{"id":1700,"date":"2025-06-27T22:08:53","date_gmt":"2025-06-27T20:08:53","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/?p=1700"},"modified":"2025-08-12T22:10:30","modified_gmt":"2025-08-12T20:10:30","slug":"donde-se-habla-del-engelsismo-y-de-friedrich-engels-nunca-visto-este-por-el-autor-como-un-violin-desafinado-y-secundario-de-la-gran-orquesta-marxiana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/?p=1700","title":{"rendered":"Donde se habla del engelsismo y de Friedrich Engels, nunca visto \u00e9ste por el autor como un viol\u00edn desafinado y secundario de la gran orquesta marxiana"},"content":{"rendered":"<p><strong>Edici\u00f3n de Salvador L\u00f3pez Arnal y Jos\u00e9 Sarri\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p><em>Estimados lectores, queridos amigos y amigas:<\/em><\/p>\n<p>Seguimos con<em> la serie de materiales de Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n (1925-1985) que estamos publicando en Espai Marx todos los viernes a lo largo de 2025, el a\u00f1o del primer centenario de su nacimiento (tambi\u00e9n de los 40 a\u00f1os de su prematuro fallecimiento). En esta ocasi\u00f3n, sobre Friedrich Engels, nunca desconsiderado por el autor. <\/em><\/p>\n<p><em>Buena semana, muchas gracias.<\/em><\/p>\n<h3><a name=\"INDICE\"><\/a><b>\u00cdNDICE<\/b><\/h3>\n<p><b><a href=\"#1\">1. Presentaci\u00f3n<\/a><\/b><br \/>\n<b><a href=\"#2\">2. Revoluci\u00f3n en Espa\u00f1a<\/a><\/b><br \/>\n<b><a href=\"#3\">3. Del pr\u00f3logo al\u00a0<\/a><a href=\"#3\"><i>Anti-D\u00fchring<\/i><\/a><\/b><br \/>\n<b><a href=\"#4\">4. El pr\u00f3logo de OME-35<\/a><\/b><br \/>\n<b><a href=\"#5\">5. <i>Anti-D\u00fchring <\/i> Agosto 1976. En la preparaci\u00f3n de la edici\u00f3n OME.<\/a><\/b><br \/>\n<b><a href=\"#6\">6.<\/a><a href=\"#6\"> Fichas comentadas.<\/a><\/b><br \/>\n<b><a href=\"#7\">7. <\/a><a href=\"#7\"><i>El origen de la familia, la propiedas privada y el estado<\/i><\/a><i>.<\/i><\/b><br \/>\n<b><a href=\"#8\">8. Sobre la familia<\/a><\/b><br \/>\n<b><a href=\"#9\">9. Tradici\u00f3n marxista y los nuevos problemas<\/a><\/b><br \/>\n<b><a href=\"#10\">10. Anotaciones de lectura<\/a><\/b><\/p>\n<h3><a name=\"1\"><\/a> <b>1. Presentaci\u00f3n<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Con meridiana claridad manifestaba Sacrist\u00e1n su consideraci\u00f3n de Engels en una nota al pie de p\u00e1gina de \u00abTres notas sobre la alianza imp\u00eda\u00bb, uno de sus primeros art\u00edculos marxistas:<\/span><\/p>\n<p>\u00abAl escol\u00e1stico que despu\u00e9s de laboriosa b\u00fasqueda consiga encontrar en Engels alguna frase que <i>parezca <\/i>decir lo mismo que lo que dice Tresmontant que son las tesis del marxismo \u2013y tal como \u00e9ste las formula\u2013 se le contestar\u00e1: 1\u00ba que Engels no fue un Padre de la Iglesia, sino, junto con Marx y Lenin, <i>uno<\/i> de los tres grandes pensadores, en los cuales el proletariado \u2013y la humanidad al mismo tiempo\u2013 consigui\u00f3 la consciencia de su ser; 2\u00ba que Engels muri\u00f3 en 1895, y 3\u00ba que el que escribe estas notas tiene sobre Engels la tan decisiva como poco meritoria ventaja de ser un engelsiano vivo.\u00bb<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">De la Abad\u00eda de Montserrat, donde en 1962 imparti\u00f3 una conferencia sobre \u00abLas dificultades del concepto de libertad\u00bb (no tenemos documentaci\u00f3n sobre la misma), esta carta de agradecimiento por el env\u00edo del <i>Anti-D\u00fchring<\/i> y<i> La investigaci\u00f3n cient\u00edfica<\/i> del bibliotecario de la abad\u00eda, P. Robert Vilar\u00f3, fechada el 11 de marzo de 1971:<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Sr. Dr. Manuel Sacrist\u00e1n<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 10pt;\">Barcelona<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 10pt;\">Distinguido se\u00f1or:<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 10pt;\">Tengo el gusto de poder agradecer la amable atenci\u00f3n que ha tenido para con nuestra biblioteca al obsequiarnos con las versiones de dos importantes obras: M. Bunge, <i>La investigaci\u00f3n cient\u00edfica<\/i> y F. Engels, <i>Anti-D\u00fchring<\/i>, y que me entreg\u00f3 mi antecesor en el cargo P. Taxonera.<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 10pt;\">Aprovecho esta ocasi\u00f3n para ofrecerle, en la medida de lo posible y de su utilidad, los servicios de nuestra biblioteca, junto con el testimonio de mi admiraci\u00f3n y respeto\u2026<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">A\u00f1os m\u00e1s tarde, en el coloquio de la conferencia \u00abEl trabajo cient\u00edfico de Marx y su noci\u00f3n de ciencia\u00bb, se le pregunt\u00f3 a Sacrist\u00e1n sobre el papel de Engels en lo referente al trabajo de Marx como cient\u00edfico y a su propia noci\u00f3n de ciencia. En su respuesta, Sacrist\u00e1n se\u00f1al\u00f3 que si utilizaba el mismo esquema de su exposici\u00f3n, \u00abhabr\u00eda que situar a Engels directamente bajo la influencia hegeliana, en la forma que tiene el pensamiento de Hegel en la <i>L\u00f3gica<\/i>. Es decir, Engels, por as\u00ed decirlo, es como un hegeliano que nunca hubiera le\u00eddo la <i>Fenomenolog\u00eda<\/i> sino s\u00f3lo la <i>L\u00f3gica<\/i> o la <i>Enciclopedia, <\/i>con una concepci\u00f3n mucho m\u00e1s formal y mucho menos hist\u00f3rica del m\u00e9todo, de la aspiraci\u00f3n sistem\u00e1tica, de la aspiraci\u00f3n de conocimiento\u00bb. Adem\u00e1s, con un optimismo gnoseol\u00f3gico, con un optimismo sobre el conocimiento humano que quiz\u00e1 Marx no haya tenido nunca. Pero, a pesar de todo, remarcaba Sacrist\u00e1n, \u00abla diferencia es de matiz\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">De hecho, prosegu\u00eda, la insistencia en presentar a Engels como persona de trabajo intelectual mucho menos fino, mucho menos cuidadoso que el de Marx, le segu\u00eda pareciendo a \u00e9l, al cabo de los a\u00f1os, exagerada, a pesar de que reconoc\u00eda que era un punto sobre el que \u00e9l mismo tendr\u00eda que autocriticar lo mantenido en una publicaci\u00f3n de 1964. Por ejemplo, Marx, en cuestiones de la filosof\u00eda de la naturaleza, siempre se hab\u00eda dejado guiar por Engels. En cuestiones de pensamiento no hab\u00edan discrepado mucho. Pero era verdad, comentaba Sacrist\u00e1n, que contra lo que hab\u00eda sostenido en 1964, \u00ablos manuscritos matem\u00e1ticos de Marx, publicados el 68, son m\u00e1s finos que lo que Engels dice sobre matem\u00e1ticas en el primer cap\u00edtulo del <i>Anti-D\u00fchring<\/i> y en la <i>Dial\u00e9ctica de la Naturaleza. <\/i>Pero <i>s\u00f3lo m\u00e1s finos, no que sean un logro superior<\/i>\u00bb. Consiguientemente, \u00e9l segu\u00eda sin ser partidario de una divisi\u00f3n a rajatabla entre pensamiento filos\u00f3fico-cient\u00edfico de Engels y de Marx.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">De igual modo, observaba Sacrist\u00e1n en su art\u00edculo sobre Marx para la Enciclopedia Universitas de 1973:<\/span><\/p>\n<p>\u00abEn los <i>Anales Franco-Alemanes<\/i> apenas intervienen los franceses; en cambio, esta revista re\u00fane, aunque sea por poco tiempo, las firmas de Feuerbach, Heine, Ruge, Marx y Engels. En torno a ella tiene lugar el encuentro de Engels y Marx que ser\u00e1 determinante para ambos para el resto de sus vidas. La influencia de Engels sobre Marx es de extremada importancia. Marx, en Par\u00eds, se hab\u00eda relacionado con c\u00edrculos socialistas, particularmente con Proudhon, y hab\u00eda asistido a reuniones pol\u00edticas. Pero su inter\u00e9s en la clase obrera, y su inter\u00e9s por los estudios econ\u00f3micos, ser\u00e1n influidos decisivamente por la experiencia de Engels. Engels trabaja en la \u00e9poca en un libro de descripci\u00f3n de la situaci\u00f3n de la clase obrera inglesa, sobre todo en torno a Manchester; y tambi\u00e9n trabaja en lo que llamar\u00e1 un \u201cEsbozo de cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica\u201d. Este esbozo, publicado en los <i>Anales Franco-Alemanes,<\/i> ser\u00e1 el gran est\u00edmulo para los estudios econ\u00f3micos de Marx. Aquellas influencias saint-simonistas que Marx recibi\u00f3 de su c\u00edrculo familiar, y de la ense\u00f1anza de Gans en Berl\u00edn, se multiplican ahora en contacto con la historia de la Revoluci\u00f3n francesa (particularmente de las \u00faltimas fases de esta Revoluci\u00f3n), el contacto directo con los c\u00edrculos socialistas franceses, las descripciones de Engels de la clase obrera inglesa, y las agitaciones de los c\u00edrculos emigrados alemanes. El resultado es una implicaci\u00f3n cada vez mayor de Marx en la actividad pol\u00edtica\u00bb.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Sobre algunos t\u00f3picos de las relaciones Marx-Engels, se expresaba as\u00ed el autor en sus clases de Metodolog\u00eda de las Ciencias Sociales de finales de los setenta:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">1. En el campo de las ciencias naturales, Marx pareci\u00f3 estar b\u00e1sicamente interesado en los \u00e1mbitos de la agroqu\u00edmica y la geograf\u00eda. El resto de las disciplinas apenas si fueron estudiadas por \u00e9l. Engels, en cambio, fue un excelente conocedor de muchas otras materias.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">2. La distinci\u00f3n entre diamat e histamat, normalmente atribuida a Engels, respond\u00eda al parecer a un asunto estrictamente administrativo: una distinci\u00f3n en el plan de estudios del ministerio de Educaci\u00f3n sovi\u00e9tico de los a\u00f1os 20-30. La misma idea de una teor\u00eda aplicable a la sociedad y otra a la naturaleza era, en opini\u00f3n de Sacrist\u00e1n, sumamente discutible y no hab\u00eda estado presente en los inicios del desarrollo del marxismo. Una teor\u00eda social, como era el marxismo, no ten\u00eda necesidad de tener una prolongaci\u00f3n en el \u00e1mbito de las ciencias de la naturaleza. Las consecuencias de tal actitud pod\u00edan ser nefastas: lysenkismo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">3. La tesis engelsiana de que las ciencias iban a tener vocaci\u00f3n dial\u00e9ctica le parec\u00eda a Sacrist\u00e1n que pod\u00eda dar origen a reflexiones interesantes como, por ejemplo, que la filosof\u00eda pura pod\u00eda quedar reducida a cuestiones de m\u00e9todo, quedando en muchos aspectos absorbida por las mismas ciencias que se dialectizar\u00edan, en el sentido de aspirar a conocimientos totalizadores.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Por su parte, John Bellamy Foster, en <i>Dial\u00e9ctica de la ecolog\u00eda. Socialismo y Naturaleza, <\/i>p. 123, ha se\u00f1alado: \u00abLo que ha quedado claro con el crecimiento de la ecolog\u00eda marxiana desde la d\u00e9cada de 1980 es la estrecha conexi\u00f3n entre la cr\u00edtica de <i>la alienaci\u00f3n econ\u00f3mica<\/i> y <i>la alienaci\u00f3n ecol\u00f3gica<\/i> bajo el capitalismo. El reconocimiento de que \u00e9stas constituyen las dos caras de la cr\u00edtica hist\u00f3rico-materialista se ha hecho cada vez m\u00e1s pronunciado en el contexto de la crisis ecol\u00f3gico planetaria. Todo ello exige la reunificaci\u00f3n de la teor\u00eda marxiana, simbolizada por <i>el retorno a Engels<\/i>, y un intento de abordar el metabolismo universal de la naturaleza. Hay una necesidad urgente de trascender la actual forma alienada del metabolismo social capitalista con su mediaci\u00f3n destructiva de la relaci\u00f3n humana con la naturaleza a trav\u00e9s de la producci\u00f3n generalizada de mercanc\u00edas.\u00bb<\/span><\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"2\"><\/a> <b>2. Revoluci\u00f3n en Espa\u00f1a<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En su pr\u00f3logo a \u00abRevoluci\u00f3n en Espa\u00f1a\u00bb, el primer volumen de Marx y Engels publicado legalmente en Espa\u00f1a durante el franquismo (Sacrist\u00e1n escribi\u00f3 en nota: \u00abEl m\u00e9rito de la edici\u00f3n, en circunstancias dif\u00edciles, corresponde a los editores de Ariel en la \u00e9poca, A. Argull\u00f3s y J. M. Calsamiglia\u00bb), comentaba el traductor-prologuista:<\/span><\/p>\n<p>Los art\u00edculos de Engels contenidos en este volumen componen tres series de desigual inter\u00e9s. Las dos primeras (partes cuarta y quinta) son fundamentalmente informativas. La otra (parte sexta) es la \u00fanica muestra de literatura pol\u00edtica militante en esta publicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los art\u00edculos de Engels en <i>Der Volkstaat <\/i>sobre \u00abla sublevaci\u00f3n espa\u00f1ola del verano de 1873\u00bb \u2013es decir, sobre la rebeli\u00f3n cantonal o federalista de aquel a\u00f1o\u2013 merecen atenci\u00f3n en m\u00e1s de un respecto; pues aparte del inter\u00e9s que pueden tener para la contemplaci\u00f3n de aquellos acontecimientos desde el punto de vista de la Primera Internacional, esos escritos ocupan un lugar en el proceso de clarificaci\u00f3n de las concepciones pol\u00edticas de los partidos marxistas frente a las ardorosas impaciencias del comunismo anarquista.<\/p>\n<p>Los cuatro art\u00edculos est\u00e1n escritos con un <i>pathos<\/i> que exaspera a\u00fan m\u00e1s la ya acostumbrada dureza de estilo pol\u00e9mico de Engels. Acaso pueda explicarse esa circunstancia por el hecho de estar escritos menos de un a\u00f1o despu\u00e9s de la batalla que termin\u00f3 con la expulsi\u00f3n de Bakunin y Guillaume de la Internacional en el congreso de La Haya (septiembre de 1872). La lucha en el congreso hab\u00eda tenido momentos de dram\u00e1tica tensi\u00f3n, y uno de los m\u00e1s violentos hab\u00eda sido protagonizado precisamente por el propio Engels: \u00abEngels dice que tenemos que decidir si la I.A.A [Internationale Arbeiter Assoziation (Asociaci\u00f3n Internacional de Trabajadores)] debe seguir siendo administrada seg\u00fan principios democr\u00e1ticos o gobernada por un <i>clique<\/i> organizada secretamente y con violaci\u00f3n de los estatutos de la I.A.A. Hay aqu\u00ed presente seis personas que pertenecen a esa sociedad secreta: los cuatro espa\u00f1oles, Schwitzguebel y Guillaume. Guillaume interrumpe: \u201cEso es falso\u201d. Engels contin\u00faa: \u201cTengo las pruebas aqu\u00ed\u201d (las saca de la cartera). Guillaume se ve obligado a retirar sus palabras.\u00bb<\/p>\n<p>El Congreso descarg\u00f3 de su acusaci\u00f3n a los cuatro delegados espa\u00f1oles, sin duda bakuninistas.<\/p>\n<p>Pero la influencia de Bakunin en Espa\u00f1a quedaba de manifiesto. En los art\u00edculos aqu\u00ed traducidos Engels atribuye a esa influencia la actitud apol\u00edtica de los dirigentes obreros espa\u00f1oles, actitud que priv\u00f3 a la joven rep\u00fablica de una base proletaria unificada y organizada y atomiz\u00f3 la clase obrera en la extra\u00f1a aventura cantonalista. Un hecho sin duda desconocido por Engels da notable fuerza a su interpretaci\u00f3n pol\u00edtica de los acontecimientos: la defensa de la Internacional hecha por Salmer\u00f3n en el c\u00e9lebre discurso ante las Cortes de 1872. La interpretaci\u00f3n de Engels puede resumirse en una frase del primer art\u00edculo, formulaci\u00f3n del \u00abpoliticismo\u00bb de los comunistas marxistas frente al \u00abapoliticismo\u00bb de los comunistas bakuninistas: \u00abEspa\u00f1a es un pa\u00eds tan atrasado desde el punto de vista industrial que no puede en absoluto hablarse de una emancipaci\u00f3n completa e inmediata de la clase obrera. Antes de llegar a ello tiene que pasar Espa\u00f1a por varios estadios de desarrollo previos y superar totalmente cierto n\u00famero de obst\u00e1culos. La rep\u00fablica ofrec\u00eda una oportunidad para comprimir el proceso de esos estadios previos en el menor tiempo posible y para eliminar r\u00e1pidamente aquellos obst\u00e1culos. Pero esa oportunidad solo pod\u00eda aprovecharse mediante la intervenci\u00f3n <i>pol\u00edtica<\/i> activa de la clase obrera espa\u00f1ola\u00bb (p. 195). La intervenci\u00f3n meramente violenta y apol\u00edtica que propugn\u00f3 y realiz\u00f3 la Alianza anarquista es para Engels \u00abun ejemplo insuperable de c\u00f3mo <i>no<\/i> se hace una evoluci\u00f3n\u00bb. (p. 214)<\/p>\n<p>Los art\u00edculos de Engels que cierran este volumen tienen, pues, para el lector espa\u00f1ol, junto con el evidente inter\u00e9s de su significaci\u00f3n en la historia de la doctrina pol\u00edtica marxista, el de su inmediata referencia a un cap\u00edtulo no muy lejano de la historia de Espa\u00f1a, Tal vez incluso m\u00e1s lejano en los calendarios que en el tiempo social del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Fechado en Barcelona, 1\u00ba de mayo de 1959.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<p><a name=\"3\"><\/a> <b>3. Del pr\u00f3logo al\u00a0<i>Anti-D\u00fchring<\/i><\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00daltimo apartado de \u00abLa tarea de Engels en el Anti-D\u00fchring\u00bb, su pr\u00f3logo para la traducci\u00f3n del <i>AD<\/i> de 1964.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En \u00abLa huella de Sacrist\u00e1n\u00bb (<i>Del pensar, del vivir, del hacer<\/i>, p. 87), Javier Muguerza observaba: \u00abAunque no sabr\u00eda decir si mi opini\u00f3n es compartida por el resto de mis compa\u00f1eros de generaci\u00f3n, el texto filos\u00f3fico m\u00e1s significativo de Sacrist\u00e1n \u2013el que m\u00e1s me impact\u00f3 cuando lo le\u00ed y prolong\u00f3 m\u00e1s duraderamente dicho impacto\u2013 fue para m\u00ed su ya cl\u00e1sico pr\u00f3logo a la traducci\u00f3n castellana del <i>Anti-D\u00fchring<\/i> de Engels, que empez\u00f3 clandestinamente a divulgarse entre nosotros a finales de los a\u00f1os sesenta. El marxismo del que se hablaba en el texto era un marxismo bastante diferente del marxismo convencional y, por lo tanto, bastante m\u00e1s capaz que ese marxismo de atraer la atenci\u00f3n de quienes no \u00e9ramos marxistas, al menos desde un punto de vista filos\u00f3fico\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><b>La cuesti\u00f3n del \u00abengelsismo\u00bb<\/b><\/p>\n<p>La visible inmadurez de la exposici\u00f3n de la dial\u00e9ctica marxista en el <i>Anti-D\u00fchring <\/i>y en la <i>Dial\u00e9ctica de la Naturaleza<\/i>, el hecho de que Hegel no sea s\u00f3lo inspirador del pensamiento dial\u00e9ctico de Engels, sino, a veces, idealista dominador del mismo, y la circunstancia de que, como consecuencia de ello, Engels asuma algunas actitudes metodol\u00f3gicamente regresivas y paralizadoras de la ciencia (el ejemplo visto del c\u00e1lculo infinitesimal no es el \u00fanico), son la base de un difuso estado de \u00e1nimo contrario a la obra de Engels. Ese estado de \u00e1nimo se encuentra sobre todo entre existencialistas y neopositivistas interesados por el marxismo, y tambi\u00e9n entre marxistas interesados por el existencialismo o el neopositivismo.<\/p>\n<p>Es verdad que puede hacerse remontar a Engels uno de los peores rasgos de la tradici\u00f3n marxista, el que consiste seg\u00fan una eufem\u00edstica expresi\u00f3n de Roger Garaudy, en \u00abanticiparse\u00bb a los resultados de la ciencia<sup>1<\/sup>. Pero eso es verdad s\u00f3lo parcialmente. Engels, que repetidamente manifiesta en el <i>Anti-D\u00fchring<\/i> la principal virtud del intelectual, la modestia, no puede considerarse responsable de que cierta inveterada beater\u00eda insista en considerar su modesto manual divulgador como \u00abuna enciclopedia del marxismo\u00bb<sup>2<\/sup>. La causa principal de ese efecto paralizador del pensamiento cient\u00edfico positivo<sup>3<\/sup>\u00a0no es la limitaci\u00f3n hegeliana de Engels, sino determinadas circunstancias dif\u00edcilmente evitables, e inevitables en el pasado, de la relaci\u00f3n del movimiento obrero con sus cl\u00e1sicos.