{"id":9563,"date":"2021-04-26T05:07:10","date_gmt":"2021-04-26T04:07:10","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=9563"},"modified":"2021-04-26T18:26:21","modified_gmt":"2021-04-26T17:26:21","slug":"nota-sobre-el-termino-absoluto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=9563","title":{"rendered":"Nota sobre el t\u00e9rmino \u00ababsoluto\u00bb"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em>Dedicado en especial a los amigos<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>de espaimarx lectores de Hegel,<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>y a quienes escuchan el seminario en la web<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00abAbsoluto\u00bb es una noci\u00f3n utilizada por Hegel y por los marxistas hegelianos.<\/p>\n<p>Y tambi\u00e9n por Marx, si bien \u00e9ste \u00faltimo no hace uso expl\u00edcito, en positivo, del t\u00e9rmino t\u00e9cnico, e incluso, cuando se refiere al mismo suele descalificarlo. Marx no deja pasar el jugador, pero, sin embargo, s\u00ed deja pasar el bal\u00f3n. Con todo, al escribir esa apostilla, ya excesivamente extensa, sobre Marx, no pretendemos darle carta de naturaleza al t\u00e9rmino, haci\u00e9ndolo pasar, forzadamente, por marxista, ni, tampoco, blanquear a un Marx que carecer\u00eda del mismo. No es esta la pretensi\u00f3n de esta nota.<\/p>\n<p>\u00abAbsoluto\u00bb es t\u00e9rmino elaborado dentro de la tradici\u00f3n filos\u00f3fica praxeol\u00f3gica, que nace con Arist\u00f3teles. En concreto, es elaborado por la versi\u00f3n contempor\u00e1nea de la filosof\u00eda praxeol\u00f3gica, la filosof\u00eda de Hegel, quien acu\u00f1a el t\u00e9rmino con el sentido que le damos.<\/p>\n<p>Pero ya Arist\u00f3teles, a\u00fan sin el uso de este t\u00e9rmino, elabora una primera aproximaci\u00f3n a tal noci\u00f3n, y define lo que nosotros denominamos \u00ababsoluto\u00bb como \u00abNoesis No\u00e9seos\u00bb, el saber que se sabe a s\u00ed mismo. Volveremos sobre ello, aunque sea de pasada, tan solo, y brev\u00edsimamente<\/p>\n<p>\u00abAbsoluto\u00bb es t\u00e9rmino que posee su ra\u00edz como t\u00e9rmino filos\u00f3fico en la necesidad de construir un tecnicismo para definir las caracter\u00edsticas del rey absolutista, que es \u00ablegibus solutus\u00bb. No est\u00e1 sometido a ley ni voluntad ajena, sino que est\u00e1 libre de ella, es la fuente o voluntad que prescribe y decide qu\u00e9 es ley. Referido al rey absolutista, es una desmesura imaginaria: todo rey, toda realeza, como todo poder, depende del consenso social \u00a0en que se apoya, lo es porque la comunidad lo acepta en uno u otro grado, y emplea cotidianamente sus energ\u00edas en reproducir el orden existente. Aparte de eso, el monarca vitalicio y hereditario, eso que es un rey -hay monarcas electivos que lo son durante periodo breve, los cargos pol\u00edticos de las sociedades actuales, que no son \u00abrei publicae\u00bb, sino monarqu\u00edas electivas- depende de una gran cantidad de personal profesionalizado y no es, tampoco, quien elabora la ley. No ha habido rey absoluto cuyo pa\u00eds no haya utilizado el Derecho Romano como fuente de legislaci\u00f3n y como canon. En el bien entendido de que \u00abrey absoluto\u00bb es t\u00e9rmino solo existente en parte de la historia de parte de la humanidad, la que tuvo como precedente el Imperio Romano, el de Oriente y el de Occidente. No nos atreveremos a opinar sobre, por ejemplo, China u otros lugares del mundo.<\/p>\n<p>A parte de este \u00e9timo, explicado, ahora hay que entregar el sentido actual, hegeliano, del t\u00e9rmino \u00ababsoluto\u00bb.<\/p>\n<p>Es t\u00e9rmino filos\u00f3fico. Y hace referencia a un Saber. A un saber que desempe\u00f1a un lugar secundario dentro de las filosof\u00edas que\u00a0 comparten el t\u00e9rmino para referirse a dicho saber. Pues para \u00e9stas, el saber primordial es el saber que posibilita el hacer. El saber pr\u00e1ctico, el saber que hay en nuestras mentes, que gu\u00eda desde dentro nuestra actividad. El saber mediante el que nosotros creamos el mundo nuestro y a nosotros. Un saber que es un Pensamiento, que es pensamiento. Si tenemos en cuenta esto, que el pensamiento gu\u00eda nuestra acci\u00f3n, entenderemos perfectamente que se diga que el Pensamiento , el pensamiento-saber pr\u00e1ctico, crea el mundo. Evitamos as\u00ed, de entrada, un buen c\u00famulo de tonter\u00edas dichas sobre el \u00a0\u00abIdealismo\u00bb de Hegel.<\/p>\n<p>Saber absoluto es noci\u00f3n gnoseol\u00f3gica. No es praxeol\u00f3gica u ontol\u00f3gica, que es la calificaci\u00f3n que le corresponder\u00eda a este t\u00e9rmino, en la medida en que pretendi\u00e9ramos usar la palabra para definir lo que somos: somos el saber pr\u00e1ctico, somos la praxis generada mediante la aplicaci\u00f3n de dicho saber, \u00a0y somos las consecuencias de la misma, incluida nuestra propia antropolog\u00eda.<\/p>\n<p>Saber absoluto es sin embargo, un t\u00e9rmino que hace referencia a un sabernos, que sirve para dar cuenta de c\u00f3mo somos, c\u00f3mo nos interpretamos nosotros, c\u00f3mo creemos o interpretamos ser nosotros, c\u00f3mo nos concebimos a nosotros mismos. Pertenece a la gnoseolog\u00eda de la Filosof\u00eda de la praxis.<\/p>\n<p>Saber absoluto es -va una primera definici\u00f3n oscura o aproximada- denominaci\u00f3n para la Autoconsciencia total de nosotros sobre nosotros mismos, tal como lo expone Hegel en su <em>Fenomenolog\u00eda del Esp\u00edritu<\/em>. Autoconsciencia es denominaci\u00f3n para el haber adquirido consciencia de nuestra consciencia. Es, reiteramos, \u00a0denominaci\u00f3n de conocimiento te\u00f3rico, no de conocimiento ontol\u00f3gico, aquel mediante cuya puesta en obra creamos o producimos nuestro mundo.<\/p>\n<p>Absoluto es denominaci\u00f3n para el conocimiento alcanzado que nos permite dar cuenta de nosotros mismos, de nuestra g\u00e9nesis y forma concreta de ser, y nos permite comprender que el sujeto, la intersubjetividad que somos nosotros, en su forma actual de existir y en cualquiera otra de las que han existido, es consecuencia y resultado de nuestro propio hacer mismo, y no es resultado causal, ni realidad que dependa de algo externo a nosotros. Es auto conocimiento de que carecemos de determinaci\u00f3n externa a nosotros mismos, y somos nosotros quienes nos damos a nosotros nuestra propia \u00abnaturaleza\u00bb, a trav\u00e9s de nuestro hacer. Descubrimos intelectualmente, alcanzamos a comprender, que somos, ontol\u00f3gicamente,\u00a0 \u00ablegibus solutus\u00bb.<\/p>\n<p>Una primera, bell\u00edsima, formulaci\u00f3n de tal idea est\u00e1 elaborada en el \u00abPr\u00f3logo\u00bb al <em>Discurso sobre la dignidad del hombre, <\/em>\u00a0escrito por Giovanni Pico della Mirandola, en el siglo XV. Otro grande de la filosof\u00eda, verdaderamente valioso e importante, cuyo pensamiento determina una inflexi\u00f3n en esta estela o tradici\u00f3n filos\u00f3fica praxeol\u00f3gica es el neoaristot\u00e9lico Gian Battista Vico, fil\u00f3sofo cuya ra\u00edz es, propiamente, la praxeolog\u00eda aristot\u00e9lica, que comienza a ser historizada por \u00e9l, con gran agudeza. El gran pensamiento filos\u00f3fico napolitano.<\/p>\n<p>Desarrollemos un poco m\u00e1s el sentido de la noci\u00f3n, en sucesivas aproximaciones.<\/p>\n<p>Podemos aproximarnos a la autointerpretaci\u00f3n de nosotros como totalidad absoluta, \u00ablegibus soluta\u00bb, de dos modos diversos, solo anal\u00edticamente diversos: como \u00abSujeto\u00bb que conoce un \u00abalgo\u00bb, y como \u00abObjeto\u00bb a conocer.