{"id":1726,"date":"2025-08-08T22:41:57","date_gmt":"2025-08-08T20:41:57","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/?p=1726"},"modified":"2025-08-12T22:44:45","modified_gmt":"2025-08-12T20:44:45","slug":"voces-y-anadidos-del-autor-a-la-traduccion-castellana-por-el-coordinada-del-diccionario-de-filosofia-editado-por-dagobert-d-runes-mas-dos-voces-del-suplemento-de-1967-de-la-enciclopedia-espasa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/?p=1726","title":{"rendered":"Voces y a\u00f1adidos del autor a la traducci\u00f3n castellana por \u00e9l coordinada del <i>Diccionario de filosof\u00eda<\/i> editado por Dagobert D. Runes (M\u00e1s dos voces del suplemento de 1967 de la Enciclopedia Espasa)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Edici\u00f3n de Salvador L\u00f3pez Arnal y Jos\u00e9 Sarri\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p><em>Estimados lectores, queridos amigos y amigas:<\/em><\/p>\n<p>Seguimos con<em> la serie de materiales de Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n (1925-1985) que estamos publicando en Espai Marx todos los viernes a lo largo de 2025, el a\u00f1o del primer centenario de su nacimiento (tambi\u00e9n de los 40 a\u00f1os de su prematuro fallecimiento). En esta ocasi\u00f3n, voces y a\u00f1adidos suyos a la traducci\u00f3n castellana por \u00e9l coordinada del <\/em><i><em>Diccionario de Filosof\u00eda<\/em><\/i><em> editado por Dagobert D. Runes.<\/em><\/p>\n<p><em>Buena semana, muchas gracias.<\/em> <b> <\/b><\/p>\n<p><a name=\"INDICE\"><\/a><b>\u00cdndice<\/b><br \/>\n<b><a href=\"#1\">1. Presentaci\u00f3n<\/a><\/b><br \/>\n<b><a href=\"#2\">2. <\/a><a href=\"#2\">Alienaci\u00f3n o extra\u00f1aci\u00f3n<\/a><\/b><br \/>\n<b><a href=\"#3\">3. Church, Alonzo<\/a><\/b><br \/>\n<b><a href=\"#4\">4. <\/a><a href=\"#4\">Antonio Gramsci<\/a><\/b><br \/>\n<b><a href=\"#5\">5. Gy\u00f6rgy Luk\u00e1cs<\/a><\/b><br \/>\n<b><a href=\"#6\">6. Karl Popper<\/a><\/b><br \/>\n<b><a href=\"#7\">7. Willard Van Orman Quine<\/a><\/b><br \/>\n<b><a href=\"#8\">8. Giambattista Vico<\/a><\/b><br \/>\n<b><a href=\"#9\">9. Martin Buber<\/a><\/b><br \/>\n<b><a href=\"#10\">10. Ludwig Wittgenstein<\/a><\/b><\/p>\n<h3><a name=\"1\"><\/a> <b>1. Presentaci\u00f3n<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Siempre tuvo Sacrist\u00e1n en alta consideraci\u00f3n el <i>Diccionario de Filosof\u00eda<\/i> coordinado por Dagobert D. Runes. El mismo lo tradujo al castellano con la colaboraci\u00f3n de Ana Dom\u00e9nec, Sara Estrada y J. C. Garc\u00eda Borr\u00f3n. Tambi\u00e9n lo anot\u00f3 y a\u00f1adi\u00f3 nuevas voces.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Para la edici\u00f3n espa\u00f1ola en Grijalbo, en 1969, escribi\u00f3 la siguiente nota:<\/span><\/p>\n<p>\u00abLa edici\u00f3n castellana del <i>Diccionario de Filosof\u00eda<\/i> dirigido por Dagobert D. Runes respeta todas sus caracter\u00edsticas, en especial la gran importancia dada a las filosof\u00edas no europeas y a la l\u00f3gica y a la teor\u00eda de la ciencia. Junto con la excepcional categor\u00eda de los redactores, ha sido precisamente la indicada caracter\u00edstica lo que ha determinado la elecci\u00f3n del texto, pues el criterio al que responde (el universalismo y la anteposici\u00f3n del inter\u00e9s por cuestiones realmente vivas y discutidas hoy al respeto arqueol\u00f3gico por viejos temas caducados) parece muy oportuno para el \u00e1mbito de la lengua castellana, especialmente para el europeo. Este criterio se refleja en la extensi\u00f3n de los art\u00edculos, como es natural trat\u00e1ndose de un diccionario. Y as\u00ed se observar\u00e1, por ejemplo que el art\u00edculo <i>L\u00f3gica formal <\/i>(firmado por una autoridad tan destacada como Alonzo Church) es 59 veces m\u00e1s extenso que el art\u00edculo <i>Metaf\u00edsica<\/i>, o que el art\u00edculo <i>Quanta, mec\u00e1nica de los<\/i> es \u2153 m\u00e1s largo que el art\u00edculo <i>Eri\u00fagena, J. S<\/i>., etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>Las \u00fanicas adaptaciones a que ha sido sometido el texto ingl\u00e9s son: a) breves complementos de informaci\u00f3n en algunos art\u00edculos (sustancialmente, bibliograf\u00eda reciente y fechas de hechos posteriores a la edici\u00f3n americana), y b) el a\u00f1adido de los siguientes art\u00edculos:<\/p>\n<table style=\"width: 54.2177%;\" width=\"100%\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\">\n<tbody>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"width: 29.422%;\" width=\"50%\">Alienaci\u00f3n<\/td>\n<td style=\"width: 24.7977%;\" width=\"50%\">Naturaleza, filosof\u00eda de la<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"width: 29.422%;\" width=\"50%\">Church, Alonzo<\/td>\n<td style=\"width: 24.7977%;\" width=\"50%\">Pearson, Karl<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"width: 29.422%;\" width=\"50%\">Gramsci, Antonio<\/td>\n<td style=\"width: 24.7977%;\" width=\"50%\">Popper, Karl<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"width: 29.422%;\" width=\"50%\">Isidoro, San<\/td>\n<td style=\"width: 24.7977%;\" width=\"50%\">Quine, Willard Van Orman<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"width: 29.422%;\" width=\"50%\">Luk\u00e1cs, Gy\u00f6rgy<\/td>\n<td style=\"width: 24.7977%;\" width=\"50%\">Schaff, Adam<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"width: 29.422%;\" width=\"50%\">Lesniewski, Stalisnaw<\/td>\n<td style=\"width: 24.7977%;\" width=\"50%\">Scholz, Heinrich<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"width: 29.422%;\" width=\"50%\">Lukasiewicz, Jan<\/td>\n<td style=\"width: 24.7977%;\" width=\"50%\">Tarski, Alfred<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"width: 29.422%;\" width=\"50%\">Mach, Ernst<\/td>\n<td style=\"width: 24.7977%;\" width=\"50%\">Teilhard de Cahrdin, P.<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"width: 29.422%;\" width=\"50%\">Metafilosof\u00eda<\/td>\n<td style=\"width: 24.7977%;\" width=\"50%\">Vico, Giambattista<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"width: 29.422%;\" width=\"50%\">Mises, Richard von<\/td>\n<td style=\"width: 24.7977%;\" width=\"50%\">Zubiri, Xavier<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Todos estos art\u00edculos van firmado con la sigla S.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Damos a continuaci\u00f3n los art\u00edculos citados por Sacrist\u00e1n, m\u00e1s algunas entradas complementarias que tambi\u00e9n llevan su firma. En el \u00edndice solo hemos indicado los textos m\u00e1s extensos. Todos ellos son prueba, en nuestra opini\u00f3n, de las numerosas teclas que tocaba el autor y de lo bien que interpretaba.<\/span><\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"2\"><\/a> <b>2. Alienaci\u00f3n o extra\u00f1aci\u00f3n<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Voz incluida en <i>Papeles de filosof\u00eda<\/i>, pp. 411-413.<\/span><\/p>\n<p>Voces tomadas de la filosof\u00eda alemana. En la lengua alemana com\u00fan significan la enajenaci\u00f3n en sentido jur\u00eddico-econ\u00f3mico (<i>Ent\u00e4usserung<\/i>) y el desarraigo o la ausencia de comunicaci\u00f3n y organicidad con el ambiente o con otras personas (<i>Entfremdung<\/i>).