<\/p>\n<p>Por regla general, un cl\u00e1sico \u2013por ejemplo, Euclides\u2013 no es, para los hombres que cultivan su misma ciencia, m\u00e1s que una fuente de inspiraci\u00f3n que define, con mayor o menor claridad, las motivaciones b\u00e1sicas de su pensamiento. Pero los cl\u00e1sicos del movimiento obrero han definido, adem\u00e1s de unas motivaciones intelectuales b\u00e1sicas, los fundamentos de la pr\u00e1ctica de aquel movimiento, sus objetivos generales. Los cl\u00e1sicos del marxismo son cl\u00e1sicos de una concepci\u00f3n del mundo, no de una teor\u00eda cient\u00edfico-positiva especial. Esto tiene como consecuencia una relaci\u00f3n de adhesi\u00f3n militante entre el movimiento obrero y sus cl\u00e1sicos. Dada esta relaci\u00f3n necesaria, es bastante natural que la perezosa tendencia a no ser cr\u00edtico, a no preocuparse m\u00e1s que de la propia seguridad moral, pr\u00e1ctica, se imponga frecuentemente en la lectura de estos cl\u00e1sicos, consagrando injustamente cualquier estado hist\u00f3rico de su teor\u00eda con la misma intangibilidad que tienen para un movimiento pol\u00edtico-social los objetivos program\u00e1ticos que lo definen. Si a esto se suma que la lucha contra el marxismo \u2013desde afuera y desde dentro del movimiento obrero, por lo que suele llamarse \u00abrevisionismo\u00bb\u2013 mezcla a su vez, por razones muy f\u00e1ciles de entender, la cr\u00edtica de desarrollos te\u00f3ricos m\u00e1s o menos caducados con la traici\u00f3n a los objetivos del movimiento, se comprende sin m\u00e1s por qu\u00e9 una lectura perezosa y dogm\u00e1tica de los cl\u00e1sicos del marxismo ha tenido hasta ahora la partida f\u00e1cil. Y la partida f\u00e1cil se convirti\u00f3 en partida ganada por la simult\u00e1nea coincidencia de las necesidades de divulgaci\u00f3n \u2013siempre simplificadora\u2013 con el estrecho aparato montado por [Andr\u00e9i] Zhd\u00e1nov y Stalin para la organizaci\u00f3n de la cultura marxista. Es probablemente justo admitir que acaso esa simplificaci\u00f3n del marxismo fuera dif\u00edcilmente evitable durante el impresionante proceso de alfabetizaci\u00f3n y de penetraci\u00f3n de la t\u00e9cnica cient\u00edfica en la arcaica sociedad rusa de hace cincuenta a\u00f1os. Pero hoy, a un nivel mucho m\u00e1s crecido de las fuerzas productivas tanto en los pa\u00edses socialistas cuanto en los capitalistas, la tarea de liberar al marxismo de la dogm\u00e1tica y clerical lectura de sus cl\u00e1sicos es tan urgente como para arrostrar por ella cualquier riesgo.<\/p>\n<p>Ahora bien: el camino marxista que lleva a ese objetivo no pasa por la recusaci\u00f3n de Engels. La tesis \u2013antigua, pero hoy revitalizada sobre todo por el existencialismo franc\u00e9s\u2013 de que hay que liberar al marxismo de un \u00abengelsismo\u00bb naturalista e ingenuo adjetivamente sobrea\u00f1adido a la \u00absabidur\u00eda\u00bb social o humanista de Marx, empieza por ser hist\u00f3ricamente falsa. La inmadurez del pensamiento dial\u00e9ctico de Engels, al menos en lo que hace referencia a la relaci\u00f3n entre concepci\u00f3n comunista del mundo y ciencia positiva de la naturaleza, se encuentra sin duda tambi\u00e9n en Marx. Cierto que en menor medida en la obra de Marx. Pero eso se debe principalmente a la \u00abdivisi\u00f3n del trabajo\u00bb que gobernaba la actuaci\u00f3n de los dos fundadores del marxismo, seg\u00fan indica el propio Engels en el <i>Anti-D\u00fchring<\/i>. Por esa divisi\u00f3n del trabajo, Marx no se ha visto en la necesidad de dar versiones generales, compendiadas y divulgadoras, de su pensamiento (la \u00fanica vez que lo ha hecho, en <i>La ideolog\u00eda alemana<\/i>, ha entregado, es cierto, el manuscrito a la \u00abroedora cr\u00edtica de las ratas\u00bb) y as\u00ed ha podido concentrarse en la elaboraci\u00f3n del material f\u00e1ctico (<i>El Capital<\/i>) y en el \u00aban\u00e1lisis concreto de la situaci\u00f3n concreta\u00bb (sus art\u00edculos y estudios hist\u00f3ricos). Es verdad que hay que buscar la esencia del marxismo m\u00e1s en ese inmenso esfuerzo de Marx por entender lo concreto que en las prematuras exposiciones generales de Engels. Pero si Marx hubiera tenido que escribir \u00e9stas, habr\u00eda ca\u00eddo seguramente en los mismos inevitables sometimientos a Hegel, por la necesidad de aferrarse al \u00abmaterial intelectual\u00bb disponible para expresar una primera toma de consciencia de las propias motivaciones intelectuales. En todo caso, Marx ha supervisado el trabajo de Engels en el <i>Anti-D\u00fchring.<\/i> De ello da testimonio Engels en el pr\u00f3logo a la segunda edici\u00f3n del libro: \u00abComo el punto de vista aqu\u00ed desarrollado ha sido en su m\u00e1xima parte fundado y desarrollado por Marx, en su m\u00ednima parte por m\u00ed, era obvio entre nosotros que esta exposici\u00f3n m\u00eda no pod\u00eda realizarse sin ponerse en su conocimiento. Le le\u00ed el manuscrito entero antes de llevarlo a la imprenta, y el d\u00e9cimo cap\u00edtulo de la secci\u00f3n sobre econom\u00eda (\u201cDe la <i>Historia cr\u00edtica\u201d<\/i>) ha sido escrito por Marx [&#8230;] Siempre fue costumbre nuestra ayudarnos rec\u00edprocamente en cuestiones cient\u00edficas especiales.\u00bb Es incluso muy probable que la desorientada concepci\u00f3n del c\u00e1lculo infinitesimal que expone Engels en el <i>Anti-D\u00fchring <\/i>proceda de Marx. De Marx se conservan m\u00e1s de 1.000 folios con c\u00e1lculos y reflexiones matem\u00e1ticas que el Instituto sovi\u00e9tico no ha editado hasta ahora (probablemente con muy buen acuerdo).<\/p>\n<p>As\u00ed, pues, la tesis de un \u00abengelsismo\u00bb, naturalista e ingenuo siempre, e idealista a veces, con el que Marx no tendr\u00eda nada que ver, es por de pronto poco arg\u00fcible hist\u00f3ricamente. Pero, adem\u00e1s, no es nada marxista. Pues el marxismo es una concepci\u00f3n del mundo expl\u00edcita, y tiene por fuerza que contener tambi\u00e9n una visi\u00f3n de las relaciones del hombre con la naturaleza y, consiguientemente, de la naturaleza misma y de la ciencia que la estudia. Prescindir de explicitar ese aspecto de la concepci\u00f3n del mundo no es marxismo depurado, sino positivismo o existencialismo: positivismo, cuando la actitud se basa en el juicio de que no hay m\u00e1s posibilidad de pensamiento racional que la que consiste en recoger datos emp\u00edrico-sensibles, orden\u00e1ndolos a lo sumo, por econom\u00eda de pensamiento, en teor\u00edas; existencialismo, cuando el rehuir la tarea de explicitar la propia concepci\u00f3n de la naturaleza, cient\u00edficamente conocida a trav\u00e9s de las compartimentadas abstracciones de la ciencia, se basa en la idea de que las verdaderas relaciones del hombre con la naturaleza no tienen nada que ver con la ciencia, la fe en la cual habr\u00eda que destruir, seg\u00fan la expresi\u00f3n de Sartre.<\/p>\n<p>La primera actitud, la neopositivista, tiene como consecuencia la entrega de la concepci\u00f3n del mundo \u2013de las cuestiones que, como vio Kant precisamente al inaugurar la filosof\u00eda cr\u00edtica, son ineliminables del pensamiento\u2013 a instancias no racionales, las cuales se defienden, gracias a esa inhibici\u00f3n, de la progresiva destrucci\u00f3n a que las ha ido sometiendo la ciencia a medida que el cambio social iba debilitando sus ra\u00edces en la vida humana; la segunda actitud, la existencialista, est\u00e1 relacionada con una concepci\u00f3n de la libertad como puro vac\u00edo de la consciencia. Para esa concepci\u00f3n de la libertad, todo lo que no es \u00abaut\u00e9ntica\u00bb o \u00abpropia\u00bb decisi\u00f3n del individuo es ilibertad. Y es claro que el conocimiento cient\u00edfico positivo no es decisi\u00f3n propia del individuo.<\/p>\n<p>Pero es decisi\u00f3n propia del hombre el hacer ciencia, y el considerar que los \u00fanicos datos de que se puede partir para intentar comprender incluso aquello que nunca es dato cient\u00edfico \u2013la totalidad universal y las totalidades particulares en su concreta cualidad real\u2013 son los datos de la ciencia. Esta decisi\u00f3n es efectivamente propia del marxismo, y est\u00e1 program\u00e1ticamente expuesta por Engels en el <i>Anti-D\u00fchring <\/i>precisamente, en los varios pasos del mismo en que se niega a que la concepci\u00f3n comunista del mundo pueda ser un sistema filos\u00f3fico.<\/p>\n<p>Queda el hecho de que, si no puede ser un sistema, entonces tampoco puede ser inmutable, sino que tiene que cambiar de lenguaje y de arranques f\u00e1cticos en la medida en que cambien el conocimiento y la sociedad humana que conoce. El marxismo es, en su totalidad concreta, el intento de formular conscientemente las implicaciones, los supuestos y las consecuencias del esfuerzo por crear una sociedad y una cultura comunistas. Y lo mismo que cambian los datos espec\u00edficos de ese esfuerzo, sus supuestos, sus implicaciones y sus consecuencias f\u00e1cticas, tienen que cambiar sus supuestos, sus implicaciones y sus consecuencias te\u00f3ricas particulares: su horizonte intelectual de cada \u00e9poca. Lo \u00fanico que no puede cambiar en el marxismo sin que \u00e9ste se desvirt\u00fae es su planteamiento general materialista y dial\u00e9ctico, el cual puede resumirse en un conjunto de principios bastante reducido, con los dos siguientes \u2013los m\u00e1s generales y tambi\u00e9n m\u00e1s formales\u2013 en cabeza: que todo el ser es material, y que sus diversos estados cualitativos \u2013la consciencia, por ejemplo\u2013 son composiciones de la materia en movimiento; y que ese constante movimiento y cambio del ser, con su real creaci\u00f3n de cualidad nueva, se act\u00faa por s\u00ed mismo, por composici\u00f3n dial\u00e9ctica. De esos dos principios m\u00e1ximamente generales de la concepci\u00f3n marxista del mundo se desprenden dos necesidades metodol\u00f3gicas, que son tambi\u00e9n m\u00e1s generales e inmutables del pensamiento marxista: 1\u00aa, no admitir como datos gen\u00e9ticos m\u00e1s que los de la explicaci\u00f3n cient\u00edfico-positiva, en el estadio de desarrollo en que \u00e9sta se encuentra en cada \u00e9poca; 2\u00aa, recuperar a partir de ellos la concreci\u00f3n de las formaciones complejas y superiores, no mediante la admisi\u00f3n de causas extramundanas que introdujeran desde afuera en la materia las nuevas cualidades definidoras de cada formaci\u00f3n compleja y superior, sino considerando cada una de esas formaciones, una vez dada realmente, en su actividad y su movimiento, sobre todo en tres despliegues de la misma que, aunque imbricados en la realidad, pueden distinguirse como<i> <\/i>intra-acci\u00f3n (dialecticidad interna) de la formaci\u00f3n, re-acci\u00f3n<i> <\/i>de cada formaci\u00f3n compleja sobre las instancias gen\u00e9ticamente previas que le descubre el an\u00e1lisis reductivo de la ciencia, e<b> <\/b>inter-acci\u00f3n o acci\u00f3n rec\u00edproca de la formaci\u00f3n con las diversas formaciones de su mismo nivel anal\u00edtico-reductivo.<\/p>\n<p>Ya esos rasgos esenciales de la concepci\u00f3n del mundo y del m\u00e9todo dial\u00e9ctico marxistas <i>deben<\/i> excluir toda fijaci\u00f3n dogm\u00e1tica de esos resultados de su concreta aplicaci\u00f3n, puesto que \u00e9sta debe tener como punto de partida los datos anal\u00edticos de la ciencia en cada momento. Por lo dem\u00e1s, es claro que s\u00f3lo por eso puede cumplir el marxismo la tarea que Engels mismo enuncia en el <i>Anti-D\u00fchring<\/i> como esencial, y que es, desde luego, m\u00e1s importante que cualquier pasivo momento especulativo: el llevar y mantener el socialismo a una altura cient\u00edfica.<\/p>\n<p>Que todo esto haya estado insuficientemente claro en el desarrollo \u2013no en la formulaci\u00f3n general, como prueba la insistencia, en el <i>Anti-D\u00fchring<\/i>, en negar que tenga sentido concreto hablar de \u00abverdades absolutas y eternas\u00bb\u2013 para Engels y seguramente para Marx, parece fuera de duda. Como tambi\u00e9n debe estarlo, por otra parte, que las perjudiciales consecuencias que ello ha tenido para el marxismo son menos imputables a Engels que a las vicisitudes del movimiento obrero y de la construcci\u00f3n del socialismo en la U.R.S.S. Mas la tarea de Engels en el <i>Anti-D\u00fchring<\/i>, que consiste en explicitar, desde su particular situaci\u00f3n hist\u00f3rico-cultural, la concepci\u00f3n comunista del mundo, es una tarea esencial al pensamiento marxista, tarea que \u00e9ste debe replantearse constantemente. Seguramente m\u00e1s en el \u00aban\u00e1lisis concreto de la situaci\u00f3n concreta\u00bb, horizonte en el cual se hace operativa la dial\u00e9ctica materialista, que en laxas exposiciones de conjunto, progresivamente vac\u00edas a medida que se alejan de la ciencia positiva y de lo concreto. Pero tambi\u00e9n, sin gran pretensi\u00f3n de contenido, a la mayor lejan\u00eda de la investigaci\u00f3n positiva, a saber, en el \u00e1mbito de la visi\u00f3n general de la realidad, la cual inspira de hecho, aunque no como factor \u00fanico, la ciencia misma.<\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 10pt;\">Notas<br \/>\n<\/span><\/strong><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>1<\/sup>\u00a0En <i>Perspectives de l\u00b4homme<\/i>, Par\u00eds, PUF, 1960.<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>2<\/sup>\u00a0Marx-Engels, <i>Werke<\/i>, edici\u00f3n alemana paralela a la rusa dirigida por el Instituto de Marxismo-Leninismo cerca del C[omit\u00e9] C[entral] del P.C.U.S., vol. 20, Berl\u00edn, 1962, pr\u00f3logo, p\u00e1g. VIII.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>3<\/sup>\u00a0Garaudy, en el libro antes citado, trae unas palabras del destacado f\u00edsico sovi\u00e9tico D.I. Blojinzev que prueban que la expresi\u00f3n usada arriba no es una exageraci\u00f3n. \u00abCon que tal o cual hecho o tal o cual teor\u00eda pudieran estar ligados al idealismo o al positivismo, o interpretados seg\u00fan el esp\u00edritu de esas filosof\u00edas, bastaba para que se rechazara completamente el contenido de aquel hecho o de aquella teor\u00eda\u00bb.<\/span><\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"4\"><\/a> <b>4. El pr\u00f3logo de OME-35<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Para la publicaci\u00f3n del <i>Anti-D\u00fchring<\/i> en OME (OME-35), Sacrist\u00e1n escribi\u00f3 una \u00abNota editorial\u00bb, texto complementario del pr\u00f3logo que escribi\u00f3 para la traducci\u00f3n castellana de 1964 (Grijalbo, M\u00e9xico) del cl\u00e1sico engelsiano.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En <i>Dial\u00e9ctica de la ecolog\u00eda. Socialismo y Naturaleza<\/i>, p. 122, observa John Bellamy Foster: \u00ab<i>Anti-D\u00fchring<\/i> se convirti\u00f3 en una de las obras m\u00e1s influyentes de su \u00e9poca por su amplitud, ya que abordaba la filosof\u00eda, las ciencias naturales y las ciencias sociales. Contribuy\u00f3 a impulsar el desarrollo de un materialismo de izquierda en la ciencia, que m\u00e1s tarde recibi\u00f3 un nuevo impulso con la publicaci\u00f3n de <i>Dial\u00e9ctica de la Naturaleza<\/i><sup>1<\/sup><i>.<\/i> Esto facilit\u00f3 importantes descubrimientos ecol\u00f3gicos, especialmente en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica en las dos primeras d\u00e9cadas tras la revoluci\u00f3n, y en las Islas Brit\u00e1nicas, donde surgi\u00f3 una tradici\u00f3n inspirada tanto en Darwin como en Marx. Entre las principales figuras brit\u00e1nicas se encontraban el amigo de Marx y protegido de Darwin y Huxley, Lankester<sup>2<\/sup>, y m\u00e1s tarde destacados cient\u00edficos rojos y figuras culturales afines como Bernal, Haldane, Needham, Hogben, Levy, Caudwell, V. Gordon Chile, Farrington, Thomson y Lindsay<sup>3<\/sup>. Junto con las obras de Engels sobre ciencia, los cient\u00edficos rojos brit\u00e1nicos se basaron en gran medida en <i>Materialismo y empiriocriticismo<\/i> de Lenin. Aunque a menudo se pasa por el alto en los tratamientos del marxismo, esta tradici\u00f3n inclu\u00eda a los pensadores marxistas m\u00e1s prominentes de la \u00e9poca, en Gran Breta\u00f1a, todos ellos relacionados con la filosof\u00eda materialista y la ciencia natural. Su trabajo hundi\u00f3 profundas ra\u00edces en las ciencias naturales, cuya influencia se ha extendido hasta nuestros d\u00edas.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 10pt;\">Notas<br \/>\n<\/span><\/strong><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>1<\/sup>\u00a0OME-36. Con traducci\u00f3n de Wenceslao Roces y pr\u00f3logo de Miguel Candel.<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>2<\/sup>\u00a0Erwin Ray Lankester fue uno de los 11 asistentes al entierro de Marx.<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>3<\/sup>\u00a0Algunos de estos autores fueron trabajados por Sacrist\u00e1n y citados en sus art\u00edculos. Tambi\u00e9n en sus clases de Metodolog\u00eda de las Ciencias Sociales.<\/span><\/p>\n<p>Esta edici\u00f3n castellana de <i>La subversi\u00f3n de la ciencia por el se\u00f1or Eugen D\u00fchring <\/i>(<i>Herrn Eugen D\u00fchrings&#8217;s Umw\u00e4lzung der Wissenschaft<\/i>) reproduce la traducci\u00f3n publicada por la editorial Grijalbo en 1964 (3\u00aa edici\u00f3n, 1968). Difiere de esta en que da en ap\u00e9ndice mayor n\u00famero de borradores y otras notas de Engels, a saber, todos los textos accesibles, sin juzgar acerca de su inter\u00e9s, puesto que la publicaci\u00f3n ocurre en el marco de una edici\u00f3n lo m\u00e1s completa posible. La primera secci\u00f3n del ap\u00e9ndice presenta materiales o borradores escritos por Engels en la preparaci\u00f3n del <i>Anti-D\u00fchring<\/i>. La segunda trae acotaciones marginales de Engels a pasos del <i>Curso de econom\u00eda nacional y social <\/i>de D\u00fchring. La tercera un texto bastante completo de tema militar. La cuarta retoques al texto del <i>Anti-D\u00fchring<\/i> practicados por Engels para la redacci\u00f3n de <i>La evoluci\u00f3n del socialismo de la utop\u00eda a la ciencia<\/i>.<\/p>\n<p>El texto alem\u00e1n traducido es el de la tercera edici\u00f3n, Stuttgart, 1894, que es una edici\u00f3n ampliada respecto de la primera, y la \u00faltima preparada por Engels y aparecida antes de su muerte. La impresi\u00f3n de esa edici\u00f3n definitiva que se ha utilizado para la traducci\u00f3n es la del volumen 20 de KARL MARX, FRIEDRICH ENGELS, <i>Werke<\/i> (MEW), Berl\u00edn (Este), Dietz Verlag, 1962.<\/p>\n<p align=\"center\">*<\/p>\n<p>La edici\u00f3n del <i>Anti-D\u00fchring<\/i> considerada definitiva en <i>OME<\/i> es fruto de una evoluci\u00f3n que vale la pena rese\u00f1ar brevemente en atenci\u00f3n a lo mucho que se ha difundido y que ha influido el libro. Tanto por su presencia editorial cuanto por su uso, completa o fragmentariamente, en cursos y c\u00edrculos de estudios, el <i>Anti-D\u00fchring<\/i> es uno de los libros m\u00e1s conocidos en el movimiento obrero de los pa\u00edses industriales, por lo menos de los europeos.<\/p>\n<p>El motivo o la ocasi\u00f3n del <i>Anti-D\u00fchring<\/i> fue una pol\u00e9mica de Engels (y de Marx) con Karl Eugen D\u00fchring. Engels deseaba desde hac\u00eda tiempo un tratamiento sistem\u00e1tico del pensamiento socialista en el marco general de la ciencia de la sociedad y de la naturaleza, pero no pudo empezar a hacerlo sino tard\u00edamente. Cuando le fue posible retirarse de su trabajo empresarial en las hilaturas Ermen &amp; Engels qued\u00f3 absorbido por las tareas de la Internacional y por el torbellino pol\u00edtico subsiguiente a la guerra franco-prusiana (Comuna de Par\u00eds). El primer paso de la fase de trabajos cient\u00edficos centrada en el <i>Anti-D\u00fchring <\/i>fue un estudio del fragmento conservado (MEW 20, 472-476; <i>OME<\/i> 36). La actitud de Engels respecto de B\u00fcchner tiene bastantes parecidos con la que luego asume frente a D\u00fchring. \u00abSe les podr\u00eda dejar en paz\u00bb, dice Engels refiri\u00e9ndose a los que para \u00e9l son \u00abmaterialistas vulgares\u00bb (Vogt, Moleschott, B\u00fcchner mismo), \u00abconfi\u00e1ndoles su oficio \u2013nada deshonroso, aunque estrecho\u2013 de ense\u00f1ar al filisteo alem\u00e1n ate\u00edsmo, etc., pero 1\u00ba, los dicterios contra la filosof\u00eda (citar), y, 2\u00ba, la pretensi\u00f3n de aplicar las teor\u00edas de la naturaleza a la sociedad y reformar el socialismo. Por eso nos obligan a tomar acta de ellos.\u00bb (MEW 20, 472). Tambi\u00e9n manifestaciones m\u00e1s despectivas hay en el fragmento sobre B\u00fcchner, que probablemente est\u00e1 escrito en 1872. Hay, por ejemplo, una remisi\u00f3n a la frase de Hegel sobre \u00ablos zapatos\u00bb en<i> Enciclopedia I<\/i>, que, aunque es un dicho construido de otro modo, coincide en su uso con el castellano \u00abzapatero a tus zapatos\u00bb. Todo eso recuerda mucho lo que poco despu\u00e9s ser\u00e1 el tono predominante en el discurso de Engels sobre D\u00fchring.<\/p>\n<p>Karl Eugen D\u00fchring naci\u00f3 en Berl\u00edn el 12 de enero de 1833. Estudi\u00f3 leyes y empez\u00f3 una carrera de abogado que decidi\u00f3 truncar cuando le sobrevino la m\u00e1s grave de las varias desgracias de su vida: la ceguera. Pese a la agresividad a menudo cruel de las pol\u00e9micas literarias y filos\u00f3ficas de la\u00a0\u00e9poca, las circunstancias de la vida de D\u00fchring impresionaron a sus mismos contrincantes. Engels se manifiesta alguna vez sobre eso: \u00abEst\u00e1 a punto de aparecer en el <i>Vorw\u00e4rts<\/i> una cr\u00edtica m\u00eda de D\u00fchring. Han tenido que violentarme horrorosamente para que cargara con este trabajo desagradable: desagradable porque el pobre hombre es ciego, de modo que las armas no son iguales; pero, sin embargo, su colosal arrogancia me impide tenerlo en\u00a0cuenta.\u00bb (Carta de Engels a Johann Philipp Becker, 20\/11\/1876; MEW 34, 228.)<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n despu\u00e9s de aparecidos los tres primeros art\u00edculos de la serie en el <i>Vorw\u00e4rts <\/i>usa Engels la misma argumentaci\u00f3n para acallar el mismo desasosiego: \u00abY si se quejan de mi <i>tono<\/i>, espero que no te olvides de recordarles el tono del se\u00f1or D\u00fchring a prop\u00f3sito de Marx y de sus dem\u00e1s predecesores, y, en particular, que yo argumento, y detalladamente, mientras que D[\u00fchring] se limita a falsear e insultar a sus predecesores.