{"id":1721,"date":"2025-07-25T22:37:13","date_gmt":"2025-07-25T20:37:13","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/?p=1721"},"modified":"2025-08-12T22:38:46","modified_gmt":"2025-08-12T20:38:46","slug":"donde-se-recogen-entrevistas-y-materiales-del-autor-sobre-lo-que-el-mismo-denomino-el-doble-aldabonazo-paris-praga","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/?p=1721","title":{"rendered":"Donde se recogen entrevistas y materiales del autor sobre lo que \u00e9l mismo denomin\u00f3 \u00abel doble aldabonazo\u00bb (Par\u00eds, Praga)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Edici\u00f3n de Salvador L\u00f3pez Arnal y Jos\u00e9 Sarri\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p><em>Estimados lectores, queridos amigos y amigas:<\/em><\/p>\n<p>Seguimos con<em> la serie de materiales de Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n (1925-1985) que estamos publicando en Espai Marx todos los viernes a lo largo de 2025, el a\u00f1o del primer centenario de su nacimiento (tambi\u00e9n de los 40 a\u00f1os de su prematuro fallecimiento). En esta ocasi\u00f3n, sobre el Mayo del 68 y sobre la primavera de Praga y su destrucci\u00f3n.<\/em><br \/>\n<em>Buena semana, muchas gracias.<\/em> <b> <\/b><\/p>\n<p><a name=\"INDICE\"><\/a> <b>INDICE<\/b><\/p>\n<p><b><a href=\"#1\">1. Presentaci\u00f3n<\/a><\/b><br \/>\n<a href=\"#2\"><b>2. <\/b><\/a><a href=\"#2\"><b>Cuatro notas a los documentos de abril del Partido Comunista de Checoslovaquia<\/b><\/a><br \/>\n<em><a href=\"#3\"><b>3. <\/b><\/a><\/em><a href=\"#3\"><b>Entrevista para <\/b><\/a><a href=\"#3\"><b><em>Cuadernos para el di\u00e1logo<\/em><\/b><\/a><br \/>\n<a href=\"#10\"><b>4. Carta a Jos\u00e9 Mar\u00eda Mohedano<\/b><\/a><br \/>\n<b>5<\/b><a href=\"#4\">. <strong>Entrevista con <em>La Jove Gu\u00e0rdia<\/em><\/strong><\/a><br \/>\n<b>6<\/b><a href=\"#5\">. <\/a><a href=\"#5\"><b>A prop\u00f3sito de <em>El futuro del Partido Comunista Franc\u00e9s<\/em><\/b><\/a><br \/>\n<b>7<\/b><a href=\"#6\">. <strong>Anotaciones de lectura (Waldeckt Rochet, Ren\u00e9 Andrieu, Jean Ferniot, Henri Lef\u00e9bvre, Club Jean Moulin, Jean F., Alain Touraine)<\/strong><\/a><br \/>\n<strong>8<a href=\"#7\">. Cr\u00edtica<\/a><\/strong><br \/>\n<strong>9<a href=\"#8\">. En el homenaje a Jean Paul Sartre<\/a><\/strong><br \/>\n<strong>10<a href=\"#9\">.<\/a><a href=\"#9\"> En una fase de crisis del movimiento comunista<\/a>.<\/strong><br \/>\n<strong>11<a href=\"#15\">. Carta al diario <em>Liberaci\u00f3n<\/em><\/a><\/strong><\/p>\n<h3 align=\"justify\"><a name=\"1\"><\/a> <b>1. Presentaci\u00f3n<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Los dos aldabonazos: la Primavera de Praga (y su aniquilaci\u00f3n <i>manu militari <\/i>en agosto de 1968 por las tropas del Pacto de Varsovia con la oposici\u00f3n de Ruman\u00eda ) y el Mayo del 68.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Cuatro d\u00edas despu\u00e9s de la invasi\u00f3n, Sacrist\u00e1n, desde Puigcerd\u00e0, escrib\u00eda a su amigo y compa\u00f1ero de Partido (PSUC), Xavier Folch, en los t\u00e9rminos siguientes:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Xavier:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Tengo que bajar a Barcelona el jueves d\u00eda 29. Pasar\u00e9 por tu casa antes de que est\u00e9 cerrado el portal.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Tal vez porque yo, a diferencia de lo que dices de ti, no esperaba los acontecimientos, la palabra \u00abindignaci\u00f3n\u00bb me dice poco. El asunto me parece lo m\u00e1s grave ocurrido en muchos a\u00f1os, tanto por su significaci\u00f3n hacia el futuro cuanto por la que tiene respecto de cosas pasadas. Por lo que hace al futuro, me parece s\u00edntoma de incapacidad de aprender. Por lo que hace al pasado, me parece confirmaci\u00f3n de las peores hip\u00f3tesis acerca de esa gentuza, confirmaci\u00f3n de las hip\u00f3tesis que siempre me resist\u00ed a considerar. La cosa, en suma, me parece final de acto, si no ya final de tragedia. Hasta el jueves. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Manolo<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En \u00abManuel Sacrist\u00e1n, militante comunista contra el franquismo\u00bb (<i>Del pensar, del hacer, del vivir,<\/i> p. 123), comentaba Joaquim Sempere:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abCuando tuvo lugar, en 1964 y 1965, el debate interno en el PCE-PSUC entre la mayor\u00eda de la direcci\u00f3n, encabezada por Santiago Carrillo, y el grupo de Fernando Claud\u00edn, Sacrist\u00e1n \u2013que en materia de pol\u00edtica cultural e incluso de diagn\u00f3stico sobre la situaci\u00f3n del pa\u00eds estaba m\u00e1s pr\u00f3ximo de este \u00faltimo\u2014 se aline\u00f3 con Carrillo porque rechazaba el gradualismo y la retirada de la consigna de huelga general preconizados por Claud\u00edn. Pero pronto sus diferencias con el resto de la direcci\u00f3n iban a ahondarse. En 1968 el PCE \u201cdesaprob\u00f3\u201d la invasi\u00f3n de Checoslovaquia por las tropas rusas y del Pacto de Varsovia. Sacrist\u00e1n, que desde unos meses antes hab\u00eda observado con gran inter\u00e9s el experimento de renovaci\u00f3n socialista de Alexander Dub\u010dek y que ya era muy cr\u00edtico con el sistema sovi\u00e9tico, pidi\u00f3 que se abriera un debate en profundidad en el seno del partido comunista sobre la degeneraci\u00f3n del \u201csocialismo realmente existente\u201d. La direcci\u00f3n no lo acept\u00f3\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Para Sempere \u00e9ste fue el comienzo de la separaci\u00f3n definitiva de Sacrist\u00e1n respecto del partido. \u00abSu idea de un partido como impulsor de la hegemon\u00eda cultural era incompatible con el rechazo a debatir seriamente sobre lo que m\u00e1s importaba: \u00bfad\u00f3nde iba el movimiento comunista?\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Por su parte, V\u00edctor R\u00edos (\u00abEl compromiso de Manuel Sacrist\u00e1n\u00bb,<i> El legado de un maestro<\/i>, p. 24), ha se\u00f1alado: \u00abEs sabido que se aprende m\u00e1s de las derrotas que de los \u00e9xitos. Manuel Sacrist\u00e1n tuvo la lucidez de percibir pronto la magnitud de \u00e9sta. Por lo menos desde los acontecimientos de 1968 en Par\u00eds y Praga. Y esa percepci\u00f3n, la vivi\u00f3 en una notable soledad. Soledad en la direcci\u00f3n del partido. Pero no s\u00f3lo. A esa se le a\u00f1adi\u00f3, adem\u00e1s, una soledad en parte autoimpuesta y dictada quiz\u00e1s por una prudente autocontenci\u00f3n para no contagiar de desesperanza ni desmovilizar a los m\u00e1s cercanos y a los compa\u00f1eros de lucha.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En su entrevista para <i>Acerca de Manuel Sacrist\u00e1n<\/i> (ahora en <i>Sobre Manuel<\/i> Sacrist\u00e1n, pp. 278-279), observaba Francisco Fern\u00e1ndez Buey:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abLa actuaci\u00f3n del Partido comunista franc\u00e9s durante los hechos de mayo del 68 (una actuaci\u00f3n que \u00e9l juzg\u00f3 de forma muy cr\u00edtica) y la invasi\u00f3n de Checoslovaquia por las tropas del Pacto de Varsovia, en agosto de aquel mismo a\u00f1o, deprimieron mucho a Manolo. Consider\u00f3 que aquel \u00abdoble aldabonazo\u00bb se saldaba con una doble derrota para el socialismo justo en un momento en el que era evidente la recuperaci\u00f3n del marxismo y del movimiento comunista por abajo. Creo que lo que le deprim\u00eda era aquella resaca euf\u00f3rica que sigui\u00f3 al 68 en tantos sitios y que \u00e9l juzgaba completamente injustificada. Despu\u00e9s de lo de Praga escribi\u00f3: \u201cVeremos cosas a\u00fan peores\u201d. Eso nos impresion\u00f3 mucho a los m\u00e1s j\u00f3venes. Sacrist\u00e1n estaba entonces completamente convencido de que lo que hac\u00edan los \u201crusianos\u201d no ten\u00eda nada que ver con el socialismo y lo que hac\u00edan los j\u00f3venes extremistas del 69 tampoco. Pensaba que hab\u00eda que volver a empezar de nuevo todo.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Pero por otra parte, a\u00f1ad\u00eda su amigo y disc\u00edpulo, \u00abcomo la direcci\u00f3n del PCE hab\u00eda criticado tambi\u00e9n la actuaci\u00f3n del PCF en los hechos de mayo-junio en Par\u00eds y hab\u00eda desaprobado la invasi\u00f3n de Checoslovaquia por las tropas del Pacto de Varsovia, no puede decirse que las diferencias de Sacrist\u00e1n con el n\u00facleo dirigente del partido fueran estrictamente pol\u00edticas. No lo eran si por pol\u00edtica se entiende la l\u00ednea estrat\u00e9gica seguida en aquellos a\u00f1os por el partido comunista en Espa\u00f1a. Precisar\u00e9 todav\u00eda un poco m\u00e1s: hubo diferencias de acento en su an\u00e1lisis de los acontecimientos de Par\u00eds y, sobre todo, de Praga. Sacrist\u00e1n no se content\u00f3 con la desaprobaci\u00f3n de la invasi\u00f3n de Checoslovaquia. Quer\u00eda llevar la primera autocr\u00edtica seria del socialismo, la de Dub\u010dek, hasta sus \u00faltimas consecuencias. Esas \u00faltimas consecuencias eran para \u00e9l entonces el consejismo democr\u00e1tico, la ampliaci\u00f3n radical de la democracia. Pero hay que a\u00f1adir que estas diferencias de acento no constitu\u00edan el elemento central de la discrepancia de Sacrist\u00e1n. De hecho durante aquellos a\u00f1os Sacrist\u00e1n estuvo todav\u00eda mucho m\u00e1s cerca de la direcci\u00f3n del PCE-PSUC que de los extremistas ambidextros que iban diciendo por ah\u00ed cosas como que los \u201chijos de la burgues\u00eda hab\u00edan dicho \u00a1basta!\u201d (cuando los chicos volv\u00edan ya disciplinadamente a la casa de los padres en Par\u00eds, en Berl\u00edn y aqu\u00ed mismo) o que \u201cse han acabado para siempre los problemas nacionales\u201d (mientras, casualmente, nac\u00eda ETA en el Pa\u00eds Vasco)\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">FFB valor\u00f3 positivamente el \u00abveremos cosas a\u00fan peores\u00bb cuando la invasi\u00f3n de Checoslovaquia, \u00abporque a algunos, que entonces \u00e9ramos j\u00f3venes, aunque nos escoc\u00eda la prognosis pesimista, tambi\u00e9n nos vacun\u00f3 contra los sarampiones a destiempo.\u00bb<\/span><\/p>\n<p lang=\"en-US\" align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">V<\/a><a href=\"#INDICE\">OLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"2\"><\/a> 2. <b>Cuatro notas a los documentos de abril de Partido Comunista de Checoslovaquia<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En noviembre de ese mismo, Sacrist\u00e1n, junto con el autor de <i>Los girasoles ciegos<\/i>, Alberto M\u00e9ndez, editaba y traduc\u00eda: <em>Alexander Dub\u010dek, <\/em><em><i>La v\u00eda checoslovaca al socialismo<\/i><\/em><em>. <\/em>Barcelona, Ariel, 1968. La presentaci\u00f3n es de su autor\u00eda. (A modo de sugerencia puede verse: <em>SLA. <\/em><em><i>La destrucci\u00f3n de una esperanza. Manuel Sacrist\u00e1n y la Primavera de Praga,<\/i><\/em> Madrid: Ediciones Akal, 2010 (presentaci\u00f3n de Santiago Alba Rico)<em>.<\/em><\/span><\/p>\n<h4><em><b>Cuatro notas a los documentos de abril del Partido Comunista de Checoslovaquia.<\/b><\/em><\/h4>\n<p align=\"right\"><i>La<\/i><i> <\/i><i>victoria<\/i><i> <\/i><i>de<\/i><i> <\/i><i>la<\/i><i> <\/i><i>verdad,<\/i><i> <\/i><i>que<\/i><i> <\/i><i>es<\/i><i> <\/i><i>la<\/i><i> <\/i><i>causa<\/i><i> <\/i><i>del<\/i> socialismo.<\/p>\n<p align=\"right\">(Programa de acci\u00f3n del Partido Comunista de Checoslovaquia).<\/p>\n<p><b>Nota I:<\/b><b> <\/b><b>La refutaci\u00f3n anticipada de la propaganda justificadora de la invasi\u00f3n de la Rep\u00fablica Socialista<\/b><b> <\/b><b>de Checoslovaquia.<\/b><\/p>\n<p>Los gobiernos responsables de la invasi\u00f3n de la Rep\u00fablica Socialista de Checoslovaquia (RSCh) el 21 de agosto de 1968 intentaron justificar su acci\u00f3n de dos maneras. Jur\u00eddicamente: aduciendo un llamamiento de los \u00f3rganos dirigentes del Partido Comunista de Checoslovaquia (PCCh) y de la RSCh. La falsedad de esa justificaci\u00f3n qued\u00f3 pronto probada. Pol\u00edticamente: imputando al PCCh un global desarme ante las fuerzas reaccionarias, con peligro de restauraci\u00f3n del capitalismo; \u00e9sta era una acusaci\u00f3n vicaria de la inicial -y pronto abandonada- imputaci\u00f3n de traici\u00f3n, que result\u00f3 materialmente insostenible ante la unanimidad del PCCh y la amplitud y solidez de la adhesi\u00f3n obrera, manifiesta en la huelga general. El tercer argumento, un supuesto riesgo inminente de invasi\u00f3n, ha representado poco en la pol\u00e9mica. Ya en abril los comunistas checoslovacos hab\u00edan contestado a esas acusaciones -m\u00e1s que cr\u00edticas- anticipada y detalladamente. El informe del secretario general del PCCh presentando al pleno de abril del CC el Programa de Acci\u00f3n, as\u00ed como este programa mismo, lo documentan con abundancia. A prop\u00f3sito, por ejemplo, de la cr\u00edtica seg\u00fan la cual los comunistas checoslovacos no percib\u00edan los peligros para el socialismo presentes en su situaci\u00f3n, se podr\u00e1 recordar el siguiente paso del informe de Alexander Dub\u010dek al pleno de abril: \u00abSer\u00edamos miopes si no percibi\u00e9ramos otro fen\u00f3meno que se ha manifestado en el curso del proceso abierto en enero: la reaparici\u00f3n de ciertas posiciones no-socialistas y hasta de rabiosos llamamientos a la revancha. Ya hemos puesto en guardia contra esos peligros en la declaraci\u00f3n del partido del 21 de febrero. Tenemos una posici\u00f3n firme ante estos s\u00edntomas: el partido no se dejar\u00e1 bloquear su ruta por los posibles intentos de legalizar esos humores bajo el pretexto de la democracia o de la rehabilitaci\u00f3n, y rechazar\u00e1 todo intento de debilitar o fraccionar las aspiraciones socialistas progresistas de democratizaci\u00f3n. De nuevo repito que la democratizaci\u00f3n que pretendemos es de car\u00e1cter socialista, que lo ser\u00e1 cada vez m\u00e1s en el per\u00edodo pr\u00f3ximo y que ninguna fuerza antisocialista podr\u00e1 beneficiarse de ella.\u00bb No menos categ\u00f3rico es a este respecto el Programa de Acci\u00f3n: \u00abEl partido se da plena cuenta de que los adversarios ideol\u00f3gicos del socialismo pueden intentar aprovecharse del proceso de democratizaci\u00f3n.\u00bb La insistencia en la naturaleza socialista del proceso es una caracter\u00edstica de esos textos, y a menudo se formula con una severidad cr\u00edtica y autocr\u00edtica ciertamente incompatible con el esp\u00edritu de la autocomplacencia, tan poco revolucionario como frecuente; he aqu\u00ed un ejemplo, entre varios posibles en ese sentido: \u00abTodos los problemas tendr\u00e1n que resolverse seg\u00fan el esp\u00edritu no de una democracia cualquiera, sino de una democracia <i>efectivamente <\/i>socialista\u00bb (el significativo adverbio no est\u00e1 en cursiva en el original).<\/p>\n<p>La cr\u00edtica de haber negado la funci\u00f3n dirigente del partido comunista en la construcci\u00f3n del socialismo es una de las m\u00e1s frecuentemente dirigidas a los comunistas checoslovacos por los gobiernos interventores. Acerca de ello se lee en el informe Dub\u010dek: \u00abNo podemos satisfacer todas esas necesidades sin la funci\u00f3n dirigente del partido comunista.\u00bb Los documentos de abril, particularmente el Programa de Acci\u00f3n, entienden profundamente la funci\u00f3n dirigente del PCCh, no como resultado del mero dominio del estado, sino tambi\u00e9n como fruto de una real hegemon\u00eda en la sociedad civil. As\u00ed se lee en el Programa: \u00abHoy es de particular importancia que el partido aplique una pol\u00edtica gracias a la cual pueda merecer plenamente su funci\u00f3n dirigente en nuestra sociedad.\u00bb Y: \u00abQueremos y debemos conseguir que el partido, ya en sus organizaciones de base, goce de una autoridad no formal, sino natural, basada en la capacidad de trabajo y direcci\u00f3n y en las cualidades morales de los funcionarios comunistas.\u00bb Con l\u00e9xico m\u00e1s ajustado, el informe Dub\u010dek define, por su parte, la tarea del PCCh como el esfuerzo por \u00abmantener en este nuevo proceso una posici\u00f3n hegem\u00f3nica\u00bb. S\u00f3lo la ignorancia del pensamiento leninista -y, en Europa occidental, gramsciano- acerca del problema de la hegemon\u00eda, de la direcci\u00f3n de la sociedad civil, puede explicar el que dirigentes socialistas hayan visto en esas formulaciones del PCCh una auto-reducci\u00f3n del partido a la condici\u00f3n de \u00abdirector espiritual\u00bb o \u00abconsejero moral\u00bb.<\/p>\n<p>A\u00fan m\u00e1s frecuentemente repiten los cr\u00edticos que los comunistas checoslovacos condenaban el principio del centralismo democr\u00e1tico. Del cual dec\u00eda en abril el informe Dub\u010dek: \u00abEl principio del centralismo democr\u00e1tico, que ha de ser plenamente v\u00e1lido en la vida interna del partido, pues sin \u00e9l el partido ser\u00eda incapaz de acci\u00f3n, exige que la minor\u00eda se someta a las conclusiones y a las decisiones de la mayor\u00eda, que sin perjuicio de ello manifieste en todo su valor su propia opini\u00f3n en el \u00e1mbito de las normas internas del partido.\u00bb Y el art\u00edculo l.\u00ba del proyecto de Estatutos del PCCh, bajo el r\u00f3tulo \u00abLos principios fundamentales de la vida interna y de la actividad del partido\u00bb), declara: \u00abEl Partido Comunista de Checoslovaquia desarrolla su actividad sobre la base del centralismo democr\u00e1tico.\u00bb Los documentos de abril precisan que la minor\u00eda, aun oblig\u00e1ndose a realizar la pol\u00edtica mayoritaria, tiene derecho a no olvidar, anular ni calumniar sus opiniones (art. 3\u00ba del proyecto de Estatutos). Desde luego que no es ning\u00fan abandono del principio del centralismo democr\u00e1tico, sino su formulaci\u00f3n <i>completa. <\/i><\/p>\n<p>El informe al pleno de abril reconoce tambi\u00e9n la necesidad del \u00abtrabajo del aparato del partido, del cual no podemos prescindir\u00bb. En esa formulaci\u00f3n hay, sin duda, una diferencia de tono respecto del esp\u00edritu pragm\u00e1tico, frecuente fruto del hacer pol\u00edtico menudo, esp\u00edritu que se sentir\u00e1 probablemente herido por la expl\u00edcita duplicidad de sentido del giro &#8216;no podemos prescindir&#8217;. Pero ni el m\u00e1s encallecido bur\u00f3crata podr\u00e1 discutir siquiera la correcci\u00f3n te\u00f3rica de esa expresi\u00f3n. Pues aparato es poder pol\u00edtico, y que todo poder pol\u00edtico es un mal, incluso en las fases en que resulte m\u00e1s necesario, es el ABC de la consciencia comunista.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n una cr\u00edtica m\u00e1s fina -el reproche de economicismo en la incentivaci\u00f3n del trabajo- se encuentra anticipadamente refutada en los textos checoslovacos de abril. Al mismo tiempo que combate el igualitarismo, el Programa de Acci\u00f3n pone entre \u00ablas tareas m\u00e1s urgentes\u00bb la de \u00abanular los desniveles en el sistema de los honorarios\u00bb, con precisa referencia a los intelectuales; y el<i> <\/i>secretario general del PCCh se expresa al mismo tiempo de este modo cargadamente antieconomicista: \u00ab[&#8230;] hay que considerar plenamente en la soluci\u00f3n de los problemas [econ\u00f3micos] actuales el factor moral, que se presenta rebosante de fuerzas tras el pleno de enero del Comit\u00e9 Central.\u00bb<\/p>\n<p>Los comunistas checoslovacos hab\u00edan dado, pues, respuesta anticipada a las principales cr\u00edticas con las que se ha imputado a sus concepciones una intencionalidad regresiva, restauradora del capitalismo. Hacia el final del Programa de Acci\u00f3n, en unas p\u00e1ginas de resumen de sus ideas, hab\u00edan precisado, adem\u00e1s, de modo muy expl\u00edcito y directo: \u00abNo tomamos las medidas aqu\u00ed esbozadas para renunciar a nuestros ideales ni para hacer concesiones a nuestros adversarios. Por el contrario: estamos convencidos de que estas medidas nos ayudar\u00e1n a desembarazarnos de un lastre que durante largos a\u00f1os ha ofrecido muchas ventajas al adversario, violentando, envileciendo y paralizando la fuerza de la idea socialista, el atractivo del ejemplo socialista. Sobre el fuerte suelo de nuestro pa\u00eds vamos a poner en marcha nuevas y penetrantes fuerzas de vida socialista, fuerzas que permitir\u00e1n una confrontaci\u00f3n mucho m\u00e1s eficaz de los sistemas sociales y de las concepciones del mundo, y que permiten ya valorar plenamente la superioridad del socialismo.\u00bb<\/p>\n<p>Los comunistas checoslovacos hab\u00edan precisado tambi\u00e9n el sentido comunista, no meramente socialista, de sus esfuerzos, aunque lo hab\u00edan hecho con una sensata consciencia cr\u00edtica muy lejana del estilo, luego t\u00e1citamente rectificado, con que se habl\u00f3 hace unos a\u00f1os de este tema en el XXII Congreso del Partido Comunista de la URSS. \u00c9ste es el paso m\u00e1s caracter\u00edstico al respecto que se encuentra en el Programa de Acci\u00f3n del PCCh: \u00ab[&#8230;] la realizaci\u00f3n de este programa puede abrir caminos a la soluci\u00f3n de nuevos problemas m\u00e1s complejos y m\u00e1s importantes de la organizaci\u00f3n y del desarrollo hist\u00f3rico de nuestra sociedad socialista en direcciones que por el momento no es posible m\u00e1s que esbozar; en los a\u00f1os pr\u00f3ximos procederemos a la elaboraci\u00f3n de un programa a largo plazo que d\u00e9 forma y contenido a la concepci\u00f3n del desarrollo multilateral de nuestra sociedad socialista para todo el per\u00edodo hist\u00f3rico en el que entramos, programa que apuntar\u00e1 las perspectivas del porvenir comunista.\u00bb Tiene inter\u00e9s dejar constancia de toda esa refutaci\u00f3n anticipada de las principales cr\u00edticas a los conceptos de los comunistas checoslovacos, aunque no sea m\u00e1s que por poner de manifiesto que mucha presunta cr\u00edtica era s\u00f3lo propaganda. El que a esa propaganda se hayan sumado, o hayan sucumbido, fuerzas socialistas no complicadas en la invasi\u00f3n de la RSCh plantea otra cuesti\u00f3n distinta, y el hecho no depende exclusivamente de la falsedad de aquella propaganda.<\/p>\n<p><b>NOTA II: La primera autocr\u00edtica del socialismo leninista<\/b><\/p>\n<p>La propaganda de los gobiernos que han intervenido en la RSCh no es la \u00fanica causa de ciertas reacciones de cinismo fide\u00edsta (\u00absus razones tendr\u00e1 la URSS\u00bb), de perplejidad o de indiferencia ap\u00e1tica ante la invasi\u00f3n. (Para las reacciones meramente oportunistas basta con el desprecio). Tal vez no sea siquiera la causa m\u00e1s importante. Resulta al menos probable la mayor eficacia de otras dos: el reflejo de clase que aconseja a los trabajadores ponerse, por de pronto y hasta m\u00e1s ver, contra lo que digan los medios supuestamente informativos del capitalismo; y la presencia de formulaciones laxas desde el punto de vista de la teor\u00eda socialista en los documentos de los comunistas checoslovacos.<\/p>\n<p>La primera de esas dos causas no requiere m\u00e1s concreta descripci\u00f3n en los pa\u00edses en que el monopolio del capitalismo sobre los medios de desinformaci\u00f3n es tan directo y violento que no hace falta desenmascararlo: todas sus m\u00e1scaras han sido transparentes desde el principio. Por lo dem\u00e1s, y como es natural, no se trata s\u00f3lo de medios de comunicaci\u00f3n tan intensamente monopolizados por el capitalismo. Tampoco el m\u00e1s elegante peri\u00f3dico burgu\u00e9s ni la televisi\u00f3n burguesa m\u00e1s fina merecen la atenci\u00f3n de los trabajadores. Para merecerla tendr\u00edan que llamar antes genocidio a la acci\u00f3n del imperialismo yanqui en el Vietnam, golpismo fascista a la acci\u00f3n de la diplomacia de la NATO en Europa, asesinato por cuenta del capital norteamericano a la muerte de Ernesto Guevara; etc\u00e9tera, etc\u00e9tera. Precisamente uno de los males mayores producidos por la invasi\u00f3n de la RSCh consiste en que al discutirla resulta pol\u00e9micamente obligada la incongruencia que supone el poner en un mismo discurso una tragedia en la construcci\u00f3n del socialismo, y los cr\u00edmenes obtusos del imperialismo en su \u00faltima fase, consecuencias objetivas de cuya conservaci\u00f3n son las tendencias a la degradaci\u00f3n moral y a la destrucci\u00f3n f\u00edsica de la especie.<\/p>\n<p>Respecto de la segunda causa, cabe observar que muy com\u00fanmente la laxitud te\u00f3rica no se percibe sino por su vertiente \u00e9tica, como baja tensi\u00f3n ideal, por as\u00ed decirlo. Pero por debajo de esa percepci\u00f3n pragm\u00e1tica est\u00e1n las ra\u00edces te\u00f3ricas. Ante todo, aunque no con frecuencia, una pobreza metaf\u00edsica que maneja como esencias separadas los dos t\u00e9rminos abstractos del problema dial\u00e9ctico real planteado a y por los comunistas checoslovacos. As\u00ed se lee, por ejemplo, en el informe Dub\u010dek: \u00abHagamos inseparables para siempre el socialismo y la democracia.\u00bb Ese modo de decir es formalista. Y el formalismo de formulaciones as\u00ed puede suscitar temores de restauraci\u00f3n de un pensamiento pol\u00edtico burgu\u00e9s, incluso en personas inmunes a la propaganda justificadora de la invasi\u00f3n de la RSCh y a la propaganda imperialista en torno a esa crisis.<\/p>\n<p>El conocimiento completo de los textos de abril permite ver que ese temor no est\u00e1 s\u00f3lidamente fundado. La pobreza te\u00f3rica de formulaciones como la reci\u00e9n transcrita indica m\u00e1s bien insuficiente generalizaci\u00f3n conceptual de la pr\u00e1ctica pol\u00edtica iniciada, pues la pol\u00edtica misma procede seg\u00fan una perspectiva real nada formalista en su renovaci\u00f3n del sistema. El contenido ya expl\u00edcito de esta renovaci\u00f3n no era radicalmente nuevo, sobre el papel al menos. Se trata en sustancia de una versi\u00f3n de la tesis de las contradicciones en el seno del pueblo, de Mao Tse-tung, y de la tesis de los congresos XX y XXII del PCUS acerca de la funci\u00f3n de los organizaciones sociales en la democracia socialista. En el informe al pleno del CC el secretario general hab\u00eda escrito en abril: \u00abNuestro sistema pol\u00edtico no retroceder\u00e1 a un parlamentarismo puro y simple. La democracia socialista no es una copia del parlamentarismo, t\u00edpico de la democracia formal. Se trata de aumentar la independencia real de las organizaciones sociales, la representaci\u00f3n de los intereses diversos, de convertir los \u00f3rganos representativos del estado, hasta la Asamblea Nacional, en el lugar, la sede en que efectivamente se formen las decisiones pol\u00edticas del estado.\u00bb Intereses diversos (contradicciones en el seno del pueblo) y autenticidad de las organizaciones sociales. (Sobre esto \u00faltimo insiste el Programa de Acci\u00f3n con uno de esos adverbios t\u00edpicos de los comunistas checoslovacos: \u00abLas organizaciones sociales deben basarse en principios asociativos y en actividades verdaderamente voluntarias.\u00bb) Si se a\u00f1ade a eso, frente al parlamentarismo burgu\u00e9s simbolizable por la f\u00f3rmula, pol\u00edticamente censitaria, de la ley electoral francesa, la postulaci\u00f3n de la autenticidad de las instancias representativas al final del p\u00e1rrafo citado, se tiene la sustancia del contenido expl\u00edcito de la renovaci\u00f3n checoslovaca. Aparte de eso, s\u00f3lo se encuentran en los documentos de abril declaraciones de principio -\u00abla democracia socialista se tiene que diferenciar de la democracia formal sobre todo por el hecho de que son precisamente los trabajadores los que tienen la palabra \u00faltima y decisiva en la direcci\u00f3n de la sociedad\u00bb-, o la instrumentaci\u00f3n mediante instituciones concretas, como los consejos de empresa previstos en el Programa de Acci\u00f3n, objeto de un breve pero agudo an\u00e1lisis social que los diferencia del sindicato, seg\u00fan una cl\u00e1sica tradici\u00f3n sovi\u00e9tica y -en Europa occidental-gramsciana.