{"id":1685,"date":"2025-06-03T16:26:18","date_gmt":"2025-06-03T14:26:18","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/?p=1685"},"modified":"2025-08-12T16:28:37","modified_gmt":"2025-08-12T14:28:37","slug":"miguel-candel-sobre-manuel-sacristan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/?p=1685","title":{"rendered":"Miguel Candel sobre Manuel Sacrist\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p>AUTOR: Salvador L\u00f3pez Arnal.<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/?attachment_id=1686\" rel=\"attachment wp-att-1686\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-1686\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/image-300x170.png\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"170\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/image-300x170.png 300w, https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/image.png 750w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>\u00ab<b>Es dif\u00edcil hacer justicia a una personalidad tan rica como la de Sacrist\u00e1n, por mucho que se diga de \u00e9l.\u00bb<\/b><\/p>\n<p>Disc\u00edpulo, amigo y compa\u00f1ero de Manuel Sacrist\u00e1n, Miguel Candel Sanmart\u00edn (Barcelona, 1945), reconocido traductor de Arist\u00f3teles, ha sido profesor titular de Historia de la Filosof\u00eda en la UB (1998-2018). Entre sus obras principales cabe citar <i>Metaf\u00edsica de cercan\u00edas, Tiempo de eternidad, Ser y no ser. Cr\u00edtica de la raz\u00f3n narcisista <\/i>y<i> M\u00e1s all\u00e1 del ser y el no ser.<\/i><\/p>\n<p>En 1985 tradujo el und\u00e9cimo cuaderno de la c\u00e1rcel de Antonio Gramsci para la editorial Cr\u00edtica. Sacrist\u00e1n fue el autor del pr\u00f3logo. Sobre \u00e9l le entrevistamos en el a\u00f1o del centenario.<\/p>\n<p><b>\u00bfCu\u00e1ndo y c\u00f3mo conociste a Manuel Sacrist\u00e1n?<\/b><\/p>\n<p>Fue en 1973, cuando ingres\u00e9 en el PSUC, tras una larga conversaci\u00f3n con Paco Fern\u00e1ndez Buey, a la saz\u00f3n profesor no numerario, como yo, en el Departamento de Historia de Filosof\u00eda de la Universidad de Barcelona, dirigido por el doctor Emilio Lled\u00f3. La entrevista con Paco me fue sugerida por el tambi\u00e9n colega, buen amigo y miembro del PSUC Jacobo Mu\u00f1oz, tras preguntarme \u00e9ste por mis preferencias pol\u00edticas y responderle yo que, de ingresar en un partido, \u00e9ste ser\u00eda el PC, en cuyas juventudes (las JSU) hab\u00eda militado mi padre durante la guerra civil. En dicha entrevista fue donde o\u00ed hablar por primera vez de Manuel Sacrist\u00e1n, cuando Paco me coment\u00f3 que Sacrist\u00e1n ten\u00eda una posici\u00f3n m\u00e1s bien cr\u00edtica respecto a ciertos aspectos de la pol\u00edtica del partido. Mi encuentro personal con \u00e9l se produjo semanas m\u00e1s tarde, cuando me incorpor\u00e9 a la c\u00e9lula de profesores universitarios del PSUC.<\/p>\n<p><b>Escribiste en 1985: \u00abMi relaci\u00f3n con \u00e9l ser\u00e1 para siempre (nada m\u00e1s definitivo que lo que ya no es) la de amistad personal y simple (la m\u00e1s s\u00f3lida, seg\u00fan creo)\u00bb. \u00bfSigue siendo as\u00ed 40 a\u00f1os despu\u00e9s?