<\/p>\n<p>En la filosof\u00eda hegeliana, a partir de la <i>Fenomenolog\u00eda del Esp\u00edritu,<\/i> alienaci\u00f3n es la negaci\u00f3n determinada (no la simple negaci\u00f3n l\u00f3gico-formal) del concepto, por la cual \u00e9ste se exterioriza, se hace otro y mediante la negaci\u00f3n (tambi\u00e9n determinada) de esa negaci\u00f3n <em>\u2013<\/em>o retrocapci\u00f3n (G. Luk\u00e1cs) de la alienaci\u00f3n<em>\u2013<\/em>\u00a0se recupera enriquecido, m\u00e1s all\u00e1 de la abstracci\u00f3n que era antes del proceso descrito. En esta filosof\u00eda la alienaci\u00f3n es, pues, el modo del proceso de la realidad, del dinamismo de \u00e9sta.<\/p>\n<p>Ambas cosas supon\u00eda, en cambio, el uso por el joven Hegel del concepto de <i>positividad (Positivit\u00e4t),<\/i> antecedente veros\u00edmil del de alienaci\u00f3n. El joven Hegel habla de positividad a prop\u00f3sito de su teolog\u00eda cr\u00edtica: la religi\u00f3n se desespiritualiza y decae, se convierte incluso en un mal, al objetivarse, al hacerse positiva. Lo mismo ocurre con todas las nociones del Esp\u00edritu. Este acento valorativo negativo y la consiguiente evocaci\u00f3n de emociones recusatorias afectar\u00e1n al posterior uso filos\u00f3fico de \u00abalienaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Para Ludwig Feuerbach, alienaci\u00f3n es la proyecci\u00f3n que involuntariamente hace el hombre de productos de su propia actividad y su fantas\u00eda, para tomarlos luego como cosas en s\u00ed y someterse a ellos. La principal alienaci\u00f3n a que atiende Feuerbach (1804-1872) es la religi\u00f3n.<\/p>\n<p>Karl Marx (1818-1883) ha heredado el tema de la alienaci\u00f3n de Hegel y de Feuerbach. Hasta el a\u00f1o 1844 aproximadamente (<i>Manuscritos econ\u00f3mico-filos\u00f3ficos<\/i>) lo trata seg\u00fan las l\u00edneas indicadas. Pero ya antes y luego en los citados manuscritos traspone el tema a un contexto de an\u00e1lisis hist\u00f3rico-social. Ello tiene dos consecuencias. Primera: aparecen otros t\u00e9rminos <em>\u2013<\/em>como \u00ab<i>Zersetzung<\/i>\u00bb escisi\u00f3n o descomposici\u00f3n<em>\u2013<\/em>\u00a0que tienen una funci\u00f3n parecida a la de \u00abalienaci\u00f3n\u00bb pero se refieren a fen\u00f3menos precisamente hist\u00f3ricos y m\u00e1s o menos fechables. \u00abEscisi\u00f3n\u00bb, por ejemplo, se refiere a la que Marx ve en el individuo de la sociedad burguesa; es una escisi\u00f3n entre las \u00abilusiones heroicas\u00bb de 1789, los Derechos de los Ciudadanos, la figura del ciudadano libre y guerrero que defiende con sacrificio propio la libertad, que pugna por la igualdad y proclama la fraternidad y el particular burgu\u00e9s de los Derechos del hombre, el ego\u00edsmo privatista, la propiedad privada de los medios de producci\u00f3n, la concurrencia sin barreras morales, el<i> homo homini lupus<\/i> de la sociedad mercantil. Segunda: la ra\u00edz de la alienaci\u00f3n se busca ahora no en el terreno de la ideolog\u00eda, sino en la situaci\u00f3n material del hombre. Lo primero y fundamentalmente alienado (en un sentido jur\u00eddico y material) en la sociedad capitalista es el trabajo asalariado. Sobre esta base quedan alienados (ya m\u00e1s en el sentido de Feuerbach) los productos de toda clase de trabajo, de la pr\u00e1ctica humana en general, y se\u00f1aladamente, las relaciones econ\u00f3micas-sociales, que acaban por erguirse frente al hombre como hechos de la naturaleza y se imponen as\u00ed a la obnubilada conciencia de su propio productor. Como Marx piensa que por \u00abnaturaleza humana\u00bb (en sentido no ideol\u00f3gico) no debe entenderse sino ese sistema, o esa red, de relaciones econ\u00f3mico-sociales resulta que la misma idea de naturaleza humana queda alienada o fetichizada. As\u00ed se generaliza el \u00abfetichismo de la mercanc\u00eda\u00bb, el hecho b\u00e1sico de que el producto de la pr\u00e1ctica humana, cuando se hace mercantil, esconde su origen humano y se contrapone al hombre como objeto natural con leyes propias y fatales (&#8216;Fetichismo&#8217; es tambi\u00e9n, como \u2018escisi\u00f3n\u2019, un t\u00e9rmino que a\u00f1ade Marx al l\u00e9xico de la alienaci\u00f3n). Por \u00faltimo, sobre la fetichizaci\u00f3n de la naturaleza humana alienada en esencia metaf\u00edsica inmutable, se levanta la alienaci\u00f3n de toda la cultura, que culmina en la religi\u00f3n. Este es un an\u00e1lisis concreto, no de toda alienaci\u00f3n sino de la espec\u00edficamente capitalista y de las formas concretas que toman en esa sociedad alienaciones de origen arcaico.<\/p>\n<p>Pero en la noci\u00f3n marxiana de alienaci\u00f3n se mantiene tambi\u00e9n el aspecto positivo que dio al concepto el Hegel cl\u00e1sico: la superaci\u00f3n de la alienaci\u00f3n no es para Marx la vuelta a un comunismo primitivo, premercantil, sino la b\u00fasqueda de uno nuevo que recoja el gran desarrollo de la capacidad productiva de la humanidad posibilitado por milenios de escisi\u00f3n, de divisi\u00f3n espont\u00e1nea y violenta del trabajo, la fetichizaci\u00f3n de los productos de \u00e9ste, de alienaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Autores existencialistas y cat\u00f3licos, adem\u00e1s de los marxistas, se interesan actualmente por el tema de la alienaci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"3\"><\/a> <b>3. Church, Alonzo (1903-1995)<\/b><\/h3>\n<p>L\u00f3gico, matem\u00e1tico y fil\u00f3sofo norteamericano, nacido en 1903. Siguiendo la l\u00ednea de investigaci\u00f3n por K. G\u00f6del, demostr\u00f3 en 1936 la indecibilidad del c\u00e1lculo de predicados de primer orden, esto es: el hecho de que es imposible conseguir un procedimiento normado que, en un n\u00famero finito de pasos u operaciones, permita resolver, dada una f\u00f3rmula de ese c\u00e1lculo, si esta es o no es demostrable en el mismo.<\/p>\n<p>Su l\u00f3gica de la conversi\u00f3n lambda es uno de los or\u00edgenes de la l\u00f3gica combinatoria, una teor\u00eda destinada a tratar directamente las funciones sin tener que recurrir <em>\u2013<\/em>como hace la l\u00f3gica de predicados cl\u00e1sica<em>\u2013<\/em>\u00a0a su expresi\u00f3n indirecta por medio de variables.<\/p>\n<p>A. Church, del que son la mayor\u00eda de los art\u00edculos de l\u00f3gica y de filosof\u00eda de la matem\u00e1tica contenidos en este diccionario, entiende que la naturaleza de la teor\u00eda l\u00f3gica en la l\u00ednea sem\u00e1ntica de Frege; pero su posici\u00f3n es menos platonizante que la de este. Podr\u00eda decirse que Church tiende a lo que para la Edad Media se llama conceptualismo (Abelardo).<\/p>\n<p>A. Church es el editor del <i>Journal of Symbolic Logic<\/i>. En \u00e9l ha facilitado la bibliograf\u00eda m\u00e1s completa de la l\u00f3gica.<\/p>\n<p><i>The calculi of lambda-conversion<\/i>, edici\u00f3n de 1951; <i>Introduction to mathematical logic, I,<\/i> edici\u00f3n de 1956.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<p><b>Corporativo, Estado<\/b><\/p>\n<p>Aunque propuestas en documentos pontificios anteriores, las corporaciones han sido propiamente la organizaci\u00f3n autoritaria de la producci\u00f3n en los Estados fascistas. Su principio ideol\u00f3gico es la eliminaci\u00f3n de la lucha de clases mediante la integraci\u00f3n de empresarios y obreros juntos por ramas de la producci\u00f3n, bajo la autoridad del Gobierno.<\/p>\n<p><b>Dasein (al. Heidegger)<\/b><\/p>\n<p>Modo de ser del hombre, consistente en la localizaci\u00f3n, esto es, en el hecho de que el estar-en-el-mundo es un rasgo estructural (un \u00abexistencial\u00bb) de ese ser.