{"id":1713,"date":"2025-07-15T22:29:32","date_gmt":"2025-07-15T20:29:32","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/?p=1713"},"modified":"2025-08-12T22:30:48","modified_gmt":"2025-08-12T20:30:48","slug":"entrevista-a-ernesto-castro-sobre-manuel-sacristan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/?p=1713","title":{"rendered":"Entrevista a Ernesto Castro sobre Manuel Sacrist\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p>AUTOR: Salvador L\u00f3pez Arnal<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>\u00abLa izquierda mayoritaria \u2014signifique lo que signifique eso\u2014 sigue a Sacrist\u00e1n en todo salvo en su afici\u00f3n por el arte y la ciencia, lo cual es tanto como cocinar una paella sin arroz\u00bb.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><i>Ernesto Castro es un escritor, pensador y son\u00e1mbulo mil\u00e9nial. Profesor de Est\u00e9tica en la Universidad Aut\u00f3noma de Madrid y patriota sensiblero de la \u00abPoslatinidad\u00bb, ha publicado media docena de libros de no ficci\u00f3n, una trilog\u00eda en marcha de \u00abdianovelas\u00bb y un \u00fanico poemario. Actualmente rumia su propio sistema filos\u00f3fico (el \u00abnaturalismo gen\u00e9rico\u00bb).<\/i><\/p>\n<p><b>\u00bfC\u00f3mo llegaste a la obra de Manuel Sacrist\u00e1n?<\/b><\/p>\n<p>Fue Jorge Riechmann el primero que me habl\u00f3 de Sacrist\u00e1n, en la asignatura de \u00c9tica que curs\u00e9 con \u00e9l a finales de 2009. Riechmann se refer\u00eda a Sacrist\u00e1n como su maestro, a la par que aclaraba no haberlo conocido en persona. Eso me sorprendi\u00f3, pues no cre\u00eda en la posibilidad de maestrazgos a distancia. Cuando le\u00ed a Sacrist\u00e1n, lo comprend\u00ed. Pocos autores transmiten tan vivamente su personalidad por escrito, d\u00e1ndote la impresi\u00f3n de que los conoces de toda la vida. Incluso hoy, habiendo transcurrido a\u00f1os, d\u00e9cadas desde que le\u00ed a Sacrist\u00e1n, habiendo olvidado la mayor\u00eda de sus tesis, a\u00fan oigo una vocecita sacristaniana dentro de m\u00ed, que me recuerda su actitud de seriedad ante la vida. Por suerte o por desgracia, no le hago mucho caso a esa voz, so capa de volverme loco.<\/p>\n<p>Lo cierto es que no me interes\u00e9 por Sacrist\u00e1n hasta que no me sacudi\u00f3 en mi conciencia pol\u00edtica el 15M. Por edad, debo de pertenecer a la \u00faltima generaci\u00f3n que flot\u00f3 feliz en la despolitizaci\u00f3n previa a la crisis de 2008. Despolitizaci\u00f3n que otrora cre\u00eda una actitud a combatir y hoy miro con enga\u00f1osa nostalgia. \u00a1Qui\u00e9n pudiese vivir tiempos hist\u00f3ricamente anodinos! Fue en el verano de 2011, entre asambleas y comisiones de Acampada Sol, que me le\u00ed los cuatro tomos de <i>Panfletos y materiales<\/i>. Pese a estar en tercero de carrera, fue la primera vez que tom\u00e9 contacto vigoroso con ese g\u00e9nero tan castizo de las \u00absobras completas\u00bb y me encant\u00f3. En la universidad en que me hab\u00eda matriculado se ense\u00f1aban tan pero tan mal las asignaturas de pensamiento espa\u00f1ol. Asist\u00edamos a machaconas demostraciones de\u00edcticas de que la filosof\u00eda existe, ha existido, existir\u00e1 en Espa\u00f1a. El profesor nos se\u00f1alaba los vol\u00famenes de Averroes, Maim\u00f3nides y Su\u00e1rez; pero, al no saber ni \u00e1rabe ni hebreo ni lat\u00edn, era incapaz de leerlos. Me consta que en otros programas de estudio es temario obligatorio la Querella Sacrist\u00e1n-Bueno, lo cual tiene su gracia, pues si en algo estaban de acuerdo esos dioscuros del materialismo ib\u00e9rico era en limitar la doxograf\u00eda al m\u00ednimo. \u00a1Y m\u00edralos ahora, reducidos a puritita doxograf\u00eda!<\/p>\n<p>Total, que Sacrist\u00e1n fue el primer fil\u00f3sofo espa\u00f1ol que le\u00ed sin experimentar verg\u00fcenza ajena (\u00bfo deber\u00eda decir propia?). En 2012 me matricul\u00e9 en un posgrado en Barcelona solo porque se anunciaba en <i>Sin<\/i> <i>Permiso<\/i>, revista de raigambre sacristaniana en la que colaboraba. Era publicidad enga\u00f1osa, por desactualizada: Antoni Dom\u00e8nech y c\u00eda. ya no daban clase all\u00ed. En otro sitio cont\u00e9 mis reuniones con Dom\u00e8nech, que en paz descanse. \u00c9l pasaba revista al cosmos, desde la crisis de la deuda europea a las alcald\u00edas del cambio, atrochando por sus bestias negras de la filosof\u00eda continental. Yo estaba entusiasmado con los marxistas anal\u00edticos que \u00e9l me hab\u00eda descubierto. Cuando le resum\u00ed mi trabajo final de m\u00e1ster, me dej\u00f3 listo para sentencia con \u00abeso es neocl\u00e1sico\u00bb. \u00a1No se diga m\u00e1s! As\u00ed dej\u00e9 de entusiasmarme con los marxistas anal\u00edticos, por malditos neocl\u00e1sicos. \u00a1A saber lo que quer\u00eda decir! Menos mal que reaccion\u00e9 pronto contra ese c\u00famulo de descalificativos \u2014neocl\u00e1sico, posmoderno, posestructuralista, neoliberal: el quid est\u00e1 en el prefijo\u2014 con los que Dom\u00e8nech avasallaba el pensamiento circundante. Como buen maestro, me ense\u00f1\u00f3 lo mejor que puede ense\u00f1arse: a desconfiar de los maestros.