{"id":955,"date":"2008-05-07T00:00:00","date_gmt":"2008-05-07T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=955"},"modified":"2020-02-26T06:07:38","modified_gmt":"2020-02-26T05:07:38","slug":"el-hundimiento-del-centro-del-mundo-estados-unidos-entre-la-recesion-y-el-colapso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=955","title":{"rendered":"El hundimiento del centro del mundo. Estados Unidos entre la recesi\u00f3n y el colapso"},"content":{"rendered":"<p>Mayo 2008<\/p>\n<p>jorgebeinstein@yahoo.com<\/p>\n<p>La recesi\u00f3n se ha instalado en los Estados Unidos, los subsidios alimentarios que cubr\u00edan a unas 26 millones y medio de personas en 2006 subieron en 2007 a 28 millones, nivel nunca alcanzado desde los a\u00f1os 1960. Recientemente la OCDE ha revisado a la baja sus previsiones de crecimiento para la econom\u00eda estadounidense asign\u00e1ndole una expansi\u00f3n igual a cero para el primer semestre del a\u00f1o actual, por su parte el FMI acaba de hacer un pron\u00f3stico a\u00fan m\u00e1s grave incluyendo per\u00edodos de crecimiento negativo. Estos organismos ven\u00edan bombardeando a los medios de comunicaci\u00f3n (que a su vez bombardeaban al planeta) con pron\u00f3sticos optimistas basados en la supuesta fortaleza de la econom\u00eda norteamericana; sosten\u00edan que no habr\u00eda recesi\u00f3n y que lo peor podr\u00eda ser un crecimiento bajo r\u00e1pidamente desbordado por una nueva expansi\u00f3n&#8230; si ahora admiten la recesi\u00f3n es porque algo mucho peor est\u00e1 en el horizonte.<\/p>\n<p>Bajo la apariencia de varias crisis convergentes se despliega ante nuestros ojos el final de lo que deber\u00edamos mirar como el primer cap\u00edtulo de la declinaci\u00f3n del Imperio norteamericano (aproximadamente 2001-2007) y el comienzo de un proceso turbulento disparado por el salto cualitativo de tendencias negativas que se fueron desarrollando a lo largo de per\u00edodos de distinta duraci\u00f3n.<\/p>\n<p>De todos modos las malas noticias financieras, energ\u00e9ticas y militares no parecen aplacar los delirios mesi\u00e1nicos de Washington sino todo lo contrario, es como si Bush y sus halcones no fueran a dejar la Casa Blanca dentro de unos pocos meses. Siguen amenazando a gobiernos que no se someten a sus caprichos, insin\u00faan nuevas guerras y afirman querer prolongar indefinidamente las ocupaciones de Irak y Afganist\u00e1n, incluso un ataque devastador contra Iran todav\u00eda es posible. De tanto en tanto emerge una nueva ola de rumores b\u00e9licos apuntando hacia Iran por lo general originados en declaraciones o trascendidos de altos funcionarios del gobierno, un ataque contra ese pa\u00eds tendr\u00eda consecuencias inmediatas catastr\u00f3ficas para la econom\u00eda mundial, el precio del petr\u00f3leo se disparar\u00eda hacia las nubes, el sistema financiero global pasar\u00eda a una situaci\u00f3n ca\u00f3tica y la recesi\u00f3n imperial se convertir\u00eda en ultra recesi\u00f3n encabezada por un d\u00f3lar en ca\u00edda libre. Tal vez algunos <i>estrategas<\/i> del Pent\u00e1gono y del c\u00edrculo de halcones mas radicalizados est\u00e9n imaginando un gran fuego mundial purificador del que emerger\u00eda victoriosa la naci\u00f3n elegida por Dios: los Estados Unidos de Am\u00e9rica. Se trata de una locura pero forma parte de la configuraci\u00f3n psicol\u00f3gica de una porci\u00f3n importante de la \u00e9lite dominante atravesada por una corriente letal que combina virtualismo, omnipotencia, desesperaci\u00f3n y furia ante una realidad cada d\u00eda menos d\u00f3cil.<\/p>\n<p>En los grandes centros de decisi\u00f3n econ\u00f3mica actualmente domina la incertidumbre que se va convirtiendo en p\u00e1nico; el fantasma del <b><i>colapso<\/i><\/b> comienza a asomar su rostro. Mientras tanto la autoridades econ\u00f3micas norteamericanas inyectan masivamente liquidez en el mercado, otorgan subsidios fiscales e improvisan costosos salvatajes a las instituciones financieras en bancarrota intentando suavizar la recesi\u00f3n sabiendo que de ese modo aceleran la inflaci\u00f3n y la ca\u00edda del d\u00f3lar: su margen de maniobras es muy peque\u00f1o, la mezcla de inflaci\u00f3n y recesi\u00f3n hace completamente ineficaces sus instrumentos de intervenci\u00f3n.