{"id":1761,"date":"2025-08-25T23:24:54","date_gmt":"2025-08-25T21:24:54","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/?p=1761"},"modified":"2025-08-25T23:24:54","modified_gmt":"2025-08-25T21:24:54","slug":"francisco-fernandez-buey-sobre-manuel-sacristan-luzon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/?p=1761","title":{"rendered":"Francisco Fern\u00e1ndez Buey sobre Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Hoy, 25 de agosto de 2025, hace 13 a\u00f1os del fallecimiento de Francisco Fern\u00e1ndez Buey (FFB, 1943-2012), una de las cimas de la filosof\u00eda espa\u00f1ola e iberoamericana, un l\u00facido ecosocialista decrecentista, un pol\u00edmata s\u00f3lido, un firme partidario (ejemplo a un tiempo) de la \u00abtercera cultura\u00bb (ciencias + humanidades). No me cabe ninguna duda de que, de estar entre nosotros en este a\u00f1o del primer centenario del nacimiento de Manuel Sacrist\u00e1n, el autor de <i>La gran perturbaci\u00f3n<\/i> y <i>Marx (sin ismos)<\/i> hubiera escrito uno de sus textos imprescindibles sobre el que fuera su maestro, camarada y amigo, acaso el ensayo largo que tuvo en mente en ocasiones.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Unos textos suyos pueden ayudarnos a paliar su ausencia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Una buena parte de lo que FFB escribi\u00f3 sobre el traductor de <i>El Banquete <\/i><i>y<\/i><i> El Capital <\/i>est\u00e1 recogido en <i>Sobre Manuel Sacrist\u00e1n<\/i>, Barcelona: El Viejo Topo, 2015 (edici\u00f3n de Jordi Mir Garcia y SLA). Doy aqu\u00ed tres escritos suyos no incluidos en el libro. El primero, de 2005, tiene su origen en el homenaje a Sacrist\u00e1n que organiz\u00f3, en paralelo al organizado por otras universidades catalanas, la Facultad de Humanidades de la Pompeu Fabra en el vig\u00e9simo aniversario de su muerte. El segundo no est\u00e1 fechado, probablemente es de 1996 (no tengo m\u00e1s informaci\u00f3n). El tercero, de 1995, es el texto que FFB escribi\u00f3 con ocasi\u00f3n de la mesa redonda que organizaron las CCOO de Catalu\u00f1a en el d\u00e9cimo aniversario del fallecimiento del que ahora nombra su Escuela de Adultos \u00abManuel Sacrist\u00e1n\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Los dos primeros pueden consultarse entre la documentaci\u00f3n depositada en el Arxiu FFB (Universitat Pompeu Fabra. Biblioteca\/CRAI de la Ciutadella). El tercero fue publicado en: <i>Homenaje a Manuel Sacrist\u00e1n. Escritos sindicales y de pol\u00edtica educativa<\/i>, Barcelona: EUB, 1997, pp. 37-43.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En recuerdo, pues, del que fuera profesor, maestro y compa\u00f1ero de muchos de nosotros y, al mismo tiempo, un sentido homenaje a otro gran maestro, Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n.<\/span><\/p>\n<h3 align=\"center\"><b>I. Manuel Sacrisit\u00e1n: filosof\u00eda y compromiso<\/b><\/h3>\n<p>Con la presente exposici\u00f3n la Biblioteca de la UPF se suma al homenaje que las universidades catalanas est\u00e1n dedicado al fil\u00f3sofo Manuel Sacrist\u00e1n con motivo del vig\u00e9simo aniversario de su muerte. Se ha reunido aqu\u00ed una amplia selecci\u00f3n de sus escritos, traducciones y ediciones, aparecidas entre 1950 y 1985, adem\u00e1s de diferentes documentos valiosos para el conocimiento de la vida y de la obra del fil\u00f3sofo, algunos de ellos in\u00e9ditos.<\/p>\n<p>Manuel Sacrist\u00e1n (1925-1985) fue una personalidad intelectual irrepetible. Ejerci\u00f3 una gran influencia en la vida cultural, social y pol\u00edtica barcelonesa durante tres d\u00e9cadas: desde la \u00e9poca de la revista <i>Laye<\/i> (1951-1954), en la que colaboraron varios de los m\u00e1s conocidos exponentes de la llamada generaci\u00f3n de los 50, hasta los a\u00f1os en que escribi\u00f3 en las revistas <i>Materiales <\/i>y <i>mientras tanto<\/i> (1977-1985). Su manera de entender el filosofar fue siempre inseparable de su compromiso c\u00edvico.<\/p>\n<p>Entre 1956 y 1969, como dirigente del PSUC, colabor\u00f3 en la revista <i>Nous Horitzons<\/i> y fue uno de los impulsores del Primer Congreso de Cultura Catalana. Fue el redactor principal del <i>Manifiesto por una Universidad Democr\u00e1tica,<\/i> que se ley\u00f3 en la asamblea constituyente del SDEUB (1966). Intervino en la Asamblea de Intelectuales de Montserrat contra los consejos de guerra de Burgos (1970). Contribuy\u00f3 a impulsar el movimiento de profesores no-numerarios y las Comisiones Obreras de la Ense\u00f1anza (1972-1977). Form\u00f3 parte del grupo de educadores en las tareas de alfabetizaci\u00f3n de trabajadores en Can Serra. Fue miembro fundador del Comit\u00e9 Antinuclear de Catalu\u00f1a, una de las primeras organizaciones ecologistas del pa\u00eds, a mediados de los setenta; y, finalmente, destac\u00f3 como te\u00f3rico y activista del primer eco-socialismo y del pacifismo que empez\u00f3 a cuajar en la d\u00e9cada de los ochenta.