{"id":976,"date":"2008-06-27T00:00:00","date_gmt":"2008-06-27T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=976"},"modified":"2020-02-25T11:15:04","modified_gmt":"2020-02-25T10:15:04","slug":"una-entrevista-con-alan-sokal-sobre-imposturas-intelectuales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=976","title":{"rendered":"Una entrevista con Alan Sokal sobre Imposturas intelectuales"},"content":{"rendered":"<p><u>Presentaci\u00f3n<\/u>.<\/p>\n<p>Alan Sokal es profesor de F\u00edsica en la Universidad de Nueva York, investigador en el \u00e1mbito de la f\u00edsica de part\u00edculas y coautor, juntamente con Jean Bricmont, a su vez profesor de f\u00edsica te\u00f3rica en la Universidad Cat\u00f3lica de Lovaina, de <i>Imposturas intelectuales<\/i>, libro recientemente editado por Paid\u00f3s, en castellano, y por Emp\u00faries, en catal\u00e1n.<\/p>\n<p>El nombre de Alan Sokal apareci\u00f3 en primera p\u00e1gina de grandes diarios norteamericanos y europeos (<i>New York Times<\/i>, <i>International Herald Tribune<\/i>, <i>London Observer<\/i>,<i> Le Monde<\/i>) cuando se supo que un art\u00edculo suyo publicado en <i>Social Text <\/i>en 1996<i> <\/i>no era ni m\u00e1s menos que una trabajada parodia con carga de profundidad anti-postmoderna, anti-relativista y anti-deconstructivista El libro sobre el que discutimos a lo largo de la conversaci\u00f3n fue editado un a\u00f1o m\u00e1s tarde y en \u00e9l expone y profundiza sus ideas sobre las imposturas y la falta de rigor de algunos intelectuales que, b\u00e1sicamente, son de origen franc\u00e9s, sin que esto tenga inter\u00e9s especial alguno. Como el mismo Sokal afirma en la entrevista, posici\u00f3n que los entrevistadores gozosamente compartimos, las ideas, como los trabajadores, no tienen patria, o mejor, no deber\u00edan tenerla, y de hecho muchos de los autores citados en el art\u00edculo publicado en <i>Social Text<\/i> no son franceses, sino norteamericanos. As\u00ed pues ver estas cr\u00edticas como una manifestaci\u00f3n de la prepotencia americana o de la animadversi\u00f3n belga hacia la cultura francesa es una aut\u00e9ntica parodia, en este caso absolutamente irrelevante , de lo discutido.<\/p>\n<p>El art\u00edculo de Sokal, que no hay duda que va a tener un lugar preponderante en la Biblioteca universal borgiana, lleva por t\u00edtulo \u201cTransgredir las fronteras: hacia una hermen\u00e9utica transformadora de la gravedad cu\u00e1ntica\u201d (Transgressing the Boundaries: Towards a Transformative Hermeneutics of Quantum Gravity) y recuerda vagamente el trabajo fundacional de 1973 del antrop\u00f3logo Clifford Geertz, <i>Thick Description: Toward an Interpretative Theory of Culture<\/i> (Descripci\u00f3n gruesa: hacia una teor\u00eda interpretativa de la cultura). Est\u00e1 incluido como ap\u00e9ndice A en el libro (pp. 231-274) y hab\u00eda sido publicado ya en castellano en <i>La balsa de la medusa<\/i> (num 45-46). Fue tomado originariamente como una defensa del postmodernismo cultural, filos\u00f3fico, realizada, adem\u00e1s, para regocijo de los postmodernistas, por un cient\u00edfico proveniente de la big science. \u00a1Al fin, los f\u00edsicos te\u00f3ricos, los cient\u00edficos de la naturaleza, se hab\u00edan dado cuenta de la real marcha de las cosas!<\/p>\n<p>Un mes despu\u00e9s de su publicaci\u00f3n, el mismo Sokal se encarg\u00f3 de explicar que se trataba de una mera parodia que intentaba mostrar el abuso intencionado del lenguaje cient\u00edfico por parte de algunos intelectuales, fil\u00f3sofos y cient\u00edficos sociales, y de la vaciedad te\u00f3rica que se ocultaba detr\u00e1s de discursos supuestamente profundos por oscuros o, tal vez mejor, oscuros por profundos. <i>Social Text<\/i> se neg\u00f3 esta vez a publicar este breve art\u00edculo (\u201cTransgredir las fronteras: un ep\u00edlogo\u201d, incluido como ap\u00e9ndice C del libro, pp. 283-294) alegando que no se aten\u00eda a sus pautas de calidad intelectual. Apareci\u00f3, por fin, en oto\u00f1o de 1996, en <i>Disent<\/i> 43 (4), pp. 93-99.<\/p>\n<p><i>Imposturas intelectuales<\/i> es, en nuestra opini\u00f3n, un an\u00e1lisis demoledor de lo que el mismo Sokal ha llamado el \u201craciocinio chapucero\u201d de postmodernistas, constructivistas sociales y relativistas cognitivos, am\u00e9n de antiguos estructuralistas. Filos\u00f3ficamente el punto nodal de su trabajo es su cr\u00edtica a las concepciones que niegan objetividad al conocimiento cient\u00edfico, a las posiciones que sostienen que no existen verdades objetivas ni en ciencias sociales ni en ciencias naturales, y que la validez de cualquier afirmaci\u00f3n es relativa al individuo que la elabor\u00f3, al grupo social o al g\u00e9nero al que pertenece o a la cultura en la que se encuentra inmerso. En todo caso, es bueno recordar que el an\u00e1lisis de Sokal y Bricmont se centra, exclusivamente, en palabras del propio autor, en el \u00e1mbito de las ciencias naturales. De ello no deber\u00eda inferirse la aceptaci\u00f3n del relativismo cognitivo en el \u00e1mbito de las ciencias sociales. Los autores, simplemente, no se manifiestan sobre este punto. Las implicaciones pol\u00edticas, para una posici\u00f3n de izquierdas, de la posici\u00f3n epist\u00e9mica relativista son comentadas por Sokal, con toda claridad, a lo largo de la entrevista<\/p>\n<p>Alan Sokal ha recordado en alguna ocasi\u00f3n que se inspir\u00f3 para escribir su art\u00edculo en un libro editado en 1994 por el matem\u00e1tico Norman J. Levitt y el bi\u00f3logo Paul R. Gross, <i>Higher Superstition: The Academic Left and Its Quarrels with Science<\/i>, un alegato educado, pero contundente, contra una serie de autores (especialmente, humanistas y activistas ecologistas de izquierda) por su hostilidad a la ciencia.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de su publicaci\u00f3n, Sokal recibi\u00f3 numerosos mensajes de humanistas y cient\u00edficos de las ciencias sociales en los que le agradec\u00edan su parodia y donde manifestaban sus quejas porque despu\u00e9s de haber insistido durante a\u00f1os alguien de fuera de su campo tuviera que venir y probar que, lamentablemente, \u201cnuestro emperador local estaba desnudo\u201d.<\/p>\n<p>Sokal fue profesor de matem\u00e1ticas en la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de Managua durante algunos veranos de la d\u00e9cada de los ochenta. Elabor\u00f3 en aquella \u00e9poca (1987) un trabajo, hasta ahora in\u00e9dito, que lleva por t\u00edtulo \u201cInforme sobre el plan de estudios de las carreras de Matem\u00e1tica, Estad\u00edstica y Computaci\u00f3n\u201d. Los entrevistadores presupusimos que su castellano cervantino proven\u00eda de esta experiencia pedag\u00f3gica durante el gobierno sandinista. El mismo Sokal nos sac\u00f3 de nuestro error: a los 25 a\u00f1os, siendo estudiante de Princeton, era miembro activo de los comit\u00e9s de solidaridad con Chile, y empez\u00f3 por ello, y por la estancia de su hermana en Latinoam\u00e9rica, a estudiar castellano. Lo aprendi\u00f3 leyendo a Mafalda y escuchando a V\u00edctor Jara. Al no olvidado autor de \u201cTe recuerdo Amanda\u201d, seguramente, le hubiera complacido conocer esta informaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La entrevista fue realizada el 20 de abril de 1998. Una vez transcrita fue corregida por el propio Sokal. A los entrevistadores nos pareci\u00f3 conveniente a\u00f1adir algunas preguntas, b\u00e1sicamente sobre el tema del relativismo filos\u00f3fico. Sokal, con toda amabilidad y prontitud, se brind\u00f3 a contestarlas. Las hemos a\u00f1adido a la entrevista original seg\u00fan nuestro propio criterio.<\/p>\n<p>La presentaci\u00f3n y las notas que acompa\u00f1an al texto son de nuestra entera responsabilidad. L\u00f3gicamente, no han sido revisadas por Alan Sokal.<\/p>\n<p><b>Salvador L\u00f3pez Arnal y Joan Benach (SLA-JB): Su libro, el libro que han escrito usted y Jean Bricmont,<\/b><i><b> Imposturas intelectuales<\/b><\/i><b>, editado por Paid\u00f3s en castellano y por Edicions 62 en catal\u00e1n, est\u00e1 estructurado, tal como ustedes mismos se\u00f1alan en la introducci\u00f3n, sobre dos temas distintos. Han tenido la generosidad de ofrecernos dos por uno, incluso tres por uno si tenemos en cuenta el ep\u00edlogo. \u00bfPodr\u00eda explicarnos brevemente el n\u00facleo, las tesis b\u00e1sicas, de estas dos partes diferenciadas?<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Alan Sokal (AS): La primera parte del libro es una compilaci\u00f3n de abusos groseros en el uso de conceptos, de t\u00e9rminos cient\u00edficos, por parte de ciertos renombrados intelectuales, digamos filos\u00f3fico-literarios, franceses, como Jacques Lacan, Julia Kristeva, Jean Baudrillard, Gilles Deleuze, F\u00e9lix Guattari, etc. y demostramos, creo que sin lugar a dudas, que estos autores han tirado palabras eruditas a la cara de sus lectores no cient\u00edficos sin preocuparse en lo m\u00e1s m\u00ednimo por su significado y, sobre todo, por su relevancia para los temas que pretend\u00edan estudiar, ya sea el psicoan\u00e1lisis, la semi\u00f3tica, la sociolog\u00eda, la filosof\u00eda, o lo que sea.<\/p>\n<p>Obviamente \u00e9sta es la parte del libro que provoc\u00f3 tanto esc\u00e1ndalo en Francia, pero, desde mi punto de vista, es la parte intelectualmente menos interesante porque realmente creo que, de hecho, es irrebatible. En Francia, en las cr\u00edticas que fueron publicadas despu\u00e9s de la publicaci\u00f3n de nuestro libro, casi nadie trat\u00f3 realmente de abordar nuestros argumentos y de refutarlos. Se hicieron cr\u00edticas irrelevantes acerca de nuestras supuestas motivaciones para escribir el libro, o referencias a otros asuntos laterales, pero no se intent\u00f3 refutar nuestros argumentos.<\/p>\n<p>Ahora bien, la segunda parte del libro me parece m\u00e1s interesante y tambi\u00e9n mucho m\u00e1s delicada. Se trata de una cr\u00edtica del relativismo cognitivo, de la idea de que afirmaciones de hecho, ya sean hechos comunes como, por ejemplo, hay un vaso de agua sobre la mesa delante de m\u00ed, o afirmaciones hist\u00f3ricas o cient\u00edficas, no pueden ser verdaderas o falsas objetivamente, transculturalmente, sino que s\u00f3lo pueden ser verdaderas o falsas relativamente a una cultura o a un determinado grupo social o algo as\u00ed. Nosotros queremos criticar esas ideas y tratar tambi\u00e9n de explicar en parte c\u00f3mo surgieron.<\/p>\n<p>Esas concepciones surgieron partiendo de ideas v\u00e1lidas de la filosof\u00eda de las ciencias contempor\u00e1neas y se fueron deslizando hacia nociones, a nuestro parecer, no v\u00e1lidas gracias a ambig\u00fcedades del lenguaje y a errores de l\u00f3gica. El prop\u00f3sito de ese largo cap\u00edtulo del libro es desenredar algunas de las confusiones que nos parecen muy difundidas, no tanto en c\u00edrculos filos\u00f3ficos sino en c\u00edrculos de las ciencias sociales, por lo menos en Estados Unidos, pero nos parece que ocurre tambi\u00e9n en otros pa\u00edses.