{"id":1466,"date":"2025-03-14T09:25:29","date_gmt":"2025-03-14T08:25:29","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/?p=1466"},"modified":"2025-04-29T10:40:43","modified_gmt":"2025-04-29T08:40:43","slug":"donde-pueden-leerse-cartas-del-autor-dirigidas-a-sus-amigos-de-juventud-josep-m-a-castellet-y-juan-carlos-garcia-borron-mas-un-comentario-suyo-sobre-gabriel-ferrater-quien-como-el-tambien-escribio-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/?p=1466","title":{"rendered":"Donde pueden leerse cartas del autor dirigidas a sus amigos de juventud Josep M.\u00aa Castellet y Juan Carlos Garc\u00eda Borr\u00f3n (m\u00e1s un comentario suyo sobre Gabriel Ferrater, quien, como \u00e9l, tambi\u00e9n escribi\u00f3 sobre Simone Weil en <i>Laye<\/i>)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Edici\u00f3n de Salvador L\u00f3pez Arnal y Jos\u00e9 Sarri\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p><em>Estimados lectores, queridos amigos y amigas:<\/em><\/p>\n<p>Seguimos con<em> la serie de materiales de Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n (1925-1985) que iremos publicando todos los viernes a lo largo de 2025, el a\u00f1o del primer centenario de su nacimiento (tambi\u00e9n de los 40 a\u00f1os de su prematuro fallecimiento). En esta ocasi\u00f3n s<\/em><em>e trata de cartas que el traductor de Plat\u00f3n, <\/em><em>Engels, Adorno y<\/em><em> Quine env\u00edo a sus amigos Juan Carlos Garc\u00eda Borr\u00f3n y Josep M\u00aa Castellet, <\/em><em>m\u00e1s un comentario de los a\u00f1os 70 sobre Gabriel Ferrater.<\/em><\/p>\n<p><em>Los materiales ya publicados, los futuros y las cuatro entradas de presentaci\u00f3n pueden encontrarse pulsando la etiqueta \u00ab<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/?page_id=1219\">TEXTOS<\/a>\u00bb<\/em><em>.<\/em><\/p>\n<p><em>Buena semana, muchas gracias.<\/em><\/p>\n<p><a name=\"INDICE\"><\/a> <b>INDICE<\/b><br \/>\n<span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"#1\">1. Presentaci\u00f3n<\/a><\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"#2\">2. Cartas no fechadas<\/a><\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"#3\">3. Primeras cartas [1947-1950]<\/a><\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"#4\">4. Cartas desde 1951<\/a><\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"#5\">5. <\/a><a href=\"#5\">A prop\u00f3sito de la m\u00edstica<\/a><\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"#6\">6. <\/a><\/span><a href=\"#6\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Sobre Gabriel Ferrater<\/span><\/a><\/p>\n<h3><a name=\"1\"><\/a> <b>1. Presentaci\u00f3n<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Las principales fuentes de las cartas incluidas son las siguientes: J. M\u00aa. Castellet, <i>Seductors, il.lustrats i visionaris. Sis personatges en temps adversos,<\/i> Barcelona: Edicions 62, 2009; Juan Carlos Garc\u00eda Borr\u00f3n, <i>Espa\u00f1a siglo XX. Recuerdos de un observador atento<\/i>, Barcelona: Ediciones del Serbal, 2004; Laureano Bonet, <i>El jard\u00edn quebrado. La escuela de Barcelona y la cultura del medio siglo<\/i>. Barcelona: Ediciones Pen\u00ednsula, 1994; Juan Carlos Garc\u00eda Borr\u00f3n, \u00abLa posici\u00f3n filos\u00f3fica de M. Sacrist\u00e1n desde sus a\u00f1os de formaci\u00f3n\u00bb, <i>mientras tanto<\/i>, 30-31, mayo de 1987, pp. 41-56.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Seg\u00fan manifest\u00f3 el propio Josep M\u00aa. Castellet en una conversaci\u00f3n con uno de los editores, las cartas que guardaba de su correspondencia con Sacrist\u00e1n se perdieron en un accidentes dom\u00e9stico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Algunas de estas cartas fueron enviadas desde Alemania. Fue en 1950 cuando Sacrist\u00e1n realiz\u00f3 su primer viaje a la Rep\u00fablica Federal de Alemania, la \u00abAlemania del Oeste\u00bb. Cuatro a\u00f1os despu\u00e9s, como recordamos, curs\u00f3 cuatro semestres de estudios de posgrado en el Instituto de L\u00f3gica Matem\u00e1tica y de Investigaci\u00f3n de Fundamentos de la Universidad de M\u00fcnster, Westfalia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En la conversaci\u00f3n que mantuvo con Antoni Munn\u00e9 y Jordi Guiu en 1979 (<i>De la Primavera de Praga al marxismo ecologista. Entrevistas con Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n<\/i>, pp. 91-114), Sacrist\u00e1n hablaba de su germanismo en los siguientes t\u00e9rminos: \u00abPor un lado, est\u00e1 el hecho de que yo no puedo evitar ser germanista. Yo tengo mucho amor a la cultura alemana y al pueblo alem\u00e1n, y me interesa mucho todo lo alem\u00e1n. Entre los rojos espa\u00f1oles estoy en minor\u00eda. Soy german\u00f3filo al mil por mil [&#8230;]. Una de las motivaciones era esta, entender cosa alemana, cosa que les pasa a los alemanes. Entender cosas que les pasan a los alemanes es entender cosas que me pasan a m\u00ed, porque tengo un buen elemento de cultura alemana asimilada. No s\u00e9, si aqu\u00ed ganara L\u00edster y hubiera que perder la nacionalidad por disidente, supongo yo que la nacionalidad primera que se me ocurrir\u00eda pedir ser\u00eda la austr\u00edaca. Muy probablemente lo primero que se me ocurrir\u00eda ser\u00eda ser austriaco para poder tener que ver con Mozart. Desde luego, entre la m\u00fasica espa\u00f1ola y la m\u00fasica germ\u00e1nica, mi m\u00fasica es la germ\u00e1nica, la germ\u00e1nica y la italiana.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">(A prop\u00f3sito de Mozart: en un resumen, con anotaciones, depositado en BFEEUB sobre Ernst Fischer, <i>Kunst und Koexistenz. Beitrag zu einer marxistischen \u00c4sthetike<\/i> [Arte y coexistencia. Contribuci\u00f3n a una est\u00e9tica marxista], Rowohlt, 1966, puede verse la siguiente reflexi\u00f3n:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">1. p. 24. Expresi\u00f3n particularmente mema y repugnante de culturalismo superior. La clave est\u00e1 en el ideol\u00f3gico \u00abso\u00f1arse a s\u00ed misma\u00bb del final: se supone un arquetipo ut\u00f3pico, la archiutop\u00eda de La HUMANIDAD, y como uno es s\u00f3lo prehumano \u2013y a\u00fan peque\u00f1o-burgu\u00e9s\u2013 no tiene a mano para descubrir la utop\u00eda m\u00e1s que los casos a los que el t\u00f3pico cultural siente como \u00absublimes\u00bb y \u00absobrehumanos\u00bb, dicho sea con perd\u00f3n de Mozart, el m\u00fasico que me es m\u00e1s querido. El culturalismo peque\u00f1o-burgu\u00e9s no se da cuenta de la autocontradicci\u00f3n en que incurre: Mozart es tan pre-hombre como Robespierre. Por tanto, la prehumanidad es ya LA HUMANIDAD. Esa contradicci\u00f3n se debe al uso de ideas plat\u00f3nicas hegelianamente pseudohistorizadas. Pero en la actitud hay otro elemento de falsedad: el abusivo uso de \u2018sentido\u2019. Sentido es algo que da la inserci\u00f3n en una estructura teleol\u00f3gica, principalmente la de la acci\u00f3n humana. Por eso tiene tanto sentido la acci\u00f3n de los estadistas como la de los artistas. Y hasta lo tiene m\u00e1s directamente. En cambio las entidades sueltas no tienen sentido. LA HUMANIDAD o LA VIDA no tienen sentido ( = es un sinsentido afirmar que lo tengan y, en cambio, hace sentido metaling\u00fc\u00edstico decir que no lo tienen, pero significar que no se les puede atribuir). Ante la extinci\u00f3n de la humanidad, o incluso de las condiciones de la vida propia de este planeta, \u00bfqu\u00e9 \u00absentido\u00bb arquet\u00edpico tiene <i>Die Zauberfl\u00f6te<\/i> (y es la pieza de m\u00fasica que m\u00e1s me importa en el mundo)? La negativa a aceptar que los hombres son lo que y como son, y que ya con lo que son y como son hay bastante para luchar contra tiran\u00edas y aberraciones, es la base de todos las memeces y todas los desvar\u00edos de los ide\u00f3logos progresistas.