<\/p>\n<p>En el \u00e1mbito de la historia de las ideas, Manuel Sacrist\u00e1n contribuy\u00f3 a la difusi\u00f3n en Espa\u00f1a de las principales corrientes del pensamiento europeo al t\u00e9rmino de la segunda guerra mundial, desde el existencialismo al marxismo y desde la filosof\u00eda anal\u00edtica a las \u00faltimas orientaciones de la filosof\u00eda y de la historia de la ciencia. Como fil\u00f3sofo, represent\u00f3 la negaci\u00f3n de la divisi\u00f3n del saber en compartimentos estancos y propici\u00f3 el cultivo de un saber transversal, atento al filosofar sobre las pr\u00e1cticas cient\u00edficas y human\u00edsticas.<\/p>\n<p>Manuel Sacrist\u00e1n fue uno de los pioneros en nuestro pa\u00eds en un campo muy poco cultivado entonces: el de la l\u00f3gica formal. Despu\u00e9s escribi\u00f3 ensayos cr\u00edticos e innovadores sobre filosof\u00eda y metodolog\u00eda de las ciencias sociales. Est\u00e1 considerado como el principal pensador marxista de la Espa\u00f1a del siglo XX. Tradujo los primeros textos de Marx que se publicaron legalmente en Espa\u00f1a despu\u00e9s de la guerra civil<i>.<\/i> Y en la d\u00e9cada de los setenta proyect\u00f3 y dirigi\u00f3 la primera edici\u00f3n rigurosa que se hizo en Catalu\u00f1a de los escritos de Marx y de Engels (OME). Adem\u00e1s, tradujo y dio a conocer aqu\u00ed obras de pensadores como Theodor Adorno, Antonio Labriola, Antonio Gramsci, Georg Luk\u00e1cs, Karl Korsch, Galvano della Volpe, Robert Havemann, Herbert Marcuse, \u00c1gnes Heller y E.P. Thompson.<\/p>\n<p>Como escritor y ensayista, Manuel Sacrist\u00e1n cultiv\u00f3 diferentes g\u00e9neros. De joven se interes\u00f3 por la dramaturgia norteamericana de la posguerra y escribi\u00f3 p\u00e1ginas interesant\u00edsimas para al desvelamiento de la crisis cultural de entonces. En la d\u00e9cada de los sesenta public\u00f3 ensayos de germanista sobre la veracidad de Goethe como poeta y como cient\u00edfico as\u00ed como acerca de la conciencia vencida en Heine. Tambi\u00e9n ilumin\u00f3 aspectos sugestivos de las obras de Brossa y de Raimon.<\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n ense\u00f1\u00f3 a varias generaciones a leer sin anteojeras ni prejuicios a algunos de los grandes de la filosof\u00eda contempor\u00e1nea: a Martin Heidegger (al que dedic\u00f3 una importante monograf\u00eda, que fue su tesis doctoral) y a Antonio Gramsci (sobre cuya obra escribi\u00f3 ensayos muy renovadores). Pero tambi\u00e9n a Simone Weil, a Bertrand Russell, a Karl Popper, a Quine o a Luk\u00e1cs. Como editor y colaborador de varias editoriales barcelonesas de la \u00e9poca, dirigi\u00f3 las traducciones de la <i>Historia de la ciencia<\/i> de Ren\u00e9 Taton, de la historia de las matem\u00e1ticas y su conexi\u00f3n con otras ciencias que lleva el nombre de <i>Sigma, <\/i>o de la monumental <i>Historia del an\u00e1lisis econ\u00f3mico <\/i>de Schumpeter.<\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n fue un profesor universitario innovador y riguroso, al que muchos de sus alumnos han recordado siempre, con raz\u00f3n, como un maestro. Entre 1956 y 1965 imparti\u00f3 clases de L\u00f3gica y Filosof\u00eda en la Universidad de Barcelona. Durante los siete a\u00f1os siguientes las autoridades franquistas le excluyeron de la docencia universitaria por sus ideas comunistas. Volvi\u00f3 a impartir regularmente clases en la Universidad de Barcelona a partir de 1976 y ense\u00f1\u00f3 entonces metodolog\u00eda de las ciencias sociales en la Facultad de Econ\u00f3micas hasta 1985 y, durante el curso 1982-1983 en M\u00e9xico, en la UNAM.<\/p>\n<h3 align=\"center\"><b>II. Manuel Sacrist\u00e1n y la pol\u00edtica<\/b><\/h3>\n<p>Manuel Sacrist\u00e1n no era un pol\u00edtico al uso ni tampoco un \u00e9tico licenciado. Era un hombre que ten\u00eda una pasi\u00f3n pol\u00edtica indiscutible; una pasi\u00f3n pol\u00edtica que le acompa\u00f1\u00f3 siempre, desde muy joven. Era un hombre que entend\u00eda la pol\u00edtica como \u00e9tica de lo colectivo.<\/p>\n<p>Quisiera recordar aqu\u00ed algunos momentos de su actuaci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Uno. En 1966 Manuel Sacrist\u00e1n redact\u00f3 el principal documento de la Asamblea Constituyente del Sindicato Democr\u00e1tico de los Estudiantes de la Universidad de Barcelona (SDEUB). Se titulaba<i>Manifiesto por una <\/i><i>Universidad <\/i><i>Democr\u00e1tica.