{"id":991,"date":"2008-07-14T00:00:00","date_gmt":"2008-07-14T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=991"},"modified":"2019-01-21T18:58:55","modified_gmt":"2019-01-21T18:58:55","slug":"sobre-el-pais-del-caos-calmo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=991","title":{"rendered":"Sobre el pa\u00eds del caos calmo"},"content":{"rendered":"\n<p>La Vanguardia<\/p>\n<p>Publicado en <a href=\"http:\/\/es.wordpress.com\/tag\/cultura\/\" title=\"Ver todas las entradas en Cultura\"><strong>Cultura<\/strong><\/a>, <a href=\"http:\/\/es.wordpress.com\/tag\/historia\/\" title=\"Ver todas las entradas en Historia\"><strong>Historia<\/strong><\/a>, <a href=\"http:\/\/es.wordpress.com\/tag\/politica\/\" title=\"Ver todas las entradas en Pol\u00edtica\"><strong>Pol\u00edtica<\/strong><\/a> \u00a012\/Julio\/2008 <\/p>\n<p><strong>SABATINAS INTEMPESTIVAS<\/strong><\/p>\n<p>No s\u00e9 si se trata de una feliz casualidad o de todo lo contrario, pero lo cierto es que han coincidido en las mismas semanas el estreno en Espa\u00f1a del \u00faltimo filme de Nanni Moretti y la aparici\u00f3n de dos libros presentados como oportunos para entender el aberrante presente pol\u00edtico de Italia; las memorias de Pietro Ingrao -un dirigente del Partido Comunista, que lo fue casi todo en las instituciones del Estado- y las de su oponente dentro de la izquierda del PCI, Rosanna Rossanda.<\/p>\n<p>A m\u00ed, las pel\u00edculas de Moretti me gustan todas, y cuando digo todas, incluyo aquellas que he encontrado sosas, o demasiado egoc\u00e9ntricas, o torpes de realizaci\u00f3n. Me gustan todas, incluso las que no me entusiasman, porque me identifico con \u00e9l; soy torpe, me falta imaginaci\u00f3n, y hasta sus historias de familia las considero cercanas a las m\u00edas.<\/p>\n<p>Lo confieso, es un caso de impostaci\u00f3n de la personalidad. Y al mismo tiempo no quisiera, de ninguna manera, ser Nanni Moretti, fuera de que es uno de esos tipos feos pero agradecidos, adem\u00e1s es delgado, alto, y goza de una capacidad de improvisaci\u00f3n que para m\u00ed quisiera. Pero con todo y con eso, no envidio a Moretti. Es de otro grado mi disidencia. Nace de mi incapacidad para entender la sociedad italiana. Estamos rodeados de expertos en el mundo italiano -Catalunya los produce como champi\u00f1ones desde mediados de los sesenta, cuando la inteligencia barcelonesa quer\u00eda parecerse a Cesare Pavese, pero con una sexualidad plet\u00f3rica y sin su final tr\u00e1gico-.<\/p>\n<p>Me gusta Moretti, porque lo siento cercano, y si les recomiendo vivamente Caos calmo, un filme reci\u00e9n estrenado en Espa\u00f1a y que ni siquiera \u00e9l dirige, es porque ah\u00ed est\u00e1n todas sus claves, incluso los recursos f\u00edlmicos de su estilo inconfundible. Disfruto con Nanni Moretti y goc\u00e9 como un adolescente -el gozo es pasi\u00f3n de adolescencia- viendo Caos calmo, porque me gusta hasta el t\u00edtulo. Me atrapa ese aire provinciano de Moretti. La supervivencia burguesa y radical en un mundo amenazado por la ruina, pero con h\u00e1bitos de triunfadores. No hay ni un solo personaje en Caos calmo que sea honrado, honesto, sincero. Todos mienten, pero al modo de Vittorio De Sica o Vittorio Gassman; con un gesto de desd\u00e9n, un movimiento de manos y una sonrisa perdonable. Esa historia, absolutamente convencional, del ejecutivo de una productora de televisi\u00f3n al que se le suicida su esposa y se empe\u00f1a en atender, hasta el mimo y la extravagancia, a una ni\u00f1a, su hija, tan aguda y sensata que parece una reencarnaci\u00f3n de Anna Magnani, haciendo de ni\u00f1a, y sin haber salido del arroyo sino de una casa lombarda, con mucha luz y dos criadas de servicio.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es Caos calmo? Una pel\u00edcula para espectadores que desconocen la  PlayStation; que no se toman la molestia de leer las rese\u00f1as musicales de los diarios, salvo si las firma Mingus B. Formentor; que consideran a Esquerra Republicana de Catalunya una organizaci\u00f3n que equivoc\u00f3 su ubicaci\u00f3n, porque hubiera podido hacerlo en N\u00e1poles, en Sicilia o en esa esquinita del norte de Cerde\u00f1a donde hay gente que es capaz de chapurrear catal\u00e1n tras una subvenci\u00f3n razonable. Caos calmo se ve con placer, y eso que quiz\u00e1 muchas claves \u00bfidentitarias? italianas se nos escapen, y sin que pase nada, porque son accesorias.