{"id":9792,"date":"2021-05-24T05:00:17","date_gmt":"2021-05-24T04:00:17","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=9792"},"modified":"2021-05-24T01:56:28","modified_gmt":"2021-05-24T00:56:28","slug":"celebremos-al-viejo-marx","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=9792","title":{"rendered":"Celebremos al viejo Marx"},"content":{"rendered":"<p>Los \u00faltimos a\u00f1os de vida de Marx suelen ser descriptos como un per\u00edodo de decadencia intelectual y f\u00edsica. Sin embargo, sus \u00faltimos textos son una mina de oro colmada de reflexiones interesantes que siguen siendo cruciales en nuestro presente.<br \/>\nDefinidos con frecuencia como los a\u00f1os \u00abfinales\u00bb, \u00ab\u00faltimos\u00bb o \u00abtard\u00edos\u00bb, el per\u00edodo entre 1881 y 1883 es uno de los menos elaborados en los estudios sobre Marx. Esta desatenci\u00f3n se debe en parte a que las enfermedades que afectaron a Marx durante sus \u00faltimos a\u00f1os no le permitieron sostener su ritmo de escritura regular. De hecho, casi no existen obras publicadas durante el per\u00edodo. Sin m\u00e1s hitos de la magnitud de los que marcaron su obra anterior \u2014desde los escritos filos\u00f3ficos hasta estudio de la econom\u00eda pol\u00edtica\u2014, durante mucho tiempo los bi\u00f3grafos de Marx consideraron estos a\u00f1os finales como un cap\u00edtulo menor marcado por una salud debilitada y unas capacidades intelectuales menguantes.<\/p>\n<p>Sin embargo, existen nuevas investigaciones que sugieren que esta no es la \u00faltima palabra y que los \u00faltimos a\u00f1os de Marx ser\u00edan una mina de oro plagada de elementos que permiten revisar su pensamiento bajo nuevas perspectivas. Conservados en general en cartas, cuadernos y otras \u00abmarginalia\u00bb, los \u00faltimos escritos de Marx nos presentan a un hombre que, lejos de los relatos comunes sobre su decadencia, sigui\u00f3 bati\u00e9ndose hasta \u00faltimo momento con sus propias ideas sobre el capitalismo definido como un modo de producci\u00f3n mundial. Como sugieren sus investigaciones sobre las denominadas \u00absociedades primitivas\u00bb, la comuna agraria rusa del siglo XIX y la \u00abcuesti\u00f3n nacional\u00bb en las colonias europeas, los escritos de Marx del per\u00edodo testimonian un pensamiento que aborda sus propias complejidades y los problemas del mundo real, especialmente en lo que respecta a la expansi\u00f3n global del capitalismo m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras europeas.<\/p>\n<p>El pensamiento tard\u00edo de Marx es el objeto del \u00faltimo libro publicado por Marcello Musto, titulado <a href=\"https:\/\/www.sup.org\/books\/title\/?id=30542\"><em>The Last Years of Karl Marx<\/em><\/a>. Musto entrelaza con destreza la riqueza de los detalles biogr\u00e1ficos y un abordaje sofisticado de los escritos de madurez de Marx, que no pocas veces ponen en cuesti\u00f3n las tesis que \u00e9l mismo hab\u00eda sostenido en otro momento. Nicolas Allen entrevist\u00f3 a Musto para <em>Jacobin<\/em> y conversaron sobre las complejidades que conlleva estudiar los \u00faltimos a\u00f1os de vida de Marx y los motivos por los cuales actualmente muchas de sus dudas y vacilaciones son m\u00e1s \u00fatiles que algunas de sus certezas.<\/p>\n<p><strong>\u00a0El \u00ab\u00faltimo Marx\u00bb sobre el que escribiste, es decir, ese per\u00edodo de su pensamiento que abarca los tres a\u00f1os previos a la muerte del autor, suele ser considerado por los marxistas y los acad\u00e9micos como un aditamento insustancial. Dejando de lado el hecho de que Marx no public\u00f3 ninguna obra importante durante sus \u00faltimos a\u00f1os, \u00bfpor qu\u00e9 este per\u00edodo recibe tan poca atenci\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<p>Todas las biograf\u00edas intelectuales de Marx publicadas hasta la fecha prestan muy poca atenci\u00f3n a su \u00faltima d\u00e9cada de vida. En general, toda la actividad posterior a la conclusi\u00f3n de la experiencia de la Asociaci\u00f3n Internacional de Trabajadores en 1872 se resume en pocas p\u00e1ginas.\u00a0 No es casualidad que estos acad\u00e9micos utilicen casi siempre el t\u00edtulo gen\u00e9rico \u00abLa \u00faltima d\u00e9cada\u00bb para encabezar estas partes de sus libros, por cierto muy breves. Mientras que este inter\u00e9s limitado es comprensible en el caso de acad\u00e9micos como Franz Mehring (1846-1919),\u00a0 Karl Vorl\u00e4nder (1860-1928) y David Ryazanov (1870-1938), que escribieron sus biograf\u00edas de Marx entre las dos guerras mundiales y solo contaban con un n\u00famero limitado de manuscritos in\u00e9ditos, la cuesti\u00f3n es m\u00e1s compleja para los que vinieron despu\u00e9s de aquellos a\u00f1os turbulentos.