{"id":9843,"date":"2021-06-01T05:03:14","date_gmt":"2021-06-01T04:03:14","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=9843"},"modified":"2021-06-04T12:30:44","modified_gmt":"2021-06-04T11:30:44","slug":"por-senderos-de-irresponsabilidad-destruccion-y-muerte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=9843","title":{"rendered":"Por senderos de irresponsabilidad, destrucci\u00f3n y muerte"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em>Para Berta C\u00e1ceres (1971-2016), in memoriam et ad honorem (y para las 50 personas defensoras del medio ambiente que han sido asesinados en Honduras desde 2016). <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Estamos planteando un sistema sin soluci\u00f3n: el de crecer indefinidamente en un planeta finito. No tiene sentido, y da igual cu\u00e1ntas cosas podamos descubrir, nunca ser\u00e1n suficientes para intentar cubrir ese imposible. La soluci\u00f3n que necesitamos no es cient\u00edfica ni tecnol\u00f3gica: tan solo social. Simplemente, precisamos de un nuevo sistema econ\u00f3mico y social que no necesite forzosamente el crecimiento. No digo que la investigaci\u00f3n cient\u00edfica y el desarrollo tecnol\u00f3gico sean in\u00fatiles; es m\u00e1s, estoy seguro de que aportar\u00e1n muchas m\u00e1s cosas \u00fatiles la humanidad. Pero no nos carguen a nosotros con la ingente tarea de resolver un imposible. No pidan cosas que son f\u00edsicamente irrealizables esperando que alg\u00fan d\u00eda el progreso cient\u00edfico-t\u00e9cnico solvente unas contradicciones generadas por un grave error de concepci\u00f3n y enfoque social.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Antonio Turiel (2021)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li><strong> Hybris<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Recu\u00e9rdalo t\u00fa y recu\u00e9rdalo a otros, nos exhort\u00f3 Cernuda en su \u00ab1936\u00bb. Recordemos. El sistema econ\u00f3mico hegem\u00f3nico, llam\u00e9mosle globalismo neoliberal, capitalismo sin bridas, cremat\u00edstica compulsiva de dinero o como mejor nos parezca, tiene como caracter\u00edstica esencial la competitividad despiadada entre empresas (Apple versus Facebook por ejemplo) por la venta de mercanc\u00edas y servicios. Una de las consecuencias de esta lucha \u2018por la supervivencia del m\u00e1s fuerte\u2019, que no excluye \u2018alianzas estrat\u00e9gicas\u2019 ocasionales y apoyo mutuo en defensa de privilegios, es la tendencia intr\u00ednseca a abaratar la producci\u00f3n (a costa de golpear derechos b\u00e1sicos y remuneraciones de los trabajadores en muchos casos) y a producir un volumen cada vez mayor de productos, servicios y tambi\u00e9n desechos (Engels: \u00ab[la producci\u00f3n capitalista]\u00bb no puede ser estable, debe crecer, expandirse, o morir\u2026 Su condici\u00f3n para existir es la expansi\u00f3n constante\u201d). Esta tendencia intr\u00ednseca al crecimiento, este tener que expandirse sea como sea, conlleva inexorablemente un consumo creciente (y acelerado) de materias primas y energ\u00eda, energ\u00eda que hoy por hoy es producida de manera generalizada por el uso de combustibles f\u00f3siles que al quemarse generan los gases de efecto invernadero (GEI) [1].<\/p>\n<p>Se necesitaron 217 a\u00f1os, de 1751 a 1967, para liberar a la atm\u00f3sfera 400.000 millones de toneladas de CO<sub>2 <\/sub>(el principal GEI, junto con el metano: CH<sub>4<\/sub>, el \u00f3xido nitroso: N<sub>2<\/sub>O, y el ozono: O<sub>3<\/sub>); bastaron 23 a\u00f1os, de 1968 a 1990, para liberar la misma cantidad; 16 entre 1991 y 2006 y s\u00f3lo 11 a\u00f1os entre 2007 y 2018. Con palabras de Jorge Riechmann: \u00a1desde la crisis econ\u00f3mica de 2007 hasta 2018 tanto como en los dos primeros siglos de sociedad industrial! Desde mi nacimiento en 1954 hasta hoy, m\u00e1s de las tres cuartas partes. Crecimientos exponenciales en la fase de la Gran Aceleraci\u00f3n destructiva, sin estancamiento o marcha atr\u00e1s: la emisi\u00f3n global de CO<sub>2<\/sub> fue de 22.637 millones de toneladas en 1990 y de 37.887 millones en 2018. M\u00e1s del 67% [2].<\/p>\n<p>Los cl\u00e1sicos de las tradiciones emancipatorias fueron bien conscientes de las turbulentas relaciones del capitalismo con el medio ambiente. Marx, en el cap. XIII de la secci\u00f3n 10, \u00abGran industria y agricultura\u00bb, del\u00a0 libro primero de <em>El Capital<\/em>, nos advert\u00eda que \u00abtodo progreso de la agricultura capitalista es un progreso no s\u00f3lo del arte de depredar al trabajador, sino tambi\u00e9n y al mismo tiempo del arte de depredar el suelo; <em>todo progreso en el aumento de su fecundidad para un plazo determinado es al mismo tiempo un progreso en la ruina de las fuentes duraderas de esa fecundidad.\u00bb<\/em> Por eso, a\u00f1ad\u00eda, \u00abla producci\u00f3n capitalista no desarrolla la t\u00e9cnica y la combinaci\u00f3n del proceso social de producci\u00f3n<em> m\u00e1s que minando al mismo tiempo las fuentes de las que mana toda riqueza; la tierra y el trabajador\u00bb<\/em>\u00a0[las cursivas son m\u00edas].