{"id":1771,"date":"2025-08-27T11:43:25","date_gmt":"2025-08-27T09:43:25","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/?p=1771"},"modified":"2025-08-27T12:19:04","modified_gmt":"2025-08-27T10:19:04","slug":"que-queda-de-la-obra-y-praxis-de-manuel-sacristan-luzon-en-el-primer-centenario-de-su-nacimiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/?p=1771","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 queda de la obra y praxis de Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n en el primer centenario de su nacimiento?"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: left;\" align=\"right\">AUTOR: Salvador L\u00f3pez Arnal<\/h2>\n<p align=\"right\"><i><br \/>\nPara los lectores y estudiosos de la obra de Manuel Sacrist\u00e1n.<\/i><br \/>\n<i> Para Paco Fern\u00e1ndez Buey (1943-2012), in memoriam et ad honorem. <\/i><\/p>\n<p>Hoy, 27 de agosto de 2025, hace 40 a\u00f1os del fallecimiento de Manuel Sacrist\u00e1n, uno de los grandes fil\u00f3sofos espa\u00f1oles del siglo XX, una de las cimas del marxismo espa\u00f1ol, iberoamericano y europeo. El pr\u00f3ximo 5 de septiembre recordaremos el primer centenario de su nacimiento. \u00bfQu\u00e9 queda, qu\u00e9 quedar\u00e1 de su obra, de su praxis?<\/p>\n<p>Si las cosas no empeoran m\u00e1s y seguimos amando, pensando y luchando a lo largo de este siglo, el Siglo de la Gran Prueba en el decir de uno de sus grandes disc\u00edpulos, Jorge Riechmann, de la praxis del traductor de Gramsci y Quine queda y quedar\u00e1 su inquebrantable compromiso con los m\u00e1s vulnerables; su decisiva participaci\u00f3n en la lucha antifranquista desde posiciones comunistas democr\u00e1ticas a lo largo de m\u00e1s de dos d\u00e9cadas; sus 23 a\u00f1os de militancia en el duramente perseguido partido de los comunistas espa\u00f1oles y catalanes (PSUC-PCE), del que fue dirigente durante unos 15 a\u00f1os, tras renunciar a una plaza de profesor en el Instituto de L\u00f3gica Matem\u00e1tica y de Fundamentos de la Ciencia de la Universidad de M\u00fcnster (Westfalia) donde estudi\u00f3 entre 1954 y 1956.<\/p>\n<p>Queda y quedar\u00e1 su apoyo a las luchas mineras asturianas (recordemos a Rafael Gonz\u00e1lez, minero asesinado en 1963, a los 36 a\u00f1os) y a muchas otras luchas obreras; su firme y arriesgada protesta (en compa\u00f1\u00eda de muy pocos) contra el vil asesinato de Juli\u00e1n Grimau; su decisiva participaci\u00f3n en la formaci\u00f3n del SDEUB (Sindicato Democr\u00e1tico de Estudiantes de la Universidad de Barcelona); su radical rechazo de la invasi\u00f3n de Checoslovaquia y del aplastamiento de la Primavera de Praga por las tropas del Pacto de Varsovia (\u00abveremos cosas peores\u00bb, se\u00f1al\u00f3 con tr\u00e1gico acierto); su equilibrado balance cr\u00edtico de las luchas (no solo parisinas) de Mayo del 68; su participaci\u00f3n en el encierro de Montserrat en protesta por las condenas a muerte del juicio de Burgos.<\/p>\n<p>Quedar\u00e1, debe quedar tambi\u00e9n, la indignaci\u00f3n de los estudiantes antifranquistas y la ciudadan\u00eda democr\u00e1tica por sus dos expulsiones universitarias, por el maltrato que sufri\u00f3 a lo largo de a\u00f1os y a\u00f1os, por la represi\u00f3n a la que fue sometido. Era un rojo, lo trataron como tal. Pero nunca lograron doblegarle.