<\/p>\n<p>No es mucho detalle acerca de la renovaci\u00f3n del socialismo. Pero es pr\u00e1cticamente todo lo que hab\u00edan llegado a decir al respecto los m\u00e1s grandes partidos comunistas, el sovi\u00e9tico y el chino. La insuficiencia te\u00f3rica es, bastante naturalmente, caracter\u00edstica de todo el movimiento socialista en esta fase de transici\u00f3n en la cual, consumada en algunos pa\u00edses su \u00abacumulaci\u00f3n originaria\u00bb (por hablar as\u00ed) de trabajo y de poder, el movimiento no ha conseguido a\u00fan dar forma a su estadio superior. Sin embargo, mientras que en otros momentos y en otros pa\u00edses socialistas ese mismo par de ideas se ha enunciado con una fuerza ret\u00f3rica de efectos m\u00e1s o menos exaltantes (sobre todo para gentes lejanas del lugar de los discursos), los comunistas checoslovacos las han usado en un tono discreto, casi humilde, como acallado por alguna causa que ha producido efectos depresivos en los observadores lejanos. El secretario general del PCCh y el Programa de Acci\u00f3n hablan no de la \u00abexaltante perspectiva\u00bb a la que repetidamente alud\u00edan los documentos de los congresos XX y XXII del PCUS al hablar del mismo asunto (el \u00abestado de todo el pueblo\u00bb, la vitalizaci\u00f3n aut\u00e9ntica de las organizaciones sociales, etc.), sino que hablan de \u00abobtener algo\u00bb, de conseguir una \u00abselecci\u00f3n natural\u00bb en los puestos directivos y de otras cosas modest\u00edsimas, nada premonitorias del comunismo, desde luego, sino s\u00f3lo elementalmente socialistas.<\/p>\n<p>Ahora bien: ese tono pol\u00edtico apagado, modesto, deprimente para observadores lejanos, es una de las causas del entusiasmo de la poblaci\u00f3n checoslovaca, de su renovada y masiva adhesi\u00f3n al PCCh a partir de los plenos de diciembre y enero. No es dif\u00edcil explicarse la contrapuesta reacci\u00f3n ele checoslovacos por un lado y extranjeros por otro: lo deprimente en el lenguaje de los comunistas checoslovacos es la descripci\u00f3n -plena o s\u00f3lo alusiva, seg\u00fan los casos- de la realidad social del pa\u00eds, de la situaci\u00f3n del socialismo a los veinte a\u00f1os de construcci\u00f3n y gesti\u00f3n con m\u00e9todos crecientemente burocr\u00e1ticos. Pero las masas checas y eslovacas, igual los obreros que los campesinos o los intelectuales y estudiantes, conoc\u00edan esa situaci\u00f3n perfectamente, mucho antes del pleno de enero del CC del PCCh. Su \u00abrevelaci\u00f3n\u00bb por el PCCh no pod\u00eda desanimarlas. En cambio, les ha entusiasmado, devolvi\u00e9ndoles la plena confianza socialista, la final veracidad del partido. La crisis de crecimiento cualitativo -la \u00abcrisis de salto\u00bb, por as\u00ed decirlo- que atraviesa el socialismo tras su \u00abacumulaci\u00f3n primitiva\u00bb puede resultar deprimente porque no era esperada con suficiente lucidez te\u00f3rica; pero su reconocimiento veraz produce entusiasmo en una poblaci\u00f3n mayoritariamente socialista, por la raz\u00f3n, ya escrita por Lassalle y recogida por Gramsci, de que <i>decir<\/i><i> <\/i><i>la<\/i><i> <\/i><i>verdad<\/i><i> <\/i><i>es<\/i><i> <\/i><i>revolucionario.<\/i><\/p>\n<p>La voluntad de veracidad y de verdad, de honradez y de ciencia, es uno de los rasgos m\u00e1s llamativos de los documentos de abril del PCCh. Ese rasgo da sustancia a la vocaci\u00f3n democr\u00e1tica del partido. \u00abS\u00f3lo junto con el pueblo\u00bb, se lee en el informe Dub\u010dek, \u00abnos acercaremos a la verdad, hallaremos las soluciones m\u00e1s justas; s\u00f3lo junto con el pueblo podremos actuar, cambiar, obtener algo\u00bb. La espl\u00e9ndida decencia ling\u00fc\u00edstica de ese modesto &#8216;obtener algo&#8217; basta acaso para explicar la entusiasta adhesi\u00f3n al PCCh de un pueblo socialista amenazado de despolitizaci\u00f3n por la ret\u00f3rica exaltaci\u00f3n oficiosa, de reglamento, que necesariamente acaba por ser falsa. Lo mismo explica, <i>a contrario, <\/i>por lo que hace sobre todo a los j\u00f3venes, la siguiente reflexi\u00f3n del informe: \u00ab[&#8230; ] las contradicciones entre las palabras y los actos, la falta de franqueza, las grandes frases y el burocratismo, la tendencia a resolverlo todo partiendo de posiciones de fuerza, todas esas deformaciones de la vida socialista han acabado por herir dolorosamente a los estudiantes y a los j\u00f3venes obreros y campesinos [&#8230;].\u00bb El Programa de Acci\u00f3n del partido enlaza la exigencia de veracidad y publicidad con la concepci\u00f3n misma del socialismo, a trav\u00e9s de una dial\u00e9ctica lo suficientemente seria como para compensar sobradamente el formalismo de otras formulaciones m\u00e1s superficiales: \u00abEl socialismo no puede significar s\u00f3lo la liberaci\u00f3n de los trabajadores de la explotaci\u00f3n de clase, sino, adem\u00e1s, una plena valoraci\u00f3n de su personalidad. El socialismo tiene que ofrecer a los ciudadanos m\u00e1s que cualquier democracia burguesa. No se puede prescribir, seg\u00fan una interpretaci\u00f3n arbitraria del poder, a los trabajadores liberados de la explotaci\u00f3n de clase de qu\u00e9 pueden estar informados y de qu\u00e9 no [&#8230;].\u00bb<\/p>\n<p>La veracidad de los documentos de abril provoca a veces descuidos pol\u00e9micos, audacias ir\u00f3nicas que seguramente han valido al PCCh iras superfluas. Valga este ejemplo, elogio del secretario general a los periodistas checoslovacos: \u00abTambi\u00e9n han dado justamente gran importancia a las conclusiones de la sesi\u00f3n plenaria de enero, para que nuestros ciudadanos no tuvieran que enterarse de ellas a trav\u00e9s de la propaganda clandestina y de las informaciones procedentes del extranjero.\u00bb Pero esos traspi\u00e9s de mal estratega no son frecuentes ni, desde luego, esenciales. La esencia de la veracidad del PCCh es m\u00e1s bien la primera autocr\u00edtica real del partido comunista en cuanto constructor (hasta hoy \u00fanico) de las bases del socialismo. El Programa de Acci\u00f3n abandona radicalmente los eufemismos en la autocr\u00edtica y dice redondamente que la f\u00f3rmula \u00abculto de la personalidad\u00bb es mero verbalismo, que se trata en realidad de otra cosa: de (auto-) criticar y superar \u00abel car\u00e1cter lleno de contradicciones del desarrollo, las graves deficiencias, los problemas sin resolver y las deformaciones de los principios socialistas que se indican con el t\u00e9rmino &#8216;culto de la personalidad&#8217;\u00bb. Al menos para el caso checoslovaco -pero con validez, sin duda, m\u00e1s general-, el PCCh hace una cr\u00edtica veraz (aunque naturalmente breve en los documentos de abril) de la tesis de Stalin, meramente denostada en el XX Congreso del PCUS, acerca de la agudizaci\u00f3n de la lucha de clases durante la construcci\u00f3n del socialismo, <i>bajo<\/i><i> <\/i><i>poder<\/i><i> <\/i><i>socialista: <\/i>\u00abLos m\u00e9todos de direcci\u00f3n centralistas y administrativos utilizados en la lucha contra los restos burgueses y en el curso de la consolidaci\u00f3n del poder en las condiciones de tensi\u00f3n internacional agravada que se produjeron despu\u00e9s de febrero de 1948 se traspusieron injustamente [&#8230;] a la \u00e9poca del desarrollo ulterior y <i>se transformaron<\/i><i> <\/i><i>paulatinamente en un siste<\/i><i>ma<\/i><i> <\/i><i>burocr\u00e1tico.\u00bb <\/i>(Sin cursiva en el original.) Este exacto registro de los hechos permite a los comunistas checoslovacos analizar verazmente la \u00e9poca de \u00abacumulaci\u00f3n originaria\u00bb socialista, distinguiendo, en la complicada masa de lo que la lengua cortesana llama siempre \u00aberror\u00bb, entre las equivocaciones aut\u00e9nticas, las injusticias y los cr\u00edmenes, pero sin con ello humillar, ni menos echar por la borda, lo que el Programa de Acci\u00f3n llama \u00abla grandeza, las dificultades y el car\u00e1cter excepcional de esas transformaciones\u00bb del per\u00edodo 1948-1960 en la RSCh y, en general, del per\u00edodo \u00abde Stalin\u00bb en todo el mundo socialista. El informe Dub\u010dek dice por su parte a este respecto: \u00abAl indicar los errores cometidos no renegamos del trabajo leal y apasionado de los que han actuado en el marco del verdadero socialismo, ni lo subestimamos. Juzgaremos y corregiremos los errores y las injusticias de los a\u00f1os pasados, pero eso no ha de significar humillaci\u00f3n ni insulto para un pasado al cual est\u00e1n vinculados funcionarios y miembros del partido, economistas, sindicalistas, obreros, campesinos, ciudadanos, en general, de nuestra rep\u00fablica.\u00bb Esa ajustada consecuencia pr\u00e1ctica del informe es fruto esperable del acertado planteamiento anal\u00edtico y autocr\u00edtico, la ruptura con el mito eufem\u00edstico del \u00abculto de la personalidad\u00bb y el reconocimiento, para superarla, de la burocratizaci\u00f3n del leninismo. Al<b> <\/b>paso antes citado del Programa de Acci\u00f3n corresponde en este punto el siguiente p\u00e1rrafo del informe del secretario general del PCCh: \u00ab[&#8230;] varios errores e insuficiencias son simplemente registrados o, a lo sumo, relacionados con tal o cual persona, cuando est\u00e1 claro que lo que hay que acentuar es el perfeccionamiento de los m\u00e9todos. Nos falta una visi\u00f3n hist\u00f3rica y anal\u00edtica m\u00e1s completa del origen de estos errores e insuficiencias.\u00bb Esta veracidad sin reservas permite al secretario general del PCCh calificar la renovaci\u00f3n socialista de \u00abproceso de regeneraci\u00f3n\u00bb, definiendo, por tanto, impl\u00edcitamente como degeneraci\u00f3n el proceso de burocratizaci\u00f3n del leninismo y recogiendo as\u00ed, al cabo de doce a\u00f1os, la verdad solitariamente dicha por Palmiro Togliatti en mayo de 1956 al hablar de \u00abla acumulaci\u00f3n de fen\u00f3menos de burocratizaci\u00f3n, de violaci\u00f3n de la legalidad, de estancamiento e incluso, en parte, de degeneraci\u00f3n en diferentes puntos del organismo social\u00bb como contenido real de la mera frase \u00abculto de la personalidad\u00bb.<\/p>\n<p>Los documentos de abril profundizan y generalizan algo esa l\u00ednea de pensamiento. En el Programa de Acci\u00f3n se declara abiertamente la m\u00e1s grave de todas las degeneraciones: \u00ab[&#8230;] nuestro partido ha tomado algunas medidas para superar los m\u00e9todos burocr\u00e1tico-centralistas, sectarios, de direcci\u00f3n y sus consecuencias, para impedir que los instrumentos de la lucha de clases se dirijan contra los trabajadores.\u00bb Por su parte, el informe Dub\u010dek no teme aludir, con la brevedad propia de este g\u00e9nero de textos, a los fen\u00f3menos de alienaci\u00f3n posibles (y dados) a pesar de la expropiaci\u00f3n de los capitalistas: \u00abNunca es justo instrumentalizar a la gente, reducirla a \u201cobjeto\u201d\u00a0de la pol\u00edtica, ya sea mediante procedimientos administrativos, ya mediante los \u00f3rganos de informaci\u00f3n.\u00bb<\/p>\n<p>La autocr\u00edtica leninista del PCCh desemboca en dos principios de alcance te\u00f3rico. Primero: que la victoria del partido comunista y la primera fase de construcci\u00f3n socialista -en concreto, los veinte a\u00f1os de poder del PCCh- no han aportado a la clase obrera el socialismo sino, como dice el informe Dub\u010dek, s\u00f3lo \u00abla derrota pol\u00edtica y econ\u00f3mica de la burgues\u00eda y [&#8230;] la edificaci\u00f3n de las bases pol\u00edticas y econ\u00f3micas del socialismo\u00bb. Segundo: que la burocratizaci\u00f3n del leninismo tiene como causa \u00faltima, seg\u00fan lo formula el Programa de Acci\u00f3n, \u00abla falsa tesis seg\u00fan la cual el partido es el instrumento de la dictadura del proletariado\u00bb. La teor\u00eda leninista no implicaba, desde luego, que el proletariado tuviera que delegar en el partido el ejercicio de la dictadura de clase. Pero la pr\u00e1ctica de los leninistas -y muy frecuentemente tambi\u00e9n la sototeor\u00eda ideol\u00f3gica destinada a justificarla- realiz\u00f3 esa implicaci\u00f3n. Por todo ello este elemento de la regeneraci\u00f3n checoslovaca que parece deprimir a observadores lejanos mal informados y entusiasma, en cambio, a los socialistas de Checoslovaquia, esta veracidad del PCCh que redunda en consideraciones de ese alcance te\u00f3rico merece ser entendida como la primera autocr\u00edtica general y aut\u00e9ntica, no ret\u00f3rica, del leninismo.<\/p>\n<p>Esa autocr\u00edtica es profundamente leninista: por su tema y por su sentido enlaza con las preocupaciones del mismo Lenin en los \u00faltimos meses de su vida.<\/p>\n<p><b>NOTA III: El an\u00e1lisis de la situaci\u00f3n y la perspectiva del socialismo<\/b><\/p>\n<p>An\u00e1lisis y perspectiva se enlazan constantemente en los documentos de abril del PCCh, demasiado breves para el n\u00famero y la importancia de las cuestiones que presentan. Por otra parte, los elementos de la realidad concreta que hab\u00edan impuesto el proceso de regeneraci\u00f3n iniciado en diciembre de 1967 eran conocidos ya por los miembros del CC asistentes al pleno. El informe del secretario general y el Programa de Acci\u00f3n enuncian, de todos modos, algunos elementos de an\u00e1lisis que son prolongaci\u00f3n natural de las consideraciones autocr\u00edticas respecto del pasado -el reconocimiento de los \u00abintereses varios\u00bb en el seno del pueblo, aun sin antagonismos, un examen del hecho de que la RSCh fue \u00abel primer pa\u00eds industrializado que ha realizado la transformaci\u00f3n socialista\u00bb, el abandono de ret\u00f3rica prematura y verbalmente \u00absuperadora\u00bb del aparato administrativo estatal, etc.-; pero, sobre todo, indican el factor de base para un an\u00e1lisis <i>hist\u00f3rico-materialista<\/i><i> <\/i>del final de la \u00abacumulaci\u00f3n primitiva\u00bb socialista, el dato que impone la renovaci\u00f3n del sistema. En el informe Dub\u010dek ese factor b\u00e1sico recibe la formulaci\u00f3n siguiente: \u00abLos profundos cambios en el sistema de direcci\u00f3n econ\u00f3mica se completar\u00e1n por amplios cambios tambi\u00e9n en la estructura de la producci\u00f3n, <i>estructura que actualmente <\/i>no corresponde a las condiciones checoslovacas y que <i>se ha alejado del desarrollo progresista<\/i><i> <\/i><i>de<\/i><i> <\/i><i>las<\/i><i> <\/i><i>fuerzas<\/i><i> <\/i><i>de<\/i><i> <\/i><i>producci\u00f3n.\u00bb<\/i><i> <\/i>Esta tesis -fundamento, dicho sea de paso, ajeno al supuesto \u00abidealismo democr\u00e1tico\u00bb por el que alguna prensa burguesa finge simpatizar con el PCCh- contiene, aunque no una innovaci\u00f3n te\u00f3rica, s\u00ed un marxista <i>memento historiae! <\/i>bastante necesario para el pensamiento socialista, a saber, el recuerdo de que el sistema puede entrar en contradicci\u00f3n con las fuerzas productivas no s\u00f3lo por sus relaciones b\u00e1sicas de producci\u00f3n (como le ocurre al capitalismo), sino tambi\u00e9n por circunstancias sobrestructurales, debidas a un desarrollo desigual respecto de los elementos b\u00e1sicos. La percepci\u00f3n de algo tan importante (incluso para la teor\u00eda) como es la discrepancia del sistema con fuerzas de producci\u00f3n considerables, impone a los comunistas checoslovacos la necesidad de un an\u00e1lisis de su situaci\u00f3n que les lleva a un definitivo balance de la tesis estaliniana sobre la agudizaci\u00f3n de la lucha de clases en r\u00e9gimen socialista. Los comunistas checoslovacos entienden que la lucha contra el imperialismo es una tarea acuciante y primordial, mientras que en su sociedad ha dejado de haber antagonismo y hay s\u00f3lo \u00abintereses varios\u00bb, contradicciones en el seno del pueblo. Errar sobre este punto es, en su opini\u00f3n, coartar nuevas fuerzas productivas. A ese an\u00e1lisis se a\u00f1ade el de las posibilidades del socialismo en un pa\u00eds industrializado y, consiguientemente y a plazo m\u00e1s largo, del socialismo universal, pues, por decirlo con la condensada frase de un dirigente estudiantil hispanoamericano, \u00ablas armas para la liberaci\u00f3n del Vietnam no se fabrican en el Vietnam\u00bb. El PCCh repite en este punto, y aqu\u00ed s\u00ed que con insistencia estil\u00edstica, lo que fue la idea germinal del hacer de Karl Marx: seg\u00fan el Programa de Acci\u00f3n <i>\u00abel socialismo nace, se sostiene<\/i><i> <\/i><i>y<\/i><i> <\/i><i>triunfa<\/i><i> <\/i><i>en<\/i><i> <\/i><i>la<\/i><i> <\/i><i>unidad<\/i><i> <\/i><i>del<\/i><i> <\/i><i>movimiento<\/i><i> <\/i><i>obrero<\/i><i> <\/i><i>con la ciencia\u00bb<\/i><i> <\/i>(Esta vez la cursiva es del original, lo que evita al lector la ingenuidad de tomar la frase por un ritual lugar com\u00fan.) La veracidad del an\u00e1lisis, la libertad de la informaci\u00f3n, la democracia en el a\u00fan necesario mal del estado y del aparato -o sea, del poder pol\u00edtico- y la racionalidad del pensamiento y el lenguaje se funden en un impulso global, mucho menos \u00abhumilde\u00bb que su cr\u00edtico punto de partida e iniciador de la elaboraci\u00f3n de una perspectiva del socialismo m\u00e1s all\u00e1 de la fase de \u00abacumulaci\u00f3n primitiva\u00bb. El siguiente paso del Programa el Acci\u00f3n ejemplifica esa fusi\u00f3n de los elementos cr\u00edticos con los constructivos en el sentido de la perspectiva: \u00abLas caracter\u00edsticas de la<i> <\/i>fase actual son: [l.\u00aa] no existen ya clases antag\u00f3nicas, y la caracter\u00edstica principal de la evoluci\u00f3n interna est\u00e1 dada por el proceso de aproximaci\u00f3n de todos los grupos sociales de nuestra sociedad; [2.\u00aa] los m\u00e9todos de gesti\u00f3n y organizaci\u00f3n de la econom\u00eda nacional aplicados hasta hoy est\u00e1n superados y exigen cambios urgentes, o sea, un sistema de gesti\u00f3n que sepa imponer una reorientaci\u00f3n para un aumento intensivo de la producci\u00f3n; [3.\u00aa] es necesario preparar la integraci\u00f3n del pa\u00eds en el proceso mundial de la revoluci\u00f3n cient\u00edfica y t\u00e9cnica, lo cual exige una colaboraci\u00f3n particularmente intensa entre los obreros, los campesinos y los intelectuales, t\u00e9cnicos y especializados, cosa que supone grandes exigencias de conocimiento y calificaci\u00f3n en los trabajadores, de valorizaci\u00f3n de la ciencia; [4.\u00aa] el amplio campo de acci\u00f3n abierto a la iniciativa social por los intercambios de opini\u00f3n y la democratizaci\u00f3n de todo el sistema social y pol\u00edtico se convierten literalmente en la condici\u00f3n de toda din\u00e1mica de la sociedad socialista, son la condici\u00f3n para que se pueda afrontar la concurrencia mundial y cumplir con honor nuestros deberes para con el movimiento obrero mundial.\u00bb<\/p>\n<p>Ese apretado texto del Programa refuta, dicho sea de paso, toda cr\u00edtica de formalismo y muestra con la claridad deseable que en un contexto marxista la democracia (no la libertad del hombre) es un asunto de fuerzas productivas, y no cobertura ideol\u00f3gica del dominio del hombre propietario sobre el hombre proletario. Las fuerzas productivas que el socialismo no ten\u00eda por qu\u00e9 haber reprimido en su fase de \u00abacumulaci\u00f3n originaria\u00bb y de las que imprescindiblemente necesita para su salto a una fase superior componen un complejo indescomponible de racionalidad y libertad, una libre racionalidad que define la democracia socialista. En ese complejo se funden elementos te\u00f3ricos y pr\u00e1cticos, de ciencia y pol\u00edtica, de investigaci\u00f3n y expansi\u00f3n sin trabas de la creatividad, de la productividad de los individuos. \u00abLa \u00fanica manera de dar mayor impulso al desarrollo socialista consiste en poner en movimiento fuerzas nuevas, m\u00e1s capaces de penetrar en la realidad, en aumentar la investigaci\u00f3n profunda y sin prejuicios en el marco de un marxismo vivo y no dogm\u00e1tico.\u00bb Al menos para los pa\u00edses industrializados, la perspectiva socialista exige ya hoy la fusi\u00f3n de una nueva vitalidad social con una investigaci\u00f3n sin prejuicios. El Programa de Acci\u00f3n indica que los comunistas checoslovacos tienen consciencia de suministrar a los pa\u00edses industrializados un ejemplo de superaci\u00f3n de \u00abla limitada democracia burguesa\u00bb.<\/p>\n<p>El requisito imprescindible para una investigaci\u00f3n sin prejuicios es el reconocimiento de la ignorancia propia; este reconocimiento se encuentra bien documentado en los textos de abril. El informe al pleno del CC estima \u00abnatural que hoy no podamos a\u00fan dibujar con exactitud el futuro modelo de una democracia socialista en funcionamiento real\u00bb; sabe reconocer que \u00abla direcci\u00f3n del partido -que hab\u00eda dado v\u00eda libre a este proceso [de regeneraci\u00f3n] y se hab\u00eda puesto a la cabeza del mismo- no ten\u00eda ni pod\u00eda tener un plan preciso y concreto acerca del modo de proceder y de encauzar los acontecimientos. La particularidad de todo este proceso ha consistido en el hecho de que ha sido en su mayor parte producto de la actividad creadora y al mismo tiempo espont\u00e1nea de las amplias masas -con los comunistas en primera fila- que, sin la menor maniobra ni orden de arriba, se han movido en el sentido de las conclusiones del pleno del Comit\u00e9 Central del Partido Comunista de Checoslovaquia\u00bb. No es frecuente, ciertamente, que un pol\u00edtico llame &#8216;maniobra&#8217; a lo que el justo gobernante tradicional hace al menos siete veces al d\u00eda, cuantas peca el justo. Ese modo de expresarse el secretario general del PCCh es signo de una relaci\u00f3n muy profunda y abierta entre el PCCh, su direcci\u00f3n y el pueblo. S\u00f3lo as\u00ed se comprende que un secretario general, un protofuncionario, pueda ser capaz de la autenticidad pol\u00edtica necesaria para felicitarse por el elemento \u00abespont\u00e1neo\u00bb de un movimiento.<\/p>\n<p>Este \u00faltimo hecho, y el texto que lo recoge, se encuentran en abierta contradicci\u00f3n con la tendencia, propagand\u00edstica o sincera, a ver en los esfuerzos del PCCh una reaparici\u00f3n de la derecha comunista. La derecha comunista no ha sido nunca \u00abespontane\u00edsta\u00bb, \u00abmoralista\u00bb ni \u00abanarquizante\u00bb. Sobre todo, no ha sido nunca fuerte en consciencia dial\u00e9ctica, en consciencia de la historicidad de todo, incluida la obra propia. Ahora bien, esta consciencia, tan relacionada con la investigaci\u00f3n sin prejuicios dogm\u00e1ticos, es verdaderamente constitutiva del pensamiento actual del PCCh. Su secretario general hab\u00eda historizado, muy a la \u00abizquierdista\u00bb, no s\u00f3lo la obra ya hecha -\u00abde esta manera el partido se pone cada vez m\u00e1s resueltamente en cabeza del desarrollo social y deja de ser el mero defensor de una situaci\u00f3n conseguida\u00bb-, sino tambi\u00e9n la obra por hacer: \u00ab[&#8230;] m\u00e1s veces habr\u00e1 choque de lo viejo con lo nuevo. Es necesario conocer a tiempo la realidad profunda de cada cosa, y comprender hacia d\u00f3nde hay que orientar la investigaci\u00f3n m\u00e1s seria y profunda.\u00bb<\/p>\n<p><b>NOTA IV: El marco<\/b><\/p>\n<p>La proximidad espacial y temporal del conflicto checoslovaco con los hechos franceses de mayo y junio y con la acci\u00f3n, mucho m\u00e1s reducida, de los estudiantes de la Rep\u00fablica Federal Alemana parece haber contribuido a situar, para una imaginaci\u00f3n pol\u00edtica poco \u00e1gil, la pr\u00e1ctica de los gobiernos ocupantes de la RSCh en el esquema de conducta cl\u00e1sico de un movimiento revolucionario aut\u00e9ntico: la lucha en dos frentes, contra una izquierda vacua y una derecha capituladora, contra la provocaci\u00f3n y la restauraci\u00f3n. Los movimientos juveniles, particularmente los universitarios, son en esa composici\u00f3n de lugar suced\u00e1neos relativamente c\u00f3modos de otros fen\u00f3menos revolucionarios m\u00e1s inequ\u00edvocos: los movimientos de liberaci\u00f3n de varios pa\u00edses coloniales o satelizados por el imperialismo. Los mismos peri\u00f3dicos y las mismas radios que tachan de revisionismo o derechismo a los dirigentes comunistas checoslovacos (aunque s\u00f3lo, por decirlo con un conocido sarcasmo de Marx, \u00ablos d\u00edas de precepto\u00bb de un calendario imprevisible) imputaron inconsistente izquierdismo al movimiento franc\u00e9s de mayo y -sobre todo- tratan o silencian ciertos movimientos de liberaci\u00f3n con la despectiva displicencia que la tradici\u00f3n leninista reserva, en efecto, para la histeria peque\u00f1o-burguesa a la que llama extremismo, radicalismo o izquierdismo. Con esa superficial realizaci\u00f3n del cl\u00e1sico esquema estrat\u00e9gico revolucionario -lucha simult\u00e1nea contra un derechismo y un izquierdismo- hay sin duda suficiente para tranquilizar la corta consciencia dogm\u00e1tica, burocr\u00e1tica o simplemente impreparada. M\u00e1s notable es que tambi\u00e9n haya bastado el esquema para sumar a las pocas aprobaciones comunistas de la invasi\u00f3n de la RSCh la de fuerzas revolucionarias aut\u00e9nticas, que han aceptado por su valor facial la falsa moneda que es esa simplificaci\u00f3n. Y, sin embargo, los textos de abril del PCCh contienen elementos que, vistos con la \u00f3ptica del esquema superficialmente aplicado hoy por el provecto te\u00f3logo F. V. Konstantinov, deber\u00edan quedar catalogados como \u00abizquierdismo\u00bb. Por ejemplo, lo que este te\u00f3logo tan tediosamente longevo tendr\u00eda que llamar (si fuera al menos coherente en su escol\u00e1stica) voluntarismo moralista, varias veces presente en el informe Dub\u010dek, aunque los no-te\u00f3logos puedan entenderlo como valoraci\u00f3n del factor subjetivo. Pero lo que hay que decir en general es otra cosa: que no existe ning\u00fan fundamento serio para llamar izquierdismo al derrocamiento militar de la tiran\u00eda de Batista, por ejemplo, ni para llamar derechismo a la supresi\u00f3n del control estatal sobre los sindicatos obreros en la Rep\u00fablica Socialista de Checoslovaquia. En ambos casos se trata de pol\u00edtica no-burocr\u00e1tica, respondente a las aut\u00e9nticas necesidades de las clases trabajadoras urbanas y rurales.<\/p>\n<p>La aparente evidencia del simplismo esquem\u00e1tico es, como siempre, apariencia mera. Para funcionar correctamente, el esquema \u00ablucha simult\u00e1nea contra el derechismo y contra el izquierdismo\u00bb tiene que aplicarse en uno de dos contextos anal\u00edticos: o bien en el an\u00e1lisis del proceso revolucionario visto totalizadoramente, \u00aben la historia universal\u00bb (contexto que es de teor\u00eda), o bien en el an\u00e1lisis de <i>un mismo problema <\/i>concreto. S\u00f3lo respecto de una misma problem\u00e1tica es posible identificar sin demagogia, con fundamento, un derechismo y un izquierdismo. Pero no a prop\u00f3sito de problemas heterog\u00e9neos, en cuyo caso la invocaci\u00f3n del esquema de la lucha en dos frentes es velo ideol\u00f3gico de alg\u00fan objetivo sin dignidad revolucionaria. Mas las problem\u00e1ticas de los movimientos de liberaci\u00f3n, del movimiento franc\u00e9s de mayo y de la regeneraci\u00f3n de la RSCh -por seguir con esas tres ejemplificaciones- son heterog\u00e9neas; son respectivamente la problem\u00e1tica de la derrota del imperialismo en \u00e1reas coloniales o semicoloniales, la de la crisis del imperialismo y del poder <i>hegem\u00f3nico <\/i>capitalista en general en \u00e1reas industrialmente avanzadas (con el riesgo de un \u00abpudrirse\u00bb de la situaci\u00f3n, seg\u00fan la expresi\u00f3n de Lenin, por quedar largamente todo en el solo plano de la sociedad civil), y la problem\u00e1tica de la superaci\u00f3n de formas manifiestamente agotadas de construcci\u00f3n del socialismo. Esto no basta, desde luego, para negar la existencia de movimientos anti-imperialistas que sufran de radicalismo, ni la de miembros derechistas en el PCCh. Pero s\u00ed basta para mostrar la futilidad de la aplicaci\u00f3n del esquema al caso checoslovaco y la necesidad de tener presente que el todo, por mucho Hegel que se le eche, se compone al menos de sus partes. As\u00ed tambi\u00e9n lo hace el todo problem\u00e1tico del socialismo en el mundo. No se puede pensar en una s\u00edntesis por defecto: no por eliminaci\u00f3n de los problemas hoy m\u00e1s visibles, los de la revoluci\u00f3n de los pueblos oprimidos directamente por el imperialismo; tampoco por eliminaci\u00f3n de la problem\u00e1tica del socialismo en los pueblos que han derrocado el poder burgu\u00e9s, pues esos pueblos tienen que fabricar \u00ablas armas para la liberaci\u00f3n del Vietnam\u00bb y tambi\u00e9n el modelo m\u00e1s urgente del futuro; ni tampoco por ignorancia de la problem\u00e1tica del socialismo en los pa\u00edses capitalistas avanzados, pues en ellos se fabrican las armas para la opresi\u00f3n del Vietnam (por decirlo de modo breve).