<\/p>\n<p>Dos de los escritos m\u00e1s conocidos de Marx \u2014los <em>Manuscritos econ\u00f3micos y filos\u00f3ficos de 1844<\/em> y <em>La ideolog\u00eda alemana<\/em> (1845-1846), ambos muy lejos de estar terminados\u2014 fueron publicados en 1932 y empezaron a circular solo durante la segunda mitad de los a\u00f1os 1940. La Segunda Guerra Mundial gener\u00f3 una sensaci\u00f3n de angustia profunda, sobre todo a causa de las barbaridades del nazismo. En ese clima prosperaron ciertas filosof\u00edas, como el existencialismo, y el tema de la situaci\u00f3n del individuo en la sociedad se volvi\u00f3 muy importante y gener\u00f3 las condiciones para que se desarrollara un inter\u00e9s cada vez mayor en las ideas propiamente filos\u00f3ficas de Marx, como la alienaci\u00f3n y el ser gen\u00e9rico. Las biograf\u00edas de Marx publicadas durante el per\u00edodo, al igual que la mayor\u00eda de los estudios que surgieron en la academia, reflejaron este <em>Zeitgeist<\/em> y le otorgaron a estos escritos un peso exagerado. Muchos de los libros que dec\u00edan presentarles a los lectores el pensamiento completo de Marx, en los a\u00f1os 1960 y 1970, se centraban en general sobre el per\u00edodo 1843-1848, es decir, llegaban hasta la publicaci\u00f3n del <em>Manifiesto del Partido Comunista<\/em> (1848), cuando Marx ten\u00eda solo treinta a\u00f1os.<\/p>\n<p>En este contexto, no solo la \u00faltima d\u00e9cada de la vida de Marx era tratada como un aditamento sin mucha importancia, sino que hasta El capital era relegado a una posici\u00f3n secundaria. El soci\u00f3logo liberal Raymond Aron defini\u00f3 con precisi\u00f3n esta actitud en el libro <em>D\u2019une Sainte Famille \u00e0 l\u2019autre. Essais sur les marxismes imaginaires (<\/em>1969), en donde se burlaba de los marxistas parisinos que pasaban sin mirar por encima de El capital, su obra maestra y resultado de largos a\u00f1os de trabajo, publicada en 1867, cautivados como estaban por la oscuridad y la inconclusi\u00f3n de los <em>Manuscritos econ\u00f3micos y filos\u00f3ficos de 1844<\/em>.<\/p>\n<p>Podemos decir que el mito del \u00abjoven Marx\u00bb \u2014alimentado tambi\u00e9n por Louis Althusser y por quienes argumentaban que la juventud de Marx no deb\u00eda ser considerada como parte del marxismo\u2014 fue uno de los principales malentendidos en la historia de los estudios sobre Marx. Durante la primera mitad de los a\u00f1os 1840, Marx no public\u00f3 ninguna obra que considerara \u00abimportante\u00bb. Por ejemplo, si queremos comprender su pensamiento pol\u00edtico debemos leer los discursos y resoluciones que escribi\u00f3 para la Asociaci\u00f3n Internacional de Trabajadores, no los art\u00edculos period\u00edsticos de 1844 que aparecieron en los <em>Anuarios francoalemanes<\/em>. Aun si consideramos sus manuscritos incompletos, los <em>Grundrisse<\/em> (1857-1858) o las <em>Teor\u00edas de la plusval\u00eda<\/em> (1862-1863), debemos tener en cuenta que eran mucho m\u00e1s significativos para \u00e9l que la cr\u00edtica del neohegelianismo en Alemania, abandonada a la inmisericorde \u00abcr\u00edtica de las ratas\u00bb en 1846.La tendencia a sobredimensionar los escritos de juventud no se modific\u00f3 luego de la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn. Las biograf\u00edas m\u00e1s recientes \u2014a pesar de la publicaci\u00f3n de los nuevos manuscritos en la <em>Marx-Engels-Gesamtausgabe<\/em> (MEGA\u00b2), la edici\u00f3n hist\u00f3rico-cr\u00edtica de las obras completas de Marx y Friedrich Engels (1820-1895)\u2014 subestiman sus \u00faltimos escritos tanto como lo hicieron los autores del pasado.<\/p>\n<p>Otro motivo de este descuido es la alta complejidad de la mayor\u00eda de los estudios emprendidos por Marx durante la fase final de su vida. Escribir sobre el joven estudiante de la izquierda hegeliana es mucho m\u00e1s f\u00e1cil que lograr manejar la mara\u00f1a de manuscritos multiling\u00fces y los intereses intelectuales de comienzos de los a\u00f1os 1880. Es probable que esto tambi\u00e9n haya dificultado una comprensi\u00f3n m\u00e1s rigurosa de las importantes conquistas te\u00f3ricas que hizo Marx durante este per\u00edodo. Al pensar err\u00f3neamente que hab\u00eda abandonado completamente la idea de continuar su obra y representarse los \u00faltimos diez a\u00f1os de su vida como una \u00ablenta agon\u00eda\u00bb, demasiados bi\u00f3grafos y acad\u00e9micos de Marx no logran examinar m\u00e1s profundamente lo que realmente hizo durante el per\u00edodo.