<\/p>\n<p>M\u00e1s tarde trab\u00e9 amistad con F\u00e9lix Ovejero, otro sacristaniano de pro, y por ende enfrentado a otros tantos sacristanianos. Lo del Frente Popular Judaico y el Frente Popular de Judea se queda corto para nuestro fraccionamiento intelectual. Da l\u00e1stima que quienes en los ochenta firmaron juntos sus brillantes \u00ab13 tesis sobre el futuro de la izquierda\u00bb luego se distanciasen por un qu\u00edtame all\u00e1 esas pajas independentistas. En esta pen\u00ednsula nos pierde el nacionalismo, y no me refiero solo a las elecciones. Parece que solo pudi\u00e9semos ponernos de acuerdo en vivir separados. El silencio t\u00e1cito y t\u00e1ctico de Sacrist\u00e1n sobre el ser de Espa\u00f1a \u2014\u00abel agujero negro del ensayismo espa\u00f1ol\u00bb, lo llam\u00f3 alguien: quien entra all\u00ed ya no ve la luz\u2014 es una muestra m\u00e1s de su inteligencia.<\/p>\n<p>Por aquel entonces \u2014y por no alargarnos m\u00e1s\u2014 muri\u00f3 Paco Fern\u00e1ndez Buey, el \u00faltimo sacristaniano de primera hora al que trat\u00e9 personalmente, a trav\u00e9s de su hijo Eloy (Fdez. Porta, al que tanto tambi\u00e9n debo). Del padre, rese\u00f1\u00e9 para <i>Sin Permiso <\/i>su libro p\u00f3stumo sobre la tercera cultura, s\u00edntesis emancipadora de las artes y las ciencias. Si algo significa para m\u00ed el sacristanismo es el anhelo de esa s\u00edntesis. No va conmigo ni la reducci\u00f3n del arte a la ciencia ni la disoluci\u00f3n de la ciencia en el arte, sino lo dicho: la s\u00edntesis a la que apuntaba Sacrist\u00e1n, que ser\u00e1 emancipadora o no ser\u00e1.<\/p>\n<p><b>Se habla en ocasiones del singular estilo filos\u00f3fico de Sacrist\u00e1n. \u00bfQu\u00e9 destacar\u00edas de su estilo?<\/b><\/p>\n<p>Elegiste un adjetivo muy sugerente, que da mucho que pensar: <i>singular<\/i>, porque el de Sacrist\u00e1n era un estilo \u00fanico, pero tambi\u00e9n <i>plural<\/i>, porque no es exactamente id\u00e9ntico en sus entrevistas que en sus ensayos o conferencias, aunque en todos esos arm\u00f3nicos se oiga el mismo bajo continuo de fondo. Rara es la persona que no acusa una falla entre su estilo oral y su estilo escrito. Los que no lo hacen ca\u00edan hace d\u00e9cadas en ret\u00f3ricas vacuas (\u00f3igase la pompa verbal del NO-DO) o en el aplanamiento en curso de la prosa. Sacrist\u00e1n no pecaba de ninguno de esos dos defectos, y eso que hablaba casi igual que escrib\u00eda. Le pegaba un estilo a la par cient\u00edfico y po\u00e9tico, entendidas ambas disciplinas como impulsos de precisi\u00f3n, no como f\u00f3rmulas arbitrarias y hojarasca adjetival. Lo que embelesa de las pocas grabaciones que quedan de Sacrist\u00e1n es su formidable distribuci\u00f3n de los silencios. En su discurso es tan significativo lo que se expresa como lo que se omite. De alguna de sus charlas podemos decir lo que dec\u00edan de Ortega: que se le oye pensar cuando calla. No es tan frecuente como deber\u00eda.<\/p>\n<p>Dicho sea de paso, par\u00e9monos a pensar un minuto en la anomal\u00eda de que las entrevistas a un pensador se publiquen sin desdoro en formato libro, junto a textos m\u00e1s meditados y aut\u00f3nomos. Es una anomal\u00eda epocal absoluta. Que yo sepa, en las obras completas de ning\u00fan fil\u00f3sofo anterior a 1950 se incluyen entrevistas, y por un buen motivo: el formato period\u00edstico era demasiado reciente para no incurrir en la parida. Si lees entrevistas a Unamuno o a Ortega antes de la guerra, rezuman tanta o m\u00e1s frivolidad que los actuales y manidos podcasts. Pero hubo un periodo intermedio, entre la invenci\u00f3n del formato y su masificaci\u00f3n digital, cuando Sartre se pronunciaba sobre Vietnam o Heidegger sobre Dios en entrevistas en exclusiva. Por supuesto que las preguntas estaban pactadas, un poco como aqu\u00ed. He aqu\u00ed mi brindis por esa mercanc\u00eda muerta.<\/p>\n<p><b>Brindemos juntos.<\/b><\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 hubiese sido de Sacrist\u00e1n, quien tanto detestaba hablar por hablar, de hab\u00e9rselas visto y deseado con las giras promocionales en boga, respondiendo a decenas de periodistas que ni saben escribir ni quieren leer? Probablemente hubiese sido el mismo <i>outsider<\/i> de siempre, despreciando a filisteos y fariseos del mundillo cultural. Con el ruido publicitario a la moda de hoy, se le oir\u00eda a\u00fan menos que con la censura autoritaria de anta\u00f1o. Antes, el p\u00fablico se ve\u00eda obligado a leerte entre l\u00edneas. Te perdonaban lo que no te permit\u00edan decir. Ahora siguen sin permit\u00edrtelo, pero tampoco te lo perdonan.<\/p>\n<p>Con censura y todo, Sacrist\u00e1n se expresaba como los \u00e1ngeles. Dom\u00e8nech, manierista de esa mism\u00edsima escuela, me defini\u00f3 el suyo como un <i>estilo<\/i> <i>republicano<\/i>. No te digo yo que no. Tras leer a muchos autores de entonces, he llegado a la conclusi\u00f3n de que tambi\u00e9n era un <i>estilo<\/i> <i>antifranquista<\/i>, y hasta franquista a secas, propio de un periodo en que se nota qui\u00e9n no habla a medias. Resulta fascinante la libertad y el aplomo con los que se expresaba Sacrist\u00e1n en unos a\u00f1os en que hasta el pope mejor asentado se callaba, de la misa, la mitad. Si me permites el juego de palabras, Sacrist\u00e1n se daba mus, se descartaba de m\u00faltiples hipocres\u00edas, mientras la mayor\u00eda no se atrev\u00eda ni a decir mu. Estemos o no de acuerdo con \u00e9l, es una delicia leer esos p\u00e1rrafos argumentalmente densos y estil\u00edsticamente castizos, sin pedanter\u00edas ni florituras t\u00edpicas de la Academia o las Bellas Letras. Sacrist\u00e1n iba al grano, y por eso daba fruto. (He ah\u00ed una floritura de la que \u00e9l hubiese prescindido).<\/p>\n<p><b>O tal vez no en este caso, nunca se sabe.