<\/p>\n<p>La palabra <i>\u00ab<b>colapso<\/b>\u00ab<\/i> fue apareciendo con creciente intensidad desde fines del a\u00f1o pasado en entrevistas y art\u00edculos period\u00edsticos muchas veces combinadas con otras expresiones no menos terribles, en algunos casos adoptando su aspecto m\u00e1s popular (derrumbe, muerte, ca\u00edda catastr\u00f3fica) y en otros su forma rigurosa, es decir como sucesi\u00f3n irreversible de graves deterioros sist\u00e9micos, como decadencia general. Paul Craig Roberts (que fue en el pasado miembro del staff directivo del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos y editor de Wall Street Journal) public\u00f3 el 20 de marzo un texto titulado <i>\u201cEl colapso de la potencia americana\u201d<\/i> donde describe los rasgos decisivos de la declinaci\u00f3n integral\u00a0 de los Estados Unidos (1), el 27 de marzo \u201cThe Economist\u201d titulaba <i>\u201cEsperando el arnagedon\u201d<\/i> a un articulo referido a la marea\u00a0 irresistible de bancarrotas empresarias norteamericanas. El 14 de marzo <i>\u201cThe Intelligencer\u201d<\/i> titulaba <i>\u201cExpertos internacionales pronostican el colapso de la econom\u00eda norteamericana\u201d<\/i> donde recog\u00eda las opiniones entre otros de Bernard Connelly del Banco AIG y de Martin Wolf, columnista del <i>Financial Times.<\/i><\/p>\n<p>El 3 de abril Peter Morici en una nota aparecida en <i>\u201cCounterpunch\u201d<\/i> se\u00f1alaba que\u00a0 \u201c<i>es imposible negar que la econom\u00eda <\/i>(estadounidense)<i> ha entrado en una recesi\u00f3n cuya profundidad y duraci\u00f3n son impredecibles<\/i>\u201d (2). A modo de conclusi\u00f3n el 14 de abril Financial Times publicaba un articulo de Richard Haass, presidente del Consejo de Relaciones Exteriores de los Estados Unidos donde se\u00f1alaba que <i>\u201cla era unipolar, periodo sin precedentes de dominio estadounidense, ha terminado. Duro unas dos d\u00e9cadas, algo m\u00e1s de un instante en t\u00e9rminos hist\u00f3ricos\u201d<\/i>\u00a0 (3).<\/p>\n<p><b>Una prolongada degradaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>Para entender lo que est\u00e1 ocurriendo as\u00ed como sus posibles desarrollos futuros es necesario tomar en cuenta <i>fen\u00f3menos<\/i> que han modelado el comportamiento de la sociedad norteamericana durante las \u00faltimas tres d\u00e9cadas generando un proceso m\u00e1s amplio de decadencia social.<\/p>\n<p>En primer lugar el deterioro de la cultura productiva gradualmente desplazada por una combinaci\u00f3n de consumismo y pr\u00e1cticas financieras. La precarizaci\u00f3n laboral incentivada a partir de la presidencia de Reagan buscaba disminuir la presi\u00f3n salarial mejorando as\u00ed la rentabilidad capitalista y la competitividad internacional de la industria, pero a largo plazo degrad\u00f3 la cohesi\u00f3n laboral, el inter\u00e9s de los asalariados hacia las estructuras de producci\u00f3n. Ello deriv\u00f3 en una creciente ineficacia de los procesos innovativos que pasaron a ser cada vez m\u00e1s dif\u00edciles y caros comparados con los de los principales competidores globales (europeos, japoneses, etc.). Uno de sus resultados fue el d\u00e9ficit cr\u00f3nico y ascendente del comercio exterior (2 mil millones de d\u00f3lares en 1971, 28 mil millones en 1981, 77 mil millones en 1991, 430 mil millones en 2001, 815 mil millones en 2007).<\/p>\n<p>Mientras tanto se fue expandiendo la masa de negocios financieros absorbiendo capitales que no encontraban espacios favorables en el tejido industrial y otras actividades productivas. Las empresas y el Estado demandaban esos fondos, las primeras para desarrollarse, concentrase, competir en un mundo cada vez m\u00e1s duro, y el segundo para solventar sus gastos militares y civiles que cumpl\u00edan un papel muy importante en el sostenimiento de la demanda interna. Recordemos por ejemplo\u00a0 las erogaciones descomunales motivadas por la llamada <i>\u00abIniciativa de Defensa Estrat\u00e9gica\u00bb<\/i> (mas conocida como \u00abGuerra de las Galaxias\u00bb) lanzada por Reagan en 1983 en el momento en que la desocupaci\u00f3n superaba el 10% de la Poblaci\u00f3n Econ\u00f3micamente Activa (la cifra m\u00e1s alta desde el fin de la Segunda Guerra Mundial).<\/p>\n<p>Un segundo fen\u00f3meno fue la concentraci\u00f3n de ingresos, hacia comienzos de los a\u00f1os 1980 el 1 % m\u00e1s rico de la poblaci\u00f3n absorb\u00eda entre el 7 % y el 8 % del Ingreso Nacional, veinte a\u00f1os despu\u00e9s la cifra se hab\u00eda duplicado y en 2007 rondaba el 20 %: el m\u00e1s alto nivel de concentraci\u00f3n desde fines de los a\u00f1os 1920, por su parte el 10 % mas rico paso de absorber un tercio del Ingreso Nacional hacia mediados de los a\u00f1os 1950 a cerca del 50% en la actualidad (4). Contrariamente a lo que ense\u00f1a la \u201c<i>teor\u00eda econ\u00f3mica\u201d<\/i> dicha concentraci\u00f3n no deriv\u00f3 en mayores ahorros e inversiones industriales sino en m\u00e1s consumo y m\u00e1s negocios improductivos que con la ayuda del boom de las tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n engendraron un <i>universo semi virtual <\/i>por encima del mundo, casi m\u00e1gico, donde fantas\u00eda y realidad se mezclan ca\u00f3ticamente. Por all\u00ed navegaron (y a\u00fan navegan) millones de norteamericanos, en especial las clases superiores.