<\/p>\n<p><strong>En la pel\u00edcula <em>Miss Marx<\/em>, estrenada hace poco, hay una escena que sigue inmediatamente al funeral de Marx en la que se muestra a Eleanor, su hija menor, y a Engels escudri\u00f1ando documentos y manuscritos en el estudio del difunto. Luego de examinar uno en particular, Engels hace un comentario sobre el inter\u00e9s de Marx durante sus \u00faltimos a\u00f1os en las ecuaciones diferenciales y en las matem\u00e1ticas. <em>The Last Days of Karl Marx<\/em> deja la impresi\u00f3n de que el espectro de intereses de Marx durante este per\u00edodo fue especialmente amplio. \u00bfHab\u00eda un hilo conductor que manten\u00eda unidas sus obsesiones en temas tan diversos como la antropolog\u00eda, las matem\u00e1ticas, la historia antigua y las cuestiones de g\u00e9nero?<\/strong><\/p>\n<p>Poco tiempo antes de morir, Marx le pidi\u00f3 a su hija Eleanor que le recordar\u00e1 a Engels que deb\u00eda \u00abhacer algo\u00bb con sus manuscritos incompletos. Es sabido que, durante los doce a\u00f1os que vivi\u00f3 luego de la muerte de su amigo, Engels asumi\u00f3 la tarea herc\u00falea de imprimir los tomos II y III de <em>El capital<\/em>, en los cuales Marx trabaj\u00f3 sin descanso desde mediados de los a\u00f1os 1860 hasta 1881, aunque no logr\u00f3 terminarlos. Otros textos escritos por Engels, despu\u00e9s de la muerte de Marx en 1883, cumplieron indirectamente su voluntad y tienen una \u00edntima relaci\u00f3n con las investigaciones que su amigo desarroll\u00f3 durante los \u00faltimos a\u00f1os de su vida. Por ejemplo, <em>El origen de la familia, de la propiedad privada y del Estado<\/em> (1884) fue denominada por su autor como la\u00abejecuci\u00f3n de un testamento\u00bb y al escribirlo Engels se inspir\u00f3 en las investigaciones de Marx sobre antropolog\u00eda, especialmente en los pasajes que copi\u00f3, en 1881, de <em>La sociedad antigua<\/em> (1877) de Henry Morgan (1818-1881) y en los comentarios que a\u00f1adi\u00f3 a los res\u00famenes de este libro.<\/p>\n<p>No existe un solo hilo conductor durante los \u00faltimos a\u00f1os de investigaci\u00f3n de Marx. Algunos de sus estudios surgen simplemente de su voluntad de estar al d\u00eda con los descubrimientos cient\u00edficos de su \u00e9poca o de los acontecimientos pol\u00edticos que consideraba significativos. Marx hab\u00eda aprendido tiempo atr\u00e1s que el nivel general de emancipaci\u00f3n de una sociedad depend\u00eda del nivel de emancipaci\u00f3n de sus mujeres, pero los estudios antropol\u00f3gicos desarrollados en los a\u00f1os 1880 le dieron la oportunidad de analizar con m\u00e1s profundidad la opresi\u00f3n de g\u00e9nero. En cuanto a las cuestiones ecol\u00f3gicas, Marx les dedic\u00f3 mucho menos tiempo que durante las dos d\u00e9cadas anteriores, aunque se sumergi\u00f3 de nuevo en el estudio de la historia. Entre el oto\u00f1o de 1879 y el verano de 1880, complet\u00f3 un cuaderno titulado <em>Notas sobre historia india<\/em> (664-1858) y, entre el oto\u00f1o de 1881 y el invierno de 1882, trabaj\u00f3 intensamente en los denominados <em>Extractos cronol\u00f3gicos<\/em>, una l\u00ednea de tiempo de 550 p\u00e1ginas comentada a\u00f1o por a\u00f1o con una letra todav\u00eda m\u00e1s peque\u00f1a que la usual. Aqu\u00ed se inclu\u00edan res\u00famenes de acontecimientos mundiales, desde el siglo I hasta la guerra de los Treinta A\u00f1os de 1648, y se comentaban sus causas y sus rasgos sobresalientes.<\/p>\n<p>Es posible que Marx quisiera probar que sus concepciones estaban bien fundamentadas a la luz de los desarrollos pol\u00edticos, militares, econ\u00f3micos y tecnol\u00f3gicos m\u00e1s importantes del pasado. En cualquier caso, hay que tener en mente que, cuando Marx emprendi\u00f3 este trabajo, era completamente consciente de que su fr\u00e1gil estado de salud no le permitir\u00eda completar el tomo II de <em>El capital<\/em>. Su expectativa era realizar todas las correcciones necesarias para preparar una tercera edici\u00f3n revisada del tomo I en alem\u00e1n, pero al final ni siquiera tuvo la fuerza para hacer esto.<\/p>\n<p>Sin embargo, no dir\u00eda que la investigaci\u00f3n que desarroll\u00f3 durante sus \u00faltimos a\u00f1os fue m\u00e1s amplia de lo normal. Tal vez la amplitud de sus investigaciones es m\u00e1s evidente en este per\u00edodo dado que no fueron desarrolladas en paralelo a la escritura de ning\u00fan libro ni manuscrito preliminar importantes. Pero las miles de p\u00e1ginas de fragmentos escritas por Marx en ocho lenguas desde que era un estudiante universitario, que abarcan trabajos de filosof\u00eda, arte, historia, religi\u00f3n, pol\u00edtica, leyes, literatura, historia, econom\u00eda pol\u00edtica, relaciones internacionales, tecnolog\u00eda, matem\u00e1ticas, fisiolog\u00eda, geolog\u00eda, mineralog\u00eda, agronom\u00eda, antropolog\u00eda, qu\u00edmica y f\u00edsica, son testimonio de la inagotable sed de conocimiento con la que recorr\u00eda una amplia variedad de disciplinas. Lo que tal vez es sorprendente es que Marx fue incapaz de abandonar este h\u00e1bito aun cuando su fortaleza f\u00edsica mengu\u00f3 de manera considerable. Su curiosidad intelectual, junto a su esp\u00edritu autocr\u00edtico, triunfaron sobre lo que hubiese sido una gesti\u00f3n m\u00e1s centrada y \u00abjuiciosa\u00bb de su trabajo.