<\/p>\n<p>Seguiremos recordando su decidida participaci\u00f3n en la lucha de los profesores no numerarios, su apoyo a la lucha de maestros y profesores de secundaria, sus clases de alfabetizaci\u00f3n de adultos en la parroquia de Can Serra (L\u2019Hospitalet de Llobregat, Barcelona), su coraje pol\u00edtico y su protagonismo en la (pol\u00e9mica) constituci\u00f3n de la federaci\u00f3n de ense\u00f1anza de CC.OO., en las luchas antinucleares de los a\u00f1os setenta y ochenta (fue miembro del Comit\u00e9 Antinuclear de Catalu\u00f1a, CANC), en la lucha ecologista en general, en la lucha pacifista y antimilitarista, y especialmente en la movilizaci\u00f3n antiot\u00e1nica (\u00bfQui\u00e9n ha podido olvidar su \u00abLa OTAN hacia dentro\u00bb?). Tambi\u00e9n su apoyo a la lucha feminista (<i>mientras tanto<\/i> fue, sigue siendo, una<i> <\/i>revista rojo-verde-<i>violeta<\/i>), sus documentadas y sentidas cr\u00edticas a las posiciones defendidas por la izquierda institucional durante los a\u00f1os de la transici\u00f3n pol\u00edtica espa\u00f1ola, sus certeras cr\u00edticas al estalinismo, su concepto fuerte, no demediado, de democracia y de las libertades ciudadanas y obreras, la autenticidad y veracidad de su autocr\u00edtica: \u00abEn Luk\u00e1cs, como en cualquier comunista inteligente, cr\u00edtica del estalinismo es autocr\u00edtica, porque no es sensato creerse insolidario de treinta a\u00f1os del propio pasado pol\u00edtico, aunque uno tenga s\u00f3lo veinte\u00bb.<\/p>\n<p>Manuel Sacrist\u00e1n, como dijera Brecht y cantara Silvio Rodr\u00edguez, fue un imprescindible, y es justo y razonable que le sigamos considerando como tal. Una muy activa y arriesgada vida militante y filos\u00f3fica contra la barbarie, una larga trayectoria de lucha guiada por la conquista de una Humanidad libre, justa, fraterna y ecol\u00f3gicamente sostenible. Paco Fern\u00e1ndez Buey, disc\u00edpulo, amigo y compa\u00f1ero suyo en mil combates, lo ha expresado as\u00ed: \u00abNunca conoc\u00ed otro maestro igual: tan riguroso en las cosas del conocimiento y tan desprendido en la entrega a ideales colectivos. Acababa entonces de leer el barojiano \u00e1rbol de la ciencia y su figura se me antojaba como una s\u00edntesis de fil\u00f3sofo y bi\u00f3sofo\u00bb. Sacrist\u00e1n, a\u00f1ad\u00eda el autor de <i>Marx (sin ismos), <\/i>\u00abfue un marxista que en su obra trat\u00f3 siempre de complementar conocimiento cient\u00edfico y pasi\u00f3n \u00e9tico-pol\u00edtica. Y lo hac\u00eda, buscaba complementar estas dos cosas, con esp\u00edritu did\u00e1ctico o pedag\u00f3gico, con la intenci\u00f3n de servir a los otros, a los an\u00f3nimos, a los sin nombre, a los de abajo\u00bb.<\/p>\n<p>De esas arriesgadas pr\u00e1cticas que conllevaron vigilancia, controles, detenciones, encarcelamientos y sufrimiento surgieron textos y reflexiones esenciales para las tradiciones emancipatorias, para la lucha antifranquista, para la cultura democr\u00e1tico-socialista (nunca fue Sacrist\u00e1n un marxista te\u00f3rico sin praxis; \u00abno hay marxismo de mera erudici\u00f3n\u00bb escribi\u00f3). Por ejemplo: \u00abPara leer el <i>Manifiesto comunista<\/i>\u00bb (con la colaboraci\u00f3n de Giulia Adinolfi, su esposa, y Pilar Fibla), \u00abTres notas sobre la alianza imp\u00eda\u00bb, \u00ab<i>Studium generale<\/i> para todos los d\u00edas de la semana\u00bb, \u00abPor una universidad democr\u00e1tica\u00bb, \u00ab\u2019El di\u00e1logo\u2019: consideraci\u00f3n del nombre, los sujetos y el contexto\u00bb, \u00abLa universidad y la divisi\u00f3n del trabajo\u00bb, \u00abAmb tots los bons que em trob en companyia (Raimon 1959-1973)\u00bb. Muchos otros.