{"id":995,"date":"2008-07-14T00:00:00","date_gmt":"2008-07-14T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=995"},"modified":"2020-02-25T11:00:07","modified_gmt":"2020-02-25T10:00:07","slug":"humos-y-caciques-la-refineria-y-el-clientelismo-en-extremadura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=995","title":{"rendered":"Humos y caciques. La refiner\u00eda y el clientelismo en Extremadura"},"content":{"rendered":"<p align=\"JUSTIFY\"><i>Hay una chimenea <\/i><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">debajo de tu cama<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">y alguien dictando normas<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><i>dentro de tu bolsillo.<\/i><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u201c<i>Para\u00edso ahora\u201d, de Pablo Guerrero<\/i><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b>EL INGENIOSO EMPRESARIO ALFONSO GALLARDO<\/b><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">En un lugar de Extremadura, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que viv\u00eda un intr\u00e9pido empresario que comenz\u00f3 acarreando chatarra con un burro y que, gracias a su constancia y esp\u00edritu aventurero, es hoy, con gran diferencia, el m\u00e1s rico y mayor benefactor de todos los habitantes de esta regi\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">As\u00ed empieza la cr\u00f3nica oficial sobre el ingenioso empresario Alfonso Gallardo, promotor de la refiner\u00eda que se pretende instalar en Extremadura y exponente visible del principal emporio pol\u00edtico-econ\u00f3mico construido en las dos \u00faltimas d\u00e9cadas.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">A finales de los a\u00f1os 80 ya eran conocidas sus haza\u00f1as en Jerez de los Caballeros. Ya entonces, con la complicidad de gobernantes locales y regionales, alanceaba salarios y aires ociosos \u2013los trabajadores y el medio ambiente han sido siempre los \u201cmalandrines\u201d a combatir preferidos de nuestro caballero. Por aquellas fechas, los trabajadores de Fundiciones Gallardo iban a la huelga para denunciar los salarios exiguos y el impago de horas extras. Y en la poblaci\u00f3n se extend\u00eda la inquietud por la relaci\u00f3n entre la actividad de las acer\u00edas, la contaminaci\u00f3n de las aguas y los cada vez m\u00e1s numerosos casos de c\u00e1ncer.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Pero su aut\u00e9ntica investidura como capit\u00e1n de empresa lleg\u00f3 en 1992. Nuestro peculiar quijote ote\u00f3 unos molinos de hierro en la zona regable del r\u00edo Ardila y decidi\u00f3 arremeter contra aquellos desaforados gigantes&#8230; Y la Junta de Extremadura expropi\u00f3 para \u00e9l los terrenos y le arrim\u00f3 4586 millones de pesetas para que continuara con sus filantr\u00f3picas actividades. Naci\u00f3 Sider\u00fargica Balboa.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u201c<i>Yo hab\u00eda tenido que hundir la mano hasta el codo, hubo que buscar algo para empezar, algo que empujara hacia arriba, el hidr\u00f3geno, el helio, el gas que consigue que se eleve el globo aerost\u00e1tico, porque lo importante en ese primer momento, antes de elegir el rumbo, es subir\u201d.1<\/i> La acumulaci\u00f3n originaria de capital, la gran palanca, el gas para que el globo del Emporio Gallardo se elevara fue, claro est\u00e1, el dinero y el trato de favor de la Junta de Extremadura.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Pocos se escandalizaron entonces de que el beneficiario de la subvenci\u00f3n m\u00e1s grande hasta aquel momento de la historia de Extremadura fuese el t\u00edo del diputado y alma m\u00e1ter del aparato del PSOE extreme\u00f1o, Francisco Fuentes Gallardo. El nepotismo, el amiguismo, el tr\u00e1fico de influencias est\u00e1n arraigados en la sociedad extreme\u00f1a, son la hiedra de una cultura de dominaci\u00f3n y subalternidad. Y lo \u00fanico que cambiaba en el paisaje del cortijo inmutable era su decoraci\u00f3n y la identidad de los amos, el nombre de los se\u00f1oritos.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Nuestro caballero, subvenci\u00f3n en ristre, continuaba inagotable desfaciendo entuertos, sin pararse en barras ni leyes. Algunos tribunales alertaron sobre esta bulimia de dinero y favores p\u00fablicos. El Tribunal de Cuentas denunci\u00f3 en el a\u00f1o 1995 c\u00f3mo la Junta de Extremadura hab\u00eda otorgado subvenciones por 117 millones de pesetas a Gallardo para, te\u00f3ricamente, crear empleos y c\u00f3mo \u00e9ste hab\u00eda realizado un trasvase de plantillas entre varias de sus empresas simulando nuevas contrataciones. Para verg\u00fcenza imperecedera de los responsables pol\u00edticos de esos a\u00f1os (que cobraban considerables cantidades a cambio de velar por el erario p\u00fablico), el Tribunal de Cuentas acusaba a la Junta de \u201casumir tesis de defensa m\u00e1s propias de la parte demandada\u201d.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Atropellando leyes y con el servicial concurso del poder pol\u00edtico, el oligopolio segu\u00eda creciendo. Se les pasaban las noches de claro en claro y los d\u00edas de turbio en turbio pensando en nuevas odiseas y negocios. Lleg\u00f3 \u201cla diversificaci\u00f3n\u201d. Nueve d\u00edas antes de la adjudicaci\u00f3n de la distribuci\u00f3n del gas en Extremadura, com\u00edan juntos en el cortijo de Ricardo Leal, Ibarra y Alfonso Gallardo. D\u00edas m\u00e1s tarde se otorgaba el servicio a la empresa Dicogexsa, creada a la carrera para esa concesi\u00f3n y de la que formaban parte, como principales accionistas, los dos empresarios citados.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">En el t\u00e9rmino municipal de Alconera el empedernido caballero y sus padrinos avistaron un nuevo desaguisado que enmendar: una sierra disponible para ser convertida en cemento. La Junta de Extremadura, de nuevo, puso las condiciones para el pelotazo: expropi\u00f3 los terrenos, regal\u00f3 al empresario el paisaje, el agua, el aire&#8230; y el dinero. Dos botones de muestra: en el a\u00f1o 2005, la cementera se llev\u00f3 el 73 % de las subvenciones \u201cpara PYMES\u201d y los derechos mineros de la Sierra de la Alconera, valorados por la propia administraci\u00f3n en 2.400 millones de pesetas, le fueron concedidos a Cementos Balboa por 50 a\u00f1os y la cantidad irrisoria de 6 millones.