<\/p>\n<p>Pero las ideas sobre \u00ablo que Marx deber\u00eda haber hecho\u00bb responden en general al deseo un tanto perverso de aquellos a quienes les gustar\u00eda que Marx hubiese sido un tipo que no hubiese hecho nada m\u00e1s que escribir <em>El capital<\/em>, sin detenerse ni siquiera para defenderse de las controversias pol\u00edticas en las cuales se involucr\u00f3. Aun cuando \u00e9l mismo se defini\u00f3 una vez como \u00abuna m\u00e1quina condenada a devorar libros y, luego, devolverlos, bajo una nueva forma, al estercolero de la historia\u00bb, Marx era un ser humano. Su inter\u00e9s en las matem\u00e1ticas y en el c\u00e1lculo diferencial, por ejemplo, comenz\u00f3 como un est\u00edmulo intelectual mientras investigaba un m\u00e9todo de an\u00e1lisis social, pero termin\u00f3 siendo un espacio l\u00fadico, un refugio en momentos de grandes dificultades personales, \u00abuna ocupaci\u00f3n para mantener la mente tranquila\u00bb, como sol\u00eda decirle a Engels.<\/p>\n<p><strong>Los estudios sobre los escritos tard\u00edos de Marx tienden a concentrarse en la investigaci\u00f3n de las sociedades no Europeas. \u00bfEs justo afirmar, como lo hace alguna gente, que al reconocer que hay v\u00edas de desarrollo distintas del \u00abmodelo occidental\u00bb Marx hace borr\u00f3n y cuenta nueva y empieza una nueva historia, la del Marx \u00abno euroc\u00e9ntrico\u00bb? \u00bfO ser\u00eda m\u00e1s adecuado decir que se trata del reconocimiento de Marx de que su trabajo nunca pretendi\u00f3 ser aplicado sin estudiar primero la realidad concreta de las diferentes sociedades hist\u00f3ricas?<\/strong><\/p>\n<p>El primer elemento, y el m\u00e1s importante, para comprender la amplitud geogr\u00e1fica de la investigaci\u00f3n de Marx durante su \u00faltima d\u00e9cada de vida, radica en su plan de brindar una explicaci\u00f3n m\u00e1s general de la din\u00e1mica del modo de producci\u00f3n capitalista a nivel mundial. Inglaterra hab\u00eda sido el principal terreno de observaci\u00f3n del tomo I de <em>El capital<\/em>. Despu\u00e9s de su publicaci\u00f3n, deseaba expandir las investigaciones socioecon\u00f3micas en los dos tomos que todav\u00eda no hab\u00edan escrito. Por este motivo decidi\u00f3 aprender ruso en 1870 y ped\u00eda constantemente que le mandaran libros de estad\u00edsticas de Rusia y de Estados Unidos. Consideraba que el an\u00e1lisis de las transformaciones econ\u00f3micas de estos pa\u00edses ser\u00eda muy \u00fatil para comprender las formas en las cuales era posible que el capitalismo se desarrollara en distintos per\u00edodos y contextos. Este elemento fundamental es subestimado por la bibliograf\u00eda secundaria sobre el tema \u2014hoy de moda\u2014 de \u00abMarx y el eurocentrismo\u00bb.<\/p>\n<p>Otro elemento clave de la investigaci\u00f3n de Marx sobre las sociedades no europeas fue la intenci\u00f3n de comprobar si el capitalismo era un prerrequisito para el nacimiento de una sociedad comunista y hasta qu\u00e9 punto era necesario que esta se desarrollara a nivel internacional. La concepci\u00f3n m\u00e1s bien multilineal, que Marx asumi\u00f3 durante sus \u00faltimos a\u00f1os, lo llev\u00f3 a considerar con m\u00e1s atenci\u00f3n las especificidades hist\u00f3ricas y la desigualdad del desarrollo econ\u00f3mico y pol\u00edtico en distintos pa\u00edses y contextos sociales. Marx se volvi\u00f3 muy esc\u00e9ptico en cuanto a la transferencia de categor\u00edas interpretativas entre contextos hist\u00f3ricos y geogr\u00e1ficos completamente diferentes y, tal como escribi\u00f3, tambi\u00e9n se dio cuenta de que \u00abacontecimientos de una semejanza impactante, que se desarrollan en contextos hist\u00f3ricos distintos, llevan a resultados totalmente dispares\u00bb. Es evidente que este enfoque increment\u00f3 las dificultades que deber\u00eda atravesar la de por s\u00ed turbulenta tarea de terminar los tomos incompletos de <em>El capital<\/em> y contribuy\u00f3 a la lenta aceptaci\u00f3n de que su obra m\u00e1s importante quedar\u00eda inconclusa. Pero tambi\u00e9n abri\u00f3 nuevas expectativas revolucionarias.