<\/p>\n<p>Observaciones similares pueden verse en la obra de Engels, que ya con 19 a\u00f1os describ\u00eda cr\u00edticamente la destrucci\u00f3n del paisaje y la contaminaci\u00f3n del agua en su Wuppertal natal. En t\u00e9rminos similares se expresaba en <em>La situaci\u00f3n de la clase obrera en Inglaterra<\/em> o en <em>Esbozo de cr\u00edtica de la Econom\u00eda Pol\u00edtica, <\/em>un texto escrito entre octubre-noviembre de 1843 con apenas 23 a\u00f1os, donde se\u00f1alaba que el capitalismo industrial moderno y la competencia cada vez m\u00e1s feroz entre empresarios agr\u00edcolas (capitalistas que no eran campesinos) pod\u00eda da\u00f1ar a la naturaleza, especialmente al suelo, la primera condici\u00f3n de nuestra existencia, punto b\u00e1sico de toda producci\u00f3n y reproducci\u00f3n.<\/p>\n<p>En parecidos t\u00e9rminos se han manifestado pensadores (y activistas) de otras tradiciones de emancipaci\u00f3n\u00a0 como Tolst\u00f3i, Kropotkin o Murray Bookchin.<\/p>\n<p>Son innumerables los autores que, m\u00e1s m\u00e1s recientemente, nos han advertido que una buena parte de lo que est\u00e1 ocurriendo se deriva del cambio clim\u00e1tico, del aumento de las temperaturas medias de la atm\u00f3sfera y los mares causado por las actividades humanas en la \u00e9poca industrial. Jeremy Rifkin, por ejemplo, se\u00f1ala que hemos tenido otras pandemias en los \u00faltimos a\u00f1os y que se hab\u00edan lanzado advertencias de que algo muy grave pod\u00eda ocurrir \u00abporque hemos alterado el ciclo del agua y el ecosistema que mantiene el equilibrio en el planeta. Los desastres naturales van a continuar: la temperatura en la Tierra sigue subiendo y hemos arruinado el suelo\u00bb. Hay dos efectos, a\u00f1ade Rifkin, que no podemos ocultar: 1. El cambio clim\u00e1tico antropog\u00e9nico provoca movimientos de poblaci\u00f3n humana y de otras especies. 2. La vida animal y humana se acercan cada d\u00eda m\u00e1s como consecuencia de la emergencia clim\u00e1tica y nuestras pr\u00e1cticas econ\u00f3micas expansivas. Sus virus viajan juntos.<\/p>\n<p>Hemos excavado los cimientos de la Tierra para transformarlo en gas, petr\u00f3leo y carb\u00f3n; hemos creado una civilizaci\u00f3n basada enteramente en el uso de f\u00f3siles (con las implicaciones geopol\u00edticas conocidas y las guerras imperiales anexas). Estamos usando un planeta y medio o m\u00e1s cuando solo tenemos uno. Hemos perdido el 60% de la superficie del suelo del planeta y tardaremos, si es el caso, miles de a\u00f1os en recuperarla.\u00a0 No existe nada, simple contradicci\u00f3n en los t\u00e9rminos, que sea capitalismo y moderado al mismo tiempo. No existe un \u00abcapitalismo verde\u00bb que sea viable, sostiene Antonio Turiel, quien nos recuerda que en estos momentos consumimos una media de 96 millones de barriles diarios (Mb\/d) de \u00abpetr\u00f3leo\u00bb (entendiendo como tal todos los hidrocarburos l\u00edquidos que son m\u00e1s o menos asimilables a petr\u00f3leo). Como cada barril contiene 159 litros, \u00abunos 5,6 billones de litros de petr\u00f3leo al a\u00f1o, o lo que es lo mismo, 5,6 kil\u00f3metros c\u00fabicos anuales\u00bb.<\/p>\n<p>Incontables ejemplos muestran que la alarma de Rifkin, Turiel, Ribeiro, Puig Vilar, Riechmann y de tantos otros\u00a0 no es alarmismo. La tragedia del calentamiento global es tan s\u00f3lo el mayor s\u00edntoma de todo lo que funciona mal en nuestro sistema econ\u00f3mico. El mayor s\u00edntoma, no la \u00fanica tragedia que nos acecha. Paul J. Crutzen y Eugen F. Stoermer acu\u00f1aron en 2000 el t\u00e9rmino Antropoceno para designar la fase de la historia de la Tierra en que los humanos hemos devenido una fuerza planetaria capaz de producir transformaciones similares a las producidas por las fuerzas naturales. Aqu\u00ed estamos. No hemos hecho caso de la advertencia de\u00a0 C\u00e9sar Manrique formulada \u00a1en 1985!: \u00abEs el momento de parar.\u00bb<\/p>\n<p>Sin ser apocal\u00edpticos, visitemos el infierno terrestre que hemos ido creando.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong> Amenazas, cat\u00e1strofes.<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>La radiaci\u00f3n solar que penetra en la Tierra depende tanto de los cambios en la \u00f3rbita terrestre y la inclinaci\u00f3n de su eje de giro como de los ciclos solares (11 a\u00f1os). Ambos factores pueden favorecer el inicio de una etapa de mayor radiaci\u00f3n y, en consecuencia, de calentamiento. Pero hay acuerdo pleno entre las comunidades cient\u00edficas que esos cambios orbitales y de radiaci\u00f3n solar no se han producido durante estos a\u00f1os ni durante toda la \u00e9poca industrial. No hay una explicaci\u00f3n alternativa donde no figure la acci\u00f3n humana, no hay ninguna evidencia de la acci\u00f3n de otros ciclos naturales que hayan podido intervenir. Adem\u00e1s, en las \u00faltimas d\u00e9cadas, las de mayor calentamiento, la radiaci\u00f3n solar ha ido disminuyendo [3].<\/p>\n<p>En un estudio publicado en <em>Nature <\/em>a finales de 2019, se se\u00f1alaban los nueve puntos de nuestro planeta que est\u00e1n en peligro por da\u00f1os graves, alteraciones o riesgo inminente de desaparici\u00f3n: el hielo marino \u00e1rtico, la capa de hielo de Groenlandia, los bosques boreales, el permafrost [4], el sistema de corrientes del Atl\u00e1ntico, la selva amaz\u00f3nica, los corales de aguas c\u00e1lidas, la capa de hielo ant\u00e1rtico occidental y partes de la Ant\u00e1rtida Oriental. Estos puntos de inflexi\u00f3n clim\u00e1tica est\u00e1n <em>ya activos<\/em> y podr\u00edan desencadenar cambios irreversibles a largo plazo a nivel global.