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La puesta en marcha de Canal Sur Extremadura, una transg\u00e9nica televisi\u00f3n auton\u00f3mica sostenida con fondos p\u00fablicos y gestionada de forma privada, aport\u00f3 un nuevo fil\u00f3n de lucro pero, sobre todo, supon\u00eda la garant\u00eda de amordazamiento a la cr\u00edtica. Gallardo acompa\u00f1aba en el accionariado al grupo PRISA, mayoritario, e iniciaba el principio de una gran amistad (hace escasamente 6 meses, el empresario jerezano ha comprado El Correo de Andaluc\u00eda al grupo fundado por Polanco). El Emporio Gallardo descubr\u00eda as\u00ed en los medios de comunicaci\u00f3n el nuevo Yelmo de Mambrino, la celada que convert\u00eda en invulnerable a su portador. \u201cEl Grupo Gallardo les ofrece la noticia econ\u00f3mica del d\u00eda\u201d, anunciaban y anuncian las emisoras, sin excepci\u00f3n alguna en el dial extreme\u00f1o: los contratos de publicidad sellaban a cal y canto cualquier boca insumisa. Todo quedaba atado y bien atado&#8230;<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u201cEmpresarios como \u00e9ste son los que yo quiero\u201d tronaba desde la tribuna el Gran Timonel, al que parec\u00eda que le hubiesen prometido al menos una \u00cdnsula Barataria. Poco importaba que en las empresas del Grupo Gallardo se produjesen los mayores niveles de siniestralidad y muertes en accidente laboral de la regi\u00f3n o que el empresario favorito del r\u00e9gimen respondiera a la convocatoria de huelga de los trabajadores, en junio de 2002, con un largo cierre patronal al m\u00e1s puro estilo franquista. Para hacer frente a los cr\u00edticos, a los fieros encantadores y endiablados polifemos, siempre pod\u00eda contar nuestro incansable caballero con el seguro B\u00e1lsamo de Fierabr\u00e1s, o lo que es lo mismo, la Junta de Extremadura y todo el entramado pol\u00edtico e institucional del partido gobernante.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Las sentencias de los tribunales llegaban una tras otra (expropiaci\u00f3n ilegal de los terrenos para la siderurgia, trasvase de plantillas, adjudicaci\u00f3n fraudulenta del gas, cierre de la televisi\u00f3n \u201cauton\u00f3mica\u201d, fallo por intoxicaci\u00f3n de aguas de Jerez, condena por accidentes laborales mortales..), como s\u00edntomas deslavazados del sistem\u00e1tico trato de privilegio; pero al final de cada una de las reprobaciones judiciales, siempre se encontraba la malla p\u00fablica de protecci\u00f3n y encubrimiento. Los correctivos de la justicia eran apenas sustos, mero ruido nocturno de batanes, que la densidad de alcaldes, consejeros, directores y ex directores generales, presidentes de empresas p\u00fablicas y semip\u00fablicas, se encargaban de aliviar. Como s\u00edmbolo del impecable acoplamiento entre el guante institucional y la mano empresarial valga el dato curioso de que, durante casi veinte a\u00f1os, ininterrumpidamente, al frente de la direcci\u00f3n general encargada de las subvenciones a empresas -primero llamada de Incentivos Empresariales y despu\u00e9s de Promoci\u00f3n Empresarial e Industrial- se haya encontrado siempre una persona de Jerez de los Caballeros.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Y lleg\u00f3, en el remate de la megaloman\u00eda y el desprop\u00f3sito, el proyecto de la refiner\u00eda. Adheridos como sanguijuelas al presupuesto p\u00fablico, contaminando aguas, desmochando sierras, malversando fondos, corrompiendo voces y plumas, hab\u00edan acumulado el capital m\u00e1s grande de Extremadura. A los negocios sider\u00fargicos le hab\u00edan sucedido la distribuci\u00f3n del gas, la fabricaci\u00f3n de cemento, las incursiones inversoras en los medios de comunicaci\u00f3n, el gremio de la construcci\u00f3n o las operaciones de ingenier\u00eda financiera&#8230; Y ahora le tocaba el turno a una refiner\u00eda de petr\u00f3leo. \u201cCon la refiner\u00eda, Extremadura tendr\u00e1 los tres pilares que necesita todo pa\u00eds para funcionar en el siglo XXI: Acero, cemento y petr\u00f3leo\u201d, afirm\u00f3 nuestro audaz caballero en un rapto de absolutismo empresarial, confundiendo las necesidades de Extremadura con sus propiedades e intereses privados.2<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">As\u00ed empez\u00f3 la descomunal y nunca vista batalla de la Refiner\u00eda. Como siempre, la Junta de Extremadura, fiel y contribuyente escudero, anunci\u00f3 su generoso apoyo: aportar\u00eda el 20 % de la inversi\u00f3n inicial, estimada en 1800 millones de euros. Es decir, la sucia aventura de la refiner\u00eda nos costar\u00eda a los extreme\u00f1os, para empezar, 360 millones de euros, 60000 millones de pesetas, de los que ya se ha aprobado, diligentemente, un primer adelanto a trav\u00e9s de la Sociedad de Fomento Industrial.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u201cEl calentamiento global es uno de esos acontecimientos que los fil\u00f3sofos designan a veces como epocales, porque desvelan el car\u00e1cter y a la vez sellan el destino de una \u00e9poca hist\u00f3rica\u201d.3El cambio clim\u00e1tico existe y ya est\u00e1 aqu\u00ed: el consenso de la comunidad cient\u00edfica internacional era y es cada vez mayor y sus llamadas de alerta cada vez m\u00e1s apremiantes. Pero, mientras la evidencia ya insoslayable del fin de la era del petr\u00f3leo y la consecuente necesidad de una \u201ctransici\u00f3n energ\u00e9tica\u201d llegaban incluso a los gobiernos de los principales pa\u00edses emisores de contaminaci\u00f3n del planeta, Estados Unidos y la Uni\u00f3n Europea, nuestro caballero continuaba su andanza, impert\u00e9rrito, a lomos del industrialismo m\u00e1s decr\u00e9pito y letal.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u201cEl cambio clim\u00e1tico ha provocado ya m\u00e1s muertos que el terrorismo internacional\u201ddeclaraba, ret\u00f3rico, Zapatero. Entretanto, en uno de sus arranques de ignorancia militante, el Gran L\u00edder de Extremadura, afirmaba esc\u00e9ptico: \u201cEsto es como el cambio clim\u00e1tico, siempre el cambio clim\u00e1tico; pero nunca llega\u201d.4<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El BBVA, Iberdrola, Shell, Caja Madrid y otras grandes empresas y bancos, los duques de esta fat\u00eddica historia, animaban el disparate, mientras se guardaban las espaldas empezando a controlar el mercado de energ\u00edas renovables y realizaban verdecidas campa\u00f1as publicitarias.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Pero un extraordinario suceso, poco com\u00fan por estas tierras, vino a inquietar a la coalici\u00f3n del chapapote: agricultores, maestros, m\u00e9dicos, trabajadores de diversos gremios, j\u00f3venes, ecologistas, \u201carrieros, pastores y bachilleres\u201d, erig\u00edan un movimiento social que se extend\u00eda por toda la regi\u00f3n y pon\u00eda en jaque el delirante proyecto de la refiner\u00eda. Las plataformas ciudadanas articularon una enorme pluralidad social, cultural e ideol\u00f3gica y, a fuerza de paciencia e inteligencia, agrietaron el muro, pretendidamente s\u00f3lido, del desarrollismo y de la sumisi\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El minucioso engranaje del clientelismo tuvo que hacer horas extra para contener al movimiento y comenz\u00f3 a devanar sus hilos y estrategias principales, la compra de unos y la represalia de los otros, la asimilaci\u00f3n de los tibios y la persecuci\u00f3n de los irreductibles. Multas de 300 euros empezaron a llover sobre centenares de los incorregibles rebeldes; la cantante Bebe sufri\u00f3 en sus carnes las cr\u00edticas y presiones institucionales por pronunciarse contra el engendro; El Lince con botas, un excelente programa de televisi\u00f3n, fue suprimido a causa del compromiso de sus creadores con el movimiento anti-refiner\u00eda&#8230; El neocaciquismo ense\u00f1aba sus pringosas y experimentadas u\u00f1as.