<\/p>\n<p>En la taxonom\u00eda de los g\u00e9neros, estar\u00edamos ante una comedia dram\u00e1tica. Un ejecutivo sufre un shock ante el suicidio de su esposa y decide dedicar su vida a la atenci\u00f3n primordial de su hija. En riguroso consecuente, instala su oficina en los jardines, frente al colegio donde la ni\u00f1a estudia, y la espera todos los d\u00edas hasta que sale. Inicia as\u00ed una nueva vida; al cambiar de lugar de trabajo, su entorno se traslada a visitarlo y lo convierte en un referente prestigioso: un hombre consecuente. Una de las caracter\u00edsticas m\u00e1s estimadas del cine de Moretti: su obsesi\u00f3n por hacer de sus protagonistas unos tipos consecuentes. Al fin y al cabo, \u00bfqu\u00e9 es un tipo inconsecuente? Un radical cansado.<\/p>\n<p>Y aqu\u00ed es donde entramos en los apeaderos de los radicales cansados. Esos lugares donde la gente que ha gozado durante buena parte de su vida de una indiscutible capacidad de juicio y de an\u00e1lisis deviene en jardineros jubilados, o lo que es peor, en payasos sin disfraz. Para algunos miembros de mi generaci\u00f3n que se dedicaron a la pol\u00edtica cuando la pol\u00edtica estaba prohibida, Pietro Ingrao formaba parte de una leyenda. Se constituy\u00f3, muerto Togliatti, en la solidez de la dial\u00e9ctica. Con cultura cinematogr\u00e1fica, porque por esos andurriales empez\u00f3 su carrera, siempre figur\u00f3 en los debates de la izquierda europea como el s\u00edmbolo del rigor, de la preocupaci\u00f3n por lo preciso y por una oratoria brillante y eficaz. Pues bien, debo confesarles que alguien est\u00e1 equivocado y que posiblemente, casi con toda seguridad, el errado soy yo. Pietro Ingrao acaba de publicar en castellano sus memorias con un t\u00edtulo tan est\u00fapido que las descalifica: Quer\u00eda la luna (Pen\u00ednsula). Una memez ir\u00f3nica que hace referencia a un episodio de su infancia pero que cubre todo el marco de la vida de este funcionario de la revoluci\u00f3n. Que yo sepa, nunca conoc\u00ed a ning\u00fan militante comunista en la clandestinidad que pidiera la luna. Ni siquiera llegu\u00e9 a conocerlos en los pa\u00edses de Europa occidental, donde se desarrollaban con notable libertad. Lo digo con franqueza: s\u00f3lo un viejo chocho y acabado, un fantasma que vend\u00eda motos pol\u00edticas por Italia, puede tener la frivolidad de cerrar su vida militante haciendo un libro que se titule Quer\u00eda la luna. Eso podr\u00eda ser el recordatorio de los bellos tiempos de Ram\u00f3n Tamames, de Jordi Borja o de Josep Piqu\u00e9, y de algunos otros que no cito para no ponerles en evidencia. \u00a1La luna! En mi vida he luchado por ninguna utop\u00eda. Luchar por algo imposible es un ejercicio religioso al que no me he visto tentado nunca. Otra cosa es que piense que muchos de nosotros fuimos m\u00e1s c\u00e1ndidos, ingenuos y gilipollas que cualquier utopista, pero no por ut\u00f3picos, sino por ignorantes. \u00bfOsea, que Pietro Ingrao, a la hora de resumir su vida de revolucionario profesional, no encuentra mejor resumen que admitir que ped\u00eda la luna? Este abuelo cebolleta descubre que aspiraba a la luna. Las \u00fanicas p\u00e1ginas interesantes de su libro son las que se refieren a su mujer, que no parec\u00eda que aspirara a la luna, porque ten\u00eda dos dedos de frente. \u00bfC\u00f3mo es posible que un l\u00edder del partido comunista m\u00e1s importante de Europa occidental diga tal cantidad de chorradas y t\u00f3picos sobre Hungr\u00eda 1956, o Checoslovaquia 1968, y no digamos de su visita a Cuba y su encuentro con Ernesto Guevara el Che, al que considera ministro \u00a1de la  Guerra!? \u00a1Viejo pat\u00e9tico! Admito que las memorias de Rossana Rossanda son de otra rama. Del mismo \u00e1rbol, pero de distinta rama. Primero sabe escribir con algo m\u00e1s de soltura que la jerga funcionarial