<\/p>\n<p>Sobre todo: de ninguna manera se puede hacer esa s\u00edntesis ignorando las tres problem\u00e1ticas a la vez.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"3\"><\/a> <b>3. Entrevista para <em>Cuadernos para el di\u00e1logo<\/em><\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Sacrist\u00e1n fue entrevistado por Jos\u00e9 M\u00aa M. Fuertes (Jos\u00e9 M\u00aa Mohedano) para <i>Cuadernos para el Di\u00e1logo<\/i>. La entrevista fue publicada con el t\u00edtulo \u00abChecoslovaquia y la construcci\u00f3n del socialismo\u00bb en el n\u00fam. 71-72, pp. 11-19, de agosto-setiembre de 1969 (recogida en <i>Intervenciones pol\u00edticas,<\/i> pp. 239-261).<\/span><\/p>\n<p><i><b>Despu\u00e9s de estudiar los principales documentos y lo m\u00e1s caracterizado del fen\u00f3meno checoslovaco he notado no s\u00f3lo la presencia de formulaciones laxas desde el punto de vista socialista, como usted se\u00f1alaba, sino todav\u00eda algo m\u00e1s: en Checoslovaquia la cr\u00edtica al burocratismo ha utilizado en general criterios que son m\u00e1s propios de la democracia formal que de la teor\u00eda marxista-leninista, ha preferido un an\u00e1lisis localizado m\u00e1s en el nivel jur\u00eddico y legalista que en el de la lucha de clases, que sin duda subsiste en Checoslovaquia. Esto es, da la sensaci\u00f3n de ser una cr\u00edtica m\u00e1s desde la \u00abderecha\u00bb\u00a0que desde la \u00abizquierda\u00bb. \u00bfCu\u00e1l es su opini\u00f3n?<\/b><\/i><\/p>\n<p>Dice usted que los comunistas checoslovacos criticaban el burocratismo por medio de \u00abun an\u00e1lisis localizado m\u00e1s en el nivel jur\u00eddico y legalista\u00bb. Seguramente algunos lo hicieron as\u00ed. Pero el movimiento de regeneraci\u00f3n del comunismo checoslovaco no hab\u00eda hecho m\u00e1s que empezar; era -y es de suponer que siga si\u00e9ndolo, puesto que no ha podido madurar- un haz de tendencias que no s\u00f3lo no se hab\u00edan homogeneizado, sino que ni siquiera hab\u00edan librado a\u00fan sus batallas internas. As\u00ed, tambi\u00e9n hab\u00eda entre ellos concepciones que, en el otro extremo, ignoraban completamente los aspectos jur\u00eddicos, institucionales, de la problem\u00e1tica checoslovaca.<\/p>\n<p>En las manifestaciones pol\u00edticas del Partido (todas expl\u00edcitamente provisionales, por lo dem\u00e1s) sol\u00edan estar presentes varias motivaciones cr\u00edticas respecto del burocratismo. Pero es muy importante que nunca falt\u00f3 en ellas la motivaci\u00f3n m\u00e1s b\u00e1sica, la m\u00e1s lejana de los criterios \u00abpropios de la democracia formal\u00bb. As\u00ed, por ejemplo, en un texto pol\u00edticamente tan significativo (aunque no tenga trascendencia te\u00f3rica) como el informe Dub\u010dek, de abril de 1968, se arg\u00fc\u00eda que el sistema del centralismo burocr\u00e1tico \u00abse ha alejado del desarrollo progresista de las fuerzas de producci\u00f3n\u00bb. Este es el motivo m\u00e1s de base, menos \u00abjur\u00eddico y legalista\u00bb (menos sobreestructural) que conoce la concepci\u00f3n marxista de la sociedad y de la historia.<\/p>\n<p>Piensa usted que la lucha de clases \u00absin duda subsiste en Checoslovaquia\u00bb. Los comunistas checoslovacos sosten\u00edan lo contrario: al describir en su Programa de Acci\u00f3n la situaci\u00f3n sobre la cual pretend\u00edan actuar, se\u00f1alaban como rasgo primero de la misma: \u00abNo existen ya clases antag\u00f3nicas y la caracter\u00edstica principal de la evoluci\u00f3n interna est\u00e1 dada por el proceso de aproximaci\u00f3n de todos los grupos sociales de nuestra sociedad.\u00bb Es posible que su concepto de clase antag\u00f3nica no coincida con el de ellos, puesto que para usted no presenta duda lo contrario de lo que categ\u00f3ricamente afirmaban los interesados mismo. En todo caso, parece de inter\u00e9s recordar que los comunistas checoslovacos part\u00edan de la respuesta negativa a esta cuesti\u00f3n. De otro modo, resulta incomprensible todo lo que se propusieron.<\/p>\n<p>Pero eso no agota el problema, como ya lo indica bastante agudamente el calificativo \u00abinterna\u00bb\u00a0puesto por los comunistas checoslovacos a la \u00abevoluci\u00f3n\u00bb\u00a0social. Pues incluso admitiendo que los comunistas checoslovacos llevaran integralmente raz\u00f3n en su tesis de que ya no existen clases antag\u00f3nica en Checoslovaquia, eso no les evitar\u00eda la necesidad del an\u00e1lisis clasista en otros planos en los que sigue siendo imprescindible despu\u00e9s de superar materialmente para la sociedad aut\u00f3ctona (limitaciones que son, por fuerza, relativizaciones de esa superaci\u00f3n) el antagonismo entre clases: el plano ideol\u00f3gico-pol\u00edtico, en el cual, por causa de las objetivaciones culturales, persisten las actitudes de clase m\u00e1s all\u00e1 de la existencia material de la clase correspondiente; y el plano de las estratificaciones sin entidad de clase en el seno del pueblo, porque ellas producen contradicciones y sensibilizan a los individuos para los efectos de la lucha de clases que subsiste en el marco internacional (lucha de clases a escala mundial). Los comunistas checoslovacos no hab\u00edan ignorado esos problemas, sino que volv\u00edan sobre ellos con cierta insistencia. La primera cuesti\u00f3n se recoge en su repetida denuncia de \u00abla reaparici\u00f3n de ciertas posiciones no-socialistas y hasta de rabiosos llamamientos a la revancha\u00bb; la segunda se plantea, tambi\u00e9n repetidamente, con el reconocimiento de \u00abintereses diversos\u00bb\u00a0(contradicciones en el seno del pueblo) y con la apelaci\u00f3n a la solidaridad internacional y a la lucha contra el imperialismo.<\/p>\n<p>En cuanto a si la cr\u00edtica (en rigor autocr\u00edtica) del Partido Comunista de Checoslovaquia (PCCH) era m\u00e1s desde la derecha que desde la izquierda, creo que en los documentos del Partido era posible descubrir elementos de ambas degradaciones del pensamiento marxista, el derechismo y el izquierdismo. Mi impresi\u00f3n es que en el terreno decisivo, el de la cr\u00edtica real, el de la pr\u00e1ctica, la cuesti\u00f3n estaba sin resolver en el momento de la invasi\u00f3n. Una de las medidas que se empezaban a implantar (y que en seguida ha eliminado el gobierno Hus\u00e1k, tild\u00e1ndola, naturalmente, de \u00abderechismo\u00bb), la constituci\u00f3n de consejos obreros aut\u00e9nticos en la industria, era la esencia misma de una buena organizaci\u00f3n socialista (o sea, no era ni derechista ni izquierdista, por seguir con esas esquem\u00e1ticas categor\u00edas propuestas); pero la otra compleja medida gemela de ella, la racionalizaci\u00f3n econ\u00f3mica, pod\u00eda ser buen socialismo, o derechismo, u otra vez burocratismo, seg\u00fan el grado de intervenci\u00f3n de los consejos obreros en su elaboraci\u00f3n y en su ejecuci\u00f3n. Y este problema -dificil\u00edsimo en las condiciones de la actual tecnolog\u00eda, que es esencialmente una tecnolog\u00eda de transici\u00f3n, problema cient\u00edfico al cual los comunistas checoslovacos son, hasta hoy, los \u00fanicos marxistas que han dedicado una investigaci\u00f3n amplia- estaba, en mi opini\u00f3n, todav\u00eda por resolver en v\u00edsperas de la invasi\u00f3n. No se puede olvidar que la experiencia renovadora del PCCH no lleg\u00f3 a proyectarse en una acci\u00f3n estatal sistem\u00e1tica. No tuvo tiempo para ello.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, querr\u00eda observar que mientras no se hayan dado -como no se han dado hasta ahora- sino pocos e inseguros pasos hacia el vaciamiento del Estado, yo no usar\u00eda despectivamente los conceptos de juridicidad y ley. Porque ese desprecio tiene en su historia los asesinatos de la vieja guardia bolchevique, de las v\u00edctimas de los procesos del 38, de Trotski y de Bujarin&#8230;, y ahorr\u00e9monos el resto de la cuenta; y con esos asesinatos, la falsificaci\u00f3n fundamental de la vida socialista. (Claro que todos esos asesinatos no \u00abequivalen\u00bb\u00a0a lo que el capitalismo inflige al mundo cada veinticuatro horas. Pero lo que aqu\u00ed me importa es criticar la experiencia socialista.) Juridicidad y ley son formas del poder pol\u00edtico. Consiguientemente, son algo que el movimiento socialista se propone superar. Pero superando el poder, no haciendo a \u00e9ste el favor de liberarle de la relativa constricci\u00f3n jur\u00eddica, de sus formas. Por ese camino errado se ha llegado repetidas veces a algo que los comunistas checoslovacos denunciaron eficazmente: a la aplicaci\u00f3n (ilegal, antijur\u00eddica) de la coacci\u00f3n de la dictadura del proletariado contra el proletariado mismo. Esa denuncia de los comunistas checoslovacos era, dicho sea de paso, clasista. Y de marxismo aut\u00e9ntico, por ser de buena dial\u00e9ctica. En cambio, la tesis que identifica la clase obrera con su estado -tesis tan c\u00f3moda para los bur\u00f3cratas y tan atractiva para el dogmatismo de izquierda o de derecha- es, por su falta de an\u00e1lisis previo, mera m\u00edstica (izquierdista o derechista) o mera hipocres\u00eda (burocr\u00e1tica), ausencia de todo ejercicio de las categor\u00edas de la reflexi\u00f3n. No hay identidad metaf\u00edsica entre el proletariado y su estado. Si la hubiera, no se ve por qu\u00e9 habr\u00eda que desear la extinci\u00f3n del estado proletario. Y como no hay tal identidad, la clase ha de ponerle bozal a su propia Bestia: ha de imponerle la legalidad socialista. El poder pol\u00edtico -seg\u00fan la teor\u00eda marxista- es un mal, aqu\u00ed y donde sea. Mientras hay Estado, el desprecio de la juridicidad socialista, aunque se crea revolucionario, es en realidad, a la corta o a la larga, complicidad con la Bestia.<\/p>\n<p><i><b>Con la crisis checoslovaca se pusieron de manifiesto de una manera m\u00e1s aguda los errores de los pa\u00edses socialistas del Este en lo que respecta a sus tareas revolucionarias, dentro y fuera de sus fronteras. Sobre estos pormenores ya se expres\u00f3 con gran acierto, a mi modo de ver, Fidel Castro. Por lo tanto, hab\u00eda quiz\u00e1 llegado la hora de que estos pa\u00edses y los partidos comunistas establecidos dentro de la \u00f3rbita del capitalismo monopolista de estado se enfrentar\u00e1n revolucionariamente con los graves problemas del campo socialista y de la estrategia antiimperialista. \u00bfNo cree usted que, sin embargo, la \u00fanica actitud ha sido pr\u00e1cticamente una toma de posici\u00f3n ante la invasi\u00f3n de las fuerzas del pacto de Varsovia, publicando una declaraci\u00f3n condicionada por las circunstancias y oportunidades del momento. \u00bfNo fue acaso \u00e9sta una manera de salir lo m\u00e1 s airosamente del paso?<\/b><\/i><\/p>\n<p>No creo que ning\u00fan grupo de hombres, ni siquiera un partido comunista, sea capaz de resolver los problemas radicales con que se enfrenta precisamente en el momento en que una crisis de gravedad sin precedentes (Hungr\u00eda no es precedente -dicho sea sin ofensa a la memoria de aut\u00e9nticos comunistas que murieron entonces- a causa de que la intervenci\u00f3n del imperialismo fue manifiesta) le obliga a reconsiderar su situaci\u00f3n y a tomar, por de pronto, medidas defensivas urgentes ante el previsible ataque del enemigo, que no es, naturalmente, el descontento de derecha o izquierda, sino el imperialismo. Un partido comunista no es una tertulia que, por simp\u00e1ticamente que grite, deja imperturbado al poder capitalista, sino una fuerza org\u00e1nica real que tiene que moverse en un espacio hist\u00f3rico de varias dimensiones.<\/p>\n<p>Por lo que hace a los partidos comunistas de pa\u00edses capitalistas avanzados, es evidente que no se trataba de cubrir el expediente: para su estrategia era vital la experiencia checoslovaca. Ella conten\u00eda su propia problem\u00e1tica no respecto de la consecuci\u00f3n del poder, pero s\u00ed respecto de la construcci\u00f3n del socialismo en un marco civilizatorio profundamente diverso del de las tierras del Zar, las del Hijo del Cielo o las de los encomenderos. Su protesta no pod\u00eda ser \u00abmanera de salir lo m\u00e1s airosamente del paso\u00bb, sino verdadera cuesti\u00f3n de vida o muerte, al menos en el terreno de la programaci\u00f3n te\u00f3rica.<\/p>\n<p>Creo que, lejos de estar en puertas la soluci\u00f3n de los problemas a que alude la pregunta, la nueva crisis del movimiento socialista y del marxismo no ha hecho m\u00e1s que empezar, o no ha llegado a\u00fan a su culminaci\u00f3n. Pasar\u00e1n cosas peores. Esta crisis se caracteriza, como alguna otra crisis anterior, por lo que parece ser el final de una fase poco productiva (\u00abcreadora\u00bb, dice un l\u00e9xico m\u00e1s difundido, pero insoportable para un escritor marxista); en mi opini\u00f3n, <i>inevitablemente<\/i> poco productiva, porque estuvo determinada por tareas internas o defensivas, o de ambos caracteres a la vez. Esto \u00faltimo sobre todo en los pa\u00edses socialistas, absorbidos por la necesidad de la acumulaci\u00f3n -dado el pecado original del \u00absocialismo en un solo pa\u00eds\u00bb- en condiciones de inferioridad econ\u00f3mica, tecnol\u00f3gica, cient\u00edfica, cultural y militar respecto del n\u00fa cleo imperialista, entonces decidido al <i>roll-back<\/i> dullesiano; y tareas principalmente defensivas en los pa\u00edses del \u00e1rea imperialista: no habr\u00e1 sido cosa f\u00e1cil conseguir la supervivencia y hasta el desarrollo del movimiento obrero socialista en las condiciones de la guerra fr\u00eda, particularmente donde las agrav\u00f3 el fascismo.<\/p>\n<p>Es posible que esa fase est\u00e9 terminando. La principal causa de ello estaba tal vez escrita en una pancarta que llevaban el a\u00f1o pasado los estudiantes de Berl\u00edn. \u00abEl capitalismo est\u00e1 en peligro\u00bb. Creo, en efecto, que a la preservaci\u00f3n y al desarrollo incluso del movimiento obrero socialista a lo largo de estos duros decenios se ha sumado ahora la manifestaci\u00f3n sobreestructural (pol\u00edtico-cultural) de la crisis b\u00e1sica de la sociedad capitalista madura y tard\u00eda, espectacular en los pa\u00edses que, como la Prusia de Mirabeau, son \u00ab<em>pourriture avant de m\u00fbrir<\/em>\u00bb\u00a0[podredumbre antes de madurar]. Dicho de otro modo: el avance <i>social<\/i> conseguido por el movimiento obrero en veintitantos a\u00f1os de lucha en los pa\u00edses de Europa occidental, a trav\u00e9s de un camino de vez en cuando ensangrentado, ha sido apreciable, y precisamente por eso va surgiendo la problem\u00e1tica dial\u00e9ctica de la mutaci\u00f3n en pol\u00edtica, sin la cual se puede \u00abpudrir\u00bb\u00a0(seg\u00fan la en\u00e9rgica expresi\u00f3n de Lenin) la correlaci\u00f3n social de fuerzas conseguida por esa lucha tenaz. La pancarta estudiantil berlinesa a la que antes me refer\u00eda continuaba, clarividentemente, con una segunda frase: \u00abEl fascismo est\u00e1 en puertas\u00bb.\u00a0Los partidos comunistas conocieron una situaci\u00f3n din\u00e1mica an\u00e1loga en los a\u00f1os veinte -capitalismo en peligro y, consiguientemente, fascismo en puertas-: reaccionaron alegremente y fueron aplastados en cuesti\u00f3n de horas. La volvieron a conocer en los a\u00f1os treinta: tambi\u00e9n esta vez fueron derrotados, pero ya muy dif\u00edcilmente, al cabo de a\u00f1os de lucha. Un poco, pues, hab\u00edan aprendido la lecci\u00f3n. Hoy Grecia, Indonesia, Sudam\u00e9rica y muchos pa\u00edses que parec\u00edan haber derrotado el colonialismo imperialista (ejemplo, el Congo), presentan cierta analog\u00eda sociodin\u00e1mica y pol\u00edtica con la situaci\u00f3n aludida.<\/p>\n<p>Todos esos elementos componen tambi\u00e9n los \u00abgraves problemas del campo socialista y de la estrategia anti-imperialista\u00bb. No me hago la ilusi\u00f3n de que nadie los pueda resolver en una \u00abhora\u00bb determinada, y menos en una hora negra. Pero si el movimiento socialista es de verdad un movimiento, no un espectacular calambre, eso no tiene por qu\u00e9 asustarle. Una de las s\u00e1tiras con m\u00e1s gracia entre las que se han hecho del movimiento comunista es aquella de Jorge Guill\u00e9n<sup>1<\/sup>\u00a0que lo presenta como un pelotari pedante y cabezota al que la tenacidad -muchas veces, acaso, petulante y subjetivamente necia- le permite no cansarse nunca de devolver al muro la pelota de la historia. O lo que \u00e9l cree ser la pelota de la historia. En suma, no cansarse nunca. Ni impacientarse, por lo tanto, sino saber que la impaciencia, que en un determinado momento puede ser revolucionaria, mucho m\u00e1s frecuentemente tiene una naturaleza subjetivista y reaccionaria, como el impaciente odio orteguiano y las calendas griegas de la utop\u00eda cl\u00e1sica.<\/p>\n<p><i><b>El programa de acci\u00f3n del PCCH se\u00f1ala predominantemente en una forma particular (ideol\u00f3gica) hechos existentes, pero no nos da su esencia. Sin embargo, considerados en s\u00ed mismos, estos problemas son, en el fondo, problemas que, lejos de requerir una filosof\u00eda del hombre, conciernen a la preparaci\u00f3n de nuevas formas de organizaci\u00f3n de la vida econ\u00f3mica, de la vida pol\u00edtica y de la vida ideol\u00f3gica (comprendidas en ella las formas de desarrollo individual) de los pa\u00edses socialistas en su fase de desaparici\u00f3n de la dictadura del proletariado. \u00bfpor qu\u00e9, entonces, ciertos ide\u00f3logos plantean estos problemas en funci\u00f3n de los conceptos de una filosof\u00eda del hombre en vez de plantearlos abierta, clara y rigurosamente en los t\u00e9rminos econ\u00f3micos, pol\u00edticos e ideol\u00f3gicos de la teor\u00eda marxista?<\/b><\/i><\/p>\n<p>Contraponer \u00abfilosof\u00eda del hombre\u00bb\u00a0a \u00abvida econ\u00f3mica\u00bb, \u00abvida pol\u00edtica\u00bb\u00a0y \u00abvida ideol\u00f3gica\u00bb\u00a0(comprendiendo, adem\u00e1s, \u00ablas formas de desarrollo individual\u00bb, es decir, el tema cl\u00e1sicamente reivindicado por la filosof\u00eda del hombre, por la antropolog\u00eda filos\u00f3fica) es un fruto del mal uso de los conceptos de \u00abteor\u00eda\u00bb\u00a0y \u00abciencia\u00bb\u00a0corriente en los autores estructuralistas, del mal uso (uso pre-cr\u00edtico) que Althusser, por ejemplo, hace del concepto de \u00abteor\u00eda\u00bb. No entiendo el marxismo como una filosof\u00eda del hombre, ni tampoco como una filosof\u00eda de la historia, ni como una filosof\u00eda de nada, sino m\u00e1s bien (en el terreno conceptual) como una anti-filosof\u00eda (en el sentido sistem\u00e1tico cl\u00e1sico de \u00abfilosof\u00eda\u00bb). Pero la m\u00e1s elemental informaci\u00f3n me obliga a reconocer que es posible esa lectura de Marx y que muchos marxistas han entendido y entienden as\u00ed su pensamiento, o de tal modo que incluya una filosof\u00eda del hombre. El mismo Marx ha dado pie a ello en m\u00e1s de un momento (y no s\u00f3lo antes de tal o cual \u00abcorte\u00bb\u00a0bachelardiano-althusseriano).<\/p>\n<p>La reacci\u00f3n anti-humanista de Althusser es, en mi opini\u00f3n, \u00fatil para contrapesar la tradici\u00f3n ret\u00f3rica, excesiva sobre todo en la falta de precisi\u00f3n de cierta producci\u00f3n francesa. Pero no hay m\u00e1s remedio que reconocer que aunque el programa de Althusser es excelente, su realizaci\u00f3n sufre hasta ahora por la inveterada flojera de los fil\u00f3sofos franceses (no s\u00f3lo marxistas, desde luego) en cuestiones de filosof\u00eda de la ciencia. Es elemental que una teor\u00eda no es por s\u00ed misma posici\u00f3n de objetivos. Eso lo ha sabido todo cient\u00edfico siglos antes de que Max Weber se molestara en decirlo con la debida pompa acad\u00e9mica. Recuerde, por ejemplo, la curiosa muestra de ello que probablemente conoci\u00f3 el mismo Marx: el bar\u00f3n Von Stein utilizaba los rudimentos del conocimiento prete\u00f3rico de las clases modernas y sus luchas para elaborar consejos de pol\u00edtica reaccionaria. O, como dec\u00eda dr\u00e1 sticamente Einstein: \u00abNo se puede demostrar te\u00f3ricamente que no se debe exterminar la especie humana\u00bb. La actividad te\u00f3rica puede descubrir cu\u00e1les son las condiciones de la realizaci\u00f3n de tal o cual objetivo, y puede contribuir a la formulaci\u00f3n de \u00e9ste. Pero la estimaci\u00f3n de los grandes fines no \u00abdemostrables\u00bb\u00a0es una operaci\u00f3n no-te\u00f3rica en sentido estricto, una operaci\u00f3n filos\u00f3fica y pol\u00edtica, de razonamiento s\u00f3lo plausible. Si no fuera s\u00ed, si la estimaci\u00f3n del objetivo fuera cuesti\u00f3n te\u00f3rica en sentido estricto, entonces la lucha de clases no se podr\u00eda traducir en la consciencia teleol\u00f3gica, en la estimaci\u00f3n de los fines, y la elecci\u00f3n de uno u otro entre los fines estimados es una decisi\u00f3n por la cual se pone en acto, muta dial\u00e9cticamente en pol\u00edtica, la lucha de clases. Todo este reino de la raz\u00f3n no-demostrativa es filos\u00f3fico y pol\u00edtico, no te\u00f3rico en ning\u00fan sentido serio de \u00abteor\u00eda\u00bb, sino s\u00f3lo en el de la literatura arcaica, o en el de la literatura pseudo-marxista de tradici\u00f3n reaccionaria -diltheyana (el joven Luk\u00e1cs) o heideggeriana (el joven y el viejo Marcuse, Sartre, etc\u00e9tera)- o en el de la flojera de la epistemolog\u00eda francesa (flojera presente en casi todos los estructuralistas, salvo en los de escuela m\u00e1s anglosajona, como L\u00e9vi-Strauss mismo).<\/p>\n<p>Nunca es posible decirlo todo y, por lo tanto, siempre se falsea uno m\u00e1s o menos a s\u00ed mismo. Pero esta vez me falsear\u00eda demasiado si no a\u00f1adiera lo siguiente: mi anterior argumentaci\u00f3n no es una defensa de la interpretaci\u00f3n filos\u00f3fica del marxismo, ni menos una defensa de su interpretaci\u00f3n como antropolog\u00eda filos\u00f3fica. Eso es marcusianismo, no marxismo. Mi manera de pensar (que me parecer\u00eda indecente declarar aqu\u00ed, siendo otro el tema) es opuesta a esa tradici\u00f3n antropol\u00f3gica. Mi argumentaci\u00f3n tend\u00eda s\u00f3lo a arg\u00fcir que la pregunta es un sinsentido basado en un mal uso de la noci\u00f3n de \u00abteor\u00eda\u00bb; tan malo, que en la \u00faltima frase de la pregunta se llega a adscribirle algo incompatible con la noci\u00f3n marxiana y marxista de teor\u00eda, a saber, la ideolog\u00eda.<\/p>\n<p>Pero, como la mayor\u00eda de los sinsentidos (y contra lo que parecen creer los neopositivistas), tambi\u00e9n \u00e9ste nace de un problema real, luego ideologizado, pervertido. La pregunta se\u00f1ala el problema real (aunque para hacerlo entra en contradicci\u00f3n con una afirmaci\u00f3n de la primera pregunta) al hablar de la \u00abfase de desaparici\u00f3n de la dictadura del proletariado\u00bb\u00a0en los pa\u00edses socialistas adelantados. Esa manera de hablar es probablemente un poco optimista. Pero me parece admisible, porque el contenido de esta fase -el final de las urgencias de mera acumulaci\u00f3n y defensa en condiciones de inferioridad- s\u00ed que podr\u00eda anunciar la reabsorci\u00f3n de la dictadura del proletariado. Ahora bien: una mutaci\u00f3n as\u00ed exige un esfuerzo cient\u00edfico (y tambi\u00e9n cr\u00edtico-teleol\u00f3gico, o sea, filos\u00f3fico-pol\u00edtico) que, por el momento, no se ve cuajar con dimensiones suficientes. En ninguna parte, desde luego, y no s\u00f3lo en Checoslovaquia. Pero en varias partes se ven conatos de ese nuevo esfuerzo cient\u00edfico necesario para el socialismo. Y precisamente en la Rep\u00fablica Socialista de Checoslovaquia se hab\u00eda producido el esfuerzo m\u00e1s sistem\u00e1tico y consciente: los trabajos del grupo de investigadores dirigido por Richta y Klein. Los resultados de la primera fase de su trabajo (\u00fanicos publicados) pueden gustar m\u00e1s o menos. A m\u00ed particularmente me parece que est\u00e1 a\u00fan lejos de bastar su consideraci\u00f3n de la complicaci\u00f3n internacional de la problem\u00e1tica, del modo actual de presentarse el \u00abproblema original\u00bb\u00a0del socialismo existente, el asunto del \u00absocialismo en un solo pa\u00eds\u00bb. Pero, en todo caso, los nueve puntos que toca ese texto (dividido en cuatro grandes secciones) son <i>todos<\/i> cient\u00edficos y cr\u00edtico-cient\u00edficos, y ni uno solo es filos\u00f3fico en el sentido de la pregunta. Independientemente de su valor, en algunos casos muy notable, no hay esfuerzo <i>cient\u00edfico<\/i> as\u00ed en ning\u00fan otro pa\u00eds ni en ninguna otra orientaci\u00f3n del movimiento marxista contempor\u00e1neo.<\/p>\n<p>Lo que pasa es que una cosa es gritar \u00ab\u00a1Teor\u00eda, teor\u00eda!\u00bb, como \u00ab\u00a1th\u00e1lassa, th\u00e1lassa!\u00bb\u00a0los griegos de Jenofonte, y otra echarse a navegar de verdad, hacer ciencia en serio.<\/p>\n<p><i><b>En mi opini\u00f3n de un sector del pensamiento y la acci\u00f3n comunista, Checoslovaquia hab\u00eda abandonado de hecho la construcci\u00f3n del socialismo. Varios datos fundamentales sirven de apoyo a esa tesis: la ausencia de una verdadera dictadura del proletariado, la aceptaci\u00f3n del ideal de consumo como ordenaci\u00f3n de la sociedad y la inexistencia de una pol\u00edtica real de internacionalismo proletario, reduci\u00e9ndose \u00e9sta a meras f\u00f3rmulas de ret\u00f3rica. Pero pasada una primera etapa de burocracia -sector dominante-, necesita construir una superestructura donde queden reflejados los intereses de las dem\u00e1s clases y capas, y esto se consigue en los pa\u00edses socialistas mediante el aumento del consumo, la aparici\u00f3n de la tecnocracia y las formas liberales burguesas en el fondo y en la forma (desestalinizaci\u00f3n). \u00bfComparte usted esta misma opini\u00f3n en su totalidad o en alguno de sus aspectos?<\/b><\/i><\/p>\n<p>En el supuesto de que la tesis presentada en forma de pregunta ret\u00f3rica fuera acertada, es imposible que ese proceso se hubiera producido en el breve tiempo pasado desde la derrota de la tendencia Novotny en el Partido Comunista de Checoslovaquia. Consiguientemente, la cuesti\u00f3n no tiene nada que ver con la invasi\u00f3n de la RSCH ni con el intento del PCCH.<\/p>\n<p>Vale la pena repasar brevemente los \u00abdatos fundamentales\u00bb\u00a0aducidos en la pregunta.<\/p>\n<p><i>Ausencia de una verdadera dictadura del proletariado<\/i>. No s\u00e9 qu\u00e9 reglas del discurso permiten describir en la pregunta anterior la fase actual como \u00abfase de desaparici\u00f3n de la dictadura del proletariado\u00bb y aducir en \u00e9sta ese mismo rasgo en funci\u00f3n opuesta a la que all\u00ed ten\u00eda. Pero siguiendo el hilo del discurso del PCCH mismo en abril de 1968, hay que notar que, el efecto, los comunistas checoslovacos entend\u00edan estar saliendo de una falsificaci\u00f3n (la falsificaci\u00f3n estalinista) de la dictadura del proletariado, existente desde principios de los a\u00f1os cincuenta y consistentes en aplicar al proletariado los m\u00e9todos de dictadura, censurar lo que la clase obrera puede ver, leer, conocer, saber, discutir, etc. Pero como esos mismo m\u00e9todos se hab\u00edan aplicado tambi\u00e9n contra la burgues\u00eda y hab\u00edan permitido expropiar a \u00e9sta, los comunistas checoslovacos -as\u00ed lo dec\u00eda el informe Dub\u010dek- consideraban que, a pesar de todo, al menos el contenido <i>econ\u00f3mico<\/i> de esa dictadura hab\u00eda sido proletario, y estaban dispuestos a no cortar en su regeneraci\u00f3n la continuidad con ese pasado.<\/p>\n<p><i>La cuesti\u00f3n del ideal de consumo<\/i>. Este l\u00e9xico procede directamente de la propaganda imperialista. (Como tambi\u00e9n, por lo dem\u00e1s, el l\u00e9xico de la \u00abtecnocracia\u00bb, que viene directamente de Bell y de Burnham. Pero ya he recordado que nunca se puede decir todo; puesto a abreviar -que ya va siendo hora-, prefiero limitarme al asunto del consumo.) El ideal del domino de las necesidades de los consumidores sobre la producci\u00f3n (sobre las necesidades de enriquecimiento y t\u00e9cnicas de los que poseen y\/o dominan el aparato de producci\u00f3n) es un objetivo fundamental del socialismo. Las actuales sociedades burguesas no son sociedades \u00abde consumo\u00bb, como dice la propaganda capitalista, sino de imponente dominio de los productores (de los propietarios y\/o dominadores de los medios de producci\u00f3n) sobre los trabajadores, que son el grueso de los consumidores. Los propietarios y dominadores del aparato de producci\u00f3n impiden el consumo y las asignaciones necesarias para producir una vida (un consumo global) superior que, seg\u00fan dicen concordemente entendidos como John F. Kennedy y Herbert Marcuse, ser\u00eda ya econ\u00f3mica y tecnol\u00f3gicamente posible en los pa\u00edses imperialistas m\u00e1s adelantados (instalaci\u00f3n de los hombres en un h\u00e1bitat urbano y rural revolucionado, etc.).