<\/p>\n<p>Algunas ilustraciones de la situaci\u00f3n, una breve muestra. Los ejemplos de agolpan:<\/p>\n<p>2.1. Entre Groenlandia y la Ant\u00e1rtida hay hielo para elevar 65 m. el nivel del mar. Donde se ha notado m\u00e1s la desaparici\u00f3n del hielo ha sido en el Polo Norte (el calentamiento global no es igual para todo el planeta, es mayor en las latitudes por encima del c\u00edrculo polar \u00e1rtico: 66\u00b0 33\u2032 52\u2033 N). El \u00c1rtico, el espacio situado al norte del c\u00edrculo, est\u00e1 avanzando muy r\u00e1pidamente hacia la desaparici\u00f3n total del hielo marino en los meses verano. La desaparici\u00f3n del hielo marino, aun siendo un grave desastre ecol\u00f3gico, no es preocupante por la subida del nivel del mar, generada tan solo por el hielo continental: Groenlandia y la Ant\u00e1rtida. En el norte nos interesa especialmente lo que ocurre en Groenlandia donde hay hielo para que el mar suba 7 m y donde m\u00e1s deshielo est\u00e1 provoc\u00e1ndose. Por el deshielo de los glaciares de las grandes cordilleras y los casquetes de hielo polar (un 60%), y por la expansi\u00f3n t\u00e9rmica del agua, m\u00e1s voluminosa a mayor temperatura (un 40%), el nivel del mar ha subido ya m\u00e1s de 20 cm desde principios del siglo XX. Desde 1993 la subida ha sido de 1,7 mm por a\u00f1o; desde 2006, 3,6 mm.<\/p>\n<p>En la Ant\u00e1rtida tambi\u00e9n se pierde de forma creciente y la situaci\u00f3n es a\u00fan m\u00e1s preocupante. Por dos razones: porque almacena la mayor parte del hielo que hay en la Tierra y porque est\u00e1 sufriendo algunos procesos recientemente detectados que nos podr\u00edan obligar a cambiar las previsiones que se han hecho hasta ahora.\u00a0 Un informe conjunto de la NOAA, la NASA y la NSF de USA se\u00f1ala que en un escenario de altas emisiones como el actual, cabe la posibilidad en 2100 de una subida de 2,4 metros. Si nos situamos en 2060, la NOAA afirma que en un escenario extremo el mar podr\u00eda subir ese a\u00f1o 105 cm por encima del de principios del siglo XX (85 cm por encima del nivel actual, que ya ha subido 20 cm; la previsi\u00f3n del IPCC es de 40 cm).<\/p>\n<p>2.2. En el Pac\u00edfico hay pa\u00edses-isla o archipi\u00e9lagos -Vanuatu, Kiribati (dos islas desaparecidas), Tuvalu, Fiyi, Islas Salomon (con islas que han perdido el 50% de su territorio), Nauru, Tonga, Islas Marshall (han perdido ya el 20% de sus costas)- que no tardar\u00e1n en desaparecer si no hay cambios dr\u00e1sticos e inmediatos. Lo mismo suceder\u00e1 en pa\u00edses del \u00cdndico como las islas Maldivas (1.200 islas e islotes, con m\u00e1s de medio mill\u00f3n de habitantes).<\/p>\n<p>2.3. La quema de combustibles f\u00f3siles expulsa a la atm\u00f3sfera CO<sub>2<\/sub> y N<sub>2<\/sub>O, pero tambi\u00e9n PM 2,5 [5]. Son muchos los estudios que atribuyen a estas micropart\u00edculas 8 millones de muertes prematuras al a\u00f1o, una de cada cinco de las que se producen en el mundo. El problema de estos contaminantes PM 2,5 es global, pero la costa este de USA, Europa Occidental y el sureste asi\u00e1tico son los territorios en los que su incidencia en la tasa de mortalidad prematura es mayor. En Espa\u00f1a pueden imputarse a esta causa unas 44.600 muertes anuales de media estos \u00faltimos a\u00f1os.<\/p>\n<p>2.4. El Mediterr\u00e1neo pasa por un momento transcendental para los 500 millones de personas que habitamos en sus orillas. La necesidad de agua, alimentos, energ\u00eda y empleo crece con fuerza en toda la regi\u00f3n. Se calcula que el aumento de temperatura es aqu\u00ed un 20% superior al del resto del mundo, lo que agrava la escasez de agua dulce, destinada principalmente, en un 80%, a usos agr\u00edcolas. El aumento de la temperatura marina y el vertido de contaminantes est\u00e1n diezmando a las poblaciones pisc\u00edcolas y vegetales del mar. Avanza tambi\u00e9n sin freno la desertificaci\u00f3n y la p\u00e9rdida de biodiversidad, a pesar de tener el 7% de las especies marinas en solo el 0,8% de todos los oc\u00e9anos.<\/p>\n<p>2.5. El Banco Mundial estima que Latinoam\u00e9rica, el \u00c1frica subsahariana y el sudeste asi\u00e1tico generar\u00e1n otros 143 millones de migrantes clim\u00e1ticos hacia 2050 y que esa no es sino una m\u00e1s de las migraciones creadas por la crisis clim\u00e1tica. No solo los humanos estamos buscando desesperadamente sitios m\u00e1s habitables, tambi\u00e9n lo hacen los peces de las aguas oce\u00e1nicas que se est\u00e1n calentando a toda velocidad y que han absorbido m\u00e1s del 90 % del exceso de calor causado por las emisiones de efecto invernadero.<\/p>\n<p>2.6. El Norte imperial no est\u00e1 fuera de este mundo. Se estaba gestando la ruptura desde principios de enero de 2021 y, finalmente, el v\u00f3rtice polar, que suele contener el fr\u00edo extremo dentro del C\u00edrculo Polar \u00c1rtico, se rompi\u00f3, provocando que el fr\u00edo se desplazase mucho m\u00e1s al sur. Se gener\u00f3 un desenlace tr\u00e1gico en la segunda semana de febrero, afectando a la pr\u00e1ctica totalidad de Estados Unidos. El martes 16 de febrero fue m\u00e1s c\u00e1lido en Groenlandia, Alaska, Noruega y Suecia que en Texas (m\u00e1xima 0\u00b0C\/m\u00ednima -12\u00b0C en Houston), partes de Arkansas y el Valle del Bajo Mississippi. Unos 150 millones de estadounidenses estuvieron bajo un severo tiempo invernal, millones de texanos se quedaron sin electricidad durante d\u00edas. Texas estuvo literalmente al borde de \u201cun fallo catastr\u00f3fico\u201d que podr\u00eda haber generado apagones de muy larga duraci\u00f3n, de meses.