\u00bb (Carta de Engels a Wilhelm Liebknecht, 9\/1\/1877; MEW 34, 239. Wilhelm Liebknecht, padre de Karl, era director del <i>Vorw\u00e4rts<\/i>.)<\/p>\n<p>Y cuando el que ejerce represalias contra imprudencias de D\u00fchring es otro, Engels se muestra todav\u00eda m\u00e1s piadoso, aunque no menos despectivo, como en este paso referente a uno de los f\u00edsicos m\u00e1s importantes de la \u00e9poca: \u00ab\u00a1Qu\u00e9 mezquino tiene que ser Helmholtz cuando no solo se enfada por lo que dice D\u00fchring, sino que incluso se enfada hasta el punto de colocar a la facultad berlinesa ante la alternativa: o se expulsa a D\u00fchring o me voy yo! \u00a1Como si la entera obra de D\u00fchring, con toda su col\u00e9rica envidia, tuviera en la ciencia ni el peso de un pedo! Lo que pasa es que Helmholtz, que es un distinguid\u00edsimo experimentador, no es en absoluto mejor fil\u00f3sofo que D[\u00fchring]. Y, adem\u00e1s, el catedr\u00e1tico alem\u00e1n es la c\u00faspide de la civilizaci\u00f3n peque\u00f1o-burguesa y micro-urbana, principalmente en Berl\u00edn. \u00bfEn qu\u00e9 otro lugar del mundo buscar\u00eda, p. e., un hombre de la fama cient\u00edfica de Virchow satisfacer su ambici\u00f3n suprema con el cargo de concejal?\u00bb (Carta de Engels a Wilhelm Bracke, 25\/6\/1877; MEW 34, 279.)<\/p>\n<p>El ataque de Helmholtz y de otros catedr\u00e1ticos berlineses a D\u00fchring (que desde 1863 era Privatdozent, esto es, profesor sin c\u00e1tedra, en la Universidad de Berl\u00edn) replicaba a las cr\u00edticas de D\u00fchring al funcionamiento de la Universidad y de la ense\u00f1anza en general. D\u00fchring hab\u00eda tenido ya un per\u00edodo de actividad docente con \u00e9xito, hasta el punto de que en 1866\u00a0cuando Bismarck dese\u00f3 un informe sobre la cuesti\u00f3n obrera, encarg\u00f3 a su consejero Hermann Wagener que se lo pidiera a D\u00fchring. Tambi\u00e9n este incidente \u2013que Engels reprocha a D\u00fchring en su cr\u00edtica\u2013 desemboc\u00f3, por lo dem\u00e1s, en sinsabores para el docente berlin\u00e9s: Wagener public\u00f3 como suyo en 1867 el informe que le entreg\u00f3 D\u00fchring; este se querell\u00f3 (y al final gan\u00f3 la causa en 1868).<\/p>\n<p>En 1873 los catedr\u00e1ticos berlineses impusieron la expulsi\u00f3n de D\u00fchring de la Universidad; D\u00fchring encontr\u00f3 empleo en un liceo femenino privado, pero solo hasta 1877. En esa fecha el viejo litigio con la Universidad de Berl\u00edn, enconado por una nueva publicaci\u00f3n cr\u00edtica de D\u00fchring sobre la educaci\u00f3n de las mujeres, qued\u00f3 definitivamente zanjado por la autoridad acad\u00e9mica con la privaci\u00f3n de la <i>venia docendi<\/i>, es decir, del derecho a ense\u00f1ar.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de esa fecha D\u00fchring, a pesar de su longevidad, no public\u00f3 ya nada de consideraci\u00f3n. Muri\u00f3 en Nowawes, cerca de Berl\u00edn, el 21 de septiembre de 1921. He aqu\u00ed una relaci\u00f3n de sus principales escritos:<\/p>\n<p><i>Kapital und Arbeit<\/i> (Capital y trabajo), 1865.<br \/>\n<i>Nat\u00fcrliche Dialektik <\/i>(Dial\u00e9ctica natural), 1865.<br \/>\n<i>Carey&#8217;s Umw\u00e4lzung der Volkswirtschaftslehre und Socialwissenschaft<\/i> (La subversi\u00f3n de la doctrina econ\u00f3mica y de la ciencia social por Carey), 1865.<br \/>\n<i>Kritische Grundlegung der Volkswirtschaftslehre<\/i> (Fundamentaci\u00f3n cr\u00edtica de la doctrina econ\u00f3mica), 1866,<br \/>\nRese\u00f1a del Libro Primero de <i>El Capital<\/i> de Karl Marx en la revista <i>Erg\u00e4nzungsbl\u00e4tter zur Kenntnis der Gegenwart<\/i>, 3. Band, Heft 3, 1868.<br \/>\n<i>Die Schicksale meiner socialen Denkschrift <\/i>( . . . ) (Los avatares de mi informe social&#8230;), 1868.<br \/>\n<i>Geschichte der National\u00f6konomie und des Sozialismus<\/i> (Historia de la econom\u00eda nacional y del socialismo), 1871.<br \/>\n<i>Cursus der National- und Social\u00f6konomie Einschliesslich der Hauptpunkte der Finanzpolitik<\/i> (Curso de econom\u00eda nacional y social, con los puntos principales de la pol\u00edtica financiera), 1873.<br \/>\n<i>Kritische Geschichte der allgemeinen Principien der Mechanik<\/i> (Historia cr\u00edtica de los principios generales de la mec\u00e1nica), 1873.<br \/>\n<i>Cursus der Philosophie als streng wissenschaftlicher Weltanschauung und Lebensgestaltung<\/i> (Curso de filosof\u00eda como visi\u00f3n del mundo y configuraci\u00f3n de la vida rigurosamente cient\u00edficas), 1875.<br \/>\n<i>Der Weg der H\u00f6heren Berufsbildung der Frauen und die Lehrweise der Universit\u00e4ten<\/i> (El camino de la formaci\u00f3n profesional superior de las mujeres y el modo de ense\u00f1ar de las Universidades), 1877.<\/p>\n<p>En cuanto a las ideas de D\u00fchring, he aqu\u00ed los r\u00f3tulos bajo los cuales se las menciona en la historia del pensamiento social: D\u00fchring cultivaba en filosof\u00eda lo que \u00e9l mismo llamaba \u00abpersonalismo\u00bb y estimaba de filiaci\u00f3n feuerbachiana; en econom\u00eda se le considera af\u00edn a dos economistas de los que Karl Marx llamaba \u00abvulgares\u00bb: Friedrich List (1789-1866) y Henry Charles Carey (1793-1879). En pol\u00edtica econ\u00f3mica se esforzaba por desarrollar un sistema de autarqu\u00eda que ten\u00eda precedentes a\u00fan vivos entonces en Alemania, incluso en cuanto a su inspiraci\u00f3n filos\u00f3fico-patri\u00f3tica (Fichte). En su teor\u00eda pol\u00edtico-social profesaba el \u00absocietarismo\u00bb, t\u00e9rmino con el que designaba un sistema de comunidades enlazadas por relaciones de mercado e inspiradas por una moral socialista; y tambi\u00e9n sostuvo el antisemitismo.<\/p>\n<p>La influencia de D\u00fchring en la socialdemocracia alemana fue breve, pero considerable. No solo figuras pasajeras, como Enss o Most, sino tambi\u00e9n, por algunos a\u00f1os, los dirigentes de m\u00e1s peso, como Bernstein y Bebel, apreciaron en mayor o menor medida sus escritos. Todav\u00eda en la primavera de 1874 public\u00f3 Bebel (aunque an\u00f3nimamente) dos art\u00edculos sobre D\u00fchring en el <i>Volksstaat.<\/i><\/p>\n<p>A la buena recepci\u00f3n inicial de D\u00fchring siguieron luego el olvido de sus trabajos y hasta el rid\u00edculo para su nombre, esto \u00faltimo a causa del peso de sus contrincantes o v\u00edctimas de sus ataques, o ambas cosas a la vez; pues unos y otras son, con frecuencia desafortunada para D\u00fchring, celebridades aplastantes: Darwin, Engels, Helmholtz, Marx.<\/p>\n<p>Hacia la mitad del siglo XX se produce una modesta recuperaci\u00f3n de respeto por el recuerdo de D\u00fchring, no m\u00e1s all\u00e1, sin embargo, de una ligera recomposici\u00f3n de su imagen. Hab\u00eda un precedente importante de finales del siglo XIX: en 1883 Ernst Mach, en un c\u00e9lebre libro que abri\u00f3 toda una \u00e9poca en la filosof\u00eda de la ciencia, la <i>Exposici\u00f3n hist\u00f3rico-critica de la mec\u00e1nica<\/i> (<i>Die Mechanik in ihrer Entwicklung historisch-kritisch dargestellt<\/i>), hab\u00eda citado la <i>Historia cr\u00edtica de los principios generales de la mec\u00e1nica<\/i> de D\u00fchring, que es de 1873, como \u00fanico precedente de su propio trabajo. En la revista <i>Zeitschrift f\u00fcr National\u00f6konomie<\/i>, n\u00famero de septiembre de 1931, E. Schams (\u00abDie Anf\u00e4nge lehrgeschichtlicher Betrachtungsweise in der National\u00f6konomie\u00bb &lt;\u00abLos comienzos del punto de vista de la historia de las doctrinas en la econom\u00eda nacional\u00bb&gt;) ve\u00eda en la <i>Historia de la econom\u00eda nacional y del socialismo <\/i>de D\u00fchring (1871) los comienzos de la historiograf\u00eda cient\u00edfica de las ideas en el campo de la econom\u00eda. Las ignorancias de D\u00fchring registradas por Marx en su aportaci\u00f3n al \u00abAnti-D\u00fchring\u00bb (el cap. X de la segunda secci\u00f3n) aconsejan no dar demasiada importancia a ese reconocimiento. Por \u00faltimo, por los a\u00f1os 1940, Schumpeter, aunque recuerda la mala calidad t\u00e9cnica de los trabajos de D\u00fchring, pone en su haber la cr\u00edtica de la concepci\u00f3n mecanicista de la relaci\u00f3n entre las relaciones de producci\u00f3n y la totalidad de la estructura social. (<i>Historia del an\u00e1lisis econ\u00f3mico<\/i>, trad. castellana, 1971.)<\/p>\n<p align=\"center\">*<\/p>\n<p>Engels escribe en el pr\u00f3logo al <i>Anti-D\u00fchring<\/i> y repite en varios lugares que no ha emprendido ese trabajo por gusto ni espont\u00e1neamente. Por su gusto no se habr\u00eda ocupado de D\u00fchring despu\u00e9s de haber discutido en el peri\u00f3dico <i>Der Volksstaat<\/i> la campa\u00f1a proteccionista de los peque\u00f1os terratenientes prusianos productores de aguardiente (\u00abAguardiente prusiano en la Dieta del Imperio\u00bb,<i> Der Volksstaat,<\/i> serie de tres art\u00edculos aparecidos los d\u00edas 25\/2\/1876, 27\/2\/1876 y 1\/3\/1876). En uno de los art\u00edculos alud\u00eda Engels burlescamente a D\u00fchring consider\u00e1ndole part\u00edcipe del proteccionismo de von Kardorff y llam\u00e1ndole \u00abel m\u00e1s reciente adepto y, al mismo tiempo, regenerador del socialismo\u00bb (MEW 19, 37-46.) En el <i>Anti-D\u00fchring<\/i> hay tambi\u00e9n una alusi\u00f3n ir\u00f3nica a este tema.<\/p>\n<p>La idea de redactar un trabajo pol\u00e9mico amplio sobre D\u00fcring le es sugerida a Engels, primero, por Wilhelm Liebknecht, en cartas, de 1\/2\/1875, 21\/4\/1875 y 16\/5\/1876. En esta \u00faltima escribe Liebknecht: \u00abTe adjunto un manuscrito de Most que te mostrar\u00e1 que la epidemia D\u00fchring ha contagiado incluso a gente por lo com\u00fan razonable (&#8230; )\u00bb.<\/p>\n<p>La lectura del texto de Most, muy influido por D\u00fchring, preocup\u00f3 a Engels, que escribi\u00f3 poco despu\u00e9s a Marx (24\/5\/1876): \u00abNo hay duda de que esta gente se imagina que D\u00fchring, con sus vulgares y biliosos ataques contra ti, resulta intocable para nosotros, porque si ponemos en rid\u00edculo sus estupideces te\u00f3ricas parecer\u00e1 que nos tomamos venganza de aquellos ataques personales (&#8230;) este asunto me ha puesto furioso, y es cosa de preguntarse si no habr\u00e1 llegado el momento de considerar en serio nuestra posici\u00f3n vis-\u00e0-vis de ese se\u00f1or.\u00bb (MEW 34, 12-13.)<\/p>\n<p>Las muy citadas frases de Marx definiendo su posici\u00f3n respecto de D\u00fchring son respuesta a esa carta de Engels:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Mi opini\u00f3n es que \u00abposici\u00f3n vis-\u00e0-vis de ese se\u00f1or\u00bb solo se puede tomar criticando a D\u00fchring sin contemplaciones. Es evidente que ha ido revolviendo entre los tarugos y los ambiciosillos literarios que simpatizan con \u00e9l para evitar esa cr\u00edtica (&#8230; ). Por lo que hace <i>in specie<\/i> al se\u00f1or Most, es natural que tenga a D\u00fchring por cumplido pensador, porque D\u00fchring proclama que Most ha conseguido por fin convertir <i>El Capital<\/i> en algo razonable. D\u00fchring adula sistem\u00e1ticamente a esos tarugos, los cuales no tienen motivo para quejarse de lo mismo de nuestra parte. (Carta de Marx a Engels, 25\/1\/1876; MEW 34, 14-16.)<\/p>\n<p>Parece claro que en ese mes de mayo de 1876 deciden Engels y Marx emprender la cr\u00edtica de D\u00fchring, pues, tres d\u00edas despu\u00e9s de la \u00faltima carta citada de Marx, Engels le escribe unas l\u00edneas que revelan tanto lo poco que aprecia a D\u00fchring como el estilo pol\u00e9mico de la \u00e9poca:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00abAnyhow, I have him on the hip now. Tengo ya mi plan, j&#8217;ai mon plan. Primero me meto en el l\u00edo con toda objetividad y aspecto serio, y el tratamiento se endurece a medida que se amontonan pruebas de los absurdos por un lado y las perogrulladas por otro; y al final caer\u00e1 chuzos de punta.\u00bb (Carta de Engels a Marx, 28\/5\/1876; MEW 34, 17-19.)<\/p>\n<p>De todos modos, antes de lanzarse a la pol\u00e9mica, Engels ofrece de vez en cuando estimaciones menos despectivas del objeto de su trabajo. En esa misma carta reci\u00e9n citada escribe a prop\u00f3sito de las urgencias de Liebknecht, director del peri\u00f3dico en el que han de aparecer los art\u00edculos de Engels contra D\u00fchring:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00abLo de Wilhelm (Liebknecht) no es solo falta de originales (&#8230;) Es su ansia de rellenar los huecos de nuestra teor\u00eda, de tener una respuesta para toda pregunta filistea y una imagen de la sociedad futura, porque el cursi filisteo le pregunta tambi\u00e9n por ella (&#8230;) Pero con todo eso me coloca en una situaci\u00f3n en la que tengo que reconocer que D\u00fchring es, a pesar de todo, un hombre culto al lado de los te\u00f3ricos chapuceros del <i>Volksstaat,<\/i> y que sus <i>opera<\/i> son, a pesar de todo, mejores que las de esos caballeros subjetiva y objetivamente oscuros.\u00bb<\/p>\n<p>Durante las vacaciones del verano de 1876, que pas\u00f3 en la playa de Ramsgate, Engels complet\u00f3 sus lecturas de D\u00fchring. En la correspondencia queda alg\u00fan testimonio:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00ab(&#8230;) aqu\u00ed me consuelo con la filosof\u00eda de D\u00fchring: nunca jam\u00e1s se hab\u00eda escrito una plasta tan inconsistente. Trivialidades enf\u00e1ticas y nada m\u00e1s, y entre ellas memez completa, pero todo dispuesto con cierta habilidad para un p\u00fablico al que el autor conoce muy bien, un p\u00fablico que quiere aprender r\u00e1pidamente a hablar de todo a fuerza de sopa boba y poco esfuerzo.\u00bb (Carta de Engels a Marx, 25\/7\/1876; MEW 34, 20).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00abCon el atontamiento de balneario espes\u00e1ndose cada vez m\u00e1s, la lectura adecuada era, naturalmente, la natural filosof\u00eda de la realidad del se\u00f1or D\u00fchring. Nunca hab\u00eda visto yo cosa tan natural. Se trata siempre de cosas naturales, con la particularidad de que es natural todo lo que al se\u00f1or D\u00fchring le parece natural, raz\u00f3n por la cual parte siempre de \u00abproposiciones axiom\u00e1ticas\u00bb pues lo que es natural no necesita prueba.\u00bb (Carta de Engels a Marx, 25\/8\/1876; MEW 34, 26-27.)<\/p>\n<p>Marx empez\u00f3 a enviar a Engels textos de su cap\u00edtulo el 5 de marzo de 1877:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00abDear Fred,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Adjunto d\u00fchringiana. Me era imposible leer al chico sin darle inmediata y concienzudamente en la cresta.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Ahora que con esto he entrado en la lectura (y la parte que empieza con Ricardo, y que a\u00fan no he le\u00eddo, debe de contener muchas perlas deliciosas), cosa para la cual hace falta paciencia, pero tambi\u00e9n una estaca en la mano, ser\u00e9 capaz de saborearlo tranquilamente en el futuro. Una vez que se hace uno con el muchacho y se tiene el tic de su m\u00e9todo, resulta un escribidor divertido.\u00bb (Carta de Marx a Engels, 5\/3\/1877; MEW 34, 36.)<\/p>\n<p>El acuse de recibo de Engels es del d\u00eda siguiente:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00abQuerido Moro,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Muchas gracias por el largo trabajo a prop\u00f3sito de la \u00abHistoria Cr\u00edtica\u00bb [de D\u00fchring]. Es m\u00e1s de lo que necesito para barrer completamente al mozo tambi\u00e9n en este campo. Realmente Lawrow tiene cierta raz\u00f3n en que hasta ahora trato demasiado bien al fulano. Cuando vuelvo a mirar el \u00abCurso de ec.[onom\u00eda nacional]\u00bb, ahora que conozco al mozo y su estilo y ya no necesito temer que detr\u00e1s de la ch\u00e1chara haya algo m\u00e1s sutil, porque la hinchada trivialidad resplandece por doquier, tambi\u00e9n a m\u00ed me parece que har\u00eda falta m\u00e1s desprecio.\u00bb (Carta de Engels a Marx, 6\/3\/1877; MEW 34, 37.)<\/p>\n<p>Con \u00abhasta ahora\u00bb Engels se refiere a las entregas ya publicadas en el <i>Vorw\u00e4rts<\/i>. El texto, en efecto, empez\u00f3 a publicarse en forma de art\u00edculos a partir del 3\/1\/1877, mientras Engels terminaba la redacci\u00f3n de la parte o secci\u00f3n primera.<\/p>\n<p>Marx todav\u00eda contin\u00faa sus entregas. El 7\/3\/1877 escribe una serie de observaciones sobre cuestiones particulares de la obra de Hume y las obras de los fisi\u00f3cratas. Y todav\u00eda el 8\/8\/1877 entrega a Engels el \u00abtableau \u00e9conomique\u00bb de Quesnay con glosas (por cierto que aconseja a Engels que no publique el esquema, sino que lo explique con palabras) y le lleva libros para la documentaci\u00f3n de la secci\u00f3n tercera del \u00abAnti-D\u00fchring\u00bb.<\/p>\n<p>Tanto Marx cuanto Engels conservan hasta el final del trabajo una sensaci\u00f3n de hast\u00edo, fruto del malestar que les provoca la interrupci\u00f3n de otros estudios m\u00e1s sustantivos. As\u00ed, por ejemplo, Marx escribe a Wilhelm Liebknecht el 7\/10\/1877 (MEW 34, 209): \u00abEngels est\u00e1 ocupado en el trabajo sobre D\u00fchring. Es un gran sacrifico por su parte, porque para atender a eso tiene que interrumpir un trabajo incomparablemente m\u00e1s importante.\u00bb<\/p>\n<p>El \u00abtrabajo incomparablemente m\u00e1s importante\u00bb estaba destinado a no consumarse. Es el estudio filos\u00f3fico-natural cuyos resultados componen el manuscrito <i>Dial\u00e9ctica de la naturaleza<\/i> (OME 36). El trabajo hab\u00eda empezado a tomar cuerpo en 1872 o 1873 con la reflexi\u00f3n cr\u00edtica, antes aludida, sobre el libro de B\u00fcchner <i>La posici\u00f3n del hombre en la naturaleza<\/i>, cuya segunda edici\u00f3n apareci\u00f3 en Leipzig en 1872. Una carta de Engels a Marx del 30\/5\/1873 es el principal documento de la constituci\u00f3n del pensamiento filos\u00f3fico-natural del Engels maduro. En esa carta se encuentra la idea que inspira toda su cosmolog\u00eda en el \u00ab<i>Anti-D\u00fchring<\/i>\u00bb y en la <i>Dial\u00e9ctica de la naturaleza<\/i>:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00abObjeto de la ciencia de la naturaleza: la materia que se mueve, los cuerpos. Los cuerpos no se pueden separar del movimiento. &lt; &#8230; &gt; Por eso la ciencia de la naturaleza conoce los cuerpos consider\u00e1ndolos en su relaci\u00f3n entre ellos, en el movimiento.\u00bb (MEW 33, 80.)<\/p>\n<p>La redacci\u00f3n del manuscrito empez\u00f3 un a\u00f1o antes de que Engels la interrumpiera para componer el \u00ab<i>Anti-D\u00fchring<\/i>\u00bb. En 1878 Engels reanud\u00f3 el trabajo en \u00e9l, y lo interrumpi\u00f3 definitivamente a la muerte de Marx en 1883. En ap\u00e9ndice a la presente edici\u00f3n del \u00ab<i>Anti-D\u00fchring<\/i>\u00bb hay algunos textos que se han conservado en los legajos del manuscrito de <i>Dial\u00e9ctica de la naturaleza<\/i>: el fragmento sobre la esclavitud, que corresponde a la secci\u00f3n II del \u00ab<i>Anti-D\u00fchring<\/i>\u00bb, y los extractos de Fourier, indudablemente utilizados para la redacci\u00f3n de este libro.<\/p>\n<p>La interrupci\u00f3n de sus estudios de filosof\u00eda de la naturaleza por la decisi\u00f3n de polemizar con D\u00fchring irrit\u00f3 visiblemente a Engels, que se expresa al respecto del modo siguiente en la primavera del 78, con el texto pr\u00e1cticamente terminado:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00abCon el se\u00f1or D\u00fchring estoy ya, afortunadamente, al cabo de la calle, prescindiendo de la revisi\u00f3n de los \u00faltimos art\u00edculos; y no deseo m\u00e1s de su distinguido trato en este mundo. \u00a1Vaya un ignorante hinchado!\u00bb (Carta de Engels a Wilhelm Bracke, 30\/4\/1878; MEW 34 329).<\/p>\n<p>Lo que en la edici\u00f3n definitiva del <i>Anti-D\u00fchring<\/i> es la primera secci\u00f3n apareci\u00f3 en forma de art\u00edculos en el <i>Vorw\u00e4rts<\/i>, bajo el r\u00f3tulo \u00abLa subversi\u00f3n de la filosof\u00eda por el se\u00f1or Eugen D\u00fchring\u00bb, desde el n\u00famero del 3\/1\/1877 (n\u00ba 1 del a\u00f1o) hasta el n\u00famero del 13\/5\/1877 (n\u00ba 56). Fueron 20 entregas. Esta parte inclu\u00eda los cap\u00edtulos I y II que en el libro componen la Introducci\u00f3n.<\/p>\n<p>La secci\u00f3n segunda apareci\u00f3 en el mismo peri\u00f3dico en nueve entregas, desde el n\u00famero del 27\/7\/1877 (n\u00ba 87) hasta el del 30\/12\/1877 (n\u00ba&#8217; 152). El cap\u00edtulo X de esta segunda secci\u00f3n es de Marx, como queda dicho. La secci\u00f3n llev\u00f3 el t\u00edtulo de \u00abLa subversi\u00f3n de la econom\u00eda pol\u00edtica por el se\u00f1or Eugen D\u00fchring\u00bb.<\/p>\n<p>La secci\u00f3n tercera apareci\u00f3 en cinco entregas en el <i>Vorw\u00e4rts<\/i>, desde el n\u00famero del 5\/5\/1878 (n\u00ba 52 del a\u00f1o) hasta el del 7\/7\/1878 (n\u00ba 79). T\u00edtulo general de la serie: \u00abLa subversi\u00f3n del socialismo por el se\u00f1or Eugen D\u00fchring\u00bb.