<\/p>\n<p>Una consideraci\u00f3n no-ideol\u00f3gica, sino cient\u00edfica, de la situaci\u00f3n en los pa\u00edses socialistas obliga a criticar en ellos m\u00e1s bien el poder todav\u00eda enorme del aparato de producci\u00f3n sobre los consumidores y la relativa escasez del consumo. Sin duda el aparato de producci\u00f3n no se impone ya a los consumidores tan atrozmente como cuando, por los a\u00f1os veinte, poblaciones enteras fueron inevitablemente abandonadas al hambre por las imperiosas necesidades del aparato de producci\u00f3n que hab\u00eda de posibilitar el posterior alimento de todos. (Dicho sea de paso, eso suced\u00eda por los a\u00f1os en que el joven Luk\u00e1cs, el joven Marcuse, el joven Korsch y otros j\u00f3venes escritores burgueses deliraban, en su sarampi\u00f3n de pseudo-marxismo hiperrevolucionario, acerca de la \u00abacci\u00f3n revolucionaria\u00bb instant\u00e1nea y espiritual y otras gloriosidades semejantes. Mientras tanto, los hombres se mor\u00edan de hambre y los funcionarios, que al menos tienen esa superioridad sobre los intelectuales burgueses pseudomarxistas, procuraban conseguir algo de trigo para que aguantaran un poco m\u00e1s.)<\/p>\n<p>El problema de la escasez del consumo en los pa\u00edses socialistas tiene complicaciones que determinan su radical gravedad: sobre todo, los deberes del internacionalismo han impuesto -y siguen imponiendo- un drenaje econ\u00f3mico que no por moralmente positivo deja de tener consecuencias negativas en la moral de trabajo del grueso de la clase obrera.<\/p>\n<p><i>Inexistencia de una pol\u00edtica real de internacionalismo proletario<\/i>. Una de las varias causas por las cuales el consumo es en Checoslovaquia muy inferior a lo que podr\u00eda ser consiste en que este pa\u00eds ha sido, junto con la RDA, el m\u00e1s sacrificado internacionalmente de todo el campo socialista. Alg\u00fan rengl\u00f3n de la reconstrucci\u00f3n sovi\u00e9tica y de la construcci\u00f3n china inicial ha sido cubierto por la fuerza de trabajo del proletariado checoslovaco, pese a su menudencia demogr\u00e1fica respecto de los dos colosos. Por eso uno de los principales problemas del estado con la clase obrera checoslovaca lleg\u00f3 a ser la indignaci\u00f3n de los trabajadores checos por su desmesurada sumisi\u00f3n al deber de internacionalismo durante los a\u00f1os 1950-1960. Como esa situaci\u00f3n se viv\u00eda, adem\u00e1s, con los procedimientos propagand\u00edsticos t\u00edpicos de la direcci\u00f3n stalinista -o sea, mintiendo a la clase obrera, dici\u00e9ndole que est\u00e1 muy bien cuando no tiene zapatos o fingiendo entusiasmos inexistentes- acab\u00f3 por acarrear un desmoronamiento de la moral de trabajo del proletariado checo. A\u00f1\u00e1dase a eso que la necesidad de suministrar grandes cantidades de productos terminados -y con urgencia- a otros pa\u00edses socialistas (principalmente los dos dichos) y a algunos otros que todav\u00eda no lo era o no lo son determin\u00f3 la imposibilidad de renovar el parque y la infraestructura industrial de uno de los pa\u00edses que hab\u00edan estado en la punta del desarrollo t\u00e9cnico de Europa. El proletariado checo -que es un proletariado con ra\u00edces, no nuevo- notaba todo eso perfectamente y lo condenaba. Un cient\u00edfico checo, comunista, en una comunicaci\u00f3n privada que me ha sido dado ver recientemente, se expresa, por lo tanto, de un modo iluminador cuando dice al amigo destinatario de su carta que lo que se propon\u00edan los comunistas checos con su movimiento era principalmente \u00abprobar que el socialismo no tiene por qu\u00e9 ser un fracaso econ\u00f3mico\u00bb. Estos hechos est\u00e1n, ciertamente, muy lejos del impreciso discurso sobre el ideal de consumo.<\/p>\n<p>Aparte de eso, tiene inter\u00e9s considerar por s\u00ed mismo, algo m\u00e1s en general, ese problema del \u00abconsumo\u00bb. Para la vieja asc\u00e9tica, que no sol\u00eda ser doctrina de an\u00e9micos ni de silic\u00f3ticos, ser\u00eda alienaci\u00f3n la voluntad de disfrutar de la Tierra. No lo es, y dudo de que lo sea para parte de la religiosidad actual. En todo caso, para el marxismo, alienaci\u00f3n es la asc\u00e9tica, y liberaci\u00f3n es disfrutar de la Tierra. Empezando por Marx, los marxistas somos adictos miembros del reba\u00f1o de Epicuro. Es hora de decirlo de una vez frente a tanta charlataner\u00eda asc\u00e9tico-m\u00edstico-reaccionaria que juega a la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Si los comunistas han de ser -seg\u00fan la hermosa frase de Mao Ts\u00e9-tung (que, dicho sea de paso, es el principal dirigente de la industrializaci\u00f3n y del aumento del consumo en China)- \u00abpobres y nuevos\u00bb, eso se debe no a que hayan de ser enemigos de la abundancia, sino s\u00f3lo a que no han de querer ser cerdos sueltos del reba\u00f1o de Epicuro, sino s\u00f3lo con la gran piara, encabezada por los involuntarios ascetas proletarios. Y para hacer algo en ese sentido hay que ser, por el momento, pobres, y desconfiar del que no lo sea. Pero s\u00f3lo por eso, no por desprecio del \u00abconsumo\u00ab y de la \u00ababundancia\u00ab. La abundancia es en teor\u00eda marxista, la condici\u00f3n \u00absine qua non\u00ab para superar la explotaci\u00f3n en cualquier forma, para quebrar la vigencia de las leyes hist\u00f3ricas de la econom\u00eda pol\u00edtica y para liquidar sus consecuencias, los fetichismos o alienaciones. Para el proletariado, la \u00fanica v\u00eda que conduce a la superaci\u00f3n del ansia de poseer es la v\u00eda materialista que suprime la necesidad y la conveniencia de poseer.<\/p>\n<p>Una vanguardia puede y debe querer ser \u00abpobre y nueva\u00bb si sabe que puede llegar -ella o sus sucesores- a suprimir la necesidad y la conveniencia de poseer. Si no es as\u00ed, la asc\u00e9tica va a ser necesario <i>in saecula saeculorum<\/i>, no vale la pena molestarse en intentar una revoluci\u00f3n materialista. Que se re\u00fanan los ascetas y hagan una revoluci\u00f3n idealista (que la repitan, porque ya la han hecho varias veces). Entonces s\u00ed que terminar\u00edan para los trabajadores las \u00abtentaciones consumistas\u00bb, pues hay diferencias entre capitalismo y hierocracia.<\/p>\n<p>El problema real de una sociedad pre-socialista, tras haber realizado una b\u00e1sica acumulaci\u00f3n de poder y de riqueza socialista, no se puede resolver por la v\u00eda asc\u00e9tica de la disminuci\u00f3n del consumo y del puritanismo, que tan pronto da en farise\u00edsmo. El problema consiste en descubrir cu\u00e1l es el desarrollo econ\u00f3mico que puede llevar antes a la disminuci\u00f3n del poder del aparato productivo y, consiguientemente, del Estado. Y el problema se complica gravemente por las necesidades militares (econ\u00f3mico-militares) derivadas de la presencia del imperialismo, as\u00ed como por el deber de internacionalismo: unas y otras dificultades fruto, obviamente, de que el socialismo siga siendo algo geogr\u00e1ficamente limitado incluso en el \u00e1mbito de los pa\u00edses industriales. El monstruo inevitable que fue el \u00absocialismo en un solo pa\u00eds\u00bb no ha mejorado mucho por llegar a ser \u00absocialismo en unos cuantos pa\u00edses\u00bb. Desde luego, ya es menos \u00absocialismo en una sola calle\u00bb, que dec\u00eda el pobre Zinoviev antes de que la entusiasta hipocres\u00eda pseudorrevolucionaria le tapara la boca. Pero sigue sin poderse desarrollar org\u00e1nicamente, y el socialismo es necesariamente universal, puesto que no se funda en el principio de explotaci\u00f3n (como el imperialismo, que no sufre gran cosa por tener el mundo partido: \u00e9l mismo lo parte de un modo u otro cada d\u00eda).<\/p>\n<p>En esa situaci\u00f3n, es muy posible que la orientaci\u00f3n econ\u00f3mica que ser\u00eda m\u00e1s \u00fatil o m\u00e1s r\u00e1pida para la consecuci\u00f3n de condiciones maduramente socialistas se desprecie (por ignorancia, por miedo internacional, por deteriorizaci\u00f3n de la consciencia socialista, por imposibilidad de suponer esa consciencia en la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n, etc.) en favor de otras soluciones que refuercen m\u00e1s inequ\u00edvocamente el poder exterior de cada estado. Desgraciadamente, no es de esperar que el refuerzo del poder en un sentido (el exterior) vaya acompa\u00f1ado por debilitaci\u00f3n de ese mismo poder en otro respecto (la pol\u00edtica interior), como alegremente declaraba el XX Congreso del Partido Comunista de la URSS.<\/p>\n<p>No puedo, en suma, contestar a esta pregunta con un \u00abs\u00ed\u00bb ni con un \u00abno\u00bb, porque la pregunta plantea un pseudoproblema, es mera ideolog\u00eda: utiliza unos conceptos nacidos en la ideolog\u00eda feudal y del capitalismo naciente calvinista, reforzados tambi\u00e9n en\u00e9rgicamente por la Contrarreforma en la lado cat\u00f3lico e invertidos, pero con funci\u00f3n no menos ideol\u00f3gica, por los propagandistas del imperialismo (Erhard, Rostow, Galbraith). Luego, la moda de la que se hace eco la pregunta verbaliza nuevamente esa ideolog\u00eda para expresar una pretensi\u00f3n revolucionaria incosistente, anti-materialista y, por lo tanto, nada revolucionaria en la pr\u00e1ctica. He intentado describir cu\u00e1l es, en mi opini\u00f3n, el problema real subyacente a esa obnubilaci\u00f3n ideol\u00f3gica sobre el consumo.<\/p>\n<p><i><b>S\u00f3lo puede darse una de estas dos tendencias en el desarrollo pol\u00edtico y econ\u00f3mico checoslovaco: una es que las supervivencias subjetivas de la formaci\u00f3n social anterior, alimentadas por la no supresi\u00f3n de los peque\u00f1os productores de mercancias que cercan al proletariado y lo impregnan de elemento peque\u00f1o-burgu\u00e9s, corrompiendo su disciplina y engendrando cotidianamente burgues\u00eda y capitalismo, determinen la restauraci\u00f3n capitalista.<\/b><\/i><\/p>\n<p><i><b>La segunda es que la abolici\u00f3n privada de los medios de producci\u00f3n vaya dando lugar a una transferencia real del control de la producci\u00f3n a los propios trabajadores, pues mientras \u00e9sta no sea llevada a cabo, la revoluci\u00f3n est\u00e1 destinada a reproducir los mismos antagonismos que trata de superar. Aparecen bajo formas muy variadas: como el empleo represivo de los medios de producci\u00f3n nacionalizados, como el contraste existente entre el nivel de productividad y el nivel de consumo; como el conflicto entre las necesidades sociales e individuales; o en el plano internacional, entre los intereses de la URSS y los de los partidos comunistas extranjeros, entre los objetivos de la seguridad nacional de los pa\u00edses del Este y los de la pol\u00edtica socialista y revolucionaria internacional. \u00bfCu\u00e1l de estas dos tendencias cree usted que predominar\u00e1?<\/b><\/i><\/p>\n<p>El adverbio \u00abs\u00f3lo\u00bb miente casi siempre. A las perspectivas \u00absocialismo\u00bb y \u00abrestauraci\u00f3n del capitalismo\u00bb hay que a\u00f1adir, que yo vea, la perspectiva \u00abbarbarie\u00bb, prevista por Lenin si la descomposici\u00f3n de la sociedad capitalista se \u00abpudre\u00bb en alguna fase no socialista; y la perspectiva guerra mundial termonuclear, para despu\u00e9s de la cual no parece f\u00e1cil hacer previsiones.<\/p>\n<p>Antes de entrar en la contestaci\u00f3n me parece interesante registrar que, aunque sea entrando en contradicci\u00f3n con la pregunta anterior, \u00e9sta reconoce impl\u00edcitamente que lo criticable en los pa\u00edses socialistas es la escasez del consumo, no lo contrario (criticable en los pa\u00edses socialistas civilizatoriamente adelantados, no en la Rep\u00fablica Socialista de Cuba, por ejemplo, ni en la URSS en 1920). Y tambi\u00e9n me parece de inter\u00e9s precisar que no veo por qu\u00e9 la contradicci\u00f3n entre los intereses de la URSS o de la seguridad nacional de los pa\u00edses socialistas y los intereses del resto del movimiento socialista se han de relacionar con la situaci\u00f3n interna de esos pa\u00edses; a m\u00ed me parece obvio que son contradicciones dimanantes, sin m\u00e1s, del inevitable monstruo hist\u00f3rico que ha sido y es el \u00absocialismo en un solo barrio\u00bb.<\/p>\n<p>Vuelvo a la pregunta. Las dos perspectivas descritas en ella lo est\u00e1n, en mi opini\u00f3n, erradamente. Las causas que enumera de degradaci\u00f3n de la consciencia socialista son importantes, pero no me parecen las relevantes para el caso checoslovaco. Pues si la subsistencia de \u00ablos peque\u00f1os productores (propietarios) de mercanc\u00edas\u00bb y las \u00absupervivencias subjetivas de la formaci\u00f3n social anterior\u00bb fueran los principales peligros que amenazan al socialismo en Checoslovaquia, entonces el socialismo chino, el cubano o el polaco estar\u00edan amenazad\u00edsimos; en efecto, los tres proceden de formaciones anteriores algo, mucho o enormemente m\u00e1s lejanas del socialismo que la sociedad checoslovaca antes de 1947; las supervivencias subjetivas de esas formaciones entre los piadosos campesinos polacos o los n\u00f3madas tibetanos o del noroeste de la China dejan realmente en la sombra los m\u00e1s arcaizantes caprichos del checoslovaco m\u00e1s antisocialista; y el sector privado de la econom\u00eda es, desde hace muchos a\u00f1os (e incluso proporcionalmente), algo, mucho o enormemente m\u00e1s extenso en esos tres pa\u00edses que en la Rep\u00fablica Socialista de Checoslovaquia. <i>A contrario<\/i>: la URSS no deber\u00eda ya casi conocer esos peligros, pues ha pasado m\u00e1s tiempo respecto de la formaci\u00f3n anterior y su sector econ\u00f3mico privado es el m\u00e1s reducido de todos los pa\u00edses socialistas. Pero basta leer el papel de Zajarov para ver que esa conclusi\u00f3n de la tesis de la pregunta es falsa.<\/p>\n<p>Tampoco me parece arg\u00fcible que las contradicciones (habr\u00eda que probar que son antagonismos para usar esta palabra, como hace la pregunta) que se producen en una sociedad que casi no conoce ya propiedad privada sobre medios de producci\u00f3n, las \u00abcontradicciones en el seno del pueblo\u00bb sean las misma que en la formaci\u00f3n social anterior. No tienen mucho en com\u00fan con ellas en pa\u00edses que, como la RSCH, cuentan con un sector econ\u00f3mico privado reducid\u00edsimo. Lo principal que tienen en com\u00fan son los elementos pol\u00edticos, la existencia del Estado y, por lo tanto, la politizaci\u00f3n de las relaciones interindividuales.<\/p>\n<p>Entre las nuevas contradicciones hay una que no enuncia la pregunta y que ha sido, en cambio, seg\u00fan creo, important\u00edsima en la degradaci\u00f3n de varios aspectos de la vida de las sociedades pre-socialistas que se conocen en la Europa central y oriental: <i>es la contradicci\u00f3n disimulada, en vez de verazmente reconocida, entre un primer proyecto sobreestructural basado en el supuesto de la r\u00e1pida aparici\u00f3n de un \u00abhombre nuevo\u00bb y el hecho de que el desarrollo de las fuerzas productivas y de la base social no permite a\u00fan, ni lejanamente, la generalizaci\u00f3n del tipo de humanidad nueva m\u00e1s all\u00e1 del conato que es la vanguardia \u00abpobre y nueva\u00bb.<\/i> Por los a\u00f1os veinte, durante las grandes hambres, algunos escritores sovi\u00e9ticos sosten\u00edan ol\u00edmpicamente que no era posible escribir tragedias en la URSS, por no existir ya la problem\u00e1tica del hombre viejo. \u00bfEra eso a\u00fan sincero? \u00bfY era sincero Luk\u00e1cs cuando -pese a haber reconocido ya expl\u00edcitamente, tras la cr\u00edtica de Zinoviev ante el Comintern, el car\u00e1cter burgu\u00e9s e idealista de su izquierdismo juvenil- reafirmaba en 1936 que el socialismo no conoc\u00eda el riesgo de caer en \u00abilusiones heroicas\u00bb an\u00e1logas a las que Marx analiz\u00f3 en el caso de los jacobinos? Es posible que todos fueran sinceros, aunque esto \u00faltimo ocurr\u00eda ya despu\u00e9s de la liquidaci\u00f3n pol\u00edtica de Trotski y en v\u00edsperas de los procesos de Mosc\u00fa. Es posible, porque la hist\u00e9rica necesidad de consuelo pseudorrevolucionario es capaz de sumar dos y dos y obtener hegelianamente 7 o cualquier otro n\u00famero m\u00e1gico. Sobre todo cuando esa historia se apodera de intelectuales burgueses en busca de salvaci\u00f3n personal, de \u00abautenticidad\u00bb, como ya por entonces repet\u00eda Marcuse en su transcripci\u00f3n izquierdista de un pensamiento tan reaccionario como es el de Heidegger.<\/p>\n<p>Pocas cosas han hecho tanto da\u00f1o a la consciencia socialista como la negativa a aplicar a la experiencia socialista misma las categor\u00eda cr\u00edtico-anal\u00edticas de Marx. El no reconocer aquella contradicci\u00f3n -reveladora de que, en efecto, se hab \u00edan tenido \u00abilusiones heroicas\u00bb en el sentido de Marx- determin\u00f3 una falsedad social que s\u00f3lo el centralismo burocr \u00e1tico pod\u00eda mantener en pie y hacer funcionar, mediante la propaganda y la polic\u00eda. Me parece que esto es lo esencial de lo que vio Trotski, aunque creo que su formulaci\u00f3n no fue de mucha eficacia cient\u00edfica.<\/p>\n<p>Los pa\u00edses socialistas (pre-socialistas, propiamente) se lanzaron, nada m\u00e1s expropiados los expropiadores, a un trabajo social basado en el entusiasmo imputado a toda la poblaci\u00f3n (aunque los \u00abs\u00e1bados comunistas\u00bb, por ejemplo, fueran inicialmente honradamente voluntarios); intentaron, pues, construir un \u00abhombre nuevo\u00bb (una nueva sensibilidad moral colectiva) por v\u00eda idealista, en vez de por v\u00eda materialista. Lo pagaron con el precio cl\u00e1sico del idealismo: con una falsedad \u00abtrascendental\u00ab que dir\u00eda un fil\u00f3sofo, construyendo una \u00absociedad escindida\u00bb, que habr\u00eda dicho Marx (por intentar entender con conceptos de \u00e9ste lo que ha pasado hasta ahora en la construcci\u00f3n del socialismo). En efecto, aunque tal vez Stajanov fuera un h\u00e9roe, los stajanovistas fueron pronto una pandilla de esquiroles, hablando en plata obrera, ayudantes de la naciente polic\u00eda social, encubridores de la contradicci\u00f3n entre la ret\u00f3rica del \u00abhombre nuevo\u00bb (del \u00ab<em>citoyen<\/em>\u00bb, dec\u00eda Marx) y del continuado imperio de la econom\u00eda pol\u00edtica (del \u00ab<em>homme<\/em>\u00bb, dec\u00eda Marx). As\u00ed se reprodujo \u00abla sof\u00edstica del Estado\u00bb (Marx). No hay humanidad nueva en serio mientras haya mercanc\u00eda. Hay s\u00f3lo, mientras tanto, la relativa nueva pobreza de la vanguardia revolucionaria, novedad voluntarista, no b\u00e1sica.<\/p>\n<p>La persistente falsedad material (pol\u00edtico-social) -hubo insensato que anunci\u00f3 el comunismo para el d\u00eda siguiente, cuando aquel d\u00eda mismo no ten\u00eda pan para todos- y no la presencia de un sector privado muy inferior al polaco, al cubano o al chino, fue una causa destacada de la degradaci\u00f3n de la consciencia socialista en Checoslovaquia, cuya poblaci\u00f3n, por cierto, <i>era<\/i> la <i>\u00fanica<\/i> mayoritariamente socialista y filosovi\u00e9tica de Centroeuropa. Lo mismo ha ocurrido en los pa \u00edses que la invadieron, y lo mismo ocurrir\u00eda en los pa\u00edses socialistas m\u00e1s j\u00f3venes si prosiguieran indefinidamente por la v\u00eda idealista del entusiasmo en materia de producci\u00f3n y consumo. Ante esa experiencia, uno puede asustarse y \u00abhuir hacia adelante\u00bb, buscar consuelo en la ceguera ideol\u00f3gica y creer que la degradaci\u00f3n de la consciencia socialista se arregle a golpe de sermones y de polic\u00eda, diciendo a la gente que sea espiritualmente comunitaria y repitiendo que las causas de todo est\u00e1n en las \u00absupervivencias del pasado\u00bb, que inauguraban ritualmente los procesos moscovitas del 38. Pero la causa de todo no es s\u00f3lo la supervivencia del pasado, sino tambi\u00e9n (y en el caso checoslovaco principalmente) la falsedad del hoy. \u00abFalsedad\u00bb, naturalmente, no es en este contexto un t\u00e9rmino de l\u00f3gica. Quiere decir contradicci\u00f3n disimulada o escamoteada -con inevitable ayuda de la polic\u00eda- entre la sobreestructura pol\u00edtico-moral y la base, lo cual hace de esa sobreestructura una mera ideolog\u00eda e impide superar la contradicci\u00f3n salvo por choque, como ocurri\u00f3 -muy suavemente, por cierto- en el mism\u00edsimo pa\u00eds de Schweick.<\/p>\n<p>La alternativa entre realizaci\u00f3n del socialismo o restauraci\u00f3n del capitalismo no es para m\u00ed objeto de creencia. Primero porque, como he insinuado antes, la alternativa real no es en mi opini\u00f3n \u00e9sa. La alternativa real me parece ser: socialismo o barbarie (degradaci\u00f3n general de la vida de la especie). Segundo, porqu\u00e9 s\u00f3lo en los manuales teol\u00f3gicos a lo Konstantinov se dice metaf\u00edsicamente que \u00abel socialismo triunfar\u00e1 por la necesidad de las leyes hist\u00f3ricas\u00bb. El leninismo no cree en un triunfo fatal de nada. Esta no es cuesti\u00f3n de creer, sino de querer.<\/p>\n<p>Querr\u00eda a\u00f1adir una observaci\u00f3n breve: los problemas del movimiento socialista obrero y del marxismo son tan importantes, que, en el fondo, lo m\u00e1s interesante del caso checoslovaco no es su concreci\u00f3n interna, aqu\u00ed discutida, sino su mero ser, <i>el que se produjera<\/i>, planteando en la pr\u00e1ctica la situaci\u00f3n cr\u00edtica. Si la crisis se hubiera podido desarrollar abiertamente, democr\u00e1ticamente -o sea, ante los ojos y los o\u00eddos de la clase obrera y expuesta, por lo tanto, a la intervenci\u00f3n directa de \u00e9sta-, se habr\u00eda tenido un fecundo efecto de catarsis epistemol\u00f3gicas. La invasi\u00f3n ha impedido esta catarsis y ha prolongado una situaci\u00f3n en la cual las cr\u00edticas al desarrollo de los pa\u00edses socialistas (quiero decir las cr\u00edticas socialistas) proceden o bien de partidos comunistas a los que falta la experiencia del poder (por ejemplo, los partidos comunistas de la Europa occidental) o bien de partidos comunistas que carecen de la experiencia de un estadio de civilizaci\u00f3n tan rico y moderno como el centroeuropeo. La experiencia checoslovaca, de haberse realizado, habr\u00eda sido por lo menos ciencia social en acto. Eso me parece bueno, aunque probablemente asuste a las neuronas cansinas del dogmatismo gris del bur\u00f3crata o del dogmatismo abigarrado del que padece el pueril calambre de San Vito.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>Nota edici\u00f3n<\/b><\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>1<\/sup>\u00a0Sacrist\u00e1n se refer\u00eda aqu\u00ed a un paso de la s\u00e1tira \u00abColoquio espiritual del pelotari y sus demonios\u00bb. La obra fue escrita por Jos\u00e9 Bergam\u00edn (1973: 141-159). El fragmento al que se hac\u00eda referencia probablemente fuera el siguiente: \u00ab<i>No puedo retener en mi mano el \u00fanico objeto de mi vida; tengo que lanzarlo siempre fuera, con todas mis fuerzas -y vuelve siempre a m\u00ed-. Sufro en cuerpo y alma de esta fatiga<\/i>\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Debo esta indicaci\u00f3n a la erudici\u00f3n literaria, nunca ostentada, del profesor de lengua y literatura castellana Francisco Gallardo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En una de las cartas cruzadas entre entrevistador y entrevistado, 30 de julio de 1969, se\u00f1alaba Sacrist\u00e1n:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Estimado amigo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">recib\u00ed su carta del 24 en la que me anuncia que la entrevista no podr\u00e1 salir ahora. He pasado cuatro d\u00edas con fiebres muy altas y hasta hoy no me he levantado. Siento que a pesar de trabajar bastante tiempo y con bastante urgencia no haya podido satisfacer las necesidades period\u00edsticas de usted ni desde el punto de vista del calendario ni desde el de la extensi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Lo de la convicci\u00f3n ya es cosa aparte. No me propongo convencer a nadie casi nunca. En este caso menos todav\u00eda puesto que era imposible un tratamiento global, realmente dial\u00e9ctico de los problemas suscitados. Me propongo s\u00f3lo -y porque creo que es \u00fatil le he dedicado muchas horas- mostrar que el tipo de pensamiento de moda que se reflejaba en las preguntas excluye \u00e9l mismo el tratamiento dial\u00e9ctico, a causa de su manera mecanicista y m\u00edtica de proceder, presuponi\u00e9ndolo ya todo.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 12pt;\">Por eso queda fuera de nuestra entrevista lo esencial, algo que usted recoge muy acertadamente en su carta: el tema de la despolitizaci\u00f3n. Aqu\u00ed est\u00e1 de verdad el meollo de la cuesti\u00f3n, porque toda dial\u00e9ctica real acaba en la consciencia y en \u00e9sta es donde se puede sacar balance. (<i>Acaba<\/i>, \u00bfeh? no empieza).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Por cierto que si usted lo examina con valor, sin asustarse por tener que reconocer muchas cosas tristes del desarrollo del socialismo, tendr\u00e1 que reconocer (si es que -cosa que ignoro- conoce usted Centroeuropa) que lo caracter\u00edstico del intento del PCCH fue que consigui\u00f3 por vez primera desde 1950 aproximadamente repolitizar en sentido comunista a un alto porcentaje de comunistas y en sentido filosocialista a un alto porcentaje de la poblaci\u00f3n procedente de la antigua burgues\u00eda culta urbana, al mismo tiempo que repolitizaba y hasta movilizaba a una aplastante mayor\u00eda de la clase obrera. Si usted tiene noticias de la monstruosa despolitizaci\u00f3n de los proletariados h\u00fangaro, alem\u00e1n, etc. y de la persistencia de ideolog\u00eda reaccionaria en el polaco, por ejemplo, valorar\u00e1 lo que ten\u00eda de promesa (de <i>mera<\/i> promesa, \u00bfeh?) el intento checo. El gran error de Fidel Castro consisti\u00f3, en mi opini\u00f3n, en no darse cuenta de que para decir verdades de a pu\u00f1o cog\u00eda, precisamente, la ocasi\u00f3n en la cual <i>acaso <\/i>se iba a abrir un portillo para que empezara de nuevo una dial\u00e9ctica pol\u00edtica interna al socialismo. Y ello le oblig\u00f3 a cometer el pecado de diplomacia consistente en callar que la RSCH era el pa\u00eds socialista menos degenerado pol\u00edticamente de toda Centroeuropa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">En fin, dej\u00e9moslo, la cosa est\u00e1 de todos modos perdida por ahora. Precisamente porque lo est\u00e1 se agravar\u00e1. Y precisamente por eso le hago un \u00faltimo ruego: que si realmente va a publicar alguna vez la entrevista la feche en 15 de julio de 1969, o 16 o 17, que ya no me acuerdo el d\u00eda en que yo mismo se la envi\u00e9. Pues se puede temer que con el paso del tiempo la situaci\u00f3n en Checoslovaquia sea una tal victoria de la reacci\u00f3n que nuestra entrevista carezca ya de sentido si no se da la fecha. Fechada, siempre servir\u00e1 para recordar por qu\u00e9 mecanismo el neostalinismo consigui\u00f3 convertir a una poblaci\u00f3n entera -empezando por el proletariado- que era la \u00fanica socialista de Centroeuropa en una poblaci\u00f3n reaccionaria,<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Con amistad.<\/span><\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"10\"><\/a> <b>4. Carta dirigida a Jos\u00e9 Mar\u00eda Mohedano<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En carta fechada en Barcelona, 30 de julio de 1969, dirigida a Jos\u00e9 M\u00aa Mohedano, en aquel entonces Secretario de Redacci\u00f3n de la revista democristiana <i>Cuadernos para el Di\u00e1logo<\/i>, observaba Sacrist\u00e1n:<\/span><\/p>\n<p>Estimado amigo:<\/p>\n<p>recib\u00ed su carta del 24 en la que me anuncia que la entrevista no podr\u00e1 salir ahora<sup>1<\/sup>. He pasado cuatro d\u00edas con fiebres muy altas y hasta hoy no me he levantado. Siento que a pesar de trabajar bastante tiempo y con bastante urgencia no haya podido satisfacer las necesidades period\u00edsticas de usted ni desde el punto de vista del calendario ni desde el de la extensi\u00f3n.