<\/p>\n<p><b>Dial\u00e9ctico, Materialismo<\/b><\/p>\n<p>Las \u00ableyes\u00bb hegelianas de la dial\u00e9ctica y la distinci\u00f3n entre materialismo hist\u00f3rico y materialismo dial\u00e9ctico son puntos de la versi\u00f3n acad\u00e9mica del marxismo. Tambi\u00e9n doctrinas especiales del per\u00edodo de sistematizaci\u00f3n acad\u00e9mica, como la doctrina del realismo socialista, que se encuentran hoy en una fase de discusi\u00f3n, protagonizada por escritores que contribuyeron de modo importante a formularlas, como G. Luk\u00e1cs.<\/p>\n<p>Bibliograf\u00eda. G. Luk\u00e1cs, <i>Est\u00e9tica (1966-67)<\/i>; G. Della Volpe, <i>Cr\u00edtica del gusto<\/i>, 1965; R. Havemann, <i>Dial\u00e9ctica sin dogma<\/i>, 1967; A. Schaff, <i>Filosof\u00eda del hombre<\/i>, 1965; R. Garaudy, <i>Dieu est mort. Etude sur Hegel<\/i>, 1962; R. Garaudy, <i>Marxisme du XX\u00e8me Si\u00e8cle<\/i>, 1962.<\/p>\n<p><b>Especulaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>T\u00e9rmino que originariamente signific\u00f3 \u00abobservaci\u00f3n\u00bb (por ejemplo, astron\u00f3mica) y hoy significa frecuentemente ejercicio del pensamiento sin control cient\u00edfico. En la Antig\u00fcedad, en la Edad Media y (menos universalmente) en la Moderna signific\u00f3 lo mismo que \u00abteor\u00eda\u00bb. Ferrater Mora hace de nuevo un uso positivo del t\u00e9rmino al proponer la noci\u00f3n de filosof\u00eda como \u00abespeculaci\u00f3n racional\u00bb.<\/p>\n<p><b>Existencial, Filosof\u00eda<\/b><\/p>\n<p>En la filosof\u00eda existencial europea los puntos de vista biol\u00f3gicos o pragm\u00e1ticos no tienen una importancia considerable. El punto de vista b\u00e1sico es m\u00e1s bien de antropolog\u00eda filos\u00f3fica. Pero la producci\u00f3n reciente de algunos fil\u00f3sofos (Heidegger, Sartre) com\u00fanmente llamados existencialistas, no responde ya simplemente a esa observaci\u00f3n.<\/p>\n<h3><a name=\"4\"><\/a> <b>4. Gramsci, Antonio (1891-1937)<\/b><\/h3>\n<p>(1891-1937) Pol\u00edtico y fil\u00f3sofo italiano, fundador del Partido Comunista Italiano. Estudi\u00f3 ling\u00fc\u00edstica y filolog\u00eda (sobre todo Glotolog\u00eda) en la Universidad de Tur\u00edn, sin llegar a terminar la carrera, por su dedicaci\u00f3n a la pol\u00edtica. Colaborador en los peri\u00f3dicos socialistas <i>Il Grido del Popolo<\/i> y <i>Avanti!<\/i>. Fundador de la revista <i>L&#8217;Ordine Nuovo<\/i>, en la que se manifiesta la orientaci\u00f3n comunista (leninista) de su pensamiento y el de otros conocidos pol\u00edticos italianos (Palmiro Togliatti). Tras la fundaci\u00f3n del PCI, delegado italiano en la III Internacional (Comintern), luego secretario general del PCI. Encarcelado en 1926, muere el 27 de abril de 1937, a los seis d\u00edas de haber cumplido la condena que el fiscal hab\u00eda motivado con la frase: \u00abDurante 20 a\u00f1os debemos impedir que funcione este cerebro\u00bb. La obra de Gramsci consta de art\u00edculos period\u00edsticos anteriores a su encarcelamiento y de una treintena de cuadernos de notas escritos en la c\u00e1rcel (\u00abQuaderni del carcere\u00bb). Las cartas escritas por G. desde la c\u00e1rcel fueron consideradas por Benedetto Croce como una nueva pieza cl\u00e1sica de la literatura italiana.<\/p>\n<p>Gramsci propone un marxismo al que llama \u00abfilosof\u00eda de la pr\u00e1ctica\u00bb. Esta filosof\u00eda de la pr\u00e1ctica no es un pragmatismo, sino un modo de pensar que historiza los problemas te\u00f3ricos al concebirlos siempre como problemas de cultura y de la vida global de la humanidad: \u00abLo que interesa a la ciencia no es tanto [&#8230;] la objetividad de lo real cuanto el hombre que elabora sus m\u00e9todos [&#8230;] que rectifica constantemente sus instrumentos materiales [&#8230;] y l\u00f3gicos (incluidos los matem\u00e1ticos); lo que interesa es la cultura [&#8230;], la relaci\u00f3n del hombre con la realidad por la mediaci\u00f3n de la tecnolog\u00eda. Incluso en la ciencia, buscar la realidad aparte de los hombres [&#8230;] [no es sino] una paradoja\u00bb. La filosof\u00eda ha de entenderse en la pr\u00e1ctica de la humanidad, \u00abconcretamente, es decir, hist\u00f3ricamente\u00bb. Por eso el tema del hombre es \u00abel problema primero y principal de la filosof\u00eda\u00bb de la pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>En la concepci\u00f3n marxista de Gramsci la cuesti\u00f3n \u00ab\u00bfQu\u00e9 es el hombre?\u00bb, entendida como cuesti\u00f3n filos\u00f3fica, no pregunta por la naturaleza biol\u00f3gica de la especie, sino por otra cosa que \u00e9l formula del modo siguiente: \u00ab\u00bfQu\u00e9 puede llegar a ser el hombre? Esto es, si el hombre puede dominar su propio destino, si puede \u201chacerse\u201d, si puede crearse una vida\u00bb. Piensa Gramsci que todas las filosof\u00edas han fracasado hasta ahora en el tratamiento a esa pregunta porque han considerado al hombre reducido a su individualidad biol\u00f3gica. Pero la humanidad del individuo comporta elementos de tres tipos: primero, el individuo mismo, su singularidad biol\u00f3gica; segundo, \u00ablos otros\u00bb; tercero, \u00abla naturaleza\u00bb. El segundo y el tercer elementos son de especial complejidad: el individuo no entra en relaci\u00f3n con los otros y con la naturaleza mec\u00e1nicamente, sino \u00aborg\u00e1nicamente\u00bb (con los otros) y \u00abno simplemente (con la naturaleza) por ser \u00e9l mismo naturaleza, sino activamente, por medio del trabajo y de la t\u00e9cnica\u00bb (incluyendo en \u00e9ste \u00faltimo concepto tambi\u00e9n los \u00abinstrumentos mentales\u00bb, esto es, la ciencia y la filosof\u00eda). \u00ab[&#8230;] Esas relaciones [&#8230;] son activas, conscientes, es decir, corresponden a un grado mayor o menor de inteligencia de ellas que tiene el hombre. Por eso puede decirse que uno cambia a s\u00ed mismo, se modifica, en la medida misma en que cambia y modifica todo el complejo de relaciones del cual \u00e9l es el <i>centro de anudamiento<\/i>\u00bb. Con eso \u00faltima Gramsci su reelaboraci\u00f3n del concepto de \u00abnaturaleza humana\u00bb de Karl Marx: \u00abque la \u201cnaturaleza humana\u201d\u00a0es \u201cel complejo de las relaciones sociales\u201d\u00a0[como ha escrito Marx] es la respuesta m\u00e1s satisfactoria, ya que incluye la idea de devenir [&#8230;]. Puede tambi\u00e9n decirse que la naturaleza del hombre es la \u201chistoria\u201d\u00bb.<\/p>\n<p>Los temas que en los fil\u00f3sofos marxistas de orientaci\u00f3n tradicional o acad\u00e9mica componen partes principales del \u00abmaterialismo hist\u00f3rico\u00bb (o sea, los temas procedentes de la \u00abfilosof\u00eda de la naturaleza\u00bb rom\u00e1ntica) no se presentan pr\u00e1cticamente en la obra de Gramsci. El pensamiento de \u00e9ste presenta, en cambio, un punto de vacilaci\u00f3n peculiar a prop\u00f3sito del tema de las ideolog\u00edas. Gramsci ha percibido que la obra filos\u00f3fica de Marx es sustancialmente una cr\u00edtica de las ideolog\u00edas. Pero, por otra parte, G. piensa que todo pensamiento relacionado con la pr\u00e1ctica, como el marxismo, ha de incluir construcciones m\u00e1s o menos ideol\u00f3gicas, \u00abmitos\u00bb, como hab\u00eda escrito en sus art\u00edculos juveniles. En la edad madura, G. no se decide ya a emplear esa palabra, pero tampoco a desideologizar completamente su concepci\u00f3n del marxismo. En vez de eso, recurre a distinguir entre \u00abideolog\u00edas hist\u00f3ricamente org\u00e1nicas, que son necesarias para una determinada estructura, e ideolog\u00edas arbitrarias, racionalistas, \u201cqueridas\u201d. En cuanto hist\u00f3ricamente necesarias, tienen una validez que es validez \u201cpsicol\u00f3gica\u201d, porque \u201corganizan\u201d las masas humanas, forman el terreno en el cual luchan los hombres y adquieren consciencia de su posici\u00f3n, etc.