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Por otra parte, en \u00abEsbozo de una biograf\u00eda pol\u00edtica\u00bb (<i>El legado de un maestro<\/i>, p. 32), Juan-Ram\u00f3n Capella narra en los siguientes t\u00e9rminos la arriesgada ruptura de Sacrist\u00e1n con las organizaciones juveniles de Falange: \u00abHay que decir sin embargo que el comportamiento como seuista [miembro del SEU (Sindicato Espa\u00f1ol Universitario)] de Manuel Sacrist\u00e1n fue bastante an\u00f3malo y tambi\u00e9n arriesgado. \u00bfPor qu\u00e9? Pues porque \u00e9l actuaba en el aparato cultural del SEU, entre los que se ocupaban de las revistas y este tipo de cosas; y junto con otros dos estudiantes, uno de Madrid, con cierta importancia dentro de esa organizaci\u00f3n de encuadramiento, y otro de Santiago, intent\u00f3 conspiratoriamente, sin autorizaci\u00f3n ni conocimiento de la superioridad, una aproximaci\u00f3n a trabajadores anarquistas\u00bb. Pero la conspiraci\u00f3n fue descubierta: \u00abSacrist\u00e1n recibi\u00f3 un buen d\u00eda la llamada telef\u00f3nica de su compa\u00f1ero de Madrid diciendo que hab\u00eda tenido una entrevista tormentosa con el jefe nacional, supongo que del SEU; que debajo de su casa hab\u00eda estacionado un coche de la polic\u00eda, y que se iba a suicidar con gas\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Cosa que hizo, comenta Capella. Al d\u00eda siguiente Sacrist\u00e1n vio en la prensa la noticia de su muerte. Nada supo de su compa\u00f1ero de Santiago de Compostela, \u00abcon quien no pudo ponerse en contacto. En cuanto a \u00e9l mismo, fue \u201ccondenado a muerte por traidor\u201d por la organizaci\u00f3n de los falangistas de la Universidad de Barcelona, por sus compa\u00f1eros del SEU. Condenado a muerte significaba, como me contaba ayer Francesc Vicens, que el encargado de ejecutarle, que era el jefe de la organizaci\u00f3n, Pablo Porta, se paseara exhibiendo una pistola y diciendo que esa pistola era para Manuel Sacrist\u00e1n. El cual (no s\u00e9 si ha contado nunca esto a nadie m\u00e1s que a m\u00ed, y por eso lo cuento ahora y me detengo en esto) un buen d\u00eda, para acabar con el asunto, se present\u00f3 muy de ma\u00f1ana en el domicilio de Porta armado tambi\u00e9n con una pistola; entr\u00f3 en la casa, le despert\u00f3 con el arma en la mano y le pregunt\u00f3 c\u00f3mo estaban las cosas. Circunstancia que Porta aprovech\u00f3 para decirle que no se preocupara, que todo era un teatro que \u00e9l montaba para que los m\u00e1s exaltados no intentaran matarle de verdad, etc. Y as\u00ed se consum\u00f3 la ruptura de Manuel Sacrist\u00e1n con la Falange y sus aparatos pol\u00edticos\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">El profesor Capella explicaba a continuaci\u00f3n que hab\u00eda querido se\u00f1alarlo \u00abporque a partir de una situaci\u00f3n a la que te llevan las circunstancias, la historia que no dominas, la de un muchacho que entra en la organizaci\u00f3n juvenil de Falange y sigue en el SEU, aparece la consciencia; y la consciencia le lleva a intentar algo que no est\u00e1 dentro de las reglas: contactar con trabajadores anarquistas. Sacrist\u00e1n sigui\u00f3 tratando de entrar en contacto con trabajadores organizados en los a\u00f1os siguientes, en los a\u00f1os en que despleg\u00f3 una pol\u00edtica cultural inventada por \u00e9l mismo, al convertir la revista <i>Laye<\/i> en un centro de referencia alternativo de la cultura barcelonesa. Hay una foto de esa misma \u00e9poca \u2014que he reproducido en un texto biogr\u00e1fico-pol\u00edtico sobre Sacrist\u00e1n [Juan-Ram\u00f3n Capella, <i>La pr\u00e1ctica de Manuel Sacrist\u00e1n. Una biograf\u00eda pol\u00edtica,<\/i> Trotta, Madrid, 2005.] en la que se le ve en compa\u00f1\u00eda de Pedro G\u00f3mez de Santamar\u00eda, otro falangista de izquierdas que poco despu\u00e9s hubo de exiliarse \u2013vivi\u00f3 en Am\u00e9rica Latina hasta que pudo regresar a Espa\u00f1a ya en la \u201ctransici\u00f3n\u201d\u2013 por intentar contactar con trabajadores \u00e1cratas.\u00bb<\/span><\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"2\"><\/a> <b>2. Cartas no fechadas<\/b><\/h3>\n<p><b>A Josep M.\u00aa Castellet<\/b><\/p>\n<p>Mientras en la iglesia se me ocurr\u00edan todas esas ir\u00f3nicas asociaciones, el [ilegible] del coro ha conseguido hacer vibrar la cuerda, tan tensada en m\u00ed, de la lealtad a la tradici\u00f3n hist\u00f3rica. Y he pensado que las formas tradiciones solo podr\u00e1n sobrevivir si somos nosotros los que sabemos valorarlas en su justo alcance [\u2026] pero si son los supersticiosos reaccionarios quienes intentan salvarlas, se hundir\u00e1n en el rid\u00edculo de una falsa orientaci\u00f3n funcional. Pues funcionalmente son solo los objetos simb\u00f3licos en que cristaliza \u00abpor modo saduceo\u00bb la masa inabandonable de la tradici\u00f3n hist\u00f3rica \u2013no f\u00f3rmulas vivas paras las necesidades cotidianas.<\/p>\n<p><b>A Josep M.\u00aa Castellet<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">JMC estaba recuper\u00e1ndose de su enfermedad en el sanatorio de Puig d\u2019Olena. V\u00e9ase el magn\u00edfico documental: Xavier Juncosa, <i>El jove Castellet. <\/i><i>Formaci\u00f3 d\u2019un intel\u00b7lectual equidistant <\/i><a href=\"https:\/\/www.filmoteca.cat\/web\/ca\/film\/el-jove-castellet\">https:\/\/www.filmoteca.cat\/web\/ca\/film\/el-jove-castellet<\/a>.<\/span><\/p>\n<p>Por lo que expl\u00edcitamente leo en tu carta y por lo que impl\u00edcitamente entreveo, la fase de adaptaci\u00f3n a tu nueva vida ha sido breve y f\u00e1cil. Me parece muy bueno tu plan de aislamiento, bueno tambi\u00e9n el horario \u2013con un astuto reparto de lecturas \u00abduras\u00bb y \u00abblandas\u00bb\u2013 y algo molesta la reglamentaria visita de Naphta. De acuerdo con mis antiadlerianas teor\u00edas, te deseo un largo per\u00edodo de incomunicaci\u00f3n en tu cuarto, sin asomar siquiera la nariz al pasillo, para que puedas librarte de esa enfermiza normalidad\u2026<\/p>\n<p><b>A Josep M.\u00aa Castellet<\/b><\/p>\n<p>Creo que ya es hora de que comuniques algo concreto de tu actividad intelectual. La primera vez que aludiste a algo cre\u00ed que correspond\u00eda callar hasta que t\u00fa mismo tuvieras ocasi\u00f3n de decir algo. Pero por tu \u00faltima carta veo que, cuando menos, tiene ya claras las alternativas que se te ofrecen \u2013o, si te ofende el t\u00e9rmino en exceso concreto, las premisas ordenadoras del eternamente imposible silogismo, en su versi\u00f3n \u00abCastellet, 1950\u00bb. Espero pues\u2026 Hoy he acabado de leer un libro al que comprendo ser\u00eda est\u00fapido intentar calificar convenientemente. Est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de toda expresi\u00f3n emotiva y admirada (\u2026) Aparte de su contenido \u2013observa que vuelvo a prescindir de todo calificativo\u2013 tiene un inter\u00e9s decisivo por su m\u00e9todo (\u2026) Las instancias biol\u00f3gica, est\u00e9tica y religiosa \u2013o la de la \u00abfe\u00bb, como \u00e9l dice\u2013 son las estaciones sucesivas y repetidas de un terrible viaje ascensional en espiral: eso es este libro de Kierkegaard. Lo guardo para releerlo y me lo llevar\u00e9 a Alemania (\u2026) Y ese \u00abantropologismo\u00bb en la perspectiva vive tanto en ti como en m\u00ed desde la \u00e9poca de los entusiasmos adolescentes, como causa de que estos no fueran flores de un d\u00eda, sino germen de vocaci\u00f3n m\u00e1s serena. (En fin, muchacho: que <i>Temor y Temblor<\/i> es un libro bastante bueno).<\/p>\n<p><b>A Josep M.\u00aa Castellet<\/b><\/p>\n<p>El viernes o el lunes dejar\u00e9 en tu casa los tres tomos de <i>Paideia <\/i>[Werner Jaeger]. Dejar\u00e9 los tres, porque no s\u00e9 qu\u00e9 te interesa inmediatamente y supongo que te interesa leerlos todos \u2013cosa que todav\u00eda no he podido hacer.<\/p>\n<p><b>A Josep M.\u00aa Castellet<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Sobre una obra de teatro \u2013no era \u00abEl pasillo\u00bb\u2013 que Sacrist\u00e1n quer\u00eda presentar a un premio.<\/span><\/p>\n<p>Un tal Pujol, joven millonario barcelon\u00e9s, ha instituido en Madrid un importante premio para la mejor obra novel\u00edstica y la mejor obra teatral que ilustren el problema de la cuesti\u00f3n social. He decidido mandar mi <i>Judas<\/i>. Para lo cual, claro est\u00e1, debo escribirlo previamente (\u2026) estoy totalmente decidido a explotarte como cr\u00edtico previo. En cuanto tenga escrito el primer acto te lo mando como hice con el <i>Eulogio<\/i>, con blancos marginales, para que anotes todo lo que se te ocurra.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Ignoramos si lleg\u00f3 a escribirlo. No se conserva copia alguna entre la documentaci\u00f3n depositada en BFEEUB. Tampoco de <i>Eulogio.<\/i><\/span><\/p>\n<p align=\"right\"><b><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/b><\/p>\n<h3><a name=\"3\"><\/a> <b>3. Primeras cartas [1947-1950]<\/b><\/h3>\n<p><b>A Juan Carlos Garc\u00eda Borr\u00f3n, 3 de abril de 1947.<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Sacrist\u00e1n y su amigo estaban editando en aquel momento <i>Qvadrante, los universitarios hablan<\/i>. El \u00faltimo n\u00famero, el 4, se public\u00f3 en mayo de 1947.