<\/p>\n<p>Lo de la convicci\u00f3n ya es cosa aparte. No me propongo convencer a nadie casi nunca. En este caso menos todav\u00eda puesto que era imposible un tratamiento global, realmente dial\u00e9ctico de los problemas suscitados. Me propongo s\u00f3lo -y porque creo que es \u00fatil le he dedicado muchas horas- mostrar que el tipo de pensamiento de moda que se reflejaba en las preguntas<sup>2<\/sup>\u00a0excluye \u00e9l mismo el tratamiento dial\u00e9ctico, a causa de su manera mecanicista y m\u00edtica de proceder, presuponi\u00e9ndolo ya todo.<\/p>\n<p>Por eso queda fuera de nuestra entrevista lo esencial, algo que usted recoge muy acertadamente en su carta: el tema de la despolitizaci\u00f3n. Aqu\u00ed est\u00e1 de verdad el meollo de la cuesti\u00f3n, porque toda dial\u00e9ctica real acaba en la consciencia y en \u00e9sta es donde se puede sacar balance. (<i>Acaba<\/i>, \u00bfeh? no empieza).<\/p>\n<p>Por cierto que si usted lo examina con valor, sin asustarse por tener que reconocer muchas cosas tristes del desarrollo del socialismo, tendr\u00e1 que reconocer (si es que -cosa que ignoro- conoce usted Centroeuropa) que lo caracter\u00edstico del intento del PCCh fue que consigui\u00f3 por vez primera desde 1950, aproximadamente, repolitizar en sentido comunista a un alto porcentaje de comunistas y en sentido filosocialista a un alto porcentaje de la poblaci\u00f3n procedente de la antigua burgues\u00eda culta urbana, al mismo tiempo que repolitizaba y hasta movilizaba a una aplastante mayor\u00eda de la clase obrera. Si usted tiene noticias de la monstruosa despolitizaci\u00f3n de los proletariados h\u00fangaro, alem\u00e1n, etc. y de la persistencia de ideolog\u00eda reaccionaria en el polaco, por ejemplo, valorar\u00e1 lo que ten\u00eda de promesa (de <i>mera<\/i> promesa, \u00bfeh?) el intento checo. El gran error de Fidel Castro consisti\u00f3, en mi opini\u00f3n, en no darse cuenta de que para decir verdades de a pu\u00f1o cog\u00eda, precisamente, la ocasi\u00f3n en la cual <i>acaso <\/i>se iba a abrir un portillo para que empezara de nuevo una dial\u00e9ctica pol\u00edtica interna al socialismo. Y ello le oblig\u00f3 a cometer el pecado de diplomacia consistente en callar que la RSCh era el pa\u00eds socialista menos degenerado pol\u00edticamente de toda Centroeuropa.<\/p>\n<p>En fin, dej\u00e9moslo, la cosa est\u00e1 de todos modos perdida por ahora. Precisamente porque lo est\u00e1 se agravar\u00e1. Y precisamente por eso le hago un \u00faltimo ruego: que si realmente va a publicar alguna vez la entrevista la feche en 15 de julio de 1969, o 16 o 17, que ya no me acuerdo el d\u00eda en que yo mismo se la envi\u00e9. Pues se puede temer que con el paso del tiempo la situaci\u00f3n en Checoslovaquia sea una tal victoria de la reacci\u00f3n que nuestra entrevista carezca ya de sentido si no se da la fecha. Fechada, siempre servir\u00e1 para recordar por qu\u00e9 mecanismo el neostalinismo consigui\u00f3 convertir a una poblaci\u00f3n entera -empezando por el proletariado- que era la \u00fanica socialista de Centroeuropa en una poblaci\u00f3n reaccionaria.<\/p>\n<p>Con amistad, Sacrist\u00e1n<\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 10pt;\">Notas edici\u00f3n<br \/>\n<\/span><\/strong><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>1<\/sup>\u00a0La entrevista se public\u00f3 finalmente en el n\u00famero doble de <i>Cuadernos<\/i> <i>para el Di\u00e1logo<\/i> que apareci\u00f3 a mediados de septiembre de 1969 en librer\u00edas y quioscos. Estaba incluida en la secci\u00f3n \u00abLos hechos y las ideas\u00bb y apareci\u00f3 acompa\u00f1ada de sendos trabajos, solicitados muy probablemente para la ocasi\u00f3n, de J. De Arriaga y Andr\u00e9s Sorel. Ambos, usuales colaboradores de la publicaci\u00f3n en aquellos a\u00f1os, defend\u00edan puntos de vista y an\u00e1lisis que ciertamente estaban algo distanciados.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>2<\/sup>\u00a0La tercera de la preguntas, por ejemplo, se formul\u00f3 en los t\u00e9rminos siguientes: \u00ab<i>El programa de acci\u00f3n del PCCH se\u00f1ala predominantemente en una forma particular (ideol\u00f3gica) hechos existentes, pero no nos da su esencia. Sin embargo, considerados en s\u00ed mismos, estos problemas son, en el fondo, problemas que, lejos de requerir una filosof\u00eda del hombre, conciernen a la preparaci\u00f3n de nuevas formas de organizaci\u00f3n de la vida econ\u00f3mica, de la vida pol\u00edtica y de la vida ideol\u00f3gica (comprendidas en ella las formas de desarrollo individual) de los pa\u00edses socialistas en su fase de desaparici\u00f3n de la dictadura del proletariado. \u00bfpor qu\u00e9, entonces, ciertos ide\u00f3logos plantean estos problemas en funci\u00f3n de los conceptos de una filosof\u00eda del hombre en vez de plantearlos abierta, clara y rigurosamente en los t\u00e9rminos econ\u00f3micos, pol\u00edticos e ideol\u00f3gicos de la teor\u00eda marxista?<\/i>\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Josep Fontana hab\u00eda escrito anteriormente a Sacrist\u00e1n, el 14 de julio de 1969. En los siguientes t\u00e9rminos:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Querido amigo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Me parece muy bien en l\u00edneas generales tu respuestas al cuestionario. No creo que debas tener demasiados problemas de conciencia al remitirlo, aunque me figuro que no gustar\u00e1 a todo el mundo; puedo imaginar alg\u00fan barbudo (que no tiene gran cosa que ver con el \u00abbarbudo ilustre\u00bb que dec\u00eda Fuster) que se desgarrar\u00e1 la t\u00fanica.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Dos cuestiones. La primera es que creo que debes exigir taxativamente que tu respuesta se publique completa, sin ning\u00fan corte, que podr\u00eda afectar gravemente el equilibrio del texto y deformar su intenci\u00f3n. Un ejemplo: sup\u00f3n que te publican el \u00faltimo p\u00e1rrafo de la p\u00e1gina 2, pero que-por razones de censura, prudencia, etc- te suprimen el par\u00e9ntesis que contiene. Te hacen entonces una faena de muy dif\u00edcl arreglo. Como acabo de ser v\u00edctima de una amputaci\u00f3n en<i> TeleExpress<\/i> -en mi caso se trat\u00f3 de una emasculaci\u00f3n de lo que hab\u00eda escrito, dej\u00e1ndolo en un texto de circunstancias- te prevengo de la necesidad de cubrirte de este riesgo, que en un texto como el tuyo podr\u00eda resultar peligroso.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">La segunda observaci\u00f3n es muy general y no debes tenerla en cuenta si no te parece oportuno. Tu texto tiene una agresividad que puede parecer desproporcionada como respuesta a la \u00abmala fe\u00bb de las preguntas. (En realidad, creo que hay tanta mala fe como despiste y desorientaci\u00f3n, como lo pones de relieve al desenmascarar algunas de las contradicciones m\u00e1s flagrantes de las preguntas). No resulta demasiado dif\u00edcil adivinar a trav\u00e9s de esta agresividad que las tensiones a que responde no son solo -ni tal vez principalmente- las suscitadas por las preguntas de la revista, o por las posiciones ideol\u00f3gicas que estas representan. Y no creo que sea necesario que esto se adivine. F\u00edjate en la diferencia que hay entre exponer tu actitud condenatoria por unos hechos -en lo que no me parecer\u00eda l\u00edcito ni justificable ninguna clase de disimulo- y dejar adivinar tu malestar o tu irritaci\u00f3n -que son igualmente l\u00edcitos, pero no para este p\u00fablico-. Si me encontrara en tu lugar, tratar\u00eda de enfriar un poco este texto, lim\u00e1ndole alg\u00fan exabrupto (este t\u00e9rmino lo empleo en un sentido muy relativo; quiero decir: aquello que muestra estados de \u00e1nimo un tanto exaltados) y \u00abcarg\u00e1ndote de razones\u00bb. Pero eso eres t\u00fa en \u00faltima instancia quien debe decidirlo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Se supone que escribes para lectores inteligentes (aunque yo tenga prejuicios muy serios para creerlo de los lectores de esta hoja parroquial [<i>Cuadernos para el di<\/i><i>\u00e1logo<\/i>], pero \u00bfno es un poco peligroso el juego que haces con los dos sentidos de la palabras \u00abmaterialismo\u00bb e \u00abidealista\u00bb en las primeras l\u00edneas de la p\u00e1g. 8?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Por todo lo dem\u00e1s el texto me parece muy denso y muy rico. Es una de esas cosas que me hacen lamentar que tu actividad intelectual haya tenido que emplearse tantas veces para aprovechamientos ocasionales y coyunturales. Si otra cosa no, creo que va siendo hora de que pienses por lo menos en recoger y publicar cosas de las que han tenido que ir apareciendo sueltas y desperdigadas. No para satisfacer tu vanidad personal, sino para que rindan un servicio m\u00e1s permanente.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Con un cordial saludo,<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Josep Fontana<\/span><\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"4\"><\/a> <b>5. Entrevista con la <em>Jove Gu\u00e0rdia<\/em><\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Diez a\u00f1os despu\u00e9s, Sacrist\u00e1n fue entrevistado de nuevo sobre Checoslovaquia por las Juventudes Comunistas de Catalu\u00f1a para su \u00f3rgano de expresi\u00f3n, <i>Jove Gu\u00e0rdia, <\/i>n\u00ba 9, verano 1978, pp. 22-23 (incluida en <i>Intervenciones pol\u00edticas,<\/i> pp. 275-279). Incorporamos las preguntas, facilitadas por Joan Pallis\u00e9 Clofent (probable entrevistador, entonces secretario general de las JJCC), que no fueron incluidas en la edici\u00f3n de <i>Panfletos y Materiales<\/i>.<\/span><\/p>\n<p><i><b>Para empezar deber\u00edamos situar a los lectores de JOVENT en un marco de referencia desde donde partir. \u00bfPodr\u00edas hacer una breve introducci\u00f3n hist\u00f3rica para darnos a conocer cu\u00e1les eran las diferencias de Checoslovaquia con respecto a los dem\u00e1s pa\u00edses de Este y c\u00f3mo evoluciona el pa\u00eds a partir de la Segunda Guerra Mundial?<\/b><\/i><\/p>\n<p>En una conversaci\u00f3n breve no podemos reunir ni la informaci\u00f3n imprescindible. De todos modos, aunque no sea m\u00e1s que para sugerir las cosas principales que hay que tener en cuenta, vamos a recordar algunos hechos y algunas fechas. El Partido Comunista hab\u00eda llegado al poder en Checoslovaquia dentro de una coalici\u00f3n democr\u00e1tica que hab\u00eda obtenido el 86% de los votos en las eleciones de mayo de 1948. Desde el final de la Segunda Guerra Mundial en 1945, la vida pol\u00edtica checa, como la de todos los dem\u00e1s pa\u00edses del actual bloque oriental, estaba bajo la influencia del gobierno y del ej\u00e9rcito de la URSS, que hab\u00eda liberado el territorio. Pero la situaci\u00f3n checoslovaca se distingu\u00eda de la de otros pa\u00edses del Este por el hecho de que checos y eslovacos (sobre todo \u00e9stos) resistieron eficazmente a los nazis e incluso culminaron su resistencia con una insurrecci\u00f3n. Por cierto que Alexander Dub\u010dek, el que luego ser\u00eda secretario general del Partido Comunista Checo en el intento de renovaci\u00f3n de 1968, combati\u00f3 en esa insurrecci\u00f3n y fue herido dos veces. Por otra parte, Checoslovaquia se diferenciaba tambi\u00e9n de otros pa\u00edses del este europeo por el hecho de que el PCCH<b> <\/b>era un partido importante, cosa comprensible en un pa\u00eds moderno industrializado, y por el hecho de que los checos, al rev\u00e9s que los polacos, los h\u00fangaros o los alemanes, por ejemplo, son (o eran) bastante rus\u00f3filos tradicionalmente.<\/p>\n<p>Pero esas caracter\u00edsticas diferenciadoras del PCCH no le evitaron el camino autoritario y burocr\u00e1tico recorrido por el partido ruso en un ambiente tan distinto. El partido impuso la dictadura de sus funcionarios, en vez de hacer posible la del proletariado. Y tambi\u00e9n cumpli\u00f3 con lo que parece el requisito imprescindible del modo de gobernar estalinista: la eliminaci\u00f3n de los veteranos. El 3 de diciembre de 1952, al final de un proceso espectacular, el gobierno asesin\u00f3 legalmente al n\u00facleo dirigente hist\u00f3rico del partido, encabezado por el secretario general Rudolf Slansky.<\/p>\n<p>A partir de 1950 aproximadamente, el pa\u00eds tiene un crecimiento econ\u00f3mico importante desde el punto de vista cuantitativo, pero con un defecto serio: su aportaci\u00f3n a otros pa\u00edses del bloque no industrializados antes de la II Guerra Mundial (que eran casi todos los dem\u00e1s) fue desproporcionada para un pa\u00eds tan peque\u00f1o como Checoslovaquia. Eso, y tambi\u00e9n ciertas circunstancias t\u00e9cnicas, impidieron conseguir una inversi\u00f3n suficiente y adecuada para un desarrollo de las fuerzas productivas que no fuera simplemente demogr\u00e1fico y cuantitativo, sino que incluyera lo que algunos cient\u00edficos checos de 1967-1968 llamaron \u00abcrecimiento intensivo\u00bb o \u00abcualitativo\u00bb: elevaci\u00f3n cultural y cient\u00edfica, mejora de la vida cotidiana, etc.<\/p>\n<p>Es probable que la dificultad econ\u00f3mica y social consecuencia de esa situaci\u00f3n fuera el marco o fundamento que hizo posible la inquietud social, pol\u00edtica y cultural que, luego de varios episodios bajo la direcci\u00f3n estalinista de A. Novotny, se abri\u00f3 paso definitivamente en el pleno del Comit\u00e9 Central del PCCH de diciembre de 1967.<\/p>\n<p><i><b>Durante 1968 se producen toda una serie de cambios en Checoslovaquia que obligan a centrar la atenci\u00f3n en este pa\u00eds. \u00bfCu\u00e1les ser\u00edan a tu modo de ver las caracter\u00edsticas que definen esta nueva situaci\u00f3n, que es conocida con el nombre de \u00bbPrimavera de Praga\u00bb. Y tambi\u00e9n, \u00bfc\u00f3mo fue posible esta transformaci\u00f3n?<\/b><\/i><\/p>\n<p>Como he apuntado al contestar a la pregunta anterior, los cambios alcanzan el plano pol\u00edtico en el pleno del C.C. de diciembre de 1967, y se hab\u00edan ido imponiendo en el partido durante los dos a\u00f1os anteriores. El principal m\u00e9rito pol\u00edtico del partido checo consiste en haber sido capaz de convertirse en instrumento eficaz de la voluntad popular mayoritaria. Los plenos de enero y (sobre todo) abril de 1968 consolidaron la revoluci\u00f3n pol\u00edtica checoslovaca hasta el punto de que para desarraigarla hizo falta una intervenci\u00f3n militar.<\/p>\n<p>En cuanto a los rasgos caracter\u00edsticos de la revoluci\u00f3n pol\u00edtica checoslovaca de 1968, los dos principales son en mi opini\u00f3n la devoluci\u00f3n de la libertad pol\u00edtica a la gente y la recuperaci\u00f3n de la veracidad por el PC; lo que le permiti\u00f3 una autocr\u00edtica aut\u00e9ntica del r\u00e9gimen burocr\u00e1tico, as\u00ed como plantear sinceramente la situaci\u00f3n de la teor\u00eda pol\u00edtica socialista a la vista de las luces y las sombras de la experiencia empezada en 1917 en Rusia. Por ejemplo, el PCCH no vacil\u00f3 en reconocer que en el sistema burocr\u00e1tico \u00ablos instrumentos de la lucha de clases se dirigen contra los trabajadores\u00bb en ocasiones (Programa de Acci\u00f3n del PCCH). Y, como ejemplo de lo segundo, se puede leer un paso del informe de Dub\u010dek al pleno de abril en el que, despu\u00e9s de atribuir al partido el acierto de haber dado \u00abv\u00eda libre a este proceso y haberse puesto a la cabeza del mismo\u00bb, reconoce que \u00abla direcci\u00f3n del partido no ten\u00eda ni pod\u00eda tener un plan preciso y concreto acerca del modo de proceder\u00bb.<\/p>\n<p>La inevitable falta de una perspectiva s\u00f3lida y plausible obligaba a intentar resolver los problemas experimentalmente, por as\u00ed decirlo, en el gran laboratorio social de todo un pueblo. No har\u00e1 falta subrayar los riesgos de una situaci\u00f3n as\u00ed. Sin embargo, tampoco se puede pasar por alto lo que se ganaba con ella: el final del optimismo hip\u00f3crita propio de la propaganda de todo poder desp\u00f3tico.<\/p>\n<p><i><b>El argumento principal que mantiene las fuerzas invasoras, y a trav\u00e9s de ella la URSS, es que en Checoslovaquia se estaba produciendo un giro hacia a derecha, es decir, hacia el capitalismo, y que por lo tanto estaban obligados a intervenir. Sin embargo, se da la paradoja que aparece dentro de la izquierda una opini\u00f3n parecida (Bettelheim, Mandel, Sweezy,&#8230;) aunque l\u00f3gicamente por consideraciones distintas. \u00bfC\u00f3mo es posible esa coincidencia? \u00bfCrees que realmente era as\u00ed?<\/b><\/i><\/p>\n<p>Con la salvedad de que me parece que habr\u00eda que distinguir entre las opiniones de los autores que citas, creo muy interesante esta cuesti\u00f3n. La coincidencia fue posible porque el medio a la verdad, a la manifestaci\u00f3n de la realidad, es uno de los sentimientos m\u00e1s extendidos entre los sectarios, igual si son de derechas que si son de izquierdas. Y en Checoslovaquia estuvo a punto de verse sin afeites y desnudo el resultado \u00abreal\u00bb de veinte a\u00f1os de despotismo practicado invocando en falso el nombre del proletariado.<\/p>\n<p>Exist\u00eda sin duda el riesgo de ofensiva burguesa, con sus cabezas de puente en el seno de los mismos \u00f3rganos dirigentes del estado y del partido. Pero no disimular esa posibilidad, sino resistir a ella y vencerla, era la condici\u00f3n obligada para pasar del autoritarismo burocr\u00e1tico a un r\u00e9gimen de transici\u00f3n socialista.<\/p>\n<p>Hay que recordar que los comunistas checos hab\u00edan previsto casi medio a\u00f1o antes de la invasi\u00f3n (que ocurri\u00f3 el 21 de agosto de 1968) cu\u00e1l iba a ser el pretexto de la acci\u00f3n militar contra ellos, si es que llegaban a emprenderla sus enemigos.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n me gustar\u00eda recordar a prop\u00f3sito de esto unas palabras de Dub\u010dek en el pleno de abril: \u00abNuestro sistema pol\u00edtico no retroceder\u00e1 a un parlamentarismo puro y simple. La democracia socialista no es una copia del parlamentarismo t\u00edpico de la democracia formal. Se trata de aumentar la independencia real de las organizaciones sociales, la representaci\u00f3n de los intereses diversos, de convertir los \u00f3rganos representativos del estado, hasta la Asamblea Nacional, en el lugar, la sede en que efectivamente se formen la decisiones pol\u00edticas del estado\u00bb.<\/p>\n<p><i><b>Ante la intervenci\u00f3n se producen una serie de reacciones -dentro y fuera del movimiento comunista- muy diversificadas, que sirven para aportar nuevos elementos a la crisis que est\u00e1 pasando el movimiento comunista. \u00bfCrees t\u00fa que este hecho obliga a reflexionar de un modo serio a los PP.CC. y que influye en su evoluci\u00f3n posterior? En especial me refiero a los de Europa Occidental.<\/b><\/i><\/p>\n<p>S\u00ed, varios partidos comunistas principalmente de Europa occidental, experimentaron por la invasi\u00f3n de Checoslovaquia una aceleraci\u00f3n de algunas de sus tendencias. Queda por ver si esa evoluci\u00f3n los convertir\u00e1 finalmente en agrupaciones reformistas, socialdem\u00f3cratas o bien si desembocar\u00e1 en un nuevo planteamiento revolucionario. Se puede decir que, por ahora, la crisis de los partidos comunistas se desarrolla bajo hegemon\u00eda de sus derechas extremas, a menudo en coincidencia con la socialdemocracia y otras veces en pugna solo t\u00e1ctica con ellas, sin diferencias program\u00e1ticas ni sociales.<\/p>\n<p><i><b>En estos \u00faltimos tiempos se han producido, o mejor se han dado a conocer, los fen\u00f3menos de resistencia de los llamados \u00abdisidentes\u00bb. Fen\u00f3menos contradictorios, plurales y en algunos casos claramente reaccionarios. Pero la existencia de personas como Havemann, London, Biermann, Kosik,.. hace que los comunistas tengamos que solidarizarnos con ellos y que al mismo tiempo tengamos que meditar sobre los problemas que les afectan. Con los datos que poseemos actualmente, \u00bfcrees previsible una pr\u00f3xima evoluci\u00f3n de los pa\u00edses llamados socialistas hacia un tipo de sociedad que se acerque m\u00e1s a lo que entendemos por socialismo? \u00bfQu\u00e9 papel estan jugando los disidentes?<\/b><\/i><\/p>\n<p>A la primera parte de la pregunta no puedo contestar: me falta la seguridad para hacerlo, incluso informaci\u00f3n suficiente. En cuanto a la segunda, creo que los disidentes son en su mayor\u00eda reaccionarios, lo que no quita ni pone verdad a lo que dicen, como es natural, aunque s\u00ed permite barruntar lo que ser\u00eda su triunfo, por lo dem\u00e1s inveros\u00edmil.<\/p>\n<p>En cuanto a la minor\u00eda de disidentes comunistas, creo que en las JJ.CC. deber\u00edais familiarizaros no solo con los nombres que citas, sino tambi\u00f1en con las ideas del ruso Roy Medv\u00e9dev y del alem\u00e1n Rudolf Bahro, autor, hoy en la c\u00e1rcel, de un volumen (<i>La alternativa. Cr\u00edtica del socialismo real<\/i>) que es quiz\u00e1 la publicaci\u00f3n m\u00e1s importante de la resistencia comunista a los autoritarismos del este de Europa.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"5\"><\/a> <b>6. A prop\u00f3sito de\u00a0<i>El futuro del Partido Comunista Franc\u00e9s<\/i><\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Sobre el Mayo del 68, Sacrist\u00e1n escribi\u00f3 una rese\u00f1a (muy estudiada por Francisco Fern\u00e1ndez Buey) de un libro del Waldeck Rochet, secretario general del PCF en aquel entonces, que llevaba por t\u00edtulo: \u00abA prop\u00f3sito de <i>El futuro del partido comunista franc\u00e9s\u00bb. <\/i>Fechada en mayo de 1969.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En \u00abEl marxismo cr\u00edtico de Manuel Sacrist\u00e1n\u00bb (<i>mientras tanto<\/i>, 63, p. 147) se\u00f1alaba su disc\u00edpulo y amigo: \u00abLa ocupaci\u00f3n de Sacrist\u00e1n con la obra de Gramsci y el t\u00e9rmino de la preparaci\u00f3n de 1a antolog\u00eda gramsciana coincidi\u00f3 con los importantes acontecimientos europeos del a\u00f1o 1968. Sacrist\u00e1n, al resaltar la magnitud de \u00e9stos para la evoluci\u00f3n del movimiento comunista y de la cultura socialista en Europa se refiri\u00f3 a los acontecimientos de Par\u00eds y de Praga denomin\u00e1ndolos \u201cel doble aldabonazo\u201d. Vio precisamente en este doble aldabonazo el final del marxismo del teorema y la objetividad y el comienzo de la recuperaci\u00f3n del marxismo del m\u00e9todo y de la subjetividad.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En los a\u00f1os que siguieron, prosegu\u00eda Fern\u00e1ndez Buey, Sacrist\u00e1n tradujo al castellano algunas de las principales obras del \u00abmarxismo occidental\u00bb, <i>Historia y consciencia de clase, <\/i>de Luk\u00e1cs, y el <i>Karl <\/i><i>Marx <\/i>de Karl Korsch; discuti\u00f3 cr\u00edticamente la epistemolog\u00eda de Lenin y empez\u00f3 a ocuparse de los problemas que llam\u00f3 posleninianos. \u00abLa orientaci\u00f3n de su marxismo de entonces, alejado por igual del cientificismo de althusserianos y dellavolpianos y del neorromanticismo a la Marcuse, se compadece bien con un punto de vista propio, tambi\u00e9n particular, en la controversia pol\u00edtica de la \u00e9poca. Sacrist\u00e1n manifest\u00f3 muy pronto su insatisfacci\u00f3n ante la pol\u00edtica seguida por el PCF en mayo\/junio de 1968. Consider\u00f3 esta pol\u00edtica unilateral en su an\u00e1lisis de los intereses de la burgues\u00eda ingenua en su defensa del parlamentarismo y de la democracia realmente existentes y miope en su justificaci\u00f3n sin m\u00e1s de la defensa de la raz\u00f3n de estado vigente en el PCUS. Postul\u00f3, por otra parte, la necesidad de una aplicaci\u00f3n hist\u00f3rico-cr\u00edtica de las categor\u00edas marxistas a la experiencia socialista, sobre todo a partir del nuevo curso en Checoslovaquia y de la invasi\u00f3n de este pa\u00eds por las tropas del Pacto de Varsovia. Choc\u00f3 entonces con la direcci\u00f3n del partido comunista de Espa\u00f1a por considerar no s\u00f3lo que la cr\u00edtica de Santiago Carrillo a la intervenci\u00f3n de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica era demasiado tibia sino tambi\u00e9n exclusivamente polilicista, ignorante de los problemas de fondo de la construcci\u00f3n del socialismo en la URSS.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><b>I. Las ense\u00f1anzas de mayo-junio de 1968<\/b>.<\/p>\n<p>El reciente libro del secretario general del PCF se ocupa principalmente de dos cuestiones: las ense\u00f1anzas de los hechos de mayo y junio de 1968 en Francia (t\u00edtulo del primer cap\u00edtulo) y la lucha por una democracia avanzada, etapa de la construcci\u00f3n de socialismo (frase que titula el cap\u00edtulo III). Los dos temas est\u00e1n s\u00f3lidamente relacionados. Pero del mismo modo que Waldeck Rochet pone en primer plano uno u otro de ellos en cada una de las dos mitades (aproximadamente) de su escrito, as\u00ed tambi\u00e9n tiene inter\u00e9s separarlos para el estudio del texto.<\/p>\n<p>Trat\u00e1ndose de un asunto con el que numerosos periodistas y editores han intentado hacer su agosto apelando al sensacionalismo, las expresiones de un dirigente pol\u00edtico responsable como el autor son muy de desear. Entre las razones aducidas por W.R. para explicar la pol\u00edtica seguida por el PCF durante mayo y junio de 1968 destacan la abierta alusi\u00f3n a la correlaci\u00f3n militar de fuerzas, con una inequ\u00edvoca referencia a los contingentes aerotransportables del general Massu (p. 21), y una afirmaci\u00f3n que tiene bastante de revelaci\u00f3n y no se ha visto \u2013que sepamos\u2013 desmentida hasta ahora en Francia. Como se trata de un elemento de juicio de suma importancia vale la pena citar enteramente el paso. Est\u00e1 en la p\u00e1gina 23, y la cursiva es nuestra: \u00abEl poder hab\u00eda fijado el plan de provocar a los trabajadores en huelga, de empujarlos a reaccionar violentamente a sus provocaciones y, por \u00faltimo, arrastrar el movimiento obrero, y dentro de \u00e9l nuestro partido comunista, a un enfrentamiento violento, sangriento, con su polic\u00eda y con su ej\u00e9rcito. \u2013La gran burgues\u00eda reaccionaria habr\u00eda podido romper de este modo para mucho tiempo la lucha de clases obrera, liquidar lo que queda de las libertades democr\u00e1ticas e instaurar en el pa\u00eds una dictadura militar\u2013. <i>Tenemos todas las razones<\/i> para estimar que una operaci\u00f3n de este tipo \u2013mucho m\u00e1s que la preparaci\u00f3n de simples fichas de propaganda anticomunista\u2013 fue el objeto de los promotores de la campa\u00f1a anticomunista decidida en el Congreso de Lille de la UNR [Union pour la Nouvelle R\u00e9publique] a finales de 1967\u00bb.<\/p>\n<p>Sobre la base de esos supuestos acerca de la situaci\u00f3n, W.R. define los principios de la conducta del PCF durante el per\u00edodo cr\u00edtico tratado: \u00abSer revolucionario no es conducir la clase obrera a la derrota lanz\u00e1ndola a acciones aventureras sin tener en cuenta la verdadera correlaci\u00f3n de fuerzas\u00bb (22). Esa afirmaci\u00f3n de principio se repite francamente sin temer dar su verdadera significaci\u00f3n pol\u00edtica e hist\u00f3rica a hechos por otra parte gloriosos de la historia del movimiento obrero franc\u00e9s: \u00abNo hemos querido que la clase obrera francesa sufriera de nuevo la muerte tr\u00e1gica de las jornadas de junio de 1848, ni que su canto de lucha se transformara en el \u201cf\u00fanebre solo\u201d con el que termin\u00f3 la Comuna de Par\u00eds.\u00bb (24).<\/p>\n<p>Es evidente la importancia que tiene para un s\u00f3lido movimiento obrero el aprender de la historia e intentar no repetir las cat\u00e1strofes que recuerda W.R., ni otras m\u00e1s pr\u00f3ximas en el tiempo. Pero las razones y las informaciones que procura el autor mismo \u2013sobre todo su alusi\u00f3n a un plan de provocaci\u00f3n por parte de la gran burgues\u00eda\u2013 tienen implicaciones que pueden resultar importantes para aspectos b\u00e1sicos de la pol\u00edtica del PCF. En efecto, la provocaci\u00f3n por parte de la alta burgues\u00eda es caracter\u00edstica de las fases de oleada reaccionaria (como lo fue el fascismo) por encontrarse el capitalismo con dificultades serias. Si esa es la situaci\u00f3n por fuerza se deber\u00eda tener en cuenta a prop\u00f3sito de la cuesti\u00f3n del poder, pues estar\u00eda fuera de lugar todo optimismo acerca de un desarrollo constitucional.