{"id":9913,"date":"2021-06-12T05:00:57","date_gmt":"2021-06-12T04:00:57","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=9913"},"modified":"2021-06-12T04:11:36","modified_gmt":"2021-06-12T03:11:36","slug":"usa-el-espejo-de-baltimore","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=9913","title":{"rendered":"USA: el espejo de Baltimore"},"content":{"rendered":"<p>Baltimore es esa ciudad a la que el presidente Trump, en uno de sus frecuentes exabruptos racistas, calific\u00f3 de \u00abdesastre asqueroso infestado de ratas\u00bb. Prisionera de la violencia policial, de la p\u00e9rdida de industrias, llena de edificios destruidos por la pobreza, agobiada por el abandono escolar, por el miedo, la corrupci\u00f3n, la tristeza y las drogas, Baltimore se desangra, aunque los ricos se resguardan en sus barrios exclusivos. Es una de las ciudades m\u00e1s violentas de Estados Unidos, donde es raro el d\u00eda en que alguien no muere a balazos en las calles, porque junto a la fortuna de quienes viven confortablemente en los c\u00edrculos de la prosperidad americana, en muchas ciudades sigue creciendo el c\u00e1ncer de la desigualdad, la pobreza y la marginaci\u00f3n, como en Baltimore, esa urbe portuaria a apenas sesenta kil\u00f3metros de Washington.<\/p>\n<p>La creciente inestabilidad pol\u00edtica, la persistente violencia, la crisis econ\u00f3mica y los estragos de la pandemia, junto al fortalecimiento de la extrema derecha, que lleg\u00f3 a asaltar el Capitolio, dibujan el nuevo rostro de Estados Unidos. Y la tensi\u00f3n aumenta. En 2020, los estadounidenses compraron veintitr\u00e9s millones de armas, y murieron por disparos m\u00e1s de 41.000 personas: cada d\u00eda, 110 ciudadanos cayeron a balazos, regando con su sangre el asfalto. Solo en enero de 2021, se vendieron m\u00e1s de dos millones de armas de fuego en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Denunciando anticipadamente un fraude, Trump hab\u00eda anunciado que no aceptar\u00eda la victoria de Biden y del Partido Dem\u00f3crata, pero meses antes Clinton y Pelosy hab\u00edan afirmado lo mismo con relaci\u00f3n a Trump. En esa disparatada presidencia, la prensa (el <em>New York Times<\/em> lleg\u00f3 a publicar un art\u00edculo an\u00f3nimo de un responsable del gobierno Trump; despu\u00e9s se supo que era Miles Taylor, jefe de gabinete del Departamento de Seguridad Nacional), los servicios secretos y buena parte de la estructura ministerial se opusieron a Trump, sugiriendo incluso su connivencia con Mosc\u00fa, una completa invenci\u00f3n porque su gobierno sigui\u00f3 aplicando sanciones a Rusia, oponi\u00e9ndose al Nord Strem 2 y la relaci\u00f3n entre los dos pa\u00edses cay\u00f3 al punto m\u00e1s bajo tras la guerra fr\u00eda, seg\u00fan Lavrov. La manoseada injerencia rusa, nunca demostrada y que ahora vuelve a utilizar Biden, se revel\u00f3 un intento de desgaste y un recurrente recurso para la presi\u00f3n diplom\u00e1tica y pol\u00edtica. Pero esa divisi\u00f3n en Estados Unidos ha golpeado a todos los sectores del pa\u00eds, inaugurando una inquietud interna que se a\u00f1ade a la preocupaci\u00f3n por los cambios en el mundo.<\/p>\n<p>Biden debe hacer frente a esa situaci\u00f3n, pero las caracter\u00edsticas del Partido Dem\u00f3crata no son las adecuadas para un desaf\u00edo de tanta envergadura: es un partido que ha pasado de un discreto progresismo representando a los trabajadores, de los a\u00f1os de Roosevelt, a configurarse como una organizaci\u00f3n conservadora que se presenta centrista y que representa la otra cara del poder, junto al partido republicano, aunque la mayor parte de la estructura gubernamental es abiertamente partidaria de los dem\u00f3cratas. El partido dem\u00f3crata se proclama defensor de la inexistente \u201cclase media\u201d que sigue ti\u00f1endo el imaginario colectivo, mientras trabaja para la plutocracia. Frente a \u00e9l, y alrededor del partido republicano, se agrupa el creciente movimiento que desconf\u00eda del poder central de Washington y de los sectores m\u00e1s pobres de la sociedad estadounidense, identificados como los negros y, tambi\u00e9n, los hispanos, que