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\n<p align=\"JUSTIFY\"><b>LOS CACIQUES Y KAFKA<\/b><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u201c<i>Ning\u00fan gigantismo (<\/i>econ\u00f3mico<i>) es sometible a la voluntad de la comunidad: reclama una concentraci\u00f3n de poder desp\u00f3tico\u201d. 5<\/i>Estas palabras, escritas en 1979 por el l\u00facido y menospreciado Manuel Sacrist\u00e1n a cuenta del v\u00ednculo entre las centrales nucleares y el oscurantismo del poder pol\u00edtico, adquieren m\u00e1s valor en una regi\u00f3n como la extreme\u00f1a que, m\u00e1s all\u00e1 de los oropeles de rotondas y autov\u00edas, dista mucho a\u00fan de haberse sacudido los vasallajes de la larga noche de piedra del caciquismo.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u201cSi vuelves a pedirme que te lo d\u00e9 por escrito, te echamos de Extremadura\u201d: esta frase no es de Don Pedro Luis Jarrapellejos, el arquetipo de cacique que describiera Felipe Trigo, sino la respuesta de un jefe de servicio en una de las consejer\u00edas de la Junta a un empleado p\u00fablico, al negarse \u00e9ste a suscribir un informe favorable para una de las innumerables, y dudosamente legales, subvenciones a Gallardo. Sin embargo, es probable que, como tantas otras v\u00edctimas del atropello clientelar, nuestro arrojado y honesto jurista tienda a interiorizar su amarga experiencia como un caso particular, como un hecho aislado y personal de mobbing, de acoso laboral: mis magulladuras, mis moratones, mi cacique&#8230;<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El disparate de la refiner\u00eda y el trato de privilegio al empresario que la promueve no son sino la apretada s\u00edntesis, la met\u00e1fora de lo que viene ocurriendo en Extremadura, del sistema de poder que se ha ido configurando en las \u00faltimas d\u00e9cadas. Las regal\u00edas a Gallardo, el rizo esperp\u00e9ntico en el tr\u00e1fico de influencias, el desparpajo de \u201clos hombres que tuercen voluntades\u201d, se entender\u00e1 mejor si, por un momento, situamos el foco del an\u00e1lisis a una conveniente distancia de las urgencias de la coyuntura. Hablemos, pues, del clientelismo en esta tierra; una forma de dominio que no es, en modo alguno, privativa de Extremadura pero que caracteriza muy especialmente las relaciones sociales y pol\u00edticas de la comunidad.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La zorra cambia de pelo, pero no de ma\u00f1as. El caciquismo se remoza, se viste de profesionalidad burocr\u00e1tica, de \u201cpublicidad, igualdad, m\u00e9rito y capacidad\u201d, de discurso socialdem\u00f3crata. Sobre el molde caciquil, de honda raigambre y eficacia demostrada, se edifica la nueva horma del clientelismo. Caciquismo y clientelismo se acoplan con fant\u00e1stica precisi\u00f3n y, como un trif\u00e1sico del sistema de dominaci\u00f3n pol\u00edtica, se combinan y equilibran con las principales corrientes alternas de nuestro tiempo: neoliberalismo, populismo, corporativismo.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Ya no se compran los votos a tres pesetas, como en los tiempos de Romanones. Pero contin\u00faa, con medios m\u00e1s sofisticados y \u201cmodernos\u201d, la manipulaci\u00f3n estrat\u00e9gica y selectiva de la escasez. La solicitud de vivienda o la subvenci\u00f3n para el peque\u00f1o negocio aut\u00f3nomo penden del hilo del conseguidor; las peonadas del subsidio miserable lo hacen de la magnanimidad del patr\u00f3n o del alcalde. Pero es una gran equivocaci\u00f3n, adem\u00e1s de una injusticia, confundir el clientelismo con \u201cel PER\u201d. Hay una enorme ignorancia y mala fe al respecto. En Extremadura hay un PER empresarial (que se chupa m\u00e1s de un tercio del presupuesto regional), otro PER de propietarios agr\u00edcolas (las subvenciones de la PAC y las otras), otro PER cultural (ediciones, premios y becas, subvenciones varias&#8230;), y as\u00ed sucesivamente.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u201c<i>La sociedad de la Restauraci\u00f3n se acostumbr\u00f3 al mundo clientelar: la solicitud de un puesto de trabajo, la rebaja de una multa, la anulaci\u00f3n de un traslado de destino, la petici\u00f3n de un peque\u00f1o aumento de salario, la publicaci\u00f3n de un libro y toda la larga casu\u00edstica de reclamaciones e intereses que se pueda imaginar buscaron el favor privado gestionado por un notable como v\u00eda de representaci\u00f3n\u201d.6<\/i> \u00bfS\u00f3lo describen pasado estas palabras? \u201cQuien tiene padrino se bautiza\u201d, se sigue repitiendo incansablemente en la Extremadura de hoy, como una salmodia imperecedera de la injusticia institucionalizada y de la resignaci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El clientelismo de nuestro tiempo sigue marcado, en lo fundamental, por los rasgos de capilaridad y por la degradaci\u00f3n del derecho en favor. La organizaci\u00f3n clientelar tiene conciencia de \u201csistema\u201d que lo abarca casi todo; cada nervio se sabe componente del tejido, de la tupida malla de las dependencias. El empresario hotelero que opta a subvenciones de la Junta debe pens\u00e1rselo dos veces antes de adherirse a la protesta contra las t\u00e9rmicas; la secretaria del secretario general t\u00e9cnico quiz\u00e1s ha sido demasiado impulsiva al manifestar sus deseos de asistir a la manifestaci\u00f3n contra la refiner\u00eda y deber\u00eda refrenar sus libertinas pulsiones ecologistas&#8230;<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u201c<i>Desde los negocios que representan millones de pesetas hasta el estanco o la carter\u00eda de la m\u00e1s insignificante aldea, desde la mitra de una di\u00f3cesis hasta el \u00faltimo juzgado municipal, desde la presidencia de los tribunales m\u00e1s respetables hasta la humilde porter\u00eda, todo queda a disposici\u00f3n de los caciques, que son, m\u00e1s que los ministros y directores generales, los que gobiernan la naci\u00f3n\u201d.7<\/i> Y bien podr\u00edamos nosotros a\u00f1adir sucintamente, sum\u00e1ndonos a los afanes regeneracionistas de Lucas