<\/p>\n<p>Es tarea nuestra que estas aristas pr\u00e1cticas, esenciales en su estar en el mundo, no se vayan desdibujando con el tiempo (\u00a1nuestra memoria no suele acu\u00f1ar bien sus monedas!), porque Sacrist\u00e1n, como su amado Gramsci (\u00abalguien digno de amor\u00bb, escribi\u00f3; tambi\u00e9n \u00e9l lo era) y muchos de sus amigos y disc\u00edpulos y amigos (Paco Fern\u00e1ndez Buey, Toni Dom\u00e8nech, Juan-Ram\u00f3n Capella, Jacobo Mu\u00f1oz, V\u00edctor R\u00edos, Miguel Candel, F\u00e9lix Ovejero, Joaquim Sempere, Manolo Monereo, Manuel Ca\u00f1ada y muchos otros y otras), fue un agudo fil\u00f3sofo de la praxis, en el sentido por \u00e9l mismo se\u00f1alado en una nota al pie de p\u00e1gina de \u00abEl filosofar de Lenin\u00bb: \u00ab\u2026 que la descripci\u00f3n de Althusser es formal, que se trata de saber en qu\u00e9 consiste la nueva pr\u00e1ctica, y que para esa pregunta los marxistas de la \u201cprassi\u201d\u00a0ten\u00edan precisamente una respuesta de inter\u00e9s: el filosofar del marxismo es el filosofar de la pr\u00e1ctica marxista (en genetivo subjetivo, no objetivo: de la pr\u00e1ctica, no sobre la pr\u00e1ctica), pr\u00e1ctica que se caracteriza por su excepci\u00f3n de ideolog\u00eda, por ser un modo de \u201cliberarse de la filosof\u00eda sustantiva\u201d, como dec\u00eda Labriola.\u00bb<\/p>\n<p>De nosotros (y de los \u00abpor venir\u00bb), depende que no habite el olvido en esta cara esencial del rico y s\u00f3lido poliedro (excelente met\u00e1fora de Xavier Juncosa) que el traductor del<i> Anti-D\u00fchring<\/i> representa. Sacrist\u00e1n fue capaz de alimentar ininterrumpidamente y en duras circunstancias la necesaria llama resistente de siempre.<\/p>\n<p>De su obra <i>te\u00f3rica<\/i>, mucha de ella no estrictamente te\u00f3rica como se ha se\u00f1alado, habr\u00eda que decir aquello que \u00e9l mismo dijera de Heinrich Scholz, uno de sus pocos maestros: \u00abPersonalidad muy rica, Scholz deja tras de si<i> <\/i>una obra verdaderamente considerable, cuya parte no escrita \u2013los disc\u00edpulos, el Instituto de M\u00fcnster y la red de relaciones que supo establecer con otros centros de la l\u00f3gica simb\u00f3lica o matem\u00e1tica\u2013 sobrepasa sin duda la importancia ya muy respetable de su legado literario.\u00bb Lo mismo en su caso, con sus variantes singulares. Su aportaci\u00f3n rebasa con mucho lo que hay (que no es poco ni menor) en sus libros, ensayos, notas y art\u00edculos publicados (o pendientes de publicar). Muchos de quienes escribieron sobre \u00e9l en los d\u00edas que siguieron a su muerte reconocieron haber aprendido de \u00e9l tanto en lo que escrib\u00eda cuando en lo que hac\u00eda y en el trato personal. Paco Fern\u00e1ndez Buey y F\u00e9lix Ovejero han remarcado este punto con toda raz\u00f3n.