conjuga el viejo odio racial contra los descendientes de los esclavos con la xenofobia hacia los nuevos inmigrantes: la cuarta parte de los ciudadanos de origen asi\u00e1tico ha padecido acoso racial. Ese movimiento, que ha pasado por el Tea Party y ahora se expresa en el QAnon y el trumpismo, es la nueva extrema derecha que reacciona contra el poder de la plutocracia y, al mismo tiempo, defiende el capitalismo (el viejo t\u00f3pico del \u201cmodo de vida americano\u201d) que identifica con la libertad personal y con la promesa de la prosperidad y la riqueza, envuelta en el ajado patriotismo de la grandeza estadounidense. Que una buena parte de los trabajadores blancos apoyase a un demagogo y embustero Trump constata la extrema confusi\u00f3n de la sociedad norteamericana, del resentimiento de los blancos pobres y del temor a verse condenados a los ghettos de la negritud, de la p\u00e9rdida de esperanza en el futuro que el asalto al Capitolio elev\u00f3 a una insurrecci\u00f3n de opereta. Esa arremetida mostr\u00f3 el sue\u00f1o americano convertido en la caricatura de un cham\u00e1n con rostro de bisonte.<\/p>\n<p>Que los dos partidos del sistema estadounidense se enfrentasen no imped\u00eda el acuerdo en los principales asuntos, la reducci\u00f3n de impuestos a los m\u00e1s ricos, la liquidaci\u00f3n de regulaciones sociales y la limitaci\u00f3n de los derechos de los trabajadores, adem\u00e1s de la com\u00fan defensa de la \u201cexcepcionalidad americana\u201d, del imperialismo exterior y del peri\u00f3dico rearme militar para asegurar su hegemon\u00eda en el mundo. La peculiar democracia norteamericana no descansa ya en la voluntad popular sino en las decisiones de las corporaciones, en la concentraci\u00f3n de la riqueza y el control de medios de comunicaci\u00f3n, altavoces sociales y compa\u00f1\u00edas tecnol\u00f3gicas de internet, y en el nutrido ej\u00e9rcito de pol\u00edticos profesionales, abogados, miembros relevantes de universidades, empresas y fundaciones, directivos de la industria armament\u00edstica que pasan al gobierno, lubricados en la corrupci\u00f3n y que ocupan y administran la estructura pol\u00edtica sin atender a sus supuestos representados, con una vulgata com\u00fan: la cerrada defensa del capitalismo. En la campa\u00f1a electoral de 2020 que dio la victoria a Biden se gastaron m\u00e1s de 11.000 millones de d\u00f3lares, aportados por grandes empresas y plut\u00f3cratas, y los \u00fanicos que disponen de ese presupuesto millonario son republicanos y dem\u00f3cratas: la democracia est\u00e1 en manos del dinero, con la izquierda ausente. La debilidad de la izquierda es consecuencia de una sostenida represi\u00f3n que no se ha detenido nunca, desde las redadas de Palmer, la Ley McCarran y los a\u00f1os de MacCarthy hasta hoy: la polic\u00eda, el FBI, ha infiltrado siempre y envenenado partidos y movimientos progresistas, recurriendo incluso al asesinato.<\/p>\n<p>Pese a los graves problemas sociales, la reforma tributaria de 2017 redujo los impuestos a los m\u00e1s ricos. Cincuenta millones de personas viven en la pobreza. Hay en el pa\u00eds millones de parados, millones de personas ilegales, muchos de ellos prisioneros del peonaje explotador en el campo, la deuda de los estudiantes universitarios sigue creciendo y amenaza su futuro, y cuenta con el mayor sistema carcelario del mundo (2.300.000 reclusos, y casi cinco millones de personas m\u00e1s en libertad vigilada o condicional), con prisiones privadas donde, adem\u00e1s, los presos se ven obligados a trabajar gratis y las cifras de suicidios son muy elevadas. La crisis racial y la brutalidad de la polic\u00eda, la marginaci\u00f3n de los suburbios y el recurso a la violencia explican la creciente angustia social. La adicci\u00f3n a las drogas ha alcanzado con un opi\u00e1ceo, el fentanilo, una nueva dimensi\u00f3n: es barato y consigue una fuerte adicci\u00f3n. Seg\u00fan los gubernamentales Centers for Disease Control and Prevention, (CDC), en el periodo de doce meses que termin\u00f3 en mayo de 2020, en Estados Unidos murieron 82.000 personas a causa de las drogas (225 personas cada d\u00eda, aunque