Mallada: desde las recalificaciones urban\u00edsticas hasta la distribuci\u00f3n de ayudas a la m\u00e1s peque\u00f1a o\u00adnG; desde la fiscal\u00eda del Tribunal Superior de Justicia hasta los libros publicados por las editoriales institucionales;desde los pr\u00e9stamos e inversiones de las Cajas de Ahorro hasta los cursos y subvenciones de los sindicatos oficiales; desde las elecciones a las c\u00e1maras de comercio hasta los precarios contratos laborales de las mancomunidades comarcales; desde los nombramientos de libre designaci\u00f3n hasta las comisiones de servicio \u201chumanitarias\u201d; desde las organizaciones de productores de frutas y hortalizas (OPFH) hasta las cajas rurales; desde los complementos vitalicios para ex altos cargos de la administraci\u00f3n hasta la asignaci\u00f3n a los Centros de Profesores y Recursos; desde la adjudicaci\u00f3n por concurso de las obras p\u00fablicas hasta la \u00faltima de las asesor\u00edas t\u00e9cnicas subcontratada para la Junta&#8230; nada es ajeno a la larga mano del cacique moderno.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Es la \u201csorda opresi\u00f3n cotidiana\u201d, la red de grandes y peque\u00f1as claudicaciones, de complicidades y miedos. \u201cP\u00e1sate un d\u00eda a verme por el despacho\u201d le dice el mediador menudo, de medio pelo, a aquel otro desvalido de algo, procurador de trabajo, de casa, de auxilio&#8230; \u201c<i>La relaci\u00f3n entre cliente y patr\u00f3n se inicia a trav\u00e9s de un favor fundacional. Pero la irregularidad y la falta de simetr\u00eda del intercambio disimula su car\u00e1cter de transacci\u00f3n\u201d. 8<\/i>El clientelismo no es un ropaje m\u00e1s de las relaciones sociales en Extremadura, sino la segunda piel, la forma natural que adquiere la pol\u00edtica en esta tierra. El clientelismo es la constituci\u00f3n real, el estatuto de autonom\u00eda f\u00e1ctico de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El sistema clientelar se basa en esa tr\u00edada patr\u00f3n (poder pol\u00edtico)-mediador-cliente. El mediador se convierte en una figura central, garant\u00eda de la salud y de la reproducci\u00f3n de un r\u00e9gimen que, tras la ficci\u00f3n jur\u00eddica igualitaria y la aparente relaci\u00f3n de intercambio, oculta una relaci\u00f3n de dominaci\u00f3n real en la distribuci\u00f3n de derechos, prebendas, capital econ\u00f3mico o simb\u00f3lico, etc. Y, como dice con precisi\u00f3n Auyero, \u201c<i>cuanto m\u00e1s cerca se est\u00e1 del mediador, menos se percibir\u00e1 la arbitrariedad del orden de la mediaci\u00f3n pol\u00edtica\u201d.<\/i><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Es justamente la fortaleza y complejidad de la red clientelar en Extremadura la que explica, en primer lugar, la solidez electoral del partido que gobierna la comunidad desde hace ya 25 a\u00f1os. Como en tiempos de Aza\u00f1a, \u201c<i>el caciquismo viene de abajo arriba. Es un arrecife de coral. Cuando el pol\u00edtico emerge en Madrid, coruscante, vanidoso como una tiple, sienta sus pies en un pedestal de roca. Lo que menos le importa al pedestal es la catadura del figur\u00f3n a quien encumbra\u201d.9<\/i>El figur\u00f3n aporta el barniz populista o luce talante, si se lleva esa temporada, mientras la urdimbre clientelar teje y remienda la cohesi\u00f3n del bloque de poder.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Pero el clientelismo, como el caciquismo en su d\u00eda, no es solo una realidad electoral. \u201c<i>El caciquismo completa el sistema olig\u00e1rquico <\/i><i><b>por la base<\/b><\/i><i>, articulando la pr\u00e1ctica electoral y <\/i><i><b>manteniendo a la vez integrada y desmovilizada a las masas<\/b><\/i><i>\u201d10.<\/i> La urdimbre clientelar aparece como una red de soluci\u00f3n de problemas, como una garant\u00eda de protecci\u00f3n desde el poder; quienes se acojan a ella \u201ctendr\u00e1n las espaldas cubiertas\u201d, siempre que renuncien a cualquier tentativa de lucha contra este orden de dominaci\u00f3n y jerarquizaci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Los due\u00f1os del cortijo piensan que, como en el poema de Carlos \u00c1lvarez, gracias a su sabia tela de ara\u00f1a \u201chay un orden inmutable, para siempre asegurado\u201d. Pero, una y otra vez, aparecen los d\u00edscolos, los irredentos, las gentes cerriles, ignorantes del progreso, que se empe\u00f1an altivamente en vivir sin la protecci\u00f3n paternal de los prohombres.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Los neocaciques se incomodan y reciclan sus t\u00e9cnicas de dominaci\u00f3n. El se\u00f1orito lee a Kafka y aprende all\u00ed, en \u201cEl proceso\u201d, la nueva \u201cracionalidad burocr\u00e1tica\u201d, las artes modernas de enajenaci\u00f3n y extrav\u00edo de los rebeldes. De los despachos del poder emana entonces la arbitrariedad calculada, se normaliza el aire f\u00e9tido, se exprime la fecundidad de los m\u00e1rgenes de la ley, se renueva la incertidumbre para los desafectos, se condena al fracaso a cualquier acci\u00f3n colectiva. A cada uno de los desobedientes se le hace aprender la nueva norma del cortijo:<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u201c<i>\u00bfQu\u00e9 es lo que todav\u00eda quieres saber?\u201d, pregunta el centinela. \u201cEres insaciable.\u201d \u201cDime\u201d, dice el hombre, \u201csi todos aspiran a entrar en la ley, \u00bfc\u00f3mo se explica que en tantos a\u00f1os nadie, fuera de m\u00ed, haya pretendido hacerlo?\u201d(&#8230;)\u201cNadie sino t\u00fa pod\u00eda entrar aqu\u00ed, pues esta entrada estaba destinada s\u00f3lo para ti\u201d. 11<\/i><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Una ley espec\u00edfica para cada rebelde y una recompensa, tambi\u00e9n espec\u00edfica, para cada uno de los claudicantes. El clientelismo coactivo y el clientelismo persuasivo, combin\u00e1ndose en medidas proporciones. Para el rebelde, la multa, el ostracismo, la calumnia. Para el doblegado, el suplemento, los aplausos, el cargo. O sencillamente el permiso para vivir tranquilo.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u201c<i>Los oprimidos, los que no se adaptan al r\u00e9gimen, luchan al principio (&#8230;); pero pronto se convencen de su impotencia ante el poder formidable del caciquismo, porque no tienen que hab\u00e9rselas s\u00f3lo con los medios personales del cacique, sino con los poderes p\u00fablicos, puestos incondicionalmente a su servicio\u201d. 12 <\/i>V\u00edctor Chamorro recoge en su (injustamente postergada) \u201cHistoria de Extremadura\u201d este texto quedescribe el funcionamiento del caciquismo. \u201c\u201d<i>Si van contra el cacique regional, los insultar\u00e1n en los peri\u00f3dicos, perder\u00e1n los pleitos si los tienen, sufrir\u00e1n toda clase de persecuciones administrativas y acabar\u00e1n por andar a tiros o por emigrar\u201d.