\u00bb.<\/p>\n<p><i>Quaderni del Carcere<\/i>, 6 vols., 1948 ss., ocho ediciones hasta 1966; <i>Lettere dal carcere<\/i>, 10.\u00aa edici\u00f3n, 1955; nueva ed. ampliada 1965; <i>2.000 pagine di Gramsci<\/i>, 3 vols., 1964 ss.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En la presentaci\u00f3n de su edici\u00f3n de <i>El orden y el tiempo<\/i> (M\u00ednima Trotta, 1998, pp. 28-29), observaba Albert Domingo Curto:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abEl punto de vista que hay tras esa manera de entender al ser humano, como una unidad coherente de pensamiento y actividad individuales que se interrelaciona con un entorno m\u00faltiple y cambiante, y que a su vez es consecuencia directa del mismo, es el que Sacrist\u00e1n hace suyo desde las primeras lecturas de Gramsci. Resulta curioso que esa concepci\u00f3n, cuyo desarrollo entra\u00f1a la elaboraci\u00f3n interpretativa de planos muy distintos de la realidad y que va m\u00e1s all\u00e1 de la mera explicaci\u00f3n sociol\u00f3gica, se mueve en buena medida en la utilizaci\u00f3n de par\u00e1metros ideol\u00f3gicos. Es muy probable que el origen de un concepto tal debamos rastrearlo no tanto en los escritos de los cl\u00e1sicos del marxismo, sino en la obra de uno de los metaf\u00edsicos m\u00e1s innovadores de la filosof\u00eda moderna. Se trata de G. W. Leibniz, de quien Gramsci sol\u00eda citar en los <i>Quaderni<\/i> un aforismo que hab\u00eda sido, al parecer, lema de Benedetto Croce y que dice as\u00ed: \u201cquo magis speculativa, magis practica\u201d\u00a0[cuanto m\u00e1s especulativo, m\u00e1s pr\u00e1ctico], en relaci\u00f3n al pensamiento cient\u00edfico. En uno de los escritos acad\u00e9micos que Sacrist\u00e1n hubo de dedicarle, \u00e9l mismo se refer\u00eda al te\u00f3rico de la armon\u00eda preestablecida como un \u201cverdadero fil\u00f3sofo\u201d, aludiendo a rengl\u00f3n seguido: \u201cy un verdadero fil\u00f3sofo se caracteriza por la sistematicidad de su pensamiento, o al menos por su aspiraci\u00f3n a la plena totalidad del mismo.\u201d\u00a0En el p\u00e1rrafo 56 de la <i>Monadolog\u00eda<\/i>, que es t\u00edtulo ap\u00f3crifo de una de las \u00faltimas obras escritas de Leibniz, en el segundo decenio del siglo XVIII, se puede leer algo bastante parecido a la descripci\u00f3n anterior gramsciana de \u201ccentro de anudamiento\u201d. Es preciso recordar, sin embargo, que las motivaciones filos\u00f3ficas que dieron lugar a conceptos semejantes son bien distintos y que, como se\u00f1ala el propio Leibniz en la presentaci\u00f3n de su obra, esta \u201cexpone una metaf\u00edsica de la substancia\u201d. El texto en cuesti\u00f3n dice as\u00ed: \u201c[\u2026] este enlace o acomodamiento de todas las cosas creadas a cada una y de cada una a todas las dem\u00e1s, hace que cada substancia simple tenga relaciones que expresan todas las dem\u00e1s, y que ella sea, por consiguiente, un espejo viviente y perpetuo del universo\u201d.\u00bb<\/span><\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<p><b>Heidegger, Martin (1889-1976)<\/b><\/p>\n<p>Desde el estudio <i>De la esencia de la Verdad<\/i>, Heidegger ha practicado una \u00abconversi\u00f3n\u00bb al \u00abreverso\u00bb de los temas de <i>Ser y tiempo<\/i>, que, adem\u00e1s de justificar su oposici\u00f3n a que se considere su filosof\u00eda como un existencialismo, ha suscitado la idea de un \u00absegundo\u00bb Heidegger cuya coherencia con el primero ha sido discutida. La principal doctrina de este segundo Heidegger es un renovado intento de destruir los conceptos de hombres y de Ser propios de la metaf\u00edsica tradicional: no hay hombre por un lado y Ser por otro, sino que la mutua \u00abapropiaci\u00f3n\u00bb de ambos, o el ser el hombre la brecha por la que irrumpe el Ser, es el \u00abacaecimiento\u00bb de la ontologicidad de los entes.<\/p>\n<p>Obras principales de este per\u00edodo que est\u00e1n traducidas al castellano: <i>Von Wesen der Wahrheit<\/i> (De la esencia de la verdad), 1943; <i>Platons Lehre von der Wahrheit mit einem Brief \u00fcber den Humanismus<\/i> (La doctrina plat\u00f3nica de la verdad y Carta sobre el humanismo), 1947; <i>Einf\u00fchrung in die Metaphysik<\/i> (Introducci\u00f3n a la metaf\u00edsica), 1953; <i>Was heisst Denken?<\/i> (\u00bfQu\u00e9 significa pensar?), 1953; <i>Was ist das \u2013 die Philosophie?<\/i> (\u00bfQu\u00e9 es eso de la filosof\u00eda?), 1956; <i>Der Satz vom Grund<\/i> (El principio de raz\u00f3n), 1957.<\/p>\n<p><b>Hermen\u00e9utica<\/b><\/p>\n<p>En l\u00f3gica: t\u00e9rmino propuesto por Beth (1962) para referirse a las consideraciones sem\u00e1nticas no formalizadas o sistem\u00e1ticas.<\/p>\n<p><b>Isidoro de Sevilla, San (apr. 560-635)<\/b><\/p>\n<p>Autor de una obra enciclop\u00e9dica, <i>Originum sive etimologicarum libri viginti <\/i>(Las Etimolog\u00edas), uno de los principales veh\u00edculos de conservaci\u00f3n de cultura antigua en los primeros siglos de la Edad Media.<\/p>\n<p><b>Lesniewski, Stanilaw (1886-1939)<\/b><\/p>\n<p>L\u00f3gico, matem\u00e1tico y fil\u00f3sofo polaco. Profesor en Varsovia. Adem\u00e1s de desarrollar un sistema de l\u00f3gica, L. ha propuesto una interpretaci\u00f3n sem\u00e1ntica anticonvencionalista y antipragmatista de la naturaleza de los formalismos l\u00f3gicos. Su \u00abprotot\u00e9tica\u00bb es una teor\u00eda que incluye la l\u00f3gica proposicional cl\u00e1sica, pero resulta m\u00e1s amplia que ella por la aplicaci\u00f3n de sus m\u00e9todos a otros conceptos; las teor\u00edas superiores de la \u00abontolog\u00eda\u00bb y la \u00abmereolog\u00eda\u00bb hacen lo mismo respecto de la l\u00f3gica de predicados y la de clase.<\/p>\n<p>E. Luschei, <i>The logical systems of Lesniewski<\/i>, 1962.<\/p>\n<p><b>L\u00f3gicas, M\u00e1quinas<\/b><\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se da hoy el nombre de m\u00e1quina l\u00f3gicas a dispositivos (construidos o no) para resolver mec\u00e1nicamente problemas l\u00f3gicos (m\u00e1quinas de Turing) o, en general, de inter\u00e9s te\u00f3rico.<\/p>\n<p>Por otra parte, hay una tradici\u00f3n de dispositivos mec\u00e1nicos para la invenci\u00f3n de la inferencia que se remonta a Ramon Llull (1235-1315).<\/p>\n<h3><a name=\"5\"><\/a> <b>5. Luk\u00e1cs, Gy\u00f6rgy (al. Georg Luk\u00e1cs) (1885-1971)<\/b><\/h3>\n<p>Fil\u00f3sofo y cr\u00edtico h\u00fangaro marxista, nacido en 1885. Formado en la inspiraci\u00f3n diltheyana de las \u00abciencias del Esp\u00edritu\u00bb, sus obras <i>Die Siele und Die Formen<\/i> (El alma y sus formas), 1911, y <i>Theorie des Romans<\/i> (Teor\u00eda de la novela), 1916, se recibieron como considerables aportaciones al progreso de esa escuela filos\u00f3fica y metodol\u00f3gica. La primera guerra mundial hace de Luk\u00e1cs un marxista, que interviene como comisario del pueblo para la educaci\u00f3n en el gobierno socialista h\u00fangaro. Luk\u00e1cs se exilia (URSS, Alemania, URSS). Su primer libro marxista de importancia (recopilaci\u00f3n de ensayos de tem\u00e1tica unitaria) es <i>Geschichte und Klassenbewusstein<\/i> (Historia y consciencia de clase), 1923.<\/p>\n<p>La obra de Luk\u00e1cs es obra de cr\u00edtico literario, de est\u00e9tico o te\u00f3rico del arte y de filosof\u00eda en general. Como cr\u00edtico ha publicado influyentes estudios sobre la literatura alemana, la rusa y la h\u00fangara.