<\/p>\n<p>Este es m\u00e1s o menos el resumen del contenido del libro y es natural, obviamente, preguntarse cu\u00e1l es la relaci\u00f3n entre estas dos parte, por qu\u00e9 hemos decidido juntarlas en un \u00fanico libro. De hecho, Jean Bricmont y yo discutimos durante mucho tiempo antes de decidirnos a poner las dos cosas juntas. La relaci\u00f3n entre las dos partes del libro es principalmente sociol\u00f3gica, es decir, que los pensadores franceses de las imposturas propiamente dichas, la primera parte del libro, est\u00e1n de moda en muchos de los mismos c\u00edrculos acad\u00e9micos, por lo menos norteamericanos, en los que el relativismo cognitivo es moneda corriente, en los que es la filosof\u00eda subyacente general, pero es importante subrayar que la palabra \u201cimposturas\u201d del t\u00edtulo se refiere \u00fanicamente a la primera parte del libro y que en la segunda parte, en la dedicada al relativismo, no acusamos a nadie de imposturas. Criticamos a algunos autores de errores de pensamiento, de ambig\u00fcedades del lenguaje, pero no de imposturas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i><b>SLA-JB: En todo caso, m\u00e1s all\u00e1 de esta vinculaci\u00f3n sociol\u00f3gica, ustedes admitir\u00edan seguramente lectores que coincidieran con las posiciones que ustedes mantienen en ambas partes y otros que, por contra, solamente estuvieran de acuerdo con las tesis de alguna de estas dos partes.<\/b><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>AS: Claro, claro. Los argumentos de las dos partes deben ser evaluados separadamente. El lector tiene todo el derecho en estar de acuerdo con nosotros s\u00f3lo en una parte y no con otra.<\/p>\n<p>Yo a\u00f1adir\u00eda tambi\u00e9n que en la primera parte, en la dedicada a las imposturas, se trata de ocho o nueve autores distintos y cada uno tiene que ser juzgado independientemente. Obviamente, no podemos inculparle a Kristeva las imposturas de Lacan o viceversa. Cada texto tiene que ser valorado separadamente. El lector tiene todo el derecho de discrepar de nosotros en algo y de estar de acuerdo en otra cosa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i><b>SLA-JB: Si le parece podr\u00edamos centrarnos, en primer lugar, en el apartado de las imposturas, en sus comentarios cr\u00edticos a la obra de Jacques Lacan, de Julia Kristeva, de Paul Virilio, etc.<\/b><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>AS: De acuerdo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i><b>SLA-JB: Si no todos, la mayor\u00eda de los autores criticados son franceses. \u00bfTienen ustedes acaso alguna especial animadversi\u00f3n respecto a la intelectualidad francesa? \u00bfPodr\u00eda indicarnos sucintamente qu\u00e9 es exactamente lo que ustedes sostienen respecto a la obra de estos autores? <\/b><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>AS: En absoluto, nuestras cr\u00edticas no tienen nada que ver con una posici\u00f3n nacionalista. El hecho de que los autores de esta primera parte sean franceses se debe a varios factores. En primer lugar, a nuestra competencia. Bricmont y yo no leemos alem\u00e1n, por ejemplo. No somos entonces competentes para criticar a escritores alemanes contempor\u00e1neos o menos contempor\u00e1neos.<\/p>\n<p>Hay otras razones, pero para explicarme mejor tengo que volver a la parodia que dio lugar a todo esto. En la parodia, que est\u00e1 recogida en el libro como ap\u00e9ndice A, ver\u00e1n que los autores citados son, principalmente, norteamericanos y brit\u00e1nicos y, en menor medida, franceses, pero me di cuenta de una cierta divisi\u00f3n sociol\u00f3gica, es decir, que los autores norteamericanos que yo criticaba son generalmente profesores con puestos fijos en buenas universidades pero no son estrellas intelectuales, porque en Estados Unidos no existen estrellas intelectuales, es un pa\u00eds principalmente anti-intelectual. En Francia, sin embargo, hay estrellas intelectuales y los autores citados en estos libros figuran entre las estrellas supuestamente m\u00e1s brillantes del pensamiento contempor\u00e1neo franc\u00e9s. Entonces, obviamente, la decisi\u00f3n de qu\u00e9 textos conviene criticar no es exclusivamente funci\u00f3n del grado del abuso cometido, sino tambi\u00e9n de la notoriedad de los autores. No es muy relevante criticar a autores desconocidos, o mucho menos conocidos.<\/p>\n<p>Vi luego que los autores m\u00e1s destacados en la parodia que hab\u00eda escrito eran franceses. Hablando con amigos norteamericanos de las humanidades, de las ciencias sociales, me dijeron: mira, estos autores son muy importantes en nuestros campos, est\u00e1n muy de moda, y t\u00fa los ha pillado con la mano en la masa. Tienes la obligaci\u00f3n moral de hacer p\u00fablico el dossier que tienes.<\/p>\n<p>El dossier que hab\u00eda compilado iba mucho m\u00e1s all\u00e1 de lo que hab\u00eda expuesto en la parodia y fue en ese momento cuando me di cuenta de que los m\u00e1s importantes escritores en el dossier eran franceses. Entonces fue cuando pens\u00e9 que lo justo era escribir el libro en franc\u00e9s y publicarlo en Francia en primer lugar, porque no ser\u00eda justo lanzar una bomba de tal envergadura desde el otro lado del charco. Era consciente de que, en parte, iba a provocar una reacci\u00f3n nacionalista y a\u00fan peor si hubi\u00e9ramos publicado el libro en ingl\u00e9s en Estados Unidos. Fue por eso por lo que Jean Bricmont acept\u00f3 colaborar conmigo y por lo que lo escribimos en franc\u00e9s.<\/p>\n<p>Pero tengo que subrayar que no se trata de ninguna discusi\u00f3n nacionalista. Para nosotros las ideas no tienen patria. Nuestro libro es simplemente una cr\u00edtica de ciertos textos de ciertos autores que resulta que son franceses, pero no es una cr\u00edtica global al \u201cpensamiento franc\u00e9s\u201d, as\u00ed entre comillas. En realidad, yo no creo que haya un pensamiento franc\u00e9s o un pensamiento norteamericano o un pensamiento catal\u00e1n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i><b>SLA-JB. D\u00e9jenos defender causas que no son nuestras del todo. Ustedes denuncian a estos autores por hablar prolijamente de teor\u00edas cient\u00edficas y por el uso indebido de cierta terminolog\u00eda, pero perm\u00edtanos decirle que tal vez eso sea algo injusto. Puede ser l\u00f3gico que autores no especialistas usen t\u00e9rminos de las ciencias naturales y de las ciencias formales con cierta imprecisi\u00f3n. Ustedes, por ejemplo, citan el caso de una ecuaci\u00f3n mal copiada por Latour (nota 4, p. 132 de la edici\u00f3n castellana), pero aqu\u00ed, como en muchos otros asuntos, quien est\u00e9 libre de pecado que tire la primera piedra. Ustedes son f\u00edsicos-matem\u00e1ticos, f\u00edsicos-te\u00f3ricos, y, sin embargo, en este libro, no en sus ensayos more cient\u00edficos, creemos que se les han colado algunas imprecisiones. As\u00ed, en la p. 41, en la nota 8, ustedes escriben \u201cUn n\u00famero se llama \u201cirracional\u201d cuando no se puede expresar como la raz\u00f3n de dos n\u00fameros enteros\u201d. Y ponen los ejemplos de la ra\u00edz cuadrada de 2 o de pi. Luego siguen: \u201cLos n\u00fameros \u201cimaginarios\u201d, por su parte se introducen como soluciones de las ecuaciones polin\u00f3micas que tienen soluciones entre los n\u00fameros reales&#8230;\u201d. Pero, como es l\u00f3gico, deber\u00eda decir no que \u201ctienen soluciones reales\u201d sino que \u201cno tienen soluciones reales\u201d. <\/b><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>AS: Obviamente. Es un error que se desliz\u00f3, es un simple error tipogr\u00e1fico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i><b>SLA-JB. Pero, por ejemplo, en la p\u00e1g. 55&#8230;<\/b><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>AS (dirigi\u00e9ndose a la compa\u00f1era de Paid\u00f3s): Anota todos los errores tipogr\u00e1ficos, por favor. Gracias<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i><b>SLA-JB: No sabemos si \u00e9ste es un error tipogr\u00e1fico. En la p. 55, final de la nota 3, ustedes afirman: \u201cDe un modo m\u00e1s general se puede demostrar que cada conjunto infinito se puede poner en correspondencia uno-a-uno con algunos de sus subconjuntos\u201d. Pero definido as\u00ed, y aunque el \u201calgunos\u201d les salve un poco, cualquier conjunto es infinito porque cualquier conjunto se puede poner en correspondencia biun\u00edvoca consigo mismo. Ustedes deber\u00edan haber escrito aqu\u00ed \u201ccon algunos de sus subconjuntos propios\u201d<\/b><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>AS: Propios, efectivamente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i><b>SLA-JB: Y no lo hacen. Decimos esto por lo que discut\u00edamos anteriormente. Si ustedes que son f\u00edsicos te\u00f3ricos cometen alg\u00fan desliz, cosa probablemente inevitable, con m\u00e1s raz\u00f3n personas que no son de su campo pueden cometer algunos errores de m\u00e1s calado.<\/b><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>AS: Vuestra pregunta tiene dos partes. La primera parte es defender nuestro propio libro contra acusaciones de errores tipogr\u00e1ficos y cuestiones aparentemente pr\u00f3ximas,<\/p>\n<p>como las del segundo caso, el caso de la definici\u00f3n los conjuntos infinitos, que es una cuesti\u00f3n de pedagog\u00eda. El otro tema es defender nuestra cr\u00edtica de esos autores, cr\u00edtica que no tiene nada que ver con errores tipogr\u00e1ficos ni con peque\u00f1os deslices.<\/p>\n<p>En primer lugar, muchas gracias por haber se\u00f1alado que se nos escap\u00f3 un \u201cno\u201d. Si mir\u00e1is la edici\u00f3n inglesa o francesa, ver\u00e9is que hay un no en esa definici\u00f3n. Podemos corregirlo para futuras reediciones.<\/p>\n<p>En cuanto a la otra frase ten\u00e9is raz\u00f3n en cuanto que si escribi\u00e9ramos para un p\u00fablico cient\u00edfico hubi\u00e9ramos escrito \u201csubconjuntos propios\u201d. Soy muy consciente de ello. Fue una decisi\u00f3n pedag\u00f3gica visto que est\u00e1bamos escribiendo para lectores no cient\u00edficos, de los que no podemos suponer que entender\u00edan lo que es un subconjunto propio. Decidimos omitir el adjetivo propio para no crear mas confusi\u00f3n y, en realidad, no me acuerdo si en las ediciones francesa o inglesa hemos hecho lo mismo. No es una cosa muy importante.<\/p>\n<p>Ahora bien, pasemos a la parte m\u00e1s importante de la pregunta. \u00bfQu\u00e9 es lo que han hecho estos autores? Mantengo que no se trata de errores tipogr\u00e1ficos, ni de peque\u00f1os deslices, ni de peque\u00f1os errores. Si fuera as\u00ed tendr\u00edais toda la raz\u00f3n para sostener que no tiene sentido escribir todo un libro, sobre todo un libro, con el t\u00edtulo de <i>Imposturas intelectuales<\/i>, para criticar peque\u00f1os errores por parte de no especialistas. Pero no se trata de peque\u00f1os errores.<\/p>\n<p>Por ejemplo, lo que se\u00f1alabais de Latour lo hab\u00e9is cogido de una nota de pie de p\u00e1gina en la cual decimos \u201cDigamos de pasada que Latour copi\u00f3 mal estas ecuaciones\u201d. Obviamente, el centro de nuestra cr\u00edtica no tiene que ver con el hecho de que Latour copie mal ciertas ecuaciones. Es rid\u00edculo. Nuestra cr\u00edtica, en este caso, est\u00e1 centrada en el hecho de que \u00e9l pretende hacer afirmaciones profundas sobre el contenido de la teor\u00eda de la relatividad, de sus implicaciones filos\u00f3ficas y sociol\u00f3gicas, sin comprender algunos de los puntos claves de esa teor\u00eda.<\/p>\n<p>En cuanto a los otros autores, creo que su situaci\u00f3n es a\u00fan peor que la de Latour. Puedo decir honestamente que el cap\u00edtulo que le hemos dedicado es el cap\u00edtulo m\u00e1s d\u00e9bil del libro, en el sentido de que las imposturas de Bruno Latour son menos graves que las de Lacan o Kristeva, por ejemplo, o las de Deleuze o Guattari.