<\/span><\/p>\n<p>La Direcci\u00f3n General de Prensa dio por fin se\u00f1ales de vida con un molesto oficio muy amenazador que dec\u00eda que era la \u00faltima vez que se nos permit\u00eda cambiar el nombre o formato. Molesto asunto, porque adem\u00e1s se nos obligaba a poner \u00aben primera p\u00e1gina\u00bb una nota que comenzara as\u00ed. \u00abLa revista <i>Estilo <\/i>cambia su nombre por el de <i>Qvadrante<\/i>.\u00bb He adoptado la siguiente resoluci\u00f3n: en 2\u00aa p\u00e1gina [&#8230;] aparece una nota en la que por <i>equivocaci\u00f3n<\/i> he puesto: \u00abla revista <i>Alerta<\/i> cambia su nombre&#8230;\u00bb<\/p>\n<p><b>A Juan Carlos Garc\u00eda Borr\u00f3n, 4 de abril de 1947<\/b><\/p>\n<p>[El jefe de Prensa y Propaganda del SEU] ha desencadenado una fuerte campa\u00f1a con todas las caracter\u00edsticas, eso s\u00ed, de la oligofrenia. Sus actuaciones nos beneficiaban en \u00faltimo t\u00e9rmino; se dedicaba, por ejemplo, a lanzar en la Universidad unas octavillas firmadas por el SEU y \u00abastutamente\u00bb difamatorias contra nosotros \u2013t\u00fa y yo en concreto. Yo me alegraba grandemente de su \u00abt\u00e9cnica\u00bb propagand\u00edstica cuando he aqu\u00ed que su oligofrenia tuvo un magn\u00edfico \u00e9xito sobre otro oligofr\u00e9nico, pero \u00e9ste de altura\u2026 La creciente dimensi\u00f3n de nuestra ex-aventura editorial (ya no es aventura, Juan Carlos, ahora es deber espiritual y econ\u00f3mico, por los miles de pesetas de suscriptores que llevamos detr\u00e1s) impone cada vez m\u00e1s y ya tajantemente el dejar de ser j\u00f3venes diletantes (&#8230;). Se suscita este gord\u00edsimo problema: <i>\u00bfc\u00f3mo unos jovencitos estudiantes, pedantuelos y tal, pueden convertirse definitivamente en unos se\u00f1ores con dos profesiones que sirven con eficacia, no con in\u00fatil buena voluntad&#8230;?<\/i><\/p>\n<p><b>A Juan Carlos Garc\u00eda Borr\u00f3n, finales de julio de 1947<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abCarta colectiva de \u00ablos tres sargentos que suscriben [Castellet, Pocholo &lt;Jes\u00fas N\u00fa\u00f1ez&gt;, Sacrist\u00e1n]\u00bb, escrita por Sacrist\u00e1n.<\/span><\/p>\n<p>&#8211; 4 t\u00edos y 4 posiciones distintas.<\/p>\n<p>&#8211; 3 t\u00edos \u2013Pocholo, Jos\u00e9 Mar\u00eda y yo\u2013 hasta los cojones del mundo y de la vida.<\/p>\n<p>&#8211; 3 t\u00edos \u2013Pocholo, Jos\u00e9 Mar\u00eda y yo\u2013 que adoptan la decisi\u00f3n de no seguir haciendo <i>Qvadrante<\/i>.<\/p>\n<p>Ll\u00e1malo senilidad espiritual y es posible que aciertes. Pero cada uno ha seguido diversas v\u00edas para llegar a este Nirvana\u2026 T\u00fa quiz\u00e1s sigas optimista. La Rioja <i>dinamogenia<\/i> a los hombres, Barcelona y Santa Fe [del Montseny, donde Sacrist\u00e1n estaba haciendo milicias] los tumban. Tenemos ganas de cambiar contigo impresiones.<\/p>\n<p><b>A Juan Carlos Garc\u00eda Borr\u00f3n, inicio del curso 49-50<\/b><\/p>\n<p>La facultad ha mejorado liger\u00edsimamente con la provisi\u00f3n de las plazas de profesores adjuntos, una de las cuales ha sido ganada por un tal Gom\u00e1, profesor que fue de Filosof\u00eda en la Academia P. I., hombre de buena formaci\u00f3n e informaci\u00f3n. Un nuevo auxiliar de griego ha mejorado tambi\u00e9n el deslucido cuadro de profesores: se llama Alsina y nos comenta magn\u00edficamente a Dem\u00f3stenes, aunque s\u00f3lo filol\u00f3gicamente, se entiende.<\/p>\n<p><b>A Juan Carlos Garc\u00eda Borr\u00f3n, 29\/X\/1949<\/b><\/p>\n<p>Hoy he le\u00eddo un p\u00e1rrafo de Ment-s\u00e9 hablando de que el Estado y la sociedad est\u00e1n obligados a tener maestros competentes para que no se malogren los que \u00e9l llama \u2018Ap\u00e9ndices de la Sabidur\u00eda\u2019 y, por el contrario, puedan formarse, madurar y educar a su vez. Por cierto que, como quiera que esto est\u00e1 dicho con inter\u00e9s pol\u00edtico en \u00faltimo t\u00e9rmino, me recuerda aquellas conversaciones nuestras que terminaban en el doble y terrible callej\u00f3n sin salida de \u2018bienestar nacional necesario\u2019 y \u2018educaci\u00f3n imprescindible de la naci\u00f3n\u2019. Es decir, en la Despensa y Escuela de Costa y en la Liga para la Educaci\u00f3n Pol\u00edtica Espa\u00f1ola de Ortega, pasando por el <i>Ateneo del Bar-Club<\/i>.<\/p>\n<p>[\u2026] ahora m\u00e1s que nunca estoy convencido de que tambi\u00e9n para los j\u00f3venes la verdad habita en el hombre de dentro. Aunque esta verdad sea s\u00f3lo la posibilidad de llegar a llevarla \u2013madurando y madur\u00e1ndose\u2013 en potencia.<\/p>\n<p><b>A Juan Carlos Garc\u00eda Borr\u00f3n, 1950<\/b><\/p>\n<p>Mi alejamiento [de la vida p\u00fablica] en cuesti\u00f3n no me ha impedido sin embargo entregar a Pocholo [Jes\u00fas N\u00fa\u00f1ez] y Jos\u00e9 Mar\u00eda [Castellet] una nota de cr\u00edtica literaria y una nota sobre ex\u00e1menes para que lo publiquen en <i>Laye<\/i>, \u00f3rgano del servicio de educaci\u00f3n nacional de cuya direcci\u00f3n t\u00e9cnica se encargan ambos.<\/p>\n<p><b>A Juan Carlos Garc\u00eda Borr\u00f3n, mayo de 1950<\/b><\/p>\n<p>Relaciono su enfermedad [la de Castellet], naturalmente, con la de su hermano [Eduard], y tambi\u00e9n con la reciente visita de Juan Ferrater, enfermo hace dos a\u00f1os, y con el que Castellet mantiene continuo intercambio de escritos y libros. Todo ello me recuerda cu\u00e1ntas veces pens\u00e9 con satisfacci\u00f3n durante mi enfermedad en lo relativamente f\u00e1cil que me era evitar contagios mediante la separaci\u00f3n absoluta de mi ropa y su lavado en agua hirviente. No hay duda de que el saberse propagador del mal es uno de los mayores sufrimientos de esa enfermedad porque no es un sufrimiento moral en el que se atisba uno de los mayores misterios de nuestra pu\u00f1etera vida: la responsabilidad sin culpa, la responsabilidad objetiva, a-moral (perdona el especulativo desahogo).<\/p>\n<p>[\u2026] ning\u00fan hombre razonable puede atreverse a juzgar lo que es de la esfera afectiva de otro.<\/p>\n<p>[\u2026] ese hombre [Ortega] al que todos debemos algo y que a todos nos debe\u2026 porque no le debemos todo lo que podr\u00edamos deberle.<\/p>\n<p>[\u2026] la ingenuidad del enamorado se transparenta en frases como \u00abes dif\u00edcil de resistir\u00bb; pero la fuerte reflexividad y conciencia objetiva de Juan Carlos Garc\u00eda Borr\u00f3n se revelan inc\u00f3lumes cuando observa que \u00abal fin y al cabo, desenfado y decisi\u00f3n son cualidades de las que estoy algo falto\u00bb y, sobre todo, cuando se dice con \u00abla predominante ocupaci\u00f3n mental de aclararme que hay en el fondo de todo es\u00bb.<\/p>\n<p>[\u2026] Puedo tal vez decirte que tienes que hacer la tesis. Pero no dudo que a veces el aumento de <i>quehaceres<\/i> vitales aumenta la eficacia en vez de disminuirla, y as\u00ed ocurre cuando tal aumento equilibra nuestra vida ps\u00edquica.<\/p>\n<p>[\u2026] las \u00faltimas correcciones de <i>Qvadrante<\/i> en que la propuesta de una coma o de su supresi\u00f3n, llegada entre un rumor de decr\u00e9pito puteo, vitalizaban un texto o le daban la precisi\u00f3n que no ten\u00eda; que no puede ser me resulta lamentable en este apogeo de la propaganda marxista y democristiana que se respira en Barcelona.<\/p>\n<p><b>A Josep Mar\u00eda Castellet, 7 de agosto de 1950<\/b><\/p>\n<p>Hace treinta horas largas que estoy en Heidelberg. Treinta horas con el sombrero quitado. Cuando das un paso en Heidelberg tus pies sienten la necesidad de disculparse por tocar tierra pisada por Fichte, Schiller, Schubert, Wagner, Heidegger,&#8230; Hace cuatro d\u00edas estuvo aqu\u00ed Jaspers. He visto su fotograf\u00eda en la prensa. Es un hombre de aspecto impresionante. Pero no entremos en detalles. Heidelberg es una ciudad exclusivamente universitaria. Y esa estupenda cualidad se apoya sobre una gran belleza f\u00edsica \u2013la cual es tan grande que te mandar\u00e9 algunas postales sin texto (el texto de la postal es siempre odioso, como el de los telegramas) para que las juzgues como fotograf\u00edas. Las cosas agradables que contarte se agolpan ante mi produci\u00e9ndome una oligofr\u00e9nica dificultad de expresi\u00f3n. Esquematizar\u00e9\u2026<\/p>\n<p>Enorme. La monda. Habr\u00eda podido elegir una habitaci\u00f3n alquilada en casa particular. Pero he preferido \u2013con Barral, Revent\u00f3s y otro\u2013- el Collegium Academecium. Es m\u00e1s barato, pero eso es lo menos interesante &#8230; En el escaparte de una librer\u00eda pr\u00f3xima a la Universidad he visto <i>\u00dcber die Liebe<\/i> y <i>Der Aufstand der Massen <\/i>[<i>Estudios sobre el amor, La rebeli\u00f3n de las masas<\/i>], de Jos\u00e9 Ortega y Gasset.