<\/b><\/p>\n<p>Naturalmente. Y lo mismo vale para Paco. Porque los lazos de camarader\u00eda que se tejieron con ellos y con otros camaradas en aquellos mis primeros a\u00f1os de militancia fueron para m\u00ed lo la experiencia moral e intelectual m\u00e1s enriquecedora que recuerdo en toda mi vida, m\u00e1s all\u00e1 de la pol\u00edtica propiamente dicha, en la que no faltaron, al cabo del tiempo, discrepancias entre nosotros (por ejemplo, en la cuesti\u00f3n del pacifismo, en que \u00e9l ten\u00eda una posici\u00f3n muy de principio y yo personalmente la ten\u00eda m\u00e1s bien instrumental: la lucha por la paz como medio para frenar la agresividad del bloque occidental, ejemplificada en el famoso asunto de los llamados \u00abeuromisiles\u00bb; algo parecido se podr\u00eda decir en el asunto de la intervenci\u00f3n sovi\u00e9tica en Afganist\u00e1n).<\/p>\n<p><b>Estuviste fuertemente implicado en la lucha antifranquista de los profesores no numerarios, en la lucha por la dignificaci\u00f3n de vuestras condiciones laborales. \u00bfQu\u00e9 papel jug\u00f3 Sacrist\u00e1n en esa lucha?<\/b><\/p>\n<p>En aquellos \u00faltimos a\u00f1os de la dictadura (entre 1973 y 1975) Sacrist\u00e1n acababa de volver provisionalmente a la universidad, tras a\u00f1os vetado, por decisi\u00f3n del entonces rector de la UB, Arturo Caballero, situaci\u00f3n que se consolidar\u00eda luego en el rectorado del economista Fabi\u00e1n Estap\u00e9, interesante personaje al que podr\u00edamos considerar un aperturista que quer\u00eda congraciarse con la izquierda con vistas a lo que pudiera pasar tras la muerte de Franco. Para la c\u00e9lula de profesores, que \u00e9l coordinaba, era un lujo contar con su talento y dedicaci\u00f3n, lo que nos permit\u00eda sentirnos seguros en nuestro trabajo dentro del movimiento de los llamados PNN. Parad\u00f3jicamente, en la c\u00e9lula de estudiantes del PSUC, Sacrist\u00e1n no contaba con el mismo grado de confianza que entre nosotros, pues lo consideraban demasiado \u00abradical\u00bb. Si se me permite la digresi\u00f3n, aquello fue para m\u00ed el primer indicio de que estaba dejando de ser verdad que la gente joven sea m\u00e1s \u00abrevolucionaria\u00bb que las generaciones mayores, fen\u00f3meno que, en mi opini\u00f3n, ha ido a m\u00e1s, sobre todo dentro de las organizaciones pol\u00edticas.<\/p>\n<p><b>\u00bfQu\u00e9 te parece m\u00e1s destacable de su larga militancia pol\u00edtica?<\/b><\/p>\n<p>Seguramente su capacidad de anticipar la evoluci\u00f3n de los acontecimientos, cosa que en muchos casos le creaba problemas, pues la gente no suele entender a quienes tienen raz\u00f3n \u00abantes de tiempo\u00bb. Y como la evoluci\u00f3n pol\u00edtica de Espa\u00f1a y del mundo ha sido la que ha sido, pese a ocasionales momentos de mejor\u00eda, Sacrist\u00e1n aparec\u00eda a los ojos de mucha gente como un pesimista recalcitrante.<\/p>\n<p><b>Tu tesis vers\u00f3 sobre las categor\u00edas de Arist\u00f3teles, tema y autor que no le fueron desconocidos. \u00bfHablasteis alguna vez de tu trabajo? \u00bfDe la obra de Arist\u00f3teles?<\/b><\/p>\n<p>Por supuesto. De hecho se puede decir que yo tuve dos directores de tesis: el oficial, que fue Emilio Lled\u00f3, y el oficioso, que fue Manuel Sacrist\u00e1n. Lled\u00f3 me orient\u00f3 en todo lo relativo a filosof\u00eda del lenguaje y Sacrist\u00e1n en todo lo relativo a l\u00f3gica formal.<\/p>\n<p><b>Fuiste tambi\u00e9n uno de los fundadores de la federaci\u00f3n de ense\u00f1anza de Comisiones Obreras en Catalu\u00f1a. No fue una lucha f\u00e1cil, la direcci\u00f3n del Partido apostaba a otras cartas. \u00bfQu\u00e9 papel jug\u00f3 Sacrist\u00e1n en esa lucha?