<\/p>\n<p>No se trata, ni siquiera en el caso de Latour pero sobre todo en el caso de los dem\u00e1s, no se trata, dec\u00eda, de meros errores. Se trata de tirar palabras eruditas a la cara del lector sin preocuparse por su significado, sobre todo, sin preocuparse por explicar su significado a los lectores que se supone que, en general, no son cient\u00edficos y, sobre todo, sin preocuparse por dar argumentos sobre la relevancia de estos conceptos, en realidad, t\u00e9rminos cient\u00edficos, en los campos que quieren estudiar.<\/p>\n<p>Por ejemplo. Kristeva cita f\u00f3rmulas y teoremas muy, muy rebuscados, de la l\u00f3gica matem\u00e1tica. Son partes de la l\u00f3gica formal que no aparecen en el 99% de los trabajos publicados en revistas especializadas de esta disciplina, que no aparecen que yo sepa en f\u00edsica, y yo soy f\u00edsico-matem\u00e1tico, y ciertamente nunca son utilizados en qu\u00edmica o biolog\u00eda y, sin embargo, ella pretende que son conceptos clave para una teor\u00eda del lenguaje po\u00e9tico, pero obviamente sin proporcionar el menor razonamiento, sino, simplemente, tirando esas palabras a la cara del lector para intimidarlo, para impresionar al lector no cient\u00edfico.<\/p>\n<p>La respuesta es que esa cr\u00edtica que acab\u00e1is de formular puede sonar veros\u00edmil para quien no haya le\u00eddo el libro. Suena veros\u00edmil a priori si no has le\u00eddo los extractos que nosotros criticamos, pero si se leen cuidadosamente te das cuenta de que no se trata de meros errores. Es un hecho interesante que en casi todas las cr\u00edticas, en la mayor parte de las rese\u00f1as favorables a nuestro libro se reproducen algunos de los textos de Lacan, de Kristeva, de Irigaray o de Deleuze que criticamos, para dar al lector de la rese\u00f1a una idea de lo que estamos criticando mientras que las rese\u00f1as desfavorables suelen mantenerse al nivel de abstracci\u00f3n. Quieren defender el derecho de las ciencias sociales o de la filosof\u00eda a importar conceptos de otros campos te\u00f3ricos, quieren defender el derecho a la met\u00e1fora, quieren defender el derecho al pensamiento complejo, y nosotros estamos a favor de todos esos derechos pero todo esto no tiene nada que ver con defender la validez de los textos concretos que nosotros explicitamos en nuestra cr\u00edtica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i><b>SLA-JB: Perm\u00edtanos seguir en la l\u00ednea de defensa anterior&#8230; <\/b><\/i><b> <\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>AS: Claro, claro, es as\u00ed como podremos llegar a alg\u00fan conocimiento, confrontando los argumentos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i><b>SLA-JB: Hay otra cosa que le quer\u00edamos comentar y es que las interpretaciones que ustedes hacen de los textos que citan tal vez no sean las \u00fanicas posibles. <\/b><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>AS: Es posible. Vamos a ver.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i><b>SLA-JB: En algunos casos, otras lecturas, otras interpretaciones de los textos, podr\u00edan estar m\u00e1s pr\u00f3ximas a las posibles intencionalidades del autor. Usted citaba anteriormente a Lacan y a Kristeva. Nosotros quer\u00edamos discutir con usted dos textos, uno de Lacan y otro de Kristeva.<\/b><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>AS: Perfecto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i><b>SLA-JB: En la p\u00e1gina 41 de su libro, ustedes citan un texto de Lacan<\/b><\/i><i><b>. <\/b><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>AS: Sobre los n\u00fameros irracionales e imaginarios.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i><b>SLA-JB: Efectivamente. Nosotros coincidimos con usted en que no es f\u00e1cil ver la funci\u00f3n te\u00f3rica de las met\u00e1foras usadas aqu\u00ed por Lacan, pero no vemos que, necesariamente, Lacan confunda, tal vez s\u00ed, las nociones de n\u00famero irracional y n\u00famero imaginario. <\/b><\/i><\/p>\n<p><i><b> \u00c9l sostiene en el texto que comentamos que \u201c&#8230; la vida humana se podr\u00eda definir como un c\u00e1lculo en que el cero ser\u00eda irracional\u201d. Punto y seguido. Nos aclara expl\u00edcitamente que esta f\u00f3rmula no es m\u00e1s que una imagen, una met\u00e1fora matem\u00e1tica. Y luego nos indica el uso que \u00e9l hace del t\u00e9rmino \u201cirracional\u201d. Y dice: \u201cCuando digo \u201cirracional\u201d [SLA-JB: entrecomillado], no me refiero a cualquier estado emocional insondable sino precisamente a lo que se denomina un n\u00famero imaginario&#8230;\u201d y luego continua con el ejemplo de la ra\u00edz cuadrada de -1.<\/b><\/i><\/p>\n<p><i> <\/i><i><b>De ah\u00ed nosotros no inferimos que \u00e9l confunda n\u00famero irracional con n\u00famero imaginario sino, m\u00e1s bien, que \u00e9l usa el t\u00e9rmino \u201cirracional\u201d al definir metaf\u00f3ricamente la vida humana y luego lo define como \u00e9l cree m\u00e1s conveniente.<\/b><\/i><i><b> <\/b><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>AS: Define irracional como equivalente de imaginario. Es posible, pero ser\u00eda muy extra\u00f1o utilizar para ello dos palabras, varias palabras, que tienen sentido matem\u00e1tico-t\u00e9cnico. Est\u00e1 hablando de f\u00f3rmulas y en matem\u00e1ticas cero es un concepto matem\u00e1tico, e irracional es otro t\u00e9rmino matem\u00e1tico, al igual que imaginario.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i><b>SLA-JB: Pero aqu\u00ed, en este contexto, tal vez con \u201cirracional\u201d se quiera significar no imaginable, no intuible, o algo similar.<\/b><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>AS: S\u00ed, s\u00ed, pero es extra\u00f1o, muy extra\u00f1o, utilizar tantos t\u00e9rminos de la matem\u00e1tica para ello y, en segundo lugar, no hay que olvidar que usa algunos de ellos en su sentido t\u00e9cnico y, en cambio, el segundo t\u00e9rmino, irracional, que tiene un significado matem\u00e1tico, lo utiliza no en su significado matem\u00e1tico sino como sin\u00f3nimo de otra palabra \u201cimaginario\u201d que, esta s\u00ed, la usa en su sentido t\u00e9cnico. Resulta todo ello muy extra\u00f1o.<\/p>\n<p>Pero tengo que decir que el nudo gordiano, el centro de nuestra cr\u00edtica no est\u00e1 en el uso de las palabras \u201cirracional\u201d o \u201cimaginario\u201d sino en que est\u00e1 tirando a la cara del lector una supuesta met\u00e1fora matem\u00e1tica que no parece tener sentido desde un punto de vista matem\u00e1tico y, adem\u00e1s, \u00e9l no explica a sus lectores no cient\u00edficos que est\u00e1 tratando de decir con \u201cLa vida humana se podr\u00eda definir como un c\u00e1lculo en el que el cero ser\u00eda irracional\u201d. Quiera decir lo que quiera decir \u201cirracional\u201d, \u00bfqu\u00e9 ser\u00eda un c\u00e1lculo en el que el cero ser\u00eda irracional y qu\u00e9 tendr\u00eda que ver con la vida humana?. Parece m\u00e1s un aforismo que un razonamiento. Lacan se ha puesto aqu\u00ed, est\u00e1 dictando desde la posici\u00f3n del gran pensador y, desde ella, puede decir lo que quiera sin preocuparse por el sentido de sus palabras. Decir cosas como que \u201cla vida humana se podr\u00eda definir como un c\u00e1lculo en el que el cero ser\u00eda irracional\u201d, aforismos de ese g\u00e9nero, son t\u00edpicos de escritos religiosos, porque se sabe que los escritos religiosos no tienen sentido racional y que est\u00e1n all\u00ed para dar una apariencia de profundidad inalcanzable para el lector ordinario, y me parece que muchos textos de Lacan desempe\u00f1an la misma funci\u00f3n, que hay una cierta afinidad entre algunos de sus escritos y los textos religiosos.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n tengo que subrayar que ese texto que acab\u00e1is de citar no es el peor texto sobre los n\u00fameros irracionales. Lo citamos para introducir el segundo texto que es peor, mucho peor. Decimos que \u201cEs cierto que, en este caso, Lacan habla prudentemente de met\u00e1fora, aun cuando no es f\u00e1cil ver la funci\u00f3n te\u00f3rica que dicha met\u00e1fora (&#8230;) pueda desempe\u00f1ar. Sin embargo, un a\u00f1o despu\u00e9s, desarroll\u00f3 un poco m\u00e1s el papel psicoanal\u00edtico de los n\u00fameros imaginarios\u201d. Y citamos a continuaci\u00f3n un texto que es claramente peor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i><b>SLA-JB: Si no agotamos su paciencia, d\u00e9jenos ponerle otro ejemplo y es el \u00faltimo. Ustedes reproducen un texto de Julia Kristeva (pp. 54-55 de la edici\u00f3n castellana) y en ese fragmento la autora afirma \u201cPor lo tanto, es imposible formalizar el lenguaje po\u00e9tico con los procedimientos l\u00f3gicos, cient\u00edficos, actuales sin desnaturalizarlo. Una semi\u00f3tica literaria se debe elaborar a partir de una l\u00f3gica po\u00e9tica en la que el concepto de potencia del continuo englobar\u00eda el intervalo de 0 a 2, un continuo donde el 0 denota y el 1 est\u00e1 transgredido impl\u00edcitamente\u201d. <\/b><\/i><\/p>\n<p><i> <\/i><i><b>Entendemos y compartimos lo que ustedes dicen en torno a \u00faltima aseveraci\u00f3n sobre el intervalo [0,2], pero intentando comprender a Kristeva lo que tal vez ella quiera sostener es que la \u00fanica l\u00f3gica adecuada para la construcci\u00f3n de una l\u00f3gica po\u00e9tica ser\u00eda una l\u00f3gica multivalorada, no una l\u00f3gica bivalente 0-1 o V-F sino una l\u00f3gica en la que se admitieran valores distintos del 0 y del 1, en la l\u00ednea de las l\u00f3gicas polivalentes de Jan Lukasiewicz, autor al que ella misma hace referencia en un paso anterior.<\/b><\/i><\/p>\n<p><i><b> Es decir, m\u00e1s all\u00e1 de una interpretaci\u00f3n literal, se podr\u00edan intentar buscar resonancias que tal vez est\u00e9n detr\u00e1s de esos textos donde la autora probablemente quiera referirse a un asunto plausible, no tan descabellado como el que podr\u00eda sugerir una lectura estricta de lo que se\u00f1ala.<\/b><\/i><\/p>\n<p>AS: En primer lugar, el texto que coment\u00e1is hay que leerlo en el contexto de lo que dice despu\u00e9s cuando se apoya cada vez m\u00e1s en la potencia del continuo y sostiene expl\u00edcitamente que es un \u201cconcepto que hemos tomado de Cantor\u201d. Habla de conjuntos infinitos. No hay duda. Claro que est\u00e1 utilizando la expresi\u00f3n \u201cpotencia del continuo\u201d en su sentido t\u00e9cnico.<\/p>\n<p>Obviamente, aunque no est\u00e9 muy claro lo que quiere decir l\u00f3gica po\u00e9tica, tal vez hubiera debido decir que si se quiere elaborar una \u201cl\u00f3gica po\u00e9tica\u201d se debe utilizar una l\u00f3gica multivalorada, pero hay que tener en cuenta que en algunos lugares de este texto tambi\u00e9n se refiere al principio del tercio excluso y a las l\u00f3gicas multivaloradas y que, por consiguiente, Kristeva es consciente de la existencia de ese tipo de l\u00f3gicas y entonces se supone que, en buena l\u00f3gica, tendr\u00eda que escribir \u201cl\u00f3gicas multivaloradas\u201d cuando quisiera hacer referencia a este tipo de l\u00f3gicas.