otros organismos barajan cifras muy superiores), que sumados a las muertes por armas de fuego, eleva la cifra a m\u00e1s de 120.000 personas muertas en ese a\u00f1o. Suburbios enteros de ciudades forman el c\u00edrculo de la desesperaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El Black Lives Matters es el \u00faltimo grito de angustia de la poblaci\u00f3n negra y, en una aparente paradoja, lleva consigo la ayuda de grandes empresas multinacionales (de Amazon a la Fundaci\u00f3n Ford y al Bank of America, del Citigroup a WalMart, Coca Cola, General Motors y Goldman Sachs, de Google a Microsoft, IBM, Verizon, McDonald\u2019s, Netflix y Warner Brothers) en lo que sin duda es un rasgo de mercadotecnia comercial, un intento de contener las p\u00e9rdidas para la econom\u00eda que causa la discriminaci\u00f3n racial y de la mujer (Mary C. Daly, presidenta del Federal Reserve Bank of San Francisco, la cuantific\u00f3 en 2\u20196 billones de d\u00f3lares en 2019) y que tambi\u00e9n persigue su integraci\u00f3n en el sistema. El racismo ataca a todas las minor\u00edas: han aumentado las agresiones contra personas de origen asi\u00e1tico, e incluso legisladores como el republicano tejano Chip Roy han llegado a justificar posibles linchamientos de ciudadanos con rasgos orientales arguyendo en la propia C\u00e1mara de Representantes que: \u00abEl Partido Comunista chino, ellos son el mal\u00bb.<\/p>\n<p>La extrema debilidad de la izquierda dificulta la configuraci\u00f3n de una oposici\u00f3n efectiva al bipartidismo de la plutocracia, y el movimiento opositor aunque en ocasiones protagoniza grandes movilizaciones se agrupa y se dispersa bajo las diversas banderas del antirracismo, el feminismo, el ecologismo o la lucha a favor de los derechos de los inmigrantes, y adolece de un programa y de un planteamiento pol\u00edtico unificador: el movimiento obrerista estadounidense, exhausto, reprimido, sometido a d\u00f3ciles sindicatos, no desempe\u00f1a hoy esa funci\u00f3n.<\/p>\n<p>La inclinaci\u00f3n aislacionista expresada por Trump y la ambici\u00f3n intervencionista tradicional de la pol\u00edtica exterior norteamericana que ahora esgrime Biden (\u201cEstados Unidos ha vuelto\u201d) se expresan tambi\u00e9n entre la poblaci\u00f3n, temerosa de que la supuesta excepcionalidad del pa\u00eds se haya convertido en un recuerdo del pasado. Ahora, Biden intenta un nuevo camino. Pero, pese a la leyenda construida para las elecciones, Biden no fue nunca un defensor de los derechos civiles, ni de los negros, ni mucho menos un hombre progresista, sino el presidente del comit\u00e9 de asuntos exteriores del Senado que vot\u00f3 por la guerra y la invasi\u00f3n a Iraq; fue el vicepresidente, con Obama, que se felicitaba por el aumento de las cifras de inmigrantes deportados. Biden es el hombre que empez\u00f3 preocupado por el medio ambiente y lo olvid\u00f3 enseguida; el pol\u00edtico que en el Senado, con Carter, impulsaba recortes sociales; y que con Reagan, vigilaba los presupuestos dedicados a los m\u00e1s pobres y apoyaba el despido de miles de trabajadores y funcionarios. Despu\u00e9s, apoy\u00f3 la invasi\u00f3n de Iraq, defendi\u00f3 la guerra en Libia y el asesinato de Gadafi, el golpe de Estado en Ucrania y el golpe en Honduras, entre otros gestos que han paseado la muerte por el mundo. Tampoco Kamala Harris es la voz de la minor\u00eda negra, ni una defensora de los marginados por el capitalismo. Biden va a intentar ampliar el derecho al voto, limitar algunos escandalosos abusos empresariales adaptando las leyes laborales, aprobar\u00e1 gestos hacia los grupos discriminados por su orientaci\u00f3n sexual, e intentar\u00e1 aumentar el control de la venta de armas y aprobar medidas para legalizar a inmigrantes. No es seguro que lo consiga, por la oposici\u00f3n republicana.