<\/p>\n<p>[la vida cotidiana al Collegium] es maravillosamente proletaria, nos hacemos las colchonetas, nos servimos hasta el agua en el comedor, las habitaciones est\u00e1n destartaladas. Es una pobreza que une cojunadamente lo estudiantil medieval con lo social moderno.<\/p>\n<p><b>A Josep M.\u00aa Castellet, 12 de septiembre de 1950<\/b><\/p>\n<p>Estoy en San Feliu [de Codines] desde el s\u00e1bado \u2013y en Barcelona desde el jueves\u2013 sin decidirme a escribirte por el prop\u00f3sito que ten\u00eda de subir a Puig d\u2019Olena. Pero como la hipot\u00e9tica visita se retrasa considerablemente \u2013ma\u00f1ana salgo para C\u00f3rdoba con la familia\u2013 decido darte parte de mi supervivencia. Supervivencia .\u2013\u00a1y con qu\u00e9 \u00edmpetu me lanzo!\u2013 problem\u00e1tica y descorazonadora: estoy bajo el shock del contraste. De aquello a esto. Mis cinco d\u00edas en Espa\u00f1a han sido \u00edntegramente dedicados a luchar contra la nostalgia que llega a ser sentimental, cosa ins\u00f3lita en m\u00ed que soy en este terreno sentimental completamente ap\u00e1trida. Una vieja canci\u00f3n estudiantil alemana empieza con el cursi verso. \u00abHe perdido mi coraz\u00f3n en Heidelberg\u2026\u00bb Y hay que ser ferozmente no-conductor, aislante puro, para no adoptar como lema la frase lacrimosa. No se trata, desde luego, en mi caso de la misma p\u00e9rdida a la que alude el \u00abpoeta\u00bb \u2013aunque no ha sido mala la experiencia de la mujer alemana. Es \u00abaquello\u00bb lo que me provoca <i>Heimweh<\/i>, nostalgia. Es la mensa acad\u00e9mica de Heideberg o T\u00fcbingen y Heimsoeth ense\u00f1ando filosof\u00eda en Colonia. Pero no me da la gana charlar por carta acerca de esto. Por ti y por m\u00ed prefiero cambiar impresiones oralmente, para eludir toda posible literatura. Calculo que dentro de diez d\u00edas estar\u00e9 de vuelta de C\u00f3rdoba. Aprovecho este viaje como lenitivo \u2013\u00a1hasta tal punto est\u00e1 deprimido el antes indestructible Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n!\u2026\u00bb<\/p>\n<p><b>A Juan Carlos Garc\u00eda Borr\u00f3n, 11-X-1950<\/b><\/p>\n<p>La gente: Vilad\u00e0s, Rosanas, E. Pinilla de las Heras, Farreras, Forns. Paganos: Mateu y otros prohombres. Esta gente sacar\u00eda una revista de lujo, dirigida por Estelrich, y un bolet\u00edn universitario cuya direcci\u00f3n me ofrecen, como tambi\u00e9n me ofrecen un f\u00e1cil acceso a la revista grande. Como es natural, el asunto no me tienta. Yo, lo mismo que t\u00fa en este terreno, he andado demasiado por ah\u00ed para que estas cosas puedan ilusionarme.<\/p>\n<p>[Farreras] aprovech\u00f3 la ocasi\u00f3n para soltarme un rollo insinuante y al parecer sincero. Me pidi\u00f3 por favor que compaginara <i>Laye<\/i>. Le dije redondo que no cre\u00eda nada de aquello, si bien mi falta de fe no era obst\u00e1culo para que le compaginara <i>Laye<\/i> mientras \u00e9l estuviera en Madrid.<\/p>\n<p><b>A Juan Carlos Garc\u00eda Borr\u00f3n, 6-7\/XII\/1950<\/b><\/p>\n<p>[\u2026] estando escrita de un tir\u00f3n y sin pausas reflexivas \u2013al menos eso me parece\u2013 presenta [la carta de JCGB] \u00abun cuerpo de doctrina coherente\u00bb, como dicen los cr\u00edticos, acerca de tu situaci\u00f3n profesional, tus deberes y tus posibilidades\u2026 Es pereza dejarse ir por la pendiente de la propia constituci\u00f3n temperamental cuando el sentido en que se rueda por ella no es el conveniente. Y est\u00e1 claro que ni para ti ni para m\u00ed es remontar la pendiente el dispersarse alegremente como peque\u00f1os faustos renacentistas.<\/p>\n<p>Aceptadas por ellos [Farreras, Vilad\u00e0s, Forns y Roxanas], en principio \u2013ya veremos si tardan en presentarse discrepancias\u2013 las exigencias de autonom\u00eda que yo postul\u00e9, a primeros de enero tendemos nuestras actividades iniciales. Ahora bien, dado que mi frialdad y des\u00e1nimo para todo lo p\u00fablico solo pod\u00edan ser vencidos por algo extraordinario, mi plan no es ni m\u00e1s ni menos que el germen de eso que alguna vez t\u00fa yo llamamos una Instituci\u00f3n Libre de la Ense\u00f1anza a nuestra medida. He preparado ya mucho y estoy preparando lo que me falta, de modo que o no se consiga nada o se consiga algo gordo, ya sea la c\u00e1rcel, ya sea una trascendencia nacional (\u2026) Cuando vengas a Barcelona, tengo intenci\u00f3n de hablar contigo de esa Secci\u00f3n, toda vez que, de salida, la he estructurado de modo que pudiera ser dominada, pese a la heterogeneidad de colaboradores culturales de todo tipo, por un equipo que considero formado por ti, Castellet, yo y dos nuevos individuos que te presentar\u00e9. Tengo que escribir a Pocholo sobre esto.<\/p>\n<p align=\"right\"><b><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/b><\/p>\n<h3><a name=\"4\"><\/a> <b>4. Cartas desde 1951<\/b><\/h3>\n<p><b>A Juan Carlos Garc\u00eda Borr\u00f3n, 1951<\/b><\/p>\n<p>Nunca como en estos meses habr\u00eda estado justificado nuestro viejo uso epistolar que me impon\u00eda a m\u00ed el mayor derroche de sobres. Esa certidumbre me ten\u00eda sujeto a una vaga conciencia de culpabilidad que tu carta ha venido a agudizar. Te agradezco la prudencia con que evitas merecidos reproches.<\/p>\n<p><b>A Juan Carlos Garc\u00eda Borr\u00f3n, febrero de 1951<\/b><\/p>\n<p>Acostumbrado a tirar del mismo carro, has olido perfectamente la esencia de mis sudores en <i>Laye<\/i>. Naturalmente, las protestas del Obispado se han producido inmediatamente despu\u00e9s de la salida del primer n\u00famero del nuevo formato. El art\u00edculo de Ferrater rese\u00f1ando lo de Castro les ha resultado \u00abexistencialista\u00bb y mi cr\u00f3nica \u00abvolteriana y extranjerizante\u00bb. Afortunadamente numerosas felicitaciones han venido a inflar la vanidad de Fuentes [Jefe de Servicio que editaba <i>Laye<\/i>] y me han salvado de momento. Farreras se muestra bastante comprensivo y no ofrece peligro a <i>nuestro<\/i> intento. Vamos a ese <i>nuestro<\/i>: el hecho de que me hayas enviado tu \u00abCr\u00f3nica de Villacualquiera\u00bb me permite suponer que tal vez la fachada que proporciona el nuevo formato te permite alentar \u2013como a m\u00ed\u2013 alguna modesta esperanza de dejar constancia, cuando no m\u00e1s, en unos cuantos n\u00fameros (es decir, hasta que, descubierto el juego, nos manden a la calle). En este caso, ni que decir tiene que todo lo que me mandes \u2013y ten en cuenta que el formato permite llegar al ensayo\u2013 ser\u00e1n m\u00e1s cartas en mi mano de representante de ese grupo que tal vez no formamos m\u00e1s que t\u00fa y yo, pero que a lo mejor cuenta tambi\u00e9n con Castellet y Pocholo, cuando menos,. \u00bfHasta d\u00f3nde llegan mis esperanzas? No demasiado lejos: calculo que con cierta prudencia puedo aguantar alrededor de un a\u00f1o o poco m\u00e1s como Redactor-Jefe. Es lo m\u00e1s probable que al cabo de ese tiempo un trabajo tuyo, m\u00edo, de Castellet o de J. Ferrater, un poema de Costafreda o de Oliart provoquen la cuesti\u00f3n de confianza, y a mi escasa ductibilidad no me permita seguir disfrutando del sueldecito y de la plataforma, mucho m\u00e1s importante \u00e9sta que aqu\u00e9l, pese a la debilidad de la carne, como lo demostrar\u00e1 mi dimisi\u00f3n, que, apenas en el comienzo del camino, preveo para antes del primer recodo. No admito recodo en mi trayectoria: por eso acabo de dimitir del Instituto de Estudios Hispanoamericanos.<\/p>\n<p>[\u2026] Salvo que se realizara la m\u00e1s ut\u00f3pica de las esperanzas, a saber, que se hundiera todo y el cr\u00e9dito obtenido con unos art\u00edculos dignos y una informaci\u00f3n bibliogr\u00e1fica rica nos permitiera contar con una publicaci\u00f3n viable.<\/p>\n<p><b>A Juan Carlos Garc\u00eda Borr\u00f3n, 1951<\/b><\/p>\n<p>[los patrocinadores de <i>Laye<\/i>] se han dado cuenta de que est\u00e1n alimentando enemigos, gente poco cat\u00f3lica, nada neocat\u00f3lica y escas\u00edsimamente devota del se\u00f1or Ruiz Gim\u00e9nez [NE: ministro de Educaci\u00f3n Nacional desde julio de 1951].