<\/b><\/p>\n<p><b>Desde que fue expulsado de la universidad en 1965, aunque tambi\u00e9n antes, Sacrist\u00e1n fue un traductor incansable. \u00bfQu\u00e9 opini\u00f3n te merece esta arista de su obra?<\/b><\/p>\n<p>Como traductor, es una locura lo que hizo, y a\u00fan m\u00e1s lo que no hizo, lo que no le dejaron hacer. \u00a1Traducir todo Marx, todo Luk\u00e1cs! \u00a1Y a todo tren! Muchos desear\u00edamos escribir en una semana lo que Sacrist\u00e1n traduc\u00eda tranquilamente antes de almorzar cada ma\u00f1ana. Ya solo por su Gramsci, su Adorno o su Quine deber\u00edamos quitarnos el sombrero los fil\u00f3sofos de habla hispana. \u00a1Cu\u00e1nta escol\u00e1stica heideggeriana nos habr\u00edamos ahorrado si hubi\u00e9semos seguido su consejo de traducir sencillamente <i>Dasein<\/i> por <i>estar<\/i>, sin <i>ah\u00ed <\/i>que valga!<\/p>\n<p>Nunca agradeceremos lo suficiente su labor a los traductores. Por mil lenguas que aprendamos, mil m\u00e1s nos quedar\u00e1n por aprender, y de todos modos nuestra sensibilidad lectora primaria seguir\u00e1 residiendo en nuestra lengua materna y diaria. Quienes no sabemos ni papa de chino o ruso, no hemos le\u00eddo realmente a Confucio o a Tolstoi, sino a sus traductores. Una buena traducci\u00f3n deber\u00eda fluir tan espont\u00e1nea o alien\u00edgenamente como el original en su registro de partida. Una <i>Il\u00edada<\/i> que no sea arcaica, no es mi <i>Il\u00edada<\/i>. No solo Sacrist\u00e1n: cualquiera de los grandes traductores del franquismo hizo una tarea \u00edmproba, pues entonces se estilaban las obras completas y\/o enciclop\u00e9dicas, satisfaciendo el viejo gusto burgu\u00e9s por forrar las estanter\u00edas con tapas duras indiscernibles. \u00a1Gracias mil a Jos\u00e9 Mar\u00eda Valverde, Rafael Cansinos Assens, Emilio Garc\u00eda G\u00f3mez, Jos\u00e9 La\u00edn Entralgo, Valent\u00edn Garc\u00eda Yebra\u2026! Hoy se traduce m\u00e1s y mejor que antes, al menos en la hispanosfera, donde las traducciones representan la mitad de los libros publicados, contra porcentajes rid\u00edculos en el mundo angl\u00f3fono y franc\u00f3fono, que van por libres, pero esa burgues\u00eda con el C\u00f3digo Penal y la Espasa-Calpe en el despacho se ha extinguido y, consiguientemente, el amor de los editores por sacarlo todo de un autor. Para textos menores de Balzac y Goethe, o aprendes franc\u00e9s y alem\u00e1n, o apechugas con Cansinos Assens.<\/p>\n<p>A eso se suma el aplanamiento en curso de la prosa que ya hemos mentado. Por oposici\u00f3n pendular a las vanguardias estil\u00edsticas y a los localismos verbales del boom latinoamericano (ese invento editorial barcelon\u00e9s), a partir de los ochenta se impuso como <i>koin\u00e9<\/i> un espa\u00f1ol plano, que sonaba igual en Chile, en M\u00e9xico o en Girona. Roberto Bola\u00f1o fue la transustanciaci\u00f3n literaria de dicho aplanamiento. Su canon ling\u00fc\u00edstico son los doblajes cutres de la tele. Genocidio al adverbio, al adjetivo y a la subordinada. El \u00faltimo boom latinoamericano, inventado esta vez por el feminismo de Instagram y Starbucks, ha frenado levemente la tendencia, pero para leer versiones castizas de los cl\u00e1sicos extranjeros no queda sino volver a traductores todoterreno como Sacrist\u00e1n.<\/p>\n<p><b>Creo que has usado en tus obras alguna de sus traducciones. \u00bfEn cu\u00e1l de ellas? \u00bfPor qu\u00e9?<\/b><\/p>\n<p>En <i>Perictione o De la libertad<\/i>, segunda entrega de mi <i>Trilog\u00eda plat\u00f3nica<\/i> a\u00fan en marcha, necesitaba estampar un pasaje del <i>Banquete<\/i> como colof\u00f3n, por si no quedaba meridiano que mi novela epistolar sin respuestas es un homenaje novecentista a aquel di\u00e1logo sin di\u00e1logo de Plat\u00f3n. Quer\u00eda citar un trozo del inicio, en el que Apolodoro, ese disc\u00edpulo llorica y fan\u00e1tico de S\u00f3crates, se dispone a contar una an\u00e9cdota de o\u00eddas sobre su maestro a un p\u00fablico de ricachones a los que desprecia. Es un inicio extraordinario, de lo mejor que he le\u00eddo nunca. Plat\u00f3n pone todo su di\u00e1logo \u2014toda su ristra de mon\u00f3logos, mejor dicho\u2014 en una sabrosa sordina ir\u00f3nica. Entonces meten baza por primera y \u00faltima vez los oyentes an\u00f3nimos y adinerados de Apolodoro y, seg\u00fan la traducci\u00f3n, le llaman <i>tierno<\/i>, <i>blando<\/i>, <i>loco <\/i>o <i>furioso<\/i>. Los fil\u00f3logos a\u00fan debaten si en el original pone \u03bc\u03b1\u03bd\u03b9\u03ba\u1f78\u03c2<i> <\/i>o \u03bc\u03b1\u03bb\u03b1\u03ba\u1f78\u03c2 y c\u00f3mo se come eso. En el fondo da igual, quiere decir lo mismo: que Apolodoro est\u00e1 pose\u00eddo por la man\u00eda socr\u00e1tica de dar la turra filos\u00f3fica. Eleg\u00ed la versi\u00f3n de Sacrist\u00e1n, no por ser la m\u00e1s precisa y anotada en t\u00e9rminos filol\u00f3gicos, que no lo es, sino porque mantiene la complejidad sint\u00e1ctica de Plat\u00f3n. Y por otra cosa.<\/p>\n<p><b>\u00bfY qu\u00e9 cosa es esa otra cosa?