<\/p>\n<p>La patente incompetencia ante la pandemia durante meses, las colas del hambre y la creciente pobreza, el miedo ante el ascenso de China, han llevado a formular el Plan de recuperaci\u00f3n de 1\u20199 billones aprobado por el Senado y la C\u00e1mara de Representantes, que ha sido elogiado incluso por el\u00a0conservador <em>Wall Street Journal<\/em>. De esa cantidad, la mitad est\u00e1 destinada al pago de 1.400 d\u00f3lares por contribuyente, ayuda que seg\u00fan Biden llegar\u00e1 al ochenta y cinco por ciento de la poblaci\u00f3n; una cuarta parte se dedicar\u00e1 a combatir la pandemia, y otra cuarta parte para ofrecer ayudas a empresas y colectivos. Algunos economistas se inquietan por el sobrecalentamiento y la inflaci\u00f3n, mientras otros temen los efectos del cr\u00e9dito y la deuda. Muchos vislumbran un periodo de estanflaci\u00f3n, estancamiento m\u00e1s inflaci\u00f3n. Biden va a tener tambi\u00e9n que vigilar el d\u00e9ficit fiscal y comercial, junto a la creciente deuda, que amenazan el futuro del pa\u00eds, junto al retroceso en los convenios econ\u00f3micos con otros pa\u00edses, que se a\u00f1aden a la decisi\u00f3n de Trump en 2017 de salir del Acuerdo Transpac\u00edfico de Cooperaci\u00f3n Econ\u00f3mica, TPP, y al \u00e9xito chino con la creaci\u00f3n del RCEP, sin olvidar la tardanza en finalizar el Acuerdo Transatl\u00e1ntico sobre Comercio e Inversi\u00f3n (ATCI) que negocian la Uni\u00f3n Europea y Estados Unidos. A finales de marzo, Biden propuso tambi\u00e9n un plan de 2,25 billones de d\u00f3lares en ocho a\u00f1os para renovar las infraestructuras del pa\u00eds (carreteras, puentes, puertos, aer\u00f3dromos, red el\u00e9ctrica y de suministro de agua, etc). Biden enfatiz\u00f3 su importancia afirmando que un plan semejante se da \u00abuna sola vez en una generaci\u00f3n\u00bb y que ser\u00e1 \u00abla mayor inversi\u00f3n en puestos de trabajo desde la Segunda Guerra Mundial\u00bb, con el objetivo de \u00abganar la competencia global con China\u00bb.<\/p>\n<p>Estados Unidos es tambi\u00e9n ese pa\u00eds donde, desde 2015, la esperanza de vida desciende cada a\u00f1o, y donde proliferan lugares que parecen pertenecer a aquel Tercer Mundo que tanto han despreciado. En Skid Row, un barrio de Los \u00c1ngeles, miles de personas, mendigos y vagabundos, viven en la calle, bajo pl\u00e1sticos y carpas, sin agua ni letrinas, un agujero inhumano que la ONU identifica con un campo de refugiados, y en algunos Estados, como Virginia occidental y Alabama, muchas comunidades no disponen de agua potable ni de desag\u00fces. La pandemia ha causado millones de parados; de ellos, un mill\u00f3n en Nueva York: muchos dan por muerta a la ciudad s\u00edmbolo de Estados Unidos, mientras m\u00fasicos, actores y escritores lanzan una iniciativa para salvar el metro neoyorquino: \u201cTodav\u00eda somos Nueva York\u201d. Aunque el gobernador Andrew Cuomo est\u00e9 bajo sospecha por ocultar miles de muertos en los geri\u00e1tricos. Las deficientes infraestructuras, el riesgo del cambio clim\u00e1tico, ensombrecen el futuro: en Houston, una ciudad de m\u00e1s de dos millones de habitantes, el agua no era potable y hab\u00eda que hervirla en las casas o comprar agua embotellada. Las tormentas y la incompetencia hicieron que m\u00e1s de tres millones de personas se quedasen sin electricidad en Texas, y catorce millones de ciudadanos ten\u00edan que hervir el agua, porque la que les llegaba no era potable.<\/p>\n<p>Sin embargo, Estados Unidos sigue disponiendo de una fuerza incontestable; posee un ej\u00e9rcito imbatible y un enorme poder cultural que llega a buena parte del mundo a trav\u00e9s del cine, la prensa, la televisi\u00f3n y las plataformas. Aunque haya retrocedido, no puede desde\u00f1arse esa penetraci\u00f3n planetaria estadounidense ni su capacidad para imponer su discurso ideol\u00f3gico. Dispone del principal centro financiero, Wall Street, y de Hollywood como emisor ideol\u00f3gico que, unido a la potencia del idioma ingl\u00e9s, le permite influir en todo el mundo. Y las compa\u00f1\u00edas de internet, de Google a Facebook, facilitan su hegemon\u00eda cultural, aunque, paulatinamente, pierda autoridad global. Al mismo tiempo, que el d\u00f3lar sea moneda de reserva internacional y que Washington domine los principales mecanismos de pago internacionales e instituciones financieras del planeta fortalece su poder econ\u00f3mico y militar. El recurso a la impresi\u00f3n de papel moneda, inundando el mundo de d\u00f3lares-chatarra, le permite tambi\u00e9n mantener el consumo interno y su elevada deuda (la mayor del planeta: m\u00e1s de 28 billones de d\u00f3lares), pero plantea un inquietante futuro porque el mundo no va a seguir aceptando indefinidamente d\u00f3lares sin respaldo.