<\/p>\n<p>Empero, no ha habido ni habr\u00e1, hablando propiamente, \u00absacristanismo\u00bb, \u00abparadigma Sacrist\u00e1n\u00bb, \u00abcosmovisi\u00f3n Sacrist\u00e1n\u00bb, \u00abescuela Sacrist\u00e1n\u00bb. No existe ning\u00fan \u00absistema filos\u00f3fico\u00bb (en la acepci\u00f3n cl\u00e1sica del concepto) a \u00e9l atribuible que hayamos heredado. Nunca fue ese el objetivo de su filosofar. El traductor de<i> <\/i><i>El Capital<\/i> no nos ha dejado una \u00e9tica, una est\u00e9tica, una l\u00f3gica, una metaf\u00edsica, una ontolog\u00eda,\u2026<\/p>\n<p>Pero queda \u2013y debe quedar\u2013 su impecable rigor intelectual, su estilo filos\u00f3fico, su m\u00e9todo de estudio y an\u00e1lisis, su pasi\u00f3n por la verdad y el conocimiento, su incansable labor socr\u00e1tica (Joaquim Sempere), su agudeza cr\u00edtica, su \u00absaber leer\u00bb, su ser y estar filos\u00f3ficos (\u00abPor muy dentro que que se encuentre de una tradici\u00f3n, el fil\u00f3sofo digno de ese nombre escribe precisamente para alterarla en mayor o menor medida, para a\u00f1adir tem\u00e1tica, o para rectificar puntos del m\u00e9todo de ella, o para someter a examen cr\u00edtico su modo de validez, su capacidad de evolucionar, etc\u00bb), sus ideas sobre modos de vida alternativos, sobre formas del buen vivir (Epicuro fue fil\u00f3sofo cercano), su racionalismo documentado y atemperado (\u00abel hecho de que la l\u00f3gica misma haya descubierto y demostrado los l\u00edmites o la inviabilidad de una realizaci\u00f3n universal del programa algor\u00edtmico, en su forma cl\u00e1sica, es m\u00e1s un \u00e9xito que un fracaso de la actividad capaz de tal resultado.\u00bb), su lucha ininterrumpida contra las diversas formas de irracionalismo, sus nunca olvidadas aproximaciones a la vida y obra de Antonio Gramsci (con el excepcional trabajo de edici\u00f3n de Albert Domingo Curto), sus neologismos: letrateniente, tontiastuto, cultiprofundo, tonitruante, remurimiento, sus ricas aportaciones a los conceptos de pr\u00e1ctica y dial\u00e9ctica, y la ausencia de idealizaci\u00f3n al hablar de la relaci\u00f3n entre la Naturaleza y el ser humano (tambi\u00e9n \u00e9l Naturaleza).<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n su concepci\u00f3n pr\u00e1xica, nada dogm\u00e1tica ni sectaria ni conservadora, de la tradici\u00f3n: \u00abNo se debe <i>ser<\/i> marxista (Marx); lo \u00fanico que tiene inter\u00e9s es decidir si se mueve uno, o no, dentro de una tradici\u00f3n que intenta avanzar, por la cresta, entre el valle del deseo y el de la realidad, en busca de un mar en el que ambos confluyan\u00bb; su reflexi\u00f3n sobre el marxismo como una religi\u00f3n obrera: \u00abel marxismo ha sido y es mucho m\u00e1s una religi\u00f3n que una ciencia. Esto es obvio, obvio para cualquiera que tenga dos ojos y quiere mirar. La aplastante mayor\u00eda de los militantes marxistas ha sido fiel de una religi\u00f3n. No han sido cultivadores fr\u00edos de unos teoremas\u00bb; su ampliaci\u00f3n y renovaci\u00f3n de la teor\u00eda (y de la praxis) marxista; la rectificaci\u00f3n de err\u00f3neas ideas emancipatorias como la aspiraci\u00f3n a un comunismo de la abundancia; su concepci\u00f3n del filosofar como un enfrentamiento reflexivo y comprometido con la realidad y la vida, como reflexi\u00f3n cr\u00edtica ininterrumpida sobre la naturaleza y la sociedad entendidas como un todo.