<\/p>\n<p>Pero otra vez este texto no es el peor. Citamos este texto como introducci\u00f3n para explicar lo que est\u00e1 tratando de hacer. Los peores textos vienen despu\u00e9s cuando tira grandes f\u00f3rmulas a la cara del lector sin explicar en lo m\u00e1s m\u00ednimo su pertinencia para una teor\u00eda del lenguaje po\u00e9tico. Utiliza el axioma de elecci\u00f3n, la hip\u00f3tesis generalizada del continuo,&#8230; \u00a1Es incre\u00edble! Yo nunca he visto la hip\u00f3tesis generalizada del continuo, ni siquiera la hip\u00f3tesis del continuo a secas, sin generalizar, en f\u00edsica matem\u00e1tica, sin hablar de las teor\u00edas usuales del lenguaje po\u00e9tico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i><b>SLA-JB: Nos alejamos ahora de Kristeva. En su intermezzo sobre la teor\u00eda del caos, usted comenta un cap\u00edtulo, una secci\u00f3n de La condici\u00f3n postmoderna de Lyotard. Ustedes ridiculizan algunas de sus afirmaciones&#8230;<\/b><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>AS: Yo no dir\u00eda ridiculizar. Mejor criticamos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i><b>SLA-JB. De acuerdo. Ustedes critican&#8230;<\/b><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>AS: Perd\u00f3n. Hay que subrayar que nuestra cr\u00edtica de Lyotard es mucho m\u00e1s suave que nuestra cr\u00edtica de los dem\u00e1s autores. Es por eso que no le hemos dedicado un cap\u00edtulo aparte porque juzgamos que sus errores, sus saltos de razonamiento, son muy criticables pero pertenecen a una clase muy diferente de las imposturas de Lacan o de Kristeva.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i><b>SLA-JB: Rectificamos. Ustedes critican algunas de sus afirmaciones, algunas de las tesis de Lyotard, pero perm\u00edtame ir algo mas all\u00e1 de sus buenas razones cr\u00edticas. \u00bfNo habr\u00e1 siempre un riesgo inevitable de falta de rigor o de imprecisi\u00f3n cuando queremos tener visi\u00f3n de conjunto? <\/b><\/i><\/p>\n<p>AS: Visi\u00f3n de conjunto \u00bfde qu\u00e9?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i><b>SLA-JB: De la sociedad, del mundo, de nuestro papel en la historia, de nuestra relaci\u00f3n con el medio natural o con otros seres vivientes. Si queremos saber a qu\u00e9 atenernos en la sociedad, en el mundo, en nuestro papel de seres racionales \u00bfno necesitamos una cosmovisi\u00f3n por provisional y revisable que esta sea? \u00bfConstruirla no pasa inevitablemente por no ser siempre totalmente rigurosos? Nadie puede saber todo de todo, nadie puede ser experto en todo. Estamos frente a un dilema: saber casi todo de casi nada y no saber nada de todo, o bien intentar visi\u00f3n global, comprensi\u00f3n de totalidades, con riesgo a equivocarnos, a especular sin base suficiente. Y esto no ocurre s\u00f3lo cuando estas tareas las realizan fil\u00f3sofos aficionados a la ciencia o literatos con vena (y arteria) especulativa sino tambi\u00e9n cuando algunos cient\u00edficos se ponen manos a la obra. Por ejemplo, Stengers o Ilya Prigogine. <\/b><\/i><b> <\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>AS: De hecho nosotros criticamos muy duramente a Prigogine y Stengers, que parecen ser los cient\u00edficos preferidos de los literatos postmodernos.<\/p>\n<p>Volviendo a vuestra pregunta, he de decir que yo estoy completamente de acuerdo en que obviamente hay un lugar para el trabajo digamos especializado y hay tambi\u00e9n lugar para un trabajo m\u00e1s general, y que en un trabajo m\u00e1s general obviamente uno corre el riesgo de ir m\u00e1s all\u00e1 de sus propias competencias e incurrir en errores, pero los textos que criticamos de Lyotard, he de decirlo otra vez, son muy extremos.<\/p>\n<p>En el cap\u00edtulo de <i>La condici\u00f3n postmoderna<\/i> que comentamos, Lyotard quiere extraer lecciones filos\u00f3ficas de la ciencia contempor\u00e1nea. Es una finalidad completamente justificable. El problema es que su an\u00e1lisis est\u00e1 trufado, desde el inicio hasta el fin, de malentendidos sobre el contenido de las ciencias que pretende estudiar y, sobre todo, est\u00e1 lleno de saltos l\u00f3gicos, de llamativos errores de razonamiento. \u00c9l enuncia supuestas lecciones filos\u00f3ficas que realmente no son consecuencia de las disciplinas cient\u00edficas que est\u00e1 analizando y en su conclusi\u00f3n, con cuatro tesis b\u00e1sicas, est\u00e1 mezclando mil cosas que ha estudiado s\u00f3lo a nivel superficial, muy superficial. Consiguientemente, esto no es un intento justificable de extraer conclusiones o lecciones filos\u00f3ficas de la ciencia moderna. Lyotard, c\u00f3mo decirlo, escribe cosas muy superficiales y muy enga\u00f1osas sobre teor\u00edas cient\u00edficas que \u00e9l claramente no entiende m\u00e1s que, en el mejor de los casos, a nivel de vulgarizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Y otra vez creo que ten\u00e9is toda la raz\u00f3n al decir que los fil\u00f3sofos tienen el derecho, y hasta la obligaci\u00f3n, de estudiar, de analizar las ciencias contempor\u00e1neas y de extraer sus implicaciones filos\u00f3ficas. Es obvio que mientras realizan esta tarea pueden incurrir en errores, lo mismo que cualquier persona, pero sobre este punto, para tomar consciencia de lo que nosotros queremos decir, hay que comparar lo que ha hecho Lyotard con el trabajo de otros fil\u00f3sofos serios que han analizado los mismos temas cient\u00edficos con conocimiento de causa, sabiendo de lo que est\u00e1n hablando. Nosotros citamos, por ejemplo, en el caso de la teor\u00eda del caos, a Stephen H. Kellert, un fil\u00f3sofo que ha escrito un buen libro sobre el tema, cuyos primeros cap\u00edtulos son buena divulgaci\u00f3n para ense\u00f1ar, al lector no cient\u00edfico, de qu\u00e9 trata la teor\u00eda del caos y cuyos \u00faltimos cap\u00edtulos son un intento estimable de analizar las implicaciones filos\u00f3ficas de esta teor\u00eda. Nosotros se\u00f1alamos en nuestro libro que no coincidimos con todas sus conclusiones pero nos parece que estamos frente a un trabajo serio.<\/p>\n<p>Lo mismo puede decirse sobre otros temas de la ciencia moderna. Sobre la mec\u00e1nica cu\u00e1ntica, por ejemplo, citamos buenos libros de fil\u00f3sofos serios, pero el an\u00e1lisis de Lyotard no es serio. \u00c9se es el problema.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i><b>SLA-JB: Ustedes en el libro apenas citan a Michel Foucault, pero, por ejemplo, utilizan una cita de este autor en el cap\u00edtulo octavo, el que dedican a Gilles Deleuze y a F\u00e9lix Guattari. \u00bfC\u00f3mo puede analizarse el deslumbramiento de algunos autores, como por ejemplo el mismo Foucault, frente a algunos de los desarrollos que ustedes critican tan exhaustivamente? \u00bfC\u00f3mo explicar los t\u00e9rminos altamente elogiosos que usa Foucault para referirse a los libros de Deleuze, Diferencia y repetici\u00f3n y L\u00f3gica del sentido? \u00c9l sostiene que se trata de dos libros tan extraordinarios que resulta dif\u00edcil comentarlos y vaticina que tal vez llegue un d\u00eda en que el siglo sea deleuziano.<\/b><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>AS: Hay varias preguntas aqu\u00ed. En primer lugar, hemos comenzado cada cap\u00edtulo con un ep\u00edgrafe en el que otro autor c\u00e9lebre halaga los textos que nosotros vamos a criticar y el prop\u00f3sito de ello es dejar claro que no estamos criticando a ciertos individuos, sino, m\u00e1s bien, una cultura intelectual, lo mismo en Francia que en EE.UU., que ha tolerado y hasta halagado estos abusos.<\/p>\n<p>Ahora bien, Foucault aparece en el libro \u00fanicamente en este ep\u00edgrafe halagando dos libros de Deleuze, <i>Diferencia y repetici\u00f3n<\/i> y <i>L\u00f3gica del sentido<\/i>, libros de los que nosotros criticamos algunos extractos en el cap\u00edtulo dedicado a \u00e9l y a Guattari. En todo caso, no me corresponde a m\u00ed explicar por qu\u00e9 Foucault halag\u00f3 esos libros de Deleuze y de todas formas nuestro prop\u00f3sito principal no es criticar a Foucault.<\/p>\n<p>Ahora bien, tal vez la pregunta m\u00e1s importante sea la siguiente: por qu\u00e9 raz\u00f3n, dado que Foucault es considerado un pensador \u201cpostmoderno\u201d, as\u00ed entre comillas, y visto que Foucault est\u00e1 tambi\u00e9n de moda en muchos de esos mismos c\u00edrculos acad\u00e9micos americanos donde est\u00e1n de moda los otros autores que criticamos, por qu\u00e9 Foucault, dec\u00eda, no aparece en el libro. Y la misma pregunta con Derrida, por ejemplo. La respuesta es que en la primera parte del libro, en la parte de las imposturas, nos hemos limitado a abusos de la matem\u00e1tica o de la f\u00edsica por razones de competencia. Nosotros, como dije, somos f\u00edsico-matem\u00e1ticos, no somos competentes para criticar abusos de conceptos o teor\u00edas de la biolog\u00eda o de la ling\u00fc\u00edstica. Es entonces por esta restricci\u00f3n por lo que \u00fanicamente incluimos a los autores que repetidamente han abusado de la matem\u00e1tica o de la f\u00edsica y Foucault y Derrida no entran en esa categor\u00eda. Que yo recuerde Foucault nunca ha abusado de la matem\u00e1tica o de la f\u00edsica y Jacques Derrida, que yo sepa, lo ha hecho s\u00f3lo una vez, aunque la ocasi\u00f3n sea muy divertida y est\u00e9 citada en la parodia. Pero no hemos escrito un cap\u00edtulo sobre \u00e9l porque no es nuestro prop\u00f3sito criticar un abuso aislado aunque ese abuso sea en s\u00ed mismo muy criticable.<\/p>\n<p>Ahora bien, en la segunda parte del libro, en la parte sobre relativismo cognitivo, nos restringimos al relativismo filos\u00f3fico que est\u00e1 centrado en las ciencias naturales y que yo sepa la posici\u00f3n relativista de Foucault est\u00e1 principalmente basada, es relativa a las ciencias sociales y yo creo que \u00e9l nunca ha enunciado un relativismo cognitivo respecto a las ciencias naturales. Es por ello por lo que no aparece tampoco en esta parte del libro.<\/p>\n<p>\u00c9stas son, b\u00e1sicamente, las razones por las que la obra de Foucault no aparece en nuestro trabajo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i><b>SLA-JB: Quer\u00edamos pasar ahora a esta segunda parte del libro, pero antes nos gustar\u00eda hacerle un pregunta algo general. Algunas de las cuestiones tratadas por ustedes nos llevan al viejo tema de las dos culturas. \u00bfC\u00f3mo explicar el desconocimiento cient\u00edfico b\u00e1sico de algunos creadores literarios y de algunos pensadores? \u00bfTiene usted alguna conjetura sobre este punto?<\/b><\/i><b> <\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>AS: Esta es una cuesti\u00f3n bastante complicada porque se trata de la historia intelectual y de la sociolog\u00eda de ideas y nosotros s\u00f3lo podemos ofrecer algunas conjeturas. En el ep\u00edlogo de nuestro libro ofrecemos algunas hip\u00f3tesis sobre esas cuestiones, pero subrayamos que no son m\u00e1s que conjeturas y, probablemente, hay muchos factores que nosotros hemos subestimado o incluso ignorado. Adem\u00e1s, para cada pregunta sociol\u00f3gica de ese tipo la respuesta puede ser diferente en diferentes pa\u00edses y en diferentes \u00e9pocas.