<\/p>\n<p>El sujeto descubrir\u00e1 que el objeto que trata de conocer es precisamente el mundo\u00a0 generado por su subjetividad, el mundo del que ella procede y que ella, la subjetividad, a su vez, ha producido mediante la praxis intersubjetiva. La subjetividad sal\u00eda a tratar de estudiar un algo diferente de ella misma, y descubre que ese algo es la consecuencia de su propia praxis intersubjetiva. Actividad intersubjetiva. Praxis. Este es el resumen de la <em>Fenomenolog\u00eda del Esp\u00edritu<\/em>, historia filos\u00f3fica del proceso hist\u00f3rico mediante el que hemos llegado a sabernos \u00ablegibus solutus\u00bb.<\/p>\n<p>Si nos aproximamos a comprender el objeto, sin m\u00e1s, \u00e9ste se revelar\u00e1, en contrapartida, como la objetivaci\u00f3n creada por la actividad de la intersubjetividad; actividad objetivada que es la cuna, el contexto gen\u00e9tico de la subjetividad. El objeto es actividad intersubjetiva. Praxis.<\/p>\n<p>Descubriremos que es la actividad intersubjetiva, la Praxis, y su concreto saber hacer hist\u00f3rico, la que posee prioridad ontol\u00f3gica sobre el Sujeto y sobre el Objeto. Y que ambos son resultantes de la misma.<\/p>\n<p>Con esta doble\u00a0 anticipaci\u00f3n de la soluci\u00f3n, queda adelantado lo fundamental de esta nota sobre el Absoluto. Comencemos a desarrollarla algo m\u00e1s detenidamente, a partir del \u00abSujeto\u00bb.<\/p>\n<p>Desde la subjetividad, \u00ababsoluto\u00bb quiere decir que, en tanto que sujetos, nos sabemos, o comprendemos a nosotros mismos, no \u00abinmediatamente\u00bb, sino con consciencia \u00abmediada\u00bb. Esto es, nos pensamos a nosotros mismos, nos hacemos autoconscientes de nosotros mismos en tanto que seres que se piensan, pero sobre todo, nos pensamos y descubrimos a nosotros mismos como los seres que se autocrean. Tomamos consciencia de que nuestra subjetividad y nuestra realidad material autocreada son, no naturales, sino hist\u00f3ricas. \u00a0No fijas, sino cambiantes. No un a priori, sino una consecuencia de nuestro propio hacer. Desarrollemos esto.<\/p>\n<p>Sabemos que, como sujeto, generamos un doble tipo de pensamiento. En primer lugar y dado que estamos en el plano del sujeto que reflexiona sobre s\u00ed mismo, y llega a descubrirse como \u00abser absoluto\u00bb, comenzaremos \u00a0tratando del pensamiento que desarrollamos activamente y mediante el que nos conocemos a nosotros mismos. Ya sea el pensamiento de las ciencias que nos estudian como ser humano, como el pensamiento experiencial surgido como reflexi\u00f3n respecto de nuestro hacer, y que nos obliga a reflexionarnos, desdobl\u00e1ndonos en consciencia y autoconsciencia, o el pensamiento filos\u00f3fico, que parte de la consciencia desdoblada e integra saber experiencial y saberes cient\u00edficos para elaborar saber sobre nosotros.<\/p>\n<p>En segundo lugar, como sujetos que nos pensamos, descubrimos que, a nuestra vez, somos, ontol\u00f3gicamente, \u00abpensamiento\u00bb. Un pensamiento anterior al elaborado para conocernos: el pensamiento \u00absaber hacer\u00bb, que dirige nuestro hacer intersubjetivo, tambi\u00e9n activamente elaborado o creado por nosotros. Un saber mediante el que dirigimos nuestra actividad, producimos el mundo humano, social y material, y nos constituimos o autocreamos. Un pensamiento sin el cual no existir\u00edamos.<\/p>\n<p>A su vez, y gracias a la reflexi\u00f3n gnose\u00f3logica o pensamiento mediante el que pensamos sobre nosotros mismos, llegamos a adquirir el conocimiento de que somos\u00a0 el ser \u00ababsoluto\u00bb, o ser que se crea a s\u00ed mismo. Y alcanzamos a saber que incluso nuestra propia autoconsciencia, la de ser \u00ababsolutos\u00bb, la de constituir un ente que es producto de nosotros mismos y \u00a0no est\u00e1 determinado de forma inmediata por nada externo a nosotros y a nuestro propio hacer, es una autoconsciencia hist\u00f3rica. Recoge una realidad constitutiva nuestra, que siempre ha sido tal. Pero nuestra consciencia sobre nosotros mismos solo la elabora a partir de un determinado momento hist\u00f3rico, a partir de una determinada experiencia hist\u00f3rica. La de la Revoluci\u00f3n Francesa, durante la cual las masas campesinas se pusieron a hacerse Sujeto, organizando la praxis que generaba mundo, un mundo nuevo.<\/p>\n<p>Si en tanto sujetos, tenemos tales o cuales capacidades y facultades, tales o cuales necesidades -carne cocida y tenedor, en vez de carne cruda desgarrada con u\u00f1as y dientes, seg\u00fan Marx; o viajar y hacer turismo a lo largo y ancho de este mundo-, tenemos tal o cual tipo de experiencia, y tenemos, respecto de nosotros mismos como singularidad, tal tipo de autoconcepci\u00f3n: La noci\u00f3n de Absoluto explica que hemos llegado a descubrir \u00a0que todo eso, la esencia de nuestra subjetividad, y la consciencia que poseamos respecto de nosotros mismos, son consecuencia de nuestra actividad intersubjetiva y el mundo por ella creado, que nuestra ontolog\u00eda es hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>Apliquemos esta interpretaci\u00f3n a nuestra consciencia de ser un YO. Una consciencia, la nuestra, hist\u00f3rica, surgida durante la modernidad.<\/p>\n<p>Cada uno de nosotros, de entrada, tiene la consciencia inmediata de ser un YO, universal, a priori, al margen de todo hacer, todo saber, toda realidad material. Un YO que tiene consciencia de s\u00ed; y se concibe como sujeto independiente de todo lo dem\u00e1s; un YO \u00abcartesiano\u00bb. Esto, sentirnos ser un YO, t\u00e9rmino al que atribuimos ese significado de singularidad e independencia, de ser \u00a0un ente exento de toda caracter\u00edstica determinada a priori, sabemos -lo sabemos- que no es fruto de una especulaci\u00f3n te\u00f3rica. Porque, cuando sostenemos tal opini\u00f3n sobre nosotros mismos, es porque percibimos ese YO, como experiencia, en nosotros mismos, no porque estemos aceptando un postulado ajeno a lo que nos entrega nuestra propia autoconsciencia.<\/p>\n<p>Tomemos, por tanto, \u00a0el YO de Descartes, que es la primera elaboraci\u00f3n filos\u00f3fica que recoge esta experiencia. Ese YO, consciencia autoconsciente, que\u00a0 este gran fil\u00f3sofo considera que es una realidad existente inmediata, interna, a priori,\u00a0 previa a todo lo dem\u00e1s, que surge con el individuo y es inherente al mismo,\u00a0 natural o innata: YO soy YO.<\/p>\n<p>Una realidad que se da\u00a0 al margen, previamente y con independencia de la existencia de toda otra, posible, realidad externa. Realidad externa posible, mundo \u00abexterior\u00bb al YO, respecto de la cual, el YO, de entrada, \u00a0no sabe c\u00f3mo se relaciona con ella, e ignora incluso si, verdaderamente, existe, o son simples imaginaciones que un Genio Maligno nos mete en la cabeza.<\/p>\n<p>Un YO, por tanto, que \u00abaparece\u00bb, le aparece a Descartes y nos aparece a cada uno de nosotros, \u00a0como un ente interno real, YO \u00edntimo, vac\u00edo de todo otro saber o caracter\u00edstica que no sea la conciencia de ser un YO. La conciencia primigenia y primaria de ser una conciencia vac\u00eda, cuyo \u00fanico contenido es saberse a s\u00ed misma\u2026,<\/p>\n<p>Nosotros sabemos que esa experiencia real, que percibimos de forma inmediata, -y por eso, sabemos que es real-, \u00a0no es un YO innato o a priori, no es un YO natural, tal como Descartes pensaba.<\/p>\n<p>De serlo, los fil\u00f3sofos debieran haberlo detectado mucho antes, o es que, los de antes, eran muy tontos y no eran capaces de percibir aquello que, seg\u00fan Descartes, es la experiencia innata universal m\u00e1s inmediata de todo individuo.<\/p>\n<p>Es decir, sabemos que eso que a Descartes le aparec\u00eda como el primer principio, y el a priori inmediato, independiente de toda vinculaci\u00f3n con el resto de lo que constituye la realidad, debe ser explicado en su g\u00e9nesis.<\/p>\n<p>Nosotros, insistimos, \u00a0no negamos que lo existente existe.<\/p>\n<p>Si ese YO nos aparece a nosotros como un universal que abarca a todos -todos somos un YO- es porque sabemos que es una categor\u00eda experiencial, esto es una categor\u00eda que se elabora a partir de una experiencia humana. Una categor\u00eda experiencial com\u00fan\u00a0 a todos.