<\/p>\n<p>Sospeho que se han formulado claramente esta cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p><b>A Juan Carlos Garc\u00eda Borr\u00f3n, mayo de 1951<\/b><\/p>\n<p>Har\u00e9 una horita de alem\u00e1n para redondear mi todav\u00eda muy imperfecto dominio de esa superlengua, otra de griego, que nunca viene mal cuando uno est\u00e1 enamorado de aquella gente tunicada, y otra de s\u00e1nscrito, que es mi fiebre del momento. Mi fiebre, por mejor decir, es Sankara y la filosof\u00eda brahm\u00e1nica ortodoxa y heterodoxa. Pero con mi s\u00f3lita cazurra pedanter\u00eda empiezo la casa por los cimientos.<\/p>\n<p><b>A Juan Carlos Garc\u00eda Borr\u00f3n, 28 de octubre de 1951<\/b><\/p>\n<p>Es posible que baje considerablemente en tu estimaci\u00f3n si te digo que el culpable de mi retraso en escribirte es el se\u00f1or Collins [NE: autor de un Diccionario de ingl\u00e9s-espa\u00f1ol muy consultado]. Pero la verdad ante todo: he necesitado una semana de cierta intensidad para asimilarme correctamente la terminolog\u00eda de ese \u00abpensamiento\u00bb inconcebible. Naturalmente, aprendidas las palabras se ha aprendido ya todo lo que puede ense\u00f1ar.<\/p>\n<p>[\u2026] Leo la <i>Metaf\u00edsica<\/i> de Arist\u00f3teles en la edici\u00f3n de Ross. El comentario me ayuda mucho, porque estoy poco hecho a la lengua de Arist\u00f3teles.<\/p>\n<p><b>A Josep M\u00aa Castellet, octubre de 1952<\/b><\/p>\n<p>Simone [Weil] es la mejor tratadista de religi\u00f3n que conozco (\u2026) es, no superior como m\u00edstica, pero s\u00ed mejor tratadista que San Juan de la Cruz. Me explicar\u00e9: a) en San Juan tienes que separar t\u00fa mismo lo que es t\u00e9cnica de lo que es sustancia ideol\u00f3gica. Simone no confunde jam\u00e1s esa dos cosas. b) San Juan andada flojo en teolog\u00eda. Simone, empollad\u00edsima, verdadera te\u00f3loga, llega incluso a algo que yo persigo desde hace m\u00e1s de un a\u00f1o: el estudio del misterio como \u00fanica realidad teol\u00f3gica, el misterio como \u00fanico tema de la teolog\u00eda, en el que \u00e9sta se [ilegible] con la m\u00edstica y se fundan ambas en algo que solo a partir de esa uni\u00f3n puede llamarse religi\u00f3n dignamente c) En San Juan es t\u00e1cita la soluci\u00f3n a uno de los m\u00e1s fuertes problemas de la m\u00edstica: la visi\u00f3n y aceptaci\u00f3n del mundo natural. Bergson supo leer entre l\u00edneas y desvel\u00f3 e hizo expl\u00edcita esa t\u00e1cita soluci\u00f3n. Simone lo consigue con \u00e9xito mucho mayor trabajando simplemente el misterio que yace debajo de la cuesti\u00f3n (..) d) San Juan usa una tradici\u00f3n filos\u00f3fica sin saberlo. Simone sabe lo que la m\u00edstica \u2013la religi\u00f3n pura\u2013 debe a Plat\u00f3n (\u2026) e) San Juan se ve a veces oprimido por una dogma (Aunque sobre estoy hay mucho que hablar). Simone odia los dogmas.<\/p>\n<p><b>A Juan Carlos Garc\u00eda Borr\u00f3n, 9 de febrero de 1953<\/b><\/p>\n<p>[\u2026] aprovecho el respiro [discente] que me da el aniversario de la muerte de aquel pobrete [\u2018era el d\u00eda del estudiante ca\u00eddo\u2019], que debe estarse mordiendo con rabia sus pu\u00f1os de bienaventurado\u2026<\/p>\n<p>En la revista <i>Nuestro Tiempo<\/i>, \u00f3rgano literario del Partido Comunista en el exilio, aparece un articulito en el que se vomitan contra Cela los mismos productos indigestos que suelen destilar los opus y los Sope\u00f1as y los razonifes, y los p\u00edos societarios de San Pablo o Apostolado de la buena prensa. He cogido esos textos (los comunistas) y he compuesto para <i>Laye<\/i> una hermosa adivinanza: se pregunta al lector que adivine a qu\u00e9 revista pertenecen estos p\u00e1rrafos tan condenatorios de la oscuridad grosera del existencialismo. Proporciono luego la soluci\u00f3n (en l\u00edneas invertidas) y obtengo para concluir la siguiente moraleja: \u00abSi es usted un artista decente, si se aferra usted al <i>non serviam<\/i> que exige todo arte honrado, le pegar\u00e1n a usted un tiro en la nunca con pistola rusa mientras le aplastan la frente con el martillo aquel de Don Marcelo [Men\u00e9ndez Pelayo]. Le\u00edda la adivinanza a Castellet, me pidi\u00f3 que la firm\u00e1ramos los dos; y entonces concluimos que ese esbozo de equipo firmante nos obligaba a consultarte. \u00bfQuieres firmarla t\u00fa tambi\u00e9n?<\/p>\n<p><b>A Juan Carlos Garc\u00eda Borr\u00f3n, 1954<\/b><\/p>\n<p>[\u2026] mis deplorables experiencias cuarteleras: con mi car\u00e1cter y dado que esta guarnici\u00f3n es, seg\u00fan todo el mundo sabe, la m\u00e1s corrompida de Espa\u00f1a, excurso decirte el estado de \u00e1nimo en que me encuentro desde mi primera declaraci\u00f3n de guerra a la infecta \u00abMayor\u00eda\u00bb de este batall\u00f3n (declaraci\u00f3n que consisti\u00f3 en un parte por escrito contra el propio Comandante Mayor)\u2026 Don Joaqu\u00edn (Carreras i Artau) me solt\u00f3 textualmente que hago bien en marchar al extranjero [NE: a M\u00fcnster, ya habia obtenido la beca del gobierno alem\u00e1n], porque con mis ideas duda que pueda llegar a conseguir una c\u00e1tedra.<\/p>\n<p><b>A Juan Carlos Garc\u00eda Borr\u00f3n, 1955<\/b><\/p>\n<p>No hay temor alguno de que me dedique \u00abal amor beat\u00edfico de Europa y olvide otros rincones del planeta\u00bb, por la sencilla raz\u00f3n de que Europa est\u00e1 para el arrastre. Para m\u00ed est\u00e1 fuera de toda duda que Adenauer no hace sino defender al cristianismo (m\u00e1s precisamente, catolicismo) y que Alemania y Europa le importan un comino. Y tambi\u00e9n lo est\u00e1 que el catolicismo necesita la guerra contra Rusia.<\/p>\n<p>[\u2026] no existe Europa, sino partes de Europa totalmente incluidas en las respectivas \u00f3rbitas pol\u00edticas de Rusia y los Estados Unidos\u2026 el actual cine gubernamental alem\u00e1n prepara a la gente para defender a la Cruz y a la Coca Cola. Los intelectuales pesan aqu\u00ed exactamente lo mismo que en Espa\u00f1a: <i>nada<\/i>.<\/p>\n<p>[\u2026] Trabajo mucho (<i>exclusivamente<\/i> log\u00edstica) y creo que a la vuelta de unos cuantos meses puede ser un discreto especialista. Tambi\u00e9n voy poco a poco aprendiendo de modo vivo el alem\u00e1n. Ni una ni otra materia de estudio dan para conversaciones, por lo cual me limito a la indicaci\u00f3n de temas.<\/p>\n<p>[\u2026] S\u00ed quiero explicarte suficientemente, porque te debo la explicaci\u00f3n, los motivos de mi tardanza en escribir. Me comprender\u00e1s si te digo que al llegar aqu\u00ed y empezar a adentrarme en el fr\u00edo y limpio terreno de la l\u00f3gica me tent\u00f3 irrestiblemente el deseo de dejar dormir el alma, descansar y olvidar en lo posible el hervidero m\u00e1s o menos rid\u00edculo en que he vivido en Barcelona desde que me licenci\u00e9; mientras mi cabeza se aguzaba en el estudio t\u00e9cnico, mi alma consigui\u00f3 casi \u00abnirvanearse\u00bb en un paradis\u00edaco olvido de coroneles, profesores, familia y amigos. Hoy voy desesperando y sintiendo ganas de recibir cartas que cuenten cosas de all\u00ed abajo [\u2026] y expresan el noble y patri\u00f3tico deseo de comer chicha de don Francisco.<\/p>\n<p><b>A Juan Carlos Garc\u00eda Borr\u00f3n, 1959<\/b><\/p>\n<p>Vale la pena a\u00f1adir \u2013o acaso no la valga, dado tu conocimiento de mi car\u00e1cter\u2013 que no pienso que esa c\u00e1tedra [la de L\u00f3gica en Valencia] la pueda ganar alguien que viva tan en <i>off-side<\/i> como vivo yo (\u2026) Pero, si no la c\u00e1tedra, s\u00ed busco con mucho inter\u00e9s otras dos cosas: primera, terminar con mi falta de presencia en toda oposici\u00f3n; segunda, hacer unos ejercicios decentes que den armas en Barcelona a los miembros de la Secci\u00f3n que \u2013con la oposici\u00f3n de otros\u2013 quer\u00edan encargarme la L\u00f3gica, aqu\u00ed C\u00e1tedra no cubierta ni dotada. Preparo un art\u00edculo \u00abSobre el esp\u00edritu de los algoritmos l\u00f3gico-aritm\u00e9ticos en Leibniz\u00bb. Tema y tiempo no me dar\u00e1n m\u00e1s que para 25\/30 folios. Espero en cambio que tenga inter\u00e9s y rigor.<\/p>\n<p><b>A Juan Carlos Garc\u00eda Borr\u00f3n, 1961<\/b><\/p>\n<p>Quer\u00eda principalmente decir que estaba, y estoy, cansad\u00edsimo de lucha y de tensi\u00f3n, y que ten\u00eda \u2013y tengo\u2013 ganas de sentarme en el Bar Club (que no existe ya) a <i>charlar<\/i>. <i>Contigo<\/i> principalmente, porque ninguno de los dem\u00e1s amigos me resultaba ni resulta lo suficientemente filos\u00f3fico para hablar de que uno est\u00e1 harto de tensi\u00f3n y de lucha.