<\/i> \u00bfPalabras remotas? En absoluto, la l\u00f3gica de la represalia, del castigo a los insumisos, contin\u00faa teniendo una manifiesta vigencia.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Como tambi\u00e9n goza de una di\u00e1fana actualidad el trato de favor a los vendidos. Los jornaleros extreme\u00f1os, que sufrieron y combatieron el despotismo en su mayor \u201cesplendor\u201d, distingu\u00edan entre caciques y caciquillos. Y, dentro de estos \u00faltimos, a su vez, deslindaban entre chaqueteros, chivatos, tiralevitas, lampuzos, pelotilleros, arrastrados, correveidiles y otras detalladas categor\u00edas dentro de la misma familia sem\u00e1ntica de la servidumbre y de la infamia. Hoy, la categor\u00eda que mejor resume esa tradici\u00f3n renovada de envilecimiento es la del tr\u00e1nsfuga. Tampoco es nueva, ya que el transfuguismo entre conservadores y liberales fue bastante com\u00fan en la primera restauraci\u00f3n borb\u00f3nica: \u201c<i>El se\u00f1or Rosado explica a los electores de Navalmoral que ayer se present\u00f3 con los conservadores pero que, hoy, lo hace presentado por un gobierno liberal democr\u00e1tico progresivo, con un programa lleno de libertades. En 1931 declarar\u00e1 que es francamente de izquierdas<\/i>\u201d. 13<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Tr\u00e1nsfugas y conversos son olidos por el experimentado cacique en sus madrigueras asociativas, sindicales o pol\u00edticas. Elogio por aqu\u00ed y prebenda por all\u00e1, la red clientelar va comprando y cooptando a los \u201ctratables\u201d, los \u201cpositivos\u201d, los \u201crealistas\u201d. La m\u00e1quina de poder detecta el tal\u00f3n de Aquiles de cada uno: \u00e9ste tiene un af\u00e1n desmedido de protagonismo, ese otro tiene los hijos en el paro, aquel sue\u00f1a con que le publiquen sus libros, aquel otro tiene a\u00fan deudas de su fracasada experiencia de empresario. Las recompensas no tardan en llegar. Entre los que todav\u00eda luchan cunde la frustraci\u00f3n, la desconfianza, la rabia.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\n<p align=\"JUSTIFY\"><b>MADRICITO EXTREMADURA<\/b><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u201c<i>La brutal indiferencia, el duro aislamiento de cada individuo en sus intereses privados (&#8230;), ese s\u00f3rdido ego\u00edsmo que es, por todas partes, el principio b\u00e1sico de nuestra sociedad actual, en ning\u00fan lugar aparece tan vergonzosamente al descubierto, tan consciente, como aqu\u00ed, entre la multitud de las grandes ciudades\u201d.<\/i><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u201c<i>La situaci\u00f3n de la clase obrera en Inglaterra\u201d, de Federico Engels<\/i><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Extremadura se empieza a poblar de peque\u00f1os aspirantes a madricitos. Todav\u00eda las autov\u00edas y entradas a las ciudades no rugen en las horas punta como las carreteras principales de las grandes urbes, donde bufa la inmensa avispa permanente, el tr\u00e1fago interminable de los coches. Pero ya se insin\u00faa, en esta agitaci\u00f3n enfermiza de veh\u00edculos, la fascinaci\u00f3n de la colmena.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u201cNos cambian la cultura, eliminan la cultura campesina\u201d, dice una de las personas entrevistadas en el magn\u00edfico documental de Libre Producciones sobre la refiner\u00eda \u201cMientras el aire es nuestro\u201d; pero esa cultura, en gran medida, ya no existe, ha sido abolida como consecuencia de la particular \u201cmodernizaci\u00f3n\u201d de Extremadura. El capitalismo infantil y senil se dan la mano en nuestra tierra, y la mejor expresi\u00f3n es el propio proyecto, quim\u00e9rico y decr\u00e9pito a la vez, de la refiner\u00eda.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">En las \u00faltimas d\u00e9cadas una acumulaci\u00f3n de decisiones ha ido cambiando la faz del pa\u00eds extreme\u00f1o. Para empezar, la propia agricultura. Mientras se limpiaba el rastro del jornalero \u201cchamuscador de iglesias\u201d y se enterraba el sue\u00f1o de la reforma agraria, los latifundistas pod\u00edan al fin hacerse el gran lifting, la cirug\u00eda hist\u00f3rica que rehabilitase suimagen. Parad\u00f3jicamente, ven\u00edan en su auxilio las millonarias subvenciones de la Pol\u00edtica Agraria Comunitaria (PAC); se obraba as\u00ed otro curioso reciclaje: el orgulloso y aut\u00e1rquico rentista se convert\u00eda en el principal forofo del europe\u00edsmo&#8230; La PAC serv\u00eda como principal palanca de la reconversi\u00f3n agraria, de la criba, mientras el coro de las fuerzas vivas-pol\u00edticas, sociales, sindicales-repet\u00eda, con devoci\u00f3n a los mandamientos del mercado, aquel estribillo de \u201cla reducci\u00f3n de la poblaci\u00f3n activa agraria es, en s\u00ed mismo, un indicador de progreso\u201d. Entretanto las multinacionales agroalimentarias (junto con las otras) interpretaban la gran sinfon\u00eda de la globalizaci\u00f3n, las subvenciones comunitarias modulaban los tiempos de la reconversi\u00f3n, tan pronto decretando el allegro del productivismo como el moderato del abandono (retribuido) de tierras. Y mientras el rentista y otros propietarios medios aprend\u00edan a invertir sus dineros -y los de todos- en la compra de acciones y en la bolsa, los campos y los r\u00edos se llenaban de simazina, y los cultivos transg\u00e9nicos asomaban su oreja en la regi\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Abrazados al fetiche del progreso, las clases dominantes en Extremadura han venido aplicando, en lo fundamental, las recetas del neoliberalismo. Y el neoliberalismo es, por definici\u00f3n, predador e insostenible. El suelo se ha \u201cliberalizado\u201d, o lo que es lo mismo, se ha decretado que todo el monte y el llano son or\u00e9gano en potencial construcci\u00f3n; las grandes superficies comerciales han contado con obsequiosas administraciones-mayordomos para lo que gustasen; las leyes laborales han garantizado bajos salarios y mano de obra \u201cno conflictiva\u201d, como dec\u00eda uno de los folletos de propaganda de la Junta de Extremadura destinado a empresas for\u00e1neas; el transporte p\u00fablico en general, y el ferroviario en particular, se han reducido a una expresi\u00f3n insignificante&#8230; Entre la operaci\u00f3n de feroz especulaci\u00f3n urban\u00edstica que supuso la ley de los campos de golf (1987), que muestra ahora descarnadamente, en la periferia de Badajoz y C\u00e1ceres, su verdadera naturaleza y el proyecto de la refiner\u00eda (2005) han pasado dos d\u00e9cadas marcadas por una pol\u00edtica de entreguismo a los grandes intereses privados, injusta en lo social y da\u00f1ina en lo ecol\u00f3gico.