\u00a0 Y que la reflexi\u00f3n filos\u00f3fica moderna sobre el YO, la que surge con Descartes, trata de dar cuenta de algo nuevo, experimentado ahora, que recogemos con el t\u00e9rmino YO,\u00a0 que es muy diferente de la experiencia recogida por la filosof\u00eda anterior, cl\u00e1sica, sobre el yo, que era entendido como \u00absujeto\u00bb. Esto es, como el ser \u00absujeto\u00bb\/\u00absub-iectum\u00bb,\u00a0 que \u00absub-yace\u00bb, sobre el \u00abhypokeimenos\u00bb [1]. Ser individual siempre concretamente caracterizado, de una u otra forma, por determinaciones sociales que lo moldean, en ausencia de las cuales ser\u00eda una materia indefinida, informe, carente de posible identificaci\u00f3n y autoidentificaci\u00f3n. No ser\u00eda predicable de \u00e9l nada. Ser\u00eda una nada indefinida. Es su misi\u00f3n y su inserci\u00f3n concreta dentro del hacer de la comunidad la que le otorga capacidad de ser identificado y de autoidentificarse a s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>La categor\u00eda experiencial moderna YO se caracteriza por tratar de recoger una particular experiencia de vida, que es hist\u00f3rica, la de sentir la singularidad, independencia o ajenidad respecto de todos y todo lo dem\u00e1s existente.<\/p>\n<p>Esta es la experiencia hist\u00f3rica que recoge y sobre la que reflexiona la filosof\u00eda cartesiana, aunque \u00e9l no lo sepa, pues toda filosof\u00eda es saber (segundo o reflexivo) sobre la experiencia de la consciencia, tal como reza el subt\u00edtulo de la <em>Fenomenolog\u00eda del Esp\u00edritu.<\/em><\/p>\n<p>La autoconsciencia de Absoluto, la nuestra, reiteramos, no rechaza la existencia de esa consciencia de ser un YO, que exige ser reconocido en su singularidad.<\/p>\n<p>La autoconsciencia de Absoluto, parte de ese YO. Recoge y reflexiona sobre \u00a0una experiencia de consciencia que se percibe a s\u00ed misma y se experimenta como separada y distinta, despojada y puesta en frente de todo su hacer posible y del mundo que hay \u00abfuera\u00bb.<\/p>\n<p>Aceptamos como existente ese YO seg\u00fan el cual no somos ni romano ni jud\u00edo,\u00a0 ni cristianos ni paganos. Ni hombres ni mujeres, ni carpinteros ni matronas, ni ciudadanos, ni esclavos, ni libres, ni labradores, ni portadores de derecho -\u00abpersona\u00bb-, ni excluidos de derecho.<\/p>\n<p>Aceptamos que somos, porque lo sentimos, un \u00abYO\u00bb, una categor\u00eda Universal, que nos abarca a todos por igual, como realidad interna, existente, constitutiva, pero vac\u00eda de todo otro elemento inherente a la misma, m\u00e1s all\u00e1 de la consciencia de ser un YO, y que esto recoge la consciencia de que todo lo dem\u00e1s nos es \u00abcontingente\u00bb, no nos constituye. Al menos no constituye o recoge de forma inmediata esta experiencia de ser un YO.<\/p>\n<p>Nosotros, con todo, no aceptamos que esta realidad que somos cada YO sea algo inexplicable, o una entidad natural, un a priori innato existente.<\/p>\n<p>Si fuese natural, si tuviera su causa o explicaci\u00f3n en la naturaleza, deber\u00eda darse tambi\u00e9n en otros seres naturales. Y deber\u00eda haberse dado tambi\u00e9n en los seres humanos de otras \u00e9pocas hist\u00f3ricas. En consecuencia, debiera haber sido recogida en el pensamiento filos\u00f3fico de otras \u00e9pocas anteriores, puesto que, como hemos dicho, toda filosof\u00eda recoge y reflexiona sobre la experiencia de la consciencia hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>Pero tampoco aceptamos que esa percepci\u00f3n de ajenidad respecto del resto del mundo humano sea solo una apariencia sin fundamento.<\/p>\n<p>Para nosotros, que buscamos la explicaci\u00f3n de todo lo que somos en nosotros mismos y nuestro hacer intersubjetivamente creado, todo esto, ese YO autoexistente y \u00abexento\u00bb, no es sino resultado de una experiencia hist\u00f3rica. Como tal experiencia, es algo real, material, originario \u00a0de un mundo concreto, hist\u00f3rico. Mundo concreto, hist\u00f3rico, a su vez, \u00e9l mismo, real material; resultado de un hacer intersubjetivo concreto, real, material, concretamente organizado, e hist\u00f3rico. Cuya organizaci\u00f3n \u00a0genera una relaci\u00f3n concreta entre, por una parte, nosotros como individuos activos -el \u00abYO\u00bb- y, por la otra, en primer lugar, con el saber hacer que tenemos dentro de nosotros y mediante el que podemos hacer, en segundo lugar,\u00a0 el hacer en el que coparticipamos, y, en tercer lugar,\u00a0 el mundo que, en interacci\u00f3n con los dem\u00e1s, \u00a0hemos puesto ante nosotros mediante nuestra acci\u00f3n, vaci\u00e1ndonos &#8211; ent\u00e4usserung-, objetiv\u00e1ndonos o exterioriz\u00e1ndonos, y de los que perdemos el control, una vez puestos en obra y objetivados: una vez nos hemos vaciado.<\/p>\n<p>\u00abEnt\u00e4userung\u00bb, cuyo significado\u00a0 es \u00abvaciamiento\u00bb, o \u00abdesposesi\u00f3n\u00bb, es el t\u00e9rmino mediante el que Hegel nos explica que el proyecto pr\u00e1xico que ten\u00edamos en mente es sacado de nosotros, ejecutado, puesto fuera de nosotros, a trav\u00e9s de nuestra acci\u00f3n. Hemos generado as\u00ed un hacer objetivo, cuyo resultado es, ya, ajeno a nosotros. Una vez hemos sacado de nosotros ese hacer, ya no lo controlamos. Su propia objetividad puede no corresponderse con la finalidad o intenci\u00f3n con la que generamos nuestro hacer objetivador. Y, adem\u00e1s, puede ser usado por los que se apoderen de \u00e9l, contra nuestra intenci\u00f3n, seg\u00fan otros fines. Ese hacer objetivado, incluso podemos habernos visto obligados a realizarlo contra nuestra voluntad, o no por nuestra voluntad. Precisamente Georg Luk\u00e1cs criticaba que en Hegel no haya la posibilidad de distinguir, entre una objetivaci\u00f3n o vaciamiento que no sea enajenador, y otro que s\u00ed lo sea.<\/p>\n<p>Esa concreta\u00a0 e hist\u00f3rica relaci\u00f3n entre nuestro Yo, por una parte, y, por otra, el saber hacer del que nos hemos tenido que apropiar activamente y el hacer que hemos generado, ambos intersubjetivamente creados y puestos en obra, nos\u00a0 hace sentir que este saber hacer , el hacer generado, y su consecuencia, que es nada menos que el mundo humano, son algo \u00a0\u00abextra\u00f1o\u00bb -fremd, entfremdung- a nuestro Yo. Algo con lo que nuestro yo nada tiene que ver, o que es accidental a \u00e9l.<\/p>\n<p>Es por lo tanto, \u00a0ese mundo real-pr\u00e1xico, cuya actividad intersubjetiva generadora del mismo\u00a0 est\u00e1 organizada de una determinada forma hist\u00f3rica, el que ha generado \u00a0una subjetividad real, hist\u00f3rica, que no se siente vinculada a ninguna concreta forma de hacer ni de vivir. Que percibe que su relaci\u00f3n con ese mundo y esa praxis es accidental, provisional, exterior a su YO, e incontrolable. Que siente su YO \u00abextra\u00f1o\u00bb al mundo, y el mundo \u00abextra\u00f1o\u00bb a s\u00ed mismo. Y sin embargo, es la praxis intersubjetiva en la que el YO ha coparticipado, la que lo ha generado tanto el mundo humano como ese YO a \u00e9l confrontado y ajeno.<\/p>\n<p>Como vemos, aunque sea de manera esquem\u00e1tica, hemos podido dar cuenta de nosotros como sujeto moderno. Hemos podido explicar\u00a0 lo que nos constituye como sujetos, en el tipo de subjetividad nuestra, actual. Hemos podido dar raz\u00f3n de que el YO, la consciencia subjetiva moderna, con el que, aparentemente, daba comienzo, todo, -y por tanto, de ser as\u00ed, cuya g\u00e9nesis causal deb\u00eda ser buscada antes y fuera del YO, en la naturaleza o en la divinidad, o en la naturaleza como divinidad- no era el origen o fundamento del mundo humano. Sino que era consecuencia y parte causal, a la par, de la totalidad pr\u00e1xica intersubjetiva, hist\u00f3rica, concreta, concretamente organizada que generamos.