<\/p>\n<p>Enlazado a lo anterior irrumpi\u00f3 un proceso, casi imperceptible primero pero luego arrollador de desintegraci\u00f3n social uno de cuyos aspectos m\u00e1s notables es el incremento de la criminalidad y de la subcultura de la transgresi\u00f3n abarcando a los mas variados sectores de la poblaci\u00f3n, acompa\u00f1ada por la criminalizaci\u00f3n de pobres, marginales y minor\u00edas \u00e9tnicas. Actualmente las c\u00e1rceles norteamericanas son las m\u00e1s pobladas del planeta, hacia 1980 alojaban unos 500 mil presos, en 1990 cerca de 1.150.000 , en 1997 eran 1.700.000 a los que hab\u00eda que agregar 3.900.000 en libertad vigilada (<i>probation<\/i>, etc.), pero a fines de 2006 los presos sumaban unos 2.260.000 y los ciudadanos en libertad vigilada unos 5 millones; en total m\u00e1s de 7.200.000 norteamericanos se encontraban bajo custodia judicial (5). En abril de 2008 un articulo aparecido en el <i>New York Times<\/i> se\u00f1alaba que los Estados Unidos con menos del 5 % de la poblaci\u00f3n mundial alojan al 25 % de todos los presos del planeta, uno de cada cien de sus habitantes adultos se encuentran encarcelados; es la cifra m\u00e1s alta a nivel internacional (6).<\/p>\n<p><b>Militarizaci\u00f3n y decadencia estatal<\/b><\/p>\n<p>Otro fen\u00f3meno a tomar en cuenta es la larga marcha ascendente del <i>Complejo Industrial Militar, <\/i>\u00e1rea de convergencia entre el Estado, la industria y la ciencia<i> <\/i>que se fue expandiendo desde mediados de los a\u00f1os 1930 atravesando gobiernos dem\u00f3cratas y republicanos, guerras reales o imaginarias, per\u00edodos de calma global o de alta tensi\u00f3n. Algunos autores, entre ellos Chalmers Johnson, consideran que los gastos militares han sido el centro din\u00e1mico de la econom\u00eda norteamericana desde la Segunda Guerra Mundial hasta las guerras eurasi\u00e1ticas de la administraci\u00f3n Bush-Cheney pasando por Corea, Vietnam, la <i>Guerra de las Galaxias y<\/i> Kosovo. Seg\u00fan Johnson, que define a la estrategia sobre determinante seguida en las \u00faltimas siete d\u00e9cadas como <i>\u00abkeynesianismo militar\u00bb<\/i>, el gasto b\u00e9lico real del ejercicio fiscal 2008 superar\u00eda los 1,1 billones (millones de millones) de d\u00f3lares, el m\u00e1s alto desde la Segunda Guerra Mundial (7). Estos gastos han ido creciendo a lo largo del tiempo involucrando a miles de empresas y millones de personas, de acuerdo a los c\u00e1lculos de Rodrigue Tremblay en el a\u00f1o 2006 el Departamento de Defensa de los Estados Unidos emple\u00f3 a 2.143.000 personas. mientras que los contratistas privados del sistema de defensa empleaban a 3.600.000 trabajadores (en total 5.743.000 puestos de trabajo) a los que hay que agregar unos 25 millones de veteranos de guerra. En suma, en los Estados Unidos unas 30 millones de personas (cifra equivalente al 20 % de la Poblaci\u00f3n Econ\u00f3micamente Activa) reciben de manera directa e indirecta ingresos provenientes del gasto p\u00fablico militar (8).<\/p>\n<p>El efecto multiplicador del sector sobre el conjunto de la econom\u00eda posibilit\u00f3 en el pasado la prosperidad de un esquema que Scott MacDonald califica como <i>\u00abthe guns and butter economy\u00bb<\/i>, es decir una estructura donde el consumo de masas y la industria b\u00e9lica se expand\u00edan al mismo tiempo (9). Pero ese largo ciclo esta llegando a su fin; la magnitud alcanzada por los gastos b\u00e9licos los ha convertido en un factor decisivo del d\u00e9ficit fiscal causando inflaci\u00f3n y desvalorizaci\u00f3n internacional del d\u00f3lar. Adem\u00e1s su hipertrofia otorg\u00f3 un enorme peso pol\u00edtico a \u00e9lites estatales (civiles y militares) y empresarias que se fueron embarcando en un autismo sin contrapesos\u00a0 sociales.<\/p>\n<p>La creciente sofisticaci\u00f3n tecnol\u00f3gica paralela al encarecimiento de los sistemas de armas alej\u00f3 cada vez m\u00e1s a la ciencia militarizada de sus eventuales aplicaciones civiles afectando negativamente la competitividad industrial. Esta separaci\u00f3n ascendente entre la ciencia-militar (devoradora de fondos y de talentos) y la industria civil lleg\u00f3 a niveles catastr\u00f3ficos en el per\u00edodo terminal de la ex Union Sovi\u00e9tica, ahora la historia parece repetirse.