{"id":929,"date":"2008-02-11T00:00:00","date_gmt":"2008-02-11T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=929"},"modified":"2020-02-26T06:41:35","modified_gmt":"2020-02-26T05:41:35","slug":"mas-alla-de-la-recesion-en-el-comienzo-de-la-segunda-etapa-de-la-crisis-global","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=929","title":{"rendered":"M\u00e1s all\u00e1 de la recesi\u00f3n. En el comienzo de la segunda etapa de la crisis global"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"mailto:jorgebeinstein@yahoo.com\">jorgebeinstein@yahoo.com<\/a><\/p>\n<p><b><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/i><\/b><i>\u201cLa peste ya est\u00e1 aqu\u00ed, <\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfque hacer cuando llega la peste?\u201d <\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Homero<\/i><\/p>\n<p>La recesi\u00f3n se ha instalado en el centro del Imperio, el debate ahora gira en torno de su profundidad, duraci\u00f3n y alcance mundial. La corte de admiradores derechistas o progresistas del capitalismo global, que nos apabull\u00f3 en los \u00faltimos a\u00f1os con sus reiteraciones acerca de la solidez del sistema, est\u00e1 ahora en pleno repliegue t\u00e1ctico; sus integrantes ya no niegan la crisis pero intentan quitarle dramatismo, acortar sus ra\u00edces y amplitud. Algunos ensayan explicaciones anecd\u00f3ticas, otros la califican como \u201c<i>crisis c\u00edclica\u201d, <\/i>es decir pasajera, la mayor parte se refugia en la explicaci\u00f3n simplista que reduce el fen\u00f3meno a una gran perturbaci\u00f3n financiera combinada con un brote pesimista de los consumidores norteamericanos provocado por los deudores morosos de los Estados Unidos (que no pagan sus cr\u00e9ditos inmobiliarios)&#8230; y por quienes les otorgaron prestamos de manera demasiado generosa. Seg\u00fan esta gente los problemas ser\u00e1n pronto superados gracias a las intervenciones de la Reserva Federal, la Casa Blanca y las autoridades pol\u00edticas y monetarias de las otras grandes potencias. El m\u00edtico estandarte del poder invencible de los amos del sistema todav\u00eda flamea en las alturas aunque se va deshilachando r\u00e1pido al ritmo de los truenos globales.<\/p>\n<p><b>Cr\u00e9dito, consumo y deudas<\/b><\/p>\n<p>Al ser la crisis circunscrita al desinfle de la burbuja inmobiliaria norteamericana y sus impactos colaterales en los Estados Unidos y el resto del mundo la \u201c<i>soluci\u00f3n\u201d<\/i>\u00a0 aparece clara: alentar a los consumidores e inversores, subir el gasto p\u00fablico e inyectar liquidez en el mercado. Es lo que ahora est\u00e1n haciendo el gobierno de Bush y la Reserva Federal, el primero acaba de impulsar una rebaja de impuestos y un gasto estatal r\u00e9cord para 2009 de m\u00e1s de 3 billones (millones de millones) de d\u00f3lares, y en consecuencia un d\u00e9ficit fiscal gigantesco con lo que la deuda p\u00fablica superar\u00e1 bien pronto los 10 billones de d\u00f3lares. Por supuesto Bush lo hace desde la derecha; las reducciones fiscales beneficiar\u00e1n b\u00e1sicamente a los ricos y a la clase media alta, el mayor gasto p\u00fablico privilegiar\u00e1 a las fuerzas armadas que dispondr\u00e1n del m\u00e1s alto volumen de fondos de toda la historia norteamericana: el <i>gasto militar total<\/i> de los Estados Unidos lleg\u00f3 en 2008 a cerca 1,2 billones de d\u00f3lares (si sumamos a las erogaciones del Departamento de Defensa las de los dem\u00e1s sectores del estado), seg\u00fan el proyecto de presupuesto enviado por Bush al Parlamento, en 2009 dicha cifra ser\u00e1 mucho m\u00e1s alta. Por su parte la Reserva Federal baja m\u00e1s y m\u00e1s la tasas de inter\u00e9s.<\/p>\n<p>Lo que ellos est\u00e1n haciendo ahora es una suerte de repetici\u00f3n, en condiciones infinitamente m\u00e1s graves, de lo que ya hicieron en 2001, no tienen otro libreto.\u00a0 Pero en aquel momento la deuda p\u00fablica norteamericana alcanzaba los 5,7 billones de d\u00f3lares ahora ronda los 9,2 billones, y si a la misma le sumamos las del resto de sectores p\u00fablicos y privados se llega a los 50 billones de d\u00f3lares (equivalente al Producto Bruto Mundial). A ello es necesario agregar la acumulaci\u00f3n de d\u00e9ficits fiscales y comerciales, y un volumen de <i>gastos militares totales<\/i> que podr\u00eda llegar a representar en 2009 el 10 % del Producto Bruto Interno norteamericano.