<\/p>\n<p>\u00abAbsoluto\u00bb. Por eso no necesitamos recurrir a m\u00e9todos o filosof\u00edas ajenas a nuestra propia reflexi\u00f3n. Porque nuestro yo, que es el que se interroga, es inmanente a la realidad hist\u00f3rica intersubjetivamente creada por la praxis de todos. Sus interrogantes, tanto sobre el propio Yo, sobre su origen, como sobre el mundo, son inmanentes al mundo que \u00e9l crea y del que emerge. La explicaci\u00f3n lo es de interrogantes reales que generemos nosotros sobre nosotros mismos, como consecuencia del Yo hist\u00f3rico que somos nosotros, distinto al anterior hist\u00f3rico, y que generamos nosotros, intersubjetivamente, con nuestra praxis, que es hist\u00f3rica. Las preguntas y las respuestas son inmanentes, hist\u00f3ricas, sobre un Yo y un mundo, que no son fantas\u00edas, sino realidades, pero hist\u00f3ricas. Cada mundo material hist\u00f3rico y su correspondiente subjetividad son espec\u00edficos, singulares, en proceso de autogeneraci\u00f3n y autodisoluci\u00f3n inmanentes, y solo pueden ser comprendidos como totalidad singular desde su totalidad singular. Y son abordados como objeto de conocimiento, ambos -subjetividad hist\u00f3rica y objetividad hist\u00f3rica- desde las preguntas singulares e hist\u00f3ricas, los interrogantes y dudas,\u00a0 que\u00a0 genera la antropolog\u00eda de cada yo hist\u00f3rico que se aproxime a saber. El Yo inmanente a la \u00e9poca en cuesti\u00f3n, en este caso, la nuestra, o el Yo inmanente a otra anterior. Esto no excluye el uso instrumental de las diversas ciencias, elaboradas por la actividad subjetiva -intersubjetiva- como conocimientos parciales supeditados a la experiencia de la subjetividad que se interroga, a sus dudas, preguntas, dilemas, a sus necesidades antropol\u00f3gicas, todas ellas, hist\u00f3ricas, y en proceso. Al contrario, el conocimiento de las ciencias esclarece nuestra experiencia. Pero es recibido desde la experiencia de la consciencia, que es, adem\u00e1s, el suelo sobre el que se levanta el saber segundo o Filosof\u00eda.<\/p>\n<p>Podemos decir que si hemos logrado llegar a autoexplicarnos en nuestro ser subjetivo, y no tratar de explicarlo como creaci\u00f3n natural, innata, o trascendental, fruto de un dios, es porque la experiencia hist\u00f3rica desarrollada hasta el presente por la praxis hist\u00f3rica nos lo ha permitido. \u00abAbsoluto\u00bb. Tambi\u00e9n el \u00abAbsoluto\u00bb como consciencia explicativa, filos\u00f3fica, es resultado de una experiencia hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>Pasemos ahora a tratar de explicarnos a nosotros mismos en tanto \u00abObjeto\u00bb. A riesgo de reiterar ideas ya expuestas en el apartado anterior. Pero es lo que corresponde a una explicaci\u00f3n que afirma la identidad sujeto objeto del ser humano.<\/p>\n<p>Explicarnos Objetivamente, es\u00a0 explicar que el mundo humano no es sino la totalidad objetivada por la actividad intersubjetiva. En ese proceso productivo generado por el hacer intersubjetivo, se crea, a la par, el saber hacer \u00a0o pensamiento que gu\u00eda la actividad. Un pensamiento, subrayamos, que es diferente del que generamos para conocer lo que hemos hecho.<\/p>\n<p>Un pensamiento pr\u00e1xico, el que gu\u00eda el hacer, cuyo proceso de creaci\u00f3n y reelaboraci\u00f3n, en constante modificaci\u00f3n, es consecuencia de la interacci\u00f3n coprotagon\u00edstica del conjunto de individualidades. Lo mismo que lo es\u00a0 la actividad que este saber hacer o pensamiento pr\u00e1xico genera.<\/p>\n<p>Aunque nos parezca objeto ajeno y extra\u00f1o -ent\u00e4usserung y entfremdung- a nosotros, el mundo existente es consecuencia de la totalidad de la actividad intersubjetiva, coprotagonizada capilar y cotidianamente \u00a0por nosotros mismos. El capitalismo no es \u00abcosa\u00bb, ni aparato, ni fragmento de sociedad. \u00a0Tampoco es un \u00ab\u00e9l\u00bb o un \u00abellos\u00bb. Es un \u00abnosotros\u00bb, producido por la totalidad de la actividad intersubjetivamente puesta en obra, organizada seg\u00fan pautas intersubjetivamente aceptadas y puestas en ejecuci\u00f3n voluntaria, cuyo saber hacer hemos creado y reproducido tambi\u00e9n intersubjetivamente, aunque haya unas partes de ese hacer nuestro que aparezcan en nuestra experiencia como peores que otras, que, por el contrario, s\u00ed nos gustan o deseamos. Por eso insistimos en emplear el t\u00e9rmino \u00abintersubjetividad\u00bb, que en este aspecto, para se\u00f1alar el coprotagonismo sobre la acci\u00f3n creada entre todos, resulta m\u00e1s \u00a0claro que el de \u00absociedad\u00bb o el de \u00abactividad social\u00bb.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n preferimos utilizar el t\u00e9rmino \u00absaber hacer intersubjetivamente creado\u00bb, porque evita pensar las culturas como creaciones fijas, existentes ex ante de todo individuo, con independencia del hacer y de la creatividad constantemente puestos en obra por la comunidad de individuos. Creaciones fijas y preexistentes, en las que cada individuo cae, o se ve pasivamente inmerso en las mismas, y es ahormado por ellas, que son las que lo construyen. Ya sea en la versi\u00f3n Sapir Whorff, seg\u00fan la cual cada lengua constituida ahorma un modo de pensar y de ser, o en la de Heidegger. O explicarnos el capitalismo como cosa ajena a nosotros que nada tiene que ver con el protagonismo nuestro sobre nuestra vida.<\/p>\n<p>Precisamente por ello, porque eso que se nos aparece como Cosa u Objeto, no es sino nosotros mismos, totalidad social resultante de la totalidad pr\u00e1xica\u00a0 intersubjetivamente elaborada &#8211; es Sujeto, es Intersubjetividad: el capitalismo es intersubjetividad-, tenemos la posibilidad de cambiar el mundo, cambi\u00e1ndonos. Cambiando organizadamente nuestra forma intersubjetiva de saber hacer y de hacer. Expliqu\u00e9monos con m\u00e1s detenimiento al respecto.<\/p>\n<p>Lo que nos constituye objetivamente como seres humanos no es\u00a0 creaci\u00f3n inmediata de la naturaleza. Los humanos no somos un animal, consecuencia de evoluci\u00f3n biol\u00f3gica. Lo que nos constituye objetivamente como seres humanos no es un nuevo grado de evoluci\u00f3n biol\u00f3gica, darwinianamente entendida. Cuanto, si menos, lamarckianamente entendida.<\/p>\n<p>Hegel rechaz\u00f3 siempre los evolucionismos predarwinianos, -los \u00fanicos que \u00e9l pod\u00eda conocer-, porque \u00a0explicaban la aparici\u00f3n del ser humano, y su evoluci\u00f3n posterior, como resultado de causalidad natural\u00a0 biol\u00f3gica, de transformaciones naturales en los \u00f3rganos humanos, -el cerebro, la mano- que habr\u00edan sido la causa de la aparici\u00f3n del ser humano; un principio de causalidad, o azaroso o determinista, pero siempre exterior, y natural,\u00a0 que imprimir\u00eda modificaciones biol\u00f3gicas y acarrear\u00eda consecuencias: aquellas que nos har\u00edan surgir como animal de una nueva especie.<\/p>\n<p>En consecuencia, Hegel tambi\u00e9n rechaz\u00f3 los dem\u00e1s materialismos ilustrados porque, a\u00fan peor, conceb\u00edan al ser humano, como una resultante del quimismo, de las leyes mec\u00e1nicas de la naturaleza, etc.<\/p>\n<p>El ser humano, tiene -tenemos- soma, corporalidad, tiene bios, vida; pero lo que lo genera como ser humano objetivo, como ser espec\u00edfico y diferenciado, distinto, es la emergencia de una poderosa,\u00a0 pervasiva e inmediata \u00a0\u00abinter- subjetividad\u00bb, el conjunto o totalidad de relaciones sociales.<\/p>\n<p>Esta totalidad intersubjetiva, este conjunto totalizante de relaciones sociales, esta \u00abinter -subjetividad\u00bb, es la que crea la totalidad de su mundo, se crea a s\u00ed misma como objeto, como entidad objetiva real que media, se interpone entre el individuo y su relaci\u00f3n con la naturaleza.