<\/b><\/p>\n<p>Manolo fue decisivo en esa pugna. Puso toda la carne en el asador para hacerle ver a la direcci\u00f3n del PSUC y de Comisiones Obreras que la propuesta de dichas direcciones de ir a la creaci\u00f3n de un sindicato \u00abunitario\u00bb de profesores, al margen de las centrales obreras, era un error desde el punto de vista pol\u00edtico, pues consagraba el divorcio entre trabajo manual e intelectual fomentando el clasismo entre los trabajadores, y una estupidez desde el punto de vista organizativo, pues no pod\u00eda prosperar de ninguna manera, ya que los socialistas, por su parte, tan pronto como fue legalizada la UGT, se apresuraron a crear su federaci\u00f3n de ense\u00f1anza, la FETE. Al final de aquel viaje, para rid\u00edculo de las direcciones mencionadas, en lugar de lograr una cierta unidad sindical, se consigui\u00f3 una mayor divisi\u00f3n, pues al margen de las federaciones de ense\u00f1anza de UGT y CC.OO acab\u00f3 surgiendo en Catalu\u00f1a el presunto sindicato unitario denominado USTEC.<\/p>\n<p><b>En noviembre-diciembre de 1979, empezasteis la enrojecida y ecologista aventura de <\/b><i><b>mientras tanto<\/b><\/i><b>. T\u00fa eres uno de los miembros fundadores. \u00bfQu\u00e9 papel jug\u00f3 Sacrist\u00e1n en la edici\u00f3n de esta revista de filosof\u00eda, pol\u00edtica y ciencias sociales?<\/b><\/p>\n<p>Superada la etapa de la revista <i>Materiales<\/i>, inspirada igualmente por Sacrist\u00e1n, pero con importante aportaci\u00f3n de personas como Jacobo Mu\u00f1oz y Rafael Argullol, y en la que tambi\u00e9n particip\u00e9, se puede decir que <i>mientras tanto<\/i> es \u00absacristaniana\u00bb de los pies a la cabeza, empezando por el nombre (toda una declaraci\u00f3n de principios seg\u00fan la cual nos hall\u00e1bamos en un momento de reflujo de las ideas de izquierda y hab\u00eda que ir haciendo lo que buenamente se pudiera hasta que, en alg\u00fan momento, esas ideas recobraran fuerza). En la carta de la redacci\u00f3n en que se presentaba la revista se pod\u00eda leer casi \u00edntegro el pensamiento pol\u00edtico de Sacrist\u00e1n en aquella \u00e9poca. El texto fue discutido a fondo y consensuado hasta la \u00faltima coma. Por mi parte s\u00f3lo recuerdo haber hecho una aportaci\u00f3n: el texto inicial de Manolo hablaba de \u00abuna sociedad m\u00e1s justa en una tierra habitable\u00bb, y yo objet\u00e9 que el adverbio \u00abm\u00e1s\u00bb rebajaba demasiado la propuesta, pues que algo sea \u00abm\u00e1s justo\u00bb no implica que sea justo de verdad, igual que lo mejor no necesariamente es bueno ni lo mayor es forzosamente grande. Y se acept\u00f3 la enmienda.<\/p>\n<p><b>Los tres colores-s\u00edmbolo de la publicaci\u00f3n fueron el rojo, el verde y el violeta. Hab\u00eda acuerdo en estos temas centrales (movimiento obrero, ecologismo, feminismo). \u00bfY respecto al pacifismo y el antimilitarismo? \u00bfQu\u00e9 posiciones defend\u00eda Sacrist\u00e1n en este asunto?