<\/p>\n<p>Las estimaciones de Waldeck en este punto, as\u00ed como su inestimable informaci\u00f3n, son, pues, solo uno de los dos aspectos de la cuesti\u00f3n descrita. Un an\u00e1lisis unilateral de los hechos se presenta tambi\u00e9n en otros momentos, y siempre con consecuencias considerables. As\u00ed, por ejemplo, la eficaz denuncia del oportunismo de izquierda y de derecha (Mend\u00e8s France, el PSU franc\u00e9s, la sindical CFDT, etc., que, mientras se negaban a emprender una acci\u00f3n pol\u00edtica con el PCF \u2013la \u00fanica fuerza pol\u00edtica proletaria de Francia\u2013, se exhib\u00edan como super-revolucionarios adulando demag\u00f3gicamente a los estudiantes en el estadio de Charl\u00e9ty) llega a una conclusi\u00f3n sin duda verdadera, pero olvida obtener de ella una ense\u00f1anza \u2013o un problema, al menos, importante\u2013. La conclusi\u00f3n de W.R. es: \u00abEso quiere decir que si las propuestas de acci\u00f3n com\u00fan del PCF hubieran sido tomadas en consideraci\u00f3n, habr\u00edamos podido tener en el plano pol\u00edtico una salida diferente de la que hemos conocido\u00bb (20-21). Sin duda. Pero la consecuencia olvidada \u2013como problema al menos\u2013, se refiere directamente a la misma pol\u00edtica de alianzas a que aqu\u00ed alude el autor: \u00bfC\u00f3mo es posible conseguir la unidad de la clase obrera y el pueblo trabajador negociando con pol\u00edticos que, por los intereses que representan o aunque sea por idiosincracias culturales, no se dedican a formar un bloque ni siquiera en medio de la crisis social m\u00e1s grande sufrida por Francia desde 1945? \u00bfCu\u00e1ndo, pues, se van a decidir esos curiosos aliados? Bien parece que nunca. O cuando les fuerce a ello la proximidad de las masas al poder. Pero en ese momento este asunto habr\u00eda perdido toda significaci\u00f3n. \u00bfPor qu\u00e9, pues, dedicar a \u00e9l p\u00e1ginas que deber\u00edan servir para la educaci\u00f3n socialista de los militantes obreros?<\/p>\n<p>El fundarse en verdades incompletas, por aut\u00e9nticas que sean, sin analizar sus consecuencias en todas direcciones parece sobre todo grave en unas importantes l\u00edneas de la p\u00e1gina 26 que contienen una media-verdad probablemente decisiva acerca de la situaci\u00f3n en Francia y en otros pa\u00edses capitalistas. W.R. cita unas c\u00e9lebres palabras de Engels acerca de c\u00f3mo una tenaz lucha de <i>masas<\/i>, y no s\u00f3lo de vanguardias, en todos los terrenos del enfrentamiento de clase, desde el m\u00e1s estrechamente reivindicativo hasta el pol\u00edtico-electoral, es la verdadera preparaci\u00f3n de la clase obrera para que esta llegue a ser capaz de conquistar el socialismo. El autor afirma con raz\u00f3n uno de los m\u00e1s grandes m\u00e9ritos del PCF y de otros partidos comunistas: el haber convertido la voluntad socialista militante en un aut\u00e9ntico movimiento de masas. Y a\u00f1ade: \u00abPrecisamente porque ese trabajo [de preparaci\u00f3n de la clase obrera] hab\u00eda sido desarrollado con cierto \u00e9xito durante el \u00faltimo per\u00edodo, los hombres de la gran burgues\u00eda situados en el poder han intentado dar un golpe que frenara el ascenso del movimiento obrero y democr\u00e1tico. Lo han intentado haci\u00e9ndole caer en la trampa de la aventura o intentando aislarle de ciertas capas de la poblaci\u00f3n sensibles a una propaganda gaullista que utiliza sin pudor el espantajo del caos y de la guerra civil\u00bb. (25-26)<\/p>\n<p>Precisamente por la verdad de esa argumentaci\u00f3n se aprecia mejor en ella la falta de an\u00e1lisis consecuente. En efecto, el trabajo de preparaci\u00f3n de la clase obrera por parte del PCF en Francia y de otros partidos comunistas en otros pa\u00edses capitalistas ha llegado ya a estar considerablemente adelantado. Pero por eso mismo se va acercando el problema del salto cualitativo, la aparici\u00f3n en primer plano de la cuesti\u00f3n del poder pol\u00edtico. En estas condiciones, es poco convincente ver en la amenaza de guerra civil un mero \u00abespantajo\u00bb. La experiencia de Italia en los a\u00f1os 20, Alemania y Espa\u00f1a en los a\u00f1os 30, indica m\u00e1s bien lo contrario: es inveros\u00edmil que la gran burgues\u00eda vea madurar las condiciones de un poder popular con direcci\u00f3n obrera y no reaccione con la utilizaci\u00f3n de sus medios militares, tras fomentar tambi\u00e9n, para ganarse las capas medias, un poco de \u00abcaos\u00bb mediante huida de capitales, cierres, carest\u00eda, provocaciones, etc.<\/p>\n<p><b>II. La \u00abdemocracia avanzada\u00bb.<\/b><\/p>\n<p>La observaci\u00f3n \u00faltimamente hecha tiene ya que ver con la cuesti\u00f3n de la \u00abdemocracia avanzada\u00bb y su significaci\u00f3n para la construcci\u00f3n del socialismo. W.R. define la \u00abdemocracia avanzada\u00bb por la que lucha el PCF de acuerdo con una idea enunciada ya por Marx y tambi\u00e9n, insistentemente por Engels, y cuyo desarrollo es probablemente la producci\u00f3n pol\u00edtica m\u00e1s fecunda de los partidos comunistas europeos despu\u00e9s de la segunda guerra mundial: la idea de que por la exacerbaci\u00f3n del proceso monopolista-imperialista el capitalismo se ve obligado a reaccionar contra las aportaciones pol\u00edticas y culturales que \u00e9l mismo anunciaba para el progreso de la sociedad en los siglos XVIII y XIX; y que, por tanto, la clase obrera que ya representa en los pa\u00edses adelantados los intereses de toda la humanidad, puede y debe recoger el contenido material de lo que finalmente solo ha sido ideolog\u00eda en el capitalismo: todo lo que se re\u00fane bajo el concepto de democracia.<\/p>\n<p>As\u00ed el programa del PCF por una \u00abdemocracia avanzada\u00bb contiene, ante todo, la cuesti\u00f3n del poder econ\u00f3mico, la rotura del poder de los monopolios: socializaci\u00f3n \u00abde todos los grandes bancos\u00bb (70), de \u00abla siderurgia, la qu\u00edmica, la electr\u00f3nica, la aeron\u00e1utica, la industria nuclear, las industrias de armamento, el petr\u00f3leo, el autom\u00f3vil\u00bb. W.R. precisa expl\u00edcitamente: \u00abEsos sectores est\u00e1n ya intensamente monopolizados\u00bb (69).<\/p>\n<p>La socializaci\u00f3n de esos sectores ha de ir acompa\u00f1ada de una \u00ab<i>planificaci\u00f3n democr\u00e1tica<\/i>\u00bb (70) con la \u00ab<i>participaci\u00f3n activa de los ciudadanos en los asuntos p\u00fablicos<\/i>, dando su lugar a las asambleas elegidas y asegurando adem\u00e1s a los trabajadores y a sus organizaciones un poder de <i>control<\/i> y de <i>gesti\u00f3n<\/i> en el <i>dominio econ\u00f3mico<\/i>, social, cultural\u00bb (72).<\/p>\n<p>Se trata de un programa de construcci\u00f3n del socialismo por una clase obrera fuerte, que se sabe ya representante de toda la sociedad y titular realmente ella incluso de lo que fue progreso en las \u00abilusiones heroicas\u00bb de la revoluci\u00f3n burguesa. W.R. es muy claro y doctrinalmente seguro en esta cuesti\u00f3n: \u00abSi se considera que despu\u00e9s de la socializaci\u00f3n democr\u00e1tica de los monopolios m\u00e1s potentes subsistir\u00e1 un amplio sector privado, las medidas preconizadas no suprimir\u00edan toda explotaci\u00f3n capitalista. No constituir\u00edan a\u00fan por s\u00ed mismas la realizaci\u00f3n del socialismo; pero su aplicaci\u00f3n con el apoyo de las masas podr\u00eda crear las condiciones para abordar los problemas de la transformaci\u00f3n socialista de la sociedad.\u00bb (71)<\/p>\n<p>Todav\u00eda se podr\u00edan a\u00f1adir numerosos p\u00e1rrafos para probar que W.R. trata esta cuesti\u00f3n con toda la solidez necesaria (pese a algunas cuestiones de l\u00e9xico poco satisfactorias). Pero, aqu\u00ed como en otros puntos, la solidez de lo <i>dicho <\/i>no evita que queden cosas decisivas <i>por decir<\/i>: ninguna verdad parcial es dial\u00e9ctica, ninguna vale como an\u00e1lisis de una situaci\u00f3n concreta. En este caso, lo silenciado o no visto es esta consecuencia: que probablemente porque la gran burgues\u00eda monopolista e imperialista no pueda ya tolerar la realizaci\u00f3n de los ideales pol\u00edticos-sociales que sus antepasados formularon, precisamente porque los reprime ya hoy \u2013vaciando los parlamentos, eliminando el car\u00e1cter p\u00fablico de la toma de decisiones pol\u00edticas, etc.\u2013, precisamente por eso el renacimiento de la democracia pol\u00edtica en el nuevo marco de una democracia econ\u00f3mica presupone la destrucci\u00f3n del poder monopolista. La \u00abdemocracia avanzada\u00bb que propone el PCF es una fecunda v\u00eda hacia el socialismo, una versi\u00f3n del mejor an\u00e1lisis de la experiencia estaliniana hecho por los partidos comunistas. Pero no resuelve la cuesti\u00f3n del cambio cualitativo del poder. Para despu\u00e9s de ese punto cr\u00edtico del cambio ser\u00e1 una v\u00eda de construcci\u00f3n del socialismo muy superior a las conocidas (para pa\u00edses ya industrializados), pues ser\u00e1 recorrida por las masas a t\u00edtulo propio, no constre\u00f1idas por un poder paternal responsable de ellas. La \u00abdemocracia avanzada\u00bb del PCF es la v\u00eda de instauraci\u00f3n del socialismo por una clase obrera responsable de s\u00ed misma. Pero entonces es, simplemente, la forma de la dictadura del proletariado apta para pa\u00edses t\u00e9cnicamente adelantados.<\/p>\n<p>Lo curioso es que eso se desprende ya claramente de palabras del mismo W.R., precisamente por la solidez de su argumentaci\u00f3n. As\u00ed, por ejemplo, se lee en la p\u00e1gina 124 que \u00abese doble aspecto del nuevo poder pol\u00edtico de los trabajadores \u2013desarrollo continuo de la democracia para todos los trabajadores y el pueblo, y defensa de las conquistas sociales contra las antiguas clases explotadoras (que, como se ha visto, es el contenido real de la democracia avanzada\u00bb)\u2013, caracteriza lo que los fundadores del marxismo han llamado la \u201cdictadura del proletariado\u201d\u00bb. Hoy d\u00eda, en efecto, eso resulta claro, pero implica que el autor no ha tocado entonces siquiera el problema previo: la adquisici\u00f3n por parte de la clase obrera del poder necesario para implantar la \u00abdemocracia avanzada\u00bb, ante cuya mera probabilidad la gran burgues\u00eda recurrir\u00eda no a una guerra civil de \u00abespantajo\u00bb, sino a una guerra civil verdadera. \u00bfNo cuenta el mismo autor que la gran burgues\u00eda la estaba ya preparando en mayo, cuando no amenazaba la instauraci\u00f3n de ninguna \u00abdemocracia avanzada\u00bb? \u00bfC\u00f3mo no ver, entonces, que la movilizaci\u00f3n de aquella democracia cuyo sentido \u2013incluso meramente pol\u00edtico\u2013 era ya, como el mismo W.R. ha afirmado, incompatible con el desarrollo monopolista-imperialista, y cuyo contenido completo es el de la dictadura de un proletariado maduro en una sociedad avanzada, ha de provocar una reacci\u00f3n an\u00e1loga de la burgues\u00eda?<\/p>\n<p>No es que W.R. ignore, naturalmente, la posibilidad \u2013la probabilidad, incluso\u2013 de \u00abviolencias\u00bb de la gran burgues\u00eda. Lo dice precisamente al final de su exposici\u00f3n del programa de la \u00abdemocracia avanzada\u00bb (77). Pero lo deja todo en esa vaguedad de las \u00abviolencias\u00bb, e insiste en afirmar sin discriminaci\u00f3n que \u00abla democracia verdadera es una etapa en el camino del socialismo\u00bb (85). Lo cual es una verdad importante, pero ambigua. La democracia verdadera es una etapa del camino del socialismo porque \u2013seg\u00fan se puede ver hoy, con 50 a\u00f1os de experiencia acumulada\u2013 una edificaci\u00f3n burocr\u00e1tica del socialismo produce graves contradicciones desde el primer momento en las sociedades adelantadas (Rep\u00fablica Socialista de Checoslovaquia, Rep\u00fablica Democr\u00e1tica Alemana, por ejemplo) y amenaza con producirlas a la larga en sociedades que partieron de estadios hist\u00f3ricos m\u00e1s atrasados (URSS). Pero no porque sea una v\u00eda al poder capaz de instaurarse a s\u00ed misma; ni uno s\u00f3lo de los poderes socialistas existentes se ha constituido por esa v\u00eda. Todo parece, pues, indicar que la verdad seg\u00fan la cual \u00abla democracia verdadera es una etapa en el camino del socialismo\u00bb es una verdad ambigua por ser como tantas otras de este libro, una verdad parcial. La democracia burguesa inicial, la del siglo XIX en Francia, fue una etapa en la constituci\u00f3n generalizada del proletariado y, por lo tanto, una etapa del socialismo en sentido hist\u00f3rico. La \u00abdemocracia avanzada\u00bb del PCF, con su contenido econ\u00f3mico y pol\u00edtico, es la mejor v\u00eda al socialismo en un pa\u00eds adelantado y con un poder ya intencionalmente socialista. La suma de esos dos hechos determina quiz\u00e1s la ambig\u00fcedad, hace que el autor, pese a su clara percepci\u00f3n de la violencia burguesa, no parezca notar que entre una y otra democracia, o entre el vaciamiento actual de la que fue democracia burguesa y la democracia avanzada pol\u00edtica y econ\u00f3mica como v\u00eda al socialismo, est\u00e1 la cuesti\u00f3n del poder, en el terreno de la cual no hay \u00abespantajos\u00bb, sino la lucha sin medida de lo que muere con lo que nace.<\/p>\n<p>W.R. indica m\u00e1s de una vez con toda claridad que no ignora el otro lado de lo que m\u00e1s a menudo dice, que no ignora que el \u00abespantajo\u00bb puede no ser tal, sino lucha armada efectiva: \u00abQueda el hecho [dice] de que la v\u00eda pac\u00edfica es una posibilidad, no una certeza, y que, por lo tanto, habr\u00e1 que tener en cuenta las condiciones de cada momento\u00bb (98). Pero esa afirmaci\u00f3n de un lado <i>y<\/i> otro lado, en vez de un lado <i>con <\/i>el otro, opuestos dial\u00e9cticamente para descubrir el punto en el cual ha de producirse la superaci\u00f3n de la contradicci\u00f3n, se mantiene en la ambig\u00fcedad de las verdades parciales. A veces parece silencio puramente t\u00e1ctico y, como siempre le ocurre al tacticismo, completamente in\u00fatil. As\u00ed se podr\u00eda explicar el lamentable l\u00e9xico que veces usa el autor. Pero \u00bfa qu\u00e9 burgu\u00e9s le va a consolar el que W.R. llame \u00abnacionalizaciones\u00bb a la socializaci\u00f3n de la banca, etc.? \u00bfO qu\u00e9 sentido tiene decir que el PCF \u00abes el gran partido revolucionario de Francia en el buen sentido de la palabra\u00bb (132)? \u00bfCu\u00e1l es el mal sentido de la palabra \u00abrevolucionario\u00bb?<\/p>\n<p>El PCF y otros importantes partidos comunistas de pa\u00edses capitalistas adelantados han dado de s\u00ed, adem\u00e1s de una eficaz lucha que ha permitido convertir el socialismo militante en un movimiento de masas, una fecunda definici\u00f3n, cuyo sentido no parecen a veces apreciar del todo, del contenido de la dictadura de un proletariado moderno, culturalmente due\u00f1o de la producci\u00f3n industrial contempor\u00e1nea<sup>1<\/sup>.<\/p>\n<p>Por esa misma riqueza de su aportaci\u00f3n han de esforzarse por superar las ambig\u00fcedades que a\u00fan presenta su pol\u00edtica y los asideros que ella ofrece a un tacticismo in\u00fatil.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>Notas<br \/>\n<\/b><\/span><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>1<\/sup>\u00a0Esa definici\u00f3n, por el modo como aclara una espec\u00edfica perspectiva socialista, ha sido tambi\u00e9n muy \u00fatil para la difusi\u00f3n de las ideas del socialismo y de este modo, por lo tanto, para la misma lucha por el poder. Pero esto es un efecto secundario respecto de su significaci\u00f3n principal.<\/span><\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VO<\/a><a href=\"#INDICE\">LVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"6\"><\/a> <b>7. Anotaciones de lectura<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Complementariamente, anotaciones de lectura del libro de Waldeckt Rochet (pueden consultarse en BFEEUB), un texto, no escrito para su publicaci\u00f3n, en el que Sacrist\u00e1n escribe a \u2018calz\u00f3n bajado\u2019. Tambi\u00e9n en torno a otros ensayos sobre Mayo del 68.<\/span><\/p>\n<p>1. Lenguaje asqueroso: \u00ab(\u2026) la jeunesse ardente et g\u00e9n\u00e9reuse (\u2026)\u00bb (7).<\/p>\n<p>2. Cap\u00edtulo I. Las ense\u00f1anzas de mayo-junio de 1968.<br \/>\n\u00abLa causa de la huelga, sin precedentes por su amplitud, que se desarroll\u00f3 en mayo-junio de 1968 no es nada misterioso: es la pol\u00edtica del poder desde hace diez a\u00f1os. Es la indiferencia c\u00ednica de los medios dirigentes a las necesidades m\u00e1s urgentes de los trabajadores y la confiscaci\u00f3n de todos los frutos del progreso cient\u00edfico y t\u00e9cnico por la oligarqu\u00eda. Y la clase obrera no hab\u00eda esperado los acontecimientos del Quartier Latin para mostrar su descontento. \u00bfEs necesario recordar la huelga de 35 d\u00edas de los mineros en 1963? \u00bfHabr\u00e1 que evocar las grandes jornadas de 1967, las del 1 de febrero, 17 de mayo, 13 de diciembre o la significativa fuerza de la manifestaci\u00f3n de la CGT el 1\u00ba de mayo de 1958?\u00bb. (11)<\/p>\n<p>Utilizaci\u00f3n indecente de una verdad. Es verdad que la fuerza es la clase obrera, y que la ten\u00eda, por ejemplo m\u00e1s destacado, el 1\u00ba de mayo de 1968. Pero no es verdad que sea lo mismo: porque en los d\u00edas siguientes, gracias al Quartier Latin, la cualidad era otra: no unos cientos de miles de mineros, sino m\u00e1s de ocho millones de trabajadores de todas las categor\u00edas.<\/p>\n<p>3. \u00abUna vez recordadas brevemente, de todos modos, es que la potente huelga de solidaridad con los estudiantes v\u00edctimas de la represi\u00f3n, desencadenada por iniciativa de la CGT el 13 de mayo de 1968, y las grandes manifestaciones populares que la acompa\u00f1aron, dieron a los trabajadores una consciencia aguda de su fuerza y de sus posibilidades de lucha.\u00bb (12)<\/p>\n<p>Ante este veraz reconocimiento, muy exacto, adem\u00e1s, en su formulaci\u00f3n, toma otras dimensiones la anterior formulaci\u00f3n repugnante: se trata solo del paternalismo propagand\u00edstico: cargar las tintas de la media verdad t\u00e1cticamente en primer plano. Con eso no se puede ya hacer pol\u00edtica.<\/p>\n<p>4. \u00abLos comunistas han servido bien a los intereses y aspiraciones de los trabajadores. Algunos afirmaron que el Partido Comunista hab\u00eda ralentizado el movimiento. No era cierto. Por el contrario, al rechazar las soluciones aventureras que no pod\u00edan contar con el apoyo de las masas, el PC contribuy\u00f3 a dar al movimiento su m\u00e1ximo poder\u00bb (17).<\/p>\n<p>Hay que admitir que creen eso, pues es su pol\u00edtica. Pero, \u00bfobjetivamente? M\u00e1s bien ocurre que una pol\u00edtica tiene sus implicaciones. Un anterior an\u00e1lisis puede haberles probado que era as\u00ed, que tal era la situaci\u00f3n de las masas. Eso ha hecho desarrollar otra pol\u00edtica. Esta pol\u00edtica impide reaccionar en seguida a un cambio brusco de la situaci\u00f3n. Si hubiera habido un buen equipo militar del PCF (no la necedad de los adoquines de los estudiantes), \u00bfno habr\u00eda habido masas suficientes?<\/p>\n<p>5. \u00ab[\u2026] En resumen -y esta es una lecci\u00f3n esencial-, lo que ha faltado en mayo-junio para terminar con el poder gaullista en tanto que poder de los monopolios ha sido ante todo la existencia de un acuerdo s\u00f3lido que comprendiera no solo los partidos de la izquierda, sino tambi\u00e9n las grandes organizaciones sindicales, sobre la base de un programa com\u00fan; es decir, la existencia de una verdadera alianza de combate entre la clase obrera y las capas sociales progresistas y antimonopolistas de las ciudades y del campo.<\/p>\n<p>Eso quiere decir que si las propuestas de acci\u00f3n com\u00fan del Partido Comunista franc\u00e9s hubieran sido tomadas en consideraci\u00f3n, habr\u00edamos podido tener en el plano pol\u00edtico una salida diferente de la que hemos conocido.\u00bb (20\/21)<\/p>\n<p>Todo esto es seguramente verdad. Pero se olvida de una consecuencia: no parece posible conseguir la alianza del pueblo negociando con t\u00edos que no quieren m\u00e1s que hundirle.<\/p>\n<p>6. \u00abSer revolucionario no es conducir la clase obrera a la derrota lanz\u00e1ndola con ligereza a acciones aventureras sin tener en cuenta la verdadera correlaci\u00f3n de fuerzas.\u00bb (22)<\/p>\n<p>Este es el tema decisivo. El cita a Massu (21)<\/p>\n<p>7. \u00abEl poder hab\u00eda fijado el plan de provocar a los trabajadores en huelga, de empujarlos a reaccionar violentamente a sus provocaciones y, por \u00faltimo, arrastrar el movimiento obrero, y dentro de \u00e9l a nuestro partido comunista, a un enfrentamiento violento, sangriento, con su polic\u00eda y con su ej\u00e9rcito. La gran burgues\u00eda reaccionaria habr\u00eda podido romper de este modo para mucho tiempo la lucha de la clase obrera, liquidar lo que queda de las libertades democr\u00e1ticas, instaurar en el pa\u00eds una dictadura militar.<\/p>\n<p>Tenemos todas las razones para estimar que una operaci\u00f3n de este tipo -mucho m\u00e1s que la preparaci\u00f3n de simples fichas de propaganda anticomunista- fue el objeto de los promotores de la campa\u00f1a anticomunista decidida en el Congreso de Lille de la UNR [Uni\u00f3n para la Nueva Rep\u00fablica] a finales de 1967\u00bb (23)<\/p>\n<p>Esto es muy importante. No repetir marzo. Pero tiene sus implicaciones problem\u00e1ticas. Pues supone oleada fascista, por dificultades del capitalismo. Entonces no hay que seguir siendo triunfalistas.<\/p>\n<p>8. \u00abNo hemos querido que la clase obrera francesa sufriera de nuevo la suerte tr\u00e1gica que corri\u00f3 durante las jornadas de junio de 1848, ni que su canto de lucha se transformara en el \u201cf\u00fanebre solo\u201d con el que termin\u00f3 la Comuna de Par\u00eds.\u00bb (24)<\/p>\n<p>Muy valiente.<\/p>\n<p>9. \u00abEsta concepci\u00f3n de la lucha de masas se basa para nosotros en razones de principio que nuestro partido ha desarrollado a menudo y que Engels evocaba con unas palabras de admirable actualidad (\u2026) Precisamente porque ese trabajo [de preparaci\u00f3n de la clase obrera] hab\u00eda sido desarrollado con cierto \u00e9xito durante el \u00faltimo per\u00edodo, los nombres de la gran burgues\u00eda situados en el poder han intentado dar un golpe que frenara el ascenso del movimiento obrero y democr\u00e1tico.<\/p>\n<p>Lo han intentado haci\u00e9ndole caer en la trampa de la aventura o intentando aislarle de ciertas capas de la poblaci\u00f3n sensible a una propaganda gaullista que utiliza sin pudir el \u00e9pouvantail [espantap\u00e1jaros] del caos y de la guerra civil.\u00bb (26)<\/p>\n<p>Aqu\u00ed, al final de su argumentaci\u00f3n m\u00e1s seria, se aprecia su mayor debilidad: que eso no es un \u00e9pouvantail, y que no se ve garant\u00eda contra esa operaci\u00f3n del enemigo siguiendo la actual pol\u00edtica. Tema de la putrefacci\u00f3n.<\/p>\n<p>El equ\u00edvoco de la confusi\u00f3n entre la democracia econ\u00f3mica y pol\u00edtica y la posibilidad del paso pac\u00edfico a ella.<\/p>\n<p><b>Cap\u00edtulo II. Francia necesita renovaci\u00f3n.<\/b><\/p>\n<p>10. Ausencia de an\u00e1lisis marxista de la cuesti\u00f3n de los monopolios y la peque\u00f1a empresa burguesa (41). Pura pol\u00edtica.<\/p>\n<p>11. Tratamiento del problema de los intelectuales como si no los hubiera revolucionarios, solo progresistas (51-55).<\/p>\n<p>12. \u00abNuestro programa por una democracia avanzada. En el orden pol\u00edtico, el programa m\u00ednimo del PC por una democracia avanzada tiene como objetivo restablecer claramente la soberan\u00eda nacional [*]. Comporta la participaci\u00f3n activa de los ciudadanos en los asuntos p\u00fablicos [**], dando su lugar a las asambleas elegidas y asegurando adem\u00e1s a los trabajadores y a sus organizaciones un poder de <i>control<\/i> y de <i>gesti\u00f3n<\/i> en el dominio econ\u00f3mico, social, cultural.<\/p>\n<p>Nuestro programa prev\u00e9 la abrogaci\u00f3n de las disposiciones de la Constituci\u00f3n actual que establecen el poder personal (\u2026)<\/p>\n<p>Una asamblea nacional elegida por sufragio universal tendr\u00eda la tarea de hacer las leyes y controlar el gobierno (\u2026)\u00bb (72).<\/p>\n<p>(*) Horroroso que empiece por ah\u00ed.<\/p>\n<p>(**) Y eso es ya incompatible con lo que existe, hombre.<\/p>\n<p>En este contexto habla de lo malo que es el sistema electoral franc\u00e9s actual (74). Ya lo pod\u00eda haber dicho en mayo.<\/p>\n<p>13. Y al final de esta exposici\u00f3n dice que hay que esperarse violencias de la gran burgues\u00eda (77). Pues entonces, hombre.<\/p>\n<p>14. \u00ab[\u2026] Ciertamente, por amplia que pueda llegar a ser bajo la presi\u00f3n de las masas populares y gracias a las conquistas arrancadas por su lucha contra el capitalismo, la democracia no contiene nunca en s\u00ed misma el socialismo. Las experiencias que hemos vivido en el curso de los dos \u00faltimos decenios y particularmente al d\u00eda siguiente de la liberaci\u00f3n de Francia son instructivas a este respecto. Esas experiencia muestran que los \u00e9xitos conseguidos por la democracia en r\u00e9gimen capitalista bajo la presi\u00f3n de la lucha de masas no son ni definitivos ni irreversibles, que no hay evoluci\u00f3n paulatina del capitalismo al socialismo por medio de reformas, por importantes que estas sean. Esas experiencias prueban que mientras existe el poder del capital no est\u00e1 garantizado ning\u00fan progreso de la clase obrera y de las masas trabajadoras, ninguna ampliaci\u00f3n de la democracia, si no est\u00e1 defendida por un poderosos movimiento popular [*] constantemente en guardia, y si ese movimiento no tiende a limitar, y a destruir luego, todos los privilegios de la gran burgues\u00eda\u00bb (78\/79)<\/p>\n<p>(*) Ilusiones, a pesar de todo.<\/p>\n<p>Rehacer esta cuesti\u00f3n es rehacer el n\u00facleo de todo.<\/p>\n<p>An\u00e1logamente decisivo es el paso siguiente, tambi\u00e9n lleno de verdades con una sola falsedad: el olvido de que el choque, presupuesta esa concepci\u00f3n, se producir\u00e1<i> al principio,<\/i> y no al final:<br \/>\n\u00abEl PSU, cuyas concepciones reformistas sse disimulan bajo un l\u00e9xico izquierdista, afirma que fijar como objetivo de los trabajadores la conquista de una democracia avanzada es un error, y que solo es v\u00e1lida la alternativa socialista.<\/p>\n<p><i>El doble error del PSU es aqu\u00ed oponer la lucha por la democracia a la lucha por el socialismo y no tener en cuenta la correlaci\u00f3n actual de fuerzas en el plano pol\u00edtico.<\/i><\/p>\n<p><i>La lucha contra el poder de los monopolios y por la conquista de una democracia avanzada es una etapa intermedia, una transici\u00f3n necesaria en el combate general por el socialismo<\/i>.<\/p>\n<p>Realizando reformas antimonopolistas profundas que tengan como resultado el reforzamiento de las posiciones de la clase obrera y la debilitaci\u00f3n de las del gran capital se conseguir\u00e1 reunir fuerzas nuevas en la lucha por la democracia socialista.<\/p>\n<p><i>En el curso de esa lucha<\/i> -dice la Declaraci\u00f3n de 1960- <i>las msas se preparan y se crean las condiciones de los combates decisivos para derribar el capitalismo, paa que triunfe la revoluci\u00f3n socialista.<\/i><\/p>\n<p>Por lo tanto, rechazar la lucha por una democracia avanzada -como lo hace el PSU- no es ir m\u00e1s deprisa al socialismo, sino volverse de espaldas a \u00e9l.<\/p>\n<p>En cambio, luchando por una democracia avanzada, el Partido comunista lucha del modo m\u00e1s eficaz por la instauraci\u00f3n de una Francia socialista.\u00bb (83)<\/p>\n<p>15. \u00abAcabamos de comprobar que la democracia verdadera es una etapa en el camino del socialismo\u00bb (85)<\/p>\n<p>De acuerdo, pero hay que precisar c\u00f3mo. Lo es porque a) donde no se ha hecho as\u00ed el socialismo, se ha acabado en burocratismo tras el final de las ilsuiones heroicas. b) No porque eso sea una v\u00eda al poder. c) Lo es tambi\u00e9n hist\u00f3rico-econ\u00f3micamente (pero respecto del pasado). Y en Europa. Y ello tanto por el desarrollo del capital cuanto por el de las masas (concentraciones respectivas).