<\/p>\n<p>M\u00e1s de 550.000 ciudadanos han muerto por la pandemia. Biden ha movilizado al ej\u00e9rcito para la campa\u00f1a de vacunaci\u00f3n: no dispone de la red sanitaria p\u00fablica que tiene Europa, pero el esfuerzo ha hecho que a finales de marzo de 2021 m\u00e1s de cien millones de personas hayan sido vacunadas. El buen ritmo de la vacunaci\u00f3n contra la Covid-19, rompiendo la ineficaz din\u00e1mica anterior, y el hecho de que el nuevo gobierno asegure que se est\u00e1n recuperando los empleos, aporta luz en el dif\u00edcil tr\u00e1nsito hacia una nueva convivencia, gobernando el temor de que Baltimore sea el destino de Am\u00e9rica.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">* * *<\/p>\n<p>Los centros de elaboraci\u00f3n estrat\u00e9gica estadounidense y sus organismos gubernamentales y servicios secretos consideran que, junto a las dificultades dom\u00e9sticas, la acci\u00f3n de Estados Unidos en el exterior es crucial para el futuro del pa\u00eds. Las guerras en curso donde Estados Unidos interviene (Afganist\u00e1n, Iraq, Siria, Libia, Yemen) m\u00e1s su implicaci\u00f3n en el acoso a Ir\u00e1n, Venezuela, sus operaciones militares en Pakist\u00e1n, Somalia y N\u00edger, y su despliegue en las fronteras rusas, distraen fuerzas en su principal objetivo: China.<\/p>\n<p>El recurso a la fuerza, la invasi\u00f3n militar, los ataques \u201cquir\u00fargicos\u201d, son una muestra de su fortaleza pero delimitan tambi\u00e9n su debilidad y sus dificultades, aunque no puede olvidarse que la expresi\u00f3n del imperialismo va siempre unida a la fuerza, los ej\u00e9rcitos y las bombas. De hecho, el predominio del poder norteamericano en el mundo ha ido siempre de la mano de los bombardeos, desde Hiroshima y Nagasaki a Faluya y Damasco. Estados Unidos mantiene su programa de asesinatos, la <em>kill list<\/em> y las c\u00e1rceles secretas por el mundo, utiliza los letales drones con regularidad, y sigue en vigor el plan de torturas de la CIA, modificado y oculto. Washington recurre a una variada gama de recursos: desde su intervenci\u00f3n militar directa a los bombardeos selectivos con drones, del est\u00edmulo de golpes de Estado (de Ucrania a Bolivia, de Tailandia a Egipto, de Honduras a Paraguay, en los \u00faltimos a\u00f1os) pasando por la presi\u00f3n diplom\u00e1tica y la guerra jur\u00eddica (<em>lawfare<\/em>), al hostigamiento pol\u00edtico y econ\u00f3mico y el terrorismo a trav\u00e9s de grupos creados y monitorizados por sus servicios secretos. El informe desclasificado por el gobierno Trump del que se hizo eco <em>The New York Times<\/em>, revelaba que Estados Unidos cuenta con m\u00e1s de 200.000 militares acantonados fuera del pa\u00eds, en todos los continentes, y ni Biden ni el Pent\u00e1gono tienen intenci\u00f3n de reducir ese despliegue planetario.<\/p>\n<p>En marzo de 2021, la Casa Blanca public\u00f3 la <em>Interim National Security Strategic Guidance<\/em>, su gu\u00eda estrat\u00e9gica donde identifica a China como el \u00fanico pa\u00eds capaz de plantear un desaf\u00edo a su propio poder, y donde califica a Rusia como potencia disruptiva que quiere aumentar su influencia en el mundo, y todo indica que el nuevo gobierno estadounidense va a incrementar sus intervenciones exteriores. Esa gu\u00eda provisional insiste en que China pone en riesgo \u00abun sistema internacional estable y abierto\u00bb, que para Washington es sin\u00f3nimo de hegemon\u00eda estadounidense, y por ello plantea fortalecer la colaboraci\u00f3n con los aliados. El 4 de febrero, Biden mantuvo una dura posici\u00f3n ante Rusia y revel\u00f3 en el Pent\u00e1gono que hab\u00eda advertido a Putin que se hab\u00edan terminado los d\u00edas en que Estados Unidos dejaba sin respuesta las \u00abacciones agresivas rusas\u00bb, la injerencia en las elecciones estadounidenses, los ataques cibern\u00e9ticos y el \u00abenvenenamiento de ciudadanos rusos\u00bb, aunque es muy dudoso que sus palabras a Putin fueran las mismas de las que se jact\u00f3 en Arlington ante sus militares. Tres d\u00edas despu\u00e9s, Biden, entrevistado en la CBS, afirm\u00f3 que entre Estados Unidos y China habr\u00eda una \u00abcompetencia extrema\u00bb, que \u00abXi Jinping no tiene un hueso democr\u00e1tico en el cuerpo\u00bb y que no colaborar\u00eda con \u00e9l como hizo Trump, afirmaci\u00f3n que distaba de ser exacta, porque el anterior presidente fue muy agresivo con China.