{"id":956,"date":"2008-05-09T00:00:00","date_gmt":"2008-05-09T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=956"},"modified":"2020-02-26T06:07:02","modified_gmt":"2020-02-26T05:07:02","slug":"diez-razones-y-una-arista-moral-complementaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=956","title":{"rendered":"Diez razones y una arista moral complementaria"},"content":{"rendered":"<p><i>Para Santiago Alba Rico, Joan Benach, Joan Pallis\u00e9, Jorge Riechmann, Joaquim Sempere y Enric Tello, por lo mucho que me ense\u00f1aron, por lo mucho que me ense\u00f1an.<\/i><\/p>\n<p><u>\u00a0<\/u><\/p>\n<p>Palabras de presentaci\u00f3n del ensayo <i>Casi todo lo que usted desea saber sobre los efectos de la energ\u00eda nuclear en la salud y el medio ambiente<\/i>. El Viejo Topo, Barcelona, 2008: 6 de mayo de 2008, C.S.I.C-Residencia de Investigadores de Barcelona.<\/p>\n<p>Bona tarda. Gr\u00e0cies per la seva pres\u00e8ncia.<\/p>\n<p>Empezar\u00e9, si me permiten, con un cuento an\u00f3nimo y finalizar\u00e9 con un breve texto de Miguel Hern\u00e1ndez.<\/p>\n<p>S\u00e9 por Santiago Alba Rico que un sabio, oriental desde luego, trat\u00f3 de concentrar toda la sabidur\u00eda humana en una p\u00e1gina, luego en una frase, m\u00e1s tarde en una palabra, para acabar sumi\u00e9ndose en el silencio y aconsej\u00e1ndolo a todo el mundo. Estaba a punto de seguir este sensato consejo y recomendarles sin m\u00e1s la lectura del libro que esta tarde presentamos pero he resistido finalmente, acaso para su perjuicio, esa razonable tentaci\u00f3n. Prosigo, pues, cont\u00e1ndoles otro cuento, no oriental esta vez si no ando errado.<\/p>\n<p>Un tranquilo y taciturno campesino vigilaba a dos vacas que pastaban en un prado. No hac\u00eda nada m\u00e1s. El encuentro era en tiempos anteriores a las urgencias neoliberales, como ustedes habr\u00e1n deducido. Otro campesino que pasaba por all\u00ed se sent\u00f3 en un peque\u00f1o muro que delimitaba el prado, permaneci\u00f3 un momento en silencio y finalmente pregunt\u00f3.<\/p>\n<p>-\u00bfComen bien las vacas?<\/p>\n<p>-\u00bfCu\u00e1l de ellas? -dijo el otro.<\/p>\n<p>El campesino, el que estaba de paso, un poco desconcertado por la pregunta, respondi\u00f3 al azar:<\/p>\n<p>-La blanca.<\/p>\n<p>-La blanca s\u00ed-dijo el primero.<\/p>\n<p>-\u00bfY la negra?<\/p>\n<p>-La negra tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>Tras el primer intercambio los dos campesinos permanecieron durante un buen rato en silencio con la mirada perdida en el familiar paisaje, las monta\u00f1as y el pueblo. Despu\u00e9s el segundo campesino volvi\u00f3 a preguntar:<\/p>\n<p>-\u00bf Y dan mucha leche?<\/p>\n<p>-\u00bfCu\u00e1l de ellas? -contest\u00f3 el primero.<\/p>\n<p>-La blanca.<\/p>\n<p>-La blanca s\u00ed<\/p>\n<p>-\u00bfY la negra?<\/p>\n<p>-La negra tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>Sigui\u00f3 otro silencio, tan largo como el anterior, en el transcurso del cual apenas se miraron. S\u00f3lo se o\u00eda el apacible sonido de las dos vacas que pastaban. Finalmente el segundo campesino, por tercera vez, rompi\u00f3 el silencio nuevamente y pregunt\u00f3:<\/p>\n<p>-Pero \u00bfpor qu\u00e9 siempre me preguntas \u00abcu\u00e1l de ellas\u00bb?<\/p>\n<p>-Porque -contest\u00f3 el primero-, la blanca es m\u00eda.<\/p>\n<p>-Ah-dijo el otro.<\/p>\n<p>Reflexion\u00f3, dud\u00f3, pero volvi\u00f3 a preguntar, no sin una oculta aprensi\u00f3n:<\/p>\n<p>-\u00bfY la negra?<\/p>\n<p>-La negra tambi\u00e9n, respondi\u00f3 el otro.<\/p>\n<p>Aseguran documentados cr\u00edticos literarios que \u00e9ste es uno de los cuentos con mejor esencia filos\u00f3fica de los que se conocen. No estoy totalmente convencido de ello pero, sea como sea, comparte virtud con el libro que hoy presentamos: el cuento de y sobre campesinos, el oficio que mi padre amaba y que apenas pudo ejercer, causa sorpresa por momentos, mueve a la reflexi\u00f3n, nos produce sonrisa c\u00f3mplice y nos ayuda a pensar sobre temas afines, algo pr\u00f3ximos o incluso muy alejados.