<\/i> Treinta a\u00f1os despu\u00e9s este documento puede seguir siendo fuente de inspiraci\u00f3n para todos aquellos que piensan que la democracia es y ser\u00e1 un proceso en construcci\u00f3n. Pues desde entonces pocas veces se habr\u00e1 expresado con tanta claridad y veracidad como ah\u00ed la idea de que una universidad libre, sin barreras clasistas, en una sociedad democr\u00e1tica, exige el reconocimiento del car\u00e1cter plurinacional y multiling\u00fc\u00edstico de lo que llamamos Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Dos. En sus escritos de 1968-1969 Sacrist\u00e1n advirti\u00f3 de la decisiva importancia de la \u00abautocr\u00edtica del leninismo\u00bb. Analiz\u00f3 cr\u00edticamente<i> a la vez<\/i> la actuaci\u00f3n del partido comunista franc\u00e9s durante los hechos de mayo del 68 y la invasi\u00f3n de Checoslovaquia por las tropas del Pacto de Varsovia. Consider\u00f3 que aquel \u00abdoble aldabonazo\u00bb se saldaba con una doble derrota para el movimiento socialista justo cuando era evidente la recuperaci\u00f3n del marxismo y del comunismo por abajo. Despu\u00e9s de los acontecimientos de Praga, Sacrist\u00e1n sugiri\u00f3: \u00abVeremos cosas a\u00fan peores\u00bb. Eso nos impresion\u00f3 mucho entonces a los m\u00e1s j\u00f3venes. Pero acert\u00f3. Sacrist\u00e1n estaba completamente convencido de que lo que hac\u00edan los \u00abrusianos\u00bb (como \u00e9l llamaba a los que se llamaban a s\u00ed mismos sovi\u00e9ticos) no ten\u00eda nada que ver con el socialismo y lo que hac\u00edan los j\u00f3venes extremistas del 69 tampoco. Pensaba que hab\u00eda que volver a empezar de nuevo todo. Quer\u00eda llevar la primera autocr\u00edtica seria del socialismo, la de<em>Dub\u010dek<\/em>, hasta sus \u00faltimas consecuencias. Esas \u00faltimas consecuencias eran para \u00e9l entonces el consejismo democr\u00e1tico, la ampliaci\u00f3n radical de la democracia: en Praga y en Par\u00eds. Nos dej\u00f3 Sacrist\u00e1n esta lecci\u00f3n: sin la autocr\u00edtica radical del socialismo \u00abrealmente existente\u00bb no habr\u00e1 recuperaci\u00f3n posible de la idea de socialismo en este fin de siglo.<\/p>\n<p>Tres. En 1969 Sacrist\u00e1n present\u00f3 la dimisi\u00f3n de todos sus cargos en la direcci\u00f3n de PSUC. Se ha querido ver en esta discrepancia un momento m\u00e1s del manido conflicto entre el intelectual \u00abte\u00f3rico\u00bb y el \u00abpol\u00edtico\u00bb pr\u00e1ctico. No fue as\u00ed. Si se leen comparativamente los materiales de la direcci\u00f3n del PSUC sobre la \u00abputrefacci\u00f3n del R\u00e9gimen de Franco\u00bb en 1969-1970 y la carta de dimisi\u00f3n de Sacrist\u00e1n (por nombre de guerra \u00abRicardo\u00bb), que se ha conservado en el Archivo Hist\u00f3rico del PCE, se ver\u00e1 que la diferencia era otra, que hab\u00eda dos interpretaciones radicalmente diferentes de la realidad espa\u00f1ola de entonces: euf\u00f3rica y voluntarista la una, realista (en el mejor de los sentidos de la palabra) la otra. Esta vez la lecci\u00f3n fue: la rectificaci\u00f3n de la pol\u00edtica comunista no puede ser ideol\u00f3gica ni basarse s\u00f3lo en la voluntad de los dirigentes; tiene que partir del an\u00e1lisis, cr\u00edtico, de lo que hay y evitar la p\u00e9rdida del sentido de la realidad que conduce siempre a la manipulaci\u00f3n de los de abajo por los dirigentes autoproclamados.<\/p>\n<p>Cuatro.A mediados de los a\u00f1os setenta, despu\u00e9s de la muerte de Franco, Sacrist\u00e1n previ\u00f3, frente Nicol\u00e1s Sartorius y una parte de la direcci\u00f3n de CC.OO., que no iba a poder mantenerse el movimiento unitario de los trabajadores antifranquistas de la ense\u00f1anzay que lo mejor, en tales circunstancias, era propiciar la afiliaci\u00f3n de los ense\u00f1antes en las sindicatos de clase. Se qued\u00f3 en minor\u00eda en esto. Pero a\u00f1os despu\u00e9s la direcci\u00f3n de CC.OO. tuvo que reconocer que Sacrist\u00e1n llevaba raz\u00f3n. Ese es el origen de las comisiones obreras de ense\u00f1anza, hoy [1996] sindicato mayoritario en el sector. He ah\u00ed otra ejemplo de que una pol\u00edtica de izquierdas, en este caso en el \u00e1mbito sindical, empieza por la iniciativa propia, no por el entreguismo.