<\/p>\n<p><b>A Juan Carlos Garc\u00eda Borr\u00f3n, 8 de abril de 1962<\/b><\/p>\n<p>No te har\u00e1 falta declaraci\u00f3n expl\u00edcita m\u00eda para creer que si, a pesar de lo agotado de estos \u00faltimos meses, hoy supero mi cr\u00f3nica pereza epistolar, es porque tengo que comunicar contigo algo que me parece importante [\u2026] la lamentable historia Castro-Albornoz, y su importancia es naturalmente moral y personal, de unas cuantas personas: Castro, Albornoz, t\u00fa y yo y alg\u00fan otro amigo tuyo que, aunque perezoso en escribir, sea amigo desde antiguo y con razones. Repito que la relevancia que doy al asunto es moral. Cr\u00edtica, hist\u00f3rica y filos\u00f3ficamente creo evidente que llevas toda la raz\u00f3n y que los dos viejos se han hartado de chochear. Pero la vertiente moral del asunto es m\u00e1s complicada. A uno \u2013y ese uno puedes ser t\u00fa\u2013 se le ocurre acaso que hay que respetar al desterrado por su condici\u00f3n de tal y por reconocer as\u00ed la injusticia del destierro. Tambi\u00e9n yo soy contrario a toda precipitada condena del emigrado pol\u00edtico por su supuesto \u2018desconocimiento de pa\u00eds real\u2019. Pero me parece que en este caso <i>hay<\/i> tal desconocimiento, envenenado a\u00fan por el resentimiento, no por sanos sentimientos de odio a tal o cual cosa odiada. Eso es en sustancia lo que quer\u00eda decirte. Cuando me he dado cuenta de que para m\u00ed el asunto hab\u00eda tenido esa cara moral, he pensado que pod\u00eda tenerla tambi\u00e9n para ti y he vencido la pereza. Una cosa m\u00e1s, no esencial, quiero a\u00f1adir: <i>me parece mal<\/i> que hayas tenido tanta consideraci\u00f3n con el Castro en tu \u00faltimo art\u00edculo. Las cosas estaban as\u00ed: [\u00e9l&#8230;] no hab\u00eda le\u00eddo tu <i>S\u00e9neca y los estoicos<\/i><i> <\/i>[NE: t\u00edtulo de la tesis doctoral de Juan Carlos Garc\u00eda Borr\u00f3n editada en 1956 por el Instituto Luis Vives del CSIC de Barcelona]. Pues basta. Hasta la deshonestidad no. Por desterrado, etc\u00e9tera, le podemos perdonar los dem\u00e1s vicios intelectuales de su vocaci\u00f3n tard\u00eda. Pero lo otro, creo que no.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"5\"><\/a> <b>5. A prop\u00f3sito de la m\u00edstica<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Como se observa en una de las cartas dirigidas a Castellet, no fue la m\u00edstica asunto desconocido para el joven Sacrist\u00e1n (punto confirmado por Juan Carlos Garc\u00eda Borr\u00f3n, cuando fue entrevistado por Xavier Juncosa para los documentales \u00abIntegral Sacrist\u00e1n\u00bb, al igual que por Rosa Rossi). La hispanista italiana, gran amiga de Giulia Adinolfi y de Sacrist\u00e1n, se\u00f1al\u00f3 en el acto inaugural del homenaje celebrado en Barcelona en noviembre de 2005:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abManolo, que entre sus m\u00faltiples facetas ten\u00eda la de ser un documentado y agudo cr\u00edtico literario y teatral, sab\u00eda perfectamente que la literatura espa\u00f1ola ten\u00eda en la obra escrita y en la investigaci\u00f3n teol\u00f3gica uno de sus puntos m\u00e1s importantes. Quiz\u00e1s fue, entre todos los intelectuales espa\u00f1oles que yo he conocido, uno de los que mejor dominaba y conoc\u00eda a los m\u00edsticos espa\u00f1oles del <i>cinquecento<\/i>. Todav\u00eda conservo en mi casa de N\u00e1poles algunos libros de m\u00edsticos franciscanos que \u00e9l me regal\u00f3. Sacrist\u00e1n conoc\u00eda perfectamente a Juan de la Cruz y a Luis de Le\u00f3n, como lo atestiguan, por ejemplo, sus escritos de <i>Laye<\/i>. \u00c9l sab\u00eda que a trav\u00e9s de su opci\u00f3n teol\u00f3gica Luis de Le\u00f3n y Juan de la Cruz expresaban su opci\u00f3n respecto del mundo, entendido \u00e9ste en toda su complejidad, ya que la teolog\u00eda es un lenguaje que lleva en s\u00ed un significado hist\u00f3rico total, pleno.\u00bb<\/span><\/p>\n<p>El doctor benedictino dom Anselmo Stolz pronuncio en 1935 en la Universidad de Salzburgo doce extraordinarias conferencias capaces, seg\u00fan nos parece, de imponer a todos los investigadores religiosos un replanteamiento del tema m\u00edstico. Esas doce conferencias constituyen el presente volumen, cuya traducci\u00f3n francesa (1939) nos era ya conocida en Espa\u00f1a. Una segunda edici\u00f3n francesa (1947) y las traducciones al ingl\u00e9s y al italiano han precedido a la edici\u00f3n espa\u00f1ola en el camino que recorrer\u00e1 sin duda este libro hasta llegar a la categor\u00eda de cl\u00e1sico.<\/p>\n<p>Merecedora de dilatados estudios, la obra del Padre Stolz los ha provocado ya en Alemania. Es de esperar que los especialistas espa\u00f1oles se sumen pronto a la tarea. En esta nota, y con el prop\u00f3sito de no saludar al libro con despreocupada precipitaci\u00f3n, nos limitaremos a indicar su nervio te\u00f3rico, para pasar despu\u00e9s a se\u00f1alar un punto realmente d\u00e9bil de su doctrina. Nuestro inter\u00e9s en esto \u00faltimo no es puramente formal: como luego se ver\u00e1, la laguna que indicaremos ha tenido que ser necesariamente dejada por el genial benedictino, en atenci\u00f3n a determinados rasgos dial\u00e9cticos de su sistema teol\u00f3gico-m\u00edstico.<\/p>\n<p>El hallazgo central del P. Stolz fue reconstruir el pensamiento m\u00edstico cristiano a partir de la teolog\u00eda, con el fin de lograr un planteamiento integral del tema y la mayor precisi\u00f3n terminol\u00f3gica y conceptual posible en tan delicada materia. Por debajo de este punto de partida se descubre casi a primera vista la vieja tendencia benedictina que insiste constantemente en el car\u00e1cter sacramental \u2013casi lit\u00fargico\u2013 de la vida religiosa. Est\u00e1 basada la doctrina del P. Stolz en el an\u00e1lisis de la segunda carta paulina a los Corintios, XII, 1-5 y, consecuentemente sobre la teolog\u00eda del Para\u00edso. Desde la descripci\u00f3n del estado de Ad\u00e1n, investido de la gloria paradis\u00edaca, el padre Stolz recorre la teolog\u00eda hist\u00f3rica cristiana \u2013ca\u00edda, redenci\u00f3n, escala nueva hacia el para\u00edso, gracias de la cruz, reino del Padre\u2013 asimilando cada uno de los textos de la tradici\u00f3n m\u00edstica a cada uno de esos puntos de referencia hist\u00f3rico-teol\u00f3gicos <i>a<\/i><i> <\/i><i>trav\u00e9s<\/i><i> <\/i><i>de<\/i><i> <\/i><i>su<\/i><i> <\/i><i>respectivo<\/i><i> <\/i><i>equi<\/i><i>valente<\/i><i> <\/i><i>sacramental.<\/i><\/p>\n<p>No insistiremos sobre ese esquema ni detallaremos sus desarrollos concretos. Se\u00f1alaremos s\u00f3lo, a t\u00edtulo de ejemplo, c\u00f3mo al reducir todo fen\u00f3meno m\u00edstico a un equivalente especialmente intenso de los hechos sacramentales, el P. Stolz ignora desde el principio un problema central para el pensamiento religioso: el problema de la diversidad de religiones positivas en que aparecen m\u00edsticos.<\/p>\n<p>Este ejemplo nos introduce de manera inmejorable en la insuficiencia m\u00e1s importante de la obra. Porque se trata de un desliz muy semejante: consiste tambi\u00e9n en dar por inexistente un problema con s\u00f3lo que desborde el marco dial\u00e9ctico impuesto por los principios iniciales sentados. Ve\u00e1moslo ya: si se establece que teolog\u00eda y m\u00edstica son, en el fondo, dos versiones paralelas de un mismo hecho \u2013el hecho religioso fundamental: el sacramento\u2013 es natural que se desprecie o pierda de vista todo aquello que en la m\u00edstica parece a\u00f1adido a aquel elemento b\u00e1sico sacramental. Tanto m\u00e1s cuanto que esos hechos adventicios son sospechosos de por s\u00ed: \u00e9xtasis, visiones, tocamientos internos, todo el aparato psicol\u00f3gico \u2013acaso psicof\u00edsico\u2013 que tanto papel juega en numerosos m\u00edsticos, no merece mucha confianza al doctor benedictino, y apenas atenci\u00f3n. Claro est\u00e1 que no siendo su obra un estudio psicol\u00f3gico de la m\u00edstica, sino teol\u00f3gico, no ten\u00eda por qu\u00e9 tocar aquel tema. Pero la anulaci\u00f3n de toda la problem\u00e1tica psicol\u00f3gica se presenta con cierta gravedad cuando comprobamos que el doctor Stolz ha rehuido visiblemente un estudio comprensivo de toda la m\u00edstica que no es literalmente sacramental o, cuando menos, estrictamente cristol\u00f3gica. Es decir, para hablar redondamente, toda la m\u00edstica posterior a San Gregario Magno. En las 260 p\u00e1ginas de la edici\u00f3n francesa s\u00f3lo hay una cita del primer m\u00edstico de Occidente, San Juan de la Cruz (\u00abSubida&#8230;\u00bb, II, cap. 26).