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">A la entrada de Badajoz, en estos d\u00edas, las vallas publicitarias dan cuenta de las transformaciones y delirios que ha provocado en el imaginario colectivo la metamorfosis extreme\u00f1a. \u201cEsqu\u00eda a tus anchas\u201d dice uno de los cartelones, que nos invita a deslizarnos por las nieves (artificiales) de la Sierra de B\u00e9jar; \u201cBadajoz a tu aire\u201d, dice un gran anuncio de Inmobiliaria Osuna (aunque quiz\u00e1s ser\u00eda m\u00e1s exacto si cambi\u00e1ramos la t del reclamo por una s); \u201cEl Corte Ingl\u00e9s\u201d, a secas, sin lema, que no necesita dios de explicaciones; y una \u00faltima valla, de sorprendentee inveros\u00edmil sinceridad: \u201cLlegar a fin de mes. Con Rajoy es posible\u201d&#8230;<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Un s\u00f3lido bloque de poder se ha ido asentando en Extremadura. Si en Espa\u00f1a no hubo ruptura democr\u00e1tica, a\u00fan menos pod\u00eda esperarse una transformaci\u00f3n significativa de las estructuras de poder en una comunidad como la extreme\u00f1a que hab\u00eda sufrido la recient\u00edsima sangr\u00eda migratoria de 700.000 personas, pertenecientes en su gran mayor\u00eda a las generaciones m\u00e1s j\u00f3venes y potencialmente combativas contra la dictadura. El gatopardismo (cambiar algo para que nada cambie), instinto de conservaci\u00f3n inscrito en el ADN de las clases dominantes, funcion\u00f3 sin demasiados contratiempos en la sociedad extreme\u00f1a. Se produjo una paulatina renovaci\u00f3n de las \u00e9lites dirigentes del poder (el poder es mucho m\u00e1s que el gobierno, como demostr\u00f3, pagando con su vida, Salvador Allende). En el poder m\u00e1s visible, el pol\u00edtico, algunos pasaron, en pocos a\u00f1os, del Frente de Juventudes a las nuevas instituciones; en el poder econ\u00f3mico, corporativo, medi\u00e1tico, judicial o policial, etc&#8230; ni que decir tiene que los cambios fueron a\u00fan m\u00e1s superficiales. Claro est\u00e1, esa regeneraci\u00f3n de la clase dirigente no se produjo sin conflicto social; hab\u00eda emergido de la dictadura un movimiento obrero poderoso y la izquierda alternativa al capitalismo atesoraba cierta fuerza: la expresi\u00f3n de esa vitalidad y la de otros movimientos, pioneros entonces como el ecologismo, fue la lucha social contra la central nuclear de Valdecaballeros, que se saldar\u00eda con una victoria.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La pol\u00edtica desarrollada en los a\u00f1os 80 y, especialmente, en los 90 contribuir\u00eda a evitar los \u201criesgos\u201d del izquierdismo y a articular, en torno al modelo de desarrollo del que hoy vemos sus consecuencias maduras, un bloque social de poder muy robusto, como el mapa bipartidista de las \u00faltimas elecciones auton\u00f3micas y el cambio posterior de posici\u00f3n (o m\u00e1s bien espantada) del PP sobre la refiner\u00eda, no han hecho m\u00e1s que confirmar.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Mientras en Madrid Solchaga elevaba a los altares la \u201ccultura del pelotazo\u201d, en Extremadura la \u201cizquierda\u201d gobernante hac\u00eda su particular interpretaci\u00f3n de aquella cantinela acad\u00e9mica que repet\u00eda: \u201cEn Extremadura no hubo revoluci\u00f3n industrial ni hay burgues\u00eda\u201d. Apliqu\u00e9monos a construirla, sugirieron los m\u00e1s avispados. Creemos <i><b>nuestra <\/b><\/i>burgues\u00eda. \u00bfAcaso no ha dicho Alfonso que \u201cahora nos toca a nosotros\u201d? coligieron los m\u00e1s soeces e impacientes. Y se cre\u00f3 la burgues\u00eda, \u00a1vaya si se cre\u00f3!<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Se gener\u00f3 un proceso de acumulaci\u00f3n de capital que contaba con el clima y las ventajas generales de la \u201crevoluci\u00f3n neoliberal\u201d de las dos \u00faltimas d\u00e9cadas: desguazamiento de la estabilidad y garant\u00edas de los trabajadores, explotaci\u00f3n de la inmigraci\u00f3n, desfiscalizaci\u00f3n de las rentas del capital, desregulaci\u00f3n urban\u00edstica, privatizaci\u00f3n de empresas y sectores p\u00fablicos&#8230; Pero adem\u00e1s, en el caso que nos ocupa, contaba con un factor adicional y decisivo: el presupuesto p\u00fablico, convertido en la fuente y motor de arranque de esa nueva burgues\u00eda industrial, inmobiliaria y comercial. La entronizaci\u00f3n de esta nueva burgues\u00eda se acompa\u00f1aba, como en el caso emblem\u00e1tico de Gallardo, de la m\u00edtica exaltadora del \u201cemprendedor, del hombre humilde triunfante que se ha hecho a s\u00ed mismo\u201d. \u201c<i>Este mito peque\u00f1o burgu\u00e9s es uno de los m\u00e1s da\u00f1inos para los de abajo. Azuza un individualismo extremo, alienta la farsa de que cada cual puede triunfar si ejercita correctamente unas habilidades poco menos que innatas y, lo que es peor, desata la culpa en los que no han logrado ascender porque se ven responsables de su propio fracaso. Y la culpa es sin duda una de las mejores estrategias de dominaci\u00f3n: uno vuelve sobre s\u00ed mismo la agresividad que le genera la injusticia que padece\u201d.14<\/i><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Poulantzas nos ayuda a introducirnos en el an\u00e1lisis de las clases dominantes, de su composici\u00f3n y de sus relaciones sinuosas: \u201c<i>La relaci\u00f3n del Estado capitalista y de las clases o fracciones dominantes act\u00faa en el sentido de su unidad pol\u00edtica bajo la \u00e9gida de una clase o fracci\u00f3n hegem\u00f3nica. La clase o fracci\u00f3n hegem\u00f3nica polariza los intereses contradictorios espec\u00edficos de las diversas clases o fracciones del bloque en el poder: inter\u00e9s general que consiste en la explotaci\u00f3n econ\u00f3mica y en el dominio pol\u00edtico&#8230; La fracci\u00f3n hegem\u00f3nica se presenta como garante de un inter\u00e9s general de las clases y fracciones dominantes\u201d.15<\/i><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Traduzcamos la jerga te\u00f3rica a la realidad extreme\u00f1a. Y tomemos para ello la confluencia en un mismo espacio, la comarca de Tierra de Barros, de dos de los conflictos sociales m\u00e1s significativos vividos en Extremadura en los \u00faltimos tiempos, el intento de implantaci\u00f3n de la refiner\u00eda por un lado, y las condiciones \u201ctercermundistas\u201d de vida y trabajo de la poblaci\u00f3n inmigrante, por otro. En el primero de los casos, el proyecto de refiner\u00eda divide a la \u201cburgues\u00eda industrial\u201d y a los propietarios de la tierra dedicados a la agricultura: ambas \u201cfracciones dominantes de clase\u201d tienen intereses espec\u00edficos contradictorios en torno al modelo de crecimiento y a la preeminencia de un sector productivo u otro;sin embargo, tanto a unos como a otros les interesa disponer de una mano de obra inmigrante barata y precarizada: Gallardo no duda en traerse 200 trabajadores tailandeses para las obras de ampliaci\u00f3n de Sider\u00fargica Balboa y los empresarios agr\u00edcolas, por su parte, extraen la plusval\u00eda en las campa\u00f1as de la vendimia y de la aceituna a los miles de inmigrantes rumanos, hacinados muchos de ellos en asentamientos a la intemperie, sin luz ni agua, en Santa Marta y otros pueblos de la zona&#8230; Burgues\u00eda industrial y empresariado agr\u00edcola tienen, en este segundo caso, visiones e intereses estrat\u00e9gicos convergentes.