<\/p>\n<p>Cinco. A finales de los a\u00f1os setenta Sacrist\u00e1n llev\u00f3 a cabo una cr\u00edtica radical pero respetuosa de lo que entonces se llamaba \u00abeurocomunismo\u00bb: valor\u00f3 la realidad social de los partidos que propon\u00edan ese camino, estim\u00f3 insuficiente la cr\u00edtica, en el interior de estos, de los residuos estalinistas y consider\u00f3 ut\u00f3pica y entreguista la rectificaci\u00f3n de derechas que en aquel momento propon\u00eda Santiago Carrillo [entonces secretario general del PCE]. Lo hizo con el argumento de que el\u00bbeurocomunismo\u00bbconducir\u00eda a la p\u00e9rdida de la identidad comunista sin que los partidos comunistas lograran a cambio llegar al gobierno en parte alguna: desnaturalizaci\u00f3n en lo cultural sin beneficios en lo pol\u00edtico. As\u00ed ocurri\u00f3 realmente. Frente a lo que consideraba \u00abmera utop\u00eda\u00bb, mala utop\u00eda, Sacrist\u00e1n propuso, en 1979, una rectificaci\u00f3n estrat\u00e9gica de<i> <\/i><i>izquierdas<\/i> que partiera del an\u00e1lisis de los problemas (ecol\u00f3gicos, econ\u00f3micos, sociales y culturales) nuevos en el capitalismo tard\u00edo y enlazara con los nuevos movimientos sociales:<i>mientras tanto<\/i>, rojo+verde+violeta. Volvi\u00f3 a quedarse en minor\u00eda frente a la euforia electoralista de entonces. Pero hoy, despu\u00e9s de la nueva derrota de los a\u00f1os ochenta, se llama ecosocialista pr\u00e1cticamente toda la izquierda.<\/p>\n<p>Seis. En 1985, el a\u00f1o de su muerte, en un art\u00edculo titulado \u00abOTAN hacia dentro\u00bb, Sacrist\u00e1n escribi\u00f3 el m\u00e1s l\u00facido de los an\u00e1lisis pol\u00edticos que se han hecho en nuestro pa\u00eds sobre lo que acabar\u00eda llam\u00e1ndose \u00abfelipismo\u00bb. Aludiendo a las declaraciones de Alfonso Guerra sobre la intenci\u00f3n de cambiar la opini\u00f3n anti-OTAN todav\u00eda mayoritaria en la poblaci\u00f3n espa\u00f1ola y a las campa\u00f1as period\u00edsticas en el mismo sentido, Sacrist\u00e1n dej\u00f3 dicho all\u00ed que lo peor de la campa\u00f1a atlantista del PSOE iba a ser el efecto moral a largo plazo de la corrosi\u00f3n manipulatoria de las conciencias de la ciudadan\u00eda. Tambi\u00e9n en eso se qued\u00f3 Sacrist\u00e1n en minor\u00eda. Hoy sabemos, en cambio, que su an\u00e1lisis de la pol\u00edtica del PSOE era premonitorio porque hemos visto hasta d\u00f3nde puede conducir una concepci\u00f3n manipulatoria de la pol\u00edtica como aquella que en 1985 se afirmaba euf\u00f3rica y prepotente: a la justificaci\u00f3n del terrorismo de Estado.<\/p>\n<p>Algunas veces, atendiendo precisamente al hecho de que se quedara en minor\u00eda en varias ocasiones, se ha escrito que Manuel Sacrist\u00e1n era inh\u00e1bil para las cosas de la pol\u00edtica. Pues bien, vale la pena que los j\u00f3venes comunistas de hoy se pregunten sin prejuicios, a partir del an\u00e1lisis concienzudo de esos seis puntos, por ejemplo, por qu\u00e9 se ha dicho y se sigue diciendo esto.<\/p>\n<p>\u00bfNo ser\u00e1 porque Sacrist\u00e1n representaba otra forma de entender la actuaci\u00f3n pol\u00edtica, otra forma de hacer pol\u00edtica comunista?<\/p>\n<p align=\"left\">Pens\u00e9moslo.<\/p>\n<h3 align=\"center\"><b>III. Cultura obrera y valores alternativos en la obra de Manuel Sacrist\u00e1n<\/b><\/h3>\n<p>Despu\u00e9s de las verdades como pu\u00f1os que acaba de decir Jordi Olivares [el primer secretario general de las CC.OO de Ense\u00f1anza], quer\u00eda empezar agradeciendo, de coraz\u00f3n y de verdad, esta iniciativa de la CONC al recordar a Sacrist\u00e1n y su obra en el d\u00e9cimo aniversario de su muerte.<\/p>\n<p>Estoy convencido de que este es, tal como est\u00e1n las cosas hoy en d\u00eda, el mejor de los lugares en que podemos recordar la vida y la obra de Manuel Sacrist\u00e1n y ni que decir tiene que me encuentro muy a gusto en este acto, en el que estamos en familia, aunque sea una familia ampliada a la brasile\u00f1a, que, en fin, supongo que es lo que somos.<\/p>\n<p>En mi recuerdo Manuel Sacrist\u00e1n no era simplemente un intelectual amigo de la clase obrera por motivos pol\u00edticos y circunstanciales, como tantos otros. Manuel Sacrist\u00e1n se sent\u00eda intelectual productivo, quer\u00eda ser un trabajador intelectual en la producci\u00f3n, o sea, un trabajador que aprovecha el privilegio de la formaci\u00f3n intelectual para ser \u00fatil a los de abajo, a aquellos otros, trabajadores tambi\u00e9n, que a veces sabi\u00e9ndolo, y otras veces sin saberlo, han dado su trabajo y su sudor para que sea posible un conocimiento superior, privilegiado, eso que seguimos llamando cultura superior.<\/p>\n<p>Intelectual, amigo circunstancial de los trabajadores, yo creo que es aquel que hace favores de vez en cuando al movimiento obrero organizado, al sindicato. Pero un intelectual de nuevo tipo, un intelectual productivo, un intelectual en la producci\u00f3n, es aquel que voluntariamente hace lo posible porque los beneficios del privilegio propio reviertan de manera \u00fatil en la configuraci\u00f3n de una cultura alternativa a la cultura dominante. Y creo yo que se puede decir que Sacrist\u00e1n era intelectual en este segundo sentido.<\/p>\n<p>Si esto \u00faltimo que he dicho, lo de una cultura obrera alternativa a la cultura dominante, ha de ser o no una utop\u00eda, eso es algo que la historia lo dir\u00e1, pero en cualquier caso, tambi\u00e9n creo que se puede decir, con verdad, que ese fue el ideal de Manolo Sacrist\u00e1n.