<\/p>\n<p>Esta intersubjetividad permanente e inmediata, y la actividad totalizadora que ella desarrolla, genera por entero el mundo inmediato en el que se desenvuelve y desempe\u00f1a toda individualidad perteneciente a dicha comunidad. Un mundo, intersubjetivamente creado y reproducido constantemente, cerrado a toda relaci\u00f3n inmediata de la individualidad con la naturaleza. Un mundo en el que, la relaci\u00f3n cotidiana de todo individuo en el mismo, la que lo a\u00edsla de la relaci\u00f3n inmediata con la naturaleza, es, inmediatamente, \u00abinter-relaci\u00f3n\u00bb: relaci\u00f3n intersubjetiva con los dem\u00e1s individuos; interrelaci\u00f3n con los objetos y modos de hacer, con el saber hacer y vivir \u00a0por ellos elaborados intersubjetivamente. Esta relaci\u00f3n de cada individualidad con la intersubjetividad , con el hacer, con el saber hacer, intersubjetivos, es omniabarcadora, incluye la totalidad de los aspectos del vivir, en todos sus niveles, desde los microfundamentos del vivir en la vida cotidiana.<\/p>\n<p>Esta praxis intersubjetiva es filogen\u00e9tica o generadora -autogeneradora- de lo que nos constituye como seres humanos, como especie. La praxis intersubjetiva crea un mundo cerrado inmediato, social, que genera la antropog\u00e9nesis. La antropog\u00e9nesis es consecuencia inmediata de la misma, no de la evoluci\u00f3n biol\u00f3gica. Como dice Marx en alguno de sus textos m\u00e1s brillantes y afortunados, \u00ab\u2026la esencia humana (\u2026) En su realidad efectiva, es el conjunto de sus relaciones sociales\u00bb <a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.<\/p>\n<p>Y es ontogen\u00e9tica o generadora, autogeneradora -autog\u00e9nesis-, de lo que nos constituye a cada uno como individualidades humanas;\u00a0 precisamente, como consecuencia de la integraci\u00f3n en la interrelaci\u00f3n intersubjetiva, desde su nacimiento, \u00a0surge la individualidad humana y su forma de ser, que a partir de ese momento se relaciona solo de forma mediatizada por ese hacer en comunidad con la naturaleza.<\/p>\n<p>Resumamos: en primer lugar la \u00abinter-subjetividad\u00bb crea la \u00abinter- actividad\u00bb; una actividad no natural, en perpetuo cambio, que solo puede ser objetivada en la medida en que todos los miembros de la comunidad intersubjetiva coparticipan en su producci\u00f3n, y que se llama \u00abactividad\u00bb, o \u00abPraxis\u00bb, cosa que solo puede ser efectuada, puesta en obra, generada o producida y reproducida, en sociedad, y mediante constante intercambio comunicativo. Decir actividad, decir praxis, es decir hacer inherentemente social.<\/p>\n<p>En segundo lugar, inherentemente, -el orden de aparici\u00f3n es meramente anal\u00edtico-, la intersubjetividad en \u00abinter-acci\u00f3n\u00bb crea, mediante intercambio comunicativo constante, el pensamiento -Pensamiento- \u00a0o saber hacer, las costumbres y pautas de acci\u00f3n, que la misma intersubjetividad pone, luego, en obra, sin las que no es posible la \u00abactividad\u00bb o \u00abPraxis\u00bb. Ese saber hacer abarca la totalidad de la actividad de cualquier individuo, en la totalidad de sus momentos de vida. Construye capilarmente la totalidad de su hacer y su vivir, desde los m\u00e1s rec\u00f3nditos y elementales actos de vida cotidiana a los actos m\u00e1s excepcionales. Los microfundamentos de todo hacer y vivir, desde los m\u00e1s cotidianos a los m\u00e1s excepcionales, son creaci\u00f3n inmediata de la actividad intersubjetiva. Y solo muy mediadamente, tienen relaci\u00f3n con la naturaleza, tanto la biol\u00f3gica de cada individuo como la exterior con la que se relaciona la comunidad. Con ambas, todo individuo se relaciona solo a trav\u00e9s del hacer intersubjetivo de la comunidad.<\/p>\n<p>Y sin embargo, la naturaleza y sus recursos establece el marco irrebasable de toda praxis intersubjetiva. Alterar sus l\u00edmites sist\u00e9micos es alterar las condiciones de posibilidad de la existencia del ser humano.<\/p>\n<p>El mismo aislamiento que nos proporciona la cultura-sociedad generada por nuestra praxis nos impide percibir ese peligro. Nuestra plasticidad y capacidad de generar alternativas de praxis cultural, nos puede empujar a ir siempre m\u00e1s all\u00e1. Tal como les acaeci\u00f3 a los atenienses en otro momento hist\u00f3rico y en relaci\u00f3n con la guerra en la que combat\u00edan contra los lacedemonios. La ambici\u00f3n de riquezas, la desmesura -hybris- les llev\u00f3 a embarcarse en una aventura en la Magna Grecia, y lo que era una victoria en toda la l\u00ednea al alcance \u00a0de la mano, se convirti\u00f3 en una derrota definitiva. As\u00ed nos lo explica Tuc\u00eddides. Precisamente nuestro aislamiento individual,\u00a0 mediado por la potencia activa de la comunidad, frente a la naturaleza, la interna y la exterior, nos da una sensaci\u00f3n de carencia de l\u00edmites. Pero los equilibrios ecosist\u00e9micos que hacen posible nuestro vivir, existen. Dejemos aqu\u00ed este excurso.<\/p>\n<p>De este pensamiento\u00a0 generador de la actividad, podemos decir que es \u00abinter-pensamiento\u00bb, creatio intersubjetiva ex nihilo. O si queremos matizar esta radical afirmaci\u00f3n \u00abcreacionista\u00bb, creado como consecuencia de la relaci\u00f3n constante de intersubjetividades en comunicaci\u00f3n. \u00abInter-pensamiento\u00bb pr\u00e1xico, que es generado para guiar la acci\u00f3n, la cual, per definitionem, como hemos se\u00f1alado, es intersubjetiva, social, comunitaria o colectiva, o como se quiera decir: es \u00abinter- acci\u00f3n\u00bb. Este \u00faltimo par de oraciones es una reiteraci\u00f3n de lo anteriormente dicho.<\/p>\n<p>Podemos tambi\u00e9n a\u00f1adir que este Pensamiento pr\u00e1xico -\u00abinter-pensamiento\u00bb- \u00a0requiere, inherentemente, de un medio intersubjetivo de comunicaci\u00f3n que posibilite la creaci\u00f3n intersubjetiva, que es el lenguaje. El lenguaje es medio de comunicaci\u00f3n, pero en primer lugar, es medio de comunicaci\u00f3n que sirve para crear inter-subjetivamemte, para crear inter-activamente, el \u00absaber hacer\u00bb que vamos a poner en obra, colectivamente, en comunidad organizada, el saber que nos construye como ser humano. Y para coordinar su ejecuci\u00f3n intersubjetiva.<\/p>\n<p>Y luego, el lenguaje -el pensamiento-lenguaje- , en segundo lugar, solo en segundo lugar, esta vez no lugar anal\u00edtico,\u00a0 sirve para conocer la realidad que hemos creado, para analizarla, para entenderla. Una elaboraci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica de pensamiento cognoscitivo, que es tambi\u00e9n, actividad -el conocer es activo- intersubjetiva.<\/p>\n<p>Pero insistimos, el lenguaje es intercomunicaci\u00f3n que en primer lugar sirve para crear el -perm\u00edtasenos la broma- \u00abno\u00fameno\u00bb, para crear el \u00abser desconocido\u00bb que nosotros mismos somos,\u00a0 que no es sino resultado de nuestro hacer, y que nos ponemos a tratar de conocer, y conoceremos, pues es no otra cosa que nosotros mismos, no otra cosa que la obra de nuestra actividad intersubjetiva, puesta ante nosotros, desdobladamente, como en un escenario, pero un escenario tras el cual no hay nada. Solo el nosotros ponente -cap\u00edtulo tercero de la <em>Fenomenolog\u00eda del Esp\u00edritu-<\/em>.<\/p>\n<p>Perm\u00edtasenos reiterar lo expuesto sobre el lenguaje, el cual, tal como hemos explicado en esta breve s\u00edntesis, no es resultante de un universal innato mental<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>, sino de los procesos de inter-comunicaci\u00f3n para elaborar inter-actividad.<\/p>\n<p>Nuestra realidad objetiva es producida por el pensamiento-lenguaje mediante el que creamos intersubjetivamente nuestro saber hacer y nuestro hacer. Somos realidad creada pr\u00e1xico-ling\u00fc\u00edsticamente, mediante la acci\u00f3n intersubjetiva dirigida por la comunicaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica.<\/p>\n<p>Una actividad que es inmediatamente intersubjetiva y que solo intersubjetivamente puede ser creada y puesta en obra, requiere de un \u00abinter-pensamiento\u00bb y de una instancia comunicativa, inter-comunicativa, que posibilite la creaci\u00f3n de nuevo saber pr\u00e1xico, de nuevo pensamiento que es pensamiento que dirige la actividad que crea mundo humano.<\/p>\n<p>La humanidad, la hominizaci\u00f3n, se autogenera como tal humanidad, objetivamente, \u00a0o se hominiza, en le medida en que se desarrolla este pensamiento, el pensamiento pr\u00e1xico, el pensamiento que dirige la actividad. En este sentido, es el pensamiento lo que origina al ser humano objetivo. Si gustamos, a esto le podemos denominar: \u00abIdealismo\u00bb. \u00abIdealismo Objetivo\u00bb; el nombre, tan solo aparentemente parad\u00f3jico, del idealismo de Hegel.<\/p>\n<p>Porque el \u00abidealismo de Hegel\u00bb no es esa disparatada interpretaci\u00f3n que se hace del mismo, seg\u00fan la cual, el pensamiento preexiste en no se sabe qu\u00e9 mundo, baja al mundo y crea el mundo. \u00a0No es que la \u00abidea\u00bb de \u00abpera\u00bb, o de la \u00abperidad\u00bb, preexista a la pera y sea la causa de la existencia de la pera.<\/p>\n<p>Si lo preferimos, donde, antes, pon\u00edamos \u00abmaterialidad\u00bb podemos poner \u00abesp\u00edritu\u00bb. Pues \u00abesp\u00edritu\u00bb -Geist- es la denominaci\u00f3n de esta capacidad creadora que emerge de nosotros una vez nos constituimos en intersubjetividad, nos religamos en eccles\u00eda comunitaria cerrada, con la cerraz\u00f3n e inmediatez, con el aislamiento respecto de la naturaleza, de la comunidad humana que es, como hemos explicado, lo que genera la antropog\u00e9nesis.<\/p>\n<p>Es la inmediata intersubjetividad social, la inmediata socialidad comunitaria grupal,\u00a0 lo que posibilita la creatio de esa capacidad, que es social, no biol\u00f3gica, que surge de la socialidad, no del desarrollo de la naturaleza, que es la actividad; y de esa religatio surge el pensamiento pr\u00e1xico que la dirige.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n los individuos animales piensan, ergo el pensar del individuo no es el constituyente del ser pr\u00e1xico, intersubjetivo, interpr\u00e1xico o interactivo; el pensamiento de la individualidad atomizada no es el pensamiento que genera saber hacer en constante desarrollo, en permanente cambio y renovaci\u00f3n, eticidad, sittlichkeit -de \u00absitte\u00bb, costumbres, cultura material de vida-, el saber que, puesto en obra, genera\u00a0 la actividad que se objetiva en la totalidad de la cultura material humana.<\/p>\n<p>El \u00abesp\u00edritu\u00bb \u00abemerge\u00bb de la comunidad religada, no \u00abdesciende\u00bb, sobre la comunidad religada. Esta capacidad solo generada en intersubjetividad social, es la que nos crea. La \u00abestofa\u00bb de esta capacidad autocreadora intersubjetiva que emerge de la religaci\u00f3n es el lenguaje, cuya g\u00e9nesis intersubjetiva posibilita la g\u00e9nesis intersubjetiva del pensamiento-lenguaje en que consiste el saber hacer puesto en obra y el hacer intersubjetivo que lo pone.<\/p>\n<p>Y a la experiencia que nos lleva a tomar consciencia filos\u00f3fica de ello, y al propio filosofar sobre la experiencia, que constituye el acto de consciencia mediante el que nos autocomprendemos as\u00ed, a eso, lo denomina Hegel \u00abesp\u00edritu absoluto\u00bb.<\/p>\n<p>Esp\u00edritu absoluto es denominaci\u00f3n para el filosofar intersubjetivamente elaborado a partir de la praxis y de la experiencia de la misma -ambas intersubjetivas- mediante el cual comprendemos que somos el ser que se autocrea. Que nuestro objeto de pensamiento, que durante toda una tradici\u00f3n de pensamiento hemos estado buscando fuera de nosotros, manteni\u00e9ndonos, en busca del saber sobre el mismo del que carec\u00edamos, -filo-sof\u00f3s-, no es sino nosotros mismos. Nuestro pensamiento ya no va en pos de; no salimos con el mismo fuera de nosotros para saber lo que es el ser, la realidad. Ya no es persecuci\u00f3n del objeto del saber, por parte de los amigos del Saber: nuestro pensamiento gnoseol\u00f3gico, segundo, es Saber -Wissenschaft-. Un saber que es inagotable, porque nosotros, el objeto es inagotable, no deja ni ceja en su hacer en proceso de cambio, en su historicidad.<\/p>\n<p>\u00abWissenschaft\u00bb, por tanto, es palabra, no para confrontarse con \u00abciencia\u00bb, en el sentido epist\u00e9mico habitual de esta palabra. Ciencias que aportan constantemente conocimientos positivos que enriquecen nuestra experiencia de vida, la experiencia, conocimiento que es consecuencia inherente de la praxis. Conocimientos que nos aportan saberes sobre nosotros. Sino con \u00abFilo- Sof\u00eda\u00bb. Al llegar a saber que nosotros somos el objeto que siempre antes anhel\u00e1bamos conocer, la b\u00fasqueda del objeto, la \u00abFilo-sof\u00eda\u00bb, ha quedado superada por la Sofia, la \u00abWissenschaft\u00bb.<\/p>\n<p>Algo m\u00e1s y como conclusi\u00f3n, un tanto reiterativa, de lo dicho. Una vez hemos llegado a este estadio experiencial, surgido en un determinado periodo de la historia de la humanidad, a partir de la experiencia generada por la actividad concreta de esa \u00e9poca, la nuestra, y volvemos la vista a atr\u00e1s -es un decir- descubrimos que en todo tiempo hist\u00f3rico anterior, nunca hemos sido un ser determinado por la biolog\u00eda o naturaleza. Porque en la medida en que ya \u00e9ramos humanos, esto, nuestra humanidad, nuestra hominizaci\u00f3n, \u00a0era resultado de nuestra propia autog\u00e9nesis interactiva.<\/p>\n<p>O sea: Somos el ser que se concibe \u00a0a s\u00ed mismo en los dos sentidos que la palabra concepto y concebirse posee en castellano, que son los mismos que posee en alem\u00e1n la palabra \u00abBegriff\u00bb, \u00abconcepto\u00bb. Nos permitimos este excurso sobre la noci\u00f3n de Begriff\/ Concepto, porque permite dar raz\u00f3n del concepto praxeol\u00f3gico de Historicidad elaborado por Hegel, lo que trataremos de explicitar m\u00e1s abajo.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el primer uso de las palabras concepto\/concebir\/concepci\u00f3n, el uso ontol\u00f3gico de las mismas, somos el ser que se autocrea, concibi\u00e9ndose, cre\u00e1ndose o \u00abpari\u00e9ndose\u00bb en concepci\u00f3n material de nosotros mismos como hijo nuestro autoconcebido, de forma real, a partir del conjunto de conceptos intersubjetivamente creados que constituyen el saber hacer intersubjetivo, autoproductor. Seg\u00fan el segundo uso, el gnoseol\u00f3gico, somos el ser que se autoconcibe conoci\u00e9ndose, mediante el conjunto de conceptos creados para dar explicaci\u00f3n y cuenta de nosotros mismos. Somos por tanto, el ser que se crea a s\u00ed mismo y el ser que se sabe a s\u00ed mismo creador de s\u00ed mismo: N\u00f3esis No\u00e9seos -Arist\u00f3teles, <em>Metaf\u00edsica,<\/em> 1074 b-.<\/p>\n<p>Desde el momento que somos ser humano, no lo hemos sido sino por nuestro propio, intersubjetivo, \u00a0ponernos o autocrearnos. Sea cual sea la realidad que hemos creado como \u00abnosotros\u00bb \u00e9sta es creatio nuestra. No determinada por el bios. Sea cual sea la realidad pr\u00e1xica objetivada y el correspondiente saber hacer creado por nosotros mediante los que nos creamos, \u00e9stos son siempre nuestros y nosotros. Es a este nuevo estadio de autoconocimiento, de autoconcebir intelectualmente lo autoconcebido materialmente,\u00a0 a lo que se denomina \u00abEsp\u00edritu absoluto\u00bb. Y a este nuevo plano de autoconocimiento gnoseol\u00f3gico alcanzado sobre nosotros mismos, es a lo denominamos \u00abEsp\u00edritu Absoluto\u00bb -y \u00abWissenschaft\u00bb- ; omnisciencia suma sobre nuestra libertad ontol\u00f3gica; pero impotencia suma respecto del crear la misma, pues es, tan solo denominaci\u00f3n para el conocer que el esp\u00edritu , la capacidad intersubjetiva, crea sobre su propia capacidad intersubjetiva de hacer. Pero esta instancia de conocimiento no elabora actividad. En todo caso, el conocer que somos el ser que se autocrea mediante praxis intersubjetiva, puede conferirnos mayor libertad a la hora de protagonizar nuestra actividad productiva, autocreadora, en la medida en que el conocimiento filos\u00f3fico se difunda entre nosotros.