<\/p>\n<p>El mismo mes, <em>The New York Times<\/em> informaba (sin revelar sus fuentes, aunque sin duda eran gubernamentales) de que Estados Unidos lanzar\u00e1 \u201cciberataques clandestinos\u201d contra Rusia, dirigidos a instituciones del gobierno, del ej\u00e9rcito y de los servicios secretos rusos. Seg\u00fan el diario, esas \u201cacciones clandestinas\u201d son una respuesta al pirateo inform\u00e1tico sufrido por organismos estadounidenses, ataque del que Washington acusa a Mosc\u00fa sin presentar ninguna prueba. A ello se a\u00f1ade la reactivaci\u00f3n del QUAD y la reveladora advertencia del jefe del comando del Indo-Pac\u00edfico (United States Indo-Pacific Command, USINDOPACOM), el almirante Philip Davidson, anunciando la \u201cinvasi\u00f3n de Taiw\u00e1n\u201d por China en alg\u00fan momento de los pr\u00f3ximos seis a\u00f1os, junto a su reclamaci\u00f3n de que Estados Unidos despliegue nuevos misiles bal\u00edsticos y de crucero contra China y refuerce los sistemas antimisiles en Guam y en otras bases norteamericanas en el \u00cdndico y el Pac\u00edfico. La voz del almirante se\u00f1ala los planes inmediatos de Washington. Pese a ello, el presupuesto militar norteamericano es una pesada carga para Estados Unidos: gasta m\u00e1s de 2.000 millones de d\u00f3lares diarios en su ej\u00e9rcito, a lo que debe a\u00f1adirse el coste de sus m\u00faltiples agencias de seguridad y de espionaje, de manera que la preocupaci\u00f3n por el coste de la carrera armamentista junto a la aceptaci\u00f3n de la propuesta rusa para prorrogar el START III, que Trump rechaz\u00f3 anteriormente, y un mayor \u00e9nfasis en la diplomacia est\u00e1n tambi\u00e9n en los informes y las previsiones del Pent\u00e1gono. El retorno a algunas organizaciones internacionales, tras a\u00f1os de demolici\u00f3n de la arquitectura de cooperaci\u00f3n internacional (Richard Perle, el pr\u00edncipe de las tinieblas, lleg\u00f3 a felicitarse en 2003 por la \u201cmuerte de la ONU\u201d), es un paso obligado para reconciliarse con sus aliados europeos, que no van a abandonar su subordinaci\u00f3n a Washington: si la ampliaci\u00f3n de la Uni\u00f3n Europea al inicio del siglo XXI auguraba el nacimiento de una gran potencia, casi dos d\u00e9cadas despu\u00e9s se ha disipado esa hip\u00f3tesis: la Uni\u00f3n Europea acepta la funci\u00f3n de aliado sumiso de Estados Unidos, y la constante presi\u00f3n para que los aliados europeos aumenten sus presupuestos militares y su contribuci\u00f3n a la OTAN ha llevado ya a Gran Breta\u00f1a a anunciar un aumento del cuarenta por ciento de sus misiles at\u00f3micos y est\u00e1 construyendo nuevos submarinos nucleares, en una grav\u00edsima decisi\u00f3n que alienta el rearme at\u00f3mico. La prevenci\u00f3n de Alemania no llega hasta el punto de oponerse a los deseos de Washington, y aunque Berl\u00edn apuesta por la continuidad del Nord Stream 2 para los suministros de gas ruso, el gobierno Biden va a continuar presionando para distanciar m\u00e1s a Rusia de la Uni\u00f3n Europea. La visita de Blinken a Bruselas en marzo ten\u00eda esos dos objetivos principales: la OTAN y el gasoducto del B\u00e1ltico.<\/p>\n<p>En la escala de la supremac\u00eda mundial, Estados Unidos sigue detentando el mayor poder militar, aunque sabe que no puede enfrentarse directamente ni a China ni a Rusia, porque ello desencadenar\u00eda una guerra mundial de consecuencias devastadoras para todos. Sin embargo, su despliegue en el mundo es inigualable: la red de casi ochocientas bases militares le permite mantener la presi\u00f3n y la amenaza sobre m\u00faltiples pa\u00edses, y se concentra sobre todo en la periferia rusa y en el Indo-Pac\u00edfico rodeando los mares costeros de China y vigilando sus rutas de aprovisionamiento. Ni Pek\u00edn ni Mosc\u00fa disponen de nada semejante.