). En cambio, Reino Unido, por ejemplo, tiene un excelente IDH. El problema es que, para conseguirlo, necesita consumir tantos recursos que, si su estilo de vida se generalizase, nos har\u00edan falta tres planetas Tierra. EEUU tiene tambi\u00e9n buena nota en desarrollo humano; pero su \u201chuella ecol\u00f3gica\u201d es tal que har\u00edan falta m\u00e1s de cinco planetas para generalizar su estilo de vida.<\/p>\n<p>Repasando el resto de los 93 pa\u00edses, se comprende que hay motivos para que el trabajo de Wackernagel se titule El mundo suspende en desarrollo sostenible. Como no hay m\u00e1s que un planeta Tierra, es obvio que s\u00f3lo los pa\u00edses que se sit\u00faen en el \u00e1rea coloreada de la gr\u00e1fica (por encima de un 0\u20198 en IDH, sin sobrepasar el n\u00famero 1 de planetas disponibles) tienen un desarrollo sostenible. S\u00f3lo los pa\u00edses comprendidos en esa \u00e1rea ser\u00edan un modelo pol\u00edtico a imitar, al menos para aquellos pol\u00edticos que quieran conservar el mundo a medio plazo o que no est\u00e9n dispuestos a defender su derecho (\u00bfquiz\u00e1s racial, divino o hist\u00f3rico?) a vivir indefinidamente muy por encima del resto del mundo.<\/p>\n<p>Ahora bien, ocurre que el \u00e1rea en cuesti\u00f3n est\u00e1 pr\u00e1cticamente vac\u00eda. Hay un solo pa\u00eds en el mundo que \u2013por ahora al menos\u2013 tiene un desarrollo aceptable y sostenible a la vez: Cuba.<\/p>\n<p>La cosa, por supuesto, da mucho que pensar. Para empezar porque es f\u00e1cil advertir que la mayor parte de los balseros cubanos huyeron y huyen del pa\u00eds buscando ese otro nivel de consumo que no puede ser generalizado sin destruir el planeta, es decir, reivindicando su derecho a ser tan globalmente irresponsables, criminales y suicidas como lo somos los consumidores estadounidenses o europeos. 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