<\/b><\/p>\n<p>Hab\u00eda acuerdo en lo de los tres colores y tambi\u00e9n en lo del pacifismo. Pero con matices. Algunos le d\u00e1bamos m\u00e1s importancia al rojo que a los otros dos tonos (de hecho, en <i>Materiales<\/i> se hab\u00eda manifestado claramente esa jerarqu\u00eda de valores, pues a ra\u00edz de las discusiones sobre el mantenimiento de la bandera bicolor o la recuperaci\u00f3n de la tricolor republicana, en la contracubierta de un n\u00famero de <i>Materiales<\/i> sacamos una bandera republicana en que la franja roja era mucho m\u00e1s ancha que las otras dos). En cuanto al pacifismo tambi\u00e9n hab\u00eda matices: no todos pens\u00e1bamos que toda guerra sea por principio injusta, al menos por parte de quien se defiende de una agresi\u00f3n, como fue el caso de la Segunda Rep\u00fablica espa\u00f1ola. Aunque ni por asomo pensaba Manolo que la resistencia republicana a Franco hubiera sido injusta: el pacifismo radical de sus \u00faltimos a\u00f1os ten\u00eda m\u00e1s que ver con la cr\u00edtica a una supuesta corresponsabilidad del bloque sovi\u00e9tico en la carrera de armamentos, en la l\u00ednea del historiador brit\u00e1nico E.P. Thompson, acu\u00f1ador del concepto \u00abexterminismo\u00bb.<\/p>\n<p><b>\u00bfFueron importantes las ideas de Giulia Adinolfi en lo relativo al feminismo?<\/b><\/p>\n<p>Para m\u00ed, al menos, fue muy clarificadora la concepci\u00f3n de Giulia al respecto, a saber, que no hay que confundir diferencia con desigualdad, algo que muchas feministas parecen seguir sin haber entendido.<\/p>\n<p><b>Escribiste un art\u00edculo para el n\u00famero de homenaje de <\/b><i><b>mientras tanto<\/b><\/i><b>, el 30-31: \u00abLas idas gnoseol\u00f3gicas de Manuel Sacrist\u00e1n\u00bb. El t\u00edtulo tomaba pie en la tesis doctoral del propio Sacrist\u00e1n, <\/b><i><b>Las ideas gnoseol\u00f3gicas de Heidegger.<\/b><\/i><b> \u00bfQu\u00e9 te parece m\u00e1s destacable de su tesis?<\/b><\/p>\n<p>Pues la idea b\u00e1sica, que comparto totalmente, de que Heidegger eleva a categor\u00edas ontol\u00f3gicas lo que no son sino categor\u00edas psicol\u00f3gicas, como \u00abcuidado\u00bb, \u00abangustia\u00bb, etc.; no digamos ya la famosa f\u00f3rmula \u00abser para la muerte\u00bb, que ontologiza un simple hecho biol\u00f3gico contingente (aunque todo ese mejunje no lleva exclusivamente el copyright de Heidegger, sino que es \u00abpatrimonio com\u00fan\u00bb del existencialismo de entreguerras y posguerras). Oportunamente mutado en irracionalismo relativista (o anti-\u00ablogoc\u00e9ntrico\u00bb, como dir\u00edan luego los llamados \u00abposmodernos\u00bb), ese virus ha infectado a partir de Heidegger a la mayor parte de la llamada filosof\u00eda \u00abcontinental\u00bb.<\/p>\n<p><b>En cuanto a sus ideas gnoseol\u00f3gicas, \u00bfcu\u00e1les ser\u00edan las principales ideas gnoseol\u00f3gicas de Sacrist\u00e1n?<\/b><\/p>\n<p>Para m\u00ed las que est\u00e1n magistralmente expuestas en su texto \u00abEl filosofar de Lenin\u00bb, al que por mor de la brevedad remito al lector<sup>1<\/sup>.<\/p>\n<p><b>\u00bfQu\u00e9 te parece m\u00e1s singular y m\u00e1s destacable del marxismo de Sacrist\u00e1n?<\/b><\/p>\n<p>Seguramente su purificaci\u00f3n del m\u00e9todo cient\u00edfico de Marx de los excesos dial\u00e9cticos, a la par que su transformaci\u00f3n de la dial\u00e9ctica en reconducci\u00f3n de las abstracciones cient\u00edficas hacia la realidad concreta.<\/p>\n<p><b>\u00bfFue Sacrist\u00e1n un pensador, un fil\u00f3sofo antimetaf\u00edsico?<\/b><\/p>\n<p>Si se toma \u00abmetaf\u00edsica\u00bb en el sentido peyorativo que adquiri\u00f3 a partir de las cr\u00edticas empiristas, s\u00ed. Pero Sacrist\u00e1n ten\u00eda claro que bajo el cielo de ese t\u00e9rmino se han edificado algunos de los edificios conceptuales m\u00e1s importantes de la historia del pensamiento.