<\/p>\n<p>Al contrario de lo que creen un poco ingenuamente algunos autores, Marx no descubri\u00f3 de repente que hab\u00eda sido euroc\u00e9ntrico para empezar, luego, a prestarle atenci\u00f3n a nuevos temas de estudio, solo porque sent\u00eda la necesidad de corregir sus perspectivas pol\u00edticas. Siempre fue un \u00abciudadano del mundo\u00bb, como sol\u00eda decir, y constantemente intent\u00f3 analizar las consecuencias mundiales que ten\u00edan las transformaciones econ\u00f3micas y sociales. Como se dijo antes, al igual que cualquier otro pensador de esta categor\u00eda, Marx estaba al tanto de la superioridad de la Europa moderna sobre los otros continentes del mundo, en t\u00e9rminos de producci\u00f3n industrial y organizaci\u00f3n social, pero nunca consider\u00f3 que este hecho contingente fuese un factor necesario ni permanente. Y, por supuesto, fue siempre un f\u00e9rreo enemigo del colonialismo. Estas consideraciones deber\u00edan resultarle demasiado obvias a cualquiera que haya le\u00eddo a Marx.<\/p>\n<p><strong>Uno de los cap\u00edtulos centrales de <em>The Last Years of Karl Marx<\/em> trata sobre las relaciones de Marx con Rusia. El libro prueba\u00a0 que Marx sostuvo un di\u00e1logo muy intenso con distintas tendencias de la izquierda rusa, especialmente a prop\u00f3sito de su recepci\u00f3n del primer tomo de <em>El capital<\/em>. \u00bfCu\u00e1les fueron los puntos m\u00e1s importantes que se plantearon en estos debates?<\/strong><\/p>\n<p>Durante muchos a\u00f1os, Marx hab\u00eda identificado a Rusia como uno de los principales obst\u00e1culos a la emancipaci\u00f3n de la clase obrera. En muchas oportunidades se\u00f1al\u00f3 que su lento desarrollo econ\u00f3mico y su desp\u00f3tico r\u00e9gimen pol\u00edtico hab\u00edan ayudado a convertir al imperio zarista en el puesto m\u00e1s avanzado de la contrarrevoluci\u00f3n\u00a0 Pero en sus \u00faltimos a\u00f1os, empez\u00f3 a mirar a Rusia de otra forma. Reconoci\u00f3 que, luego de la abolici\u00f3n de la servidumbre en 1861, exist\u00edan condiciones para una gran transformaci\u00f3n social. A los ojos de Marx, Rusia era m\u00e1s susceptible de producir una revoluci\u00f3n que Gran Breta\u00f1a, donde el capitalismo hab\u00eda creado el n\u00famero proporcionalmente m\u00e1s grande de trabajadores fabriles del mundo, pero donde tambi\u00e9n el movimiento obrero, que disfrutaba de mejores condiciones de vida en parte gracias a la explotaci\u00f3n colonial, se hab\u00eda debilitado y hab\u00eda sufrido la influencia negativa del sindicalismo reformista.<\/p>\n<p>Los di\u00e1logos que sostuvo Marx con los revolucionarios rusos eran a la vez intelectuales y pol\u00edticos. Durante la primera mitad de los a\u00f1os 1870, se familiariz\u00f3 con la principal literatura cr\u00edtica sobre la sociedad rusa y le prest\u00f3 especial atenci\u00f3n al trabajo del fil\u00f3sofo socialista Nikol\u00e1i Chernyshevski (1828-1889). \u00c9l cre\u00eda que, si un fen\u00f3meno social determinado alcanzaba un nivel de desarrollo suficiente en los pa\u00edses m\u00e1s avanzados, pod\u00eda expandirse velozmente en otros pueblos y elevarlos directamente desde un bajo nivel de desarrollo a uno m\u00e1s alto, salte\u00e1ndose los momentos intermedios. Todo esto le brind\u00f3 a Marx muchos elementos para reconsiderar su concepci\u00f3n materialista de la historia. Durante mucho tiempo, hab\u00eda sido consciente de que el esquema del progreso lineal a lo largo de los modos de producci\u00f3n asi\u00e1tico, feudal y moderno burgu\u00e9s, que hab\u00eda esbozado en el pr\u00f3logo a la <em>Contribuci\u00f3n a la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica<\/em> (1859), era complemente inadecuado a la hora de comprender el movimiento de la historia y que, en efecto, era aconsejable mantenerse a distancia de cualquier filosof\u00eda de la historia. No pod\u00eda concebir la sucesi\u00f3n de modos de producci\u00f3n en el curso de la historia como una secuencia fija de etapas predeterminadas.<\/p>\n<p>Marx tambi\u00e9n aprovech\u00f3 para discutir con los militantes de las distintas tendencias revolucionarias rusas. Ten\u00eda estima por la naturaleza sensata de las acciones pol\u00edticas del populismo ruso \u2014que en ese momento era un movimiento anticapitalista de izquierda\u2014, especialmente porque no recurr\u00eda a gestos ultrarrevolucionarios sin sentido ni a generalizaciones contraproducentes. Marx supo valorar la relevancia de las organizaciones socialistas existentes en Rusia por su car\u00e1cter pr\u00e1ctico y no por las declaraciones de lealtad que le hac\u00edan a sus propias teor\u00edas. De hecho, observ\u00f3 que, con frecuencia, los m\u00e1s dogm\u00e1ticos eran aquellos que afirmaban ser \u00abmarxistas\u00bb. Su exposici\u00f3n a las teor\u00edas y a la actividad pol\u00edtica de los populistas rusos \u2014como hab\u00eda sucedido una d\u00e9cada atr\u00e1s con los comuneros de Par\u00eds\u2014 lo ayud\u00f3 a ser m\u00e1s flexible al analizar la irrupci\u00f3n de los acontecimientos revolucionarios y de las fuerzas subjetivas que les dieron forma. Esto lo acerc\u00f3 a un verdadero internacionalismo a escala global.