<\/p>\n<p>2.7. Seg\u00fan Germanwatich, en las dos \u00faltimas d\u00e9cadas han muerto en el mundo 475.000 personas por fen\u00f3menos metereol\u00f3gicos extremos derivados del clima. Espa\u00f1a ocupa el puesto 32 de los pa\u00edses m\u00e1s afectados (700 fallecimientos al a\u00f1o) y el 29 con m\u00e1s p\u00e9rdidas econ\u00f3micas (900 millones de euros).<\/p>\n<p>No es necesario continuar. \u00bfHemos hecho algo para frenar estas situaciones? Veamos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><strong> Acuerdos, praxis y escenarios de futuros.<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Hace m\u00e1s de 40 an\u0303os (Ginebra, 1979), cienti\u0301ficos de 50 naciones se reunieron en la Primera Conferencia Mundial sobre el Clima y acordaron que las tendencias ya entonces alarmantes del cambio clima\u0301tico exigi\u0301an actuar con urgencia. Unos 10 a\u00f1os despu\u00e9s, en 1988, se celebr\u00f3 en Toronto la Conferencia Mundial sobre la Atm\u00f3sfera Cambiante (se recomend\u00f3, sin \u00e9xito alguno, recordar un 20% las emisiones entre ese a\u00f1o y el 2005), y ese mismo a\u00f1o se cre\u00f3 el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Clim\u00e1tico, el IPCC por sus siglas en ingl\u00e9s.<\/p>\n<p>El primer tratado internacional, jur\u00eddicamente vinculante, lleg\u00f3 en 1992 cuando se celebr\u00f3 la Cumbre de la Tierra en Ri\u0301o de Janeiro y se aprob\u00f3 la Convenci\u00f3n Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio clim\u00e1tico, despu\u00e9s de que el IPCC presentara en 1990 su primer informe de evaluaci\u00f3n. En \u00e9l se reflejaban las investigaciones de 400 cient\u00edficos: el calentamiento atmosf\u00e9rico de la Tierra era real.<\/p>\n<p>Tras la entrada en vigor de la Convenci\u00f3n Marco en 1994, los pa\u00edses que firmaron se han reunido anualmente en la Conferencia de las Partes (COP por sus siglas en ingl\u00e9s). El tercer encuentro de la COP se celebr\u00f3 en Kioto en 1997. En \u00e9l se adopt\u00f3 el conocido como \u00a0\u00abProtocolo de Kioto\u00bb, concluido en La Haya en 2001 y en vigor desde 2005. Se establecieron nuevos mecanismos institucionales de control, se incentiv\u00f3 el desarrollo de medidas de reducci\u00f3n de emisiones y se cre\u00f3 el mercado internacional del carbono. Estados Unidos no lo ratific\u00f3; Canad\u00e1 se retir\u00f3 despu\u00e9s. China, que luego se convertir\u00eda en el mayor emisor (no en t\u00e9rminos acumulativos) no particip\u00f3. Tampoco India y Brasil. Rusia y Jap\u00f3n no intervinieron en la prolongaci\u00f3n de Kioto celebrada en Doha en 2012.<\/p>\n<p>Se requer\u00eda un nuevo acuerdo global. Se alcanz\u00f3 en Par\u00eds en 2015. La COP<sub>21<\/sub> alumbr\u00f3, no sin grandes dificultades, el \u00a0\u00abgran acuerdo\u00bb al que se aspiraba. All\u00ed se estableci\u00f3 la necesidad de que a finales del siglo XXI no se alcanzara los 2\u00ba C de calentamiento global respecto a los niveles preindustriales [6]. Los gobiernos tomaron nota de los riesgos elevados que significaban los 2\u00ba C y acordaron que har\u00edan todo lo posible para no superar 1,5\u00ba C.<\/p>\n<p>Sin embargo, 2020 ha culminado el decenio m\u00e1s c\u00e1lido desde que se dispone de registros. La temperatura de la biosfera es ahora 1,25\u00b0C m\u00e1s alta que la media de la era preindustrial (promedio 1850-1900). Si suponemos, seg\u00fan c\u00e1lculos, que la temperatura est\u00e1 subiendo un 0,25 \u00b0C cada decenio, estamos a una d\u00e9cada de superar el aumento de 1,5 \u00b0C, y a dos d\u00e9cadas de superar los +1,7 \u00b0C, punto que el Informe Especial del IPCC presentado en Incheon, Corea del Sur, 8 de octubre de 2018 se\u00f1ala como tipping point, punto de no retorno, momento en el que se pierde la capacidad de revertir los hechos. Volver atr\u00e1s, revertir la situaci\u00f3n, supondr\u00eda un esfuerzo de captura de carbono imposible. De seguir como hasta ahora se llegar\u00e1 a +2\u00b0C antes de mediados de siglo, no a finales [7].<\/p>\n<p>Sin dudar de la importancia del logro internacional de Par\u00eds, \u00bfde qu\u00e9 tipo son las medidas acordadas? En el art\u00edculo 4.2. se afirma que \u00a0\u00abLas partes <em>procurar\u00e1n<\/em> adoptar medidas de mitigaci\u00f3n internas con el fin de alcanzar los objetivos de esas contribuciones\u00bb. En el 4.19: \u00a0\u00abTodas las partes <em>deber\u00edan esforzarse<\/em> por formular y comunicar estrategias a largo plazo para un desarrollo con bajas emisiones\u00bb. En el art\u00edculo 4, se sostiene que el punto m\u00e1ximo de emisiones deber\u00eda \u201calcanzarse lo antes posible\u201d, sin mayor determinaci\u00f3n. Las partes procurar\u00e1n, deber\u00edan esforzarse,\u2026 La libre actuaci\u00f3n de las partes, de los Estados, tienen un peso enorme en la concreci\u00f3n del texto acordado. Nada se dice en el acuerdo de los combustibles f\u00f3siles que en ese mismo a\u00f1o proporcionaban el 86% de toda la energ\u00eda que consum\u00eda en el mundo.