<\/p>\n<p>Deslumbrado \u2013y conste que hay para estarlo\u2013 por la extraordinaria luz de su descubrimiento metodol\u00f3gico, el P. Stolz ha manejado precipitadamente un concepto de m\u00edstica psicol\u00f3gica que creemos incomplet\u00edsimo y algo primario. La m\u00edstica moderna \u2013y entendemos por tal toda la no-patr\u00edstica\u2013 es realmente psicol\u00f3gica en sus caminos, en su m\u00e9todo. Pero en sus grandes figuras ha sido del todo consciente de que lo psicol\u00f3gico es s\u00f3lo el camino. Sus obras enteras, todas y cada una de las p\u00e1ginas del primero de los m\u00edsticos, testimonian que San Juan de la Cruz sab\u00eda que los fen\u00f3menos ps\u00edquicos carecen de aut\u00e9ntico valor religioso. \u00c9xtasis y deliquios, y tanto m\u00e1s cuanto m\u00e1s sabrosos sean, son al fin y al cabo v\u00eda lateral \u2013la de los bienes del cielo\u2013 tan divergente como la de los bienes del suelo de aquella otra v\u00eda central en que la propia mano del M\u00edstico Doctor repiti\u00f3 esta sola palabra: \u00abNada, Nada, Nada&#8230; \u00bb (Recu\u00e9rdese el<b> <\/b>dibujo del manuscrito 6.296 de la Biblioteca Nacional.)<\/p>\n<p>Si la m\u00edstica teol\u00f3gica patr\u00edstica pareci\u00f3 al P.<b> <\/b>Stolz mucho m\u00e1s concorde que la \u00abpsicol\u00f3gica\u00bb o moderna con los principios religiosos fundamentales \u2013y en especial con el principio de la trascendencia divina\u2013, podemos sostener con cierto fundamento que tal opini\u00f3n obedece a un concepto extremadamente simplista de lo que ha sido la m\u00edstica posterior a San Gregario Magno.<\/p>\n<p>Y acaso debamos completar nuestra reducida tarea con la siguiente observaci\u00f3n: si el P. Stolz hubiera aplicado sus poco comunes dotes intelectuales al estudio de la m\u00edstica moderna \u2013o, para mayor precisi\u00f3n y sinceridad, al estudio de San Juan de la Cruz, sin cuyo profundo conocimiento no entendemos se pueda establecer nada sobre m\u00edstica <i>dentro de la cultura europea\u2013 <\/i>habr\u00eda advertido pronto que esta escuela, pese al peligro que realmente presenta de ser explotada por ingenuos presuntuosos o hist\u00e9ricos, ofrece al mismo tiempo una ventaja decisiva: su total universalidad. Basta, en efecto, ser hombre, para emprender la marcha hacia el fondo del alma \u2013esa marcha que Her\u00e1clito inici\u00f3 (y en la que fracas\u00f3, seg\u00fan se infiere de sus propias palabras) casi veinte siglos antes que el Maestro Eckhart y dos mil doscientos antes que San Juan de la Cruz. Para trepar por el Monte Carmelo no se requiere m\u00e1s piernas que las corrientes y molientes facultades an\u00edmicas (dejando aparte, claro est\u00e1, el tema de la gracia, toda vez que \u00e9sta, en correcta teolog\u00eda, es tan necesaria al m\u00edstico extraordinario como al m\u00e1s ordinario de los fieles que realiza el m\u00e1s humilde acto sacramental). Por eso siguieron a San Juan legos y monjas incultas, que con sus versos y dibujos quedaban suficientemente ilustrados para entenderle.<\/p>\n<p>En cambio, la doctrina de1 P. Stolz exige conocimientos teol\u00f3gicos, y no como quiera teol\u00f3gicos, sino profundos y de exasperada pureza patr\u00edstica, m\u00e1s que recta, de perpendicular\u00edsima ortodoxia casi exclusivista en las fuentes: pues su teolog\u00eda se basa poco menos que \u00fanicamente en los padres anteriores al siglo VI, con influencias tomistas m\u00e1s aparentes que profundas, seg\u00fan opinamos y salvo error.<\/p>\n<p>Creemos, pues, que al difundir esta extraordinaria <i>Teolog\u00eda<\/i><i> <\/i><i>de<\/i><i> <\/i><i>la<\/i><i> <\/i><i>M\u00edstica<\/i> del Padre Stolz es justo \u2013y acaso necesario\u2013 acompa\u00f1arla de la salvedad que hemos hecho. La cual no quita nada a la admiraci\u00f3n que nos merece el genial benedictino, tan prematuramente muerto. Porque, al fin y al cabo, est\u00e1 dentro del papel del descubridor el verlo todo a trav\u00e9s de su descubrimiento.<\/p>\n<p><b>Anotaciones de lectura: sobre Peers, E. Allison,<i> San Juan de la Cruz, esp\u00edritu de llama<\/i>. Traducci\u00f3n de Eulalia Galvarriato. Instituto Miguel de Cervantes, CSIC, Madrid, 1950.<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">De la documentaci\u00f3n depositada en BFEEUB.<\/span><\/p>\n<p>1. Muy deficiente en lo hist\u00f3rico, es aceptable en la cr\u00edtica literaria, y de nuevo flojo en la cr\u00edtica ideol\u00f3gica. Prescinde expl\u00edcitamente de los numerosos milagros que el P. Cris\u00f3gono reproduce. Conoce a Barusi y al P. Cris\u00f3gono.<\/p>\n<p>2. \u00abOtra cuesti\u00f3n interesante es la que se relaciona con los escritos de los dos santos. Hac\u00eda ya tiempo que Teresa hab\u00eda redactado la mayor parte de sus obras\u2026 por el tiempo de la estancia de San Juan de \u00c1vila. \u00bfAcaso las conversaciones frecuentes que los dos sin duda sostendr\u00edan acerca de estos libros de Teresa\u2026 influyeron en \u00e9l inspir\u00e1ndole el deseo de escribir? No sabemos. Pero s\u00ed podemos decir, por lo menos, que hasta este momento \u00e9l no hab\u00eda escrito probablemente nada y que es muy poco tiempo despu\u00e9s de haber dejado \u00c1vila cuando se sabe que dio comienzo a alguna de sus obras.\u00bb (36-37).<\/p>\n<p>No est\u00e1 mal la observaci\u00f3n y el plantearse el problema. Aunque olvida los ejercicios escolares en el Colegio.<\/p>\n<p>3. En la segunda parte del libro, Allison Peers hace un an\u00e1lisis de los elementos que \u00e9l descubre en \u00abla presentaci\u00f3n de la Vis M\u00edstica por San Juan de la Cruz\u00bb. Son: 1\u00ba. Cualidad. 2\u00ba. Intensa y evidente subjetividad, que va por debajo de su marcada objetividad de forma. 3\u00ba. Variedad de condiciones.<\/p>\n<p>4. La \u00abDivina oscuridad\u00bb de la contemplaci\u00f3n la toma San Juan del Pseudo-Dionisio (p. 109).<\/p>\n<p>5. Hay bibliograf\u00eda escasa, pero muy interesante.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"6\"><\/a> <b>6. Sobre Gabriel Ferrater<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En <i>La pr\u00e1ctica de Manue<\/i><i>l Sacrist\u00e1n.Una biograf\u00eda pol\u00edtic<\/i>a (Madrid: Trotta, 2005, pp. 58-59), observaba Juan-Ram\u00f3n Capella: \u00abCuando Manolo se enter\u00f3 del hecho [detenci\u00f3n policial de Gabriel Ferrater] se present\u00f3 en las oficinas de la polic\u00eda pol\u00edtica [BPS, V\u00eda Layetana] ostentando una condecoraci\u00f3n que le hab\u00edan dado en las milicias universitarias, afirm\u00f3 ser el autor del art\u00edculo [\u201cHumanismo marxista en la <i>Ora mar\u00edtima<\/i> de Rafael Alberti\u201d], cont\u00f3 que se lo hab\u00eda solicitado un desconocido para una revista belga [<i>Nuestras ideas<\/i> se publicaba en B\u00e9lgica legalmente] y pidi\u00f3 que dejaran libre a Ferrater. Los dos amigos quedaron en libertad pues Creix, el jefe de aquel grupo de torturadores a sueldo del Esp\u00edritu objetivo, pareci\u00f3 tragarse la explicaci\u00f3n (cuando seis a\u00f1os despu\u00e9s Manolo fue llevado detenido a los locales de la Brigada Pol\u00edtico-Social su jefe, Creix, sin mediar palabras, le asest\u00f3 un culatazo en la cabeza con el arma reglamentaria.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Aquella historia, prosigue Capella, sol\u00eda ser narrada en t\u00e9rminos elogiosos hacia el valor de Sacrist\u00e1n \u2013y su sentido de la lealtad\u2013. \u00abYo le coment\u00e9 a\u00f1os m\u00e1s tarde que hab\u00eda sido una temeridad ir a meterse \u00e9l mismo en la boca del lobo en aquella ocasi\u00f3n ya lejana. \u201cSeguramente, pero a\u00fan no me ten\u00edan fichado\u201d -respondi\u00f3 Manolo-; \u201cde todos modos, si no lo hubiera hecho habr\u00edamos tenido que despedirnos de la influencia del PSUC entre los intelectuales\u201d.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">V\u00e9ase tambi\u00e9n sobre este tema: SLA, <i>La observaci\u00f3n de Goethe<\/i>, Madrid: La Linterna Sorda, 2015, pp. 28-89.