<\/p>\n<p>Quedar\u00e1, debe quedar un Sacrist\u00e1n ep\u00edgono de S\u00f3crates si se quiere, fuertemente asentado en una amplia y larga tradici\u00f3n filos\u00f3fica. Quedar\u00e1 su vida de fil\u00f3sofo, su filosofar sobre la vida (F\u00e9lix Ovejero, Joaqu\u00edn Miras), su papel de profeta ejemplar (Antoni Dom\u00e8nech), que no de profeta gu\u00eda, su concepci\u00f3n del socialismo: \u00abEl asunto real que anda por detr\u00e1s de tanta lectura es la cuesti\u00f3n pol\u00edtica de si la naturaleza del socialismo es hacer lo mismo que el capitalismo, aunque mejor, o consiste en vivir otra cosa\u00bb. Es vivir otra cosa, nos ense\u00f1\u00f3.<\/p>\n<p>Podremos seguir leyendo, aprendiendo y disfrutando de sus textos de cr\u00edtica literaria y teatral (Alberti, Wilder, Eugene O\u2019Neill, S\u00e1nchez Ferlosio, Goethe, Heine, Brossa, Raimon), de sus interesantes escritos de juventud (personalismo, Simone Weil, Unamuno, Montesquieu, Kant, Husserl), de su tesis doctoral sobre la gnoseolog\u00eda de Heidegger (con su magn\u00edfico cap\u00edtulo de conclusiones), de sus ricas y decisivas aportaciones al desarrollo y consolidaci\u00f3n de la l\u00f3gica y la filosof\u00eda de la l\u00f3gica en Espa\u00f1a (\u00a1cu\u00e1nto bien hizo su <i>Introducci\u00f3n a la l\u00f3gica y al an\u00e1lisis formal<\/i>!), de sus ricas (y cr\u00edticas) aproximaciones a la obra de Ortega, de sus anotaciones de lectura (y aforismos) a grandes cl\u00e1sicos de las tradiciones filos\u00f3ficas marxista y anal\u00edtica (\u00ab\u00bfPor qu\u00e9 ning\u00fan gran pensador se acuerda de la ocupaci\u00f3n de barrer o eliminar lo barrido?\u00bb; \u00abMarx es, como Kant o Freud, iniciador de un camino: est\u00e1 confuso a menudo, perplejo e indeciso sin saberlo.\u00bb), de sus observaciones metacient\u00edficas (\u00abNo hay <i>theoria <\/i>que no se prolongue en<i> techn\u00e9<\/i>, si es buena teor\u00eda. Pero eso es una cosa, y otra que hay que manipular menos y acariciar m\u00e1s la naturaleza. Lo esencial es que la t\u00e9cnica de acariciar no puede basarse sino en la misma teor\u00eda que posibilita la t\u00e9cnica del violar y destruir\u00bb), de su realismo: ni progresista ni fantasmag\u00f3rico y siempre con n\u00edtida mirada autocr\u00edtica: \u00abMe parece [carta a F\u00e9lix Novales] que, a pesar de las diferencias, ninguna historia de errores, irrealismos y sectarismos es excepcional en la izquierda espa\u00f1ola. El que est\u00e9 libre de todas esas cosas, que tire la primera piedra. Estoy seguro de que no habr\u00e1 pedrea\u00bb.<\/p>\n<p>Seguiremos aprendiendo de su reflexi\u00f3n sobre el lugar de la filosof\u00eda en los estudios superiores, que tanto agit\u00f3 (y sigue agitando) las estancadas aguas de la filosof\u00eda espa\u00f1ola de los a\u00f1os sesenta, setenta y posteriores. Quedar\u00e1 (para seguir deslumbrados) su ingente obra de trabajador editorial, su impresionante trabajo de editor \u2013<i>pane lucrando<\/i>, pero tambi\u00e9n de grand\u00edsima incidencia cultural\u2013, de traductor (90 libros, m\u00e1s de 26.000 p\u00e1ginas, 5.000 de ellas de Luk\u00e1cs). Seguiremos recordando el proyecto OME (Obras de Marx y Engels) que tuvo entre manos y cerebro (12 libros editados de los casi 70 proyectados) y las revistas en las que particip\u00f3, dirigi\u00f3 en ocasiones, y dej\u00f3 huella: <i>Qvadrante, Laye, Nuestras Ideas, Quaderns de cultura catalana, Nous Horitzons, Veritat, Materiales, mientras tanto.