<\/p>\n<p>En 2001 la situaci\u00f3n era dif\u00edcil pero exist\u00edan m\u00e1rgenes econ\u00f3micos y pol\u00edticos que permitieron al Poder (auto atentado terrorista mediante) salir de la recesi\u00f3n acelerando las tendencias dominantes del sistema: hipertrofia especulativa, concentraci\u00f3n de ingresos. consumismo (con fuerte ca\u00edda del ahorro personal), crecimiento de las deudas p\u00fablicas y privadas y keynesianismo militar. Todos estos aspectos se exacerbaron al extremo en los \u00faltimos siete a\u00f1os, las aventuras coloniales en Eurasia terminaron empantanadas (el aparato militar aparece ahora como una pesada maquinaria tan sofisticada y cara como incompetente) mientras que el Estado y la poblaci\u00f3n est\u00e1n abrumados por la deudas.<\/p>\n<p>La recesi\u00f3n estadounidense es m\u00e1s una <i>crisis-de-deuda<\/i> que una depresi\u00f3n causada por el enfriamiento del consumo, la primera es el fundamento del segundo. La s\u00faper deuda estatal ha llegado a un punto tal que su expansi\u00f3n ha ingresado en un c\u00edrculo vicioso que enlaza de manera perversa emisiones de t\u00edtulos p\u00fablicos y de d\u00f3lares cada vez m\u00e1s depreciados, en caso contrario el Estado deber\u00eda frenar sus gastos y\/o incrementar la recaudaci\u00f3n fiscal lo que hundir\u00eda a la econom\u00eda en una recesi\u00f3n a\u00fan m\u00e1s profunda.<\/p>\n<p>Por su parte la poblaci\u00f3n con ingresos medios y bajos ha sufrido las consecuencias del estancamiento (y del descenso en un importante sector) de sus salarios reales, el ingreso familiar promedio es actualmente inferior al del a\u00f1o 2000. Cuando se lanz\u00f3 la burbuja inmobiliaria con una avalancha de cr\u00e9ditos baratos se estaba al mismo tiempo restringiendo la solvencia a mediano plazo de una gran masa de deudores, la serpiente neoliberal termin\u00f3 mordiendo su propia cola: a mediados de 2006 el mercado inmobiliario estaba saturado, los precios de las viviendas comenzaron a descender y en 2007 estall\u00f3 la morosidad. Lo que sigui\u00f3 es bien conocido.<\/p>\n<p>En los a\u00f1os del auge el tema del inminente agotamiento del crecimiento de la econom\u00eda norteamericana sobrecargada de deudas hab\u00eda sido abiertamente ignorado o negado por periodistas, expertos, grandes empresarios y dirigentes pol\u00edticos de la superpotencia. Los negocios prosperaban \u00bfquien se hubiera atrevido en ese per\u00edodo a decir que las grandes ganancias de ese entonces eran la base de un pr\u00f3ximo desastre?. Los pocos que se atrevieron quedaron marginados o ridiculizados, se\u00f1alados como <i>catastrofistas, <\/i>personas amargadas o amantes de los terremotos.<\/p>\n<p>Pero si la derecha pretende hacer m\u00e1s de lo mismo, el progresismo imperial no va mucho m\u00e1s lejos, Joseph Stiglitz expresi\u00f3n de ese sector acaba de proponer una variante <i>\u201cpopular\u201d<\/i> del remedio orientada tambi\u00e9n a rehabilitar el consumo incrementando el gasto p\u00fablico y en consecuencia el d\u00e9ficit fiscal y la deuda. Seg\u00fan esa propuesta no ser\u00edan beneficiados los militares y los ricos sino los desocupados, los programas de desarrollo de la infraestructura, del sector educativo, de salud, de ahorro de energ\u00eda y de reducci\u00f3n de la contaminaci\u00f3n ambiental (1). La aspirina progresista (incompatible con el actual sistema de poder estadounidense) y la repetici\u00f3n conservadora no son otra cosa que peque\u00f1os parches impotentes ante una realidad que los desborda.<\/p>\n<p><b>Recesi\u00f3n e inflaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>Ahora que la recesi\u00f3n ha llegado al centro de la econom\u00eda mundial sus autoridades entran en p\u00e1nico, perciben que sus acciones son ineficaces o incluso contraproducentes. Las medidas antirrecesivas como los recortes fiscales en curso, las dr\u00e1sticas bajas en la tasa de inter\u00e9s o el incremento del gasto p\u00fablico traer\u00e1n m\u00e1s d\u00e9ficits y deudas y si llegan a tener alg\u00fan \u00e9xito, aunque sea mediocre, alentar\u00e1n la inflaci\u00f3n; en ambos casos impulsar\u00e1n la depreciaci\u00f3n internacional del d\u00f3lar. La recesi\u00f3n y la inflaci\u00f3n llegan juntas porque la crisis financiera converge con la crisis energ\u00e9tica que hace subir el precio del petr\u00f3leo arrastrando hacia arriba a un amplio abanico de materias primas. Los costos de producci\u00f3n aumentan no solo cuando crece la econom\u00eda mundial y en consecuencia la demanda de esos productos sino tambi\u00e9n cuando la misma se estanca e incluso cuando decae. Es as\u00ed porque la extracci\u00f3n petrolera global est\u00e1 llegando a su m\u00e1ximo nivel y detr\u00e1s de ella las de otros recursos energ\u00e9ticos no renovables como el carb\u00f3n y el uranio que se encaminan hacia la misma situaci\u00f3n a m\u00e1s largo plazo pero bien antes de mediados del siglo XXI (2).