<\/p>\n<p>Los di\u00e1logos e intercambios que Marx mantuvo con muchas figuras de la izquierda rusa versaban principalmente sobre el complejo asunto del desarrollo del capitalismo, del que se segu\u00edan consecuencias te\u00f3ricas y pol\u00edticas cruciales. La dificultad de este debate qued\u00f3 en evidencia en su decisi\u00f3n final de no enviar una carta muy esclarecedora, en la cual criticaba algunas malinterpretaciones de <em>El capital<\/em>, al peri\u00f3dico <em>Ot\u00e9chestvennye Zapiski<\/em>, o en la respuesta corta y cautelosa a la cuesti\u00f3n \u00abde vida o muerte\u00bb sobre el futuro de la comuna rural (la <em>obshchina<\/em>) que le plante\u00f3 Vera Zas\u00falich (1849-1919), respuesta por la que opt\u00f3 en lugar de enviarle un texto m\u00e1s largo que hab\u00eda escrito y rescrito en tres borradores preliminares.<\/p>\n<p><strong>La correspondencia de Marx con la socialista rusa Vera Zas\u00falich es objeto de mucha atenci\u00f3n en la actualidad. En esas cartas, Marx sugiere que la comuna rural rusa ser\u00eda capaz de apropiarse de los \u00faltimos avances de la sociedad capitalista \u2014la tecnolog\u00eda, sobre todo\u2014 sin estar obligada a atravesar aquellos trastornos que resultaron tan da\u00f1inos para el campesinado de Europa Occidental. \u00bfPodr\u00edas exponer con un poco m\u00e1s de detalle el razonamiento que guio a Marx?<\/strong><\/p>\n<p>Por una coincidencia fortuita, la carta de Zas\u00falich lleg\u00f3 a Marx justo cuando su inter\u00e9s en las formas comunales arcaicas, en las cuales hab\u00eda se hab\u00eda introducido en 1879 a trav\u00e9s del estudio de la obra del soci\u00f3logo Maksim Kovalevsky (1851-1916), lo conduc\u00edan a prestarles m\u00e1s atenci\u00f3n a los descubrimientos m\u00e1s recientes de los antrop\u00f3logos de la \u00e9poca. La teor\u00eda y la pr\u00e1ctica lo llevaron al mismo lugar. Tomando algunas ideas sugeridas por el antrop\u00f3logo Morgan, escribi\u00f3 que el capitalismo pod\u00eda ser reemplazado por una forma de producci\u00f3n colectiva arcaica m\u00e1s elevada.<\/p>\n<p>Esta afirmaci\u00f3n ambigua exige al menos dos precisiones. En primer lugar, gracias a lo que hab\u00eda aprendido de Chernyshevski, Marx sostuvo que Rusia no podr\u00eda repetir servilmente todas las etapas hist\u00f3ricas de Inglaterra y de los otros pa\u00edses de Europa Occidental. En principio, la transformaci\u00f3n socialista de la <em>obshchina<\/em> pod\u00eda desarrollarse sin un tr\u00e1nsito necesario a trav\u00e9s del capitalismo. Pero esto no significa que Marx haya cambiado su juicio cr\u00edtico sobre la comuna rural en Rusia, ni que creyera que los pa\u00edses en donde el capitalismo estaba poco desarrollado estaban m\u00e1s cerca de la revoluci\u00f3n que los que ten\u00edan un desarrollo productivo m\u00e1s avanzado. No se convenci\u00f3 de repente de que las comunas rurales arcaicas eran un lugar mucho m\u00e1s propicio para la emancipaci\u00f3n individual que las relaciones sociales existentes bajo el capitalismo.<\/p>\n<p>En segundo lugar, su an\u00e1lisis de la posible transformaci\u00f3n progresiva de la <em>obshchina <\/em>no apuntaba a convertirse en un modelo general. Era el an\u00e1lisis espec\u00edfico de una producci\u00f3n colectiva particular en un momento hist\u00f3rico preciso. En otras palabras, Marx mostr\u00f3 contar con la flexibilidad te\u00f3rica y la falta de esquematismo de la que carecieron muchos marxistas posteriores. Hacia el final de su vida, Marx revel\u00f3 disponer de una apertura te\u00f3rica todav\u00eda m\u00e1s amplia, que le permiti\u00f3 considerar otras v\u00edas posibles al socialismo que nunca antes hab\u00eda tomado en serio o que hab\u00eda considerado como imposibles.<\/p>\n<p>Otros reemplazaron las dudas de Marx por la convicci\u00f3n de que el capitalismo era una etapa inevitable del desarrollo econ\u00f3mico en todos los pa\u00edses y una condici\u00f3n hist\u00f3rica. El inter\u00e9s que vuelve a emerger en el presente por las observaciones que Marx nunca le envi\u00f3 a Zas\u00falich, y por otras ideas similares que expres\u00f3 con m\u00e1s claridad durante sus \u00faltimos a\u00f1os de vida, radica en una concepci\u00f3n de la sociedad poscapitalista que se sit\u00faa en el polo opuesto a la ecuaci\u00f3n del socialismo y las fuerzas productivas, que no deja de tener tonalidades nacionalistas y cierta simpat\u00eda por el colonialismo y que se generaliz\u00f3 en el marco de la Segunda Internacional y en los partidos socialdem\u00f3cratas. Las ideas de Marx tambi\u00e9n difieren profundamente del supuesto \u00abm\u00e9todo cient\u00edfico\u00bb de an\u00e1lisis social que fue preponderante en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y sus sat\u00e9lites.