<\/i><\/p>\n<p>Nos quedar\u00e1 la lectura y relectura de sus pr\u00f3logos imperecederos (s\u00ed, fue tambi\u00e9n un fil\u00f3sofo de pr\u00f3logos, \u00bfpasa algo?), de las entrevistas (m\u00e1s que entrevistas muchas de ellas), de sus notas editoriales, de sus textos de intervenci\u00f3n pol\u00edtica siempre de inter\u00e9s y con buena cr\u00edtica: sobre libertad y privaticidad, sobre el di\u00e1logo entre marxistas y cristianos, sobre la pol\u00e9mica de la austeridad, sobre el aceite de colza, sobre el peligro de las guerras con armamento nuclear, sobre las huelgas de hambre.<\/p>\n<p>Quedar\u00e1n sus grandes textos sobre la universidad, incluyendo su nunca olvidado \u00ab<i>Studium Generale<\/i> para todos los d\u00edas de la semana\u00bb: \u00abPor todo eso, la \u00fanica manera de ser de verdad un intelectual y un hombre de lo que Goethe llam\u00f3 la armon\u00eda, de la existencia humana sin amputaciones sociales, es una manera militante; consiste en luchar siempre, pr\u00e1cticamente, realmente, contra la actual irracionalidad de la divisi\u00f3n del trabajo, y luego, el que a\u00fan est\u00e9 vivo, contra el nuevo punto d\u00e9bil que presenta entonces esa vieja mutilaci\u00f3n de los hombres. Y as\u00ed sucesivamente, a lo largo de una de las muchas as\u00edntotas que parecen ser la descripci\u00f3n m\u00e1s adecuada de la vida humana. Lo dem\u00e1s es utop\u00eda, cuando no es inter\u00e9s. Esto, en cambio, es un <i>Studium generale<\/i> y hasta un vivir general para todos los d\u00edas de la semana.\u00bb<\/p>\n<p>Quedar\u00e1n tambi\u00e9n sus clases de Metodolog\u00eda de las ciencias sociales (\u00abuna obra de arte\u00bb, como dijera Karl Popper de las clases de Moritz Schlick), incluidos sus cursos impartidos en la UNAM: Ignacio Perrotini, Carolina Fortuno y Jorge Moreira fueron tres de sus alumnos. (Algunas de esas clases grabadas y transcritas se est\u00e1n editando en <i>Filosof\u00eda y Metodolog\u00eda de las Ciencias Sociales I, II, III<\/i>). Quedar\u00e1 el v\u00edvido recuerdo de su deslumbrante castellano oral, de sus conferencias (cinco de ellas pueden o\u00edrse en el material complementario que acompa\u00f1a a los documentales de Xavier Juncosa, \u00abIntegral Sacrist\u00e1n\u00bb), conferencias que siguen imborrables en la memoria de muchos y que fueron durante d\u00e9cadas una aportaci\u00f3n esencial a la formaci\u00f3n ciudadana y universitaria, verdaderos \u00abacontecimientos culturales de masas\u00bb muchas veces. Quedar\u00e1n sus textos de marxista estudioso, agudo, penetrante y cr\u00edtico (\u00abEl trabajo cient\u00edfico de Marx y su noci\u00f3n de ciencia\u00bb, \u00abKarl Marx como soci\u00f3logo de la ciencia\u00bb, \u00bfQu\u00e9 Marx se leer\u00e1 en el siglo XXI?