<\/p>\n<p>16. \u00abPero, \u00bfha de actuarse obligatoriamente esa revoluci\u00f3n en la forma de un enfrentamiento militar, de una guerra civil entre las fuerzas opuestas? Esta imagen catastr\u00f3fica de la revoluci\u00f3n socialista sirve perfectamente los intereses y los c\u00e1lculos de los adversarios del progreso, pero no expresa las opiniones de los comunistas.\u00bb (96)<\/p>\n<p>Cura.<\/p>\n<p>17. \u00abQueda el hecho de que la v\u00eda pac\u00edfica es una posibilidad, no una certeza, y que, por lo tanto, habr\u00e1 que tener en cuenta las condiciones de cada momento.\u00bb (98)<\/p>\n<p><i>Si vis pacem, para bellum<\/i>. Y estos preparan una paz insegura.<\/p>\n<p>18. \u00abEse doble aspecto del nuevo poder pol\u00edtico de los trabajadores -desarrollo continuo de la democracia para todos los trabajadores y el pueblo, y defensa de las conquistas sociales contra las antiguas clases explotadoras- caracteriza lo que los fundadores del marxismo han llamado la \u2018dictadura del proletariado\u2019\u00bb (124)<\/p>\n<p>Luego ella es la democracia pol\u00edtica y econ\u00f3mica. Esta es una nueva comprensi\u00f3n de la dictadura del proletariado.<\/p>\n<p>19. \u00abPor eso el PCF es el gran partido revolucionario de Francia en el buen sentido de la palabra\u00bb (132)<\/p>\n<p>\u00bf?<\/p>\n<p>20. Interviene en Althusser-Garaudy, 163.<\/p>\n<p><b>Ren\u00e9 Andrieu,<\/b><i><b> Les<\/b><\/i><em><i><b> communistes et la r\u00e9volution<\/b><\/i><\/em><em><b>, <\/b><\/em><b>Par<\/b><b>\u00ed<\/b><b>s, Julliard, 1968.<\/b><\/p>\n<p>1. \u00abPara elegir un diputado comunista es necesario obtener de media unos 35 mil votos. Para un diputado gaullista es suficiente con 27 mil votos.\u00bb (79)<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 fuisteis a esas elecciones?<\/p>\n<p>2. Tras hablar de la nueva importancia de los intelectuales, pasa a estimar el estado de la alianza con la clase obrera. Dice que no se ha logrado, por dos cosas: porque el movimiento estudiantil no era la mayor\u00eda, y porque tampoco la minor\u00eda revolucionaria se ha unido de verdad. (87)<\/p>\n<p>3. Luego da una enumeraci\u00f3n muy detallada de los aduladores de los estudiantes: Pompidou, Jacques Chaban-Delmas,\u2026<\/p>\n<p>4. El cap\u00edtulo III, \u00abA las barricadas\u2026\u00bb, est\u00e1 dedicado a mostrar que el movimiento, en su fase barricadera, sirvi\u00f3 objetivamente al poder, y acaso fue provocado. La argumentaci\u00f3n no es vac\u00eda. Recoge una declaraci\u00f3n del prefecto de polic\u00eda de Par\u00eds (94). Y reproduce la declaraci\u00f3n de Jaboc y Monod el 12, tras las manifestaciones del 11.<\/p>\n<p>Lo que olvidan estos cient\u00edficos, igual que Andrieu, es la relaci\u00f3n del progre Gapon en 1905.<\/p>\n<p>5. En el cap\u00edtulo II de la 3\u00aa parte -\u00ab\u00bfLos comunistas contra la revoluci\u00f3n?\u00bb- trata el tema con la misma teor\u00eda. Primero desenmascaramiento de los contrincantes, luego discusi\u00f3n de fondo. Lo primero est\u00e1 hecho con gracia, recordando que, a partir de Sartre, han acusado al PCF de connivencia con el gaullismo auxiliares de este como Lecanuet y Fontanet (166). Tambi\u00e9n el an\u00e1lisis del \u00abizquierdismo\u00bb de Eug\u00e8ne Descamps, el dirigente de la CFDT, cuyo [ilegible] le desenmascar\u00f3 como puro derechismo, es concluyente (168). Pero quiz\u00e1 el argumento m\u00e1s acertado sea este: \u00abEs el PSU quien ha lanzado en el mes de mayo de 1968 la palabra orden&#8230;\u00bb (179). Tambi\u00e9n tiene inter\u00e9s pol\u00e9mico la siguiente revisi\u00f3n de argumentaciones de [ilegible]. Este hab\u00eda declarado al Nouvel Observateur del 30\/V\/1968: \u00abel movimiento estudiantil y el movimiento obrero son dos movimientos absolutamente espont\u00e1neos\u2026\u00bb (188).<\/p>\n<p>En cuanto a la tesis sobre el fondo, nada despreciable, su insuficiencia es clara y, en un punto, resulta muy peligrosa para la capacidad de lucha de la clase obrera: \u00abPero no es cierto que el poder estuviera vacante, que el Estado estuviera degradado y tampoco es cierto que las elecciones hayan demostrado que los nueve millones de huelguistas\u2026\u00bb (170-171)<\/p>\n<p>6. El cap\u00edtulo IV de esta tercera parte y \u00faltimo del libro trata de \u00abLa voix fran\u00e7aise ou socialisme\u00bb. A pesar de ser demasiado pobre, tiene unos cuantos casos intermedios. Para empezar, ese \u00abou\u00bb socialisme. Luego informaci\u00f3n acerca del programa del PCF (248, n).<\/p>\n<p>7. Pero este cap\u00edtulo tiene tambi\u00e9n algunos de los m\u00e1s feos rasgos intelectuales (231). Y en la p. 244 hace que el 95% de los ateniense fueran esclavos.<\/p>\n<p>8. Notable, discutible, pero no recusable, sino competable con teor\u00eda, moralidad y cultura, es la idea pol\u00edtica pura de llamar \u00abderechos nuevos\u00bb a los derechos democr\u00e1ticos ampliados y con contenido real (247).<\/p>\n<p><b>Jean FERNIOT, <\/b><em><i><b>Mort d&#8217;une r\u00e9volution: la gauche de Mai<\/b><\/i><\/em><i><b>.<\/b><\/i><b> Deno\u00ebl, Paris 1968.<\/b><\/p>\n<p>1. Estudiantes en Francia: 1958, 170.000; 1968: 600.000.<\/p>\n<p>2. Pese a su anticomunismo furioso, \u00e9l mismo da argumentos en apoyo de la conducta del PCF:<\/p>\n<p>. La situaci\u00f3n de \u00absalvador\u00bb (de la burgues\u00eda) de Mend\u00e8s (115)<\/p>\n<p>. Terror de los campesinos (117).<\/p>\n<p>3. En 1955 cada obrero Renault hac\u00eda cinco coches por a\u00f1o. Hoy 12 (122\/123), de Aim\u00e9 [ilegible], CGT.<\/p>\n<p>4. El 7 de junio 68, UNEF y CFDT juntos no consiguieron reunir m\u00e1s de 5.000 personas para una manifestaci\u00f3n (167).<\/p>\n<p>5. Raymond Aron, <i>La r\u00e9volution introuvable: R\u00e9flexions sur les \u00e9v\u00e9nements de mai,<\/i> Fayard.<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Henri Lefebvre, <\/b><i><b>L\u00b4irruption. De Nanterre au sommet,<\/b><\/i><b> Editions Antropos, Paris.<\/b><\/p>\n<p>1. El entusiasmo col\u00e9rico con que se r\u00ede del \u00abfinal de las ideolog\u00edas\u00bb en las primeras p\u00e1ginas es verdaderamente la venganza del viejo hechicero.<\/p>\n<p>2. En la p\u00e1gina anterior (p. 18) recuerda acertadamente que Marx no ha hecho s\u00f3lo cr\u00edtica de la filosof\u00eda, sino tambi\u00e9n de la ciencia (cr\u00edtica, al menos, de la econom\u00eda pol\u00edtica).<\/p>\n<p>3. \u00abEn el edificio de una sociedad, hay una base (divisi\u00f3n social y t\u00e9cnica del trabajo), la estructura (relaciones de producci\u00f3n y de propiedad), la supraestructura (instituciones e ideolog\u00edas)\u00bb (p. 19).<\/p>\n<p>Me parece muy mal: a) la divisi\u00f3n base\/ sobreestructura. b) La ideologizaci\u00f3n de toda sobreestructura (ciencia, poes\u00eda).<\/p>\n<p>4. \u00abLa base, y sus transformaciones, condici\u00f3n necesaria, no suficiente, del cambio revolucionario\u00bb (p. 40).<\/p>\n<p>Es claro que esto es consecuencia de un an\u00e1lisis incluso est\u00e1tico de las relaciones de mera fundamentaci\u00f3n de la sobreestructura por la base.<\/p>\n<p>5. p. 46. Por justificado que est\u00e9 el temor, esto es el ideologismo de la ignorancia.<\/p>\n<p>6. pp. 47-48. Aparte de la falsedad literal (pues, por ejemplo, el muy limitado conocimiento fotoqu\u00edmico es fuerza productiva), el alegato, aun reflejando una lejana verdad, es casi una defensa gremial. No hay conocimiento \u00abtotal\u00bb no hecho con elementos. Salvo puro ideologismo e intuicionismo.<\/p>\n<p>7. Buena observaci\u00f3n: el movimiento de mayo se ha lanzado sobre el vac\u00edo de intuiciones, ideolog\u00eda y vida pol\u00edtica producido por el actual estado, en su despolitizaci\u00f3n de la sociedad civil (pp. 56-58).<\/p>\n<p>8. En el di\u00e1logo entre \u2018A\u2019 -el joven de mayo- y \u2018B\u2019, \u00abpersonaje m\u00e1s positivo\u00bb -Lefebvre mismo- hay un paso revelador del ideologismo anacr\u00f3nico, camuflado tras la palabra \u00abteor\u00eda\u00bb (p. 69)<\/p>\n<p>9. p. 86. Aparte de la repugnante ret\u00f3rica de las inversiones, la capacidad filos\u00f3fica permite aproximaciones interesantes incluso a la ignorancia. No sabe que lo que ha permitido esa noci\u00f3n amplia de la probabilidad ha sido el an\u00e1lisis l\u00f3gico formal. Pero se da cuenta de que hay una relaci\u00f3n entre probabilidad y dial\u00e9ctica. Lo grotesco es que, tal como escribe y a prop\u00f3sito del tema&#8230;, est\u00e1 entendiendo por \u2018l\u00f3gica dial\u00e9ctica\u2019 una intervenci\u00f3n de la voluntad.<\/p>\n<p>10. El siguiente texto es caracter\u00edstico de la impudicia de los pont\u00edfices, que en su vida han conseguido una mejora de conocimiento ni contribuido a su consecuci\u00f3n, y la victoria de cuyo resentimiento -resentimiento con la ciencia que ignoran y con las organizaciones obreras, partidos y sindicatos, de cuya realidad de clase ellos carecen- significar\u00eda la vuelta a un oscurantismo de contrarreforma (p. 122). Est\u00e1 muy bien criticar la ideolog\u00eda. Pero no para ofrecer otra (\u00abel saber global\u00bb), en vez de reconocer que lo que rellena los huecos no es conocimiento y s\u00f3lo puede ser proyecto racional.<\/p>\n<p>11. p.140. Conceptos de estado y sociedad civil tan vagos que me parecen invertir la situaci\u00f3n. La verdad es que el estado -el ej\u00e9rcito sobre todo- ha quedado intacto. Minada est\u00e1 la sociedad civil.<\/p>\n<p>12. p. 148. La ret\u00f3rica en lugar del pensamiento: discurso sobre la Universidad basado, sin argumentaci\u00f3n, en que su esencia ser\u00eda la universalidad (p. 148 s).<\/p>\n<p>13. A prop\u00f3sito de una comparaci\u00f3n entre capital y saber, apela a los tres niveles o dimensiones de la actividad productiva (p. 162). La divisi\u00f3n es -lo sepa \u00e9l o no- isom\u00f3rfica de sus tres base-estructura-supraestructura. A pesar de ello p. 163. Ancha logomaquia, por etimologismo de <i>\u00fcberbung<\/i>. Tanta logomaquia como la que sigue, importa por el uso de \u2018de\u2019 (p. 164)<br \/>\n\u00bfPor qu\u00e9 no admitir la evidencia de que el conocimiento <i>de<\/i> una clase es tambi\u00e9n conocimiento? Ese \u2018<i>de<\/i>\u2019 significa tambi\u00e9n \u00ab<i>por<\/i>\u00bb. Su tesis es, en realidad, reparable, s\u00f3lo que terminol\u00f3gicamente presa en prejuicios. Pero \u00abterminol\u00f3gicamente presa\u00bb quiere realmente decir muy esclava.<\/p>\n<ol start=\"14\">\n<li>Tras frases ret\u00f3ricas m\u00edtico-ut\u00f3picas acerca del nuevo saber, escribe una verdad importante (p. 171).<\/li>\n<\/ol>\n<p>15. Rid\u00edcula propuesta final de la sociedad urbana como problema central del nuevo conocimiento. Este hombre no se ha asombrado nunca de nada, no es cient\u00edfico ni fil\u00f3sofo, sino pont\u00edfice, como cualquier escol\u00e1stico (pp. 174-175).<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>Club Jean Moulin, <i>Que faire de la r\u00e9volution de mai<\/i>, Paris, Seuil, 1968.<\/b><\/p>\n<p>1. Una lista de lo protestado (p. 3, p. 10). La enumeraci\u00f3n, salvo en la ambig\u00fcedad de \u2018oligarqu\u00eda\u2019, ha sido cuidadosa: no ha dado base a marxismo. De aqu\u00ed pasa a redondear el programa ideol\u00f3gico escrito.<\/p>\n<p>2. p. 11. No hay duda de que tambi\u00e9n en r\u00e9gimen socialista se da eso. Pero son [ilegible], como lo prueba su origen totalmente pre-socialista, seg\u00fan la enumeraci\u00f3n del autor mismo. La trampa ideol\u00f3gica se manifiesta en el hecho de que, aun en el caso de que la afirmaci\u00f3n del autor fuera correcta, eso no excluir\u00eda el estudio diferenciado del problema para el sistema capitalista y el socialista.<\/p>\n<p>3. [La econom\u00eda]. Este deber\u00eda ser el cap\u00edtulo de m\u00e1s escamoteamientos. Pero da s\u00f3lo medidas t\u00e9cnicas democratizadoras.<br \/>\n4. p. 33. El \u00abrazonamiento\u00bb es falso, porque una empresa \u00absocializada\u00bb en r\u00e9gimen capitalista es simplemente una empresa capitalista estatalizada. Pero el asunto es a la vez serio y correcto: pues socializada est\u00e1 ya la producci\u00f3n <i>en el capitalismo<\/i>, cosa que Marx sab\u00eda muy bien. Y en el \u00absocialismo\u00bb existente se puede haber eliminado la propiedad privada sin haber eliminado la privaticidad del poder, sin haber llegado a un poder propiamente socialista en la f\u00e1brica y en el estado. Presupuesto de \u00e9ste es, desde luego, lo que el capitalista no puede dar: la supresi\u00f3n de la privaticidad b\u00e1sica, la de la propiedad.<\/p>\n<p>5. [L&#8217;ORTF]. Tiene una buena refutaci\u00f3n de la direcci\u00f3n tripartita: gobierno, parlamento, \u00abusuarios\u00bb. Refuta muy bien la idea de los usuarios. Da la siguiente f\u00f3rmula, que siempre me ha resultado importante, como independizaci\u00f3n de un cuarto poder, que pudiera resultar tan siniestro como el de los otros tres (p. 48). Base: un consejo racional de 50-60 miembros; a) parlamentarios; b) representantes del personal; c) sindicalistas obreros, patronos, agricultores; d) personalidades cooptadas; e) organismos y asociaciones culturales \u2192 Consejo de Administraci\u00f3n (\u2192 Derecho general) \u2192 tres hombres buenos.<\/p>\n<p>6. La Universidad. Cinco puntos. Autonom\u00eda universitaria, con eliminaci\u00f3n de los poderes feudales internos a cada universidad (pp. 62-63). Concurrencia entre varias universidades, de 20.000-25.000 estudiantes m\u00e1ximo (p. 63). Paritaria gesti\u00f3n (p. 64). Fuera mandarinatos: supresi\u00f3n super-doctorados. Recuperaci\u00f3n ayudantes (pp. 64-65). Transformaci\u00f3n de relaciones pedag\u00f3gicas. Curriculum libre (pp. 65-66).<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>Jean F., <i>Mort d\u00b4une r\u00e9volution. La gauche de Mai<\/i>, Paris, 1968.<\/b><\/p>\n<p>1. Pese a su anticomunismo furioso, \u00e9l mismo da argumentos en apoyo de la conducta del PCF: a) la situaci\u00f3n de \u00absalvador\u00bb (de la burgues\u00eda) de Mend\u00e8s (p.115); b) temor de los campesinos (p.117).<\/p>\n<p>2. En 1955, cada obrero Renault hac\u00eda 5 coches por a\u00f1o. Hoy 12 (pp. 122-123), de Aim\u00e9 Albalur, CGT.<\/p>\n<p>3. El 7 de junio 68, UNEF y CFDT juntos no consiguieron reunir m\u00e1s de 5.000 personas para una manifestaci\u00f3n (p. 167).<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>Alain Touraine, <\/b><i><b>Le Mouvement de Mai ou le communisme utopique<\/b><\/i><b>, 1968.<\/b><\/p>\n<p>1. Presenta su tesis b\u00e1sica, radicalmente anti-marcusiana, pese a los <i>coups de chapeau<\/i> a H.M., de que el movimiento es el anuncio de (la futura) lucha de clases entre la (futura) clase dominante tecnocr\u00e1tica y la futura clase dominada y productiva de los t\u00e9cnicos, cient\u00edficos y profesionales.<\/p>\n<p>2. p. 13. En otras formulaciones no se trata a\u00fan de \u00ab<em>notre<\/em>\u00bb <em>soci\u00e9t\u00e9<\/em>. En esto hay una constante ambig\u00fcedad, probablemente en funci\u00f3n anticomunista.<\/p>\n<p>3. \u00ab[&#8230;] en la sociedad anterior, en la sociedad propiamente capitalista.\u00bb (p. 14)<\/p>\n<p>La ambig\u00fcedad estriba en que el \u00ab<em>proprement<\/em>\u00bb no tiene valor alguno, es solo cobertura de sus fines ideol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>En la misma p\u00e1gina se pueden encontrar formulaciones ya sin ese matiz, as\u00ed como la alusi\u00f3n de que&#8230; (pp. 14-15). Aunque sea al principio del libro, se trata de una de las formulaciones globales m\u00e1s completas de su tesis. En realidad, Touraine, como si estuviera celoso de Galbraith por haber inventado \u00e9ste el t\u00e9rmino \u00ab<em>technostructure<\/em>\u00bb, que Touraine se ver\u00e1 obligado a utilizar, pretende ponerse m\u00e1s all\u00e1 del <i>New Industrial State<\/i>, teorizando la futura contrastaci\u00f3n b\u00e1sica de este.<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, precisamente en estas p\u00e1ginas, ahora que caigo, est\u00e1n las afirmaciones sociol\u00f3gicas fundamentales del libro, las cuales no son sino la tradici\u00f3n de Galbraith.<\/p>\n<p>4. p. 16. A lo que hay decir que la distinci\u00f3n a rajatbla es cosa de ellos, que les permite luego estos juegos de manos, y tambi\u00e9n hay que a\u00f1adir que el movimiento obrero habr\u00eda debido saberlo siempre y pr\u00e1cticamente, no solo en la teor\u00eda. \u00abEl que llamamos tecn\u00f3crata no es t\u00e9cnico\u00bb (16). Tras esta important\u00edsima afirmaci\u00f3n, distingue su tesis de la \u00abid\u00e9ologie dite technocratique\u00bb. La importancia estriba en que plantea (no \u00e9l, que lo calla) la cuesti\u00f3n de por qu\u00e9 tienen ese poder \u00abtechnocratique\u00bb gentes que no son t\u00e9cnicos: \u00bfqui\u00e9n les da ese poder? (16).<\/p>\n<p>5. Su tesis le da un punto de inter\u00e9s, la \u00abexplicaci\u00f3n\u00bb del por qu\u00e9 se profundiza y agudiza el conflicto en la Universidad. Es verdad que habr\u00e1 que quitar especulaci\u00f3n a todo esto. Touraine convierte datos fr\u00edos en teor\u00eda especulativa (16-17). Muchas cosas: 1\u00ba. La asonada oreja de la finalidad ideol\u00f3gica. Pero 2\u00ba, algunos datos dignos de tener en cuenta: la importancia social de la educaci\u00f3n, dada la importancia cient\u00edfica; la analog\u00eda de los problemas internos de las fuerzas productivas en el capitalismo igual que en el socialismo.<\/p>\n<p>La intenci\u00f3n ideol\u00f3gica est\u00e1 en la exageraci\u00f3n y en la abyecta mala fe con la cual resuelve que ya la misma Francia est\u00e1 en sociedad tecnol\u00f3gica sin esperar m\u00e1s futuro. Id\u00e9ntica funci\u00f3n ideol\u00f3gica tiene la [ilegible] frase, de esta misma p\u00e1gina, \u00ables capitalistes du XIX si\u00e8cle\u00bb.<\/p>\n<p>6. \u00abLos estudiantes alemanes, franceses e italianos se sienten solidarios con el Vietnam en guerra\u2026\u00bb (19).<\/p>\n<p>Y a Theodore Roosevelt y el viejo Krupp que los parta un rayo, \u00bfeh?, por no hablar ya de los burgueses italianos de las guerras africanas. Grotesco.<\/p>\n<p>7. \u00abLa conciencia de la explotaci\u00f3n es reemplazada por la conciencia de la represi\u00f3n y la alienaci\u00f3n. El hombre se siente manipulado en beneficio de las necesidades de una producci\u00f3ny de una [ilegible] que son controlados no por la sociedad, sino por los grandes aparatos\u2026\u00bb (22).<\/p>\n<p>Lo cual no tendr\u00eda nada que ver con la explotaci\u00f3n, \u00bfeh? Siempre ha ido todo eso junto. La alienaci\u00f3n y la manipulaci\u00f3n eran antes m\u00e1s completos, porque inconscientes, y, por tanto, menos intencionadas, m\u00e1s ag\u00f3nicas.<\/p>\n<p>8. Como era de esperar, la calidad del soci\u00f3logo da bastantes ense\u00f1anzas (23\/24).<\/p>\n<p>El sentido parece ser la distinci\u00f3n entre lo que por analog\u00eda se podr\u00eda llamar \u00abestudiantes calificados\u00bb y \u00abestudiantes peones\u00bb. Pero eso es incoherente con la descripci\u00f3n seg\u00fan la cual el movimiento en su conjunto se preocup\u00f3 solo o casi solo de pedagog\u00eda.<\/p>\n<p>La realidad me parece m\u00e1s complicada, y m\u00e1s referente a los problemas de la investigaci\u00f3n. La demagogia del Touraine le pone en el riesgo de identificar inter\u00e9s de la investigaci\u00f3n con inter\u00e9s de la tecnoestrucura.<\/p>\n<p>9. \u00abEl actor principal del movimiento de mayo no fue la clase obrera, sino el conjunto de los que se podr\u00edan llamar los profesionales\u2026\u00bb (25\/26).<\/p>\n<p>La mala fe de ese \u00abprincipal\u00bb y de la ausebncia de los obreros de punta y no menos \u00abprofesionales\u00bb (Renault).<\/p>\n<p>10. p. 39. Me interesaba un extracto grande como \u00e9ste que permite ver bastante bien la mec\u00e1nica ideol\u00f3gica anti-socialista: puede haber sociedad burguesa, puede haber sociedad tecnocr\u00e1tica, no puede haber sociedad socialista. \u00a1Qu\u00e9 cosa repulsiva es esta petulante venganza de los peque\u00f1os burgueses! No me refiero a los estudiantes, naturalmente, sino a Touraine. Y, de paso, \u00a1qu\u00e9 gran servicio presta a todos los accionistas del mundo y a los grandes [ilegible], de paso!<\/p>\n<p>11. \u00abEl comunismo ut\u00f3pico\u00bb, p. 42. Sin duda la incre\u00edble p\u00e1gina contiene mucha verdad de algunas observaciones del Capital III. Pero ellas previamente permit\u00edan ver que no se trata de otra sociedad. Por otra parte, el Marx antes ya de <i>Kapital III p<\/i>odr\u00eda haber ense\u00f1ado que no existen \u00abaparatos\u00bb independientes de hombres, ni siquiera robots. Este pobre demagodo super prestigioso es el ejemplo m\u00e1s sensacional del pensamiento alienado. Incluso en su hip\u00f3tesis de la tecnocracia, \u00bfc\u00f3mo no iba de e ser un grupo humano los tecn\u00f3cratas, el \u00abadversario\u00bb? Hay que ver lo que cuesta (intelectualmente) salvar el paquete de acciones del peque\u00f1o-burgu\u00e9s y el \u00abaninimato\u00bb de Du Pont de <em>Nemours. Alg<\/em><em>\u00fa<\/em><em>n detalle:<\/em><\/p>\n<p><em>1. Mito alienado, fetiche. <\/em><em>\u00bf<\/em><em>qu<\/em><em>\u00e9<\/em><em> es una<\/em><em><i> emprise <\/i><\/em><em>sin sujeto que agarra?<\/em><\/p>\n<p><em>2. Funci\u00f3n del pero.<\/em><\/p>\n<p><em>3. Extensi<\/em><em>\u00f3<\/em><em>n es pura cantidad, no cualidad.<\/em><\/p>\n<p><em>4. Alienaci<\/em><em>\u00f3<\/em><em>n: una categor<\/em><em>\u00eda <\/em><em>social sin formas.<\/em><\/p>\n<p><em>5. Alienaci<\/em><em>\u00f3<\/em><em>n fetichismo.<\/em><\/p>\n<p><em>6. Siempre es el orden social, naturalmente. Pero eso no excluye a las personas, sino solo su \u00abculpabilidad\u00bb subjetiva.<\/em><\/p>\n<p><em>7. Alienaci<\/em><em>\u00f3<\/em><em>n (buscada siempre, demagogia). <\/em><\/p>\n<p>12. \u00abEl hombre es integrado o manipulado, sin jam\u00e1s encontrar un adversario maestro.\u00bb (44)<\/p>\n<p>No porque no lo haya, demagogo.<\/p>\n<p>13. \u00abLa unidad del movimiento se le impone por la [\u00eclegible] progresiva de la separaci\u00f3n entre la sociedad civil y el Estado. La complejidad es lo importante del movimiento de mayo.. \u00ab(45)<\/p>\n<p>Incluso cuando m\u00e1s interesante parece es un falsario metaf\u00edsico. Lo normal no es una separaci\u00f3n de estado y sociedad civil. Eso se lo cre\u00edan los liberales. Y la lucha contra el estado no es [ilegible], sino lucha contra toda una familia de sociedades -las que necesitan estado pol\u00edtico-, desde la neol\u00edtica hasta la socialista.<\/p>\n<p>14. p.48. Tambi\u00e9n es falso este desprecio de la \u00abrevoluci\u00f3n cultural\u00bb, la cual puede ser buena propaganda.<\/p>\n<p>15. p. 54. El celo anticomunista le hace pasarse de tosca y dar a su lector una pista: el PCF no intervino en junio porque creyendo (err\u00f3neamente) que la situaci\u00f3n no ten\u00eda inter\u00e9s revolucionario, no pod\u00eda entrar en el grupo oportunista-reformista de Mitterrand-Mend\u00e8s-PSU.<\/p>\n<p>16. \u00abEl ataque contra la Universidad burguesa, contra el contenido de la ense\u00f1anza y los m\u00e9todos pedag\u00f3gicos, contra la ausencia\u2026\u00bb (57)<\/p>\n<p>Pese al escamoteo de la base y de la proletarizaci\u00f3n de los intelectuales (impl\u00edcita en su mismo modo de decir), el an\u00e1lisis es muy bueno.<\/p>\n<p>17. \u00abLa Universidad no refuerza el poder de la econom\u00eda burguesa, sino su influencia en la sociedad.\u00bb (71).<\/p>\n<p>Si ser\u00e1 metaf\u00edsico el c\u00ednico.<\/p>\n<p>18. \u00abEsta concepci\u00f3n de la cultura no puede estar separada de la estructura de clases de la sociedad. La paradoja es que la Universidad\u2026 \u00bb (72)<\/p>\n<p>Observaci\u00f3n aguda, aunque evidentemente ignorante de los problemas de la ideolog\u00eda y la hegemon\u00eda.<\/p>\n<p>19. \u00ab[\u2026] La doble naturaleza del estado, a la vez expresi\u00f3n pol\u00edtica de una clase dominante y medio [ilegible] natural de la expresi\u00f3n indirecta de intereses excluidos del juego parlamentario o insuficientemente representado por \u00e9l.\u00bb (73)<\/p>\n<p>Su metaf\u00edsica. Se integra <i>por<\/i> un dominio y <i>para<\/i> un dominio. Que el resultado de la integraci\u00f3n sobreviva a la clase dominante que la produjo o inici\u00f3 no es ni seguro (desprecio bandera) ni un bien en s\u00ed.<\/p>\n<p>20. Distingue tres tipos de universidad. a) Liberal en sentido fuerte.. (78). Aunque confuso y muy discutible, interesante. En lo que a\u00f1ade a continuaci\u00f3n se aprecia muy bien su pensamiento, acerca de las actuales \u00abclases\u00bb dominantes (79). La idea de una clase dominante inglesa ascedente y din\u00e1mica es grotesca. La de la estabilizaci\u00f3n en Polonia, DDR, Checoslovaquia, etc., es de risa.<\/p>\n<p>21. La descomposici\u00f3n de la facultad. \u00bfUna revuelta estudiantil? (123). La funci\u00f3n [\u00eclegible] est\u00e1 clara. \u00ab<em>L\u2019avenir<\/em>\u00bb es el proyecto capitalista (= \u00abtecnocr\u00e1tico\u00bb). Notable el [\u00eclegible]. \u00a1[ilegible] que los dogm\u00e1ticos estalinistas o bujarinistas!<\/p>\n<p>22. p. 143. En este cap\u00edtulo [IV. Las barricadas], Touraine cumple su tarea ideol\u00f3gica de un modo muy ambiguo, como se aprecia en los subrayado [\u00abSi los llamamos por estos nombres o si son trabajadores de determinadas industrias o estudiantes\u00bb]. Por otra parte, el problema que plantea es serio para m\u00ed. Como se ve por un extracto posterior, la \u00abtecnociencia\u00bb es el capitalismo monopolista (de estado o no). La tesis de Touraine (desprovista en lo posible de ideolog\u00eda) ser\u00eda que la clase trabajadora de ese sistema no es obrera, y no [ilegible] con contestar que es trabajadora. Hay que ver en concreto hasta qu\u00e9 punto conserva rasgos del proletariado marxiano. Es verdad que alguno de esos rasgos, el \u00abno tener nada que perder\u00bb, por ejemplo, ha pasado hace tiempo al infraproletariado. [Ilegible] como Touraine tienen la ventaja de sugerir al menos una reflexi\u00f3n sobre esto. Hay que tomarse m\u00e1s en serio el problema del infraproletariado.<\/p>\n<p>23. \u00abEl poder gaullista no es solamente el de la vieja burgues\u00eda, pero se basa en lo que podr\u00edamos llamar el capitalismo de monopolio donde el capitalismo se organiza como tecnocracia\u00bb (144)<\/p>\n<p>No habr\u00eda ido mal en la p\u00e1gina 1, querido.<\/p>\n<p>24. p. 155. Aparte de Renault: revolucionarios ser\u00edan los estudiantes corrientes.<\/p>\n<p>25. \u00abEl movimiento de mayo no tiene en este momento una expresi\u00f3n pol\u00edtica. No podr\u00e1 ser m\u00e1s que muy minoritario&#8230;\u00bb( 156).<\/p>\n<p>Muestra de la mala fe de Touraine. Pues \u00e9l mismo piensa y dice que la nueva clase no son los estudiantes, sino los t\u00e9cnicos o profesionales, y estos no han actuado a t\u00edtulo propio (salvo la ORTF). Ocurre que la coincidencia solo se explica por la com\u00fan intuici\u00f3n y perspectiva socialista, y Touraine escribe para hacer antisocialismo.<\/p>\n<p>26. La evoluci\u00f3n de la clase obrera (162). Parce que este sea el cap\u00edtulo de la explosi\u00f3n manifiesta de la mala fe. En primer lugar, aqu\u00ed como en la URSS, la reivindicaci\u00f3n de poder obrero es reivindicaci\u00f3n de socialismo, En segundo lugar, \u00bfc\u00f3mo no se acuerda de sus sarcasmos entre la defensa \u00abdes [ilegble]\u00bb por el PCF? Demagogia pura.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista [ilegible], \u00bfpor qu\u00e9 los trabajadores de una gran empresa iban a orientar su crecimiento en un sentido nuevo? En esto es mejor Galbraith.<\/p>\n<p>27. La doble funci\u00f3n estudiantes, trabajadores (167). En esta p\u00e1gina, pues, esta divisi\u00f3n es buena, se\u00f1al de futuro. Veremos seis p\u00e1ginas m\u00e1s adelante.<\/p>\n<p>28. Control sindical de la defensa obrera (175). Hasta a), la pol\u00edtica francesa es \u00abextremista\u00bb, no se integra ni por v\u00eda \u00abreformista revolucionaria\u00bb en el sistema. Aparte de que no es falso, pero la pol\u00edtica del reformismo revolucionario es la del PCF, no se contradice con las afirmaciones siguientes: \u00bfPor qu\u00e9 negarse al reformismo si uno se est\u00e1 integrando? Touraine y sus amos saben muy bien que, a pesar de todo, la desaparici\u00f3n del lugar del PCF en el sistema acarrear\u00eda la rotura del sistema.