<\/p>\n<p>No hay duda de que Estados Unidos es el responsable del estallido de las guerras m\u00e1s devastadoras en el siglo XXI. Por el contrario, China no ha participado en ninguna, y Rusia solo en ayuda de Siria tras la guerra impuesta por Washington. Seg\u00fan el grupo de defensa de la paz Code Pink Women for Peace, con sede en Los \u00c1ngeles, desde 2001 Estados Unidos ha lanzado un promedio de 46 bombas diarias contra otros pa\u00edses. Sus investigaciones revelan que desde ese a\u00f1o el Pent\u00e1gono ha lanzado 326.000 bombas y misiles sobre otras naciones; de ellas, 152.000 en Iraq y Siria. Con Obama y Trump, Estados Unidos desestabiliz\u00f3 Siria, Libia, Ucrania, Bolivia, Brasil, y apoyaron golpes en Thailandia y Egipto. Y Biden ya ha bombardeado Siria, pero adem\u00e1s de esas acciones directas, Estados Unidos mantiene una creciente utilizaci\u00f3n de empresas paramilitares y de grupos mercenarios, junto a la tradicional financiaci\u00f3n, entrenamiento y apoyo a agrupaciones y entidades civiles que intervienen en la vida pol\u00edtica de muchos pa\u00edses, y a grupos terroristas que operan en todo el mundo. Su implicaci\u00f3n en el nacimiento y desarrollo de bandas como al-Qaeda, los talib\u00e1n y Daesh es conocida, pero Washington tambi\u00e9n recurre a la creaci\u00f3n de fracciones terroristas ef\u00edmeras que realizan atentados y desaparecen despu\u00e9s. El asesinato del general iran\u00ed Qasem Soleimani, un flagrante acto de terrorismo de Estado, y el aval otorgado a Israel para asesinar a cient\u00edficos iran\u00edes, forman parte de su proceder, y su determinaci\u00f3n por alcanzar la hegemon\u00eda nuclear le ha llevado a abandonar casi todos los tratados de desarme at\u00f3mico firmados con Mosc\u00fa: el START III es el \u00fanico que sobrevive.<\/p>\n<p>En marzo de 2021, la directora de Inteligencia Nacional estadounidense (Avril Haines, que procede de la CIA y ahora controla las actividades de esa agencia, del FBI y de la NSA, entre otras) hizo p\u00fablico un informe (lo \u201cdesclasific\u00f3\u201d, seg\u00fan su jerga) donde afirmaba que Rusia e Ir\u00e1n intentaron influir en las elecciones presidenciales norteamericanas de 2020, aunque no dispon\u00eda de pruebas de que hubiesen conseguido cambiar votos o variar los resultados finales. Con esa revelaci\u00f3n, Estados Unidos aprob\u00f3 m\u00e1s sanciones a Rusia, y las justific\u00f3 no con pruebas sino con esos interesados informes de sus propios servicios secretos. En un paso m\u00e1s de la escalada de la tensi\u00f3n, Biden, en una entrevista en la cadena ABC, ante la pregunta: \u00ab\u00bfCree que Putin es un asesino?\u00bb, contest\u00f3: \u00abS\u00ed, lo creo\u00bb. El nuevo presidente no pod\u00eda ignorar la gravedad de su respuesta, ni las consecuencias para las relaciones internacionales de su inusual gesto. La Casa Blanca se neg\u00f3 d\u00edas despu\u00e9s a disculparse y ni siquiera acept\u00f3 que fuera un error del presidente: por el contrario lo consider\u00f3 una muestra de su determinaci\u00f3n.<\/p>\n<p>No ha sido el \u00fanico rasgo belicoso e inquietante del nuevo gobierno estadounidense. El encuentro con la delegaci\u00f3n diplom\u00e1tica china en Alaska, dirigida por Yang Jiechi y Wang Yi, fue aprovechado por Blinken para utilizar un agresivo lenguaje lleno de acusaciones a Pek\u00edn que encontr\u00f3 una dura e inesperada respuesta: Yang Jiechi contest\u00f3 a Blinken recordando el racismo, la segregaci\u00f3n y la vulneraci\u00f3n de derechos humanos en su pa\u00eds, se\u00f1alando adem\u00e1s que China, a diferencia de Estados Unidos, \u00abno cree en las invasiones militares, en el derrocamiento de gobiernos, en las matanzas\u00bb. La delegaci\u00f3n china mostr\u00f3 que, m\u00e1s all\u00e1 de la propaganda, Washington carece de credibilidad en la defensa de la libertad y los derechos humanos.