<\/p>\n<p>En Francia creo que la respuesta tiene algo que ver con el sistema educativo que separa muy fuertemente la filosof\u00eda y las humanidades de las ciencias naturales y, por consiguiente, un fil\u00f3sofo puede carecer de formaci\u00f3n matem\u00e1tica o cient\u00edfica. Hay adem\u00e1s, en Francia, una frecuente elecci\u00f3n de los estudios de fobosof\u00eda y de humanidades por parte de estudiantes que saben manejar muy bien el lenguaje y la ret\u00f3rica y, en cambio, tal vez se pone poco \u00e9nfasis en el razonamiento l\u00f3gico. En tercer lugar, en la educaci\u00f3n francesa se empuja a los estudiantes a escribir de casi todo mientras que, por ejemplo, en los Estados Unidos, hay una mayor especializaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Esos factores combinados pueden llevar a algunos intelectuales a sentirse habilitados para opinar sobre cualquier asunto sin real conocimiento de causa. En todo caso, este asunto es un tema muy complicado y a\u00fan en Francia creo que habr\u00e1 respuestas distintas en distintas \u00e9pocas. Tal como se\u00f1alamos en la introducci\u00f3n, los abusos que nosotros denunciamos en la parte de las imposturas no son homog\u00e9neos y se pueden agrupar aproximadamente en dos categor\u00edas. Est\u00e1n, por una parte, los escritos de Lacan y los primeros escritos de Kristeva que pertenecen a lo que se podr\u00eda llamar estructuralismo extremo en el que hay un af\u00e1n por dar un barniz de cientificidad a discursos vagos en el \u00e1mbito las ciencias humanas utilizando las apariencias de rigor matem\u00e1tico, utilizando f\u00f3rmulas matem\u00e1ticas, pero sin darse cuenta que la cientificidad no viene de las f\u00f3rmulas o de los s\u00edmbolos matem\u00e1ticos, sino del razonamiento l\u00f3gico, de los datos emp\u00edricos y, en algunos casos, de f\u00f3rmulas pero cuando hay justificaci\u00f3n de la pertinencia de esas f\u00f3rmulas para aquello que se est\u00e1 estudiando. La biolog\u00eda, por ejemplo, es una ciencia natural muy importante pero apenas utiliza f\u00f3rmulas matem\u00e1ticas.<\/p>\n<p>La segunda categor\u00eda a la que me refer\u00eda son los escritos posteriores de finales de los a\u00f1os setenta y de los a\u00f1os ochenta y noventa, con autores como Deleuze, Baudrillard, Guattari, etc. que se podr\u00edan denominar postestructuralistas, y en los que toda pretensi\u00f3n de cientificidad se pierde y se trata m\u00e1s bien de juntar palabras para impresionar al lector.<\/p>\n<p>Bueno, en verdad, en ambos casos, se trata de impresionar e intimidar al lector pero analizando los textos como un cr\u00edtico literario se pueden percibir diferencias de estilo entre Lacan y Kristeva, por un lado, y los otros autores por otro lado.<\/p>\n<p>Creo entonces que las explicaciones sociol\u00f3gicas de esos dos estilos son complicadas pero que tienen que ver, en el primer caso, con el deseo desmedido de imitar a las ciencias naturales y de reproducir sus \u00e9xitos en las ciencias humanas pero sin comprender realmente lo que hace de cierto campo una ciencia. En definitiva, sin comprender lo que es la cientificidad. Y en el segundo caso, en el caso del postestructuralismo, es una historia larga pero tiene algo que ver tambi\u00e9n con la desilusi\u00f3n pol\u00edtica y filos\u00f3fica que irrumpi\u00f3 en Francia despu\u00e9s de Mayo del 68.<\/p>\n<p>Es una larga historia. Me gustar\u00eda que historiadores de las ideas profundizaran m\u00e1s en esas cuestiones.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i><b>SLA-JB: Entramos ya si le parece en la segunda parte de su libro, en el cap\u00edtulo III, el dedicado al relativismo cognitivo. Nos gustar\u00eda comentar brevemente algunas de sus tesis. Niiniluoto, por ejemplo, en un art\u00edculo titulado \u201c\u00bfQu\u00e9 hay de incorrecto en el relativismo?\u201d, ha hablado de m\u00e1s de doscientas variedades de relativismo. Concretamente de 225. \u00bfA qu\u00e9 relativismo se refrieren ustedes? \u00bfC\u00f3mo definir\u00eda sucintamente esta posici\u00f3n filos\u00f3fica?<\/b><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>AS: Nosotros definimos la palabra \u201crelativismo\u201d como cualquier filosof\u00eda que sostiene que la veracidad o la falsedad de una afirmaci\u00f3n es relativa a un individuo o a un grupo social y dentro de esta definici\u00f3n creemos que se pueden distinguir distintos tipos de relativismo de acuerdo con la naturaleza de esa afirmaci\u00f3n. Es decir, si se trata de una afirmaci\u00f3n de hecho, estar\u00edamos frente a lo que llamamos relativismo cognitivo o epist\u00e9mico; si se trata de una afirmaci\u00f3n de valor, se trata de relativismo moral o \u00e9tico y si se trata de una afirmaci\u00f3n de valor art\u00edstico se trata de relativismo est\u00e9tico. Subrayamos desde el principio que nos limitamos \u00fanicamente al relativismo cognitivo o epist\u00e9mico y no consideramos las cuestiones mucho m\u00e1s delicadas y muy diferentes del relativismo \u00e9tico o est\u00e9tico.<\/p>\n<p>Por consiguiente, nosotros nos centramos en el relativismo cognitivo y dentro de este tipo de relativismo hablamos principalmente del relativismo cognitivo aplicado a fen\u00f3menos naturales, a las ciencias naturales, aunque no hay duda de que es tambi\u00e9n importante la concepci\u00f3n relativista aplicada a fen\u00f3menos hist\u00f3ricos y sociales, pero nosotros tomamos la mayor parte de nuestros ejemplos del campo de las ciencias naturales por cuesti\u00f3n de nuestra competencia.<\/p>\n<p>Ahora bien, dentro del cap\u00edtulo distinguimos tambi\u00e9n m\u00e1s tipos de relativismo. Por ejemplo, cuando hablamos de los soci\u00f3logos de la ciencia del llamado programa fuerte distinguimos entre un relativismo cognitivo, filos\u00f3fico, por una parte, y un relativismo metodol\u00f3gico, para los soci\u00f3logos, por otra parte. Nosotros criticamos ambos tipos de relativismo pero nos parece importante distinguirlos porque los argumentos cr\u00edticos contrarios a ellos son bastante distintos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i><b>SLA-JB: Y acotando el campo como usted lo ha hecho, \u00bfcu\u00e1les ser\u00edan las principales cr\u00edticas que ustedes formulan al relativismo cognitivo<\/b><\/i><i><b>?<\/b><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>AS: La cr\u00edtica principal es que es falso. O sea, si uno afirma la veracidad o falsedad relativa de una afirmaci\u00f3n de hecho, como, por ejemplo, \u201cHay un vaso delante de m\u00ed en la mesa\u201d o \u201cEl universo tiene aproximadamente unos 12.000 millones de a\u00f1os de edad\u201d o \u201cLos dinosaurios murieron hace aproximadamente 65 millones de a\u00f1os\u201d y si utiliza el criterio habitual de verdad, lo que se llama correspondencia entre la afirmaci\u00f3n y la realidad, obviamente el relativismo cognitivo es falso porque la veracidad o falsedad de la afirmaci\u00f3n depende del acuerdo que hay o no entre lo que afirma y los hechos en el mundo exterior, y, si la afirmaci\u00f3n no hace referencia directa a seres humanos, entonces su veracidad o falsedad no pueden depender de los seres humanos.<\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n es que si quieres sostener el relativismo cognitivo tienes que operar una redefinici\u00f3n radical del concepto de verdad. Nosotros criticamos esas redefiniciones de la noci\u00f3n de verdad durante nuestro an\u00e1lisis de las tesis de Barnes, de Bloor, de Feyerabend, de Fourez y de otros, y en un art\u00edculo posterior hemos desarrollado aun m\u00e1s nuestra posici\u00f3n, pero se ve claramente que el relativismo cognitivo es obviamente falso a menos que redefinas radicalmente el concepto de verdad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i><b>SLA-JB: Tal vez no sea necesario dar ese paso a\u00fan. Uno podr\u00eda aceptar provisionalmente la teor\u00eda de la verdad como correspondencia con los siguientes matices: a) que el campo de los hechos no est\u00e1 acotado, es decir, lo que para usted es un hecho para m\u00ed puede no serlo o, dicho de otra forma, lo que llamamos \u201chechos\u201d o \u201cconjuntos de los hechos\u201d es funci\u00f3n de individuos o de culturas, o de cosmovisiones sociales, y b) no es tanto el hecho sino su interpretaci\u00f3n. Cuando la teor\u00eda de la correspondencia afirma que un enunciado es verdadero si y s\u00f3lo si hay una adecuaci\u00f3n entre la afirmaci\u00f3n y el hecho, lo que se est\u00e1 diciendo ah\u00ed en lugar de hecho es, m\u00e1s bien, la interpretaci\u00f3n de ese hecho, y al ser \u00e9stos interpretables de modo distinto, ocurre que ese hecho que usted interpreta, ve, comprende, de una cierta forma, en cambio otro sujeto, de otra cultura o de su misma cultura, lo lee, lo ve, de una forma distinta, incluso radicalmente distinta. Donde Galileo ve\u00eda sat\u00e9lites, otros ve\u00edan manchas simplemente.<\/b><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>AS: En primer lugar, nosotros usamos la palabra \u201checho\u201d para indicar una situaci\u00f3n en el mundo externo, independientemente del conocimiento que tengamos o no de esa situaci\u00f3n, independientemente de las creencias que tengamos o no sobre esa situaci\u00f3n. De esta forma, el hecho en s\u00ed no depende de un individuo o de un grupo social. Nuestro conocimiento del hecho, obviamente, puede depender de los conocimientos que poseamos y, por lo tanto, tambi\u00e9n nuestro juicio sobre si una afirmaci\u00f3n determinada es verdadera o falsa. Consiguientemente, dos personas o dos grupos diferentes pueden estar actuando racionalmente y tener dos juicios diferentes sobre la veracidad o la falsedad de una afirmaci\u00f3n concreta porque poseen informaciones diferentes. Eso s\u00ed es correcto, pero eso no hace que la afirmaci\u00f3n sea al mismo tiempo verdadera y falsa. Hace que dos personas diferentes, con informaciones diferentes, pueden actuar racionalmente y llegar a conclusiones diferentes. Por ejemplo, en la mayor parte de la historia humana la mayor\u00eda de las personas pensaban que el sol giraba diariamente alrededor de la tierra y sabemos hoy que esa afirmaci\u00f3n es err\u00f3nea, pero no era irracional pensar as\u00ed. Hay muchos motivos para pensar de este modo y se requiri\u00f3 un an\u00e1lisis bastante sofisticado de los datos astron\u00f3micos para poder darse cuenta de que el sistema solar estaba estructurado de otra manera.<\/p>\n<p>Lo mismo puede decirse en otros casos. Es bastante natural, si no has viajado mucho, si no te has alejado lo suficiente de tu pueblo natal, que la tierra es plana pero tampoco esa afirmaci\u00f3n es verdad.<\/p>\n<p>No hay duda de que hay muchas cosas que son racionales de pensar, bajo ciertas informaciones, pero que sin embargo son falsas. David Hume da un ejemplo muy divertido de un hind\u00fa que, viviendo en la India, no cree posible que el agua se congele en invierno porque vive en un clima caliente y nunca ha visto congelarse el agua. Una cosa importante en este ejemplo es que la congelaci\u00f3n del agua es un proceso abrupto, eso que llamamos en f\u00edsica \u201ctransici\u00f3n de fase de primer orden\u201d. Por lo tanto, cuando la temperatura baja cerca de cero grados, pero no llega a cero, no ves ninguna semicongelaci\u00f3n. Es natural por todo esto que si un habitante de la India no ve ning\u00fan efecto, no tiene en su campo de experiencias algo que se parezca a la congelaci\u00f3n total o parcial del agua, para \u00e9l sea un milagro pensar que el agua se pueda congelar en invierno. Es completamente racional para \u00e9l descartar esa idea. Sin embargo, sabemos que es falsa. Eso demuestra que podemos pensar racionalmente que cierto enunciado es verdadero cuando en realidad es falso.