<\/b><\/p>\n<p><i>Perictione<\/i> trata de una estudiante de doctorado que se sume en el delirio mientras asiste a las conmociones sesentayochistas desde Par\u00eds, carte\u00e1ndose, entre otros corresponsales, con su directora de tesis yanqui y con su hermano huido a Europa del Este. Por las p\u00e1ginas alucinadas de su correspondencia pasan la Primavera de Praga, el asesinato de Martin Luther King, la carrera espacial a la Luna, las huelgas y okupaciones de mayo y el <i>La, la, la<\/i> tronante en Eurovisi\u00f3n. Como t\u00fa sabes mejor que yo (este <i>caveat<\/i> deber\u00eda anteponerse a cada respuesta de esta entrevista), Sacrist\u00e1n reflexion\u00f3 mucho sobre las esperanzas de democratizar el socialismo, salvajemente yuguladas en M\u00e9xico y Checoslovaquia. T\u00fa dir\u00e1s si los sacristanianos de guardia situ\u00e1is entonces o despu\u00e9s \u2014con el 11S chileno, o tal vez antes\u2014 el depresivo distanciamiento de Sacrist\u00e1n frente al Partido Comunista, pero no pod\u00eda perder la ocasi\u00f3n de citarle por Plat\u00f3n interpuesto en <i>Lastenia<\/i>, que al fin y al cabo es un <i>roman \u00e0 clef <\/i>de mis ilusiones estudiantiles perdidas.<\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n tambi\u00e9n iba a hacer un cameo en la \u00faltima entrega de mi <i>Trilog\u00eda<\/i>, que rezo por rematar este verano (son cinco a\u00f1os con Plat\u00f3n a cuestas\u2026 \u00a1y los que me quedan!). Inicialmente dese\u00e9 situar la trama en alg\u00fan monte m\u00edtico de Catalu\u00f1a, no me preguntes por qu\u00e9. Dud\u00e9 si en Montserrat <i>circa<\/i> 1970 (\u00bfdurante el encierro en protesta por el juicio sumario a ETA?) o en Montju\u00efc <i>circa<\/i> 1975 (\u00bfcoincidiendo con la muerte de Franco y su \u00faltimo y accidentado premio de F\u00f3rmula 1?). Al final, la inspiraci\u00f3n o la cabezoner\u00eda me han llevado m\u00e1s al sur, sin salir de Espa\u00f1a. No quiero revelar ad\u00f3nde, no vaya a traerme peor fario que sorprender a la novia de blanco al borde de la boda. Me ha pasado antes: resumir de viva voz el argumento de una novela y preguntarme para qu\u00e9 sufrir poni\u00e9ndola en negro sobre blanco, si ya se hab\u00eda contado. Basta decir que Sacrist\u00e1n se volatiliz\u00f3 de <i>Lastenia o Del saber<\/i>. Responder largamente a esta entrevista es mi modo de compensarle.<\/p>\n<p><b>Pues me alegra que le compenses as\u00ed.<\/b><\/p>\n<p><b>Por cierto, \u00bfqu\u00e9 opini\u00f3n te merece su tesis doctoral sobre la gnoseolog\u00eda de Heidegger?<\/b><\/p>\n<p>\u00a1Gran tesis, sin duda! Las mejores tesis arrastran un viento de venganza. Los doctorandos inteligentes no se perdonan haber perdido tres o cuatro a\u00f1os con ese autor, con ese tema, que si es trascendental deber\u00eda durar para siempre. Los peores se lo creen de veras, se toman en serio el titulito de doctor, alcanzan su sumun investigador con veintis\u00e9is a\u00f1os y, hasta el filo de su jubilaci\u00f3n, se empe\u00f1an en operarnos la ignorancia deliberada de su tesis repitiendo cansinamente sus t\u00f3picos. A Sacrist\u00e1n le dur\u00f3 de modo m\u00e1s f\u00e9rtil el tema de la gnoseolog\u00eda, metamorfoseada en una modesta y moderna filosof\u00eda de la ciencia, y se las tuvo tiesas con el tipo de autores continentales que quintasenciaba Heidegger. El respeto y las reticencias que Sacrist\u00e1n despleg\u00f3 en su tesis hallaron eco en sus roces con Gramsci, Lukacs o Althusser. Por lo dem\u00e1s, a Sacrist\u00e1n le honra haber entendido y olvidado fulminantemente a Heidegger. A toro pasado, le habr\u00eda ido curricularmente mejor de haberse doctorado de un tema y un autor m\u00e1s acorde con su tiempo, pero a Sacrist\u00e1n hay que quererlo intempestivo como \u00e9l solo.<\/p>\n<p>A nuestras costas ha llegado el naufragio de dos olas heideggerianas, y Sacrist\u00e1n no pertenece a ninguna de ellas: ni a la republicana, que entiende <i>Ser y tiempo<\/i> como una antropolog\u00eda filos\u00f3fica a su pesar, ni a la posterior a la muerte de Heidegger, que sintoniza con nuestra Transici\u00f3n y nos lo vende como un cr\u00edtico de la modernidad tecnocient\u00edfica. La l\u00ednea de flotaci\u00f3n heideggeriana empez\u00f3 a hacer aguas en 1987, a causa del brulote de V\u00edctor Far\u00edas, y se hundi\u00f3 en la ignominia con la desclasificaci\u00f3n de los <i>Cuadernos negros <\/i>hace una d\u00e9cada. Indignarse a estas alturas porque Heidegger era nazi me recuerda a aquella escena de <i>Casablanca<\/i>:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Qu\u00e9 esc\u00e1ndalo! \u00a1Qu\u00e9 esc\u00e1ndalo! \u00a1He descubierto que aqu\u00ed se juega!<\/p>\n<p>\u2014Se\u00f1or, sus ganancias.<\/p>\n<p>\u2014Muchas gracias.<\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n se march\u00f3 a Alemania en calidad de falangista desenga\u00f1ado y regres\u00f3 con el carn\u00e9 del Partido Comunista. Se fue como un ensayista orteguiano y volvi\u00f3 como un marxista anal\u00edtico <i>avant la lettre<\/i>. En su tesis se dieron cita el viejo autor de referencia y el nuevo tema engorilante. La defendi\u00f3 en 1959, a d\u00e9cada y media de la Segunda Guerra Mundial, dos desde la incivil nuestra. Jos\u00e9 Gaos estaba exiliado en M\u00e9xico, Garc\u00eda Bacca en Venezuela, Xavier Zubiri enterrado en seminarios para marquesas y Sacrist\u00e1n sin plaza en su casa.