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">No se pretende aqu\u00ed entrar en un minucioso examen de la composici\u00f3n de clase en Extremadura, ni afirmar la clave econ\u00f3mica como determinante exclusivo en los comportamientos sociales y pol\u00edticos. Pero las clases sociales existen, por mucho que se trate de velar esa realidad con fantasmag\u00f3ricos y tramposos conceptos como el de \u201cclase media\u201d. Hace falta afirmar una alternativa propia, no subalterna, por acci\u00f3n u omisi\u00f3n,a alguna de las fracciones del poder. El espect\u00e1culo bochornoso de los dirigentes del sindicalismo oficial haciendo de guardianes de los intereses econ\u00f3micos de Gallardo y de los intereses pol\u00edticos de la Junta de Extremadura es una muestra de ad\u00f3nde conduce la ausencia de autonom\u00eda ideol\u00f3gica y de clase.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\n<p align=\"JUSTIFY\"><b>LA REFINER\u00cdA NO SE<\/b> <b>PONE<\/b><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El coraje contra el saqueo del aire debe caminar junto a la indignaci\u00f3n contra la explotaci\u00f3n del trabajo. El aire de la ira y las uvas de la ira, unidos. No a la refiner\u00eda y no a la precariedad. O por decirlo con la sutileza de Sacrist\u00e1n: el movimiento obrero y la izquierda deben sacudirse \u201c<i>la contaminaci\u00f3n de progresismo capitalista\u201d que les lleva a \u201cseguir concibiendo la lucha social como no afectada por los problemas civilizatorios a los que responde el ecologismo\u201d<\/i>. Pero, por otra parte, ha de retenerse que \u201c<i>una pr\u00e1ctica ecologista choca inmediatamente con el presente modo de producci\u00f3n\u201d.16<\/i><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Capitalismo y ecologismo son refractarios. La tiran\u00eda de las mercanc\u00edas es consustancial al capitalismo y \u201c<i>no es posible conseguir mediante reformas que se convierta en amigo de la Tierra un sistema cuya din\u00e1mica esencial es la depredaci\u00f3n creciente e irreversible\u201d.17<\/i>De ah\u00ed, en estos tiempos en los que hasta los conspiradores t\u00f3xicos m\u00e1s reconocibles practican el transformismo verde, que sea decisivo trabajar en la l\u00ednea y las s\u00edntesis del ecologismo social.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u00bfC\u00f3mo es posible que \u201cellos\u201d aparezcan como los preocupados por el trabajo cuando lo \u00fanico que les interesa es su cochino dinero? \u00bfQu\u00e9 explica que les funcione la coartada de los puestos de trabajo cuando promueven cualquiera de sus salvajadas? \u00bfY por qu\u00e9, casi nunca, ni siquiera nos atrevemos a contestar a sus \u201cmacroproyectos\u201d con propuestas tan humildes como la reducci\u00f3n de la jornada laboral u otras medidas de reparto del trabajo? Si no anudamos la conciencia ambiental y la elemental \u201cecolog\u00eda humana del trabajo\u201d seguir\u00e1n arrastrando a las gentes tras \u201cel progreso\u201d, atizando incluso el b\u00e1rbaro y demag\u00f3gico \u201cderecho a contaminar\u201d en nombre de las injusticias hist\u00f3ricas.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Pero, del otro lado y simult\u00e1neamente, ha de entenderse que el ecologismo no es un esteticismo ni una forma de romanticismo. El ecologismo es conciencia de especie, pensamiento de los l\u00edmites. E implica que, adem\u00e1s de cuestionar el modelo de producci\u00f3n, debemos objetar el modelo de consumo. Estamos contra el trabajo alienado y contra el consumo alienado. Y ah\u00ed, conceptos como el de austeridad, adquieren su dimensi\u00f3n emancipatoria. La austeridad no como una monserga de auxilio en las crisis del capital, sino como \u201cel medio de oponerse radicalmente (y poner las bases de la superaci\u00f3n de) un sistema cuyas caracter\u00edsticas son el desperdicio y el derroche, la exaltaci\u00f3n de particularismos y del individualismo m\u00e1s desenfrenado, del consumismo m\u00e1s insensato\u201d.<i>18<\/i> Parece mentira que este texto lo escribiera \u00a1hace ya 30 a\u00f1os! Enrico Berlinguer en el marco de un debate entre sindicalistas comunistas italianos. Se trata, en definitiva de que \u201cel movimiento obrero se haga portador de otro modo de vivir social\u201d. El ser humano, como creador y criatura al mismo tiempo, que solo puede mandar sobre la naturaleza obedeci\u00e9ndola&#8230;<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Recapitulemos. En Extremadura se afirma, ya sin complejos, el modelo de crecimiento neoliberal que se ha ido incubando. A la aberraci\u00f3n de la refiner\u00eda, se a\u00f1aden los planes de instalaci\u00f3n de centrales t\u00e9rmicas en la comarca de M\u00e9rida, el \u201ccomplejo\u201d Marina Isla de Valdeca\u00f1as, la amenaza del cementerio nuclear de los Ibores o el pelotazo urban\u00edstico en ciernes en el embalse de Proserpina, por mencionar s\u00f3lo algunos de las agresiones que vienen de camino. Por otra parte, las consecuencias sociales de este modelo tambi\u00e9n se ahondan: precariedad intensa de cientos de miles de personas, \u201cfuga\u201d de titulados universitarios y silenciosa nueva emigraci\u00f3n de trabajadores, a la construcci\u00f3n y a la hosteler\u00eda fundamentalmente.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Una tupida malla clientelar se encarga de aplicar estas recetas neoliberales en Extremadura, utilizando todo el aparato institucional para fraguar consenso social y al mismo tiempo rechazar los conatos de organizaci\u00f3n y contestaci\u00f3n popular. S\u00f3lo la acci\u00f3n colectiva puede enfrentarse eficazmente a este r\u00e9gimen de poder, al neoliberalismo-productivismo de cu\u00f1oclientelar. Y la partida, si quiere ganarse, ha de jugarse en todos los tableros: en el social, en el cultural, en el sindical, en el pol\u00edtico&#8230; Cuando el capitalismo es m\u00e1s fuerte no podemos oponerle un pensamiento d\u00e9bil, arrugado en el autoenga\u00f1o de lo pol\u00edticamente correcto o de los falsos atajos del tacticismo.