<\/p>\n<p>El Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente nos informa de lo sucedido en estos \u00faltimos a\u00f1os, tras los Acuerdos de Par\u00eds. Se emitieron en 2016, 51,9 Gt de CO<sub>2<\/sub>-e; en 2017: 53,5; en 2018: 55,3. En 2019, seg\u00fan un informe preliminar preparado por la COP<sub>25<\/sub> de Madrid referido solo al CO<sub>2<\/sub>, hubo un incremento del 0,6%. As\u00ed, pues, hasta la irrupci\u00f3n de la pandemia del coronavirus en 2020 las emisiones fueron creciendo. Los Acuerdos est\u00e1n muy lejos de cumplirse [8]. De los 900 Gt de CO<sub>2<\/sub>-2 de emisi\u00f3n entre 2010 y 2100 se\u00f1alado por el IPCC, en los primeros diez a\u00f1os, entre 2010 y 2020, se han emitido m\u00e1s de 500 Gt. Por lo tanto, nos quedar\u00edan por emitir, como mucho, 500 Gt entre 2020 y 2100, es decir, a uno 6,2 Gt por a\u00f1o, menos de la octava parte de lo emitido estos \u00faltimos a\u00f1os. En resumen: la concentraci\u00f3n de CO<sub>2 <\/sub>y gases GEI afines en la atm\u00f3sfera no ha dejado de crecer y ning\u00fan acuerdo clim\u00e1tico ha servido de momento para detener ese crecimiento [9].<\/p>\n<p>En los informes presentados a la COP<sub>25 <\/sub>de Madrid se afirmaron cosas parecidas. Un informe del el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) se\u00f1alaba que con las din\u00e1micas actuales estaremos emitiendo 60 Gt anuales en 2030. De seguir como hasta ahora, vamos a un calentamiento en este siglo de entre 3,4 y 3,9\u00ba C. Cumpliendo a rajatabla los actuales compromisos de los gobiernos, situaci\u00f3n muy distante de la realidad, se alcanzar\u00e1n los 3,2\u00ba C. La revista de la Academia de Ciencias de Estados Unidos, <em>Proceeding of the National Academy of Science<\/em>, en su n\u00famero de agosto de 2020, public\u00f3 un estudio que se\u00f1alaba que, con las actuales pol\u00edticas podr\u00edamos estar en un escenario que nos llevar\u00eda a un calentamiento en 2100 de entre 3,3\u00ba C y 5,4\u00ba C.<\/p>\n<p>En s\u00edntesis: la mayor\u00eda de los gobiernos del mundo (y de las multinacionales asociadas) hablan y hablan de limitar el calentamiento global a 2\u00baC, \u00a1incluso a 1,5\u00ba C!, pero lo que hacen o permiten hacer tiene poco que ver con ese objetivo. Miguel Pajares lo ha expresado as\u00ed: \u201csufrimos una disonancia cognitiva que nos permite felicitarnos efusivamente por acuerdos como el de Par\u00eds, al mismo tempo que lamentamos que las emisiones de GEI y el correspondiente calentamiento global siga creciendo, sin que lo segundo nos leve a cuestionar la validez de lo primero.\u201d<\/p>\n<p>Esbocemos sucintamente algunos escenarios se futuro:<\/p>\n<p>Con un calentamiento de 2\u00baC, seg\u00fan dos centros de investigaci\u00f3n alemanes, los da\u00f1os se repartir\u00edan de forma desigual. Son los pa\u00edses insulares y los tropicales empobrecidos los que sufrir\u00edan los mayores riesgos para su supervivencia. Tambi\u00e9n los pa\u00edses ricos se ver\u00edan afectados. Se dar\u00e1n situaciones generalizadas de escasez de alimentos, olas de calor sin precedentes, ciclones m\u00e1s intensos. Afectar\u00e1 a la disponibilidad de agua potable, a las cosechas, a la supervivencia de los bosques, a las ciudades costeras, a los recursos marinos, las cuencas de r\u00edos muy importantes (Danubio, Misisipi, Amazonas) disminuir\u00e1n entre un 20 y un 40%. Las p\u00e9rdidas de bosque ser\u00e1 extensa, por la temperatura excesiva y por la mayor incidencia de incendios. Los arrecifes de coral de ver\u00e1n afectados ya con un calentamiento de 1,5\u00ba C. Con ello, se perder\u00e1 gran n\u00famero de especies de peces que tienen ah\u00ed su habitat, as\u00ed como la protecci\u00f3n de muchas zonas costeras. Afectar\u00e1 fuertemente el desarrollo econ\u00f3mico y comportar\u00e1 el riesgo de exceder la capacidad de adaptaci\u00f3n de los sistemas m\u00e1s vulnerables. La salud de los seres humanos tambi\u00e9n se ver\u00e1 afectada por las olas de calor, incendios forestales, desnutrici\u00f3n (por menor producci\u00f3n de alimentos), expansi\u00f3n de enfermedades como la malaria y el dengue (los mosquitos que las propagan ampl\u00edan sus rangos espaciales y temporales). Adem\u00e1s, la pandemia del COVID ha puesto el tema sobre la mesa, posible auge de enfermedades zoon\u00f3ticas por medio de virus, hongos o bacterias.<\/p>\n<p>Con 4\u00ba C, los riesgos son superiores y generalizados. En palabras del que fuera presidente del Banco Mundial, Jim Yong Kim, nada sospechoso de alarmismo anticapitalista, \u00abtendremos un cuadro dram\u00e1tico de un mundo de fen\u00f3menos clim\u00e1ticos y metereol\u00f3gicos extremos que causan devastaci\u00f3n y sufrimiento humano\u00bb.<\/p>\n<p>En el per\u00edodo que va desde 2008 a 2018, ambos inclusive, 11 a\u00f1os en total, hubo un total de 265,3 millones de personas desplazadas por desastres repentinos. Una media de 24,1 millones por a\u00f1o. En esa media, el 86% son desplazados por desastres metereol\u00f3gicos (unos 20 millones por a\u00f1o) y el 14% por desastres geof\u00edsicos.\u00a0 Para hacerse una idea comparativa, el n\u00famero de desplazados internos por conflictos b\u00e9licos representan una media de 7,5 millones anuales. La mayor\u00eda de estos desplazados internos por desastre medioambientales repentinos vienen produci\u00e9ndose en el sur, este y sudeste de Asia: India, China, Bangladesh, Vietnam y Filipinas.<\/p>\n<p>No es necesario continuar. \u00bfSoluciones? \u00bfLas renovables y nuestra prudencia y racionalidad nos sacar\u00e1n del apuro?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li><strong> Las renovables y sus l\u00edmites.<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Abandono completo de los combustibles f\u00f3siles, renovables cien por cien, mayor eficacia energ\u00e9tica, algo menos de desarrollismo, algunas pinceladas m\u00e1s&#8230; y a seguir m\u00e1s o menos como hasta ahora. \u00bfEs eso? No es eso.