<\/p>\n<p>Llegamos al peliagudo punto de las derrotas y sacrificios de Sacrist\u00e1n. La ucron\u00eda es una adivinanza atroz. \u00bfY si Sacrist\u00e1n se hubiese quedado en Alemania? \u00bfY si se hubiese ido a Canad\u00e1 con Mario Bunge? \u00bfY si hubiese obtenido la c\u00e1tedra de l\u00f3gica que le sisaron? \u00bfY si hubiese triunfado su l\u00ednea en el PC? \u00bfY si hubiese triunfado el PC en la Transici\u00f3n? \u00bfY si no hubi\u00e9semos entrado en la OTAN? \u00bfY si no hubiese fallecido Sacrist\u00e1n a los sesenta? Y si, y si, y si\u2026 Al final de esa cadena de optimismos contraf\u00e1cticos nos sorprende un jubilado con <i>papers<\/i> honor\u00edficos en M\u00fcnster, Montreal o Valencia, ministro o secretario de Estado rojo a las puertas del derrumbe del bloque socialista, \u00bfo frotamos la bola de cristal y echamos las cartas de otro \u00aby si\u2026\u00bb para el desenlace de la Guerra Fr\u00eda? Un Sacrist\u00e1n sin sus derrotas y sacrificios no es solo inconcebible; es que es indeseable. Un S\u00f3crates sin cicuta, vaya. A m\u00ed, al menos, Sacrist\u00e1n me resulta entra\u00f1able porque se sacrific\u00f3, porque lo derrotaron. Si es cierto que un fil\u00f3sofo resulta m\u00e1s estimulante por los problemas en los que se enreda que por los teoremas que demuestra, de Sacrist\u00e1n nos sigue estimulando, ante todo, por sus prop\u00f3sitos truncados. \u00a1Qu\u00e9 te voy a contar que no sepas!<\/p>\n<p><b>Antes has hablado de ello. S\u00e9 que eres lector de los vol\u00famenes de <\/b><i><b>Panfletos y materiales<\/b><\/i><b>. En el primero de ellos se public\u00f3 su pr\u00f3logo al <\/b><i><b>Anti-D\u00fchring<\/b><\/i><b> de 1964, un texto que, seg\u00fan algunos, ha ense\u00f1ado marxismo a varias generaciones de estudiantes y ciudadanos. \u00bfSigue siendo un texto de inter\u00e9s desde tu punto de vista?<\/b><\/p>\n<p>Antes de decir nada sobre la vigencia textual de Sacrist\u00e1n, hemos de hacer unas precisiones sobre c\u00f3mo se lee hoy.<\/p>\n<p><b>De acuerdo, adelante.<\/b><\/p>\n<p>Es una evidencia ingrata que los \u00edndices lectores se han desplomado en lo que va de siglo. Nunca se ha le\u00eddo tanto, pero lo le\u00eddo son chats vacuos, \u00faltimamente trasegados por IA. Profesores habituados a ense\u00f1ar con apuntes gris\u00e1ceos se topan con alumnos a los que resulta f\u00edsicamente imposible concentrarse en nada m\u00e1s de quince minutos. Hablamos de acad\u00e9micos que ni pueden ni quieren amasar biblioteca propia, con estancias y residencias de la Ceca a la Meca en el mejor de los casos, y en el peor \u2014y mayoritario\u2014 de alquiler rampante en zulos cohabitados. En este contexto de precariedad desterritorializada, sigue sorprendentemente vivo el culto al Gran Tocho Ilegible. Diez a\u00f1os dando clases que son invitaciones elementales a leer me han confirmado lo f\u00fatil de mi trabajo. Abundan los oyentes que, al concluir una charla cargada de sugerencias de lectura, piden una \u2014solo una, no se vayan a herniar\u2014 recomendaci\u00f3n bibliogr\u00e1fica, pues no han hallado nada escrito sobre el tema. \u00a1Cu\u00e1ntas veces me ha bastado con googlear por cuenta ajena! Pocos se rebajan a pedir un art\u00edculo o una conferencia, aunque la cultura acad\u00e9mica general se sustenta sobre YouTube, Wikipedia y <i>abstracts<\/i>.<\/p>\n<p>Todos estos proleg\u00f3menos para sugerir que a Sacrist\u00e1n se le lee m\u00e1s de lo que se le cita. Siendo autor principalmente de pr\u00f3logos, su influencia es mayor de la reconocida. Pasa aqu\u00ed como con la poes\u00eda, minoritaria en el mercado del libro, pero omnipresente en los comentarios escolares, dada su condensaci\u00f3n ret\u00f3rica. De modo an\u00e1logo, nadie consulta m\u00e1s introducciones a un tema que los presuntos especialistas en \u00e9l. En Humanidades, la tan cacareada investigaci\u00f3n de calidad consiste en reunirse cada poco para debatir sobre textos breves, sobradamente conocidos y escaneados. Ah\u00ed Sacrist\u00e1n sale ganando de calle, gracias a la amplia difusi\u00f3n digital de sus seguidores. Entre nosotros, cuando alguien menciona a los autores que Sacrist\u00e1n abord\u00f3, raro es que no sienta el influjo de su presentaci\u00f3n. M\u00e1s de una vez, con una traducci\u00f3n suya ante los ojos, me he obligado a leer el pr\u00f3logo en \u00faltimo lugar, para no decepcionarme al descender de Sacrist\u00e1n al autor de marras. Lo cierto es que Sacrist\u00e1n ha mejorado a muchos mediocres a los que reescribi\u00f3 felizmente en nuestra lengua.<\/p>\n<p>Dios me libre de llamar mediocre a Engels. Personalmente, me resulta m\u00e1s simp\u00e1tico que Marx. En esas parejas de baile propios de la izquierda (Marx y Engels, Deleuze y Guattari, Negri y Hardt\u2026) a menudo caen mejor los escuderos. Alguna vez he dicho que deber\u00edamos darle un vuelco a Engels, como Marx a Hegel; pues fue Engels quien se sac\u00f3 de la chistera eso del marxismo, con sus leyes dial\u00e9cticas e hist\u00f3ricas; pero entonces recuerdo que ya lo hizo Sacrist\u00e1n y me quedo m\u00e1s tranquilo. Por lo pronto, debo reconocer que no he podido terminarme el <i>Anti-D\u00fchring<\/i>. Se me atraganta ese tedioso ajuste de cuentas con un segund\u00f3n de hace dos siglos. Adem\u00e1s, comet\u00ed el error de leerme antes el pr\u00f3logo de Sacrist\u00e1n a sabiendas. Ah\u00ed est\u00e1 todo dicho: el marxismo no es una ciencia suprema, ni una ideolog\u00eda de combate y clase, sino una concepci\u00f3n cient\u00edfica y moral del mundo, una cosmovisi\u00f3n que pretende conocer la realidad con los saberes mejor acreditados a cada instante y, a la vez, mejorar dicha realidad conforme a valores socialmente transversales. Claro que del dicho al hecho media ese enorme trecho, lastrado primero de atrocidades y luego de bobadas, que ha sido el socialismo realmente existente en los \u00faltimos ciento y pico a\u00f1os.<\/p>\n<p><b>Lo mismo te pregunto por otro de sus grandes trabajos incluidos en este primer volumen: \u00abEl trabajo cient\u00edfico de Marx y su noci\u00f3n de ciencia\u00bb.