<\/p>\n<p>Como te\u00f3rico del arte, Luk\u00e1cs es uno de los principales te\u00f3ricos del \u00abrealismo\u00bb. Siendo el arte un reflejo caracter\u00edstico de la realidad <em>\u2013<\/em>distinto de la otra principal objetivaci\u00f3n, la cient\u00edfica<em>\u2013<\/em>, y especialmente orientado a servir a la autoconsciencia de la humanidad, el realismo que se proponga interpretar la realidad humana en su sentido hist\u00f3rico se presenta como la v\u00eda indicada para realizar ese \u00abmisi\u00f3n del arte\u00bb. A\u00fan m\u00e1s: el arte verdadero se confunde con el verdadero realismo. El gusto art\u00edstico de Luk\u00e1cs, formado en la tradici\u00f3n del clasicismo alem\u00e1n, le mantiene libre de exageraciones en la aplicaci\u00f3n de esas ideas, y le mueve tambi\u00e9n a escribir \u00abcontra el realismo mal entendido\u00bb. Est\u00e1 en curso de publicaci\u00f3n una amplia <i>Est\u00e9tica<\/i>, construida seg\u00fan el m\u00e9todo \u00abgen\u00e9tico-sistem\u00e1tico\u00bb, en el cual ve Luk\u00e1cs lo esencial del marxismo: una interpretaci\u00f3n de las formaciones culturales que, empezando por la descripci\u00f3n sistem\u00e1tica del objeto, tiende a descubrir su sentido en su g\u00e9nesis hist\u00f3rica. Luk\u00e1cs, erudito conocedor de la historia de la filosof\u00eda, contrapone ese m\u00e9todo a la tradici\u00f3n ahist\u00f3rica del kantismo.<\/p>\n<p>Esta en curso la publicaci\u00f3n de las Obras Completas de Luk\u00e1cs.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<p><b>Lulliana, Arte<\/b><\/p>\n<p>El Arte de Llull tiene una directa intenci\u00f3n misionera. Pero por su influencia en Leibniz, puede considerarse como una de las primeras manifestaciones de la tendencia calcul\u00edstica en l\u00f3gica. De todos modos, la influencia de Llull en ese sentido, al igual que la de Leibniz, qued\u00f3 perdida y fuera de la v\u00eda que conduce a la l\u00f3gica simb\u00f3lica.<\/p>\n<p><b>Mach, Ernst (1838-1916)<\/b><\/p>\n<p>Profesor de f\u00edsica y de filosof\u00eda en Viena de 1895 a 1901. Profes\u00f3 en teor\u00eda del conocimiento tesis sensistas y fenomenistas. En teor\u00eda de la ciencia, Mach ha contribuido considerablemente al renacimiento del positivismo en el siglo XX. Para Mach las leyes cient\u00edficas no son explicaciones causales ni gen\u00e9ticas, sino descripciones condensadas y \u00fatiles de los fen\u00f3menos, de acuerdo con un principio de \u00abeconom\u00eda de pensamiento\u00bb y cuya justificaci\u00f3n es pragm\u00e1tica. Con ese punto de vista, y como fruto de sus importantes investigaciones de historia de la ciencia, Mach ha aportado criterios para la comprensi\u00f3n de la estructura de las teor\u00edas cient\u00edficas. Entre los grupos iniciadores del C\u00edrculo de Viena se encontraba el Verein Ernst Mach [Asociaci\u00f3n E. M.], inspirado por su obra.<\/p>\n<p><i>Die Geschichte und die Wurzel des Satzes von der Erhaltung der Arbeit <\/i>[La historia y la ra\u00edz del principio de conservaci\u00f3n del trabajo]<i>,<\/i> 1872; <i>Die Mechanik in ihrer Entwicklung historisch-kritisch dargestellt <\/i>[Exposici\u00f3n hist\u00f3rico-cr\u00edtica de la evoluci\u00f3n de la mec\u00e1nica]<i>,<\/i> 1883; <i>Die<\/i><i><b> <\/b><\/i><i>Principien der W\u00e4rmelehre, historisch-kritisch entwickelt<\/i> [Exposici\u00f3n hist\u00f3rico-cr\u00edtica de los principios de la termodin\u00e1mica]<i>,<\/i> 1896; <i>Die Analyse der Empfindungen, <\/i>1900 (trad. castellana,<i> An\u00e1lisis de las sensaciones,<\/i> 1925);<i><b> <\/b><\/i><i>Erkenntnis und Irrtum,<\/i> 1905 (trad. castellana, <i>Conocimiento y error, <\/i>1940).<\/p>\n<p><b>Marx, Karl (1818-1883)<\/b><\/p>\n<p>Sin completar MEGA, la mejor edici\u00f3n hoy asequible es: Karl Marx, Friedrich Engels,<i> Werke<\/i>, 26 vols., editados por el Institut f\u00fcr Marxismus-Leninismus del Comit\u00e9 Central del Partido Socialista Unificado de Alemania, seg\u00fan el texto preparado por el correspondiente Instituto sovi\u00e9tico, Berl\u00edn, 1956 y ss.<\/p>\n<p>Esta edici\u00f3n no contiene ni la tesis ni los <i>Manuscritos econ\u00f3mico-filos\u00f3ficos de 1844<\/i>, objeto de otras varias ediciones sueltas. Tampoco los <i>Grundrisse<\/i>, editados por la misma editorial en 1953.<\/p>\n<p><b>Mediaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>Ad (a): En la filosof\u00eda hegeliana, mediaci\u00f3n es la negaci\u00f3n de s\u00ed mismo con la cual un ente se aliena o exterioriza, tras de lo cual puede volver en s\u00ed mismo enriquecido con su despliegue o historia, o sea, concretado (antes de alienarse el concepto es abstracto o vac\u00edo).<\/p>\n<p>En el marxismo, mediaciones son las formaciones intermedias a trav\u00e9s de las cuales una sobreestructura se relaciona con su base econ\u00f3mico-social; y, en general, las v\u00edas de esa relaci\u00f3n a trav\u00e9s de la cual la base fundamenta la sobrestructura institucional e ideol\u00f3gica.<\/p>\n<p><b>Metafilosof\u00eda<\/b><\/p>\n<p>T\u00e9rmino utilizado por Morris Lazerowitz para designar el estudio de la estructura de las teor\u00edas filos\u00f3ficas. Seg\u00fan Lazerowitz, esa estructura contiene tres niveles: uno subconsciente (las necesidades espirituales que satisface el fil\u00f3sofo), otro preconceptual (una innovaci\u00f3n sem\u00e1ntica en el uso del lenguaje filos\u00f3fico) y otro consciente (la pseudoteor\u00eda resultante de esa innovaci\u00f3n sem\u00e1ntica).<\/p>\n<p>M. Lazerowitz, <i>Studies in Metaphilosophy<\/i>, 1964.<\/p>\n<p><b>Mises, Richard von (1883-1953)<\/b><\/p>\n<p>Austr\u00edaco de nacimiento, profesor en Berl\u00edn, desde donde contribuy\u00f3 a la constituci\u00f3n del C\u00edrculo de Viena y a la elaboraci\u00f3n de las doctrinas neopositivistas. Luego profesor en Harvard, R. v. M ha formulado una de las interpretaciones principales del c\u00e1lculo de probabilidades, basada en el concepto de frecuencia relativa.<\/p>\n<p><i>Wahrscheinlichkeit, Statistik und Wahrheit,<\/i> 1928 (trad. castellana: <i>Probabilidad, estad\u00edstica y verdad<\/i>, 1948); <i>Kleines Lehrbuch des Positivismus <\/i>[Peque\u00f1o manual del positivismo], 1939.<\/p>\n<p><b>Naturaleza, filosof\u00eda de<\/b><\/p>\n<p>Especulaci\u00f3n acerca de la naturaleza, que ocup\u00f3 en la filosof\u00eda cl\u00e1sica y en la medieval el lugar de la f\u00edsica cient\u00edfica. En los siglos XVIII y XIX, corriente especulativa prerrom\u00e1ntica y rom\u00e1ntica, dominada por ideas vitalistas y evolucionistas. Goethe y los grandes fil\u00f3sofos idealistas, especialmente Schelling, son fil\u00f3sofos de la naturaleza, en ese sentido.<\/p>\n<p><b>Nada<\/b><\/p>\n<p>En <i>Ser y tiempo<\/i> de Heidegger, la subjetividad pura (J. Hippolyte) que se experiencia en el temple de la angustia.<\/p>\n<p><b>Ortega y Gasset, Jos\u00e9 (1883-1955)<\/b><\/p>\n<p>En las obras p\u00f3stumas de Ortega se encuentra una reflexi\u00f3n de filosof\u00eda social, caracterizada por la idea de que las relaciones entre la persona y la sociedad est\u00e1n mediadas por relaciones interindividuales. Tambi\u00e9n se encuentran ulteriores acentuaciones y precisiones de sus ideas acerca de la raz\u00f3n, la ciencia, etc.<\/p>\n<p>Principales publicaciones p\u00f3stumas: <i>El hombre y la gente<\/i>, 1957; <i>Qu\u00e9 es filosof\u00eda<\/i>, 1958; <i>La idea de principio en Leibniz y la evoluci\u00f3n de la teor\u00eda deductiva<\/i>, 1958; <i>Idea de teatro,<\/i> 1958;<i> Meditaci\u00f3n del pueblo joven<\/i>, 1958; <i>Origen y ep\u00edlogo de la filosof\u00eda<\/i>, 1960; <i>Pasado y porvenir para el hombre actual<\/i>, 1962.