<\/p>\n<p>Engels no qued\u00f3 nada satisfecho del trato editorial que sus art\u00edculos recib\u00edan en el<i> Vorw\u00e4rts<\/i>. En un borrador de carta a Liebknecht de fecha 1\/4\/1877 escrib\u00eda:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00abSi hasta el martes 17 por la noche no recibo respuesta tuya, o no la recibo satisfactoria, dejar\u00e9 de tenerte consideraciones y me preocupar\u00e9 yo mismo de que mis restantes art\u00edculos no sean maltratados como hasta ahora.\u00bb (MEW 34, 265.)<\/p>\n<p>El mismo d\u00eda escrib\u00eda Marx a Wilhelm Bracke: \u00abEngels est\u00e1 muy descontento del modo como el <i>Vorw\u00e4rts <\/i>imprime su trabajo contra D\u00fchring.\u00bb (MEW 34, 263.)<\/p>\n<p>Su descontento con la impresi\u00f3n del texto en el <i>Vorw\u00e4rts<\/i> movi\u00f3 a Engels a preparar otra publicaci\u00f3n. Primero public\u00f3 el texto en dos separata, uno con la secci\u00f3n primera sola y otro con las secciones segunda y tercera. Estas son las referencias:<\/p>\n<p><i>Herrn Eugen D\u00fchring&#8217;s Umw\u00e4lzung der Wissenschaft<\/i>. <i>I. Philosophie<\/i>, julio de 1877.<br \/>\n<i>Herrn Eugen D\u00fchring&#8217;s Umw\u00e4lzung der Wissenschaft. II<\/i>. <i>Politische Oekonomie. Sozialismus<\/i>, julio de 1878.<\/p>\n<p>En esa \u00faltima fecha apareci\u00f3 el conjunto del texto en forma de libro. La segunda edici\u00f3n se public\u00f3 en 1886 en Suiza, porque la legislaci\u00f3n de Bismarck contra los socialistas impidi\u00f3 sacarla en Alemania. Y la tercera apareci\u00f3 en Stuttgart, abrogada ya aquella legislaci\u00f3n, en 1894. Es la traducida en esta edici\u00f3n castellana.<\/p>\n<p>Engels volvi\u00f3 a trabajar (1880) tres cap\u00edtulos del <i>Anti-D\u00fchring<\/i> para componer <i>La evoluci\u00f3n del socialismo de la utop\u00eda a la ciencia<\/i>. Son el cap\u00edtulo I de la Introducci\u00f3n y los cap\u00edtulos II y III de la secci\u00f3n tercera. La cuarta secci\u00f3n del ap\u00e9ndice de este volumen trae los retoques que hizo Engels con ese fin.<\/p>\n<p>Emili Gasch (<i>El pensament econ\u00f2mic marxista a Catalunya 1869-1939<\/i>, tesis doctoral) relaciona las siguientes ediciones totales o parciales del <i>Anti-D\u00fchring<\/i> en castellano hasta la guerra civil espa\u00f1ola:<\/p>\n<p><i>Anti-D\u00fchring o la Revoluci\u00f3n de la Ciencia de Eugenio D\u00fchring<\/i>. Traducci\u00f3n de Jos\u00e9 Verdes Montenegro y Montoro, Catedr\u00e1tico en el Instituto de Alicante, Madrid, La Espa\u00f1a moderna, s. a. (\u00bf1913?).<\/p>\n<p><i>Anti-D\u00fchring. Filosof\u00eda. Econom\u00eda pol\u00edtica. Socialismo<\/i>. Traducci\u00f3n del alem\u00e1n por W. Roces, Madrid, Cenit, 1932.<\/p>\n<p><i>Contra D\u00fchring (Introducci\u00f3n a toda la ciencia y a todas las teor\u00edas marxistas)<\/i>. Versi\u00f3n espa\u00f1ola de Jos\u00e9 Bullejos, Madrid, Librer\u00eda Bergna, 1935.<\/p>\n<p>&#8211; <i>El socialismo moderno<\/i>, Barcelona, Ed. Europa-Am\u00e9rica, s.a. (1936) (fragmentos). Dos ediciones m\u00e1s, tambi\u00e9n sin a\u00f1o.<\/p>\n<p>Entre las ediciones posteriores a la guerra civil espa\u00f1ola se encuentra en el mercado la de Ediciones Pueblos Unidos, 2\u00aa ed., Montevideo, 1960; la de Editorial Ciencia Nueva, Madrid, 1967: la misma de este volumen, aunque con menos ap\u00e9ndices, M\u00e9xico. Grijalbo, 3\u00aa ed., 1968.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"5\"><\/a> <b>5. <i>Anti-D\u00fchring,<\/i> agosto 1976. En la preparaci\u00f3n de la edici\u00f3n de OME<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Anotaciones de lectura del autor. Pueden consultarse entre la documentaci\u00f3n depositada en BFEEUB.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">1. \u00abA prop\u00f3sito de la lucha por la existencia y de las declamaciones de D\u00fchring contra la lucha y las armas, subrayar la necesidad de que un partido revolucionario sepa tambi\u00e9n luchar: es posible que un d\u00eda se encuentre en puertas la Revoluci\u00f3n; pero no contra el actual estado militar-burocr\u00e1tico, lo cual ser\u00eda tan insensato como el intento de Babeuf de saltar directamente del Directorio al comunismo, o acaso a\u00fan m\u00e1s insensato, pues el Directorio era un gobierno burgu\u00e9s y campesino.\u00bb (MEW 20, 587-587)<\/span><\/p>\n<p>Interesante por:<\/p>\n<p>a) La alusi\u00f3n a Babeuf.<\/p>\n<p>b) El modo de entender las \u00abrelaciones de producci\u00f3n\u00bb, casi sin econom\u00eda (El Directorio era burgu\u00e9s y campesino, pero la econom\u00eda del r\u00e9gimen burocr\u00e1tico-militar era ya m\u00e1s capitalista y las fuerzas productivas m\u00e1s desarrolladas).<\/p>\n<p>AL TEXTO PRINCIPAL<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">2. \u00abLa guerra franco-alemana ha significado un punto de inflexi\u00f3n de importancia diversa de la de todos los anteriores. En primer lugar, las armas se han perfeccionado tanto, que no es ya posible un nuevo progreso que tenga una influencia verdaderamente subversiva. Cuando se tienen ca\u00f1ones con los que se puede acertar a un batall\u00f3n en cuanto lo distingue la vista, y fusiles que hacen lo mismo con los individuos como objetivos, y cuya carga cuesta menos tiempo que el apuntar, todos los dem\u00e1s progresos son m\u00e1s o menos indiferentes para el combate en el campo de batalla. La era de la evoluci\u00f3n est\u00e1, pues, por este lado, concluida en loa esencial [1]. Mas, por otra parte, esta guerra ha obligado a todos los grandes estados continentales a introducir en sus pa\u00edses la versi\u00f3n radical del sistema prusiano del ej\u00e9rcito territorial y, con \u00e9l, una carga militar que les har\u00e1 necesariamente hundirse en pocos a\u00f1os [2]. El ej\u00e9rcito se ha convertido en finalidad principal del Estado, ha llegado a ser fin en s\u00ed mismo; los pueblos no existen ya m\u00e1s que para suministrar y alimentar soldados. El militarismo domina a Europa y se la traga [3]. Pero este militarismo lleva en s\u00ed el germen de su desaparici\u00f3n. La competici\u00f3n de los diversos estados entre s\u00ed los obliga a utilizar cada a\u00f1o m\u00e1s dinero para el ej\u00e9rcito, la escuadra, la artiller\u00eda, etc., es decir, a acelerar cada vez m\u00e1s la cat\u00e1strofe financiera [4]; y, por otra parte, a realizar cada vez m\u00e1s en serio el servicio militar obligatorio, y con ello, en definitiva, a familiarizar al pueblo entero con el uso de las armas, a capacitarlo para imponer en un determinado momento su voluntad contra el poder militar que le manda [5]. Y ese momento se presenta en cuanto que la masa del pueblo \u2013trabajadores y campesinos del campo y la ciudad\u2013 tengan una voluntad. En ese momento el ej\u00e9rcito principesco se transmuta en ej\u00e9rcito popular; la m\u00e1quina se niega a seguir sirviendo y el militarismo sucumbe por la dial\u00e9ctica en su propio desarrollo [6]. El socialismo conseguir\u00e1 infaliblemente lo que no consigui\u00f3 la democracia burguesa de 1848 -precisamente porque fue burguesa y no proletaria-, a saber: dar a las masas trabajadoras una voluntad de contenido correspondiente a la situaci\u00f3n de clase. Y esto significa la ruptura del militarismo y, con \u00e9l, la de todos los ej\u00e9rcitos permanentes, <i>desde dentro <\/i>[7]\u00bb (Grijalbo 163-164; MEW 20, 158-159)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">1. Ejemplo de los mejores para ilustrar el estado de \u00e1nimo de M-E. Inminentismo, que es un error (con consecuencias tremendas), pero tambi\u00e9n un trampol\u00edn para la reflexi\u00f3n sobre la sociedad comunista. Ni so\u00f1aban con un desarrollo como el presente de las fuerzas productivas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">2. Inminentismo, por falta de imaginaci\u00f3n sobre las posibilidades de reajuste econ\u00f3mico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">3. Muy buen descripci\u00f3n-previsi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">4. Lo mismo que 2.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">5. La imaginaci\u00f3n falla aqu\u00ed a prop\u00f3sito de los medios pol\u00edticos, aparte de los econ\u00f3micos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">6. Este es el punto clave. La dial\u00e9ctica de un desarrollo presenta \u00abprolongaciones\u00bb, negaciones de la negaci\u00f3n, que resultan imprevisibles.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">7. Lo mismo que 5.<\/span><\/p>\n<p>3. Sobre los ut\u00f3picos:<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abLos ut\u00f3picos (\u2026) fueron ut\u00f3picos porque no pod\u00edan se otra cosa en una \u00e9poca en la que producci\u00f3n capitalista estaba a\u00fan tan poco desarrollada. Se vieron obligados a sacarse de sus cabezas los elementos constructivos de una nueva sociedad, pues esos elementos no eran a\u00fan generalmente visibles en la sociedad vieja misma; los utopistas estaban limitados a apelar a la raz\u00f3n [3] para establecer los rasgos b\u00e1sicos de su nueva construcci\u00f3n, porque no pod\u00edan a\u00fan apelar a la historia contempor\u00e1nea (\u2026) El se\u00f1or D\u00fchring llama a los grandes utopistas \u00abalquimistas sociales\u00bb; de acuerdo en su tiempo la alquimia era necesaria e inevitable. Pero despu\u00e9s de aquella \u00e9poca la gran industria ha tomado las contradicciones que dorm\u00edan en el modo de producci\u00f3n capitalista y las ha desarrollado [1] hasta hacer de ellas tan violentas contraposiciones, que el pr\u00f3ximo hundimiento de este modo de producci\u00f3n est\u00e1, por as\u00ed decirlo, al alcance de la mano; que las mismas nuevas fuerzas productivas no pueden mantenerse [2a] ni desarrollarse ulteriormente [2b] sino por la introducci\u00f3n de un nuevo modo de producci\u00f3n que corresponde a su actual grado de desarrollo; que la lucha de las dos clases engendradas por el actual modo de producci\u00f3n, y reproducci\u00f3n por \u00e9l en contraposici\u00f3n cada vez m\u00e1s aguda, afecta ya a todos los pa\u00edses civilizados y se hace cada d\u00eda m\u00e1s violenta, y que ya se ha logrado la comprensi\u00f3n de esa conexi\u00f3n hist\u00f3rica, de las condiciones de la transformaci\u00f3n social que ella misma hace necesaria y de los rasgos b\u00e1sicos de esa transformaci\u00f3n, tambi\u00e9n condicionada por la misma realidad hist\u00f3rica [2]\u00bb (MEW 20, 247-248)<\/span><\/p>\n<p>(1) Se pod\u00eda pensar que ese desarrollo era innecesario, puesto que las contradicciones hab\u00edan sido vistas ya, a saber, por los ut\u00f3picos. O que solo era necesario su desarrollo si su resoluci\u00f3n ha de ser autom\u00e1tica, \u00abdial\u00e9ctico-objetiva\u00bb. O bien (soluci\u00f3n cl\u00e1sica marxista) porque la soluci\u00f3n es \u00abdial\u00e9ctico-absoluta\u00bb, y, precisamente por eso, requiere que, tras la constituci\u00f3n del elemento objetivo, se construya el subjetivo, que es la clase obrera <i>an mit f\u00fcr sich<\/i> [en s\u00ed misma]. Y que eso requiere el maldito desarrollo.<\/p>\n<p>[La verdad es que aqu\u00ed ya pod\u00eda [ilegible] yo, diciendo que el desarrollo revolucionario est\u00e1 concluido]<\/p>\n<p>(2) Toda la \u00abinterpretaci\u00f3n\u00bb marx-engelsiana debo, entonces, rechazarla por su lado objetivo, para quedarme solo con el subjetivo (que incluye tambi\u00e9n fuerzas productivas, claro, a saber, los humanos).<\/p>\n<p>(3) Y, entonces, a la Raz\u00f3n.<\/p>\n<p>4. \u00abSeg\u00fan esto [la concepci\u00f3n materialista de la historia], las causas <i>\u00faltimas <\/i>de todas las modificaciones sociales y las subversiones pol\u00edticas no deben buscarse en las cabezas de los hombres, en su creciente comprensi\u00f3n de la verdad y la justicia eternas, sino en las transformaciones de los modos de producci\u00f3n y de intercambio; no hay que buscarlas en la <i>filosof\u00eda,<\/i> sino en la <i>econom\u00eda<\/i> de las \u00e9pocas de que se trate. El despertar de la comprensi\u00f3n de que las instituciones sociales existentes son irracionales e injustas, de que la raz\u00f3n se ha convertido en absurdo, y la buena acci\u00f3n en una plaga, es solo un s\u00edntoma de que en los m\u00e9todos de producci\u00f3n y en las formas de intercambio se han producido ocultamente modificaciones con las que ya no coincide el orden social, cortado a la medida de anteriores condiciones econ\u00f3micas. Con esto queda dicho que los medios para eliminar los males descubiertos tienen que hallarse tambi\u00e9n, m\u00e1s o menos desarrollados, en las cambiadas relaciones de producci\u00f3n. Estos medios no tienen que <i>inventarse<\/i> con solo la cabeza, sino que tienen que <i>descubrirse<\/i>, usando la cabeza, en los hechos materiales de la producci\u00f3n.\u00bb (MEW 29, 249)<\/p>\n<p>En esta exposici\u00f3n, particularmente unilateral, no hay ni huella de una posible [ilegible] de las fuerzas productivas, ni siquiera de los medios de producci\u00f3n. El mismo factor subjetivo queda asimilado por el objetivo. Es el verdad la gloria del \u00aben \u00faltima instancia\u00bb (v. subrayado).<\/p>\n<p>5. \u00abLa contradicci\u00f3n entre producci\u00f3n social y apropiaci\u00f3n capitalista se reproduce como <i>contraposici\u00f3n entre la organizaci\u00f3n de la producci\u00f3n en cada f\u00e1brica y la anarqu\u00eda de la producci\u00f3n en la sociedad en su conjunto<\/i>.<\/p>\n<p>En estas dos formas de manifestarse la contradicci\u00f3n que le es inmanente por su origen se mueve el modo de producci\u00f3n capitalista, descubriendo ciegamente aquel \u00abc\u00edrculo vicioso\u00bb que ya descubri\u00f3 en \u00e9l Fourier. Pero lo que en su tiempo a\u00fan no pod\u00eda ver Fourier es que ese c\u00edrculo vicioso va estrech\u00e1ndose propiamente, que el movimiento representa m\u00e1s bien una espiral, y que tiene que alcanzar su final, igual que el de los planetas, chocando con el centro.\u00bb (255, MEW 20)<\/p>\n<p>Gracioso paso. La cat\u00e1strofe aqu\u00ed, es para Engels la del sistema (aunque no se puede ignorar que, en el mismo A.D., Engels elogia a Kant por haber incluido en la ciencia el final de la Tierra). Basta darle un valor m\u00e1s general\u2026<\/p>\n<p>La v\u00eda marxista de [ilegible] el problema ecol\u00f3gico, \u00bfes la de la \u00abanarqu\u00eda de la producci\u00f3n en la sociedad en su conjunto\u00bb? No solo, o no al pie de la letra. Porque lo malo es que hay \u00abla organizaci\u00f3n de la producci\u00f3n en cada f\u00e1brica\u00bb. Hay que cambiar los objetivos, los valores. El valor no es ya producci\u00f3n de bienes, sino de vida. La verdad es que Harich tiene mucha raz\u00f3n.<\/p>\n<p>6. \u00abLas fuerzas productivas en la sociedad obran exactamente igual que las fuerzas de la naturaleza \u2013ciega, violenta, destructoramente\u2013, mientras no las descubrimos ni contamos con ellas. Pero cuando las hemos descubierto, cuando hemos comprendido su actividad, su tendencia, sus efectos, depende ya solo de nosotros el someterlas propiamente a nuestra voluntad y alcanzar por su medio nuestros fines. Esto vale muy especialmente de las actuales gigantescas fuerzas productivas. Mientras nos neguemos tenazmente a entender su naturaleza y su car\u00e1cter \u2013y el modo de producci\u00f3n capitalista y sus defensores se niegan en\u00e9rgicamente a esa comprensi\u00f3n\u2013, esas fuerzas tendr\u00e1n sus efectos a pesar de nosotros, contra nosotros, y nos dominar\u00e1n tal como detalladamente hemos expuesto. Pero una vez comprendidas en su naturaleza, pueden dejar de ser las demon\u00edacas fuerzas que son y convertirse, en menos de unos productores asociados, en eficaces servidoras\u00bb (MEW 20, 360-361)<\/p>\n<p>Esta s\u00f3lida ilustrada corregida, o mejor, hist\u00f3rico-ilustrada, es la \u00fanica marxista \u00abortodoxa\u00bb plena.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">7. \u00abLa fuerza expansiva de los medios de producci\u00f3n rompe las ataduras que les pone el modo de producci\u00f3n capitalista. Su liberaci\u00f3n de esas ataduras es el \u00fanico presupuesto de un desarrollo ininterrumpido, del progreso cada vez m\u00e1s r\u00e1pido de las fuerzas productivas, y, por tanto, de un aumento pr\u00e1cticamente ilimitado de la producci\u00f3n misma [*]. Pero eso no es todo [**]. La apropiaci\u00f3n social de los medios de producci\u00f3n elimina no solo la actual inhibici\u00f3n artificial [1] de la producci\u00f3n, sino tambi\u00e9n el positivo despilfarro y la destrucci\u00f3n de fuerzas productivas y productos que son hoy d\u00eda compa\u00f1eros inevitables de la producci\u00f3n, y alcanzan su punto culminante en las crisis.\u00bb (MEW 20, 263).<\/span><\/p>\n<p>(*) Horro<\/p>\n<p>(**) \u00a1Menos mal!<\/p>\n<p>(1) Es, quiz\u00e1, asimilable refiri\u00e9ndolo al consumo social.<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, con \u00abdespilfarro\u00bb se refiere a las crisis.<\/p>\n<p>8. \u00abLa posibilidad de asegurar a todos los miembros de la sociedad, gracias a la producci\u00f3n social, una existencia que no solo resulte del todo suficiente desde el punto de vista material, sino que, adem\u00e1s de ser m\u00e1s rica cada d\u00eda, garantice a todos su plena y libre formaci\u00f3n y el ejercicio de todas sus disposiciones f\u00edsicas, e intelectuales, existe hoy por vez primera, incipientemente, pero existe.\u00bb (MEW 20, 263-264)<\/p>\n<p>Decisivo para mi planteamiento.<\/p>\n<p>9. La contradicci\u00f3n del capitalismo en la relaci\u00f3n ciudad-campo es de inter\u00e9s ecol\u00f3gico (MEW 20, 275-277).<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">10. \u00abDie Dampfmaschine wird nie einen so gewaltigen Sprung in der Menschheitsentwicklung zustande bringen, sosehr sie uns auch als Repr\u00e4sentantin aller jener, an sie sich anlehnenden gewaltigen Produktivkr\u00e4fte gilt, mit deren H\u00fclfe allein ein Gesellschaftszustand erm\u00f6glicht wird, worin es keine Klassenunterschiede, keine Sorgen um die individuellen Existenzmittel mehr gibt, und worin von wirklicher menschlicher Freiheit, von einer Existenz in Harmonie mit den erkannten Naturgesetzen, zum erstenmal die Rede sein kann\u00bb (MEW 20, 107) (\u00abLa m\u00e1quina de vapor nunca supondr\u00e1 un salto tan enorme en el desarrollo humano, por mucho que la veamos como representante de todas las enormes fuerzas productivas que dependen de ella y con cuya ayuda se hace posible un estado de sociedad en en el que no hay diferencias de clases, no hay preocupaciones sobre el individuo, ya no hay medios de existencia, y en el que por primera vez se puede hablar de una verdadera libertad humana, de una existencia en armon\u00eda con las leyes reconocidas de la naturaleza\u00bb).<\/span><\/p>\n<p>Graciosa ejemplificaci\u00f3n de mi sospecha sobre el asunto de las fuerzas productivas-instrumentos de producci\u00f3n.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">11. \u00abDer Proze\u00df [MSL: de expropiaci\u00f3n de los expropiadores] ist ein geschichtlicher, und wenn er zugleich ein dialektischer ist, so ist das nicht die Schuld von Marx\u00bb (MEW 20, 124) (El proceso es hist\u00f3rico, y si adem\u00e1s es dial\u00e9ctico, no es culpa de Marx)<\/span><\/p>\n<p>El texto es importante para la relaci\u00f3n historia-dial\u00e9ctica por ser de Engels, m\u00e1s \u00abdial\u00e9ctico\u00bb que nadie.<\/p>\n<p>12. Al empezar el Schlu\u03b2 [final], cap XIV, del Ersten Abschnitt [Primera secci\u00f3n] (Philosophie), Engels tiene una expresi\u00f3n de desprecio de la idea de \u00abaplicar\u00bb leyes (MEW 20, 133).<\/p>\n<p>13. El final de Zweiter Abschnitt [segunda secci\u00f3n], I, es de un catastrofismo que deber\u00eda facilitarme las cosas (NEW 20, 146-147).<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">14. \u00abSo kommt es, da\u00df die \u00f6konomisierung der Arbeitsmittel von vornherein zugleich r\u00fccksichtsloseste Verschwendung der Arbeitskraft und Raub an den normalen Voraussetzungen der Arbeitsfunktion wird [\u2026]\u00bb (MEW 20, A-D, 256).(As\u00ed sucede que la economizaci\u00f3n de los medios de trabajo se convierte, desde el principio, en el m\u00e1s despiadado despilfarro de fuerza de trabajo y en el robo de las condiciones previas normales de la funci\u00f3n laboral).<\/span><\/p>\n<p>Uno de los mejores pasos para mi tema, aunque hay que se\u00f1alar la ingenuidad de los presupuestos \u00abnormales\u00bb.<\/p>\n<p>15. Al rev\u00e9s, una de las afirmaciones m\u00e1s resueltas del requisito de la abundancia est\u00e1 tambi\u00e9n en el <i>Anti-D\u00fchring<\/i>:<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abLa escisi\u00f3n de la sociedad en una clase explotadora y otra explotada, en una clase dominante y otra sometida, fue consecuencia necesaria del escaso desarrollo anterior de la producci\u00f3n. Mientras el trabajo social total no suministra m\u00e1s que un fruto reducido, que supera en poco lo exigido para la existencia m\u00e1s modesta de todos los miembros de la sociedad, mientras, pues, el trabajo reprime todo el tiempo, o casi todo el tiempo de la gran mayor\u00eda de los miembros de la sociedad, \u00e9sta se divide necesariamente en clases.