<\/p>\n<p>Energ\u00edas renovables son las que no se agotan con el paso del tiempo. Por ejemplo, la energ\u00eda hidroel\u00e9ctrica, la geot\u00e9rmica, la e\u00f3lica y la solar [10]. Durante las \u00faltimas tres d\u00e9cadas, la energ\u00eda e\u00f3lica ha experimentado un despegue sin precedentes. Representa en la actualidad el 1% de toda la energ\u00eda primaria que se produce en el mundo. A\u00fan as\u00ed, ha se\u00f1alado Turiel, un 1% es un porcentaje muy escaso y, si tenemos en cuenta las diversas limitaciones de la energ\u00eda e\u00f3lica (cuando se habla del potencial e\u00f3lico pensamos solamente en la generaci\u00f3n de electricidad -que no cubre todas las necesidades energ\u00e9ticas de nuestra civilizaci\u00f3n- por medio de aerogeneradores), es muy probable que nunca sobrepase el umbral del 5 o el 6% del actual consumo de energ\u00eda primaria. Requiere adem\u00e1s del consumo de grandes cantidades de energ\u00eda f\u00f3sil: para la elaboraci\u00f3n (acero, hormig\u00f3n armado) de los aerogeneradores (un m\u00e1stil de 40 metros de altura y tres aspas de 20 metros de longitud), para el transporte a los puntos de instalaci\u00f3n, para las excavadoras que preparan el terreno, para las reparaciones, para el desmantelamiento,..<\/p>\n<p>La energ\u00eda solar para la producci\u00f3n de electricidad representa actualmente menos del 0,5% del total de la energ\u00eda primaria consumida en el mundo. Se se\u00f1ala en ocasiones que la energ\u00eda que nos llega del Sol es casi 10.000 veces superior a la energ\u00eda que consume actualmente la humanidad. Pero recordemos que el 80% del flujo electromagn\u00e9tico proveniente del Sol que llega a la Tierra no se puede aprovechar: o llega con demasiado \u00e1ngulo o se refleja en la atm\u00f3sfera o, directamente, en la superficie planetaria. Por lo dem\u00e1s, no es veros\u00edmil construir parques fotovoltaicos en mares y oc\u00e9anos, ni tampoco en desiertos o en zonas monta\u00f1osas. Un estudio del GEEDS mostr\u00f3 que el potencial m\u00e1ximo fotovoltaico de la Tierra podr\u00eda corresponderse con aproximadamente el 25% de nuestro consumo vigente global de energ\u00eda primaria. Insuficiente si consideramos la sustituci\u00f3n completa del actual consumo de energ\u00eda no renovable. Para Turiel, entre las energ\u00edas renovables, es la tecnolog\u00eda con m\u00e1s problemas (escasea de materiales, de plata por ejemplo) y peor rendimiento. La energ\u00eda solar de concentraci\u00f3n (se basa en concentrar la energ\u00eda del Sol en un \u00fanico punto usando espejos) permite que se alcance en ese punto grandes temperaturas que pueden ser usadas para producir vapor o mover turbinas o con un motor Stirling. No requiere adem\u00e1s de una alta tecnolog\u00eda ni tampoco echar mano de materiales escasos. Sin embargo, se trata de una instalaci\u00f3n de gran envergadura que, al final, proporciona una cantidad de energ\u00eda por metro cuadrado de ocupaci\u00f3n que no es mejor que la fotovoltaica y que es, adem\u00e1s, m\u00e1s propensa a sufrir las inclemencias del tiempo. Los materiales por otra parte sufren mucho desgaste debido a la altas temperaturas y, al cabo, su rendimiento resulta bastante mediocre.<\/p>\n<p>Veamos el asunto del coche el\u00e9ctrico. Richard Herrington y algunos otros cient\u00edficos brit\u00e1nicos expertos en materiales han calculado que para reemplazar todos los coches y camioneras del Reino Unido por veh\u00edculos el\u00e9ctricos, sin incluir camiones ni veh\u00edculos pesados, <em>har\u00edan falta al menos<\/em> 207.900 toneladas de cobalto, 2,3 millones de toneladas de cobre, 264.600 toneladas de carbonato de litio y 7.200 toneladas de neodimio y disprosio. Con cifras de 2018 y s\u00f3lo para un pa\u00eds, excluyendo los veh\u00edculos m\u00e1s pesados y suponiendo el uso de bater\u00edas muy eficientes, y s\u00f3lo para un factor (el coche el\u00e9ctrico) de la denominada transici\u00f3n ecol\u00f3gica, se necesitar\u00eda <em>casi el doble de la producci\u00f3n mundial anual de cobalto, la casi entera producci\u00f3n mundial de neodimio y el 75% de la producci\u00f3n mundial de litio y al menos de la mitad de la producci\u00f3n mundial de cobre.<\/em> [11]<\/p>\n<p>Situ\u00e9monos a nivel global y empleemos datos tan oficiales como son los del Banco Mundial (BM). El 11 de mayo de 2020, el BM public\u00f3 el informe <em>Minerals for Climate Action: The Mineral Intensity of the Clean Energy Transition<\/em>. Se describe en \u00e9l qu\u00e9 se necesita para conseguir la transici\u00f3n energ\u00e9tica, y detalla cu\u00e1nto se deber\u00eda aumentar la producci\u00f3n. Hacen falta, se afirma, 3.000 millones de toneladas de minerales y metales estrat\u00e9gicos: cobre, n\u00edquel, cobalto, litio, cromo, molibdeno, grafito, aluminio, indio, hierro, plomo, manganeso, neodimio, plata, titanio, vanadio y zinc, para desplegar la transici\u00f3n a e\u00f3lica, solar y geot\u00e9rmica. La producci\u00f3n de grafito, cobalto y litio, esenciales para el almacenamiento, deber\u00eda aumentar un 500% hasta 2050 para hacer frente a la demanda de materiales para las tecnolog\u00edas energ\u00e9ticas limpias que eviten el aumento de 2 \u00baC de la temperatura media de la biosfera.<\/p>\n<p>En s\u00edntesis: la corteza terrestre no ofrece metales y minerales suficientes para una supuesta transici\u00f3n ecol\u00f3gica planteada en t\u00e9rminos de sustituci\u00f3n de los combustibles f\u00f3siles por renovables de alta tecnolog\u00eda, sin olvidarnos, por otra parte, la devastaci\u00f3n de ecosistemas que supondr\u00eda la intensificaci\u00f3n de la actividad minera.