<\/p>\n<p>A todo esto se agrega un acontecimiento aparentemente inesperado, las guerras de Irak y Afganist\u00e1n y de manera indirecta el fracaso de la ofensiva israel\u00ed en el Libano muestran la ineficacia operativa de la s\u00faper compleja\u00a0 (y s\u00faper cara) maquinaria b\u00e9lica de \u00faltima generaci\u00f3n puesta en jaque por <i>enemigos<\/i> que operan de manera descentralizada y con armas sencillas y baratas. Planteando una grave crisis de percepci\u00f3n (una <i>cat\u00e1strofe<\/i> psicol\u00f3gica) entre los dirigentes del Complejo Industrial Militar de los Estados Unidos y de la OTAN (en la historia de las civilizaciones no es esta la primera vez que ocurre un fen\u00f3meno de este tipo).<\/p>\n<p>Ahora bien, la hipertrofia-crisis de la militarizaci\u00f3n esta estrechamente asociada (forma parte de) la decadencia del Estado expresada por el repliegue de su capacidad integradora (declinaci\u00f3n de la seguridad social, predominio de la cultura elitista en sus centros de decisi\u00f3n, etc.), la degradaci\u00f3n de la infraestructura y por un d\u00e9ficit fiscal cr\u00f3nico y en aumento que ha derivado en una deuda p\u00fablica gigantesca. Si nos remitimos a las \u00faltimas cuatro d\u00e9cadas los super\u00e1vits fiscales constituyen una rareza, desde los a\u00f1os 1970 los d\u00e9ficits fueron creciendo hasta llegar a comienzos de los 1990 a niveles muy altos, sin embargo Clinton se despidi\u00f3 a fines de esa d\u00e9cada con algunos super\u00e1vits que observados desde un enfoque de largo plazo aparecen como hechos ef\u00edmeros. Pero desde la llegada de George W. Bush el d\u00e9ficit regres\u00f3 alcanzando cifras sin precedentes: 160 mil millones de d\u00f3lares en 2002, 380 mil millones en 2003, 320 mil millones en 2005&#8230;<\/p>\n<p>Nos encontramos ahora frente a un estado imperial cargado de dudas, cuyo funcionamiento depende ya no solo del sistema financiero nacional sino tambi\u00e9n (cada vez m\u00e1s) del financiamiento internacional, le hubiera resultado extremadamente dif\u00edcil a la Casa Blanca lanzarse a su aventura militar asi\u00e1tica sin las compras de sus t\u00edtulos por parte de China, Jap\u00f3n, Alemania y otras fuentes externas.<\/p>\n<p><b>La dependencia energ\u00e9tica<\/b><\/p>\n<p>A lo anterior es necesario agregar la dependencia petrolera, hacia 1960 los Estados Unidos importaban el 16 % de su consumo, actualmente llega al 65 %. Durante mucho tiempo pudieron importar a precios bajos pero ahora la situaci\u00f3n ha cambiado, la producci\u00f3n mundial de petr\u00f3leo se esta acercando a su m\u00e1ximo nivel (dentro de muy poco tiempo comenzar\u00e1 a descender) lo cual combinado con el debilitamiento del d\u00f3lar esta llevando el precio a niveles nunca antes alcanzados. Y el remplazo parcial de combustible de origen f\u00f3sil por biocombustibles (en el que tambi\u00e9n est\u00e1n empe\u00f1adas la otras grandes potencias industriales) reduce la disponibilidad relativa global de tierras agr\u00edcolas para la producci\u00f3n de alimentos lo que provoca la suba general de los precios de los productos de la agricultura, en consecuencia el efecto inflacionario se amplifica.<\/p>\n<p>Los Estados Unidos emergieron como un gran pa\u00eds industrial porque desde\u00a0 comienzos del siglo XX fueron tambi\u00e9n la primera potencia petrolera internacional. Al igual que Inglaterra durante el siglo XIX respecto del carb\u00f3n, gozaron de una ventaja energ\u00e9tica que les permiti\u00f3 desarrollar tecnolog\u00edas apoyadas en dicho privilegio y competir exitosamente con el resto del mundo. Pero a mediados de los a\u00f1os 1950 prestigiosos expertos norteamericanos como el geologo King Hubbert anunciaron el fin pr\u00f3ximo de la era de abundancia energ\u00e9tica nacional, seg\u00fan lo anticip\u00f3 Hubbert (en 1956) desde comienzos de los 1970 la producci\u00f3n petrolera estadounidense comenzar\u00eda a declinar: as\u00ed ocurri\u00f3.<\/p>\n<p>La incapacidad de los Estados Unidos para reconvertir su sistema energ\u00e9tico (tuvo casi cuatro d\u00e9cadas para hacerlo) reduciendo o frenando su dependencia respecto del petr\u00f3leo puede ser atribuida en primer lugar a la presi\u00f3n de la compa\u00f1\u00edas petroleras que impusieron la opci\u00f3n de la explotaci\u00f3n intensiva de recursos externos, perif\u00e9ricos, que fueron sobrestimados. Podr\u00eda afirmarse en este caso que la din\u00e1mica imperialista forj\u00f3 una trampa energ\u00e9tica de la que ahora es victima el propio Imperio. El estado no desarroll\u00f3 estrategias de largo plazo tendientes al ahorro de energ\u00eda, lo que probablemente habr\u00eda desacelerado (no evitado) la crisis energ\u00e9tica actual, no solo por la imposici\u00f3n del lobby petrolero sino tambi\u00e9n porque sus c\u00fapulas pol\u00edticas (dem\u00f3cratas y republicanas) se fueron sumergiendo en la cultura del corto plazo correspondiente a la era de la hegemon\u00eda financiera, subordin\u00e1ndose por completo a los intereses inmediatos de los grupos econ\u00f3micos dominantes.