<\/p>\n<p>Esta es mi primera raz\u00f3n para recomendarles la lectura de <i>Casi todo lo que usted.<\/i> Les dar\u00e9 brevemente -no se asusten- nueve razones m\u00e1s. Dir\u00e1n ustedes, y dir\u00e1n con raz\u00f3n, pero \u00a1que ataque de inmodestia es \u00e9ste! \u00bfC\u00f3mo es posible que alguien que figura en la portada de un libro como coautor elogie su obra sin disimulo? \u00a1Estos no s\u00f3lo son tiempos de c\u00f3lera y de codicia sino tiempos tambi\u00e9n de irracionalidad y disparate! Perdimos estamos.<\/p>\n<p>D\u00e9jenme argumentar en sentido contrario y sin falsa modestia. Mi labor en <i>Casi todo lo que usted desea saber sobre los efectos de la energ\u00eda nuclear<\/i> ha consistido en preguntar con sosiego y con algo de informaci\u00f3n, en se\u00f1alar temas, en buscar documentaci\u00f3n cuando ha sido el caso, en pedir ayuda a amigos para los textos de presentaci\u00f3n y cierre del volumen y, tambi\u00e9n, por qu\u00e9 no ocultarlo, a buscar caf\u00e9s cuando Eduard estaba cansado (o incluso sin estarlo). En el haber, en el ampl\u00edsimo haber del amigo Eduard, est\u00e1 lo esencial del libro: la informaci\u00f3n contrastada, a\u00f1os de investigaci\u00f3n, combate por una causa justa, publicaciones reconocidas de enorme inter\u00e9s que yo apenas logro entender tras dedicaci\u00f3n y esfuerzo y una capacidad corroborada para ver siempre cual es el rovell de l\u2019ou, el n\u00facleo duro de los asuntos, y no perderse en y por senderos laterales (y menos colaterales).<\/p>\n<p>Aclarada mi colaboraci\u00f3n en el volumen, me gustar\u00eda a\u00f1adir nueve razones m\u00e1s para recomendarles no digo la adquisici\u00f3n pero s\u00ed la lectura de este ensayo sobre nucleares, salud y medio ambiente.<\/p>\n<p>\u00cdbamos por la segunda raz\u00f3n. <i>Casi todo lo que usted desea saber<\/i> es, desde mi punto de vista, un buen libro -estaba a punto de escribir \u201cexcelente\u201d- de divulgaci\u00f3n cient\u00edfica. No s\u00f3lo es eso, pero es tambi\u00e9n eso. Y eso presupone una finalidad poli\u00e9tica que merece destacarse: llevar la ciencia al \u00e1gora, ayudar a que la ciudadan\u00eda hable de manera informada sobre temas que le afectan directamente y en asuntos tan centrales para su vida como es su salud, la de sus conciudadanos, y la situaci\u00f3n del medio ambiente en general.<\/p>\n<p>La tercera raz\u00f3n es m\u00e1s particular. Tiene que ver con mi deformaci\u00f3n logicista y con la aspiraci\u00f3n a las buenas argumentaciones. Eduard muestra aqu\u00ed, de facto, con su buen hacer, c\u00f3mo se debe argumentar con correcci\u00f3n, como no dar pienso (o aceite) en malas condiciones por pienso saludable o aceite controlado, c\u00f3mo avanzar en el \u00e1mbito del conocimiento paso a paso, con esfuerzo, con rigor, sin falacias adyacentes y sin intereses espurios como gu\u00eda normativa. Bruno Latour, un soci\u00f3logo de la ciencia acaso un pel\u00edn contento en exceso de haberse conocido tiempo atr\u00e1s, estudi\u00f3 la ciencia en el laboratorio. Yo he podido estudiar c\u00f3mo se elabora ciencia, buena ciencia, en el despacho de Eduard.