<\/p>\n<p>Para Antonio Turiel, una estimaci\u00f3n realista del potencial m\u00e1ximo que pueden proporcionar las energ\u00edas renovables estar\u00eda entre un 30 y un 40% del consumo total mundial actual. Su an\u00e1lisis: la transici\u00f3n energ\u00e9tica a las renovables implica forzosamente dejar de crecer, ir hacia econom\u00edas de \u2018estado estacionario\u2019, incluyendo tres decenios de esfuerzo equiparables a una econom\u00eda de guerra que eliminase toda actividad superflua y concentrase todos los recursos econ\u00f3micos en dicha transici\u00f3n, transici\u00f3n a nuevos sistemas de producci\u00f3n, distribuci\u00f3n y consumo incompatibles con el actual sistema socioecon\u00f3mico mundial.<\/p>\n<p>Este es el reto. De nuevo: socialismo democr\u00e1tico en armon\u00eda con la Naturaleza o desastre, muerte y destrucci\u00f3n. Si lleg\u00e1semos a la segunda mitad del siglo XXI, ha se\u00f1alado Jorge Riechmann, \u00a0\u00abhabiendo logrado evitar un descenso demogr\u00e1fico catastr\u00f3fico y estuvi\u00e9ramos en camino de construir sociedades mucho m\u00e1s sencillas, frugales e igualitarias, basadas en tecnolog\u00edas intermedias robustas, que se olvidasen del PIB como supuesta medida de bienestar, que usan muchos menos materiales y energ\u00eda, lo habr\u00edamos hecho lo mejor posible en las dif\u00edciles circunstancias actuales\u00bb. Esta perspectiva es la que viene sugiriendo llamar ecosocalismo descalzo.<\/p>\n<p>Katharina Pistor, profesora de Derecho Comparativo en la Facultad de Leyes de Columbia, nos ha advertido que la Tierra no nos rescatar\u00e1 cuando las cosas salgan mal. \u00a0\u00abAl depender solamente de declaraciones y del mecanismo de precios para lidiar con el cambio clim\u00e1tico, estamos haciendo una enorme apuesta sobre la base de mediciones e indicadores que sabemos que son incompletos, si no absolutamente enga\u00f1osos. Podemos dise\u00f1ar todas las protecciones que queramos contra los potenciales escenarios de cambio clim\u00e1tico, ha a\u00f1adido, \u00a0\u00abpero no hay ninguna protecci\u00f3n para un episodio sist\u00e9mico\u00bb. Al carecer de la voluntad pol\u00edtica de confrontar nuestro propio comportamiento, \u00a0\u00abestamos suponiendo que el cambio clim\u00e1tico se puede abordar con una actualizaci\u00f3n m\u00ednimamente disruptiva y financieramente neutra -o inclusive rentable\u2014 del sistema operativo actual\u00bb. La pandemia de la COVID-19 nos ha advertido con claridad contra esta presunci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p>1) Seg\u00fan la OMM (Organizaci\u00f3n Meteorol\u00f3gica Mundial), la concentraci\u00f3n de CO<sub>2<\/sub>, NH<sub>4 <\/sub>y N<sub>2<\/sub>O en la atm\u00f3sfera no tiene precedentes en los \u00faltimos 3 millones de a\u00f1os. Recordemos, por otra parte, que sin esos gases que atrapan calor la temperatura de la superficie terrestre ser\u00eda de -18\u00ba. Su adecuada proporci\u00f3n es absolutamente imprescindible para la vida tal y como la conocemos.<\/p>\n<p>2) Otra forma de computar nuestra hybris: seg\u00fan el IPCC y utilizando la unidad de medida CO<sub>2<\/sub>-e (CO<sub>2<\/sub>-equivalente), que incluye el CO y los dem\u00e1s GEI cuantificados por su potencial efecto invernadero como si fueran CO<sub>2<\/sub>, se han emitido, desde el inicio de la era industrial y hasta 2010, unas 2.000 Gt ( 1 Gigatonelada = mil millones de toneladas) de CO<sub>2<\/sub> -e. La mitad desde 1970. USA ha emitido hasta la fecha ma\u0301s CO<sub>2<\/sub> que cualquier otro pai\u0301s del mundo. Son responsables del 25% de las emisiones histo\u0301ricas.<\/p>\n<p>3) El valor m\u00e1ximo de 1980 fue parecido al de 1990 pero el alcanzado en 2001 fue ligeramente inferior. Los ciclos solares, desde 2003 en adelante, han resultado ser significativamente m\u00e1s d\u00e9biles que los anteriores.<\/p>\n<p>4) La capa de suelo permanentemente congelada en regiones fr\u00edas.<\/p>\n<p>5) Micropart\u00edculas contaminantes con gran capacidad de penetraci\u00f3n en el sistema respiratorio. Miden 0,0000025 m. de di\u00e1metro, entre 15 y 20 veces menos que el grosor de un cabello.<\/p>\n<p>6) Ya se hab\u00eda acordado lo mismo en la COP<sub>15<\/sub> celebrada en Copenhague seis a\u00f1os atr\u00e1s, en 2009.<\/p>\n<p>7) Los incrementos, por otra parte, no son homog\u00e9neos. En Catalu\u00f1a, seg\u00fan Marc J. Prohom, del \u00c1rea de Climatolog\u00eda del Servicio Meteorol\u00f3gico, \u201c2020 ha tenido una anomal\u00eda de temperatura cercana a los 2 \u00b0C respecto a la media del periodo preindustrial\u201d.<\/p>\n<p>8) Seg\u00fan estos acuerdos, teniendo en cuenta los 2\u00baC a finales del XXI, o el preferible 1,5\u00ba C, \u00bfcu\u00e1nto m\u00e1s GEI podemos arrojar a la atm\u00f3sfera? El IPCC sostuvo en 2013 que para no superar los 2\u00baC ser\u00eda necesario limitar a unas 2.900 Gt las emisiones acumuladas. Se hab\u00edan arrojado ya 2.000 Gt hasta 2010. Quedar\u00edan por tanto 900 Gt por emitir. Es decir, \u00a1en 90 a\u00f1os deber\u00edamos emitir menos CO<sub>2<\/sub>-e que el que se emiti\u00f3 en los 40 a\u00f1os anteriores! Tengamos en cuenta, por otra parte, que las 1.000 Gt entre 1970 y 2010 fueron emitidas a ritmos distintos. La media fue de 25 Gt por a\u00f1o, pero \u00a1en 2010 se estaba emitiendo ya cerca de 50 Gt por a\u00f1o!