\u00bb (MEW 20, 262)<\/span><\/p>\n<p>16. Y en la p\u00e1gina siguiente est\u00e1 el texto definitivo para mi tema: la siguiente estimaci\u00f3n se tiene que presentar no como una previsi\u00f3n fallada, mal situada en un modelo predictivo, sino como reveladora de las caracter\u00edsticas del mundo mismo:<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abLa supresi\u00f3n de las clases sociales tiene efectivamente como presupuesto un grado de desarrollo hist\u00f3rico en el cual sea un anacronismo, cosa anticuada, no ya la existencia de tal o cual clase dominante, sino el dominio de clase en general, es decir, las diferencias de clase mismas. Tiene, pues, como presupuesto un alto grado de desarrollo de la producci\u00f3n en el cual la apropiaci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n y de los productos por una determinada clase social \u2013y con ello el poder pol\u00edtico, el monopolio de la instrucci\u00f3n y la direcci\u00f3n intelectual por dicha clase\u2013 se haya hcho no solo superflua, sino tambi\u00e9n un obst\u00e1culo econ\u00f3mico, pol\u00edtico e intelectual para el desarrollo. <i>A este punto hemos legado ya<\/i>.\u00bb (NEW 20, 263)<\/span><\/p>\n<p>17. <span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abCierto que la civilizaci\u00f3n nos ha dejado en las grandes ciudades una herencia que costar\u00e1 mucho tiempo y esfuerzo eliminar. Pero las grandes ciudades tienen que ser suprimidas, y lo ser\u00e1n, aunque sea a costa de un proceso largo y dif\u00edcil. Cualesquiera que sean los destinos del Imperio Alem\u00e1n de la Naci\u00f3n Prusiana, Bismarck podr\u00e1 irse a la tumba con la orgullosa conciencia que su m\u00e1s \u00edntimo deseo ser\u00e1 satisfecho: las grandes ciudades desaparecer\u00e1n,\u00bb (MEW 20, 277)<\/span><\/p>\n<p>Ejemplar en todo, sin olvidar la cita de Bismarck.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"6\"><\/a> <b>6. Fichas comentadas<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Fichas comentadas por Sacrist\u00e1n, b\u00e1sicamente de fragmentos del <i>Anti-D\u00fchring. <\/i>Escritas probablemente durante la elaboraci\u00f3n del pr\u00f3logo \u00abLa tarea de Engels en el<i> Anti-D\u00fchring<\/i>\u00bb.<\/span><\/p>\n<p>1. [Modestia]. Prefacio I, p.11.<\/p>\n<p>a) Aprovechar, y mostrar que no saca la consecuencia, pues: b) En los hechos se puede equivocar un diletante. c) Pero en cada especialidad hay especialistas, y el \u00abmedio ignorante\u00bb no comete s\u00f3lo \u00abimprecisiones y torpezas de expresi\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>2. [Ciencia y filosof\u00eda]<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abY por lo mismo que se apropiar\u00e1 los resultados de esta evoluci\u00f3n de la filosof\u00eda que ha durado dos mil quinientos a\u00f1os, se desembarazar\u00e1, de una parte, de toda filosof\u00eda de la naturaleza que lleve una existencia aparte, fuera y por encima de ella, y de otro lado, de ese m\u00e9todo limitado de pensar que le es propio y que ha heredado del empirismo ingl\u00e9s\u00bb (Prefacio II, final, p.18).<\/span><\/p>\n<p>Esencia de la teor\u00eda de la ciencia de Engels. Versi\u00f3n \u00abut\u00f3pica\u00bb de las tesis sobre Feuerbach. De verdad se aplica a la cultura, no a la investigaci\u00f3n. Y sin valorar tanto la tradici\u00f3n filos\u00f3fica, que fue mala ciencia. Lo que no puede seguir sustituyendo a la concepci\u00f3n de [ilegible] dial\u00e9ctica es la cultura.<\/p>\n<p>Esto es casi idealista: la escisi\u00f3n no se supera idealmente.<\/p>\n<p>El punto de vista de Engels en la historia de la ciencia es cultural: se interesa por la consecuci\u00f3n de ideas y perspectivas de alcance filos\u00f3fico-cultural. Por ejemplo, Kant y la nebulosa son para \u00e9l la conquista de la idea de origen y muerte del sistema solar (Prefacio II).<\/p>\n<p>El m\u00e9todo discutido no desaparecer\u00e1 nunca en la <i>teor\u00eda<\/i>.<\/p>\n<p>Lo filos\u00f3fico es un nivel, no una teor\u00eda.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">3. [Ciencia y filosof\u00eda II] \u00abEsta moderna filosof\u00eda alemana encuentra su conclusi\u00f3n en el sistema de Hegel, en que, por primera vez \u2013tal es su gran m\u00e9rito\u2013 todo el universo de la naturaleza, de la historia y del esp\u00edritu se describe como un proceso, es decir, como determinado por un movimiento constante, en perpetuo cambio, transformaci\u00f3n y evoluci\u00f3n\u00bb (Einleitung I, pp. 22-23; p. 27 ed. castellana -Madrid, Ciencia Nueva 1968. Traducci\u00f3n Jos\u00e9 Verdes Montenegro).<\/span><\/p>\n<p>a) Justa primera caracterizaci\u00f3n del pensamiento dial\u00e9ctico como pensamiento procesual. \u00abLa naturaleza es dial\u00e9ctica\u00bb quiere decir entonces \u00abla naturaleza \u2013como Todo\u2013 es un proceso, y las realidades naturales son procesos\u00bb.<\/p>\n<p>b) En la primera versi\u00f3n dec\u00eda muy concisa y eficazmente, anticipando el p\u00e1rrafo [&#8230;]. Si fue Marx el que pidi\u00f3 correcci\u00f3n, hizo un flaco servicio. La estimaci\u00f3n de Hegel no debe pasar de ah\u00ed.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">c) \u00abPoco importa por el momento que Hegel haya fracasado en su prop\u00f3sito; su m\u00e9rito, su obra, que hace \u00e9poca en la historia es haber trazado el programa. Por lo dem\u00e1s, es una tarea que ning\u00fan individuo aislado podr\u00eda conducir a feliz t\u00e9rmino\u00bb (Ein, I; p.23)<\/span><\/p>\n<p>c1) A nivel teor\u00e9tico Engels se salva.<\/p>\n<p>c2) Luego la tarea es un postulado: el mejor postulado de inmanentismo.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">d) Eint, pp. 23-24; p. 28 \u00ab(&#8230;) Un sistema de la naturaleza y de la historia que abarca todo y contiene todo est\u00e1 en contradicci\u00f3n con las leyes fundamentales del pensamiento dial\u00e9ctico; pero esto no se opone, de otra parte, de ninguna manera, sino, por el contrario, implica que el conocimiento sistem\u00e1tico del conjunto del mundo exterior haga progresos gigantescos de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n\u00bb.<\/span><\/p>\n<p>La correcta afirmaci\u00f3n final \u2013que es tan clara como el primer texto\u2013 no es tan obvia como puede parecer. Hegel ha hecho el sistema porque pensamiento dial\u00e9ctico es pensamiento del todo. Si Engels no lo admite, es porque subraya el momento hist\u00f3rico. Pero entonces tiene que admitir que el objeto dial\u00e9ctico no es propiamente conocimiento sino estructura del conocimiento suprapositivo.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">e) \u00ab(*) En uno y otro caso, tal materialismo, esencialmente dial\u00e9ctico, no implica ninguna filosof\u00eda superpuesta a las dem\u00e1s ciencias. (**) Desde el momento que se pide a cada ciencia se d\u00e9 cuenta de su posici\u00f3n en el conjunto total de las cosas y del conocimiento de las cosas, t\u00f3rnase superflua una ciencia especial del conjunto; (***) lo que subsiste de toda la antigua filosof\u00eda y conserva una existencia propia desde la teor\u00eda del pensamiento y sus leyes \u2013la l\u00f3gica formal y la dial\u00e9ctica\u2013 Todo lo dem\u00e1s se resuelve en la ciencia positiva de la naturaleza y de la historia\u00bb (Ein, p. 24; p. 29).<\/span><\/p>\n<p>(*) Posici\u00f3n general: no hay filosof\u00eda sistem\u00e1tica.<\/p>\n<p>(**) Implica niveles y la utop\u00eda de Goethe. Sus peligros: a) charlataner\u00eda especulativa dada como ciencia, ) desconocimiento de los niveles.<\/p>\n<p>(***) La dial\u00e9ctica tiene que ser el tratamiento general de los <i>modos de<\/i> Zusammenhang. Se olvida arte y moral. O van en ciencias hist\u00f3ricas.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">4. [Claridad] \u00abQuiz\u00e1s el progreso de la ciencia teor\u00e9tica de la naturaleza haga que sea superfluo, en gran parte o en su totalidad, mi trabajo, porque tal es la revoluci\u00f3n acaecida en la ciencia te\u00f3rica de la naturaleza<sup>a<\/sup>, por la simple necesidad de poner en orden los hechos puramente emp\u00edricos que se acumulan en masa, que cada vez m\u00e1s debe mostrar el car\u00e1cter dial\u00e9ctico de los fen\u00f3menos de la naturaleza aun al empirista m\u00e1s recalcitrante<sup>b<\/sup>\u00bb (Prefacio II, p.17).<\/span><\/p>\n<p>a) La verdadera revoluci\u00f3n (Maxwell, Lobatchevski, Riemann) no la sospecha siquiera.<\/p>\n<p>b) Es verdad, pero esa dial\u00e9ctica se ofrece en nuevos conceptos, y no en el refrito especulativo de las \u00ableyes\u00bb de Hegel.<\/p>\n<p>Lo que no puede seguir sustituyendo a la visi\u00f3n de conjunto dial\u00e9ctico es la cultura.<\/p>\n<p>5. [Filosof\u00eda de la Naturaleza] Prefacio II, p. 15, n.1<\/p>\n<p>Aceptado que la Filosof\u00eda de la Naturaleza inspir\u00f3. Pero.<\/p>\n<p>a) su significado hist\u00f3rico es reaccionario. Es no reconocer al nuevo pensamiento<\/p>\n<p>b) La funci\u00f3n inspiradora de la especulaci\u00f3n es compleja: no es verdad que la [ilegible] originaria sea la c\u00e9lula.<\/p>\n<p>6. [Ignorancia esencial, incomprensi\u00f3n]. Admite con Hegel que \u00a1en la 3\u00aa ley de Kepler est\u00e1 expl\u00edcita la ley de gravitaci\u00f3n de Newton! (Prefacio II, nota 1, p.16).<\/p>\n<p>7. [Hegelianismo en bruto]. Prefacio II, p. 15.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00ab(&#8230;) y que nuestro esfuerzo hizo pasar de esa forma m\u00edstica a otra claramente comprensible para el esp\u00edritu, en su sencillez y valor universal\u00bb (*).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abPues en conjunto no hab\u00eda la menor duda\u00bb.<\/span><\/p>\n<p>Esa no es la actitud cient\u00edfica.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00ablas mismas leyes que recorren igualmente de uno a otro extremo, como hilo conductor, la historia de la evoluci\u00f3n del pensamiento humano\u00bb.<\/span><\/p>\n<p>Esta es la afirmaci\u00f3n b\u00e1sica de la concepci\u00f3n del mundo.<\/p>\n<p>(*) Hegel al rev\u00e9s no es Hegel al rev\u00e9s. La bestial materialidad del [ilegible]. Pensamiento dial\u00e9ctico puede positivo si es idealista. No basta con ponerle pies en tierra. Hay que pensarlo de otro modo.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">8. [Matem\u00e1tica II]. \u00abEn su opini\u00f3n, el entendimiento en las matem\u00e1ticas puras, est\u00e1 en posesi\u00f3n de lo que libremente ha creado e imaginado; los conceptos de n\u00famero y de forma son para las matem\u00e1ticas puras \u201cun objeto que les basta y que pueden crear por s\u00ed mismas\u201d&#8230;\u00bb (pp. 35-36; p. 45).<\/span><\/p>\n<p>Pero la correcta afirmaci\u00f3n final no justifica la err\u00f3nea primera. Del mundo real no pueden tomarse en sentido literal m\u00e1s que cosas. Los conceptos cient\u00edficos abstra\u00eddos son tambi\u00e9n construidos. Engels ignora aqu\u00ed un principio esencial de dial\u00e9ctica marxista: la pr\u00e1ctica. Por eso no ve construcci\u00f3n m\u00e1s que en \u00ab&#8230;para llegar, en \u00faltimo t\u00e9rmino, a cuanto verdaderamente constituye una libre creaci\u00f3n del entendimiento, a saber: las cantidades imaginarias\u00bb (p. 36, p. 45).<\/p>\n<p>La ignorancia, que le hace calcar el sentido intuitivo de la palabra, es crasa. Por lo dem\u00e1s, las magnitudes imaginarias no son creaci\u00f3n \u00ablibre\u00bb, sino forzada para operar con los \u00abreales\u00bb.<\/p>\n<p>Es ya idealismo plat\u00f3nico. Por faltar el principio de la pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abComo todas las ciencias, las matem\u00e1ticas han nacido de las necesidades de los hombres\u00bb (p. 36; p. 46)<\/span><\/p>\n<p>Naturalmente. Pero lo que las necesidades ponen en marcha es, muy naturalmente, la pr\u00e1ctica intelectual del hombre, no una pasiva abstracci\u00f3n, respecto de la cual no tiene sentido hablar de ponerse en marcha. Y la pr\u00e1ctica intelectual es creadora de artefactos.<\/p>\n<p>Ni idea de geometr\u00edas no euclidianas.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">9. [Matem\u00e1tica III]. \u00abLa matem\u00e1tica elemental, la matem\u00e1tica de las magnitudes constantes, se mueve en los cuadros de la l\u00f3gica formal, al menos en lo general y en lo principal; la matem\u00e1tica de las magnitudes variables, cuya parte m\u00e1s importante es el c\u00e1lculo infinitesimal, no es, esencialmente otra cosa que la aplicaci\u00f3n de la dial\u00e9ctica a la cuestiones matem\u00e1ticas<sup>a<\/sup>. La simple demostraci\u00f3n desaparece ante las m\u00faltiples aplicaciones del m\u00e9todo a nuevos objetos de investigaci\u00f3n\u00bb (XIII, p. 125; p. 150).<\/span><\/p>\n<p>Con un conato de ver el campo de relevancia de la dial\u00e9ctica no en el nivel anal\u00edtico (a), Engels produce sin embargo la tendencia reaccionaria a contentarse con el estado de la ciencia en cada momento, con sus oscuridades.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abPero casi todas las pruebas de la matem\u00e1tica superior, y esto a partir del c\u00e1lculo diferencial y de sus primeras pruebas, consider\u00e1ndolas rigurosamente, son falsas desde el punto de vista de la matem\u00e1tica elemental. Y no puede ser de otro modo si, como aqu\u00ed ocurre, se quiere probar por medio de la l\u00f3gica formal los resultados obtenidos en el campo de la dial\u00e9ctica\u00bb (XIII, pp. 125-126; p. 150).<\/span><\/p>\n<p>Se complace en el oscuro estado de la ciencia en su \u00e9poca, y niega as\u00ed, reaccionariamente, el sentido del progreso matem\u00e1tico-filos\u00f3fico. Engels no considera resoluble la tensi\u00f3n fundamentaci\u00f3n-aplicaci\u00f3n.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">10. [Matem\u00e1tica IV (Negaci\u00f3n de la negaci\u00f3n)]. \u00abLo mismo sucede en las Matem\u00e1ticas. Sea una magnitud cualquiera cuya expresi\u00f3n algebraica es a. Negu\u00e9mosla, y, tendremos -a (menos a). Neguemos esta negaci\u00f3n multiplicando -.a . &#8211; a y obtendremos + a<sup>2<\/sup> &#8230;\u00bb (XIII, p. 127; p. 152).<\/span><\/p>\n<p>\u2018a\u2019 no es una cosa, sino un artefacto. \u2018-a\u2019 no es la negaci\u00f3n de \u2018a\u2019, sino otro tipo de entidad. Olvido de la pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">p. 128, pp. 152-153. \u00ab(&#8230;) pues he resuelto por ese procedimiento un problema en que la geometr\u00eda y el \u00e1lgebra comunes se habr\u00edan debatido en vano\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">1) \u00ab&#8230;en esas adiciones de magnitudes indefinidamente m\u00e1s peque\u00f1as&#8230;\u00bb<\/span><\/p>\n<p>La idea de sumaci\u00f3n se refiere al origen del c\u00e1lculo, antes de su generalizaci\u00f3n y aclaraci\u00f3n anal\u00edtica.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">2) \u00ab&#8230;dos magnitudes variables x e y&#8230;\u00bb.<\/span><\/p>\n<p>x e y no son dos magnitudes variables: son dos variables, los signos que representan, cada uno, un cuerpo de valores. La variable es la entidad que, en la aplicaci\u00f3n, se asocia a cada campo de valores.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">3) \u00abYo diferencio x e y, es decir, supongo que x e y son tan infinitamente peque\u00f1os&#8230;\u00bb<\/span><\/p>\n<p>Diferenciar no es tener x e y infinitamente peque\u00f1os, sino considerar incrementos menores que cualquier cantidad dada.<\/p>\n<p>4) \u00ab(&#8230;) de tal suerte que x e y no subsisten sino en su relaci\u00f3n rec\u00edproca&#8230;\u00bb<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Esa relaci\u00f3n no es la que hab\u00eda al principio, puesto que x e y son variables.<\/span><\/p>\n<p>5) \u00ab(&#8230;) de x e y, pues, igual a 0\/0\u00bb.<\/p>\n<p>Falso.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">6) \u00ab&#8230;no puede embarazarnos m\u00e1s de cuanto perturb\u00f3 a los matem\u00e1ticos, desde hace doscientos a\u00f1os\u00bb.<\/span><\/p>\n<p>Reaccionario.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">7) \u00ab\u00bfPero qu\u00e9 he hecho sino negar x e y, negar, como la metaf\u00edsica que omite y prescinde de lo que niega, sino negar de modo conforme al caso presente?\u00bb.<\/span><\/p>\n<p>Nada de negar x e y: ha considerado incrementos.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">8) \u00abEn lugar y en sustituci\u00f3n de x e y tengo ahora su negaci\u00f3n, es decir, dx y dy como magnitudes reales sometidas s\u00f3lo a ciertas reglas excepcionales\u00bb.<\/span><\/p>\n<p>dx y dy son tambi\u00e9n variables. Sus campos son cantidades menores que cualesquiera dadas.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">9) \u00aby, llegado a cierto punto, niego la negaci\u00f3n\u00bb.<\/span><\/p>\n<p>Si no hay primera negaci\u00f3n, no puede haber segunda.<\/p>\n<p>Ap. I, materiales para, p. 575. La matem\u00e1tica no son las cuentas de la vieja, sino la teor\u00eda de las cuentas de la vieja. Y aqu\u00ed Engels es kantiano, est\u00e1 impl\u00edcitamente admitiendo la s\u00edntesis a priori.<\/p>\n<p>11. [Socialismo como ciencia].<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abPara hacer del socialismo una ciencia, hab\u00eda que ponerlo en el terreno de la realidad\u00bb (p. 19; p. 24).<\/span><\/p>\n<p>A diferencia del racionalismo abstracto de los ut\u00f3picos. Pero a observar que para esto no hace falta cosmolog\u00eda.<\/p>\n<p>12. [M\u00e9todos metaf\u00edsico y dial\u00e9ctico I]. p. 20, pp. 24-25<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00ab(&#8230;) todo est\u00e1 en metamorfosis constante, en v\u00eda de devenir y de desaparecer\u00bb.<\/span><\/p>\n<p>Pero los heracl\u00edteos llegar\u00eda mejor el conocimiento, porque a ese nivel no pueden aplicarse los conceptos metaf\u00edsicos. El galimat\u00edas hegeliano consiste en moverse en ese nivel con palabras del otro, destruyendo las reglas de uno de \u00e9stas, en vez de decir que los conceptos son otros, y de plantearse el problema de la relaci\u00f3n entre los dos lenguajes (conocimientos).<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abMas tal concepci\u00f3n, aunque comprenda exactamente el car\u00e1cter general y la imagen total de los fen\u00f3menos, no basta, sin embargo, para explicar los pormenores individuales de que se compone esta imagen total, y en tanto esto no es posible, tampoco hemos podido sacar en claro la imagen total\u00bb (Ibid).<\/span><\/p>\n<p>Aqu\u00ed hay una contradicci\u00f3n, porque si todo cambia tampoco hay cosas definidas. Estas no pueden ser m\u00e1s que construcciones. Por lo dem\u00e1s, dejando esto aparte, el texto da clara visi\u00f3n del campos de relevancia que salva a Engels al nivel teor\u00e9tico o de principios.<\/p>\n<p>. Ibid, p. 25.<\/p>\n<p>No es del todo verdad que el an\u00e1lisis a\u00edsle las cosas y se quede ah\u00ed: tambi\u00e9n compone grandes unidades. Precisamente no es una clase. Queda, naturalmente, el \u00abtodo\u00bb sin tocar.<\/p>\n<p>No es verdad que el an\u00e1lisis cosmol\u00f3gico moderno sea est\u00e1tico, lo que pasa es que no tiene una noci\u00f3n cualitativa del movimiento.<\/p>\n<p>El final del texto supone una distinci\u00f3n muy tajante entre ciencia natural y filosof\u00eda, distinci\u00f3n que el propio Engels \u2013por suerte\u2013 no respeta luego. Aqu\u00ed hay una noci\u00f3n de filosof\u00eda como doctrina.<\/p>\n<p>Luego este no es el \u00e1mbito de relevancia de la dial\u00e9ctica, porque aqu\u00ed no hace a\u00fan falta para decir eso. La tarea de la dial\u00e9ctica es reconstruir el todo individualizado. Mostrar que y en qu\u00e9 sentido es el mismo o es otro \u2013es el mismo a lo largo de su vida e historia.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abPara el metaf\u00edsico las cosas y sus im\u00e1genes en el pensamiento, los conceptos, son objetos aislados de estudio, que se consideran uno tras otro y sin el otro, fijos, r\u00edgidos, dados de una vez para siempre\u00bb (pp. 20-21; p. 25).<\/span><\/p>\n<p>Naturalmente, as\u00ed son los conceptos.<\/p>\n<p>p. 21, p. 26. Todo est\u00e1 bien \u2013reconocimiento de la necesidad de la abstracci\u00f3n y de sus l\u00edmites, pero se olvida de que esos son los l\u00edmites del conocimiento cient\u00edfico positivo, y no de un supuesto m\u00e9todo metaf\u00edsico. Hegel le ha estropeado el uso de este \u00faltimo t\u00e9rmino.<\/p>\n<p>Ibid, p.21. Y eso se lo permite decir ya la ciencia, el \u00abm\u00e9todo metaf\u00edsico\u00bb. Luego este no es el \u00e1mbito de relevancia de la dial\u00e9ctica, porque aqu\u00ed no hace a\u00fan falta para decir no. La tarea de la dial\u00e9ctica es reconstruir el todo individual. Mostrar que y en qu\u00e9 sentido es el mismo o es otro \u2013es el mismo a lo largo de su vida e historia.