<\/p>\n<p>Voy a decirlo lo m\u00e1s brevemente posible: tal como yo lo veo en el recuerdo, Manolo luch\u00f3 siempre por renovar y dar nueva forma a la vieja aspiraci\u00f3n, una aspiraci\u00f3n libertaria, socialista, comunista, a una nueva cultura de los trabajadores. Es m\u00e1s, por lo que yo s\u00e9 muchas de sus alegr\u00edas, en la vida que le toc\u00f3 vivir, tuvieron que ver con momentos en los que parec\u00eda que la cultura obrera alternativa tomaba cuerpo, o iba a tomar cuerpo en nuestra sociedad. Y tambi\u00e9n, c\u00f3mo no, varias de sus depresiones, que las hubo, son inseparables de decepciones ante el choque entre aquel ideal de una cultura obrera alternativa y la realidad cotidiana del mundo del trabajo y del mundo obrero organizado.<\/p>\n<p>\u00bfDe qu\u00e9 cultura y de qu\u00e9 valores estaba hablando Manolo Sacrist\u00e1n?. En el d\u00edptico que ha hecho la CONC para convocar a la familia ampliada a este acto ten\u00e9is, creo, una peque\u00f1a muestra. Es una reflexi\u00f3n que procede de una entrevista que no se public\u00f3, que le hicieron para <i>El<\/i><i><b> <\/b><\/i><i>Viejo Topo,<\/i> Jordi Guiu y Antoni Munn\u00e9. No se public\u00f3 entonces, en 1979, porque el propio Manolo, despu\u00e9s de ver el resultado, no quiso que se publicara. Hemos sacado en el d\u00edptico un peque\u00f1o trozo que habla, precisamente, de la cultura obrera, y querr\u00eda para esta convocatoria decir que eso est\u00e1 en un contexto m\u00e1s amplio, que voy a leer, porque me parece que es sumamente representativo de la idea que Manuel Sacrist\u00e1n ten\u00eda de una cultura obrera.<\/p>\n<p>El contexto es bastante particular. Jordi Guiu y Antoni Munn\u00e9 le hacen una entrevista en un momento en el que Manolo estaba medio saliendo de una fase depresiva. Casi no hab\u00eda escrito en unos a\u00f1os. Se encontraba bastante mal, y los entrevistadores le preguntan por qu\u00e9 no escribe, por qu\u00e9 lleva tanto tiempo callado. Manolo da una explicaci\u00f3n de eso m\u00e1s bien pesimista, que me salto, y entonces dice: \u00abA partir de ese momento [PFB: es decir, a partir del momento de la comprobaci\u00f3n de que las cosas para nosotros, para los que ten\u00edamos o tenemos el ideal de una cultura obrera alternativa, iban mal]- me acerqu\u00e9, dice \u00e9l-, a la comprensi\u00f3n y al amor de esa gente que se ha quedado en la cuneta intentando mantener, por otra parte, la voluntad de racionalidad del movimiento obrero, que es, en mi opini\u00f3n, una voluntad de modestia.\u00bb<\/p>\n<p>Est\u00e1 haciendo la radiograf\u00eda moral de la cultura del movimiento obrero. A partir de un determinado momento de su vida, en 1975 y 1976, Manolo se dedic\u00f3 mucho a esto. Y dice a continuaci\u00f3n: \u00abEl militante obrero, el representante obrero, aunque sea culto, es modesto, porque reconoce que existe la muerte como lo reconoce el pueblo. El pueblo sabe que uno muerte; el intelectual, en cambio, es una especie [PFB son frases un poco duras pero las voy a decir porque era como hablaba Manolo cuando hablaba con los amigos, con la familia ampliada] de cretino grandilocuente que se empe\u00f1a en no morirse. Es un tipo que no se ha enterado y que intenta ser c\u00e9lebre, hacerse un nombre, destacar, y todas esas gilipolleces que son el trasunto ideal de su pertenencia a la cultura dominante. En cambio, en la cultura obrera est\u00e1 la modestia porque est\u00e1 el reconocimiento de la muerte. Cada generaci\u00f3n muere y luego sigue otra y los h\u00e9roes obreros son, en general, h\u00e9roes an\u00f3nimos mientras que los h\u00e9roes intelectuales tienen, en general, dieciocho apellidos, cuarenta antepasados, influencias de escuelas y todas esas leches de los intelectuales tradicionales\u00bb.<\/p>\n<p>El paso acaba con una explicaci\u00f3n de las razones del propio acercamiento a esa gente que se ha quedado en la cuneta. Al hablar de gente que se ha quedado en la cuenta, Manolo est\u00e1 pensando, fundamentalmente, en Ulrike Meinhof, aquella liberal radical dem\u00f3crata alemana, que se desespera y que acaba suicid\u00e1ndose o, tal vez, la suicidaron en la desesperaci\u00f3n, o en los \u00abindios metropolitanos\u00bb seguidores del indio Ger\u00f3nimo y en otras gentes que hab\u00edan quedado fuera de la circulaci\u00f3n. Para ese acercamiento hab\u00eda una raz\u00f3n emocional: \u00ab\u2026 el vivo convencimiento de que a mi me gusta intentar saber como son las cosas. A m\u00ed, el criterio de verdad de la tradici\u00f3n del sentido com\u00fan y de la filosof\u00eda me importa y no estoy dispuesto a sustituir las palabras \u00abverdadero\u00bb o \u00abfalso\u00bb, por las palabras \u00abv\u00e1lido\u00bb, \u00abno v\u00e1lido\u00bb, \u00abcoherente\u00bb, \u00abincoherente\u00bb, \u00abconsistente\u00bb, \u00abinconsistente\u00bb. No, para m\u00ed, las palabras buenas son \u00abverdadero\u00bb y \u00abfalso\u00bb, como lo son en la lengua popular, como lo es en la tradici\u00f3n de la ciencia. Igual en Pero Grullo y en la boca del pueblo, que en Arist\u00f3teles. Los del v\u00e1lido, no v\u00e1lido, son los intelectuales que en este sentido son t\u00edos que no van en serio\u00bb.