<\/p>\n<p><strong>Aunque las luchas de Marx contra sus problemas de salud son conocidas, sigue siendo doloroso leer el \u00faltimo cap\u00edtulo de <em>The Last Years of Karl Marx<\/em> en el que se registra su agravamiento progresivo. Las biograf\u00edas intelectuales de Marx se\u00f1alan adecuadamente que un estudio completo debe conectar su pensamiento con su vida y con sus actividades pol\u00edticas. Pero, \u00bfqu\u00e9 sucede con este \u00faltimo per\u00edodo, en el que Marx estaba bastante inactivo a causa de la enfermedad? Al momento de escribir una biograf\u00eda intelectual, \u00bfc\u00f3mo debe abordarse este per\u00edodo?<\/strong><\/p>\n<p>Uno de los estudiosos m\u00e1s importantes de Marx, Maximilien Rubel (1905-1996), autor del libro <em>Karl Marx: ensayo de biograf\u00eda intelectual<\/em> (1957), sostuvo que para escribir sobre Marx uno debe ser un poco fil\u00f3sofo, un poco historiador, un poco economista y un poco soci\u00f3logo al mismo tiempo. Agregar\u00eda que al escribir la biograf\u00eda de Marx uno tambi\u00e9n aprende mucho de medicina. Marx tuvo que lidiar durante toda su vida madura con m\u00faltiples problemas de salud. El m\u00e1s duradero fue una molesta infecci\u00f3n de la piel que lo acompa\u00f1\u00f3 durante toda la escritura de <em>El capital<\/em> y que se manifest\u00f3 en abscesos y for\u00fanculos graves y debilitantes en distintas partes de su cuerpo. Este fue el motivo por el que, al terminar su <em>magnum opus<\/em>, escribi\u00f3: \u00ab\u00a1Espero que la burgues\u00eda recuerde mis for\u00fanculos hasta el d\u00eda de su muerte!\u00bb<\/p>\n<p>Los \u00faltimos dos a\u00f1os de su vida fueron especialmente dif\u00edciles. Marx sufri\u00f3 much\u00edsimo las p\u00e9rdidas de su esposa y su hija mayor y ten\u00eda una bronquitis cr\u00f3nica que a veces llegaba a convertirse en pleuritis. Luch\u00f3 en vano para encontrar un clima que le brindara las mejores condiciones para recuperarse, y viaj\u00f3, solo, por Inglaterra, Francia e incluso Argelia, en donde emprendi\u00f3 un largo per\u00edodo de complejos tratamientos. El aspecto m\u00e1s interesante de esta parte de la biograf\u00eda de Marx es la sagacidad, siempre acompa\u00f1ada de una especial disposici\u00f3n para la autoiron\u00eda, con la que demostr\u00f3 enfrentar las flaquezas de su cuerpo. Las cartas que le escribi\u00f3 a sus hijas y a Engels, cuando sinti\u00f3 que el fin estaba cerca, evidencian su costado m\u00e1s \u00edntimo. Revelan la importancia de lo que \u00e9l llamaba \u00abel mundo microsc\u00f3pico\u00bb, comenzando por la pasi\u00f3n vital que ten\u00eda por sus nietos. Muestran las consideraciones de un hombre que atraves\u00f3 una larga e intensa existencia y lleg\u00f3 a evaluarla en todos sus aspectos.<\/p>\n<p>Los bi\u00f3grafos deben relatar los sufrimientos de la esfera privada, especialmente cuando son relevantes para comprender mejor las dificultades que subyacen a la escritura de un libro, o los motivos por los cuales un manuscrito permaneci\u00f3 incompleto. Pero tambi\u00e9n deben saber d\u00f3nde detenerse y evitar la profundizaci\u00f3n de una mirada indiscreta centrada exclusivamente en los asuntos privados.<\/p>\n<p><strong>Una gran parte del pensamiento tard\u00edo de Marx est\u00e1 contenido en cartas y cuadernos. \u00bfDebemos atribuirles a estos escritos el mismo estatus que a las obras mejor logradas? Cuando afirmaste que la escritura de Marx es \u00abesencialmente incompleta\u00bb, \u00bfestabas pensando en algo as\u00ed?<\/strong><\/p>\n<p><em>El capital<\/em> qued\u00f3 incompleto debido a la agobiante pobreza en la que Marx vivi\u00f3 durante dos d\u00e9cadas y a sus constantes enfermedades, que no dejaban de estar vinculadas a aquellas preocupaciones cotidianas. No hace falta decir que el objetivo que se hab\u00eda planteado \u2014entender la naturaleza general del <em>modo de producci\u00f3n capitalista<\/em> y describir sus tendencias generales de desarrollo\u2014 era extraordinariamente dif\u00edcil de cumplir. Pero <em>El capital<\/em> no fue el \u00fanico proyecto que qued\u00f3 incompleto. La autocr\u00edtica impiadosa de Marx dificultaba todav\u00eda m\u00e1s sus proyectos y la enorme cantidad de tiempo que empe\u00f1aba en estos trabajos antes de publicarlos se deb\u00eda al rigor extremo al que somet\u00eda a todo su pensamiento.