<\/b><\/p>\n<p>Me preguntas por textos que le\u00ed hace d\u00e9cada y media. La tentaci\u00f3n de releerlos es fuerte, pero expresa mejor su hechizo la huella que ha dejado en alguien que ni siquiera se dedica profesionalmente a estos asuntos. Desde luego que es inolvidable aquella distinci\u00f3n de Sacrist\u00e1n entre tres acepciones de ciencia, seg\u00fan las tres lenguas intelectualmente dominantes en Europa. Una cosa es la <i>science <\/i>anglofrancesa, entendida como conocimiento claro y distinto, matem\u00e1ticamente formalizable y tecnol\u00f3gicamente aplicable; y otra es la<i>Wissenschaft<\/i> hegeliana, como sabidur\u00eda al punto especulativa y enjuiciadora, en despliegue interno de lo abstracto a lo concreto; y otra m\u00e1s a\u00fan la <i>Kritik <\/i>heredada de Kant: ese cuestionamiento de los l\u00edmites y condiciones de lo que ignoramos e ignoraremos. Por el orden de exposici\u00f3n, supon\u00eda que Sacrist\u00e1n simpatizaba con esa \u00faltima visi\u00f3n <i>kr\u00edtika<\/i> de Marx, lo cual no deja de presentar tensiones con la concepci\u00f3n <i>wissensch\u00e1ftica<\/i> expuesta en el pr\u00f3logo a Engels del que ya hemos hablado, pero no cre\u00eda que esas tensiones fuesen graves, hasta que vi los cuatro deuved\u00e9s de vuestro <i>Sacrist\u00e1n Integral <\/i>y qued\u00e9 a cuadros. Dada la centralidad de la filosof\u00eda de la ciencia en su obra, era entendible que preguntaseis a los conocidos de Sacrist\u00e1n por el tema, pero a saber si os esperabais esa disparidad de respuesta. Positivista para unos, antipositivista para otros; seg\u00fan quien respondiese, Sacrist\u00e1n cre\u00eda o no en el marxismo como ciencia, como concepci\u00f3n cient\u00edfica o como cr\u00edtica end\u00f3gena a esa presunta ciencia llamada econom\u00eda pol\u00edtica. Yo me inclino por esta \u00faltima opci\u00f3n, pero Sacrist\u00e1n creo que no, o no siempre.<\/p>\n<p>Si no recuerdo mal, entre los textos que estamos comentando debe de mediar m\u00ednimo una d\u00e9cada. Al final he ca\u00eddo en la tentaci\u00f3n de comprobarlo, y efectivamente: 1964 Engels, 1978 Marx; dos a\u00f1os decisivos en la historia de Espa\u00f1a. En uno se festejaron los 25 A\u00f1os de Paz de \u00a1Franco, Franco, Franco! y en el otro se someti\u00f3 a refer\u00e9ndum la constituci\u00f3n pol\u00edtica a\u00fan vigente. La historia <i>amateur<\/i> se pirra por esas gratas coincidencias entre el gran h\u00e9roe y las grandes fechas. Seguro que Sacrist\u00e1n no perdi\u00f3 un segundo en ello, \u00e9l solo hac\u00eda lo que deb\u00eda, no posaba para la posteridad, pero resulta gracioso no obstante. Demuestra, adem\u00e1s, que es un gran h\u00e9roe en que va a contrapelo de la gran fecha. Cuando la dictadura saca pecho es cuando Sacrist\u00e1n m\u00e1s conf\u00eda en la causa proletaria, y cuando cualquier hijo de vecino se desga\u00f1ita debatiendo si reforma o revoluci\u00f3n, si continuidad o ruptura, es cuando \u00e9l pasa de todo y se mete en su camisa de once varas marxol\u00f3gica. Es una simplificaci\u00f3n, por supuesto, pero me parece m\u00e1s aleccionadora que la exigencia frecuente de que los intelectuales improvisen sin pausa con la actualidad. Como vimos al comienzo del Covid, m\u00e1s vale callarse o haber hecho los deberes en casa antes que hacer el payaso en la plaza. Sacrist\u00e1n habr\u00eda sido m\u00e1s cauteloso que los opin\u00f3logos de hoga\u00f1o.<\/p>\n<p><b>En el segundo volumen, en <\/b><i><b>Papeles de filosof\u00eda<\/b><\/i><b>, se incluy\u00f3 \u00abSobre el lugar de la filosof\u00eda en los estudios superiores\u00bb, un texto del verano de 1967 que agit\u00f3 las aguas de la estancada filosof\u00eda espa\u00f1ola de aquellos a\u00f1os. \u00bfCu\u00e1l es tu opini\u00f3n sobre las tesis que defiende Sacrist\u00e1n en este trabajo?<\/b><\/p>\n<p>A priori, voy a muerte con Sacrit\u00e1n. La ense\u00f1anza convencional de la filosof\u00eda lleva siglos suplicando que la eutanasien. Bien pensado, el contador filos\u00f3fico europeo nace con la pena capital a S\u00f3crates y crece cuestionando su propia existencia, deberes y derechos. Desde que Pit\u00e1goras acu\u00f1\u00f3 el falso eufemismo de fil\u00f3sofo, es f\u00e1cil detectar qui\u00e9n no lo es. Es quien se llama a s\u00ed mismo fil\u00f3sofo. Los que lo son de veras no se atreven a bautizar su ignorancia con tanta grandilocuencia. La filosof\u00eda es una disciplina que te entrena a olvidar su propio nombre. He ah\u00ed el brete de ense\u00f1ar filosof\u00eda, no digamos ya a filosofar. Como a amar o a escribir, solo lo aprende quien lo prueba, pero no puede ense\u00f1arse expl\u00edcitamente, so capa de caer en el rid\u00edculo mistag\u00f3gico m\u00e1s lamentable. As\u00ed se explica que todas las escuelas filos\u00f3ficas, sin excepci\u00f3n, sean sectas sostenidas en el culto melanc\u00f3lico del fundador. Lo s\u00e9 de buena tinta, pues he ingresado en varias, incluida la que reaccion\u00f3 y se precipit\u00f3 contra ese texto de Sacrist\u00e1n: la secta de Gustavo Bueno.<\/p>\n<p>A mi edad, tener que elegir entre Sacrist\u00e1n o Bueno, habiendo superado el sarampi\u00f3n de los dos, me es indiferente. \u00ab\u00bfCon qui\u00e9n te quedas: con pap\u00e1 o con mam\u00e1?