\u00a0 Y como sabemos el remplazo del petr\u00f3leo por los biocombustibles lleva al r\u00e1pido encarecimiento generalizado de los precios de la producci\u00f3n agr\u00edcola, en especial la de alimentos.<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, las autoridades norteamericanas saben que si tratan de revertir la recesi\u00f3n reanimando al mercado alentar\u00e1n la inflaci\u00f3n y la ca\u00edda del d\u00f3lar\u00a0 lo que terminar\u00e1 por traer m\u00e1s recesi\u00f3n pero que si buscan frenar la inflaci\u00f3n enfriando la econom\u00eda profundizar\u00edan la recesi\u00f3n: un callej\u00f3n sin salida.<\/p>\n<p>Algunos expertos, por ahora discretos, empiezan a ilusionarse con la posibilidad de un estancamiento prolongado pero ordenado, sin estallidos sociales ni crisis institucionales graves, el modelo ser\u00eda Jap\u00f3n en los a\u00f1os 1990. Aunque olvidan que se trataba de una potencia de segundo orden que dispuso en ese momento de dos tablas de salvaci\u00f3n externas que suavizaron su aterrizaje, en primer lugar las burbujas de prosperidad de Asia del Este que le dieron aire hasta la crisis de 1997 y sobre todo los Estados Unidos, su principal cliente comercial, cuyo mercado absorbi\u00f3 exportaciones e inversiones japonesas. Pero los Estados Unidos son demasiado grandes,\u00a0 no existe una tabla de salvaci\u00f3n externa a su medida, el resto del mundo venia amortiguando sus desajustes fiscales y comerciales acumulando monta\u00f1as de papeles dolarizados que cada d\u00eda valen menos pero esa capacidad esta casi agotada.<\/p>\n<p><b>La ilusi\u00f3n del desacople<\/b><\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p>En la \u00faltima reuni\u00f3n de Davos se discuti\u00f3 mucho acerca del posible \u201c<i>desacople\u201d<\/i> entre los Estados Unidos y las otras potencias industriales que tomar\u00edan de ese modo distancia del naufragio de su hermano mayor.<\/p>\n<p>Hasta hoy la globalizaci\u00f3n era presentada por la propaganda neoliberal como una trama de la que nadie pod\u00eda escapar, ahora sin mayores explicaciones se afirma lo contrario, la red global permitir\u00eda al parecer salir del desastre a una amplia variedad de pa\u00edses, dirigentes y comunicadores de algunas econom\u00edas desarrolladas las incluyen en la lista de sobrevivientes, incluso en numerosos pa\u00edses perif\u00e9ricos los medios de comunicaci\u00f3n locales tratan de tranquilizar a sus poblaciones explic\u00e1ndoles que gracias al nivel de sus reservas (dolarizadas), la naturaleza de sus exportaciones, su ubicaci\u00f3n geogr\u00e1fica u otra bendici\u00f3n del destino, esa naci\u00f3n no ser\u00e1 afectada por la recesi\u00f3n estadounidense (o lo ser\u00e1 muy poco).<\/p>\n<p>Pero resulta que &#8211; para desgracia de los neoliberales &#8211; los neoliberales ten\u00edan raz\u00f3n: las interdependencias econ\u00f3micas mundiales son tan densas que como lo estamos comprobando a diario no hay manera de desconectar los sacudones estadounidenses (bancarios, burs\u00e1tiles, etc.) del funcionamiento financiero internacional. La burbuja inmobiliaria norteamericana fue la vanguardia de una variada serie de burbujas similares en distintos lugares del planeta, pa\u00edses como Espa\u00f1a, Inglaterra, Holanda, Australia, Irlanda, Nueva Zelandia fueron parte activa de la fiesta. En Espa\u00f1a ya comenz\u00f3 el desinfle, recientemente Carlos March, cabeza de uno de los grupos financieros decisivos de ese pa\u00eds, declar\u00f3 que <i>\u201cla crisis inmobiliaria (espa\u00f1ola) va a durar mucho tiempo, al menos tres a\u00f1os\u201d<\/i> (3), adem\u00e1s numerosos bancos europeos y asi\u00e1ticos son golpeados por la desvalorizaci\u00f3n de t\u00edtulos norteamericanos apoyados en deudas hipotecarias de alto riesgo que compraron a manos llenas en pleno auge especulativo. La recesi\u00f3n estadounidense ya afecta a Jap\u00f3n estrechamente asociado a la superpotencia en los niveles comercial, financiero, pol\u00edtico-militar, etc. Jap\u00f3n y los Estados Unidos compran el grueso de las exportaciones industriales de China, columna vertebral de su prosperidad econ\u00f3mica, que por otra parte acumula m\u00e1s de 1,4 billones de d\u00f3lares y papeles dolarizados en sus reservas y es atravesada por varias burbujas (burs\u00e1til, inmobiliaria, etc.)