<\/p>\n<p>La cuarta raz\u00f3n tiene antecedentes y deudas que luego citar\u00e9 y que ustedes van a intuir r\u00e1pidamente. El ensayo ayuda a la renovaci\u00f3n, al abono, de la vieja y necesaria alianza entre los movimientos de emancipaci\u00f3n y la ciencia seria. El movimiento alterglobalizador, el movimiento de movimientos, como ustedes prefieran, con el que algunos simpatizamos abiertamente, necesita no caer en las trampas del irracionalismo y el anticientificismo. Paco Fern\u00e1ndez Buey, entre otros, ha vuelto a llamar la atenci\u00f3n sobre este punto. A nadie le ayuda el desconocimiento, el no saber cosas b\u00e1sicas sobre asuntos centrales. Para nada es conveniente tirar el ni\u00f1o afable y cr\u00edtico con el agua ciertamente turbia de algunos desarrollos cient\u00edfico-mercantiles. Tambi\u00e9n <i>Casi todo lo que usted desea saber<\/i> apunta en esta direcci\u00f3n: pretende ser un arma pac\u00edfica que ayude a los activistas del movimiento antinuclear que nuevamente, tal Ave F\u00e9nix renovada, debe resurgir con fuerza de cenizas nunca totalmente apagadas para proseguir su sensata oposici\u00f3n a una fuente energ\u00e9tica y a un modelo de sociedad que tiene poco que ver con la idea, casi con cualquier idea decente, de sociedad buena.<\/p>\n<p>M\u00e1s telegr\u00e1ficamente y en quinto lugar, <i>Casi todo lo que usted desea saber<\/i> ayuda tambi\u00e9n a destapar pasos ocultados por el franquismo o no suficientemente conocidos, lugares donde habita un olvido inadmisible, a la renovaci\u00f3n de la memoria, de nuestra memoria hist\u00f3rica. Por ejemplo, y creo que es una buena ilustraci\u00f3n, el accidente nuclear de Palomares, el cap\u00edtulo IX del libro, que en mi opini\u00f3n es uno de los m\u00e1s interesantes.<\/p>\n<p>La sexta raz\u00f3n tiene que ver con la izquierda, con la izquierda pro nuclear, en el supuesto, sin duda discutible, que la expresi\u00f3n no encierre una contradicci\u00f3n en sus t\u00e9rminos. En <i>Casi todo lo que usted desea saber<\/i> pueden encontrase argumentos de inter\u00e9s, resumidos sucintamente en el \u00faltimo cap\u00edtulo, sobre una arista del poliedro a veces olvidada: que no s\u00f3lo son los foros nucleares, la administraci\u00f3n Bush II, las grandes multinacionales del sector, las Endesa e Iberdrolas, sino tambi\u00e9n sectores de izquierda, y no s\u00f3lo fuerzas pol\u00edticas sino tambi\u00e9n sindicales, las que parecen abonar actualmente ese peligroso sendero energ\u00e9tico, esta apuesta poco razonable, presentada adem\u00e1s como el \u00faltimo grito de la postmodernidad progresista.<\/p>\n<p>M\u00e1s telegr\u00e1ficamente a\u00fan. <i>Casi todo lo que usted desea saber<\/i> apuesta y argumenta a favor de un asunto central que a mi, personalmente, cada vez me parece m\u00e1s razonable y urgente: se puede vivir de otra manera y, adem\u00e1s, se puede vivir mejor. Y no s\u00f3lo nosotros, sino muchos otros seres humanos que no siempre cuentan en las cuentas y\u00a0 con los que incluso nosotros no siempre contamos. Tambi\u00e9n aqu\u00ed, como en tantos otros lugares, la mejor forma de decir es hacer.<\/p>\n<p>La octava raz\u00f3n es m\u00e1s fr\u00edvola. No s\u00e9 si ustedes ya han le\u00eddo el libro. Si no lo han hecho, cosa muy improbable a estas alturas, d\u00e9jeme aconsejarles que lo abran por el glosario, por la voz \u201cquark\u201d, p\u00e1ginas 271-272 para facilitarles la tarea. Toda ella, toda esta entrada, sin una coma (\u00a1ay!) por mi parte, est\u00e1 en el hacer de Eduard. Es grandiosa. Es un modelo de saber, de iron\u00eda, de buena escritura, de excelente documentaci\u00f3n. S\u00f3lo por ella \u2013insisto sin exageraci\u00f3n: s\u00f3lo por ella, s\u00f3lo por esta entrada- valdr\u00eda la pena la lectura del volumen.