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Juan-Ram\u00f3n Capella explica tambi\u00e9n el reencuentro de Ferrater y Sacrist\u00e1n en el encierro de protesta antifranquista de Montserrat (<i>La pr\u00e1ctica de Manuel Sacrist\u00e1n. Una biograf\u00eda pol\u00edtica<\/i>, pp. 147-148): \u00abEl r\u00e9gimen, por el contrario, preparaba el juicio de Burgos contra miembros de ETA acusados de matar a un polic\u00eda conocido como sistem\u00e1tico torturador en San Sebasti\u00e1n [Melit\u00f3n Manzanas]\u2026La movilizaci\u00f3n popular contra el juicio fue extens\u00edsima en el Pa\u00eds Vasco y particularmente en Catalu\u00f1a, pero no solo ah\u00ed. La gente estaba harta de represi\u00f3n y condenas a muertes. Un numeroso grupo de intelectuales y artistas catalanes, por una iniciativa del cantautor J. M. Serrat, decidi\u00f3 reunirse para aprobar una declaraci\u00f3n contraria a las penas capitales\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">El lugar elegido fue la abad\u00eda de Montserrat, protegida por el concordato entre el Estado y la Santa Sede, lo que \u00abevitar\u00eda a la asamblea la disoluci\u00f3n policial inmediata y asegurar\u00eda cierta repercusi\u00f3n internacional. Lo primero que hizo la asamblea reunida fue encargar a Manuel Sacrist\u00e1n y a Gabriel Ferrater la redacci\u00f3n del proyecto de declaraci\u00f3n que hab\u00eda de ser debatido y aprobado en sus versiones castellana y catalana. Los dos viejos amigos cumplieron el encargo en perfecto acuerdo y en muy pocos minutos presentaron un texto que la asamblea discuti\u00f3, endureci\u00f3 y logr\u00f3 difundir antes de que se materializara el cerco policial del monasterio. El texto exig\u00eda, entre otras cosas, la amnist\u00eda general, la derogaci\u00f3n del decreto\/ley de bandidaje y terrorismo y las reivindicaciones del pueblo vasco y denunciar el uso sistem\u00e1tico de la tortura por parte de la polic\u00eda&#8230;\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">La fuente de los comentarios de Sacrist\u00e1n sobre Gabriel Ferrater: Josep-Miquel Servi\u00e0,<i> Gabriel Ferrater, reportatge en el record<\/i>, pp. 45-50. Pr\u00f3logo de Josep M. Castellet (III Premio Gaziel de Periodismo).<\/span><\/p>\n<p>Yo hab\u00eda entregado el art\u00edculo hac\u00eda tiempo al aparato clandestino del P.S.U.C. Ellos lo hab\u00edan pasado a otro papel, con otra m\u00e1quina, como es natural, y eso complic\u00f3 las cosas a la hora de la identificaci\u00f3n. Por otra parte, le hab\u00edan puesto como firma el pseud\u00f3nimo \u00abV\u00edctor Ferrater\u00bb. Fue esto lo que llev\u00f3 a la polic\u00eda a detener a Gabriel. No s\u00e9 por qu\u00e9 despreciaron el \u00abV\u00edctor\u00bb, que era precisamente mi nombre de partido entonces.<\/p>\n<p>(&#8230;) Pude arreglar las cosas, aunque tuve que jugar demasiado fuerte. Convenc\u00ed a la polic\u00eda de que el autor de aquel art\u00edculo era yo, y adem\u00e1s qued\u00e9 en libertad (&#8230;) De todos modos, \u00e9se ha sido el m\u00e1s dif\u00edcil de todos los interrogatorios que me han hecho en la Brigada Social [la BPS], y me hizo bastante da\u00f1o a\u00f1os m\u00e1s tarde.<\/p>\n<p>Por el momento, en cambio, qued\u00e9 muy satisfecho. Gabriel me invit\u00f3 a su casa al salir de Jefatura, bebimos algo y \u00e9l llam\u00f3 por tel\u00e9fono a unos cuantos amigos hablando efusivamente de m\u00ed. Me pareci\u00f3 que nuestra amistad ganaba mucho con el incidente. Pero luego qued\u00f3 claro que en todo aquel asunto, tan condenable desde el punto de vista de las normas de conspiraci\u00f3n, el tiro me sal\u00eda por la culata. Como ense\u00f1an las comedias de Marivaux, si quieres que alguien te quiera, tienes que conseguir que te salve la vida \u00e9l, no salv\u00e1rsela t\u00fa. Si haces a alguien un favor demasiado espectacular, el beneficiario acaba resentido contra ti. Hay que a\u00f1adir a eso que los intelectuales no son gente muy preparada para comprender las motivaciones de la aceptaci\u00f3n del riesgo personal. El caso es que el cabo de un a\u00f1o algunos amigos de Gabriel iban diciendo que si yo hab\u00eda conseguido aquel <em>tour de force<\/em> en Jefatura ten\u00eda que ser un agente de la polic\u00eda. Y eso lo dec\u00eda buen\u00edsima gente a la que despu\u00e9s he tenido la suerte de o\u00edr la opini\u00f3n contraria: por ejemplo, Margarita Petit (&#8230;) Para m\u00ed, la cualidad m\u00e1s destacada de Gabriel era la gran inteligencia: una excepcional capacidad de abstracci\u00f3n, aplicada, como es debido, a entender las cosas con gran concreci\u00f3n. Eso me enamoraba en \u00e9l. Dicho sea de paso, mi relaci\u00f3n con Gabriel era de enamoramiento no correspondido. He o\u00eddo a veces decir que entre Gabriel y yo hab\u00eda una competici\u00f3n. Eso no es verdad. Viv\u00edamos en mundos muy diferentes, de modo que no veo que hubiera nada por lo cual pudi\u00e9ramos competir los dos. La verdad es que yo sent\u00eda admiraci\u00f3n y gusto por \u00e9l y \u00e9l no los sent\u00eda por m\u00ed. Eso es todo. No creo que sus momentos de hostilidad nacieran de un \u00e1nimo competitivo. Creo m\u00e1s bien lo que una vez opin\u00f3 al respecto un amigo com\u00fan: Gabriel me reprochaba en el fondo mi actividad militante ilegal por el riesgo que ella supusiera para otros. Creo que \u00e9l pensaba \u2013magnificando lo que yo hac\u00eda y subestimando la autonom\u00eda de la decisi\u00f3n de otros\u2013 que en cualquier detenci\u00f3n, tortura o condena de universitarios yo hab\u00eda ser un poco culpable.<\/p>\n<p>Es un t\u00edpico giro mental conservador (el mismo exactamente que razon\u00f3 mi expulsi\u00f3n de la Universidad), pero, en todo caso, es m\u00e1s noble que la competici\u00f3n entre intelectuales.<\/p>\n<p>(&#8230;) De todos modos, yo me hago la ilusi\u00f3n de que desde finales del 67 mejor\u00f3 nuestra relaci\u00f3n, probablemente desde su encuentro con los neovanguardistas italianos en Vallvidriera y desde que, en una conversaci\u00f3n que tuvimos sobre unos versos de <i>Da nuces pueris,<\/i> pudimos aclarar algunos equ\u00edvocos organizados por distinguidos correveidiles.<\/p>\n<p>(&#8230;) Yo no soy ling\u00fcista, ni conozco bien el trabajo de Gabriel en ling\u00fc\u00edstica. De todos modos, creo que lo mejor suyo es la poes\u00eda. En ella se realiz\u00f3 su delicado modo intelectual, su capacidad de reconstrucci\u00f3n de concreciones a trav\u00e9s de mucho filo anal\u00edtico y de mucha abstracci\u00f3n. Y tan buenos como su poes\u00eda eran los mejores ratos de su conversaci\u00f3n.<\/p>\n<p>(&#8230;) S\u00ed, era muy esencial en todo. El que dejara las cosas a medio hacer no quiere decir que no fuera esencial. Recuerdo que, cuando \u00e9l empezaba a interesarse por la l\u00f3gica, le dej\u00e9 un ejemplar de la primera edici\u00f3n del tratado de Hilbert-Ackermann, que ya entonces era un rareza bibliogr\u00e1fica. Yo acababa de conseguirlo en un anticuario y todav\u00eda no lo hab\u00eda abierto. Cuando me lo devolvi\u00f3, Gabriel hab\u00eda corregido cuidadosamente las erratas. La impresi\u00f3n de que fuera superficial porque dejaba cosas a medio hacer es enga\u00f1osa. Gabriel era concienzudo, y esta condici\u00f3n no siempre es favorable para el curriculum.<\/p>\n<p>(&#8230;) Yo creo que, lejos de ser muy seguro de s\u00ed mismo, era muy t\u00edmido. Era desaforadamente pudoroso \u2013as\u00ed lo habr\u00eda dicho \u00e9l de otros\u2013, muy afectivo y con mucha necesidad de comunicaci\u00f3n. Por eso exageraba, por compensaci\u00f3n, y entonces pod\u00eda parecer arrogante&#8230;<\/p>\n<p>(\u2026) Su muerte me apabull\u00f3 como un desastre. No la esperaba. Al contrario. Desde que cre\u00eda comprender la seguridad de su poes\u00eda, ten\u00eda la impresi\u00f3n de que su vida estuviera ya pacificada. A m\u00ed me parec\u00eda que Gabriel estaba mejorando. Los \u00faltimos a\u00f1os de su vida no estaba ya tan p\u00fadico, ni tan t\u00edmido, ni tan crispado.<\/p>\n<p>(\u2026) No, de mi relaci\u00f3n con \u00e9l no me arrepiento de nada. O quiz\u00e1s me arrepiento de una cosa: de una comprensi\u00f3n ut\u00f3pica de la amistad, un orgullo tanto que impide pelear contra la mezquindad. Tal vez si yo hubiera condescendido a refutar mentirillas mal\u00e9volas, Gabriel se habr\u00eda equivocado menos en algunas cosas.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Edici\u00f3n de Salvador L\u00f3pez Arnal y Jos\u00e9 Sarri\u00f3n Estimados lectores, queridos amigos y amigas: Seguimos con la serie de materiales<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[73],"tags":[],"class_list":["post-1466","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-manuel-sacristan"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1466","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1466"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1466\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1468,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1466\/revisions\/1468"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1466"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1466"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1466"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}