<\/p>\n<p>Esto lo vamos a publicar en un n\u00famero monogr\u00e1fico de <i>mientras tanto<\/i>, recordando a Manolo [n\u00famero 63, 1996; se public\u00f3 tambi\u00e9n en <i>Acerca de Manuel Sacrist\u00e1n<\/i>], entre otras cosas porque pensamos que las dos razones principales por las que \u00e9l mismo se opuso a que la entrevista se publicara en su momento han caducado. Las dos razones que adujo Manolo eran muy sencillas. La primera: \u00bfqu\u00e9 van a pensar los dem\u00e1s cuando lean esto que digo yo? \u00bfNo pensar\u00e1n que tambi\u00e9n yo soy un intelectual como los dem\u00e1s y que estoy contando otro disco parecido al que cuentan otros intelectuales? Mejor que me calle. \u00bfA qui\u00e9n le interesan mis neuras? Y la segunda raz\u00f3n es que Manolo no quer\u00eda desmoralizar a los amigos naturales. Esas dos cosas eran en Manolo razones profundas de su estar en el mundo. Pero hemos pensado que ha pasado ya tiempo suficiente como para que esta segunda raz\u00f3n deje de tener el peso que ten\u00eda hace veinte a\u00f1os. Vamos a decirlo como \u00e9l se lo dec\u00eda a los amigos: \u00bfqui\u00e9n se va a desmoralizar hoy al leer u o\u00edr esto?<\/p>\n<p>Esta reflexi\u00f3n me sirve para recoger un par de cosas que enlazan con la idea que Manolo ten\u00eda de una cultura obrera alternativa. La voluntad de modestia, la voluntad de humildad tiene su reflejo, por qu\u00e9 lo vamos a ocultar, en el nombre mismo de la revista que \u00e9l fund\u00f3. Lo de<i> mientras tanto <\/i> ten\u00eda que ver con eso. En 1978-79 <i>mientras tanto<\/i> evocaba la modestia, la humildad. Y un talante m\u00e1s bien l\u00edrico. Tengo que recordar esto aqu\u00ed porque, tal como van las cosas, ese mismo nombre hoy casi evoca la \u00e9pica. Recordad que en el 78 o 79 casi todo el mundo que empezaba a hacer una revista le pon\u00eda por t\u00edtulo <i>Adelante, A por ellos, Revoluci\u00f3n bolchevique, Ganaremos, Venceremos<\/i>, etc.<i> Mientras tanto<\/i>,<b> <\/b>en ese contexto, era una publicaci\u00f3n m\u00e1s bien l\u00edrica. La voluntad de modestia, de humildad, esto del reconocimiento de que existe la muerte y su vinculaci\u00f3n con el anonimato obrero y su contraponerlo a la b\u00fasqueda constante de la celebridad, a m\u00ed tambi\u00e9n me parece que es uno de los rasgos de la mejor tradici\u00f3n del movimiento obrero de todos los tiempos y que vale la pena mantener esa idea, recuperarla, renovarla.<\/p>\n<p>Quisiera decir ahora un par de palabras sobre la forma que Manolo ten\u00eda de relacionarse con los trabajadores manuales. Podr\u00eda dar muchos ejemplos de los que he sido testigo, pero me referir\u00e9 s\u00f3lo a dos. De uno de ellos creo que va a hablar Jaume Botey, de modo que s\u00f3lo lo aludir\u00e9. Fue la experiencia de Can Serra [L&#8217;Hospitalet de Llobregat (Barcelona)], en la que intentaba combinar la alfabetizaci\u00f3n de adultos y la formaci\u00f3n pol\u00edtico-cultural en condiciones muy dif\u00edciles para los trabajadores. Manolo, junto con Neus Porta [esposa-compa\u00f1era de FFB], Fari\u00f1as y otras personas, hizo all\u00ed un trabajo que se recordar\u00e1. El otro ejemplo al que quiero referirme es precisamente el de la presentaci\u00f3n del primer n\u00famero de la revista <i>mientras tanto<\/i> en los locales de CC.OO. Son dos cosas distintas, dos ambientes diferentes, pero que a m\u00ed me traen a la memoria un mismo recuerdo sobre la forma de relacionarse con los trabajadores.<\/p>\n<p>Manolo se consideraba uno de ellos, uno de los nuestros, no s\u00e9 muy bien como decirlo: era uno m\u00e1s, all\u00ed, en Can Serra, y aqu\u00ed, en CC.OO. No ten\u00eda ning\u00fan problema en mantener el mismo m\u00e9todo, el mismo rigor, la misma profundidad de pensamiento, que siempre tuvo en sus clases, pero traducida al lenguaje de aquellos que ten\u00eda como interlocutores. No he visto nunca a nadie con la capacidad que \u00e9l ten\u00eda para hacerse entender respecto a problemas dif\u00edciles de explicar. Y esto es, seguramente, lo m\u00e1s dif\u00edcil siempre para un intelectual o para un profesor: c\u00f3mo romper con nuestra forma normal de expresi\u00f3n, en nuestras clases o con nuestros colegas, para comunicar con personas que no son letradas y con las que compartimos ideas, creencias, ideales.