<\/p>\n<p><b>Pearson, Karl (1857-1936)<\/b><\/p>\n<p>Profesor de mec\u00e1nica en la Universidad de Londres. Precursor del empirismo l\u00f3gico y, en general, de la moderna filosof\u00eda de la ciencia, por su concepto de explicaci\u00f3n como descripci\u00f3n condensada y por su tesis de que la \u00abgram\u00e1tica de la ciencia\u00bb, la discursividad cient\u00edfica, es el criterio del sentido de las proposiciones.<\/p>\n<p><i>The Grammar of Science<\/i>, 1892 (trad. castellana, <i>La gram\u00e1tica de la ciencia,<\/i> 1909).<\/p>\n<h3><a name=\"6\"><\/a> <b>6. Popper, Karl R. (1902-1994)<\/b><\/h3>\n<p>Nacido en Viena en 1902, actualmente [1969] profesor en la London School of Economics. Aunque no se le puede considerar miembro del C\u00edrculo de Viena, sus trabajos han tenido una gran influencia en la evoluci\u00f3n de esa escuela y, en general, en la de todo el empirismo l\u00f3gico y la filosof\u00eda de la ciencia. Popper critic\u00f3 tempranamente el principio de verificabilidad, concebido por los neopositivistas como criterio de sentido de las proposiciones. Insisti\u00f3 en que ninguna proposici\u00f3n est\u00e1 tan desprovista de conceptos generales como para ser directamente sometible a verificaci\u00f3n emp\u00edrico-sensible.<\/p>\n<p>Frente al principio de verificabilidad propuso el de la falsabilidad (el poder ser puesta en falso por la experiencia), como criterio no del sentido de las proposiciones, sino del car\u00e1cter cient\u00edfico de las proposiciones y de las teor\u00edas.<\/p>\n<p>Su filosof\u00eda de la ciencia incluye tambi\u00e9n una recusaci\u00f3n de la idea tradicional seg\u00fan la cual las teor\u00edas cient\u00edficas se obtienen por abstracci\u00f3n e inducci\u00f3n a partir de la experiencia.<\/p>\n<p>Popper ha escrito de filosof\u00eda social, sobre todo para oponerse al marxismo.<\/p>\n<p><i>The Logic of Scientific Discovery<\/i>, ed de 1959 (trad. castellana, <i>La l\u00f3gica de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica<\/i>); <i>The Open Society and Its Enemies<\/i>, 1945 (trad. castellana, <i>La sociedad abierta y sus enemigos<\/i>); <i>The Poverty of Historicism<\/i>, 1957 (Trad. castellana <i>La miseria del historicismo<\/i>, 1961).<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"7\"><\/a> <b>7. Quine, Willard Van Orman (1908-2000)<\/b><\/h3>\n<p>Nacido en 1908.<\/p>\n<p>Profesor en Harvard. Quine es autor de un sistema de fundamentaci\u00f3n de la l\u00f3gica y la matem\u00e1tica que se propone simplificar los sistemas principales (los del tipo Russell-Whitehead y los de tipo Zermelo) teniendo en cuenta las ventajas de unos y otros. Ha sido tambi\u00e9n el principal sistematizador de los m\u00e9todos de la \u00abdeducci\u00f3n natural\u00bb, iniciados por Jaskowski y G. Gentzen.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de la l\u00f3gica positiva, Quine cultiva la filosof\u00eda de la l\u00f3gica y de la ciencia. Ha discutido, en particular, las tesis convencionalistas: su opini\u00f3n es que el convencionalismo ignora datos del problema que intenta resolver, pues la comprensi\u00f3n de una convenci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica presupone en realidad una previa comprensi\u00f3n (acaso parcial) del problema que se intenta resolver convencionalmente.<\/p>\n<p>Quine ha aplicado las t\u00e9cnicas de la l\u00f3gica para estudiar la cuesti\u00f3n de \u00ablo que hay\u00bb. Un lenguaje compromete impl\u00edcitamente al que lo usa a reconocer como entidades los valores a que puede referirse con pronombres (variables de individuo).<\/p>\n<p><i>Mathematical Logic<\/i>, ed de 1950; <i>O sentido da nova logica<\/i>, 1942 (trad castellana, <i>El sentido de la nueva l\u00f3gica<\/i>, 1958); <i>Methods of Logic<\/i>, ed de 1959 (trad castellana, <i>Los m\u00e9todos de la l\u00f3gica<\/i>, 1962), <i>From a Logical Point of View<\/i>, 1953 (trad castellana, <i>Desde un punto de vista l\u00f3gico<\/i>, 1962), <i>Word and Object,<\/i> 1960 (trad castellana, <i>Palabra y objeto<\/i>, 1967).<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<p><b>Sartre, Jean Paul (1905-1980)<\/b><\/p>\n<p>En sus \u00faltimas publicaciones concibe el existencialismo como una ideolog\u00eda de la \u00e9poca presente, cuyo saber real ser\u00eda el marxismo.<\/p>\n<p><i>Critique de la raison dialectique<\/i>, I, 1960.<\/p>\n<p><b>Schaff, Adam (1913-2006)<\/b><\/p>\n<p>Fil\u00f3sofo marxista polaco nacido en 1913. Activo en el movimiento obrero desde 1932, profesor en la Universidad de Varsovia desde 1949. Sus temas son la teor\u00eda de la ciencia y la antropolog\u00eda filos\u00f3fica.<\/p>\n<p>En castellano: <i>Sobre algunas cuestiones de la teor\u00eda marxista de la verdad,<\/i> 1957; <i>Filosof\u00eda del hombre<\/i>, 1965; <i>El marxismo y el individuo humano<\/i>, 1967.<\/p>\n<p><b>Scholz, Heinrich (1884-1956)<\/b><\/p>\n<p>Profesor de teolog\u00eda en Breslau, 1917-1919. Profesor de filosof\u00eda y, por \u00faltimo, profesor de l\u00f3gica e investigaci\u00f3n de fundamentos en M\u00fcnster desde 1943. Tras su jubilaci\u00f3n escribi\u00f3 nuevamente teolog\u00eda. Scholz ha sido un fil\u00f3sofo de la l\u00f3gica y un propagandista del valor educativo de \u00e9sta.<\/p>\n<p>Su filosof\u00eda de la l\u00f3gica es anticonvencionalista, antipositivista y platonizante seg\u00fan la tradici\u00f3n leibniziana. Una \u00abmetaf\u00edsica como ciencia exacta\u00bb puede seg\u00fan \u00e9l construirse con la l\u00f3gica como \u00abteor\u00eda de los mundos posibles\u00bb.<\/p>\n<p><i>Geschichte der Logik <\/i>[Historia de la l\u00f3gica]<i>,<\/i> 1931; <i>Metaphysik als strenge Wissenschaft<\/i> [La metaf\u00edsica como ciencia rigurosa]<i>,<\/i> 1941.<\/p>\n<p><b>Tarski, Alfred (1902-1983)<\/b><\/p>\n<p>L\u00f3gico, matem\u00e1tico y fil\u00f3sofo de la ciencia, de origen polaco, nacido en 1902 hoy (1969) profesor de Berkeley, California. Ha publicado importantes trabajos de sem\u00e1ntica y metal\u00f3gica, as\u00ed como aportaciones a la teor\u00eda de las l\u00f3gicas multivaloradas y a la fundamentaci\u00f3n de la matem\u00e1tica. Su influencia ha sido sobre todo grande en el progreso de la sem\u00e1ntica.<\/p>\n<p><i>Logic, Semantics, Metamathematics <\/i>[L\u00f3gica, Sem\u00e1ntica, Metamatem\u00e1tica]<i> <\/i>(recopilaci\u00f3n de sus principales trabajos sobre esos temas), 1956. En castellano: <i>Introducci\u00f3n a la l\u00f3gica y a la metodolog\u00eda de las ciencias deductivas<\/i>, 1951.<\/p>\n<p><b>Teilhard de Chardin, Pierre (1881-1955)<\/b><\/p>\n<p>Jesuita franc\u00e9s, paleont\u00f3logo y fil\u00f3sofo. Propugnador de un evolucionismo energista que culmina en una teolog\u00eda de tendencia m\u00edstica.<\/p>\n<p><i>Oeuvres,<\/i> 1955 y ss. Varias traducciones castellanas: <i>El fen\u00f3meno humano<\/i>, 1958; <i>La aparici\u00f3n del hombre<\/i>, 1958;<i> El medio divino,<\/i> 1959; etc.<\/p>\n<h3><a name=\"8\"><\/a> <b>8. Vico, Giambattista (N\u00e1poles, 1668-1744)<\/b><\/h3>\n<p>La filosof\u00eda de Vico, poco conocida en Europa hasta el siglo XIX, se considera hoy como una anticipaci\u00f3n de ciertos temas del idealismo alem\u00e1n, sobre todo del hegeliano. Vico se opone a la filosof\u00eda cartesiana: al racionalismo, con un historicismo; a la concepci\u00f3n pasiva del conocimiento, con la tesis de que la verdad plenamente cognoscible es la hecha por el hombre o, para Dios, toda verdad, porque hecha por \u00c9l: <i>verum ipsum factum<\/i>. Por esa doctrina se ve movido Vico a considerar que la historia es el \u00fanico campo de conocimiento pleno, con comprensi\u00f3n. Su especulaci\u00f3n sobre la historia, en la que cree descubrir caracter\u00edsticas recurrencias providenciales, le sugiere la idea, tambi\u00e9n anticipadora del hegelianismo, de una historia ideal que da sentido a la emp\u00edrica.