\u00bb), sus textos sobre el filosofar de Lenin, sus aportaciones sobre Engels, al que nunca consider\u00f3 un segundo viol\u00edn desafinado de la orquesta marxiana (\u00abLa tarea de Engels en el <i>Anti-D\u00fchring<\/i>\u00bb es uno de sus grandes cl\u00e1sicos). Nos quedar\u00e1n, es justo destacarlo, sus pioneras intervenciones sobre temas ecologistas (\u00abHasta la astronom\u00eda y la matem\u00e1tica dan pie a movimientos cuando afectan a la visi\u00f3n del mundo y de la vida. Mucho m\u00e1s una ciencia con componente sociol\u00f3gica evidente, como es la ecolog\u00eda humana\u00bb), sus textos pacifistas y antimilitaristas, sus escritos de pol\u00edtica socialista de la ciencia, los dedicados a los atisbos ecol\u00f3gicos en la obra de Marx, y a la tradici\u00f3n y los nuevos problemas, su idea de conversi\u00f3n del sujeto transformador. Quedar\u00e1n sus trabajos sobre Gramsci, Luk\u00e1cs, Labriola, Heller, Harich, Markus, Labriola, Korsch y tantos otros, y esa maravilla filos\u00f3fica que crece y crece con el tiempo: sus anotaciones a la biograf\u00eda de Ger\u00f3nimo editada por S.M. Barrett: \u00ab&#8230;los indios por los que aqu\u00ed m\u00e1s nos interesamos son los que mejor conservan en los Estados Unidos sus lenguas, sus culturas, sus religiones incluso, bajo nombres cristianos que apenas disfrazan los viejos ritos. <i>Y su ejemplo indica que tal vez no sea siempre verdad eso que, de viejo, afirmaba el mismo Ger\u00f3nimo, a saber, que no hay que dar batallas que se sabe perdidas<\/i>. Es dudoso que hoy hubiera una consciencia apache si las bandas de Victorio y de Ger\u00f3nimo no hubieran arrostrado el calvario de diez a\u00f1os de derrotas admirables, ahora va a hacer un siglo\u00bb.<\/p>\n<p>En fin, como se\u00f1al\u00f3 F\u00e9lix Ovejero, Sacrist\u00e1n fue un sabio, y el sabio \u00abno juega con las ideas. No le vale cualquier idea porque sus ideas rigen su vida y quiere llevar su vida de la mejor manera. Se piensa en serio, como le gustaba decir a Sacrist\u00e1n\u00bb.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de sabio, Sacrist\u00e1n es tambi\u00e9n un autor cl\u00e1sico, cada vez m\u00e1s cl\u00e1sico, y, como \u00e9l mismo dijera de Gramsci, los cl\u00e1sicos merecen no estar de moda nunca y ser le\u00eddos siempre y por todos (que as\u00ed sea siempre en su caso). Con una observaci\u00f3n complementaria apuntada por uno de sus grandes disc\u00edpulos, el m\u00e1s \u00abmetaf\u00edsico\u00bb de ellos: \u00abLa fidelidad a los cl\u00e1sicos exige recuperar no tanto su letra como su actitud ante el mundo. Al fil\u00f3sofo debe importarle menos saber qu\u00e9 pensaba realmente el Plat\u00f3n hist\u00f3rico que saber pensar hoy la realidad con tanta lucidez como la pensaba Plat\u00f3n, aunque al hacerlo acabemos llev\u00e1ndole la contraria en determinadas cuestiones. Una actitud, pues, m\u00e1s cercana a la de Spinoza o Leibniz que a la de Nietzsche o Heidegger. A los primeros no les mov\u00eda ning\u00fan prurito de fidelidad a los cl\u00e1sicos, con lo que de hecho fueron m\u00e1s respetuosos con ellos que los segundos, cuya reverente ex\u00e9gesis acaba siendo a menudo un mero \u201cllevar el agua a su molino\u201d.\u00bb (Miguel Candel, <i>M\u00e1s all\u00e1 del ser y el no ser, <\/i>Barcelona: N\u00e9ctar editorial, 2024, p. 25). La misma actitud en su caso.