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n deber\u00edamos reflexionar acerca de los l\u00edmites del sistema tecnol\u00f3gico occidental-moderno que los estadounidenses exacerbaron al extremo. El mismo se ha reproducido en torno de objetos t\u00e9cnicos decisivos de la cultura individualista (por ejemplo el autom\u00f3vil) que definen el estilo de vida dominante y a procedimientos productivos basados en la explotaci\u00f3n intensiva de recursos naturales no renovables o en la destrucci\u00f3n de los ciclos de reproducci\u00f3n de los recursos renovables. Gracias a esa l\u00f3gica destructiva el capitalismo industrial pudo en Europa desde fines del siglo XVIII <i>independizarse<\/i> de los ritmos naturales sometiendo brutalmente a la naturaleza y acelerando su expansi\u00f3n. Ello aparec\u00eda ante los\u00a0 admiradores del progreso de los siglos XIX y XX como la gran proeza de la civilizaci\u00f3n burguesa, una visi\u00f3n m\u00e1s amplia nos permite ahora darnos cuenta que se trataba del despliegue de una de sus irracionalidades fundamentales que los Estados Unidos, el capitalismo m\u00e1s exitoso de la historia, llev\u00f3 al m\u00e1s alto nivel jam\u00e1s alcanzado.<\/p>\n<p><b>Desequilibrios, deudas, ca\u00edda del d\u00f3lar<\/b><\/p>\n<p>La p\u00e9rdida de dinamismo del sistema productivo fue compensado por la expansi\u00f3n del consumo privado (centrado en las clases altas), los gastos militares y la proliferaci\u00f3n de actividades parasitarias lideradas por el sistema financiero. Lo que engendr\u00f3 crecientes desequilibrios fiscales y del comercio exterior y una acumulaci\u00f3n incesante de deudas p\u00fablicas y privadas, internas y externas. La deuda p\u00fablica norteamericana pas\u00f3 de 390 mil millones de d\u00f3lares en 1970, a 930 mil millones en 1980, a 3,2 billones (millones de millones) en 1990, a 5,6 billones en 2000 para saltar a 9,5 billones en abril de 2008; por su parte la deuda total de los estadounidenses (p\u00fablica m\u00e1s privada) rondaba en la \u00faltima fecha mencionada los 53 billones de d\u00f3lares (aproximadamente equivalente a Producto Bruto Mundial) de esa cifra el 20 % (unos 10 billones de d\u00f3lares) constituyen deuda externa. Solo durante 2007 la deuda total aumento cerca de 4,3 billones de dolares (equivalente al 30 % del Producto Bruto Interno norteamericano) (10). El proceso fue coronado por una sucesi\u00f3n de burbujas especulativas que marcaron, desde los a\u00f1os 1990 a un sistema que consum\u00eda m\u00e1s all\u00e1 de sus posibilidades productivas.<\/p>\n<p>A partir de los a\u00f1os 1970-1980 es posible observar el crecimiento paralelo de tendencias perversas como los d\u00e9ficits comercial, fiscal y energ\u00e9tico, los gastos militares, el n\u00famero de presos y las deudas p\u00fablicas y privadas. Todas esas curvas ascendentes aparecen atravesadas por algunas tendencias descendentes; por ejemplo la disminuci\u00f3n de la tasa de ahorro personal y la ca\u00edda del valor internacional del d\u00f3lar (que se se aceler\u00f3 en la d\u00e9cada actual), expresi\u00f3n de la declinaci\u00f3n de la supremac\u00eda imperial .<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"docs\/9683cc5f89562ea48e72bb321d9f03fb_files\/image002.gif\" \/><\/p>\n<p>La articulaci\u00f3n de esos fen\u00f3menos nos permite esbozar una <i>totalidad social decadente<\/i> a la que se incorporan (convergen) una gran diversidad de hechos de distinta magnitud (culturales, tecnol\u00f3gicos, sociales, pol\u00edticos, militares, etc.).<\/p>\n<p>Esta visi\u00f3n de largo plazo ubica a la era de los halcones presidida por George. W. Bush como una suerte de <i>\u201csalto cualitativo\u201d<\/i> de un proceso con varias d\u00e9cadas de desarrollo y no como un <i>hecho-excepcional<\/i> o una <i>desviaci\u00f3n-negativa<\/i>. Nos encontrar\u00edamos ante la fase m\u00e1s reciente de la degradaci\u00f3n<i> <\/i>del capitalismo estatista-keynesiano iniciada en los a\u00f1os 1970 puntapi\u00e9 inicial de la crisis general del sistema. La experiencia hist\u00f3rica ense\u00f1a que esos despegues hacia el infierno casi siempre debutan en medio de euforias triunfalistas donde detr\u00e1s de cada se\u00f1al de victoria se oculta una constataci\u00f3n de desastre. La loca carrera militar sobre Eurasia estaba (est\u00e1 a\u00fan) en el centro del discurso acerca del supuesto combate victorioso contra un enemigo (terrorista) global imaginario que sumergi\u00f3 en el pantano a las fuerzas armadas imperiales, las expansiones desenfrenadas de la burbuja inmobiliaria y de las deudas eran ocultada por las cifras de aumento del Producto Bruto Interno y la sensaci\u00f3n (medi\u00e1tica) de prosperidad.