<\/p>\n<p><b>\u00bfPor qu\u00e9 su obra, a d\u00eda de hoy, sigue siendo tan desconocida en el \u00e1mbito del marxismo europeo, aunque no tanto tal vez en el \u00e1mbito del marxismo latinoamericano?<\/b><\/p>\n<p>Supongo que porque a las dificultades de su difusi\u00f3n dada la precaria posici\u00f3n de Manolo en el \u00e1mbito universitario del franquismo se sum\u00f3 ya antes de su muerte la ca\u00edda del marxismo del pedestal de la fama acad\u00e9mica.<\/p>\n<p><b>\u00bfNo ha estado Sacrist\u00e1n demasiado fuera de la Academia filos\u00f3fica espa\u00f1ola tras su fallecimiento, durante estos cuarenta a\u00f1os?<\/b><\/p>\n<p>S\u00ed, por las razones que apunto en la respuesta anterior.<\/p>\n<p><b>Desde tu punto de vista, \u00bfcu\u00e1les fueron las principales cr\u00edticas de Sacrist\u00e1n al que fuera su partido durante m\u00e1s de dos d\u00e9cadas en los a\u00f1os de la transici\u00f3n?<\/b><\/p>\n<p>Por lo que pude ver, todo empez\u00f3 con el llamado \u00abcaso Claud\u00edn\u00bb. Como todos los que han estudiado la historia del PCE saben, Claud\u00edn, importante dirigente del partido, secundado por algunos miembros del mismo, formul\u00f3 en cierto momento (all\u00e1 por 1964) una serie de cr\u00edticas a la l\u00ednea pol\u00edtica seguida por la mayor\u00eda del Comit\u00e9 Central bajo la direcci\u00f3n de Santiago Carrillo, que en s\u00edntesis desment\u00edan la creencia de la mayor\u00eda de dicho comit\u00e9 en que la estrategia del partido deb\u00eda orientarse a una ruptura revolucionaria con el sistema capitalista atrasado y semifeudal, supuestamente existente en Espa\u00f1a. Para Claud\u00edn, en cambio, estaba claro que el capitalismo espa\u00f1ol se hab\u00eda modernizado lo bastante como para dar lugar a una clase media formada por profesionales y empleados con estudios, f\u00e1cilmente integrables en una democracia liberal controlada por las clases dirigentes. Ello, seg\u00fan Claud\u00edn, exig\u00eda un replanteamiento general de la estrategia. Pues bien, por lo que s\u00e9 (fue Paco Fern\u00e1ndez quien me explic\u00f3 con bastante detalle el asunto), Sacrist\u00e1n opinaba que el an\u00e1lisis de Claud\u00edn era descriptivamente correcto, pero no as\u00ed sus conclusiones, que tend\u00edan a propugnar una amplia alianza interclasista a costa de rebajar la radicalidad de los cambios sociales propugnados. La cr\u00edtica de Sacrist\u00e1n se\u00f1alaba adem\u00e1s la hipocres\u00eda de expulsar a Claud\u00edn del partido para, a continuaci\u00f3n, adoptar, sin decirlo, sus propuestas. Para Manolo y Paco (y la mayor\u00eda de la c\u00e9lula en la que milit\u00e1bamos) estaba claro que la pol\u00edtica del partido en aquellos a\u00f1os (los setenta) segu\u00eda esa l\u00ednea \u00abclaudinista\u00bb sin Claud\u00edn (creo haber hecho en alg\u00fan momento un f\u00e1cil juego de palabras con \u00abClaud\u00edn\u00bb y \u00abclaudicar\u00bb).<\/p>\n<p><b>Visto desde hoy, casi 60 a\u00f1os despu\u00e9s, \u00bfqu\u00e9 opini\u00f3n te merecen las tesis filos\u00f3ficas y metafilos\u00f3ficas que defendi\u00f3 en \u00abSobre el lugar de la filosof\u00eda en los estudios superiores\u00bb y en escritos afines?