<\/p>\n<p>Volviendo entonces a la segunda parte de vuestra pregunta, la cuesti\u00f3n de la interpretaci\u00f3n de los hechos, tengo que separar aqu\u00ed varias cosas. Cuando estamos hablando de ciencias sociales, como la historia, obviamente una parte del trabajo del historiador consiste no solamente en establecer lo que sucedi\u00f3 sino en tratar de interpretar, de inferir causas, etc. y esto es muy complicado y nosotros no hemos entrado en estas cuestiones. Entendemos muy bien que las interpretaciones de distintos historiadores sobre los mismos asuntos puedan ser muy diferentes. No estamos hablando de esas cuestiones que son m\u00e1s delicadas. En las ciencias naturales hay tambi\u00e9n cuestiones de interpretaci\u00f3n pero se trata de la interpretaci\u00f3n de datos incompletos para tratar de inferir lo que es verdadero.<\/p>\n<p>Y otra vez hay que decir que, sin duda, pueden existir diferentes interpretaciones racionales de los mismos hechos y, consiguientemente, podemos estar inseguros de lo que es verdadero y de lo que es falso. Es por eso que existen controversias cient\u00edficas sobre todo cuando los datos disponibles son pocos. Por ejemplo, los paleont\u00f3logos tienen a veces s\u00f3lo uno o dos ejemplos de una especie. Es entonces muy dif\u00edcil saber mucho de una especie con uno o dos ejemplos tan s\u00f3lo. Lo mismo puede decirse en f\u00edsica, en biolog\u00eda o en cualquier otra ciencia. Cuando los datos son escasos hay controversias cient\u00edficas y lo que los cient\u00edficos tratan de hacer es buscar m\u00e1s datos pertinentes para el caso estudiado y que sirvan para ayudar a distinguir las diferentes teor\u00edas y para que, en algunos casos, por lo menos, lleguemos a poseer informaciones suficientes para inferir que s\u00f3lo una de las teor\u00edas existentes es veros\u00edmil y que las dem\u00e1s pueden ser rechazadas.<\/p>\n<p>Pero observad que otra vez estamos hablando de lo que es racional inferir a partir de los datos disponibles. No estamos hablando de lo que es verdad o de lo que no es verdad. Por ejemplo, en los siglos XVI, XVII, las creencias de la mayor\u00eda de los europeos cambiaron del geocentrismo al heliocentrismo por diversas razones pero lo que es verdad ahora era verdad hace mil a\u00f1os tambi\u00e9n. No es que los hechos del sistema solar hayan cambiado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i><b>SLA-JB: En el apartado final (\u201cConsecuencias pr\u00e1cticas. El relativismo en el Tercer Mundo\u201d) de este cap\u00edtulo III que comentamos, ustedes citan el caso de las creencias v\u00e9dicas de un pol\u00edtico hind\u00fa y de las nefastas consecuencias de ello. Concretamente la abolici\u00f3n, la destrucci\u00f3n, de un barrio marginal. Pero tal vez, si nos permite, el problema en este caso no est\u00e1 en las creencias, racionales o no, sino en el poder otorgado y mal usado por ese individuo. Con creencias racionales, tal vez verdaderas, cient\u00edficas, uno desde un poder incontrolado, puede proponer soluciones devastadoras. Por ejemplo, atacar ot\u00e1nicamente una zona de Europa o perseguir y discriminar poblaciones por motivos etnoc\u00e9ntricos <\/b><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>AS: Obviamente el problema est\u00e1 en las dos cosas. Tener creencias cient\u00edficas y racionales no garantiza que tus acciones ser\u00e1n buenas porque est\u00e1 claro que puedes usar creencias cient\u00edficas para malas finalidades. Podemos usar creencias objetivamente correctas de la f\u00edsica nuclear para dise\u00f1ar armas nucleares destinadas a matar millones de seres humanos. No hay duda: tener creencias cient\u00edficas no garantiza que vas a actuar \u00e9ticamente.<\/p>\n<p>En el caso del pol\u00edtico hind\u00fa el problema radica en las dos casos. Radica en que \u00e9l ten\u00eda el poder de ordenar que un barrio fuese destruido y radica tambi\u00e9n en que \u00e9l pod\u00eda utilizar igualmente supersticiones v\u00e9dicas para justificar su decisi\u00f3n. No es sencillamente que \u00e9l creyera en esas supersticiones sino que otras personas ten\u00edan creencias similares y que, por lo tanto, \u00e9l pod\u00eda utilizarlas para justificar esa decisi\u00f3n. En este apartado, nosotros citamos a la bi\u00f3loga y soci\u00f3loga de la ciencia hind\u00fa Meera Nanda que cuenta ese caso y ella misma sostiene que si la izquierda hind\u00fa hubiera sido tan activa en los movimientos de la ciencia para el pueblo como lo hab\u00eda sido en el pasado, hubiera iniciado una lucha dirigida no solamente contra la decisi\u00f3n de destruir el barrio pobre sino tambi\u00e9n contra la superstici\u00f3n que fue usada para justificar esa misma decisi\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i><b>SLA-JB: No es nuestra posici\u00f3n, pero no creen ustedes que se les puede acusar de un cierto etnocentrismo cultural, de tipo cientificista, por sus posiciones. Reparemos en saberes como la acupuntura y su inicial rechazo occidental, o en el posible valor del budismo como filosof\u00eda de la vida, o, por ejemplo, en las recomendaciones precipitadas de la ciencia occidental. Le cito un ejemplo. Organismos p\u00fablicos oficiales sosten\u00edan en 1925 que cualquier radiaci\u00f3n inferior a de 46 rens por a\u00f1o y por individuo era inocua; treinta a\u00f1os despu\u00e9s se hablaba de 5 rens. O, por darle otro ejemplo, el mismo fraude cient\u00edfico, o el servilismo de la ciencia antes reg\u00edmenes tan abyectos como el nazismo o el estalinismo.<\/b><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>AS: No estamos pretendiendo defender todas las afirmaciones concretas de la ciencia occidental, sea lo que sea la ciencia occidental. Estamos tratando de defender una cosmovisi\u00f3n racional, estamos tratando de defender ciertos procedimientos para averiguar la veracidad o falsedad de ciertas afirmaciones sobre el mundo. Pero somos muy conscientes, qui\u00e9n no podr\u00eda serlo, de que los cient\u00edficos, u otras personas racionales, pueden equivocarse. Es una obviedad. Hace 100 a\u00f1os se cre\u00eda que la mec\u00e1nica newtoniana era una teor\u00eda exacta de la gravitaci\u00f3n. Por lo menos sabemos ahora que es una teor\u00eda aproximada, muy valiosa, pero que ha sido superada por la mec\u00e1nica cu\u00e1ntica y por la teor\u00eda de la relatividad general. No ignoramos tampoco que nuestras teor\u00edas f\u00edsicas actuales tendr\u00e1n que ser, inevitablemente, superadas por otras teor\u00edas porque hay contradicciones internas. Y sabemos muy bien que los cient\u00edficos pueden cometer errores y pueden hacerlos por muchas razones, incluidos prejuicios sociales. Estamos completamente de acuerdo con todo ello. Nuestro prop\u00f3sito no es defender determinadas creencias sino defender un m\u00e9todo racional para evaluar las creencias.<\/p>\n<p>Los ejemplos que vosotros cit\u00e1is son muy diversos. El valor del budismo como filosof\u00eda de la vida no tiene nada que ver con lo que estamos diciendo porque no se trata de afirmaciones de hecho. O si se trata de afirmaciones de hecho, aunque no conozco bien la filosof\u00eda budista, ignoro si hacen afirmaciones de hecho sobre, por ejemplo, la antig\u00fcedad del mundo, si es as\u00ed, las podemos evaluar de la misma manera que evaluamos las afirmaciones de los fundamentalistas cristianos.<\/p>\n<p>Pero, por ejemplo, en el caso de la acupuntura yo no tengo creencias muy fijas sobre esta materia. Estoy dispuesto a estudiar los resultados de experimentos cl\u00ednicos, con control doblemente ciego, y entonces vamos a ver. No tengo nada en contra de la acupuntura. Lo misma puedo decir respecto a las otras cosas que incluisteis en vuestra pregunta.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i><b>SLA-JB: Para finalizar d\u00e9jenos hacerle dos preguntas que creemos pueden tener inter\u00e9s para los lectores de nuestra revista. M\u00e1s all\u00e1 del debate estrictamente filos\u00f3fico, intelectual, \u00bfpor qu\u00e9 creen ustedes, como afirman en su libro, que la discusi\u00f3n sobre el relativismo cognitivo tiene una importancia decisiva para la izquierda pol\u00edtica?<\/b><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>AS: La relaci\u00f3n entre las ideas que criticamos en las dos partes del libro y la pol\u00edtica es bastante sutil y subrayamos en el prefacio que la mayor\u00eda de los temas discutidos en el libro, l\u00f3gicamente, tienen poco o nada que ver con la pol\u00edtica. Puedes tener la opini\u00f3n que quieras sobre las matem\u00e1ticas lacanianas o sobre la subdeterminaci\u00f3n de las teor\u00edas por los hechos y tener tambi\u00e9n la opini\u00f3n que creas m\u00e1s ajustada sobre el gasto militar, el matrimonio homosexual, etc., porque no existe nexo l\u00f3gico entre las dos cosas y la relaci\u00f3n entre los temas que discutimos y la pol\u00edtica es principalmente sociol\u00f3gica. Es decir, que estos autores, y tambi\u00e9n el relativismo, est\u00e1n de moda en c\u00edrculos intelectuales, por lo menos en Estados Unidos, que se consideran y que son en cierta medida de izquierda.<\/p>\n<p>Existe sin embargo un cierto nexo l\u00f3gico y esa fue mi motivaci\u00f3n inicial para emprender toda esta tarea. Una de las motivaciones para escribir primero la parodia y luego el libro es que yo tambi\u00e9n soy de izquierdas y me sienta mal, en primer lugar, que mis compa\u00f1eros pol\u00edticos se pierdan en discursos est\u00e9riles como los del postestructuralismo y, en segundo lugar, me parece que el relativismo cognitivo es una base muy d\u00e9bil para la construcci\u00f3n de una cr\u00edtica social radical, sobre todo en Estados Unidos donde la izquierda es infinitesimal. Aqu\u00ed en Espa\u00f1a, no s\u00e9 si conviene incluir el PSOE en la izquierda o no, pero dependiendo de si se incluye o no al PSOE, la izquierda pol\u00edtica est\u00e1 situada entre el 10% y el 50% de los votos. En Estados Unidos, dependiendo de c\u00f3mo se cuente, la izquierda estar\u00eda entre el 0,01% y 0,1%.<\/p>\n<p>Ahora bien si nosotros queremos progresar, si la izquierda quiere aumentar su influencia, tenemos que convencer a algunos de nuestros conciudadanos que tenemos un an\u00e1lisis del sistema econ\u00f3mico-social y pol\u00edtico que es m\u00e1s convincente, que es mas veros\u00edmil, que los otros an\u00e1lisis disponibles en el llamado \u201clibre mercado de ideas\u201d, que, como sabemos muy bien, no es tan libre. Y, por otro lado, tenemos que convencer a nuestros conciudadanos que nuestras propuestas para cambiar el orden social o pol\u00edtico tendr\u00e1n efectos sociales m\u00e1s de acuerdo con sus y con nuestros criterios \u00e9ticos. Y, adem\u00e1s, como en las dos partes del an\u00e1lisis del discurso tenemos que hacer afirmaciones acerca del mundo, consiguientemente no basta con decir que mi teor\u00eda feminista es tan buena como tu teor\u00eda machista, sino que hay que decir que mi teor\u00eda feminista es mejor que tu teor\u00eda machista.<\/p>\n<p>He aqu\u00ed pues las razones por las que hemos de convencer a nuestros conciudadanos de que nuestro an\u00e1lisis es mejor que los dem\u00e1s, que es mas veros\u00edmil, y tenemos en fin que convencerles que en realidad las medidas que nosotros proponemos tendr\u00e1n los resultados que nosotros pretendemos y, en ambos aspectos, obviamente, el relativismo cognitivo es una base muy, muy d\u00e9bil.