<\/p>\n<p><b>El centro del mundo<\/b><\/p>\n<p>Los Estados Unidos constituyen hoy el <i>centro del mundo<\/i> (del capitalismo global), su declinaci\u00f3n no es solo la de la primera potencia sino la del <i>espacio esencial<\/i> de la interpenetraci\u00f3n productiva, comercial y financiera a escala planetaria que se fue acelerando en las tres \u00faltimas d\u00e9cadas hasta conformar una trama muy densa de la que ninguna econom\u00eda capitalista desarrollada o subdesarrollada puede escapar (salir de esa tupida red significa romper con la l\u00f3gica, con el funcionamiento concreto del capitalismo integrado por clases dominantes locales altamente transnacionalizadas).<\/p>\n<p>Durante la d\u00e9cada actual la expansi\u00f3n econ\u00f3mica en Europa, China m\u00e1s otros pa\u00edses subdesarrollados y el modesto (ef\u00edmero) fin del estancamiento japon\u00e9s sol\u00edan ser mostrados como el restablecimiento de capitalismos maduros y el ascenso de j\u00f3venes capitalismos perif\u00e9ricos cuando en realidad se trat\u00f3 de prosperidades estrechamente relacionadas con la expansi\u00f3n consumista-financiera norteamericana. Estados Unidos representa el 25 % del Producto Bruto Mundial y es el primer importador global, en 2007 compr\u00f3 bienes y servicios por 2,3 millones de millones de d\u00f3lares, es el principal cliente de China, India y Jap\u00f3n,\u00a0 Inglaterra,\u00a0 el primer mercado extra europeo de Alemania. Pero es sobre todo en el plano financiero, \u00e1rea hegem\u00f3nica del sistema internacional, donde se destaca su\u00a0 primac\u00eda. Por ejemplo, la red de los negocios con <i>productos financieros derivados<\/i> (m\u00e1s de 600 millones de millones de d\u00f3lares registrados por el Banco de Basilea, es decir unas 12 veces el Producto Bruto Mundial) se articula a partir de la estructura financiera norteamericana, las grandes burbujas especulativas imperiales irradian al resto del mundo de manera directa o generando burbujas paralelas como fue posible comprobar con la experiencia reciente de la especulaci\u00f3n inmobiliaria en los Estados Unidos y sus clones directos en Espa\u00f1a, Inglaterra, Irlanda o Australia e indirectos como la superburbuja burs\u00e1til china.<\/p>\n<p>Si observamos el comportamiento econ\u00f3mico de las grandes potencias comprobaremos en cada caso como sus esferas de negocios superan siempre los l\u00edmites de los respectivos mercados nacionales e incluso regionales cuya dimensi\u00f3n real resulta insuficiente desde el punto de vista del volumen y la articulaci\u00f3n internacional de sus actividades. La Uni\u00f3n Europea est\u00e1 s\u00f3lidamente atada a los Estados Unidos a nivel comercial e industrial y principalmente financiero, Jap\u00f3n agrega a lo anterior su hist\u00f3rica dependencia de las compras norteamericanas, por su parte China desarroll\u00f3 su econom\u00eda en el \u00faltimo cuarto de siglo sobre la base de sus exportaciones industriales a los Estados Unidos y a pa\u00edses, como Jap\u00f3n, Corea del Sur y otros, fuertemente dependientes del Imperio. En fin, el renacimiento ruso gira en torno de sus exportaciones energ\u00e9ticas (principalmente dirigidas hacia Europa), su \u00e9lite econ\u00f3mica se fue estructurando desde el fin de la URSS multiplicando sus operaciones a escala transnacional en especial sus v\u00ednculos financieros con Europa occidental y los Estados Unidos. No se trata\u00a0 de simples lazos directos con el Imperio sino de la reproducci\u00f3n ampliada acelerada de una compleja red global de negocios, mercados interdependendientes, asociaciones financieras, innovaciones tecnol\u00f3gicas, etc., que integra al conjunto de burgues\u00edas dominantes del planeta. El mundo financiero hipertrofiado es su espacio de circulaci\u00f3n natural y su motor geogr\u00e1fico son los Estados Unidos cuya decadencia no puede ser disociada del fen\u00f3meno m\u00e1s amplio de la llamada globalizaci\u00f3n, es decir la financierizaci\u00f3n de la econom\u00eda mundial.