<\/b><\/p>\n<p>Me siguen pareciendo lo mismo que me parecieron desde el primer momento: una buena cr\u00edtica de la ense\u00f1anza de la filosof\u00eda en Espa\u00f1a y una err\u00f3nea conclusi\u00f3n pr\u00e1ctica de esa cr\u00edtica, como he dicho ya en alguna que otra ocasi\u00f3n. La filosof\u00eda no es s\u00f3lo (aunque tambi\u00e9n) una reflexi\u00f3n de segundo orden a partir de las tesis cient\u00edficas, sino sobre todo una reflexi\u00f3n original a partir de la experiencia (que, por supuesto, cuanto m\u00e1s enriquecida por los hallazgos cient\u00edficos, mejor). Proponer que los estudios de filosof\u00eda no se puedan cursar sino despu\u00e9s de completar otra carrera, dando a entender que, si no es as\u00ed, no se puede filosofar, posiblemente ha contribuido a la progresiva marginaci\u00f3n de la filosof\u00eda en los estudios secundarios. Son precisamente los estudios secundarios de lengua, matem\u00e1ticas, historia, etc., los que, en mi opini\u00f3n, proporcionan (o deber\u00edan proporcionar) una base suficiente para abordar el estudio de la filosof\u00eda en la universidad. Por otro lado habr\u00eda que preguntarse qu\u00e9 ciencias positivas deber\u00edan servir de conocimiento previo para abordar cuestiones de filosof\u00eda moral: es obvio que en este caso el \u00absuelo\u00bb de la filosof\u00eda no ser\u00edan en modo alguno las ciencias positivas, sino el conocimiento no teorizado que nos otorga la vida por nuestras relaciones sociales y familiares.<\/p>\n<p><b>Abr\u00edas \u00abLa largueza del pensamiento\u00bb, un art\u00edculo que escribiste en el verano de 1985, poco d\u00edas despu\u00e9s de su fallecimiento, con estas palabras: \u00abSu drama fue el m\u00e1s colectivo de todos los dramas moral-intelectuales de la generaci\u00f3n de posguerra. Nunca nadie, entre los pensadores que he conocido, ha pensado para los dem\u00e1s\u00bb. \u00bfLo sigues pensando?<\/b><\/p>\n<p>Por supuesto. Manolo era la persona m\u00e1s despreocupada que conoc\u00ed de hacer valer, por as\u00ed decir, sus \u00abderechos de autor\u00bb. Cierto que la clandestinidad, que obligaba a no firmar los escritos pol\u00edticos de oposici\u00f3n al r\u00e9gimen, contribuy\u00f3 mucho a adquirir el h\u00e1bito del anonimato. Pero es que luego, en condiciones de legalidad, Sacrist\u00e1n mostr\u00f3 hasta la saciedad que le importaba un pito el reconocimiento de su autor\u00eda o, si m\u00e1s no, lograr que los textos en cuya redacci\u00f3n participaba reflejaran sus propias opiniones, como demostraba continuamente en la elaboraci\u00f3n de manifiestos o textos colectivos similares, con una paciencia infinita para lograr que la redacci\u00f3n final incluyera todos los matices aportados por los participantes, a m\u00e1s de alguno de los cuales yo habr\u00eda enviado a paseo sin contemplaciones, por el tiempo que nos hac\u00eda perder a todos.<\/p>\n<p><b>No te pido ning\u00fan ejemplo.<\/b><\/p>\n<p><b>Se ha hablado en ocasiones de Sacrist\u00e1n como un pensador inc\u00f3modo. As\u00ed lo ha hecho F\u00e9lix Ovejero, por ejemplo. Si es tambi\u00e9n as\u00ed desde tu punto de vista, \u00bfd\u00f3nde radicar\u00eda su incomodidad?<\/b><\/p>\n<p>Inc\u00f3modo no, incomod\u00edsimo. La incomodidad que causaba a los dirigentes de su partido (hasta que, al final de su vida, lo abandon\u00f3) lleg\u00f3 al extremo de que, cuando se celebr\u00f3, en 1974, la reuni\u00f3n clandestina del comit\u00e9 central del PSUC en que se deb\u00eda debatir, a instancias de la direcci\u00f3n del PCE, la incorporaci\u00f3n de Bandera Roja con el fin de reforzar a\u00fan m\u00e1s la l\u00ednea \u00abclaudinista\u00bb antes mencionada, se le convoc\u00f3, como era preceptivo, pero no se pas\u00f3 