<\/p>\n<p>Y hay m\u00e1s: en un decir orteguiano que record\u00f3 Victor S\u00e1nchez de Zavala tras el fallecimiento de su amigo, tambi\u00e9n V\u00edctor M\u00e9ndez Baiges m\u00e1s recientemente en su imprescindible <i>La tradici\u00f3n de la intradici\u00f3n<\/i>, es una impiedad limitarse a leer a los grandes maestros, de lo que se trata es de imitar sus virtudes. Ortega pensar\u00eda probablemente en las virtudes diano\u00e9ticas, intelectuales; a\u00f1adamos nosotros las poli\u00e9ticas.<\/p>\n<p>La tarea es entonces, si cabe, m\u00e1s dif\u00edcil, mucho m\u00e1s dif\u00edcil, porque Sacrist\u00e1n, con excelente sentido del humor incluso en duros momentos de derrota (\u00abhablar y escribir como derrotados con buen humor, con autoiron\u00eda\u00bb dijo en sus \u00faltimos a\u00f1os), fue, como record\u00e1bamos, en serio, muy en serio. Su hacer, su pensar, su ejemplo, nos hizo, nos hace mejores.<\/p>\n<p>En 1979, en los compases finales de una conferencia sobre una pol\u00edtica socialista de la ciencia en la que estaba presente su amigo Jos\u00e9 Mar\u00eda Valverde, recit\u00f3 unos versos de Guillevic (poeta desconocido entonces para muchos de nosotros) que mucho dicen de su forma de concebir la tradici\u00f3n emancipatoria, su sentido de la vida, la solidez de su militancia:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Nous n\u2019avons jamais dit<br \/>\nQue vivre c\u2019est facile<br \/>\n(No hemos dicho nunca<br \/>\nque vivir sea f\u00e1cil)<br \/>\nEt que c\u2019est simple de s\u2019aimer&#8230;<br \/>\n(ni que sea sencillo amarse&#8230;)<br \/>\nCe sera tellement autre chose<br \/>\n(Pero ser\u00e1 todo muy distinto)<br \/>\nAlors. Nous esp\u00e9rons<br \/>\n(Por lo tanto, tenemos esperanza)<\/p>\n<p>P.S. Pensando sobre el Marx que leer\u00edamos en el siglo XXI, el que fuera dirigente del PSUC-PCE, miembro de CC.OO., del CANC y de los Comit\u00e9s anti-OTAN se\u00f1al\u00f3 que una palabra tan <em><i>camp <\/i><\/em>como \u00abrevolucionario\u00bb fuera tal vez la que describ\u00eda m\u00e1s adecuadamente la personalidad del compa\u00f1ero de Jenny von Westphalen, del padre de Tussy Marx, y el asunto central de su obra y de su pr\u00e1ctica. Acaso nosotros podemos pensar hoy que esa misma palabra, que sigue siendo tan<i> camp<\/i> como entonces<i>, <\/i>acaso m\u00e1s, es una de las que mejor le describe tambi\u00e9n a \u00e9l.<\/p>\n<p>Su disc\u00edpulo V\u00edctor R\u00edos as\u00ed lo se\u00f1al\u00f3 en la conferencia inaugural (Aula Magna de la UB) de las Jornadas dedicadas a su amigo y maestro en el vig\u00e9simo a\u00f1o de su fallecimiento. Y, en mi opini\u00f3n, dio en la diana, en el centro de la diana, en el coraz\u00f3n del proyecto pol\u00edtico-filos\u00f3fico-vital del que fuera luchador comunista antifranquista, gran fil\u00f3sofo, estudioso marxista adicto a la l\u00f3gica, director de <i>mientras tanto, <\/i>ecomunista (Ariel Petruccelli) internacionalista,<i> <\/i>traductor de<i> El Capital <\/i>y esposo-compa\u00f1ero de la hispanista italiana Giulia Adinolfi (<a href=\"https:\/\/giuliaadinolfi.caladona.org\/\">https:\/\/giuliaadinolfi.caladona.org\/<\/a>.)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AUTOR: Salvador L\u00f3pez Arnal Para los lectores y estudiosos de la obra de Manuel Sacrist\u00e1n. 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