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Junto al apoyo a la Plataforma Ciudadana No a la Refiner\u00eda y a otras plataformas, que demuestran cada d\u00eda su tenacidad y su saber-hacer unitario, es preciso adem\u00e1s dar respuesta en los otros planos. Hacen falta m\u00e1s herramientas. Un sindicalismo de clase que merezca tal nombre, un sindicalismo que promueva y a\u00fane la conciencia de clase y la conciencia de especie, frente a las burocracias sindicales de hoy que no construyen ni la una ni la otra y se comportan, en demasiadas ocasiones, como correa de transmisi\u00f3n de los poderes pol\u00edticos y econ\u00f3micos. Hacen falta instrumentos sociopol\u00edticos, foros sociales alternativos, que agrupen a todas las tendencias ideol\u00f3gicas y personas que se rebelan frente a la globalizaci\u00f3n capitalista y sus traducciones locales (la refiner\u00eda y los otros engendros mencionados, entre otras). Es preciso tambi\u00e9n preguntar a las gentes del mundo de la cultura \u00bfQu\u00e9 cantan los poetas \u201cextreme\u00f1os\u201d de ahora?, arrullados entre la subvenci\u00f3n y el miedo. Y se necesita asimismo, por \u00faltimo, combatir el bipartidismo, organizar las soledades resistentes, buscar la expresi\u00f3n pol\u00edtica unitaria y alternativa a este sistema de poder de un solo caballo con dos jinetes.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Quieren despachar a toda prisa el \u201cengorroso\u201d conflicto de la refiner\u00eda. Con la impaciencia de los bribones mandan a sus antidisturbios a maltratar y provocar a la gente en las puertas del Teatro Romano para ver si revientan de una vez la resistencia popular; y a algunos de sus \u201cmecan\u00f3grafos\u201d les encargan que escriban machaconamente que esta lucha ya no tiene sentido, despu\u00e9s de celebradas las elecciones-refer\u00e9ndum del 27 de mayo. 19<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Pero se equivocan. El viento cambia de aire: el sentido com\u00fan cient\u00edfico y ciudadano en torno al cambio clim\u00e1tico a\u00edsla crecientemente la legitimidad de un proyecto fan\u00e1tico y extempor\u00e1neo. Y, sobre todo, ha surgido un movimiento popular que ha decidido plantar cara. Si luchamos con inteligencia, si damos la batalla en todos los campos, si no nos rendimos, ahora, como en su momento en Valdecaballeros, el poder morder\u00e1 el polvo. La refiner\u00eda no se pone.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\n<p align=\"JUSTIFY\"><b>REFERENCIAS BIBLIOGR\u00c1FICAS<\/b><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\n1.Chirbes, Rafael (2007): <i>Crematorio<\/i>. Barcelona. Anagrama. Estas son algunas de las cavilaciones \u00edntimas de Rub\u00e9n Bertomeu, el especulador urban\u00edstico protagonista de la extraordinaria novela de Rafael Chirbes, sobre los inicios de su floreciente negocio.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">2<b>.<\/b>Declaraciones de Alfonso Gallardo, recogidas en el diario Hoy el 4 de mayo de 2005.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">3.Riechmann, Jorge, junto con Joaqu\u00edn Sempere (2000): <i>Sociolog\u00eda y Medio Ambiente<\/i>. Madrid. Editorial S\u00edntesis.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">4.Zapatero realiz\u00f3 esas declaraciones el 5 de noviembre de 2006, en la XVI Cumbre Iberoamericana celebrada en Montevideo. En cuanto a las declaraciones de Ibarra fueron efectuadas el 14 de febrero de 2005, en la presentaci\u00f3n de Refiner\u00eda Balboa, junto a Alfonso Gallardo.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">5.Sacrist\u00e1n, Manuel (1987): \u201cComunicaci\u00f3n a las Jornadas de Ecolog\u00eda y Pol\u00edtica\u201d, incluido en <i>Pacifismo, Ecolog\u00eda y Pol\u00edtica Alternativa<\/i>. Barcelona. Icaria.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">6.Pe\u00f1a Guerrero, Mar\u00eda Antonia ySierra, Mar\u00eda (2001): <i>El poder de la influencia: geograf\u00eda del caciquismo.<\/i> Madrid. Centro de Estudios Pol\u00edticos y Constitucionales.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">7.Mallada, Lucas (1994): <i>Los males de la patria y la futura revoluci\u00f3n espa\u00f1ola<\/i>. Alianza Editorial.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">8.Auyero, Javier (1997): <i>Favores por votos<\/i>. Buenos Aires. Losada.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">9.Aza\u00f1a, Manuel (2002): <i>Plumas y palabras<\/i>. Barcelona. Editorial Cr\u00edtica.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">10.Tu\u00f1on de Lara, Manuel (1992): <i>Poder y sociedad en Espa\u00f1a, 1900-1931<\/i>. Madrid. Espasa Calpe.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">11.Kafka, F. (1988): <i>El proceso.<\/i> Madrid. Akal.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">12.Chamorro, V\u00edctor (1983): <i>Historia de Extremadura (IV).<\/i> Madrid. Autoedici\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">13.Chamorro, V\u00edctor: obra citada.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">14.Reflexi\u00f3n deJuan Andrade Blanco.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">15.Poulantzas, Nicos (1969): <i>Hegemon\u00eda y dominaci\u00f3n en el Estado moderno<\/i>. Buenos Aires. Siglo XXI.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">16.Sacrist\u00e1n, Manuel (1987): Entrevista con Naturaleza, texto incluido en <i>Pacifismo, Ecolog\u00eda y Pol\u00edtica Alternativa<\/i>. Barcelona. Icaria.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">17.Sacrist\u00e1n, Manuel (1987): \u201cComunicaci\u00f3n a las Jornadas de Econom\u00eda y Pol\u00edtica\u201d. Obra citada.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">18.Sacrist\u00e1n, Manuel (1987): texto de Enrico Berlinguer citado por Sacrist\u00e1n en el tomo III de <i>Panfletos y Materiales<\/i>. Barcelona. Icaria<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">19.El 7 de septiembre de 2007 los antidisturbios reprimieron la concentraci\u00f3n pac\u00edfica que se desarrollaba en las puertas del Teatro Romano. <a href=\"http:\/\/www.kaosenlared.net\/noticia.php?id_noticia=40756\">http:\/\/www.kaosenlared.net\/noticia.php?id_noticia=40756<\/a><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay una chimenea debajo de tu cama y alguien dictando normas dentro de tu bolsillo. \u201cPara\u00edso ahora\u201d, de Pablo Guerrero<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-995","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-la-izquierda-a-debate"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/995","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=995"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/995\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=995"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=995"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=995"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}