<\/p>\n<p>Un ejemplo de completo sofisma:<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00ab&#8230; as\u00ed hallamos que causa y efecto son ideas que no valen como tales sino aplicadas al caso particular; mas desde el momento que consideramos este caso particular en sus relaciones con el todo universal, causa y efecto se identifican, se resuelven en la consideraci\u00f3n de la acci\u00f3n y la reacci\u00f3n universales, en que causa y efecto cambian constantemente de lugar, de tal suerte que lo que aqu\u00ed y en ese momento es efecto, deviene por otra parte causa, y rec\u00edprocamente\u00bb (Einl. pp.21-22; p. 26).<\/span><\/p>\n<p>1. Causa y efecto parecen primero como conceptos, luego como fen\u00f3menos con objetos.<\/p>\n<p>2. La correcta afirmaci\u00f3n ser\u00eda que dial\u00e9cticamente, desde el punto de vista del todo, hay que abandonar esos conceptos. En cambio, el lenguaje hegeliano consiste en confundirlos. Lo correcto es relativizarlos.<\/p>\n<p>13. [Widerspruch I]. Argumentaci\u00f3n de su realidad contra D\u00fchring (XII).<\/p>\n<p>1. Reproduce la tesis de D\u00fchring sobre el car\u00e1cter mental de la contradicci\u00f3n.<\/p>\n<p>2. Primer argumento en favor de la realidad de la contradicci\u00f3n:<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00ab&#8230;el c\u00e1lculo diferencial, a pesar de toda las protestas de la sana raz\u00f3n, toma en ciertas circunstancias recto y curvo como id\u00e9nticos y obtiene de ese modo resultados que no alcanzan la sana raz\u00f3n, que se resiste contra la identidad de lo recto y lo curvo\u00bb.<\/span><\/p>\n<p>a) Olvida que las entidades matem\u00e1ticas no son directamente la realidad;<\/p>\n<p>b) Imagina torpe e ingenuamente al c\u00e1lculo diferencial seg\u00fan su aplicaci\u00f3n espacial, en la cual no hay identidad, sino aproximaci\u00f3n. Su concepci\u00f3n del c\u00e1lculo infinitesimal es de resto de la ense\u00f1anza media.<\/p>\n<p>3. Segundo argumento en favor de la realidad de la contradicci\u00f3n: pp.134-135.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00ab(&#8230;) La vida, pues, es igualmente una contradicci\u00f3n \u00abexistente en las cosas y en los fen\u00f3menos mismos\u00bb, una contradicci\u00f3n que constantemente se plantea y se resuelve, y cuando cesa la contradicci\u00f3n, la vida cesa tambi\u00e9n, y es la muerte\u00bb.<\/span><\/p>\n<p>a) Inconsecuencias de detalle: 1) Como pasa al discurso metodol\u00f3gico. 2) La argumentaci\u00f3n es incoherente: lo contradictorio ser\u00eda, en todo caso, el individuo vivo, no \u00abla vida\u00bb.<\/p>\n<p>b) Fondo: De que en la descripci\u00f3n del movimiento (y lo mismo del cambio en general, se\u00f1aladamente de los individuos vivientes) aparezcan contradicciones, no se sigue una contradictoriedad real: se sigue que el lenguaje en que describimos el cambio es un lenguaje fijista, \u00abmetaf\u00edsico\u00bb, como prueba el l\u00e9xico (t\u00e9rminos subrayados). El mismo Engels plantea el asunto como un problema de modos de consideraci\u00f3n. Seg\u00fan \u00e9l mismo, no se trata de que unas cosas, o las cosas, sean unas veces fijas \u2013y entonces sean describibles correctamente por el pensamiento fijista\u2013 y otras en movimiento. El movimiento es lo general (el propio Engels lo ha definido como el modo de existencia de la materia) y el pensamiento fijista no basta nunca en profundidad, sino s\u00f3lo como abstracci\u00f3n conveniente. No hay sujeto real fijo (no hay part\u00edculas elementales fijas). Pero tampoco puede ir a profundidad una dial\u00e9ctica ingenua que consiste, como en el caso de Hegel y Engels, en manejar de otro modo, contra las reglas del lenguaje metaf\u00edsico, los mismos, insuficientes conceptos del lenguaje metaf\u00edsico y en el mismo campo de relevancia que \u00e9ste. Pues los ejemplos-argumentos de Engels pertenecen todos al campo de relevancia de la \u00ab<i>metaphysichen Denkweise<\/i> [modo de pensar metaf\u00edsico]\u00bb, por lo que su interpretaci\u00f3n de dichos ejemplos es falsa.<\/p>\n<p>De aqu\u00ed se desprenden los motivos fundamentales de una cr\u00edtica de la dial\u00e9ctica de Engels:<\/p>\n<p>a) no tiene expl\u00edcito su campo de relevancia, aunque apunte a que hay tales campos (\u00abDenkweisen\u00bb).<\/p>\n<p>b) no tiene conceptos (lenguaje) propios, sino los metaf\u00edsicos con mala sintaxis (Esto es tal vez inevitable, pero hay que saberlo).<\/p>\n<p>4. Tercer argumento en favor de la realidad de la contradicci\u00f3n: que no s\u00f3lo (como ya indic\u00f3 en 2) la matem\u00e1tica superior sino ya la inferior tiene contradicciones: p.113, p. 136.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00ab(&#8230;) con los m\u00e9todos dial\u00e9cticamente obtenidos seg\u00fan la antigua manera limitada y metaf\u00edsica\u00bb.<\/span><\/p>\n<p>a) Detalle: 1) (\u00aby, sin embargo, a<sup>1\/2 <\/sup>= ra\u00edz cuadrada de a\u00bb) y 2) \u00ablo mismo las superiores que las inferiores, si se les prohibiera operar con ra\u00edz de -1\u00bb] son convenciones para mantener general un sistema formal, y no tiene sentido intuitivo sino para operar. Engels olvida el principio de la pr\u00e1ctica (artefacto).<\/p>\n<p>3) (\u00abLa relaci\u00f3n, en las matem\u00e1ticas, de las magnitudes variables con las magnitudes invariables\u2026\u00bb).<\/p>\n<p>La cosa es importante para nivel de relevancia: pues la matem\u00e1tica de las magnitudes variables no es la matem\u00e1tica sino la aplicaci\u00f3n al todo. La variable no var\u00eda. Lleva asumido un cambio de valores. Y el campo de valores fija \u00abmomentos\u00bb de la variaci\u00f3n de un ente real, que es el que var\u00eda.<\/p>\n<p>b) Fondo: La dial\u00e9ctica es un modo de composici\u00f3n sint\u00e9tico. Por tanto, su campo de relevancia tiene que ser el de alguna s\u00edntesis. El error de Hegel, Marx y Engels consiste en aplicarla a campos de relevancia anal\u00edticos, como son los de todos sus ejemplos. Esos ejemplos son, en efecto, de ciencias matem\u00e1ticas y cosmol\u00f3gicas. El m\u00e9todo relevante en \u00e9stos es el anal\u00edtico. (La s\u00edntesis representa una leg\u00edtima aspiraci\u00f3n, pero su precipitaci\u00f3n da en pensamiento reaccionario \u2013Goethe\u2013 o vac\u00edo \u2013Hegel, Marx, Engels). Por eso la ciencia, en su progreso anal\u00edtico, ha deshecho ya todas las \u00abcontradicciones\u00bb de Engels\u2013. De los de sistemas relevantes \u2013el universo y lo individual\u2013 solo la 2\u00aa concreto y material. Lo sint\u00e9tico es lo que tiene estructura (?).<\/p>\n<p>14. [Widerspruch III]. Entre la concentraci\u00f3n urbana de la industria y la tendencia del capitalista industrial a salir de la ciudad (DA (S), III, p.276). Widerspruch, porque es un proceso estructural. Anotar: que esta contradicci\u00f3n no se resuelve a su propio nivel. No es sustantiva, sino elemento de la contradictoriedad general del capitalismo.<\/p>\n<p>15. [Relevancia dial\u00e9ctica]. (EA III, p.34). 1. Naturaleza epistemol\u00f3gica de una Einsicht: no ciencia ni m\u00e9todo positivo, sino concepci\u00f3n del mundo, m\u00e9todo filos\u00f3fico. 2. El individuo y el Todo.<\/p>\n<p>EA, VI, pp. 57-58. La reflexi\u00f3n dial\u00e9ctica de Engels se refiere siempre a la totalidad del universo, muy eficazmente en la cr\u00edtica (por ejemplo, al criticar la absolutizaci\u00f3n del reposo mec\u00e1nico por D\u00fchring), pero la empresa de la totalidad es seg\u00fan el propio Engels, imposible. Moraleja.<\/p>\n<p>\u00abLa vaciedad de que la vida consiste en ser al mismo tiempo uno mismo y no uno mismo\u00bb (EA, VIII, p.76) va a ser una base de mi tesis: esa afirmaci\u00f3n se debe a tomar unos individuos de lenguaje distinto de aquel en el cual se mantendr\u00edan la identidad (part\u00edculas elementales). Y se toma ese otro sujeto porque lo interesante es el individuo vivo (un<i> todo<\/i>). An\u00e1logamente para el universo.<\/p>\n<p>16. [Hip\u00f3tesis Kant]. Puede ser el texto clave para discutir la naturaleza de lo que hace Engels (EA, VI, pp. 52-56; pp. 67-73).<\/p>\n<p>a) Engels es grosero al dar como progreso de la <i>ciencia<\/i> el invento filos\u00f3fico de una perspectiva sobre el mundo, aunque se trata, ciertamente de perspectiva filos\u00f3fica, inspiradora de ciencia.<\/p>\n<p>b) Muestra luego una acertada concepci\u00f3n de la ciencia (en teor\u00eda) al considerar hipot\u00e9tica la tesis kantiana y hasta el copernicanismo.<\/p>\n<p>c) Y cae en error de teor\u00eda de la ciencia al considerar que los primeros y modestos resultados del an\u00e1lisis espectrosc\u00f3pico han liquidado toda oposici\u00f3n a la hip\u00f3tesis kantiana hoy abandonada.<\/p>\n<p>Error parecido, m\u00e1s tarde, en el Feuerbach (1886) al considerar probado el copernicanismo.<\/p>\n<p>17. [Aciertos curiosos]. Considera unilateral la explicaci\u00f3n darwinista del transformismo (EA, VII, p.65).<\/p>\n<p>18. [Cantidad y cualidad] Argumentaci\u00f3n contra D\u00fchring.<\/p>\n<p>A. El ejemplo (Capital, 2\u00aa ed, p. 313) del m\u00ednimo a partir del cual una suma de valor es capital (Cap. XII, pp. 116-117).<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Lo que ha hecho Hegel es rehacer el camino del an\u00e1lisis cient\u00edfico: la ciencia ha ido reduciendo los complejos cualitativos a cantidad. Hegel da marcha atr\u00e1s. Para se\u00f1alar unas veces, la estructura del complejo y, otras, su funci\u00f3n. No se trata de que, materialmente, la cantidad pase a cualidad, sino que, para entender el complejo en su estructura y en su funci\u00f3n, hace falta visi\u00f3n cualitativa. En que el complejo se compone de cantidad mera es la tesis materialista, cuya fundamentaci\u00f3n da el an\u00e1lisis cient\u00edfico-positivo. Pero lo que ha hecho que la suma de valores se convierta en la cualidad capital no ha sido la mera acumulaci\u00f3n, sino la aparici\u00f3n (s.XII-XVIII) de la posibilidad de una vida (estructura) capitalista. La acumulaci\u00f3n fue un presupuesto. La presi\u00f3n de la econom\u00eda y de la naciente clase burguesa fue otro.<\/span><\/p>\n<p>B. El ejemplo del paso del agua a hielo y a vapor (XII, pp.117-118).<\/p>\n<p>Es lo mismo. La ciencia reduce las tres apariencias a la realidad b\u00e1sica: H, O.<\/p>\n<p>Luego introduce \u2013igual que para el concepto de capital la funci\u00f3n\u2013 la estructura correspondiente para cada caso (que es aqu\u00ed la cantidad). Esta estructura es en cada caso una red de relaciones (cuantificables) de energ\u00eda entre las mol\u00e9culas.<\/p>\n<p>C. XII, p. 118, p.140. \u00ab(&#8230;) esencialmente diferente de la suma de esas fuerzas individuales\u00bb.<\/p>\n<p>a) Detalle: No es s\u00f3lo la estructura la que resulta determinada (en cuanto a probabilidad) por la cantidad. A la inversa, la nueva estructura aparecida hace posible nueva cantidad.<\/p>\n<p>b) En general: la dial\u00e9ctica de la cantidad, la cualidad (estructura, funci\u00f3n) es simplemente expresi\u00f3n del principio materialista de exclusi\u00f3n de entelequias y de creaciones ex novo para cada estructura. Esto es lo fundamental.<\/p>\n<p>D. El ejemplo marxiano de las parafinas, desarrollado por Engels (XII, pp.118-119; p. 141).<\/p>\n<p>Aqu\u00ed se acerca mucho Engels a lo serio. \u00abCualidad\u00bb es en este caso estructura. \u00c1cido no es un C, 2 H y 2 O, sino una estructura realizada en los elementos que indica la f\u00f3rmula meramente cuantitativa. La presencia de algo m\u00e1s en determinadas circunstancias que presuponen una previa estructura (la de \u00e1cido ac\u00e9tico, la de las relaciones de que son capaces los elementos C, H y O), es incompatible con esa estructura, no permite su formaci\u00f3n, sino la de otra. No es que la cantidad se haya transformado en cualidad, sino que una estructura no puede nacer sino en ciertas circunstancias cuantitativas. Esto es lo \u00fanico serio. Pero las circunstancias cuantitativas no son toda la estructura, como prueban los ejemplos que Engels, naturalmente, pasa por alto. La estructura compleja depende de las circunstancias cuantitativas y de las estructuras (de C, H y O)..<\/p>\n<p>19. [Negaci\u00f3n de la negaci\u00f3n].<\/p>\n<p>A. XIII, pp. 124-125; pp. 149-150 \u00ab(&#8230;) como fen\u00f3meno que se cumple seg\u00fan la ley dial\u00e9ctica determinada\u00bb. Y Marx hace muy bien \u2013incluso apuntando (subrayado) a lo esencial. Pero Engels se pone a teorizar m\u00e1s o menos catastr\u00f3ficamente.<\/p>\n<p>B. [La negaci\u00f3n de la negaci\u00f3n es] \u00abun proceso muy sencillo que se cumple en todas partes y todos los d\u00edas, que un ni\u00f1o puede comprender&#8230;\u00bb (XIII, p.126; p.151).<\/p>\n<p>En contradicci\u00f3n con lo de que el sentido com\u00fan no es dial\u00e9ctico.<\/p>\n<p>C. Sigue los ejemplos del grano de cebada, de la orqu\u00eddea y la dolia (p.126), de las mariposas, de la geolog\u00eda (p. 127, p. 152).<\/p>\n<p>La descripci\u00f3n de lo que pasa al grano de cebada no es conocimiento. La ciencia positiva consiste en superar esa descripci\u00f3n y saber lo que pasa dentro del grano de cebada. Dial\u00e9ctica es concepci\u00f3n del mundo y pensamiento sint\u00e9tico y el an\u00e1lisis no es su campo de relevancia. Coger el ejemplo del grano de cebada.<\/p>\n<p>D. Ejemplos matem\u00e1ticos.<\/p>\n<p>E. La propiedad del suelo (pp.128-129; pp.153-154).<\/p>\n<p>El campo de relevancia de esta ley puede ser la comprensi\u00f3n de las estructuras m\u00e1s complicadas, compuestas con los elementos de las m\u00e1s simples \u2013que se \u00absuperan\u00bb y \u00abpreservan\u00bb\u2013 con cambio de funci\u00f3n. Por eso no tiene sentido en lo anal\u00edtico, pero s\u00ed en lo estructural (pp. 128-129)<\/p>\n<p>F. Materialismo.<\/p>\n<p>G. Rousseau.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">H. \u00ab\u00bfY qu\u00e9 es pues la negaci\u00f3n de la negaci\u00f3n? Una ley del desarrollo de la naturaleza, de la historia y del pensamiento, sumamente general e importante y, por la misma raz\u00f3n, de la mayor extensi\u00f3n, una ley que, como hemos visto, tiene aplicaci\u00f3n&#8230;\u00bb (p.131; p.156).<\/span><\/p>\n<p>Lo cual contradice que la dial\u00e9ctica sea un m\u00e9todo heur\u00edstico.<\/p>\n<p>I. Sigue desastrosa definici\u00f3n de dial\u00e9ctica.<\/p>\n<p>20. [Naturaleza de la dial\u00e9ctica].<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">A. \u00abEs no tener la menor inteligencia de la naturaleza de la dial\u00e9ctica, considerarla como lo hace el se\u00f1or D\u00fchring, cual un simple instrumento de prueba<sup>1<\/sup>, seg\u00fan la idea limitada que podr\u00eda formarse de la l\u00f3gica formal o de la matem\u00e1tica elemental. La l\u00f3gica formal es, ante todo, un m\u00e9todo para descubrir nuevos resultados, para progresar de lo conocido a lo desconocido<sup>2<\/sup>, y esto mismo, s\u00f3lo que en un sentido m\u00e1s elevado, es la dial\u00e9ctica<sup>3<\/sup>, que, por lo mismo que sale del estrecho horizonte de la l\u00f3gica formal, contiene, adem\u00e1s, el germen de una concepci\u00f3n m\u00e1s amplia del mundo<sup>4<\/sup>\u00bb (XIII, p. 125; p. 150).<\/span><\/p>\n<p>1) Muy bien visto.<\/p>\n<p>2) Falso<\/p>\n<p>3) Verdadero: hip\u00f3tesis de trabajo<\/p>\n<p>4) Precisamente por esto es hip\u00f3tesis de trabajo.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">B. \u00abLa dial\u00e9ctica no es m\u00e1s que la ciencia de las leyes generales del movimiento y evoluci\u00f3n de la naturaleza, de la sociedad humana y del pensamiento\u00bb (XIII, pp.131-132 ; p.157).<\/span><\/p>\n<p>Quita a la dial\u00e9ctica lo esencial: la marcha hacia el conocimiento de lo concreto. Y la vuelve a convertir en ciencia de las ciencias.<\/p>\n<p>21. [El nuevo materialismo].<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abAdem\u00e1s, ya no es tampoco una filosof\u00eda como tal, sino una simple intuici\u00f3n del mundo que debe probarse y realizarse, no en una ciencia de las ciencias que tiene una existencia aislada, sino en las diversas ciencias positivas<sup>1<\/sup>. Aqu\u00ed, pues, la filosof\u00eda es <i>aufgehoben<\/i>, es decir, \u201cconservada y superada a la vez\u201d, superada en cuanto a la forma, conservada en cuanto al contenido<sup>2<\/sup>\u00bb (XIII, p.129; p.154)<\/span><\/p>\n<p>Esta es la salvaci\u00f3n del engelsismo. Con correcciones:<\/p>\n<p>a) No en el sentido de hacer an\u00e1lisis cient\u00edfico propio, sino en el de construir con los resultados de \u00e9ste el conocimiento de las totalidades.<\/p>\n<p>b) Esto exige m\u00e1s realizaci\u00f3n que en Engels. De verdad eso sistema la herencia de Kant. Positivismo racional.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"7\"><\/a> <b>7. <i>El origen de la familia, la propiedad privada y el estado<\/i><\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Anotaciones de lectura el autor sobre<i> El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado. <\/i>Sacrist\u00e1n cita por la edici\u00f3n alemana de MEW 21, pp. 25 ss.<\/span><\/p>\n<p>1. En el pr\u00f3logo a la primera edici\u00f3n (28) E. pone trabajo y familia en el mismo plano de condicionantes de las instituciones sociales.<\/p>\n<p>2. Pero luego vincula la familia \u2013\u00ablos v\u00ednculos de linaje\u00bb\u2013, o su predominio, con la sociedad sin clases, y a\u00f1ade que en la sociedad de clases el orden de la propiedad domina el orden de la familia.<\/p>\n<p>3. La reproducci\u00f3n del esquema hist\u00f3rico de Morgan muestra que E. ve ya el motor en los medios e instrumentos (naturales sobre todo) de producci\u00f3n (32). Uno de los p\u00e1rrafos finales del cap\u00edtulo I lo expresa inequ\u00edvocamente:<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abEl cuadro del desarrollo de la humanidad a trav\u00e9s del salvajismo y de la barbarie hasta los comienzos de la civilizaci\u00f3n, cuadro que acabo de bosquejar siguiendo a Morgan, es bastante rico ya en rasgos nuevos, y, sobre todo, indiscutibles, <i>por cuanto est\u00e1n tomados directamente de la producci\u00f3n<\/i>\u00bb (35) [Cursiva MSL].<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">4. \u00ab&#8230;de suerte que tambi\u00e9n aqu\u00ed el matrimonio por grupos se va extinguiendo, quedando reducida la cuesti\u00f3n a saber qui\u00e9n, bajo la influencia europea, desaparecer\u00e1 antes de la escena: el matrimonio por grupos o los negros australianos que lo practican.\u00bb (51)<\/span><\/p>\n<p>No se suele recordar que Engels no es siempre un progre. Este chiste supone una buena vinculaci\u00f3n de genocidio y etnocidio.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">5. \u00abLa divisi\u00f3n del trabajo entre los sexos depende de otras causas que nada tienen que ver con la posici\u00f3n de la mujer en la sociedad\u00bb (54)<\/span><\/p>\n<p>Importante la mera afirmaci\u00f3n. \u00bfHabr\u00e1 que llamar \u00abt\u00e9cnica\u00bb a esa divisi\u00f3n? Buen ejemplo para re\u00edrse de tontos.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">6. \u00abEn un viejo manuscrito in\u00e9dito, redactado en 1846 por Marx y por m\u00ed, encuentro esta frase. \u201cLa primera divisi\u00f3n del trabajo es la que se hizo entre el hombre y la mujer para la procreaci\u00f3n de los hijos\u201d. Y hoy puedo a\u00f1adir: el primer antagonismo de clases (1, 2) que apareci\u00f3 en la historia coincide con el desarrollo del antagonismo (2) entre el hombre y la mujer en la monogamia; y la primera opresi\u00f3n de clases (1), con la del sexo femenino por el masculino. La monogamia fue un gran progreso hist\u00f3rico, pero al mismo tiempo inaugura, juntamente con la esclavitud y con las riquezas privadas, aquella \u00e9poca (3a) que dura hasta nuestros d\u00edas y en la cual cada progreso es al mismo tiempo un regreso relativo (3) y el bienestar y el desarrollo de unos verif\u00edcanse a expensas del dolor y de la presi\u00f3n de otros (3b). La monogamia es la forma celular de la sociedad civilizada (4), en la cual podemos estudiar ya la naturaleza de las contradicciones y de los antagonismos que alcanzan su pleno desarrollo en esta sociedad (3c)\u00bb (68)<\/span><\/p>\n<p>(1) Es importante para el concepto de clase, que se aplica a las mujeres y hombres de la familia monog\u00e1mica, sin duda porque las respectivas situaciones en relaci\u00f3n con los medios de producci\u00f3n son diferentes. Claro que lo mismo se puede decir de varones libres y ni\u00f1os, esclavos. Luego para Engels las clases son conjuntos con intersecci\u00f3n no necesariamente vac\u00eda.<\/p>\n<p>(2) La afirmaci\u00f3n de contraposici\u00f3n (de hecho) por antagonismo (estructural) no se basa, en la exposici\u00f3n de Engels, m\u00e1s que en mera descripci\u00f3n.<\/p>\n<p>La referencia a la contradictoriedad del progreso tiene la interesante afirmaci\u00f3n categ\u00f3rica de que progreso es siempre tambi\u00e9n retroceso (3), aunque mitigada por una posible limitaci\u00f3n hist\u00f3rica (3a) con explicaci\u00f3n clasista en sentido amplio (3b), que deja abierta la posibilidad de concebir progreso no contradictorio. La \u00e9poca se caracteriza (3c) con un l\u00e9xico que recuerda a Fourier (4).