de Ingrao. Rossanda titula sus memorias La muchacha del siglo pasado (Foca). Las partes m\u00e1s interesantes no son las de la militancia comunista y radical, sino las de la adolescencia. Merece la pena detenerse en este detalle, porque ni siquiera Trotsky, que ten\u00eda una pluma brillante y mucha memoria de su infancia y adolescencia, fue tan audaz como para enganchar a sus lectores en la parte de la formaci\u00f3n m\u00e1s que en el apartado de las conquistas. Si alguien espera, y ser\u00eda l\u00f3gico que lo esperara trat\u00e1ndose de profesionales de la pol\u00edtica, que tanto Ingrao, en su ambici\u00f3n de lunas, como Rossanda, en su evocaci\u00f3n de chica bien metida en l\u00edos -es divertido el pudor calvinista de estos estalinistas convictos y no confesos; s\u00f3lo logramos enterarnos de que estuvo casada \u00a1en la p\u00e1gina 305!-, si alguien espera, insisto, que estos analistas inveterados del vuelo de la mosca le van a suministrar alguna pista sobre la deriva del PCI, el partido comunista m\u00e1s importante de Occidente por su influencia te\u00f3rica y de masas, deseng\u00e1\u00f1ese. Estos dos revolucionarios jubilados dejan sus memoriales mucho antes. Ingrao lo termina, es un decir, contando banalidades sobre el asesinato de Moro. Y Rossanda, m\u00e1s audaz, da el golletazo a su coqueta memoria en 1969. No acabo de entender c\u00f3mo se puede ser tan irresponsable y dejar a la gente con la basura en la puerta. Porque \u00bfhabr\u00e1 que explicar c\u00f3mo acab\u00f3 la cosa, ese PCI idolatrado? \u00bfY c\u00f3mo lleg\u00f3 Berlusconi, de la mano de Bettino Craxi y del Partido Socialista, primero a la riqueza y luego al poder? Ya que los viejos pol\u00edticos insisten en hacer mala literatura, les recomiendo que vean un cine ciudadano inseparable de la pol\u00edtica.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Vanguardia<\/p>\n<p>Publicado en Cultura, Historia, Pol\u00edtica \u00a012\/Julio\/2008 <\/p>\n<p>SABATINAS INTEMPESTIVAS<\/p>\n<p>No s\u00e9 si se trata de una feliz casualidad o de todo lo contrario, pero lo cierto es que han coincidido en las mismas semanas el estreno en Espa\u00f1a del \u00faltimo filme de Nanni Moretti y la aparici\u00f3n de dos libros presentados como oportunos para entender el aberrante presente pol\u00edtico de Italia; las memorias de Pietro Ingrao -un dirigente del Partido Comunista, que lo fue casi todo en las instituciones del Estado- y las de su oponente dentro de la izquierda del PCI, Rosanna Rossanda.<\/p>\n<p>A m\u00ed, las pel\u00edculas de Moretti me gustan todas, y cuando digo todas, incluyo aquellas que he encontrado sosas, o demasiado egoc\u00e9ntricas, o torpes de realizaci\u00f3n. Me gustan todas, incluso las que no me entusiasman, porque me identifico con \u00e9l; soy torpe, me falta imaginaci\u00f3n, y hasta sus historias de familia las considero cercanas a las m\u00edas.<\/p>\n<p>Lo confieso, es un caso de impostaci\u00f3n de la personalidad. Y al mismo tiempo no quisiera, de ninguna manera, ser Nanni Moretti, fuera de que es uno de esos tipos feos pero agradecidos, adem\u00e1s es delgado, alto, y goza de una capacidad de improvisaci\u00f3n que para m\u00ed quisiera. Pero con todo y con eso, no envidio a Moretti. Es de otro grado mi disidencia. Nace de mi incapacidad para entender la sociedad italiana. Estamos rodeados de expertos en el mundo italiano -Catalunya los produce como champi\u00f1ones desde mediados de los sesenta, cuando la inteligencia barcelonesa quer\u00eda parecerse a Cesare Pavese, pero con una sexualidad plet\u00f3rica y sin su final tr\u00e1gico-.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-991","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-la-izquierda-a-debate"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/991","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=991"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/991\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=991"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=991"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=991"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}