<\/p>\n<p>En esta relaci\u00f3n con los obreros son muchos los intelectuales que tienden a la pedanter\u00eda o a edulcorar las cosas pronunciando las palabras que los otros quieren o\u00edr. Manolo no; Manolo no era as\u00ed. Manolo pod\u00eda ser muy negro y muy duro con la gente con la que compart\u00eda los mismo ideales, en este caso con las personas de CC.OO. Muchas veces dec\u00eda que hay que pintar la pizarra bien de negro para que destaque sobre ella el blanco de la tiza con que hay que escribir las propuestas alternativas. As\u00ed se comport\u00f3, por ejemplo, el d\u00eda de la presentaci\u00f3n de <i>mientras tanto<\/i><i><b> <\/b><\/i>en los locales de CC.OO. [entonces en C\/. Padilla\/Gran V\u00eda (Barcelona)]. En mi recuerdo aquello fue casi una batalla campal. Dial\u00e9ctica, desde luego. Fue una pol\u00e9mica dura, con aristas, pero al mismo tiempo amistosa, fraternal, como cuando discutimos en la propia casa con un amigo o con una amiga. Manolo odiaba el lenguaje diplom\u00e1tico de los pol\u00edticos profesionales: no ten\u00eda pelos en la lengua a la hora de expresar opiniones diferentes a las de los amigos naturales, pero al mismo tiempo pensaba -y as\u00ed lo escribi\u00f3 en la primera carta de la redacci\u00f3n de<i><b> <\/b><\/i><i>mientras tanto<\/i>&#8211; que hab\u00eda que \u00abmantener sosegada la casa de la izquierda\u00bb. Hay que entender esto como un llamamiento a la discusi\u00f3n franca y racional de las diferencias. No me demorar\u00e9 m\u00e1s en este punto. Seguro que Jaume [Botey] puede decirlo mucho mejor que yo.<\/p>\n<p>El recuerdo de aquella entrevista y de este par de an\u00e9cdotas me permite llamar la atenci\u00f3n ahora acerca de otro rasgo de la personalidad de Manolo: la veracidad. El proyecto de Manolo en aquellos a\u00f1os era volver a juntar dos cosas que se estaban separando y que siguen en parte separadas: ciencia y proletariado. Ese ha sido, como sab\u00e9is, un proyecto perseguido aqu\u00ed, en el movimiento obrero de este pa\u00eds, desde Jaime Vera [1859-1918]. La dificultad est\u00e1 precisamente en renovar el viejo proyecto de juntar ciencia y proletariado en cada momento hist\u00f3rico nuevo, en funci\u00f3n de los cambios que particularizan cada situaci\u00f3n. As\u00ed, con esa intenci\u00f3n, naci\u00f3 tambi\u00e9n el proyecto de <i>mientras tanto<\/i><i><b>.<\/b><\/i><\/p>\n<p>Hay una cosa poco conocida, de octubre de 72, que me permite ejemplificar bien esto. En octubre de 1972, Manolo propuso a la editorial Grijalbo para la que trabajaba entonces tres nuevas colecciones. La primera se llamaba Hip\u00f3tesis. Esta sali\u00f3, aunque no dur\u00f3 mucho, seguramente porque los tiempos ya no estaban entonces para esas cosas [Codirigida por Sacrist\u00e1n y por el propio Fern\u00e1ndez Buey]. La propuesta de esta colecci\u00f3n, respond\u00eda fundamentalmente a la intenci\u00f3n de Manolo de dar primac\u00eda a la ciencia y al pensamiento racional. La segunda colecci\u00f3n se llamaba \u00abNaturaleza y sociedad\u00bb y no lleg\u00f3 a salir. El proyecto de esta colecci\u00f3n inclu\u00eda una de las cosas a las que m\u00e1s tiempo iba a dedicar Manolo en los \u00faltimos a\u00f1os. Toda una serie de libros con temas medioambientales, ecologistas. \u00c9l lo llamaba con un r\u00f3tulo que se invent\u00f3: sociof\u00edsica; su intenci\u00f3n era que esta fuera una colecci\u00f3n de alta divulgaci\u00f3n, en la que se juntaran temas sociales y temas de la naturaleza. La tercera colecci\u00f3n no s\u00f3lo no lleg\u00f3 a salir sino que, adem\u00e1s, cuando la present\u00f3 se encontr\u00f3 en seguida con el ce\u00f1o fundido de los editores; se trataba de unos cuadernos de iniciaci\u00f3n cient\u00edfica que estaban dirigidos fundamentalmente al movimiento obrero organizado, a trabajadores cultos, a dirigente sindicales. En la presentaci\u00f3n del proyecto editorial Sacrist\u00e1n dec\u00eda que el prop\u00f3sito era traducir conocimiento para gentes que pod\u00edan leer folletos de no m\u00e1s de 50 p\u00e1ginas, bien escritos, folletos de esos que se puedan leer en el metro o en el autob\u00fas y que permiten renovar la preocupaci\u00f3n cultural con el estado de los conocimientos en el momento en que se estaba.<\/p>\n<p>Este proyecto editorial que no sali\u00f3, como tantas otras cosas, tuvo su reflejo parcial, fragmentario, en lo que luego iban a ser los distintos n\u00fameros de la revista <i>mientras tanto.<\/i><i><b> <\/b><\/i>Debo a\u00f1adir que Manolo siempre dijo, creo que con toda la raz\u00f3n, que en la revista faltaban cient\u00edficos de la Naturaleza [la revista cont\u00f3 con la colaboraci\u00f3n de Eduard Rodr\u00edguez Farr\u00e9, Carles Muntaner, Oriol Mart\u00ed], gente con conocimientos de ecolog\u00eda, de biolog\u00eda, de termodin\u00e1mica, y con capacidad de comunicarlos a los trabajadores. En cambio, el ideal de los colores rojo, verde, violeta y, m\u00e1s adelante, dir\u00edamos el blanco [del pacifismo], s\u00ed que queda m\u00e1s o menos bien recogido en lo que fue su trabajo entre 1979 y 1985, en la revista.