<\/p>\n<p>Podr\u00edamos visualizar al Imperio como <i>sujeto<\/i> central del proceso, su gran beneficiario y manipulador, y al mismo tiempo como su <i>objeto<\/i>, producto de una corriente que lo llevo hasta el m\u00e1s alto nivel de riqueza y degradaci\u00f3n. Gracias a la globalizaci\u00f3n los Estados Unidos pudieron sobre-consumir pagando al resto del mundo con sus d\u00f3lares devaluados imponiendoles su atesoramiento (bajo la forma de reservas) y sus t\u00edtulos p\u00fablicos que financiaron sus d\u00e9ficits fiscales. Aunque\u00a0 tambi\u00e9n gracias al parasitismo norteamericano, europeos, chinos, japoneses, etc., pudieron colocar en el mercado imperial una porci\u00f3n significativa de sus exportaciones de mercanc\u00edas y de excedentes de capitales. En ese sentido el parasitismo financiero,\u00a0 producto de la crisis de sobreproducci\u00f3n cr\u00f3nica, es a la vez norteamericano y universal, la otra cara del consumismo imperial es la reproducci\u00f3n de capitalismos centrales y perif\u00e9ricos que necesitan desbordar sus mercados locales para hacer crecer sus beneficios. Ello es evidente en los casos de Europa occidental y Jap\u00f3n pero tambi\u00e9n lo es en el de China que exporta gracias a sus bajos salarios (comprimiendo su mercado interno).<\/p>\n<p>Lo que se est\u00e1 hundiendo ahora no es la nave principal de la flota (si as\u00ed fuera, numerosas embarcaciones podr\u00edan salvarse); solo hay una nave y es su sector decisivo el que est\u00e1 haciendo agua.<\/p>\n<p><b>Horizontes turbulentos e ilusiones conservadoras<\/b><\/p>\n<p>Debemos ubicar en su contexto hist\u00f3rico a las actuales intervenciones de los estados de los pa\u00edses centrales destinadas a contrarrestar la crisis. En los \u00faltimos meses han proliferado ilusiones conservadoras referidas al posible <i>desacople<\/i> de varias econom\u00edas industriales y subdesarrolladas respecto de la recesi\u00f3n imperial pero lo hechos van derrumbando esas esperanzas. Junto a ellas apareci\u00f3 la fantas\u00eda del renacimiento del intervencionismo keynesiano: seg\u00fan dicha hip\u00f3tesis el neoliberalismo (entendido como simple desestatizaci\u00f3n de la econom\u00eda) ser\u00eda un fen\u00f3meno reversible y nuevamente como hace un siglo el Estado salvar\u00eda al capitalismo. En realidad en las \u00faltimas cuatro d\u00e9cadas se ha producido en los pa\u00edses centrales un doble fen\u00f3meno: por una parte la degradaci\u00f3n general de los estados que manteniendo su tama\u00f1o con relaci\u00f3n a cada econom\u00eda nacional quedaron sometidos a los grupos financieros, perdieron legitimidad social. Y por otra fueron progresivamente desbordados por el sistema econ\u00f3mico mundial no solo por su trama financiera sino tambi\u00e9n por operaciones industriales y comerciales que burlaban los controles (cada vez mas flojos) de las instituciones nacionales y regionales.<\/p>\n<p>En los Estados Unidos dicho proceso avanz\u00f3 m\u00e1s que en ning\u00fan otro pa\u00eds desarrollado, nunca fue abandonado el hist\u00f3rico keynesianismo militar por el contrario el Complejo Militar-Industrial se hipertrofi\u00f3 articul\u00e1ndose con un conjunto de negocios mafiosos, financieros, energ\u00e9ticos, etc., que se convirti\u00f3 en el centro dominante del sistema de poder apropi\u00e1ndose groseramente del aparato estatal hasta convertirlo en una estructura decadente.<\/p>\n<p>En los pa\u00edses centrales el estado intervencionista (de ra\u00edz keynesiana) no necesita regresar porque nunca se ha ido, a lo largo de las \u00faltimas d\u00e9cadas, obediente a las necesidades de las \u00e1reas m\u00e1s avanzadas del capitalismo, fue modificando sus estrategias, apuntalando la concentraci\u00f3n de ingresos y los desarrollos parasitarios, cambiando su ideolog\u00eda, su discurso (ayer integrador, social, productivista-industrial, hoy elitista, neoliberal y virtualista-financiero).<\/p>\n<p>Es en el mundo subdesarrollado donde el estatismo retrocedi\u00f3 hasta ser triturado en numerosos casos por la ola depredadora imperialista, la desestatizaci\u00f3n fue su forma concreta de sometimiento a la din\u00e1mica del capitalismo global. All\u00ed el regreso al estado interventor-desarrollista de otras \u00e9pocas es un viaje en el tiempo f\u00edsicamente imposible, las burgues\u00edas dominantes locales, sus negocios decisivos, est\u00e1n completamente transnacionalizados o bien bajo la tutela directa de firmas transnacionales.