(4).<\/p>\n<p>Mucho m\u00e1s fuertes a\u00fan son las interconexiones entre la Uni\u00f3n Europea y los Estados Unidos&#8230; lo que no le impidi\u00f3 al presidente del Eurogrupo Jean-Claude Juncker declarar (a comienzos de febrero de 2008 y sin que se le mueva un solo m\u00fasculo de la cara) que <i>\u201cen Europa no hay riesgo de recesi\u00f3n al contrario que en los Estados Unidos\u201d<\/i> (5).<\/p>\n<p>Estas interrelaciones planetarias del capitalismo han sido a veces explicadas en t\u00e9rminos de <i>\u201cestafa\u201d<\/i> de la superpotencia al resto del mundo que durante un largo per\u00edodo le ha estado suministrando bienes y capitales a cambios de papeles de valor decreciente, ello le hab\u00eda permitido al Imperio\u00a0 consumir y hacer guerras muy por encima de sus posibilidades productivas. Es lo que acaba de afirmar George Soros (6), lo que durante muchos a\u00f1os era presentado como un argumento \u201cantiimperialista\u201d, \u201cdesde la izquierda\u201d, ha sido ahora asumido por el personaje-paradigma de la especulaci\u00f3n financiera mundial. Seg\u00fan \u00e9l la actual crisis <i>\u201cla m\u00e1s grave desde el fin de la Segunda Guerra Mundial\u201d<\/i> marcar\u00eda el fin del reinado del d\u00f3lar, la recesi\u00f3n en el mundo desarrollado y el ascenso de naciones como China, India y algunos pa\u00edses exportadores de petr\u00f3leo. En s\u00edntesis, los Estados Unidos y posiblemente una parte de Europa habr\u00edan llegado a su ocaso pero el capitalismo global quedar\u00eda a salvo gracias a la inyecci\u00f3n de sangre joven proveniente de la periferia&#8230; lo que les permitir\u00eda a Soros y sus colegas continuar de manera renovada sus ingeniosos negocios.<\/p>\n<p>Pero la realidad es menos simple, el mercado norteamericano ha sido el espaci\u00f3 decisivo para la colocaci\u00f3n de mercanc\u00edas y excedentes de capitales del resto del mundo. Gracias a su capacidad de absorci\u00f3n (apuntalada por el conjunto del capitalismo global) las burgues\u00edas de Europa, Asia y de otros continentes pudieron realizar operaciones especulativas, inversiones productivas y exportaciones sin los cuales sus prosperidades hubieran sido imposibles. A partir de la crisis cr\u00f3nica de sobreproducci\u00f3n mundial (con centro en las naciones desarrollados) iniciada a fines de los a\u00f1os 1960 la econom\u00eda estadounidense,\u00a0 crecientemente parasitaria, fue el\u00a0 principal sost\u00e9n de la demanda global. Las clases dirigentes de China, India, Jap\u00f3n o Europa no fueron estafadas ni coaccionadas para que le cedieran bienes y capitales a la superpotencia&#8230; solo estaban sosteniendo a su principal cliente con cr\u00e9ditos y precios accesibles.<\/p>\n<p>Se trata de una trama internacional muy compleja en cuya c\u00faspide se encuentran las elites dirigentes de los Estados Unidos y numerosos pa\u00edses ricos y pobres mientras que en la base se agolpan los exclu\u00eddos y trabajadores superexplotados de la periferia y una creciente masa de empobrecidos de las naciones industrializadas. El resquebrajamiento de ese pilar central hace ahora tambalear al sistema mundial.<\/p>\n<p>El discurso acerca del ascenso del capitalismo perif\u00e9rico en tanto futuro l\u00edder del mundo aparece como la componente tragic\u00f3mica de la ilusi\u00f3n del desacople. Los dirigentes chinos, por ejemplo, proseguir\u00edan su enriquecimiento vertiginoso (tal vez un poco m\u00e1s suave) aunque no se sabe muy bien como lo har\u00edan si se hunden los mercados norteamericano y japon\u00e9s.