\u00bb. \u00bfY por qu\u00e9 no custodia compartida? Entresemana con uno y los findes con otro. Para la ontolog\u00eda y la gnoseolog\u00eda, prefiero la sistematicidad de Bueno, pero aborrecer\u00e9 siempre su moral retr\u00f3grada y sus pol\u00edticas totalitarias. Me convence m\u00e1s la apuesta del \u00faltimo Sacrist\u00e1n por un pacifismo, ecologismo y feminismo <i>cient\u00edficamente<\/i> informados y <i>art\u00edsticamente <\/i>respetuosos. Los adverbios no son balad\u00eds. Sacrist\u00e1n arrib\u00f3 a esos tres ismos tras una dur\u00edsima autocr\u00edtica, recapacitando seriamente sobre la amenaza existencial de una guerra at\u00f3mica, los l\u00edmites intr\u00ednsecos al crecimiento tecnoecon\u00f3mico y no dejar entre par\u00e9ntesis a media humanidad. Dudo mucho que el panfilismo ofendidito, el hembrismo vengativo y el animalismo <i>flower power<\/i> contase con su respaldo. La izquierda mayoritaria \u2014signifique lo que signifique eso\u2014 sigue a Sacrist\u00e1n en todo salvo en su afici\u00f3n por el arte y la ciencia, lo cual es tanto como cocinar una paella sin arroz. Por ah\u00ed flota la carne de conejo, las almejas a medio abrir y los langostinos con sus bigotes, pero ese consom\u00e9 no hay quien se lo trague.<\/p>\n<p>Perd\u00f3n por el excurso panfletario, pero cabe recordar que la Querella Sacrist\u00e1n-Bueno se desat\u00f3 en 1968; de cuando aquellos polvos, de donde estos lodos. Seg\u00fan era costumbre inmemorial en las controversias intelectuales bajo Franco, m\u00e1s numerosas, rigurosas y virulentas que en la democracia coronada posterior, el <i>casus belli<\/i> real no se mentaba. Bueno deseaba disputarle a Sacrist\u00e1n su primac\u00eda en el materialismo ib\u00e9rico, tomando la carrera de filosof\u00eda como testigo de afrenta. Sobre la hora y el lugar del duelo no cab\u00eda discusi\u00f3n. Uno por anal\u00edtico, el otro por dial\u00e9ctico, marxistas ambos, desconfiaban del idealismo y de la ideolog\u00eda, es decir: de la filosof\u00eda espont\u00e1nea. En tanto que exfalangistas, hab\u00edan frecuentado de m\u00e1s a Heidegger para seguir creyendo en teor\u00edas del ser y la nada. Adonde uno iba, de ah\u00ed ven\u00eda el otro: de refutar la sediciente ciencia del diamat. Para los dos, la filosof\u00eda no es ciencia, pero no se entiende sin ella. Para los dos, la filosof\u00eda deber\u00eda ense\u00f1arse despu\u00e9s de las ciencias, desde ellas, no antes ni aparte. Para los dos, la ense\u00f1anza convencional convierte a los profesores de filosof\u00eda en malos historiadores y peores fil\u00f3logos, engolfados de por vida en un p\u00e1rrafo de Schelling o Scheler. En lo que discrepaban era en la obligaci\u00f3n de tener y exhibir un sistema, que para Bueno era tan irrenunciable como para Sacrist\u00e1n puenteable, siendo honestos. De ese extra\u00f1\u00edsimo deber ser del sistema deduc\u00eda Bueno la existencia a priori de su facultad ideal, con cada c\u00e1tedra cual c\u00e9lula terrorista, lista para inmolarse por el materialismo filos\u00f3fico. Sacrist\u00e1n era m\u00e1s elegante, menos yihadista. Propon\u00eda homologarnos con el mundo civilizado, disolviendo nuestras licenciaturas y doctorados en un Centro de Estudios Filos\u00f3ficos Avanzados, donde no entrase quien no supiese geometr\u00eda (o f\u00edsica, o qu\u00edmica, o biolog\u00eda, o alguna ciencia, \u00bfcualquier ciencia?, \u00bfo entre las ciencias s\u00ed que cabe distinguir clases?). \u00bfY qu\u00e9 demonios es, si no, el Centro Superior de Investigaciones Cient\u00edficas? Al final, Sacrist\u00e1n y Bueno ped\u00edan lo que ya ten\u00edan a ojos vista, solo que un poquitito mejor. Ley\u00e9ndoles, casi se echa en falta la educaci\u00f3n franquista, con sus penenes doctrinalmente uniformados alrededor de un catedr\u00e1tico, al modo que quer\u00eda Bueno, y con un CSIC plegado a reflexiones filos\u00f3ficas, al modo que quer\u00eda Sacrist\u00e1n, mal que fuesen neotomistas.<\/p>\n<p>Desde la crisis de 2008, nuestras universidades han proliferado en dobles y triples grados, sumas arbitrarias de asignaturas, correlaciones de debilidades entre departamentos en quiebra, arcas de No\u00e9 para \u00e1reas tocadas e hundidas demogr\u00e1ficamente, t\u00e9tricas caricaturas del cuestionamiento interdisciplinar que prometi\u00f3 ser la filosof\u00eda. En paralelo, la idiocia especializada corre que se las pela. Seguimos con los mismos manuales de la Transici\u00f3n. Los generalistas omniabarcantes se han visto repuestos por divulgadores de peque\u00f1os cotos de caza intelectual. Las editoriales no desean publicar s\u00edntesis ambiciosas, sino breves ensayos de autoayuda y vulgarizaci\u00f3n. El <i>sapere aude <\/i>se traduce en \u00abatr\u00e9vete a investigar sin beca\u00bb. Los profesores invertimos menos tiempo en preparar clases que en hacer psicoterapia con alumnos mentalmente deshechos, que en el mejor de los casos plagian sus trabajos finales de grado y m\u00e1ster, pues al menos la IA es nativa en academiqu\u00e9s. No s\u00e9 a qui\u00e9n se le ocurri\u00f3 la brillante idea de obligar a escribir a quien apenas quiere un papel. En este panorama de degradaci\u00f3n intelectual, mejor no remover el <i>status <\/i>acad\u00e9mico de la filosof\u00eda, mejor no solicitar la eutanasia aqu\u00ed y ahora, no vayan a reemplazarnos en los institutos por m\u00e1s bur\u00f3cratas de la empat\u00eda, m\u00e1s profetas del protocolo positivo, m\u00e1s talleres de tolerancia intolerante o cursillos de evasi\u00f3n fiscal. A fin de cuentas, por buena o mala que sea la ley educativa, el profe entra en clase, cierra la puerta y da la lecci\u00f3n como puede. En la trinchera de la docencia tampoco creo ya en ning\u00fan cambio colectivo a mejor. Y mira que lo siento.