a recogerlo en el punto de cita, con el consiguiente riesgo de que trat\u00e1ndose de una persona fichada por la BPS, levantara sospechas su actitud de espera prolongada en el lugar se\u00f1alado y fuera detenido. Manolo nos lo explic\u00f3 luego en la c\u00e9lula con visible indignaci\u00f3n. Y ese fue uno de los motivos que le llev\u00f3 a dimitir como miembro del Comit\u00e9 Central del PSUC, aunque sigui\u00f3 militando a\u00fan unos a\u00f1os en el partido. Ya he dicho tambi\u00e9n que provocaba el recelo de los dirigentes de la organizaci\u00f3n estudiantil del PSUC, encantados de apoyar en casi todo al rector Estap\u00e9, antes aludido. Pero tampoco gozaba de simpat\u00edas un\u00e1nimes entre los intelectuales de su entorno, que lo consideraban demasiado radical tanto en lo pol\u00edtico como en lo \u00e9tico. Como ya he apuntado, a nadie se le perdona tener raz\u00f3n antes de tiempo, algo parecido a aquello de que no se puede ser profeta en la propia casa.<\/p>\n<p><b>Te vuelvo a citar: \u00abLe debo a Manolo mis convicciones pol\u00edticas actuales (1985), convicciones que, sin embargo, y parad\u00f3jicamente, nunca fueron exactamente las suyas, aun sobre la base fundamental del marxismo.\u00bb \u00bfD\u00f3nde resid\u00edan vuestras diferencias?<\/b><\/p>\n<p>Aludo a ellas en mis respuestas a preguntas anteriores. Pero si he de a\u00f1adir alguna precisi\u00f3n m\u00e1s, dir\u00eda que su marxismo, en el que ciertamente se produjo en cierto momento lo que podr\u00edamos llamar, a lo Althusser, una \u00abruptura epistemol\u00f3gica\u00bb (y sobre todo \u00e9tica), era mucho m\u00e1s autocr\u00edtico que el m\u00edo, que \u00e9l podr\u00eda con justicia haber calificado anteponi\u00e9ndole el prefijo \u00abpaleo-\u00bb. M\u00e1s concretamente, yo estaba mejor dispuesto que \u00e9l a tragarme el sistema sovi\u00e9tico, si m\u00e1s no, como un mal necesario, dada la situaci\u00f3n hist\u00f3rica, especialmente la guerra fr\u00eda a la que nos hab\u00eda conducido, no en parte, sino totalmente, la histeria anticomunista de Occidente (pero que en el fondo, como lo demuestra la actual rusofobia cuando Rusia es un pa\u00eds capitalista m\u00e1s, ten\u00eda m\u00e1s de pugna geopol\u00edtica que ideol\u00f3gica).<\/p>\n<p><b>Tomo pie en un pasaje de Matthew Stewart de <\/b><i><b>El hereje y el cortesano<\/b><\/i><b> (Montesinos-Burid\u00e1n, 2006), un libro que creo que es de tu inter\u00e9s: <\/b><b>\u00abAlgunos fil\u00f3sofos simplemente <\/b><i><b>exponen sus filosof\u00edas.<\/b><\/i><b> Cuando acaba sus disquisiciones, cuelgan sus herramientas de trabajo, vuelven a casa y se permiten los bien merecidos placeres de la vida privada. <\/b><i><b>Otros fil\u00f3sofos viven sus filosof\u00edas<\/b><\/i><b>. Tienen por in\u00fatil toda filosof\u00eda que no determine la manera como emplean sus d\u00edas, y consideran absurda cualquier parte de la vida que no incluya a la filosof\u00eda. Estos fil\u00f3sofos nunca vuelven a casa\u00bb. Supongo que ubicar\u00edas a Sacrist\u00e1n entre los segundos. Si fuera as\u00ed, \u00bfc\u00f3mo vivi\u00f3 \u00e9l su filosof\u00eda?<\/b><\/p>\n<p>Por supuesto que pertenec\u00eda a ese segundo grupo. Y aunque no cabe meter en el saco de la filosof\u00eda todos los asuntos que le interesaban vitalmente, si incluimos la pol\u00edtica, que para \u00e9l ten\u00eda mucho que ver con la filosof\u00eda como cosmovisi\u00f3n, est\u00e1 claro que la decepci\u00f3n causada por la evoluci\u00f3n pol\u00edtica de su partido en particular y del comunismo en general fue responsable, al menos en parte, de sus conocidos per\u00edodos de depresi\u00f3n.