<\/p>\n<p>India y Brasil marchar\u00edan por un camino similar con sus burgues\u00edas transnacionalizadas tal vez haciendo negocios Sud-Sud y tras ellos una variada serie de pa\u00edses subdesarrollados. La sombra de la recesi\u00f3n cubrir\u00eda a las llamadas <i>econom\u00edas desarrolladas <\/i>(en grueso encuadradas en la OCDE)<i>, <\/i>que representaron en 2007 casi el 70 % de la importaciones mundiales mientras numerosos pa\u00edses del resto del mundo, vaya uno a saber gracias a que milagro,\u00a0 se salvar\u00edan del desastre. No olvidemos que los m\u00e1s din\u00e1micos y grandes de los mismos basan su crecimiento en la expansi\u00f3n de sus exportaciones&#8230; preferentemente dirigidas hacia las naciones ricas.<\/p>\n<p>La fabula no solo es inconsistente desde el \u00e1ngulo del comercio internacional sino que lo es tambi\u00e9n (mucho m\u00e1s) cuando enfocamos la composici\u00f3n y comportamiento de estas burgues\u00edas perif\u00e9ricas, transanacionalizadas, sumergidas hasta el cuello en las burbujas financieras globales, buena parte de ellas atrapadas por la cultura del corto plazo (el estilo de vida de los especuladores), educadas en la rapi\u00f1a y superexplotaci\u00f3n de sus propios pa\u00edses. Mundializan sus excedentes financieros ante la <i>\u201cestrechez relativa\u201d<\/i> de sus mercados locales e incluso regionales (desde el punto de vista de sus expectativas de altas ganancias) o bien empujados por la \u201c<i>necesidad\u201d<\/i> de extender sus intereses al interior de tramas empresarias globales de las que forman parte o incluso a veces ante la posibilidad de abastecer a las clases privilegiadas de sus propios pa\u00edses a partir de firmas o marcas extranjeras \u201cde prestigio\u201d. Tres ejemplos recientes llegados desde China ilustran bien esta realidad: el primero de ellos se refiere a la suspensi\u00f3n el martes 22 de enero de 2008 de la cotizaci\u00f3n de la acci\u00f3n del Bank of China (el segundo banco de China) en la bolsa de Shanghai cuando <strong>\u00a0este inform\u00f3 haber perdido unos 8.000 millones de d\u00f3lares en sus t\u00edtulos ligados a pr\u00e9stamos hipotecarios norteamericanos de riesgo (subprimes). El segundo es la compra realizada por\u00a0 <i>Aluminium Corp. of China<\/i> (Chinalco) de una participaci\u00f3n en la empresa minera anglo-australiana <i>Rio Tinto<\/i> por una suma pr\u00f3xima a los 14 mil millones de d\u00f3lares (7). El tercer ejemplo es <\/strong>la reciente <i>\u201cadquisici\u00f3n de lujo\u201d<\/i> por parte\u00a0 del grupo Longhai, de la ciudad de Quingdao en China, del vi\u00f1edo franc\u00e9s de Chateau Latour-Laguens, la empresa china aprovech\u00f3 la marca francesa para rebautizar \u201c\u201dLatour-Laguens International Wine Co\u201d a su rama importadora de bebidas que vende a los nuevos ricos de su mercado interno vinos australianos, italianos y sudafricanos (8).<\/p>\n<p>Estas burgues\u00edas son la ant\u00edtesis viviente de lo que los optimistas del <i>desacople<\/i> y de la recomposici\u00f3n perif\u00e9rica del capitalismo pueden imaginar como clases dirigentes medianamente estables y portadoras de proyectos productivos y comerciales aut\u00f3nomos (\u201cnacionales\u201d) de largo plazo.<\/p>\n<p><b>Hipertrofia financiera global y desaceleraci\u00f3n productiva<\/b><\/p>\n<p>Para entender lo que est\u00e1 ocurriendo es necesario reflexionar acerca del per\u00edodo de <i>\u201cm\u00e1s de 60 a\u00f1os de duraci\u00f3n\u201d<\/i> que nos propone George Soros, aunque\u00a0 no\u00a0 deber\u00eda ser visto como un \u00fanico ciclo ascendente del cr\u00e9dito sino m\u00e1s bien como la sucesi\u00f3n de dos per\u00edodos, uno ascendente entre el fin de la Segunda Guerra Mundial (aproximadamente) y el final de los a\u00f1os 1960 o el comienzo de los a\u00f1os 1970 y otro descendente desde ese punto de inflexi\u00f3n hasta la actualidad.<\/p>\n<p>La era de oro del mundo capitalista reconstituido con centro en el imperio norteamericano y el d\u00f3lar como moneda universal, basada en la intervenci\u00f3n econ\u00f3mica del Estado, combinando seg\u00fan los casos keynesianismo civil y militar tal vez dio sus primeros pasos hacia 1939, en los Estados Unidos, en ese momento el keynesianismo militar logr\u00f3 all\u00ed el despegue que se transform\u00f3 en una prolongada prosperidad que se est\u00e1 acabando ahora. El inicio tambi\u00e9n puede ser localizado hacia finales de los a\u00f1os 1940 cuando los capitalismos recompuestos de Europa Occidental y Jap\u00f3n se incorporaron a la ola norteamericana.