<\/p>\n<p>Cuando Marx era joven, era reconocido entre sus amigos de la universidad por su meticulosidad. Hay historias que lo pintan como alguien que se negaba a escribir una frase si no era capaz de demostrarla de diez formas distintas. Este fue el motivo por el que el prol\u00edfico estudiante de la izquierda hegeliana public\u00f3, en fin, menos que muchos otros. La creencia de Marx de que su informaci\u00f3n era insuficiente y sus juicios inmaduros le imped\u00eda publicar escritos que tuvieran la forma de bosquejos o fragmentos. Pero este es tambi\u00e9n el motivo por el cual sus notas son muy \u00fatiles y deber\u00edan ser consideradas una parte integral de su obra. Muchos de estos esfuerzos incesantes tuvieron consecuencias te\u00f3ricas extraordinarias en el futuro.<\/p>\n<p>Esto no significa que sus textos incompletos tengan el mismo peso que los publicados. Distinguir\u00eda cinco tipos de escritos: obras publicadas, manuscritos preliminares, art\u00edculos period\u00edsticos, cartas y cuadernos de extractos. Pero deben hacerse distinciones incluso al interior de estas categor\u00edas. Algunos de los textos publicados de Marx no deber\u00edan ser considerados como la \u00faltima palabra sobre el tema del que tratan. Por ejemplo, el <em>Manifiesto del Partido Comunista<\/em> era considerado por Engels y por Marx como un documento de juventud y no como el texto definitivo que expon\u00eda sus principales concepciones pol\u00edticas. Tambi\u00e9n debemos recordar que los escritos de propaganda pol\u00edtica y los cient\u00edficos no siempre son compatibles.<\/p>\n<p>Desafortunadamente, los errores de lectura que surgen de estas dificultades son muy frecuentes en la bibliograf\u00eda secundaria sobre Marx. Esto por no mencionar la ausencia de cualquier dimensi\u00f3n cronol\u00f3gica que afecta a muchas reconstrucciones de su pensamiento. Los textos de los a\u00f1os 1840 no pueden ser citados de manera indiscriminada junto a los de las d\u00e9cadas de 1860 y 1870, dado que no tienen el mismo peso en cuanto a conocimiento cient\u00edfico ni a experiencia pol\u00edtica. Algunos manuscritos fueron escritos por Marx para uso personal, mientras que otros eran efectivamente materiales preliminares para libros que ser\u00edan publicados. Marx revisaba y actualizaba algunos con frecuencia, mientras que otros hab\u00edan sido abandonados sin que existiera ninguna posibilidad de retomarlos (en esta categor\u00eda entra el tomo 3 de <em>El capital<\/em>). Algunos art\u00edculos period\u00edsticos contienen reflexiones que deben ser consideradas como complementos de los libros de Marx. Otros, sin embargo, fueron escritos r\u00e1pidamente para ganar algo dinero y pagar el alquiler. Algunas cartas presentan la verdadera perspectiva de Marx sobre los temas discutidos. Otras contienen una versi\u00f3n suavizada, porque estaban dirigidas a gente de fuera de su c\u00edrculo, con la que a veces era necesario expresarse en t\u00e9rminos diplom\u00e1ticos.<\/p>\n<p>Por todos estos motivos, est\u00e1 claro que comprender la vida de Marx es indispensable para entender adecuadamente sus ideas. Por \u00faltimo, existen alrededor de 200 cuadernos que contienen res\u00famenes (y muchas veces comentarios) de los libros m\u00e1s importantes que Marx ley\u00f3 durante el largo per\u00edodo que abarca de 1838 a 1882. Son esenciales para entender la g\u00e9nesis de su teor\u00eda y esos elementos que fue incapaz de desarrollar con el detalle que hubiese deseado.<\/p>\n<p>Lo que Marx pens\u00f3 durante los \u00faltimos a\u00f1os de su vida se encuentra principalmente en estos cuadernos. Es cierto que son muy dif\u00edciles de leer, pero nos brindan acceso a un tesoro precioso: no solo las investigaciones que Marx logr\u00f3 terminar antes de morir, sino las preguntas que se planteaba. Algunas de sus dudas pueden llegar a ser m\u00e1s \u00fatiles hoy que algunas de sus certezas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Marcello Musto es profesor asociado de Teor\u00eda Sociol\u00f3gica en la Universidad de York (Toronto) y autor de numerosos libros, entre ellos <em>Another Marx: Early Manuscripts to the International<\/em> (Bloomsbury, 2018).<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n: Valent\u00edn Huarte<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/jacobinlat.com\/2021\/05\/05\/celebremos-al-viejo-marx\/\">https:\/\/jacobinlat.com\/2021\/05\/05\/celebremos-al-viejo-marx\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los \u00faltimos a\u00f1os de vida de Marx suelen ser descriptos como un per\u00edodo de decadencia intelectual y f\u00edsica. 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