<\/p>\n<p>El imperialismo se expresa hoy, como en el pasado, por las guerras que desata, las imposiciones a sus aliados, los chantajes a pa\u00edses m\u00e1s d\u00e9biles, la b\u00fasqueda de materias primas y mercados, y la absorci\u00f3n de capitales de buena parte del mundo. Controla todav\u00eda los principales mecanismos financieros, el FMI, el Banco Mundial y la OCDE, el Banco de Pagos Internacionales y la organizaci\u00f3n SWIFT para las transacciones financieras mundiales. Pero Estados Unidos ha sufrido en los \u00faltimos veinte a\u00f1os dos enormes fracasos estrat\u00e9gicos: primero, la emergencia de China, que no supo prever: por el contrario, cuando Pek\u00edn ingres\u00f3 en la OMC crey\u00f3 que se apoderar\u00eda de su mercado, el mayor del mundo; segundo, el grave fracaso de la intervenci\u00f3n militar y las guerras en Oriente Medio: ha destruido varios pa\u00edses (Afganist\u00e1n, Iraq, Siria) pero no ha aumentado con ello su poder, ni en la regi\u00f3n, ni globalmente. Adem\u00e1s, ha retrocedido en \u00c1frica y en Am\u00e9rica Latina, donde China es ya el principal socio comercial de muchos pa\u00edses.<\/p>\n<p>Aunque sigan afluyendo emigrantes a Estados Unidos, que huyen de la pobreza y la violencia en Am\u00e9rica Latina que los gobiernos de Washington contribuyeron a crear, para buena parte de sus ciudadanos el \u201csue\u00f1o americano\u201d ha pasado a ser un clich\u00e9 casi olvidado de los a\u00f1os optimistas de la posguerra mundial: hoy el pa\u00eds carece de un proyecto de futuro, y la escisi\u00f3n de sus habitantes no le prepara para enfrentarse a un mundo que ya no es el que gobernar. Biden y el experimentado conglomerado propagand\u00edstico norteamericano insisten ahora en la idea de que \u201cEstados Unidos ha vuelto\u201d para ilustrar su decisi\u00f3n de \u201cdirigir el mundo\u201d, como si esa funci\u00f3n les perteneciese, sin reparar en que esa pretensi\u00f3n no es m\u00e1s que una ret\u00f3rica vac\u00eda, el veneno de un irracional nacionalismo y la voracidad ciega del imperialismo que ha ensangrentado al mundo.<\/p>\n<p>Como si fuera un inquietante anuncio del futuro, pese a que se inaugur\u00f3 hace solo cinco a\u00f1os, al rascacielos del 432 de Park Avenue, hogar de millonarios, empezaron a fallarle los ascensores y las ca\u00f1er\u00edas, inundando viviendas, creando problemas en todo el vecindario. Ese edificio y la Torre Steinway de la 57 (con apartamentos que cuestan sesenta millones de d\u00f3lares) son los dos rascacielos m\u00e1s altos de la ciudad, y anuncian las grietas en el despilfarro capitalista. Estados Unidos afronta el desaf\u00edo de su nuevo examen del mundo: casi sin ser consciente de ello hasta hace poco, ha pasado de declararse vencedor en la guerra fr\u00eda, de enarbolar la seguridad de su poder solitario en el mundo, que solo deb\u00eda afrontar la \u201clucha contra el terrorismo\u201d y algunas guerras perif\u00e9ricas, a dise\u00f1ar con agresividad y con alarma un nuevo enfrentamiento entre grandes potencias. Atrapados en la decepci\u00f3n y la inquietud por el mundo que viene, mir\u00e1ndose en el espejo de Baltimore, Estados Unidos constata que la nueva China est\u00e1 ah\u00ed, y que Rusia no se ha marchado.<\/p>\n<p>Fuente: <em>El Viejo Topo<\/em>, mayo de 2021.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Baltimore es esa ciudad a la que el presidente Trump, en uno de sus frecuentes exabruptos racistas, calific\u00f3 de \u00abdesastre<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":9914,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[31,29],"tags":[],"class_list":["post-9913","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-eeuu","category-internacional"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9913","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9913"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9913\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/9914"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9913"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9913"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9913"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}