<\/p>\n<p>El dinamismo productivo del sistema comenz\u00f3 globalmente a decaer a fines de los a\u00f1os 1960 expres\u00e1ndose luego como una crisis de sobreproducci\u00f3n cr\u00f3nica que se prolonga hasta hoy (9). Una de sus manifestaciones m\u00e1s evidentes\u00a0 fue la declinaci\u00f3n en el largo plazo de la tasa de crecimiento de la econom\u00eda mundial donde el rol negativo principal fue protagonizado por las naciones de alto desarrollo. La econom\u00eda global creci\u00f3 a una tasa anual promedio de 4,9 % entre 1950 y 1973, 3,4 % entre 1974 y 1979, 3,3 % en la d\u00e9cada de los 1980 y 2,3 % en la de los 1990, la d\u00e9cada actual que comenz\u00f3 con un peque\u00f1o enfriamiento continu\u00f3 con la expansi\u00f3n-burbujeante de la era Bush para concluir con una recesi\u00f3n (o estancamiento) que anuncia ser prolongada. La desaceleraci\u00f3n econ\u00f3mica internacional engendr\u00f3 una v\u00eda de escape para las rentabilidades productivas en baja: la expansi\u00f3n financiera. Un buen ejemplo de ello es la contraposici\u00f3n entre la reducci\u00f3n de la tasa de crecimiento de la econom\u00eda mundial y el crecimiento veloz de los negocios con <i>productos financieros derivados<\/i> que ingresaron en el per\u00edodo de la especulaci\u00f3n desenfrenada hacia comienzos de la d\u00e9cada actual. Seg\u00fan el Banco de Basilea a mediados del a\u00f1o 2000 los <i>derivados<\/i> representaban aproximadamente el doble del Producto Bruto Mundial, hacia mediados de 2006 eran ocho veces superiores, y diez veces un a\u00f1o despu\u00e9s: sumaban unos 510 billones (millones de millones) de d\u00f3lares. Si a esta cifra le agregamos el resto del empapelamiento (acciones, deudas p\u00fablicas, etc.)\u00a0 nos estar\u00edamos aproximando a los 1000 billones de d\u00f3lares (20 veces el Producto Bruto Mundial)&#8230;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"docs\/50905d7b2216bfeccb5b41016357176b_files\/image002.gif\" \/>Nos encontramos ahora en el espacio de saturaci\u00f3n de la hipertrofia especulativa que podr\u00e1 tal vez prolongarse un poco m\u00e1s pero que de manera irresistible va ingresando en una zona de m\u00faltiples turbulencias donde algunas burbujas se desinflan y otras se expanden r\u00e1pidamente en medio de un desorden financiero generalizado. Debemos tener presente que lo que est\u00e1 tambaleando es el mayor globo financiero de la historia del capitalismo.<\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p><b>El segundo acto<\/b><\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p>La primera etapa de la larga crisis-decadencia global iniciada hace casi 40 a\u00f1os concluy\u00f3 cuando la expansi\u00f3n financiera agot\u00f3 su rol <i>amortiguador<\/i> para convertirse en lo contrario. Si antes era el pilar del consumismo y de la supervivencia concentradora de las grandes empresas ahora constituye el centro de la recesi\u00f3n.<\/p>\n<p>El punto de inicio del nuevo per\u00edodo suele ser situado en 2007 cuando estall\u00f3 la burbuja inmobiliaria norteamericana aunque con una visi\u00f3n m\u00e1s amplia deber\u00edamos localizarlo en 2001 en el momento en que la amenaza de recesi\u00f3n en los Estados Unidos fue <i>\u201celudida\u201d<\/i> gracias a la loca fuga hacia adelante de las peores tendencias del sistema: militarismo, especulaci\u00f3n, concentraci\u00f3n de ingresos, corrupci\u00f3n institucional. Ese hecho sobre determin\u00f3 la marcha del mundo, no en la direcci\u00f3n que pretend\u00edan los <i>halcones<\/i> de la Casa Blanca (instalaci\u00f3n del dominio imperial por muchas d\u00e9cadas) sino en sentido opuesto: se aceler\u00f3 la decadencia. Al comienzo predomin\u00f3 una apariencia enga\u00f1osa de prosperidad impuesta por la maquinaria medi\u00e1tica occidental, las econom\u00edas desarrollas ten\u00edan altas tasas de crecimiento, China, India y otras \u201cnaciones emergentes\u201d expand\u00edan como nunca sus estructuras capitalistas&#8230; pero la base de boom era una especulaci\u00f3n financiera sin frenos y con una esperanza de vida muy acotada.<\/p>\n<p>Para entender mejor lo que ahora esta ocurriendo debe ser ampliado el espacio de la crisis financiera para dar lugar a <i>\u201cotras crisis\u201d<\/i> que convergen con ella. En primer lugar la crisis energ\u00e9tica que est\u00e1 expresando el fin de la era del petr\u00f3leo barato (el comienzo del estancamiento de la extracci\u00f3n seguido a m\u00e1s largo plazo por su descenso) introduciendo un s\u00f3lido bloqueo inflacionario a las pol\u00edticas antirrecesivas.