<\/p>\n<p>Ahora en plena crisis quedan al descubierto los dos problemas sin soluci\u00f3n a la vista del Estado desarrollado (imperialista): su degeneraci\u00f3n estructural y su insuficiencia, su impotencia ante un mundo capitalista demasiado grande y complejo. Es lo que se\u00f1ala Richard Haas en el articulo arriba citado aunque sin decir que no se trata de una reconversi\u00f3n positiva sobredeterminante del capitalismo internacional lo que acorrala al estado norteamericano y a los otros estados centrales sino m\u00e1s bien de un fen\u00f3meno mundial negativo que de manera rigurosa deber\u00edamos definir como <i>decadencia global (econ\u00f3mica-institucional-pol\u00edtica-militar-tecnol\u00f3gica)<\/i>. Es por ello que el paralelo ahora de moda en ciertos c\u00edrculos de expertos entre la implosi\u00f3n sovi\u00e9tica y la probable futura implosi\u00f3n de los Estados Unidos es totalmente insuficiente porque existe entre otras cosas una diferencia de magnitud decisiva, el hiper-gigantismo del Imperio hace que su hundimiento tenga un poder de arrastre sin precedentes en la historia humana. Pero tambi\u00e9n porque los Estados Unidos no constituyen <i>\u201cun mundo aparte\u201d<\/i> (marginado) sino el centro de la cultura\u00a0 universal (el capitalismo), la etapa m\u00e1s reciente de una larga historia mundial en torno de Occidente.<\/p>\n<p>La inmensidad del desastre en curso, la extrema radicalidad de las rupturas que puede llegar a engendrar, muy superiores a las que caus\u00f3 la crisis iniciada hacia 1914 (que dio nacimiento a un largo ciclo de tentativas de superaci\u00f3n del capitalismo y tambi\u00e9n al fascismo, intento de recomposici\u00f3n barbara del sistema burgu\u00e9s) genera reacciones espont\u00e1neas negadoras de la realidad en las \u00e9lites dominantes, los espacios sociales conservadores y m\u00e1s all\u00e1 de ellos, pero la realidad de la crisis se va imponiendo. Todo el edificio de ideas, de certezas de diferente signo, construido a lo largo de m\u00e1s de dos siglos de capitalismo industrial est\u00e1 empezando a agrietarse.<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-<\/p>\n<p>(1), Paul Craig Roberts, <i>\u201cThe collapse of American power\u201d<\/i>, Online Journal, 20-03-2008.<\/p>\n<p>(2), Peter Morice, \u201cBush Administration Dithers While Rome Burns. The Deepening recesion\u201d, Counterpunch, April 3, 2008.<\/p>\n<p>(3), Richard Haass, <i>\u201cWhat follows American dominion?\u201d<\/i>, Financial Times, April 16, 2008.<\/p>\n<p>(4), Center on Budget and Policy Priorities.<\/p>\n<p>(5), U.S. Department of Justice &#8211; Bureau of Justice Statistics.<\/p>\n<p>(6), Adam Liptak, \u201cAmerican Exception. Inmate Count in U.S. Dwarfs Other Nations\u201d, The New York Times, April 23, 2008<\/p>\n<p>(7), Chalmers Johnson, <i>\u00abGoing bankrupt: The US&#8217;s greatest threat\u00bb<\/i>,\u00a0 Asia Times, 24 Jan 2008.<\/p>\n<p>(8), Rodrigue Tremblay, \u00abThe Five Pillars of the U.S. Military-Industrial Complex\u00bb, September 25, 2006, http:\/\/www.thenewamericanempire.com\/tremblay=1038.htm.<\/p>\n<p>(9), Scott B. MacDonald, \u00abEnd of the guns and butter economy\u00bb, Asia Times, October 31, 2007.<\/p>\n<p>(10), Grandfader Economic Report (http:\/\/mwhodges.home.att.net\/nat-debt).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mayo 2008<\/p>\n<p>jorgebeinstein@yahoo.com<\/p>\n<p>La recesi\u00f3n se ha instalado en los Estados Unidos, los subsidios alimentarios que cubr\u00edan a unas 26 millones y medio de personas en 2006 subieron en 2007 a 28 millones, nivel nunca alcanzado desde los a\u00f1os 1960. Recientemente la OCDE ha revisado a la baja sus previsiones de crecimiento para la econom\u00eda estadounidense asign\u00e1ndole una expansi\u00f3n igual a cero para el primer semestre del a\u00f1o actual, por su parte el FMI acaba de hacer un pron\u00f3stico a\u00fan m\u00e1s grave incluyendo per\u00edodos de crecimiento negativo. Estos organismos ven\u00edan bombardeando a los medios de comunicaci\u00f3n (que a su vez bombardeaban al planeta) con pron\u00f3sticos optimistas basados en la supuesta fortaleza de la econom\u00eda norteamericana; sosten\u00edan que no habr\u00eda recesi\u00f3n y que lo peor podr\u00eda ser un crecimiento bajo r\u00e1pidamente desbordado por una nueva expansi\u00f3n&#8230; si ahora admiten la recesi\u00f3n es porque algo mucho peor est\u00e1 en el horizonte.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-955","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-jorge-beinstein"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/955","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=955"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/955\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=955"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=955"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=955"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}