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i><b>SLA-JB: Una \u00faltima cuesti\u00f3n para completar alguna de las cosas que usted ha dicho. Ustedes han sido muy cautos al tratar las imposturas en el libro puesto que han dicho que solamente juzgaban determinadas imposturas, determinados textos. Nuestra pregunta ser\u00eda: si en las ciencias f\u00edsicas, si en las ciencias naturales y en las ciencias formales, existen mecanismos para juzgar, mejor o peor, pero existen mecanismos para juzgar a los cient\u00edficos mediante los mecanismos habituales de las revistas cient\u00edficas, en relaci\u00f3n a su intervenci\u00f3n anterior y en relaci\u00f3n a ese tema que nos preocupa por su impacto en la ideolog\u00eda, en la pol\u00edtica, \u00bfqu\u00e9 mecanismos podr\u00edamos establecer, si es que existen, si es que hay alguna manera, que vayan un poco m\u00e1s all\u00e1 del intento limitado, a pesar de todo lo que es el libro, de poner algunas cortapisas, de proponer algunos juicios para poder juzgar lo que se hace en ciencias sociales o en ciencias humanas, o en ese campo de transici\u00f3n hacia la filosof\u00eda y hacia la pol\u00edtica?<\/b><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>AS: Es una cuesti\u00f3n complicada. Ten\u00e9is raz\u00f3n al observar que en ciencias naturales es mucho m\u00e1s improbable que escritos tan rid\u00edculos sean publicados, por lo menos en revistas importantes porque hay todo un sistema de control y es verdad que es mucho m\u00e1s dif\u00edcil que en los otros campos que hab\u00e9is citado. No dudo de que muchos art\u00edculos malos son publicados en f\u00edsica o en biolog\u00eda, todo hay que decirlo, art\u00edculos mediocres, incluso err\u00f3neos, pero ser\u00eda muy improbable la publicaci\u00f3n de pura charlataner\u00eda digamos del nivel de las cosas que nosotros criticamos.<\/p>\n<p>En otros campos, en ciencias sociales, por ejemplo, los criterios son m\u00e1s vagos, es m\u00e1s dif\u00edcil buscar lo que es bueno y lo que no es bueno. Creo que probablemente lo m\u00e1s importante es que cada lector utilice criterios racionales para evaluar lo que est\u00e1 leyendo y que no se deje arrastrar por el \u00e1urea de profundidad que tienen ciertos autores.<\/p>\n<p>Pero si quer\u00e9is extraer lecciones m\u00e1s generales de nuestro libro, tengo entonces que volver un poco atr\u00e1s. Podemos dividir en tres categor\u00edas las posiciones que mantenemos. En primer lugar, est\u00e1n las afirmaciones que nosotros pretendemos haber demostrado m\u00e1s all\u00e1 de cualquier duda razonable y hemos sido muy cautelosos en decir claramente lo que pretendemos haber demostrado. En segundo lugar, est\u00e1n las cuestiones que levantamos como conjeturas interesantes y plausibles a la luz de lo que hemos demostrado pero que no pretendemos haber demostrado y, en tercer lugar, est\u00e1n las cosas que no decimos y que a veces rechazamos expl\u00edcitamente pero que nos son atribuidas generalmente por los cr\u00edticos desfavorables para atacarnos m\u00e1s f\u00e1cilmente.<\/p>\n<p>Obviamente, lo interesante de nuestro libro no son tanto las afirmaciones que entrar\u00edan en la primera categor\u00eda sino las que pertenecen a la segunda, porque el abuso de conceptos cient\u00edficos es una parte muy limitada de la obra de los autores que nosotros citamos, seguramente una parte muy limitada de la cultura intelectual en general y de la cultura de las ciencias humanas en particular. No hemos escrito este libro principalmente para decir a los escritores, a los autores de ciencias humanas: \u201cm\u00e1s cuidado cuando import\u00e9is conceptos de las ciencias naturales\u201d. Esta no es la cosa m\u00e1s interesante. El asunto de m\u00e1s inter\u00e9s est\u00e1 en la segunda categor\u00eda a la que antes me refer\u00eda. Tiene que ver con los argumentos de autoridad. \u00bfPor qu\u00e9 estos discursos han estado tan de moda y no han sido criticados m\u00e1s abiertamente hasta hora? Estas son las cosas que no pretendemos haber demostrado pero que presentamos como conclusiones bastante irrebatibles digamos.<\/p>\n<p>De hecho tengo la sensaci\u00f3n de que lo que hemos hecho con Lacan o con Kristeva, por ejemplo, es un poco como lo que hizo el gobierno norteamericano, en los a\u00f1os treinta, con Al Capone, el g\u00e1nster. Casi sin duda Al Capone era culpable de muchos asesinatos pero al final lo que se demostr\u00f3 en los tribunales era un caso de evasi\u00f3n de impuestos&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i><b>JB: Quiz\u00e1s como en el caso de Pinochet.<\/b><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>AS: Exactamente, porque demostraron lo que era m\u00e1s f\u00e1cil demostrar. En el caso de Lacan lo mas f\u00e1cil es demostrar que cuando utiliza conceptos y t\u00e9rminos matem\u00e1ticos lo que hace es pura charlataner\u00eda. Ahora bien, la cuesti\u00f3n es: cu\u00e1ndo \u00e9l utiliza conceptos ling\u00fc\u00edsticos, \u00bfest\u00e1 entonces justificado su uso? \u00bfes tambi\u00e9n pura charlataner\u00eda? \u00bfes algo intermedio? Yo no soy competente para decirlo pero me gustar\u00eda que ling\u00fcistas profesionales hicieran un estudio semejante.<\/p>\n<p>Creo que el inter\u00e9s de nuestro libro radica principalmente en las cuestiones que levantamos, pero que no estamos en grado de resolver.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>Notas<\/u>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(1) La relaci\u00f3n completa de los autores, algunas de cuyas obras son cr\u00edticamente comentadas, con mayor o menor extensi\u00f3n y distanciamiento, es la siguiente: Jacques Lacan, Julia Kristeva, Luce Irigaray, Bruno Latour, Fran\u00e7ois Lyotard, Jean Baudrillard, Gilles Deleuze, F\u00e9lix Guattari, Paul Virilio, Bergson y, en menor medida, R\u00e9gis Debray, Michel Serres, Alain Badiou, Vladimir Jank\u00e9l\u00e9vitch, Merleau-Ponty, Prigogine y Stengers.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(2) Sokal se refiere al cap\u00edtulo 3\u00aa del libro. \u201c<i>Intermezzo<\/i>: el relativismo epist\u00e9mico en la filosof\u00eda de la ciencia\u201d, pp. 63-112.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(3) Efectivamente, el libro se public\u00f3 por vez primera en franc\u00e9s, en Par\u00eds, en 1997, por \u00c9ditions Odile Jacob, y s\u00f3lo posteriormente, en 1998, en ingl\u00e9s, por Profile Books. Las traducciones castellana y catalana toman como base la edici\u00f3n inglesa, menos el cap\u00edtulo 11\u00ba, el dedicado a H. Bergson. La versi\u00f3n castellana ha sido realizada por Joan Carles Guix Vilaplana, corresponsable igualmente de la traducci\u00f3n catalana, junto con Anna Casassas, y ha sido revisada, ampliamente revisada, por Miguel Candel.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(4) Los n\u00fameros irracionales son n\u00fameros cuyo desarrollo decimal es infinito y no peri\u00f3dico y, por lo tanto, no se pueden escribir como un cociente entre dos n\u00fameros enteros. Por ejemplo, la ra\u00edz cuadrada de 2 (1,4142&#8230;) es un n\u00famero irracional como ya demostraron los pitag\u00f3ricos. El n\u00famero pi tambi\u00e9n lo es. De hecho, la mayor\u00eda de los n\u00fameros son irracionales dado que su infinidad es superior a la de los n\u00fameros racionales.<\/p>\n<p>Los n\u00fameros complejos fueron inventados en el siglo XVI por Ger\u00f3nimo Cardano y Rafaello Bombelli, especialmente con el objetivo de resolver ecuaciones que no tienen soluci\u00f3n en el \u00e1mbito de los n\u00fameros reales como x2 + 1 = 0 o x4 + 2 = 0. La idea consiste en introducir un s\u00edmbolo, i (de imaginario) que verifica que su cuadrado es igual a -1. Formalmente se puede escribir, por tanto, que i es igual a la ra\u00edz cuadrada de -1. El s\u00edmbolo i fue introducido en 1777 por Euler.<\/p>\n<p>El conjunto de los n\u00fameros complejos, C, denota el conjunto de las n\u00fameros de la forma a + b.i, donde a y b son n\u00fameros reales. A los complejos, cuya parte real es nula (a= 0), se les llama imaginarios. As\u00ed, 3i o -14i son n\u00fameros imaginarios.<\/p>\n<p>Su inter\u00e9s matem\u00e1tico es inmenso. Con ellos, todo polinomio, con coeficientes reales o complejos, tiene al menos una ra\u00edz compleja. Simplifican enormemente los c\u00e1lculos de circuitos el\u00e9ctricos de corriente alterna, intervienen en la formulaci\u00f3n de los principios de la mec\u00e1nica cu\u00e1ntica y, adem\u00e1s, el estudio de las funciones f(z), con z puede tomar valores complejos, permite calcular integrales, se aplica en aerodin\u00e1mica y en mec\u00e1nica de fluidos, por ejemplo, o en el estudio de los n\u00fameros primos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(5) Un subconjunto es una parte de un conjunto dado. As\u00ed, los militantes de cultura libertaria son una parte de los militantes de I.U.-EUiA. Especialmente, todo conjunto es subconjunto de s\u00ed mismo, dado que es parte de s\u00ed. A estos subconjuntos raros, extra\u00f1os, con trampa, si se quiere, se les llama subconjuntos impropios. El resto son subconjuntos propios.<\/p>\n<p>Un conjunto de cardinalidad infinita se define como un conjunto que se puede poner en correspondencia uno-a-uno (o biun\u00edvoca o biyectiva) con un subconjunto propio de s\u00ed mismo. As\u00ed, los n\u00fameros naturales forman un conjunto infinito dado que podemos asociar cada natural (1,2, 3,&#8230;) a su doble (2,4,6,&#8230;). De esta forma se establece una biyecci\u00f3n entre N, los naturales, y una parte propia de el, los pares.<\/p>\n<p>Si no se definiera as\u00ed, si no se incluyera el matiz de propio, todos los conjuntos ser\u00edan conjuntos infinitos, dado que admiten una biyecci\u00f3n con ellos mismos. As\u00ed, el conjunto de los redactores de <i>mientras tanto, <\/i>numeroso pero a todas luces no infinito, admite una biyecci\u00f3n con su parte impropia, con el mismo conjunto de redactores, pero no admite ninguna correspondencia biun\u00edvoca con parte propia, con subconjunto propio alguno.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(6) Los autores dedican a Bruno Latour el cap\u00edtulo 5, con <i>Postscriptum<\/i> incluido, pp. 129-137 de la edici\u00f3n castellana, y las p\u00e1ginas 101-106 del cap\u00edtulo 3 dedicado al relativismo epist\u00e9mico.<\/p>\n<p>En el cap\u00edtulo 5 discuten un art\u00edculo de Latour publicado en 1988 en <i>Social Studies of Science<\/i>, \u201cA relativistic account of Einstein\u00b4s relativity\u201d, que concluye, como recuerdan los autores, con una prueba indiscutible (y tal vez insuperable) de la modestia intelectual de Latour: \u201c\u00bfLe hemos ense\u00f1ado algo a Einstein? (&#8230;) Seg\u00fan mi tesis, sin la posici\u00f3n del enunciador (oculto en la exposici\u00f3n de Einstein) y sin la noci\u00f3n de centros de c\u00e1lculo, el argumento t\u00e9cnico de Einstein es incomprensible&#8230;\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(7) Por ejemplo, el axioma de elecci\u00f3n o la hip\u00f3tesis generalizada del continuo.<\/p>\n<p>El primer axioma es discutido por matem\u00e1ticos de orientaci\u00f3n constructivista y viene a afirmar que para cualquier familia de conjuntos siempre se puede escoger un elemento de cada de ellos y formar un conjunto con estos elementos.