<\/p>\n<p><b>Nadie mejor que t\u00fa, escritor y profesor de Est\u00e9tica, para valorar sus art\u00edculos de cr\u00edtica literaria (S\u00e1nchez Ferlosio, Brossa, Goethe, Heine). \u00bfSiguen teniendo inter\u00e9s para nuestro hoy?<\/b><\/p>\n<p>El texto epocalmente m\u00e1s revelador entre los que mencionas es la rese\u00f1a a Rafael S\u00e1nchez Ferlosio. Con <i>Alfanhu\u00ed<\/i> y <i>El Jarama<\/i>, Ferlosio crio tal fama local y le asque\u00f3 tanto el elogio que no le dolieron prendas en hincharse a dormir anfetan\u00edmicamente durante veinte a\u00f1os, hasta que agonizase Franco. Cuando volvi\u00f3 al ruedo, tra\u00eda bajo cuerda dos tomos de reflexiones lis\u00e9rgicas y frases como d\u00edas sin pan. Ya en democracia, se aficion\u00f3 a sacarle punta a cualquier nader\u00eda, a tachar cada te, a suscribir cada iota, a llevar siempre la contra y a ser el m\u00e1s listo de <i>El Pa\u00eds<\/i> (no era dif\u00edcil). A trav\u00e9s de Tom\u00e1s Poll\u00e1n, el apuntador filos\u00f3fico de Ferlosio, me inficion\u00e9 cuando estudiante de esa hipotaxis loca, que prefiere no decir nada a decirlo sin subordinadas. Lamentablemente, no me he curado por completo.<\/p>\n<p>La rese\u00f1a de Sacrist\u00e1n es una precisa disecci\u00f3n de Ferlosio cuando este a\u00fan escrib\u00eda al natural. Como dice Sacrist\u00e1n, la naturalidad literaria es para quien la trabaja. Nada m\u00e1s artificial que un punto. A m\u00ed, al menos, cuando me pongo a teclear, lo que me salen espont\u00e1neamente son estas frases enrevesadas. La buena naturalidad, absolutamente artificial, es la de Ferlosio escribiendo en <i>Alfanhu\u00ed<\/i>: \u00abLa ciudad era morada. Hu\u00eda en un fondo de humo gris\u00bb. No es azaroso que esa novela verse sobre las industrias y las andanzas de un disecador de pueblo. Ferlosio empe\u00f1\u00f3 la vida en disecar el castellano, y al final casi lo logr\u00f3. Sacrist\u00e1n diseccion\u00f3 con pulso de carnicero la superficie formal de Ferlosio cuando los cr\u00edticos a\u00fan se perd\u00edan en honduras y met\u00e1foras. V\u00e9anse, por ejemplo, las interpretaciones delirantes sobre el contenido social oculto en <i>El Jarama<\/i>. A los lectores antifranquistas de entonces y de ahora no les parece compromiso del bueno eviscerar y liofilizar el habla de la calle como se propuso Ferlosio. Buscan pretextos, subtextos, paratextos, pero la verdadera entra\u00f1a est\u00e1 delante de nuestros ojos: en el propio texto, en la piel tersa o fl\u00e1cida de su estilo. Ferlosio por Sacrist\u00e1n: el disecador diseccionado.<\/p>\n<p>La carta que t\u00fa exhumaste, de Sacrist\u00e1n a Ferlosio, es un colof\u00f3n id\u00f3neo a los pr\u00f3logos para Heine y Goethe recolectados en <i>Panfletos y materiales IV<\/i>. El tema de fondo es la incompatibilidad del arte con la sociedad moderna; comunista o capitalista, tanto da: Mayakovski se pega un tiro en Mosc\u00fa mientras Vallejo pasa hambre en Par\u00eds. En un sistema, el Estado fija estilos y temas; en el otro, los fija el mercado. En ambos mundos, al separarse el artesano de la comunidad cuyos mitos ritualiza, se forja la fantas\u00eda de la creaci\u00f3n genial libre, irrumpe la idea del arte como contradistinta de la artesan\u00eda concienzuda e inspirada, al tiempo que se obstaculiza su consumaci\u00f3n. En cualquier sociedad, para ser exactos, el arte es una <i>enjuta<\/i>, por usar el t\u00e9rmino que la arquitectura prest\u00f3 a la biolog\u00eda. En la selecci\u00f3n natural de las especies, al igual que entre un arco y su marco, hay tri\u00e1ngulos que pueden quedar vac\u00edos, pero que habitualmente se rellenan con figuras tan in\u00fatiles como bellas. La iglesia no se mantiene en pie por la estatua del santo, igual que el tiranosaurio no cazaba con sus garritas. Del modo an\u00e1logo, el <i>Quijote <\/i>podr\u00eda no haberse escrito, y nos hubi\u00e9semos quedado tan panchos, pero una vez escrito y publicado (\u00a1y le\u00eddo!) no podemos imaginarnos sin \u00e9l. De ah\u00ed la crisis objetiva del arte de la que hablaba Sacrist\u00e1n a Ferlosio, los dos sangrando por la misma herida. El arte, en la \u00e9poca moderna, es en principio tan prescindible como estas respuestas sobredimensionadas. Venga, ya no te doy m\u00e1s la lata. Gracias por la oportunidad de explayarme en mis impresiones de Sacrist\u00e1n.<\/p>\n<p><b>No me has dado la lata, todo lo contrario, y gracias a ti por explayarte en la forma en que lo has hecho.<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AUTOR: Salvador L\u00f3pez Arnal \u00abLa izquierda mayoritaria \u2014signifique lo que signifique eso\u2014 sigue a Sacrist\u00e1n en todo salvo en su<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":1714,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[84],"tags":[],"class_list":["post-1713","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-entrevistas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1713","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1713"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1713\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1715,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1713\/revisions\/1715"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1714"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1713"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1713"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1713"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}