<\/p>\n<p>Por el sitio en que estamos, y trat\u00e1ndose de los que estamos, no querr\u00eda terminar sin aludir al menos a un problema. En la historia del movimiento obrero, y mayormente en nuestra tradici\u00f3n, ha ocurrido a veces que, a diferencia del intelectual tradicional, del intelectual amigo circunstancial de los trabajadores, este otro intelectual en la producci\u00f3n, el intelectual comunista de nuevo tipo, resulta ser, parad\u00f3jicamente, un compa\u00f1ero inc\u00f3modo. El intelectual de nuevo tipo, el intelectual en la producci\u00f3n, no es un amigo circunstancial del movimiento obrero y sindical. Es alguien que tiene en la cabeza las mismas preocupaciones y los mismos problemas que los otros trabajadores, y que opina sobre ellos con conocimiento de causa y con constancia. Ese fue el caso de Manolo Sacrist\u00e1n. El intelectual que \u00e9l quer\u00eda ser no se permite las frivolidades habituales del literato tradicional, tan motivadas por los cambios de humor y por el ir y venir de las modas. Pero, precisamente por ello, por esa constancia y responsabilidad del intelectual en la producci\u00f3n, suele acabar resultando inc\u00f3modo a quienes est\u00e1n acostumbrados a ver en el intelectual sin m\u00e1s algo as\u00ed como un adorno.<\/p>\n<p>S\u00f3lo que este tipo de incomodidad que algunos sectores del movimiento obrero organizado pueden experimentar ante el intelectual cr\u00edtico de nuevo tipo es distinto, espero, de la incomodidad que experimenta ante su personalidad el colega que, por las que razones que sean, no ha tenido la experiencia vivida del movimiento obrero organizado. Creo que es por esa diferencia fundamental por lo que hoy seguimos recordando aqu\u00ed, en CC.OO., la obra de Manolo.<\/p>\n<p>En otros momentos se ha ido imponiendo con tiempo una previsi\u00f3n hecha al d\u00eda siguiente de su muerte por Xavier Rubert de Vent\u00f3s en un art\u00edculo que escribi\u00f3 en <i>La Vanguardia <\/i>[28\/VIII\/1985]. La traigo aqu\u00ed a colaci\u00f3n porque me impresion\u00f3 en el momento en que fue publicada y porque, en cierto modo, creo que Rubert acert\u00f3. Dec\u00eda Rubert de Vent\u00f3s que \u00absu falta\u00bb, la ausencia de Manolo, \u00abnos deja a todos un poco m\u00e1s libres para seguir <i>no haciendo lo que debemos\u00bb. <\/i><\/p>\n<p><i>No haciendo lo que debemos<\/i>. Era esa una previsi\u00f3n verdaderamente dura, pero que se ha cumplido. \u00a1Cu\u00e1ntos intelectuales por entonces comprometidos con la causa de los de abajo habr\u00e1n dejado de hacer lo que deb\u00edan desde que Manolo muri\u00f3! \u00a1Cu\u00e1ntos intelectuales se habr\u00e1n sentido \u00abliberados\u00bb para convertirse en pingos almidonados desde el d\u00eda de la muerte de Manolo Sacrist\u00e1n!. De m\u00e1s de uno he o\u00eddo yo mismo esta reflexi\u00f3n: \u00bfMe hubiera atrevido a comportarme como me comport\u00e9 en el momento del refer\u00e9ndum sobre la OTAN, o cuando la Guerra del Golfo, o cuando hubo que definirse acerca de las movilizaciones sindicales?<\/p>\n<p>Manolo era, pues, uno de los nuestros y de los vuestros. Inc\u00f3modo, sin duda, como lo son y lo ser\u00e1n siempre los intelectuales cr\u00edticos, los intelectuales productivos que no se limitan a ser amigos circunstanciales, por pol\u00edtica, del movimiento obrero cuando las cosas van bien sino que siguen estando ah\u00ed, con pensamiento propio y cr\u00edticamente, tambi\u00e9n, y sobre todo, cuando las cosas van mal.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hoy, 25 de agosto de 2025, hace 13 a\u00f1os del fallecimiento de Francisco Fern\u00e1ndez Buey (FFB, 1943-2012), una de las<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":1762,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[66],"tags":[],"class_list":["post-1761","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-comentarios"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1761","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1761"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1761\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1763,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1761\/revisions\/1763"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1762"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1761"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1761"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1761"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}