<\/p>\n<p>9) Con otra medici\u00f3n: en junio de 2020, pese a la brusca reducci\u00f3n de actividad por la pandemia, se alcanz\u00f3 la cifra de 417 ppm (partes por mill\u00f3n). Recordemos que en la era preindustrial, la proporci\u00f3n de CO<sub>2<\/sub> en la atm\u00f3sfera era de 280 ppm. El incremento ha sido, pues, del 48,92%. En los \u00faltimos 2,6 millones de a\u00f1o es probable que nunca se superasen los 300 ppm.<\/p>\n<p>10) Estos tipos de energ\u00eda s\u00ed se agotan con el paso del tiempo porque la materia del sol se est\u00e1 \u201cquemando\u201d y el sol acabar\u00e1 por extinguirse, de la misma manera que el interior de la Tierra acabar\u00e1 enfri\u00e1ndose. Pero, de hecho, estas fuentes energ\u00e9ticas se debilitan tan lentamente que pueden considerarse constantes, o 100% renovables.<\/p>\n<p>11) Aproximadamente, la mitad de todo el cobre de las minas existentes ha sido ya extra\u00eddo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda m\u00ednima<\/strong><\/p>\n<p>Adri\u00e1n Almaz\u00e1n y Jorge Riechmann (eds), <em>Contra la doctrina del shock digital, <\/em>Madrid: Centro de Documentaci\u00f3n cr\u00edtica, 2020.<\/p>\n<p>Franz J. Broswimmer, <em>Ecosuicidio. Breve historia de la extinci\u00f3n en masa de las especies<\/em>, Pamplona: Ediciones Laetoli, 2005 (edici\u00f3n original 2002, traducci\u00f3n de Francisco P\u00e1rez de la Cadena).<\/p>\n<p>Amy Goodman y Denis Moynihan, \u201cLa \u201cestrella solitaria\u201d, en soledad: El calentamiento global sumerge a Texas en una helada profunda y mortal\u201d, <a href=\"https:\/\/www.democracynow.org\/es\/2021\/2\/19\/la_estrella_solitaria_en_soledad_el\">https:\/\/www.democracynow.org\/es\/2021\/2\/19\/la_estrella_solitaria_en_soledad_el<\/a><\/p>\n<ol>\n<li>Jena, \u201cCalentamiento global y errores del desarrollo igual a desastre glaciar en India\u201d <a href=\"http:\/\/www.ipsnoticias.net\/2021\/02\/calentamiento-global-errores-del-desarrollo-igual-desastre-glaciar-india\/\">http:\/\/www.ipsnoticias.net\/2021\/02\/calentamiento-global-errores-del-desarrollo-igual-desastre-glaciar-india\/<\/a><\/li>\n<\/ol>\n<p>Timothy M. Lenton et alii, \u201cClimate tipping points \u2014 too risky to bet against\u201d. <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/d41586-019-03595-0\">https:\/\/www.nature.com\/articles\/d41586-019-03595-0<\/a><\/p>\n<p>Miguel Pajares, <em>Refugiados clim\u00e1tico. Un gran reto del siglo XXI<\/em>, Barcelona: Rayo Verde, 2020.<\/p>\n<p>Jorge Riechmann, <em>Otro fin del mundo es posible, dec\u00edan los compa\u00f1eros<\/em>, Barcelona: MRA ediciones, 2019.<\/p>\n<p>William J. Ripple et alli, \u201cWorld Scientists\u2019 Warning of a Climate Emergency\u201d\u00a0 <a href=\"https:\/\/academic.oup.com\/bioscience\/advance-article\/doi\/10.1093\/biosci\/biz088\/5610806\">https:\/\/academic.oup.com\/bioscience\/advance-article\/doi\/10.1093\/biosci\/biz088\/5610806<\/a><\/p>\n<p>Carles Soriano Clemente, <em>Antropoceno. Reproducci\u00f3n de capital y comunismo<\/em>, Madrid: Maia ediciones, 2021.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 A. Tapia, Cambio clim\u00e1tico. \u00bfQu\u00e9 hacer?, Madrid: Maia ediciones, 2019.<\/p>\n<p>Antonio Turiel, <em>Petrocalipsis. Crisis energ\u00e9tica global y c\u00f3mo (no) la vamos a solucionar<\/em>, Madrid: Alfabeto\u00a0 editorial, 2020.<\/p>\n<p>Arturo Villavicencio, <em>Neoliberalizando la naturaleza. El capitalismo y la crisis ecol\u00f3gica<\/em>, Madrid: Siglo XXI, 2020.<\/p>\n<p>\u201cUn enorme iceberg, del doble del tama\u00f1o de Madrid, se desprende de la Ant\u00e1rtida\u201d <a href=\"https:\/\/actualidad.rt.com\/actualidad\/384842-video-desprende-antartida-enorme-iceberg\">https:\/\/actualidad.rt.com\/actualidad\/384842-video-desprende-antartida-enorme-iceberg<\/a><\/p>\n<p>\u201cLos nueve puntos de inflexi\u00f3n clim\u00e1tica activos que deben acelerar la acci\u00f3n pol\u00edtica sobre las emisiones\u201d. <a href=\"https:\/\/www.climatica.lamarea.com\/los-nueve-puntos-de-inflexion-climatica-activos-que-deben-acelerar-la-accion-politica-sobre-las-emisiones\/\">https:\/\/www.climatica.lamarea.com\/los-nueve-puntos-de-inflexion-climatica-activos-que-deben-acelerar-la-accion-politica-sobre-las-emisiones\/<\/a><\/p>\n<p>Mois\u00e9s Casado, primera parte del art\u00edculo \u00abOlduvai, Texas\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.15-15-15.org\/webzine\/2021\/03\/14\/olduvai-texas\/\">https:\/\/www.15-15-15.org\/webzine\/2021\/03\/14\/olduvai-texas\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para Berta C\u00e1ceres (1971-2016), in memoriam et ad honorem (y para las 50 personas defensoras del medio ambiente que han<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":9844,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1563],"tags":[1495],"class_list":["post-9843","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-crisis-ecosocial","tag-crisis-ecologica"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9843","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9843"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9843\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/9844"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9843"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9843"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9843"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}