<\/p>\n<p><i>Tutte le opere di Giambattista Vico,<\/i> 1957 ss; en castellano <i>Una ciencia nueva sobre la naturaleza com\u00fan de las naciones<\/i>, 4 vols., traducci\u00f3n de la edici\u00f3n de 1730.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<p><b>Zubiri, Xavier (1898-1983)<\/b><\/p>\n<p>Fil\u00f3sofo espa\u00f1ol nacido en 1898 en San Sebasti\u00e1n. Profesor en Madrid y Barcelona, abandon\u00f3 pronto la carrera universitaria. Fil\u00f3sofo a la vez de formaci\u00f3n cl\u00e1sica y cient\u00edfica moderna. Inicialmente su filosof\u00eda tendi\u00f3 a recoger temas heideggerianos y de la filosof\u00eda de la existencia, as\u00ed como problemas de la ciencia natural y de la teolog\u00eda. Sus \u00faltimas obras est\u00e1n dedicadas al problema de la fundamentaci\u00f3n de la ontolog\u00eda.<\/p>\n<p><i>Naturaleza, Historia, Dios,<\/i> 1944; <i>Sobre la esencia,<\/i> 1962; <i>Cinco lecciones de filosof\u00eda,<\/i> 1963.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<p lang=\"en-US\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Dos a\u00f1os antes, Sacrist\u00e1n hab\u00eda escrito tres voces para el Suplemento de 1967 de la Enciclopedia Espasa. Damos aqu\u00ed sus textos sobre Martin Buber y Wittgenstein. La tercera voz, sobre Russell, la incluimos en el material que dedicamos al fil\u00f3sofo y activista brit\u00e1nico.<\/span><\/p>\n<h3 lang=\"en-US\"><a name=\"9\"><\/a> <b>9. Martin Buber<\/b><\/h3>\n<p>Nacido en Viena en 1878 en el seno de una familia hebrea ilustrada, cultivadora del racionalismo que, desde la equiparaci\u00f3n jur\u00eddica de los jud\u00edos de Renania bajo el r\u00e9gimen napole\u00f3nico, alimenta la esperanza de una convivencia plena y una integraci\u00f3n en la vida cultural europea, Martin Buber recorre una brillante carrera en la universidad alemana. Pero, tras la llegada del nazismo al poder, el fil\u00f3sofo tiene que abandonar su c\u00e1tedra de la Universidad de Frankfurt am Main (1938). El mismo a\u00f1o ocupa la c\u00e1tedra de Filosof\u00eda Social de la Universidad hebrea de Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>Desde antes de esa fecha es Buber el principal fil\u00f3sofo culturalmente hebreo de la \u00e9poca: al menos desde 1922 (fecha de publicaci\u00f3n del<i> Yo y T\u00fa<\/i>) o 1923 (<i>Discursos sobre el juda\u00edsmo<\/i>). Con esa misma anticipaci\u00f3n hab\u00eda percibido el fil\u00f3sofo los peligros que amenazaban a su pueblo en Europa y hab\u00eda asumido una misi\u00f3n de defensa del juda\u00edsmo.<\/p>\n<p>Suele admitirse que tanto su actividad pr\u00e1ctica cuanto otros aspectos de sus esfuerzos <em>\u2013<\/em>su obra de te\u00f3logo, de cr\u00edtico de la cultura y de fil\u00f3sofo social<em>\u2013<\/em>\u00a0se alimentan de dos fuentes principales: la tradici\u00f3n racionalista o ilustrada familiar y el cultivo del misticismo hebraico jasidista. A eso cabr\u00eda a\u00f1adir: su familiaridad con la filosof\u00eda alemana de medio siglo (Husserl, Scheler, Heidegger) y su sensibilidad para con los problemas sociales de la \u00e9poca. Buber ha tenido en cuenta motivos del pensamiento de Marx mucho antes de que estos resultaran de recibo en los salones y las academias.<\/p>\n<p>La teolog\u00eda es el campo en que el pensamiento de Buber manifiesta m\u00e1s sus ra\u00edces hebreas. Un tema central de su pensamiento teol\u00f3gico es el de \u00abla verdadera fe\u00bb. Este tema se presenta en una de sus principales obras bajo la forma de una en\u00e9rgica contraposici\u00f3n entre la fe hebrea (emuna) y la fe cristiana (p\u00edstis). Seg\u00fan Buber la fe hebrea es una relaci\u00f3n comunitaria (del pueblo elegido) con un T\u00fa absoluto, apostrofado por la comunidad y responsable de ella; la relaci\u00f3n misma es absoluta, sin condiciones ni dependencia respecto del individuo singular. En cambio, la fe cristiana es una relaci\u00f3n subjetiva, individual, mediada por una conversi\u00f3n personal. En estos rasgos de la fe cristiana hist\u00f3rica se vislumbran, seg\u00fan Buber, elementos de deterioro de la humanidad: el individualismo, frente al cual Dios se yergue como entidad abstracta o concepto metaf\u00edsico (como un Ello, no como un T\u00fa inmediato, la relaci\u00f3n con el cual determina la existencia misma del pueblo fiel); la cosificaci\u00f3n consiguiente de la vida religiosa; la imposibilidad de llegar al \u00abnosotros esencial\u00bb, mediado por el T\u00fa divino.<\/p>\n<p>Como cr\u00edtico de la cultura, Buber concentra su pensamiento en torno a la idea de la antropolog\u00eda filos\u00f3fica. \u00c9sta <em>\u2013<\/em>distinta de cualesquiera investigaciones cient\u00edficas positivas acerca del hombre<em>\u2013<\/em>\u00a0es tambi\u00e9n, sin duda, el tema capital de otros fil\u00f3sofos contempor\u00e1neos, como Max Scheller y el Heidegger de <i>Ser y tiempo<\/i>. Pero Buber no ve en la urgencia de una antropolog\u00eda filos\u00f3fica una necesidad sistem\u00e1tica del saber, sino el signo de las \u00e9pocas <em>\u2013<\/em>como la presente<em>\u2013<\/em>\u00a0en las cuales el hombre est\u00e1 \u00aba la intemperie\u00bb, no tiene \u00abaposento\u00bb en el mundo. En otras \u00e9pocas, la antropolog\u00eda filos\u00f3fica puede ser parte de la cosmolog\u00eda. No as\u00ed en \u00e9pocas de humanidad a la intemperie. La antropolog\u00eda filos\u00f3fica o fundamental de Buber se basa en la aludida idea de la relaci\u00f3n Yo-T\u00fa que es el fundamento de su doctrina de la verdadera fe. El fil\u00f3sofo ha formulado esto, por ejemplo, en pol\u00e9mica con la fundamentaci\u00f3n antropol\u00f3gica de la filosof\u00eda por el autor m\u00e1s importante de esta tendencia, el primer Heidegger. Frente al solipsismo inicial del sujeto \u00abaut\u00e9ntico\u00bb o \u00abpropio\u00bb de <i>Ser y tiempo<\/i>, Buber escribe: \u00abLa vida humana toca con lo Absoluto gracias a su car\u00e1cter dial\u00f3gico, pues, a despecho de su singularidad, nunca el hombre, aunque se sumerja en su propio fondo, puede encontrar un ser que descanse del todo en s\u00ed mismo y, de este modo, le haga tocar con lo Absoluto; el hombre no puede hacerse enteramente hombre mediante su relaci\u00f3n contigo mismo, sino gracias a su relaci\u00f3n con otro \u201cmismo\u201d. Ya puede ser este tan limitado y condicionado como \u00e9l; en la conciencia se experimenta lo incondicionado y lo ilimitado.\u00bb<\/p>\n<p lang=\"en-US\">En la filosof\u00eda social de Buber desempe\u00f1an un cierto papel conceptos de origen hegeliano y marxiano, como la idea de que la cosificaci\u00f3n de lo personal, la perdida del t\u00fa y el yo en el ello, tiene que ver con el individualismo de la cultura moderna. Pero Buber se orienta hacia una perspectiva de \u00abtercera v\u00eda\u00bb entre un individualismo y un colectivismo tal vez dibujado con trazos demasiados acusados y simplificadores.