<\/p>\n<p>Sean cuales sean, y sean cuales hayan sido a lo largo de la historia los resultados de nuestro hacer intersubjetivo, descubrimos ahora que siempre hemos sido, a\u00fan sin saberlo,\u00a0 el \u00abrey absoluto\u00bb, LEGIBUS SOLUTUS. Siempre hemos sido libres: el ser sin naturaleza a priori, que se autocrea\u00a0 en intersubjetividad, desde esa capacidad o Conatus, o en\u00e9rgueia, que surge de la interacci\u00f3n intersubjetiva, y que posibilita el emerger de la praxis concreta. Aunque haya sido monstruoso lo que hayamos hecho de nosotros con nosotros mismos, ese hacer ha sido, tambi\u00e9n, resultado de nuestra autoelecci\u00f3n libre, en tanto intersubjetividad. No ha estado determinado sino por nuestra forma de elaborar el saber hacer que hemos aplicado. La libertad es nuestra caracter\u00edstica ontol\u00f3gica inherente como ser intersubjetivo que se auto crea intersubjetivamente. El ser sin naturaleza definida prescrita: \u00abel Ser que es una Nada\u00bb, pero que para subsistir, tiene que generar actividad intersubjetiva, y mundo.<\/p>\n<p>La naturaleza nuestra, la base biol\u00f3gica o soma nuestro, en todo caso, es consecuencia de retroacciones y automodificaciones generadas por las protoculturas que han generado las comunidades intersubjetivas.<\/p>\n<p>Que el cerebro sea el \u00fanico \u00f3rgano del registro f\u00f3sil de \u00f3rganos de todos los seres vivos, que ha triplicado, e incluso cuadruplicado, \u00a0su tama\u00f1o en tan solo un mill\u00f3n de a\u00f1os, es una singularidad evolutiva que solo se puede explicar porque las protoculturas, el saber hacer que es creaci\u00f3n intersubjetiva, retroaccionaron y se convirtieron el factor de selecci\u00f3n biol\u00f3gica -Jacques Ruffi\u00e9- que seleccionaba la viabilidad de los individuos humanos, al\u00a0 establecer cu\u00e1les eran las biolog\u00edas \u00f3ptimas para hacerse con la capacidad de control del saber interactivamente creado. Factor de selecci\u00f3n que desarroll\u00f3 de forma colosal \u00a0-desde los 350 cent\u00edmetros c\u00fabicos, a los mil doscientos cent\u00edmetros c\u00fabicos, o incluso, hasta, casi, el litro y medio- un cerebro, a su vez, colosalmente dotado de decenas de miles de millones de \u00a0neuronas, por entero desconectadas en origen -Jean-Pierre Changeux-, la m\u00e1s asombrosa base para la plasticidad, pues solo la actividad produce, epigen\u00e9ticamente, la conexi\u00f3n o sinapsis entre las mismas\u2026pero esto no toca ahora.<\/p>\n<p>Vayamos terminando.<\/p>\n<p>Decir que somos un ser autoconcebido en intersubjetividad pr\u00e1xica quiere decir que somos un ser hist\u00f3rico, esto es sin naturaleza fija. Este es el sentido radical que posee la palabra \u00abhistoricidad\u00bb. Como escribe Hegel, somos, ontol\u00f3gicamente, \u00abconcepto\u00bb, pensamiento pr\u00e1xico concebido por nuestras mentes para dirigir nuestra actividad. Por eso, seg\u00fan Hegel, el tiempo, la historia, no es un ente f\u00edsico en el cual transcurrimos, sino creaci\u00f3n nuestra, el intervalo entre las diversas formas de concebirnos, y el intervalo entre las transformaciones y desarrollos de las praxis concebidas. El tiempo es creaci\u00f3n nuestra, porque es la denominaci\u00f3n de nuestra historicidad: \u00abel tiempo es el concepto en su ser ah\u00ed\u00bb seg\u00fan explicita Hegel en la <em>Fenomenolog\u00eda<\/em>. Hasta el tiempo es creaci\u00f3n ontol\u00f3gica de la praxis, de la Libertad ontol\u00f3gica que se autopone. Absoluto.<\/p>\n<p>En esta tradici\u00f3n filos\u00f3fica se sit\u00faa el pensamiento de Marx cuando expresa que la consciencia de la humanidad ha llegado a comprender que podemos liberarnos. Porque somos no otra cosa que hechura nuestra, hechura social, del conjunto de relaciones sociales que ordena la praxis; no hechura natural, no naturaleza.<\/p>\n<p>Esta es la parte filos\u00f3fica de la obra de Marx. Es la parte que nos llama la atenci\u00f3n, en primer lugar, de la obra de Marx, la parte valiosa, la parte perenne porque, precisamente es filosof\u00eda.<\/p>\n<p>En cuanto a la otra parte de la obra de Marx, la cient\u00edfica, a ella deberemos aplicarle lo que Kuhn, lo que Lakatos, lo que Chalmers o Toulmin, lo que Paolo Rossi, nos ense\u00f1an: la ciencia, si es verdaderamente \u00abesa cosa llamada ciencia\u00bb, es pasajera. Si es ciencia, debe estar en perpetua reformulaci\u00f3n y provisionalidad de sus afirmaciones e hip\u00f3tesis. Si no lo est\u00e1, es que no es ciencia, es dogma, o es filosof\u00eda. Sabemos que algunas teor\u00edas cient\u00edficas siguen vigentes\u00a0 desde hace trescientos a\u00f1os; la de los c\u00e1lculos sobre la orbitaci\u00f3n el\u00edptica de la Tierra en torno al Sol. Sin embargo, tambi\u00e9n sabemos -y, precisamente,\u00a0 el otro d\u00eda, en una web de amigos pr\u00f3ximos a espai marx, hubo un muy interesante intercambio, al respecto- que se mantiene por convenci\u00f3n, y que los c\u00e1lculos para conocer la orbitaci\u00f3n de la Tierra deben tener en cuenta las influencias sobre la misma de los dem\u00e1s planetas y que estamos en un cosmos en expansi\u00f3n, etc., asuntos no contemplados por la teor\u00eda y el c\u00e1lculo galileanos. El resumen, la teor\u00eda de Galileo no se sostiene. Las teor\u00edas cient\u00edficas de Marx tienen m\u00e1s de ciento cincuenta a\u00f1os.<\/p>\n<p>No es que la filosof\u00eda no sea hist\u00f3rica y no est\u00e9 supeditada al hacer de la historia. Pero cada filosof\u00eda, parte de cada experiencia hist\u00f3rica concreta. Recoge, reflexiona y reelabora la experiencia inmanente a cada periodo. Es un ex post: \u00abel b\u00faho de Minerva solo levanta el vuelo al atardecer\u00bb: \u00abel tiempo -hist\u00f3rico- recogido en pensamientos\u00bb, desde la propia \u00e9poca, a\u00fan inmanente al periodo. Se hace filosof\u00eda, se reflexiona sobre la propia \u00e9poca, cuando comienzan a experimentarse y surgir dudas sobre el propio vivir, cuando la \u00e9poca hace crisis, y esto genera experiencia. Lo \u00abevidente\u00bb, el vivir de una determinada manera, sentido como lo \u00abnormal\u00bb, deja de serlo. Esto invita al desdoblamiento reflexivo, a la deslegitimaci\u00f3n de lo existente, lo\u00a0 que convierte el cemento del orden inquebrantable que se sostiene por nuestra propia aquiescencia, en humo, en polvo, en sombra, en nada. La filosof\u00eda parte de su propio momento hist\u00f3rico y establece lo que la experiencia inmanente a cada \u00e9poca lleg\u00f3 a comprender de la misma, cuando la consciencia genera la experiencia -negativa- de su desdoblamiento respecto de su \u00e9poca. El tiempo, cada tiempo, expresado en pensamientos, en conceptos. Por eso, siempre, toda filosof\u00eda de toda \u00e9poca es valiosa y nos interpela. Arist\u00f3teles, Vico, Rousseau, Hegel, Marx\u2026Gramsci, Luk\u00e1cs\u2026<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es valiosa la parte de la obra de Marx que, consciente de que la ciencia es obra nuestra, la explica integr\u00e1ndola en la totalidad pr\u00e1xica de la que surge o nace,\u2026 y realiza su cr\u00edtica sobre ella, claro. Porque \u00e9ste es un modelo perenne de la reflexi\u00f3n sobre todo hacer humano, tambi\u00e9n el cient\u00edfico, en toda \u00e9poca, precisamente por la validez de los conocimientos que arroja sobre el mismo.