<\/p>\n<p>La misma actitud general en este otro trozo, tan expresivo, cuyo contexto es la prostituci\u00f3n:<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abAs\u00ed, pues, la herencia que el matrimonio por grupos leg\u00f3 a la civilizaci\u00f3n es doble, y todo lo que la civilizaci\u00f3n produce es tambi\u00e9n doble, ambiguo, equ\u00edvoco, contradictorio\u2026\u00bb (69)<\/span><\/p>\n<p>Lo que pasa es que la contradictoriedad no debe excluir decisiones un\u00edvocas.<\/p>\n<p>7. E. cita a Fourier en la p. 73:<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abAs\u00ed como en gram\u00e1tica dos negaciones equivalen a una afirmaci\u00f3n, de igual manera en la moral conyugal dos prostituciones equivalen a una virtud\u00bb.<\/span><\/p>\n<p>8. El desarrollo del nacimiento del amor sexual personal como logro, y de que s\u00f3lo se da del todo en el proletariado, por faltar en \u00e9ste el fundamento de la monogamia (ojo l\u00e9xico) (pp. 73-74). El final es una frase que condensa el punto de vista material y el metodol\u00f3gico:<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abEn resumen: el matrimonio proletario es mon\u00f3gamo en el sentido etimol\u00f3gico de la palabra, pero de ning\u00fan modo lo es en su sentido hist\u00f3rico\u00bb (74).<\/span><\/p>\n<p>9. Es muy resuelta su presentaci\u00f3n de la mujer como representante del proletariado y el macho como burgu\u00e9s en la familia individual moderna (75).<\/p>\n<p>10. La formulaci\u00f3n m\u00e1s fiel del punto de vista de E. es quiz\u00e1s \u00e9sta: est\u00e1 hablando del momento de la equiparaci\u00f3n jur\u00eddica total de hombre y mujer, y concluye:<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abEntonces se ver\u00e1 que la manumisi\u00f3n de la mujer exige, como condici\u00f3n primera, la reincorporaci\u00f3n de todo el sexo femenino a la industria social, lo que a su vez requiere que se suprima la familia individual como unidad econ\u00f3mica de la sociedad\u00bb (76).<\/span><\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"8\"><\/a> <b>8. Sobre la familia<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Sacrist\u00e1n imparti\u00f3 una conferencia con el t\u00edtulo \u00abSobre el tema de la familia\u00bb el 15 de febrero de 1975, dentro de un ciclo de cine, conferencias y debates organizado en Matar\u00f3 (Barcelona) por el comit\u00e9 local del PSUC. Nos ha llegado el guion de su intervenci\u00f3n. Son varias las referencias a Engels.<\/span><\/p>\n<p>1. De las pel\u00edculas vistas en el ciclo sobre el tema de la familia yo s\u00f3lo conozco dos: <i>Family Life<\/i> y <i>Diario de una esquizofr\u00e9nica.<\/i><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.1. La visi\u00f3n que dan de la actitud de psiquiatras etc. respecto del tema es ya hoy demasiado optimista.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.2. Hoy resaca.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">1.2.1. Lo que no disculpa la borrachera, ciertamente.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.3. Raz\u00f3n por la cual hoy vale la pena de nuevo ser un poco radical, fundamental.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.1. No se trata de estudiar mucho los or\u00edgenes ni de hacer mucha ciencia, porque eso no conduce a mucho.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.1.1. Cita 1 de Kathleen Gough.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.2. S\u00f3lo lo justo para obtener algunas claridades (eliminaci\u00f3n de algunas vaguedades):<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.2.1. Por un lado, nada de absoluto biol\u00f3gico en la familia nuclear<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.2.2. Por otro, nada del esquema Morgan-Engels.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">2.2.2.1. Ejemplo de los cazadores-recolectores.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">2.2.2.2. Si hubo promiscuidad, fue presocial, prehumana.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.2.3. En sustancia, la familia nuclear parece tener una naturalidad de segundo grado, por as\u00ed decirlo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.2.4. \u00bfCu\u00e1l es ese grado? El de fundamentaci\u00f3n en \u00abeconom\u00eda\u00bb (alimentaci\u00f3n, vestido y abrigo, ecolog\u00eda).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">2.2.4.1. Lo que no excluye invenci\u00f3n del amor sexual personalizado.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">2.2.4.1.1. Ger\u00f3nimo y Alope.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.2.5. Resumen de conjunto: estado y familia sobre base fuerzas productivas:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">2.2.5.1. En cazadores-recolectores.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">2.2.5.2. En grandes sociedades estatales agrarias (clases)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">2.2.5.3. Casos intermedios (feudales)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">2.2.5.4. Sociedades agrario-industriales.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 160px;\">2.2.5.4.1. Desarrollo del individualismo como principio sistem\u00e1tico.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 160px;\">2.2.5.5.La familia nuclear de centro de producci\u00f3n-reproducci\u00f3n, pasando por eclipse, a centro an\u00e1logo individualista. Desde la revoluci\u00f3n industrial, novedad que es el hoy.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.1. Socializaci\u00f3n de la producci\u00f3n con individualismo de la apropiaci\u00f3n y el consumo: la familia nuclear pasa a ser s\u00f3lo centro de servicios y consumos individuales.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">3.1.1. Manteni\u00e9ndose f\u00e1cilmente la divisi\u00f3n sexual del trabajo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">3.1.2. Excepciones: trabajo a manos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">3.1.3. Tendencia novedad: trabajo extradom\u00e9stico de la mujer, que se acumula al dom\u00e9stico y destruye incluso el centro de servicios y consumos privados: vivir y habitar.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">4.1. Reacci\u00f3n: la \u00abm\u00edstica de la feminidad\u00bb.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">4.1.1. Interesante que los conservadores del sistema de producci\u00f3n quieran conservar instituciones incoherentes con \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">4.1.1.1. Porque ojo, progres: la incoherencia es parcial:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 160px;\">4.1.1.1.1. Lo es en cuanto el sistema mismo tiende a explotar directamente fuerza de trabajo femenina.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 160px;\">4.1.1.1.2. No lo es, en cuanto que la familia nuclear intermedia le mantiene la privaticidad del consumo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">5.1. Actitud dial\u00e9ctica: promover el consumo social.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">5.1.1. Ramificaci\u00f3n del tema hacia la cuesti\u00f3n consumo fundamental- consumo inducido por una determinada producci\u00f3n \/ valorizaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">5.1.2. Concreciones hoy actitud dial\u00e9ctica (Italia).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">5.1.2.1. Ampliaci\u00f3n del concepto de escuela (discusi\u00f3n Illich).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">5.1.2.2. Igualdad real dentro de la familia.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">5.2. Complicaci\u00f3n hoy de la actitud dial\u00e9ctica.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">5.2.1. Nunca debi\u00f3 ser meramente progresista mecanicista [Engels precisamente a prop\u00f3sito] (negaci\u00f3n)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">5.2.2. Menos a\u00fan ahora que se ve la necesidad de contener la negaci\u00f3n de la negaci\u00f3n (tema del retraso)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">5.2.3. Por ejemplo, \u00bfbasta con socializar el lavado con detergentes?<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">6.1. Imposibilidad de nada radical hoy sin revoluci\u00f3n social que incluye cultural.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">6.2. Plazo corto y plazo largo no se pueden distinguir a rajatabla.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">6.3. No hay certeza sobre el estadio superior, pero: ya hoy vemos:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">6.3.1. No es tecnol\u00f3gicamente necesaria tanta divisi\u00f3n sexual del trabajo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">6.3.2. Revolucionarios que creen que la familia ha de ser &#8216;centro moral de afecto y solidaridad&#8217; (Gramsci, Engels).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">6.3.3. Otros que no.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">6.4. Por lo tanto (de 6.1, 6.2., 6.3) empezar desde el momento primero con varias soluciones practicables a la vez:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">6.4.1. Familia nuclear sin base econ\u00f3mica.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">6.4.2. Familias amplias (\u00abcomunas\u00bb).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">6.4.3. Comunas no familiares.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">6.4.4. Eso exige nueva legislaci\u00f3n: son pasos intermedios concretos, con cambio del poder.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\" align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"9\"><\/a> <b>9. Tradici\u00f3n marxista y los nuevos problemas<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Sacrist\u00e1n imparti\u00f3 una conferencia con el t\u00edtulo \u00abTradici\u00f3n marxista y los nuevos problemas\u00bb el 3 de noviembre de 1983, en un ciclo organizado por la Escuela Universitaria de Estudios Empresariales de Sabadell, en Barcelona (Espa\u00f1a), con ocasi\u00f3n del primer centenario del fallecimiento de Marx. Se han conservado el esquema y las fichas de la intervenci\u00f3n, as\u00ed como una grabaci\u00f3n de la misma. Hemos reconstruido las preguntas del coloquio y, lamentablemente, la grabaci\u00f3n de algunas respuestas no es la mejor de las deseables. Se conserva (en mal estado) una filmaci\u00f3n completa de la conferencia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">El local de la conferencia sobrepas\u00f3 con nota el lleno total. Durante una breve interrupci\u00f3n, J. M\u00aa Valverde, presente entre el p\u00fablico, ironiz\u00f3 amablemente sobre la capacidad de convocatoria de Sacrist\u00e1n. Guillermo Lusa, que ejerci\u00f3 con la habilidad acostumbrada las funciones de documentado presentador, finaliz\u00f3 su presentaci\u00f3n con las siguientes palabras: \u00abHoy va a hablar [Sacrist\u00e1n]sobre tradici\u00f3n marxista y nuevos problemas, siguiendo su objetivo declarado, hace unos pocos a\u00f1os, en un <i>mientras tanto<\/i> de renovar la alianza ochocentista del movimiento obrero con la ciencia\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Hemos seleccionado algunos apartados de la intervenci\u00f3n, los relacionados con Engels.<\/span><\/p>\n<p><b>II. Movimiento feminista<\/b><\/p>\n<p>1. Engels y Bebel<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.1. Informaci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00abCuando menos desarrollado est\u00e1 el trabajo, cuanto m\u00e1s limitada es la cantidad de sus productos y, por lo tanto, tambi\u00e9n la riqueza de la sociedad, tanto m\u00e1s predominantemente resulta el orden social dominado por lazos de linaje\u00bb (F. Engels, <i>Der Ursprung der Familie, des Privateigentums und des Staates <\/i>[El origen de la familia, de la propiedad privada y del Estado], Stuttgart,Verlag 1848.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.2. Buenos para su \u00e9poca.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">1.2.1. Aunque no los mejores.<\/p>\n<p>2. Peor Marx, principalmente por la sensibilidad cultural.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.1. El asunto Frederick.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.2. El nieto var\u00f3n.<\/p>\n<p>3. Mucho mejor los movimientos herederos en la segunda mitad del siglo XX.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.1. En Espa\u00f1a, resurrecci\u00f3n del tema tras la guerra civil por obra de mujeres comunistas. <i>Nous Horitzons<\/i> 12 (1967), <i>Papers<\/i> 9 (1978)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.2. Cultivo y predicamento del tema en algunos peque\u00f1os partidos comunistas.<\/p>\n<p>4. Se puede decir que de los tres grandes movimientos nuevos es aquel respecto del cual la tradici\u00f3n marxista estaba mejor preparada.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">4.1. Si bien se mira, mejor que los conservadores y tan bien como las mejores corrientes anarquistas en este campo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">4.2. \u00bfPor qu\u00e9 entonces, ciertas corrientes feministas necesitan definirse en contra de la tradici\u00f3n marxista?<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">4.3. Yo creo que, m\u00e1s que por fallo del marxismo en esto, por crisis de lo m\u00e1s positivo del marxismo: la visi\u00f3n global y la esperanza global.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">4.3.1. Estamos en una \u00e9poca de particularismos, gremialismos y<b> <\/b>nacionalismos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">4.3.2. La opresi\u00f3n de los poderes constituidos idiotiza a las v\u00edctimas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">4.3.3. Contribuyendo a la marcha hacia la desintegraci\u00f3n en todos los sentidos.<\/p>\n<p>Sin ser ni mucho menos el pasado de la tradici\u00f3n marxista el mejor lugar respecto de las primeras manifestaciones de la preocupaci\u00f3n feminista, hay que decir, mirando los textos desapasionadamente, que tampoco era de los lugares peores. Bebel, uno de los primeros dirigentes socialdem\u00f3cratas, hab\u00eda escrito un libro bastante hermoso sobre la mujer, y el propio Engels ten\u00eda en su obra por lo menos, aunque de manera dispersa, dos elementos fundamentales para el tratamiento del problema de la mujer en nuestras sociedades: primero, el reconocimiento de su situaci\u00f3n oprimida y humillada, como dice \u00e9l en un texto que quiz\u00e1s podamos repasar, y segundo, un intento de explicar esa situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En cuanto al registro de esa situaci\u00f3n de humillaci\u00f3n o de opresi\u00f3n, puede servir como ejemplo del hecho de que Engels pensaba que era la situaci\u00f3n presente y no s\u00f3lo la del pasado, el siguiente paso de un texto de divulgaci\u00f3n muy conocido,<i><b> <\/b><\/i><i>El origen de la familia, de la propiedad privada y del Estado,<\/i> en el que se lee:<\/p>\n<p>\u00abEsta humillada posici\u00f3n de la mujer tal como aparece claramente entre los griegos de la \u00e9poca heroica, y a\u00fan m\u00e1s en la \u00e9poca cl\u00e1sica, se ha ido encubriendo y disimulando paulatinamente y tambi\u00e9n se ha revestido de formas m\u00e1s suaves en algunos lugares pero no ha sido eliminada\u00bb.<\/p>\n<p>Hab\u00eda, pues, primero, la constataci\u00f3n de una peculiar opresi\u00f3n, o humillaci\u00f3n, por usar su palabra, de la mujer en todo nuestro pasado y en nuestra cultura presente, y luego, digo, hab\u00eda tambi\u00e9n un intento de explicaci\u00f3n. La hip\u00f3tesis de Engels es que los lazos de parentesco, de linaje y de sexo dominan tanto m\u00e1s una sociedad cuanto menos desarrollado est\u00e1 el trabajo, cuando m\u00e1s primitivo y escaso es su producto.<\/p>\n<p>Sin duda que un feminismo contempor\u00e1neo considerar\u00e1 que esta explicaci\u00f3n es insuficiente y, sobre todo, que no es la que m\u00e1s le interesa porque hay una tendencia en la mayor\u00eda de los movimientos feministas \u2013me limito a registrarlo, no a valorarlo\u2013 a limitarse a lo espec\u00edficamente femenino de la problem\u00e1tica, y a pasar m\u00e1s o menos por alto o a ser descuidados respecto del trasfondo no espec\u00edficamente femenino sino ampliamente social de la problem\u00e1tica. De tal modo que una reflexi\u00f3n como \u00e9sta de Engels, seg\u00fan la cual la opresi\u00f3n sexual, como todo predominio de lazos del tipo de linaje, es inversamente proporcional al desarrollo de la productividad del trabajo y del trabajo mismo en su organizaci\u00f3n, es, est\u00e1 claro, una reflexi\u00f3n que sit\u00faa el problema en un marco no estrictamente limitado a lo femenino, como es obvio. Pero, en todo caso, por m\u00e1s moderno que se sea y por m\u00e1s preocupado que se est\u00e9 por los aspectos estrictamente femeninos de la problem\u00e1tica parece que una reflexi\u00f3n de este tipo tambi\u00e9n tiene una utilidad seria para cualquier pensamiento de emancipaci\u00f3n femenina.<\/p>\n<p>Curiosamente, Marx mismo, si no en las ideas, que en eso se puede considerar que como en tantas otras cosas \u2013aunque no en todas pero s\u00ed en la mayor\u00eda\u2013 coincid\u00eda con las formulaciones de Engels, m\u00e1xime en textos como los que he citado que son de la \u00e9poca que ha visto una colaboraci\u00f3n muy \u00edntima entre los dos, sin embargo, en el plano de la sensibilidad, era realmente, por as\u00ed decirlo, mucho m\u00e1s un hombre de otra \u00e9poca que Engels. Engels ha tenido una vida personal bastante m\u00e1s abierta en cuestiones de familia y de estimaci\u00f3n de la posici\u00f3n de la mujer en su propia vida que Marx, el cual ha vivido demasiado concentrado en sus tareas fundamentales para educarse la sensibilidad en todos los planos, dicho sea de paso.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"10\"><\/a> <b>10. M\u00e1s anotaciones de lectura<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">De la documentaci\u00f3n depositada en BFEEUB.<\/span><\/p>\n<p><b>F. ENGELS, \u00abACERCA DE LA CUESTI\u00d3N SOCIAL EN RUSIA\u00bb, DER VOLKSSTAAT, 1875; REPRODUCIDO CON EP\u00cdLOGO EN INTERNATIONALES AUS DEM \u00abVOLKSSTAAT\u00bb, BERLIN, VERLAG DER EXPEDITION DES VORWATS,1894, pp. 47-60.<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">1. \u00abLa revoluci\u00f3n a que aspira el socialismo moderno consiste, brevemente hablando, en la victoria del proletariado sobre la burgues\u00eda* y en una nueva organizaci\u00f3n de la sociedad mediante la liquidaci\u00f3n de las diferencias de clase. Para eso se precisa, adem\u00e1s de la existencia del proletariado, que ha de llevar a cabo esta revoluci\u00f3n, la existencia de la burgues\u00eda, en cuyas manos las fuerzas productivas de la sociedad alcanzan ese desarrollo que hace posible la liquidaci\u00f3n definitiva de las diferencias de clase\u00bb (p. 71).<\/span><\/p>\n<p>(*) Con eso se coloca en un plano diferente del de Marx.<\/p>\n<p>a) Mantenimiento estricto del modelo. b) Verdad literal historicista por \u00abmoderno\u00bb. c) En cambio, si se amplia \u00absocialismo\u00bb, sofisma: supone que un efecto s\u00f3lo puede tener una gestaci\u00f3n.<\/p>\n<p>2. Oposici\u00f3n a Marx respecto del artel y las cooperativas europeas:<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00ab(&#8230;) el artel es una forma primitiva y por ello poco desarrollada, de asociaci\u00f3n cooperativa, sin nada exclusivamente ruso o eslavo. Estas asociaciones se forman en todas partes donde son necesarias: en Suiza, en la industria lechera; en Inglaterra, entre los pescadores y aqu\u00ed reviste las formas m\u00e1s diversas. Los peones de pala de Silesia (los alemanes, no los polacos), que tantos ferrocarriles alemanes construyeron en la d\u00e9cada de los cuarenta, estaban organizados en aut\u00e9nticos arteles. El predominio que esta forma tiene en Rusia prueba, naturalmente, que en el pueblo ruso alienta una acusada tendencia a la asociaci\u00f3n, pero no demuestra, ni mucho menos, que este pueblo pueda saltar, ayudado por esta tendencia, del artel a la sociedad socialista. Para este salto se precisar\u00eda ante todo que el propio artel fuera capaz de desarrollarse, que se desprendiese de su forma primitiva \u2014en la cual (&#8230;) es m\u00e1s beneficioso para el capital que para los obreros\u2014 y que se elevase, por lo menos, al nivel de las asociaciones cooperativas de Europa Occidental\u00bb (pp. 76-77)<\/span><\/p>\n<p>Contradicci\u00f3n con Marx: a) en la estimaci\u00f3n del artel; b) en la valoraci\u00f3n de las instituciones de la econom\u00eda capitalista adelantada, como las cooperativas; c) razonamiento por demostraci\u00f3n, en vez de por posibilidad.<\/p>\n<p>Es interesante que este texto, de 1875, se debe confrontar con Marx 1877. Y el post-scriptum de 1894 con Marx 1881.<\/p>\n<p>3. Imprescindibilidad de la revoluci\u00f3n europea para la obschchina (p. 80). Versi\u00f3n m\u00e1s euroc\u00e9ntrica de la tesis conjunta con Marx de 1882.