<\/p>\n<p>La novena raz\u00f3n son de hecho, observen la trampa que intento colarles, cinco razones en una. <i>Casi todo lo que usted desea saber sobre los efectos de la energ\u00eda nuclear<\/i> lleva cinco regalos incorporados. La magn\u00edfica presentaci\u00f3n de Jorge Riechmann, donde discute magn\u00edficamente (as always) la apuesta actual de James Lovelock por la energ\u00eda nuclear; el pr\u00f3logo, el excelente pr\u00f3logo de Enric Tello del que lo m\u00ednimo que deber\u00eda decirse es aquello que \u00e9l escribe en su t\u00edtulo: \u201cL\u00e9alo y p\u00e1selo\u201d; el ep\u00edlogo de Joaquim Sempere, en el que de nuevo muestra e incluso demuestra lo que es para muchos de nosotros desde hace tiempo: no s\u00f3lo un amigo sino un maestro en el que siempre aprendemos; la nota final de Joan Pallis\u00e9, del viejo, no por mayor sino por tenaz, combatiente antinuclear, cuyo t\u00edtulo dice m\u00e1s que mil palabras: \u201cNo es necesario ser cient\u00edfico ni ingeniero nuclear para participar en el debate nuclear\u201d, y, finalmente, el sentido -y magn\u00edficamente escrito- texto de Santiago Alba Rico, que pone el acento en un v\u00e9rtice no olvidado en el ensayo: la cara militar, la cara lun\u00e1tica ocultada del programa nuclear, la conocida falacia de los \u00e1tomos para la paz .<\/p>\n<p>La d\u00e9cima debo decirla r\u00e1pidamente aunque merecer\u00eda, sin duda, un desarrollo m\u00e1s detallado. Ustedes ya la han intuido anteriormente, seguro que no se les ha escapado que todas las personas que participan en <i>Casi todo lo que usted desea saber sobre los efectos\u2026<\/i>, incluyendo Joan Benach y acaso Carme Valls, han sido amigos, disc\u00edpulos, y en mi caso alumno, de una figura central en la cultura barcelonesa, catalana y espa\u00f1ola. Fue un excelente cr\u00edtico literario; un fil\u00f3sofo grande, enorme; su papel fue b\u00e1sico en la introducci\u00f3n y consolidaci\u00f3n de los estudios de l\u00f3gica en Espa\u00f1a; fue un profesor excepcional; un traductor riguroso de producci\u00f3n al\u00e9fica; fue un revolucionario y un animador de mil asuntos pol\u00edtico-culturales; nos abri\u00f3 la mirada a temas, como el que tratamos, no siempre observados por nosotros en aquellos momentos. Me refiero, claro est\u00e1, no es necesario decirlo, al maestro Manuel Sacrist\u00e1n. Tambi\u00e9n aqu\u00ed su influencia es n\u00edtida. Quiero pensar que seguramente este volumen fuera de su agrado y superar\u00eda con nota, aunque con anotaciones, su agudo esp\u00edritu cr\u00edtico.<\/p>\n<p>Como suele ocurrir estas diez razones que les he expuesto pueden resumirse en uno o dos principios. Lo intento en uno que dir\u00e9 con el t\u00edtulo de una pel\u00edcula que no he podido ver hasta ahora. <i>Casi todo lo que usted desea saber<\/i> <i>sobre los efectos<\/i> posibilita extraer de nosotros lo mejor de nosotras: inter\u00e9s por asuntos decisivos, estudio, informaci\u00f3n contrastada, pr\u00e1ctica pol\u00edtica voluntaria cuya aspiraci\u00f3n es servir a la ciudadan\u00eda m\u00e1s desfavorecida y no el inter\u00e9s propio, cuidar la vida, cuidar con sosiego la casa del Ser que dir\u00eda aquel peligroso ex rector de la Universidad de Friburgo. Largo etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>Es posible, es razonable sin duda, que ustedes me pidan una mejor definici\u00f3n, que piensen que\u00a0 hablar en estos t\u00e9rminos de lo mejor de nosotros y nosotras no est\u00e1 nada claro, que todo esto es demasiado ambiguo, demasiado literario. Lo admito, acepto su cr\u00edtica. La expresi\u00f3n arrastra m\u00e1s de un concepto difuso, inevitablemente difuso, y yo s\u00e9 poco, muy poco, de l\u00f3gica borrosa.\u00a0 As\u00ed que se lo intento explicar de\u00a0 forma m\u00e1s indirecta, con dos textos, no con uno como les promet\u00eda. El primero de Edward Said, el segundo del gran poeta republicano Miguel Hern\u00e1ndez.<\/p>\n<p>Cito el primero por mor a la propia reflexi\u00f3n de Said, por la admiraci\u00f3n que sigo sintiendo por su obra y su hacer y por llamar la atenci\u00f3n nuevamente por la situaci\u00f3n de la ciudadan\u00eda palestina cuyo sufrimiento, cuyo enorme sufrimiento, no tiene justificaci\u00f3n alguna y es un atentado permanente a derechos b\u00e1sicos de los seres humanos.