<\/p>\n<p>Como hemos reiterado prolijamente, -el lector disculpar\u00e1 nuestra acribia redundante, propia de un antiguo profesor de instituto- seg\u00fan la Filosof\u00eda de la Praxis, la Actividad, la Praxis es la resultante de la intersubjetividad que genera la antropog\u00e9nesis y produce en todo tiempo tanto el mundo objetivo o civilizaci\u00f3n como la antropolog\u00eda de la subjetividad. Qu\u00e9 tiene esto que decirnos, cuando reflexionamos sobre pol\u00edtica.<\/p>\n<p>En ese caso, solo se puede denominar, en puridad, \u00abpol\u00edtica\u00bb a la actividad intersubjetiva, y a las mediaciones organizativas cuyo prop\u00f3sito sea generar intersubjetividad, un bloque hist\u00f3rico en proceso de autoconstituci\u00f3n,\u00a0 capaz de producir nuevo saber hacer, o ethos, nuevo hacer capilar, nuevo mundo pr\u00e1xico y nueva antropolog\u00eda.\u00a0 Una actividad generadora de un nuevo vivir, cuyo proyecto, cuyo proceso, cuyos fines, son indefinibles a priori, y surgir\u00e1n, como siempre en la historia, del mismo proceso pr\u00e1xico. El proceso pr\u00e1xico, hist\u00f3rico, indefinible a priori, que crea el Sujeto-Objeto que es el Bloque Hist\u00f3rico, que genera con su hacer el nuevo ethos, la nueva eticidad o saber hacer. Un proceso del que lo \u00fanico que se puede afirmar es que es, tal como expresa Gramsci, \u00abnegaci\u00f3n determinada\u00bb. Surge de un hacer de much\u00edsimos, que es contrario al mundo determinado existente. No se puede prever, prescribir, ni pronosticar los resultados. Menos a\u00fan, en consecuencia, establecer la etapas o fases que encaminar\u00edan el proceso hacia un fin preestablecido. No cabe la \u00abestrategia\u00bb, pues el ser hist\u00f3rico, en su nueva praxis, genera nuevas capacidades, facultades, formas de hacer nuevas, donde antes \u00e9stas no exist\u00edan. Genera antropolog\u00eda, necesidades, facultades nuevas, en los individuos activos, que antes no exist\u00edan en ellos, esto es, reiteramos, somos un ser hist\u00f3rico. En consecuencia, no es posible la estrategia, esto es, la Ingenier\u00eda Social. Respecto de nuestras ideas, respecto del igualitarismo radical, el comunismo, o versi\u00f3n comunista, que a nosotros nos interpela, lo importante, lo valioso, es que es pensamiento nacido en nosotros, hijos de este mundo; es inmanente a este mundo, interno a esta \u00e9poca, a la experiencia hist\u00f3rica que impulsa la \u00abnegaci\u00f3n determinada\u00bb; no es invento de cient\u00edficos. Es cultura, no tecnolog\u00eda.<\/p>\n<p>Esta es la forma de interpretar la pol\u00edtica que se concluye de los <em>Quaderni del Carcere<\/em> de Antonio Gramsci. Pero tambi\u00e9n de sus escritos del periodo de los consejos, en los que Gramsci participa en un peri\u00f3dico denominado <em>L\u00b4Ordine Nuovo<\/em>, orden nuevo: la revoluci\u00f3n no es solo derribar, es crear una eticidad alternativa. Las barras de pan han de llegar a las panader\u00edas cada d\u00eda. Y es lo que se concluye, tambi\u00e9n, de los escritos sobre la democratizaci\u00f3n de la vida cotidiana, del Georg Luk\u00e1cs anciano.<\/p>\n<p>De no generar en proceso, un nuevo vivir en com\u00fan, un nuevo orden, ya existente, o ya en proceso de creaci\u00f3n, cuando se hunda el viejo orden, tras la conmoci\u00f3n que hunde el viejo orden, se producir\u00e1 un caos, que har\u00e1 que cualquier alternativa aventurera que garantice la continuidad, sea aceptado por todos. No por oportunismo, ni por s\u00edndrome de Estocolmo. Sino por necesidad. El marxismo lo denomina Bonapartismo, o Cesarismo. Es el exoesqueleto que garantiza desde fuera que la cosa funciona. El \u00abkatejon\u00bb, -\u00ablo que detiene el proceso\u00bb- externo, al que, con palabra paulina, inspirada en la Filosof\u00eda Estoica del derecho romano, se\u00a0 refiere Carl Schmitt, y tambi\u00e9n, sin usar la palabra, Arnold Gehlen, grandes sabios reaccionarios. Katejon estoico: aceptar libremente someterse a lo que hay, que es externo a nosotros y nuestra voluntad. Ser esclavo o ser emperador, como Ep\u00edcteto, o como Marco Aurelio, porque no hay otra alternativa a lo existente, el orden imperial, por deficiente que \u00e9ste sea, que el caos. Considerar esta voluntaria aceptaci\u00f3n interna de lo que hay como la \u00fanica libertad posible.<\/p>\n<p>Esta forma de ver la pol\u00edtica puede ser considerada un desprop\u00f3sito, una desmesura imposible o, incluso, una enormidad. Por el contrario, para quienes estamos convencidos de que esta es nuestra ontolog\u00eda, si tenemos en cuenta los retos civilizatorios, inmediatos, que enfrentamos la Humanidad -el \u00abAntropoceno\u00bb, sin ir m\u00e1s lejos- toda otra forma de entender y hacer la pol\u00edtica nos parece una inanidad impotente.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> El ente que est\u00e1 puesto debajo y subyace: sub-iectum, sujeto. El griego: el ente que est\u00e1 debajo -hyp\u00f3\u2026-, y es pasivo e inerte y se ofrece a la acci\u00f3n de otro, que lo ahorma como causa eficiente &#8211; \u2026menos-. Como el ero-menos, que es el amante pasivo, frente al er-asta, que es el amante activo.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Karl Marx, <em>Tesis ad Feuerbach -Tesis Contra Feuerbach-. <\/em>Destaquemos que \u00abrealidad efectiva\u00bb es t\u00e9rmino acu\u00f1ado para traducir la palabra \u00abwirklichkeit\u00bb, t\u00e9rmino que Hegel emplea para denominar la realidad social humana. La traducci\u00f3n no recoge claramente el sentido de la expresi\u00f3n alemana. La palabra alemana se construye a partir de la ra\u00edz alemana \u00abwirken\u00bb, que significa \u00abactuar\u00bb, \u00abactividad\u00bb y t\u00e9rminos semejantes.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> El innatismo ling\u00fc\u00edstico es una teor\u00eda que, desde que se crea en los a\u00f1os cincuenta del siglo XX, \u00a0no ha dejado de tener que rodearse de sucesivos cinturones defensivos -\u00ablakatosianos\u00bb- de teor\u00edas secundarias, para tratar de dar cuenta de las \u00abanomal\u00edas\u00bb que generaba de forma inmanente el propio \u00abprograma de investigaci\u00f3n\u00bb. En estos momentos,\u00a0 estudiosos reputados que publican en revistas cient\u00edficas de prestigio, la consideran inconsistente, a la luz de las investigaciones emp\u00edricas de la antropolog\u00eda ling\u00fc\u00edstica, que cada vez muestran m\u00e1s claramente la inexistencia de universales innatos. Ibboston, P., Tomasello, M. (2017). \u00abHacia una nueva visi\u00f3n del lenguaje\u00bb.<em> Investigaci\u00f3n y ciencia, <\/em>Volumen 484,\u00a0 p\u00e1gs., 74 \u2013 79. Publicaci\u00f3n originaria en la revista <em>Scientific American <\/em>Octubre 2016 n\u00ba 315<em>.<\/em> Michael Tomasello es codirector del Instituto Max Planck de antropolog\u00eda evolutiva de Leipzig. Paul Ibboston es profesor de desarrollo del lenguaje en la Universidad abierta de Inglaterra.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dedicado en especial a los amigos de espaimarx lectores de Hegel, y a quienes escuchan el seminario en la web<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":9565,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[1690,867,868],"class_list":["post-9563","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-filosofia","tag-absoluto","tag-g-w-f-hegel","tag-karl-marx"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9563","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9563"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9563\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/9565"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9563"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9563"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9563"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}