<\/p>\n<p>La hip\u00f3tesis generalizada del continuo tiene que ver con la serie de los alefs, con la serie de los cardinales transfinitos. Supone que para cualquier conjunto infinito, no hay ning\u00fan otro n\u00famero entre el cardinal de ese conjunto y el cardinal de su conjunto potencia (el conjunto de todos sus subconjuntos). La hip\u00f3tesis del continuo, en concreto, afirma que no existe cardinal transfinito entre el cardinal de N, el primer alef, y el cardinal de R.<\/p>\n<p>(8) Los textos a los que se refiere Sokal est\u00e1n recogidos en las p\u00e1ginas 41-42 de la edici\u00f3n castellana y la verdad es que no tienen desperdicio, especialmente el relativo a su propuesta de m\u00e9todo algebraico para el c\u00e1lculo del significado de \u201cs(enunciado)\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(9) En las l\u00f3gicas polivalentes o multivaloradas se admiten m\u00e1s de dos valores de verdad. Dig\u00e1moslo as\u00cd: una determinado enunciado no es verdadero o falso, sino que puede ser verdadero, m\u00e1s verdadero que falso, ni verdadero ni falso, menos verdadero que falso o falso. De hecho, hay l\u00f3gicas polivalentes que admiten infinidad de valores sem\u00e1nticos entre los l\u00edmites verdadero y falso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(10) Por continuo se entiende en matem\u00e1ticas el conjunto de los n\u00fameros reales, biyectable con la recta eucl\u00eddea. La potencia del continuo es su cardinalidad y \u00e9sta es igual a alef-1. R y N, reales y naturales, son ambos conjuntos infinitos, pero la infinitud de los reales, R, es mayor que la de los naturales, N. Suponiendo una biyecci\u00f3n entre ambos, se llegar\u00eda a una contradicci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(11) Los textos a los que se refiere Sokal est\u00e1n reproducidos en las p\u00e1ginas 57-60. Nuestro preferido, sin duda, es el de las p\u00e1ginas 57-58 referente al lenguaje po\u00e9tico y el axioma de elecci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(12) Las breves cr\u00edticas de Sokal y Bricmont est\u00e1n recogidas en la nota 14 de La Introducci\u00f3n (p. 32 de la edici\u00f3n castellana) y al final del cap\u00edtulo 11, el dedicado a Bergson y sus sucesores (p. 199).<\/p>\n<p>Jean Bricmont realiz\u00f3 un an\u00e1lisis detallado de los libros de divulgaci\u00f3n cient\u00edfica de Prigogine y Stengers sobre el caos, la irreversibilidad y el sentido del tiempo en \u201cScience of chaos or chaos in science?\u201d, <i>Phisicalia Magazine<\/i> 17, n\u00aa 3-4.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(13) La referencia est\u00e1 recogida en la nota 17 de la p\u00e1gina 144. El libro al que se refiere Sokal es <i>In The Wake of Chaos<\/i>, Chicago, University of Chicago Press.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(14) La cita de Foucault que encabeza el cap\u00edtulo VIII, perteneciente a <i>Theatrum Philosophicum<\/i>, sostiene lo siguiente. \u201cHe de hablar de dos libros que me parecen grandes entre los grandes. <i>Diferencia y repetici\u00f3n<\/i> y <i>L\u00f3gica del sentido<\/i>. Sin duda tan extraordinarios que es dif\u00edcil comentarlos -muy pocos se han atrevido a hacerlo-. Creo que esta obra girar\u00e1 por encima de nuestras cabezas durante mucho tiempo, en una enigm\u00e1tica resonancia con la de Klossovski, otro signo mayor y excesivo. Pero llegar\u00e1 un d\u00eda, quiz\u00e1, en el que el siglo sea deleuziano.\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(15) Aparte de referencias indirectas, Michel Foucault aparece al final del ep\u00edlogo (p. 228) como uno de los autores que han contribuido a la construcci\u00f3n del Zeitgeist postmodernista por sus cr\u00edticas a las filosof\u00edas humanistas de la historia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(16) En los textos de Jacques Derrida, recogidos en las p\u00e1ginas 241-242, se hace referencia a la relatividad general cl\u00e1sica. El texto del comentario de Sokal es netamente ir\u00f3nico, incluida la nota 40 a pie de p\u00e1gina.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(17) Existe versi\u00f3n castellana en Eduardo de Bustos y otros (eds), <i>Perspectivas actuales de l\u00f3gica y filosof\u00eda de la ciencia<\/i>, Siglo XXI, Madrid, 1994, pp. 261-275.<\/p>\n<p>El n\u00famero est\u00e1 extra\u00eddo a partir de los dos tipos de relativismo discutidos por Niiniluoto, el cognitivo y el moral y la consideraci\u00f3n de las categor\u00edas cognitivas y morales b\u00e1sicas (15, en total) y de los factores o entidades a los que puede referenciarse la relatividad (personas, grupos, lenguajes, marcos conceptuales, formas de vida, etc.; 15 tambi\u00e9n en este caso). Niiniluoto advierte que la clasificaci\u00f3n no pretende ser completa.<\/p>\n<p>En su comentario, Sokal aclara que ellos se refieren b\u00e1sicamente, por una parte, al relativismo cognitivo dependiente de personas o grupos sociales, en el \u00e1mbito exclusivo de las ciencias naturales, y, en otro contexto, diferencian entre el relativismo cognitivo y el metodol\u00f3gico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(18) P\u00e1ginas 111-112 de la edici\u00f3n castellana. Recogiendo el an\u00e1lisis y la informaci\u00f3n de la bioqu\u00edmica india Meera Nanda, Sokal comenta el caso de un pol\u00edtico indio al que ide\u00f3logos v\u00e9dicos aseguraron que sus dificultades pol\u00edticas desaparecer\u00edan si entraba en su despacho por una puerta orientada hacia oriente. Al estar este acceso bloqueado por un barrio de chabolas, siendo por tanto imposible atravesarlo en coche, el pol\u00edtico en cuesti\u00f3n orden\u00f3 la demolici\u00f3n del barrio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(19) Es decir, sin que ni el cient\u00edfico ejecutor ni el paciente conozcan la existencia o no de placebo.<\/p>\n<p>23<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><P>Presentaci&oacute;n.<\/P><P>\tAlan Sokal es profesor de F&iacute;sica en la Universidad de Nueva York, investigador en el &aacute;mbito de la f&iacute;sica de part&iacute;culas y coautor, juntamente con Jean Bricmont, a su vez profesor de f&iacute;sica te&oacute;rica en la Universidad Cat&oacute;lica de Lovaina, de Imposturas intelectuales, libro recientemente editado por Paid&oacute;s, en castellano, y por Emp&uacute;ries, en catal&aacute;n.<\/P><P>\tEl nombre de Alan Sokal apareci&oacute; en primera p&aacute;gina de grandes diarios norteamericanos y europeos (New York Times, International Herald Tribune, London Observer, Le Monde) cuando se supo que un art&iacute;culo suyo publicado en Social Text en 1996 no era ni m&aacute;s menos que una trabajada parodia con carga de profundidad anti-postmoderna, anti-relativista y anti-deconstructivista El libro sobre el que discutimos a lo largo de la conversaci&oacute;n fue editado un a&ntilde;o m&aacute;s tarde y en &eacute;l expone y profundiza sus ideas sobre las imposturas y la falta de rigor de algunos intelectuales que, b&aacute;sicamente, son de origen franc&eacute;s, sin que esto tenga inter&eacute;s especial alguno. Como el mismo Sokal afirma en la entrevista, posici&oacute;n que los entrevistadores gozosamente compartimos, las ideas, como los trabajadores, no tienen patria, o mejor, no deber&iacute;an tenerla, y de hecho muchos de los autores citados en el art&iacute;culo publicado en Social Text no son franceses, sino norteamericanos. As&iacute; pues ver estas cr&iacute;ticas como una manifestaci&oacute;n de la prepotencia americana o de la animadversi&oacute;n belga hacia la cultura francesa es una aut&eacute;ntica parodia, en este caso absolutamente irrelevante , de lo discutido.<\/P><P>\tEl art&iacute;culo de Sokal, que no hay duda que va a tener un lugar preponderante en la Biblioteca universal borgiana, lleva por t&iacute;tulo &ldquo;Transgredir las fronteras: hacia una hermen&eacute;utica transformadora de la gravedad cu&aacute;ntica&rdquo; (Transgressing the Boundaries: Towards a Transformative Hermeneutics of Quantum Gravity) y recuerda vagamente el trabajo fundacional de 1973 del antrop&oacute;logo Clifford Geertz, Thick Description: Toward an Interpretative Theory of Culture (Descripci&oacute;n gruesa: hacia una teor&iacute;a interpretativa de la cultura). Est&aacute; incluido como ap&eacute;ndice A en el libro (pp. 231-274) y hab&iacute;a sido publicado ya en castellano en La balsa de la medusa (num 45-46). Fue tomado originariamente como una defensa del postmodernismo cultural, filos&oacute;fico, realizada, adem&aacute;s, para regocijo de los postmodernistas, por un cient&iacute;fico proveniente de la big science. &iexcl;Al fin, los f&iacute;sicos te&oacute;ricos, los cient&iacute;ficos de la naturaleza, se hab&iacute;an dado cuenta de la real marcha de las cosas!  <\/P><P>\tUn mes despu&eacute;s de su publicaci&oacute;n, el mismo Sokal se encarg&oacute; de explicar que se trataba de una mera parodia que intentaba mostrar el abuso intencionado del lenguaje cient&iacute;fico por parte de algunos intelectuales, fil&oacute;sofos y cient&iacute;ficos sociales, y de la vaciedad te&oacute;rica que se ocultaba detr&aacute;s de discursos supuestamente profundos por oscuros o, tal vez mejor, oscuros por profundos.  Social Text se neg&oacute; esta vez a publicar este breve art&iacute;culo (&ldquo;Transgredir las fronteras: un ep&iacute;logo&rdquo;, incluido como ap&eacute;ndice C del libro, pp. 283-294)  alegando que no se aten&iacute;a a sus pautas de calidad intelectual. Apareci&oacute;, por fin, en oto&ntilde;o de 1996, en Disent 43 (4), pp. 93-99.<\/P><P>\tImposturas intelectuales es, en nuestra opini&oacute;n, un an&aacute;lisis demoledor de lo que el mismo Sokal ha llamado el &ldquo;raciocinio chapucero&rdquo; de postmodernistas, constructivistas sociales y relativistas cognitivos, am&eacute;n de antiguos estructuralistas.  Filos&oacute;ficamente el punto nodal de su trabajo es su cr&iacute;tica a las concepciones que niegan objetividad al conocimiento cient&iacute;fico, a las posiciones que sostienen que no existen verdades objetivas ni en ciencias sociales ni en ciencias naturales, y que la validez de cualquier afirmaci&oacute;n es relativa al individuo que la elabor&oacute;, al grupo social o al g&eacute;nero al que pertenece o a la cultura en la que se encuentra inmerso. En todo caso, es bueno recordar que el an&aacute;lisis de Sokal y Bricmont se centra, exclusivamente, en palabras del propio autor, en el &aacute;mbito de las ciencias naturales. De ello no deber&iacute;a inferirse la aceptaci&oacute;n del relativismo cognitivo en el &aacute;mbito de las ciencias sociales. Los autores, simplemente, no se manifiestan sobre este punto. Las implicaciones pol&iacute;ticas, para una posici&oacute;n de izquierdas, de la posici&oacute;n epist&eacute;mica relativista son comentadas por Sokal, con toda claridad, a lo largo de la entrevista<\/P><\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[1323,920,1325,1324],"class_list":["post-976","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia","tag-alan-sokal","tag-entrevista-a-autor","tag-imposturas-intelectuales","tag-jean-bricmont"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/976","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=976"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/976\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=976"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=976"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=976"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}