<\/p>\n<p>El texto de Said, cuyo conocimiento tambi\u00e9n debo a Santiago Alba Rico, habla de un tema poco postmoderno, del compromiso del intelectual. Dice as\u00ed:<\/p>\n<p><i>El intelectual est\u00e1 precisamente dotado de la facultad de representar, de encarnar, de expresar un mensaje, una visi\u00f3n, una posici\u00f3n, una filosof\u00eda o una opini\u00f3n delante -y para- un p\u00fablico. Ahora bien, este papel tiene sus reglas; no puede ser ejercido sino por aquellos a los que se sabe comprometidos a plantear p\u00fablicamente las cuestiones que molestan, a enfrentarse al dogma y la ortodoxia (y no a producirlos); por aquellos a los que no se puede reclutar a voluntad por un gobierno o una multinacional y cuya raz\u00f3n de ser es la de representar a todas las personas y todos los problemas sistem\u00e1ticamente olvidados o dejados de lado. El intelectual se basa en este cometido en principios universales; a saber, que todos los seres humanos tienen el derecho de esperar, no importa a qu\u00e9 naci\u00f3n pertenezcan, la aplicaci\u00f3n de las mismas normas de decencia y de conducta en materia de libertad y de justicia, y que toda violaci\u00f3n de estas normas, deliberada o no, debe ser denunciada y valientemente combatida<\/i><\/p>\n<p>El segundo texto que quer\u00eda citarles es m\u00e1s breve. Lo traigo a colaci\u00f3n por su belleza, por su decencia, por lo que hay detr\u00e1s (y delante) de \u00e9l, por amistad con Eduard, por agradecimiento por su trabajo y porque s\u00e9 que la Rep\u00fablica sigue siendo para \u00e9l una tradici\u00f3n irrenunciable que no es s\u00f3lo, aunque tambi\u00e9n, parte del pasado, parte imborrable de nuestra historia.<\/p>\n<p>El texto del gran poeta alicantino, fallecido a los 31 a\u00f1os de edad en condiciones inenarrables, dice as\u00ed:<\/p>\n<p><i>Aunque el oto\u00f1o de la historia cubra vuestras tumbas con el aparente polvo del olvido, jam\u00e1s renunciaremos ni al m\u00e1s viejo de nuestros sue\u00f1os. <\/i><\/p>\n<p>Muy amables. Gracias por su atenci\u00f3n. Les dej\u00f3 en buena compa\u00f1\u00eda, en manos de un cerebro informado y muy bien amueblado que lleva incorporado un coraz\u00f3n rebelde. Son \u00f3rganos de Eduard Rodr\u00edguez Farr\u00e9.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Para Santiago Alba Rico, Joan Benach, Joan Pallis\u00e9, Jorge Riechmann, Joaquim Sempere y Enric Tello, por lo mucho que me ense\u00f1aron, por lo mucho que me ense\u00f1an.<\/p>\n<p>Palabras de presentaci\u00f3n del ensayo Casi todo lo que usted desea saber sobre los efectos de la energ\u00eda nuclear en la salud y el medio ambiente. El Viejo Topo, Barcelona, 2008: 6 de mayo de 2008, C.S.I.C-Residencia de Investigadores de Barcelona.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Bona tarda. Gr\u00e0cies per la seva pres\u00e8ncia.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Empezar\u00e9, si me permiten, con un cuento an\u00f3nimo y finalizar\u00e9 con un breve texto de Miguel Hern\u00e1ndez.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[1333,1206,921,892],"class_list":["post-956","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia","tag-casi-todo-lo-que-usted-desea-saber-sobre-los-efectos-de-la-energia-nuclear-en-la-salud-y-el-medio-ambiente","tag-eduard-rodriguez-farre","tag-presentaciones","tag-salvador-lopez-arnal"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/956","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=956"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/956\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=956"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=956"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=956"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}