<\/p>\n<p lang=\"en-US\" align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"10\"><\/a> <b>10. Ludwig Wittgenstein<\/b><\/h3>\n<p>(Viena 1889-Inglaterra 1951). Tras graduarse como ingeniero en Berl\u00edn, una primera estancia en Inglaterra le orienta hacia la fundamentaci\u00f3n de la matem\u00e1tica y la l\u00f3gica. Estudia con Russell en Cambridge. Vuelve a Austria, cae prisionero del ej\u00e9rcito italiano en la guerra Europea. Luego prescinde de su riqueza personal y trabaja de maestro elemental en su patria. Tras una segunda visita a Cambridge, se establece all\u00ed en 1929. Llega a desempe\u00f1ar una c\u00e1tedra, a la que renuncia en 1947.<\/p>\n<p>Disc\u00edpulo y amigo de Russell, siempre en relaci\u00f3n y nunca en completo acuerdo con el c\u00edrculo neopositivista de Viena, Wittgenstein es, de todos los fil\u00f3sofos de tendencias neopositivistas y logicistas de la primera mitad del siglo, el que ha conseguido ejercer una influencia cultural y hasta moral m\u00e1s intensa (aunque no m\u00e1s extendida). Ya en su primera \u00e9poca (<i>Tractatus<\/i><i> <\/i><i>Logico-philosophicus, <\/i>1921) Wittgenstein a\u00f1ade a una formulaci\u00f3n <em>\u2013<\/em>que se ha hecho cl\u00e1sica<em>\u2013<\/em>\u00a0de b\u00e1sicas tesis logicistas y positivistas un patetismo contenido que apunta a la otra faceta de esta complicada personalidad de l\u00f3gico, matem\u00e1tico, apasionado de m\u00fasica religiosa y sediento de novelas polic\u00edacas.<\/p>\n<p>El <i>Tractatus Logico-philosophicus,<\/i><i> <\/i>escrito en un estilo que recuerda el de los tratados de geometr\u00eda, enuncia las tesis principales del positivismo l\u00f3gico: La tesis de la extensionalidad, seg\u00fan la cual el valor de una proposici\u00f3n compleja de un lenguaje admisible es funci\u00f3n de los valores de las proposiciones simples que la componen; la tesis de la correspondencia pictorial entre la estructura de un tal lenguaje y la estructura del mundo, entendido como todo aquello que \u00abes el caso\u00bb; la tesis de que la filosof\u00eda no puede ser m\u00e1s que el an\u00e1lisis de esas estructuras, y al final ni siquiera eso, con la consiguiente destrucci\u00f3n de las ilusiones de la metaf\u00edsica; la tesis de la verificabilidad y la tautolog\u00eda, seg\u00fan la cual el criterio de sentido de las proposiciones es la verificabilidad (el sentido de una proposici\u00f3n coincide con las operaciones <em>\u2013<\/em>ejecutables o no materialmente<em>\u2013<\/em>\u00a0que la confirmar\u00edan o refutar\u00edan), salvo por lo que hace a las proposiciones formales (l\u00f3gicas y matem\u00e1ticas), que no necesitan criterio alguno porque no dicen nada, son tautolog\u00edas.<\/p>\n<p>A pesar de que todas esas tesis eran compartidas, en mayor o menor medida, por los neopositivistas del C\u00edrculo de Viena, el <i>Tractatus<\/i><i> <\/i>no entraba en la ortodoxia de \u00e9stos. Wittgenstein afirmaba, en efecto, que el isomorfismo de la estructura del lenguaje con la del mundo es un dato que s\u00f3lo puede \u00abindicarse\u00bb, no \u00abexpresarse\u00bb. No puede ser, por tanto, objeto de estudio, pues intentar estudiarlo equivaldr\u00eda a querer salirse del lenguaje y del mundo. Como, por otra parte, no s\u00f3lo las cuestiones morales o hist\u00f3ricas, sino la misma l\u00f3gica como teor\u00eda del discurso es un intento de salirse del lenguaje, resulta que todo lo interesante (filos\u00f3ficamente) es inefable. La \u00faltima tesis del <i>Tractatus <em>\u2013<\/em><\/i>\u00abDe lo que no se puede hablar, hay que callar\u00bb<em>\u2013<\/em>\u00a0ten\u00eda en sustancia el sentido de una proclama de misticismo.<\/p>\n<p>En su per\u00edodo ingl\u00e9s <em>\u2013<\/em>y sin duda, germinalmente, ya antes<em>\u2013<\/em>\u00a0Wittgenstein abandona la idea de que la construcci\u00f3n de los lenguajes \u00abcristalinos\u00bb de las ciencias formales tenga alguna importancia para la comprensi\u00f3n de la verdadera operaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica o para el conocimiento del mundo. Ni tampoco para la cr\u00edtica y destrucci\u00f3n de las ilusiones metaf\u00edsicas, del planteamiento metaf\u00edsico de falsos problemas, o pseudoproblemas. En el lugar de aquellas construcciones \u00abcristalinas\u00bb hay que poner la comprensi\u00f3n del lenguaje real, del habla efectiva. T\u00e9cnicas como la del \u00abjuego ling\u00fc\u00edstico\u00bb <em>\u2013<\/em>situaciones expresivas analizadas comportament\u00edsticamente y sem\u00e1nticamente<em>\u2013<\/em>\u00a0deben servir a todos aquellos fines, los del conocimiento, siempre en entredicho como en la \u00e9poca del <i>Tractatus,<\/i><i> <\/i>y los pr\u00e1cticos, la destrucci\u00f3n de la tendencia a plantear problemas falsos.<\/p>\n<p>Este \u00faltimo tema cobra para algunos lectores de Wittgenstein matices de terap\u00e9utica. Con esto, aunque poco expl\u00edcitamente, Wittgenstein se convierte al final en un autor de importancia para la filosof\u00eda y la cr\u00edtica de la cultura.<\/p>\n<p>Esta tendencia llega a ser muy radical. Partiendo, por ejemplo, de la idea del habla real, del uso y el juego ling\u00fc\u00edsticos, se llega prontamente a conclusiones dr\u00e1sticas. Para el \u00faltimo Wittgenstein, toda la realidad del lenguaje est\u00e1 en el uso, y la \u00fanica tarea que se plantea el an\u00e1lisis es la de entender los usos ling\u00fc\u00edsticos. No es tarea, por ejemplo, la de averiguar te\u00f3ricamente \u00abqu\u00e9 es lenguaje\u00bb, qu\u00e9 es \u00ablo com\u00fan\u00bb a todo lenguaje. Pues no hay tal cosa com\u00fan. Esto ser\u00eda un cl\u00e1sico problema de generalizaci\u00f3n. Ni tampoco es tarea aut\u00e9ntica la de buscar explicaci\u00f3n o justificaci\u00f3n al lenguaje, como si el lenguaje no fuera una serie de hechos. Un hecho no tiene explicaci\u00f3n: \u00abNuestro error consiste en buscar una explicaci\u00f3n cuando tendr\u00edamos que considerar los hechos como \u201cfen\u00f3menos originarios\u201d. Esto es, cuando deber\u00edamos decir: <i>se est\u00e1<\/i><i> <\/i><i>jugando<\/i><i> <\/i><i>ese<\/i><i> <\/i><i>juego <\/i>ling\u00fc\u00edstico.\u00bb Ante el reconocimiento del hecho, desaparece as\u00ed la necesidad de una justificaci\u00f3n que no servir\u00eda m\u00e1s que para suscitar nuevos pseudoproblemas <em>\u2013<\/em>la moderna teor\u00eda del conocimiento y de la ciencia<em>\u2013<\/em>\u00a0que vinieran a sumarse a los viejos pseudoproblemas de la metaf\u00edsica.<\/p>\n<p lang=\"en-US\">Pese a ese final filos\u00f3ficamente tan nihilista, y tan coincidente, por otra parte, con el misticismo conclusivo del <i>Tractatus,<\/i> la obra p\u00f3stuma de Wittgenstein es muy rica, como lo fue la anterior, en agudas investigaciones ling\u00fc\u00edsticas, l\u00f3gicas en sentido amplio y de fundamentaci\u00f3n de la matem\u00e1tica.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Edici\u00f3n de Salvador L\u00f3pez Arnal y Jos\u00e9 Sarri\u00f3n Estimados lectores, queridos amigos y amigas: Seguimos con la serie de materiales<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[73],"tags":[],"class_list":["post-1726","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-manuel-sacristan"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1726","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1726"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1726\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1727,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1726\/revisions\/1727"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1726"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1726"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1726"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}