<\/p>\n<p>Dicha crisis debe ser incluida en la bicentenaria historia del capitalismo industrial (basado en los recursos energ\u00e9ticos no renovables) cuyo funcionamiento expansivo hubiera sido imposible si no se independizaba de los l\u00edmites y ritmos de la reproducci\u00f3n de los recursos energ\u00e9ticos renovables, abaratando y sometiendo a su din\u00e1mica a las nuevas fuentes de energ\u00eda que aparec\u00edan como reservas infinitamente grandes, siempre disponibles. Eso fue posible gracias a una serie de proezas tecnol\u00f3gicas, tr\u00e1gicas a largo plazo, que conformaron un mecanismo de depredaci\u00f3n que no se pod\u00eda prolongar indefinidamente.<\/p>\n<p>El estallido de la crisis energ\u00e9tica coloca ahora al capitalismo ante un callej\u00f3n sin salida, por lo menos a mediano plazo, tiempo m\u00e1s que suficiente como para que el desorden depresivo del sistema termine por producir da\u00f1os irreversibles que impidan su recomposici\u00f3n bajo condiciones civilizadas. Esto significa que la futura supervivencia de la civilizaci\u00f3n burguesa debe ser asociada con el ascenso de formas de barbarie nunca antes vistas, el parche de los biocombustibles como reemplazante a escala planetaria esclarece bien esta afirmaci\u00f3n con sus secuelas de destrucci\u00f3n del recurso agr\u00edcola b\u00e1sico: la tierra cultivable y de encarecimiento de los alimentos con los que compite en la ocupaci\u00f3n de ese recurso.<\/p>\n<p>Este proceso depredador en su etapa de gran aceleraci\u00f3n y control general del planeta experimenta actualmente un enorme salto cualitativo al convertirse en motor del fen\u00f3meno de <i>cambio clim\u00e1tico<\/i> que amenaza a la humanidad, su mitigaci\u00f3n est\u00e1 obligada a recorrer el mismo sendero que el de la soluci\u00f3n de la crisis energ\u00e9tica: la reducci\u00f3n y redise\u00f1o del consumo de energ\u00eda a gran escala lo que implica la\u00a0 transformaci\u00f3n radical del sistema productivo ahora impulsado por la l\u00f3gica de la rentabilidad capitalista (el poscapitalismo ridiculizado en la era neoliberal entra en escena).<\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p>Otra crisis decisiva es la del centro del mundo: los Estados Unidos, la declinaci\u00f3n del Imperio es no solo econ\u00f3mica o institucional sino tambi\u00e9n militar, su <i>complejo industrial-militar<\/i> en la c\u00faspide de su despliegue econ\u00f3mico y tecnol\u00f3gico demuestra su incompetencia en el terreno concreto de la guerra, de manera directa en Irak y Afganistan e indirecta en la reciente invasi\u00f3n israel\u00ed al Libano.\u00a0 Esta crisis de la tecnolog\u00eda y del despilfarro militar modernos puede ser enfocada como el m\u00e1s reciente eslab\u00f3n de una secuencia iniciada hacia fines del siglo XIX de militarizaci\u00f3n de la ciencia y la tecnolog\u00eda, de concentraci\u00f3n industrial en el objetivo b\u00e9lico, atravesando dos guerras mundiales calientes y una fr\u00eda hasta llegar a la degradaci\u00f3n actual.<\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p>El hecho sorprendente es la convergencia hist\u00f3rica de todas las crisis se\u00f1aladas que aparece como el encuentro de varios ciclos de diferente duraci\u00f3n si pensamos en un ciclo de los recursos energ\u00e9ticos no renovables (desde el carb\u00f3n hasta el petr\u00f3leo despegando a fines del siglo XVIII) cuyo punto de inflexi\u00f3n hacia abajo coincide con puntos similares en los otros ciclos, el\u00a0 financiero y el militar-industrial nacidos a fines del siglo XIX. Pero la reflexi\u00f3n se simplifica cuando visualizamos tres ciclos paralelos despegando aproximadamente en el mismo momento si en el caso de la energ\u00eda nos limitamos al del petr\u00f3leo. En este \u00faltimo caso podemos referirnos a componentes de un solo ciclo de algo m\u00e1s de un siglo de antig\u00fcedad marcado por el desarrollo cada vez m\u00e1s r\u00e1pido e intenso del parasitismo (principalmente financiero y militar) y de la depredaci\u00f3n del ecosistema.<\/p>\n<p>Febrero de 2008<\/p>\n<p><b>&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;****************************&#8212;&#8212;&#8212;<\/b><\/p>\n<p>(1), Joseph Stiglitz, \u201cHow to Stop the Downturn\u201d, The New Yor Times, January 23, 2008.