<\/p>\n<p><b>ENGELS, POST-SCRIPTUM DE 1894 A \u00abACERCA DE LA CUESTI\u00d3N SOCIAL EN RUSIA\u00bb.<\/b><\/p>\n<p>1. La tesis \u00abortodoxa\u00bb, incluso con acentuaci\u00f3n del eurocentrismo:<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abSi es que se puede, en general, plantear la cuesti\u00f3n de saber si a la comunidad rusa le espera un destino mejor*, la causa de ello no radica en ella misma, sino \u00fanicamente en que en un pa\u00eds europeo ha conservado cierta fuerza vital hasta una \u00e9poca en la que en la Europa Occidental la producci\u00f3n mercantil y su forma \u00faltima y superior \u2014la producci\u00f3n capitalista\u2014 ha entrado en contradicci\u00f3n con las fuerzas productivas creadas por ella misma, una \u00e9poca en que resulta incapaz ya de dirigirlas y perece a consecuencia de dichas contradicciones internas y los conflictos de clase condicionados por estas \u00faltimas. Ya s\u00f3lo eso prueba que la iniciativa de semejante transformaci\u00f3n de la comunidad rusa \u00fanicamente puede partir del proletariado industrial de Occidente, y no de la comunidad misma\u00bb (pp. 87-88)<\/span><\/p>\n<p>(*) Cuesti\u00f3n que Marx no s\u00f3lo planteaba, sino que resolv\u00eda afirmativamente.<\/p>\n<p>Esa es la versi\u00f3n ortodoxa hecha coherente de las respuestas de heterodoxo y oscuro Marx inconsecuente. Muy lejos de Marx.<\/p>\n<p>2. Reafirmaci\u00f3n de la filosof\u00eda de la historia*[1]:<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00ab(&#8230;) es hist\u00f3ricamente imposible que una sociedad que se halla en un grado de desarrollo econ\u00f3mico inferior tenga que resolver problemas y conflictos que surgen y pueden surgir s\u00f3lo en una sociedad que se halla en un grado de desarrollo mucho m\u00e1s alto\u00bb (p. 89).<\/span><\/p>\n<p>Recuperaci\u00f3n contra el Marx viejo del Marx cl\u00e1sico y el fatalismo del modelo filos\u00f3fico-hist\u00f3rico o dial\u00e9ctico.<\/p>\n<p><b>[Josep R. Llobera,ed.] <\/b><i><b>Pol\u00e9mica sobre el origen y la universalidad de la familia<\/b><\/i><b>, Barcelona, Anagrama, 1974. <\/b><\/p>\n<p><b>Kathleen Gough, <\/b><i><b>El origen de la familia<\/b><\/i><b>, Toronto, Hogtown Press, 1973<\/b>.<\/p>\n<p>1. Sobre la tercera fuente de informaci\u00f3n emp\u00edrica (las otras son los primates no humanos (1\u00aa) y los hombres y protohombres prehist\u00f3ricos (2\u00aa):<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abFinalmente, los pueblos cazadores recolectores de la actualidad poseen la tecnolog\u00eda y la vida social incipientes que tuvieron los humanos de los primeros tiempos; todos ellos muestran el resultado de una adaptaci\u00f3n larga y especializada a un medio ambiente marginal. Sin embargo, dichas fuentes, tomadas conjuntamente, suministran valiosas gu\u00edas para la investigaci\u00f3n\u00bb (113).<\/span><\/p>\n<p>2.\u00ab(&#8230;) no es forzoso creer en el mito de una edad de oro feminista para proponerse la meta de la igualdad en el futuro\u00bb (116).<\/p>\n<p>Aplicar generalizado el cuento.<\/p>\n<p>3. Parece que gorila y chimpanc\u00e9 no tienen prohibici\u00f3n del incesto (121).<\/p>\n<p>4. Su conclusi\u00f3n sobre esto:<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abMarx y Engels estaban probablemente en lo cierto al concluir que pasamos por un estadio de \u201cpromiscuidad original\u201d antes de convertirnos en completamente humanos\u00bb (125).<\/span><\/p>\n<p>Pero la \u00faltima precisi\u00f3n no es de Engels, sino salvaci\u00f3n de Engels.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">5. \u00ab(&#8230;) no creo que podamos hablar, como hacen algunos marxistas, de una divisi\u00f3n de clases entre hombres y mujeres en las sociedades de cazadores. Es cierto que los hombres disfrutan de mayor movilidad que las mujeres y que dirigen los asuntos p\u00fablicos. Pero una sociedad de clases exige que una de \u00e9stas controle los medios de producci\u00f3n, dictamine su uso por las otras clases y expropie el excedente [1]. Estas condiciones no se dan entre los cazadores. Tanto la tierra como los otros recursos son propiedad de la comunidad, si bien las mujeres pueden monopolizar determinados sectores donde recolectar y los hombres pueden monopolizar sus territorios de caza. Hay diferencia de rango entre los sexos, pero hay m\u00e1s reciprocidad que dominaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Como Engels observ\u00f3 correctamente, el poder de los hombres para explotar sistem\u00e1ticamente a las mujeres nace con la existencia de un excedente de riqueza y m\u00e1s directamente con el estado, la estratificaci\u00f3n social y el control de la propiedad por los hombres\u00bb (144)<\/span><\/p>\n<p>(1) Lo de los cazadores es un ejemplo claro de divisi\u00f3n del trabajo sin clases ni estado. Porque s\u00f3lo los ni\u00f1os est\u00e1n excluidos de todos los medios de producci\u00f3n de esas sociedades. Nadie m\u00e1s, no las mujeres.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">6. \u00abEs veros\u00edmil pensar que el tipo de familia de los cazadores primigenios fuera m\u00e1s bien matrilocal que patrilocal [1]. Entre los simios y los monos, son casi siempre los machos los que abandonan el grupo o son expulsados de \u00e9l. Las hembras permanecen junto a las madres y en su lugar de origen; los machos se van, uni\u00e9ndose a las hembras cuando la disponibilidad de estas y la competencia lo permiten. El traslado de la mujer a la residencia o a la banda del marido puede muy bien haber sido un hecho relativamente posterior, en sociedades donde la cooperaci\u00f3n masculina en la caza reviste una importancia decisiva. A la inversa, tras el desarrollo de la horticultura (que se lleva a cabo principalmente por las mujeres) aquellas tribus en las que la horticultura domina sobre la cr\u00eda de ganado o la caza, lo m\u00e1s probable era que fueran matrilocales y dieran lugar a grupos de filiaci\u00f3n matrilineal con un status relativamente alto para las mujeres. Pero donde predominaba la caza extensiva de grandes animales, o, m\u00e1s tarde, la cr\u00eda de ganado, floreci\u00f3 la residencia patrilocal y las mujeres eran utilizadas para formar alianzas entre grupos constituidos en torno a hombres. Con el invento de la agricultura de arado (como distinta de la horticultura) unos 4.000 a\u00f1os antes de nuestra era, los hombres controlaron la agricultura y la mayor\u00eda de los estados agrarios se caracterizaron por residencia patrilocal y familias patriarcales dominadas por los hombres.\u00bb (148-149).<\/span><\/p>\n<p>(1) El padre de Ger\u00f3nimo se fue con la horda de su mujer pero con eso perdi\u00f3 sus derechos hereditarios, luego la sucesi\u00f3n era patrilineal,<\/p>\n<p>No toma siquiera en consideraci\u00f3n el \u00abmatriarcado\u00bb.<\/p>\n<p>7. [Conclusiones]<\/p>\n<p>Familia, instrumentos y lenguaje como los tres rasgos espec\u00edficos (150).<\/p>\n<p>La familia fuente de la civilizaci\u00f3n y del amor (150).<\/p>\n<p>Subordinaci\u00f3n \u00abdigna\u00bb de la mujer desde el principio en algunos campos:<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abPero, en cualquier caso, se trataba fundamentalmente de una cuesti\u00f3n de supervivencia [1] m\u00e1s que de imposiciones culturales introducidas por el hombre. De ah\u00ed la sensaci\u00f3n de dignidad, libertad y respeto mutuo entre hombres y mujeres que uno tiene al visitar sociedades cazadoras y horticultoras primitivas.\u00bb (150-151).<\/span><\/p>\n<p>(1) Ecolog\u00eda y resultante divisi\u00f3n sexual del trabajo<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">8. \u00abSi la visi\u00f3n sexual del trabajo fue necesaria hasta el presente, no tiene por qu\u00e9 ni debe sobrevivir en una sociedad industrial.\u00bb (152)<\/span><\/p>\n<p>Mujer, el parto y la lactancia cons\u00e9rvalos.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abLa explotaci\u00f3n de las mujeres, que lleg\u00f3 con la aparici\u00f3n del estado y de la sociedad de clases, desaparecer\u00e1n muy probablemente en una sociedad sin estado y sin clases para la cual existen ya las bases tecnol\u00f3gicas y cient\u00edficas.\u00bb (152)<\/span><\/p>\n<p><b>L\u00e9vi-Strauss, \u00abLa familia\u00bb [1956]. <\/b><\/p>\n<p>1. Da como ya inconcusa la presencia de familia nuclear afectiva en \u00e9pocas arcaicas o estados primitivos, y, consiguientemente, por refutada la visi\u00f3n evolucionista (8). El dato es para \u00e9l la \u00absupremac\u00eda de la familia [nuclear, mon\u00f3gama, afectiva] en las dos extremidades de la escala de la evoluci\u00f3n de las sociedades humanas\u00bb (9).<\/p>\n<p>Desde luego. Lo que Eibl-Elberfeld cuenta de sus bosquimanos lo confirma. L-S usa \u2018familia\u2019 por familia nuclear monog\u00e1mica con lazos afectivos. Pero se aparta de las dos tesis extremas, y admite como ejemplo de ausencia de familia a los nayar (Costa del Malabar, India) (10). Los interpreta como caso extremo de la coexistencia de pauta familiar y no familiar (massai, bororo).<\/p>\n<p>2. En una observaci\u00f3n al final de su menci\u00f3n de los nayar revela muy bien su concepci\u00f3n b\u00e1sica \u00abahist\u00f3rica\u00bb:<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abTodos los ejemplos conocidos podr\u00edan ordenarse de tal forma que los nayar aparecieran como el caso m\u00e1s coherente, sistem\u00e1tico y llevado a sus extremos l\u00f3gicos, de una situaci\u00f3n que puede presentarse de nuevo, al menos de forma embrionaria, en la sociedad moderna. Una demostraci\u00f3n elocuente la hallamos en la Alemania nazi [&#8230;]\u00bb (11).<\/span><\/p>\n<p>3. Definici\u00f3n de \u00abfamilia\u00bb:<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abLo pertinente es construir un modelo ideal de lo que pensamos cuando usamos la palabra \u00abfamilia\u00bb. Se ver\u00eda, entonces, que dicha palabra designa un grupo social que posee, por lo menos, las tres caracter\u00edsticas siguientes: 1) Tiene su origen en el matrimonio. 2) Est\u00e1 formado por el marido, la esposa y los hijos(as) nacidos del matrimonio, aunque es concebible que otros parientes encuentren su lugar cerca del grupo nuclear; 3) Los miembros de la familia est\u00e1n unidos por a) lazos legales, b) derechos y obligaciones econ\u00f3micos, religiosos y de otro tipo, y c) una red precisa de derechos y prohibiciones sexuales, m\u00e1s una cantidad variable y diversificada de sentimientos tales como amor, afecto, respeto, temor, etc\u00bb (17).<\/span><\/p>\n<p>No excluye poligamia mientras \u00e9sta no excluya certeza de la filiaci\u00f3n ni sentimientos.<\/p>\n<p>4. Su buena argumentaci\u00f3n de que la monogamia predomina por causas demogr\u00e1fico-econ\u00f3micas lleva a la formulaci\u00f3n metaf\u00edsica (esencialista) de que \u00abla monogamia no est\u00e1 inscrita en la naturaleza del hombre\u00bb (19). Si se trata de naturaleza en un sentido no estrictamente biol\u00f3gico, entonces naturaleza es precisamente el conjunto de relaciones y circunstancias que determinan el hecho.<\/p>\n<p>5. En su exposici\u00f3n del car\u00e1cter social del grupo del matrimonio acaba diciendo que \u00abel matrimonio no es, ni puede ser, un asunto privado\u00bb (23). Pero olvida que, en el sentido que interesa aqu\u00ed, o sea, de asunto colectivo de grupos, s\u00ed es privado para el proletariado moderno.<\/p>\n<p>6. Principal tesis a prop\u00f3sito de \u00abclases de familias\u00bb:<br \/>\n<span style=\"font-size: 10pt;\">\u00ab(&#8230;) cuando a la familia se le concede un reducido valor funcional tiende a desaparecer incluso por debajo del nivel de tipo conyugal [caso de los nayar]. Por el contrario, si recibe gran valor funcional existe muy por encima del nivel conyugal [dom\u00e9stico]. La supuesta universalidad de la familia conyugal corresponde, de hecho, m\u00e1s a un equilibrio inestable entre los extremos que a una necesidad permanente y duradera proveniente de las exigencias profundas de la naturaleza humana\u00bb (27-28).<\/span><\/p>\n<p>Tambi\u00e9n aqu\u00ed se vislumbra el resuelto inorganicismo, antihegelianismo de L-S. No es ni naturaleza interna [fija] ni evoluci\u00f3n lo que determina la instituci\u00f3n, sino naturaleza externa, factores situacionales externos.<\/p>\n<p>7. Todo lo que sigue hasta el final va bajo el r\u00f3tulo \u00abLos lazos familiares\u00bb. La tesis inicial es:<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00ab(&#8230;) las consideraciones sexuales no son de importancia fundamental para el matrimonio, las necesidades econ\u00f3micas se hallan presentes en lugar primordial en todas las sociedades. Ya hemos mostrado que lo que convierte el matrimonio en una necesidad fundamental en las sociedades tribales es la divisi\u00f3n sexual del trabajo\u00bb (30).<\/span><\/p>\n<p>Hace unas interesant\u00edsimas observaciones sobre la divisi\u00f3n sexual del trabajo, que me confirman en mi decisi\u00f3n de considerarlo social, y concluye:<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">8. \u00ab(&#8230;) diremos de ser en extremos cuidadosos y distinguir entre el <i>hecho<\/i> de la divisi\u00f3n sexual del trabajo, que es pr\u00e1cticamente universal, y la <i>maner<\/i>a seg\u00fan la cual las diferentes tareas son atribuidas a uno u otro sexo, donde deber\u00edamos descubrir la misma importancia decisiva de los factores culturales, podr\u00edamos decir la misma <i>artificialidad<\/i> que reina en la organizaci\u00f3n misma de la familia\u00bb (32).<\/span><\/p>\n<p>Hab\u00eda ejemplificado con el caso (entre otros) del trabajo de la tierra femenino entre los bororo y masculino entre los zu\u00f1is (31). Pero, \u00bfes franca agricultura lo de los bororos?<\/p>\n<p>9. Tras eso, pasa a decir que lo \u00fanico necesario es la familia, no su forma, y desemboca en uno de sus motivos sustantivos y metodol\u00f3gicos m\u00e1s centrales (\u00abestructuralistas\u00bb); utiliza el expediente de la negatividad, que luego, desarrollar\u00e1, es decir, de la divisi\u00f3n del trabajo como prohibici\u00f3n de tareas:<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00ab(&#8230;) la divisi\u00f3n sexual del trabajo no es m\u00e1s que un dispositivo para instituir un estado rec\u00edproco de dependencia entre los sexos\u00bb (33).<\/span><\/p>\n<p>La concepci\u00f3n es muy cr\u00edtico-revolucionaria: basta para verlo con trasponerla a la divisi\u00f3n trabajo manual-trabajo intelectual. Lo que pasa es que L-S no dice que dependencia no es neutra, \u00abbiol\u00f3gica\u00bb.<\/p>\n<p>10. Con la prohibici\u00f3n del incesto entendida como divisi\u00f3n de la teor\u00eda matrimonial entre familias, L-S llega a su tesis sobre el fundamento de la familia (humana), a saber, la integraci\u00f3n social. La formula con bastante \u00e9nfasis:<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abLo que verdaderamente diferencia el mundo humano del mundo animal es que en la humanidad una familia no podr\u00eda existir si no existiera la sociedad, es decir, una pluralidad de familias dispuestas a reconocer que existen otros lazos adem\u00e1s de los consangu\u00edneos y que el proceso natural de descendencia s\u00f3lo puede llevarse a cabo a trav\u00e9s del proceso social de afinidad\u00bb (36).<\/span><\/p>\n<p>De ah\u00ed va a la tesis central: \u00absi la organizaci\u00f3n social tuvo un principio, \u00e9ste s\u00f3lo puede haber consistido en la prohibici\u00f3n del incesto\u00bb (pp. 36-37), la cual tiene defectos gordos: deductivamente es un paralogismo: (p \u2192 q) \u2192 (q \u2192 p), (prohibici\u00f3n del incesto implica integraci\u00f3n social) implica (integraci\u00f3n social implica prohibici\u00f3n del incesto). Por otra parte, es un criterio muy formal. Por \u00faltimo, identifica sociedad con estado, articulaci\u00f3n con coacci\u00f3n. Puesto que antes hab\u00eda habido uniones \u00abincestuosas\u00bb, las pod\u00eda seguir habiendo en grupos mayores o menores.<\/p>\n<p>Supongo que detr\u00e1s del formalismo estructuralista est\u00e1 un pensamiento tan poco formal como el de Freud.<\/p>\n<p>De todos modos, no me parece dudoso que la \u00abprohibici\u00f3n\u00bb del incesto haya sido una t\u00e9cnica socializadora y tambi\u00e9n estatificadora.<\/p>\n<p>11. Se pasa de rosca cuando, hablando de nuestras sociedades, olvida la \u00abendogamia\u00bb de las clases sociales hasta el punto de decir que vivimos, gracias a la mezcla exog\u00e1mica, en \u00abuna f\u00e1brica social homog\u00e9nea y bien combinada\u00bb (38).<\/p>\n<p>12. La conclusi\u00f3n del ensayo:<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abLa conclusi\u00f3n importante que conviene retener es que de la familia restringida no puede decirse ni que sea el \u00e1tomo del grupo social, ni tampoco que resulte de este \u00faltimo. Lo que sucede es que el grupo social s\u00f3lo puede establecerse en parte en contradicci\u00f3n y en parte de acuerdo con la familia [\u2026] con el fin de mantener la sociedad a trav\u00e9s del tiempo [\u2026] Se trata [\u2026] de un proceso din\u00e1mico de tensi\u00f3n y suposici\u00f3n con un punto de equilibro que es extremadamente dif\u00edcil de alcanzar, dado que su posici\u00f3n exacta est\u00e1 sometida a infinitas variaciones de una \u00e9poca a otra. Pero la palabra de las Escrituras \u201cDejar\u00e1s a tu padre y a tu madre\u201d proporciona la regla de hierro para la fundaci\u00f3n y el funcionamiento de cualquier sociedad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">La sociedad pertenece al reino de la cultura, mientras que la familia es la emanaci\u00f3n, al nivel social, de aquellos requisitos naturales sin los cuales no podr\u00eda existir la sociedad y, en consecuencia, tampoco la humanidad.\u00bb (47-48).<\/span><\/p>\n<p>A pesar de la contundente expresi\u00f3n, la tesis es un poco vaga. \u00abFamilia\u00bb parece ser cualquiera, siempre que haya exogamia general claramente definida. Que humanidad implique sociedad puede basarse en concepto de humanidad o en la debilidad muscular de la especie. La expresi\u00f3n \u00abemanaci\u00f3n al nivel social\u00bb de \u00abrequisitos naturales\u00bb parece significar que, aunque la familia es social, se basa en necesidad biol\u00f3gica y debi\u00f3 de ir precedida de alguna forma de cumplimiento de esos requisitos, que debi\u00f3 ser el grupo endog\u00e1mico creciente. Ahora bien: en ese crecimiento iba impl\u00edcita la posibilidad de aumento de productividad y excedente, con vinculaciones econ\u00f3micas (trueque de casos muy diversos) entre grupos endog\u00e1micos. L-S no se interesa por estas cosas.<\/p>\n<p>13a. Una conclusi\u00f3n-ap\u00e9ndice, por as\u00ed decirlo, que me interesa para Las Casas:<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abComo dijo un fil\u00f3sofo del siglo XVI (Bacon) el hombre s\u00f3lo puede superar a la naturaleza obedeciendo sus leyes. Consiguientemente, la sociedad ha de dar a la familia alg\u00fan tipo de reconocimiento. No es sorprendente, pues \u2013como los ge\u00f3grafos han observado tambi\u00e9n en respecto al uso de los recursos naturales de la tierra\u2013 que el mayor grado de acatamiento de las leyes naturales se acostumbra a dar en los dos extremos de la escala cultural: entre los pueblos, m\u00e1s simples y entre los pueblos m\u00e1s civilizados.\u00bb (48)<\/span><\/p>\n<p>13b. \u00abEsto explica por qu\u00e9 la familia restringida, mon\u00f3gama, relativamente estable y peque\u00f1a parece recibir mayor reconocimiento en los pueblos primitivos, y en las sociedades modernas que en la sociedades situadas a niveles intermedios.\u00bb (48)<\/p>\n<p>La base es la tesis de la naturalidad, ahora ya, de la familia caracterizada en 13b. Pero, \u00bfcu\u00e1l es el fundamento de ese supuesto? Emp\u00edrico: bosquimanos, etc. Inconsciente: la sociedad de clases, que no tiene responsabilidades colectivas. O sea: insuficiencia del colectivo, por debilidad o por individualismo.<\/p>\n<p>L-S no cuenta la personalizaci\u00f3n del amor de la que tanto habla Engels.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL <\/a><a href=\"#INDICE\">\u00cdNDICE<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Edici\u00f3n de Salvador L\u00f3pez Arnal y Jos\u00e9 Sarri\u00f3n Estimados lectores, queridos amigos y amigas: Seguimos con la serie de materiales<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[73],"tags":[],"class_list":["post-1700","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-manuel-sacristan"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1700","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1700"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1700\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1701,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1700\/revisions\/1701"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1700"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1700"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1700"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}