<\/p>\n<p><b>\u00bfFue Sacrist\u00e1n un sabio? \u00bfQu\u00e9 tipo de sabio?<\/b><\/p>\n<p>De todo lo anterior se desprende una respuesta afirmativa a la primera pregunta. Respecto a la segunda, basta recordar la etimolog\u00eda de <i>sapientia<\/i>, que no se agota en la noci\u00f3n epistemol\u00f3gica de <i>sapere<\/i>, sino que incluye la sensorial de \u00absaborear\u00bb; es decir, recurriendo a Pascal, no s\u00f3lo lo que \u00e9ste llamaba \u00ab<em>esprit de g\u00e9ometrie<\/em>\u00bb, sino tambi\u00e9n el \u00ab<em>esprit de finesse<\/em>\u00bb.<\/p>\n<p><b>\u00bfQuieres a\u00f1adir algo m\u00e1s?<\/b><\/p>\n<p>Simplemente, que es dif\u00edcil hacer justicia a una personalidad tan rica como la de Sacrist\u00e1n, por mucho que se diga de \u00e9l, figura que por algo V\u00edctor M\u00e9ndez Baiges, en su excelente libro <i>La tradici\u00f3n de la intradici\u00f3n<\/i> (Madrid, Tecnos, 2021), ha situado por delante, entre otros, de Ortega y Gasset en el elenco de los fil\u00f3sofos espa\u00f1oles del siglo XX. En todo caso hay que agradecer y felicitar a los organizadores (empezando por un tal Salvador L\u00f3pez Arnal y siguiendo por Jos\u00e9 Sarri\u00f3n, Alicia Dur\u00e1n, Espai Marx, Jorge Riechmann, V\u00edctor R\u00edos, Montserrat Galcer\u00e1n, y tantos otros compa\u00f1eros y colectivos) el gran esfuerzo empe\u00f1ado en la organizaci\u00f3n de estas entrevistas y charlas y la gran difusi\u00f3n de materiales con que se est\u00e1n conmemorando los cien a\u00f1os de su nacimiento y cuarenta de su muerte. Cabe esperar que, gracias a todo ello, dentro de otros cuarenta a\u00f1os el nombre de Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n suene menos raro que en los cuarenta pasados.<\/p>\n<p><strong>Nota<\/strong><\/p>\n<p><sup>1<\/sup> Manuel Sacrist\u00e1n, \u00abEl filosofar de Lenin\u00bb. <i>Sobre Marx y marxismo,<\/i> Barcelona: Icaria, 1983, pp. 133-175. Tambi\u00e9n en <i>Nuestra Bandera<\/i>, 264, tercer trimestre de 2024, pp. 165-192 (con presentaci\u00f3n del propio Miguel Candel: \u00ab\u00bfEs posible filosofar sin hacer filosof\u00eda? Acerca de <i>El filosofar de Lenin<\/i>, de Manuel Sacrist\u00e1n\u00bb, Ibidem, pp. 159-164.)<\/p>\n<p>Fotograf\u00eda de portada: miembros del consejo de redacci\u00f3n de <em>mientras tanto<\/em>. En el centro, de pie, Miguel Candel.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AUTOR: Salvador L\u00f3pez Arnal. \u00abEs dif\u00edcil hacer justicia a una personalidad tan rica como la de Sacrist\u00e1n, por mucho que<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[84],"tags":[],"class_list":["post-1685","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-entrevistas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1685","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1685"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1685\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1687,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1685\/revisions\/1687"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1685"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1685"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1685"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}