<\/p>\n<p>(2), Seg\u00fan dos estudios recientes del Energy Watch Group la cima de la producci\u00f3n econ\u00f3micamente viable de carb\u00f3n de mantenerse el actual ritmo de crecimiento de la extracci\u00f3n se producir\u00eda en torno del a\u00f1o 2025 (Energy Watch Group, \u201cCoal:Resources and Future Production\u201d,\u00a0 March 2007) y la del uranio diez a\u00f1os m\u00e1s tarde (EnergyWatch Group, \u201cUranium Resources and Nuclear Energy\u201d, December 2006) en este \u00faltimo caso a partir de esa primera cima los incrementos en la producci\u00f3n (siguiendo el ritmo actual) podr\u00edan prolongarse tres d\u00e9cadas m\u00e1s pero con un ascenso exponencial de los costos.<\/p>\n<p>(3),\u201c Seg\u00fan sus cuentas, tomando en consideraci\u00f3n que en estos momentos se est\u00e1n construyendo en cualquiera de sus fases alrededor de 1,3 millones de vivienda en Espa\u00f1a, y que la demanda se sit\u00faa entre 300.000 y 400.000 unidades, lo l\u00f3gico es que ese stock de viviendas no se liquide hasta pasados tres a\u00f1os. Carlos March, admiti\u00f3, durante la presentaci\u00f3n de los resultados del banco, que la situaci\u00f3n es \u00abpreocupante\u00bb por lo que no ser\u00e1 f\u00e1cil recuperar niveles de actividad \u00abaceptables\u00bb. El representante de una de las fortunas -mayores e hist\u00f3ricas- del pa\u00eds ha sido tajante con la actual crisis, que vive en sus propias carnes. Corporaci\u00f3n Financiera Alba, el brazo inversor cotizado de la familia March, acumula una ca\u00edda en bolsa del 33% en los \u00faltimos ocho meses\u201d. Cotizalia, 05-02-2008.<\/p>\n<p>(4), \u201cLos precios de los inmuebles en China crecen imparables situ\u00e1ndose por encima del 8% interanual, de nada han servido las medidas dispuestas por el Gobierno del pa\u00eds para intentar detener la escalada de precios&#8230; El incremento de un 8,2% se convierte en un 10% en las ciudades donde la especulaci\u00f3n inmobiliaria se hace m\u00e1s notoria, y la tendencia se est\u00e1 generalizando por todo el pa\u00eds&#8230; Quienes verdaderamente est\u00e1n haciendo su agosto de esta situaci\u00f3n son los bancos y entidades financieras que conceden los cr\u00e9ditos hipotecarios, tal es el auge de las hipotecas que incluso se ha comenzado a popularizar una expresi\u00f3n entre los ciudadanos chinos, <i>&#8216;esclavos de las hipotecas&#8217;<\/i> \u201c. Programa Inmobiliario, \u201cSe infla la burbuja inmobiliaria en China\u201d , 03-10-2007, http:\/\/www.programainmobiliario.tv\/detalle.php?id=264.<\/p>\n<p>(5), \u201cNo habr\u00e1 recesi\u00f3n en Europa\u201d, adnmundo.com, 04-02-2008.<\/p>\n<p>(6), Seg\u00fan Soros nos econtrar\u00edamos ante <i>\u201cel fin de una era de expansi\u00f3n del cr\u00e9dito fundada en el d\u00f3lar como moneda de reserva internacional&#8230; un boom que ha durado m\u00e1s de 60 a\u00f1os (y que) ha permitido a los Estados Unidos absorber el ahorro del resto del mundo y consumir m\u00e1s de lo que produc\u00eda\u201d<\/i>. George Soros, \u201cThe worst market crisis in 60 years\u201d,\u00a0 The Financial Times, January 22 2008.<\/p>\n<p>(7),\u201d Why Chinalco&#8217;s Buying Into Rio Tinto\u201d, Business Week, February 5, 2008.<\/p>\n<p>(8) \u201cVi\u00f1edos de Francia para los nuevos ricos de China\u201d, Clarin-iEco, Buenos Aires, 10de febrero de 2008.<\/p>\n<p>(9), Jorge Beinstein, \u201cLa larga crisis de la econom\u00eda global\u201d, Corregidor, Buenos Aires, 2000.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>jorgebeinstein@yahoo.com<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cLa peste ya est\u00e1 aqu\u00ed, <\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfque hacer cuando llega la peste?\u201d <\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Homero<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-929","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-jorge-beinstein"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/929","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=929"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/929\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=929"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=929"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=929"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}