<\/p>\n<p>Pero no ese no el sumum de la incoherencia por mala fe. Todav\u00eda en la misma p\u00e1gina: (175). Ida y vuelta. Ya son de nuevo reformistas.<\/p>\n<p>29. Aqu\u00ed est\u00e1<i> in nuce<\/i> toda la teor\u00eda, con el reconocimiento de su deuda para con Galbraith (176\/177). No puede ignorar que eso es el monopolismo y la nueva concentraci\u00f3n: <i>menos<\/i> capitalista, los inciales, que se autofinancian.Y luego sigue (177). Fetichismo y proletizaci\u00f3n son los conceptos a aplicar cr\u00edticamente a esto. Al final, claro todo: dejad tranqula la propiedad privada y destruir la CGT y el PCF (179).<\/p>\n<p>30. El doble conflicto del movimiento y los aparatos obreros (184). Este es el p\u00e1rrafo inicial de una triada de dos p\u00e1ginas en las que expone toda su tesis <i>in nuce<\/i> a prop\u00f3sito de su principal objetivo, el anticomunismo. En el mismo desarrollo, una observaci\u00f3n de mucho inter\u00e9s a pasar del modo como la deforma (Antes las notas 1: y, \u00bfc\u00f3mo es que no hay problema an\u00e0logo en Suecia? 2. La moda le [ilegible]. Se le pod\u00eda contestar: aunque lo hubiera sido, hoy puede ser otra cosa).<\/p>\n<p>31. \u00abLos problemas obreros se diversifican, se particularizan, al mismo tiempo que\u2026\u00bb 190).<\/p>\n<p>so ser\u00eda necesariamente as\u00ed si solo hubiera una pol\u00edtica estrictamete obrera. Fijarse en que Touraine no dice nunca \u00abproletario\u00bb.<\/p>\n<p>32. Contra el autoritarismo (206\/207). Contradice totalmente formulaciones anteriores, se\u00f1aladamente, y hasta en la relaci\u00f3n impl\u00edcita obreros-dem\u00e1s asalariados, por ejemplo, texto de la p.190.<\/p>\n<p>33. La informaci\u00f3n (210). El p\u00e1rrafo es de mucho inter\u00e9s, aunque Touraine deber\u00eda sentirse obligado a decretar el anacronismo de los militantes, estudiantes, igual que el del PCF. El hecho descrito basta para darse cuenta del problema de la hegemon\u00eda hoy, de c\u00f3mo reivindicaciones no descubiertas por el socialismo, sino que ya formul\u00f3 la Revoluci\u00f3n burguesa, al que ser negadas por el estado burgu\u00e9s, se tienen que recoger porque han probado su universalidad (puesto que sobreviven), y porque son una fuerza revolucionaria. El izquierdismo ignora esto.<\/p>\n<p>34. p. 210. \u00a1Qu\u00e9 afici\u00f3n a manipular por manipular, sin [ilegible]!<\/p>\n<p>35. p. 235. Se\u00f1ala como motivo positivo la ocupaci\u00f3n de los estudiantes, desde los primeros a\u00f1os, con actividad creadora, en vez de definir la ense\u00f1anza por su previsible funci\u00f3n [ilegible] de cuadros medios (236). Lo que todo que sea sensato yes una distinci\u00f3n tajante entre m\u00e9todos y educaci\u00f3n previa. Est\u00e1 pensando en t\u00e9cnicos. Relaciona, muy acertadamente, con esto la recusaci\u00f3n del examen.<br \/>\n36. p. 236\/237. Luego pasa a la superaci\u00f3n de marco de departamento.<\/p>\n<p>37. p. 276. A pesar de la barbaridad, en la segunda parte est\u00e1 la fuerza de su falsa interpretaci\u00f3n.<\/p>\n<p>38. Los conflictos sociales y la universidad. Donde se ve que Touraine ha escrito el libro \u00abpara\u00bb que los estudiantes de mayo crean que no son o no tienen que ser socialistas.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">V<\/a><a href=\"#INDICE\">OLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"7\"><\/a> <b>8. <\/b><i><b>Cr\u00edtica<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><i>Cr\u00edtica<\/i>, una revista clandestina de los estudiantes del PSUC, insert\u00f3 en el n\u00famero de agosto de 1968 un art\u00edculo firmado por \u00abR. Serra\u00bb que conjeturamos corresponde a Sacrist\u00e1n, con el t\u00edtulo \u00abLa significaci\u00f3n de los movimientos estudiantiles en los pa\u00edses capitalistas occidentales\u00bb. Fue escrito antes de las elecciones francesas del 23 de junio y 1 de julio, y s\u00f3lo tiene en cuenta la primera fase de las grandes luchas de la primavera parisina. Fue reproducido en el n\u00famero de oto\u00f1o de 1968 de <i>NH,<\/i> pp. 45-48.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Inicia su art\u00edculo Sacrist\u00e1n constatando que \u00ablos movimientos estudiantiles son intensos en algunos pa\u00edses capitalistas avanzados o no particularmente atrasados, como Alemania occidental, Francia, Italia, Espa\u00f1a, Gran Breta\u00f1a, Estados Unidos. Este hecho est\u00e1 poniendo fin a la literatura propagand\u00edstica que durante a\u00f1os ha defendido, con fingida nostalgia y real intenci\u00f3n paralizadora, la tesis de la despolitizaci\u00f3n de la juventud universitaria y obrera\u00bb. A la luz de los recientes movimientos universitarios en diversos pa\u00edses occidentales se pod\u00eda \u00abcomprender mejor incluso la significaci\u00f3n pol\u00edtico-social de movimientos como los de los \u201cmods\u201d, y los \u201crockers\u201d anglosajones, por una parte, y de los \u201chippies\u201d y \u201cfreepies\u201d americanos y europeos de otra\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Para Sacrist\u00e1n el significado de estos movimientos juveniles era la de \u00abuna crisis profunda de los valores burgueses tradicionales y de los nuevos valores r\u00e1pidamente montados en estos \u00faltimos decenios, con todos los medios de la publicidad de masas, por el capitalismo monopolista de la postguerra, denominado neocapitalismo\u00bb. En su opini\u00f3n, grandes sectores de los j\u00f3venes estudiantes y trabajadores estaban tomando consciencia de \u00abla injusticia de la supraestructura capitalista, de la hipocres\u00eda de sus valores tradicionales -la \u00ablibre\u00bb empresa, la \u00ababundancia\u00bb por la ley de maximizaci\u00f3n del beneficio, la \u00abdemocracia\u00bb puramente formal- y la reciente percepci\u00f3n de la necesaria lucha contra la escasez, que degenera en promoci\u00f3n de consumos superfluos y alienadores, mientras que la oferta de los bienes esenciales, desde la vivienda hasta la educaci\u00f3n y la investigaci\u00f3n, se ve limitada por su incapacidad para producir beneficios m\u00e1ximos privados, o bien -como en el caso de la investigaci\u00f3n- se desnaturaliza para producir estos beneficios m\u00e1ximos privados, en la industria de guerra\u00bb. La explotaci\u00f3n de los pa\u00edses subdesarrollados, acompa\u00f1ada de brutales agresiones, como la de Vietnam, hab\u00eda contribuido decisivamente a desenmascarar la naturaleza opresiva del sistema.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Sacrist\u00e1n recuerda que el llamado problema de los j\u00f3venes, o la crisis de autoridad de los adultos, se hab\u00eda planteado ya otras veces durante el siglo XX: \u00abhacia los a\u00f1os 20 y 30, dio lugar a la demagogia fascista, que tuvo \u00e9xito en la universidad (en Espa\u00f1a, el SEU proporcion\u00f3 una parte decisiva de los cuadros fascistas de la guerra civil)\u00bb. Esta demagogia que hac\u00eda de la juventud una categor\u00eda social universal era un intento burdo de disimular la lucha de clases \u00aby por esta raz\u00f3n tuvo mucho menos eficacia entre la juventud obrera\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Tuvo, en cambio, algo m\u00e1s fuerza entre los estudiantes universitarios. Algunas manifestaciones de este movimiento \u00abparec\u00edan ofrecer una cierta similitud con la m\u00edstica interclasista de la juventud\u00bb. As\u00ed lo indicaban, a primera vista, algunas consignas de la Liga alemana de estudiantes socialistas, de la que eran miembros destacados los hermanos Wolff, Lefebvre y Dutschke. A t\u00edtulo de ejemplo Sacrist\u00e1n citaba la consigna que afirmaba que debajo del vestido de los profesores universitarios hab\u00eda moho de mil a\u00f1os o la que presentaba a los cient\u00edficos adultos como \u00abidiotas especializados\u00bb. No todo es confusi\u00f3n, apuntaba Sacrist\u00e1n, pero \u00abno hay duda de que la actitud puede hacer recordar la confusa demagogia en torno a la juventud de m\u00e1s de hace treinta a\u00f1os\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Todos estos elementos de confusi\u00f3n hab\u00edan despertado esperanza entre algunos fascistas y temores profundos en el interior de algunos partidos obreros. \u00abPero las esperanzas fascistas y los temores poco inteligentes no tienen fundamento\u00bb. Para abandonarlos bastaba con observar que todos los movimientos estudiantiles importantes de Europa Occidental quer\u00edan ser marxistas, no s\u00f3lo el SDS alem\u00e1n sino incluso los anarquistas del Movimiento 2 de marzo que se autodefin\u00edan como \u00abanarco-marxistas\u00bb, seg\u00fan la forma de decir de Daniel Cohn-Bendit. Por lo que, a la raz\u00f3n apuntada de crisis de la supraestructura ideol\u00f3gica del sistema de valores capitalistas, hab\u00eda que a\u00f1adir una segunda: \u00abla difusi\u00f3n masiva de ideas marxistas y socialistas incluso en sectores externos al proletariado\u00bb, y en grupos sociales que 40 a\u00f1os atr\u00e1s hab\u00edan sido foco de fascismos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">La ra\u00edz social de la motivaci\u00f3n socialista de los modernos movimientos de estudiantes en Occidente capitalista era, en su opini\u00f3n, el r\u00e1pido cambio de la funci\u00f3n de los intelectuales en la producci\u00f3n y en los servicios. Esta ra\u00edz de base del socialismo de los grandes movimientos de estudiantes europeos \u00abgarantiza que se trate de socialismo aut\u00e9ntico por muy confuso que sea ideol\u00f3gicamente. Esta ra\u00edz hace ilusorias las esperanzas fascistas y lamentables los temores cortos de vista que algunas organizaciones parecen sentir delante la superficial confusi\u00f3n te\u00f3rica y pol\u00edtica de los movimientos de estudiantes en algunos pa\u00edses europeos. Para nosotros, particularmente, en la Universidad de Barcelona, esta cuesti\u00f3n no puede ofrecer ninguna duda\u00bb. En la memoria de algunos porque lo hab\u00edan vivido y en la de otros porque lo hab\u00edan o\u00eddo contar, \u00abest\u00e1 presente el hecho de que la actual fase del movimiento universitario catal\u00e1n estaba, a finales de 1956 e inicios de 1957, en un estado de superficial \u00abconfusi\u00f3n\u00bb tan grande que a su lado los actuales estudiantes alemanes, franceses o italianos parec\u00edan un \u00abInstituto de Marxismo-Leninismo\u00bb. Entre los portavoces m\u00e1s visibles del movimiento se contaban se\u00f1oritos elegantes de diversos tipos y pintorescos carlistas. Pero \u00ablos estudiantes comunistas de entonces no los declaraban hijos de pap\u00e1 y menos a\u00fan provocadores, sino que se incorporaban de lleno a la lucha y contribuyeron decisivamente a fundar y desarrollar el movimiento de estudiantes de la Universidad de Barcelona\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">La principal ense\u00f1anza que aportaba sobre esta cuesti\u00f3n el movimiento parisino era la siguiente: era necesario estar preparados y saber que la alianza de la clase obrera y de sectores estudiantiles e intelectuales, al tratarse de un fen\u00f3meno hist\u00f3rico nuevo, \u00abpod\u00eda presentar formas superficialmente confusas, de las que no hay que tener miedo porque son inevitables y porque se salvan en la autenticidad de su ra\u00edz hist\u00f3rica b\u00e1sica: la proletarizaci\u00f3n objetiva del trabajo intelectual\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En un plano particular, apunta finalmente Sacrist\u00e1n, el movimiento parisino permit\u00eda ver m\u00e1s concretamente el alcance de una advertencia reiterada en los congresos del PSUC y del PCE: la posibilidad de un desarrollo nuevo, \u00absin guerra civil, de las revoluciones democr\u00e1tica y socialista es nada m\u00e1s que una posibilidad, aunque est\u00e9 sin duda cargada de realidad y tal que si se llegase a realizar supondr\u00eda, junto con el ahorro de sufrimientos, un gran ahorro de fuerzas productivas para la inicial acumulaci\u00f3n socialista. Y tambi\u00e9n se trata de una posibilidad que no puede tener formas de realizaci\u00f3n fijadas aprior\u00edsticamente\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En el caso de que las elecciones francesas abriesen o facilitasen el paso a una aut\u00e9ntica v\u00eda en Francia para el socialismo, no habr\u00eda duda de que esta ruptura electoral habr\u00eda estado motivada por los movimientos sociales, por las movilizaciones en la calle, por las manifestaciones, por las barricadas, etc. Pero, en todo caso, \u00abla posibilidad de instaurar una democracia pol\u00edtica y econ\u00f3mica que garantice, por la composici\u00f3n de clase del poder, la construcci\u00f3n del socialismo sin necesidad de una guerra revolucionaria propiamente dicha no excluye una gran variedad de choques m\u00e1s, posibles todav\u00eda, sino que los implica. Ni tan s\u00f3lo excluye su agotamiento como posibilidad\u00bb.<\/span><\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"8\"><\/a> <b>9. En el homenaje a Jean Paul Sartre<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En su intervenci\u00f3n en un homenaje a J-P. Sartre celebrado pocos despu\u00e9s del fallecimiento del fil\u00f3sofo franc\u00e9s (15 de abril de 1980), Sacrist\u00e1n se refer\u00eda brevemente a los movimientos estudiantiles pr\u00f3ximos al Mayo del 68 parisinos al analizar la etapa marxista de Sartre. En los t\u00e9rminos siguientes.<\/span><\/p>\n<p>\u00ab(&#8230;) Esta fase marxista de Sartre que tiene tambi\u00e9n mucho que ver la historia pol\u00edtica, econ\u00f3mica y social de Francia y de Europa, culmina el a\u00f1o 68. El a\u00f1o 68 se produce, con un largo pr\u00f3logo que ven\u00eda aproximadamente desde el 67, en las Universidades norteamericanas, desde el 66 incluso, una oleada de movimientos de rebeld\u00eda, resistencia, incluso de intentos revolucionarios, en el mundo estudiantil y el juvenil, en general, empezando por Norteam\u00e9rica, siguiendo luego por Francia, Alemania e Italia y, con menos fuerza, en Inglaterra tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>Ese movimiento juvenil, y principalmente estudiantil, se expresa a s\u00ed mismo en forma marxista, construyendo as\u00ed el momento de mayor influencia al menos visible o superficial del marxismo en la Europa del siglo XX, en la Europa occidental del siglo XX. Pero adem\u00e1s coincide con unos movimientos obreros de mucha importancia. Se pasa a menudo por alto, al hablar de lo que ocurri\u00f3 el a\u00f1o 68, que ese a\u00f1o se produjo en Francia la huelga obrera m\u00e1s importante del siglo XX: diez millones de obreros en huelga y durante bastantes semanas, durante m\u00e1s de dos semanas.<\/p>\n<p>Todo eso determina una situaci\u00f3n en la que parec\u00edan cuajar muchas esperanzas, por usar el lenguaje de Sartre, presentes desde antiguo en la tradici\u00f3n marxista. Sartre traza entonces una evoluci\u00f3n dentro de su marxismo hacia lo que podr\u00edamos llamar la extrema izquierda marxista.<\/p>\n<p>La mucha esperanza, el mucho potencial de esperanza acumulado en esas semanas de los meses de mayo y junio de 1968, explica el que la desilusi\u00f3n al fracasar aquel movimiento, en todo o en parte -esto es una cosa que tendr\u00e1n decir los historiadores-, fue una desilusi\u00f3n causante de mucho pesimismo. Se puede decir que ya entonces, en el oto\u00f1o o en el invierno del 68, Sartre ha empezado a entrar en la \u00faltima fase de su pensamiento que no es una fase marxista. No es tampoco resueltamente o expl\u00edcitamente antimarxista\u2026\u00bb<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"9\"><\/a> <b>10. En una fase de crisis del movimiento comunista<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En \u00abA prop\u00f3sito de la \u2018Resoluci\u00f3n sobre los camaradas de la c\u00e9lula de filosof\u00eda que se han colocado en situaci\u00f3n de Vacaciones organizativas&#8217;\u00bb., texto de 30 de junio de 1970 firmado como Ricardo que puede localizarse entre la documentaci\u00f3n anexa a la tesis doctoral de Miguel Manzanera Salavert, observaba Sacrist\u00e1n, que no era ya entonces miembro del comit\u00e9 ejecutivo del Partido:<\/span><\/p>\n<p>\u00ab5\u00ba. Pero el punto de la resoluci\u00f3n del que m\u00e1s discrepo es otro; que en una fase de aut\u00e9ntica crisis del movimiento comunista mundial, cuando numerosos elementos de la pol\u00edtica seguida dan muestras de haber agotado su contenido y su funci\u00f3n hist\u00f3rica, el pretender zanjar problemas pol\u00edticos de fondo mediante medidas administrativas es muestra de un enquistamiento formalista incapaz de darse cuenta de que en estos a\u00f1os est\u00e1 en juego el destino mismo de nuestro movimiento. Esto afecta incluso a los principios estatutarios. La \u00fanica seguridad posible es ya hoy la consciencia socialista-comunista, no ninguna cuesti\u00f3n secundaria de t\u00e1ctica u organizaci\u00f3n. No verlo as\u00ed e imponerse la creencia en que hoy puede haber problemas de tr\u00e1mite es contribuir que el final de la crisis sea la conversi\u00f3n de los partidos comunistas en entidades anacr\u00f3nicas sometidas a un proceso de anquilosamiento cada vez m\u00e1s r\u00e1pido.<\/p>\n<p>Solo en una hip\u00f3tesis podr\u00eda estar justificada una respuesta puramente disciplinaria a problemas serios de partido: en el caso de que se previera una perspectiva de guerra o insurrecci\u00f3n. Pero en ese caso es obvio que lo primero que habr\u00eda de revisarse es nuestra actual pol\u00edtica. Por lo dem\u00e1s, ni siquiera en ese caso la soluci\u00f3n disciplinaria deber\u00eda aspirar a conservar costumbres que tantos a\u00f1os de derrotas y la visible degeneraci\u00f3n de tantos poderes socialistas imponen al menos considerar autocr\u00edticamente.<\/p>\n<p>6\u00ba. Doy por supuesto que si los camaradas sancionados escriben alguna justificaci\u00f3n, esta ser\u00e1 comunicada a cuantos camaradas hayan conocido la resoluci\u00f3n que los sanciona. As\u00ed mismo doy por supuesto que ser\u00e1n reorganizados como dice la misma resoluci\u00f3n si y en cuanto que ellos acepten la sanci\u00f3n, independientemente de cu\u00e1les sean sus opiniones pol\u00edtica sobre el asunto.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"15\"><\/a> <b>11. Carta al diario <i>Liberaci\u00f3n<\/i><\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Una carta del autor publicada en 1984 en el n\u00famero 02 del diario <i>Liberaci\u00f3n,<\/i> p. 4. Con referencias cr\u00edticas a la cultura del sesentayochismo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">[Se public\u00f3 junto con otras cartas de Julio Cort\u00e1zar, Juan Gelman y Josep Fontana.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">La del inolvidable autor de <i>Rayuela <\/i>dec\u00eda as\u00ed:<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abQueridos amigos:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Contras todas las leyes vigentes en Francia y Espa\u00f1a, incluyo aqu\u00ed mi participaci\u00f3n econ\u00f3mica en el proyecto de peri\u00f3dico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Os env\u00edo, adem\u00e1s, un texto que le\u00ed en un homenaje a Neruda, aqu\u00ed en Par\u00eds, como colaboraci\u00f3n. Llegado el caso, buscadle un t\u00edtulo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Buena suerte para <i>Liberaci\u00f3n<\/i> y un abrazo de, Julio Cort\u00e1zar\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">La de Josep Fontana era la siguiente:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abCuando los mecanismos tradicionales de formaci\u00f3n de la opini\u00f3n p\u00fablica est\u00e1n en crisis -cuando el \u201cmagisterio de la Iglesia\u201d apenas cuenta y la credibilidad de los pol\u00edticos es casi nula-, el control de la informaci\u00f3n se ha convertido en un elemento de extraordinaria importancia. Vivimos en un mundo de informaci\u00f3n filtrada, mediatizada, comprada; por ello es tan necesario abrir brecha en este muro -m\u00e1s peligroso, por menos visible, que el de las viejas censuras- con el fin de dar paso al conocimiento de unas noticias, de unos hechos, de los que precisamos para poder decidir con plena libertad. No va a ser f\u00e1cil, pero merece la pena probarlo.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">La carta de Juan Gelman:<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abSi <i>Liberaci\u00f3n<\/i> logra, mediante las armas del periodismo, que por sus p\u00e1ginas pase cada d\u00eda, aunque m\u00e1s no fuera un eco, un aroma, un m\u00ednimo temblor del deseo de cambio que se mueve en las profundidades de la sociedad -deseo difuso, polivalente, no reductible a las actuales opresiones ni a la mera reivindicaci\u00f3n contraria a ellas, deseo que hoy vacila, entre la desesperanza y la ilusi\u00f3n, deseo que la gran prensa ignora y las instituciones contrar\u00edan-, no solo tendr\u00e1 \u00e9xito y muchos miles de lectores, sino que adem\u00e1s sabr\u00e1 interpretarlo y, fin supremo de un peri\u00f3dico, <i>Liberaci\u00f3n<\/i> ser\u00e1 sus lectores. Es este \u201c\u00e9xito\u201d dif\u00edcil el que le auguro de todo coraz\u00f3n.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">El texto de Sacrist\u00e1n:<\/span><\/p>\n<p>Claro que es una buena noticia, \u00e9sa de que a lo mejor sale en Espa\u00f1a un peri\u00f3dico de izquierda<sup>1<\/sup>, quiero decir, un peri\u00f3dico de quiosco, no de correo, como las benem\u00e9ritas hojas de los micropartidos de izquierda que nos quedan<sup>2<\/sup>. Pero tantos a\u00f1os de recibir palos y meter la pata deben ense\u00f1arnos a erizar nosotros mismos de distingos y objeciones todo lo que se nos ocurra en el primer calor de la empresa. Y, as\u00ed, me permito objetar ya el favor que el n\u00famero cero que he visto dispensa en asuntos de ense\u00f1anza al privatismo irracionalista de Illich, tan aprovechable por el <em>business<\/em> de la electr\u00f3nica, la informaci\u00f3n, el tel\u00e9fono y la tele. M\u00e1s, en general, me tomo tambi\u00e9n la libertad de decir que, tanto los palos que hemos recibido, cuanto las meteduras de pata que hemos consumado, han tenido alguna relaci\u00f3n con nuestro defecto principal: que no nos resulta f\u00e1cil dosificar como es debido la combinaci\u00f3n del principio de realidad y principio de placer, por lo que unas veces nos hemos ido por los cerros de \u00dabeda y otras por las cloacas de una infrasocialdemocracia trist\u00edsima. Me alegrar\u00eda mucho que <i>Liberaci\u00f3n<\/i> sirviera para superar las memeces sesentayochistas y los eurodesastres posteriores<sup>3<\/sup>\u00a0.<\/p>\n<p>Manuel Sacrist\u00e1n<\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 10pt;\">Notas<br \/>\n<\/span><\/strong><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>1<\/sup>\u00a0<i>Liberaci\u00f3n<\/i> dej\u00f3 de publicarse a principios de 1985. En una nota editorial aparecida en el n\u00famero 23 de <i>mientras tanto<\/i>, se\u00f1alaba Sacrist\u00e1n: \u00abLos entendidos dicen que el planteamiento financiero y la gesti\u00f3n econ\u00f3mica de <i>Liberaci\u00f3n <\/i>fueron malos. Un miembro de lo que fue su redacci\u00f3n ha contado en p\u00fablico que los datos sobre la financiaci\u00f3n inicial eran falsos. Tambi\u00e9n se ha o\u00eddo la cr\u00edtica de que la izquierda no tiene medios para editar un diario y que habr\u00eda sido m\u00e1s realista una publicaci\u00f3n de periodicidad semanal o mensual\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>2<\/sup>\u00a0B\u00e1sicamente \u00abServir al Pueblo\u00bb del Movimiento Comunista de Catalunya y \u00abCombate\u00bb de la Liga Comunista Revolucionaria.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>3<\/sup> En el balance publicado en <i>mientras tanto<\/i>, Sacrist\u00e1n se\u00f1alaba algunos puntos cr\u00edticos como los siguientes: \u00ab(&#8230;) si tenemos la suerte de que <i>Liberaci\u00f3n<\/i><i><b> <\/b><\/i>vuelva a aparecer, ser\u00eda bueno evitar algunos defectos que ha tenido en su primera vida. Esos defectos lo son sustancialmente de gran parte de la cultura socialista radical espa\u00f1ola y de las dem\u00e1s naciones del estado. Por consiguiente, las consideraciones que siguen no se deben entender como una condena del peri\u00f3dico derrotado desde una presuntuosa (y falsa) inocencia. No se trata de confirmar el refr\u00e1n seg\u00fan el cual \u00aba moro muerto, gran lanzada\u00bb. El asunto es de todos, y todos podemos reconocernos m\u00e1s o menos en uno y otro de los vicios de <i>Liberaci\u00f3n<\/i>. El m\u00e1s grave es haber contribuido a la confusi\u00f3n en una \u00e9poca de dificultades pr\u00e1cticas e intelectuales de la izquierda. <i>Liberaci\u00f3n<\/i> ha contribuido a confundir a militantes y simpatizantes del socialismo radical por dos defectos: en primer lugar, ha presentado, enaltecido y hecho leer como a revolucionarios a escritores conservadores y tecn\u00f3cratas, declaradamente antisocialistas&#8230;Tanto Touraine como Vargas Llosa son escritores importantes, y ser\u00eda desastroso repetir a su respecto los interdictos de la represiva cultural estalinista. Pero es confusionario presentarlos como autores de izquierda o alternativos; son todo lo contrario.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En segundo lugar, <i>Liberaci\u00f3n<\/i> ha cultivado insistentemente la pseudociencia, la superstici\u00f3n y el oscurantismo en materias relacionadas con la ciencia de la naturaleza, particularmente con la biolog\u00eda. Eso es particularmente desgraciado en un momento en el cual la clase obrera, los campesinos, los dem\u00e1s trabajadores e intelectuales socialistas se ven enfrentados con el problema pr\u00e1ctico y te\u00f3rico de un cambio importante de los instrumentos de producci\u00f3n, cambio que se produce bajo el impulso de una tecnolog\u00eda muy penetrada por la ciencia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Por \u00faltimo, <i>Liberaci\u00f3n<\/i> ha confundido mucho acerca de qu\u00e9 podr\u00eda ser una cultura socialista alternativa al entender por cultura un culto excesivo, intelectualista y a veces esot\u00e9rico, de la literatura\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Pese a todo ello, se pod\u00eda seguir teniendo esperanza sobre el futuro de <i>Liberaci\u00f3n<\/i> porque, prosegu\u00eda Sacrist\u00e1n, el peri\u00f3dico hab\u00eda hecho tambi\u00e9n \u00abcosas contrapuestas a esos defectos\u00bb. Hizo pseudociencia, pero tambi\u00e9n public\u00f3 el estupendo reportaje sobre el fosgeno de la Bayer en Tarragona, racional y cient\u00edfico de un modo plenamente socialistas. Por lo dem\u00e1s, \u00abnos ha hastiado con tanta verborrea literaria, pero tambi\u00e9n ha publicado buena cr\u00edtica de cine, buen periodismo para ni\u00f1os y perfecciones pol\u00edtico-literarias tan excepcionales como los trozos de Castellanos o de Plat\u00f3n\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En sentido coherente, en clases de metodolog\u00eda de ciencias sociales, Sacrist\u00e1n apuntaba que el peri\u00f3dico hab\u00eda publicado unas p\u00e1ginas de ciencia, de biolog\u00eda y medicina b\u00e1sicamente, inspiradas por un grupo ecologista, que fueron desgraciadamente pseudociencia, \u00abdonde se daban consejos absolutamente in\u00fatiles para curar el c\u00e1ncer o cualquier otra enfermedad basados en saber irracional, en la mentalidad irracional de curanderos de poca calidad y en literatura naturalista de la mala, no naturista de la buena, que tambi\u00e9n la hay\u00bb.<\/span><\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Edici\u00f3n de Salvador L\u00f3pez Arnal y Jos\u00e9 Sarri\u00f3n Estimados lectores, queridos amigos y amigas: Seguimos con la serie de materiales<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[73],"tags":[],"class_list":["post-1721","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-manuel-sacristan"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1721","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1721"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1721\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1722,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1721\/revisions\/1722"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1721"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1721"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1721"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}